Dialecto murciano

ÔĽŅ
Dialecto murciano
Murciano
murciano, panocho
Hablado en Bandera de Espa√Īa Espa√Īa
Región Región de Murcia, Castilla-La Mancha, Andalucía, Comunidad Valenciana.
Hablantes desconocido
Familia espa√Īol (romance)
Estatus oficial
Oficial en Ning√ļn pa√≠s
Regulado por No est√° regulado
Códigos
ISO 639-1 ninguno
ISO 639-2
ISO 639-3
{{{mapa}}}
Extensión del Murciano
Dialectos y acentos del espa√Īol en Espa√Īa.

Ling√ľ√≠sticamente se conoce como dialecto murciano al dialecto espa√Īol propio e hist√≥rico de la regi√≥n natural y cultural que es comprendida a grandes rasgos por la regi√≥n natural del r√≠o Segura y el antiguo Reino de Murcia, ubicada en el sureste de la pen√≠nsula Ib√©rica. Esta regi√≥n comprende la totalidad territorial de la actual Regi√≥n de Murcia, la comarca alicantina de la Vega Baja del Segura, la comarca de Villena y Caudete, el sur de la provincia de Albacete, la zona oriental extrema de la Ja√©n, de la Provincia de Granada y el oriente de la provincia de Almer√≠a (Comarca de los V√©lez y Almanzora).

El murciano es uno de los dialectos del espa√Īol englobado en la subcategor√≠a espa√Īol meridional, junto con el dialecto andaluz (andaluz occidental y andaluz oriental]], el dialecto manchego, el dialecto extreme√Īo y el dialecto canario. Las modalidades ling√ľ√≠sticas con las que el murciano presenta mayor similitud, juzgando desde su caudal ling√ľ√≠stico, son el andaluz oriental, el judeo-espa√Īol y el extreme√Īo por una parte y el aragon√©s y el valenciano alicantino por otra.

Posée una tradición literaria que se remonta como mínimo al siglo XIX que se mantiene vigente en la actualidad.


Contenido

Extensión y variedades

Mapa de la localización del río Segura

Como sucede con otras modalidades ling√ľ√≠sticas romances, como el castellano, el catal√°n, el asturiano y el gasc√≥n, el murciano es un conjunto de hablas de car√°cter local o comarcal que comparten entre s√≠ las suficientes afinidades ling√ľ√≠sticas, hist√≥ricas y geogr√°ficas como para poder ser denominadas bajo un mismo denominador com√ļn. En este caso el denominador usado en el plano acad√©mico viene siendo por m√ļltiples razones el de murciano -a, por lo general con independencia de la categor√≠a ling√ľ√≠stica que se le atribuya en una u otra estudio o referencia a tal denominador.

Uno de los muchos puntos en com√ļn son la regi√≥n geogr√°fica en la que se sit√ļan, que es el territorio por el que b√°sicamente se extend√≠an por la √©poca visigoda en el Reino de Tudmir, y √©poca medieval el Reino de Murcia y menormente el Se√Īor√≠o de Villena, y tambi√©n el territorio por el cual b√°sicamente se extiende la regi√≥n natural y cuenca hidrogr√°fica del r√≠o Segura. En esta regi√≥n la ciudad de Murcia ha venido actuando a lo largo del tiempo como una especie de epicentro hist√≥rico, econ√≥mico, comercial y casi administrativo de la regi√≥n.

La clasificaci√≥n subdialectal del dialecto murciano suele distribuirse por lo com√ļn en cinco o siete grupos de car√°cter supracomarcal. Los l√≠mites de las diferentes hablas murcianas entre s√≠ no est√° del todo claro, salvo casos conocidos y evidentes como el del habla de la zona de Orihuela, cuya linde con el resto de hablas murcianas se aprecia claramente en la ausencia de seseo.

No hay unanimidad sobre la distribución espacial concreta de los rasgos dialectales murcianos dados los límites difuminados que presenta con el dialecto andaluz y el dialecto manchego, no obstane la mayoría de estudios concuerdan en que la extensión del territorio por los cuales se extendía el dialecto murciano comprende el territorio que actualmente abarcan la totalidad de la región de Murcia, las zonas sur y el este de la provincia de Albacete (perteneciente a Castilla-La Mancha), las comarcas de Orihuela y Villena y las localidades de Monforte del Cid y Aspe en la provincia de Alicante (perteneciente a la comunidad valenciana), y las zona oriental extrema de las provincias de Almería, Granada y Jaén (en la comunidad autónoma de Andalucía).

La clasificación tradicional hecha por Justo García Soriano en Vocabulario del dialecto murciano agrupa las diferentes hablas locales de estas zonas en los siguientes grupos:

1) zona Noreste: Municipios de Yecla, Villena, Almansa, Casas Ib√°√Īez, Jarafuel, Enguera (englob√°ndose aqu√≠ a Jumilla, Chinchilla, Caudete, Fuente-√Ālamo, Montealegre del Castillo). En esta zona la castellanizaci√≥n es mayor que en el resto de hablas murcianas y en la periferia suponen una trancisi√≥n al habla manchega o aragonesa.

2) zona Noroeste: Municipios de Caravaca, Hell√≠n, Yeste y Albacete (englob√°ndose aqu√≠ Moratalla, Bullas Ri√≥par, Segura de la Sierra, Barranda, Tobarra, La Paca, Zarzadilla de Totana, Nerpio, La Tercia, Ceheg√≠n, Li√©tor, Ayna, La Copa, Ca√Īada de Canara, Agua Salada, Agram√≥n, Socovos, Letur, La Tercia). En esta zona el habla presenta un notable n√ļmero de aragonesismos y formas arc√°icas, e incluso tambi√©n de arabismos. Destaca la forma -ismo -a para el superlativo -√≠simo -a.

3) zona central: Municipios de Murcia, Cieza, Mula ((englob√°ndose aqu√≠ a Alcantarilla, Santomera, Fuente Librilla, Fortuna, Calasparra, Abar√°n, Molina de Segura, Archena, Beniel, Torres de Cotillas, Alguazas, Villanueva del Segura, Abanilla, Ricote, Blanca, Algaida, Ceut√≠, Monteagudo, El Palmar, Oj√≥s, San Jos√© Artesano,Las Torres de Cotillas, Los Ba√Īos de Mula, Esparragal, Cobatillas, Ribera de Arriba, Torreag√ľera, Campos del R√≠o, Guadalupe, Beniel, Ascoy, Alquer√≠as, Virgen del Oro, Churra, La Alcayna, El Llano, Algezares, Barinas, Sangonera La Verde, Sangonera La Seca, Javal√≠ Nuevo, Dolores, La Huerta, Javal√≠ Viejo, Aledo, El Puntal, Pliego, El Raiguero, La √Ďora, El Rellano, Puebla de Soto, Bayna, Los Ramos, Espinardo, Venta de la Aurora, Alguazas, Capr√©s, Zeneta, Zarandona, Puente Tocinos, Pati√Īo, Llano de Brujas, Cagit√°n, El Rahal, Aljucer, Cabezo de Torres, Ulea, La Garapacha, La Alberca, Macisvenda, La Hoya del Campo, Los Torraos, Albudeite y Lorqu√≠). El t√©rmino "panocho" se aplica, en propiedad, al habla utilizada en esta zona. Los rasgos m√°s distintivos son la existencia de un buen notable n√ļmero de vocablos de or√≠gen √°rabe y aragon√©s, de la presencia de rasgos arcaicos, del diminutivo -ICO -ICA convertido en -IQUIO -IQUIA y la existencia de una consonante palatal procedente del encuentro de /k/ en las s√≠labas /quia/, /quie/ y /quio/.

4) zona Sur: Municipios de Cartagena, Mazarr√≥n (englob√°ndose aqu√≠ a Torre-Pacheco, Los Alc√°zares, San Pedro del Pinatar, Fuente-√Ālamo, La Uni√≥n, San Javier, Pastrana, Las Moreras, Puerto de Mazarr√≥n, Los Dolores, La Aljorra, El Plan, El Carmol√≠, Lentegorra, El Estrecho, La Azoh√≠a, Portm√°n, La Magdalena, La Palma, Las Palas, Rold√°n, Albuj√≥n, La Puebla, El Algar, Los Belones, Alumbres. El rasgo m√°s diferenciador es el seseo, de tipo especial y con un car√°cter aut√≥ctono, documentado ya en el siglo XVI.

5) zona Sureste: Municipios de Orihuela, Dolores, Elda, Monforte y Aspe (incluy√©ndose aqu√≠ Almorad√≠ y Torrevieja. El rasgo m√°s peculiar es una mayor cantidad de elementos ling√ľ√≠sticos procedentes del valenciano, especialmente el seseo, debido a un contacto con la lengua valenciana en la zona.

6) zona Suroeste: Municipios de Lorca, Totana, V√©lez-Rubio y Hu√©rcal-Overa (englob√°ndose aqu√≠ a Alhama de Murcia, √Āguilas, V√©lez-Blanco, Aledo, Puerto Lumbreras, Librilla, Los Canales, Inchola, Los Ventorrillos, La Molata, Casas del Algibe, Los Arejos, Cala Reona, Almendricos, Barranco de los Asensios, Ga√Īuelas, Matalentisco). Presenta mayor tendencia a la aspiraci√≥n.

Vitalidad del murciano

El murciano es actualmente una modalidad ling√ľ√≠stica en serio peligro de extinci√≥n. A t√≠tulo de hoy d√≠a el habla murciana se halla muy diluida con el castellano moderno, de modo que el habla de la mayor parte de la poblaci√≥n habla un murciano afectado de un grado considerable de castellanizaci√≥n ling√ľ√≠stica. La mayor√≠a de rasgos dialectales respecto a la norma del espa√Īol est√°ndar est√°n especialmente patentes hoy d√≠a s√≥lo entre ciertos segmentos de poblaci√≥n, especialmente en aquellos que han permanecido m√°s al margen de la presi√≥n de la castellanizaci√≥n ling√ľ√≠stica y de la alfabetizaci√≥n en castellano, mientras que en la poblaci√≥n general el habla se halla muy castellanizada y tan solo unos pocos rasgos murcianos son todav√≠a generales (el acento y el tonillo local, abundante l√©xico local, fen√≥menos fon√©ticos como la asimilaci√≥n reduplicaci√≥n conson√°ntica, vocalismo de tipo murciano-granadino, la aspiraci√≥n, el mantenimiento relativo de la ausencia de /d/ intervoc√°lica, vacilaci√≥n entre diptongos /ue/ y /oe/ y otros). En algunos segmentos de poblaci√≥n, como las capas sociales m√°s altas, no hay casi ning√ļn rastro dialectal y en la mayor parte del territorio las nuevas generaciones desconocen pr√°cticamente el l√©xico local.

No obstante a lo anterior todav√≠a existen no pocos individuos que hablan cotidianamente en un murciano relativamente bien conservado, pero con el uso de numerosos elementos castellanos mezclados y la ausencia irregular y discontinua de otros elementos murcianos. En menor medida, existen individuos capaces de hablarlo en un nivel considerablemente m√°s genuino y con un predominio total de los elementos dialectales murcianos frente a los elementos castellanos los cuales pueden llegar a ausentarse. Algunos individuos son capaces de escribirlo. De estos perfiles ling√ľ√≠sticos procede la escasa y regular producci√≥n en murciano fluyente en la actualidad, como peque√Īas obras literarias, obras po√©ticas, bandos, algunas traducciones, art√≠culos ling√ľ√≠sticos o jur√≠dicos, letras musicales, vi√Īetas de c√≥mic y otros.


