Arquitectura del Renacimiento

ÔĽŅ
Arquitectura del Renacimiento

Arquitectura del Renacimiento

Cscr-featured.svg
Palacio Medici Riccardi, de Michelozzo, Florencia, 1444. Ejemplo de palacio florentino.
Villa Farnesina, Baldassarre Peruzzi, 1511. Ejemplo de villa renacentista.
Santa Maria della Consolazione en Todi 1508-1607. Ejemplo de iglesia de planta central. Trabajaron en ella Cola da Caprarola, Antonio da Sangallo el Joven, Baldassarre Peruzzi, Galeazzo Alessi, Michele Sanmicheli, Vignola e Ippolito Scalza.

Arquitectura del Renacimiento o renacentista es aquella producida durante el período artístico del Renacimiento europeo, que abarcó los siglos XV y XVI. Se caracteriza por ser un momento de ruptura en la Historia de la Arquitectura, en especial con respecto al estilo arquitectónico previo: el Gótico; mientras que, por el contrario, busca su inspiración en una interpretación propia del Arte clásico, en particular en su vertiente arquitectónica, que se consideraba modelo perfecto de las Bellas Artes.

Produjo innovaciones en diferentes esferas: tanto en los medios de producción (técnicas y materiales constructivos) como en el lenguaje arquitectónico, que se plasmaron en una adecuada y completa teorización.

Otra de las notas que caracteriza este movimiento es la nueva actitud de los arquitectos, que pasaron del anonimato del artesano a una nueva concepci√≥n de la profesionalidad, marcando en cada obra su estilo personal: se consideraban a s√≠ mismos, y acabaron por conseguir esa consideraci√≥n social, como artistas interdisciplinares y humanistas, como correspond√≠a a la concepci√≥n integral del humanismo renacentista. Conocemos poco de los maestros de obras rom√°nicos y de los atrevidos arquitectos de las grandes catedrales g√≥ticas; mientras que no s√≥lo las grandes obras renacentistas, sino muchos peque√Īos edificios o incluso meros proyectos, fueron cuidadosamente documentados desde sus or√≠genes, y objeto del estudio de tratadistas contempor√°neos.

Contenido

Períodos

La Historia de la Arquitectura del Renacimiento, como √©ste mismo, suele dividirse en dos grandes per√≠odos denominados en italiano por el numeral de los a√Īos:[1]

  • Siglo XV o Quattrocento, el Renacimiento temprano, momento en que se destacan las figura de Filippo Brunelleschi y Leon Battista Alberti. Es una arquitectura que aspira al Clasicismo y que pone los puntales te√≥ricos de la canonizaci√≥n del estilo, que caracterizar√° al per√≠odo siguiente.
  • Siglo XVI o Cinquecento, a su vez dividido en dos fases:
    • Fase de culminaci√≥n o madurez: el Renacimiento medio, que cubre el primer cuarto del siglo XVI (hasta el saco de Roma de 1527). Durante ese periodo, los principales arquitectos italianos intervinieron en los distintos proyectos del inicio de las obras de la Bas√≠lica de San Pedro (Donnato Bramante, Antonio da Sangallo el Viejo, Rafael y Miguel √Āngel).
    • Fase del Manierismo: el Renacimiento tard√≠o, desde mediados del siglo XVI hasta el comienzo del siglo XVII (en que se inicia la arquitectura barroca). En esta fase, siguiendo la maniera de Miguel √Āngel, las individualidades de los arquitectos comienzan a sobreponerse al proyecto te√≥rico cl√°sico. Destacan maestros como Andrea Palladio y Giulio Romano

Características generales de la Arquitectura del Renacimiento

Fundamentos generales del Renacimiento

La Escuela de Atenas, una de las escenas de las Estancias Vaticanas de Rafael Sanzio (1512-1514) es una obra que muestra la relación del Renacimiento con el Humanismo y el Clasicismo. En un entorno arquitectónico inspirado en las obras de la Basílica de San Pedro en que el propio Rafael intervino, aparecen retratados, encarnando a los sabios griegos, muchos de los arquitectos y artistas contemporáneos.
Artículo principal: Renacimiento

La Arquitectura del Renacimiento estuvo bastante relacionada con una visión del mundo durante ese período sostenida en dos pilares esenciales: el clasicismo y el humanismo.

Hay que destacar que los ideales y valores renacentistas no pudieron surgir totalmente desvinculados del acervo medieval que le precedió, sin embargo, los conceptos que subyacen a este estilo arquitectónico se construyeron sobre la consciente y efectiva ruptura de la producción artística de la Edad Media, en especial del estilo gótico.

Podemos analizar las siguientes características generales:

  • B√ļsqueda del ideal cl√°sico: A trav√©s del clasicismo, los hombres del Renacimiento miraban hacia el mundo greco-romano como modelo para su sociedad contempor√°nea, buscando aplicar en la realidad material cotidiana aquello que consideraban que pertenec√≠a a un mundo m√°s id√≠lico que real. En este sentido, la Arquitectura, en especial, intent√≥ concretar conceptos cl√°sicos como la belleza, surgiendo as√≠ la teorizaci√≥n y ordenaci√≥n del movimiento, fundamentado en la Arquitectura cl√°sica griega y romana. Seg√ļn los te√≥ricos renacentistas √©ste era el camino id√≥neo para alcanzar el mundo ideal.
  • Visi√≥n profana sobre temas religiosos: Los valores cl√°sicos, desde el punto de vista del Cristianismo, de enorme influencia en este per√≠odo (teniendo el cuenta que el Renacimiento surge en Italia, donde la presencia de la Iglesia Cat√≥lica fue decisiva para el Arte), eran considerados paganos y de car√°cter pecaminoso. Para superar esta censura de la Iglesia Cat√≥lica, se integr√≥ la visi√≥n del mundo cristiano con el proyecto de recuperaci√≥n de los ideales cl√°sicos, a trav√©s de escenas desacralizadas y edificios hechos a la medida del hombre. Esta fue otra de las innovaciones del movimiento.
  • Influencia de la naturaleza: La naturaleza era vista como la creaci√≥n suprema de la obra de Dios y el elemento m√°s pr√≥ximo a la perfecci√≥n (otro de los ideales que hab√≠a que buscar a trav√©s de la est√©tica cl√°sica). As√≠, se pasa de la b√ļsqueda de la inspiraci√≥n en la naturaleza, a la inspiraci√≥n en las formas de la propia naturaleza, tal como proponen los cl√°sicos, convirti√©ndose esto en un valor aut√≥nomo.
  • Antropocentrismo y humanismo: Adem√°s de la naturaleza como creaci√≥n perfecta, se vuelve la mirada al ser humano: se deja atr√°s el teocentrismo medieval para entrar en el antropocentrismo. El hombre se analiza, en vez de como ser creado a imagen y semejanza de Dios, como medida y referencia del Universo. As√≠, ser√° el objeto central de la manifestaci√≥n art√≠stica, con una importancia a√ļn mayor que durante la Antig√ľedad cl√°sica. El humanismo, como corriente filos√≥fica, se manifest√≥ como un sentimiento comprometido con la representaci√≥n del hombre en el Universo, que as√≠ reafirmaba su presencia. Propugnaba la filosof√≠a humanista el estudio de la naturaleza como instrumento para llegar al conocimiento, m√°s del Universo en conjunto, que de las cosas singulares.

