Mammalia

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Mammalia
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Mammalia
Rango temporal: Tri√°sico final - Reciente
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Ejemplos de 18 de los órdenes de los mamíferos
Clasificación científica
Reino: Animalia
Subreino: Eumetazoa
Superfilo: Deuterostomia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Infrafilo: Gnathostomata
Clase: Mammalia
Linnaeus, 1758
Subclases

Los mam√≠feros (Mammalia) son una clase de vertebrados amniotas homeotermos (de "sangre caliente"), con pelo y gl√°ndulas mamarias productoras de leche con la que alimentan a las cr√≠as. La mayor√≠a son viv√≠paros (con la notable excepci√≥n de los monotremas: ornitorrinco y equidnas). Se trata de un tax√≥n monofil√©tico; es decir, todos descienden de un antepasado com√ļn que se remonta a finales del Tri√°sico, hace m√°s de 200 millones de a√Īos. Pertenecen al clado sin√°psidos, que incluye tambi√©n numerosos "reptiles" emparentados con los mam√≠feros, como los pelicosaurios y los cinodontos.

Se conocen unas 5.486 especies actuales,[1] de las cuales 5 son monotremas,[2] 272 son marsupiales[3] y el resto, 5.210 son placentarios. La ciencia que estudia los mamíferos se denomina teriología, mamiferología ó mastozoología.

Contenido

Identidad y diversidad

Abajo: cráneo de pelicosaurio ("reptil" mamiferoide), en el que se observa como la mandíbula inferior se articula con el cuadrado y consta de varios huesos (dentario, angular, articular)
Arriba: cr√°neo de mam√≠fero, con la mand√≠bula inferior formada √ļnicamente por el dentario, y angular, articular y cuadrado formando la cadena de huesecillos del o√≠do medio; la articulaci√≥n mandibular se establece entre el dentario y el escamosal.

Los mam√≠feros constituyen un grupo de seres vivos muy diverso y, a pesar del reducido n√ļmero de especies que lo forman en comparaci√≥n con otros taxones del reino animal o vegetal, su estudio es con mucho el m√°s profundo en el campo de la Zoolog√≠a, seguramente porque la especie humana pertenece a √©l.

Es tal la diversidad de la clase que para un profano sería difícil establecer con claridad qué especie es mamífera y cuál no. Para ilustrar con un ejemplo esta diversidad fenotípica, anatomo-fisiológica y etológica, basta relacionar algunas de sus especies como el ser humano (Homo sapiens), un canguro azul gigante (Macropus rufus), una chinchilla (Chinchilla lanigera), una ballena blanca (Delphinapterus leucas), una jirafa (Giraffa camelopardalis), un lémur de cola anillada (Lemur catta) o un jaguar (Panthera onca).

Sinapomorfías

Las clases de los mamíferos son un grupo monofilético, ya que todos sus miembros comparten una serie de novedades evolutivas exclusivas (sinapomorfías) que no aparecen en ninguna especie animal no incluida en ella:

  • La mand√≠bula est√° conformada s√≥lo por el hueso dentario, rasgo √ļnico y exclusivo de todos los mam√≠feros, constituyendo la principal caracter√≠stica diagn√≥stica para el grupo.
  • La articulaci√≥n de la mand√≠bula con el cr√°neo se efect√ļa entre el dentario y el escamosal, caracter√≠stica tambi√©n √ļnica y exclusiva de los mam√≠feros.
  • Presentan tres huesos en el o√≠do medio: martillo, yunque y estribo, con excepci√≥n de los monotremas, que presentan el o√≠do reptiliano.
  • Son los √ļnicos animales actuales con pelos presente en casi todas las etapas de su vida, y todas las especies, en mayor o menor medida, lo tienen (aunque sea en estado embrionario).
  • Poseen gl√°ndulas seb√°ceas, modificadas como gl√°ndulas mamarias, capaces de segregar leche, alimento del que se abastecen todas las cr√≠as de mam√≠feros.

Pero a pesar de estas y otras similitudes que no son definitorias de la clase, su diversidad es tal que son muchas m√°s las diferencias existentes, especialmente en cuanto a aspecto externo se refiere.

Diversidad

Rorcual azul.
Musara√Īa.

S√≥lo con comparar la especie animal de mayor envergadura que ha existido, la ballena azul (Balaenoptera musculus), que puede alcanzar las 160 tm, con el murci√©lago de hocico de cerdo de Kitti (Craseonycteris thonglongyai), considerado el mam√≠fero de menor tama√Īo, cuyos adultos apenas alcanzan los 2 g de peso, podemos observar que entre la especies m√°s y menos voluminosas la diferencia en masa corporal es de 80 millones de veces.

La gran adaptabilidad de los individuos que integran la clase los ha llevado a habitar todos los ecosistemas del planeta, lo que ha dado lugar a multitud de diferencias anatómicas, fisiológicas y de comportamiento, convirtiéndolos en su conjunto en uno de los grupos dominantes sobre La Tierra. Han sido capaces de colonizar el dosel verde de la jungla y el subsuelo de los desiertos, los fríos hielos polares y las cálidas aguas tropicales, los enrarecidos ambientes de las altas cumbres y las fértiles y extensas sabanas y praderas.

Reptan, saltan, corren, nadan y vuelan. Muchos de ellos son capaces de aprovechar la más variada gama de recursos alimenticios mientras otros están especializados en determinados alimentos. Este sinfín de circunstancias ha forzado a estos animales a evolucionar adoptando una multitud de formas, estructuras, capacidades y funciones.

Resulta curioso comprobar cómo en muchos casos, especies muy distanciadas entre sí geográfica y filogenéticamente han adoptado estructuras morfológicas, funciones fisiológicas y aptitudes de comportamiento similares. A este fenómeno se le conoce como evolución convergente. La similitud en la cabeza de un lobo gris (Canis lupus, un placentario), y un tilacino (Thylacinus cynocephalus, un marsupial), es sorprendente, siendo dos especies tan distanciadas filogenéticamente.

