Corona brit√°nica

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Corona brit√°nica
La Monarquía británica es una monarquía compartida en cuatro países. Este artículo describe la Monarquía desde la perspectiva del Reino Unido. En los otros reinos de la Mancomunidad Británica de Naciones, su papel constitucional es similar, pero el significado histórico y cultural puede variar. Para mayor información, véase Otros reinos abajo
Armas reales brit√°nicas.
Izquierda: Variante usada en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte.
Derecha: Variante usada en Escocia.

La Corona brit√°nica es una instituci√≥n mon√°rquica del tipo constitucional, cuyo titular, el Monarca brit√°nico o Soberano, es el jefe de Estado del Reino Unido y de los territorios brit√°nicos de ultramar. El monarca brit√°nico es tambi√©n el jefe de Estado de otros quince pa√≠ses, cada uno de los cuales formaron alguna vez parte del Imperio brit√°nico ‚ÄĒ√©stos, juntos con el Reino Unido, son conocidos como los Reinos de la Mancomunidad Brit√°nica de Naciones. La monarqu√≠a brit√°nica actual puede remontar su linaje ancestral al per√≠odo anglosaj√≥n y, por √ļltimo, m√°s atr√°s a los reyes de los anglos. Durante el siglo IX, Wessex se hizo con otros reinos en Inglaterra, especialmente como resultado de la extinci√≥n de l√≠neas rivales en el pa√≠s durante la primera Era de los vikingos y, por el siglo X, Inglaterra qued√≥ consolidada bajo un solo reino. Las coronas inglesa y escocesa fueron unidas en la persona de un solo monarca hacia 1603, cuando Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra accedi√≥ al trono. Los reinos de Escocia e Inglaterra fueron unidos en el Acta de Uni√≥n de 1707 para constituir el Gran Breta√Īa.

Los poderes de la monarqu√≠a, conocidos como la prerrogativa real, siguen siendo muy amplios. Muchos de ellos no los ejerce personalmente el monarca, lo hacen ministros que act√ļan bajo su voluntad. Ejemplo de lo antedicho lo constituye el poder para regular el servicio civil y el poder para expedir pasaportes. Algunos poderes mayores los ejerce nominalmente el propio monarca, actuando bajo consejo el Primer Ministro y el Gabinete del Reino Unido, y conforme a la convenci√≥n constitucional. Un ejemplo es el poder para disolver al Parlamento. De acuerdo con un informe parlamentario,[1] "La Corona no puede crear nuevos poderes prerrogativos".

Se ha establecido desde hace bastante tiempo, en la constituci√≥n no codificada del Reino Unido, que el poder pol√≠tico es ejercido en √ļltima instancia por el Parlamento, dentro del cual el soberano no es un componente partidario, junto con la C√°mara de los Lores y la C√°mara de los Comunes, as√≠ como por el Primer Ministro y el Gabinete. De este modo, como la monarqu√≠a brit√°nica moderna es constitucional, el papel del soberano en la pr√°ctica se encuentra limitado a funciones no partidarias (como la de ser fuente de honor). Este rol ha sido reconocido desde el siglo XIX; Walter Bagehot identific√≥ a la monarqu√≠a como la "parte digna" m√°s que como la "parte eficiente" del gobierno en The English Constitution (1867). El poder pol√≠tico es ejercido en la actualidad a trav√©s del Parlamento, el Primer Ministro y el Gabinete. El soberano tambi√©n posee el t√≠tulo de Gobernante Supremo de la religi√≥n oficial, la Iglesia de Inglaterra, aunque en la pr√°ctica el liderazgo espiritual de la Iglesia corresponde al Arzobispo de Canterbury.

La actual soberana es la reina Isabel II, que ha reinado desde el 6 de febrero de 1952. El heredero presunto es su primog√©nito, el pr√≠ncipe Carlos, Pr√≠ncipe de Gales y Duque de Rothesay. El Pr√≠ncipe de Gales se encarga de varias funciones ceremoniales p√ļblicas, como lo hace el marido de la reina, el pr√≠ncipe Felipe, Duque de Edimburgo. Hay otros miembros de la Familia Real, adem√°s de los ya mencionados, incluyendo los otros hijos, nietos y primos de la reina.

El monarca brit√°nico es tambi√©n el Jefe de la Mancomunidad, y el monarca de otros quince reinos mancomunitarios, cada uno ‚ÄĒincluyendo al Reino Unido‚ÄĒ son soberanos e independientes de los otros.

Contenido

Historia

Monarquía inglesa

Siguiendo a las incursiones vikingas y al establecimiento del siglo IX, el reino de Wessex emergi√≥ como el reino ingl√©s dominante. Alfredo el Grande asegur√≥ Wessex y obtuvo el dominio sobre Mercia del oeste, si bien no se convirti√≥ en Rey de Inglaterra; el t√≠tulo m√°s cercano al que accedi√≥ fue el de "Rey de los Anglosajones". Fueron los sucesores de Alfredo en el siglo X los que constituyeron el reino que hoy se conoce como Inglaterra, aunque incluso en el reinado de Edgardo el Pac√≠fico, Inglaterra no se encontraba dividida en sus partes constituyentes. Hacia el siglo XI, el pa√≠s se volvi√≥ m√°s estable, pese a un n√ļmero de guerras con los daneses que desembocaron en una monarqu√≠a danesa por algunos a√Īos. Cuando Guillermo, duque de Normand√≠a, conquist√≥ Inglaterra en 1066 se convirti√≥ en el monarca de un reino que probablemente presentaba la mayor autoridad real en Europa. La conquista normanda fue crucial para la historia brit√°nica, en t√©rminos de cambio pol√≠tico y social. El nuevo rey continu√≥ con la centralizaci√≥n del poder que hab√≠a comenzado en el periodo anglosaj√≥n, mientras que el sistema feudal tambi√©n prosigui√≥ con su desarrollo.

El Tapiz de Bayeux describe la conquista normanda.

Guillermo I fue sucedido por dos de sus hijos: Guillermo II, y luego Enrique I. Este √ļltimo tom√≥ una controvertida decisi√≥n al proclamar a su hija Matilde (la √ļnica superviviente) como su heredera. Tras la muerte de Enrique en 1135, uno de los nietos de Guillermo I, Esteban, reclam√≥ el trono, y lleg√≥ al poder con el apoyo de la mayor√≠a de los barones. Su d√©bil gobierno, sin embargo, le permiti√≥ a Matilde desafiar su reino; como resultado, Inglaterra pronto descendi√≥ a un periodo de desorden conocido como la Anarqu√≠a. Esteban mantuvo un control del poder bastante precario durante el resto de su vida; no obstante, llego a un acuerdo seg√ļn el cual ser√≠a sucedido por el hijo de Matilde Enrique II, quien se convertir√≠a en el primer monarca de la dinast√≠a Angevina o Plantagenet en 1154.

Los reinados de muchos monarcas de los Angevin se vieron empa√Īados por disturbios y conflictos civiles entre el monarca y la nobleza. Enrique II debi√≥ hacer frente a rebeliones lideradas por sus propios hijos, los futuros monarcas Ricardo I y Juan.

Tras la muerte de Enrique, su primog√©nito Ricardo le sucedi√≥ en el trono, quien, sin embargo, permaneci√≥ ausente de Inglaterra durante la mayor parte de su reinado, debido a que estaba luchando las Cruzadas en el Oriente Pr√≥ximo. Cuando Ricardo falleci√≥, su hermano Juan le sucedi√≥, uniendo a Inglaterra e Irlanda bajo una sola monarqu√≠a. Su reinado se vio marcado por el conflicto entre los barones, quienes en 1215 le hab√≠an presionado a redactar la Magna Carta (en lat√≠n, Gran Cartera) con el fin de garantizar los derechos y libertades de la nobleza. Poco despu√©s, Juan rechaz√≥ la cartera, sumergiendo a Inglaterra en una guerra civil conocida como la Guerra de los Primeros Barones. La misma lleg√≥ a su fin abrupto con la muerte de Juan en 1216, dejando la corona en manos de su hijo de nueve a√Īos, Enrique III. Los barones, liderados por Simon de Montfort, VI Conde de Leicester, se volvieron a rebelar m√°s adelante el reino de Enrique, dando comienzo a la Segunda Guerra de los Barones. √Čsta, no obstante, culmin√≥ con una victoria real limpia, y la consecuente ejecuci√≥n de muchos rebeldes.

El siguiente monarca, Eduardo I, fue a√ļn m√°s exitoso en cuanto a mantener el poder real, y fue el responsable de la conquista de Gales y del intento por establecer el dominio ingl√©s sobre Escocia. Sin embargo, los triunfos en ese pa√≠s dieron un retroceso durante el reinado de su sucesor, Eduardo II, quien tambi√©n se vio acaparado por un desastroso conflicto con la nobleza. √Čste se vio forzado en 1311 a declinar muchos de sus poderes ante el comit√© baronil de "ordenadores". No obstante, las victorias militares le ayudaron a recuperar el control en 1322. Pese a esto, Eduardo fue derrocado y ejecutado en 1327 por su esposa Isabel y su hijo, quien pas√≥ a gobernar como Eduardo III. El nuevo monarca pronto reclam√≥ la corona francesa, iniciando la Guerra de los Cien A√Īos que enfrent√≥ a Inglaterra y Francia. Las campa√Īas de Eduardo III fueron bastante exitosas, y culminaron con la conquista del territorio franc√©s. Su reinado fue tambi√©n marcado por el desarrollo del Parlamento, que se hab√≠a dividido en dos Casas por primera vez. En 1377 muere Eduardo III, dejando la corona a su nieto de diez a√Īos, Ricardo II. Este √ļltimo, al igual que muchos de sus predecesores, mantuvo conflictos con los nobles, principalmente por el intento de retener el poder en sus propias manos. En 1399, mientras se encontraba fuera en Irlanda, su primo Enrique Bolingbroke se hizo con el poder, obligando a Ricardo a abdicar y a ser posteriormente asesinado.

