Ciencia

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Ciencia

La ciencia (del latín scientia 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados, y susceptibles de ser articulados unos con otros.

El árbol de la ciencia. Interpretación bíblica

Contenido

Introducción

La ciencia surge de la obtención del conocimento mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, a partir de los cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y esquemas metódicamente organizados.[1]

La ciencia consolidada se constituye como tal, superada la fase de investigaci√≥n, como resultado, cuando adquiere la consideraci√≥n de saber validamente justificado por la comunidad cient√≠fica correspondiente y suele considerarse as√≠ a trav√©s de las publicaciones especializadas. Es entonces cuando pasa a una fase de ense√Īanza en los Centros de formaci√≥n y de divulgaci√≥n adquiriendo toda su eficacia cultural y social.

La ciencia:

  • Utiliza diferentes m√©todos y t√©cnicas para la adquisici√≥n y organizaci√≥n de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos suficientemente objetivos y accesibles a varios observadores.
  • Se basa en un criterio de verdad y una correcci√≥n permanente.
  • Criterios aceptados por la comunidad cient√≠fica competente.
  • Procura la generaci√≥n de m√°s conocimiento objetivo en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y futuros respecto a alg√ļn sistema concreto.
  • Procura su puesta en pr√°ctica de los conocimientos en sus aplicaciones tecnol√≥gicas, mediante los peritos o expertos.
  • Procura la divulgaci√≥n de sus investigaciones, por publicaciones especializadas y Centros de Ense√Īanza, fundamentalmente las Universidades.
  • Vigila los m√©todos de divulgaci√≥n y ense√Īanza de los contenidos consolidados.

La unidad del saber científico: descripción y clasificación de las ciencias

La unidad del saber ha sido siempre uno de los ideales m√°s tenazmente perseguidos por el pensamiento humano. Muchos fil√≥sofos han llegado a sostener que "conocer" significa "reducir a unidad"; consiguientemente, la forma m√°s alta de conocimiento del mundo no pod√≠a consistir -seg√ļn estos fil√≥sofos- m√°s que en la inserci√≥n de todos los fen√≥menos en un solo sistema. Y este sistema ser√≠a tanto m√°s perfecto cuanto menor resultara el n√ļmero de los principios necesarios para su fundamentaci√≥n. La aspiraci√≥n suprema consist√≠a, pues, en encerrar el mundo entero en un cuadro sistem√°tico basado en un solo principio, aunque el cuadro mismo resultara sumamente complejo y dotado de las m√°s diversas articulaciones.
Ludovico Geymonat. op. cit, p. 27

Son ejemplos paradigmáticos la concepción del Ser-Uno y la unidad de la Naturaleza en la filosofía antigua; en la Edad Media el "Ars Magna" de Ramon Llull y la filosofía de Nicolás de Cusa en el Renacimiento; en la Edad Moderna el "sistema del mundo" de Laplace y el sistema Hegeliano; y en el siglo XX la "Enciclopedia Internacional de la Ciencia Unificada" donde Joergen Joergensen escribe: La unidad de la ciencia constituye la fase de aplicaciones de la ciencia, en cuanto éstas dependen de la combinación de premisas tomadas de diversas disciplinas científicas en series de indiferencia conexas entre ellas.[2]


Pero intentar enumerar todas las ciencias, y elaborar una clasificaci√≥n siguiendo criterios fijos se convierte en una tarea dif√≠cil, si no imposible, dado el desarrollo de las ciencias no solo en n√ļmero sino en m√©todos y criterios de constituci√≥n de cada una de las mismas.

Con anterioridad a la Edad Moderna podemos hablar de una clasificación de los distintos modos o categorías del conocer en tanto que conocimiento humano racional, bajo las notas de universalidad y necesidad,[3] superando los límites del conocimiento por la experiencia.

Hasta el Renacimiento todo el saber que no fuera t√©cnico o art√≠stico se situaba en el √°mbito de la filosof√≠a. El conocimiento de la naturaleza era sobre una totalidad una f√≠sica √ļnica: una filosof√≠a naturalista. Cuando Arist√≥teles utiliza los t√©rminos ¬ęepisteme¬Ľ y ¬ęphilosophia¬Ľ no es incorrecto hablar de clasificaci√≥n de las ¬ęciencias en Arist√≥teles¬Ľ; pero con un significado y contenido muy diferente al de ¬ęciencia¬Ľ en la Modernidad.[4]


Las primeras clasificaciones se remontan a Aristóteles[5] que considera tres categorías del saber:

  • Teor√≠a: que busca la verdad de las ideas, como formas y como sustancias. Este saber est√° constituido por las ciencias cuyo conocimiento est√° basado en el saber por el saber: Matem√°ticas, F√≠sica y Teolog√≠a.
  • Praxis: O saber pr√°ctico encaminado al logro de un saber para gu√≠ar la conducta hacia una acci√≥n propiamente humana en cuanto racional: lo formaban la √Čtica, la Pol√≠tica, la Econ√≥mica y la Ret√≥rica.
  • Poiesis: o saber creador, saber po√©tico, basado en la transformaci√≥n t√©cnica. Lo que hoy d√≠a englobar√≠amos en la creaci√≥n art√≠stica, artesan√≠a y la producci√≥n de bienes materiales.

La clasificación aristotélica sirvió de fundamento para todas las diversas clasificaciones que se hicieron en la Edad Media[6] hasta el Renacimiento, cuando las grandes transformaciones promovidas por los grandes adelantos técnicos[7] plantearon la necesidad de nuevas ciencias y sobre todo nuevos métodos de investigación que culminarán en la Ciencia Moderna del siglo XVII.[8] Es entonces cuando aparece un concepto moderno de clasificación que supone la definitiva separación entre ciencia-filosofía.

En la Edad Moderna Tommaso Campanella, Comenio, Bacon, Hobbes y John Locke propusieron diferentes clasificaciones.[4]

En la Ilustración escribe D'Alembert:

¬ęNo hay sabios que gustosamente no colocaran la ciencia de la que se ocupan en el centro de todas las ciencias, casi en la misma forma que los hombres primitivos se colocaban en el centro del mundo, persuadidos de que el universo hab√≠a sido creado por ellos. Las profesiones de muchos de estos sabios, examin√°ndose filos√≥ficamente, encontrar√≠an, posiblemente, incluso, adem√°s del amor propio, causas de peso suficiente para su justificaci√≥n¬Ľ
Discours préliminaire de l'Encyclopedie, París 1929, pág. 61

.

El Systema Naturae (1735) de Linneo, estableció los criterios de clasificación que más influencia han tenido en el complejo sistema clasificatorio de las ciencias naturales.[4] André-Marie Ampère confeccionó una tabla con 512 ciencias,[9]

La interdisciplinariedad

Todas las clasificaciones de las ciencias tienen fecha de caducidad. A partir del siglo XIX y con el asombroso crecimiento producido por el conocimiento científico surgen numerosas ciencias con yuxtaposiciones de parcelas establecidas por ciencias anteriores:

  • De las teor√≠as del calor y sus relaciones con la mec√°nica: Termodin√°mica.
  • De las relaciones de la electricidad y la qu√≠mica: Electroqu√≠mica.
  • De la relaci√≥n de la termodin√°mica y la electroqu√≠mica, la √≠ntima imbricaci√≥n de la f√≠sica y la qu√≠mica: F√≠sico-qu√≠mica.
  • De las relaciones de la qu√≠mica y la biolog√≠a, surgir√° la Bioqu√≠mica.

De esta forma las ciencias suelen llevar nombres compuestos de ciencias anteriores a veces situadas en campos completamente dispares:

  • Biogeoqu√≠mica, Socioling√ľ√≠stica, Biotecnolog√≠a, Bio√©tica... etc. y los campos en los que se ejercen se multiplican exponencialmente, unidos ya a la tecnolog√≠a que se incorpora como un medio importante, si no fundamental, en el propio m√©todo cient√≠fico y en el campo de la investigaci√≥n concreta.[10]

En definitiva las ciencias se constituyen tanto por fragmentación, de una parte, como por interdisciplinariedad, de otra.

En el siglo XIX Auguste Comte hizo una clasificación mejorada después por Antoine-Augustin Cournot en 1852 y por Pierre Naville en 1920.[9]

Los nuevos lenguajes no jer√°rquicos de estructura asociativa y manejados por la inform√°tica reflejan perfectamente la situaci√≥n actual de divisi√≥n de las ciencias y sus conexiones metodol√≥gicas y de contenidos, aun a pesar de la enorme especializaci√≥n que se experimenta continuamente tanto en la investigaci√≥n como en los centros de ense√Īanza.

Para Hempel "la sistematización científica requiere el conocimiento de diversas conexiones, mediante leyes o principios teóricos, entre diferentes aspectos del mundo empírico, que se caracterizan mediante conceptos científicos. Así, los conceptos de la ciencia son nudos en una red de interrelaciones sistemáticas en la que las leyes y los principios teoréticos constituyen los hilos... Cuantos más hilos converjan o partan de un nudo conceptual, tanto más importante será su papel sistematizado o sus alcance sistemático".[11]

Clasificaciones fundamentales

Dilthey considera inapropiado el modelo epistemol√≥gico de las "Naturwissenschaften", esto es el m√©todo cient√≠fico que toma como modelo de ciencia la F√≠sica aplicada a las llamadas "ciencias naturales", cuando se aplica a otros saberes que ata√Īen al hombre y a la sociedad. Propone por ello un modelo completamente diferente para las "Geisteswissenschaften", "ciencias humanas" o "ciencias del esp√≠ritu", e.g., filosof√≠a, psicolog√≠a, historia, filolog√≠a, sociolog√≠a, etc.

Si para las primeras el objetivo √ļltimo es la explicaci√≥n, basada en la relaci√≥n causa/efecto y en la elaboraci√≥n de teor√≠as descriptivas de los fen√≥menos, para estas √ļltimas se trata de la comprensi√≥n de los fen√≥menos humanos y sociales.

Esquema de clasificación planteado por el epistemólogo alemán Rudolf Carnap (1955):
Ciencias formales Estudian las formas válidas de inferencia: lógica - matemática. No tienen contenido concreto; es un contenido formal, en contraposición al resto de las ciencias fácticas o empíricas.
Ciencias naturales Son aquellas disciplinas científicas que tienen por objeto el estudio de la naturaleza: astronomía, biología, física, geología, química, geografía física y otras.
Ciencias sociales Son aquellas disciplinas que se ocupan de los aspectos del ser humano - cultura y sociedad- El método depende de cada disciplina particular: administración, antropología, ciencia política, demografía, economía, derecho, historia, psicología, sociología, geografía humana, trabajo social y otras.

Mario Bunge (1972) considera el criterio de clasificación de la ciencia en función del enfoque que se da al conocimiento científico: por un lado, el estudio de los procesos naturales o sociales (el estudio de los hechos) y, por el otro, el estudio de procesos puramente lógicos (el estudio de las formas generales del pensar humano racional), es decir, postuló la existencia de una ciencia factual (o ciencia fáctica) y una ciencia formal.

Las ciencias factuales se encargan de estudiar hechos auxiliándose de la observación y la experimentación. La física, la psicología y la sociología son ciencias factuales porque se refieren a hechos que se supone ocurren en la realidad y, por consiguiente, tienen que apelar al examen de la evidencia científica empírica.[12]

El objeto de estudio de la ciencia formal no son las cosas ni los procesos, sino las relaciones abstractas entre signos, es decir, se estudian sus relaciones sintácticas y sus posibles inferencias. Son ciencias formales la lógica y las matemáticas.

La ciencia experimental se ocupa del estudio del mundo natural. Por mundo natural se ha de entender todo lo que pueda ser supuesto, detectado o medido a partir de la experiencia. En su trabajo de investigación, los científicos se ajustan a un cierto método, un método científico general y un método específico al campo concreto y a los medios de investigación.

Para fines de comprensi√≥n, puede decirse que la llamada ciencia aplicada consiste en la aplicaci√≥n del conocimiento cient√≠fico te√≥rico (la llamada ciencia b√°sica o te√≥rica) a las necesidades humanas y al desarrollo tecnol√≥gico. Es por eso que es muy com√ļn encontrar, como t√©rmino, la expresi√≥n "ciencia y tecnolog√≠a": dos aspectos inseparables, en la vida real, de una misma actividad.

Las ciencias formales, en cambio, crean su propio objeto de estudio; su método de trabajo es puro juego de la lógica, en cuanto formas del pensar racional humano, en sus variantes: la lógica y las matemáticas.