El erizo com√ļn europeo (Erinaceus europaeus, placentario) y el equidna com√ļn (Tachyglossus aculeatus, monotrema) pueden confundir a cualquier profano, pues no s√≥lo han adoptado la misma estructura de defensa, sino que comparten morfolog√≠as parecidas para explotar recursos alimenticios similares.

Origen y evolución

Artículo principal: Evolución de los Mamíferos
Dimetrodon, un pelicosaurio del Pérmico Inferior.
Ivantosaurus, un biarmosuquio del Pérmico Medio.
Moschops, un dinocéfalo del Pérmico Superior.
Pristerognathus, un anomodonto del Tri√°sico.

Los mam√≠feros actuales descienden de los sin√°psidos primitivos, grupo de tetr√°podos amniotas que comenz√≥ a florecer a principios del P√©rmico, hace unos 280 millones de a√Īos, y continuaron dominando sobre los ¬ęreptiles¬Ľ terrestres hasta hace unos 245 millones de a√Īos (principios del Tri√°sico), cuando empezaron a despuntar los primeros dinosaurios. Debido a su superioridad competitiva, estos √ļltimos hicieron desaparecer a la mayor√≠a de los sin√°psidos. No obstante, algunos sobrevivieron y se convirtieron en los primeros mam√≠feros verdaderos hacia finales del Tri√°sico, hace unos 200 millones de a√Īos.

Los mamíferos más antiguos que se conocen son, por un lado los multituberculados y por otro los australosfénidos, grupos que datan del Jurásico Medio.[4]

No obstante, debe tenerse en cuenta que la organizaci√≥n mamaliana, despu√©s de un √©xito inicial durante el P√©rmico y el Tri√°sico, fue suplantada casi por completo, en el Jur√°sico y el Cret√°cico (durante unos 100 millones de a√Īos), por los reptiles di√°psidos (dinosuarios, pterosaurios, cocodrilos, plesiosaurios, ictiosaurios), y no fue hasta su desaparici√≥n cuando los mam√≠feros se diversificaron y alcanzaron su papel dominante.[5]

Aprovechar los recursos sin tener que competir con animales de mayor envergadura suponía adaptarse a regiones inhóspitas de clima normalmente frío, a los hábitos nocturnos, también con bajas temperaturas y además escasa iluminación.

A lo largo de la historia evolutiva de los mamíferos acontecen una serie de hechos que van a determinar la adquisición de los rasgos que caracteriza a la clase. La capacidad homeotérmica, es decir, de regular su temperatura corporal, es sin duda alguna la característica que permite a los mamíferos un mundo libre de competencia y rico en recursos altamente nutritivos. Fue gracias a ella que pudieron conquistar territorios fríos y sobre todo, desarrollar una actividad nocturna.

El crecimiento de pelo protegiéndoles el cuerpo de la pérdida de calor y el desarrollo de una visión apta para bajos índices de luminosidad fueron las otras dos circunstancias que colaboraron en la conquista de estos nichos ecológicos hasta el momento libres de animales superiores. Las adaptaciones del esqueleto fueron el primer paso para conseguir mayor efectividad energética basada en el incremento del aprovechamiento de los recursos y en la disminución del gasto.

El cr√°neo va haci√©ndose m√°s efectivo, pierde masa, mantiene resistencia y simplifica estructuras a la vez que permite el desarrollo y efectividad muscular. Las modificaciones del cr√°neo llevan adem√°s consigo la formaci√≥n de un paladar secundario, la formaci√≥n de la cadena √≥sea del o√≠do medio y la especializaci√≥n de las piezas dentales. La mand√≠bula se constituye a partir de un √ļnico hueso (el dentario) y √©sta es la principal caracter√≠stica para determinar si el f√≥sil de un animal pertenece a la clase de los mam√≠feros, debido a la usual p√©rdida de tejidos blandos durante la fosilizaci√≥n.

Las extremidades dejan paulatinamente de articularse a ambos lados del tronco para hacerlo por debajo. De este modo, a la vez que aumenta la movilidad del animal, disminuye el gasto energético al hacer los requerimientos para el desplazamiento y el mantenimiento del cuerpo erguido. Por su parte, la gestación interna de las crías y el proporcionarles a éstas los alimentos para la primera edad sin tener que buscarlos (leche), permitió mayor libertad de movimiento a las madres y con ello un avance en su capacidad de supervivencia tanto individual como de la especie.

En todos estos cambios evolutivos se vieron involucradas todas y cada una de las estructuras orgánicas, así como los procesos fisiológicos. La maquinaria biológica especializándose requería mayor efectividad de los procesos respiratorios y digestivos, provocando el perfeccionamiento de los aparatos circulatorio y respiratorio con relación a la efectividad fisiológica, y el del digestivo para conseguir un mayor aprovechamiento nutritivo de los alimentos fueron otros de los logros conseguidos por estos animales durante su evolución.

El sistema nervioso central fue adquiriendo un tama√Īo y estructura histol√≥gica que no se conoce en otros animales, y la deficiencia de iluminaci√≥n a que se enfrentaban las especies nocturnas se vio compensada con el desarrollo de los otros √≥rganos sensoriales, en especial del o√≠do y el olfato. Todos estos fen√≥menos evolutivos tardaron varios cientos de millones de a√Īos, tras los cuales los mam√≠feros hemos llegado a dominar la vida sobre La Tierra, siendo las especies vivas con mayor grado de evoluci√≥n y desarrollo.

