Felipe II de Espa√Īa

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Felipe II de Espa√Īa

Felipe II de Espa√Īa

¬ęFelipe II¬Ľ redirige aqu√≠. Para otras acepciones, v√©ase Felipe II (desambiguaci√≥n).
Felipe II de Espa√Īa
Rey de Espa√Īa, Portugal, N√°poles, Sicilia, Cerde√Īa, Inglaterra e Irlanda, Duque de Mil√°n, Duque titular de Borgo√Īa, Soberano de los Pa√≠ses Bajos
Alonso S√°nchez Coello 002.jpg
Retrato de Felipe II, por Antonio Moro (c. 1557). √ďleo sobre lienzo, Monasterio del Escorial (Madrid).

Rey de Espa√Īa, Sicilia y Cerde√Īa
16 de enero de 1556 - 13 de septiembre de 1598
Predecesor Carlos I
Sucesor Felipe III
Nacimiento 21 de mayo de 1527
Valladolid (Espa√Īa)
Fallecimiento 13 de septiembre de 1598
El Escorial (Espa√Īa)
Entierro Cripta Real del Monasterio de El Escorial
Consorte María Manuela de Portugal (1543-1545)
María I Tudor
(1554-1558)
Isabel de Valois
(1559-1568)
Ana de Austria
(1570-1580)
Descendencia Carlos
Isabel Clara Eugenia
Catalina Micaela
Fernando
Carlos Lorenzo
Diego Félix
Felipe III
María
Casa Real Casa de Austria
Padre Carlos I de Espa√Īa
Madre Isabel de Portugal

Felipe II de Austria (o Habsburgo), llamado El Prudente (Valladolid, 21 de mayo de 1527 ‚Äď El Escorial, 13 de septiembre de 1598), fue Rey de Espa√Īa[1] desde el 15 de enero de 1556 hasta su muerte, de N√°poles y Sicilia desde 1554 y de Portugal y los Algarves (como Felipe I) desde 1580, realizando una ansiada uni√≥n din√°stica con Portugal, que dur√≥ 60 a√Īos. Fue asimismo Rey de Inglaterra, por su matrimonio con Mar√≠a I, entre 1554 y 1558.

Hijo y heredero de Carlos I de Espa√Īa e Isabel de Portugal, hermano de Mar√≠a de Austria y Juana de Austria, nieto por v√≠a paterna de Juana I de Castilla y Felipe I y de Manuel I de Portugal y Mar√≠a de Castilla por v√≠a materna. Muri√≥ a los 71 a√Īos de edad el 13 de septiembre de 1598, tras pasar unos a√Īos en unas condiciones de vida malas debido a la enfermedad que padec√≠a, y que se agravaba con el paso del tiempo.

Desde su muerte fue presentado por sus defensores como arquetipo de virtudes, y como un monstruo fan√°tico y desp√≥tico por sus enemigos. Esta dicotom√≠a entre la Leyenda Negra y la Leyenda Blanca o Rosa fue favorecida por el propio Rey Prudente, que se neg√≥ a que se publicaran biograf√≠as suyas en vida y orden√≥ la destrucci√≥n de su correspondencia. A√ļn hoy en d√≠a, la historiograf√≠a anglosajona y protestante, representa a Felipe II como un ser fan√°tico, desp√≥tico, criminal, monstruo imperialista y genocida. Sus victorias fueron minimizadas hasta lo anecd√≥tico (salvo unos pocos ejemplos como la Batalla de Lepanto) y sus derrotas magnificadas en exceso, a pesar de que no supusieron grandes cambios pol√≠ticos o militares, como la p√©rdida de una peque√Īa parte de la Grande y Felic√≠sima Armada debido a un fuerte temporal, que adem√°s los historiadores anglosajones "transformaron" en una gran victoria inglesa.

Durante su gobierno, el Imperio espa√Īol dirigi√≥ la exploraci√≥n global y la extensi√≥n colonial a trav√©s del Atl√°ntico y Oc√©ano Pac√≠fico, convirti√©ndose durante mucho tiempo en el principal pa√≠s y potencia europea en todo el mundo. Su imperio, el Imperio Espa√Īol se convirti√≥ bajo su gobierno en el primer imperio global, porque por primera vez un imperio abarcaba posesiones en todos los continentes, las cuales, a diferencia de lo que ocurr√≠a en el Imperio Romano o en el Carolingio, no se comunicaban por tierra las unas con las otras.

Contenido

Extensión de la Monarquía

Duque de Mil√°n

La bandera con la Cruz de Borgo√Īa es la m√°s caracter√≠stica de las utilizadas por los Tercios Espa√Īoles.

Tras la muerte, el 1 de noviembre de 1535, de Francisco II, √ļltimo Sforza, el Ducado de Mil√°n qued√≥ sin soberano. Los reyes de Francia, emparentados con la familia Visconti, reclamaban el ducado. Esta fue una de las causas de las sucesivas guerras italianas. Francisco I vio en la muerte del duque de Mil√°n una nueva oportunidad para hacerse con el territorio, originando una tercera guerra contra Carlos I de Espa√Īa, que acab√≥ con la Tregua de Niza en 1538.

En 1540 el ducado segu√≠a sin soberano, estando a cargo de un gobernador. En un primer momento, el propio Carlos I pens√≥ nombrarse a s√≠ mismo duque, ya que Mil√°n era un Estado feudatario del Sacro Imperio Romano Germ√°nico y, el emperador ten√≠a potestad para conceder el t√≠tulo. Pero esto podr√≠a ser considerado un casus belli en Francia, y adem√°s, da√Īar√≠a su imagen de libertador y no conquistador. Entonces decidi√≥ conceder el t√≠tulo al pr√≠ncipe Felipe. El 11 de octubre de 1540 fue investido Felipe como duque de Mil√°n. La ceremonia fue secreta y no se consult√≥ con los pr√≠ncipes electores para evitar problemas internacionales.

En 1542 estall√≥ una nueva guerra entre Francia y Espa√Īa. Entre las condiciones de la Paz de Cr√©py, que puso fin a las hostilidades en 1544, se encontraba la boda de Carlos, duque de Orleans e hijo de Francisco I, con la hija de Carlos I, Mar√≠a de Habsburgo (y los Pa√≠ses Bajos y el Franco-Condado como dote), o con la hija del Rey de Romanos Fernando, Ana de Habsburgo (y Mil√°n como dote). La elecci√≥n fue Mil√°n, pero en 1545 la muerte del duque de Orleans dej√≥ sin validez los acuerdos. Nuevamente de forma secreta el pr√≠ncipe Felipe fue investido Duque el 5 de julio de 1546.