Enrique IV era el nieto de Eduardo III y el hijo de Juan de Gante, duque de Lancaster; de ah√≠ que su dinast√≠a fuera conocida como la Casa de Lancaster. Durante la mayor parte de su reinado, Enrique IV debi√≥ hacer frente a complots y rebeliones, debiendo su √©xito a la estrategia militar de su hijo, el futuro Enrique V. El reinado de este √ļltimo, que comenz√≥ en 1413, se vio particularmente libre de disputas internas, d√°ndole al rey libertad para acometer en la Guerra de los Cien A√Īos en Francia. Enrique V result√≥ victorioso en su conquista; no obstante, su muerte repentina en 1422 dej√≥ a su hijo peque√Īo Enrique VI a cargo del trono, permiti√©ndole a los franceses acabar con el dominio ingl√©s. Por otra parte, la escasez de popularidad de los regentes de Enrique VI, y el posterior fracaso de su liderazgo, llev√≥ al debilitamiento de la Casa de Lancaster. Los lancasterianos fueron desafiados por la Casa de York, llamada as√≠ en referencia a su jefe, un descendiente de Eduardo III, Ricardo, duque de York. Aunque √©ste falleci√≥ en una batalla en 1460, su primog√©nito Eduardo llev√≥ a los yorkistas a la victoria en 1461. Las Guerras de las Rosas, sin embargo, continu√≥ siendo intermitente durante los reinados de los yorkistas Eduardo IV, Eduardo V, y Ricardo III. Finalmente, el conflicto termin√≥ con √©xito para la rama lancasteriana, liderada por Henry Tudor (Enrique VII) en 1485, cuando Ricardo III fue asesinado en la Batalla de Bosworth Field.

El retrato de Isabel I data aproximadamente de 1588, con el fin de conmemorar la derrota de la Armada espa√Īola.

El final de la Guerra de las Rosas constituyó un momento decisivo en la historia de la monarquía. La mayor parte de la nobleza fue o bien diezmada en el campo de batalla o ejecutada por su participación en la guerra, y muchos bienes de la aristocracia fueron confiscados por la Corona. Además, el feudalismo decayendo, y las armadas feudales controladas por los barones se volvieron obsoletas. Así, los Tudor pudieron restablecer fácilmente la supremacía absoluta en el reino, y los conflictos con la nobleza que habían invadido a monarcas anteriores llegaron a su fin. El poder de la Corona alcanzó su apogeo durante el reinado del segundo rey Tudor, Enrique VIII. Esta fue una época de gran cambio político; Inglaterra pasó de ser un reino débil a convertirse en uno de los más poderosos de Europa. Tuvo lugar un trastorno religioso, como resultado de las disputas con el Papa, lo que llevó a la monarquía a distanciarse de la Iglesia Apostólica Católica Romana y a establecer la Iglesia de Inglaterra, también conocida como la Iglesia Anglicana. Otro resultado importante del reinado de Enrique VIII fue la anexión de Gales (que había sido conquistado siglos antes, permaneciendo como un dominio aparte) a Inglaterra bajo las Leyes en las Actas de Gales de 1535-1542.

El hijo y sucesor de Enrique VIII, el joven Eduardo VI, prosigui√≥ con m√°s reformas religiosas. Su muerte en 1553, precipit√≥ una crisis de sucesi√≥n. Fue cauteloso al no permitir a su media hermana mayor cat√≥lica, Mar√≠a I, acceder al trono, y a tal fin elev√≥ un testamento en el que designaba a Jane Grey como su heredera, si bien ninguna mujer hab√≠a reinado jam√°s sobre Inglaterra. El reinado de Jane, no obstante, dur√≥ tan solo nueve d√≠as; con un tremendo apoyo popular, Mar√≠a la destituy√≥, revoc√≥ su proclamaci√≥n como reina, y se autodeclar√≥ como la leg√≠tima soberana. Mar√≠a I intent√≥ convertir a Inglaterra al catolicismo, incinerando en el proceso a numerosos protestantes bajo la presunci√≥n de herejes. Su fallecimiento en 1558, abri√≥ paso para que su media hermana Isabel I le sucediera, devolviendo a Inglaterra al Protestantismo. La era isabelina represent√≥ el crecimiento del pa√≠s como potencia mundial, como lo demuestran la victoria inglesa en la Guerra anglo-espa√Īola de 1585-1604 (especialmente la anhelada derrota de la Armada espa√Īola en 1588) y las colonias inglesas en Norteam√©rica. Este momento es a menudo conocido como la "edad dorada" para Inglaterra, principalmente debido a los progresos culturales de William Shakespeare y Francis Bacon, entre otros.

Monarquía escocesa

En Escocia, como en Inglaterra, las monarquías surgieron tras la retirada de Roma a comienzos del siglo V. Los tres grupos que vivían en Escocia en aquel entonces eran los pictos (que habitaban el reino de Pictavia), los britanos (que se asentaban en varios reinos del sur escocés, incluyendo el reino de Strathclyde), y los gaélicos, o escotos (que más adelante darían su nombre a Escocia), de la provincia irlandesa de Dalriada. Cináed I es tradicionalmente considerado el fundador de la Escocia unida (o reino de Alba). La expansión de los dominios escoceses continuó durante los dos siglos siguientes, debido a que otros territorios como Strathclyde eran subyugados u obtenidos mediante matrimonio dinástico.

Los primeros monarcas escoceses no heredaban la Corona de forma directa; en su lugar, se optó por una costumbre de alternar las partes, como ocurría en Irlanda y previamente entre los pictos. La monarquía se rotaba, pues, entre dos, o a veces tres, ramas de la Casa de Alpín. Sin embargo, como resultado, los linajes dinásticos rivales entraron en conflicto, a menudo de forma violenta. Los problemas relativos a la sucesión se ven especialmente reflejados por el periodo que va desde 942 a 1005, durante el cual siete monarcas consecutivos fueron asesinados o ejecutados en batalla. La rotación de la monarquía entre linajes diferentes llegó a su fin cuando Máel Coluim II asumió el trono en 1005 tras asesinar a muchos opositores. De esta forma, cuando Donnchad I sucedió a Máel Coluim II en 1034, lo hizo como tanista, sin oposición alguna.

En 1040, Donnchad fue derrotado en batalla en manos de Macbeth, tema que trataría la famosa obra de William Shakespeare (La tragedia de Macbeth). Luego, en 1057, el hijo de Donnchad Máel Coluim vengó la muerte de su padre al derrotar y asesinar a Macbeth. Unos meses más tarde, tras el regicidio del hijo de Macbeth, Lulach, Máel Coluim llegó al trono como Máel Coluim III, convirtiéndose en el primer monarca de la Casa de Dunkeld.

A partir de 1107, Escocia se vio brevemente dividida bajo la voluntad de Edgardo, quien separ√≥ sus dominios su hermano mayor superviviente Alejandro I (que gobern√≥ el norte de Escocia como rey) y su hermano menor David (que gobern√≥ el sur de Escocia en funci√≥n de conde). Tras la muerte de Alejandro en 1124, David hered√≥ sus dominios, y Escocia volvi√≥ a unificarse una vez m√°s. David fue sucedido por el ineficaz Malcolm IV, y luego por Guillermo el Le√≥n, cuyo reinado fue el m√°s largo previo a la Uni√≥n de las Coronas. Guillermo particip√≥ en una rebeli√≥n contra el rey Enrique II de Inglaterra; no obstante, √©sta fracas√≥, y Guillermo fue capturado por los ingleses. En un intercambio para su liberaci√≥n, Guillermo se vio forzado a reconocer a Enrique como su se√Īor feudal. El rey ingl√©s Ricardo I acord√≥ acabar con el pacto en 1189, a cambio de una gran suma de dinero que necesitaba para sus Cruzadas. Guillermo falleci√≥ en 1214, y fue sucedido por su hijo Alejandro II. √Čste, as√≠ como su sucesor Alejandro III, intentaron hacerse con las islas occidentales, que se encontraban a√ļn bajo el poder de Noruega. Durante el reinado de Alejandro III, Noruega despleg√≥ una invasi√≥n fallida sobre Escocia; el consiguiente Tratado de Perth (1266) reconoci√≥ el control escoc√©s sobre las islas del oeste y otras zonas disputadas.

El fallecimiento de Alejandro III en 1286 llev√≥ a su nieta noruega de tres a√Īos, Margarita, al trono. Sin embargo, durante su viaje a Escocia en 1290 Margarita muri√≥ en el mar, ocasionando una gran crisis de sucesi√≥n, durante la cual hubo trece demandantes rivales. Muchos l√≠deres escoceses acudieron al rey Eduardo I de Inglaterra para solventar la disputa. Se convoc√≥ a una corte con las "facciones" de Balliol y Bruce, cada una nominando a "asesores". Contrario a la opini√≥n popular, Eduardo no eligi√≥ a John Balliol para ocupar el lugar de rey. Balliol gan√≥ el apoyo abrumador de la mayor√≠a de los asesores, pero aqu√©l procedi√≥ a tratarlo de vasallo, e intent√≥ ejercer una influencia considerable en asuntos escoceses. En 1295, cuando Balliol renunci√≥ a su lealtad hacia Inglaterra, Eduardo I invadi√≥ y conquist√≥ Escocia. Durante los primeros diez a√Īos de las subsiguientes Guerras de la independencia escocesa, Escocia no dispuso de ning√ļn monarca; sin embargo, fue liderada informalmente por William Wallace. Tras la ejecuci√≥n de Wallace en 1305, Roberto I de Escocia asumi√≥ el poder y se proclam√≥ rey. Sus esfuerzos culminaron con √©xito, y la independencia escocesa fue reconocida en 1328. No obstante, Roberto muri√≥ tan solo un a√Īo m√°s tarde, y los ingleses volvieron a invadir con el pretexto de devolver al heredero leg√≠timo de John Balliol, Edward Balliol, al trono. A pesar de ello, tras m√°s campa√Īas militares, Escocia consigui√≥ nuevamente su independencia con el hijo de Roberto I, David II.