La importancia de la perspectiva

Plaza del Capitolio, en Roma, dise√Īada por Miguel √Āngel, ejemplo de espacio perspectivo.

Un dato importante en la definici√≥n de espacialidad del Renacimiento es la incorporaci√≥n de la perspectiva como instrumento del proyecto arquitect√≥nico y la noci√≥n de dise√Īo como forma de conocimiento.

La principal ruptura con el espacio medieval se produce en el momento en que los arquitectos del Renacimiento pasan a dise√Īar en sus edificios un desarrollo en el que las reglas del dise√Īo son f√°cilmente asimilables por los usuarios del mismo. A partir de un an√°lisis objetivo del espacio, presidido por un cierto sentido emp√≠rico, llegan a conclusiones que impondr√°n el propio ritmo del edificio y su entorno.

El dominio del lenguaje cl√°sico, para hacer llegar estos efectos √ļtiles en los edificios, hace posible el estudio de la perspectiva. Como resultado, surge una arquitectura insertada en un espacio perspectivo, integralmente aprehendido por el observador y cuyas relaciones proporcionales se muestran de forma anal√≠tica y objetiva.

Estas nuevas relaciones espaciales son especialmente evidentes comparadas con el espacio presente en las catedrales góticas. En ellas, la intención arquitectónica es que el observador, desde el momento en que entra en el edificio, sea dominado por el espacio e instintivamente alce su mirada hacia la cima, procurando así un movimiento ascendente en busca de la figura de Dios. En otras palabras, toda monumentalidad de este espacio gótico tiene una función, entre otras, que es poseer la voluntad del individuo y determinar sus deseos, la función de su estancia y el uso del edificio. En el espacio renacentista, la intención es justamente la contraria: el edificio no domina al individuo, sino que éste reflexiona sobre su espacialidad y la maneja. Se traslada el concepto de una arquitectura a la medida de Dios a la de una a la medida del hombre.

La tratadística renacentista

Inspiración vitruviana

Leonardo da Vinci fue uno de los artistas que se inspiraron en Vitruvio. Este dise√Īo, el Hombre de Vitruvio es la interpretaci√≥n de Leonardo para las reglas de proporci√≥n definidas por Vitruvio en su Diez libros de arquitectura.

La recuperaci√≥n del ideario de la arquitectura cl√°sica, introducida por la cultura del Renacimiento, debi√≥ necesariamente trascender de la mera observaci√≥n de la realidad. La arquitectura producida por los artistas renacentistas, humanistas en general, procuraban mantener una imagen erudita y literaria, m√°s all√° de la mera reproducci√≥n de las ruinas greco-romanas. Los arquitectos creaban siempre en busca de un modelo ideal, en detrimento de los modelos existentes (con gran n√ļmero de ruinas en especial en Italia). Estos modelos ideales o idealizados fueron sistematizados y plasmados de forma te√≥rica, en lo que dar√° origen a los tratados de Arquitectura cl√°sica de la √©poca.

Sin duda, para la creación del modelo teórico, la observación de las ruinas fue la inspiración predominante de los primeros arquitectos renacentistas italianos, pero a medida que el Renacimiento evolucionaba, los estudiosos, pasarán, sistemáticamente, de ofrecer o recuperar los cánones y obras técnicas del clasicismo a redactar sus propios tratados del estilo, que aunque basados en el clasicismo, llegan a ser efectivamente anti-clásicos.

Es destacable para la formaci√≥n de la tratad√≠stica renacentista la preservaci√≥n de los diez libros de De Architectura del arquitecto romano Marco Vitruvio, del siglo I a. C., b√°sicos para la difusi√≥n de las ideas de canon y orden. √Čste fue el √ļnico tratado del per√≠odo cl√°sico que sobrevivi√≥ tras la ca√≠da de Roma, durante la Edad Media, habiendo sido copiado y conservado, de forma fragmentaria en general, en las bibliotecas de los monasterios. Por eso, a medida que los vol√ļmenes eran copiados y traducidos, los dise√Īos y dibujos que compon√≠an los tratados fueron perdi√©ndose, por lo que el contenido del tratado se convirti√≥ con el paso del tiempo en confuso y en ocasiones, contradictorio. Por este motivo, gran parte del esfuerzo de los tratadistas renacentistas ser√≠a el recuperar el contenido perdido, llegando para su consumaci√≥n a aventurar patrones que en modo alguno exist√≠an en el texto original.

El tratado vitruviano, como √ļnico gran referente te√≥rico de la arquitectura cl√°sica, y pesar de su carencia de contenido, sirvi√≥ de base para todos los principales estudios realizados por el Renacimiento. Por ejemplo, un trabajo n√≠tidamente derivado del vitruviano son los diez libros de Leon Battista Alberti, conocidos como De re aedificatoria.

Los tratados y la posición social del arquitecto

La b√ļsqueda del ordenamiento cl√°sico en la tratad√≠stica del per√≠odo. Esta imagen forma parte de un tratado de Vignola (Las reglas de los cinco √≥rdenes de la Arquitectura).

Junto a la inspiraci√≥n vitruviana, un elemento que va a caracterizar los principales tratados renacentistas (especialmente aqu√©llos que fueron redactados en los primeros momentos del Renacimiento) es el hecho de que sus autores procuraban, en ocasiones con una preocupaci√≥n mayor que el af√°n investigador, posicionar al arquitecto como una figura t√≠picamente perteneciente a la √©lite fundamental en cualquier estructura social. Tal determinaci√≥n en cuanto a la profesi√≥n no es, claramente un caso de mero ¬ęcorporativismo¬Ľ de aquellos tratadistas, sino un fen√≥meno que est√° absolutamente ligado a la ascensi√≥n social que el artesano convertido a artista sufre (v√©ase en las pr√≥ximas secciones para un an√°lisis m√°s profundo de esta situaci√≥n). En este sentido, los tratados sirven de modo efectivo como medios de propaganda del nuevo profesional, en oposici√≥n a la visi√≥n tradicional (que asociaba inexorablemente el arquitecto a las actividades manuales y por tanto, populares y anti-intelectuales). La constataci√≥n de esta modificaci√≥n en la categor√≠a de los arquitectos como artistas nobles e intelectuales, diferente de los ¬ęmeros artesanos de origen popular¬Ľ tambi√©n se evidencia cuando se verifica para quienes estaban escritos estos tratados: en general, eran dedicados a la nobleza (o un noble en particular), pose√≠an un estilo refinado y abordaban cuestiones directamente de inter√©s p√ļblico de los pr√≠ncipes que compon√≠an la estructura pol√≠tica italiana.