Cladogramas resumidos

El siguiente cladograma, basado en Tree of Life[6] y muy simplificado, muestra la relaciones filogenéticas de los mamíferos con algunos de sus ancestros:

Tetrapoda

Amphibia


Reptiliomorpha

Diadectomorpha†


Amniota
Synapsida

Pelycosauria*†


Therapsida

Dicynodontia†


Theriodontia

Cynodontia†



Mammalia (mamíferos)






Sauropsida (tortugas, cocodrilos, dinosaurios, aves)





Las relaciones filogen√©ticas entre los principales grupos de mam√≠feros son, seg√ļn Tree of Life,[7] las siguientes:

Mammalia

Triconodonta†




Monotremata (ornitorrinco, equidnas)



Multituberculata†


Theria

Marsupialia (marsupiales)




Palaeoryctoides†



Eutheria (placentarios)






Adaptación a la vida en La Tierra

Tal diversidad de los mamíferos es fruto de los rápidos procesos evolutivos a los que se han visto sometidos estos animales en su camino hacia la conquista del planeta, habiendo demostrado una extraordinaria capacidad de adaptación que les ha permitido distribuirse por la práctica totalidad de su superficie.

Los mecanismos desarrollados por cada especie para conseguir adaptarse al medio evolucionaron de forma independiente. Así, mientras que algunas especies como el oso polar (Ursus maritimus) se protegieron del frío con una densa capa de pelo que con el reflejo de luz se ve blanco, otros como los pinnípedos o los cetáceos lo hicieron produciendo una densa capa de tejido graso bajo la piel.

En otros casos, especies muy distanciadas filogenéticamente recurren a mecanismos similares para adaptarse a circunstancias parecidas. El desarrollo de los pabellones auriculares del fénec (Vulpes zerda) y del elefante africano (Loxodonta africana) para incrementar la superficie de intercambio calórico y favorecer la homeostasis es un claro ejemplo.

La reconquista de las aguas por parte de animales que eran completamente terrestres es otra de las muestras de la capacidad de adaptación de los mamíferos. Distintos grupos de la clase han evolucionado de forma totalmente independiente para retornar al medio acuoso y explotar los nichos marinos y fluviales.

Por citar algunos ejemplos que ilustren la variabilidad de los mecanismos desarrollados para adaptarse a la vida acuática, dos órdenes cuyas especies son estrictamente acuáticas, Cetacea y Sirenia, las familias de carnívoros Odobenidae (morsa), Phocidae (Focas) y Otariidae (Osos y leones marinos), mustélidos como la nutria de mar (Enhydra lutris) y otras especies fluviales, roedores como el castor (Castor sp.) o la capibara (Hydrochoerus hydrochaeris), el desmán de los Pirineos (Galemys pyrenaicus), el hipopótamo (Hippopotamus amphibius), el yapok (Chironectes minimus), el ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus)...

Junto con las aves y los extintos pterosaurios, un grupo de mam√≠feros, los quir√≥pteros han sido los √ļnicos vertebrados capaces de desplazarse mediante vuelo activo. No s√≥lo han desarrollado estructuras anat√≥micas imprescindibles como las alas. Tambi√©n han sido imprescindibles adaptaciones fisiol√≥gicas que permitan el ahorro energ√©tico compensando as√≠ el tremendo gasto que supone el vuelo.

Estos animales además, teniendo que desenvolverse en la más estricta oscuridad de la noche y el interior de las cavernas, han evolucionado perfeccionando el sistema de ecolocalización que les permite percibir con exactitud el mundo que los rodea.

Topos y otros zapadores, principalmente roedores, lagomorfos y algunos marsupiales habitan bajo tierra, algunos pasando enterrados la mayor parte de su vida. Han conseguido conquistar el interior de la superficie terrestre, pero la percepción del exterior, el movimiento bajo tierra, las relaciones entre individuos y los requerimientos nutritivos y respiratorios han sido algunas de las cuestiones que han tenido que resolver a lo largo de su evolución, sufriendo durante ella notables transformaciones y especializaciones imprescindibles.

Y tal especialización convierte a la vez a estos animales en los más poderosos y los más frágiles. A lo largo de toda su andadura evolutiva, no han sido pocas las especies, familias e incluso órdenes enteras las que han desaparecido al verse modificado el hábitat natural en el que se desenvolvían. Y en este sentido, en la actualidad, quizá otro mamífero, el Homo sapiens, ha sido el causante directo o indirecto de la desaparición de muchas otras especies. Así, la desaparición de terrenos de caza vírgenes está haciendo desaparecer al lince ibérico (Lynx pardina), el felino más amenazado del planeta, la tala indiscriminada ha estado a punto de acabar con el panda gigante (Ailuropoda melanoleuca) o la introducción de especies foráneas como gatos, perros o zorros, con los gatos marsupiales australianos.

Clasificación (Sistemática y Taxonomía)

Artículo principal: Taxonomía de los mamíferos

La taxonomía clásica se ha basado fundamentalmente en datos morfológicos para establecer similitudes y diferencias que permitan clasificar a las distintas especies, pero los nuevos descubrimientos paleontológicos y los continuos avances en genética y biología molecular ponen en entredicho bastantes de las teorías evolutivas hasta el momento aceptadas.

Como resumen cladístico de lo que se expone en el artículo principal puede servir el árbol siguiente en el que sólo aparecen taxones de distinto rango entroncados directamente con la clase Mammalia o pendientes de una jerarquización más precisa:[8] [9]

Mentefacto de Mamíferos- Proyecto CteachC

Distribución geográfica

Los mam√≠feros son los √ļnicos animales capaces de distribuirse por, pr√°cticamente, la totalidad de la superficie del planeta, con excepci√≥n de las tierras heladas de la Ant√°rtida, aunque algunas especies de foca habiten en sus costas. En el extremo opuesto, el √°rea de distribuci√≥n de la foca h√≠spida (Pusa hispida) alcanza las proximidades del Polo Norte.

Otra excepción la constituyen las islas remotas, alejadas de las costas continentales en las cuales, sólo se dan casos de especies introducidas por el hombre, con el consabido desastre ecológico que ello supone.

En tierra, se hallan desde nivel del mar hasta los 6.500 metros de altitud, poblando todos los biomas existentes. Y lo hacen no sólo sobre la superficie sino también bajo ella, e incluso por encima, tanto entre las ramas de los árboles como habiendo sufrido modificaciones anatómicas que les permiten el vuelo activo como es el caso de los murciélagos, o pasivo como es el de colugos, petauros y ardillas voladoras.