Rasgos fonéticos

Sistema voc√°lico

El murciano presenta, al igual que el andaluz oriental, un sistema voc√°lico en el que se hallan diez timbres voc√°licos agrupados en pares, teniendo siempre uno de los pares su timbre alargado o abierto en sobremanera.

normal abierta o alargada
a æ
e …õ
i ńĮ
o …Ē
u Ň≥


Funcionamiento del sistema voc√°lico

La vocal abierta o alargada funciona como marca de plural:

en singular en plural
la casa læc-casæ (escrito las casas o lah casah)
el perro l…Ēp-perr…Ē (escrito los perros o loh perroh)
el verde l…Ēf-ferd…õ (escrito los ferdes o loh ferdeh)
el g√ľey l…Ēh-weńĮ (escrito los g√ľeis o loh g√ľeih)
el la√ļ l…Ēh-laŇ≥ (escrito los la√ļs o loh la√ļh)

Asímismo este tipo de vocal evita la confusión entre algunas formas de la flexión verbal, especialmente entre la 2ª y 3ª persona del singular:

2ª persona 3ª persona
anda andæ (= andas)
tocaba tocabæ (= tocas)
pierde pierd…õ (= pierdes)
cuenta cuentæ (= cuentas)


El sistema voc√°lico murciano y sus similitudes con los sistemas de otras lenguas.

El hecho de que en murciano la marca de plural sea una vocal y no -s sugiere que se asemeje a las hablas de la romanía oriental (italiano, siciliano, rumano...) cuya marca de plural es vocal. Por otra parte el sistema vocalico murciano tiene similitudes con el del latín en lo referente a la formación del plural de ciertos femeninos (Cf. rosa > rosæ, capsa > capsae).


Por una parte este sistema de diez timbres voc√°licos agrupados en pares propio de dialecto murciano y del andaluz oriental tiene similitudes con el de ciertas hablas del grupo retorrom√°nico[1] y por otra en cierta modalidad de √°rabe de T√ļnez el sistema voc√°lico est√° formado por tres vocales /a/, /i/ y /u/ que cuentan con sus respectivos pares modificados.[2]

Rasgos conson√°nticos

√Āreas fuertemente lle√≠stas (rosa fuerte), √°reas con presencia de lleismo y yeismo (rosa claro) y √°reas casi totalmente ye√≠stas (gris).
Reajuste se sibilantes en el espa√Īol moderno.

El repertorio conson√°ntico del dialecto murciano es b√°sicamente el mismo que el del espa√Īol general, salvo algunas diferencias:

  • Existencia de una consonante pospalatal velarizada procedente de las s√≠labas quia, quie y quio. Se localiza en el habla de la Huerta de Murcia y en la escritura generalmente no se representa no obstante suele verse escrita con ch (por aproximaci√≥n) en diversas localizaciones.
  • Existencia de v labiodental, con car√°cter distintivo fonol√≥gico. No es la continuaci√≥n de v romance sino resultado de la fricativizaci√≥n de b (Cf. votas, esvarar). Suele representarse en la escritura, en otros casos es representado con f y en muchos casos no se representa.
  • Las consonantes ele y erre en los casos en los que iban ante otra consonante (p. ej. alto, perder) evolucionaron a un sonido √ļnico mixto que mantiene el car√°cter [[alveolar], es decir, suenan igual alto que arto sin haber plenamente una ele o una erre (Garc√≠a Soriano; Gomez Ort√≠n)
  • Existencia residual de / É/, lexicalizada o localizada, seg√ļn algunos estudiosos (Garc√≠a Soriano; 1932) presente en vocablos como xenta, xiular, xo. Es representado en la escritura murciana con ch (por aproximaci√≥n).
  • La che murciana es distinta a la del espa√Īol normativo, siendo descrita por algunos estudiosos (Garc√≠a Soriano; 1932) como una prepalatal fricativa [Ňĺ], que en la pronunciaci√≥n enf√°tica tiende a una √°pico dental mojada africada sorda con una tenue resonancia nasal, la cual en muchos casos es una nasal plena (Cf. muncho -a, lunchar", gordoncho -a, mancha, mencha, flencha...).
  • En algunos lugares eye y elle se igualan y adquieren un fuerte rehilamiento.
  • La secuencia inicial ye- o lle- (procedente de hie-) presentan en su car√°cter palatal un t√≠pico matiz velar que puede llegar a tornarse en g plenamente, como en guierba" (< yerba, llerba < hierba ) o en guierro (< yerba, llerba < hierba).
  • El sonido jota y el de la h aspirada (procedente de efe, de aspiraci√≥n √°rabe o de la fricativizaci√≥n) se hallan igualados entre s√≠. Son representados conj y su sonido var√≠a desde una consonante obstruyente, fricativa velar sorda hasta una simple aspirada o el de una uvular vibrante sorda como la dada en la provincia de Ja√©n.
  • Las consonantes /p/, /t/ y /k/ presentan un car√°cter aspirado en los casos que van tras s.
  • La interdental (escrita c y z) es pronunciada en posici√≥n inicial de s√≠laba con un tono m√°s sordo y enf√°tico que su correspondiente en espa√Īol normativo.

- Acerca de sordas y sonoras intervoc√°licas

  • Son numerosos los casos de mantenimiento frecuente de sordas intervoc√°licas o bien de la presencia de una sorda en lugar de una sonora. Cf. cocote (cogote), cocotazo, cancro (cangrejo), poyata (en Lorca: muro de piedra en seco), parata, "chenta" (< lat. semita), sermonata (= sermonada), acachar, alcayata, engangrenar", cangrena y encangrenar, pescatero -a, vinatero -a, pinato, cayata, falluto, capolar, Caputa (Paraje en Mula), caparra (garrapata), cap√≠tulo (= cabildo), s√ļpito (= s√ļbito), molata, "escorrata" "Ficaria" (Paraje en Blanca), "poyata" (Lorca), "volandero". En la toponimia Caravaca, Moratalla, La Molata, La Mulata, Caputa.
  • Numerosos casos donde se aprecia una permuta conson√°ntica entre sordas /k/ y /t/. Cf. La R√°pita o La R√°pica, tavacote (< cavacote), t√°pena o t√°pana(< caparis), friolenco (< friolento), cantamusa (< cancamusa), a tatas (a catas < a gatas), chito (< chico, en Cieza), entibocarse (= equivocarse), estiba (< esquiba).
  • Sonorizaci√≥n frecuente de consonantes sordas: "gambusino" (campesino), "morga" (morca), "alh√°bega" (albahaca), "chiguito" (chiquito), "reg√ľestar" (recostar), "bambolla" (lat. ampolla), etc.
  • Neutralizaci√≥n conson√°ntica de /k/ y /g/ en posici√≥n inicial de palabra: guchillo, cangrena, garraspera, galasparre√Īo, aibola (caveola), ec√©tera.
  • Permuta entre /b/ y /g/ generalmente ante vocal /u/ o /o/: busano, bujero, abora (agora, ahora), cobollo, bustar, bufar o gufar, arbullo (cat. orgull).


- Caida de sonoras intervoc√°licas

  • P√©rdida generalizada de la d intervoc√°lica: ven√≠o (venido), majal (majadal),, boa (boda), io (ido), nio (nido).
  • Ca√≠da frecuente de la consonante sonora intervoc√°lica g: juar (jugar), miaja (migaja), mijica (migajita), piujal (pegujal), cuj√≥n, etc.
  • Acerca de la b, hay tendencia a que desaparezca (Cf. caeza,bua", caizo, raiblanca) pero tambi√©n tiende a mantenerse en otros casos y en otros incluso existe una b epent√©tica (Cf. cobete, toballa, bubo, rabiblanca, buba, sabuco).

- Grupos conson√°nticos latinos

  • Los grupos /pl/ y /cl/ latinos aparecen palatalizados (Cf. llover, lluvia, llamar, chopo...) excepto en algunos casos puntuales (Cf. plantaje o plantain, El Plan).
  • Conservaci√≥n general del grupo latino /fl/. Cf. flama, flamante, flamar, suflama y soflama, inflar, infleta, botinflar, botinflao.
  • Presencia del grupo conson√°ntico -ns- intervoc√°lico en bastantes vocablos. Cf. ansa, nansa, pansa, pansir, pans√≠o, suspensar, ans√≠n, ansina
  • Reducci√≥n del grupo ‚Äďpt- latino a ‚Äďpp- en neologismos (atto, attit√ļ) el cual aparece totalmente simplificado en voces antiguas (siete, seteno, setenil, etc).

- Sobre f y g latinas

  • Respecto a /f/, si bien predomina la soluci√≥n enmudecida permanecen abundantes casos de mantenimiento, bien en su forma original (Cf. Fenazar, fen√°s, vafada, fito a fito, manifacero, ferrija, Ficaria, figue) o bien de manera aspirada (se mantiene la aspiraci√≥n siempre ante /u/ como en huerte, huerza, huente, humar, humo, conhundir, etc; se mantiene en algunos casos ante /o/ como en hormar, hondo, hongo, hopo, etc; se mantiene en algunos casos ante /a/ como en haldar, hambre, etc.
  • La g latina permanece en casos como tragilla, tragillar, chamelgar (< *gemellicare), 'cherol' (< *gerolus), chamelgo, retagila, agestar, etc.


- Otros

  • Numerosos casos lexicalizados de evoluci√≥n de b > m- as√≠ como tendencia a dicho fen√≥meno: mandurria, Menj√ļ (Abenhud), meneno, comenencia, mo√Īiga, camota (cabota), etc..
  • Ca√≠da de todas las consonantes finales excepto /n/: caen la consonante /s/ ['k√¶Őěs√¶Őě] (casa por "casas"), la consonante /r/ [k…Ē'm…õ] (com√© por "comer"), la consonante /l/ [k√¶Őě'n√¶Őě] (can√° por "canal"), la interdental representada con z (alj…õ, por `aljez¬ī) y en general todas las dem√°s (`rel√≥h¬ī por `reloj¬ī, `almotarih¬ī por `almotarif¬ī, `az√ļh¬ī por `az√ļt¬ī, etc...
  • Presencia de una consonante alveolar ante interdental en muchos casos: romanza (romaza), bercicleta, Jarcinto, marzap√°n, calluerzo (cariosus), almarzara, marzap√°n, etc.
  • Se mantiene tambi√©n la desinencia latina en -ba para los imperfectos de indicativo (teniba, queriba, lloviba, saliba, rompiba, cumpliba, comiba...).
  • P√©rdida de la secuencia intervoc√°lica ‚Äďer-: desipela (erisipela), quisi√° (quisiera), quisi√≥n (quisieron), hubi√° (hubiera), hubi√≥n (hubieron), ju√° (fuera), vini√°mos (vinieramos), etc.
  • En algunas zonas como en la Vega Baja o el Campo de Cartagena era frecuente el seseo (sanguango por "zanguango") mientras que en la Vega del Segura era muy usual el ceceo sobre todo en posici√≥n inicial de palabra: cerrucho (serrucho), bizuejo, liciar (lisiar), zapo (sapo), cencillo, "zajar", zalpicar, zofra, etc..

- Alveolares

  • Neutralizaci√≥n de las l√≠quidas /l/ y /r/ en posici√≥n implosiva, ya documentado entre los moz√°rabes, en un fonema alveolar mixto: fartar (faltar), calpintero (carpintero), arto (alto), almario (armario), etc.
  • Nasalizaci√≥n de l/ o /n/ implosivas: anguno o ambuno (alguno, arguno), cuncusilla (culcasilla), etc.
  • Permuta entre /l/ y /n/: √°lima (anima), manilla (malilla), alimal (animal), tarata√Īa (telara√Īa), a√Īilos, perorata, etc.
  • Paso de la dental /d/ hasta /l/ o /r/ simple: melecina (medicina), meralla (medalla), siguirilla (seguidilla), etc
  • Presencia frecuente de una nasal ep√©ntica ante /p/: timple, himpoteca (hipoteca), himp√≥crita, etc.
  • Presencia de una nasal ep√©ntica ante palatal ch√©: muncho (mucho), bolinche, acembuche o zambuche, lunchar, mencha, menchero, etc.

