Teoría del pico de Hubbert

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Teoría del pico de Hubbert
Una curva de producción del petróleo, como sugirió originalmente M. King Hubbert en 1956.
Pico global de producci√≥n seg√ļn Hubbert. Seg√ļn ASPO se habr√≠a producido un retraso de unos 10 a√Īos con respecto a las previsiones iniciales de Hubbert.

La teoría del pico de Hubbert, también conocida como cenit del petróleo, petróleo pico o agotamiento del petróleo, es una influyente teoría acerca de la tasa de agotamiento a largo plazo del petróleo, así como de otros combustibles fósiles. Predice que la producción mundial de petróleo llegará a su cenit y después declinará tan rápido como creció, resaltando el hecho de que el factor limitador de la extracción de petróleo es la energía requerida y no su coste económico.

A√ļn siendo controvertida, esta teor√≠a es ampliamente aceptada entre la comunidad cient√≠fica y la industria petrolera. El debate no se centra en si existir√° un pico del petr√≥leo sino en cu√°ndo ocurrir√°, ya que es evidente que el petr√≥leo es un recurso finito y no renovable en escalas cortas de tiempo por lo que en un momento u otro se llegar√° al l√≠mite de extracci√≥n. Esto depende de los posibles descubrimientos de nuevas reservas, el aumento de eficiencia de los yacimientos actuales, extracci√≥n profunda o la explotaci√≥n de nuevas formas de petr√≥leo no convencionales.

El a√Īo exacto del pico todav√≠a no ha sido establecido con precisi√≥n, si bien La Agencia Internacional de la Energ√≠a (AIE) hizo p√ļblico en noviembre de 2010, que la producci√≥n de petr√≥leo crudo lleg√≥ a su pico m√°ximo en 2006.[1] [2] Bas√°ndose en los datos actuales de producci√≥n, la Asociaci√≥n para el Estudio del Pico del Petr√≥leo y el Gas (ASPO en ingl√©s), considera que el pico del petr√≥leo ocurrir√° en 2010,[3] siendo el del gas natural algunos a√Īos posterior. Por el contrario, las estimaciones de los m√°s optimistas arrojan reservas para al menos 100 a√Īos m√°s.

Este hecho implicar√≠a importantes consecuencias para los pa√≠ses desarrollados, que dependen en gran medida de petr√≥leo barato y abundante, especialmente para el transporte, la agricultura, la industria qu√≠mica y la calefacci√≥n dom√©stica. La teor√≠a debe su nombre al geof√≠sico M. King Hubbert, quien predijo correctamente el pico de la producci√≥n estadounidense con quince a√Īos de antelaci√≥n.

Gran parte de la industria petrolera y de los autom√≥viles afirma que la teor√≠a de Hubbert es falsa o, como m√≠nimo, la omiten y ocultan. Algunos cr√≠ticos economicistas afirman que la escasez motivar√° la b√ļsqueda de nuevos descubrimientos y que las reservas se incrementar√°n por encima de lo predicho por Hubbert. Pero incluso en la versi√≥n m√°s optimista la limitaci√≥n de los recursos petroleros pone una fecha l√≠mite a la extracci√≥n barata de ese recurso. Nadie parece negar la existencia de un techo de producci√≥n pero pocos son los gobiernos y empresas que hasta ahora lo han mencionado abiertamente. De entre estos cabe citar a la multinacional americana ChevronTexaco quienes han lanzado, recientemente, la campa√Īa publicitaria[4] para concienciar al p√ļblico estadounidense de la necesidad de actuar ante el inminente agotamiento del petr√≥leo. Tambi√©n recientemente la multinacional espa√Īola Repsol-YPF ha hablado ya p√ļblicamente en una conferencia de la cuesti√≥n haciendo uso de los mismos gr√°ficos del ASPO.[5]

La llegada de ese pico de extracción hace pensar en un sombrío futuro en el que la humanidad tendrá que sobrevivir sin la principal fuente de energía que la ha hecho crecer y prosperar durante todo el siglo XX.

Superpetrolero AbQaid.

Un creciente n√ļmero de expertos creen que el pico de producci√≥n, de hecho, ya ha llegado. Despu√©s del hurac√°n Katrina, Arabia Saudita admiti√≥ que no puede incrementar su producci√≥n para atenuar la crisis por las p√©rdidas en la producci√≥n y el refino sufridas en la zona del Golfo de M√©xico. Muchos piensan que estamos ante el inicio de la crisis definitiva del petr√≥leo. Definitiva porque ser√° la √ļltima y la que obligar√° a efectuar los mayores ajustes y recortes en su consumo como nunca antes se ha hecho.

Pero la crisis no se limita s√≥lo al petr√≥leo. El gas natural tambi√©n est√° en las √ļltimas en muchos lugares y su pico de producci√≥n no suceder√° mucho despu√©s que el del petr√≥leo. Aun as√≠, cabe esperar que a falta de esos recursos se inicie la explotaci√≥n de los dep√≥sitos de metano en vetas de carb√≥n.

Contenido

Posibles consecuencias

Quienes apoyan la Teor√≠a del Pico del Petr√≥leo dudan que antes de su llegada se hayan podido explotar nuevas fuentes de energ√≠a que compensen los efectos del agotamiento del crudo en nuestra vida diaria. Otros creen que la tendencia dominante ser√° la de seguir usando combustibles f√≥siles como el carb√≥n o el metano y el problema no ser√° tanto la sustituci√≥n del petr√≥leo por otros combustibles sino m√°s bien, el del cambio clim√°tico. Este punto de vista se basa en que no se puede pretender quemar todas las reservas de crudo existentes sin afectar con ello negativamente al clima de la Tierra. Los efectos sobre el clima seg√ļn algunos podr√≠an hacerse notar antes que el agotamiento del crudo. Desde esa visi√≥n las reservas son irrelevantes. Esto es lo mismo que ocurre con el plutonio, otra fuente de energ√≠a (nuclear). El problema en su caso no se refiere a c√≥mo encontrarlo o fabricarlo sino que se relaciona con c√≥mo usarlo de forma segura sin que graves efectos colaterales hagan in√ļtiles sus beneficios energ√©ticos.

La teoría de Hubbert

Evoluci√≥n de la producci√≥n de petr√≥leo de los pa√≠ses que ya alcanzaron su pico (no incluye miembros de la OPEC ni Rusia). Realizado en el a√Īo 2003, la producci√≥n a partir de la l√≠nea vertical es una predicci√≥n.

Hubbert es el geof√≠sico que cre√≥ el modelo matem√°tico que predice el nivel de extracci√≥n del petr√≥leo a lo largo del tiempo. Seg√ļn su teor√≠a, la extracci√≥n de un pozo cualquiera sigue una curva con un m√°ximo, cenit de producci√≥n, en su centro. Llegados a ese punto cada barril de petr√≥leo se hace, progresivamente, m√°s caro de extraer hasta que la producci√≥n deja de ser rentable al necesitarse gastar m√°s cantidad de crudo, que el que se obtiene de extraerlo, es decir cuando se necesita consumir el equivalente a un barril de petr√≥leo, o m√°s para obtener ese mismo barril de crudo del subsuelo. Observ√≥ tambi√©n que, si la curva de producci√≥n de un pozo segu√≠a esa simple funci√≥n gaussiana, la curva de producci√≥n de pa√≠ses enteros y, por extensi√≥n, la curva mundial seguir√≠an patrones similares. Estas son las que se conocen como curva de Hubbert.

Tomando la producción pasada de crudo y, salvo que ocurran factores anómalos como un bajón en la demanda, el modelo predice la fecha del punto de máxima producción para un campo petrolífero o, por extensión, para toda una región entera. El máximo de extracción es citado como el pico. Tras el pico la extracción entra en la fase de agotamiento. El gráfico del ritmo de producción de crudo para un yacimiento individual sigue, como se ha explicado, una configuración de campana: primero, un lento y sostenido período de producción creciente, luego, un incremento acelerado que finaliza en una meseta (el pico) para, finalmente, emprender una empinada cuesta abajo en la producción, llevándola a un declive irreversible.