En 1550 se hizo finalmente p√ļblico el nombramiento de Felipe y, el 10 de febrero del mismo a√Īo, Ferrante Gonzaga, gobernador de Mil√°n, le prest√≥ juramento de fidelidad en su nombre y en el de la ciudad.

Rey de N√°poles

A finales de 1553 se anunci√≥ la boda de Felipe con su t√≠a segunda Mar√≠a I de Inglaterra. Pero el problema era que Felipe era √ļnicamente pr√≠ncipe y duque, y era impensable el matrimonio de la reina con alguien de rango inferior. La soluci√≥n de Carlos I fue renunciar al Reino de N√°poles en favor de su hijo.

El 24 de julio de 1554 Juan de Figueroa, enviado especial de Carlos I y Regente de Nápoles, llegó a Inglaterra con la investidura formal de Felipe como Rey de Nápoles y Duque de Milán. Al día siguiente se celebraron los esponsales.

Rey de Inglaterra

El 25 de julio de 1554 Felipe se casó con la reina María I de Inglaterra. Al final de la ceremonia fueron proclamados:

Felipe y Mar√≠a, por la gracia de Dios, Rey y Reina de Inglaterra, Francia, N√°poles, Jerusal√©n, Irlanda, Defensores de la Fe, Pr√≠ncipes de Espa√Īa y Sicilia, Archiduques de Austria, Duques de Mil√°n, Borgo√Īa y Brabante, Condes de Habsburgo, Flandes y el Tirol, en el primero y segundo a√Īo de su reinado.

Las cláusulas matrimoniales eran muy rígidas (equiparables a las de los Reyes Católicos) para garantizar la total independencia del Reino de Inglaterra.

Felipe ten√≠a que respetar las leyes y los derechos y privilegios del pueblo ingl√©s. Espa√Īa no pod√≠a pedir a Inglaterra ayuda b√©lica o econ√≥mica. Adem√°s, se ped√≠a expresamente que se intentara mantener la paz con Francia.

Si el matrimonio ten√≠a un hijo, se convertir√≠a en heredero de Inglaterra, los Pa√≠ses Bajos y Borgo√Īa. Si Mar√≠a muriese siendo el heredero menor de edad, la educaci√≥n correr√≠a a cargo de los ingleses. Si Felipe mor√≠a, Mar√≠a recibir√≠a una pensi√≥n de 60.000 libras al a√Īo, pero si fuera Mar√≠a la primera en morir, Felipe deb√≠a abandonar Inglaterra renunciando a todos sus derechos sobre el trono.

Felipe, √ļnico Consorte Real con t√≠tulo de Rey en la historia de Inglaterra, actu√≥ conforme a lo estipulado en el contrato matrimonial y no se entrometi√≥ en el gobierno de su esposa. Durante gran parte de su reinado estuvo ausente, especialmente a partir de 1556 cuando su padre abdic√≥ en √©l la Corona de Espa√Īa.

El 17 de noviembre de 1558 María murió sin descendencia, dejando Felipe de ser Rey de Inglaterra.

Soberano de los Pa√≠ses Bajos y Duque de Borgo√Īa

En 1555 Carlos I, anciano y cansado decidi√≥ renunciar a m√°s territorios en favor de su hijo Felipe. El 22 de octubre del mismo a√Īo, Carlos abdic√≥ en Bruselas como Soberano Gran Maestre de la Orden del Tois√≥n de Oro. Tres d√≠as despu√©s, en una grandiosa y ostentosa ceremonia ante decenas de invitados, se produjo la abdicaci√≥n como Duque de Borgo√Īa y Soberano de la Pa√≠ses Bajos.

Carlos pens√≥ que Espa√Īa defendiese desde esos territorios al Sacro Imperio Romano Germ√°nico, m√°s d√©bil que Francia. A diferencia de Castilla, Arag√≥n, N√°poles y Sicilia, los Pa√≠ses Bajos no eran parte de la herencia de los Reyes Cat√≥licos, y ve√≠an al monarca como un rey extranjero y lejano [cita requerida].

Los Estados del norte pronto se convirtieron en un gran campo de batalla, ayudados por Francia e Inglaterra, que explotaron la situación de rebelión constante de Flandes para debilitar a la Corona Hispánica.

Rey de Espa√Īa, Sicilia y las Indias

El 16 de enero de 1556, Carlos I en sus habitaciones privadas y sin ninguna ceremonia, cedió a Felipe la Corona de los Reinos Hispánicos, Sicilia y las Indias.

Aunque durante su juventud vivi√≥ 12 a√Īos fuera de Espa√Īa en Suiza, Inglaterra, Flandes, Portugal, etc. Una vez convertido en Rey de Espa√Īa fij√≥ su residencia en Madrid y potenci√≥ el papel de esta ciudad como capital de todos sus reinos.

En 1587 incorporó a la Corona la Orden de Montesa.

Rey de Portugal

El 4 de agosto de 1578, tras la muerte sin descendientes del rey Sebastián I de Portugal en la batalla de Alcazarquivir, heredó el trono su tío abuelo, el cardenal Enrique. Durante el reinado de éste, Felipe II se convirtió, como hijo de Isabel de Avis, en candidato al trono portugués junto a Antonio, el prior de Crato, Caterina de Portugal y Ranuccio I Farnesio. Los principales aspirantes eran Felipe, con el apoyo de la nobleza y el alto clero, y Antonio, apoyado por la gran mayoría del pueblo llano.

A la muerte de Enrique I, Antonio se autoproclam√≥ Rey de Portugal el 24 de julio de 1580. Ante tal hecho, Felipe II reaccion√≥ enviando a un ej√©rcito al frente del duque de Alba para luchar contra el prior de Crato y reclamar sus derechos al trono. La batalla de Alc√°ntara culmin√≥ una r√°pida y exitosa campa√Īa militar que oblig√≥ a Antonio a huir y refugiarse en las islas Azores (de donde fue desalojado en 1583 tras la batalla de la Isla Terceira).