-Sobre la palatalización

  • Palatalizaci√≥n de /k/ ante yod: `cherer¬ī (de `quierer¬ī, cast. querer); zagalicho (zagaliquio), `poquicho¬ī (poquiquio) (En realidad `ch¬ī es s√≥lo una graf√≠a aproximativa pues la consonante citada tiene su propio sonido palatal caracter√≠stico de s√≠ diferenciado de otras palatales).
  • Palatalizaci√≥n de /d/ ante yod: presillo, poyo (podium), suiciyo, rebuchar (repudiare), yadema (diadema), etc.
  • Palatalizaci√≥n de /l/ en entorno de yod o en posici√≥n inicial de palabra (Cf. manlleva, llebre, llengua, lletra, llibro, lletura, callente, llampar, llampo, alluego.)
  • Palatalizaci√≥n de /n/ ante yod o en entorno de yod: escruti√Īo, ara√Īa (aranea), To√Īo (Anto√Īio), i√Īesta (hiniesta, retama), pecu√Īa, Espa√Īa, matrimo√Īesco (matrimonial), ara√Īa (aranea), a√Īeblar (anieblar), √Īebla, etc.
  • Palatalizaci√≥n usual de /n/ en posici√≥n inicial o intervoc√°lica. Cf. √Īudo, √Īudoso, a√Īudar, √Īora, enro√Īar (tamb. enronar), enrobi√Īar (tamb. enrobinar).
  • Palatalizaci√≥n del grupo latino -gn- y -nn- (Cf. ca√Īuto, √Ďasco (Ignacio), pu√Īo (pugnus), ende√Īar (indignare), cola√Īa (< colunna < columna)).
  • Mantenimiento de palatales medievales: minchar (manducare), panocha, regallo, adivinalla (adivinaja), orilla (< auraticum), bulchaca (< burjaca), Pencho (< Fulgencio), Concha (< Concepci√≥n), carcall√°, cegalloso, gorgollo (gorgojo), o por el contrario velarizaci√≥n de la palatal romance: madrija (madrilla), camarroja, majencar (mayencar), etc.
  • Presencia frecuente de una palatal en lugar de una interdental: pancha (< panza), esjinche, arrechucho (< arrechuzo), punchar (< punzar), puncha, etc.
  • Distinci√≥n de elle y eye, e incluso lle√≠smo. Modernamente predomina el Ye√≠smo especialmente en las zonas urbanas debido a la influencia de los medios de comunicaci√≥n y del castellano.

- Vocalización consonántica

  • Vocalizaci√≥n de /k/ ante /t/ o /k/ en muchos casos (Cf. caraiter, atraitivo, destruici√≥n, dialeuto).
  • Vocalizaci√≥n de /b/ ante consonante: deuda (< debda > debitum), cauza (< cabsa < capsa), ausenta (< absinthium), Ceut√≠ (< Cebt√≠), rauta (< rabta), etc.
  • Vocalizaci√≥n de /d/ ante /r/: m√°ere o m√°ire (= madre), p√°ere o p√°ire (= padre), fr√°ire o fr√°ere (= fraile), lair√≥n (= ladr√≥n).

-Met√°tesis conson√°ntica

La consonante que m√°s se metatiza es la /r/ y la vocal que m√°s la /i/:

  • Met√°tesis de /r/: catreal, Grabiel, treato, cofadre, traganina, amorgonar, etc.
  • Met√°tesis de /i/: naide, zuid√° o zudi√° (ciudad), cudio (cuido), cudiar (cuidar), maniantal (manantial), etc.
  • Met√°tesis de /u/: frauga (= fragua), enjaugar (= enjuagar), estauta (= estatua), etc.
  • La secuencia original /pro/ aparece evolucionada en tres soluciones, primero el mantenimiento (probar), en segundo lugar su evoluci√≥n a /pre/ (precurar, prenunciar, preducir, preduci√≥n, prepart√≠a) y en tercer lugar su simplificaci√≥n en /po/ (pograma, poblema, pofesional, pomesa, pofesor).
  • Paso de la secuencia /per/ hasta /pre/ (premitir, pretenecer, premanecer)

El murciano y su relación con las lenguas románicas

El murciano linda con cuatro modalidades ling√ľ√≠sticas, con el andaluz, con el manchego, con el castellano churro y con el valenciano, formando un continuum ling√ľ√≠stico con las tres primeras y de modo parcial con la √ļltima.

Comparte los t√≠picos rasgos propios del espa√Īol meridional junto con el andaluz, el extreme√Īo, el manchego y el canario numerosos rasgos fon√©ticos, tales como la desaparici√≥n casi general de `d¬ī inicial e intervoc√°lica, la caida de consonantes finales, el seseo, el ceceo y el heheo, el lleismo y el yeismo, la aspiraci√≥n de `f¬ī, la neutralizaci√≥n o confusi√≥n entre `l¬ī y `r¬ī ante cualquier consonante y otros muchos.

Por otra parte comparte numerosos elementos ling√ľ√≠sticos propios del sector oriental de la pen√≠nsula Ib√©rica y la zona sur de Francia, que son elementos usuales en aragon√©s, navarro, ribagorzano, catal√°n, valenciano y gasc√≥n. La mayor parte de estos elementos son l√©xicos.


Origen del dialecto murciano

El Reino de Murcia en el contexto de los territorios de la Corona de Castilla.
El Reino de Murcia en el contexto de los territorios de la Corona de Castilla en 1590.
División territorial de 1833 donde aparece la región biprovincial de Murcia.

El murciano es un dialecto surgido de la mezcla de diversas variantes ling√ľ√≠sticas que se cruzaron en el Reino de Murcia a ra√≠z de su conquista por la Corona de Arag√≥n y por la Corona de Castilla en los siglos XIII y XIV: dichas variantes ling√ľ√≠sticas fueron principalmente el romance andalus√≠, el √°rabe, el catal√°n, el castellano, el aragon√©s, el [[provenzal); a una base rom√°nica se superpusieron una gran cantidad y variedad de todo tipo de elementos ling√ľ√≠sticos procedentes de una amplia gama de variantes ling√ľ√≠sticas que han ido llegando o influenciando al sureste de la pen√≠nsula Ib√©rica.

El dialecto murciano se muestra como un dialecto ibero-rom√°nico en el que se hallan diferentes elementos ling√ľ√≠sticos atribu√≠bles a un primer sustrato prerromano y latino y ulteriormente a un sustrato del romance andalus√≠ as√≠ como diferentes elementos ling√ľ√≠sticos procedentes del √°rabe tanto en su modalidad culta y dialectal, del aragon√©s, del occitano (o provenzal), del catal√°n (o valenciano), del castellano antiguo o moderno, de la norma acad√©mica del espa√Īol moderno, del franc√©s e incluso de la lengua cal√≥; asimismo el dialecto murciano tiene un parecido notable con los dialectos italianos.

En el murciano preponderan las m√°s conocidas soluciones fon√©ticas del espa√Īol moderno (enmudecimiento de f y g latinas, conversi√≥n de los grupos pl- y cl- en la palatal elle, etc)de ah√≠ que haya que considerarlo como un dialecto del espa√Īol.

Fuentes y Ponte comentaba en el capítulo "Lo que olvidóseme" de su obra "Murcia que se fue" que tras la reconquista el Reino de Murcia se impuso el provenzal como lengua oficial y en otra parte de la obra comenta que los vencedores cristianos de la Corona de Aragón impusieron en el Reino de Murcia un aragonés muy influenciado por el provenzal, la cual se fundió con el habla preexistente y posteriormente con el castellano. Justo García Soriano también comentó que tras la conquista por los cristianos del Reino de Murcia se impuso el provenzal como lengua oficial.

Por otro lado Justo Garc√≠a Soriano al estudiar las aportaciones ling√ľ√≠sticas de los pueblos que habitaron o dominaron el antiguo Reino de Murcia procede a considerar primero al elemento moz√°rabe del Reino de Murcia, del que dice que representa el sustrato ling√ľ√≠stico ind√≠gena preexistente a la conquista cristiana, para a continuaci√≥n ir considerando la influencia y herencia aportada por las sucesivas aportaci√≥nes ling√ļ√≠sticas del √°rabe,castellano, aragon√©s y catal√°n-valenciano, de los cuales afirma que contribuyeron en mayor o menos media a la conformaci√≥n del dialecto murciano.

Recientemente est√° cobrando valor e inter√©s la hip√≥tesis del murciano como una variante rom√°nica castellanizada, fundamentado por el hecho del predominio de aquellas soluciones fon√©ticas consideradas propias y t√≠picas del espa√Īol moderno (enmudecimiento de /f/ y /g/ latinas, reducci√≥n ei > e, palatalizaci√≥n de PL, CL y CT, deshacimiento de ap√≥copes, etc) pero con el mantenimiento de una morfolog√≠a, fon√©tica y l√©xicos esencialmente ibero-rom√°nica con caracteres propios.

El murciano en relación con el mozárabe o romance andalusí

El moz√°rabe o romance andalus√≠ fue ([3] ) el lat√≠n dialectal, lat√≠n hisp√°nico o romance que se habl√≥ en territorios de la pen√≠nsula Ib√©rica bajo alguno de los varios estados isl√°micos que existieron entre los siglos VIII y XV. Su uso no iba ligado a la profesi√≥n de una determinada religi√≥n y pesar de ser lengua vern√°cula de diversos elementos poblacionales (cristianos moz√°rabes, jud√≠os y musulmanes (especialmente descendientes de peninsulares o mulad√≠es) qued√≥ pr√°cticamente eclipsada y relegada en el plano cultural, social y religioso por lenguas como el √°rabe , el lat√≠n y el hebreo, y a√ļn en ocasiones por otras modalidades rom√°nicas como gallego y provenzal que florecieron y adquirieron prestigio durante √©poca andalus√≠.

Seg√ļn el resultado de algunos estudios ([4] ) el moz√°rabe o romance andalus√≠ continu√≥ siendo hablado en las tierras murcianas durante todo el periodo andalus√≠ hasta pasado el siglo XIII cuando hab√≠a sido ya incorporado el Reino de Murcia a la Corona de Castilla y se produjo una fuerte persistencia de elementos moz√°rabes en el murciano (tanto poblacionales como ling√ľ√≠sticos). Algunos estudios comentan que en relaci√≥n con el dialecto murciano el moz√°rabe fue en el siglo XIII la sedimentaci√≥n ling√ľ√≠stica ind√≠gena del Reino de Murcia.

Han llegado varias referencias a la lengua latina o romance hablada en el sureste de la pen√≠nsula Ib√©rica durante el periodo andalus√≠, en las cuales por lo com√ļn suele mentarse bajo denominaciones como 'aljam√≠a' (a«ßam√≠yya), 'latin√≠' (Lathinńę)y 'latin√≠a'. Algunas son ([5] )


  • El ge√≥grafo Ibn Khordadhbeh (AbŇę l-QńĀsim  ŅUbayd AllńĀh ibn KhordńĀdhbeh, 820 - 911) mencion√≥ y distingui√≥ dos hablas o lenguas en la pen√≠nsula Ib√©rica: la andalusiyya, en el Sur y la afrangiyya al Noreste.


