El √°rbol de la ciencia

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El √°rbol de la ciencia

El √°rbol de la ciencia

El √°rbol de la ciencia
Autor Pío Baroja
Pa√≠s Bandera de Espa√Īa Espa√Īa
Idioma Espa√Īol
Tema(s) Angustia, amargura existencial, hastío
Género Novela
Fecha de publicación 1911
Formato Impreso

El árbol de la ciencia es una novela escrita por Pío Baroja. Aunque publicada en 1911, la acción se desarrolla entre 1887 y 1898. Es una obra de carácter casi autobiográfico dividida en dos partes simétricas (I-III y V-VII) separadas por una larga conversación filosófica entre el protagonista y su tío, el doctor Iturrioz (IV).

Composición

En la primera de ellas se narra la vida como estudiante de medicina de Andrés Hurtado. A través de su familia, profesores, condiscípulos y amistades diversas, Baroja traza una despiadada radiografía del Madrid burgués y proletario de finales del siglo XIX.

En la segunda se nos cuenta la estancia de Hurtado como m√©dico en Alcolea, aprovechada para mostrar la penosa situaci√≥n del campesinado: caciquismo, ignorancia, desidia, resignaci√≥n), el retorno a Madrid (destaca aqu√≠ el informe redactado sobre la prostituci√≥n de la √©poca que se realiza gracias al trabajo de Andr√©s Hurtado como m√©dico de higiene) y, finalmente, el desgraciado matrimonio con Lul√ļ, chica que conoci√≥ en sus tiempos de estudiante.

El intermedio filosófico (IV) descansa en el diálogo directo (es, por lo tanto, radicalmente diferente al resto de la novela, ya que en ella predomina la narración en tercera persona con narrador parcial) y contrapone el pragmatismo anglosajón (defendido por el doctor Iturrioz) al idealismo alemán, que tiene como valedor a Andrés Hurtado.

En el aspecto narrativo cabe destacar:

  1. El uso preferente, como se acaba de indicar, del narrador en tercera persona parcial (pues solo conoce los sentimientos de Andrés Hurtado y en todo momento nos situamos en los lugares en los que el protagonista está)
  2. La centralización de forma exclusiva a través de Andrés Hurtado
  3. La utilización de la narración lineal
  4. La riqueza de personajes secundarios -casi todos caracterizados de forma negativa- de entre los que destaca Lul√ļ, personaje ideal (es el √ļnico o, al menos uno de los pocos, que no tiene base autobiogr√°fica) que Baroja construye poco a poco: comienza siendo una muchacha aparentemente insignificante y acaba como una mujer de car√°cter, inteligente y sensible

Fue traducido al esperanto con el título La arbo de la sciado. El responsable de la traducción fue Fernando de Diego, traductor entre otras obras de El Quijote, y editor fue Juan Régulo Pérez, autor también de un ensayo introductorio. Se publicó en La Laguna, en 1973, en el sello Stafeto.

El árbol de la ciencia esta centrado en las características de la generación del 98 puesto que su escritor, Pío Baroja, fue uno de los mejores escritores de ese movimiento literario. Las características están presentes en toda la obra, y se ven reflejadas en varias ocasiones de una manera muy clara, como todo el pesimismo de la que se centra en la obra. Hay algunos temas que llaman la atención acerca de estas características como que prácticamente ninguna de las familias están unidas y la mayoría de los hombres tratan a las mujeres como objetos y no como personas.

Características del 98 que se destacan en el texto:

  1. La amargura existencial
  2. El hastío
  3. La angustia
  4. La melancolía del pasado
  5. La incertidumbre ante el futuro
  6. El cosmopolitismo

RESUMEN DE LA OBRA:

PRIMERA PARTE: La vida de un estudiante en Madrid.

Andr√©s Hurtado comienza la carrera: Estudi√≥ Bachiller en el Instituto de San Isidro y medicina en la Escuela de arquitectura. El primer d√≠a (octubre)-Estudiantes-algarab√≠a. Analizaba la escena. Se encontr√≥ con Julio Aracil y Montaner, el primero, antiguo compa√Īero. Antipat√≠a por los 2, pero m√°s por Montaner (mon√°rquico, partidario de ricos, no le gustaban los naturalistas, Zorrilla). Hurtado (republicano, naturalistas, Espronceda). El profesor de Qu√≠mica era un viejo al que le gustaba que le aplaudiesen y f√°cil de burlar por los alumnos m√°s alborotadores. Otras asignaturas que ten√≠a eran: Bot√°nica, Zoolog√≠a.

Los estudiantes: Los estudiantes iban a Madrid con un aire donjuanesco y no les preocupaba la religi√≥n. Espa√Īa, entonces era un pa√≠s con fosilizaci√≥n de ideas. Los estudiantes en clase de Qu√≠mica fumaban, le√≠an novelas y no atend√≠an al profesor.

Andrés Hurtado y su familia:

Madre: Fermina Iturrioz. Murió.

Padre: Pedro.- egoísta, despótico, odio mutuo.

Margarita: 20 a√Īos.- Dominadora, seca, ego√≠sta.

Alejandro: Retrato del padre. M√°s in√ļtil y m√°s ego√≠sta. Colocado en una oficina del Estado.

Pedro: Indiferencia. Estudiaba para abogado. Gozaba alegremente de la vida. Admiraba a Andrés.

Luisito: 4 √≥ 5 a√Īos, poca salud.

Andrés: Quería a Luisito; estimaba a Pedro y Margarita; no soportaba a Alejandro y odiaba a su padre.

En el aislamiento: La madre le hab√≠a inculcado la religi√≥n, pero con el paso del tiempo, √©sta hab√≠a desaparecido de su vida. Se sent√≠a s√≥lo. Sus dos hermanos estudiaron en un colegio y a √©l le meti√≥ en un instituto por ‚Äúfalta de dinero‚ÄĚ su padre. Discut√≠a frecuentemente con √©l ya que el padre era conservador y el hijo republicano. Al igual que pasaba en el piso de arriba en una familia catalana, pero el hijo all√≠ era el conservador y el padre el republicano. Margarita mediaba en sus discusiones.