A pesar de que la Arquitectura romana tambi√©n se preocup√≥ de esta cuesti√≥n (El tratado vitruviano resalta este dato, visto que estaba concebido como una carta dirigida al emperador), la manifestaci√≥n de este deseo de afirmaci√≥n social por parte de los arquitectos renacentistas es un elemento nuevo de este per√≠odo cuando se compara con la forma de producci√≥n art√≠stica medieval. √Čsta se caracterizaba por la creaci√≥n colectiva (y an√≥nima, por excelencia) y dominada por la cultura del saber fazer. Los tratados formalizan el deseo del hombre renacentista de manifestarse como individuo ante el mundo y colaborador necesario para contextualizar la Arquitectura como disciplina acad√©mica.

Toda esta teor√≠a se fija claramente en la ya citada obra albertiana De re aedificatoria. En ella, Alberti expresa esta nueva visi√≥n del arquitecto cuando declara categ√≥ricamente que "el arquitecto es el brazo del pr√≠ncipe". Retoma la interpretaci√≥n vitruviana de la arquitectura y afirma que √©sta no se limita a la mera construcci√≥n, porque la verdadera arquitectura est√° dotada de virtud, concepto cl√°sico asociado al dominio de los hombres. Si la Arquitectura es virtuosa, naturalmente sirve como pieza del juego pol√≠tico, ya que tal dominio de los hombres forma parte de la formulaci√≥n de la pol√≠tica cl√°sica (fundada en la idea de ciudad como lugar de convivencia y germinadora de la pol√≠tica). En conclusi√≥n, el estudio riguroso que hacen de los √≥rdenes arquitect√≥nicos cl√°sicos est√° siempre, seg√ļn su concepci√≥n, ligado a esta caracter√≠stica virtuosa de la arquitectura. La est√©tica del Renacimiento es, por lo tanto, tambi√©n un reflejo de un determinado pensamiento pol√≠tico.

Historia de la Arquitectura renacentista

Santa Maria della Consolazione en Todi:Típica iglesia de planta central, tipología extendida en el Renacimiento.

La Arquitectura renacentista se desarrolla a partir del siglo XV principalmente en Italia. Es com√ļn atribuir el lugar de g√©nesis a la ciudad italiana de Florencia, ciudad donde el g√≥tico apenas hab√≠a penetrado, en el momento de la construcci√≥n de la c√ļpula de la Catedral de Santa Mar√≠a del Fiore proyectada por Filippo Brunelleschi. Tal episodio no s√≥lo es un mero cambio en el perfil estil√≠stico que predominaba en el escenario arquitect√≥nico florentino, sino la demostraci√≥n clara de la ruptura que vendr√≠a posteriormente en la propia forma de producir la arquitectura, abriendo camino para, no s√≥lo redescubrir el clasicismo, sino tambi√©n para la promoci√≥n de la tratad√≠stica y para una teorizaci√≥n in√©dita sobre el tema. Son muchos los estudiosos que afirman que Brunelleschi construy√≥, de hecho, no s√≥lo una c√ļpula, sino el concepto de un nuevo tipo de arquitecto: altera las reglas de la construcci√≥n civil iniciando un proceso que, gradualmente, separar√° al proyectista del constructor.

Un hecho a destacar en la producción de Brunelleschi es que se manifiesta más importancia en el campo de la construcción que en el del estilo. Se asimila esto cuando se observa la obra en su conjunto, percibiéndose que, a pesar de querer seguir la canonización clásica, se produce un edificio que no es completamente comprometido con dichas reglas clásicas. Esto es causado por la carencia del arquitecto de conocimiento profundo de las normas clásicas, al que accedía más por la observación de las ruinas romanas existentes que por el estudio de los tratados.

Asimismo, Brunelleschi inicia una tradici√≥n que se separa al arquitecto de los antiguos gremios medievales y cuya profesionalizaci√≥n es cada vez m√°s patente en la √©poca, afirm√°ndose como intelectuales alejados de la construcci√≥n propiamente dicha. Muchos cr√≠ticos que analizan el fen√≥meno desde una √≥ptica marxista identifican aqu√≠ el momento en el que la incipiente burgues√≠a toma de las clases populares el dominio de los medios de producci√≥n (dejando √©stas de poder construir y pasar√°n a poder dise√Īar), posibilitando as√≠ un proceso de explotaci√≥n del proletariado por el capital, que se recrudecer√° durante la Revoluci√≥n Industrial.

Momento inicial: La c√ļpula de Santa Mar√≠a del Fiore

Artículo principal: Santa María del Fiore
Comienza el Renacimiento en la Arquitectura: c√ļpula del Duomo de Santa Mar√≠a del Fiore.

La catedral de Santa Mar√≠a del Fiore fue inicialmente ejecutada en estilo tardo-rom√°nico, pero su construcci√≥n dur√≥ varias generaciones (fue iniciada en 1296 y a la muerte de Brunelleschi, en 1446, a√ļn no se hab√≠a concluido). No fue un edificio proyectado: su dise√Īo y su construcci√≥n se armaron de forma paralela. Aunque exist√≠a un plano general para su forma y distribuci√≥n interna, los detalles constructivos, seg√ļn era corriente en la pr√°ctica edificativa medieval, iban siendo resueltos a medida que avanzaba la construcci√≥n, en la propia obra. Por tanto, a pesar de que la necesidad de construir una gran c√ļpula sobre un determinado punto de la iglesia preexist√≠a, la forma de la misma no hab√≠a sido decidida de antemano. Cuando lleg√≥ el momento de erigirla, los artesanos florentinos se encontraron con un vano de 40 metros, imposible de cubrir con las t√©cnicas constructivas tradicionales.