Una vez tomada Lisboa, Felipe II fue proclamado Rey de Portugal el 12 de septiembre de 1580 con el nombre de Felipe I y jurado como tal por las Cortes reunidas en Tomar el 15 de abril de 1581.

Cultura y Arte

Art√≠culo principal: Renacimiento espa√Īol
Caballero de la mano en el pecho, El Greco, (1580).

El gobierno de Felipe II, coincide con la etapa conocida como Renacimiento. Aunque el cambio ideol√≥gico no es tan extremo como en otros pa√≠ses; no se rompe abruptamente con la tradici√≥n medieval, no desaparece la literatura religiosa, y ser√° en el Renacimiento cuando surjan autores asc√©ticos y m√≠sticos; por ello se habla de un Renacimiento espa√Īol m√°s original y variado que en el resto de Europa.

La literatura religiosa est√° encabezada por escritores como: Santa Teresa de Jes√ļs, San Juan de la Cruz, fray Luis de Granada, San Juan de √Āvila y fray Juan de los √Āngeles.

Miguel de Cervantes empieza a escribir sus primeras obras.

La poesía renacentista de este se dividió en dos escuelas: la Salmantina (Fray Luis de León) y la Sevillana (Fernando de Herrera).

En el teatro destaca la figura de Lope de Vega, que a√ļn acaparar√° m√°s importancia en el reinado de Felipe III, al igual que Miguel de Cervantes.

Entre los pintores m√°s famosos destacan El Greco, Tiziano, Antonio Moro o Brueghel el Viejo. Alonso S√°nchez Coello fue el pintor de c√°mara de Felipe II.

Es el apogeo de los arquitectos espa√Īoles, entre los que destacan Juan de Herrera, Juanelo Turriano, Francisco de Mora o Juan Bautista de Toledo, que tiene como resultado la aparici√≥n de un nuevo estilo, que se caracteriza por el predominio de los elementos constructivos, la ausencia decorativa, las l√≠neas rectas y los vol√ļmenes c√ļbicos. Este estilo ser√≠a bautizado posteriormente como estilo herreriano. Construyeron edificios religiosos y mortuorios como el Monasterio del Escorial o la Catedral de Valladolid; civiles o administrativos como la Casa de la Panader√≠a, o militares como la Ciudadela de Pamplona.

De hecho, a esta √©poca, en la que existen escritores y dramaturgos de gran talla, y acaban de nacer los que destacar√°n bajo el gobierno de Felipe III, se le conoce como el Siglo de Oro o el apogeo de la cultura espa√Īola.

Política interior

Estatua de Felipe II.

Durante su reinado hizo frente a muchos problemas internos entre los cuales caben destacar: su hijo Carlos, su secretario Antonio P√©rez y la guerra de las Alpujarras. Tambi√©n acab√≥ con los focos protestantes en Espa√Īa, localizados principalmente en Valladolid y Sevilla.

El príncipe Carlos (1545 a 1568) y el problema dinástico

El pr√≠ncipe Carlos naci√≥ en 1545, hijo de su primera esposa Mar√≠a de Portugal con la que se cas√≥ dos a√Īos antes y la cual muri√≥ en el parto. Caracterizado por su desequilibrio mental, de muy posible origen gen√©tico pues ten√≠a cuatro bisabuelos (en lugar de los ocho naturales) y seis tatarabuelos (en lugar de diecis√©is), tuvo una complexi√≥n d√©bil y enfermiza. Fue educado en la Universidad de Alcal√° de Henares junto al hermanastro del rey, don Juan de Austria. Conspir√≥ con poco disimulo con los rebeldes flamencos contra su padre. Tras asombrosos esc√°ndalos relacionados con esto, como el intento de acuchillar en p√ļblico al Duque de Alba, fue detenido por su propio padre, procesado y encerrado en sus aposentos. Posteriormente fue trasladado al Castillo de Ar√©valo donde muri√≥ de inanici√≥n (se negaba a comer) y en total delirio en 1568. Este terrible hecho marc√≥ profundamente, y de por vida, la personalidad del monarca.

De su segundo matrimonio con Mar√≠a Tudor no hubo hijos, pero de su tercer matrimonio con Isabel de Valois tuvo dos hijas, con lo que al morir en 1568 Isabel de Valois y su primog√©nito Carlos, Felipe II se encontr√≥ con 41 a√Īos, viudo y sin descendencia masculina. √Čste fue uno de los peores a√Īos para Felipe II: a la tragedia personal se un√≠an la rebeli√≥n en los Pa√≠ses Bajos y las Alpujarras, el avance imparable de la herej√≠a protestante y calvinista en Francia y Europa Central, la pirater√≠a berberisca y el resurgir de la amenaza otomana tras el fracaso del Sitio de Malta y la muerte de Solim√°n el Magn√≠fico.

En 1570, Felipe II se casa por cuarta vez, con Ana de Austria, hija de su primo el emperador Maximiliano II, con quien tuvo cuatro hijos, de cuales s√≥lo uno, Felipe (14 de abril de 1578 ‚Äď 31 de marzo de 1621), futuro Felipe III, lleg√≥ a la edad adulta.

Quedando finalmente resuelto el problema de la descendencia, Ana de Austria moriría en 1580. Felipe II no volvería a casarse.

Felipe, Príncipe de Asturias, por Tiziano (1551).

La rebelión en las Alpujarras (1568 a 1571)

Artículo principal: Rebelión de las Alpujarras

En 1567 Pedro de Deza, presidente de la Audiencia de Granada, proclama la Pragm√°tica bajo orden de Felipe II. El edicto limita las libertades religiosas, ling√ľ√≠sticas y culturales de la poblaci√≥n morisca.

Esto provoca una rebelión de los moriscos de las Alpujarras que Juan de Austria reduce militarmente.

La crisis de Aragón (1590 a 1591) y Antonio Pérez

Artículo principal: Turbaciones de Aragón
Artículo principal: Antonio Pérez

Antonio Pérez, aragonés, fue el secretario del rey hasta 1579. Fue arrestado por el asesinato de Juan de Escobedo (hombre de confianza de don Juan de Austria) y por abusar de la confianza real al conspirar contra el rey.

