Toxoplasmosis

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Toxoplasmosis
Toxoplasmosis
Toxoplasma gondii tachy.jpg
Taquizoítos (trofozoítos de T. gondii)
Clasificación y recursos externos
CIE-10 B58
CIE-9 130.0
DiseasesDB 13208
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eMedicine med/2294 
MeSH D014123
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La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por un protozoo parásito llamado Toxoplasma gondii, un parásito intracelular obligado.[1] La toxoplasmosis puede causar infecciones leves y asintomáticas, así como infecciones mortales que afectan mayormente al feto, ocasionando la llamada toxoplasmosis congénita. También puede revestir gravedad cuando afecta a recién nacidos, ancianos y personas vulnerables por su condición de déficit de inmunidad.

La enfermedad es considerada una zoonosis, lo que significa que se transmite habitualmente desde los animales a los seres humanos a través de diferentes vías de contagio, siendo los hospedadores definitivos el gato y otras 6 especies de felinos.

Las medidas de prevención son particularmente importantes en las mujeres embarazadas y consisten en normas generales de higiene para evitar la transmisión por alimentos o agua contaminada, no consumir carne cruda o poco cocinada y evitar contacto con heces de gato.[2]

Contenido

Epidemiología

La toxoplasmosis est√° presente en todo el mundo. El porcentaje de adultos que han pasado la enfermedad a lo largo de su vida es muy elevado, en torno al 50 %, dependiendo de la regi√≥n, los h√°bitos higi√©nicos y las condiciones sanitarias. En la mayor parte de los casos apenas aparecen s√≠ntomas o estos son leves, por lo cual la poblaci√≥n generalmente no es consciente de haber padecido la infecci√≥n que solo puede comprobarse mediante un an√°lisis de sangre que demuestre positividad para anticuerpos espec√≠ficos de tipo IgG o IgM.

En Europa prevalece mucho la toxoplasmosis, probablemente por el gran consumo de carne cruda.[3] La gran incidencia en el √Āfrica occidental es conocida por estudios epidemiol√≥gicos de inmigrantes de esa zona del continente.[4] Se ha encontrado una elevada prevalencia en Hispanoam√©rica: M√©xico, Am√©rica Central y zonas del centro y norte de Am√©rica del Sur con la excepci√≥n de las √°reas m√°s australes y las Islas del Caribe por raz√≥n de la cantidad de adultos que presentan seropositividad, es decir, que presenta en su sangre anticuerpos que prueban que el individuo tuvo contacto con el par√°sito.[5] Existe, incluso en estas grandes √°reas geogr√°ficas, una considerable variaci√≥n de seroprevalencia, dependiendo de la regi√≥n, la edad, el sexo, el grupo √©tnico y las condiciones socioecon√≥micas y sanitarias, en especial el contacto con gatos y la tierra. Por ejemplo, en comunidades de baja salubridad p√ļblica en la regi√≥n andina de Cuzco, Per√ļ, criadores de cam√©lidos, se encontr√≥ una seroprevalencia de Toxoplasma gondii en alpacas del 35%, cuando la enfermedad en humanos en esa regi√≥n es escasa.[6] En Colombia seg√ļn el Estudio Nacional de Salud realizado en 1982, la prevalencia en la poblaci√≥n general es de 47 %. En Colombia, seg√ļn estudios realizados en diferentes regiones, las frecuencias en el embarazo van de 0,6 a 3 %. Actualmente, el Ministerio de Protecci√≥n Social en Colombia no tiene reglamentaci√≥n para la realizaci√≥n de pruebas durante el embarazo para la toxoplasmosis e igual situaci√≥n ocurre en otros pa√≠ses de Am√©rica Latina. En la ciudad de Armenia (Quind√≠o) se ha instaurado un programa de la Secretaria de Salud de Armenia para la poblaci√≥n vinculada que cubre alrededor de 900 gestantes y se detectan entre dos a cinco casos cada a√Īo. En esta ciudad se ha encontrado que se presenta mortalidad neonatal en la poblaci√≥n no cubierta por el programa pero no en los hijos de madres detectadas y tratadas. En el resto del pa√≠s en ausencia de intervenci√≥n terap√©utica entre 800 a 3000 reci√©n nacidos nacen infectados cada a√Īo, as√≠ en Sincelejo (departamento de Sucre, Colombia) en 100 gestantes se encontraron dos seroconversiones y entre los hijos de estas madres se present√≥ un mortinato.[7] En Brasil se han encontrado prevalencias en poblaci√≥n general de 50 a 76 %. La frecuencia de toxoplasmosis cong√©nita varia de 0,2 a 2 %. Las formas m√°s graves pueden llevar a la muerte intrauterina o causar secuelas graves si la infecci√≥n de la madre ocurre en la primera mitad de la gestaci√≥n. Un estudio en una poblaci√≥n en Brasil demostr√≥ una mayor cantidad (13,9%) de mujeres embarazadas con toxoplasmosis activa (por la presencia de anticuerpos IgM) que con s√≠filis y la enfermedad de Chagas.[8]