La soluci√≥n encontrada en 1418, cuando la Rep√ļblica de Florencia ya mostraba claras intenciones de manifestar su poder econ√≥mico en la arquitectura de la ciudad ‚ÄĒcon lo que la catedral se convirti√≥, por tanto, casi en una tarjeta de visita‚ÄĒ, fue promover una especie de concurso de ideas para la conclusi√≥n del templo, que conllevaba, claro est√°, la soluci√≥n al problema de la c√ļpula. Filippo Brunelleschi, que era, en la √©poca, un artesano relativamente reconocido, acept√≥ el desaf√≠o. Decidi√≥, para ello, viajar a Roma en busca de inspiraci√≥n. Roma, en ese per√≠odo, era el lugar del mundo en el que las ruinas de la Antig√ľedad cl√°sica eran m√°s visibles, casi integradas en el paisaje. La principal fuente de inspiraci√≥n para Brunelleschi fue el Pante√≥n de Agripa: una estructura con un di√°metro similar al de Santa Mar√≠a dei Fiori, rematado con una c√ļpula en arco pleno. Brunelleschi no s√≥lo observ√≥ la soluci√≥n constructiva utilizada en el Pante√≥n, sino que comenz√≥ a estudiar las relaciones estil√≠sticas, proporcionales y formales entre los diferentes elementos que compon√≠an ese espacio. Y fue efectivamente esta actitud la que hizo que se gestara el esp√≠ritu del Renacimiento: un individuo observa una determinada realidad a trav√©s del deseo y de la intenci√≥n con la que interfiere en aquella realidad antigua para buscar soluciones √ļtiles aplicables a la realidad moderna. Brunelleschi no ten√≠a plena conciencia de la teor√≠a cl√°sica, pero reconoci√≥ un modelo estil√≠stico que usar√≠a para construir e idear su propia arquitectura.

A su vuelta a Florencia, lleno de esa experiencia con el mundo cl√°sico, Brunelleschi propuso una soluci√≥n para la catedral florentina: una gran c√ļpula de 42 metros rematada por una linterna, bas√°ndose en sus pesquisas en Roma. Pero no se limit√≥ a reproducir el modelo romano, sino que propuso una forma totalmente innovadora: su c√ļpula ser√≠a la primera con tambor octogonal de la historia de la arquitectura. Esta c√ļpula posee una funci√≥n est√©tica (bella pero austera, sin dar sensaci√≥n de pesadez), pero tambi√©n una funci√≥n ideol√≥gica: representa la unidad cristiana. Para su construcci√≥n, Brunelleschi utiliz√≥ un juego de doble c√ļpula, una interna y otra externa, formadas por dos capas construidas con dos roscas de ladrillo separados por una rosca de ladrillo a perpia√Īo, que avanzan en forma de espiral que hace m√°s r√≠gido el conjunto a la vez que configura un espacio como c√°mara de aire que da ligereza a la c√ļpula, dibujando a la vez hilos directores y rematada con linterna.

El Quattrocento: El dominio del lenguaje cl√°sico

Ventana del palacio Rucellai.
Artículo principal: Quattrocento

Brunelleschi, por lo tanto, quedará en la Historia del Arte como el responsable de haber trazado el camino que prácticamente todos los arquitectos del Renacimiento seguirán para realizar sus obras. Como se ha dicho antes, sin embargo, el arquitecto florentino no tenía pleno conocimiento de los diferentes órdenes sistematizados en el lenguaje clásico, lo cual se pone en evidencia cuando acaba creando un lenguaje arquitectónico propio, en el que los elementos clásicos aparecen pero no responden al estilo antiguo.

Los arquitectos que siguieron este método trazado por Brunelleschi fueron sin embargo responsables de la plena recuperación del lenguaje clásico. El dominio del clasicismo se logró de hecho a lo largo del siglo XV (aunque su sistematización definitiva no llegó hasta la publicación del tratado de Sebastiano Serlio en el siglo siguiente) y encontró en Donato Bramante a su figura más paradigmática. Para entonces (especialmente después de que Alberti expusiera su teoría de la arquitectura en su tratado De re aedificatoria) ya se conocían de modo más fehaciente las formas constitutivas de las arquitecturas griega y romana como posibilidades de composición, y tanto sus soluciones concretas como la síntesis espacial propia de la arquitectura clásica eran, en general, conocidas. Así, los arquitectos renacentistas tuvieron a su disposición todo el potencial creativo que ofrecían el lenguaje y la técnica clásicas y el espíritu de su época. El lenguaje arquitectónico del Renacimiento se expresó a través, no de las copias de los clásicos, sino de su superación.

Tambi√©n destacaron en esta √©poca dos arquitectos de palacios florentinos: Michelozzo (Palacio Medici Riccardi, 1444) y Bernardo Rossellino (Palacio Rucellai, 1446-1451 -sobre un dise√Īo inicial de Alberti-); y otros en torno al n√ļcleo veneciano, como Pietro Lombardo.

Bramante y la fase madura del Renacimiento

Anunciaci√≥n de Alejo Fern√°ndez (C√≥rdoba, antes de 1508). La arquitectura est√° basada en la repercusi√≥n de los modelos arquitect√≥nicos italianos. En particular se ha comprobado su conocimiento del grabado Prevedari, que Bernardo Prevedari realiz√≥ sobre un dise√Īo de Bramante en 1481.[2]

Es justamente en la obra de Donato Bramante donde este esp√≠ritu se concreta de una forma m√°s √≠ntegra, lo que hace de √©l la figura que representa el paso del Quattrocento al Cinquecento, en lo que se suele denominar fase madura del Renacimiento. Bramante logr√≥ demostrar, a trav√©s de sus proyectos en palacios o iglesias, que no s√≥lo conoc√≠a las posibilidades del lenguaje cl√°sico, sino que tambi√©n entend√≠a las caracter√≠sticas y el ambiente de su √©poca, ya que fue capaz de aplicar el conocimiento antiguo a una forma nueva, in√©dita, sobresaliente y, sobre todo, cl√°sica. Su Tempietto o Templete de San Pietro in Montorio, en Roma (1502-1510), es pr√°cticamente una relectura (aunque no una copia) de los templos de planta central, circulares, a su vez derivados del tholos griego, t√≠picos de un cierto per√≠odo de la arquitectura romana (por ejemplo, el Templo de Vesta, en la misma ciudad de Roma). El modesto tempietto es casi una maqueta base del gigantesco proyecto (en construcci√≥n desde 1506) de la c√ļpula de San Pedro, con una c√ļpula (42,5 metros) de dimensiones comparables a la del Pante√≥n (43,44 metros), a la de Santa Sof√≠a de Constantinopla (32 metros) y a la de Brunelleschi en Florencia (41 metros). M√°s tarde, en √©poca barroca, el arquitecto ingl√©s Christopher Wren har√≠a a su vez una relectura de la obra de Bramante y Miguel √Āngel, y propondr√≠a una nueva forma en la catedral de San Pablo de Londres (32 metros, 1676), y lo propio hicieron en √©poca neocl√°sica Francisco Cabezas y Francesco Sabatini en San Francisco el Grande (Madrid, 33 metros, 1760-1784); demostrando la potencialidad del proceso de creaci√≥n renacentista (que va de la est√©tica de los edificios al pensamiento arquitect√≥nico), para adaptarse a nuevos estilos en √©pocas posteriores.