La relación entre Aragón y la corona estaba algo deteriorada desde 1588 por el pleito del virrey extranjero y los problemas en el condado estratégico de Ribagorza. Cuando Antonio Pérez escapa a Zaragoza y se ampara en la protección de los fueros aragoneses, Felipe II intenta enjuiciar a Antonio Pérez mediante el tribunal de la Inquisición para evitar la justicia aragonesa. Este hecho provoca una revuelta en Zaragoza, que Felipe II reduce usando la fuerza.

Reformas administrativas

Su padre Carlos I hab√≠a gobernado como un emperador, y como tal, Espa√Īa y principalmente Castilla hab√≠an sido fuente de recursos militares y econ√≥micos para unas guerras lejanas, de naturaleza estrat√©gica, dif√≠ciles de justificar localmente puesto que respond√≠an a su ambici√≥n personal (y a√ļn m√°s, a las ambiciones de la Casa de Austria) y que se hab√≠an convertido en car√≠simas con las innovaciones tecnol√≥gicas b√©licas. Todo mantenido con los fondos castellanos y con las riquezas americanas, que llegaban a ir directamente desde Am√©rica a los banqueros holandeses, alemanes y genoveses sin pasar por Espa√Īa.

Real Monasterio de El Escorial (Madrid), centro político del imperio de Felipe II
El ¬ęCamino Espa√Īol¬Ľ, fue utilizado por primera vez en 1567 por el duque de Alba en su viaje a los Pa√≠ses Bajos, y el √ļltimo ej√©rcito en circular por √©l lo hizo en 1622.

Felipe II como su padre, fue un rey absolutista, continu√≥ con las instituciones heredadas de Carlos I, y con la misma estructura de su imperio y autonom√≠a de sus componentes. Pero gobern√≥ como un rey nacional, Espa√Īa y especialmente Castilla eran ahora el centro del imperio, con su administraci√≥n localizada en Madrid. Felipe II no visit√≥ apenas sus territorios de fuera de la pen√≠nsula y los administr√≥ a trav√©s de oficiales y virreyes quiz√° porque tem√≠a caer en el error de su padre, Carlos I, ausente de Espa√Īa durante los a√Īos de las rebeliones comuneras; quiz√° porque, a diferencia de su padre (que aprendi√≥ muy mayor el castellano) Felipe II se sent√≠a profundamente espa√Īol.


Convirti√≥ Espa√Īa en el primer reino moderno, realiz√≥ reformas hidr√°ulicas (presa del Monnegre) y una reforma de la red de caminos, con posadas, con una administraci√≥n (y una burocracia) desconocida hasta entonces, los administrativos de Felipe II sol√≠an tener estudios universitarios, principalmente de las universidades de Alcal√° y Salamanca, la nobleza tambi√©n ocupaba puestos, aunque en menor cantidad. Ejemplos rese√Īables de su meticulosa administraci√≥n son:

  • En 1561, Felipe II decide trasladar la sede de la corte y convierte Madrid en la primera capital permanente de la monarqu√≠a espa√Īola. Desde entonces, salvo un breve intervalo de tiempo entre 1601 y 1606, bajo el gobierno de Felipe III, en el que la capitalidad pas√≥ temporalmente a Valladolid, Madrid ha sido la capital de Espa√Īa y sede del Gobierno de la Naci√≥n.[2]
  • La Grande y Felic√≠sima Armada (Armada Invencible), de la que se conoc√≠a hasta el nombre del √≠nfimo grumete, mientras que los ingleses no tienen noticia cierta ni siquiera de todos los barcos que participaron.
  • Los tercios eran las mejores unidades militares de su √©poca. Creados por su antecesor, Carlos I de Espa√Īa, fueron decisivos para Felipe II en las victorias que obtuvo frente a los franceses, ingleses y holandeses en su reinado (ver apartados correspondientes). Eran expertos en t√°cticas como el asedio (Asedio de Amberes).
Arcabucero espa√Īol de los Tercios.
  • Innovaciones militares en todos los sentidos. Aparici√≥n de los arcabuceros y mosqueteros, que combat√≠an junto con los piqueros y la Caballer√≠a. Asimismo se dispon√≠a de artiller√≠a: desde ca√Īones de bronce o hierro colado, mediosca√Īones, culebrinas hasta falconetes. En el aspecto t√°ctico, destaca la utilizaci√≥n de ataques por sorpresa nocturnos (Encamisada). Si se trataba de un asedio, los Tercios realizaban obras de atrincheramiento para rodear la plaza y aproximar los ca√Īones y minas a los muros. Uno de los escuadrones se manten√≠a en reserva para rechazar cualquier tentativa de contraataque de los sitiados.
  • En el mar, destacaba la utilizaci√≥n masiva de galeones, ya que su combinaci√≥n de tama√Īo, velamen y la posibilidad de transportar armamento y tropas lo hac√≠an id√≥neo para las largas traves√≠as oce√°nicas, combinando as√≠ la capacidad de transporte de las naves de carga con la potencia de fuego que requer√≠an las nuevas t√©cnicas de guerra en el mar, permitiendo disponer de barcos de transporte fuertemente armados.
  • Carlos I cre√≥ el 27 de febrero de 1537 la Infanter√≠a de Marina de Espa√Īa, convirti√©ndola en la m√°s antigua del mundo al asignar de forma permanente a las escuadras de galeras del Mediterr√°neo las compa√Ī√≠as viejas del mar de N√°poles. Sin embargo, fue Felipe II el que cre√≥ el concepto actual de Fuerza de Desembarco, concepto que a√ļn perdura en nuestros d√≠as.
  • Destin√≥ gran cantidad de dinero para crear la mejor red de espionaje de la √©poca. Es muy conocido el uso de la tinta invisible y de la escritura microsc√≥pica por parte de los servicios secretos de Felipe II. Bernardino de Mendoza, fue militar, embajador y jefe de los servicios secretos en diversas regiones del imperio espa√Īol bajo Felipe II y durante este tiempo estuvo destinado como embajador espa√Īol en Par√≠s. Una de las acciones m√°s importantes atribuidas a este antepasado de los actuales servicios secretos, fue el asesinato de Guillermo de Orange a manos de Balthasar G√©rard.
  • Creaci√≥n del Camino Espa√Īol, una ruta terrestre para transportar dinero y tropas desde las posesiones espa√Īolas en Italia, hacia los pa√≠ses bajos espa√Īoles.
  • El comercio con las colonias espa√Īolas estaba fuertemente controlado. Por ley, las colonias espa√Īolas s√≥lo pod√≠an comerciar con un puerto en Espa√Īa (primero Sevilla, luego C√°diz). Los ingleses, holandeses y franceses trataron de romper el monopolio, pero este dur√≥ durante m√°s de dos siglos. Gracias al monopolio, Espa√Īa se convirti√≥ en el pa√≠s m√°s rico de Europa. Esta riqueza permiti√≥ sufragar sobre todo las guerras contra los protestantes del centro y norte de Europa. Tambi√©n caus√≥ una enorme inflaci√≥n en el siglo XVI, lo que pr√°cticamente destruy√≥ la econom√≠a espa√Īola.
  • Felipe II se comunicaba casi diariamente con sus embajadores, virreyes y oficiales repartidos por el imperio mediante un sistema de mensajeros que tardaba menos de tres d√≠as en llegar a cualquier parte de la pen√≠nsula o unos ocho d√≠as en llegar a los Pa√≠ses Bajos.
  • En 1566 realiz√≥ una reforma monetaria con el fin de aumentar el valor del escudo de oro, y se pusieron en circulaci√≥n diferentes especies de vell√≥n rico.
  • En 1567 Felipe II encarg√≥ a Jer√≥nimo Zurita y Castro reunir los documentos de Estado de Arag√≥n e Italia y juntarlos con los de Castilla en el castillo de Simancas, creando uno de los mayores archivos nacionales de su tiempo.