También el medio acuático ha sido conquistado por estos animales. Hay constancia de que a lo largo y ancho del planeta, los mamíferos pueblan sus ríos, lagos, humedales, zonas costeras, mares y océanos alcanzando profundidades superiores a los 1.000 metros. De hecho, cetáceos y carnívoros marinos son dos de los grupos de mamíferos más ampliamente distribuidos por el planeta.

Como grupos taxonómicos, roedores y murciélagos, además de ser los más numerosos en especies, son los que han llegado a poblar las mayores superficies, pues salvo en la Antártida, pueden encontrarse en todo el planeta, incluidas islas no tan cercanas a la costa, imposibles de colonizar por otras especies terrestres.

En el extremo opuesto, los √≥rdenes con pocas especies, son los de menor √°rea de distribuci√≥n global, con especial menci√≥n a dos de los tres √≥rdenes de marsupiales americanos que se circunscriben a un √°rea relativamente limitada del subcontinente meridional, especialmente el monito del monte (Dromiciops australis), √ļnico representante del orden Microbiotheria.

Los sirenios, aunque con √°reas limitadas para cada una de las pocas especies con ejemplares vivos, pueden encontrarse en Asia, √Āfrica, Centro y Sudam√©rica y Ocean√≠a. Algunos √≥rdenes son exclusivos de continentes determinados, habiendo evolucionado aislados del resto de los mam√≠feros, como ocurre con los cingulados en Sudam√©rica, con los tubulidentados en √Āfrica o los dasyuroformes en Ocean√≠a, por citar algunos ejemplos.

Si exceptuamos al hombre (Homo sapiens), y a los animales asociados a √©l tanto dom√©sticos como salvajes, de entre las dem√°s especies, quiz√° sea el lobo gris (Canis lupus) o el zorro rojo (Vulpes vulpes), las m√°s ampliamente distribuidas pues sus ejemplares se encuentran por la mayor parte del hemisferio norte. Tambi√©n el leopardo (Panthera pardus), que lo hace desde √Āfrica hasta India o el puma (Puma concolor), desde Canad√° hasta el sur de Chile son dos especies con √°reas de distribuci√≥n muy extensas. Otros carn√≠voros como el le√≥n (Panthera leo), el tigre (Panthera tigris) o el oso pardo (Ursus arctos) se han extendido por gran parte de la tierra hasta tiempos relativamente recientes, aunque sus √°reas de distribuci√≥n hayan ido disminuyendo paulatinamente hasta fraccionarse y acabar desapareciendo de la mayor parte de ellas en la actualidad.

En contraposici√≥n, un n√ļmero mucho mayor de ellas ocupan √°reas limitadas y no todas porque las hayan visto reducidas por alguna causa, sino porque a lo largo de su evoluci√≥n no han podido o no han necesitado extenderlas m√°s all√° de las actuales.

Pero no s√≥lo especies determinadas han sido las que han desaparecido de regiones m√°s o menos amplias del planeta, sino que algunos grupos enteros de mam√≠feros que en otros tiempos poblaron determinados continentes, no han logrado sobrevivir hasta los tiempos actuales. Los √©quidos por ejemplo, que poblaban en estado salvaje en casi todo el planeta, hoy s√≥lo existen en libertad en Asia y √Āfrica, habiendo sido reintroducidos por el hombre en estado dom√©stico en el resto del planeta.

Y en otros casos la introducción fortuita o voluntaria de ciertas especies en regiones en las que no existían, ha puesto en peligro e incluso ha provocado la desaparición de las especies nativas.

N√ļmero de especies de mam√≠feros por continentes

En este apartado no figuran todas las especies de mam√≠feros de cada pa√≠s. Solo se incluyen los mam√≠feros terrestres de los tres primeros y tres √ļltimos pa√≠ses (seg√ļn su variedad de especies).

Anatomía y fisiología

Ya se han apuntado los caracteres sinapomórficos de la clase mamífera. Todas las especies los presentan y son exclusivos además de la clase:[11]

  • El dentario como √ļnico hueso de la mand√≠bula, que se articula con el escamoso en el cr√°neo.
  • Cadena √≥sea del o√≠do medio: martillo (malleus), yunque (incus) y estribo (stapes).
  • Pelo en la superficie de su cuerpo.
  • Producci√≥n de leche en las gl√°ndulas mamarias.

Los dientes se componen de sustancias que no pertenecen al sistema √≥seo, sino al tegumentario, como la piel, las u√Īas y el pelo. La materia que forma el cuerpo del diente es el marfil o dentina, que por lo general est√° revestido en el exterior de otra sustancia muy dura, el esmalte, mientras que en la base del diente la envoltura externa est√° compuesta por una tercera sustancia llamada cemento. en los mam√≠feros, los dientes se hallan siempre insertos en los huesos del cr√°neo que rodean la boca, que son, arriba, dos maxilares y dos premaxilares, y abajo, una mand√≠bula o quijada, que se articula directamente con la caja del cr√°neo. este √ļltimo, a su vez, enlaza con la columna vertebral por medio de dos abultamientos, o c√≥ndilos, que hay a uno y otro lado del agujero por donde la m√©dula espinal penetra para unirse al enc√©falo. aunque el n√ļmero de v√©rtebras de la columna vertebral var√≠a mucho seg√ļn las especies, las cervicales o vertebras del cuello son siete en todos los mam√≠feros a excepci√≥n de los perezosos que pueden tener hasta 10 y de los manat√≠es que s√≥lo poseen seis. Pero adem√°s, existen otras caracter√≠sticas comunes a estas especies que sirven tambi√©n para identificarlas como parte del tax√≥n:

  • Los mam√≠feros son los √ļnicos animales que poseen un solo hueso en cada mand√≠bula, el dentario, articulado directamente con el cr√°neo. Los huesos de la mand√≠bula de los reptiles, se transformaron en dos de los tres huesos que forman la cadena √≥sea del o√≠do, el martillo (articular) y el yunque (cuadrado). El estribo procede del √ļnico hueso que presentan los reptiles en el o√≠do, la columella.
  • Los dientes est√°n altamente especializados en funci√≥n de los h√°bitos alimenticios, y son sustituidos por regla general, una vez en la vida (diphyodontia).
  • Existe un paladar secundario que es capaz de separar el paso del aire hacia la tr√°quea del tr√°nsito de agua y alimentos al aparato digestivo.
  • El diafragma es una estructura muscular que separa la cavidad tor√°cica de la abdominal y contribuye en las funciones digestivas y respiratorias. S√≥lo se encuentra en mam√≠feros y todas las especies lo poseen.
  • El coraz√≥n est√° separado en cuatro cavidades y en los adultos s√≥lo se desarrolla el arco a√≥rtico izquierdo.
  • Los hemat√≠es son c√©lulas sin n√ļcleo en la mayor√≠a de las especies de mam√≠feros.
  • Los l√≥bulos cerebrales est√°n bien diferenciados y la corteza cerebral muy desarrollada, con marcadas circunvoluciones m√°s evidentes en especies con mayor capacidad intelectual.
  • El sexo del adulto viene determinado por la existencia de dos cromosomas (X e Y) desde el momento mismo de la formaci√≥n del cigoto.
  • La fertilizaci√≥n es interna en todas las especies.
  • Todas las especies son endot√©rmicas, esto es, que pueden producir calor con su cuerpo, y la mayor parte adem√°s son homeot√©rmicas, o lo que es lo mismo, pueden mantener la temperatura dentro de un rango determinado. S√≥lo los monotremas presentan ciertas limitaciones de esta capacidad.

Piel

Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: la piel

La piel, generalmente espesa, está formada por una capa externa o epidermis, una capa profunda o dermis y un estrato subcutáneo repleto de grasa que le sirve de protección contra las pérdidas de calor, ya que los mamíferos son animales homeotermos.

En ella se hallan dos de las sinapomorfias de la clase Mammalia: el pelo y las gl√°ndulas mamarias.

Está implicada directamente en la protección del animal, la capacidad de termorregulación, la excreción de productos de desecho, la comunicación animal y la producción de leche (glándulas mamarias).

Otras formaciones cut√°neas de naturaleza c√≥rnea que presentan los mam√≠feros son las u√Īas, garras, cascos, pezu√Īas, cuernos y el pico en el caso del ornitorrinco.

Aparato locomotor

Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: aparato locomotor

El aparato locomotor es el conjunto de sistemas y tejidos que posibilitan el mantenimiento del cuerpo del animal y su movimiento.

Además existen otras formaciones óseas como los huesos del aparato hioides (sosten de la lengua), del oído medio, el hueso peneal de algunos carnívoros e incluso los huesos cardíacos de algunos bóvidos en los que osifica el cartílago cardíaco.

Además del sistema óseo, el aparato locomotor está formado por el sistema muscular y el sistema articular.

Aparato digestivo

Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: nutrición

El aparato digestivo consiste en un conducto de entrada, o es√≥fago, un est√≥mago y un tubo intestinal con salida al exterior, m√°s algunas gl√°ndulas anexas, las m√°s importantes de las cuales son el h√≠gado y el p√°ncreas. Salvo contadas excepciones, el alimento sufre una preparaci√≥n previa, la masticaci√≥n, por medio de los dientes, √≥rganos duros que guarnecen la boca y cuyo n√ļmero y forma var√≠an en gran medida seg√ļn la alimentaci√≥n de cada animal. En la mayor√≠a de los casos hay, ante todo, unos dientes cortantes, llamados incisivos; a continuaci√≥n, otros aptos para desgarrar, que son los colmillos, o caninos, y, por √ļltimo, otros que sirven para triturar y moler, de-nominados muelas o molares. Por regla general, los mam√≠feros poseen una serie de dientes cuando son j√≥venes y m√°s tarde los cambian por otros. El aparato digestivo de los mam√≠feros es un complejo visceral tubular en el que los alimentos se someten a un intenso tratamiento para obtener el m√°ximo rendimiento en aprovechamiento de los nutrientes.

Durante el tránsito digestivo desde que se ingiere hasta que se excreta, el alimento es sometido a un intenso proceso de degradación mecánica y química en el que intervienen una serie de órganos y tejidos encadenados estratégicamente.

  • Esquema del tr√°nsito digestivo:
    • Boca: masticaci√≥n e insalivaci√≥n con absorci√≥n de escasos componentes.
    • Es√≥fago: tr√°nsito con escasa absorci√≥n.
    • Est√≥mago: digesti√≥n mec√°nica y qu√≠mica con absorci√≥n parcial de nutrientes.
    • Intestino delgado: digesti√≥n mec√°nica y qu√≠mica (enzim√°tica y bacteriana) con absorci√≥n abundante de nutrientes.
    • Intestino grueso: digesti√≥n mec√°nica y qu√≠mica (bacteriana) con absorci√≥n de agua y sales minerales, principalmente.
    • Ano: eliminaci√≥n.

La dieta del animal determina notablemente la fisiología y la anatomía de este aparato orgánico.

Aparatos respiratorio y circulatorio

Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: respiración y circulación sanguínea

Estos dos aparatos son los encargados del intercambio de gases y su distribución por el organismo.

El aire exterior es inspirado a través de las vías respiratorias (boca, nariz, laringe y tráquea) y se distribuye por bronquios y bronquiolos a todo el complejo sacular que constituyen los alvéolos pulmonares.

La sangre procedente de los tejidos transporta di√≥xido de carbono y al alcanzar los capilares alveolares, lo elimina a la vez que capta ox√≠geno. √Čste ser√° transportado nuevamente al coraz√≥n y desde all√≠ a todos los tejidos para proporcionarles el gas necesario para la respiraci√≥n c√©lular, volviendo a transportar el anh√≠drido carb√≥nico residual hasta los pulmones.