Caracterizaci√≥n de las ciencias seg√ļn el esquema de Bunge
FORMALES F√ĀCTICAS
OBJETO DE ESTUDIO - Es ideal y abstracta
- No se ocupan de los hechos.
- Sus objetos son formas en las que se pueden verter
contenidos tanto fácticos como empíricos
- El mundo físico es materialista.
- Objetivas: se basan en hechos.
- Los enunciados se refieren, en su mayoría, a sucesos y procesos.
MODO DE VALIDACI√ďN - Los entes son racionales, sistem√°ticos y verificables.
- Construye sus propios objetos de estudio
- Demuestran teoremas a partir de axiomas por procedimientos puramente lógicos y matemáticos.
- La demostración es completa y final.
- Son deductivas
- Emplea variables lógicas.
- Los enunciados consisten en relaciones entre signos.
- Su estudio vigoriza el h√°bito del rigor.
- Verifican hipótesis que en su mayoría son provisionales.
- Necesitan de la observación y/o experimento, además de la lógica formal.
- Los sistemas relativos a los hechos son esencialmente perfectibles.
- Se emplean símbolos interpretados.
- La racionalidad es necesaria pero no suficiente.
- Los enunciados fácticos deben ser verificables en la experiencia, de manera directa mediante las consecuencias singulares de las hipótesis, o indirecta mediante hipótesis generales.
- La verificación empírica considera a un enunciado verdadero solo de manera provisional.
- Hace inferencias demostrativas y no concluyentes.
OBJETIVO QUE PERSIGUE - Busca el por qué de las cosas.
- Hacen abstracción de objetos reales pero la materia prima que emplea no es fáctica sino ideal.
- Se ocupa de la coherencia interna, de inventar entes formales y de establecer relaciones entre ellos.
- No nos da información acerca de la realidad.
- Sus teorías buscan la perfección y la verdad lógica o necesaria.
- Busca el cómo de las cosas.
- Procura describir y explicar hechos y realidades ajenos a ellas mismas.
- Persiguen la verdad material o contingente.
- Nos induce a considerar el mundo como inagotable, y al hombre como una empresa inconclusa e interminable.

[13]

Construcción de la ciencia

Artículo principal: Lógica empírica

La ciencia es un elemento fundamental en la construcción de la civilización humana tomada en su conjunto. Las teorías científicas, al fin y al cabo, responden a las necesidades de los hombres y su evolución responde a la evolución que el hombre ha seguido en su concepción del mundo y la valoración de los hechos de la vida.[14]

La ciencia no surge por la inspiración de unos "sabios" o "eruditos" de forma espontánea. Charles Singer considera que los admirables dibujos magdalenienses de la caverna de Maux, Ariège, que muestran un bisonte herido por una flecha sobre la parte del tórax donde se encuentra el corazón, constituye una lección de anatomía y fisiología por más que se tardaran tantos siglos en que Miguel Servet (1546) estableciera la circulación de la sangre.[15]

Los primeros pasos son cuestiones prácticas que resuelven situaciones comunes de la vida diaria, sobre cuyos resultados exitosos se establece un procedimiento fijo de actuación, protocolo al que, convertido en reglas fijas, se le acaban encontrando las razones de su éxito en la teoría científica que lo confirma como verdad que puede ser transmitida a otros.[16]

Actualmente se incluyen en este proceso conocimientos que durante muchos siglos han sido considerados al margen de la ciencia, pero que tienen una importancia cultural tan grande como la propia ciencia como la antropología actual pone de manifiesto: El cocinar los alimentos, el calzado, los tejidos y la costura, el bordado y la confección del vestido, por ejemplo.

A lo largo de los siglos la ciencia viene a constituirse por la acción e interacción de tres grupos de personas:[17]

Construcción del edificio científico
  • Sobre el primer grupo:
Los artesanos, constructores, los que abr√≠an caminos, los navegantes, los comerciantes, etc. resolv√≠an perfectamente las necesidades sociales seg√ļn una acumulaci√≥n de conocimientos cuya validez se mostraba en el conocimiento y aplicaci√≥n de unas reglas t√©cnicas precisas fruto de la generalizaci√≥n de la experiencia sobre un contenido concreto.[18]
  • Sobre el segundo grupo:
Algunos iniciales pensadores comenzaron la laboriosa obra de construir paso a paso el conocimiento, esta vez sin artender a los detalles pero con un creciente nivel de precisión y rigor. Fueros filósofos porque prefirieron las palabras a las cosas, la especulación a la experiencia, los principios a la regla práctica de medición o recuento, y no se preocuparon cuando sus ideas entraban en conflicto con tradiciones y fenómenos de la especie más obvia. Fueron también reformadores sociales y religiosos; ridiculizaron sus costumbres y creencias populares, acumularon invectivas contra los dioses de la tradición y los reemplazaron por una suerte de engendro (p. ej. el Dios de Jenófanes, que es todo pensamiento y poder, pero carece de compasión). Fueron incluso una especie de científicos. Estos filósofos no se limitaban a pontificar; argumentaban sus teorías, y algunas de sus ideas han sobrevivido hasta hoy.
Este grupo, los filósofos, llevados por los argumentos demostrativos mostraban unos razonamientos que
extendían el dominio de las verdades demostrables y las separaba de la intuición
./... La uniformidad del Ser sobrevivió en la idea de que las leyes básicas han de ser independientes del espacio, del tiempo y de las circunstancias.[17]
Platón postuló que las leyes del universo tenían que ser simples y atemporales. Las regularidades observadas no revelaban las leyes básicas, pues dependían de la materia, que es un agente de cambio. Los datos astronómicos no podrían durar siempre. Para hallar los principios de ellos hay que llegar a los modelos matemáticos y "abandonar los fenómenos de los cielos".[19]
Arist√≥teles valor√≥ la experiencia y la elaboraci√≥n de conceptos a partir de ella mediante observaciones;[20] y a partir de los conceptos llegar a los principios en los que se constituye la ciencia como tal.[21] Fue un h√°bil observador de "cualidades" a partir de las cuales elaboraba conceptos y definiciones: pero no ofreci√≥ ninguna teor√≠a expl√≠cita sobre la investigaci√≥n. Su ciencia por eso ha sido considerada "cualitativa" en cuanto a la descripci√≥n pero plat√≥nica en cuanto a su fundamentaci√≥n de leyes necesarias. Para Arist√≥teles el valor de la experiencia se orienta hacia teor√≠as basadas en explicaciones ‚Äúcualitativas‚ÄĚ, y a la b√ļsqueda de principios (causas) cada vez m√°s generales a la b√ļsqueda del principio supremo del que se ‚Äúdeducen‚ÄĚ todos los dem√°s. Es por eso que el argumento definitivo est√° basado en la deducci√≥n y el silogismo.[22]
Esta ciencia ( o filosofía?), ciencia deductiva a partir de los principios,[23] es eficaz como exposición teórica del conocimiento considerado válido, pero es poco apta para el descubrimiento.[17]
El sistema solar de Tycho Brahe. El sol y la luna giran alrededor de la tierra, pero los planetas giran alrededor del sol
  • Sobre el tercer grupo:
Sobre la base de toda la tradición mantenida por los grupos anteriores, son los científicos de la Ciencia Moderna.
La órbita clásica de Kepler. La órbita es elíptica. El movimiento de la tierra no es uniforme. El cielo clásico circular y de movimientos uniformes, perfecto, es definitivamente superado con las leyes de Kepler.
    • Difieren de los fil√≥sofos por favorecer lo espec√≠fico y experimental
    • Difieren de los artesanos por su dimensi√≥n te√≥rica.

Su formación como grupo y eficacia viene marcada a partir de la Baja Edad Media, por una fuerte reacción antiaristotélica[24] y en el Renacimiento, por un fuerte rechazo al argumento de autoridad y a la valoración de lo humano con independencia de lo religioso.

Son fundamentales en este proceso, los nominalistas, Guillermo de Ockham y la Universidad de Oxford en el siglo XIV; en el Ranacimiento Nicolás de Cusa, Luis Vives, Erasmo, Leonardo da Vinci etc.; los matemáticos renacentistas, Tartaglia, Stevin, Cardano o Vieta y, finalmente, Copérnico y Tycho Brahe en astronomía.[25] Ya en el XVII Francis Bacon, y Galileo promotores de la preocupación por nuevos métodos y formas de estudio de la Naturaleza y valoración de la ciencia, entendida ésta ya como dominio de la naturaleza[26] y comprendiéndola mediante el lenguaje matemático.[27]

A partir del siglo XVII se constituye la ciencia tal como es considerada en la actualidad, con un objeto y método independizado de la filosofía.[28]
En un punto fue necesaria la confrontación de dos sistemas (Descartes-Newton) contemporáneos en la concepción del mundo natural:[29]
  • Descartes, Principia philosophiae (1644) , heredero de la filosof√≠a anterior anclada en las formas propone un m√©todo basado en la deducci√≥n a partir de unos principios, las ideas innatas, formas esenciales y divinas como "principios del pensar". El mundo es un "mecanismo" determinista regido por unas leyes determinadas que se pueden conocer como ciencia mediante un riguroso m√©todo de an√°lisis a partir de intuiciones evidentes. Es la consagraci√≥n definitiva de la nueva ciencia, el triunfo del antiaristotelismo medieval, la imagen helioc√©ntrica del mundo, la superaci√≥n de la divisi√≥n del universo en mundo sublunar y supralunar en un √ļnico universo mec√°nico.
  • Newton, Principia Mathematica philosophiae naturalis, (1687). Manteniendo el esp√≠ritu anterior sin embargo realiza un paso m√°s all√°: el rechazo profundo a la hip√≥tesis cartesiana de los v√≥rtices. La ciencia mecanicista queda reducida a un c√°lculo matem√°tico a partir de la mera experiencia de los hechos observados sobre un espacio-tiempo inmutable.
Tanto uno como otro daban por supuesto la exactitud de las leyes naturales deterministas fundadas en la voluntad de Dios Creador. Pero mientras el determinismo de Descartes se justifica en el riguroso método de ideas a partir de hipótesis sobre las regularidades observadas, Newton constituía el fundamento de dichas regularidades y su necesidad en la propia "observación de los hechos". Mientras uno mantenía un concepto de ciencia "deductiva", el otro se presentaba como un verdadero "inductivista", Hypotheses non fingo.

El inductivismo

Artículo principal: Inductivismo

Considera que la ciencia se constituye desvelando las leyes naturales a partir de una multitud de observaciones de "fenómenos", siendo éstos considerados como "regularidades de la naturaleza", medibles y cuyas relaciones de "causa/efecto" eran expresables en fórmulas matemáticas.

Círculo empírico

Newton consideraba las leyes de Kepler, como observaciones experimentales regulares y constantes, lo mismo respecto a la gravitación, las leyes del movimiento y las propiedades básicas de la luz. Tales regularidades pueden "explicarse" mediante teorías que dan sentido a dichas propiedades.

De este modo, partiendo de esta jerarquía:

  • observaciones generalizadas
  • mediciones estrictas
  • teor√≠as,

se considera que el mundo en su complejidad puede ser explicado mediante un conjunto de ciencias observadoras rigurosas de dichas pautas conforme a métodos precisos que describen la realidad de los fenómenos.

El éxito de este concepto de ciencia, y sus indudables frutos en la ampliación y conocimientos generados, ha sido inmenso hasta la crisis del siglo XX.

La crisis de la ciencia Moderna

A pesar del indudable progreso de la ciencia durante los siglos XVII, XVIII y XIX seguía en pie la cuestión del fundamento racional de la misma. El problema es planteado de modo definitivo por Kant respecto a la distinción entre juicios analíticos y sintéticos; la posibilidad de su síntesis, como juicios sintéticos a priori, considerados como los juicios propios de la ciencia, permanecía en la sombra sin resolver:

VERDAD CONDICI√ďN ORIGEN JUICIO EJEMPLO
Verdad de hecho Contingente y particular A posteriori; depende de la experiencia Sintético: amplía el conocimiento. El predicado no está contenido en la noción del sujeto Tengo un libro entre las manos.
Est√° saliendo el sol.
Verdad de Razón Necesaria y Universal A priori; no depende de la experiencia Analítico: El predicado se encuentra en la noción del sujeto. No se amplía el conocimiento Todos los A son B → Si "algo" (x) es A entonces ese algo (x) es B
Si a * a = a2 entonces  \sqrt a^2 = a
Verdad cient√≠fica Universal y necesaria A priori; no depende de la experiencia, pero √ļnicamente se aplica a la experiencia Sint√©tico a priori: ampl√≠a el conocimiento. Solo aplicable a los fen√≥menos Si a y b son cuerpos ‚Üí a y b experimentan entre s√≠ una fuerza...
Los cuerpos se atraen en razón directa de sus masas y en razón inversa al cuadrado de sus distancias.


¬ŅC√≥mo y por qu√© la Naturaleza en la experiencia se somete a las ¬ęreglas l√≥gicas de la raz√≥n¬Ľ y a las matem√°ticas?

Los matem√°ticos se dividieron en intuicionistas y logicistas.


Los intuicionistas consideraban la matemática un producto humano y consideraban que la existencia de un objeto es equivalente a la posibilidad de su construcción, por lo que no admitían el axioma del tertio excluso ni, por tanto, el argumento A \lor \lnot  A  \wedge \lnot \lnot A \vdash A; considerando la verdad como lo probable o algo así como: "hay razones para considerar verdadero"... Rechazando algunos teoremas y métodos de Cantor.[17] El empirismo de David Hume mantiene su vigencia en la no-realidad de los universales ahora matemáticamente tratados como conjuntos.

