Ciclo sotíaco

ÔĽŅ
Ciclo sotíaco
La diosa Sopdet, personificación de la estrella Sirio

El ciclo sot√≠aco, de Sotis el nombre griego de la diosa egipcia Sopdet personificaci√≥n de la estrella Sirio, es un periodo de aproximadamente 1460 a√Īos provocado por la traslaci√≥n anual de la observaci√≥n del orto heliaco de Sirio.

En el Antiguo Egipto los sacerdotes-astr√≥nomos observaban todos los a√Īos la primera aparici√≥n en el horizonte de Sirio pues para ellos se√Īalaba el comienzo de la √©poca de las inundaciones. Idealmente dicho acontecimiento deber√≠a coincidir con el comienzo del a√Īo egipcio, pero el hecho de que el calendario egipcio tuviese exactamente 365 d√≠as todos los a√Īos sin intercalar d√≠as adicionales para compensar la diferencia con el a√Īo sid√©reo, hac√≠a que cada cuatro a√Īos el orto de Sirio se desplazara un d√≠a en el calendario, volviendo a coincidir con el a√Īo nuevo te√≥rico solo tras unos 1460 a√Īos, es decir cuatro a√Īos por cada uno de los 365 d√≠as del a√Īo.

Fue en el a√Īo 1904 cuando el erudito alem√°n Eduard Meyer, combinando c√°lculos astron√≥micos con el estudio textos egipcios y datos arqueol√≥gicos, puso las bases modernas de un m√©todo que pretende aportar confirmaci√≥n independiente a la cronolog√≠a del Antiguo Egipto. Disponiendo de textos fechados en el a√Īo de reinado de alg√ļn fara√≥n que documenten observaciones del ascenso de Sirio y conociendo puntos fijos del inicio del ciclo te√≥ricamente se puede asignar una dataci√≥n absoluta a esos textos y, por tanto al reinado del fara√≥n implicado. Disponemos de varios textos de este tipo, por ejemplo los papiros de Lahun y el papiro Ebers, que dan fechas para los respectivos reinados de Senusret III (dinast√≠a XII) y Amenhoptep I (dinast√≠a XVIII); adem√°s se sabe que en el 139 d. C. el orto heliaco coincidi√≥ con el a√Īo nuevo egipcio, lo cual proporciona a los egipt√≥logos puntos fijos para los reinados de ambos faraones.[1]

Contenido

Bases astronómicas

Imagen de Sirio A y B
Telescopio Hubble, NASA

Sirio es una estrella situada en el hemisferio sur celeste y, en función de su declinación, podrá ser vista, o permanecer oculta, o alcanzar mayor o menor altura sobre el horizonte en función de la latitud del punto de observación desde el hemisferio norte. Debido al movimiento de la Tierra alrededor del Sol solo es visible desde la parte no iluminada de la Tierra una porción de la esfera celeste, que varía con una periodicidad anual. La primera aparición sobre el horizonte antes de amanecer después de permanecer oculta una estrella concreta es su orto heliaco.

Si el a√Īo seg√ļn el calendario civil no se ajusta de alguna manera a la duraci√≥n del a√Īo sid√©reo las observaciones que dependan de este √ļltimo se ir√°n desplazando tambi√©n en el calendario. Como en el caso del Antiguo Egipto no se intercalaban a√Īos bisiestos, cada 4 a√Īos se desv√≠a un d√≠a la observaci√≥n complet√°ndose el ciclo en unos 1460 a√Īos (365x4). Otros factores, como la precesi√≥n de los equinoccios, causan peque√Īas desviaciones y se han realizado c√°lculos que dejan el ciclo sot√≠aco en 1452-1453[2] o 1456 a√Īos.[3]

Otro factor que influye de manera importante es la latitud del lugar donde se realiza la observaci√≥n. En el caso de las realizadas por los antiguos egipcios se han propuesto diferentes localizaciones para cada una de ellas, por ejemplo puede dudarse entre Menfis, Tebas o Elefantina lo que da lugar a que los egipt√≥logos adapten cronolog√≠as ¬ęaltas¬Ľ, ¬ęmedias¬Ľ o ¬ębajas¬Ľ, entre las cuales puede haber hasta unos veinticinco a√Īos de diferencia.