Fuentes de infección

La fuente de infecci√≥n m√°s frecuente no son los animales de compa√Ī√≠a como err√≥neamente se cree y se sigue difundiendo sin base cient√≠fica.[9]

La realidad es que la fuente por la cual entra el parásito en los humanos con mayor frecuencia es a través de los alimentos contaminados: la carne (cuando está poco cocinada, ya que un gran porcentaje está contaminada) y las frutas y verduras mal lavadas.[10]

De las carnes disponibles para consumo en el mercado (o las carnes de caza), un gran porcentaje de todas las especies está contaminado, así que cualquier persona que consume carne ha consumido (de hecho) carne contaminada por el parásito. También es posible que por la manipulación de la carne contaminada con las manos, al llevarlas a la boca, se ingiera el parásito.

Por otro lado, una persona que consume con la necesaria frecuencia verduras y frutas, puede consumirlas sin el adecuado lavado para eliminar el par√°sito en alg√ļn momento. Tambi√©n puede consumidas manipuladas por terceros sin poder supervisar si el lavado es suficiente (por ejemplo, en restaurantes).

La √ļltima v√≠a de contagio suele producirse entre personas que trabajan la tierra con las manos, bien agricultores, bien en labores de jardiner√≠a. En los suelos suele estar presente el par√°sito en gran cantidad. Una persona que manipule la tierra con las manos desnudas puede introducir restos de tierra bajo las u√Īas. Pese a un lavado de manos con agua y jab√≥n, siempre puede quedar tierra bajo las u√Īas. Despu√©s, si se lleva las manos a la boca, es f√°cil infectarse de √©ste y/o de otros par√°sitos. Si es una persona que trabaja en el campo, no tiene por qu√© lavarse las manos cada vez que manipula esa tierra y en un descuido (o por mala costumbre) puede llevarse las manos sin lavar a la boca.

Siempre se ha relacionado erróneamente al gato doméstico como fuente de infección, puesto que sí son los hospedadores definitivos junto con otras especies de felinos. El error se basa en que el comportamiento humano necesario para esta infección no es el "normal".

Para que un gato pueda producir heces infecciosas tiene que contagiarse. Es decir, un gato que no est√° infectado y vive en una casa sin acceso al exterior y comiendo pienso o carne cocinada, no puede infectarse y por tanto no puede infectar a otros.

Si el gato tiene acceso al exterior o es silvestre, o come carne cruda, o caza pájaros o ratones y se los come, entonces sí puede infectarse.

Una vez infectado, incuba el par√°sito durante un periodo de entre 3 y 20 d√≠as (seg√ļn la forma en la que lo ingiere, que determina la fase en la que se encuentra el par√°sito). Despu√©s y durante s√≥lo un periodo de 1 mes, libera los ooquistes en las heces. Despu√©s de eso, aunque se vuelva a infectar, nunca m√°s liberar√° ooquistes.

Para que esas heces con ooquistes (oocitos) sean a su vez infecciosas, necesitan un tiempo de exposici√≥n al medio de entre 24 y 48 horas. Las personas normales que conviven con gatos en casa suelen retirar las heces de los areneros con m√°s frecuencia, impidiendo que esos ooquistes maduren y sean infecciosos. Y despu√©s, es necesario un contacto muy √≠ntimo con esas heces para infectarse a partir de ellas. Es necesario comerse las heces del gato para infectarse (cosa que s√≥lo hacen los ni√Īos o personas con enfermedades mentales) o si no, manipularlas con las manos y sin guardar unas m√≠nimas medidas de higiene, llev√°rselas a la boca. De nuevo citamos a la "gente normal" que si tiene que realizar una limpieza de heces, de gato o de cualquier animal, despu√©s procura lavarse las manos con agua y jab√≥n. No s√≥lo se puede introducir el Toxoplasma Gondii en el organismo de esta manera, tambi√©n otros par√°sitos, bacterias y virus, mucho m√°s peligrosos e incluso letales en ocasiones como la Escherichia coli.