El dise√Īo y el funcionamiento de todos estos √≥rganos y tejidos est√° perfectamente sincronizado para rentabilizar el proceso, especialmente en especies acu√°ticas o subterr√°neas en las que el aporte de ox√≠geno es limitado.

Sistema nervioso y órganos de los sentidos

Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: sistema nervioso y órganos de los sentidos

El sistema nervioso es un complejo conjunto de c√©lulas, tejidos y √≥rganos altamente especializados que tiene como misi√≥n recibir est√≠mulos de distinta naturaleza, transformarlos en electro-qu√≠micos para transportarlos hasta el cerebro, traducirlos aqu√≠ y ordenar una respuesta que ser√° transmitida nuevamente como se√Īales electro-qu√≠micas hasta el √≥rgano o tejido implicado en la ejecuci√≥n de la misma.

El esquema del sistema nervioso es b√°sicamente:

  • Sistema nervioso central:
    • Enc√©falo: Cerebro, cerebelo y tronco del enc√©falo.
    • M√©dula espinal.
  • Sistema nervioso perif√©rico:
    • Nervios.
    • G√°nglios neuronales.

Los órganos de los sentidos, por su parte son órganos ricos en terminaciones nerviosas capaces de traducir los estímulos externos en información para relacionar al individuo con su entorno. De manera general, los más importantes en los mamíferos son el olfato, el oído, la vista y el tacto, si bien en determinados grupos, otros sentidos como la ecolocalización, la magnetosensibilidad o el gusto adquieren mayor importancia.

Reproducción

Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: reproducción

En todos los mamíferos se presentan los sexos separados y la reproducción es de tipo vivípara, excepto en el grupo de los monotremas, que es ovípara.

El desarrollo del embri√≥n va acompa√Īado de la formaci√≥n de una serie de anejos embrionarios, como son el corion, amnios, alantoides y el saco vitelino. Las vellosidades del corion, junto con el alantoides, se unen a la pared del √ļtero y dan lugar a la placenta. √Čsta permanece unida al embri√≥n por el cord√≥n umbilical, y es a trav√©s de √©l por donde pasan las sustancias procedentes del cuerpo de la madre al del feto.

El periodo de gestaci√≥n y el n√ļmero de cr√≠as por camada var√≠an mucho seg√ļn los grupos. Normalmente, cuanto mayor es el tama√Īo del animal, m√°s largo es el periodo de gestaci√≥n y menor el n√ļmero de cr√≠as. La mayor parte de los mam√≠feros proporcionan a sus hijos cuidados paternales.

Por √ļltimo, es tambi√©n caracter√≠stico de los mam√≠feros su modo de reproducirse. Si bien algunas especies son ov√≠paras, es decir, el √≥vulo fecundado sale al exterior formando un huevo, en la inmensa mayor√≠a el embri√≥n se desarrolla dentro del cuerpo de la madre y nace en un estado m√°s o menos avanzado. De aqu√≠ se deriva una primera clasificaci√≥n del grupo en mam√≠feros que ponen huevos y mam√≠feros viv√≠paros. A los segundos se les ha llamado terios, t√©rmino derivado del griego cl√°sico que significa ¬ęanimales¬Ľ, y a los que son ov√≠paros, prototerios, esto es, ¬ęprimeros animales¬Ľ, ya que el registro f√≥sil permite suponer que los primeros mam√≠feros que aparecieron en el mundo pertenec√≠an a esta categor√≠a.

Todav√≠a en los terios cabe distinguir entre los mam√≠feros cuyos hijos nacen en un estado de desarrollo muy atrasado, teniendo que pasar alg√ļn tiempo en una bolsa que la hembra posee en la piel del vientre, y aquellos otros en que no se observa semejante particularidad. Los primeros son los metaterios (tambi√©n denominados marsupiales), es decir, ¬ęlos animales que vienen detr√°s¬Ľ, los que siguen a los prototerios, y los √ļltimos los euterios o mam√≠feros placentarios. Dentro de la clase que nos ocupa, √©stos constituyen la gran mayor√≠a.

Comportamiento social

También las altas necesidades energéticas de estos animales condicionan su comportamiento que, si bien varía sustancialmente de unas especies a otras, siempre tiene como meta el ahorro de energía para mantener la temperatura corporal.

Mientras que los mamíferos que habitan las regiones frías del planeta tienen que evitar la pérdida de calor corporal, los que habitan climas secos y calientes dirigirán sus esfuerzos a evitar el sobrecalentamiento y la deshidratación. El comportamiento de todos por tanto irá encaminado a mantener el equilibrio fisiológico a pesar de las condiciones ambientales.

Los mamíferos en general exhiben todo tipo de formas de vida: hay especies de hábitos arborícolas y otras terrestres, existen mamíferos exclusivamente acuáticos y otros anfibios, e incluso aquéllos que pasan su vida bajo el suelo excavando galerías en la arena. Los estilos de locomoción también son diversos por tanto: unos nadan, otros vuelan, corren, saltan, trepan, reptan o planean.

Tambi√©n el comportamiento social es muy diferente entre las especies, los hay solitarios, los que viven en pareja, o en peque√Īos grupos familiares, en colonias medianas e incluso grandes manadas de millares de individuos.

Por otra parte, muestran su actividad en distintos momentos del día: diurnos, nocturnos, crepusculares, vespertinos e incluso aquéllos como el yapok (Chironectes minimus) que parecen no mostrar ritmo circadiano.

Papel ecológico

Intentar resumir el papel ecológico que juegan las alrededor de 5.000 especies de mamíferos resulta tan difícil como hacerlo con respecto a todos los seres vivos y su entorno, puesto que dada la diversidad de ecosistemas colonizados, comportamientos biológicos y sociales así como anatomía y adaptaciones morfológicas de todos ellos, da lugar a una variabilidad desconocida en cualquier otro grupo animal o vegetal sobre el planeta, a pesar de ser el grupo menos numeroso en cuanto a diversidad.

Por otra parte los altos requerimientos energéticos debidos a la necesidad de mantener constante la temperatura de su cuerpo condicionan notablemente las repercusiones que tienen las interacciones de estos animales sobre el entorno.