El rinc√≥n de Andr√©s: El padre era amable con los de fuera y manten√≠a amistades interesadas. Trabajaba para un marqu√©s, cobrando alquileres. En su mismo edificio viv√≠an dos ex-bailarinas, protegidas por un viejo senador, llamadas ‚Äú las del mo√Īete‚ÄĚ. Pedro el padre las elogiaba much√≠simo. Andr√©s dorm√≠a en la habitaci√≥n con su hermano Pedro; cuando empez√≥ Medicina de traslad√≥ a un cuarto alto s√≥lo, donde se guardaban antes los trastos viejos. Con buenas vistas desde su ventana, como dos j√≥venes, una mujer que se maquillaba... En los primeros ex√°menes, aprob√≥ 4 asignaturas, qued√°ndole Qu√≠mica (dijo que no se hab√≠a presentado), pidi√≥ a su t√≠o Iturrioz, que le recomendara y a pesar de hacer un fracaso de examen de recuperaci√≥n, aprob√≥.

La sala de disecci√≥n: Hurtado y Montaner se hicieron m√°s amigos. En anatom√≠a, ten√≠an que diseccionar. Andr√©s no ten√≠a ning√ļn reparo, pero le molestaba c√≥mo sacaban a los muertos del carro y c√≥mo met√≠an los pedazos en calderas. Hab√≠a un amigo de Aracil (dominador, cruel, desde√Īoso), llamado Jaime Mass√≥ que le apasionaba la disecci√≥n (era supersticioso- hilo misterioso- y wagneriano). Andr√©s tambi√©n sal√≠a con Rafael Sa√Īudo y Ferm√≠n Ibarra. Con Sa√Īudo iba al Caf√© del Siglo (c/Mayor) donde se hablaba de Wagner y donde hab√≠a una chica rubia que destacaba Sa√Īudo y compa√Ī√≠a, quienes hablaban mal de todo el mundo. Tambi√©n frecuent√≥ caf√©s para cantaores (que le parec√≠an repugnantes aunque le encantase el flamenco) y otros sitios que cre√≠a peligrosos, como el Caf√© del Brillantes (con chulos, camareras); garito en la C/ de la Magdalena (miedos.- mujer extra√Īa). Los domingos por la tarde iba a visitar a Ferm√≠n Ibarra, que ten√≠a artritis y le√≠a ciencia recreativa. Le daba impresi√≥n de dolor y amargura. La vida le era fea, turbia, dolorosa e indomable. De puertas adentro, Andr√©s desarrollaba ideas republicanas como Saint Just. Hab√≠a mucha diferencia entre Hurtado y sus amigos y los provincianos.

Aracil y Montaner: En el verano, Aracil se fue a Galicia, Montaner a la sierra y Hurtado se qued√≥ en Madrid. Por las ma√Īanas, iba al Retiro con Luisito y Margarita y por las tardes, le√≠a. Ten√≠a fisiolog√≠a. Pensaba que le iba a entusiasmar pero su profesor y su libro eran muy malos. Este a√Īo, intim√≥ m√°s Hurtado con Aracil. Era muy h√°bil, quer√≠a valerse por s√≠ solo. Le gustaba sentirse superior e iba de guaperas. Le gustaba la omnipotencia del dinero y la claudicaci√≥n. Tipo semita. Aceptaba todo, se acomodaba a lo que fuese necesario. Enemigo de lo vidente y amigo de libros franceses entre naturalistas y galanes. Montaner era ‚Äútipo semita‚ÄĚ, tranquilo, odiaba la violencia, blando de car√°cter. Aracil se march√≥ en el verano y Hurtado y Montaner se quedaron solos. Paseaban por la Castellana y por el Prado. Al final del verano se fueron al Parque del Buen Retiro a escuchar √≥pera antigua, segu√≠an a las chicas. Montaner y Hurtado hablaban mal de Aracil, pero cuando √©ste llegaba, iban con √©l.

Una f√≥rmula de la vida: Comienzan las clases con Jos√© de Letamendi. Su teor√≠a sobre la vida, que era una multiplicaci√≥n entre el individuo y el cosmos, la quiso explicar Hurtado en el caf√© de su amigo Sa√Īudo y un estudiante se la rebati√≥. La segunda vez que la ley√≥ le pareci√≥ una tonter√≠a. Lo √ļnico que ten√≠a Letamendi era palabrer√≠a. Por ello, Hurtado se interes√≥ por la filosof√≠a, leyendo libros.- Schopenhauer, Fichte y Kant. Ley√≥ libros de fil√≥sofos franceses (cyranos), italianos (cantantes de √≥pera) que no le agradaron.

Un rezagado: En 5¬ļ, Luisito cay√≥ enfermo con fiebre tifoidea diagnosticada por el doctor Aracil. El cuidado de Margarita le hizo a Andr√©s sentir estima por ella. Se le pasaron las fiebres y Andr√©s de pregunt√≥ si de verdad serv√≠a la medicina para algo. Pero Luisito sigui√≥ malo. En ese curso, Andr√©s se hizo amigo de Antonio Lamela, un rezagado. √Čste estaba enamorado de una dama noble, vieja y fea de verdad. Era muy cat√≥lico y ten√≠a unas ideas muy anticuadas. Hurtado pensaba que estaba un poco loco. Para √©l hab√≠a dos clases de personas: - buenas y mezquinas como Aracil y Montaner. Buena relaci√≥n entre Margarita, Luisito y Andr√©s.

Paso por San Juan de Dios: Se apuntaron Aracil, Montaner y Andr√©s a un curso de enfermedad ven√©reas. Visitaron una sala de mujeres y a Hurtado le pareci√≥ deprimente. La vida le estaba ense√Īando su peor cara. El m√©dico de la sala, amigo de Aracil era cruel y maltrataba a los enfermos de palabra y obra. Abandon√≥ Andr√©s el curso de San Juan de Dios por la arrogancia y crueldad del m√©dico hacia una enferma y su gato. Quer√≠a seguir las ideas de Ernesto √Ālvarez (anarquista), pero pronto Aracil le quitaba esas ideas de la cabeza. Pensaba que en la vida, no hab√≠a ni pod√≠a haber justicia.