Por tanto, cualquier persona que conviva con un gato o varios como mascotas, incluso con acceso al exterior y hasta que coman a veces animales crudos cazados por ellos (es decir, gatos con riesgo de infectarse del parásito), con la más simple medida de higiene posible (el lavado de manos después de limpiar el arenero o usando guantes), evita infectarse del temido Toxoplasma.

Por razones desconocidas se sigue obviando la dificultad de esta ruta de infección (pese a los intentos que los profesionales veterinarios realizan de informar a la población propietaria de gatos y de concienciar a los médicos de la necesidad de dar información científica y no una información sesgada e incorrecta).


Se sabe que el par√°sito cruza la placenta pudiendo transmitirse al feto, si la madre se infecta por primera vez durante el embarazo. Si la infecci√≥n ocurri√≥ antes de quedar embarazada, el nuevo beb√© no puede ser infectado.[11] El riesgo es menor si la infecci√≥n ocurri√≥ en las √ļltimas semanas de gestaci√≥n. Con much√≠sima menos frecuencia, el par√°sito puede ser transmitida por transfusi√≥n de sangre, o trasplante de √≥rganos.

En los casos en que se detecta que una mujer gestante se ha infectado del par√°sito, existen medicamentos que pueden ayudar a detener la infecci√≥n para evitar da√Īos al feto.

Ciclo de vida

Artículo principal: Toxoplasma gondii

La toxoplasmosis es una zoonosis de distribuci√≥n mundial. Se infectan animales herb√≠voros, omn√≠voros o carn√≠voros, incluyendo casi todos los mam√≠feros. En la carne destinada a consumo humano es frecuente la presencia de quistes tisulares. Los invertebrados como moscas y cucarachas pueden contribuir a la difusi√≥n de los ooquistes, que acompa√Īan a la defecaci√≥n de los gatos. Los ooquistes que salen con las heces no son de inmediato infectantes, deben pasar por un proceso de diferenciaci√≥n en la tierra que dura hasta tres semanas y pueden mantenerse infecciosos durante mucho tiempo en la tierra h√ļmeda (aproximadamente un a√Īo).[12]

Ciclo vital de Toxoplasma gondii: el gato es el huésped definitivo (1) (donde el parásito se reproduce), el gato se infecta e infesta a otros animales por los ooquistes tisulares. El hombre se infecta consumiendo ooquistes liberados con las heces (3) o bien al ingerir carne contaminada con ooquistes tisulares (2).

El par√°sito se presenta bajo tres distintas formas: taquizo√≠to (un trofozo√≠to que puede encontrarse en casi cualquier √≥rgano, principalmente el cerebro y m√ļsculos), quistes tisulares y ooquistes. Estos √ļltimos s√≥lo se producen en los intestinos de los hu√©sped definitivos.

El ciclo vital de Toxoplasma tiene como hu√©sped definitivo al gato o miembros de su familia, que tras ingerir alguna de las formas del par√°sito sufre en las c√©lulas epiteliales de su intestino un ciclo asexual y luego un ciclo sexual, elimin√°ndose en sus heces millones de ooquistes. Cuando estos esporulan se vuelven infecciosos pudi√©ndose infectar otros animales por su ingesti√≥n. Por debajo de 4 ¬įC, o por encima de 37 ¬įC, no se produce la esporulaci√≥n y los quistes no son infecciosos.

Los humanos sufren la transmisión del parásito fundamentalmente por vía oral a través de la ingesta de carnes, verduras, el agua, huevos, leche, u otros alimentos contaminados por ooquistes o que contienen quistes tisulares. De hecho, hasta un 25% de las muestras de carnes de cordero y cerdo presentan ooquistes, siendo menos frecuentes en la carne de vaca. Los gatos, sobre todo si se manipulan sus excreciones, pueden infectar al ingerir los ooquistes por las manos contaminadas.