Jacobo IV intentó invadir Inglaterra en 1513, pero fue asesinado en el proceso.

En 1371, David II fue sucedido por Roberto II, el primer monarca escoc√©s desde la Casa de Stewart (m√°s adelante, Estuardo). Los reinados de ambos, Roberto II y su sucesor, Roberto III, se vieron empa√Īados por cierto debilitamiento del poder real. Cuando Roberto III falleci√≥ en 1406, los regentes debieron gobernar al pa√≠s; el monarca, el hijo de Roberto III, Jacobo I, hab√≠a sido capturado por los ingleses. Tras pagar una importante fianza, Jacobo regres√≥ a Escocia en 1424. Con el fin de restablecer su autoridad, recurri√≥ a medidas despiadadas, incluyendo la ejecuci√≥n de muchos de sus enemigos. Jacobo II continu√≥ con la pol√≠tica de su padre avasallando a nobles influyentes. Al mismo tiempo, sin embargo, el Parlamento escoc√©s se volvi√≥ bastante poderoso, a menudo desafiando abiertamente al propio rey. El poder parlamentario tuvo su auge durante el reinado del ineficaz Jacobo III. Como resultado, Jacobo IV y sus sucesores acostumbraron evitar la convocatoria de sesiones parlamentarias, controlando de ese modo el poder del Parlamento.

En 1513, Jacobo IV inici√≥ una invasi√≥n a Inglaterra, intentando tomar ventaja de la ausencia del rey ingl√©s Enrique VIII. Sus fuerzas llegaron a ser derrotadas en la Batalla de Flodden Field; el rey, al igual que varios nobles mayores, y cerca de diez mil soldados fueron asesinados. Debido a que el hijo y sucesor de Jacobo IV, Jacobo V, era a√ļn un ni√Īo, el gobierno fue tomado por los regentes. Al llegar a la adultez, Jacobo V gobern√≥ con √©xito hasta otra guerra desastrosa con los ingleses en 1542. Su muerte en el mismo a√Īo dej√≥ a la Corona en manos de su hija de seis a√Īos, Mar√≠a, por lo que se estableci√≥ nuevamente otra regencia. Mar√≠a, una cat√≥lica romana, rein√≥ en un periodo de cambio religioso en Escocia. Debido al esfuerzo de reformadores como John Knox, se estableci√≥ una ascendencia protestante. Mar√≠a despert√≥ el desconcierto tras casarse con un cat√≥lico, Lord Darnley, en 1565. Tras el homicidio de Lord Darnley en 1567, Mar√≠a contrajo matrimonio, incluso bastante m√°s pol√©mico, con James Hepburn, conde de Bothwell, de quien se presupon√≠a era responsable del asesinato de Darnley. La nobleza se rebel√≥ contra la reina, forz√°ndola a renunciar y huir a Inglaterra, donde fue encarcelada y posteriormente ejecutada por Isabel I. La Corona recay√≥ sobre su hijo Jacobo VI, que hab√≠a sido criado como protestante. Jacobo VI se convertir√≠a m√°s tarde en rey de Inglaterra tras el fallecimiento de la reina Isabel I.

Unión personal y fase republicana

Jacobo VI y I fue el primer monarca en gobernar Inglaterra, Escocia e Irlanda de forma conjunta.

La muerte de Isabel I en 1603 trajo consigo el fin del poder para la Casa de Tudor; no tuvo hijos, por lo que fue sucedida por el rey escoc√©s Jacobo VI, cuya bisabuela materna era la hermana mayor de Enrique VIII. Jacobo VI rein√≥ en Inglaterra como Jacobo I tras lo que se conoci√≥ como la Uni√≥n de las Coronas. Aunque Inglaterra y Escocia estaban unidas personalmente por un solo monarca - Jacobo I se convirti√≥ en el primer monarca en ostentar el cargo de "Rey de Gran Breta√Īa" en 1604[2] - siguieron siendo reinos separados. Jacobo pertenec√≠a a la Casa de Estuardo, una casa real cuyos monarcas experimentaban conflictos frecuentes con el Parlamento ingl√©s. Las disputas se deb√≠an a menudo por cuestiones de poderes reales y parlamentarios, especialmente el poder de imponer tributos. El conflicto tuvo especial pronunciaci√≥n durante el reinado del sucesor de Jacobo I Carlos I, quien provoc√≥ a la oposici√≥n al gobernar sin Parlamento desde 1629 a 1640 (la "Tiran√≠a de los Once A√Īos"), imponiendo tributos de forma unilateral, y adoptando pol√≠ticas religiosas controversiales (muchas de las cuales resultaron ofensivas a los presbiterianos escoceses y a los puritanos ingleses). Hacia 1642, el enfrentamiento entre el rey y el Parlamento alcanz√≥ su punto m√°ximo con el comienzo de la Guerra Civil. La contienda acab√≥ con la ejecuci√≥n del rey, el fin de la monarqu√≠a, y el establecimiento de una rep√ļblica conocida como la Mancomunidad de Inglaterra. En 1653, sin embargo, Oliver Cromwell, el l√≠der pol√≠tico y militar m√°s prominente del pa√≠s, lleg√≥ al poder y se proclam√≥ Lord Protector (convirti√©ndose efectivamente en dictador militar). Cromwell continu√≥ en el gobierno hasta su muerte en 1658, cuando fue sucedido por su hijo Richard Cromwell. El nuevo Lord Protector demostr√≥ poco inter√©s en gobernar, por lo que pronto abdic√≥, dando lugar al breve restablecimiento de la Mancomunidad. La falta de un liderazgo claro, no obstante, conllev√≥ a un malestar civil y militar, y por un anhelo popular de restablecer la monarqu√≠a. La Restauraci√≥n tuvo lugar en 1660, cuando el hijo de Carlos I, Carlos II fue declarado rey. El establecimiento de la Mancomunidad y el Protectorado se estim√≥ ilegal; Carlos II fue reconocido como el rey de Iure desde la muerte de su padre en 1649.

El reinado de Carlos II se vio envuelto por el desarrollo de los primeros partidos políticos modernos en Inglaterra. Carlos carecía de hijos legítimos, razón por la cual se especulaba que sería sucedido por su hermano católico, Jacobo, duque de York. A partir de ahí surgió un esfuerzo parlamentario por excluir a Jacobo de la línea de sucesión; los "Aborrecedores", que se opusieron, formaron el partido de los Tories, mientras que los "Demandantes," que apoyaban la idea, conformaron el partido Whig. El Proyecto de Exclusión, sin embargo, fracasó en numerosas ocasiones en las que Carlos II disolvió al Parlamento por temor a su aprobación. Tras la disolución del Parlamento en 1681, Carlos reinó como monarca absoluto hasta su muerte en 1685.

La Revolución Gloriosa

Jacobo II, el cat√≥lico, sucedi√≥, como se esperaba, a Carlos (que se hab√≠a convertido al catolicismo en su lecho de muerte). Jacobo busc√≥ tolerancia para los cat√≥licos, provocando la ira de muchos protestantes. Una gran mayor√≠a se opuso a las decisiones de Jacobo II de mantener una armada voluble y estable, de asignarles altos cargos pol√≠ticos y militares a cat√≥licos, y de encarcelar a cl√©rigos anglicanos que se sublevaran contra la ley. Como consecuencia, un grupo de nobles protestantes y otros ciudadanos destacados conocidos como los "Siete inmortales" incentivaron a la hija de Jacobo II, Mar√≠a II y a su marido Guillermo de Orange a destituir al rey. Guillermo cumpli√≥, llegando a Inglaterra el 5 de noviembre de 1688, con un gran apoyo p√ļblico. Al encontrarse con la deserci√≥n de muchos de sus oficiales protestantes, Jacobo dej√≥ el poder el 23 de diciembre del mismo a√Īo. El 12 de febrero de 1689, la Convenci√≥n del Parlamento declar√≥ que la partida del rey supon√≠a una renuncia, y que Guillermo III y Mar√≠a II, y no el hijo cat√≥lico del monarca, Jacobo Francisco Estuardo, ser√≠an los soberanos de Inglaterra e Irlanda. El Parlamento escoc√©s (ingl√©s, Scottish Estates) pronto sigui√≥ la misma postura.