De alumno interno: Montaner, Aracil y Andr√©s hicieron el examen para el Hospital General. Los dos √ļltimos aprobaron. ( Hurtado llevaba una recomendaci√≥n de su t√≠o Iturrioz.) Un m√©dico adivin√≥ que no ten√≠a vocaci√≥n para la medicina, le gustaba investigar, sent√≠a curiosidad por todo. Ve√≠a que en el hospital se jugaba demasiado a juegos de azar, como por ejemplo, dos curas, uno de ellos llamado Lagartijo. Hurtado se hizo amigo de las monjitas de la Caridad. Un enfermo le dio el diario de una monja, sor Mar√≠a de la Cruz. Quiso conocerla, pero ya hab√≠a muerto. Hab√≠a en el hospital, un tipo muy ansioso llamado Juan que cuidaba de enfermos contagiosos. Supuestamente un m√≠stico, para otros un obseso sexual. Para Andr√©s era repulsivo.

SEGUNDA PARTE: Las carnarias.

Las Minglanillas: Julio Aracil se acerc√≥ a Andr√©s Hurtado y comenz√≥ a despreciar a Montaner, que no asist√≠a ya a clase. Julio le coment√≥ a Andr√©s que √©l ‚Äúestaba‚ÄĚ con una chica llamada Nin√≠ que era una de las dos hijas que ten√≠a una viuda pobre, antip√°tica, a las que llamaba las Minglanillas. La viuda se llamaba Do√Īa Leonarda y la otra chica Lul√ļ. (Era graciosa, pero no bonita). A Andr√©s la parec√≠a incorrecto que Julio tomase a Nin√≠ como querida para luego abandonarla cuando quisiese. -Viv√≠an en la C/del F√ļcar. -Nin√≠ y Aracil iban a la C/ Cervantes.

Una cachupinada: Julio le inform√≥ a Andr√©s que hab√≠a baile en casa de las Minglanillas el domingo de Santa Susana y que si quer√≠a ir, ten√≠a que pagan. Iban chicas guapas un periodista llamado Anto√Īito Casares (mujeriego, quer√≠a una mujer rica) y un sainetero. Entre las chicas hab√≠a una rubia que hab√≠a sido raptada por un se√Īor rico, s√°tiro en un hotel y ella hab√≠a conseguido escapar. El padre viol√≥ y el hermano asesin√≥. La chica se llamaba Estrella odiada por las mujeres y ten√≠a una hermana de unos doce o trece a√Īos, sinverg√ľenza, que se llamaba Elvira. Andr√©s se sent√≥ al lado de Lul√ļ. Se acerc√≥ Casares a invitarla a bailar pero ella rechaz√≥ la invitaci√≥n. Lul√ļ (le gustaban las chicas), le dijo a Hurtado que ella conoc√≠a las verdaderas intenciones de Julio. Tambi√©n dijo que quer√≠a morirse. Esta conversaci√≥n les hizo muy amigos.

Las moscas: Salieron de la fiesta y fueron a casa de Do√Īa Virginia, una comadrona de 75 a√Īos, morena, que estaba acompa√Īada de tres hombres (uno su amante, supuesto profesor de italiano, otro el director de la revista El Mes√≥n Ilustrado, el otro un anestesista del hospital). La comadrona ten√≠a a chicas en su casa, pero les dijo que se ten√≠an que marchar. Ya en la calle se encontraron con Victorio, el hijo del prestamista de la calle Artoa, que conoc√≠a a Julio. El director de El Mes√≥n comilon advirti√≥ a Andr√©s que Virginia ten√≠a un negocio basado en el aborto y rapto de chicas y que el supuesto profesor era su c√≥mplice. Todos fueron a la Carrera de San Jer√≥nimo y de all√≠ a la casa de Villas√ļs, un escritor p√©simo de comedias que era un majadero bohemio. Sus hijas se llamaban Pura y Ernestina. El amante de Pura era sainetero interesado. El director del Mes√≥n y Andr√©s se pelearon y este √ļltimo, harto de las escenas que ve√≠a, se fue con Casares. ‚Äú La piedad no aparec√≠a por el mundo‚ÄĚ.

Lul√ļ: Simp√°tica, graciosa, sin verg√ľenza al hablar. Pero no se sent√≠a atra√≠do por ella. Bordaba para un taller de la C/Segovia. Le gustaban las canciones populares. Cuando fue peque√Īa estuvo una temporada sin hablar.- le pon√≠a triste. No guardaba respeto a nada ni a nadie. Era servicial y no ten√≠a amigas de su edad. A veces, iba Don Prudencio a hablar con Do√Īa Leonarda y ella empezaba a llorar.

M√°s de Lul√ļ: A veces, Andr√©s acompa√Īaba a Lul√ļ y a Do√Īa Leonarda. Dec√≠a la mujer, que Lul√ļ de peque√Īa sufr√≠a ataques de nervios, jaquecas y se com√≠a el yeso de las paredes. Pero segu√≠a un poco desigual. Com√≠a cosas fr√≠as y picantes. No le parec√≠a mal el adulterio, el vicio... pero s√≠ la hipocres√≠a. Lul√ļ dec√≠a que se ir√≠a con cualquier hombre que la quisiera. Tendencia final a lo tr√°gico. Estuvo a punto de ser violada por un bestia de la vecindad. Muchas veces sal√≠an por ah√≠, Nin√≠, Leonarda, Julio, Lul√ļ y Andr√©s.