  • El historiador Benalcut√≠a comentaba que con la llegada del ej√©rcito de Abdala a la capital de los dominios de Daysam ben Ishaq (regi√≥n de Tudmir, principios del siglo X) sucedi√≥ que
¬ęel pueblo grit√≥, en el dialecto de aquella tierra, pidiendo paz¬Ľ


  • El prodigioso sabio murciano del siglo XI Ibn Sida (AbŇę-l-Hasan `Alńę ibn IsmńĀ`ńęl al-Musrńę al-Andalusi al-lugawńę) al principio de su obra Kit√§b al-Mujassas se disculpa previamente por los posibles errores que pudiera cometer en la lengua √°rabe en la que escribio tal obra, se√Īalando
¬ęy ¬ŅC√≥mo no he de cometerlos yo, si escribo en tiempos tan alejados y teniendo que vivir familiarmente con personas que hablan en aljam√≠a?¬Ľ


  • El m√©dico y bot√°nico zaragozano del siglo XI Ibn Buqlaris (Yonah ben Isaac ibn Buqlaris al-Israili]]) cita en su obra Kitab al Mustaini ciertos nombres vern√°culos de plantas procedentes de la aljamia o latin√≠a del oriente de al-√Āndalus.


  • El m√©dico y bot√°nico malague√Īo del siglo XIII llamado Ibn al-Baitar (Diya al-Din Abu Muhamad Abd Allah ibn Ahmad, al-Malaq√≠ (el malague√Īo) y al-Nabat√≠ (el bot√°nico)), que vivi√≥ entre 1190 o 1197 y 1248, comenta en una parte de su obra Al GŐēńĀmi 'li mufradńĀt al adawiya wa al ań°di la equivalencia entre las voces latin√≠a y aljam√≠a, y citando nombres de plantas corrientes del sureste de la pen√≠nsula Ib√©rica hace alusiones a la aljam√≠a del oriente de al-√Āndalus.


Debido al vac√≠o documental algunos estudiosos solo se han atrevido a catalogar como voces heredadas del moz√°rabe a l√©xico como aletr√≠a, verrugo, aljez, asina, caliche, canuto o canute, caparra, capuzar, compa√Īa, bayoco, barchilla, juntamento, morciguillo, ', cutir, cabolo, mola o muela, arroyo o royo, saldorija, morra y morro y morr√≥n, buque, pagamenta, asina, pancha, bujarasol, perfolla, garabato, mo√Īo, quijero, aseguranza, t√°pena, cisca, visibilo, bleda y otros.

En el sureste de la pen√≠nsula Ib√©rica durante el periodo andalus√≠ la lengua latina o la lengua romance llev√≥ a cabo junto a la lengua √°rabe una influenciaci√≥n y mestizaje ling√ľ√≠stico mutuos, en distintos niveles dependiendo de factores culturales, poblacionales, religiosos y geogr√°ficos. Existen vocablos murcianos que por componer elementos de la lengua latina o romance y la lengua √°rabe evidencian tal mestizaje, como alcipr√©s, abercoque, alcancil o alcacil, almediod√≠a, alazor, alpargate y otros.

Algunos top√≥nimos del √°mbito ling√ľ√≠stico murciano evidencian una trancisi√≥n desde el moz√°rabe, como Lorca (ant. Lurqa), Murcia (ant. Mursiya), El Fond√≥n (ant. al-Fund√ļn), La Herrera (ant. Alferraira), Orihuela (< Al-`UŠłŹrńę UryŇęla, wryŇęla y wrywla, Ibn BaŇ°kuwńĀl AwryŇęla, wryŇęla y wrywla; al-Bakrńę Urywla, An√≥nimo del siglo XI wrywla Aurarń≠ŇŹla).

La lengua √°rabe en el dialecto murciano

La lengua √°rabe, hizo acto de presencia en el sureste peninsular ya desde el siglo VIII, y en su modalidad culta y dialectal, fue lengua culta, materna y popular de naturales del sureste peninsular hasta bien avanzado el siglo XVI.

En el dialecto murciano quedan vestigios de la lengua √°rabe, tanto de la modalidad culta como la su variedad dialectal. La presencia de voces √°rabes en el dialecto murciano es muy notable, tanto aquellas de uso compartido con otras hablas (espa√Īol, aragon√©s, catal√°n, valenciano, andaluz, manchego) como aquellas de uso propio de la regi√≥n.

Se baraja una cifra superior a 3000 arab√≠smos l√©xicos en el dialecto murciano (incluyendo los de uso exclusivo en murciano como los de uso compartido con el castellano, valenciano, catal√°n, aragon√©s, andaluz, extreme√Īo, etc) no obstante se precisan estudios m√°s profundos.

Algunos arabísmos léxicos peculiares del murciano son:

abellota, abercoque, acembuche, acendr√≠a, ace√Īa o ce√Īa, acequia o cequia o acieca o cieca, aciar, azabara o alzabara o acibara o cimbara o alcimara o cimara, acirundaja o cerundaja, acimboga o cimboba, adobar, adover√≠as, afalfa, alfarrazar o afarrasar, afarraso, agua nafa, ajorrar, ajorro, aladroque, alamb√≠n, alam√≠n, alar√≠s, albacor√≥n, albar√°n, albard√≠n, albell√≥n, alberca, alcabor o arcabor, alcacel, alcacil o alcaucil o alcancil, alcaid√≠a, alcaide, alcanc√≠a, alcacilera, alcag√ľeto, alcaid√≠a, alcantarilla, alcatifa, alcuza, aldaba, aldaba moruna, alaj√ļ, aleja o leja, aletr√≠a, alfaba, alfajor, alfarda, alfard√≥n, alf√©izar, alfor√≠n o algor√≠n, alfurre o aljorre, alfarsia, alficoz, algaidonar, alguaza, alh√°bega, alhania, alhucema, aliac√°n, alj√©vena, aljibe, alizar, almadraque, almagr√°n y almagrana, almaina, almaja, almajar o almajas, almajara, almajarra, almaraqueja, almarchas o almarches, almarga, almazara o almarzara, almazareta, almenara, almoj√°bena, almoxarifazgo, almotac√©n, almud√≠, alquilate, amagas√©n, aojala, arambol, ara√Īa y arana, arcarde, arcazaba, argalloba, arjuma o ajuma o juma, armar√°, armilla, arracl√°n, arr√°ez, arrear, arrecife, arroba, arrotova, asequ√≠, ata√ļ o ata√ļl, ataurique, atoba, atobar y atobao, azadar, azaga, azarbe, azarbeta, azarb√≥n, azarja, azofra, az√ļ o azul, azulejo, bacoreta, bardoma, bardomar, bardomera, barrano, ceje, ce√Īa, cofa, charate, daraxarife, dasta y hasta, dula, embardomar, engarcilar, enjaretar, entina, nesbalijar, ezaga, falca, fardacho, galv√≠, gambujo, g√°rgol, garrofa y garrofero, guajerro, h√°gamo, inda, jabeg√≥n, j√°cena y j√°rcena, jalandro, jalar, jameter√≠a, jametero -a, jara√≠z, jarapa, jarapotear, jaricar, jarrero, jativ√≠, jelepa, jerife, jeta o geta, jonjol√≠, julepe, maquila, marful y manful, margual, marraja, matalahuva, misino, misquino, mona, manflorita, merancho, nucla o nuncla, √Īora, √Īoro, ojala o ojal√°, aojala o aojal√°, paniquesa, rabal, rafa, rafal, rafal√≠, rafe, rauta, real, sarria, sobreacequiero, tahulla, taibique, tamborinazo, tramuso, tut√≠a, ¬°use!, valed√≠, zabacequias, zafa, zafr√°n, zaga zagal, zahor√≠, zalefa, zamacuco, zamboa o acimboga, zambudio, zarad√≠a, zarag√ľel, etc...

Algunos topónimos en la Región de Murcia procedentes de elementos de la lengua árabe son:

Alcantarilla, Abar√°n, Ceut√≠, Guadalent√≠n, Alhama, Abar√°n, Oj√≥s, La Alcayna, La Alberca, La Alberquilla (Librilla), Alquer√≠as, El Raal, Zaraiche, La Albatal√≠a, Los Alc√°zares, El Carmol√≠, Javal√≠ Nuevo, La √Ďora, Alhagueces, La Alcanara, Monte Arab√≠ (Altiplano), r√≠o Alh√°rabe (Noroeste), La Atalaya (Monta√Īa en Mazarr√≥n), La Atalaya (Cieza), Alquibla (comarca de Mula), La Alquibla (Archena), Almadenes (Cieza), El Algarrobo (Abanilla), Rodeo de Huatazales (Comarca de Mula), Embalse de Algeciras (Comarca de Mula), Mahoma (Paraje en Ricote), Algaida (Archena), Mazarr√≥n (ant. Almazarr√≥n), Los Allozos, La Azoh√≠a, La Aljorra, Molinos Marfagones, El Algar, Beniel, Beniaj√°n, Rinc√≥n de Beniscornia...

El murciano e hipótesis sobre la influencia del catalán

En unos momentos determinados aparecieron una serie de publicaciones que postulaban y exaltaban una herencia e influencia ling√ľ√≠stica del catal√°n sobre el murciano de gran magnitud, seg√ļn se narra superior a la herencia e influencia aragonesa y moz√°rabe. Algunos de los m√°s representativos son 1) Murcia, ¬Ņun pa√≠s catal√°n frustrado? , Vicens M. Rossell√≥ i Verger. 2) El murciano como resultado del contacto ling√ľ√≠stico medieval castellano-catal√°n, Jordi Colomina i Castanyer. 3) El catal√°n en Murcia, M. √Ängels Viladot i Presas).

Sin embargo la argumentaci√≥n y la perspectiva ling√ľ√≠stica, hist√≥rica y sociocultural dada en este tipo de art√≠culos sobre el Reino de Murcia y o la cultura murciana no es totalmente veraz y o viene previamente seleccionada o modificada. Una muestra de ello es que cuantos rasgos se afirman de modo indiscutible como herencia catalana en murciano pueden explicarse m√°s bien como herencia aragonesa, occitana o moz√°rabes, lo cual significa que existen alternativas, algunas de ellas m√°s viables por diversas circunstancias(a saber, bajo hechos como la existencia de nativos del Reino de Murcia de entre los cuales una parte seria romanico-parlante y el asentamiento numeroso en el reino de occitanos, navarros, aragoneses, y no s√≥lo de catalanes) y que es posible prescindir de la teor√≠a de la herencia catalana, que es la √ļnica opci√≥n tenida en cuenta en dicha teor√≠a de la herencia catalana.). As√≠ pues, se disponen de datos suficientes para dar por cierto que el papel del catal√°n fue irrelevante en lo referente al origen y composici√≥n del murciano (bajo an√°lisis serio e imparcial no habr√≠an apenas m√°s de 100 catalanismos l√©xicos). Por otra parte en la teor√≠a que argumentan estudios de este tipo se sostiene que la herencia catalana en murciano procede de los albores del siglo XIII y XIV (cuando la Corona de Arag√≥n se apoder√≥ del Reino de Murcia y comenz√≥ el establencimiento de gentes de dicha corona) no obstante no es posible conocer el siglo o momento de introducci√≥n de un catalanismo l√©xico o fon√©tico el dialecto murciano (el l√©xico y fon√©tica murciana, salvo en casos puntuales, no est√°n documentados hasta mediados del siglo XIX y principios del XX, con la aparici√≥n de las primeras obras en murciano o sobre el murciano).

Por otro es preciso tener en cuenta que el l√©xico y antroponimia de la Regi√≥n de Murcia atribuible a un origen catal√°n es tambi√©n f√°cilmente asociable a antroponimia de origen aragon√©s, occitano o incluso castellano antiguo, romandalus√≠ o simplemente romance. El hecho no es en absoluto parad√≥jico y es un simple reflejo del origen latino com√ļn a todas estas influencias que en el caso del aragon√©s, catal√°n (o valenciano) y occitano (o provenzal) va temporalmente mucho m√°s all√° de la simple desmembraci√≥n del imperio romano por lo cual no es posible determinar como catal√°n a un l√©xico o antrop√≥nimo murciano que mismamente puede proceder del occitano y o del aragon√©s o proceder de un antecesor com√ļn latino, y menos por una simple coincidencia fon√©tica.