El calendario solar egipcio

Artículo principal: Calendario egipcio

El calendario solar egipcio estaba formado por doce meses de treinta d√≠as divididos en tres estaciones: Ajet (inundaci√≥n, que comenzaba a principios del verano), Peret (crecimiento) y Shemu (cosecha); dando un total de trescientos sesenta d√≠as a los que se a√Īad√≠an otros cinco llamados epag√≥menos.

Los antiguos egipcios no fechaban los acontecimientos seg√ļn un punto fijo hist√≥rico sino por los a√Īos de reinado del fara√≥n en el poder. Las fechas aparec√≠an reflejadas seg√ļn un formato como el siguiente: ¬ęD√≠a 2 del primer mes de la estaci√≥n de peret del quinto a√Īo de Nebmaatra¬Ľ,[4] que corresponder√≠a aproximadamente al a√Īo 1385 a. C. en el reinado de Amenhotep III.

Se cree que este esquema estuvo en vigor a lo largo de toda la historia dinástica de Egipto hasta la introducción del calendario romano en tiempos de Julio César, aunque se conocen intentos de reforma como el recogido en el decreto de Canopus bajo el reinado de Ptolomeo III que no llegó a entrar plenamente en vigor.

El a√Īo invariable de 365 d√≠as provocaba que las estaciones se fueran desplazando en relaci√≥n al calendario lo que hac√≠a necesario (para la planificaci√≥n de actividades agr√≠colas y obras, para la fijaci√≥n de festividades...) la determinaci√≥n de puntos fijos de manera independiente al calendario. De ah√≠ la necesidad de contar con observaciones como la del orto hel√≠aco de Sirio, observaciones que daban un poder m√°s all√° de lo puramente simb√≥lico a las autoridades responsables de estos importantes anuncios y podr√≠a explicar, en parte, la resistencia a reformas como las del decreto Canopus.

La diosa Sopdet, conocida como Sothis desde el periodo ptolemaico, era la personificaci√≥n de la estrella que los griegos llamaban Seirios, Sirio. La representaci√≥n usual era como una mujer con una estrella en la cabeza, aunque la forma m√°s antigua conocida, en un marfil hallado en Abydos del fara√≥n Djer de la I dinast√≠a, es la de una vaca sedente con una planta entre los cuernos. Como en escritura jerogl√≠fica se utilizaba una planta como ideograma de la palabra ¬ęa√Īo¬Ľ, esto podr√≠a ser un indicio de que ya a comienzos del Imperio Antiguo los egipcios hab√≠an establecido la relaci√≥n entre el inicio del a√Īo solar con la observaci√≥n de Sirio.[5]

La cronología del Antiguo Egipto

Artículo principal: Cronología del Antiguo Egipto

La cultura del Antiguo Egipto mostr√≥ una gran estabilidad y uniformidad desde la √©poca predin√°stica hasta la ocupaci√≥n romana. En particular se dispone de evidencia de la escritura jerogl√≠fica desde el tercer milenio a. C. hasta el siglo IV d. C.

Los egipt√≥logos tambi√©n disponen de la historia de Egipto procedente de Manet√≥n cuyo esquema din√°stico se sigue utilizando hoy en d√≠a y de otras listas reales como la piedra de Palermo o el canon de Tur√≠n, adem√°s de una gran cantidad de obras arquitect√≥nicas o escult√≥ricas fechadas seg√ļn el reinado del fara√≥n bajo cuya autoridad se construyeron, y otras muchas inscripciones en pinturas, relieves o sobre papiro. A todo esto hay que a√Īadir el aval cient√≠fico de las dataciones astron√≥micas proporcionadas por los registros de las observaciones estelares o lunares.