Por su parte los formalistas pretendieron construir la traducción posible de los contenidos de la ciencia a un lenguaje lógico uniforme y universal que, como método unificado de cálculo hiciera de la ciencia un logicismo perfecto.[30] Tal venía a ser el programa de Hilbert: formalización perfecta de la lógica-matemática, capaz de figurar la realidad mundana debidamente formalizada en un sistema perfecto.

Concepto de distancia en el espacio de Euclides

El programa de Hilbert se vino definitivamente al traste cuando Kurt Gödel (1931) demostró los teoremas de incompletitud, haciendo patente la imposibilidad de un sistema lógico perfecto.

Se entiende como sistema lógico perfecto un sistema que fuera:

  • consistente: Una sistema formal es consistente si es implosible demostrar una f√≥rmula ŌÜ y tambi√©n su negaci√≥n ¬¨ŌÜ.
  • decidible: Una sistema formal es decidible cuando existe un algoritmo tal que, dada una f√≥rmula ŌÜ, el algoritmo es capaz de decidir en un n√ļmero finito de pasos si la f√≥rmula pertenece o no al sistema.
  • completo: Un sistema formal es completo cuando dada cualquier f√≥rmula ŌÜ del sistema, existe una demostraci√≥n de ŌÜ o de ¬¨ŌÜ como teorema del mismo.

Por otro lado la mecánica cuántica en su expresión matemática abre una brecha entre espacio-tiempo y materia y salva el tradicional abismo entre el observador y la realidad por caminos que traen conturbados a los científicos y han sumido a los filósofos en una gran confusión.[17] En definitiva:

  • Matem√°ticamente: Si un sistema es completo no es decidible. Si es decidible, no es completo.
  • F√≠sicamente: La energ√≠a aparece como discontinua; las part√≠culas se manifiestan seg√ļn circunstancias como tales part√≠culas o como ondas. Etc.[31]
Concepto de distancia en el espacio de Minkoski

Por otro lado el propio progreso de las ciencias muestra evidencias claras de que las regularidades de la naturaleza están llenas de excepciones.[32] La creencia en leyes necesarias y la creencia en el determinismo de la Naturaleza, que inspiró tanto a los griegos como a la Ciencia Moderna hasta el siglo XX, así como el hecho de que la observación se justifica a partir de la experiencia, se ponen seriamente en cuestión.;;[17] [33] [34] [35]

En 1934 Karl Popper publica La lógica de la investigación científica, que pone en cuestión los fundamentos del inductivismo científico, proponiendo un nuevo criterio de demarcación de la ciencia así como una nueva idea de verificación por medio de la falsación de teorías y una aproximación asintótica de la verdad científica con la realidad.

En 1962 Kuhn propone un nuevo modo de concebir la construcción de la ciencia bajo el concepto de "cambio de paradigma científico", que hiciera posible el no tener que considerar necesariamente falsas todas las teorías obsoletas de la ciencia anterior.

En 1975 Feyerabend publica un pol√©mico libro, CONTRA EL M√ČTODO: Esquema de una teor√≠a anarquista del conocimiento. Tras analizar cr√≠ticamente el proceso seguido por Galileo en su m√©todo resolutivo-compositivo, rompe el "paradigma" del m√©todo hipot√©tico-deductivo considerado como el fundamento del m√©todo cient√≠fico como tal.

Posmodernidad: la situación actual

La cuestión es que la ciencia con sus viejos enfoques sigue produciendo resultados que están a la vista pero suscitando nuevos problemas.

La cuestión entre realismo y empirismo ../.. sigue tan viva como siempre..../... [Los investigadores] estudian eventos particulares, reallizan entrevistas, invaden los laboratorios, desafían a los científicos, examinan sus tecnologías, sus imágenes, sus concepciones, y exploran el gran antagonismo que a menudo existe entre disciplinas, escuelas y grupos de investigación concretos. Resumiento sus resultados, podemos decir que el problema no es ahora el de cómo articular el monolito CIENCIA, sino el de qué hacer con la desparramada colección de esfuerzos que han ocupado su lugar.[17]

¬ŅSigue siendo la ciencia el gran argumento de autoridad en el reconocimiento de la verdad? La cuesti√≥n as√≠ planteada hay que reconocer que se encuentra totalmente fuera de lugar en el mundo actual.

No cabe duda de que en los contextos concretos el criterio ha sido asumido por el de competencia como "saber adecuado a lo concreto" por parte de los expertos. La ciencia no es una cosa, es "muchas"; no es algo cerrado sino abierto; no tiene un método, sino muchos; no está hecha, sino se hace.

Su din√°mica no es s√≥lo la investigaci√≥n base, sino su aplicaci√≥n t√©cnica, as√≠ como su ense√Īanza y su divulgaci√≥n. Por ello las objeciones y las alternativas a cada investigaci√≥n concreta y en cada campo concreto de la misma, se suscitan y abren seg√ļn grupos particulares de intereses que no siempre son precisamente cient√≠ficos". Es m√°s la dependencia econ√≥mica de la investigaci√≥n puede convertirla en un producto m√°s en "oferta en el mercado".[36]

La ciencia sigue adelante con toda su fuerza cultural y social, y cada día más, al convertirse en un fenómeno que afecta globalmente a toda la Humanidad:

  • Por la mayor educaci√≥n social generalizada en todas las sociedades del mundo.
  • Por la influencia de la tecnolog√≠a que la hace aplicable a la realidad en poco tiempo.
  • Por los medios de comunicaci√≥n, que facilitan la r√°pida divulgaci√≥n y "vulgarizaci√≥n" de los conocimientos.
  • Porque se convierte as√≠ en un instrumento de poder, econ√≥mico, pol√≠tico y cultural.
  • Etc.

El problema de su fundamentación y construcción deviene un problema filosófico que hunde la raíces en el llamado posmodernismo que ciertamente tiene una conciencia clara: La verdad no es necesaria ni universal, sino producto humano y por tanto cambiante y contingente.

La propia ciencia, la filosofía, la literatura o el arte en general y la propia dinámica cultural y social, desbordarán siempre el discurso científico abriendo horizontes de nuevos metadiscursos respecto a la propia ciencia, a los contenidos culturales y sociales, a la vida cotidiana, el ejercicio del poder o la acción moral y política.[37]

El hombre puede destruir la Tierra
La pregunta, expl√≠cita o no, planteada por el estudiante profesionalista, por el Estado o por la instituci√≥n de ense√Īanza superior, ya no es ¬Ņes eso verdad?, sino ¬Ņpara qu√© sirve? En el contexto de la mercantilizaci√≥n del saber, esta √ļltima pregunta, las m√°s de las veces, significa: ¬Ņse puede vender? Y, en el contexto de argumentaci√≥n del poder ¬Ņes eficaz? Pues la disposici√≥n de una competencia performativa parec√≠a que debiera ser el resultado vendible en las condiciones anteriormente descritas, y es eficaz por definici√≥n. Lo que deja de serlo es la competencia seg√ļn otros criterios, como verdadero/falso, justo/injusto, etc., y, evidentemente, la d√©bil performatividad en general.
Jean François Lyotard. La condición posmoderna. op. cit. p.94

El resultado es que es posible adquirir conocimiento y resolver problemas combinando elementos y trozos de "ciencia" con opiniones y procedimientos que "prima facie" son "no-científicos".[17] En realidad lo que ha cambiado profundamente de la mano de la propia ciencia[38] es el sentido de lo que es la verdad, el conocimiento y el saber y en qué consiste la evidencia y los métodos para lograrla.

Esta forma actual de Ciencia como instrumento del poder y valor de mercado globalizado está generando problemas tan graves como los que hay que afrontar hoy día en que se puede dejar en "una o pocas decisiones" en manos de "uno o unos pocos" no solo el futuro de una cultura o una civilización concreta o global, sino la propia existencia de la "Humanidad".[39]

La construcción del saber científico

Demarcación de la ciencia

Artículo principal: Criterio de demarcación
¬ŅQu√© distingue al conocimiento de la superstici√≥n, la ideolog√≠a o la pseudo-ciencia? La Iglesia Cat√≥lica excolulg√≥ a los copernicanos, el Partido Comunista persigui√≥ a los mendalianos por entender que sus doctrinas eran pseudocient√≠ficas. La demarcaci√≥n entre ciencia y pesudociencia no es un mero problema de filosof√≠a de sal√≥n; tiene una importancia social y pol√≠tica vital.
Imre Lakatos.La metodología de los programas de investigación científica. op. cit. p.9

Conocer y saber

La ciencia ante todo requiere el reconocimiento de ser un "saber" para ser considerada como tal. No basta el mero conocimiento. Es por ello interesante distinguir entre "conocimiento y saber".

Diferenciamos, de un modo técnico y formalizado[40] los conceptos de conocer y saber, por más que, en el lenguaje ordinario, se usen a veces como sinónimos, otras veces no.[41]

Conocer, y su producto el conocimiento, va ligado a una evidencia que consiste en la creencia basada en la experiencia y la memoria y es algo com√ļn en la evoluci√≥n de los seres naturales concebidos como sistemas, a partir de los animales superiores.[42]

Saber, por su parte requiere, adem√°s de lo anterior, una justificaci√≥n fundamental; es decir un engarce en un sistema coherente de significado y de sentido,[43] fundado en lo real y comprendido como realidad; m√°s all√° de un conocimiento en el momento presente o fijado en la memoria como √ļnico. Un sistema que hace de este hecho de experiencia algo con entidad consistente.[44] Un conjunto de razones y otros hechos independientes de mi experiencia que, por un lado, ofrecen un "saber qu√©" es lo percibido como verdad y, por otro lado, orientan y definen nuevas perspectivas del conocimiento y de la experiencia posible.[45]

¬ŅQu√© tendr√≠a, entonces, de particular el saber cient√≠fico frente a otras clases de saberes?[46]

Fundamentalmente caracterizan la construcción del saber científico actual los rasgos siguientes:

  • Investigaci√≥n de un cambio de problem√°tica, te√≥rica o pr√°ctica, en un √°rea o √°mbito cient√≠fico determinado con un n√ļcleo te√≥rico consolidado.[47]
  • De un equipo generalmente financiado por una Instituci√≥n P√ļblica, Fundaci√≥n privada o Empresa particular[48]
  • Dirigida por alguien de reconocido prestigio como experto en el √°mbito de la investigaci√≥n, sea individuo o equipo investigador
  • Siguiendo un m√©todo de investigaci√≥n cuidadosamente establecido
  • Publicado en revistas especializadas
  • Incorporadas y asumidas las conclusiones en el quehacer de la comunidad cient√≠fica del √°mbito que se trate como elementos din√°micos de nuevas investigaciones que ampl√≠an la problem√°tica inicial generando nuevas expectativas, predicciones, etc. o, dicho en t√©rminos propios, el resultado es un programa te√≥ricamente progresivo.[49]
  • El reconocimiento suele convertirse en derecho de patente durante 20 a√Īos cuando tiene una aplicaci√≥n pr√°ctica o t√©cnica

La observaci√≥n de los ¬ęhechos¬Ľ

Artículo principal: Lógica empírica
Universo newtoniano
Si, persuadidos de estos principios, hacemos una revisi√≥n de las bibliotecas, ¬°qu√© estragos no haremos! Si tomamos en las manos un volumen de teolog√≠a, por ejemplo, o de metaf√≠sica escol√°stica, preguntemos: ¬Ņcontiene alg√ļn razonamiento abstracto sobre la cuantidad o los n√ļmeros? No. ¬Ņcontiene alg√ļn raciocinio experimental sobre cuestiones de hecho o de existencia? No. Echadlo al fuego; pues no contiene m√°s que sofister√≠a y embustes.
David Hume. Investigación sobre el entendimiento humano. Tercera parte.

Lo que plantea Hume parec√≠a algo clar√≠simo y evidente en la Edad Moderna y fue importante en la constituci√≥n de la Ciencia Moderna. Sin embargo en la actualidad es un problema fundamental del status de la ciencia ¬Ņqu√© es un raciocinio experimental sobre cuestiones de hecho o de existencia?

Newton afirmaba no hago suposiciones y estaba convencido de que su teoría estaba apoyada por los hechos. Pretendía deducir sus leyes a partir de los fenómenos observados por Kepler. Pero tuvo que introducir una teoría de las perturbaciones para poder sostener que los movimientos de los planetas no eran elípticos, y en realidad no supo justificar el hecho de la gravedad.

Sin embargo, si alguna teoría científica ha podido ser considerada como fundada en los hechos ha sido la Física de Newton. Todavía es frecuente la creencia vulgar de que los hechos justifican la teoría científica.

Antes de Einstein, la mayor√≠a de los cient√≠ficos pensaban que la f√≠sica de Newton estaba fundamentada en la realidad de los hechos observados.[50] Hoy es posible demostrar con facilidad que no se puede derivar v√°lidamente una ley de la naturaleza a partir de un n√ļmero finito de hechos.

Karl Popper propone un criterio de falsabilidad. Pero tal criterio contradice la realidad de la construcci√≥n de la ciencia cuando las teor√≠as no suelen derrumbarse por una sola observaci√≥n o experimento crucial que las contradiga. Normalmente se recurre a aceptar ¬ęanomal√≠as¬Ľ, o se generan ¬ęhip√≥tesis ad hoc¬Ľ.