Esta teor√≠a que sostiene y abulta una herencia catalana enorme sobre la lengua en el territorio del antiguo Reino de Murcia se apoya generalmente en dos referencias pseudohist√≥ricas, por un lado en las palabras del cronista de Jaime I Ram√≥n Muntaner que escribe que tras la conquista en Alicante, Cartagena y Murcia quedaron "vers catalans" y que se hablaba "lo plus bell catalanesc del mon". No existe controversia acerca de la veracidad de sus palabras y desde la √≥ptica acad√©mica tal afirmaci√≥n est√° totalmente desacreditada y tildada de ilusoria y exagerada (v√©ase por ejemplo lo que opina Ram√≥n Men√©ndez Pidal) pues entre otros hechos, Muntaner estaba reci√©n nacido y en su tierra natal en el momento en el cual √©l asegura que en aquellos lugares se hablaba aquel catal√°n por lo cual no fue testigo presencial de los hechos que narra. Por otro lado otra opini√≥n sobre la que se sostienen las teor√≠as de la herencia catalana de consideraci√≥n es la que en la obra `Vocabulario del dialecto murciano¬ī del fil√≥logo e historiador Justo Garc√≠a Soriano se afirma, que tuvo un papel decisivo el catal√°n sobre la configuraci√≥n del murciano y que casi el 50% de l√©xico peculiar de la Regi√≥n de Murcia es de origen catal√°n, sin embargo tres hechos como menos contradicen dicha afirmaci√≥n: uno es que Soriano entiende por "l√©xico peculiar murciano" solo a aquel l√©xico no dado o no usual en castellano, segundo que previamente en ese 50% ha incluido gran n√ļmero de voces aragonesas, occitanas, moz√°rabes e incluso √°rabes. Tercero en su propia recopilaci√≥n l√©xica atribuye a un origen catal√°n 400 voces del total de 4000 recopiladas en su obra (ni siquiera un 10% del total recopilado), y cuarto sobresale el hecho que Garc√≠a Soriano no recopil√≥ todo el l√©xico de la regi√≥n a la que hace referencia (dado que en su Vocabulario faltan cientos y cientos de vocablos murcianos que s√≠ se recogen en otros trabajos), por todo lo cual y m√°s, esa la cifra de 10% de catalanismos que hay en la obra de Garc√≠a Soriano ser√≠a en realidad mucho inferior (pues si del total de las miles de vocablos del murciano Garc√≠a Soriano tan solo cita a 400 voces como catalanas, siendo realmente la gran parte de las mismas aragonesismos y mozarabismos). Adem√°s, dadas las similitudes entre hablas, dialectos e idiomas rom√°nicos el origen catal√°n puede discutirse en muchos casos ya que dichos elementos ling√ľ√≠stico atribuidos al catal√°n (por ejemplo panocha, pesol, escarcullar, cobete, boria, llampo, oraje, companaje, almojabena, alhar√≠s, flama...) pueden ser considerados no como catalanes sino bien como aragoneses, otros como occitanos, o romandalus√≠es, o del castellano antiguo...).

Desde la perspectiva de algunos fil√≥logos (JORDI COLOMINA I CASTANYER: El murciano como resultado del contacto ling√ľ√≠stico medieval castellano-catal√°n; Universidad de Alicante) se sostiene que el dialecto murciano es resultado del contacto ling√ľ√≠stico entre el castellano y el catal√°n no obstante esta concepci√≥n del murciano choca con la realidad hist√≥rica y ling√ľ√≠stica del murciano pues atribuye solo a dos lenguas el or√≠gen y composici√≥n del murciano (al castellano y al catal√°n) pero tal como se apreciar en el propio caudal ling√ľ√≠stico del murciano (en los planos l√©xico, morfologico, sem√°ntico, fon√©tico...) no fueron dos sino cuatro o cinco las lenguas que ejercieron un papel principal y decisivo en su formaci√≥n y composici√≥n (el castellano, el aragon√©s, el [[romance andalus√≠]], el catal√°n-occitano y el √°rabe). Es por ello que el murciano no puede ser fruto del contacto ling√ľ√≠stico entre dos lenguas sino entre muchas.

Desde esta perspectiva se concibe al murciano como un dialecto de transici√≥n entre el castellano y el catal√°n (o el [[valenciano alicantino]]), sin embargo los rasgos ling√ľ√≠sticos del murciano no se muestran transicionales entre lo castellano y lo catal√°n del mismo modo como tampoco el valenciano alicantino se presenta como un dialecto transicional entre lo catal√°n y lo castellano. La situaci√≥n no es sim√©trica en absoluto ya que hist√≥ricamente el alicantino viene incorporando cada vez m√°s elementos castellanos y, por tanto, tan solo puede apreciarse la supuesta trancisionalidad en √©poca reciente y m√°s bien por influencia castellana. Es razonable pensar que el dialecto murciano ha seguido la tendencia de castellanizaci√≥n ling√ľ√≠stica en los √ļltimos siglos por lo que es plausible pensar en un dialecto murciano arcaico con m√°s elemento catal√°n, aragon√©s, √°rabe y romandalus√≠) del que tiene actualmente.

Destaca el hecho de que una sorprendente cantidad de casos el catalán y el valenciano se parecen al castellano mucho más que al murciano (en gran cantidad de elementos, como en la sufijación por derivación en la cual en murciano destacan algunos como -iche, -icho, -iquio, -ucho, -uzo, arre-, tres-, -icio), en el vocalismo doble, en la formación del plural mediante vocal y no mediante -s (lo cual aproxima al murciano a la romanía oriental), en el tratamiento de ciertas consonantes o grupos consonánticos romances, en el fenómeno de la geminación consonántica con existencia o no de aspiración...). Por otra parte a modo resumido valgan como paradigmas de la fonetica murciana las siguientes voces que evidencian la evolución fonética no catalana del murciano: llorar, lluvia, llamar, llave; muncho, pecho; caeza; espejo; mano, pelo; suelo o soelo, puente o poente, suerte o zuerte, tierra, piedra;...

Semejanzas con otras lenguas

Lenguas y dialectos hablados en Espa√Īa hacia 1950.

Semejanzas entre el murciano y el catal√°n-valenciano

El dialecto murciano comparte con el catal√°n-valenciano algunas particularidades fon√©ticas, como la palatalizaci√≥n de /l/ inicial (llampo, lletra, lletura) o la permuta voc√°lica entre /o/ y /u/ (sofrir) El seseo que se da en Orihuela y la Vega Baja del Segura viene atribuy√©ndose a la herencia ling√ľ√≠stica valenciana la cual fue all√≠ lengua oficial hasta el siglo XVIII. Asimismo el murciano y el catal√°n-valenciano presentan una gran cantidad de l√©xico heredado de la lengua prerromana, √°rabe y moz√°rabe que no est√°n presentes en castellano.

Algunas de las muchas semejanzas léxicas entre el murciano y el catalán-valenciano son:

acorar, adivinalla, aladroque, abercoque, aladroque, albell√≥n, alh√°bega, alzaria, amerarse, amollar, amorgonar, ancharia, ansa, aponar, atoba, atobarse, ausar, azabara o azabara o alcimara, bambolla, bocha, bolchaca, bonitol, bresca, buba, bufar, caball√≥n, cabernera, cachirulo, calar, calbote, camal, cameta, camota, cancro o cranco, cangrena, canute, cantusear, carota, carrera, cascal, cordeta, cu o cute, cucarse, corcar, crespillo, charrar, charr√°n, chicho, chulla, embolicar, enamoriscarse, endormiscarse, ensobinarse, enza, escarcullar o escarcu√Īar, esclafar, escupinnajo, esporsar, fen√°, feroche, ferrija, flamar√°, fosca, gafarr√≥n, gallete (a), garvillar, g√≠ngol y gingolero, gargoleta, jangl√≥n, jeja, jeta, llanda, llengua, llampo, llampuga, llanquete, llueca, mamprender, mancha y manchador y manchar, manobre, matapollo, meco, mentres, minchar, molla, mota, nacha, noviaje, oliva y olivera, palera, pansir y pans√≠o, pescatero, p√©sol o pr√©sol, picaza, picola, plantaje, porsaguera, puncha, quijal, retijar, revolica, rondalla, rustir, sarria, sipia, sirre o jerri, soca, soc√≥n, solaje, surtir y surtidor, taca, terraje, tornajo, tresmalle, trastajador, val√ļa, yaya, zuro etc.

Semejanzas léxicas entre el murciano y el aragonés

El aragon√©s fue lengua oficial en el Reino de Murcia tras la conquista cristiana, y hasta hace bien poco la Real Academia de la lengua espa√Īola consideraba al murciano como un dialecto del aragon√©s ([6] )

Algunas semejanzas léxicas entre el murciano y el aragonés (muchas de ellas semejantes, también, al catalán):