La derrota de Jacobo es com√ļnmente conocida como la Revoluci√≥n Gloriosa, y fue uno de los hechos m√°s importantes en la evoluci√≥n del poder parlamentario. La Carta de Derechos de 1689 afirm√≥ la supremac√≠a del Parlamento, y declar√≥ que los ingleses retuvieran ciertos derechos, incluyendo la libertad de no abonar aportes tributarios impuestos sin el consentimiento parlamentario. La Carta de Derechos estableci√≥ que los futuros monarcas deb√≠an ser protestantes, y que por detr√°s de cualquier hijo de los presentes monarcas, la hermana de Mar√≠a, Ana heredar√≠a la Corona. Mar√≠a muri√≥ sin haber dado a luz en 1694, dejando a Guillermo III como √ļnico monarca. Hacia 1700 tuvo lugar una crisis pol√≠tica, debido a que todos los hijos de la princesa Ana hab√≠an fallecido, dej√°ndola sola en la l√≠nea de sucesi√≥n. El Parlamento, temiendo que Jacobo II o sus familiares cat√≥licos pretendieran reclamar el trono, firm√≥ un Acta de Establecimiento en 1701, en la que se hac√≠a constar que la prima lejana protestante de Guillermo III, Sof√≠a de Hanover, seguir√≠a en la l√≠nea de sucesi√≥n. El rey muere poco despu√©s de la expedici√≥n del Acta, dej√°ndole la corona a su cu√Īada Ana.

Tras la Unión de las Coronas

Inglaterra y Escocia se unieron para formar Gran Breta√Īa en el reinado de Ana.

Tras el acceso de Ana al poder, el tema de la sucesi√≥n volvi√≥ a ser latente; el Parlamento escoc√©s se mostr√≥ molesto debido a que el Parlamento ingl√©s no le consult√≥ sobre la opci√≥n de Sof√≠a de Hanover, y aprob√≥ un Acta de Seguridad, amenazando con ponerle fin a la uni√≥n personal entre Inglaterra y Escocia. El Parlamento de Inglaterra, por su parte, cobr√≥ venganza con el Acta de Alienaci√≥n de 1705, que perjudicar√≠a a la econom√≠a escocesa al ponerle trabas al libre comercio. Como resultado, el Parlamento escoc√©s consinti√≥ el Acta de Uni√≥n de 1707, bajo el cual Inglaterra y Escocia se unificar√≠an en un solo reino conocido como Gran Breta√Īa, con reglas de sucesi√≥n prescritas y determinadas por el Acta de Establecimiento.

Por consiguiente, en 1714, la reina Ana fue sucedida por el hijo de la difunta Sof√≠a de Hanover, Jorge I, quien consolid√≥ su posici√≥n al derrotar a las rebeliones jacobinas en 1715 y 1719. El nuevo monarca fue menos activo en el gobierno que muchos de sus predecesores, prefiriendo dedicar la mayor parte de su tiempo a los asuntos de sus reinos alemanes. Por este motivo, Jorge I deleg√≥ gran parte de su poder en los ministros, especialmente en Sir Robert Walpole, a quien se le suele considerar como el Primer Ministro ‚ÄĒ no oficial ‚ÄĒ del Reino Unido. El debilitamiento de la influencia del monarca y el aumento del poder del Primer Ministro y del Gabinete continu√≥ durante el reinado de Jorge II, pero se detuvo con Jorge III. Este √ļltimo intent√≥ recuperar gran parte del poder cedido por sus antecesores hanoverianos; tambi√©n actu√≥ para mantener a los Tories (que estaban m√°s a favor del control real sobre el gobierno que los Whigs) en el poder siempre que le fue posible. El reinado de Jorge III tambi√©n fue importante debido a la uni√≥n de Gran Breta√Īa e Irlanda a trav√©s del Acta de Uni√≥n de 1800. Al mismo tiempo, el rey no perdi√≥ oportunidad en reclamar la Corona francesa, algo que ya hab√≠a ocurrido con todos los monarcas ingleses desde Eduardo III.

El rey Jorge III impuso su autoridad política en reiteradas ocasiones, a diferencia de sus dos predecesores hanoverianos.

Desde 1811 a 1820, Jorge III se mostr√≥ insensato, obligando a su hijo, el futuro rey Jorge IV, a gobernar como pr√≠ncipe regente. Durante la regencia, y m√°s tarde en su propio reinado, Jorge IV continu√≥ manteniendo lo que le quedaba de autoridad real, en vez de cederla al Parlamento o al Gabinete. Su sucesor, Guillermo IV, intent√≥ hacer lo mismo, aunque con muy poco √©xito. En 1834, Guillermo despidi√≥ al Primer Ministro William Lamb segundo vizconde de Melbourne y perteneciente a los Whigs, por diferencias pol√≠ticas, y en su lugar asign√≥ a un Tory, Sir Robert Peel. En las siguientes elecciones, sin embargo, los Whigs mantuvieron una amplia mayor√≠a en la Casa de los Comunes; obligaron a Peel a renunciar tras bloquear buena parte de su legislaci√≥n, y, por consiguiente, dejando al rey sin ninguna otra salida que la de renombrar a Lord Melbourne. A partir de 1834, ning√ļn monarca ha nombrado o despedido a un Primer Ministro contrario a la voluntad de los elegidos por forma democr√°tica en la Casa de los Comunes. El reinado de Guillermo IV se vio adem√°s afectado por la aprobaci√≥n del Acta de Gran Reforma, que modific√≥ la representaci√≥n parlamentaria y aboli√≥ a muchos municipios decadentes. El acta, junto a otras aprobadas m√°s tarde en ese siglo, llev√≥ a la expansi√≥n del sufragio electoral, y a la consagraci√≥n de la Casa de los Comunes como la rama m√°s importante del Parlamento.

La transición final a una monarquía constitucional se efectuó durante el reinado de la sucesora de Guillermo IV, la reina Victoria. Como mujer, Victoria no podía gobernar Hanover; por ello, la unión personal del Reino Unido y Hanover había llegado a su fin. La era victoriana fue un momento importante en la historia del país, y se caracterizó por un gran cambio cultural, por un proceso tecnológico, y por el establecimiento del Reino Unido como una de las primeras potencias mundiales. En reconocimiento al poder británico sobre la India, Victoria fue declarada emperatriz de ese país en 1876. No obstante, el reinado se vio afectado por el incremento del apoyo por parte del movimiento republicano, debido en parte al luto permanente de Victoria y al gran periodo de aislamiento tras la muerte de su esposo en 1861.

El hijo de Victoria, Eduardo VII, se convirti√≥ en el primer monarca del Ducado de Sajonia-Coburgo-Gotha en 1901. A pesar de ello, en 1917, el siguiente monarca, Jorge V, sustituy√≥ a "Sajonia-Coburgo-Gotha" por "Windsor" debido a los recelos que exist√≠an hacia los alemanes ocasionados por la Primera Guerra Mundial. El reinado de Jorge V tambi√©n sufri√≥ la fragmentaci√≥n de Irlanda en Irlanda del Norte, que continu√≥ formando parte del Reino Unido, y la Rep√ļblica independiente de Irlanda en 1922.

Monarquía en Irlanda

En el siglo XII, el Papa Adriano IV consintió al rey Enrique II de Inglaterra tomar posesión de Irlanda. Hecho que ocurrió debido a que la iglesia cristiana irlandesa en aquel entonces no seguía al catolicismo y poseía varias creencias consideradas de herejes. De esta forma, el Papa pretendió que el monarca inglés se anexara a Irlanda, transformando a la iglesia irlandesa en una iglesia católica. Adriano IV le garantizó la isla al rey de Inglaterra como un territorio feudal bajo liderazgo papal.

Alrededor de 1170 el rey Dermot MacMurrough de Leinster fue destituido y el pa√≠s fue tomado por su enemigo, el rey Rory O'Connor de Connaught. Dermot consigui√≥ escapar a Inglaterra y recurri√≥ a Enrique en busca de apoyo. Aquel se neg√≥ pero lleg√≥ a un acuerdo en el que le permitir√≠a el manejo de un grupo de arist√≥cratas y aventureros anglo-normandos, comandados por Richard de Clare, conde de Pembroke, (mejor conocido como Strongbow) con el fin de ayudarle a recuperar el trono. Dermot y sus aliados anglo-normandos triunfaron y volvi√≥ al poder como leg√≠timo rey de Leinster. Como recompensa, Dermot autoriz√≥ a de Clare a casarse con su hija (Aoife de Leinster mejor conocida como Eva la roja). Cuando el monarca irland√©s falleci√≥ en 1171, de Clare hered√≥ el trono y pas√≥ a ser el nuevo rey de Leinster. Hecho que hizo temer a Enrique II que de Clare hiciese de Irlanda un estado rival normando o un lugar de refugio para los anglosajones, por lo que se aprovech√≥ de la bula papal Laudabiliter y con el consentimiento del Papa se apoder√≥ de Irlanda. Lleg√≥ a la isla acompa√Īado de sus efectivos ingleses y oblig√≥ a de Clare y a otros arist√≥cratas anglo-normandos en la isla, as√≠ como a algunos caciques ga√©licos irlandeses a reconocerlo como su amo supremo. Tras esto, Enrique fue considerado Lord de Irlanda bajo liderazgo papal.

Hasta 1541 la isla continu√≥ en la misma situaci√≥n. Para ese entonces, el rey Enrique VIII de Inglaterra hab√≠a roto con la Iglesia Cat√≥lica y puesto al pa√≠s a merced del Protestantismo. La garant√≠a papal que apoyaba la toma de la isla por la monarqu√≠a inglesa qued√≥ sin efecto. Raz√≥n por la cual en el mismo a√Īo, convoc√≥ a una junta del Parlamento irland√©s que le permitiese cambiar su t√≠tulo de soberan√≠a sobre el pa√≠s. As√≠, √©ste pas√≥ de ser Lord a rey de Irlanda, y por consiguiente haciendo de ella un reino en uni√≥n personal con el reino de Inglaterra.