Se√Īala Lakatos, disc√≠pulo de Popper, que la historia de la ciencia est√° repleta de exposiciones sobre c√≥mo los experimentos cruciales supuestamente destruyen a las teor√≠as. Pero tales exposiciones suelen estar elaboradas mucho despu√©s de que la teor√≠a haya sido abandonada. Si Popper hubiera preguntado a un cient√≠fico newtoniano, anterior a la Teor√≠a de la Relatividad, en qu√© condiciones experimentales abandonar√≠an la teor√≠a de Newton, algunos cient√≠ficos newtonianos hubieran recibido la misma descalificaci√≥n que √©l mismo otorga a algunos marxistas y psicoanalistas.[51]

¬ŅHay que suponer que la ciencia avanza por medio de revoluciones cuando se produce un cambio de paradigma? ¬ŅY qu√© es una revoluci√≥n cient√≠fica como "cambio de paradigma": una conversi√≥n religiosa o una iluminaci√≥n repentina?

Un campo o √°rea de investigaci√≥n siempre tiene su referencia en una teor√≠a general, (F√≠sica cl√°sica, Teor√≠a de la Relatividad, Mec√°nica cu√°ntica, Psicoan√°lisis, Marxismo) dotados de un n√ļcleo fundamental caracter√≠stico firmemente establecido y defendido en una tradici√≥n cient√≠fica estable, aun cuando presenten irregularidades y problemas no resueltos. En este sentido tomar la falsaci√≥n de Popper en puridad equivale a tener por seguro que todas las teor√≠as nacen ya refutadas, lo que romper√≠a la posibilidad del progreso y unidad de la ciencia.[52]

Lo que les constituye como "científicas" a las teorías no es tanto su "verdad demostrada" que no lo es tal, sino su capacidad de mostrar nuevas verdades que surgen al seguir ofreciendo nuevas vías de investigación, suscitando hipótesis nuevas y abriendo cauces nuevos en la visión general del campo que se trate. Es solo al final de un amplio proceso de construcción y reconstrucción de una teoría cuando puede surgir una nueva teoría o paradigma o programa de investigación más general que explica con una nueva óptica los mismos hechos explicados por la primera teoría anterior al considerarlos en un ámbito de visión del mundo más amplio. La vieja teoría dejará de tener entonces el reconocimiento como ciencia actual; porque ha dejado ya de ser referente como medio para la ampliación del conocimiento. Lo que nos les hace perder el valor científico que han mostrado durante bastante tiempo y el carácter histórico de su aportación a la construcción de la ciencia.

Universo evolutivo

Los hechos observados y las leyes que fundaban la Teoría de Newton seguirán siendo los mismos fenómenos terrestres de la misma manera que lo hacían en el siglo XVIII; y en ese sentido seguirán siendo verdaderos. Pero su interpretación tienen otro sentido cuando se los considera en el marco más amplio de la "teoría de la relatividad" en la quedan incluidos como un caso concreto.

La verdad experimental de la observación de hechos de ver todos los días salir el sol por oriente y ponerse por occidente sigue siendo la misma. Como lo son las anotaciones del movimiento de los planetas hechas por Ptolomeo, como por Copérnico o Tycho Brahe. Pero de la misma forma que las interpretaciónes de tales observaciones reflejadas en en el marco de la teoría geocéntrica de Aristóteles o de Ptolomeo explicaban mejor y ofrecían visiones diferentes respecto a las "astrologías" que había en su momento histórico y cultural. A su vez la interpretación heliocéntrica de Copérnico o Tycho Brahe enriquecieron enormemente la visión de los cielos respecto a las anteriores e hicieron posible la Teoría de Newton. La interpretación de los mismos datos de observación en la Teoría de la relatividad ofrece elementos nuevos que sugieren nuevas hipótesis de investigación que amplían la posibilidad de nuevas observaciones y nuevas hipótesis.

La √ļltima teor√≠a est√° en continua ampliaci√≥n y transformaci√≥n como paradigma cient√≠fico; las anteriores o pr√°cticamente ya no tienen nada que decir como no sea como objeto de estudio hist√≥rico y de referencia en la evoluci√≥n y construcci√≥n del saber cient√≠fico en tanto que fueron paradigmas en su tiempo o tienen sentido en una aplicaci√≥n concreta en un √°mbito espec√≠ficamente acotado como caso concreto de la teor√≠a fundamental. Tal es el caso de la "utilidad" de la teor√≠a de Newton cuando se trata de movimientos y espacios y tiempos de ciertas dimensiones. De la misma forma que los arquitectos en sus proyectos consideran la tierra "como si fuera plana". Pues en las dimensiones que abarcan sus proyectos la influencia de la redondez de la tierra es despreciable.[53]

La ley científica

En la arquitectura de la ciencia el paso fundamental está constituido por la ley. Es la primera formulación científica como tal.

En la ley se realiza el ideal de la descripción científica; se consolida el edificio entero del conocimiento científico: de la observación a la hipótesis teórica-formulación-observación-experimento (ley científica), teoría general, al sistema. El sistema de la ciencia es o tiende a ser, en su contenido más sólido, sistema de las leyes.[54]

Diferentes dimensiones que se contienen en el concepto de ley:[55]

  • La aprehensi√≥n meramente descriptiva
  • An√°lisis l√≥gico-matem√°tico
  • Intenci√≥n ontol√≥gica

Desde un punto de vista descriptivo la ley se muestra simplemente como una relación fija, entre ciertos datos fenoménicos.

En términos lógicos supone un tipo de proposición, como afirmación que vincula varios conceptos relativos a los fenómenos como verdad.[56]

En cuanto a la consideración ontológica la ley como proposición ha sido interpretada históricamente como representación de la esencia, propiedades o accidentes de una sustancia. Hoy día entendemos que esta situación ontológica se centra en la fijación de las constantes del acontecer natural, en la aprehensión de las regularidades percibidas como fenómeno e incorporadas en una forma de "ver y explicar el mundo".

El problema epistemológico consiste en la consideración de la ley como verdad y su formulación como lenguaje y en establecer su "conexión con lo real", donde hay que considerar dos aspectos:

  • El t√©rmino de lo real hacia el cual intencionalmente se dirige o refiere la ley, es decir, la constancia de los fen√≥menos en su acontecer como objeto de conocimiento.
Generalmente, y de forma vulgar, se suele interpretar como relación causa/efecto. Se formula lógicamente como una proposición hipotética en la forma: Si se da a,b,c.. en las condiciones, h, i, j... se producirá s, y, z...[57]

La teoría científica

La teoría científica representa el momento sistemático explicativo del saber propio de la ciencia natural; su culminación en sentido especulativo.

Los a√Īos 50 del siglo XX supusieron un cambio de paradigma en la consideraci√≥n de las "teor√≠as cient√≠ficas".

Seg√ļn Mario Bunge con anterioridad se observaba, se clasificaba y se especulaba en aras de un inductivismo dominante.[58]

Ahora en cambio:

  • Se realza el valor de las teor√≠as con la ayuda de la formulaci√≥n l√≥gico-matem√°tica.
  • Se agrega la construcci√≥n de sistemas hipot√©tico-deductivos en el campo de las ciencias sociales[59]
  • La matem√°tica se utilizaba fundamentalmente al final para comprimir y analizar los datos de investigaciones emp√≠ricas, con demasiada frecuencia superficiales por falta de teor√≠as, vali√©ndose casi exclusivamente de la estad√≠stica, cuyo aparato pod√≠a encubrir la pobreza conceptual.

En definitiva, concluye Bunge:

Emepezamos a comprender que el fin de la investigación no es la acumulación de hechos sino su comprensión, y que ésta solo se obtiene arriesgando y desarrollando hipótesis precisas que tengan un contenido empírico más amplio que sus predecesoras.
Bunge, M. op. Cit. p. 9-11; Lakatos. op. cit. 123-133

La construcción de modelos

El comienzo de todo conocimiento de la realidad comienza mediante idealizaciones que consisten en abstraer y elaborar conceptos; lo cual no es ni más ni menos que construir un modelo acerca de la realidad. En definitiva, y en general, el proceso consiste en atribuir a lo percibido como real ciertas propiedades que, frecuentemente, no serán sensibles. Tal es el proceso de conceptualización y su traducción al lenguaje.

Eso es posible porque se suprimen ciertos detalles destacando otros que nos permiten establecer una ¬ęforma de ver¬Ľ la realidad, aun sabiendo que no es exactamente la propia realidad.[60] El proceso natural sigue lo que tradicionalmente se ha considerado bajo el concepto de analog√≠a. Pero en la ciencia el contenido conceptual solo se considerar√° preciso como modelo de lo real con sentido cient√≠fico, cuando dicho modelo es interpretado como caso particular de un ¬ęmodelo te√≥rico¬Ľ, siempre y cuando podamos establecer los t√©rminos en que dicha analog√≠a se concreta mediante observaciones o comprobaciones precisas y posibles.

El objeto modelo es cualquier representación esquemática de un objeto. Si el objeto representado es un objeto concreto entonces es una idealización del objeto, que puede ser pictórica (un dibujo p. ej.) o conceptual (una fórmula matemática); es decir, puede ser figurativa o simbólica.[61]

Un collar de cuentas de colores puede representar como modelo una cadena polimérica, y un sociograma algunas de las relaciones que pueden existir entre un grupo de individuos; el primero es un modelo análogo o físico, mientras el segundo no es sino un despliegue de datos. Pero en ambos casos, para que el modelo sea modelo teórico ha de encarnarse en el marco de una estructura teórica. Entonces el objeto modelo adquiere unos caracteres propios de la teoría y sobre todo tiene que soportar sus enunciados legales.

El objeto modelo así considerado deviene, en determinadas circunstancias y condiciones, como modelo teórico.

Un modelo teórico es un sistema hipotético-deductivo concerniente a un objeto modelo que es, a su vez, representación conceptual esquemática de una cosa o de una situación real o supuesta real.[62]

Los mecanismos hipot√©ticos deber√°n tomarse e serio, como representando las entra√Īas de la cosa, y se deber√° dar prueba de esta convicci√≥n realista (pero al mismo tiempo falible) imaginando experiencias que puedan poner en evidencia la realidad de los mecanismos imaginados. En otro caso se har√° literatura fant√°stica o bien se practicar√° la estrategia convencionalista, pero en modo alguno se participar√° en la b√ļsqueda de la verdad,
Bunge, op. Cit. p. 19

El modelo ha de insertarse en el marco de una teor√≠a general, sea por ejemplo la mec√°nica cu√°ntica o la mec√°nica cl√°sica. En cualquiera de los dos casos se produce una teor√≠a espec√≠fica o ‚Äė‚Äômodelo te√≥rico‚Äô‚Äô de un objeto concreto.

Ciertamente el modelo teórico siempre quedará corto respecto a la compleja realidad que intenta representar. Pero en todo caso siempre será más rico que el mero objeto modelo que no es sino una lista de rasgos del objeto modelizado.

Bunge esquematiza estas relaciones de la siguiente forma:

Cosa o hecho Objeto-modelo Modelo teórico
Duterón Pozo de potencial del protón neutrón Mecánica cuántica del pozo de potencia
Soluto en una solución diluida Gas perfecto Teoría cinética de los gases
Tráfico a la hora punta Corriente continua Teoría matemática de la corriente continua
Organismo que aprende Caja negra markoviana Modelo del operador lineal de Bush y Mosteller
Cigarras que cantan Colección de osciladores acoplados Mecánica estadística de los osciladores acoplados


Cualquier objeto modelo puede asociarse, dentro de ciertos márgenes, a diversas teorías generales para producir diversos modelos teóricos.[63]

La teoría

El problema: ¬ŅEs la teor√≠a una mera "organizaci√≥n sistem√°tica de un conjunto de leyes" en las que se apoya, como mera ordenaci√≥n l√≥gica en una unidad interpretativa? o ¬Ņtiene una significaci√≥n propia?

Dos formas de considerar las teorías:

  • Teor√≠as fenomenol√≥gicas. Tratan y se limitan a "describir" fen√≥menos, estableciendo las leyes que establecen sus relaciones mutuas a ser posible cuantificadas. Procuran evitar cualquier contaminaci√≥n "metaf√≠sica" o "esencial" tales como los √°tomos o la voluntad, pues el fundamento consiste en la observaci√≥n y toma de datos con la ayuda "√ļnicamente" de las variables observables exclusivamente de modo directo. Tal es el ideal del empirismo: Francis Bacon, Newton, neopositivismo. La teor√≠a es considerada como una caja negra.
  • Teor√≠as representativas, por el contrario, pretenden establecer la "esencia" o fundamento √ļltimo que justifica el fen√≥meno y las leyes que lo describen. Tal es el ideal del racionalismo y la teor√≠a de la justificaci√≥n: Descartes, Leibniz. En relaci√≥n con lo anterior Bunge propone considerarla como "caja negra trasl√ļcida".