Manolo el Chanfand√≠n: Lul√ļ ten√≠a una amiga llamada Venancia (60 a√Īos) que viv√≠a con su hija y su yerno (Manolo el Chafand√≠n), que era muy chulo y muy vago y la hija, una borracha vaga. Todos viv√≠an a cargo de la Sra. Venancia (ten√≠a 3 √≥ 4 nietos). Un d√≠a se pelearon Lul√ļ y la hija de la Venancia y Manolo le fue a Lul√ļ a pedir explicaciones de lo que hab√≠a dicho. Fue con vestido de d√≠a de fiesta. Andr√©s termin√≥ peleando con Manolo y √©ste se march√≥ malhumorado. Cuando Andr√©s se despidi√≥ apret√≥ la mano de Lul√ļ m√°s fuerte que de costumbre.

Historia de la Venancia: Para la Venancia, vieja seca, el aristócrata era superior a lo humano. De joven había servido en casas. Tenía la filosofía bailonesca. Mientras planchaba, contaba sus historias con sus amos. La primera era malévola, que pegaba a todo el mundo y les enfrentaba (historia de su hijo). Su segunda ama fue una duquesa muy guapa con muchos amantes. Una vez tuvo que salvar la situación de que el duque casi encontrara a su esposa con un amante. Sabía toda la vida amorosa en la época de Isabel II.

Otros tipos de la casa: Lul√ļ estaba interesada casi exclusivamente en su vecindario. Viv√≠an muchas familias. Viv√≠a tambi√©n la t√≠a Negra, una vieja verdulera, alcoh√≥lica, republicana. La cog√≠an y la llevaban a la sombra, una quincena por insultar a ministros, ricos, etc. En realidad se llamaba Sra. Nieves. Tambi√©n viv√≠a la Sra. Benjamina (Do√Īa Pitusa); beb√≠a aguardiente y ped√≠a limosnas con diferentes excusas. Ten√≠a un hijo de m√°s de 20 a√Īos llamado El Chuleta, que trabajaba en una funeraria, vengativo y rencoroso. Odiaba a Manolo el Chafand√≠n. El Chuleta ten√≠a muchos hijos. Hab√≠a tambi√©n una casa de hu√©spedes de una gallega bizca, la Paca, donde se alojaban algunos conocidos de Julio y Andr√©s y Don Cleto- el fil√≥sofo de la casa; hombre culto y educado en la ruina y estoico. Tambi√©n viv√≠a el Maestr√≠n, un manchego pedante y sabihondo, que ten√≠a una tienda y una hija, a la que rondaba Victorio (el hijo del prestamista). Todas estas personas, pagaban a Don Mart√≠n, o T√≠o Miserias (t√≠o de Victorio y prestamista de la casa), que vest√≠a siempre de luto. Ten√≠a dos tiendas. Una en Atocha, y la otra en Tribulete. Una vez tuvo un dependiente que le quiso matar con un hacha y robar. Don Mart√≠n no perdonaba a nadie. El dinero que √©l ganaba se lo llevaba Victorio, quien ten√≠a dos locales: una taberna y un sitio donde se jugaba a juegos prohibidos. Pero a pesar de su condici√≥n de explotador y conquistador, nadie odiaba a Victorio.

La crueldad universal: Andr√©s fue a ver a Iturrioz (pod√≠a hablar de cosas trascendentales) a su casa en Arg√ľelles con azotea (con flores) desde la que se pod√≠a ver el Guadarrama; ten√≠a a un criado - antiguo soldado. Le cont√≥ la vida de la vecindad de Lul√ļ y su t√≠o sac√≥ la consecuencia de que la vida es luchar, que en un sentido absoluto no hay lucha (proceso de energ√≠a de un vivo contra los obst√°culos del medio) ni justicia (lo justo es lo conveniente). Dijo que el hombre sereno tiene dos soluciones: o ser indiferente o actuar en c√≠rculos peque√Īos. Pone ejemplos de insectos usureros que son como algunas personas. Al final dice que √©l cree que s√≥lo lo artificial, creado por el hombre es bueno. Andr√©s se levant√≥ y vio dos jardines que se presentaban como una alegor√≠a. Uno de ni√Īas y otro de frailes. Andr√©s sali√≥ de casa de su t√≠o pregunt√°ndose con angustia: ¬ŅQu√© hacer? ¬ŅQu√© direcci√≥n dar a la vida?

TERCERA PARTE: Tristezas y dolores.

D√≠a de Navidad: El d√≠a de Navidad tuvo Andr√©s que marchar a Valencia para ver el piso de unos t√≠os para que Luisito viviera all√≠ porque escup√≠a sangre y ten√≠a s√≠ntomas de tuberculosis (Koch) y el m√©dico de la sala y Andr√©s creyeron que ser√≠a lo m√°s conveniente. Viaj√≥ en tren, con un manchego en tercera. Negoci√≥ con un tartanero para que le llevase al pueblo. Pidi√≥ la llave a la vecina y entr√≥ en la casa, decorada con dos estatuas: Flora y Pomona y unos azulejos con Santo Tom√°s de Villanueva. √Čsta ten√≠a un huerto, un cenador... era muy tranquila. Devolvi√≥ la llave, pens√≥ que era el lugar ideal. Al llegar a Valencia escribi√≥ un telegrama a su familia y volvi√≥ a Madrid en un coche en tercera.

Vida Infantil: Don Pedro, Margarita y Luisito se marcharon a Valencia; los otros 3 hermanos, se quedaron en Madrid. Andr√©s sac√≥ el curso y se fue a Valencia, esta vez en primera. Luisito, segu√≠a igual, pero Margarita hab√≠a embellecido. Luisito y Andr√©s plantaron melones, ajos... S√≥lo salieron los ajos. Cuidaban el precioso jard√≠n. Luis se duchaba por las ma√Īanas con agua fr√≠a en el cenador. Le gustaba leer y hablar. Andr√©s le√≠a libros, ve√≠a a los carreteros y a las chicas (entre ellas la Clavariesa) pasar por la puerta. Luisito inventaba cuentos; dec√≠a que un gato que le persegu√≠a era un brujo y caricaturizaba a los que iban a la casa. Luisito conoc√≠a a Roch, el hijo del saludador y dos medoreadores: Choriset y Chitano. A veces, Andr√©s iba al caf√© y all√≠ se enteraba de los conflictos entre el casino carlista y el republicano y El Mercaer le contaba lo que hab√≠a sido la Revoluci√≥n Francesa.