Cuando se descubre una reserva petrol√≠fera su reducida producci√≥n inicial empieza con muchas limitaciones debido a toda la infraestructura que se requiere instalar para que el yacimiento pueda ser explotado a pleno rendimiento. Cuando se han horadado suficientes pozos y se han instalado todas las plantas de extracci√≥n y procesado necesarias la producci√≥n aumenta. Pero en alg√ļn momento se alcanza un nivel de extracci√≥n que no puede ser rebasado por muy avanzada tecnolog√≠a que se use o por mucho que se hagan m√°s pozos. Despu√©s del pico, la producci√≥n disminuye irremediablemente y cada vez m√°s r√°pido. Pero antes de llegar al agotamiento completo del yacimiento existe otro punto significativo que no tarda en alcanzarse. Esto es cuando la extracci√≥n, transporte y procesado de cada barril extra√≠do cuesta m√°s energ√≠a que la contenida en √©l. Llegados a ese punto, Hubbert teoriz√≥ que la extracci√≥n de crudo con fines energ√©ticos dejar√≠a de ser rentable por lo que ese campo petrol√≠fero ser√≠a abandonado. En 1956, Hubbert predijo que la producci√≥n de crudo de los Estados Unidos deber√≠a alcanzar su pico entre 1965 y 1970. Y lo cierto es que el pico se alcanz√≥ el a√Īo 1971, a√Īo a partir del cual la producc√≥n ha seguido un progresivo descenso hasta tal punto que, actualmente, se extrae al mismo nivel que durante la d√©cada de los 40. De acuerdo con el modelo de Hubbert, las reservas de EEUU se agotar√°n a finales del siglo XXI.

La teoría de Hubbert se ha aplicado para otros recursos fósiles como el gas natural, el carbón o aceites no-convencionales.

La predicción del pico

Seg√ļn la organizaci√≥n ASPO en su informe del a√Īo 2005 el cenit de producci√≥n sobrevendr√≠a en el a√Īo 2007 aproximadamente.
La Energy Information Administration predice que no ocurrirá el pico antes del 2025. Fuentes: International Energy Outlook 2004. La International Energy Agency hace una proyección similar.
La creciente distancia entre descubrimientos y producción pone en riesgo la sostenibilidad de la sociedad actual.

Son pocos los que niegan que los recursos fósiles sean finitos y que haya que buscar energías alternativas para el desarrollo futuro. La mayoría de los críticos argumentan que el pico no ocurrirá tan pronto y que la forma del pico podría ser irregular y extenderse bastante en vez de decrecer rápidamente como vaticina la teoría de Hubbert. Como cualquier modelo matemático la precisión en la predicción esta limitada por la precisión de las variables introducidas. Si variables como el consumo se han estimado incorrectamente entonces la fórmula daría resultados erróneos.

En 1971, Hubbert us√≥ las estimaciones de las reservas mundiales de crudo para predecir el pico global del petr√≥leo. Ech√≥ mano tanto de las previsiones m√°s optimistas como de las m√°s pesimistas del momento, lo que le situ√≥ el pico entre 1995 y el a√Īo 2000. Dado que la predicci√≥n result√≥ ser err√≥nea, han debido ocurrir otros factores imprevisibles que hayan retrasado la aparici√≥n del pico. Uno de estos factores ser√≠a la crisis energ√©tica de 1973 en la cual disminuyeron dr√°sticamente los suministros de crudo, lo que se tradujo en una escasez que condujo a reducir el consumo. La crisis energ√©tica de 1979 y el pico en el precio del barril en 1990 debido a la Guerra del Golfo fueron similares pero tuvieron efectos menos graves sobre los suministros. Por lo que respecta a la demanda, las recesiones en los 80 y los 90 redujeron tambi√©n la demanda de consumo de crudo. Todos estos efectos te√≥ricamente habr√≠an sido los causantes del retraso del pico del petr√≥leo.

La Asociaci√≥n para el Estudio del Pico del Petr√≥leo y el Gas (ASPO) fue fundada por el ge√≥logo Colin Campbell. Bas√°ndose en la informaci√≥n actual sobre las reservas petrol√≠feras conocidas y sobre la tecnolog√≠a disponible, la asociaci√≥n predice que el pico mundial de producci√≥n suceder√° en torno al a√Īo 2010.[6] Para el gas natural el pico se retrasar√≠a unos a√Īos m√°s y se situar√≠a entre el 2015 y el 2025.

En a√Īos recientes el consumo ha alcanzado la cifra de 25.000 millones de barriles anuales mientras que la cifra de nuevos descubrimientos petrol√≠feros ha disminuido hasta, tan solo, 8.000 millones de barriles anuales. La tendencia es totalmente insostenible ya que va hacia un aumento del consumo y una disminuci√≥n cada vez m√°s acusada en los nuevos hallazgos. Todo hace pensar que los enormes campos petrol√≠feros y de f√°cil acceso ya son cosa del pasado. En marzo de 2005 la International Energy Agency (IEA) pronostic√≥ una demanda mundial anual de 84,3 millones de barriles al d√≠a,[7] lo que significa m√°s de 30.000 millones de barriles anuales. Estas cifras de consumo se igualar√≠an, por primera vez, con los valores de producci√≥n global por lo que no quedar√≠a margen para acumular excedentes. Incluso si hubiese temporalmente suficientes reservas de crudo para satisfacer la creciente demanda existe un l√≠mite indeterminado a partir del cual el incremento de la capacidad de producci√≥n se hace inviable. Adem√°s, ese mismo mes de marzo, el ministro argelino para la energ√≠a y la miner√≠a declar√≥ que la OPEP hab√≠a alcanzado su techo de producci√≥n.[8]

El United States Geological Survey (USGS) estim√≥ que hay suficiente petr√≥leo para continuar con los niveles de extracci√≥n actuales durante 50 o 100 a√Īos m√°s.[9] En el a√Īo 2000 el USGS realiz√≥ un estudio global sobre el estado de las reservas de crudo en el que predijo la llegada del pico del petr√≥leo en torno al a√Īo 2037. Este estudio es rebatido por la importante industria petrolera saud√≠, desde donde se dice que la previsi√≥n de los suministros futuros del gobierno estadounidense son una ¬ępeligrosa sobre-estimaci√≥n¬Ľ.[10] Campbel argumenta que las estimaciones del USGS son metodol√≥gicamente err√≥neas. Un problema es que los pa√≠ses de la OPEP sobreestiman sus reservas para obtener cuotas m√°s altas y para evitar las cr√≠ticas internas. Adem√°s el crecimiento econ√≥mico y demogr√°fico deber√≠an conducir a un incremento del consumo futuro de energ√≠a.

Retorno de energía invertida

Cuando empezaron las extracciones de petróleo a mediados del siglo XIX los inmensos campos petrolíferos aportaban 50 barriles por cada barril usado en la extracción, el transporte y el refino. Este ratio se denomina tasa de retorno energético (en inglés Energy Return on Energy Invested, o simplemente Energy Return on Investment, lo que se conoce por sus siglas EROEI o EROI). Este ratio ha ido perdiendo eficiencia a lo largo del tiempo a medida que se explotan yacimientos cada vez más inaccesibles: actualmente se recuperan entre uno y cinco barriles de crudo por cada barril usado en el proceso. La razón de estos rendimientos decrecientes es que, a medida que se seca un pozo, el petróleo de este resulta más difícil de extraer cada vez. Esa disminución de la eficiencia en la extracción seguirá hasta que, llegado un punto, por cada barril invertido en la extracción solo se obtenga otro barril. En ese momento el petróleo ya no podrá ser usado como forma de energía primaria. La energía que se use para extraerlo podría provenir de fuentes de energía alternativa.

No todas las fuentes de energ√≠a pueden ser c√≥modamente almacenadas. Debido a la alta densidad de energ√≠a y a la relativa seguridad de la gasolina a temperatura y presi√≥n ambientes, este producto resulta inigualable para el transporte de energ√≠a. En la pr√°ctica se usa como acumulador qu√≠mico, capacidad de la que carecen las fuentes renovables como el viento o el Sol. Por este motivo es posible que el petr√≥leo contin√ļe extray√©ndose y refin√°ndose m√°s all√° del punto a partir del cual se requiera consumir m√°s energ√≠a que la que se obtenga de √©l.