Se ha estudiado con cierto detalle el importante papel que juegan los gatos en la eliminación de los ooquistes en la tierra como parte de la transmisión de la enfermedad. En algunas islas del Pacífico, se ha demostrado que la ausencia de gatos está asociada a la ausencia de anticuerpos humanos en contra de Toxoplasma y, al contrario, en regiones con prevalencia de anticuerpos están en proporción directa con la población de gatos o el contacto con la tierra contaminada por heces felinas.[13]

Los gatos se infectan al consumir roedores y aves, que son huéspedes intermediarios que contienen los quistes (con bradizoítos) que mantienen una infección crónica en estos animales.[1]

La segunda vía de transmisión es la materno-fetal o congénita dando origen a la toxoplasmosis congénita. Más rara es la transmisión por transfusiones o por recepción de órganos. El contagio interhumano de toxoplasmosis solo se ve en casos de la transmisión trasplacentaria.[12]

Cuadro clínico

M√°s del 80% de las infecciones son asintom√°ticas. La toxoplasmosis puede ser aguda o cr√≥nica, sintom√°tica o asintom√°tica. La infecci√≥n aguda recientemente adquirida suele ser asintom√°tica en ni√Īos mayores y adultos; y en caso de presentar s√≠ntomas y signos (enfermedad aguda) estos suelen ser de corta duraci√≥n y autolimitados, como una gripe o mononucleosis, dolor de cabeza, dolores musculares, inflamaci√≥n de los ganglios linf√°ticos, e incluso presenta inflamaci√≥n del h√≠gado y mayoritariamente del bazo, etc.[11] En la mayor√≠a de los casos persiste como quistes en los tejidos pero la persona no suele tener manifestaciones cl√≠nicas (infecci√≥n cr√≥nica), pero en otros casos se presenta con formas cl√≠nicas persistentes o recurrentes (enfermedad cr√≥nica).

Se suelen diferenciar cuatro grandes categorías clínicas en el estudio de la toxoplasmosis:

  1. Toxoplasmosis aguda adquirida en el paciente inmunocompetente, pudiendo cursar con un cuadro subclínico y por lo tanto sin síntomas, haciendo que el paciente no tenga conocimiento de la infección. Cuando aparecen síntomas son generales, confundiéndose con una gran gama de posibles infecciones benignas y de rápido curso, pudiendo provocar: linfadenopatía, fiebre, mialgia y malestar general.
  2. Toxoplasmosis aguda adquirida o reactivada en el paciente inmunodeficiente, las formas clínicas más severas, incluyendo leucemia, enfermedades del tejido conectivo, los cuales pueden manifestarse en un 40% de pacientes con sida, por ejemplo.[12] Los pacientes con terapias inmunosupresoras (glucocorticoides, por ejemplo) como para prevenir el rechazo de un órgano trasplantado o el tratamiento de una enfermedad autoinmune, pertenecen a este grupo de alto riesgo.
  3. Toxoplasmosis ocular, como resultado de una infecci√≥n cong√©nita (aunque los signos aparezcan al cabo de varios a√Īos) con retinitis necrosante, uve√≠tis y muy frecuentemente retinocoroiditis.
  4. Toxoplasmosis congénita. Las formas más graves pueden llevar a la muerte intra-uterina o causar secuelas graves si la infección de la madre ocurre en la primera mitad de la gestación.

Dentro de cualquiera de ellas las manifestaciones clínicas no son específicas y los métodos diagnósticos pueden prestarse a diferentes interpretaciones.

Diagnóstico

La toxoplasmosis puede ser diagnosticada al aislar el par√°sito por medio de inoculaci√≥n de animales de laboratorio o cultivo celular o con un perfil serol√≥gico, el cual puede no ser confiable en inmunodeficientes y en el feto.[14] Existen sin embargo pruebas capaces de detectar los anticuerpos serol√≥gicos o en orina, creados por el sistema inmune para combatir el par√°sito, especialmente un incremento en los niveles de IgG y/o la presencia de anticuerpos espec√≠ficos de IgM.[15] La evaluaci√≥n cl√≠nica de reci√©n nacidos durante el primer a√Īo de vida es, sin duda, necesaria en madres seropositivas o de alto riesgo.

Otros métodos indirectos incluyen reacciones de fijación de complemento, reacción con colorantes de Sabin y Feldman, pruebas de ELISA y la reacción de hemaglutinación indirecta. Es posible también demostrar la presencia del genoma del parásito con la técnica de PCR, un método importante debido a su alta sensibilidad y especificidad,[14] pues siempre que es positivo confirma el diagnostico pero si es negativo no siempre lo excluye. El método de detección por PCR se utiliza en el diagnóstico de toxoplasmosis en el líquido amniótico, en el humor acuoso en toxoplasmosis ocular y en inmunosuprimidos[16] La detección directa del parásito en tejidos infectados puede también resultar difícil, por ejemplo, de placenta o cerebro, incluyendo la fijación de anticuerpos fluorescentes.