El gobierno mediante Consejos instaurado por su padre seguía siendo la columna vertebral de su manera de dirigir el estado. El más importante era el Consejo de Estado del cual el rey era el presidente.

Distintos soldados de los Tercios.

El rey se comunicaba con sus Consejos principalmente mediante la consulta, un documento con la opinión del Consejo sobre un tema solicitado por el rey. Asimismo existían seis Consejos regionales: el de Castilla, de Aragón, de Portugal, de Indias, de Italia y de Países Bajos y ejercían labores legislativas, judiciales y ejecutivas.

Felipe II tambi√©n gustaba de contar con la opini√≥n de un grupo selecto de consejeros, formado por el catal√°n Luis de Requesens, el castellano duque de Alba, el vasco Juan de Idi√°quez, el cardenal borgo√Ī√©s Antonio Perrenot de Granvela y los portugueses Ruy G√≥mez de Silva y Crist√≥bal de Moura repartidos por diferentes oficinas o siendo miembros del Consejo de Estado.

Felipe II y su secretario se encargaban directamente de los asuntos más importantes, otro grupo de secretarios se dedicaba a asuntos cotidianos. Con Felipe II la figura de secretario del rey alcanzó una gran importancia, entre sus secretarios destacan Gonzalo Pérez, su hijo Antonio Pérez, el cardenal Granvela y Mateo Vázquez de Leca.

En 1586 se crea la Junta Grande, formada por oficiales y controlada por secretarios. Otras juntas dependientes de ésta, eran la de Milicia, de Población, de Cortes, de Arbitrios y de Presidentes.

Finanzas

Letra y firma de Felipe II en una carta de 1557. Con la edad, los problemas de las vista y el avance de la gota, su letra a partir de la década de 1580 se hizo cada vez más grande y más ilegible.

Durante su reinado, la Hacienda Real se declar√≥ en bancarrota tres veces (1557, 1575 y 1596), aunque, en realidad, eran suspensiones de pagos, t√©cnicamente muy bien elaboradas seg√ļn la econom√≠a moderna, pero completamente desconocidas por entonces.

Felipe II hered√≥ una deuda de su padre de unos veinte millones de ducados, y dej√≥ a su sucesor una cantidad que quintuplicaba esta deuda. En 1557, al poco de entrar al poder, la Corona hubo de suspender los pagos de sus deudas. Pero los ingresos de la Corona se doblaron al poco de llegar Felipe II al poder, y al final de su reinado eran cuatro veces mayor que cuando comenz√≥ a reinar, pues la carga fiscal sobre Castilla se cuadruplic√≥ y la riqueza procedente de Am√©rica alcanz√≥ valores hist√≥ricos. Al igual que con su predecesor, la riqueza del Imperio reca√≠a principalmente en Castilla, y depend√≠a de los avances a gran inter√©s de banqueros holandeses y genoveses. Por otra parte, tambi√©n eran importantes los ingresos procedentes de Am√©rica, los cuales supon√≠an entre un 10% y un 20% anual de la riqueza de la Corona. Los mayores consumidores de ingresos fueron los problemas en los Pa√≠ses Bajos y la pol√≠tica en el Mediterr√°neo, juntos, unos seis millones de ducados al a√Īo.

Felipe II.

El estado de las finanzas depend√≠a totalmente de la situaci√≥n econ√≥mica castellana. As√≠ entrando Castilla en recesi√≥n en 1575, en ese mismo a√Īo se produjo una segunda suspensi√≥n de pagos. En 1577 se lleg√≥ un acuerdo con banqueros genoveses para seguir adelantando dinero a la Corona, pero a un precio muy alto para Castilla, que agrav√≥ su recesi√≥n. Entre 1576 y 1588 us√≥ la intermediaci√≥n financiera de Sim√≥n Ruiz, que le facilitaba pagos, cobros y pr√©stamos a trav√©s de letras de cambio.

Anteriormente a Felipe II ya existían diversos impuestos: La alcabala, impuesto de aduanas; la cruzada impuesto eclesiástico; el subsidio, impuesto sobre rentas y tierras; y las tercias reales, impuestos a órdenes militares. Felipe II además de subir estos durante su reinado, implantó otros, entre ellos el excusado en 1567, impuestos sobre parroquias. De la Iglesia Felipe II consiguió recaudar hasta el 20% de la riqueza de la Corona, lo que supuso la crítica de algunos eclesiásticos.

En 1590 se aprueban en las Cortes los millones, consistentes en ocho millones de ducados al a√Īo para los seis siguientes a√Īos, √©stos se dedicaron para construir una nueva Armada y para la sangrante pol√≠tica militar, esto termin√≥ por arruinar a las ciudades castellanas y fulminar con los ya d√©biles intentos de industrializaci√≥n que quedaban. En 1596 se produjo una nueva suspensi√≥n de pagos.