Países que ya han pasado el pico de producción

La teor√≠a del pico de Hubbert ya se ha corroborado para la mayor parte de los pa√≠ses que producen o han producido petr√≥leo. Se verifica un punto de m√°xima producci√≥n, a partir del cual el descenso de la misma es inevitable. Dos casos particulares lo constituyen Rusia y Estados Unidos, que no siguieron la t√≠pica campana de producci√≥n. Rusia, porque es el √ļnico pa√≠s que ha logrado remontar su producci√≥n m√°s all√° del pico, principalmente debido a la fuerte inversi√≥n promovida por Vlad√≠mir Putin. Y Estados Unidos, si bien no logr√≥ superar su cenit natural de extracci√≥n, si logr√≥ llegar a un 92% del mismo, despu√©s de caer por debajo del 85%, debido al descubrimiento y explotaci√≥n de reservas en Alaska[11] (muchas de ellas emplazadas en reservas naturales).

Los países que ya pasaron su cenit son:

Seg√ļn el Departamento de Energ√≠a de los Estados Unidos

Seg√ļn British Petroleum[13]

Posibles fechas de próximos picos de producción:[14]

Implicaciones del pico del petróleo

La llegada del pico del petróleo provocaría una escasez de dicho recurso. Pero esta escasez sería diferente a todas las sucedidas en el pasado ya que sus causas serían muy distintas. Los anteriores períodos de escasez tuvieron más que ver con razones políticas que con problemas reales en la extracción de los recursos. Esta vez, en cambio, el motivo fundamental será la falta de crudo suficiente para abastecer a toda la demanda. Los efectos y la gravedad de dicha escasez dependerán de lo rápido que decrezca la producción y de si se adoptaron medidas preventivas para adaptar la sociedad al uso de energías alternativas. Pero puede que esas alternativas ni siquiera lleguen a tiempo. En ese caso todos los productos y servicios que requieran el uso de petróleo escasearán disminuyendo el nivel de vida de todos los países. Los escenarios futuros van desde el colapso de la sociedad industrializada hasta los que afirman que la economía de mercado o las nuevas tecnologías resolverán el problema.

Cat√°strofe

El crecimiento económico y la prosperidad que vive el primer mundo desde la revolución industrial son debidas, en gran parte, al uso de los combustibles fósiles. Estos recursos fósiles inevitablemente tienden a ir decayendo ya que se consumen a una velocidad muy superior a la que son reemplazados (escalas geológicas). Algunos creen que el decrecimiento de la producción de combustibles producirá un impacto drástico en la civilización tecnológica moderna ya que esta es fuertemente dependiente del petróleo como combustible, como acumulador químico, y para la industria de los fertilizantes. Los EE. UU. son especialmente dependientes de esta materia prima. Alrededor de un 90% del transporte de la primera potencia mundial hace uso del petróleo.

Algunos vaticinan que ocurrir√° una cat√°strofe maltusiana a medida que se incremente la ineficiencia en la producci√≥n de crudo. Desde la d√©cada de los 40 la agricultura ha incrementado enormemente su productividad, debido en gran medida al uso de pesticidas y abonos qu√≠micos as√≠ como de la mecanizaci√≥n de los procesos de cultivo y recolecci√≥n. A este proceso se le llam√≥ Revoluci√≥n verde. La subida en la producci√≥n de alimentos ha revertido en una subida en un crecimiento de la poblaci√≥n sin precedentes en los √ļltimos 50 a√Īos. Los pesticidas y fertilizantes tienen al petr√≥leo como ingrediente b√°sico. La maquinaria agr√≠cola tambi√©n requiere petr√≥leo. Sabiendo que, actualmente, por cada julio de comida se consumen entre 5 y 15 julios de energ√≠a en la producci√≥n y la distribuci√≥n se ha especulado que una disminuci√≥n en los suministros de crudo causar√≠an el colapso de la agricultura moderna lo que revertir√≠a en una dr√°stica reducci√≥n de la producci√≥n de alimentos, precedida de un aumento dr√°stico en los precios de los mismos (ver Crisis alimentaria mundial (2007-2008)). Su escasez podr√≠a producir hambrunas masivas.

La escasez de petr√≥leo podr√≠a forzar a cambiar los m√©todos agr√≠colas hacia la llamada agricultura biol√≥gica menos da√Īina medioambientalmente pero tambi√©n menos intensiva. La nueva agricultura requerir√° tambi√©n una mayor mano de obra lo que obligar√° a que mucha gente deje las ciudades para desplazarse al campo invirti√©ndose la tendencia predominante en las sociedades industriales de migraci√≥n de gente del campo a las ciudades. Otro posible efecto derivado se har√≠a notar en las sociedades cuyo transporte y urbanismo son altamente dependientes del petr√≥leo como es el caso de Europa pero, sobre todo, los EEUU.

En Norteamérica los efectos de la escasez de crudo serían especialmente dramáticos. La mayoría de los estadounidenses viven en los llamados suburbios,[15] zonas de baja densidad y de construcción residencial extensiva concebidas para el uso del automóvil. La estrecha relación entre el coche y el tipo de vivienda hacen del suburbio americano un sistema insostenible. La falta de combustible para sus coches obligaría a muchos norteamericanos a desplazarse a zonas de mayor densidad de población. Los suburbios podrían convertirse en los barrios bajos del futuro. Existe un movimiento que pretende abordar este problema llamado "New Urbanism" que busca hacer evolucionar los suburbios hacia barrios de mayor densidad construyendo nuevas edificaciones no tan extensivas.

El medio ambiente podr√≠a tambi√©n verse afectado. Cuando la producci√≥n de crudo empiece a declinar la humanidad podr√≠a aumentar el uso de energ√≠as a√ļn m√°s contaminantes como el carb√≥n, del cual a√ļn quedan reservas significativas en la Tierra. Esto podr√≠a acelerar el calentamiento global y los problemas sanitarios como el c√°ncer y las intoxicaciones por metales pesados.[16]

Recesión

Un escenario no tan apocal√≠ptico supone un lento ritmo de agotamiento y una lenta transici√≥n hacia energ√≠as alternativas lo que podr√≠a causar un gran par√≥n en la econom√≠a, lo que se conoce por recesi√≥n o depresi√≥n debida a los altos precios de la energ√≠a. Hist√≥ricamente existe una estrecha correlaci√≥n entre las subidas del precio de los carburantes y los bajones econ√≥micos. La inflaci√≥n tambi√©n est√° enlazada con las subidas en el precio del petr√≥leo. A pesar de todo los economistas est√°n en desacuerdo sobre la intensidad y las causas de esta asociaci√≥n. La econom√≠a mundial podr√≠a volverse menos dependiente del petr√≥leo que durante los primeros momentos de la crisis. En comparaci√≥n, las recesiones de principios de los a√Īos 1970 y de principios de los a√Īos 1980 se debieron a un relativamente breve periodo en el que la disponibilidad de energ√≠a mengu√≥ sustancialmente; el posible futuro de una subida de precios debida al agotamiento real de los recursos augura un periodo de recesi√≥n mucho m√°s profundo y prolongado que los vividos hasta ahora. Ver Crisis energ√©tica.

Los países en desarrollo

Un declive en los combustibles fósiles también afectaría a los países en vías de desarrollo en el tercer mundo ya que haría inalcanzables las pretensiones de muchas de esas naciones por tener las comodidades y el elevado nivel de vida de los Estados Unidos y Europa. Los pesimistas opinan que la limitación de los recursos agudizarán las diferencias y los enfrentamientos entre el norte rico y el sur empobrecido mientras que otros, más optimistas, afirman que los problemas solo serían temporales mientras se da el paso al uso de energías alternativas.

La esperanza en las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías podrían hacer disponibles nuevas fuentes de energía o permitir que una mayor cantidad de energía pudiera ser extraída de las viejas. Es sabido que la mayor parte del potencial energético se desaprovecha. Por ejemplo, solo un 10-20% de la luz solar incidente sobre las células solares se convierte en electricidad y solo se logra extraer un 35% del petróleo en un yacimiento típico. Las nuevas tecnologías podrían incrementar estos valores. Muchos de los petróleos no-convencionales actualmente requieren más energía para extraerse que la que se obtiene de su quema. Esto también podría cambiar con las nuevas tecnologías. El hecho es que a medida que se agotan las reservas se incrementa la dificultad de la extracción y van quedando las más alejadas y las situadas en lugares más inhóspitos e inaccesibles. Resulta imposible prever qué nuevas tecnologías favorecerán un mayor aprovechamiento energético pero lo que sí es seguro es que no podrán contener el declive de la producción de crudo ya que se trata de un recurso finito. A lo sumo podrán prolongar la llegada del pico más allá de las predicciones actuales.