Bramante también popularizó otra forma profundamente clásica que fue desarrollada y explorada posteriormente. Está inspirada en los arcos de triunfo romanos y fue brillante por sus características compositivas aplicadas a los proyectos de palacios y villas, piezas clave del Renacimiento en la arquitectura civil.

La principal imagen de este estilo bramantino se encuentra en las tríadas de aberturas adornadas con arcos, dos de los cuales están a la misma altura y con el central mayor, el denominado sistema de orden más arco, basado en la combinación del orden arquitectónico clásico y el arco de medio punto. Frente al problema, entonces, de conectar en una misma unidad dos entidades espacialmente similares pero de diferentes dimensiones, la solución fue emplear dos sistemas de orden más arco de diferentes dimensiones siguiendo la norma de que el extradós del arco del sistema de menor dimensión fuese tangente a la moldura inferior del entablamento del orden mayor.

La superaci√≥n de los cl√°sicos, manteniendo siempre la b√ļsqueda del clasicismo t√≠pica del per√≠odo, se dio especialmente en la medida que los arquitectos propusieron soluciones espaciales cl√°sicas para proyectos nuevos (como en los grandes palacios, diferentes de las construcciones romanas, o en las nuevas catedrales o bas√≠licas). Elementos como las b√≥vedas y las c√ļpulas se usaron de una forma nueva, y se emplearon los √≥rdenes (j√≥nico, corintio, etc.) caracter√≠sticos de la arquitectura de la Antig√ľedad.

El Cinquecento: La superación del clasicismo

Artículo principal: Cinquecento
Vest√≠bulo de la Biblioteca Laurenciana, Florencia, Miguel √Āngel (1525). Se aprecia un fragmento de la escalera.
Típica estructura palladiana.

A medida que el dominio del lenguaje cl√°sico evolucionaba, fue creciendo en los arquitectos renacentistas un cierto sentido de liberaci√≥n formal de las encorsetadas reglas del clasicismo, de forma que el eventual deseo de superaci√≥n (que siempre existi√≥ en mayor o menor medida) cambi√≥ de ser un elemento fundamental a ser fruto de la nueva producci√≥n de estos autores. Tal fen√≥meno, considerado ya como un anuncio del movimiento est√©tico que, a√Īos m√°s tarde, se concretar√≠a en el Barroco, ganar√≠a fuerza especialmente en las primeras d√©cadas del siglo XVI. El Cinquecento fue un momento en que la intenci√≥n de sistematizar el conocimiento de los c√°nones cl√°sicos estaba plenamente superada, a trav√©s de los tratados de Sebastiano Serlio o Jacopo Vignola. As√≠, los elementos compositivos del clasicismo dejaron de usarse en edificios como experimentaci√≥n "en busca de lo cl√°sico", sino partiendo de su plena conciencia, en "busca de su innovaci√≥n".

En un primer momento, se siguieron fielmente las reglas cl√°sicas de composici√≥n, pero ampliando enormemente su √°mbito de aplicaci√≥n. Las reglas cl√°sicas se aplicaron en especial en las grandes obras p√ļblicas, los grandes palacios y templos religiosos (los edificios considerados "nobles", dignos de recibir el status de arquitectura seg√ļn el punto de vista cl√°sico). Por ello, aparecieron nuevas combinaciones de elementos. Andrea Palladio fue el principal exponente de esta nueva forma de trabajar con el lenguaje cl√°sico, como se hace patente en sus proyectos de "villas" en los alrededores de las ciudades italianas. La arquitectura de Palladio fue de tal modo peculiar y destacada con respecto a la de sus antecesores que su m√©todo de trabajo acab√≥ creando un nuevo estilo: el palladianismo. Dicho estilo se caracteriza por la aplicaci√≥n de la planta central en proyectos residenciales (como en las villas) y por un cierto tipo de ornamentaci√≥n de car√°cter sint√©tico (denominada arquitectura de superficie), entre otros fundamentos. El propio Palladio fue autor de un tratado bastante completo sobre arquitectura cl√°sica, en el que expuso su modo de pensar y su perspectiva sobre esta cuesti√≥n.

Manierismo: Los grandes maestros y el fin del Renacimiento

Artículo principal: Manierismo
Grabado de la planta modificada por Vignola de Villa Farnese.

El Manierismo fue el movimiento artístico producido durante el Cinquecento y cuya formación se da en las primeras décadas del siglo XVI y se extiende hasta comienzos del siglo XVII. Evidencia la intención por parte de los arquitectos, humanistas y artistas del período de un arte, que aunque en esencia siguiera al clasicismo, poseía un contenido bastante anti-clásico. En el Manierismo por lo tanto se desarrolla la innovación constructiva confrontándose con la arquitectura clásica, ya plenamente conocida.

Una vez gastado el impulso de la tratadística, que dotada de cierta homogeneidad a la arquitectura mediante la imposición de unas determinadas reglas, surgió una nueva generación de arquitectos, fuertemente individualistas, que supone de hecho un puente entre el Renacimiento y el Barroco.

La actividad arquitect√≥nica de Miguel √Āngel supuso la culminaci√≥n y superaci√≥n del clasicismo de la fase madura o de Bramante, y puede calificarse de m√°s cl√°sica en San Pedro o en el Palacio Farnese y m√°s manierista, por ejemplo en la famosa escalera de la Biblioteca Laurenciana). De modo similar a lo que ocurri√≥ en pintura o escultura (donde es m√°s clara la imitaci√≥n de su maniera), los arquitectos italianos de mediados del siglo XVI, algunos de ellos salidos de Roma cuando el saco y repartidos por el resto de las ciudades italianas, procuraban desafiar los c√°nones cl√°sicos. Los principales exponentes de este nuevo estilo fueron, adem√°s del citado Andrea Palladio y el n√ļcleo veneciano, Giulio Romano (Palacio del T√©, Mantua, 1534), Bartolomeo Ammannati (reforma del Palacio Pitti, 1558-1570), Antonio Sangallo el Joven (Villa Farnese, Caprarola, 1559), Vasari (Galer√≠a Uffizi, Florencia, 1560-1581), o Jacopo Vignola con la Iglesia del Ges√Ļ (1568), esta s√≠ en Roma, sede y modelo exportado de las numerosas iglesias jesu√≠ticas de la crecientemente influyente Compa√Ī√≠a de Jes√ļs, cuya fachada se debe a Giacomo della Porta (1578, que inspir√≥ posteriormente a Carlo Maderno).