La casa antigua: Don Pedro advierte a Margarita que no pueden sostener las dos casas. Viene do√Īa Julia, prima de Don Pedro y les invita a que Andr√©s, Luis y Margarita vayan a Valencia Capital. Fueron a visitar a los primos. Les recibi√≥ don Juan, uno de ellos. En la casa viv√≠a √©l, Don Vicente, enfermo de gota y do√Īa Isabel, los tres solteros. La casa era oscura con un alto naranjo y a los pocos d√≠as los tres hermanos se trasladaron. Margarita y Luisito estaban bien, pero Andr√©s escrib√≠a para ser m√©dico rural. La dictadura cient√≠fica de Andr√©s se pasaba por alto. Luisito se iba poniendo m√°s exigente y melindroso y no quer√≠a tomar el sol. Una criada tom√≥ por loco a Andr√©s al decirle √©ste, que abriese las ventanas para que muriesen los g√©rmenes (moscas que existen pero que no se ven).

Aburrimiento: Andrés se impacientaba porque no le daban plaza para médico rural y se puso a estudiar las asignaturas del Doctorado. No salía de casa. Subía a una azotea a observar el pueblo, sus azoteas, sus iglesias. Pensaba, bajo las estrellas cosas perturbadoras como las fuerzas de la naturaleza, y se angustiaba.

Desde lejos: Volvi√≥ a Madrid a examinarse del Doctorado. Segu√≠a hostil con su padre. Alejandro se hab√≠a casado con una infeliz y Pedro hac√≠a vida de mundano. Ley√≥ una oferta de m√©dico rural en Burgos y se march√≥ all√≠. Sustituir√≠a all√≠ a un m√©dico rico, viudo, aficionado a la numism√°tica. Hizo amistad con √©l y se qued√≥ a vivir en su casa, con una criada vieja. Iba a pasear al Teso (monte sin √°rboles) y le√≠a. Recibi√≥ una carta de su padre diciendo que Luisito hab√≠a muerto en Valencia, con muchas ganas de saber de √©l. Pero la muerte no le cre√≥ ninguna desesperaci√≥n, no sent√≠a dolor. Record√≥ el caso de un chico de 6 √≥ 7 a√Īos. Recibi√≥ carta de Margarita, donde le explicaba que Luisito hab√≠a muerto de meningitis tuberculosa. Pero no le recordaba enfermo, sino sonriendo.

CUARTA PARTE: Inquisiciones.

Plan filos√≥fico: Andr√©s volvi√≥ a Madrid, envi√≥ dinero a Margarita y en la Biblioteca Nacional se encontr√≥ con Ferm√≠n Ibarra ya curado. Fue a su casa y le ense√Ī√≥ sus inventos (quer√≠a sacar patente de muchos, como de unas llantas que luego salieron al mercado). Por las tardes iba a casa de Iturrioz (azotea de Epicuro) quien, hablando de la carrera de medicina, dec√≠a que los profesores no ten√≠an m√°s finalidad que cobrar su sueldo. Andr√©s dec√≠a que de proyecto de vida quer√≠a ser independiente y buscaba en la filosof√≠a de Kant y Schopenhauer. Su t√≠o le aconsej√≥ leer a los ingleses (Hobbes), Andr√©s est√° realmente angustiado y su t√≠o le dice que est√° perdido, que pensar como √©l no le va a llevar a nada bueno. Andr√©s comienza a defender a Kant mientras que Iturrioz dice que todo lo que √©l dice son cosas absurdas. ( La discusi√≥n entre Iturrioz y Andr√©s viene a ser aqu√≠ una contraposici√≥n del pragmatismo filos√≥fico y el utilitarismo ingl√©s. Los conceptos de espacio, tiempo, y causalidad son propiedades de la inteligencia humana y no de la misma realidad.

Realidad de las cosas: Sigue la discusión filosófica:

Iturrioz: Juzga por las sensaciones de los sentidos.

Andr√©s: La duda lo arrasa todo. Cuando nuestra inteligencia afirma sus verdades no hace m√°s que se√Īalar su mismo mecanismo. Fuera de los axiones l√≥gicos y matem√°ticos, las verdades tienen como condici√≥n ser un√°nimes. Son un√°nimes porque son verdades. La ciencia es el encadenamiento de causas y efectos. La ciencia es la √ļnica construcci√≥n fuerte de la realidad que destruye religiones, utop√≠as...

Iturrioz: La ciencia arrolla esos obstáculos y también al hombre.

(La vida misma es imposible de conocer excepto a trav√©s de reflejos de la experiencia. La √ļnica verdad, entonces, se halla en la concordancia de nuestras experiencias de conocimientos pr√°cticos).

El √°rbol de la Ciencia y el √Ārbol de la Vida:

Iturrioz: La vida necesita estar basada en la mentira.

Andrés: El hombre, a más comprender, menos desea. La ciencia debe encontrar una verdad: la cantidad de mentira que es necesaria para la vida.

I: Como en l Biblia (G√©nesis- √Ārbol de la vida y el de la ciencia del bien y del mal); (el d√≠a que t√ļ comas su fruto morir√°s de muerte).

A: Los turanios y los arios del norte intentaron ver la naturaleza tal como es. El semitismo, con sus tres impostores, ha dominado al mundo.

I: Yo no creo en la ruina del semitismo. ¬ŅHay nada m√°s interesante que la Inquisici√≥n?

A: Kant ha sido el gran destructor de la mentira greco-semítica. Hay un predominio de la inteligencia o un predominio de la voluntad.

I: Yo creo que hay ideas que son fuerzas. T√ļ quieres, partiendo de la relatividad de todo, darle un valor absoluto a las relaciones entre las cosas. La verdad es una br√ļjula loca que no funciona en este caos de cosas desconocidas.