Muchos tienen especial confianza puesta en la posibilidad de desarrollar con √©xito la fusi√≥n nuclear. Para ello las naciones ricas han puesto en marcha un proyecto com√ļn, el ITER, cuyo objetivo es lograr el desarrollo de un reactor de fusi√≥n rentable y seguro. Si bien esta nueva fuente de energ√≠a primaria quiz√° pudiera resolver muchos de los problemas de la crisis energ√©tica y ecol√≥gica, sobre todo en lo que respecta al abastecimiento de electricidad, deber√≠a encontrarse un sustituto a los combustibles en el que pudiera almacenarse de forma segura y lo m√°s limpia posible la energ√≠a generada por dichos reactores. La soluci√≥n a eso podr√≠an ser las c√©lulas de hidr√≥geno a√ļn en fase de pruebas. Por desgracia, la construcci√≥n del primer reactor comercial est√° a√ļn lejos de ser realidad. Ni siquiera los m√°s optimistas la vaticinan antes del 2050 mientras que la gran crisis del petr√≥leo se espera que llegue mucho antes. A corto y medio plazo pues, la fusi√≥n nuclear no parece que pueda ser la soluci√≥n.

La solución de mercado

Una solución de mercado se basa en la creencia que la escalada de los precios del petróleo debido a la escasez de este estimulará las inversiones en las tecnologías que reemplacen el uso de carburantes, hagan más eficiente la extracción del crudo e incrementen la productividad. El reto económico en un entorno de agotamiento de los viejos recursos es que la investigación en energías alternativas necesita de combustibles fósiles para su realización. Los críticos argumentan que la escasez de combustibles hará estas investigaciones más caras, incrementando el coste del desarrollo de las nuevas tecnologías en la misma medida.

A medida que los costes energ√©ticos aumentan estos pueden llegar a superar los costes laborales y, a largo plazo, los tipos de inter√©s bajar√≠an en conjunci√≥n con la ca√≠da de la productividad de una econom√≠a carente de energ√≠a. Algunos creen que otras fuentes de energ√≠a podr√≠an hacerse m√°s atractivas. A pesar de todo, los cr√≠ticos afirman que la soluci√≥n de mercado se equivoca al formularlo todo en t√©rminos puramente monetarios, ya que, en sus valoraciones, consideran √ļnicamente el precio del petr√≥leo, cuando en realidad el aspecto importante a tener en cuenta es la eficiencia energ√©tica (el balance entre energ√≠a invertida para la extracci√≥n y el refino frente a energ√≠a extra√≠da).

Los que apoyan la solución de mercado contrargumentan que con más dinero es posible encontrar soluciones alternativas.

Los cr√≠ticos abogan por un modo de actuaci√≥n m√°s previsor que dejar actuar al mercado en espera de que este y la mano invisible resuelvan los problemas que se vayan planteando. Argumentan que el dinero y los combustibles f√≥siles actuales deber√≠an usarse para obtener soluciones a largo plazo realmente sustitutivas y alternativas ahora que a√ļn hay tiempo para maniobrar y corregir los errores. Esperar a las reacciones del mercado puede hacer que sea demasiado tarde cuando se pretenda actuar para paliar los efectos de la escasez. En opini√≥n de estos mismos cr√≠ticos, dejar hacer a ver qu√© pasa es jugar a la ruleta rusa en un experimento global que s√≥lo se puede realizar una vez en el que el colapso total es una de las posibilidades a contemplar, un riesgo que la humanidad no deber√≠a permitirse asumir.

Otros identifican al mercado como un agente econ√≥mico que m√°s que encontrar soluciones agravar√° a√ļn m√°s la situaci√≥n. Tradicionalmente el resultado de toda crisis es que los pocos beneficiados por √©sta buscan el beneficio cortoplacista, en este caso ser√≠an los suministradores de crudo. El mercado podr√≠a aprovecharse de la escasez del recurso y fomentar incluso una artificial escasez de las fuentes de energ√≠a alternativas enriqueciendo a unos pocos en vez de facilitar la transici√≥n a estas nuevas fuentes por lo que podr√≠a suponer pues un freno m√°s.

Los anteriores periodos de escasez, en el crack del 29 o en la crisis del petróleo de 1973, por ejemplo, se debieron más a coyunturas económicas y políticas que a escaseces reales. Cuando ésta llegue y sea real muchos piensan que el mercado no actuaría sino como una sinergia negativa empeorando la crisis y haciendo que empresas o industrias que en principio no se debieran ver tan afectadas por la crisis fueran arrastradas por las interrelaciones del mercado que hacen que toda la economía esté estrechamente entrelazada pudiendo caer como un castillo de naipes cuando algo falla. Finalmente toda la estructura incluso la de los que se beneficiasen en los primeros momentos podría verse afectada.

Hasta ahora este supuesto freno del mercado hacia soluciones alternativas que pal√≠en nuestra dependencia del petr√≥leo parece confirmarse en la motivaci√≥n de las grandes potencias como los EEUU de seguir extrayendo y quemando crudo hasta la √ļltima gota sin atender ni a los problemas clim√°ticos ni a los de una futura escasez. As√≠ mismo en los propios EE.UU. los autom√≥viles de alto consumo est√°n m√°s exentos de impuestos que los veh√≠culos peque√Īos para favorecer justamente a la decadente industria automovil√≠stica de Detroit.

Tambi√©n se afirma desde √°mbitos liberales que los agoreros ya se han equivocado otras veces previendo cat√°strofes malthusianas y que esta vez no ser√° diferente ya que se encontrar√°n alternativas que permitir√°n sortearla de nuevo. E incluso aunque estas alternativas no existan seremos capaces de mejorar los rendimientos obteniendo m√°s servicios con menos energ√≠a. Los cr√≠ticos replican que estos razonamientos han sido hasta ahora ciertos y puede que incluso realmente exista alg√ļn peque√Īo cambio revolucionario que alargue la llegada de la escasez real de recursos pero afirman que esta inevitablemente llegar√° porque ni se pueden aumentar los rendimientos hasta el infinito ni se pueden explotar recursos infinitamente m√°s all√° de su agotamiento. Las leyes f√≠sicas, como las de la termodin√°mica, acotan necesariamente el rendimiento m√°ximo que se puede obtener y por ende la mejora posible en la eficiencia energ√©tica. Una comparaci√≥n sencilla ser√≠a la precisi√≥n matem√°tica, sobre el papel, pero total imposibilidad f√≠sica, en la pr√°ctica, de la paradoja de Zen√≥n en la que Aquiles no llega a terminar de recorrer jam√°s los metros que la separan de la meta. La realidad es que tarde o temprano Aquiles llega a la meta. Los cr√≠ticos afirman que si la poblaci√≥n y el consumo per c√°pita siguen aumentando nos abocamos al suicidio y que la √ļnica soluci√≥n factible pasa por reducir el consumo y, quiz√° tambi√©n, la poblaci√≥n porque irremediablemente llegaremos a la meta, es decir al agotamiento t√©cnico de los recursos energ√©ticos disponibles.

Para ver discusiones sobre este tema ver:

  1. Noticia de la página crítica Crisis Energética que se hace eco de las teorías de la solución de mercado
  2. Artículos de José Carlos Rodríguez defendiendo la solución de mercado: los agoreros fallan siempre, Porqué no nos quedaremos sin petróleo y en una serie de artículos recogidos aquí.
  3. Foros de discusión liberales sobre el tema: Debate sobre recursos y Put your money where your mouth is
  4. Foro de discusión en Crisis Energética
  5. Artículo crítico con la solución de mercado en el que se la compara con la aplicación previa de medidas preventivas.

Incremento de la eficiencia en el uso de combustibles

Una subida moderada de los precios del petr√≥leo normalmente estimula el incremento de la eficiencia del consumo de combustible en el transporte. Algunos creen que esto pospondr√≠a y atenuar√≠a el impacto de una escasez severa de crudo. Por ejemplo, algunos gobiernos podr√≠an ordenar un m√≠nimo de eficiencia est√°ndar para los autom√≥viles. Tambi√©n podr√≠an incentivar el cambio a otras formas de transporte que no fueran directamente dependientes del petr√≥leo. La electricidad, en particular, puede generarse a partir de un n√ļmero variado de fuentes diferentes. Esto podr√≠a favorecer el uso de transportes como los ferrocarriles, tranv√≠as, trolebuses y los veh√≠culos h√≠bridos en detrimento de los medios totalmente dependientes de los carburantes tradicionales como los camiones, los autom√≥viles y los aviones. Para viajes cortos de entre 5 a 10 km las bicicletas podr√≠an convertirse en el medio preferido y para desplazamientos largos la combinaci√≥n de bicicletas y trenes ser√≠a la soluci√≥n m√°s econ√≥mica.