Por supuesto, como para otras culturas, tambi√©n se dispone de datos procedentes del radiocarbono, termoluminiscencia o estratigr√°ficos; pero es por el anterior conjunto de caracter√≠sticas que la cronolog√≠a egipcia es la piedra angular para la dataci√≥n arqueol√≥gica en el Mediterr√°neo y en Oriente Medio hasta bien entrado el primer milenio a. C. cuando las fuentes griegas combinadas con listas reales asirias y babilonias proporcionan fechas fiables con un margen de error a veces menor de un a√Īo.[6]

Estudio moderno

Eduard Meyer

Ya desde mediados del siglo XVII se investigaba la posible aplicaci√≥n del ciclo sot√≠aco a la cronolog√≠a egipcia. En 1648 Gravius Bainbridge estudi√≥ la idea y en 1758 el astr√≥nomo Nicolas Fr√©ret propuso el orto heliaco de 1322 d. C., posteriormente ya en el siglo XIX Jean-Baptiste Biot, despu√©s del desciframiento de los jerogl√≠ficos en 1822 por Champollion, intent√≥ relacionar las observaciones de Sirio con los nuevos descubrimientos.[7]

No fue hasta 1904 cuando el gran historiador alemán Eduard Meyer puso las bases de la concepción moderna de la cronología sotiaca.[8] Aunque Meyer utilizó más referencias hoy en día se mantiene un consenso mayoritario entre los especialistas en considerar válidas dos alusiones en textos egipcios a apariciones de Sirio, las provenientes de los papiros de Lahun y del papiro Ebers, combinadas con el punto de referencia proporcionado por Censorino.

En las fechas calculadas a partir de estos datos hay que tener en cuenta que las imprecisiones inherentes a la lectura original (como las condiciones atmosféricas), al cálculo retrospectivo elegido y al lugar concreto de medición, introducen un margen de error conjunto de no menos de dos o tres décadas.

Censorino

El escritor latino Censorino en su obra De die natale nos dice que el a√Īo nuevo egipcio coincidi√≥ con el orto de Sirio un siglo antes de que √©l escribiera durante el consulado de Antonino P√≠o, fecha que corresponde al a√Īo 139 d. C.

Sed horum initia semper a primo die mensis eius sumuntur, cui apud Aegyptios nomen est Thouth, quique hoc anno fuit ante diem VII kal. Jul., cum abhinc annos centum imperatore Antonino Pio II Bruttio Praesente Romae consulibus idem dies fuerit ante diem XIII kal. Aug.,a quo tempore solet canicula in Aegypto facere exortum. Quare scire etiam licet anni illius magni, qui, ut supra dictum est, solaris et canicularis et dei annus vocatur, nunc agi vertentem annum centensimum. Pero el inicio de estos es siempre el primer d√≠a que los egipcios llaman Thot, que este a√Īo coincide con el s√©ptimo d√≠a antes de las calendas de julio, hace cien a√Īos cuando el emperador Antonino P√≠o fue c√≥nsul por segunda vez junto con Bruttius Praesens, el mismo d√≠a coincidi√≥ con el d√≠a trece antes de las calendas de agosto, √©poca habitual de la can√≠cula en Egipto. Por lo tanto podemos ver que ahora estamos en el a√Īo centenario de este gran a√Īo real, que, como he dicho m√°s arriba, se llama el a√Īo de la ola de calor solar, el a√Īo de Dios.
Censorino, De Die natali XXI 10-11

Se han enmendado datos concretos de los proporcionados en De Die natali, pero se asume que el dato corresponde a una observaci√≥n realizada el a√Īo 139 en la latitud equivalente a Menfis.

Papiros de Lahun

Fragmentos de los papiros de Lahun
Dinast√≠a XII, c. 1800 a. C.

En 1889 el gran egipt√≥logo Flinders Petrie descubri√≥ una colecci√≥n de papiros conocidos desde entonces, por el lugar del hallazgo, como los papiros de Lahun. En el mismo lugar unos a√Īos m√°s tarde, en 1899, Ludwig Borchardt descubri√≥ otros fragmentos donde est√° recogida la primera observaci√≥n sot√≠aca; estos son los papiros de Berl√≠n, aunque se le suele utilizar el nombre papiros de Lahun para designar al conjunto de la colecci√≥n all√≠ descubierta. Proporcionan una observaci√≥n sotiaca el d√≠a 16 del mes cuarto de la segunda estaci√≥n del a√Īo 7 del reinado de Senusret III. Desde ese d√≠a faltan 139 para el a√Īo nuevo: los 14 del mes Peret IV, los 120 de la estaci√≥n Shemu y los 5 epag√≥menos. La observaci√≥n estar√≠a realizada en Menfis o, con latitud equivalente, en Itjtawy, capital de la dinast√≠a XII. En consecuencia fijar√≠a una fecha 556 (139x4) a√Īos anterior al a√Īo 1317 a. C. para el s√©ptimo a√Īo de Senusret III, esto es, alrededor del a√Īo 1873 a. C..