A: Fuera de las matemáticas y lo empírico, la ciencia no dice mucho.

I: ¬ŅY por qu√© en ese campo no tomar como norma la utilidad? La fe es √ļtil, biol√≥gica, hay que conservarla.

A: Eso que llamas fe no es m√°s que la conciencia de nuestra fuerza.

Disociación: Sigue la discusión filosófica.

I: El intelectualismo es estéril.

A: La disociación analítica será una obra de saneamiento, una desinfección de la vida.

I: Lo que hace una sociedad malvada es el egoísmo del hombre.

A: Supongo que hay formas de agrupaci√≥n social unas mejores que otras y que se deben ir dejando y tomando las buenas. Con nuestras fuerzas vamos siendo due√Īos del mundo.

La Compa√Ī√≠a del Hombre: Siguen discutiendo.

I: Yo soy un rom√°ntico pr√°ctico. Inventar√© la Compa√Ī√≠a del Hombre: ense√Īar el valor, la serenidad y el reposo.

A: Cuando funde esa compa√Ī√≠a, escr√≠bame al pueblo.

QUINTA PARTE: La experiencia en el pueblo.

De viaje: Andr√©s consigue un puesto de m√©dico titular de Alcolea del Campo, un pueblo entre Castilla y Andaluc√≠a. Andr√©s decidi√≥ ir en primera clase en el tren de ida, en su vag√≥n estaba un hombre americano y un chico alto. Al entrar el revisor, este pidi√≥ los billetes, y advirti√≥ al americano que el suyo era de segunda. El americano empez√≥ a gritar y explico que hab√≠a avisado en la estaci√≥n su deseo de cambiar de clase, empez√≥ a decir que Espa√Īa era un pa√≠s sin civilizaci√≥n, sin la menor atenci√≥n al extranjero, sigui√≥ as√≠ insultando a los espa√Īoles y a Espa√Īa asta que el joven alto se le enfrent√≥ y defendi√≥ su patria. El tren se par√≥ y entr√≥ una compa√Ī√≠a de c√≥micos. Andr√©s llego a la estaci√≥n y esper√≥ a que llegase el coche hacia Alcolea

Llegada al pueblo: Al llegar a Alcolea , Andr√©s decidi√≥ quedarse en Fonda de la Palma, un hotel en el centro de la ciudad. All√≠ conoci√≥ a un catal√°n, un riojano y un andaluz. Con los que comi√≥ y luego fue al casino de la ciudad. Luego march√≥ a ver al Secretario y con √©l, al m√©dico compa√Īero, el Doctor S√°nchez. √Čste le dijo que no pensase en ganar mucho dinero porque a los ricos los trataba el doctor Don Tomas Solana. Mientras que el doctor S√°nchez se march√≥, el Secretario y Andr√©s subieron a un cerro desde donde se ve√≠a el pueblo con vi√Īedos y alguna higuera. Bajaron al pueblo y Andr√©s cen√≥ en la fonda y luego dio una vuelta por el pueblo, que le parec√≠a un inmenso sepulcro.

Primeras dificultades: El doctor S√°nchez y Andr√©s se dividieron el pueblo en dos. Los primeros d√≠as resultaron muy tranquilos. Se cans√≥ de la fonda, decidi√≥ abandonarla y el doctor S√°nchez le busc√≥ una casa en las afueras, en un barrio llamado Marrubial. Le pidi√≥ una tinaja y un mozo que la llenara a la patrona. Andr√©s estaba harto de la comida de la Fonda, √ļnicamente a base de carne y especias. Pidi√≥ de comer legumbres, por pedir esto le tomaron por loco. La patrona de la casa se llamaba Dorotea, era una mujer guapa y elegante. Su marido se llamaba Jos√©, pero le llamaban Pepinito, era un hombre est√ļpido y feo. Ten√≠an una hija llamada Consuelo de unos 12 a√Īos.

La hostilidad médica: A Sánchez le gustaban demasiado los toros. Se ausentaba de vez en cuando para ver corridas. Una tarde Sánchez se fue a Baezaa y vino un hombre a avisar a Andrés de que la hija del molinero estaba muy enferma. Esta estaba en un estado critico y debía ser operada de inmediato. Andrés la operó y todo salió bien. Después de la operación Andrés le explicó a la madre que esto se iba a reproducir, les aconsejó de ir a ver un especialista en Madrid. Al día siguiente, Sánchez se cabreó con Andrés, pensaba que Andrés quería hacerle perder clientes a Sánchez. Mientras la gente se ponía del lado de Andrés, Sánchez hablaba mal de él para desacreditarle. Andrés, con su escepticismo iba ganando prestigio.

Alcolea del Campo:Andr√©s se informa sobre el estado econ√≥mico y pol√≠tico de Alcolea. Aprende que a√Īos atr√°s, esta no tenia problemas de dinero. Espa√Īa hab√≠a firmado un tratado de vinos por culpa de una enfermedad que arras√≥ los vi√Īedos franceses. El pueblo se especializ√≥ en la confecci√≥n del vino, ganando as√≠ mucho dinero. Al acabar el tratado, nadie en el pueblo decidi√≥ de cambiar el cultivo, el pueblo se arruin√≥ por falta de instinto colectivo. Sobre pol√≠tica, el pueblo estaba dividido en dos bandos: los ratones (liberales) y los Mochuelos (conservadores), como el alcalde. En Alcolea los ricos defraudaban a Hacienda y no se les tomaba por ladrones, eso pon√≠a de los nervios a Andr√©s. Andr√©s de aburr√≠a en el pueblo, el tiempo se hac√≠a eterno. Pepinito era un petulante que trataba fatal a su mujer y a la ni√Īa. Era de Tomelloso y le gustaba contar historias de muertos, sus historias que no ten√≠an sentido, ademas era siempre la misma historia pero transformada. Andr√©s empez√≥ a tenerle man√≠a a Pepinito . Andr√©s, junto con Dorotea, la ni√Īa y los dos criados, bajaron a la bodega y a la Cueva de los Enanos (vasijas de vino). Lleg√≥ la vendimia y Andr√©s vio a varios hombres sudando haciendo el vino: fue entonces cuando le dio la raz√≥n a Iturrioz en que lo artificial era lo bello.