A pesar de todo, un incremento de la eficiencia en el uso de los combustibles podr√≠a, de hecho, agravar el problema. Este fen√≥meno es conocido como la paradoja de Jevons seg√ļn la cual los estados que a trav√©s de mejoras tecnol√≥gicas aumentan la eficiencia en el consumo de un recurso acaban aumentando el consumo total de dicho recurso en vez de reducirlo. En todo caso, esta paradoja ha sido v√°lida en la medida en que no hab√≠a escasez real. En un entorno de carest√≠a energ√©tica es de esperar una actuaci√≥n mucho m√°s firme y decidida de los gobiernos por reducir el consumo en t√©rminos absolutos. Una mejora en la eficiencia permite realizar tambi√©n m√°s trabajo con menos combustible lo que permite a la sociedad soportar precios del petr√≥leo m√°s altos que antes. Este hecho podr√≠a incentivar y acelerar la extracci√≥n del crudo agravando m√°s a√ļn la situaci√≥n de agotamiento. Por otro lado, si el precio por barril aumenta al mismo nivel que lo hace la eficiencia no se generar√° m√°s capacidad de consumo as√≠ que la demanda se mantendr√°. Finalmente, si el precio se incrementa por encima de la eficiencia se perder√° capacidad de consumo y la inflaci√≥n se disparar√° a la vez que la demanda de crudo disminuye.

Una vez que el ritmo de extracción del petróleo no pueda aumentar paralelamente al incremento de la demanda, es decir cuando el pico del petróleo se haya alcanzado, la paradoja de Jevons dejará de ser aplicable. El precio del petróleo seguiría subiendo pero la cantidad de combustible disponible para la economía seguiría siendo la misma o menos. Esto significa que, a partir de ese momento, cualquiera que pretenda mantener los estándares de vida tendrá que ser cada vez más eficiente en el uso de la energía. En conclusión, altos precios fomentan la eficiencia lo que puede revertir en un ahorro substancial del recurso energético y una bajada de los precios lo cual desincentiva la eficiencia y hace que la paradoja de Jevons vuelva a tener efecto.

Implicaciones políticas

Porcentaje de crudo importado en EE. UU. respecto al total consumido.

Actualmente, los Estados Unidos son la econom√≠a que m√°s uso hace del petr√≥leo y que mantiene los m√°s bajos precios de este preciado recurso. Su posici√≥n global como hiperpotencia se apoya en su supremac√≠a econ√≥mica, la cual, a su vez, depende enormemente de una buena disponibilidad de petr√≥leo barato. Al mismo tiempo, las mayores reservas mundiales de crudo se encuentran en Venezuela, Arabia Saud√≠, Irak, los Emiratos √Ārabes Unidos, Ir√°n y Rusia. Cuando el pico de Hubbert suceda y el petr√≥leo se convierta progresivamente en un lujo m√°s escaso es razonable pensar que surjan y se agudicen las tensiones econ√≥micas y pol√≠ticas entre los principales productores y los consumidores.

Algunos observadores ven en las acciones del gobierno de los Estados Unidos en Oriente Medio, incluyendo la invasión de Iraq de 2003, como la continuación de una lucha geopolítica a largo plazo debida a la necesidad de la superpotencia de proveerse de suministros de crudo a precios económicos incluso cuando las reservas mundiales empiecen a escasear, obteniendo así una situación privilegiada y ventajosa con respecto al resto de naciones. Richard Heinberg ha propuesto un protocolo de agotamiento del petróleo como una vía para mitigar las repercusiones de la llegada del pico.[17] La adopción del Protocolo significaría que "las naciones importadoras deberían pactar reducir sus importaciones de acuerdo a un porcentaje anual (Tasa de Agotamiento Mundial), mientras que los países exportadores deberían acordar reducir sus exportaciones de acuerdo a esa misma tasa". En una dirección similar se ha enfocado el Protocolo de Upsala.[18]

Reducción de la demanda a través de cambios en el estilo de vida

Artículos principales: Vida sencilla y Decrecimiento

Un porcentaje significativo del abuso de los recursos son causa de nuestro derrochador estilo de vida basado en una gran cantidad de comodidades y necesidades creadas por la publicidad y la sociedad de consumo que van mucho m√°s all√° de las necesidades b√°sicas para nuestra subsistencia. Los EEUU con el 5% de la poblaci√≥n mundial consumen el 24,8% del petr√≥leo mundial gastando un total de 20,52 millones de barriles al d√≠a lo que les convierte en los primeros consumidores per capita de todo el mundo seg√ļn las cuentas del U.S. Department of Energy. Europa, sin incluir Rusia, consume el 19,9% del petr√≥leo mundial lo que significa un total de 16,45 millones de barriles diarios. Existe todo un movimiento que aboga por simplificar nuestra sociedad ya que cuanto m√°s compleja m√°s energ√≠a requiere. (Ver el apartado sobre la sociedad de la pereza en: la especie m√°s tonta de todas). Sea como sea unos recursos energ√©ticos menguantes forzar√≠an de todas maneras una disminuci√≥n en la demanda de alimentos y servicios. Se deber√≠an modificar muchos h√°bitos de elevado consumo por otros mucho m√°s eficientes y baratos. Por ejemplo el uso de bicicletas para el transporte en ciudad as√≠ como comer alimentos cocinados en casa, traerlos de cultivos cercanos o tambi√©n de cultivos biol√≥gicos que no hagan uso de productos qu√≠micos. Tambi√©n se podr√≠a reducir el gasto en embalajes y empaquetamiento de los alimentos primando la venta de productos frescos, a su vez m√°s sanos. As√≠ mismo tambi√©n ser√≠a preferible que cada persona trabajara en lugares cercanos a su casa minimizando as√≠ los gastos en desplazamiento.

Los cr√≠ticos del consumismo afirman que la sociedad moderna es adicta al consumo favorecido por la posibilidad de endeudamiento y, sobre todo, por el constante bombardeo publicitario al que se somete a las personas, el cual en s√≠ mismo tambi√©n es un derroche de energ√≠a. De hecho hoy d√≠a las empresas gastan energ√≠a para que los potenciales consumidores la gasten a su vez. La escasez energ√©tica llevar√° esta situaci√≥n al absurdo ya que en un contexto de carest√≠a ¬Ņc√≥mo se puede entender gastar energ√≠a para potenciar el consumo? Cada vez m√°s gente tendr√° que reajustar su modo de vida a un ritmo m√°s tranquilo y sosegado en vez del acelerado ritmo actual. La disminuci√≥n del estr√©s as√≠ como del uso de productos qu√≠micos y de la poluci√≥n repercutir√≠a positivamente en una disminuci√≥n del consumo de los recursos sanitarios. En realidad nada en nuestra calidad de vida nos obliga a vivir y a consumir cada vez m√°s aceleradamente. Es un absurdo que se realiza inconscientemente y que solo es explicable bas√°ndose en la necesidad de unos de enriquecerse a costa de una mayor√≠a a la que apremian para acelerar cada vez m√°s su ritmo. Esta situaci√≥n se har√° pues insostenible e intolerable en un medio de escasez energ√©tica.

Pero una reducci√≥n de la complejidad tambi√©n repercutir√° negativamente en la econom√≠a provocando, quiz√°, un aumento del desempleo as√≠ como la bancarrota de numerosos negocios que ya no ser√°n viables en un entorno de carest√≠a energ√©tica. La crisis del modelo econ√≥mico basado en un consumo creciente imposible de sostener por m√°s tiempo, traer√≠a consigo una transformaci√≥n pol√≠tica de importancia capital para la supervivencia de la humanidad. La sociedad no se ver√≠a libre de efectos negativos y estos ser√≠an tanto mayores cuanto menor sea la voluntad por reducir el consumo estando a√ļn a tiempo. Si se espera a que los recursos est√©n pr√°cticamente agotados la reducci√≥n del consumo no vendr√° impuesta por un cambio de pol√≠tica sino por un forzamiento puramente t√©cnico. La sociedad deber√≠a emprender cambios desagradables. Se trabajar√≠a m√°s para poder reemplazar el trabajo hecho hasta el momento por las m√°quinas. Los aviones y los coches ser√≠an reemplazados por los trenes y los barcos como medios de transporte. La gente viajar√≠a mucho menos qued√°ndose mucho m√°s en casa durante las vacaciones. Los alimentos elaborados o costosos de producir como la carne, el chocolate, el caf√©, el t√© y la leche ser√≠an substituidos por alimentos locales como los cereales y los vegetales. El aire acondicionado pasar√≠a a ser cosa del pasado. La gente deber√≠a vivir en casas m√°s peque√Īas de menor coste, mejor aisladas y m√°s f√°ciles de mantener, en general una reducci√≥n dram√°tica del consumo traer√≠a efectos en toda la cadena de producci√≥n y transporte de productos. En casos extremos se proceder√≠a al racionamiento de la electricidad e incluso de los alimentos.