A la ya malparada situaci√≥n econ√≥mica en Castilla que recibi√≥ de Carlos I, Felipe II dej√≥ Espa√Īa al borde de la crisis. La vida de los espa√Īoles del tiempo era dura: La poblaci√≥n soportaba una inflaci√≥n brutal, p.ej. el precio del grano subi√≥ un 50% entre los √ļltimos cuatro a√Īos del siglo; la carga fiscal tanto en productores como en consumidores era excesiva. Debido a la inflaci√≥n y la carga fiscal, cada vez exist√≠an menos negocios, mercaderes y empresarios dejaban sus negocios en cuanto pod√≠an adquirir un t√≠tulo nobiliario (con su baja carga fiscal). En las √ļltimas Cortes, los diputados protestaron efusivamente ante otra demanda de m√°s dinero por parte del rey, urgiendo por una retirada de los ej√©rcitos de Flandes, buscar la paz con Francia e Inglaterra y concentrar su formidable poder militar y mar√≠timo en la defensa de Espa√Īa y su Imperio. En 1598, Felipe II firm√≥ la paz con Francia, con Flandes no consigui√≥ un acuerdo e Inglaterra no pon√≠a las cosas f√°ciles con su constante pirater√≠a y hostilidad hacia Espa√Īa. La situaci√≥n se agravar√≠a con Felipe III debido a la reducci√≥n de ingresos procedentes de Am√©rica y se comenzar√≠an a o√≠r a√ļn m√°s voces acerca de que Castilla no pod√≠a seguir soportando la carga de tantas guerras y de que el resto de miembros deb√≠an tambi√©n contribuir al bien com√ļn.

La presi√≥n fiscal en la Corona de Arag√≥n sin ser tan brutal a la de Castilla, no era mucho menor. Pero en este caso, la mayor parte de lo recaudado no iba a formar parte de la Corona espa√Īola, sino que gracias a la protecci√≥n de los fueros, pasaban a formar parte de la riqueza de la oligarqu√≠a y de la nobleza de esos reinos. El comercio en el Mediterr√°neo para Arag√≥n (especialmente Catalu√Īa) segu√≠a muy da√Īado por el dominio turco y la competencia de genoveses y venecianos.

Los ingresos procedentes de otras partes del imperio: Países Bajos, Nápoles, Milán, Sicilia se gastaban en sus propias necesidades. La anexión de Portugal fue económicamente un gran esfuerzo para Castilla, pues pasó a costear la defensa marítima de su extenso Imperio sin aportar Portugal nada al conjunto.

La mayor√≠a de historiadores coincide en subrayar que la situaci√≥n de pobreza que sumi√≥ al pa√≠s al final de su reino est√° directamente relacionada por la carga del Imperio y su papel de defensor de la cristiandad. Durante el reinado de Felipe II apenas hubo un respiro en el esfuerzo militar. Hubo de compaginar dos durante la mayor parte de su reino: el Mediterr√°neo contra el poder turco y los Pa√≠ses Bajos contra los rebeldes. Al final de su reino contaba con tres frentes simult√°neos: Los Pa√≠ses Bajos, Inglaterra y Francia. La √ļnica potencia capaz de soportar esta carga en el siglo XVI era Espa√Īa, pero con unos beneficios discutibles y a un precio muy alto para sus habitantes.

Política exterior

Sitio de Gravelinas, donde se produjo la Batalla de Gravelinas, con una victoria espa√Īola sobre las tropas francesas que oblig√≥ al rey franc√©s a firmar la paz, y desistir de su invasi√≥n de Italia. Esta batalla se produjo despu√©s de la batalla de San Quint√≠n, y en honor a esta victoria, el rey Felipe II mand√≥ construir el Monasterio del Escorial.

Caracterizada por sus guerras contra: Francia, los Países Bajos, el Imperio turco e Inglaterra.

Guerras con Francia

Artículo principal: Guerras italianas

Mantuvo las guerras con Francia, por el apoyo franc√©s a los rebeldes flamencos, obteniendo grandes victorias en San Quint√≠n y Gravelinas (1558). La primera de ellas ocurri√≥ el 10 de agosto de 1557, festividad de San Lorenzo, en recuerdo de lo cual hizo edificar el Monasterio de El Escorial, edificio con planta en forma de parrilla (1563‚Äď1584). En este monumental edificio, el m√°s grande de su tiempo (y llamado entonces la octava maravilla del mundo), est√°n enterrados desde entonces casi todos los reyes espa√Īoles.

En la Paz de Cateau-Cambr√©sis de 1559, Francia reconoci√≥ la supremac√≠a hisp√°nica, los intereses espa√Īoles en Italia se vieron favorecidos y se pact√≥ el matrimonio con Isabel de Valois. Los problemas continuaron a partir de 1568 por el apoyo a los rebeldes flamencos de los hugonotes franceses.

Al t√©rmino de las guerras italianas en 1559, la Casa de Austria hab√≠a conseguido asentarse como la primera potencia mundial, en detrimento de Francia. Los estados de Italia, que durante la Edad Media y el Renacimiento hab√≠an acumulado un poder desproporcionado a su peque√Īo tama√Īo, vieron reducido su peso pol√≠tico y militar al de potencias secundarias, desapareciendo algunos de ellos.

En 1582 √Ālvaro de Baz√°n, el mejor marinero de la √©poca, derrota a una escuadra de Corsarios franceses en la Batalla de la Isla Terceira, en la que se emplearon por primera vez en la historia fuerzas de infanter√≠a de tierra para la ocupaci√≥n de playa, barcos y terreno, lo que se considera como ¬ęel nacimiento de la Infanter√≠a de Marina¬Ľ

Conflictos con los Países Bajos

Art√≠culo principal: Guerra de los Ochenta A√Īos
Esquema del puente de Alejandro Farnesio sobre el Escalda, construido durante el Asedio de Amberes en 1585. Este asedio, que mantuvo en vilo a toda Europa a la espera del vencedor, represent√≥ un derroche de medios e ingenio por ambas partes durante los trece meses que fueron necesarios para forzar la rendici√≥n de la que probablemente era la ciudad m√°s rica y m√°s populosa de Europa y cuya toma representaba la determinaci√≥n de la corona espa√Īola en recuperar los territorios perdidos y en el mantenimiento de la iglesia cat√≥lica. Despu√©s de esta capitulaci√≥n, se rindieron consecutivamente otras importantes plazas en manos de las Provincias Unidas.