Irlanda continu√≥ en la misma posici√≥n hasta 1800, cuando el Acta de Uni√≥n fusion√≥ a Gran Breta√Īa y al reino de Irlanda en un solo reino conocido como Reino Unido de Gran Breta√Īa e Irlanda. √Čsta √ļltima continu√≥ siendo una parte integral del Reino Unido hasta 1922, cuando la mayor parte se independiz√≥ como un Estado libre irland√©s. De esta manera, Irlanda constituy√≥ un reino aparte con el mismo monarca que Gran Breta√Īa en uni√≥n personal desde su independencia en 1922 hasta 1949, cuando lo que se hab√≠a convertido en Irlanda del Sur adquiri√≥ el estatuto de rep√ļblica y cort√≥ toda relaci√≥n con la monarqu√≠a, mientras Irlanda del Norte sigui√≥ siendo leal a la Uni√≥n y a la Corona, creando por consiguiente al Reino Unido de Gran Breta√Īa e Irlanda del Norte.[3]

De Imperio a Mancomunidad

Mapa de los dominios de la Mancomunidad sobre los cuales rein√≥ alguna vez el monarca brit√°nico, pero donde ahora la Corona ha sido "dividida" de manera que un soberano en com√ļn reina de forma separada como monarca en cada naci√≥n.

En un principio, la Corona operaba sobre todo el Imperio brit√°nico como una sola entidad. La Corona brit√°nica fue considerada unitaria, con la cual todas las colonias y dominios guardaban una relaci√≥n de subordinaci√≥n. Sin embargo, la Declaraci√≥n de Balfour de 1926 establec√≠a que los dominios eran "comunidades aut√≥nomas dentro del imperio brit√°nico, en iguales condiciones, y de ninguna forma subordinadas una a la otra en aspecto alguno de sus asuntos internos o externos". En 1931 se aprob√≥ el Estatuto de Westminster, que pon√≠a fin al derecho del gobierno en Londres de aconsejar al rey sobre las acciones a seguir en relaci√≥n a los dominios individuales. Como resultado, la Corona unitaria brit√°nica que operaba sobre todo el imperio fue reemplazada por coronas separadas para cada dominio. De esta forma, la instituci√≥n de la monarqu√≠a dej√≥ de ser exclusivamente brit√°nica, y su corona particular qued√≥ limitada dentro de los confines de la jurisdicci√≥n que le ocupaba, esto es, el Reino Unido. Una muestra de ello es que mientras Jorge VI era una sola persona, era asimismo por separado el rey de Australia y Canad√°, y as√≠ sucesivamente con otros territorios. La "divisi√≥n" aument√≥ a√ļn m√°s con la consiguiente patriaci√≥n de la constituci√≥n de cada dominio respecto al Reino Unido, en d√©cadas posteriores.

Un acad√©mico constitucional canadiense, Richard Toporoski, sostuvo: "Estoy perfectamente preparado para reconocer, incluso afirmar felizmente, que la Corona brit√°nica ya no existe en Canad√°, pero eso es porque la realidad legal me indica que de alg√ļn modo, la Corona brit√°nica ya no existe en Gran Breta√Īa: la Corona trasciende en Breta√Īa tanto como lo hace en Canad√°. Uno puede entonces hablar de "la Corona brit√°nica" o de la "Corona canadiense" o incluso de la Corona "barbadiana" o "tuvaluana", pero a lo que uno se refiere con el t√©rmino es a la Corona actuando o expres√°ndose dentro del contexto de esa jurisdicci√≥n en particular".[4]

Antiguamente todo miembro de la Mancomunidad brit√°nica era un dominio de la misma. No obstante, cuando India se convirti√≥ en una rep√ļblica en 1950, se decidi√≥ que se le permitir√≠a permanecer en la Mancomunidad, aunque ya no fueran a compartir un monarca com√ļn con los otros dominios o reinos de la organizaci√≥n. De todas formas se opt√≥ porque el monarca brit√°nico fuera reconocido como el "Jefe de la Mancomunidad" en todos sus estados miembros, ya fueran √©stos reinos o no. La posici√≥n es puramente ceremonial, y no est√° acompa√Īada de poder pol√≠tico.

Tras el Imperio

El reinado de Victoria ha sido el m√°s largo en la historia del Reino Unido.

La muerte de Jorge V en 1936 estuvo seguida por el ascenso del trono de Eduardo VIII, quien caus√≥ estupor p√ļblico al anunciar su deseo de contraer matrimonio con una mujer divorciada estadounidense Wallis Simpson, incluso cuando la Iglesia de Inglaterra se opon√≠a al nuevo matrimonio tras el divorcio. Como se esperaba, Eduardo hizo p√ļblica su intenci√≥n de renunciar; los Parlamentos del Reino Unido y otros dominios de la Mancomunidad aceptaron su solicitud. Eduardo VIII y cualquier hijo de su nueva esposa quedar√≠an excluidos de la l√≠nea de sucesi√≥n, y en su lugar la Corona ir√≠a para su hermano Jorge VI. El nuevo monarca sirvi√≥ como una figura de unidad para los brit√°nicos durante la Segunda Guerra Mundial, realizando visitas, con el fin de incentivar la moral de sus tropas, as√≠ como otros recorridos a f√°bricas de municiones y a zonas bombardeadas por la Alemania nazi. Jorge VI fue adem√°s el √ļltimo monarca brit√°nico en retener el t√≠tulo de "Emperador de la India", un t√≠tulo que fue revocado cuando India obtuvo su independencia en 1947.

El fallecimiento de Jorge VI en 1952 fue seguido por el ascenso al trono de la actual monarca, Isabel II. Al igual que sus recientes antecesores, Isabel II contin√ļa ejerciendo como monarca constitucional. Durante su reinado, ha habido cierto apoyo hacia el movimiento republicano, principalmente debido a la publicidad negativa vinculada a la familia real, como es el caso del divorcio del pr√≠ncipe Carlos y de la princesa Diana de Gales. A pesar de ello, una vasta mayor√≠a del p√ļblico brit√°nico apoya la continuaci√≥n de la monarqu√≠a.

Sucesión

La sucesión se gobierna en varias promulgaciones, siendo las más importantes la Carta de Derechos de 1689 y el Acta de Establecimiento de 1701. Las reglas de sucesión no son fijas, sino que pueden ser modificadas por una Acta parlamentaria. Sin embargo, el Reino Unido se encuentra en unión personal con otros dominios o reinos de la Mancomunidad, por lo que si éste cambia las normas de sucesión sin el previo consentimiento de aquellos, la monarquía compartida podría llegar a su fin.

La sucesi√≥n se da conforme a la primogenitura, preferentemente masculina, bajo la cual los hijos heredan antes que las hijas, y los hijos mayores lo hacen antes que los menores del mismo sexo. El Acta de Establecimiento, sin embargo, restringe la sucesi√≥n a los descendientes naturales, y por lo tanto no adoptivos, de Sof√≠a de Hanover (1630‚Äď1714), nieta de Jacobo I.

El soberano es coronado en Westminster Abbey, como consta en el presente retrato del rey Carlos II.

La Carta de Derechos y el Acta de Establecimiento también incluyen ciertas restricciones religiosas, que fueron impuestas como resultado de la desconfianza de la población inglesa hacia el catolicismo romano a finales del siglo XVII. Lo más importante es que sólo los individuales que son protestantes en el momento de sucesión son asimismo los que heredarán la Corona. Además, una persona que en su momento haya sido católica o haya contraído matrimonio con otra persona de esa religión, también se verá imposibilitada de sucesión. Por lo tanto, alguien que no se encuentra capacitado para heredar la Corona se le considera "muerto naturalmente" para los propósitos de sucesión; las descalificaciones no se extienden, sin embargo, a sus descendientes. De forma reciente, han habido intentos por suprimir las restricciones religiosas (especialmente las vinculadas al catolicismo), aunque dichas proposiciones permanecen sin efecto.

Respecto al "fallecimiento en la Corona" (la muerte de un soberano), su heredero le sucede inmediata y autom√°ticamente, sin necesidad de confirmaci√≥n o ceremonia alguna (de aqu√≠ la frase, "¬°El rey ha muerto; larga vida al rey!"). No obstante, se acostumbra para la asunci√≥n del soberano, ser proclamado p√ļblicamente por un Consejero de Asunci√≥n, que se encuentra en el Palacio de St. James. Luego de que ha transcurrido un periodo prudencial de luto, el soberano es adem√°s coronado en la Abad√≠a de Westminster, normalmente por el arzobispo de Canterbury. La coronaci√≥n no es imprescindible para que el soberano pueda gobernar; por ejemplo, Eduardo VIII nunca lleg√≥ a ser coronado, pero aun as√≠ fue, sin ninguna duda, monarca durante su corto reinado.

Tras asumir el trono, el rey o la reina contin√ļa reinando hasta su muerte. Los monarcas no tienen permitido renunciar de forma unilateral; el √ļnico rey que ha renunciado voluntariamente ha sido Eduardo VIII en 1936, y lo hizo con la autorizaci√≥n de un acta especial del Parlamento (Acta de Declaraci√≥n de la Renuncia de Su Majestad de 1936). Hist√≥ricamente, sin embargo, numerosos reinados han acabado debido a procedimientos extra-oficiales; muchos monarcas fueron asesinados, derrocados, u obligados a renunciar, principalmente durante los siglos XIV y XV. El √ļltimo monarca removido del cargo de forma involuntaria fue Jacobo II, quien dej√≥ el reino en 1688 durante la Revoluci√≥n Gloriosa; un hecho que fue interpretado por el Parlamento como una renuncia.

Regencia

El rey Jorge IV ofició de regente tras el deterioro mental de su padre, Jorge III, hacia finales de su reinado.