En sus obras, son constantes las referencias a los elementos compositivos cl√°sicos, pero en forma "desconstru√≠da" y casi ir√≥nica. Convierten al interior patrones decorativos de ventanas que deber√≠an estar colocadas en el exterior, juegan con los efectos de la ilusi√≥n √≥ptica proporcionados por la perspectiva, a trav√©s de vol√ļmenes dimensionados inusitadamente, etc. El mismo sentido, llevado a un extremo, tuvieron los extravagantes jardines de la Villa de las Maravillas, hoy Parco dei Mostri (Bosco Sacro di Bomarzo) en Bomarzo, en el Lacio, por el arquitecto y dise√Īador de jardines Pirro Ligorio.

La profundización en los caracteres propios de las construcciones manieristas supuso el germen del nacimiento del Barroco, que si superficialmente se considera como ruptura del ideal clásico propuesto por el Renacimiento, realmente constituyó la reacción al agotamiento de éste, ya anunciado por el Manierismo.

Difusión de la Arquitectura del Renacimiento en Europa

El Renacimiento fue un movimiento prácticamente restringido al universo cultural italiano durante sus dos primeros siglos de evolución (entre los siglos XIV y XVI, aproximadamente), periodo durante el cual, en el resto de Europa, sobrevivían estilos arquitectónicos, en general ligados al gótico o al tardo-románico. Finalmente, en su momento de mayor auge, la estética clásica renacentista comenzó a difundirse por los diversos países europeos desde su Italia natal, debido a diferentes motivos: guerras, anexiones de territorio italiano, viajes de los artistas italianos por Europa para ser contratados por las diversas cortes, etc.

Independientemente de las razones, es cierto que la difusi√≥n se dio con m√°s empuje, parad√≥jicamente, por la asimilaci√≥n de ciertas ideas anticl√°sicas forjadas en el Manierismo, estilo pujante en aquel momento (comienzos del siglo XVI). La tratad√≠stica cl√°sica estaba ya plenamente desarrollada, de forma que los arquitectos de fuera de Italia, en general, pose√≠an un buen dominio de las reglas compositivas cl√°sicas y de su teor√≠as, lo que ya les permit√≠a tomarse ciertas licencias creativas. Es necesario destacar que existen estudiosos que no consideran al Manierismo como un movimiento ligado al Renacimiento, sino como un estilo nuevo y radicalmente opuesto a √©ste. De esta forma, la producci√≥n manierista de los dem√°s pa√≠ses europeos puede, eventualmente, no ser considerada como una arquitectura genuinamente renacentista. En cierto sentido, es posible decir, seg√ļn este punto de vista, que en estos pa√≠ses se combin√≥ una producci√≥n t√≠picamente medieval con una arquitectura post-renacentista (como en Francia).

Como las formas de difusi√≥n difieren de pa√≠s a pa√≠s y aunque la arquitectura producida por aquellos pa√≠ses sea efectivamente renacentista, existe un Renacimiento diferente para cada regi√≥n de Europa, seg√ļn como lleg√≥ la influencia desde Italia y el momento hist√≥rico en que viv√≠an. En general, parece que el Renacimiento dot√≥ de elementos nuevos a las arquitecturas medievales nacionales, siendo, en muchos casos, dif√≠cil establecer diferencias entre arquitectura g√≥tica tard√≠a y arquitectura renacentista, debido a que se construy√≥ bas√°ndose en la combinaci√≥n de ambas est√©ticas.

Arquitectura renacentista en Francia

Fachada del Palacio del Louvre en París, obra de Pierre Lescot.

Francia fue el primer pa√≠s en acoger con entusiasmo el estilo renacentista. El Renacimiento lleg√≥ a finales del siglo XV, cuando Carlos VIII regres√≥ en 1496 con algunos artistas italianos tras la conquista de N√°poles. Es destacable el uso de dicho estilo en los castillos del Valle del Loira, cuya primera construcci√≥n fue el Castillo de Amboise (c. 1405), donde Leonardo da Vinci pas√≥ sus √ļltimos a√Īos. El estilo comenz√≥ a ser predominante durante el reinado de Francisco I (1515-1547). El Castillo de Chambord (1519-1536) es una combinaci√≥n de estructura g√≥tica y ornamentaci√≥n italianizante, un estilo que desarrollaron arquitectos como Sebastiano Serlio, que tambi√©n trabaj√≥ despu√©s de 1540 en el Castillo de Fontainebleau. All√≠, artistas italianos como Rosso Fiorentino, Francesco Primaticcio, y Niccol√≤ dell'Abbate formaron la primera Escuela de Fontainebleau. Otros arquitectos, como Philibert Delorme, Jacques Androuet du Cerceau, Jacopo Vignola o Pierre Lescot, tambi√©n se inspiraron en las nuevas ideas. Otro ejemplo es la fachada interior sudoeste del Palacio del Louvre en Par√≠s, que fue dise√Īada por Lescot y cubierta por relieves de Jean Goujon. La arquitectura renacentista a√ļn sigui√≥ creciendo con fuerza bajo los reinados de Enrique II y Enrique III.

Arquitectura renacentista en Espa√Īa

Fachada de la Universidad de Salamanca.

1ª etapa: Estilo plateresco

En Espa√Īa, el Renacimiento comenz√≥ a insertarse en las formas g√≥ticas en las √ļltimas d√©cadas del siglo XV. El desarrollo del Renacimiento se produjo principalmente por arquitectos locales. De esta manera, se cre√≥ una corriente puramente espa√Īola del estilo, que se vio influenciada por la arquitectura del sur de Italia (dominios de la Corona de Arag√≥n en esa √©poca). Este estilo espa√Īol llamado plateresco, combinaba las nuevas ideas italianas con la tradici√≥n g√≥tica espa√Īola, as√≠ como la idiosincrasia local. El nombre proviene de las extremadamente decoradas fachadas de estos edificios, que se asimilaban al intrincado y detallista trabajo de los plateros.

Véase también: Gótico isabelino

2ª etapa: Purismo

Sacra Capilla del Salvador y Parador de Turismo en √öbeda.