ababol, abonico, abreojo (abreojos), acachar, acaloro, acorar (acotolar), aguaitar, abaratar, aborrecer, adobar, ag√ľera, ajoarriero, aladro, alam√≠n, alat√≥n, alatonero, alfarda, alfard√≥n, alfarrazar, alfor√≠n (algorin), algez, algez√≥n, alguaza, almenara, almud√≠, aldaba o albolada, albar√°n, albell√≥n, alegrarse, alum o al√ļn, amerar, ancharia, apandar, apa√Īacuencos, apa√Īo y apa√Īar, apavilado, apercanzar, apero, apezonar, aplegar, arracl√°n arramblar, arrear, arrematar, arrobina(d)o y robinar y enrobinar, as√≠n y asina, asner√≠a, atajo, atoba, azulejo, amollar, amorgonar, alzaria, apa, arna, as√≠n y asina, atoba, aver√≠o, avispado, azofra, azud, bachoca, baga, bac√≥n, bandearse, bardiza, barraca, barredera, baxocas o bajocas,bel√©n, blanca, bofo, borrar, bozo, brazal, bresca, broza, baladre, binz√≥n (fiz√≥n), bardomera, bardoma, bizuejo, bleda y blea (bleto), bofo, bolchaca, bolinche, boria (boira), bozo (bozal), brisa, bufa, bufeta, cacera, cachirulo, calentor, calorina, camal (ramal), caparra, capaza, capacear, capazo, capolar, ca√Īuto, car√°iter, caball√≥n, cabezada, calzetero, cambalache, campar, campero -ra, campico, cap√≠tulo, casero, chamorro, collerero, copero, corambre, corca, corcar, cordel, cosc√≥n, corvejones, cox-coj, crujida, cuj√≥n, cular (morcilla), cutiano, caricas, censal, cepo, chamada, chaparra(do) y achaparrado, cocio o corcio o c√≥rciol, corc√≥n, corrental, corrent√≠a, cucar, charrar, chiular (chiflar), chafar, chal√°n, chanada, chanchullo, chepa, chepado, chorrada, chorret√≥n, chulla,, chulain, desocupo, dica o diquia, defisar, delegar, desagenas, desansiado, desfachatez, designias, despepitarse, der, de vano, doblero, duelo, dula, embafar, embolicar, empeltar, encerrizarse, enguiscar, enrobinarse, enrona, enronar, ensobinarse, escachuflar, escaparrar, esclafar, escorreor y escorredor, escudillar, esfilusar, eslapizarse, espatarragarse, espichar, esponjado, estral, estropicio, excusado, exporgar, faloria, fajo, falca, falsa, fandango, farinetas, farolero, fardacho -a, farfalloso -a, fila y fileta, fito a fito, forado, fresquilla (presquilla), fritada, fuchina, fulero -a, fumero, furufalla o furrufalla (burrufalla, borrufalla), futesa, gafarr√≥n, gajo, ga√Īa, garba, garbear, garbera, g√°rgol, garrampa, garrapata, garras, garr√≥n, gayata, geta o jeta, g√≠ngol, golfo, gorrino, grandaria, grilla, gris, guija o guixa, guipar, gusanado, gusanera, ivierno, inda√Īarse, infante, garrampa, garr√≥n, gayata o gay√°, gemecar (chemecar), genial, g√≠ngol, ginjolero, guisca, guisque, gordaria, gorgo, grandaria y grandarie, guara√Īero, hala, haldeta, historiado, horno, j√°bega, jaudo (jauto), jaculatoria, jarapotear, jarc√≠a, jaudo, j√≥veno, julepe, justillo, jeta o geta, jetada y jetazo, jipar (guipar), jud√≠a, juguesca, lacha, laminero -a, lapo, lavar yeso, le√Īazo, lezna, llaga, lloradera, lonja, lorca, luciar, macerar, madrilla, madrillera, maltrabaja, mandurria, mandria, mancha y manchar y manchador, manifacero, manta, mardal (mardano), mas, mascarado, matalahuva (matafal√ļa), mauli(d)o, mazacote, melguizo, mel√≥n de agua, melsa, miaja, micer, mida, merendola, milocha, minchar, mincho, miramar, mojete, moa, mona, monda, morca, morga, morg√≥n, morrocotudo, mortichuelo (mortijuelo), muelles, mu√Īido, naya, necesaria, obrero, orillos, oveda(do) (vedado), paniquesa, pansido, pareta, parrel, parvada, pebrete y prebete, pelaca√Īas, perero, perfolla, perola, perputa, pescatero, picoleta, pigota, pilindrajo (filindrajo), pinatar, pineda, pinacho, pirindola, pajuz o paj√ļs o pajuzo, paleta, panizo, panocha, pantasma, papelero, paraula, parrandas, parvada, pelele, pelindusca, pendonear, peneque, perjuicioso, perola, perrera, picajoso, pico y picota, pingo, pipirijaina, pirulo, pisadera, pizco, pocho, poder, poso, porche, portadera, potrear, pozal, pozalear, prieto, probar, procurar, puncha y punchar y punch√≥n y punchazo, quej√≥n, quijal, rafe, rampa, rasera, raspear (rasmear), retestinarse, retijante, riso, rob√≠n, robinarse y robi√Īarse, robinera y ruinera, roseg√≥n y rosig√≥n (resig√≥n), rozar, ruche, rugiar, rug√≠o, rustir, abal, rafe, rampa, rasera, raspa, reblir, reciente, refitolero, repropiar, revoltina, bolde, rosigar, ruche, rujiar o ruxiar, salmorrada, sanjuanero, saque, sarria, sazonadores, sentido, serreta, sopado, soportales, sota, sumidor, sastresa, ses, sogueador, somordo, tabanque, taca, terratremo, to√Īo, trujal, tablas, tajo, tamborinazo, tarumba, teja de agua, tempranero, terretremo o terretiemblo, testerazo, tiberio, tierra blanca, timba, tinglado, tocata, tongada, to√Īina, to√Īo, tormo, torno, torre, trapera, traspuntines, trebajar, trenque, trifulca, troceado o tronzado, trujal, ventano, veta, volada, yaya, yerba, zabacequias, zaborra, zamarrazo, zapo, zarangollo (zaranga), zarpa, zote, zurr√ļn y zorruno (zurrumbre), zuro y otras.

Semejanzas entre el murciano y el italiano

El dialecto murciano tiene bastantes similitudes con los dialectos italianas y aunque algunos autores han comentado estas semejanzas no se han llevado a cabo estudios que abarquen el tema con profundidad.

El murciano, como el italiano, forma el plural mediante a√Īadici√≥n de vocal y no con una -s: en murciano del singular "la casa" se forma el plural "lae casae" (donde -ae- es vocal -a- abierta o alargada) o por ejemplo de "el cielo" se forma el plural "l√∂ ciel√∂" (donde -√∂- es vocal abierta o alargada).

Otras semezanzas son que grupo conson√°ntico /ct/en murciano (cuando no aparece como /it/, /ut/ o /ch/) aparece como /tt/ al igual que en italiano(murc. vittoria, it. vittoria) y en muchos casos incluso redujo a /t/ como en "dotrina" (< dottrina) o "lletura" (< llettura).

√Āmbos presentan enmudecida la -s final latina, que tambi√©n cay√≥ en franc√©s antiguo.(murc. Jes√ľ, it. Ges√Ļ, cast. Jes√ļs).

Presentan presentan la -t final latina caída (murc. localidá; it. località).

Presentan el grupo /pt/ como /tt/ o bien como /t/(murc. siete, settentrional; it. sette, settentrionale). Algunas semejanzas léxicas peculiares entre murciano e italiano son: toballa (toalla), seis (cast. "sois", it. "sei" = eres), taca, robín y enrobinar y otras muchas de interés.

Merece tener en cuenta que se tiene documentada la presencia en el Reino de Murcia de gentes it√°licas (procedentes de G√©nova, Lombard√≠a, Pisa, Sicilia, Cerde√Īa, etc) tanto antes como despu√©s de la conquista aragonesa o castellana, teni√©ndose conocido que exist√≠an estrechas relaciones √©con√≥micas y culturales entre el sureste de la pen√≠nsula Ib√©rica(ya confirmado plenamente en la √©poca de Abenmardenix mediante acuerdos comerciales) y las rep√ļblicas italianas. Por otra parte cierta Cantiga de Alfonso X menciona a gen√∂eses, pisaos e outros de Cezilla (= genoveses, pisanos y otros de Sicilia) avecindados en Murcia y que iban a orar a la Virgen de la Arrixaca establecida en un arrabal.

Murcianismos en el D.R.A.E

Con un significado diferente, aparecen con marca de Murcia las siguientes palabras:

Abruzadera, abruzar, abuelo, acamar, acequiaje, aciguatar, aguacate, aguacatero, aguanafa, ag√ľetas, ajorrar, aladroque, alcancil, aleja, alfarrazador, alfarrazas, alh√°bega, almendra, almuercada, alporch√≥n, alter√≥n, amantar, amarrado, amesar, amorrionarse, andrajo, aniaga, aperreamiento, apiojarse, argunsadera, argunsar, arjuma, arroba, avellana, baga, bajoca, balamido, bambolado, banca, banco, baranda, barchilla, bardiza, bardoma, barja, barra, barraca, barrac√≥n, barrano, barraquero, binza, biznaga, biznaguero, blanca, blanco, bocha, bollo, borradura, borrar, borreguera, bot√≥n, braguero, brenca, brescar, brevera, bubo, bufa, bufado, bujarasol, caballer√≠a, caball√≥n, cabernera, cabeza, caliche, calorina, camal, canear, cansera, cantusear, ca√Īuto, capolador, capolar, carral, c√°scara, cebadil, cendrada, cequi√≥n, cingla, cismar, comuna, condesa, cono, conrear, conreo, copa, corbo, corca, corcar, corral√≥n, corrent√≠a, cranco, crespillo, cuadrilla, cuajar, cuarter√≥n, cuentadedos, cuerva, cunera, cute, chambi, chamorro, chanflon√≠a, changa, chapullar, charrada, charrador, charr√°n, charranguero, chavero, chenta, chepa, chepado, chicharra, chichip√°n, chichote, chigre, chipichape, churubito, chuscarrar, dentell√≥n, desbinzar, descapullar, desperfollar, desrabar, dezaga, diente, doblada, doblador, doncel, dondorond√≥n, drag√≥n, embolicar, embuchada, empanar, empeltar, encasullar, enrafar, enraigonar, enrobinarse, enruna, enrunar, ensobinarse, entandar, enza, escaldufar, escaldufar, escarnamusa, escavillo, esclafar, escombrar, escorredor, escullir, escull√≥n, esmuir, esmu√Īir, espolsar, estiba, fala, falca, falcar, faloria, falsa, fals√≠a, fals√≠o, fallo, falluto, fanfarria, fardacha, fen√°s, ferrija, feseta, fileta, floricol, fog√≥n, fol√≠a, f√≥llega, fosca, foscarral, fraile, fragaza, fuente, gachasmigas, gaibola, gajo, gallardo, gallineta, gamburrino, ga√Īa, ga√Īafada, garapada, garba, garbillo, gargoleta, garigola, garlito, garrampa, garramp√≥n, garzon√≠a, gaveta, gazpacho, giro, gob√©n, golfo, golf√≥n, golisma, gomioso, gorgorito, granito, granuja, gr√≠ngola, guag√ľero, guinea, guizque, haldar, hilera, hor√≥n, huelga, infantillo, jabado, jabalina, jabeg√≥n, jaca, jaluza, jambo, jamp√≥n, jarapa, jarasol, jaropero, jarrero, jatib√≠, jaudo, jeja, jeta, jopo, ladriola, lavija, lavijero, lebranca, lebrilla, legona, lombricero, luciar, luz√°ngano, lladre, llampear, llampo, llamquete, lletear, madro√Īero, madrugada, malet√≠a, mancaperro, manifacero, manojo, mantear, manual, ma√Īacada, ma√Īaco, ma√Ī√°n, margar√≠n, marranera, matahombres, melguizo, melsa, menar, mendema, milgrana, milgranero, milgrano, mindango, mindanguear, mindanguer√≠a, mochoco, molinaje, molinillo, mol√≥n, molondra, mollinica, mona, mota, murciano, nevada, nubazo, √Īora, √Īoro, obispa, olisc√≥n, olivero, olorisca, orete, orilla, oripi√©, orujo, paja, pajuz, palanquinero, palaya, palayero, palera, palmitera, palometa, palomina, pamplina, pan torrado, pana, pandorga, paneta, paniquesa, panizal, panocho, pansido, pansirse, paparajotes, papelero, parada, paradera, parador, pareja, parejero, pasmadizo, pasmar, pava, pavor, payo, pechear, pechuguera, pedacero, pedralla, pelaca√Īas, pelecha, pelechar, peluch√≥n, perchar, perero, perfolla, perigallo, perputa, perrera, perreta, pescadera, pesquera, petaca, picaza, picoleta, pilila, pimentonar, pinatada, pinato, pincha, pinchoso, pinzoleta, piola, pipiritaje, piquel, pis√≥n, platera, plepa, polsaguera, porputa, prunero, pucha, puestero, puncha, punchada, punch√≥n, punchoso, pu√Īete, quesillo, quimera, rafe, raig√≥n, raiguero, rampaina, rasera, rastrillo, real, rebolera, regador, relumbrera, reluz√°ngano, repitajo, retortero, revejido, revolico, rico, rito, rociador, romo, roncador, rosigar, ruinera, rumbar, rumbo, s√°bana, sacada, saldorija, salsear, sanagust√≠n, sangochado, sarria, secay√≥, sillero, sinsorgo, sobrancero, soguero, sopada, sopero, sostre, sota, tabarrera, tabla, tahulla, tainada, tal√≥n, tallo, tanda, t√°pena, tapenera, taranta, tarim√≥n, tarja, tartana, tata, tempranear, tenilla, terceo, terreno, terretremo, timple, tinajero, tito, to√Īa, to√Īina, tost√≥n, tranco, tranquillo, trompa, trompudo, val, varej√≥n, vendo, verdear, vesivilo, vinagrillo, vira, zafa, zambullo, zapo, zofra, zorrocloco, zuro, zurrusco.

Difusión

Hoy día, a pesar de que el murciano es un dialecto casi en desuso, actualmente existen personas, asociaciones y colectivos que pretenden que esta variante dialectal no desaparezca.

En Internet encontramos páginas como [1] donde se incentiva el estudio y difusión del dialecto murciano y donde se pretende que interesados y conocedores del dialecto puedan intercambiar ideas, opiniones intercambiar material o entablar amistad.