En general los depredadores suponen un gran impacto sobre las poblaciones de sus presas que en alto n√ļmero son otras especies mam√≠feras, mientras que precisamente √©stas pueden suponer en algunos casos la base de la alimentaci√≥n de muchas otras.

Hay especies que con individuos escasos dan lugar a interacciones ecol√≥gicas de gran magnitud como ocurre con los castores y las corrientes de agua que detienen, mientras que otras, lo que supone una intensa presi√≥n es el n√ļmero de ejemplares que llegan a reunirse como es el caso de las grandes manadas de herb√≠voros de las praderas o sabanas.

Un capítulo aparte supone la interacción ejercida por los humanos sobre todos y cada uno de los ecosistemas, habitados o no por él.

Importancia de la relación entre el hombre y los demás mamíferos

Aspectos negativos

Unas veces , y otras por temores infundados, son muchas las especies de mamíferos consideradas negativas por los humanos.

Algunas especies de mamíferos se alimentan de grano, fruta y otros productos vegetales, aprovechando los cultivos humanos para obtener el alimento.

Por su parte, los carnívoros pueden suponer en general una amenaza para la vida de los ganados e incluso del hombre.

Otros mamíferos habitan las áreas urbanas y suburbanas ocasionando algunos problemas considerables a la población: accidentes automovilísticos, rotura y deterioro de bienes materiales, plagas infecciosas y parasitarias, etcétera. Hay que apuntar que en este grupo incluimos tanto a los animales salvajes o semisalvajes como a los domésticos.

Canguros en Australia, mapaches en Norteamérica o zorros y jabalíes en la Europa mediterránea ilustran algunos ejemplos de situaciones de peligro real o potencial para las poblaciones, pero además enfermedades como la rabia, la peste bubónica, la tuberculosis, la toxoplasmosis o la leishmaniosis están estrechamente vinculadas a otras especies de mamíferos, normalmente en estrecho contacto con los humanos.

Los animales domésticos además, especialmente las especies introducidas en nuevos ecosistemas, han causado y causan auténticas tragedias ecológicas en la flora y fauna local, lo que indirectamente repercute de forma negativa no sólo en los hombres, sino en el resto de las especies vivas del planeta, tanto animales como vegetales. En numerosas islas oceánicas la introducción de animales domésticos como el perro o el gato, la cabra o la oveja ha supuesto la desaparición total o parcial de numerosas especies vivas.

Al igual que sus primitivos ancestros, los mamíferos modernos poseen un solo par de fenestras temporales en el cráneo, a diferencia de los diáp-sidos (dinosaurios, reptiles modernos y aves), que presentan dos pares, y de los anápsidos (tortugas), que no tienen ninguno. Además de esta diferencia esquelética - y de otras menos significativas como la importancia del hueso dentario en la mandíbula inferior y la condición heterodonta o capacidad que tienen los dientes de cumplir distintas funciones -, las características principales de los mamíferos son la presencia de pelo y de glándulas de la piel.

Aspectos positivos

Los mamíferos suponen un importante recurso económico para los seres humanos.

Muchas especies se han domesticado para obtener de ellas recursos alimenticios: la leche de vacas, b√ļfalas, cabras y ovejas, la carne de estas especies y de otras como el cerdo, el conejo, la capibara y otros roedores e incluso el perro en ciertas regiones del sudeste asi√°tico.

Otras, para servirse de ellas para el transporte o para trabajos que requieren la fuerza u otra cualidad de la que el hombre no dispone: équidos como el asno, el caballo y su híbrido el mulo, camélidos como la llama o el dromedario, bóvidos como el buey o el yak, el elefante asiático o los perros tiradores de trineos son algunos de estos ejemplos.

Sin embargo, antes de alcanzar esta superioridad, es muy posible que los primitivos mam√≠feros tuvieran que convertirse en animales nocturnos para evitar la competencia con los dinosaurios. Y es probable que, para sobrevivir al fr√≠o de la noche, comenzasen a desarrollar la endotermia, es decir, la autorregulaci√≥n interna de la temperatura corporal - la vulgarmente llamada ¬ęsangre caliente¬Ľ -, gracias a la aparici√≥n del pelo y del sebo que lo impermeabiliza (la secreci√≥n de las gl√°ndulas seb√°ceas), y al sudor de las gl√°ndulas sudor√≠paras. Una vez adquirida la endotermia, los primeros mam√≠feros verdaderos mejoraron su capacidad competitiva frente a otros tetr√°podos terrestres, porque su metabolismo continuo les permiti√≥ hacer frente a los rigores clim√°ticos, tener un crecimiento m√°s r√°pido y ser m√°s prol√≠ficos. Adem√°s de los caracteres esquel√©ticos y de otros ya mencionados - presencia de pelo y de gl√°ndulas cut√°neas - que les valieron el predominio sobre la tierra a partir del Paleoceno, los mam√≠feros presentan otras caracter√≠sticas menos distintivas.

De otros se obtienen fibras y cueros para la fabricación de vestuario, calzado y otros utensilios: la lana de ovejas, alpacas, llamas y cabras, el cuero de reses sacrificadas para consumo, o el de animales de peletería criados en cautividad para tal fin pueden servirnos como algunos de estos casos.

Otros mam√≠feros se domestican para ser animales de compa√Ī√≠a. El perro es sin duda el m√°s cercano al hombre en la mayor parte del planeta y el m√°s vers√°til (pastoreo, salvamento, seguridad, caza, espect√°culo‚Ķ). Pero otros como el gato, el h√°mster, el cobaya, el conejo, el hur√≥n, el colicorto, y algunos primates se cuentan entre las mascotas m√°s extendidas por todo el mundo.

La caza es otra actividad de la que el hombre se beneficia de los mam√≠feros. Desde el principio de la humanidad hasta nuestros d√≠as, la caza ha supuesto y supone a√ļn en algunas sociedades humanas un importante recurso alimenticio.