Conforme a las actas de Regencia de 1937 y 1953, los poderes del monarca que no haya alcanzado los dieciocho a√Īos de edad, o que se encuentre mental o f√≠sicamente incapacitado, pasar√°n a ser ejercidos por un regente. Para ello, se debe constatar una incapacidad f√≠sica o mental, y lo har√°n al menos tres de los siguientes individuos: la esposa del soberano (o el marido de la soberana), el vocero del Parlamento y de la Casa del Senado (Lord Speaker), el vocero de la Casa de los Comunes, el Lord Chief ‚ÄĒ o Se√Īor Jefe ‚ÄĒ de Inglaterra y Gales, y el Master of the Rolls. La declaraci√≥n de tres o m√°s de estas mismas personas es asimismo necesaria para terminar la regencia y permitirle al monarca retomar el poder.

Cuando hace falta una regencia, el siguiente individuo cualificado en la l√≠nea de sucesi√≥n se vuelve regente; para esto no se requiere de ning√ļn voto parlamentario especial ni de otro procedimiento de confirmaci√≥n. El regente debe tener al menos veinti√ļn a√Īos (dieciocho en el caso del presunto heredero o aspirante a serlo), ser ciudadano brit√°nico, y estar domiciliado en el Reino Unido. No obstante, se tomaron medidas especiales para la reina Isabel II mediante el Acta de Regencia de 1953, seg√ļn la cual se establece que el pr√≠ncipe Felipe de Edimburgo, o sea, el esposo de la monarca, puede oficiar de regente en determinadas circunstancias. El √ļnico monarca que ofici√≥ de regente fue el futuro Jorge IV, que tom√≥ el control del reinado mientras su padre, Jorge III, se encontraba mentalmente incapacitado (1811-1820).

Durante un periodo de enfermedad física o ausencia en el reino, el soberano puede delegar temporalmente sus funciones a los Consejeros de Estado, a su esposa o esposo (en caso de ser soberana), y a las primeras cuatro personas calificadas en la línea de sucesión. Los requisitos para los Consejeros de Estado son los mismos que para los regentes. Actualmente, los Consejeros de Estado son: el duque de Edimburgo, el príncipe de Gales, el príncipe Guillermo de Gales, el príncipe Enrique de Gales y el duque de York.

Función política

La Corona de San Eduardo (corona real británica) junto a la cimera del monarca de aquel país.
Corona y cimera del monarca brit√°nico en Escocia.

Si bien los poderes del monarca son en teor√≠a amplios, son limitados en la pr√°ctica. Como un monarca constitucional, el soberano act√ļa dentro de las obligaciones de la convenci√≥n y el precedente, casi siempre ejerciendo la prerrogativa real siguiendo el consejo del Primer Ministro y otros ministros. √Čstos, junto al Primer Ministro, son los responsables de la Casa de los Comunes (elegida de forma democr√°tica), y a trav√©s de ella, de la gente.

Siempre que as√≠ lo requiera, el soberano es responsable por el nombramiento de un nuevo Primer Ministro. El procedimiento se formaliza en una ceremonia conocida como el "Beso de las Manos" (ingl√©s, kissing hands). De acuerdo con convenciones constitucionales no establecidas, el soberano podr√° asignar al individuo m√°s propenso a mantener el apoyo de la Casa de los Comunes: generalmente, el l√≠der del partido que cuenta con una mayor√≠a en esa Casa. Si ning√ļn partido alcanza la mayor√≠a (un hecho poco com√ļn dado el sistema electoral brit√°nico de First Past the Post), dos o m√°s grupos podr√°n formar una coalici√≥n, donde el l√≠der establecido por acuerdo un√°nime ser√° nombrado Primer Ministro. Frente a un "parlamento de representaci√≥n exactamente proporcional" ("hung parliament") en el cual ning√ļn partido o coalici√≥n llega a la mayor√≠a, el monarca obtiene un grado de latitud superior en su elecci√≥n del Primer Ministro. Pese a ello, sin embargo, el individuo con mayor tendencia a recibir el apoyo de los Comunes, por lo general el l√≠der del partido m√°s grande, ser√° asignado al cargo. De esta manera, por ejemplo, Harold Wilson fue nombrado Primer Ministro poco despu√©s de las elecciones general de febrero de 1974, a√ļn cuando su partido laborista (Labour Party) no pose√≠a una mayor√≠a. Tambi√©n se ha sugerido que si en la misma situaci√≥n, un gobierno minoritario intentara disolver al Parlamento para convocar una elecci√≥n temprana con el s√≥lo fin de reforzar su posici√≥n, el monarca puede rehusarse, y en su lugar, avalar que los partidos de la oposici√≥n formen un gobierno de coalici√≥n. Sin embargo, el gobierno minoritario de Harold Wilson, electo en febrero de 1974, logr√≥ convocar con √©xito una anticipada elecci√≥n en octubre de ese a√Īo, con la que obtuvo la mayor√≠a.

El soberano asigna y despide al Gabinete y a otros ministros bajo previo consejo del Primer Ministro. El monarca puede, de forma unilateral, despedir a un Primer Ministro. El √ļltimo monarca en remover unilateralmente a un Primer Ministro fue Guillermo IV, que despidi√≥ a William Lamb, II vizconde de Melbourne, en 1834. En general, el mandato de un Primer Ministro llega a su fin s√≥lo en caso de muerte o renuncia (en algunas circunstancias, se solicita su renuncia; v√©ase Primer Ministro del Reino Unido).

El monarca mantiene una audiencia semanal con el Primer Ministro, así como audiencias regulares con otros miembros del Gabinete. El monarca podrá expresar su punto de vista, así como Walter Bagehot, un escritor constitucional del siglo XIX, resume este concepto: "el soberano tiene, frente a una monarquía constitucional...tres derechos - el derecho a ser consultado, el derecho a incentivar, y el derecho a advertir".

Todo miembro del Gabinete que desee ausentarse del Reino Unido por alguna razón, excepto por visitas oficiales a la Unión Europea o a la OTAN, deberá solicitar la aprobación del monarca para poder abandonar el país, y debe informar al mismo tiempo a "Su Majestad...sobre los arreglos previstos para la administración del Departamento de Ministros durante su ausencia".[5]

El monarca mantiene una relaci√≥n similar con los gobiernos delegados de Escocia y Gales. Actualmente, Irlanda del Norte no posee un gobierno delegado; su Asamblea y el ejecutivo se han visto suspendidos. El soberano nombra al Primer Ministro de Escocia, pero en base a la nominaci√≥n del Parlamento escoc√©s. El Primer Ministro de Gales, por otro lado, es elegido directamente por la Asamblea Nacional de Gales. En asuntos escoceses, el soberano interviene seg√ļn el consejo o recomendaci√≥n del Ejecutivo escoc√©s. No obstante, como la delegaci√≥n es m√°s limitada en Gales, el soberano interviene conforme al consejo del Primer Ministro y el Gabinete del Reino Unido en asuntos galeses.

El soberano es el Jefe de Estado del Reino Unido. Los juramentos de lealtad van destinados a la reina, no al Parlamento o a la nación. Además, Dios salve a la reina (o Dios salve al rey, si el soberano es de sexo masculino), es empleado como himno nacional británico. El rostro del monarca figura, asimismo, en sellos postales, en monedas, y en billetes expedidos por el Banco de Inglaterra. Los billetes impresos por otros bancos británicos, como el Banco de Escocia y el Banco de Ulster, no describen al soberano.

Prerrogativa real

Emblema de la Orden de la Liga.

Los poderes que pertenecen a la Corona son conocidos de forma conjunta como la Prerrogativa real. √Čsta comprende muchos poderes (como los poderes para firmar tratados o enviar embajadores), as√≠ como ciertos deberes ‚ÄĒ proteger el reino y mantener a salvo a la reina). No obstante, debido a que la monarqu√≠a brit√°nica es constitucional, el monarca ejerce la prerrogativa real bajo consejo de los ministros. No se requiere de aprobaci√≥n parlamentaria para el ejercicio de la prerrogativa real; adem√°s, el consentimiento de la Corona debe obtenerse antes de que cada Casa pueda debatir sobre una carta que afecte las prerrogativas o intereses del soberano. Si bien la prerrogativa real es extensa, no es ilimitada. Por ejemplo, el monarca no dispone de la prerrogativa para imponer o recolectar tributos; tal acci√≥n requiere de la autorizaci√≥n de un Acta del Parlamento.

El soberano es uno de los tres integrantes del Parlamento; los otros son la C√°mara de los Lores y la C√°mara de los Comunes. Es la prerrogativa del monarca la que convoca, prorroga, y disuelve al Parlamento. Cada sesi√≥n parlamentaria comienza con las convocatorias del monarca. La nueva sesi√≥n parlamentaria se encuentra marcada por la ceremonia de apertura del Parlamento, durante la cual el soberano emite un discurso desde el Trono en la C√°mara de la C√°mara de los Lores, perfilando la agenda legislativa del gobierno. La pr√≥rroga suele ocurrir cerca de un a√Īo despu√©s de que la sesi√≥n ha dado comienzo, y culmina a esta √ļltima formalmente. La disoluci√≥n termina con el mandato parlamentario (el cual dura un m√°ximo de cinco a√Īos), y es seguido por elecciones generales para todas las bancas de la Casa de los Comunes. El tiempo de disoluci√≥n puede verse afectado por una variedad de factores; el Primer Ministro normalmente elige el momento pol√≠tico m√°s oportuno para su partido. El soberano puede negarse te√≥ricamente a una disoluci√≥n.[6] (V√©ase Principios de Lascelles). Ning√ļn mandato parlamentario puede durar m√°s de cinco a√Īos. Una disoluci√≥n es autom√°tica al final de cada periodo, bajo el Acta del Parlamento de 1911.