Tipos de Casino: En invierno Andr√©s comenz√≥ a ir a La Fraternidad, el casino de Alcolea. Conoci√≥ a dos personajes pintorescos, el pianista y el hidalgo, Don Blas Carre√Īo. Don Blas era la reencarnaci√≥n de Don Quijote, Le gustaba hablar con citas, utilizar expresiones de los libros y llamar a los pueblos por su nombre antiguo, un hidalgo como en los libros de aventuras. Este invit√≥ a Andr√©s a ir a su casa y le ense√Ī√≥ su librer√≠a , llena de libros de historia, astronom√≠a y de aventuras, ofreci√©ndosela para cuando quisiera. Hab√≠a un joven en el casino, abogado, hijo de usurero que le parec√≠a imb√©cil

Sexualidad y Pornografía: Vio en la librería unas revistas pornográficas y llegó a la conclusión de que cuando había una vida sexual activa, la pornografía no se necesita (como en Londres) y en sitios, como Alcolea, donde la vida sexual es pobre, la pornografía estaba en todo.

El dilema: Andrés comenzó a tener mala reputación, se le consideraba violento, orgulloso, mal intencionado. Decidió dejar de ir al casino y empezó a pasar todo su tiempo libre leyendo en su cuarto. Alcolea le amargaba. Pensaba que leer tanta filosofía le hacia ser pesimista. Intentó dejar los libros de filosofía y probó los libros de historia y de astronomía. También probó a escribir. Pero nada eso le soluciono su problema. Comenzó a padecer dolores articulares y a caérsele el pelo, ya que él era neuro-artrítico. Andrés llego a la conclusión que la solución era encontrar una mujer, pero sólo conocía a la hija de Sánchez, y la del Secretario. Ninguna de ellas le gustaba. Se puso a dieta y mejoró.

La mujer del tío Garrota: Una noche de invierno una mujer había caído a la calle y estaba muriéndose. Era la mujer del Tío Garrota y sufría una conmoción cerebral. Andrés la asistió pero estaba en un estado muy grave, al poco tiempo llegó el juez y dos guardias; interrogaron a todo el mundo y preguntaron si se podía interrogar a la vieja a Andrés. La vieja, tenía una lesión cerebral y estaba en estado de afasia y por ello no podía responder a las preguntas. Al rato, murió y se pensó al principio que había sido el marido quien la había asesinado. Al hacer la autopsia, en la que intervinieron los 3 médicos ( Andrés , Sanchez y Solana ) no dijeron nada convergente, cada uno daba una versión. Andrés defendía que había sido un suicidio. Sanchez, al igual que la actitud popular defendía que había sido el Tío Garrota que la había tirado por el balcón. Don Tomas Solana, en su informe hacia equilibrios, y en conjunto no decía nada

Despedida: Debido a esto, los pobres del pueblo no le quer√≠an. As√≠ que decidi√≥ presentar la dimisi√≥n, despedirse de Don Blas Carre√Īo y del juez, y hacer las maletas. La √ļltima noche, aprovechando que estaban solos Dorotea y Andr√©s, √©ste se declar√≥ y pasaron la noche juntos. A la ma√Īana siguiente, Andr√©s se march√≥ camino de Aranjuez.

SEXTA PARTE: La experiencia en Madrid.

Comentario a lo pasado: Cuando Andr√©s volvi√≥ a Madrid, all√≠ se viv√≠a el preparativo contra los EE.UU. por Cuba y Filipinas y se viv√≠a con optimismo. Se perdi√≥ la guerra, tal como hab√≠a vaticinado Iturrioz. Un d√≠a Andr√©s fue a casa de su t√≠o y le cont√≥ su experiencia en Alcolea. Seg√ļn Iturrioz la naturaleza le da al rico el esp√≠ritu de riqueza y al pobre el de miseria.

Los amigos: Un d√≠a en el Apolo se encontr√≥ con Montaner y entraron en el caf√© de Fornos. Hablan sobre ellos. Montaner acab√≥ la carrera gracias a que los padres de su novia se la llevaron a Santander y √©l se march√≥ a Salamanca. Le cuenta que Aracil mont√≥ una cl√≠nica y que despu√©s de haberle ayudado √©l, se asoci√≥ con Nebot (valenciano). Lamela se fue a Galicia y no ejerc√≠a pero viv√≠a bien. Ca√Īizo ten√≠a un peri√≥dico de carnicer√≠a. Ortega se fue de m√©dico militar en Cuba y se hizo borracho. Aracil estaba casado con una muchacha a la que prostituye y, seg√ļn Montaner, iba a llevar a Nebot a su casa para que se acostaran juntos. D√≠as m√°s tarde, Andr√©s se encontr√≥ con Julio. Estuvieron hablando y √©l dijo que ten√≠a plena confianza en su mujer y que todo el gasto que ten√≠an, era necesario. Andr√©s no le envidiaba nada.

Ferm√≠n Ibarra: Se encontr√≥ con Ferm√≠n Ibarra, quien se iba a B√©lgica para aprovechar sus inventos ya que en Espa√Īa eran todos unos chulos y unos juerguistas sin futuro. A los pocos d√≠as le escribi√≥ Ibarra a Andr√©s desde B√©lgica dici√©ndole que sus empresas iban bien.

Encuentro con Lul√ļ: Un amigo del padre de Andr√©s le estaba buscando trabajo. Un d√≠a, al salir de la casa de √©ste, se encontr√≥ con Lul√ļ y quedaron en el caf√© de la Luna. Le cont√≥ que Julio hab√≠a abandonado a Nin√≠ y que √©sta se hab√≠a casado con Prudencio y le hab√≠a puesto una tiendecita a Lul√ļ. En el caf√© tambi√©n estaba Do√Īa Leonarda, quien le miraba con desprecio y un tipo joven con anteojos. Le dijo tambi√©n que Don Cleto hab√≠a muerto y que ahora en la C/del Pez. Acordaron en verse otro d√≠a.