Con el paso de las d√©cadas, la influencia del G√≥tico fue desapareciendo,lleg√°ndose a alcanzar un estilo m√°s depurado y ortodoxo, desde el punto de vista del Renacimiento. El purismo se caracteriza por una mayor austeridad decorativa, que se limita a algunos elementos concretos, generalmente de inspiraci√≥n cl√°sica. Hay un cierto cansancio de la exuberancia decorativa a mitad del siglo XVI y se imponen los edificios de aspecto m√°s sereno, arm√≥nico y equilibrado. Algunos arquitectos consiguen reciclar su producci√≥n tardo-g√≥tica para iniciarse en este nuevo estilo: tal es el caso, por ejemplo, de Alonso de Covarrubias, Rodrigo Gil de Honta√Ī√≥n y Pedro de Ibarra.). El centro de la producci√≥n renacentista se localiz√≥ en Andaluc√≠a con Diego de Silo√© (fachada de la Catedral de Granada y Sacra Capilla del Salvador de √öbeda); Pedro Machuca (Palacio de Carlos V en Granada), el arquitecto m√°s decididamente cl√°sico; Andr√©s de Vandelvira (Catedral de Ja√©n y de Baeza) y Diego de Ria√Īo (Ayuntamiento de Sevilla).

3ª etapa: Estilo herreriano

Patio de los Reyes y fachada de la Basílica del Monasterio de El Escorial, de Herrera.

A mitad del siglo XVI, la iniciaci√≥n del Monasterio de San Lorenzo del Escorial como s√≠mbolo del poder de Felipe II de Espa√Īa por Juan Bautista de Toledo (fallecido en1567) y Juan de Herrera supuso la aparici√≥n de un nuevo estilo, que se caracteriza por el predominio de los elementos constructivos, la ausencia decorativa, las l√≠neas rectas y los vol√ļmenes c√ļbicos. Significa adem√°s la introducci√≥n de los postulados manieristas provenientes de Italia.

Este estilo bautizado posteriormente como estilo herreriano en honor de la figura indiscutible de Juan de Herrera, domin√≥ la arquitectura espa√Īola durante casi un siglo, y entre sus seguidores se encuentran figuras tan relevantes como Francisco de Mora, Juan G√≥mez de Mora o Juan G√≥mez de Trasmonte.

En todos los casos, los conceptos de la arquitectura y urbanismo de Espa√Īa en el Renacimiento, fueron llevados a las colonias de Am√©rica, d√≥nde encontr√≥ campo f√©rtil para su difusi√≥n dada la urbanizaci√≥n extensiva que se dio a lo largo de tres siglos y que recibi√≥, tambi√©n, a estilos posteriores como el Barroco y el Neocl√°sico.

Arquitectura renacentista en Portugal

En Portugal, el estilo manuelino aun√≥ los elementos renacentistas a las edificaciones g√≥ticas, y es considerado por algunos historiadores como la contribuci√≥n portuguesa al Renacimiento, aunque su est√©tica es muy distante del clasicismo (objetivamente debe insertarse en el tardo-g√≥tico). Ejemplos de la arquitectura renacentista portuguesa son la Catedral de Leiria y de Portalegre, el Colegio jesuita de √Čvora y la Iglesia de San Roque de Lisboa.

Arquitectura renacentista en Europa oriental

La lejan√≠a de esta zona con respecto a Italia diluy√≥ la influencia del Renacimiento, pero existen valiosos ejemplos de edificaciones que combinan elementos renacentistas con la tradici√≥n arquitect√≥nica local. En Hungr√≠a, ya antes de la segunda mitad del siglo XV se construyeron casas de estilo italiano. El rey h√ļngaro Mat√≠as Corvino contrat√≥ a constructores y escultores italianos, uno de los cuales, Arist√≥teles Fioravanti, viaj√≥ de Hungr√≠a a Mosc√ļ para levantar la Catedral de la Asunci√≥n en el Kremlin. Bajo el reinado de Luis II de Hungr√≠a y Bohemia, se construy√≥ la Capilla Bak√≥cz de la Catedral de Esztergom, ejemplo de decoraci√≥n renacentista. Otras obras influidas por el Renacimiento en Europa oriental son el Castillo de Wawel y la Capilla de Segismundo en Cracovia, la ciudad polaca de ZamoŇõńá, el Palacio Real y las Iglesias de San Miguel y San Esteban de Vilna, en Lituania, la localidad de Telńć o el Castillo de ńĆesk√Ĺ Krumlov en la Rep√ļblica Checa.

Arquitectura renacentista en Inglaterra

Queen's House, (1616) en Londres, primer ejemplo de Arquitectura renacentista importada al Reino Unido.

En Inglaterra el primer exponente de la Arquitectura renacentista fue I√Īigo Jones (1573-1652), que hab√≠a estudiado en Italia, donde la influencia de Palladio estaba muy extendida. Cuando Jones regres√≥ a su pa√≠s, comenz√≥ con entusiasmo a construir bas√°ndose en el nuevo movimiento y dise√Ī√≥ edificios como la Queen's House de Greenwich (1616) y la Casa del Banquete del Palacio de Whitehall (1619). Estas construcciones de l√≠neas sencillas y simetr√≠a fueron revolucionarias en un pa√≠s donde a√ļn se dise√Īaban edificios con ventanas partidas, almohadillado y torrecillas.

Hatfield House fue mandada a construir en su totalidad por Robert Cecil, primer conde de Salisbury, entre 1607 y 1611, y es el ejemplo perfecto de la arquitectura de transici√≥n entre el estilo Tudor y el Renacimiento. El edificio conjuga un ala Tudor, con ventanales con parteluz y tejado almenado y dos alas claramente influenciada por las fachadas de los palazzos italianos. Su fachada central, originariamente en forma de logia abierta, hab√≠a sido atribuida a I√Īigo Jones, aunque el porche central de estilo jacobino, hace probablemente falsa esta atribuci√≥n. Dentro, la elaborada escalera tallada muestra la influencia italiana en la ornamentaci√≥n inglesa.

La obra de Jones fue seguida por maestros como Christopher Wren con su dise√Īo de la Catedral de Saint Paul de Londres y de muchos edificios p√ļblicos e iglesias londinenses que se construyeron tras el Gran Incendio de Londres, en 1666. La devastaci√≥n de la ciudad fue una oportunidad √ļnica para una nueva generaci√≥n de arquitectos seguidores de la arquitectura cl√°sica, que construyeron a una escala superior a la que nunca probablemente se hab√≠a construido en una ciudad. Sin embargo, a estas alturas el estilo italianizante importado por I√Īigo Jones ya estaba fusionado por el Barroco.