Todas las leyes son promulgadas por el monarca, aunque formuladas en el Parlamento. Las palabras "SEA PROMULGADO la Majestad m√°s excelente de la Reina (o rey), por y con el consejo y consentimiento de los Se√Īores Espiritual y Temporal, y Comunes, en este Parlamento reunido de forma presente, y por la autoridad que le ocupa, como sigue", conocidas como la f√≥rmula de promulgaci√≥n, forman parte del Acta del Parlamento. Antes de que una carta o proyecto pueda convertirse en ley, se requiere el Asentimiento Real, esto es, la aprobaci√≥n del monarca. El soberano puede, en teor√≠a, tanto garantizar el Asentimiento Real (convertir el proyecto en ley) o aplazarlo, o sea, vetarlo.

La prerrogativa real es amplia con respecto a los asuntos internos. La Corona es responsable por el nombramiento o el despido de ministros, consejeros privados, miembros de varias agencias ejecutivas, y otros oficiales. Sin embargo, los asignados son sugeridos por el Primer Ministro, o por los ministros en caso de puestos menos importantes, y el monarca suele seguir su sugerencia. Además, el monarca es el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas (la Armada británica, la Marina Real, y la Fuerza Aérea Real). Es la prerrogativa del soberano la de declarar la guerra, la paz, y dirigir las acciones de la milicia, aunque el Primer Ministro le asesora en la dirección de facto delas fuerzas armadas británicas. Muchos de los poderes prerrogativos del soberano son ejercidos a través del Consejo Privado del Reino Unido.

La prerrogativa real, asimismo, se extiende a asuntos exteriores. El soberano puede negociar o ratificar tratados, alianzas, y acuerdos internacionales, para lo que no se requiere aprobación parlamentaria. No obstante, un tratado no puede alterar las leyes internas del Reino Unido; para estos casos se necesita de una Acta del Parlamento. El soberano también acredita a los altos comisionados y embajadores británicos, y recibe a diplomáticos de otros estados. Los pasaportes británicos son impresos, además, en nombre del monarca.

Aparte de ello, el soberano es estimado como fuente de justicia, y es responsable de rendirla en todos los aspectos. El soberano no manda personalmente sobre casos judiciales; en su lugar, las funciones judiciales son interpretadas en su nombre. Por ejemplo, las persecuciones son llevadas a cabo en su persona, y las cortes derivan su autoridad de la Corona. La ley com√ļn sostiene que el soberano "no puede hacer mal"; el monarca no puede ser perseguido en sus propias cortes por ofensas criminales. El Acta de Procedimientos de la Corona de 1947 permite los juicios contra la Corona en su capacidad p√ļblica (esto es, demandas contra el gobierno). Sin embargo, las demandas de forma personal contra el monarca no son reconocidas. El soberano tambi√©n ejerce la "prerrogativa de gracia", y puede perdonar las ofensas hacia la Corona. Esto puede tener lugar antes, durante o despu√©s del juicio.

Insignia de la Orden del Mérito, entregada por Su Majestad Isabel II.

De forma similar, el monarca es también fuente de honor, o la fuente de todos los honores y dignidades en el Reino Unido. Así, la Corona crea toda nobleza, asigna miembros de la orden de caballería, garantiza caballerosidad, y premia con otros honores. La mayoría de los honores es otorgada bajo recomendación de diversas instituciones del Estado, pero hay unas cuantas que están dentro del dote personal del soberano, y no son otorgados bajo consejo ministerial. Por ello, el propio monarca nombra a miembros de la Orden de la Liga, de la Orden del Cardo, de la Orden Real Victoriana, y de la Orden del Mérito.

Finalmente, el soberano es el Gobernador Supremo de la Iglesia Anglicana, la iglesia establecida de forma oficial en Inglaterra. Como tal, el monarca tiene el poder de nombrar arzobispos y obispos. El Primer Ministro aconseja en la elección desde la Comisión de Nominaciones de la Corona. La función del soberano en la Iglesia de Inglaterra es titular; el clérigo más veterano, el arzobispo de Canterbury, es considerado como el líder espiritual de la Iglesia y de la Comunión Anglicana a nivel mundial. El soberano es sólo un miembro ordinario, y no el jefe o el líder, de la Iglesia de Escocia. No obstante, retiene el poder de nombrar a un Alto Comisionado para la asamblea general de la Iglesia. El soberano no cumple ninguna función formal en la Iglesia de Gales y en la Iglesia de Irlanda, ya que ninguna de ellas es una iglesia establecida.

El Gran Sello del Reino es el dispositivo empleado para autentificar documentos oficiales importantes, incluyendo patente de cartas, proclamaciones, y √≥rdenes judiciales de elecci√≥n. El Gran Sello del Reino est√° bajo custodia del Lord Chancellor (o Se√Īor Canciller). Para asuntos relacionados exclusivamente con Escocia e Irlanda del Norte, se usan el Gran Sello de Escocia o el Gran Sello de Irlanda del Norte, seg√ļn sea el caso.

El monarca tambi√©n tiene el poder de reclamar cualquier esturi√≥n, marsopa, ballena, o delf√≠n que est√© en direcci√≥n a tierra, o capturado dentro las 3 millas contando desde la costa brit√°nica. Este poder proviene de un estatuto del rey Eduardo II en 1324. Actualmente, si se compra un esturi√≥n, a√ļn se debe solicitar el honor como un acto de lealtad hacia la Corona.[7]

Finanzas

El Parlamento corre con gran parte de los gastos oficiales del soberano, obtenidos de fondos p√ļblicos. La lista civil es la suma que cubre muchos de los gastos, incluyendo aquellos de dotaci√≥n personal, visitas de Estado, compromisos p√ļblicos, y entretenimiento oficial. El tama√Īo de la lista civil es establecido por el Parlamento cada diez a√Īos; sin embargo, cualquier dinero ahorrado podr√≠a ser transferido al siguiente periodo de diez a√Īos. Por ello, la lista civil de desembolso del soberano fue de aproximadamente ¬£9,9 millones en 2003. Como complemento, el soberano recibe un auxilio econ√≥mico anual de Servicios de Propiedad (¬£15,3 millones por AF 2003‚Äď2004) para pagar el mantenimiento de las residencias reales, as√≠ como un beneficio econ√≥mico anual de Viaje real (¬£5,9 millones por AF 2003‚Äď2004). La lista civil y los auxilios son abonados a partir de fondos p√ļblicos.

Antiguamente, el monarca corr√≠a con todos los gastos oficiales a partir de ingresos hereditarios, incluyendo las ganancias del patrimonio real. No obstante, en 1760 el rey Jorge III acord√≥ renunciar a los ingresos hereditarios a cambio de la lista civil, acuerdo que a√ļn persiste. En √©pocas modernas, las ganancias recibidas por el patrimonio de la Corona han excedido por lejos a la lista civil y a los auxilios econ√≥micos destinados al monarca. Por ejemplo, el patrimonio de la Corona produjo cerca de ¬£170 millones para el Ministerio de Hacienda en el periodo financiero de 2003‚Äď2004, mientras que el fondo parlamentario para el monarca fue de menos de ¬£40 millones durante el mismo intervalo de tiempo. El monarca a√ļn es due√Īo del patrimonio de la Corona, pero no puede venderlo; en vez de ello, el patrimonio debe seguir pasando de un soberano a otro.

Aparte del patrimonio de la Corona, el soberano tambi√©n posee el ducado de Lancaster. √Čste es propiedad privada heredada del monarca, a diferencia del patrimonio de la Corona, que pertenece al monarca en una capacidad oficial. Al igual que el patrimonio, sin embargo, el ducado se mantiene en fideicomiso, y no puede ser vendido por el monarca. Los gastos o rentas del ducado de Lancaster no requieren de ser abonados al Ministerio de Hacienda; por el contrario, forman una parte del erario privado, y son destinados a gastos no rendidos por la lista civil. El ducado de Cornualles es un patrimonio similar mantenido en fideicomiso para correr con los gastos del hijo mayor del monarca.

El soberano es sujeto de tarifas indirectas, como el IVA (o impuesto al valor agregado), pero se encuentra exento de pagar el impuesto sobre la renta y el impuesto sobre la plusvalía. Sin embargo, desde 1993, la reina ha abonado de forma voluntaria el impuesto sobre la renta personal. Como la lista civil y los auxilios económicos se emplean sólo para gastos oficiales, no son tenidos en cuenta en el momento de calcular impuestos.

Residencias

El Palacio de Buckingham es la residencia principal del monarca.

La primera residencia oficial del soberano es el Palacio de Buckingham en la ciudad de Westminster. √Čste es el sitio donde tienen lugar los banquetes de Estado, las investiduras, los bautizos reales, y otras ceremonias. Adem√°s, los jefes de Estado que van de visita, por lo general, se alojan en el Palacio de Buckingham. Otra residencia principal es el Castillo de Windsor, el castillo ocupado m√°s grande del mundo. Se sit√ļa en Windsor, Berkshire, y es empleado principalmente como un lugar de descanso para el fin de semana; el monarca tambi√©n reside all√≠ durante el "Pa√Īuelo real" (Royal Ascot), una reuni√≥n anual de carrera de caballos que forma la mayor parte del calendario social. La residencia principal del soberano en Escocia es el Palacio de Holyroodhouse, conocido m√°s com√ļnmente como el Palacio de Holyrood, en Edimburgo. El monarca permanece en el Palacio de Holyrood Palace por al menos una semana al a√Īo, y cuando visita Escocia en ocasiones estatales.