M√©dico de higiene: El puesto de m√©dico de higiene no le agradaba. Comenzaba a aumentar su instinto antisocial y ve√≠a desfilar a prostitutas que le daban pena. Un cura ten√≠a dos casas de prostituci√≥n y a veces, cuando ten√≠a que hacer visitas en este tipo de casas, ve√≠a a se√Īoritos de la alta sociedad. Todo esto le llevaba a reflexionar, sacando como conclusi√≥n que la casta burguesa se iba preparando para someter a la casta pobre y hacerla su esclava.

La tienda de confecciones: Andr√©s fue a visitar a Lul√ļ a la tienda, que era grande. Lul√ļ dijo que le hab√≠a dicho a Julio que cuando Andr√©s estudiaba hab√≠a dicho que casarse con ella era lo mismo que casarse con un orangut√°n. A veces iba al caf√© con Lul√ļ, el tipo de anteojos y Leonarda. Andr√©s recrimin√≥ a Lul√ļ que tratase de manera desde√Īosa al farmac√©utico por ser su pretendiente.

De los focos de la peste: Andr√©s, desilusionado y angustiado con lo que ve√≠a en las casas de prostituci√≥n le cuenta a Lul√ļ que le hab√≠an escrito una carta unas chicas que viven y ejercen la prostituci√≥n firmando Las Desgraciadas. Le cuenta que fue a un prost√≠bulo en la c/ Barcelona y que un tipo afeminado (el Cotorrita) junto con el ama, eran los que captaban a las chicas. Le cont√≥ algunos trucos para retener a chicas, como a una chica de Sevilla que fue reclamada por sus padres y fue imitada por otra. Hablaba con amargura y Lul√ļ le aconsej√≥ que dejase ese puesto.

La muerte de Villas√ļs: Abandon√≥ el puesto de m√©dico de higiene, y gracias a Julio se puso de m√©dico en La Esperanza, un hospital para pobres que le fatigaba a la vez que le encolerizaba. (Ve√≠a, adem√°s que la ley era m√°s dura cuanto m√°s miserable fueras). Segu√≠a con su instinto antisocial y ten√≠a ganas de matar los domingos a aquellos que volv√≠an de los toros, lo √ļnico que le tranquilizaba era estar con Lul√ļ y a veces iba con ella y su madre al paseo de Rosales. Fue a visitar a su ni√Īo enfermo y al lado vio a un viejo ciego y medio loco, que result√≥ ser Villas√ļs y a los pocos d√≠as muri√≥. Fue Andr√©s a visitarlo y le vio rodeado de bohemios desarrapados todos medio locos diciendo que quiz√°s Villas√ļs segu√≠a vivo.

Amor, teor√≠a y pr√°ctica: Andr√©s le dice a Lul√ļ que hay dos procedimientos del amor, como en la medicina: el de los t√≠midos es buscar pareja opuesta y el de los satisfechos de su f√≠sico, que buscaban alguien semejante. Pero dice que ella es diferente. Tambi√©n define el amor como la confluencia del instinto fetichista y el sexual. Pero que en el fondo el amor es un enga√Īo. Un d√≠a, despu√©s de ver a Lul√ļ con un militar que la visitaba en la tienda, Andr√©s estuvo por la Moncloa, cuando sinti√≥ la necesidad de ir a ver a Lul√ļ. Primero la pirope√≥, luego se declar√≥ y luego la beso. Lul√ļ le dijo que ella estaba enamorada de √©l desde el primer d√≠a y que a partir de ese d√≠a donde √©l fuera, ten√≠a que llev√°rsela.

S√ČPTIMA PARTE: La experiencia del hijo.

El derecho a la prole: Andrés fue a pedirle consejo a Iturrioz hablando como si fuese un tercero que le había pedido consejo. El tío le recomendó que dijera que si era fuerte y quería casarse, que se casase y tuviese hijos. Si era débil y quería casarse, que se casara, pero que no tuviera hijos. Por la tarde escribió Andrés a su tío diciéndole que se iba a casar.

La vida nueva: Lul√ļ pidi√≥ a Iturrioz que le buscase un trabajo nuevo a Andr√©s, y le busc√≥ uno como traductor de art√≠culos. Se fueron a vivir al barrio de Pozas. Se casaron por la Iglesia, Andr√©s se neg√≥ a que D√Īa. Leonarda viviera con ellos y cogieron a la Venancia para que ayudase en la casa. Le pasaron a Andr√©s a hacer estudios originales con datos obtenidos por cient√≠ficos extranjeros. Estaba cada vez m√°s a gusto y tem√≠a que esa paz se desmoronase en cualquier momento. Paseaban al anochecer por el Canalillo o la Dehesa de Amaniel y a veces iban a los cinemat√≥grafos de Chamber√≠. Cada vez estaban m√°s enamorados. Lul√ļ pensaba que Andr√©s era un portento (como cuando se les acercaron dos hombres y Andr√©s hizo de la llave un rev√≥lver).

En paz: Pasaron varios meses y la tranquilidad se turb√≥. Lul√ļ se deprim√≠a porque quer√≠a tener un hijo y Andr√©s se angustiaba. Cuando le dijo que estaba embarazada, ella estaba hist√©rica y muy celosa y sentimental y √©l estaba muy nervioso y angustiado. No pod√≠a dormir y tomaba morfina cada vez estaba peor.

Ten√≠a algo de precursor: Cuando ten√≠a que dar a luz hubo un problema con el cord√≥n umbilical y el bebe naci√≥ muerto. Lul√ļ sufri√≥ una grave hemorragia y a los tres d√≠as muri√≥. Todo esto super√≥ a Andr√©s quien se envenen√≥ y muri√≥.

Enlaces externos

Obtenido de "El %C3%A1rbol de la ciencia"

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