Posteriores arquitectos, como el veneciano Giacomo Leoni, durante el siglo siguiente, adaptaron y modificaron el estilo para ajustarlo al paisaje y gusto inglés, conservándose el gusto por la influencia italiana en los edificios. Lyme Hall en Cheshire es un ejemplo soberbio de esta tendencia.

La influencia de la arquitectura renacentista italiana pervivió en especial en el ámbito anglosajón, a consecuencia del Palladianismo, forma de interpretación peculiar de la arquitectura de Palladio, que mantedría el clasicismo hasta la llegada de estilos más modernos como el Neoclasicismo. Durante el siglo XIX, surge con el Historicismo, un renacer neorrenacentista especialmente importante en el Reino Unido y Norteamérica.

Referencias

Bibliografía

  • BENNASSAR VICENS, Bartolom√©; La Europa del Renacimiento; Madrid: Grupo Anaya, 1998, ISBN 84-7525-480-2.
  • BENEVOLO, Leonardo; Storia dell'architettura del Rinascimento; Roma-Bari: Laterza, 1988 ISBN 88-420-0605-X.
  • CHECA, Fernando; Arquitectura del Renacimiento en Espa√Īa; Madrid: Ediciones C√°tedra, 1989, ISBN 84-376-0820-1.
  • ESCRIG PALLAR√ČS, F√©lix; Las grandes estructuras del Renacimiento y el Barroco; Sevilla: Publ. de la Universidad de Sevilla, 2003, ISBN 84-472-0763-3.
  • FRANCASTEL, Pierre; La figura y el lugar. El orden visual del Quattrocento; Barcelona: Monte √Āvila Editores, 1988, ISBN 84-7668-217-4.
  • GARC√ćA MELERO, Jos√© Enrique; Arquitectura del Renacimiento; Madrid: UNED, 2004, ISBN 84-362-5075-3.
  • MURATORE, Giorgio; La ciudad renacentista; Madrid: Instituto de Estudios de Administraci√≥n Local, 1980, ISBN 84-7088-251-1.
  • MURRAY, Peter; Arquitectura del Renacimiento; Madrid: Aguilar, 1974, ISBN 84-03-33023-5.
  • PRETTE, Maria Carla / GIORGIS, Alfonso De; La storia dell'arte rinascimentale; Florencia: Editoriale Giunti, 2002 ISBN 88-09-21400-5.
  • RAM√ćREZ, Juan Antonio; Historia del Arte: La Edad Moderna; Madrid: Alianza, 1997, ISBN 84-206-4273-8.
  • SUMMERSON, John / BERAMENDI, Justo; El lenguaje cl√°sico de la arquitectura; Barcelona: Editorial Gustavo Gili, 1991, ISBN 84-252-0806-8.
  • TAFURI, Manfredo; La arquitectura del humanismo; Madrid: Xarait Ediciones, 1982, ISBN 84-85434-03-X.
  • WITTKOWER, Rudolf; Los fundamentos de la arquitectura en la edad del humanismo; Madrid: Alianza, 1995, ISBN 84-206-7129-0.

Notas

  1. ‚ÜĎ Antonio Fern√°ndez, Emilio Barnechea y Juan Haro (1992) Historia del Arte, Barcelona:Vicens Vives ISBN 84-316-2554-6; pgs. 226-231. Marco Bussagli, Comprender la arquitectura Madrid: Susaeta, ISBN 84-305-4483-6, pg. 132-140.
  2. ‚ÜĎ Ana Avila (1993) Im√°genes y s√≠mbolos en la arquitectura pintada espa√Īola(1470-1560) Anthropos ISBN 8476584172 pg. 35. Imagen y comentario del grabado Prevedari: Interno di tempio con figure (Incisione Prevedari), 1481.

Enlaces externos

Commons

Enlaces generales

Renacimiento italiano

Renacimiento en Europa


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • Arquitectura del Barroco ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Stift Melk, Wachau, Austria La arquitectura barroca es aquella fase de la historia de la arquitectura europea que vino precedida del Renacimiento y del Manierismo; se gener√≥ en Roma durante el siglo XVII y ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Arquitectura del paisaje ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Como la mayor√≠a de los parques urbanos, Central Park en Nueva York es un ejemplo de arquitectura del paisaje. La arquitectura del paisaje consiste en el arte, planificaci√≥n, dise√Īo, la gesti√≥n ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Arquitectura del Per√ļ ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Machu Picchu es un ejemplo conocido a nivel mundial de arquitectura del Per√ļ. La arquitectura del Per√ļ es la arquitectura realizada en cualquier √©poca en lo que se conoce hoy en d√≠a como Per√ļ, as√≠ como la… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Escultura del Renacimiento ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • M√ļsica del Renacimiento ‚ÄĒ Historia de la m√ļsica Este art√≠culo forma parte de la categor√≠a: M√ļsica M√ļsica en la Prehistoria M√ļsica en la Antig√ľedad M√ļsica medieval M√ļsica del Renacimiento M√ļsica del Barroco ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Escultura del Renacimiento en Espa√Īa ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Virgen con ni√Īo, relieve tallado en m√°rmol por el escultor Felipe Vigarny para el sepulcro del Obispo de Tuy (Don Diego de Avellaneda). La aparici√≥n del arte renacentista en Espa√Īa se consolid√≥ casi un siglo despu√©s… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Escultura del Renacimiento en Catalu√Īa ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda La escultura del Renacimiento en Catalu√Īa, va ligada a la cultura humanista procedente de Italia, aunque la repercusi√≥n inicial fue escasa y por lo tanto, tard√≠a la aceptaci√≥n del nuevo estilo, con lo cual las… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Escultura del Renacimiento en Arag√≥n ‚ÄĒ Dami√°n Forment, Nuestra Se√Īora del Coro, hacia 1515. Alabastro policromado y dorado, procedente del Convento de ¬ęLas Fecetas¬Ľ, de Zaragoza ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Renacimiento ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Para otros usos de este t√©rmino, v√©ase Renacimiento (desambiguaci√≥n). Hombre de Vitruvio, dibujo de Leonardo da Vinci, expresi√≥n del canon renacentista Renacimiento es el nombre dado al amplio movimient ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Renacimiento italiano ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda El Renacimiento italiano inici√≥ en la era del Renacimiento, un per√≠odo de grandes logros y cambios culturales en Italia que se extendi√≥ desde finales del siglo XIV hasta alrededor de 1600, constituyendo la transici√≥n ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


Compartir el artículo y extractos

Link directo
… Do a right-click on the link above
and select ‚ÄúCopy Link‚ÄĚ

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.