La crisis global requerir√° soluciones globales lo que quiz√° forzar√≠a un aumento de la complejidad social, que no tecnol√≥gica (Ver: Sociedades complejas). Tambi√©n ser√≠a necesaria quiz√° una reducci√≥n de la poblaci√≥n basado en una reducci√≥n controlada de la natalidad. Todo en pro de evitar conflictos posteriores y una sobreexplotaci√≥n a√ļn mayor. Los diferentes estados deber√≠an ponerse de acuerdo para aplicar pol√≠ticas comunes con el √ļnico objetivo de reducir el consumo en t√©rminos absolutos al precio que sea. La duda est√° en si eso ser√° posible sin pasar por alg√ļn conflicto militar previo o por alguna crisis humanitaria de proporciones b√≠blicas.

Alternativas al petróleo convencional

Artículo principal: Alternativas al petróleo

Existen otras fuentes de energ√≠a alternativas que pueden usarse en vez de los combustibles f√≥siles en muchas de las aplicaciones para las que √©ste se usa. Por ejemplo el etanol extra√≠do de los cultivos de ca√Īa de az√ļcar que mueven buena parte de los autom√≥viles en Brasil, o los extractos oleaginosos de cultivos como la soja, girasol, olivo... Tambi√©n existen sustitutos m√°s naturales para los pesticidas y los pl√°sticos. Por el lado negativo algunos de los sustitutos que se barajan podr√≠an ser hasta m√°s contaminantes que los combustibles actuales. Este ser√≠a el caso de los aceites sint√©ticos derivados del carb√≥n o el gas natural a lo que, por ejemplo, ya se vio obligada a recurrir la Alemania Nazi para proveer a su ej√©rcito. A medida que se agoten los recursos que se encuentran en los yacimientos cada vez se recurrir√° m√°s a dichas alternativas para paliar, en parte, la escasez. Aun as√≠ muchos dudan que puedan siquiera llegar a acercarse al uso tan desmedido que se le ha dado al petr√≥leo en la √ļltima mitad del siglo XX. Para los combustibles de origen vegetal se deber√≠an sacrificar los campos que se necesitan para cultivar alimentos y a√ļn ser√≠an pocos para sustituir el uso actual de combustibles. En el caso de los sint√©ticos quiz√° la abundancia de carb√≥n hiciera inicialmente factible una cierta sustituci√≥n pero no hay que olvidar que el carb√≥n, como el petr√≥leo tambi√©n es un recurso que aunque abundante, es finito. Una intensificaci√≥n de la demanda acortar√≠a el agotamiento de las minas. Es dif√≠cil pensar a su vez en una extracci√≥n efectiva de dicho mineral sin el petr√≥leo que hoy se usa para mover toda la maquinaria de la miner√≠a, camiones, elevadores, excavadoras, etc. Por otra parte el uso del carb√≥n y sus derivados sint√©ticos aumentar√≠a a√ļn m√°s la contaminaci√≥n acelerando los problemas de contaminaci√≥n atmosf√©rica y el calentamiento global.

Sucesos actuales relacionados con las reservas de crudo

Gr√°fico de la evoluci√≥n de los precios del petr√≥leo a largo plazo (1861-2007). La l√≠nea naranja muestra el nivel de precios constantes, ajustado seg√ļn la inflaci√≥n. La l√≠nea negra muestra los precios corrientes. Se aprecian tres picos: el primero debido a la incipiente demanda de mediados del Siglo XIX, el segundo, debido al bloqueo de la OPEP en 1973, y el tercero, en la actualidad, producto de su potencial agotamiento en el corto y mediano plazo. Nota: El actual precio del barril de WTI, de 140 d√≥lares, se sale de la gr√°fica.

A√Īo 2005

En agosto de 2005, el precio del crudo subio ostensiblemente, la teoría de Hubbert y sus implicaciones futuras cobran mayor atención. A pesar de todo los precios del petróleo y el gas se presentan bastante volátiles y los incrementos podrían ser causados por numerosos otros factores.

En junio de 2005, la OPEP admiti√≥ que apenas podr√°n bombear m√°s petr√≥leo para contener las subidas de los precios en el √ļltimo semestre del a√Īo. Se produjieron nuevas subidas para el verano y el invierno del 2005. Algunos dicen que este fue el primer ejemplo de que la demanda empieza a rebasar la producci√≥n. Otros acusan a las tensiones geopol√≠ticas en Oriente Medio como la principal causa de dichas subidas.

En septiembre de 2005, el Hurac√°n Katrina azoto el delta Misisipi y el Golfo de M√©xico da√Īando plataformas petrol√≠feras marinas, oleoductos submarinos y refiner√≠as costeras. La producci√≥n y capacidad de refinado de los EEUU ha sido gravemente da√Īada. Una nueva subida de precios se produjo por su causa. Las bolsas europeas de venta de crudo Brent se ven inundadas por peticiones de compra desde los EEUU, lo que repercute en el alza de los precios de Europa. As√≠ mismo el crudo sulfuroso saud√≠ apenas se vendio y se vieron obligados a bajar su precio ya que debido a la mala calidad del mismo muy pocas refiner√≠as eran capaces de procesarlo y la mayor√≠a de estas se encontraban justamente en el Golfo de M√©xico. Arabia Saud√≠, de hecho, declarono poder subir la producci√≥n para atenuar los efectos del Katrina. Solo la pronta actuaci√≥n de EEUU y Europa que movilizan sus reservas logra moderar los precios y tranquilizar a los mercados. Cuatro semanas despu√©s del hurac√°n cuatro importantes refiner√≠as contin√ļan fuera de servicio lo que supone un 5% de la capacidad total de refino de los EEUU.

En el mismo mes de septiembre, un nuevo hurac√°n mucho m√°s poderoso que el anterior, el hurac√°n Rita, amenazode nuevo buena parte de las refiner√≠as de Texas. Se dirigio dio hacia el coraz√≥n productivo de los EEUU. Los precios vuelven a subir en respuesta. Cuando a√ļn no se han dejado ver los verdaderos efectos que la crisis del Katrina puede llegar a producir sobre los EEUU una nueva amenaza se cierne sobre la ya muy tocada econom√≠a estadounidense. No faltan voces que ya empiezan a hablar del tan temido ocaso de la civilizaci√≥n industrial. Hay que tener en cuenta que el Golfo de M√©xico contiene el 20% de la producci√≥n estadounidense y el 50% de su capacidad de refino. Se espera que se vean afectadas 18 de las 26 refiner√≠as con las que cuenta Texas lo que supone m√°s de la mitad del total. Finalmente, se debilita y desv√≠a lo suficiente como para que sus efectos sean menores que los del Katrina pero aun as√≠ toda la producci√≥n de Texas ha sido paralizada como medida preventiva.

A√Īo 2008

Tras una subida r√©cord en el precio del barril de petr√≥leo (147.25 d√≥lares el Brent, 146.90 d√≥lares el WTI)[19] y un virtual estancamiento en la producci√≥n desde 2005, incluso peri√≥dicos conservadores se hacen eco del pico del petr√≥leo.[20] Todo esto ocurre en un contexto mundial en el que buena parte de las naciones exportadoras dan s√≠ntomas de no poder producir m√°s. Los yacimientos mexicanos caen a un 14% anual y se prev√© que pase a ser pa√≠s importador neto en 2012. Rusia, a su vez, parece haber llegado a su segundo y √ļltimo c√©nit de extracci√≥n al afirmar por primera vez que no va a poder seguir incrementando m√°s su producci√≥n. Arabia Saudita, donde las reservas son secreto de estado, no parece responder a las s√ļplicas que desde occidente se hacen para que aumente su producci√≥n. Muchos especialistas afirman que detr√°s de las declaraciones de que "el mercado ya est√° suficientemente abastecido" se esconde la realidad de que ni tan solo los yacimientos gigantes como Ghawar o Burgan pueden ya evitar por m√°s tiempo el inevitable desplome de la producci√≥n. Por lo que respecta a las reservas estadounidenses y las del Mar del Norte siguen en ca√≠da libre a pesar de la entrada en el mercado del petr√≥leo de Alaska.