Encontramos asociaciones culturales como "L’Ajuntaera pa la plática, l'esturrie y l'escarculle la llengua murciana" (Asociación para la habla, la difusión y la investigación de la lengua murciana). La Ajuntaera se define asímisma en la página http://www.llenguamaere.com/lajuntaera.html:

L’Ajuntaera pa la plática, l'esturrie y l'escarculle la llengua murciana, tal qualo su mesmo mote menta, es una ansociación que tié como enza esturriar por quarsiquier lugar la llengua murciana, escarcullar los fontanares antannones, y la plática, pa poer surtir a quarsiquier presona que quiá trejinar en nuestra llengua.

En la m√ļsica encontramos grupos que alguna vez han utilizado el dialecto murciano como veh√≠culo expresivo, como "Er Tabardillo" o la "Cuadrilla 12 julio esclavejio".

Adem√°s hoy d√≠a contin√ļa apareciendo literatura en murciano, desde estudios y vocabularios hasta cert√°menes literarios hasta bandos huertanos.

El Panocho

El panocho es el nombre con el cual se ha venido conociendo tradicionalmente y popularmente al habla de la Huerta de Murcia, sin embargo, seg√ļn algunos el "panocho" denomina a aquella tendencia literaria del siglo XIX con un lenguaje artificioso, deformante, e hiperb√≥lico creado por escritores murcianos sobre la base de rasgos dialectales de la Huerta de Murcia[2].

Seg√ļn referencias regionales (Garc√≠a Soriano, Alberto Sevilla,etc.) el dialecto murciano ser√≠a s√≥lo una variedad del idioma castellano que constituye el lenguaje peculiar de la Regi√≥n de Murcia y se han documentado los significados tradicionales en el √°mbito dialectal murciano del vocablo "panocho" de

  1. Perteneciente o referente a la Huerta de Murcia.
  2. Habitante de la huerta.
  3. Lenguaje huertano.

Seg√ļn el poeta murciano Vicente Medina:

En mi tierra se cultivaba un lenguaje llamado panocho, lenguaje de soflamas carnavalescas, que imitando el habla regional, la ridiculizaba con acopios de deformaciones y disparates grotescos, me indignaba por eso este panocho. Tal indignación engendró mi ansia de reivindicar el lenguaje de mi tierra, que no era, ni es otra cosa que un castellano claro, flexible y musical, matizado con algunos provincialismos de carácter árabe, catalán y aragonés.
Archivo de la palabra, 1933.

El término panocho fue y es tradicionalmente el término popular y más usado para denominar el habla dialectal tradicional de la huerta de Murcia, independientemente de que otras personas se dedicaran a burlarse y deformar el lenguaje popular e independientemente de que otras personas denominaran "panocho" a la susodicha tendencia literaria.

Al parecer el vocablo "panocho" adem√°s es el gentilicio popular que reciben las gentes del pueblo malague√Īo de Ist√°n, pueblo que curiosamente fue repoblado en el siglo XVI mayoritariamente por murcianos.

El uso de rasgos dialectales murcianos puede encontrarse en varias obras literarias como forma de representar el lenguaje de personajes r√ļsticos y de bajo nivel cultural. Entre estos, destacan Jos√© Frutos Baeza, D√≠az Cassou, Vicente Medina, Miguel Hern√°ndez... A estos autores se pueden a√Īadir Jos√© Mart√≠nez Tornel, Rafael Garc√≠a Velasco y Eduardo Ruiz Casado. Tambi√©n los bandos de la Huerta que se leen en la capital murciana en las Fiestas de Primavera de Murcia suele utilizarse.[4]

A pesar de que est√° extendida la idea que panocho es una palabra inventada por los churubitos (se√Īoritingos) para ridiculizar a los huertanos, lo cierto es que en el pueblo de Ist√°n (M√°laga) sus habitantes, desciendentes mayoritariamente de murcianos que poblaron aquellas tierras en el siglo XVII, siguen hoy denomin√°ndose panochos (con preservaci√≥n absoluta del nombre), y mantienen tradiciones propias de Murcia, pese a no haber permanecido en los valles del Segura en los √ļltimos cuatro o cinco siglos, por lo que permanecieron totalmente al margen de la tendencia literaria que comenta Vicente Medina en la que se deformaba y exageraba el dialecto murciano.

Lo cierto es que la dialectología reconoce un dialecto murciano. Por otro lado en cuanto a la polémica del panocho, sea lícita o inventada esta palabra lo cierto es que las gentes huertanas de la Cuenca del Segura tenían su propia forma de hablar, su propia variedad de dialecto murciano, conocido popularmente como "panocho", el cual destaca sobre las demás variedades por su mayor diferenciación con el castellano normal, por su fonética más arcaica y a la vez más revolucionaria que las restantes, con abundantísisas voces aragonesas, valencianocatalanas, mozárabes y arábigas.

Queda por demostrar si la denominación de "panocho" viene por desprecio a las maneras huertanas o si el término ya era popular y tiene etimología diferente.

A pesar del reconocimiento de una variedad dialectal (Justo Garc√≠a Soriano, Alberto Sevilla, G√≥mez Ort√≠n o Isidoro Valverde √Ālvarez entre otros) la consideraci√≥n social del habla dialectal murciana o pancocha es muy baja.

El panocho y el murciano

Existe un debate en torno a la diferenciación entre el panocho y el murciano.

En la página www.llenguamaere.com se comenta con acierto acerca de la confusión de murciano con panocho:

El hecho de que la mayor parte de la literatura murciana se haya basado, a lo largo de la historia, en la literatura panocha y se le haya dado tintes folkl√≥ricos, ha propiciado que err√≥neamente se tienda a identificar la una con la otra, y esto sumado a la progresiva desaparici√≥n del murciano en la actualidad, hace que en el resto de las comarcas se suela ver el murciano como algo exclusivo de estas tres comarcas antes citadas, cuando en realidad el murciano se ha hablado y se habla en todas ellas (como es el caso del Campo de Cartagena, el Altiplano, el Noroeste, etc.), hasta su poes√≠a se ha cultivado en comarcas como la de Los V√©lez (en Almer√≠a) y poseemos valiosos vocabularios comarcales de todos los lugares murciano-parlantes (el Icue de Cartagena, y los de la Vega Baja, Villena, Lorca, Noroeste, etc.), as√≠ como numerosos estudios ling√ľ√≠sticos que lo demuestran. Al comparar dichos vocabularios comarcales, se ha evidenciado que m√°s del 80% del l√©xico es totalmente compartido.

El murciano en la escritura

La tradici√≥n literaria del murciano se remonta como menos a finales del siglo XIX y la m√°s antigua conocida data del a√Īo 1800. Desde entonces se mantiene una producci√≥n escasa e irregular, casi siempre de obras de extensi√≥n corta y en gran parte de los casos poes√≠a.

El primer escrito en murciano conocido

Las siguientes seguidillas escritas en murciano eran ya muy populares en la ciudad de Murcia y su huerta cuando el m√©dico y poeta murciano don Francisco Meseguer las recogi√≥ para su colecci√≥n, siendo publicadas en el a√Īo 1783[7] en el peri√≥dico El Correo de Murcia.

La esperencia, la cencia
y la gramanza
hacen al hombre supio
por la estudianza. Ahupa, ahupa,
no es osté la pantasma
que √† mi m¬īasusta
Tres cosas en er mundo
causan ispante,
terratremos, trimurtos
y er alifante.
Suflama asina,
er cólero, las suegras
y la morisma.


Algunas obras en murciano

  • 1800 - La tertulia magistral, de Nicol√°s del Pilar Galindo. Esta obra contiene 157 versos en el habla de la Huerta de Murcia.
  • 1859 - El pastor de Marisparza, de Miguel Ortega ( Murcia).
  • 1860 - Causa creminal formaa al emperaor de la morisma, de Miguel Rubio Arr√≥niz, Miguel Lopez y Joaqu√≠n Lopez.
  • 1862 . Perorata leida a la reina Isabel II, de Joaqu√≠n Lopez.
  • 1872 - Murcia que se fue (de Javier Fuentes y Ponte (Murcia). Contiene algunos fragmentos escritos de murciano.
  • 1874 - El busano de la sea, de Jos√© Mart√≠nez Tornel.
  • 1887 - Ca persona pa su ese, de Juan Antonio Soriano Hern√°ndez (teatro).
  • 1921 - La ca'eza 'e Pedro P√©rez o Que lo 'iga la copra: Sainete de costumbres de la vega de Murcia, de Jos√© Campillo Lozano.
  • 1940 - Un panocho ista la cepa, de Emilio de los Muebles (teatro, Murcia).
  • 1961 - Negocios que m'han pasao y angunas cosuchas m√°s, de Pedro Ruiz Fortes `Juanillo el del Cabezo¬ī (Lorca).
  • 1968 - Jarmines y alarises, de Jos√© Mu√Īoz (Murcia).
  • 1974 - Romancero panocho, de Rafael Garc√≠a Velasco.
  • 1978 - Disca los garrones hista el colodrillo, de Manuel Romero Ort√≠n (Murcia.).
  • 1990 - Licciones d‚ÄôHistoria de Espa√Īa, Diego Ruiz Mar√≠n (Murcia).
  • 1998 - Juanico er Tinorio, de Jos√© Mar√≠a Vela Urrea (1998).
  • 2000 - Asp√©rate qu'allegue el agua, de Jos√© Molina L√≥pez (2000).
  • 2007 - Dend¬īer poyo √© mi barraca, Antonio L√≥pez Vidal "El Moreno".


El murciano en el refranero popular

  • Se suele icir, abonico, anguna de esas palabras, que como la miel son durces, y como un √Īorico abrasan. (V. Medina)
  • Zagala, no bufes tanto, no seas como el mes indino, que emprencipia con los Santos, y acaba con los cochinos. (Pop.)
  • Tu m√°ere est√° trespunch√°, no me quiere tu m√°ere, y yo como me enfurrunche, d√© un repullo y me esfarate. (Pop.)
  • Las del mo√Īo zorongo, duermen en catre, pa que el mo√Īo que llecvan, no se esfarate. (Pop.)
  • El busano de la sea se esmangarrilla ensegu√≠a, sino se le da to el cudio, que el alimal necesita. (J. M. Tornel)
  • Y se las come er cerriche, y se enro√Īan los tomates, sale falluto er panizo, la arfarfa cuc√° a roales. (J. Frutos Baeza)
  • Gachamigas ruleras, pan de centeno, en llenando la panza, tuico est√° bueno. (Pop.)
  • Porque es cosa del demonio, que to lo ende√Īa y reg√ľerve, y va como las avispas, a ver ande er guisque mete.
  • Mas quisi√° yo, zagala, dormir contigo, que tener dos horones, llenos de trigo, y lluego impu√©s, m√°s quisi√° los horones, que la mujer. (Pop.)
  • Quisi√° yo ser mosquitiquio, y entrar en tu habitaci√≥n, y pegarte un picaciquio, ande tengo la intinci√≥n. (Pop.)
  • Mi burrucho est√° en las coles, as√≥mate y lo ver√°s. ¬°se come dista los tronchos, el probetiquio alimal!

Versiones del Padre Nuestro (P√°ere Noestro)

Paere noestro, qu'estas en er cielo santificao sea tu mote allegue a nusotros tu raino hagase tu volunto asina en la tierra como en er cielo er, er pan e ca dia danuslo hoga√Īo y descurpa noestros fartamientos e la mesma moa que nusotros predonamos a los que nus fartan. Non nus ejes caer en la tentacion y llibranos der mal. Amen.

Páere noestro, que tás en er cielo, santificao sia tu nombre, allegue a nujotros tu raino, hágase tu volunto asina en la tierra como en er cielo, danos hoy er pan noestro e ca día, predona noestras ofensas, como tamién nujotros predonamos a los que nos ofenden, no nos adejes cayer en la tentación y llíbranos der mal. Amén.