Esto sumado a que la toxoplasmosis puede ser asintom√°tica implica que un an√°lisis puede indicar √ļnicamente que el individuo nunca ha sido infectado por el par√°sito, o bien que el individuo ha tenido o est√° presentemente infectado con el par√°sito (sin distinci√≥n de uno u otro caso).

Una vez que un organismo tiene anticuerpos contra la toxoplasmosis, queda inmunizado contra la enfermedad. Por ello se recomienda a las mujeres que estén planeando quedarse embarazadas que se hagan con anterioridad una prueba de anticuerpos de toxoplasmosis.

Diagnóstico diferencial

De importancia en los casos más severos donde se ven los síntomas más notables, la toxoplasmosis puede confundirse con la leptospirosis,[17] enfermedad de Hodgkin y otros linfomas,[18] encefalitis, mononucleosis, miocarditis, pulmonía (tuberculosis) en inmunocomprometidos y sarcoidosis.[12]

Tratamiento

El par√°sito Toxoplasma gondii es sensible a los farmacos Pirimetamina y las Sulfamidas, las que se usan en combinaci√≥n para el tratamiento de la toxoplasmosis incrementando m√°s de 6 veces el efecto de ellos individualmente.[19] Debido a que la Pirimetamina bloquea el uso del √°cido f√≥lico, se debe a√Īadir al tratamiento el √°cido fol√≠nico, el cual puede ser usado por la m√©dula √≥sea del paciente, m√°s no por el par√°sito. Los corticosteroides est√°n contraindicados excepto en casos de toxoplasmosis con sintomatolog√≠a ocular, en cuyo caso se usan en concentraciones bajas.[2] Aquellos pacientes al√©rgicos o que no toleran las sulfamidas deben consultar con sus profesionales de salud en busca de otras opciones como la Clindamicina.[20] Las madres embarazadas deben ser tambi√©n tratadas al ser diagnosticadas con certeza y, a trav√©s de ellas, al feto, balanceando los posibles efectos secundarios del tratamiento sobre el feto y su madre.[21] Una de las secuelas de hipersensibilidad asociado a medicamentos durante el tratamiento de la toxoplasmosis es el s√≠ndrome de Stevens-Johnson, el cual es una reacci√≥n febril con lesiones en la piel y conjuntivitis purulenta, potencialmente letal.[22]

Para pacientes inmunosuprimidos, en especial pacientes con sida, el tratamiento debe continuarse de por vida para evitar la seria y frecuente posibilidad de reinfecciones o reactivación de una enfermedad latente.[19] ,[23] Otra alternativa es la Atovaquona, un antibiótico del grupo de las naftoquinolonas, pero que tiene el inconveniente del costo. En personas con toxoplasmosis latente, los quistes son inmunes a estos tratamientos, debido a que los antibióticos no llegan a los bradizoítos en suficiente concentración.

Profilaxis

La transmisi√≥n de la toxoplasmosis se puede prevenir evitando: comer carne poco cocida o cruda (la carne se debe cocinar hasta que cambie de color), manipular o tener contacto con las heces de gatos que interact√ļen con otros animales infectados (lo que significa que no todos los gatos son sujetos de riesgo), contaminaci√≥n de cuchillos, y otros utensilios al preparar carne infectada, beber agua contaminada, ingerir la leche no pasteurizada; especialmente de cabra, aceptar la donaci√≥n de √≥rganos infectados (caso que es muy poco frecuente fuera del mercado negro).

Un brote epidémico en marzo de 1995 en Vancouver, Canadá, fue relacionado con la contaminación del reservorio de agua de la ciudad por un félido salvaje. En Brasil en 2004 una encuesta epidemiológica relacionó también el consumo de agua no filtrada con infección en estratos socioeconómicos desfavorecidos. Es posible que, como en el caso de Giardia o Cryptosporidium, la cloración no sea suficiente para eliminar el Toxoplasma en aguas tratadas y se requiera la filtración para reducir la transmisión. Estos nuevos datos colocan a la toxoplasmosis como enfermedad de transmisión hídrica lo que puede explicar su gran diseminación y la gran cantidad de casos que no se pueden relacionar con factores de riesgo conocidos.