Los Pa√≠ses Bajos fueron dejados a Felipe II en herencia por su padre, Carlos I, en uni√≥n del Franco Condado, para que Espa√Īa, la naci√≥n m√°s poderosa del mundo, defendiera al Imperio de Francia. Por esta raz√≥n, era un punto a la vez estrat√©gico y de debilidad para Felipe II. Estrat√©gico pues a mediados del siglo XVI Amberes era el puerto m√°s importante de Europa del norte, que serv√≠a como base de operaciones a la Armada espa√Īola, y un centro donde se comerciaba con bienes de toda Europa y se vend√≠a la lana castellana. Lana, de oveja merina, procesada en los Pa√≠ses Bajos que, vendida a precios razonables, llegar√≠a manufacturada a Espa√Īa, con el correspondiente valor a√Īadido, pero menor que si hubiera sido manufacturada en la pen√≠nsula puesto que all√≠ la mano de obra era m√°s barata.

Una debilidad, pues para los Pa√≠ses Bajos no s√≥lo supuso un cambio de rey sino tambi√©n un cambio de ¬ędue√Īo¬Ľ, pasaron de formar parte de un imperio a formar parte del reino m√°s poderoso de la √©poca. A diferencia de Castilla, Arag√≥n y N√°poles, los Pa√≠ses Bajos no eran parte de la herencia de los Reyes Cat√≥licos, y ve√≠an a Espa√Īa como un pa√≠s extranjero. As√≠ lo sent√≠an los propios ciudadanos de los Pa√≠ses Bajos, pues ve√≠an, a diferencia de Carlos I a un Rey extranjero (nacido en Valladolid, con la Corte en Madrid, nunca viv√≠a en aquellos territorios y delegaba su gobierno). A esto hay que a√Īadir el choque religioso que se estaba gestando dentro de Flandes, y que ser√≠a azuzado por la posici√≥n de Felipe II en el plano religioso, las guerras de religi√≥n volv√≠an al coraz√≥n de Europa despu√©s de la Guerra de los Treinta A√Īos.

Gobernados por su hermana Margarita de Parma desde 1559, se encar√≥ a los nobles rebeldes que ped√≠an una mayor autonom√≠a y a los protestantes que exig√≠an el respeto a su religi√≥n dando inicio a la Guerra de los Ochenta A√Īos. Sin embargo, Felipe II era de otra opini√≥n. El Rey quer√≠a aplicar los acuerdos tridentinos, como hab√≠a exigido a Catalina de M√©dicis en Francia contra la nobleza hugonota francesa.

Al conocer en los Países Bajos la decisión de aplicar los acuerdos tridentinos, las mismas autoridades civiles se mostraron reacias a aplicar las penas dictadas por los inquisidores y, fruto de un gran malestar, comenzó un ambiente de revolución. La baja nobleza se concentró en Bruselas el 5 de abril de 1566 en el palacio de la gobernadora, siendo despreciada como mendigos, adjetivo que tomarían los siguientes nobles en sus reivindicaciones, vistiéndose como tales. Los miembros del compromiso de Breda mandan a Madrid a Floris de Montmorency, Barón de Montigny, y luego al Marqués de Berghes, que ya no volverían.

Tras aumentar la tensión y los conflictos en Amberes, la gobernadora pidió al Guillermo de Orange que pusiera orden, aceptando éste de mala gana pero pacificando la ciudad.

El Príncipe de Orange, el Conde de Egmont y el Conde de Horn volvieron a pedir a Margarita de Parma más libertad. Ella se lo hizo saber a su hermano, pero Felipe II no cambiaba de opinión y avisaba de sus intenciones al Papa:

... pod√©is asegurar a Su Santidad que antes de sufrir la menor cosa en perjuicio de la religi√≥n o del servicio de Dios, perder√≠a todos mis Estados y cien vidas que tuviese, pues no pienso, ni quiero ser se√Īor de herejes...

Antes de que llegaran estas noticias, el 14 de agosto un grupo de incontrolados calvinistas asaltó la principal iglesia de Saint-Omer. Le siguió una rebelión generalizada en Ypres, Courtrai, Valenciennes, Tournai y Amberes.

Felipe II recibi√≥ a Montigny y le prometi√≥ convocar al Consejo de Estado. El 29 de octubre de 1566, el Rey convoc√≥ a los consejeros m√°s allegados: √Čboli, Alba, Feria, el Cardenas Espinosa, don Juan Manrique y el conde de Chinch√≥n, junto con los secretarios de Estado Antonio P√©rez y Gabriel Zayas. El acuerdo fue proceder de manera urgente, y, pese a las diferencias en la forma, el monarca opt√≥ por la fuerza. As√≠ se acord√≥ mandar al Tercer Duque de Alba a sofocar las rebeliones. Este hecho propici√≥ un enfrentamiento entre el Pr√≠ncipe Don Carlos y el Duque de Alba, puesto que el heredero se ve√≠a desplazado de sus asuntos.

El 28 de agosto el Duque de Alba llega a Bruselas. El Duque de Alba ‚ÄĒal frente del ej√©rcito‚ÄĒ efectu√≥ r√°pidamente una dur√≠sima represi√≥n ajusticiando a los nobles rebeldes, lo que propici√≥ la dimisi√≥n de Margarita de Parma como gobernadora de los Pa√≠ses Bajos, dimisi√≥n al punto aceptada por su hermano el Rey. Adem√°s, el 9 de septiembre, Egmont y Horn fueron prendidos, y degollados el 5 de junio de 1568.

Felipe II buscó soluciones con los nombramientos de Luis de Requesens, Juan de Austria (fallecido en 1578) y Alejandro Farnesio que consiguió el sometimiento de las provincias católicas del sur en la Unión de Arras. Ante esto los protestantes formaron la Unión de Utrecht.