Trabajos ling√ľ√≠sticos

  • Aguilar Gil, Pedro: Ra√≠ces, habla y costumbres de los huertanos (A.A.V.V. Torrealta. Molina. 1999).
  • √Ālvar L√≥pez, Manuel: Estudios sobre las hablas meridionales(Universidad de Granada. Granada. 2004).
  • √Ālvar L√≥pez, Manuel: Las hablas meridionales de Espa√Īa y su inter√©s para la ling√ľ√≠stica comparada (Atlas Ling√ľ√≠stico de Andaluc√≠a, Tomo 1, n¬ļ. 2. Universidad de Granada. Granada. 1956).
  • Diario16: Murcianismos: t√©rminos murcianos incluidos en el DRAE (Diario16. Murcia. 1992).
  • Diez de Revenga, Francisco Javier y De Paco, Mariano: Historia de la literatura murciana(Editora Regional. Murcia. 1989)
  • Cecilia Rocamora, Jos√© Mar√≠a. Palabrero de Catral (Colecci√≥n Castrum Altum 2. Ayuntamiento de Catral. Alicante. 2000).
  • Fuentes y Ponte, Javier: Murcia que se fue (Ayuntamiento de Murcia. Murcia. 1980).
  • Ibarra Lario, Antonia: Materiales para el conocimiento del habla de Lorca y su comarca (Universidad de Murcia. Murcia. 1996).
  • Garc√≠a Cotorruelo, Emilia: Estudio sobre el habla de Cartagena y su comarca.
  • Garc√≠a Mart√≠nez, Gin√©s: El habla de Cartagena y sus aleda√Īos mar√≠timos (Trad. Pop. 1946).
  • Garc√≠a Mart√≠nez, Gin√©s: El habla de Cartagena (Patronato de cultura de la Diputaci√≥n de Murcia, 1960).
  • Garc√≠a Morales, A. y S√°nchez L√≥pez, I.: Voces murcianas no incluidas en el vocabulario de Garc√≠a Soriano (RDT RAD Pop. I. Madrid. 1945).
  • Garc√≠a Soriano, Justo: Estudio acerca del habla vulgar de la Regi√≥n de Murcia (Tip. S√°nchez. Murcia. 1920).
  • Garc√≠a Soriano, Justo: Vocabulario del dialecto murciano(Con un estudio preliminar y un ap√©ndice de documentos regionales. Bermejo) (Madrid. 1932).
  • G√≥mez Ort√≠n, Francisco: Vocabulario del noroeste murciano (Editora Regional de Murcia. Murcia. 1991).
  • Guill√©n Garc√≠a, Jos√©: El habla de Orihuela(Caja Rural. Murcia. 1999).
  • Hern√°ndez Carri√≥n, Emiliano: Palabra de calle. El l√©xico de Jumilla (Real Academia Alfonso X el Sabio. Murcia. 2004).
  • Ibarra Lario, Antonia: Materiales para el conocimiento del habla de Lorca y su comarca (Universidad de Murcia. Murcia. 1996).
  • Lemus y Rubio, Pedro: Aportaciones para la formaci√≥n del vocabulario Panocho o del dialecto de la Huerta de Murcia (Murcia. 1933).
  • L√≥pez Jim√©nez, Remedios: El habla de Hell√≠n y Tobarra. Tesis doctoral in√©dita (Universidad de Murcia. 1960).
  • Mart√≠nez de Ojeda, Diego: Diccionario cartagenero (Ayuntamiento de Cartagena. Editorial Corbal√°n. Cartagena. 2006).
  • Molina Fernandez, Patricio: Parablero Murciano (Ediciones Mediterr√°neo. Murcia. 1991).
  • Mu√Īoz Cort√©s, Manuel: El habla de la Huerta.
  • Navarro Carrasco, Ana Isabel: Voces murcianas y albacete√Īas que reaparecen en el oriente andaluz (En Espa√Īol Actual. 1988).
  • Ortu√Īo Palao, Miguel y Ort√≠n Marco, Carmen: Diccionario del habla de Yecla (Academia Alfonso X. Murcia. 1999).
  • Palacios Soler, Rafael: Caracterizaci√≥n del habla de la sierra del Segura (provincia de Albacete: Yeste, Nerpio, F√©rez, Socovos, Ayna, Elche de la Sierra) (En Al-Basit III. 1987).
  • Pocklington, Robert: Arabismos del murciano medieval (Murcia. 1982).
  • Ram√≠rez Xarri√°, Jer√≥nimo: El panocho: vocabulario popular murciano y otros apuntes de inter√©s (Murcia. 1927).
  • Ruiz Mar√≠n, Diego: ocabulario de las hablas murcianas (Consejer√≠a de Presidencia de la Regi√≥n de Murcia. Murcia. 2000).
  • Salvador, Gregorio: El habla de C√ļllar-Baza. Contribuci√≥n al estudio de la frontera del andaluz (Publicaciones del Atlas Ling√ľ√≠stico de Andaluc√≠a. Tomo II. N¬ļ 1. Granada. 1958).
  • Salvador, Gregorio: El habla de C√ļllar-Baza. Vocabulario(Publicaciones del Atlas Ling√ľ√≠stico de Andaluc√≠a. Tomo II. N¬ļ 3. Granada. 1958).
  • S√°nchez M√°iquez, √Āngel. El vocabulario del riego tradicional en el dialecto murciano (Revista Azarbe. Murcia. 2006).
  • S√°nchez Verd√ļ, Antonio y Mart√≠nez Torres, Francisco: Diccionario Popular de Nuestra Tierra : As√≠ se habla aqu√≠ (La Opini√≥n. Murcia. 1999).
  • S√°nchez Verd√ļ, Antonio y Mart√≠nez Torres, Francisco: Gran Diccionario Popular de Cartagena y su Comarca (La Opini√≥n. 2002).
  • S√°nchez Verd√ļ, Antonio y Mart√≠nez Torres, Francisco: Informe sobre la llengua regional murciana (Indicaciones para su uso escrito) Antolog√≠a (Ediciones Ambos Mundos. Copygraph. Murcia. 2008).
  • Serrano Botella, √Āngel: El Diccionario Icue. Habla popular de Cartagena. Asociaci√≥n de Libreros de Cartagena (Cartagena. 1997).
  • Sevilla, Alberto: Vocabulario Murciano (Novograf. Murcia. 1990).
  • Soler Garc√≠a, Jos√© Mar√≠a: Algunas consideraciones sobre el lenguaje villenense (La Industrial Papelera. Villena. 1972).
  • Torreblanca Espinosa, M√°ximo: Estudio del habla de Villena y su comarca (Diputaci√≥n Provincial. Alicante. 1976).
  • Valverde √Ālvarez, Isidoro: Apuntes sobre el habla de Cartagena (Conferencia 1980. Ayuntamiento de Cartagena. CD editado en 1998).
  • Vela Urrea, Jos√© Mar√≠a: As√≠ se habl√≥ en Murcia: vocabulario murciano con ejemplos referenciados y dos vocabularios (murciano-castellano y castellano-murciano) (El autor. Murcia. 2002).
  • Zamora Vicente, Alonso: Notas para el estudio del habla albacete√Īa (Revista de Filolog√≠a Espa√Īola, XXVII. Madrid. 1943).
  • Zamora Vicente, Alonso: Voces dialectales de la regi√≥n albacete√Īa (R. o. P. h., II. 1949).


Referencias

  1. ‚ÜĎ cita requerida
  2. ‚ÜĎ cita requerida
  3. ‚ÜĎ Menendez Pidal, R. - Origenes Del Espa√Īol (1926. ISBN 9788423947522); Francisco Javier Simonet (1897-1903). Historia de los moz√°rabes de Espa√Īa. Real Academia de la Historia.
  4. ‚ÜĎ Garc√≠a Soriano, Justo - Vocabulario del dialecto murciano (1932. ISBN 8450040639 9788450040630). Torres Fontes, Juan - El poblamiento murciano en el siglo XIII‚ÄĚ (Murgetana, 18. 1961)
  5. ‚ÜĎ Garc√≠a Soriano, J. - Vocabulario del dialecto murciano, de XXVI 1-2 hasta XXXVII 8-9. (1932. ISBN 8450040639 9788450040630); Menendez Pidal, R. - Origenes Del Espa√Īol (1926. ISBN 9788423947522); Francisco Javier Simonet (1897-1903). Historia de los moz√°rabes de Espa√Īa. Real Academia de la Historia; Gaspar Remiro, M. - Historia de Murcia musulmana (1905. ISBN 1167634616, 9781167634611).
  6. ‚ÜĎ Cita requerida
  7. ‚ÜĎ Hemeroteca de "La Vanguardia"

Enlaces externos


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • Dialecto murciano ‚ÄĒ El dialecto murciano del castellano se habla en la Regi√≥n de Murcia y en zonas de la provincia de Albacete (principalmente en la comarca de Los Campos de Hell√≠n y en la sierra del Segura albacete√Īa) en Espa√Īa. Conserva muchas ra√≠ces compartidas… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • Murciano ‚ÄĒ El t√©rmino Murciano puede referirse a: Murciano, relativo a la Regi√≥n de Murcia o natural de la misma. Murcia, localidad espa√Īola de la Comunidad Aut√≥noma del mismo nombre de la que es capital. Murciano o dialecto murciano, dialecto espa√Īol… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Dialecto manchego ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Dialecto manchego Hablado en Espa√Īa Regi√≥n Castilla La Mancha, Comunidad de Madrid, franja oeste de Valencia Hablantes ‚ÄĘ Nativos: ‚ÄĘ Otros: ¬Ī 7.000.000 de es ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • murciano ‚ÄĒ ‚Ėļ adjetivo 1 De Murcia, provincia y ciudad espa√Īolas. ‚Ėļ sustantivo 2 Persona natural de esta provincia y ciudad. * * * murciano, a 1 adj. y, aplicado a personas, tambi√©n n. De Murcia. ‚áí Levante. ‚ěĘ Panocho. ‚ěĘ Paranza. 2 m. Variedad del castellano… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • Murcian Spanish ‚ÄĒ Murciano, more popularly known as panocho, is a variant of the Peninsular Spanish, spoken mainly in autonomous region of Murcia and the adjacent Comarca of Vega Baja del Segura in the province of Alicante (especially in the rural areas) on the… ‚Ķ   Wikipedia

  • Regi√≥n de Murcia ‚ÄĒ Coordenadas: 38¬į00‚Ä≤N 1¬į50‚Ä≤OÔĽŅ / ÔĽŅ38, 1.833 ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Murcia ‚ÄĒ Este art√≠culo trata sobre la ciudad espa√Īola. Para otros usos de este t√©rmino, v√©ase Murcia (desambiguaci√≥n). Murcia ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Orihuela ‚ÄĒ Este art√≠culo o secci√≥n necesita una revisi√≥n de ortograf√≠a y gram√°tica. Puedes colaborar edit√°ndolo (lee aqu√≠ sugerencias para mejorar tu ortograf√≠a). Cuando se haya corregido, borra este aviso por favor. Para el municipio turolense, v√©ase… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Idioma espa√Īol ‚ÄĒ ¬ęCastellano¬Ľ redirige aqu√≠. Para otras acepciones, v√©ase Castellano (desambiguaci√≥n). ¬ęEspa√Īol¬Ľ redirige aqu√≠. Para otras acepciones, v√©ase Espa√Īol (desambiguaci√≥n). Espa√Īol o castellano Hablado en Andorra[1] ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Idiomas de Espa√Īa ‚ÄĒ Lenguas maternas en las comunidades aut√≥nomas con idiomas cooficiales de Espa√Īa (porcentaje sobre la poblaci√≥n total)[1] Comunidad Aut√≥noma Lengua cooficial Castellano Lengua cooficial Ambas por igual Otras Catalu√Īa C ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


Compartir el artículo y extractos

Link directo
… Do a right-click on the link above
and select ‚ÄúCopy Link‚ÄĚ

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.