La teor√≠a cient√≠fica, ¬Ņdebe ser de una forma o de la otra? ¬ŅDebe ser un cuadro fiel de la realidad o solo un instrumento efectivo de describir, resumir y predecir observaciones?[64]

La caja negra

El hecho de considerar las formas te√≥ricas como "caja negra" o "caja negra trasl√ļcida" obliga a hacer alguna aclaraci√≥n. No se trata de una disyunci√≥n exclusiva. No se trata de clases l√≥gicas excluyentes sino m√°s bien de un planteamiento metodol√≥gico. Su referencia es hacia el modo como interpretamos la teor√≠a, si "se atiende a lo que ocurre" en forma de descripci√≥n de lo que ocurre, o si, adem√°s, se refiere a "por qu√© ocurre lo que ocurre" intentando justificar un mecanismo.

Esquema de caja negra

Las teorías fenomenológicas no son jamás "puras negras", por más que se intente justificar lo contrario con el término fenomenológico:

  • Pues no pueden prescindir totalmente de t√©rminos que superan con creces las "variables externas" observables, sean macrosc√≥picas o microsc√≥picas. Por ejemplo: la teor√≠a de los circuitos el√©ctricos es ciertamente una teor√≠a de caja negra, pues todo elemento del circuito es considerado como una unidad carente de estructura interna.[65] Sin embargo tal teor√≠a de circuitos el√©ctricos habla de "corriente" y de "voltaje" que no son variables observables (como fen√≥menos en s√≠ propiamente dichos). Su "observabilidad" se infiere de la lectura de unos valores le√≠dos en unos aparatos indicadores previamente dise√Īados conforme a una teor√≠a que interpreta que dichos valores "representan" valores de "corriente" o de "voltaje" como conceptos te√≥ricos.[66]
  • La ciencia no puede limitarse a una mera descripci√≥n o lectura de dipositivos meramente descriptivos. Ninguna teor√≠a as√≠ recibir√≠a el nombre de "teor√≠a cient√≠fica", pues la ciencia necesariamente exige explicaciones, es decir que ha de poder subsumir la enunciaci√≥n de casos singulares en enunciados generales.
  • Las teor√≠as fenomenol√≥gicas incluyen de manera necesaria, como substrato de creencia previa, la idea de causa/efecto. Pues aun cuando se ignore el mecanismo interior de la caja negra, no se puede prescindir del hecho de que los imputs guardan una relaci√≥n causal con los "outputs".

Por otro lado la "caja negra" presenta grandes ventajas en el progreso de la ciencia, al evitar la especulación que tantas veces ha hecho perder el sentido del horizonte a la ciencia en tiempos pasados y al mismo tiempo no es incompatible con la causalidad ni tampoco con la "representación". En definitiva es una cuestión de grado, de forma que:

El hecho de que ciertos problemas no puedan enunciarse en la estructura de las teor√≠as fenomenol√≥gicas no significa que las teor√≠as de la caja negra no proporcionen, como a menudo se oye, explicaci√≥n. Siempre que un enunciado singular se deduce de enunciados de leyes y circunstancias, hay explicaci√≥n cient√≠fica. Las teor√≠as fenomenol√≥gicas proporcionan, pues, explicaciones cient√≠ficas. Pero las explicaciones cient√≠ficas puede ser m√°s o menos profundas. Si las leyes invocadas en la explicaci√≥n son justamente leyes de coexistencia y sucesi√≥n, la explicaci√≥n ser√° superficial. Este es el caso de la explicaci√≥n de un hecho de un individuo sobre la base de que siempre hace tales cosas, o la explicaci√≥n de la compresi√≥n de un gas seg√ļn el aumento de presi√≥n en t√©rminos de la ley de Boyle. Necesitamos a menudo tales explicaciones superficiales, pero tambi√©n necesitamos explicaciones profundas tales como las que se traman en t√©rminos de la constituci√≥n y estructura de un gas, los rasgos de la personalidad de un individuo y as√≠ sucesivamente.
Bunge, M. Teoría y realidad. op. cit. p. 77-78

La experimentaci√≥n: ¬ŅVerificaci√≥n de hechos o falsaci√≥n de teor√≠as?

Artículo principal: Problema de la inducción

Seg√ļn el sentido de la teor√≠a de la justificaci√≥n la ciencia ha de consistir en proposiciones probadas.

El falsacionista ingenuo insiste en que si tenemos un conjunto inconsistente de enunciados científicos en primer lugar debemos seleccionar entre ellos: 1) Una teoría que se contrasta (que hará de nuez); 2) Un enunciado básico aceptado (que servirá de martillo) y el resto será conocimiento básico que no se pone en duda (y que hará las funciones de yunque). Y para aumentar el interés de esta situación hay que ofrecer un método para "endurecer" el "martillo" y el "yunque" de modo que podamos partir la nuez realizando un "experimento crucial negativo". Pero las conjeturas ingenuas referentes a esta visión resultan demasiado arbitrarias y no ofrecen el endurecimiento debido.
Imre Lakatos. op. cit. p.130

El experimento no es una "verificación" de la teoría que lo sustenta como mostró Popper mostrando al desnudo el problema de la inducción.

El inductivismo estricto fue considerado seriamente y criticado por muchos autores, desde Bellarmino, Whewell, y finalmente destruido por Duhem y Popper, aunque ciertos cient√≠ficos y fil√≥sofos de la ciencia como Born, Achisnstein o Dorling a√ļn creen en la posiblidad de deducir o inducir v√°lidamente las teor√≠as a partir de hechos (¬Ņseleccionados?). Pero el declinar de la l√≥gica cartesiana y en general, de la l√≥gica psicologista, y la emergencia la l√≥gica de Bolzano y Tarski decret√≥ la muerte de la deducci√≥n a partir de los fen√≥menos.
Lakatos. op. cit. p. 219

Por otro lado las inferencias lógicas transmiten la verdad, pero no sirven para descubrir nuevas verdades.[67]

Las teorías generales no son directamente contrastables con la experiencia. Solamente mediante casos particulares pueden "ser contrastadas empíricamente" con soluciones específicas mediante teorías específicas, como modelos teoréticos.

Lo que viene a mostrar que a mayor lógica que detente una teoría, tendrá menos contrastabilidad empírica.

Quiere decir esto que teorías tan generales como la Teoría de la Información, Mecánica clásica o mecánica cuántica son directamente incostrastables. Solo pueden ser contrastadas respecto a modelos teoréticos específicos en el marco de dichas teorías, teniendo en cuenta que no siempre es posible saber qué es lo que hay que corregir en el modelo cuando la contrastación empírica fracasa o, si por el contrario es la propia teoría general la que contiene el error.[68]

Teniendo muy presente la dificultad de poder asegurar que el valor de los datos manejados y obtenidos sean los correctos.

Por ello la filosofía de la ciencia adquiere un carácter de investigación en la actualidad muy importante.

Historia de la Ciencia

Artículo principal: Historia de la ciencia


A pesar de ser relativamente reciente el m√©todo cient√≠fico (concebido en la revoluci√≥n cient√≠fica del siglo XVII), la historia de la ciencia no se interesa √ļnicamente por los hechos posteriores a dicha ruptura. Por el contrario, √©sta intenta rastrear los precursores a la ciencia moderna hasta tiempos prehist√≥ricos.

La ciencia moderna tiene sus or√≠genes en civilizaciones antiguas, como la babil√≥nica, la china y la egipcia. Sin embargo, fueron los griegos los que dejaron m√°s escritos cient√≠ficos en la Antig√ľedad.

Tanto en las culturas orientales como en las precolombinas evolucionaron las ideas científicas y algunas personas consideran que, durante siglos, fueron muy superiores a las occidentales, sobre todo en matemáticas y astronomía. Sin embargo, los griegos dejaron tratados muy modernos de geometría, álgebra y astronomía.

Durante muchos a√Īos las ideas cient√≠ficas convivieron con mitos, leyendas y pseudociencias (falsas ciencias). As√≠, por ejemplo, la astrolog√≠a convivi√≥ con la astronom√≠a, y la alquimia con la qu√≠mica. La astrolog√≠a sosten√≠a que los astros ejercen influencia real y f√≠sica sobre nuestra personalidad (la astrolog√≠a actual ya no lo sostiene as√≠, ahora consiste en el estudio de la influencia simb√≥lica sobre nuestra forma de ser). La alquimia, por su parte, ten√≠a por objetivo encontrar la f√≥rmula para convertir cualquier metal en oro y descubrir el el√≠xir de la eterna juventud. Ninguna de estas dos disciplinas (astrolog√≠a y alquimia) aplica el m√©todo cient√≠fico de forma rigurosa, y por tanto, aunque han modificado sus afirmaciones antiguas, no pueden llamarse ciencias.

Tras la ca√≠da del Imperio Romano de Occidente (476 dC), gran parte de Europa perdi√≥ contacto con el conocimiento escrito, y se inici√≥ la Edad Media. En la actualidad, es m√°s com√ļn considerar el desarrollo de la ciencia como un proceso continuado y gradual, con sus antecedentes tambi√©n medievales.

El Renacimiento (siglo XIV en Italia), llamado así por el redescubrimiento de los trabajos de los antiguos pensadores griegos y romanos, marcó el fin de la Edad Media y fundó cimientos sólidos para el desarrollo de nuevos conocimientos. De los científicos de esta época se destaca Nicolás Copérnico, a quien se le atribuye haber iniciado la llamada revolución científica con su teoría heliocéntrica.

Hay historiadores de la ciencia que afirman que en realidad no hubo una sino muchas revoluciones científicas. Hay otros que sostienen que no ha habido ninguna revolución científica en la historia de la ciencia, es decir, que la ciencia se ha desarrollado sin sobresaltos, de manera uniforme.

De cualquier manera, haya habido o no una o m√°s revoluciones cient√≠ficas, entre los much√≠simos pensadores m√°s prominentes que dieron forma al m√©todo cient√≠fico y al origen de la ciencia como sistema de adquisici√≥n de conocimiento, vale la pena destacar a Roger Bacon (1214-1294) en Inglaterra, a Ren√© Descartes (1596-1650) en Francia y a Galileo Galilei (1564-1642) en Italia. √Čste √ļltimo fue el primer cient√≠fico que bas√≥ sus ideas en la experimentaci√≥n y que estableci√≥ el m√©todo cient√≠fico como la base de su trabajo. Por ello es considerado el padre de la ciencia moderna.

Desde entonces hasta hoy, la ciencia ha avanzado a pasos agigantados. La ciencia se ha convertido en parte de nuestra cultura y va ligada al avance tecnológico. Es importante que la divulgación científica llegue a toda la sociedad. Para ello, además de los científicos, los medios de comunicación y los museos tienen un papel de vital importancia.

Actualidad

La historia reciente de la ciencia está marcada por el continuo refinado del conocimiento adquirido y el desarrollo tecnológico, acelerado desde la aparición del método científico.

Si bien las revoluciones científicas de principios del siglo XX se dieron sobre todo en el campo de la física a través del desarrollo de la mecánica cuántica y la relatividad general, en el siglo XXI la ciencia se enfrenta a la revolución biotecnológica.

El desarrollo moderno de la ciencia avanza en paralelo con el desarrollo tecnológico, y ambos campos se impulsan mutuamente.

V√©anse tambi√©n: Revoluci√≥n cient√≠fica y avances cient√≠ficos recientes

Filosofía de la ciencia

Artículo principal: Filosofía de la ciencia


Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiraci√≥n; al principio, admirados ante los fen√≥menos sorprendentes m√°s comunes; luego, avanzando poco a poco y plante√°ndose problemas mayores, como los cambios de la luna y los relativos al sol y a las estrellas, y la generaci√≥n del universo. Pero el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia. (Por eso tambi√©n el que ama los mitos es en cierto modo fil√≥sofo; pues el mito se compone de elementos maravillosos). De suerte que, si filosofaron para huir de la ignorancia, es claro que buscaban el saber en vista del conocimiento, y no por ninguna otra utilidad. Y as√≠ lo atestigua lo ocurrido. Pues esta disciplina comenz√≥ a buscarse cuando ya exist√≠an casi todas las cosas necesarias y las relativas al descanso y al ornato de la vida. Es, pues, evidente que no la buscamos por ninguna utilidad, sino que, as√≠ como llamamos hombre libre al que es para s√≠ mismo y no para otro, as√≠ consideramos a √©sta como la √ļnica ciencia libre, pues √©sta sola es para s√≠ misma. Por eso tambi√©n su posesi√≥n podr√≠a con justicia ser considerada impropia del hombre. Pues la naturaleza humana es esclava en muchos aspectos; de suerte que, seg√ļn Sim√≥nides, ¬ęs√≥lo un dios puede tener este privilegio¬Ľ, aunque es indigno a un var√≥n buscar la ciencia a √©l proporcionada.
Aristóteles. Metafísica, 982,b.11-32.

Dos aspectos interesantes del texto:

  • La admiraci√≥n es fruto de la ignorancia
  • La no utilidad de la ciencia

El origen del saber, y por tanto de la ciencia y del conocer en general,[69] hunde su ra√≠z en la ignorancia. Y puesto que la ignorancia absoluta no tiene sentido alguno,[70] hay que partir del hecho de que la ciencia no parte de cero, es decir, el suelo en el que surge es el mundo de las creencias, las ideolog√≠as o los mitos y las tradiciones, como se√Īala Arist√≥teles.