Tambi√©n hay una serie de otros palacios que son utilizados como residencias por el monarca. El Palacio de Westminster fue originalmente la primera residencia del soberano hasta 1530, y aunque a√ļn es oficialmente un palacio real, sirve para albergar a ambas Casas del Parlamento. A partir de all√≠, la residencia principal del soberano en Londres era el Palacio de Whitehall, que fue destruido por un incendio en 1698, y reemplazado por el Palacio de St. James. Si bien luego fue sustituido como la residencia principal del monarca por el Palacio de Buckingham en 1837, el de St James a√ļn se emplea para determinadas funciones oficiales. Por ejemplo, los embajadores extranjeros son acreditados en la Corte de St. James y el palacio es el lugar de encuentro del Consejo de Adquisici√≥n. No obstante, el Palacio de St James no es una de las residencias oficiales del soberano; en vez de ello, es utilizada por otros miembros de la familia real. Otras residencias usadas por la familia real incluyen la Casa de Clarence (actualmente el hogar del presunto heredero, el pr√≠ncipe de Gales) y el Palacio de Kensington.

Las residencias mencionadas anteriormente pertenecen a la Corona; se mantienen en fideicomiso para futuros gobernantes, y no pueden ser vendidas por el monarca. Sin embargo, el monarca no es due√Īo de ciertas casas en una capacidad privada. La Casa de Sandringham, una casa privada de campo pr√≥xima al pueblo de Sandringham, Norfolk, se usa por lo general desde navidad hasta fines de enero. De forma similar, durante parte de agosto y septiembre, el monarca reside en el Castillo de Balmoral, un castillo privado en Aberdeenshire, Escocia.

Títulos y tratamiento

Los t√≠tulos completos de la actual soberana son: Isabel II, por la Gracia de Dios, del Reino Unido de Gran Breta√Īa e Irlanda del Norte y de Sus otros Reinos y Territorios Reina, Jefa de la Mancomunidad, Defensora de la Fe. El t√≠tulo Jefe de la Mancomunidad es sostenido por la reina de forma personal, y no le confiere a la Corona brit√°nica. (A pesar de ello, su padre, Jorge VI, tambi√©n fue reconocido como tal). El Papa Le√≥n X fue el primero en otorgar el t√≠tulo de Defensor de la Fe al rey Enrique VIII en 1521, en recompensa por su apoyo al Papado durante los primeros a√Īos de la Reforma protestante, particularmente por su libro La Defensa de los siete sacramentos. Sin embargo, Enrique VIII rompi√≥ m√°s tarde con la Iglesia Cat√≥lica romana y fund√≥ la Iglesia de Inglaterra; el Papa Pablo III revoc√≥ esta concesi√≥n, pero el Parlamento promulg√≥ una ley autorizando su uso continuo.

El soberano es conocido como "Su Majestad", aunque, en determinadas circunstancias formales, se usa en su lugar la "Más Agraciada Majestad" o la "Más Excelente Majestad". La forma "Majestad británica" aparece en tratados internacionales y en pasaportes para diferenciar al o a la monarca británica de otros gobernantes extranjeros. Las reinas consortes (esposas de reyes) y las reinas viudas también reciben el tratamiento de "Majestad", pero no así los maridos de las monarcas femeninas. Por ello, el esposo de la reina actual, el duque de Edimburgo, es tratado como su Alteza real.

El monarca elige su nombre real, que no es necesariamente su primer nombre - los reyes Jorge VI, Eduardo VII y Victoria no usaron sus primeros nombres.

El n√ļmero ordinal utilizado para el o la monarca s√≥lo toma en cuenta a los monarcas a partir de la conquista normanda de Inglaterra. Si s√≥lo un monarca ha usado un nombre en particular, entonces no se emplea el ordinal; por ejemplo, a la reina Victoria nunca se le ha conocido como "Victoria I". Tras la Uni√≥n de Inglaterra y Escocia en 1707, el n√ļmero s√≥lo se bas√≥ en los monarcas ingleses anteriores, y no en los escoceses. En 1953, sin embargo, los nacionalistas escoceses desafiaron el derecho de la reina de llamarse a s√≠ mismo "Isabel II", cuando nunca hab√≠a existido una reina llamada "Isabel I" en Escocia. En el Lord Defensor MacCormick v, la sesi√≥n de la corte escocesa dictamin√≥ contra los demandantes, alegando que era una cuesti√≥n de decisi√≥n personal y de prerrogativa de la reina el llamarse as√≠. No obstante, se estableci√≥ que los futuros monarcas usar√≠an el m√°s alto de los n√ļmeros ordinales ingleses y escoceses. Contrariamente a esta pol√≠tica, no se afecta la numeraci√≥n.

Tradicionalmente, una firma del monarca incluye su nombre real (pero sin ordinal) seguido de la letra R. La letra representa a rex o regina ("rey" y "reina", respectivamente, en lat√≠n). Por lo tanto, la reina actual firma como "Elizabeth R" (en espa√Īol, "Isabel R"). Desde 1877 hasta 1948, el rey o la reina al mando tambi√©n firmaba con una I, debido a su condici√≥n de Emperador o emperatriz de la India; por ello la reina Victoria firmar√≠a como "Victoria RI".

Armas del Reino

Estandarte real brit√°nico.
En Escocia se utiliza una peque√Īa variante del estandarte real.
Artículo principal: Escudo del Reino Unido
Artículo principal: Estandarte del Monarca Británico

El escudo de armas usado por el soberano o la soberana, conocido como las armas del reino es cuarteado: en el primer y cuarto cuartel de gules; tres leones pasantes colocados en palo de oro, linguados, u√Īados y armados de azur; s√≠mbolo de Inglaterra. En el segundo, de oro, un le√≥n rampante de gules, linguado u√Īado y armado de azur y una orla doble con flores de lis de gules, s√≠mbolo de Escocia. En el tercero, de azur, un arpa de oro con cuerdas de plata, s√≠mbolo de Irlanda (del Norte). El lema es Dieu et mon Droit (en franc√©s "Dios y mi Derecho"). Irlanda est√° representada pese a que la mayor parte de la isla no forma parte del Reino Unido; de la Rep√ļblica de Irlanda‚ÄĒ s√≥lo Irlanda del Norte sigue siendo parte de Gran Breta√Īa.

En Escocia, el monarca usa una forma alternativa de las Armas del Reino, en la cual los cuarteles I y IV representan a Escocia, el II a Inglaterra, y el III a Irlanda. El lema es Nemo me impune lacessit (en latín, "Nadie me provoca con impunidad"); las bases son el unicornio y el león.

La bandera oficial del monarca en el Reino Unido se conoce como el estandarte real, y describe a las Armas del Reino (el estandarte real usado en Escocia describe a la versión escocesa de las armas). Esta bandera sólo se despliega de los edificios, de las naves y de los vehículos en los cuales está presente el soberano o la soberana; en otros lugares se cuelga la bandera de la Unión. El estandarte real nunca se cuelga a media asta porque siempre hay un soberano; cuando uno muere, su sucesor se convierte en soberano de forma inmediata.

Otros reinos

Véase también

Referencias

  1. ‚ÜĎ Parliament Report on the powers of the Royal Prerogative
  2. ‚ÜĎ Velde, Fran√ßois (12-07-2006). ¬ęRoyal Arms, Styles, and Titles of Great Britain: Westminster, 20 Oct 1604.¬Ľ. Heraldica.
  3. ‚ÜĎ Los acontecimientos del siglo XX en Irlanda
  4. ‚ÜĎ ¬ęThe Invisible Crown¬Ľ. Monarchy Canada. The Monarchist League of Canada (23-03-1997).
  5. ‚ÜĎ A Code Of Conduct And Guidance On Procedures For Ministers (Impreso formalmente por el Primer Ministro en julio de 2001)
  6. ‚ÜĎ En 1926, Julian H.G. Byng, I vizconde Byng de Vimy, Gobernador-General de Canad√° (representando a la Corona brit√°nica en el reino de Canad√°, rechaz√≥ un pedido por parte del Primer Ministro de Canad√° acerca de disolver al parlamento minoritario, precipitando una crisis constitucional. V√©ase Asunto King-Byng).
  7. ‚ÜĎ ¬ę80 Facts About the Queen¬Ľ. El Sitio web oficial de la Monarqu√≠a brit√°nica.

Bibliografía

  • John Cannon, Ralph Griffiths: The Oxford Illustrated History of the British Monarchy. Oxford University Press, Oxford 2000. ISBN 0-19-289328-9
  • Antonia Fraser (Hrsg.): The Lives of the Kings & Queens of England. University of California Press, Berkeley 1998. ISBN 0-520-21938-4 (Biograf√≠as de monarcas ingleses y brit√°nicos)
  • Thomas Erskine, D.W. Limon, W.R. McKay: Parliamentary Practice. Butterworths Tolley, Londres 1997. ISBN 0-406-89587-2 (Art√≠culo sobre el Parlamento brit√°nico y la funci√≥n del monarca en el mismo)
  • Thomas Erskine: Constitutional History of England since the Accession of George the Third. Longmans, Green and Co., Londres 1896. (Libro que habla de la situaci√≥n hist√≥rica y pol√≠tica de Inglaterra desde el ascenso de Jorge III al poder)
  • Smith, Robert y John S. Moore (eds). The Families: The Complete Genealogy. Pimlico/Random House, 2002.

Enlaces externos


Wikimedia foundation. 2010.

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