Por primera vez se empieza a hablar ya de la posibilidad cierta de que estemos dejando atr√°s el c√©nit de producci√≥n. Huelgas de transportistas, pescadores y otros sectores afectados por la subida del gas√≥leo de casi el 30% en los √ļltimos 6 meses se suceden en varios pa√≠ses de Europa. Paralelamente el malestar crece entre el norteamericano medio acostumbrado al petr√≥leo barato que ve c√≥mo ahora empieza a tener que pagar por primera vez precios "europeos". En sinton√≠a con esto, en el sector a√©reo, el eslab√≥n m√°s d√©bil de la cadena de consumo de combustibles (por estar atado al uso intensivo de combustibles l√≠quidos exclusivamente) se suceden despidos por miles[21] y l√≠neas a√©reas que quiebran de repente.[22]

En total, en los √ļltimos 5 a√Īos el precio parece haberse desestabilizado y ha acumulado ya una subida de un 400%. Este ascenso descontrolado no parece tener fin a la vista a pesar de las reducciones de consumo en occidente ya que China e India incrementan a√Īo a a√Īo su demanda y los propios pa√≠ses exportadores al incrementar su desarrollo ponen cada vez menos petr√≥leo en el mercado.

A√Īo 2009

La OPEP prevé un retroceso del consumo por la recesión económica, al tiempo que teme una caída de los precios que conllevaría una disminución de las cuotas de producción.

Marzo: la OPEP preve√≠a un retroceso de 1,01 mbd. para todo el a√Īo 2009, calculando la demanda mundial en 84,18 mbd.

Abril: Datos sobre la economía mundial indican un retraso de su recuperación hasta 2010, lo que conduce a una reducción suplementaria de la previsión de la demanda de crudo en 0,4 millones de barriles diarios (mbd), en su informe mensual del mes de (abril de 2009). La OPEP apuesta por una caída de 1,37 mbd de la demanda de petróleo (-1,6%) en 2009, respecto a 2008. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha vuelto hoy (abril de 2009) a revisar a la baja sus estimaciones de demanda para 2009, al situarlas en 83,4 millones de barriles diarios, cerca de un millón menos de las anunaciadas por la AIE el pasado mes.

Mayo: La producción mundial, bajó 0,22 (mbd) hasta 83,7 millones(3,2(mbd)menos que en 2008),aunque la(OPEP)aumentó su contribución en 0,16 (mbd).

Junio: La AIE revis√≥ al alza su previsi√≥n de consumo mundial de este a√Īo por una mayor demanda pero todav√≠a no hay evidencias de recuperaci√≥n. La AIE, en su informe mensual sobre el petr√≥leo, atribuy√≥ la reciente subida del precio del barril de crudo esencialmente a la percepci√≥n en los mercados de que hay signos de una recuperaci√≥n de la econom√≠a mundial pero tambi√©n a movimientos especulativos. Supera la barrera de los 70 d√≥lares. La Organizaci√≥n para la Cooperaci√≥n y el Desarrollo Econ√≥mico (OCDE), calcula que la demanda mundial de petr√≥leo ser√° este a√Īo de 83,3(mbd),lo que supondr√≠a una ca√≠da del 2,9% respecto a 2008, pero tambi√©n 0,1(mbd)m√°s de lo que estimaba hace un mes. Esa correcci√≥n al alza se debe a nuevas perspectivas de consumo en los 30 pa√≠ses de la OCDE que absorber√°n, seg√ļn sus datos 45,2(mbd)en 2009, lo que aventura un descenso del 4,9% respecto a 2008. La AIE revis√≥ al alza sus estimaciones sobre la aportaci√≥n de los pa√≠ses que no forman parte de la OPEP, en 0,17mbd hasta 50,5mbd este a√Īo (0,1 (mbd) menos que en 2008), por un incremento de las expectativas del crudo que llegar√° de nuevos pozos en Rusia y Colombia y por un declive menos pronunciado en las plataformas del Mar del Norte. El informe supone que la demanda dirigida a la OPEP, luego de haber disminuido hasta 27,3 (mbd)en el segundo trimestre, va a subir a 27,9(mbd)en el tercero, antes de moderarse en 27,4 en el cuarto.

Julio: La (AIE) ajust√≥ su revisi√≥n semestral a la baja, calculando que el consumo mundial de petr√≥leo tendr√° tan solo un incremento del 0,6% anual durante el periodo del 2008-2014. Y estim√≥ que la demanda de petr√≥leo llegar√° a 89mbd en 2014 basados en el escenario que propone el Fondo Monetario Internacional (FMI) con un crecimiento econ√≥mico del 5% para 2012. Sin embargo, en 2009 la demanda de petr√≥leo se espera que caiga por segundo a√Īo consecutivo, lo que no suced√≠a desde la crisis de 1982-1983. La AIE coment√≥ que el recorte de 3mbd en sus perspectivas a 5 a√Īos, se debe a la crisis econ√≥mica y a las se√Īales de un cambio estructural hacia una econom√≠a de menor consumo energ√©tico. El crecimiento en la demanda de petr√≥leo estar√° impulsado principalmente por pa√≠ses en desarrollo de Asia y del Medio Oriente. Si esta tendencia contin√ļa la demanda de los pa√≠ses que no pertenecen a los 30 miembros de la OCDE ser√° mayor que la de la OCDE en 2014, seg√ļn la IEA. El 27/07/2009 la AIE present√≥ un informe en el que se incluye un escenario m√°s pesimista con un PIB menor a la vez que se estima que la demanda de petr√≥leo se reducir√° en un 0,2% anual para llegar a un consumo de 84,9 millones de barriles diarios. Este escenario m√°s conservador "asume que la recuperaci√≥n econ√≥mica ser√° m√°s lenta de lo que sugiere el FMI", coment√≥ la AIE. Hace un a√Īo la AIE hizo un recorte en sus estimaciones semestrales diciendo que el consumo de petr√≥leo en 2013 ser√≠a de 94,14 millones de barriles diarios, esto a causa de los altos precios del petr√≥leo.

Agosto: El día 22 el crudo logró su pico máximo en lo que va de 2009 cerrando a 73,89 dólares. Desde mediados de octubre de 2008 no se encontraba tan elevado. El 24 cotiza a 74,81 dólares, de esta manera el crudo lleva acumulada un alza de más de un 65% en lo que va del 2009.

A√Īo 2010

La OPEP corrigi√≥ al alza sus c√°lculos sobre la demanda mundial de petr√≥leo para el a√Īo pasado(2010), que cifra ahora en 85,59 millones de barriles diarios (mbd o mb/d), un 1,34% m√°s que en 2009, y mantuvo en un 1,22% el crecimiento del consumo previsto para 2011. Seg√ļn un estudio de BP y p√ļblicado por The Economist que durante 2010 la producci√≥n de petr√≥leo mundial alcanz√≥ cerca de 85 mbd siendo superada por la demanda en 5 mbd.[23]

Última producción máxima

Hasta ahora, la producci√≥n m√°xima de petr√≥leo convencional se dio en Mayo de 2005, seg√ļn Matthew R. Simmons, y fue de 74.298.000 barriles de petr√≥leo al d√≠a.[24] Desde ese d√≠a (d√≠a de cenit de petr√≥leo convencional mientras no se produzcan m√°s barriles por d√≠a) han transcurrido 2363 d√≠as.

Seg√ļn la OPEP, la producci√≥n m√°xima de petr√≥leo convencional se dio en 2006 y fue de 71.715.500 barriles de petr√≥leo al d√≠a.[25] Desde ese d√≠a (d√≠a de cenit de petr√≥leo convencional mientras no se produzcan m√°s barriles por d√≠a) han transcurrido 1783 d√≠as.