Sólo aquel que "no sabe" y es capaz de "admirarse" ante lo que "rompe sus esquemas", es decir sus creencias previas, es el que está preparado para "interesarse por un nuevo modo de conocer que le permita explicarse lo que no encaja en sus creencias.

Sin embargo Aristóteles, y con él casi toda la tradición filosófica, pensó en una ciencia que, superado el conocimiento vulgar de las creencias o los mitos (o las religiones), establecía una verdad necesaria y por tanto definitiva. Un concepto fundamentalista que ha prevalecido en la cultura heredera de Grecia. No tanto en otras culturas orientales.

En la actualidad se es consciente de que el conocimiento es un proceso en el que no se "descubren verdades", ni se establecen verdades definitivas. La ciencia "echa abajo falsedades", que no es lo mismo, estableciendo interpretaciones generales cada vez m√°s amplias.

En la ciencia de hoy se busca el avance del conocimiento natural a partir de las evidencias construidas sobre lo anterior, sabiendo ser una tarea inacabada: una b√ļsqueda, no una llegada.

Por otro lado esa b√ļsqueda del conocimiento, dice Arist√≥teles, no se busca por su utilidad, sino en un ejercicio de libertad, dice Arist√≥teles.

Ciertamente la ciencia moderna no se puede reconocer en este aspecto heredera de Arist√≥teles. Pero s√≠ es cierto que, como se√Īala el texto, tal inter√©s surge cuando las necesidades de la vida est√°n resueltas. Por ello hist√≥ricamente la ciencia ha sido privilegio de los sacerdotes y las clases libres, mientras la poiesis de los artesanos ha sido durante siglos cosa de esclavos.

Inventos son esos de esclavos, los m√°s viles. M√°s arriba tiene la filosof√≠a la morada; y es maestra, no de las manos, sino de las almas. ¬ŅQuieres saber lo que ella descubri√≥, lo que ella produjo? ... Es autora de la paz y llama al linaje humano a la concordia. No es artesana, vuelvo a decir, de herramientas necesarias a nuestros usos ordinarios. ¬ŅPor qu√© le asignas tan mengua visi√≥n? Contempla en ella a la autora de la vida ... Ella ense√Īa qu√© cosas son males y cu√°les solo lo aparentan ... Ella declara qui√©nes son los dioses y cu√°l es su naturaleza ...
Séneca. Epístolas a Lucilio

Séneca ataca la postura de Posidonio y Panecio que alaban la filosofía operativa:

es evidente que el provecho y utilidad de las cosas inanimadas no podría obtenerse sin los brazos y el trabajo de los hombres.
Panecio, "Sobre el deber"

Tal vez la unión de la ciencia con el poder social, bien sea éste religioso, económico, político, ha sido una de las claves para considerarla unida al conocimiento de la verdad necesaria desligada de la utilidad directa, pero convertida en control y poder.

La burgues√≠a convierte el conocimiento en instrumento √ļtil, como Raz√≥n instrumental[71] y constituye el origen del capitalismo; la ciencia queda definitivamente ligada al "dominio de la Naturaleza" y logra su propia independencia como saber desligado de la filosof√≠a.[72] Al mismo tiempo es el inicio del proceso en que la posmodernidad considera llegado el triunfo definitivo del capitalismo liberal.

Los cient√≠ficos siempre han dependido de las necesidades primarias satisfechas y disposici√≥n de tiempo para el estudio y la investigaci√≥n; bien sea a trav√©s de la riqueza propia en la primera burgues√≠a, del mecenazgo o del empleo por contrato en instituciones p√ļblicas o privadas. En la actualidad dicha dependencia se establece a trav√©s de Instituciones P√ļblicas, Universidades e Institutos, o directamente de las empresas.

Esta dependencia, si bien es tal vez m√°s oculta, por otro lado tal vez es m√°s estricta, en su dependencia de lo econ√≥mico, pues la investigaci√≥n b√°sica actual se suele realizar a trav√©s de programas de investigaci√≥n,[73] que exigen un √°mbito tem√°tico que incluye enormes gastos de tecnolog√≠a e instalaciones. Lo que explica la desaparici√≥n por completo de aquella libertad que Arist√≥teles atribu√≠a a la b¬īsqueda y ejercicio de la ciencia en cuanto tal.[74]

No obstante lo anterior, tampoco podemos negar esa dimensión profundamente humana de la relación emotiva del hombre con la verdad:

La más bella y profunda emoción que nos es dado sentir es la sensación de lo místico. Ella es la que genera toda verdadera ciencia. El hombre que desconoce esa emoción, que es incapaz de maravillarse y sentir el encanto y el asombro, está prácticamente muerto. Saber que aquello que para nosotros es impenetrable realmente existe, que se manifiesta como la más alta sabiduría y la más radiante belleza, sobre la cual nuestras embotadas facultades sólo pueden comprender en sus formas más primitivas. Ese conocimiento, esa sensación, es la verdadera religión.
Albert Einstein.

En la actualidad, la posici√≥n generalizada es la naturalista, frente al fundacionalismo predominante en toda la tradici√≥n occidental y en la Ciencia moderna. Las caracter√≠sticas b√°sicas del naturalismo original son, como se√Īal√≥ Quine una posici√≥n no fundacionalista y multidisciplinaria.

...La aritmética no es, como tampoco, la geometría, una promoción natural de una razón inmutable. La Aritmética no está fundada en la razón. Es la doctrina de la razón la que está fundada en la aritmética elemental. Antes de saber contar apenas sabíamos qué era la razón. En general, el espíritu debe plegarse a las condiciones del saber.
Bachelard. Filosofía del No.

Mientras que el objetivo tradicional de la filosofía de la ciencia ha sido el de justificar y legitimar el conocimiento científico,[75] el objetivo en la actualidad es el de entender cómo se da tal conocimiento científico, entendido como actividad y empresa humana, utilizando para ello todos los recursos pertinentes, es decir, todas las disciplinas relevantes: biología, psicología, antropología, sociología, etc., e incluso economía y tecnología, empezado por la construcción de un conocimiento evidente que nos ayude a construir y llegar a la sabiduría.

La b√ļsqueda de una garant√≠a de cientificidad ha tenido siempre el aspecto de un acto tendente a rebasar la particular disciplina examinada para enlazarla con algo superior a ella, m√°s s√≥lido, menos atacable por la duda. ¬ęHistorizar¬Ľ tambi√©n esta investigaci√≥n significa, por una parte, mostrar que es intr√≠nsecamente ilusorio buscar la garant√≠a de la ciencia por encima de las ciencias mismas, y, por otra parte, poner en claro los aspectos m√°s reales de una tal investigaci√≥n, que hacen de ella no ya un instrumento para salir de la ciencia particular considerada, sino precisamente un factor interno de su dial√©ctica.
Ludovico Geymonat. Filosofía y filosofía de la ciencia. p. 15

Terminología y verdad

Artículo principal: Lenguaje formalizado

Los términos modelo, hipótesis, ley y teoría tienen en la ciencia un significado diferente al que se les da en el uso del lenguaje corriente o vulgar.

El corp√ļsculo y la part√≠cula elemental
Dos t√©rminos de uso com√ļn que manifiestan claramente la disparidad de significado cuando son usados en un contexto cient√≠fico.
Corp√ļsculo o part√≠cula elemental en el uso del lenguaje com√ļn suele interpretarse como una bolita muy peque√Īa de materia. Entendiendo por materia, adem√°s, su cualidad de cuerpo s√≥lido, eso s√≠, muy muy muy pero que muy peque√Īito.
Un f√≠sico, sin embargo, y sin ninguna dificultad, cuando oye estos t√©rminos, est√° pensando en una expresi√≥n matem√°tica que, seg√ļn una teor√≠a determinada, interpreta una trayectoria que aparece en la pantalla de un microscopio electr√≥nico, m√°s parecido a una l√≠nea luminiscente en una pantalla de ordenador, que lo que se ve en un microscopio √≥ptico corriente.
Y para el profano no es fácil hacer esta transición cuando escucha una noticia acerca de la aparición de una "nueva partícula elemental".

Los científicos utilizan el término modelo para referirse a una serie de propiedades como idealización de una correspondencia con lo real; tales propiedades específicas se utilizan para construir las hipótesis que permiten realizar predicciones que puedan ser sometidas a prueba por experimentación u observación. Por tanto los resultados de los experimentos corresponden al modelo como regularidades de donde se obtienen las leyes que hacen posible la generalización para predicciones futuras.

Una hipótesis es una proposición que se considera provisionalmente como verdadera en función de una experimentación que confirme o rechace las consecuencias que de tal verdad puedan derivarse conforme a una teoría.

La palabra teor√≠a es incomprendida particularmente por el com√ļn de la gente. El uso coloquial de la palabra teor√≠a suele referirse a ideas que a√ļn no tienen un respaldo experimental. En contraposici√≥n, los cient√≠ficos generalmente utilizan esta palabra para referirse a un cuerpo de leyes o principios a trav√©s de los cuales se realizan predicciones acerca de fen√≥menos espec√≠ficos.

Ciertamente las predicciones científicas pretenden tener un sentido de realidad. Pero hay siempre que tener en cuenta que tales predicciones se realizan sobre los supuestos que se han considerado en el modelo. Por ello siempre pueden existir "variables ocultas" que no se han tenido en cuenta.

Esto explica la falibilidad de la ciencia tanto en sus observaciones como en las leyes generales y teorías que produce frente a un pretendido justificacionismo a ultranza. Esto es de especial relevancia para las ciencias cuyos modelos son idealizaciones muy pobres con respecto a lo real. Tal es el caso de lo que ocurre en las ciencias sociales.[76] La ciencia avanza perfeccionando el conocimiento acerca de lo real no estableciendo verdades definitivas.

Por otro lado tales errores lo son para quienes tienen un concepto simple de lo que es la verdad.

En otros casos el error proviene no tanto de las afirmaciones científicas como de quienes las utilizan como medio de "convencer" o "persuadir" a otros de tales verdades, como si fueran oráculos divinos de verdades indudables, con fines no precisamente científicos. La ciencia, en estos casos, como instrumento de poder puede conducir a resultados ciertamente perversos.[77]

Método científico

Cada ciencia, y aun cada investigaci√≥n concreta, genera su propio m√©todo de investigaci√≥n. En general, se define como m√©todo el proceso mediante el cual una teor√≠a cient√≠fica es validada o bien descartada. La forma cl√°sica del m√©todo de la ciencia ha sido la inducci√≥n (formalizada por Francis Bacon en la ciencia moderna), pero que ha sido fuertemente cuestionada como el m√©todo de la ciencia, especialmente por Karl Popper, quien sostuvo que el m√©todo de la ciencia es el hipot√©tico-deductivo.[cita requerida]

En todo caso, cualquiera de los métodos científicos utilizados requiere los siguientes criterios:

  • La reproducibilidad, es decir, la capacidad de repetir un determinado experimento en cualquier lugar y por cualquier persona. Esto se basa, esencialmente, en la comunicaci√≥n de los resultados obtenidos. En la actualidad √©stos se publican generalmente en revistas cient√≠ficas y revisadas por pares.
  • La falsabilidad, es decir, la capacidad de una teor√≠a de ser sometida a potenciales pruebas que la contradigan. Seg√ļn este criterio, se distingue el √°mbito de lo que es ciencia de cualquier otro conocimiento que no lo sea: es el denominado criterio de demarcaci√≥n de Karl Popper. La corroboraci√≥n experimental de una teor√≠a cient√≠ficamente "probada" ‚ÄĒaun la m√°s fundamental de ellas‚ÄĒ se mantiene siempre abierta a escrutinio (ver falsacionismo).
  • En las ciencias emp√≠ricas no es posible la verificaci√≥n; no existe el "conocimiento perfecto", es decir, "probado". En las ciencias formales las deducciones l√≥gicas o demostraciones matem√°ticas generan pruebas √ļnicamente dentro del marco del sistema definido por ciertos axiomas y ciertas reglas de inferencia. Seg√ļn el teorema de G√∂del, no existe un sistema l√≥gico perfecto, que ser√≠a consistente, decidible y completo.

Existe una serie de pasos inherentes al proceso cient√≠fico que, aunque no suelen seguirse en el orden aqu√≠ presentado, suelen ser respetados para la construcci√≥n y el desarrollo de nuevas teor√≠as. √Čstos son:

El modelo atómico de Bohr, un ejemplo de una idea que alguna vez fue aceptada y que, a través de la experimentación, fue refutada.
  • Observaci√≥n: registrar y examinar atentamente un fen√≥meno, generalmente dentro de una muestra espec√≠fica, es decir, dentro de un conjunto previamente establecido de casos.
  • Descripci√≥n: detallar los aspectos del fen√≥meno, proponiendo incluso nuevos t√©rminos al respecto.
  • Hip√≥tesis: plantear las hip√≥tesis que expliquen lo observado en el fen√≥meno y las relaciones causales o las correlaciones correspondientes.
  • Experimentaci√≥n: es el conjunto de operaciones o actividades destinadas, a trav√©s de situaciones generalmente arbitrarias y controladas, a descubrir, comprobar o demostrar las hip√≥tesis.
  • Demostraci√≥n o refutaci√≥n, a partir de los resultados de uno o m√°s experimentos realizados, de las hip√≥tesis propuestas inicialmente.
  • Inducci√≥n: extraer el principio general impl√≠cito en los resultados observados.
  • Comparaci√≥n universal: la permanente contrastaci√≥n de hip√≥tesis con la realidad.