Tambi√©n se domestican animales para actividades l√ļdicas o deportivas: la pr√°ctica de la equitaci√≥n supone el aprovechamiento de una de las especies de mam√≠feros m√°s conocidas y apreciadas por casi todas las culturas y civilizaciones: el caballo (Equus caballus).

Los espectáculos circenses y los parques zoológicos también son dos empresas en las que el hombre se beneficia de los mamíferos y otros animales.

También algunos mamíferos salvajes suponen un beneficio directo para los humanos sin que éstos intervengan para nada. Los murciélagos por ejemplo son el gran aliado contra las plagas de insectos en las cosechas o las áreas pobladas, controlando además por tanto a los vectores de ciertas enfermedades infecciosas y parasitarias que pondrían en serio riesgo la salud de las poblaciones.

Conservación

Véase también: Anexo: Mamíferos extintos

En el √ļltimo medio milenio, m√°s de 80 especies distintas se han extinto. La sobreexplotaci√≥n de la tierra, la destrucci√≥n del h√°bitat, la fragmentaci√≥n de los territorios por los que se distribuyen, la introducci√≥n de especies ex√≥ticas y otras presiones ejercidas por el hombre amenazan a los mam√≠feros de todo el mundo.

En la actualidad, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (IUCN) considera que alrededor de 1.000 especies más se encuentran bajo riesgo de desaparecer.

Algunos factores que contribuyen a la extinción de las especies son:

  • Hay especies que son raras por naturaleza, y su bajo n√ļmero de ejemplares es un importante factor de riesgo.
  • Tambi√©n aqu√©llas que necesitan amplios territorios se ven amenazadas, en este caso por la p√©rdida de terrenos libres de la actuaci√≥n humana y la fragmentaci√≥n de los territorios. El lince ib√©rico.
  • Cualquier especie que suponga un riesgo para los humanos o para sus intereses est√°n seriamente amenazadas por el acoso y la persecuci√≥n a la que se ven sometidas. El tilacino.
  • Las especies salvajes que son explotadas como recursos alimenticios o econ√≥micos por el hombre, normalmente se encuentran en niveles cr√≠ticos. Ballenas y rinocerontes.
  • Por supuesto, el cambio clim√°tico que modifica el h√°bitat es un riesgo, no s√≥lo para los mam√≠feros sino para la totalidad de la vida en el planeta.

Véase también

Referencias

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  2. ‚ÜĎ Wilson, D. E. & Reeder, D. M. (editors). 2005. Mammal Species of the World. A Taxonomic and Geographic Reference (3rd ed).
  3. ‚ÜĎ Animal Diversity Web - Metatheria
  4. ‚ÜĎ Cracraft, J. & Donoghue, M. J. 2004. Assembling the Tree of Life. Oxford University Press US, 592 pp. ISBN 0-19-517234-5
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  7. ‚ÜĎ Tree of Life - Mammalia
  8. ‚ÜĎ Mikko Haaramo (2007) Mikko's Phylogeny Archive Acceso: 31 de octubre de 2007.
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Bibliografía

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Enlaces externos


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • Mammalia ‚ÄĒ Mam*ma li*a, n. pl. [NL., from L. mammalis. See {Mammal}.] (Zo[ o]l.) The highest class of Vertebrata. The young are nourished for a time by milk, or an analogous fluid, secreted by the mammary glands of the mother. [1913 Webster] Note: Mammalia… ‚Ķ   The Collaborative International Dictionary of English

  • Mammalń≠a ‚ÄĒ (lat.), die S√§ugetiere (s. d.) ‚Ķ   Meyers Gro√ües Konversations-Lexikon

  • Mammalia ‚ÄĒ Mammalń≠a (lat.), S√§ugetiere ‚Ķ   Kleines Konversations-Lexikon

  • Mammalia ‚ÄĒ Mammalia, lat., S√§ugethiere; Mamaliolithen, Versteinerungen von vorweltlichen S√§ugethieren ‚Ķ   Herders Conversations-Lexikon

  • Mammalia ‚ÄĒ Mammalia, S√§uger, ca. 6000 Arten umfassende, zu den Amnioten geh√∂rende Klasse der Wirbeltiere. Die unabh√§ngig von den V√∂geln entwickelte Homoiothermie ging mit der Entwicklung von Haaren, Dr√ľsen in der Haut und einer Steigerung des… ‚Ķ   Deutsch w√∂rterbuch der biologie

  • Mammalia ‚ÄĒ 1773, from Modern Latin (Linnaeus), from neuter plural of L.L. mammalis, from mamma (see MAMMAL (Cf. mammal)) ‚Ķ   Etymology dictionary

  • Mammalia ‚ÄĒ S√§ugetiere Systematik √úberstamm: Neum√ľnder (Deuterostomia) Stamm ‚Ķ   Deutsch Wikipedia

  • Mammalia ‚ÄĒ Mammif√®re Mammif√®res ‚Ķ   Wikip√©dia en Fran√ßais

  • Mammalia ‚ÄĒ Ňĺinduoliai statusas T sritis ekologija ir aplinkotyra apibrńóŇĺtis ChordiniŇ≥ tipo stuburiniŇ≥ potipio gyvŇęnŇ≥ klasńó (Mammalia), kurińÖ sudaro Mammalia4500 rŇęŇ°iŇ≥. Paplitńô visame pasaulyje, gyvena sausumoje ir vandenyje, beveik visose ekologinńóse niŇ°ose ‚Ķ   Ekologijos terminŇ≥ aiŇ°kinamasis Ňĺodynas

  • Mammalia ‚ÄĒ Mam|ma|lia ‚Ć©Pl.; Biol.‚Ć™ S√§ugetiere [zu lat. mamma ‚Äěweibl. Brust‚Äú] * * * Mam|ma|lia <Pl.> (Zool.): S√§ugetiere. * * * Mammalia, ¬† die S√§ugetiere. ¬† * * * Mam|ma|lia <Pl.> (Zool.): S√§ugetiere ‚Ķ   Universal-Lexikon


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