En un estudio en Colombia[22] se encontró que en las gestantes del Quindío el 25% de los casos con toxoplasmosis en el embarazo se atribuyó a tener gatos menores de 6 meses en la casa, 25% a consumo de carne poco cocida y el tomar agua de bolsa o botella redujo el riesgo en un 50%. Es decir esto sugiere que hasta el 50% de los casos pueden ser debidos en algunas zonas al consumo de agua contaminada. Estos datos indican que la toxoplasmosis transmitida por agua puede estar provocando la mayoría de casos, y por consiguiente, se requieren sistemas de monitoreo para la misma. Las mujeres embarazadas deben evitar consumir carne cruda o mal cocida, lo que incluye embutidos, jamón serrano, chorizo, sushi, entre otras y lavar adecuadamente las verduras y hortalizas, evitar realizar tareas de jardinería o llevarlas a cabo con guantes adecuados, así como tener especial cuidado e higiene de los animales domésticos.

Véase también

Referencias

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Enlaces externos


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Mira otros diccionarios:

  • Toxoplasmosis ‚ÄĒ Classification and external resources T. gondii tachyzoites ICD 10 B58 ‚Ķ   Wikipedia

  • toxoplasmosis ‚ÄĒ f. parasit. Enfermedad provocada por el protozoo Toxoplasma gondii. Se trata de un par√°sito intestinal del gato, que puede parasitar al hombre y otros animales. La infecci√≥n en el caso del hombre se produce por la ingesti√≥n de alimentos… ‚Ķ   Diccionario m√©dico

  • toxoplasmosis ‚ÄĒ 1977, from toxoplasma (1926), coined 1909 in French from toxo , comb. form of Gk. toxon (see TOXIC (Cf. toxic)) + plasma (see PLASMA (Cf. plasma)) ‚Ķ   Etymology dictionary

  • toxoplasmosis ‚ÄĒ f. Med. Enfermedad producida por protozoos del g√©nero Toxoplasma que, contra√≠da durante la gestaci√≥n, puede ocasionar anomal√≠as fetales ‚Ķ   Diccionario de la lengua espa√Īola

  • toxoplasmosis ‚ÄĒ [t√§kőĄsŇć plaz mŇć‚Ä≤sis] n. [ModL: see TOXIC, PLASM, & OSIS] a disease caused by a protozoan (Toxoplasma gondii), affecting humans and animals, esp. in the tropics: in its congenital form, it damages the central nervous system, eyes, and viscera ‚Ķ   English World dictionary

  • toxoplasmosis ‚ÄĒ Disease caused by the protozoan parasite Toxoplasma gondii, which can produce abortion in sheep, encephalitis in mink, and a variety of syndromes in humans. Prenatally acquired human infection can result in the presence of abnormalities such as… ‚Ķ   Medical dictionary

  • Toxoplasmosis ‚ÄĒ ‚Ėļ sustantivo femenino MEDICINA Enfermedad parasitaria causada por un protozoo. IRREG. plural toxoplasmosis * * * toxoplasmosis. f. Med. Enfermedad producida por protozoos del g√©nero Toxoplasma que, contra√≠da durante la gestaci√≥n, puede ocasionar… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • toxoplasmosis ‚ÄĒ {{ÔľÉ}}{{LM T43927}}{{„Äď}} {{ÔľĽ}}toxoplasmosis{{ÔľĹ}} ‚ÄĻto¬∑xo¬∑plas¬∑mo¬∑sis‚Äļ {{‚óÜ}}(pl. toxoplasmosis){{‚óá}} {{„Ää}}‚Ėć s.f.{{„Äč}} Enfermedad producida por un tipo de protozoos y que, si se contrae durante la gestaci√≥n, puede ocasionar anomal√≠as fetales ‚Ķ   Diccionario de uso del espa√Īol actual con sin√≥nimos y ant√≥nimos

  • toxoplasmosis ‚ÄĒ /tok soh plaz moh sis/, n. Pathol. infection with the parasite Toxoplasma gondii, transmitted to humans by consumption of insufficiently cooked meat containing the parasite or by contact with contaminated cats or their feces: the illness produced ‚Ķ   Universalium

  • toxoplasmosis ‚ÄĒ n. a disease of mammals and birds caused by the protozoan Toxoplasma gondii, which is usually transmitted to humans through ingesting undercooked meat or cat faeces. Generally symptoms are mild (swollen lymph nodes and an influenza like illness) ‚Ķ   The new mediacal dictionary


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