La experimentación no es aplicable a todas las ramas de la ciencia; su exigencia no es necesaria por lo general en áreas del conocimiento como la vulcanología, la astronomía, la física teórica, etc. Sin embargo, la repetibilidad de la observación de los fenómenos naturales es un requisito fundamental de toda ciencia que establece las condiciones que, de producirse, harían falsa la teoría o hipótesis investigada (véase falsación).

Por otra parte, existen ciencias, especialmente en el caso de las ciencias humanas y sociales, donde los fenómenos no sólo no se pueden repetir controlada y artificialmente (que es en lo que consiste un experimento), sino que son, por su esencia, irrepetibles, por ejemplo, la historia.

Aplicaciones de la lógica y de las matemáticas en la ciencia

Artículos principales: Cálculo y Cálculo lógico

La lógica y la matemática son esenciales para todas las ciencias por la capacidad de poder inferir con seguridad unas verdades a partir de otras establecidas; es lo que las hace recibir la denominación de "ciencias exactas".

La función más importante de ambas es la creación de sistemas formales de inferencia y la concreción en la expresión de modelos científicos. La observación y colección de medidas, así como la creación de hipótesis y la predicción, requieren a menudo modelos lógico-matemáticos y el uso extensivo del cálculo; en la actualidad resulta especialmente relevante la creación de modelos científicos mediante el cálculo numérico, debido a las enormes posibilidades de cálculo que ofrecen los ordenadores. (Véase computación).

Las ramas de la matem√°tica m√°s com√ļnmente empleadas en la ciencia incluyen el an√°lisis matem√°tico, el c√°lculo num√©rico y la estad√≠stica, aunque virtualmente toda rama de la matem√°tica tiene aplicaciones en la ciencia, incluso √°reas "puras" como la teor√≠a de n√ļmeros y la topolog√≠a.

El empirismo lógico llegó a postular que la ciencia venía a ser, en su unidad formal, una ciencia lógico-matemática capaz de interpretar adecuadamente la realidad del mundo. En cualquier caso, la utilidad de la matemática para describir el universo es un tema central de la filosofía de la matemática.

Divulgación científica

Artículo principal: Divulgación científica

La divulgación científica tiene como objetivo hacer asequible el conocimiento científico a la sociedad más allá del mundo puramente académico. La divulgación puede referirse a los descubrimientos científicos del momento, como la determinación de la masa del neutrino, de teorías bien establecidas como la teoría de la evolución o de campos enteros del conocimiento científico. La divulgación científica es una tarea abordada por escritores, científicos, museos y periodistas de los medios de comunicación. La presencia tan activa y constante de la ciencia en los medios y la de éstos en aquélla ha hecho que, de un tiempo a la fecha, se debata sobre si, más que divulgación científica, debería usarse el término periodismo científico.

Algunos cient√≠ficos notables han contribuido especialmente a la divulgaci√≥n del conocimiento cient√≠fico m√°s all√° del mundo estrictamente acad√©mico (en la radio y, sobre todo, en la televisi√≥n). Algunos de los m√°s conocidos: Jacob Bronowski (El ascenso del hombre), Carl Sagan (Cosmos: Un viaje personal), Stephen Hawking (Historia del tiempo), Richard Dawkins (El gen ego√≠sta), Stephen Jay Gould, Martin Gardner (art√≠culos de divulgaci√≥n de las matem√°ticas en la revista Scientific American), David Attenborough (La vida en la tierra) y autores de ciencia ficci√≥n como Isaac Asimov. Otros cient√≠ficos han realizado sus tareas de divulgaci√≥n tanto en libros como en novelas de ciencia ficci√≥n, como Fred Hoyle. La mayor parte de las agencias o institutos cient√≠ficos destacados en los Estados Unidos cuentan con un departamento de divulgaci√≥n (Education and Outreach), si bien √©sta no es una situaci√≥n com√ļn en la mayor parte de los pa√≠ses. Por √ļltimo, no debemos olvidar mencionar el hecho de que muchos artistas, aunque no sea su actividad formal la divulgaci√≥n cient√≠fica, han realizado esta tarea a trav√©s de sus obras de arte: gran n√ļmero de novelas y cuentos y otros tipos de obras de ficci√≥n narran historias directa o indirectamente relacionadas con descubrimientos cient√≠ficos diversos (el novelista italiano Italo Calvino, por ejemplo).

Influencia en la sociedad: la ética de la ciencia

Dado el carácter universal de la ciencia, su influencia se extiende a todos los campos de la sociedad, desde el desarrollo tecnológico a los modernos problemas de tipo jurídico relacionados con campos de la medicina o la genética. En ocasiones la investigación científica permite abordar temas de gran calado social como el Proyecto Genoma Humano y grandes implicaciones éticas como el desarrollo del armamento nuclear, la clonación, la eutanasia y el uso de las células madre.

Asimismo, la investigación científica moderna requiere en ocasiones importantes inversiones en grandes instalaciones como grandes aceleradores de partículas (CERN), la exploración espacial o la investigación de la fusión nuclear en proyectos como ITER. En todos estos casos es deseable que los logros científicos conseguidos lleguen a la sociedad.