La producci√≥n m√°xima de petr√≥leo convencional, m√°s la producci√≥n de pizarra bituminosa, arenas de alquitr√°n y l√≠quidos de gas natural, fue de 81.659.000 barriles de petr√≥leo por d√≠a, en 2006 seg√ļn British Petroleum.[13] Desde ese a√Īo (a√Īo del cenit total mientras no se produzcan m√°s barriles por d√≠a) han transcurrido 1783 d√≠as.

Seg√ļn Energy Information Administration del United States Department of Energy la producci√≥n m√°xima de petr√≥leo convencional, m√°s la producci√≥n de lease condensate, pizarra bituminosa, arenas de alquitr√°n y l√≠quidos de gas natural, fue de 84.630.000 barriles de petr√≥leo por d√≠a, en 2005.[26] Desde ese a√Īo (a√Īo del cenit total mientras no se produzcan m√°s barriles por d√≠a) han transcurrido 2148 d√≠as.

Crítica

Diferentes previsiones del futuro de la producción de petróleo.

Las implicaciones del modelo son motivo de controversia. Algunos economistas del petróleo, como Michael Lynch, argumentan[27] que la curva de Hubbert con un pico agudo no es aplicable a la curva de producción global debido a las diferencias en las diferentes reservas de crudo, a las actuaciones políticas y militares, a la demanda y a las asociaciones comerciales entre países y regiones.

Cr√≠ticos como Leonardo Maugeri puntualizan que quienes apoyan el pico de Hubbert, como Campbell, previamente ya advirtieron de un pico global de producci√≥n en 1989 y en 1995 basados en los datos de producci√≥n disponible que se ten√≠an en ese momento. Sin embargo, como en toda previsi√≥n, la precisi√≥n deber√≠a mejorar con el tiempo y el acopio de mayores y mejores datos. Maugeri critica, aun as√≠, que las √ļltimas estimaciones no tienen en cuenta el crudo no-convencional. Aunque las reservas disponibles son enormes los costes de extracci√≥n podr√≠an ser muy altos y, seguramente, nunca podr√°n ser aprovechados como aceites ligeros sin que se pierda energ√≠a en el proceso, llegando incluso al punto de que no haya ganancia energ√©tica. Adem√°s Maugeri hace notar que la recuperaci√≥n de las fuentes petrol√≠feras actuales ha aumentado desde un 22% en 1980 hasta un 35% en la actualidad gracias a las nuevas tecnolog√≠as y predice que esas mejoras proseguir√°n. Seg√ļn Maugeri, la proporci√≥n entre las reservas probadas y la producci√≥n mejora constantemente, pasando desde los 20 a√Īos en 1948 a los 35 a√Īos en 1972 y alcanzando los 40 a√Īos en 2003. Adem√°s estas mejoras han ocurrido en √©pocas de bajas inversiones en nuevas exploraciones y modernizaciones de la tecnolog√≠a en uso debido a los bajos precios del crudo durante los √ļltimos 20 a√Īos. Unos precios altos deber√≠an motivar esas inversiones (Maugeri, 2004).

De acuerdo con el proferor James H. L. Lawler, una planta de extracción de crudo podría integrar diversas tecnologías probadas en un nuevo sistema que permitiría recuperar todos los hidrocarburos dejados por las extracciones primarias y secundarias. En la actualidad solo la mitad o menos del aceite de un pozo es recuperado.[28] Si dichas tecnologías llegan a ser realidad las reservas podrían virtualmente doblarse de golpe. Promete un proceso de recuperación de un 95% consumiendo solo el 3% de las reservas iniciales. Por tanto, podrían quedar masivas cantidades de petróleo por recuperar de los puntos de extracción conocidos.

El debate actual se centra en torno a la pol√≠tica energ√©tica, en incrementar la eficiencia en el uso de combustibles y en buscar fuentes de energ√≠a alternativa como la solar y la nuclear. Tambi√©n hay analistas que enfatizan la necesidad de reducir el consumo energ√©tico. Entre estos, algunos van m√°s all√° y critican todo el sistema de "crecimiento del PIB" que domina la econom√≠a, proponiendo que el consumo se limite a lo suficiente para una vida digna. Los cr√≠ticos con las teor√≠as de Campbell como Michael Lynch afirman que los datos que se tienen actualmente son muy pobres. Dicen que la fecha inicial del pico fue prevista para el a√Īo 2000 pero que ahora la han alargado hasta el 2010. A pesar de todo, Campbell y los que le apoyan insisten en que lo importante no es el cuando ocurrir√° ya que el pico llegar√° inexorablemente antes o despu√©s.

Hay teor√≠as que tratan de refutar la hip√≥tesis de Lomonosov del 1757 seg√ļn la cual el petr√≥leo y el carb√≥n son de origen f√≥sil fruto de la acumulaci√≥n de materia org√°nica muerta. Esta ser√≠a la teor√≠a del origen abiog√©nico del petr√≥leo. Seg√ļn esta teor√≠a el proceso no requerir√≠a de fosilizaci√≥n de materia muerta sino que se formar√≠a de continuo reponiendo las reservas. Sin embargo, incluso admitiendo la dudosa hip√≥tesis como cierta parece poco probable que la formaci√≥n de ese crudo abiog√©nico fuera capaz de producirse a una escala humana para llegar a contrarrestar significativamente la explotaci√≥n creciente a la que somete las reservas la especie humana.

El pico de Hubbert en la cultura popular

Existen varias posturas observadas en la sociedad. Normalmente en los medios de comunicación se han catalogado como personas que niegan o aceptan el cenit petrolero.

Los que aceptan el pico petrolero a su vez se subdividen en dos grupos. Los pesimistas o neomalthusianos piensan que el pico petrolero es una realidad próxima y argumentan que ninguna energía alterna es equiparable a la capacidad de producir energía de los combustibles fósiles. Piensan que la teoría de Olduvai es muy probable. Los optimistas también argumentan que el cenit está próximo pero dicen que las energías alternas sí pueden cubrir los requerimientos energéticos que la civilización necesita para seguir creciendo y depositan sus esperanzas en la energía de fusión y la energía geotérmica (alternativa ecologista) o el carbón (alternativa no ecologista). Las discusiones sobre la ocurrencia o no del pico, sobre todo en foros de Internet, han dado origen a términos como "Pikonero" o "Cenitero" para los que defienden la pronta llegada del pico.

Entre los que niegan el pico petrolero se pueden encontrar algunas ideologías de izquierda que argumentan que la tesis del pico petrolero es una argucia de los especuladores para enriquecerse a cuestas del rumor del agotamiento de los recursos. Opinan que la energía geotérmica es la escapatoria a esta situación. Los cornucopianos o ultra-neoliberales simplemente lo niegan pensando que es una exageración diciendo que los que llegaron a la conclusión del pico petrolero se basaron en pruebas dudosas y que el aumento demográfico y la escasez de recursos energéticos no es un problema. En las discusiones en Internet se emplea en algunos casos el término "Tierraplanista", para los que suelen apoyar las ideas sobre las soluciones de mercado, o la inexistencia del pico.

Véase también

Referencias

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  2. ‚ÜĎ "Has the World Already Passed ‚ÄúPeak Oil‚ÄĚ? ". National Geographic News. November 9, 2010
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  4. ‚ÜĎ Will You Join Us?
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  7. ‚ÜĎ Noticia sobre demanda mundial anual
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  15. ‚ÜĎ El significado de suburbio en Am√©rica es el de zona residencial poco densa situada a las afueras de una ciudad. Esto contrasta con el significado europeo que se refiere a zonas densas y degradadas en el interior de las ciudades.
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  17. ‚ÜĎ Oil Depletion Protocol
  18. ‚ÜĎ Protocolo de Upsala
  19. ‚ÜĎ El barril de petr√≥leo super√≥ los 132 d√≥lares
  20. ‚ÜĎ The Washington Times: La crisis que viene
  21. ‚ÜĎ The Washington Times El sector a√©reo pierde empleo, pasaje y flota en su peor verano
  22. ‚ÜĎ El touroperador brit√°nico XL se declara en bancarrota y cancela todos sus vuelos
  23. ‚ÜĎ BP y 'The Economist' la producci√≥n de petr√≥leo ya no cubre la demanda - Libre Mercado 13 de junio de 2011. Consultado el 29 de septiembre de 2011.
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  27. ‚ÜĎ Rebuttal of Hubbert‚Äô claims
  28. ‚ÜĎ Oil recovery

Enlaces externos

Bibliografía


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

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