Papiro Ebers

Estela de Amenhotep I y de su madre Ahmose-Nefertari realizando una ofrenda a Osiris, c. 1390-1352 a. C.
Museo Brooklyn, Nueva York

La segunda es del tratado m√©dico de la √©poca de la Dinast√≠a XVIII contenido en el papiro Ebers, que proporciona la fecha correspondiente al d√≠a 9, mes 3, de la tercera estaci√≥n del a√Īo 9 de Amenhotep I.[9] Esto indica que faltan 56 d√≠as para el a√Īo nuevo: los 21 del mes Shemu III, los 30 de Shemu IV y los 5 epag√≥menos. Suponiendo que la observaci√≥n fuera realizada en Menfis, y con un ciclo sot√≠aco de 1456 a√Īos, tenemos un nuevo inicio de ciclo en el a√Īo 1317 a. C. y la fecha correspondiente para el a√Īo 9 de Amenhotep I ser√≠a anterior 224 a√Īos (56x4), es decir 1541 a. C. Si, por el contrario, la observaci√≥n hubiera sido realizada en Tebas el c√°lculo corresponder√≠a a 1317 a. C., fecha que es la apoyada por la mayor parte de los egipt√≥logos debido a que en Tebas estaba la capital de los primeros soberanos de la XVIII dinast√≠a.

Controversias

Aunque el consenso mayoritario de los especialistas sigue dando validez a las fechas proporcionadas por las observaciones de Sirio, se han formulado un gran n√ļmero de cr√≠ticas.

  1. La imprecisión debiba a la incertidumbre de la observación misma y a las dudas no aclaradas sobre los lugares concretos en que se realizaron.
  2. La fiabilidad de las fuentes utilizadas y su interpretación: tanto los datos de Censorino como los de los papiros de Berlín y el papiro Ebers han sido puestos en cuestión.
  3. La asunción de la invariabilidad del sistema calendárico en el Antiguo Egipto: si se hubiera realizado una sola reforma que desconozcamos en el calendario de la trascendencia de la documentada en el decreto de Canopus el sistema entero sería inválido.

De que se acepten o no los puntos fijos proporcionados por la dataci√≥n sotiaca dependen conclusiones importantes para toda la cronolog√≠a de la Antig√ľedad en Oriente Pr√≥ximo. Si se acepta su base se estima que la precisi√≥n de la que se dispone para la √©poca del Imperio Nuevo es de unos 25 a√Īos, si se rechaza el margen de error sube hasta por encima del siglo, lo cual puede aceptar de manera muy importante no solo a la historia egipcia sino a la cronolog√≠a de todas las civilizaciones adyacentes.[10]

Referencias

Bibliografía

  • Edwards, I.E.S. (1970). ¬ęAbsolute dating from egyptian records and comparisong with Carbon-14 dating¬Ľ. Philosophical Transactions of the Royal Society A (269):  p. 188-196. 
  • Ingham, M.F. (1969). ¬ęThe lengt of the sothic cycle¬Ľ. Journal of Egyptian Archaeology (55):  p. 36-40. 
  • James, Peter (1991). Siglos de oscuridad. Cr√≠tica (publicado el 1993). ISBN 84-7423-576-6. 
  • Shaw, Ian (2000). ¬ęIntroducci√≥n. Cronolog√≠a y cambio cultural en el Antiguo Egipto¬Ľ. En Shaw, Ian. Historia Oxford del Antiguo Egipto. La Esfera de los Libros, S.L.. 2007. ISBN 978-84-9734-623-8. 

Enlaces externos


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • Sirio ‚ÄĒ Para otros usos de este t√©rmino, v√©ase Sirio (desambiguaci√≥n). Sirio ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Calendario egipcio ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda El r√≠o Nilo a su paso por Luxor. Poco m√°s all√° de sus orillas, el desierto. Ese contraste tan radical en apenas distancia marc√≥ la civilizaci√≥n egipcia, y la estacionalidad del caudal del r√≠o nos leg√≥ el calendario… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


Compartir el artículo y extractos

Link directo
… Do a right-click on the link above
and select ‚ÄúCopy Link‚ÄĚ

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.