Véase también

Referencias

  1. ‚ÜĎ Tomado, con modificaciones, de la definici√≥n de ciencia del Diccionario de la Real Academia Espa√Īola.
  2. ‚ÜĎ Fasc√≠culo IX
  3. ‚ÜĎ Arist√≥teles, Anal. post. A, 2
  4. ‚ÜĎ a b c Javier Gimeno Perell√≥. De las clasificaciones ilustradas al paradigma de la transdisciplinariedad. El catoblepas. n¬ļ 116. Id = ISSN 1579-3974
  5. ‚ÜĎ Met. 980a-98b; Eth. Nic.Z, 3-8; Pol. A, 11
  6. ‚ÜĎ V√©ase trivium y cuatrivium]]
  7. ‚ÜĎ La p√≥lvora, la br√ļjula, las t√©cnicas de navegaci√≥n y los descubrimientos geogr√°ficos, el nuevo arte de la guerra, la contabilidad en los negocios, las sociedades por acciones, etc.
  8. ‚ÜĎ V√©ase L√≥gica Emp√≠rica
  9. ‚ÜĎ a b Gran Enciclopedia Larousse
  10. ‚ÜĎ Nanotecnolog√≠a; Medicina aeron√°utica; Biomec√°nica; Ingenier√≠a de los residuos;... etc.
  11. ‚ÜĎ C.G. Hempel, Philosophy of natural science, Prentice-Hall, 1966. Cit. por Javier Gimeno Perell√≥, op.cit.
  12. ‚ÜĎ Ilya Prigogine e Isabelle Stengers. La nueva alianza: metamorfosis de la ciencia op. cit.
  13. ‚ÜĎ Cha Larrieu (2002)
  14. ‚ÜĎ ..."La aritm√©tica no es, como tampoco, la geometr√≠a, una promoci√≥n natural de una raz√≥n inmutable. La Aritm√©tica no est√° fundada en la raz√≥n. Es la doctrina de la raz√≥n la que est√° fundada en la aritm√©tica elemental. Antes de saber contar apenas sab√≠amos qu√© era la raz√≥n. En general, el esp√≠ritu debe plegarse a las condiciones del saber‚ÄĚ. Bachelard. Filosof√≠a del No
  15. ‚ÜĎ Josep Trueta. Historia de la Ciencia (4 tomos), tomo I, pr√≥logo
  16. ‚ÜĎ
    Consider√°ndote [Erat√≥stenes] seg√ļn he dicho, como h√°bil, de gran altura filos√≥fica y que no retrocedes ante las cuestiones matem√°ticas, he pensado exponer por escrito e ilustrar en este mismo libro la naturaleza particular de un m√©todo que tal vez te permitir√° llegar por la mec√°nica al fin de ciertas proposiciones matem√°ticas. Ahora bien, estoy persuadido de que este m√©todo no es menos √ļtil para la demostraci√≥n que para la proposici√≥n. Porque algunas de ellas, que en principio me son evidentes por la mec√°nica, despu√©s han sido demostradas por la geometr√≠a, ya que la demostraci√≥n por este m√©todo es exclusivo de una demostraci√≥n. La b√ļsqueda de la demostraci√≥n precedida de un cierto conocimiento de las cuestiones por este m√©todo es, en efecto m√°s f√°cil, que su b√ļsqueda sin este conocimiento. As√≠, en lo concerniente a las proposiciones relativas al cono y a la pir√°mide, en las que Eudoxo fue el primero en hallar la demostraci√≥n, especialmente ya que el cono es la tercera parte del clindro y la pir√°mide la tercera parte del prisma teniendo la misma base y altura, se le ha de atribuir un fundamento nada desde√Īable a Dem√≥crito, que fue el primero en afirmar las cosas, sin demostraci√≥n, por las figuras que he mentado. Como sea que el descubrmiento de las proposiciones que expondremos ahora me ha venido del mismo modo que los precedentes, he querido divulgar este m√©todo por escrito. No s√≥lo por no parecer una persona que haya proferido palabras vanas, tanto m√°s que ya he hablado anteriormente, sino porque estoy seguro de que ello reportar√° ciertos beneficios al objeto de nuestros estudios. En efecto, estoy convencido de que este m√©todo, una vez haya sido expuesto, junto con otras proposiciones que todav√≠a no me he propuesto, acabar√° por contar con la adhesi√≥n de los que viven y de los que a√ļn han de nacer. En consecuencia, pondr√© por escrito aquello que en primer lugar me ha sido revelado por la mec√°nica, especialmente que todo segmento de una secci√≥n de cono rect√°ngulo es igual a cuatro tercios del tri√°ngulo que tenga la misma base e igual altura, y luego cada uno de los otros resultados obtenidos con el mismo m√©todo; al final del libro expondr√© las demostraciones geom√©tricas de los teoremas cuyos enunciados te comuniqu√©.
    Arquímedes, "Canguilhem". Citado en "Historia de la Ciencia - Tomo I", editorial Planeta. Barcelona 1977. Pág. 153.
  17. ‚ÜĎ a b c d e f g h i Paul K. Feyerabend. Enciclopedia Oxford de Filosof√≠a p. 166 y ss.
  18. ‚ÜĎ Leonardo da Vinci no pudo ir a la universidad por ser hijo ileg√≠timo, por lo que a veces era tratado, por algunos, de ¬ęinculto¬Ľ por no saber lat√≠n:
    Soy completamente consciente de que hay gente presuntuosa que cree tener razón en desacreditarme por no ser un hombre culto ¡Qué locos! [...] No saben que mis materiales tienen más valor porque derivan de la experiencia antes que de las palabras de otros, y la experiencia es la maestra de quienes han escrito con acierto.
    Leonardo da Vinci, Códice Atlántico, folio 327v.
    Fritjof Capra considera que Leonardo de Vinci es el verdadero genio iniciador del método y la ciencia moderna. Si tradicionalmente este honor se atribuye a Galileo Galilei ha sido por el desconocimiento y mala ordenación de los manuscritos de Leonardo hasta ahora descuidados y perdidos en muchos casos. Por otro lado Leonardo no publicó sus escritos científicos y ha sido necesaria una reciente e intensa labor de estudio paleográfico para publicar correctamente sus escritos. Por otro lado la valoración de lo hipotético-deductivo, hoy se considera con un valor de verdad diferente a como se hizo en el siglo pasado. Interesante estudio en: Capra, F. La ciencia de Leonardo. Anagrama. Barcelona, 2008
  19. ‚ÜĎ Plat√≥n, Leyes, 892b2; Rep√ļblica, 530a8 y ss.; 530b7 ss. Citados en Enciclopedia Oxford de Filosof√≠a p.167
  20. ‚ÜĎ Met. 980a; De anima 418a4 ss.
  21. ‚ÜĎ Met. 980a-982b; Analytica posteriora 99b35
  22. ‚ÜĎ Arist√≥teles:Metaf√≠sica, 982,b.11-32; 983b y ss.; 992a 25 y ss.; őď, 1003b; Anal. post. A, 2
  23. ‚ÜĎ Siempre y cuando estos principios o axiomas considerados evidentes no se pongan en cuesti√≥n
  24. ‚ÜĎ Sobre todo en la recuperaci√≥n del valor de lo individual, el valor cognitivo de la experiencia y el rechazo al problema de los universales
  25. ‚ÜĎ Aunque su teor√≠a sit√ļa al sol girando alrededor de la tierra junto con la luna, estableci√≥ la √≥rbita de los planetas alrededor del sol, y por la exactitud en sus medidas y observaciones hizo posible la concepci√≥n de las leyes de de Kepler
  26. ‚ÜĎ ya que
    los axiomas rectamente descubiertos y establecidos proporcionan usos prácticos, no limitadamente, sino en multitud, y traen tras de sí bandas y tropas de efectos
    Bacon, citado en "Historia de la ciencia", op. cit. tomo II
    y permiten el dominio de la naturaleza, obedeciéndola.
  27. ‚ÜĎ
    La filosofía está escrita en este gran libro continuamente abierto ante nuestros ojos, me refiero al universo, pero no se puede comprender si antes no se ha aprendido su lenguaje y nos hemos familiarizado con los caracteres en los que está escrito. Está escrito en lenguaje matemático, y los caracteres son triángulos, círculos y demás figuras geométricas, sin los cuales es humanamente imposible entender ni una sola palabra; sin ellos se da vueltas en vano por un oscuro laberinto.
    Galileo. Il sagiattore.
  28. ‚ÜĎ Se estudia el cuerpo humano mediante disecci√≥n, sin las limitaciones impuestas por la Iglesia y aparecen los primeros tratados m√©dicos; la alquimia se separa de la especulaci√≥n convirti√©ndose en qu√≠mica, etc.
  29. ‚ÜĎ Historia de la Ciencia (4 tomos), tomo I, p.11 y ss.
  30. ‚ÜĎ Proyecto hist√≥ricamente intentando antes por Raimundo Lulio, e ideal se√Īalado por Descartes y Leibniz y, ahora, dotado de un impresionante aparato "l√≥gico-matem√°tico" por el primer Wittgenstein del Tractatus logico-philosophicus
  31. ‚ÜĎ V√©ase mec√°nica cu√°ntica
  32. ‚ÜĎ V√©anse figuras al margen sobre el concepto de distancia. Evidente el primero en la conciencia emp√≠rica vulgar en el espacio de tres dimensiones y un tiempo constante y absoluto. Sin embargo el segundo concepto de distancia es necesario para las medidas astron√≥micas de enormes distancias y velocidades en un espacio de cuatro dimensiones en su relaci√≥n con la "velocidad de la luz como constante c".
  33. ‚ÜĎ Relaci√≥n de indeterminaci√≥n de Heisenberg
  34. ‚ÜĎ V√©ase Evidencia (filosof√≠a)
  35. ‚ÜĎ Naturalmente hablamos de experiencia cient√≠fica, no de experiencia vulgar, pues tampoco se trata de que el sol salga todos los d√≠as por el Este y se ponga por el Oeste, aunque tampoco se excluya en su propio contexto cient√≠fico.
  36. ‚ÜĎ Son graves las denuncias que se hacen a los laboratorios farmac√©uticos por su dedicaci√≥n a la investigaci√≥n de "enfernedades rentables" descuidando enfermedades como el "c√≥lera" que produce muchas m√°s muertes en el tercer mundo. De igual forma se ha comprobado la denuncia de sobornos a cient√≠ficos concretos para sustentar "tesis contrarias al calentamiento global" a fin de favorecer intereses econ√≥micos y de poder.
  37. ‚ÜĎ Muy interesante en este respecto la lectura del libro ‚ÄúInterpretaci√≥n y sobreinterpretaci√≥n‚ÄĚ citado en la bibliograf√≠a, sobre todo la respuesta final de Umberto Eco, a modo de conclusi√≥n.Eco, U. (Con la colaboraci√≥n de Rorty, R., Culler, J. y Brooke-Rose, Ch.) (1997). Interpretaci√≥n y sobreinterpretaci√≥n. Cambridge, University Press. ISBN 0-521-42554-9.
  38. ‚ÜĎ Fundamentalmente de la mano de la Econom√≠a convertida en fundamento de todo y una ideolog√≠a basada en el mercado
  39. ‚ÜĎ El poder militar dirige y controla gran parte de la "investigaci√≥n cient√≠fica de base"; el problema de la energ√≠a nuclear y los residuos radioactivos; los problemas de contaminaci√≥n ambiental y calentamiento global; las crisis financieras generadas por la "especulaci√≥n global" movida por intereses sin control como son los de la "econom√≠a sumergida" de la droga y la delincuencia ocultos en "para√≠sos fiscales"; el agotamiento de los recursos naturales; etc
  40. ‚ÜĎ Seguimos los t√©rminos de la tesis de Daniel Quesada, op. cit.
  41. ‚ÜĎ ‚ÄĚConozco a Antonio‚ÄĚ. ‚ÄúConozco China‚ÄĚ. A las personas y a las naciones no se las ‚Äúsaben‚ÄĚ. En cambio ‚Äús√© montar en bicicleta‚ÄĚ. ‚ÄúS√© la lecci√≥n‚ÄĚ, "S√© por qu√© funciona un motor". En algunos casos esa diferencia tiene sentido: "Conozco el teorema de Pit√°goras" versus "S√© el teorema de Pit√°goras". En otros muchos casos son intercambiables el conocer y el saber y la RAE tampoco los define de un modo plenamente diferenciado, porque el uso, aun cuando establece diferencias, no son lo suficientemente esclarecedoras
  42. ‚ÜĎ Dancy, J. op. cit. p. 202 y ss.
  43. ‚ÜĎ Significado de coherencia dentro de un contexto cognitivo, l√≥gico, ling√ľ√≠stico, etc. que define un mundo posible.
  44. ‚ÜĎ No en el sentido de l√≥gica formal pero s√≠ relacionado fundamentalmente y en el fondo con la l√≥gica en su relaci√≥n con el contenido material del conocimiento. Ya Plat√≥n hac√≠a decir a Teetetos:
    ... ciencia es la opini√≥n verdadera acompa√Īada de raz√≥n. (őīőŅőĺőĪ ő¨őĽő∑őłő∑Ōā őľőĶŌĄőĪőĽőŅő≥őŅŌÖ)
    Platón.Teeteto. Trad. Juan B. Bergua.Madrid. Ediciones Ibéricas. 1960. p. 122 y 223
    Es decir, que las cosas ajenas a la razón no pueden ser objeto de ciencia. Y un poco más adelante reconoce que los elementos simples son por ello "irracionales", puesto que no se puede dar razón de ellos. Y luego en el "Sofista" intenta por eso "ir más allá" de lo elemental como elemental sino al fundamento del mismo, a la "Idea" (Logos), la "racionalidad" que sirve de fundamento o, como dice Zubiri, (Inteligencia y razón, p.258 y ss.), que hace posible el "verdadear" de las cosas y los hechos como realidad. El saber de la verdad, así concebido, es un "hecho abierto" como proceso intelectual y no un logro definitivo, (Putnam, op. cit.)
  45. ‚ÜĎ Ferrater Mora, op. cit. entrada "conocer". Putnam. op. cit.
  46. ‚ÜĎ La moral, las tradiciones culturales, las creencias religiosas, las ideolog√≠as, el conocimiento por experiencia, etc
  47. ‚ÜĎ Programas de investigaci√≥n cient√≠fica, sugiere Imre Lakatos
  48. ‚ÜĎ La genialidad individual, en cualquier caso, acabar√° siendo financiada, desarrollada y gestionada como proyecto de forma colectiva
  49. ‚ÜĎ Imre Lakatos. op. cit. p.230
  50. ‚ÜĎ En 1827 Amp√®re escribi√≥ su Teor√≠a matem√°tica de los fen√≥menos electrodin√°micos inequ√≠vocamente deducida de los experimentos, pero al final de la obra confiesa que algunos de los experimentos no se hab√≠an realizado porque ni siquiera hab√≠a instrumentos capaces de poder comprobar la existencia de tales fen√≥menos. Lakatos. op. cit. p. 11
  51. ‚ÜĎ Lakatos. op. cit. p.13
  52. ‚ÜĎ Geymonat. op. cit. p. 93-112. Lakatos. op. cit. p.14
  53. ‚ÜĎ Teniendo en cuenta que la redondez, como tal, nunca es un "hecho observado", de no ser el caso de haber subido a un cohete espacial
  54. ‚ÜĎ Carlos Paris. F√≠sica y filosof√≠a. p. 85
  55. ‚ÜĎ Carlos Par√≠s. Ciencia y trasnformaci√≥n social. p. 109
  56. ‚ÜĎ Matem√°ticamente la aplicaci√≥n de un procedimiento mensurativo cuantifica dichos datos y convierte en variables los conceptos por ellos mentados, mientras que su relaci√≥n adquiere la estructura de una funci√≥n matem√°tica. Los empiristas l√≥gicos pensaron que la estructura afirmativa de las leyes solamente son esquemas meramente formales de funciones proposicionales.
  57. ‚ÜĎ El hecho de la flotaci√≥n de un cuerpo en un fluido, se formular√≠a: Si un cuerpo a se encuentra sumergido en un fluido, condici√≥n h, experimentar√° un empuje vertical hacia arriba igual al peso del volumen de fluido que desaloja. Lo que equivale a la explicaci√≥n causal de que: Todo cuerpo flota en el agua cuando el peso del volumen del agua que desaloja, (el volumen que ocupa el cuerpo sumergido), es mayor que el peso de todo el cuerpo.
  58. ‚ÜĎ Tal como propon√≠a Newton, hypotheses non fingo. Lakatos. op. cit. p.249
  59. ‚ÜĎ Incluso, a√Īade Bunge, en el campo de la psicolog√≠a y la sociolog√≠a, fortalezas, en otro tiempo, de la vaguedad.
  60. ‚ÜĎ Por m√°s que no es infrecuente el caso de quienes confunden sus conceptos con realidades. Tal es el caso del dogmatismo.
  61. ‚ÜĎ Es importante se√Īalar la importancia y desarrollo que ofrece la inform√°tica para la elaboraci√≥n de objetos-modelo a base del c√°lculo num√©rico
  62. ‚ÜĎ Bunge
  63. ‚ÜĎ Un gas puede ser considerado como un ‚Äúenjambre de part√≠culas enlazadas por fuerzas de Van der Waals‚ÄĚ, pero puede insertarse tanto en un marco te√≥rico de la teor√≠a cl√°sica como en el marco de la teor√¨a relativista cu√°ntica de part√≠culas, produciendo diferentes modelos te√≥ricos en un caso y otro. V√©anse las im√°genes anteriores de la representaci√≥n gr√°fica de distintos formas de ver el universo y las "teor√≠as que las explican"
  64. ‚ÜĎ Bunge. op. cit. p. 55
  65. ‚ÜĎ Esa estructura es objeto de otro tipo de teor√≠a acerca de la electricidad: la teor√≠a del campo el√©ctrico y la teor√≠a del electr√≥n
  66. ‚ÜĎ V√©ase nota 49
  67. ‚ÜĎ Lakatos, op. cit. p. 20
  68. ‚ÜĎ Bunge. op. cit. p.46
  69. ‚ÜĎ V√©ase evidencia
  70. ‚ÜĎ La ignorancia absoluta no es posible, como no sea en un sentido determinado sociol√≥gico y despectivo. Porque de lo que no sabemos nada en absoluto, ni siquiera podemos saber que no sabemos nada. Tal ignorancia es "nesciencia" como la llama Zubiri; la ignorancia ha de ser respecto a algo, lo mismo que el conocer y el saber.
  71. ‚ÜĎ As√≠ es considerada por Nietzsche y Heidegger, y as√≠ es llamada por la Escuela de Francfort
  72. ‚ÜĎ As√≠ lo expresa Francis Bacon en su modelo de construcci√≥n del m√©todo cient√≠fico, como una l√≥gica emp√≠rica, o Novum Organon frente a la l√≥gica aristot√©lica, gu√≠a de la ciencia antigua.
  73. ‚ÜĎ Imre Lakatos
  74. ‚ÜĎ Es constante la denuncia de las investigaciones farmac√©uticas acerca de enfermedades "rentables" descuidando otras. O la denuncia de "sobornos" a cient√≠ficos para el mantenimiento de tesis contrarias al calentamiento global de la tierra, en defensa de determinados intereses econ√≥micos.
  75. ‚ÜĎ En un metarrelato filos√≥fico, religioso, ideol√≥gico, en una creencia fundamental evidente
  76. ‚ÜĎ De especial relevancia por ejemplo es el caso de las predicciones metereol√≥gicas. Los modelos siempre suponen una idealizaci√≥n que no puede tener en cuenta "todas las variables posibles". Lo que no quita el valor a sus predicciones. M√°s complejo a√ļn es cuando las predicciones se hacen sobre modelos sociales.
  77. ‚ÜĎ Esta forma de utilizar la ciencia es frecuente en el uso de la propaganda tanto comercial como pol√≠tica. Tal ha sido por ejemplo el caso del "uso de la ciencia" por las dictaduras (las teor√≠as cient√≠ficas sobre las "razas" en los "fascismos; teor√≠as econ√≥micas en los "comunismos"; lo mismo que la ideolog√≠a religiosa promueve o se opone a teor√≠as cient√≠ficas por causas ideol√≥gicas. Actualmente es de especial relevancia, a partir de la ca√≠da del muro de Berl√≠n y el final del "comunismo", el "economicismo cient√≠fico" predominante que reduce el "modelo social" a la "teor√≠a del mercado" con pretensi√≥n de un dominio mundial del poder financiero.

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