El 26 de julio de 1581, las provincias de Brabante, G√ľeldres, Zutphen, Holanda, Zelanda, Frisia, Malinas y Utrech,[3] anularon en los Estados Generales, su vinculaci√≥n con el Rey de Espa√Īa, por el Acta de abjuraci√≥n, y eligieron como soberano a Francisco de Anjou.[4]

Pero Felipe II no renunci√≥ a esos territorios, y el gobernador de los Pa√≠ses Bajos Alejandro Farnesio, inici√≥ la contraofensiva y recuper√≥ a la obediencia del rey de Espa√Īa de gran parte del territorio, especialmente tras el asedio de Amberes, pero se parte de ellos se volvieron a perder tras la campa√Īa de Mauricio de Nassau.

Antes de la muerte del Rey de Espa√Īa, el territorio de los Pa√≠ses Bajos, en teor√≠a las diecisiete provincias, pas√≥ conjuntamente a su hija Isabel Clara Eugenia y su yerno el archiduque Alberto de Austria por el Acta de Cesi√≥n de 6 de mayo de 1598.[5] [6]

Problemas con Inglaterra

Art√≠culo principal: Guerra anglo-espa√Īola (1585-1604)
Escudo de los Austrias

Luch√≥ contra la corona inglesa por motivos religiosos, por el apoyo que ofrec√≠an a los rebeldes flamencos y por los problemas que supon√≠an los corsarios ingleses que robaban la mercanc√≠a americana a los galeones espa√Īoles en la zona del Caribe a partir de 1560.[7] As√≠ pues, los principales escenarios de los combates ser√≠an el Atl√°ntico y el Caribe.

Se ha mostrado en varias obras literarias y especialmente en pel√≠culas el agobio causado por la continua pirater√≠a inglesa y francesa contra sus barcos en el Atl√°ntico y la consecuente disminuci√≥n de los ingresos del oro de las Indias. Sin embargo, investigaciones m√°s profundas[8] indican que esta pirater√≠a realmente consist√≠a en varias decenas de barcos y varios cientos de piratas, siendo los primeros de escaso tonelaje, por lo que no pod√≠an enfrentarse con los galeones espa√Īoles, teni√©ndose que conformar con peque√Īos barcos o los que pudieran apartarse de la flota.

En segundo lugar est√° el dato seg√ļn el cual, durante el siglo XVI, ning√ļn pirata ni corsario logr√≥ hundir gale√≥n alguno; adem√°s de unas 600 flotas fletadas por Espa√Īa (dos por a√Īo durante unos 300 a√Īos) s√≥lo dos cayeron en manos enemigas y ambas por marinas de guerra no por piratas ni corsarios.[9]

La ejecuci√≥n de la reina cat√≥lica de Escocia, Mar√≠a Estuardo, le decidi√≥ a enviar la llamada Grande y Felic√≠sima Armada (en la Leyenda Negra, Armada Invencible) en 1588, la cual fracas√≥. El fracaso posibilit√≥ una mayor libertad al comercio ingl√©s y holand√©s, un mayor n√ļmero de ataques a los puertos espa√Īoles ‚ÄĒcomo el de C√°diz que fue incendiado por una flota inglesa en 1596‚ÄĒ y, asimismo, la colonizaci√≥n inglesa de Norteam√©rica.A partir de estos hechos y hasta el final de la guerra, Espa√Īa e Inglaterra consiguieron victorias a la par en los combates navales librados por ambos reinos, tanto en la mar como en tierra. Con lo que la guerra se mantuvo en un empate de p√©rdidas de recursos para los pa√≠ses hasta el final. Mientras los ingleses saqueaban las posesiones espa√Īolas y no consiguieron nunca el objetivo de capturar una flota de Indias, la Armada espa√Īola se prepar√≥ sin mucho √©xito para invadir Inglaterra, repeli√≥ alg√ļn ataque ingl√©s y los corsarios espa√Īoles capturaban toneladas de mercanc√≠as de barcos ingleses. Los ataques ingleses ( y de piratas o corsarios a sueldo suyo) sol√≠an acabar en fracasos con p√©rdidas nada desde√Īables, entre los que destaca el fracaso de la Armada Inglesa o Contraarmada. La situaci√≥n se equilibr√≥, hasta que Felipe III firm√≥ el tratado de Londres en 1604, con Jacobo I, sucesor de Isabel I. En algunas de las expediciones bajo su mando, se lleg√≥ a desembarcar en el sur de Inglaterra o en Irlanda (Carlos de Am√©squita desembarc√≥ en 1695 en el sur de Inglaterra).

Felipe II refuerza urgentemente su escuadra, encarga doce nuevos galeones y para 1591, la reconstituida columna vertebral de su armada ya dispone de diecinueve de estos buques, entre los que encontramos tres nuevos, dos capturados a los ingleses, y cuatro veteranos supervivientes de Portugal [...] Alonso de Baz√°n, hermano del fallecido √Ālvaro de Baz√°n, procede contra Thomas Howard con una flota de 55 velas, logrando atrapar a los ingleses entre Punta Delgada y Punta Negra [...] Los ingleses huyen , pero el gale√≥n Revenge [...] es abordado y apresado. [...] En 1595 (los ingleses) preparan la definitiva toma e instalaci√≥n de una base en Panam√° [...] con una flota de 28 barcos. Pero las cosas no fueron bien para los piratas [...] Al mando de Drake, marchan a Panam√°, y es all√≠ donde concluye su existencia sir Francis [...] Despu√©s de diversas vicisitudes, tan s√≥lo ocho barcos de la expedici√≥n lograron regresar a la patria. Tras la contraofensiva inglesa Carlos de Amezquita desembarca en las costas de Cornwall [...] Siembra el P√°nico en Pezance y otras localidades cercanas y se retira. [...]
Víctor San Juan. La batalla naval de las Dunas. 2007. (págs. 66 y 67)


Además, un sistema sofisticado de escolta y de inteligencia frustraron la mayoría de los ataques corsarios a la Flota de Indias a partir de la década de 1590: las expediciones bucaneras de Francis Drake, Martin Frobisher y John Hawkins en el comienzo de dicha década fueron derrotadas.

Guerras con el Imperio Otomano

Turqu√≠a, que ya hab√≠a sido contrincante de Carlos I de Espa√Īa, se vuelve a enfrentar al imperio espa√Īol. Inicia el Sitio de Malta , en 1565, que ser√° fallido y adem√°s es considerado como uno de los asedios m√°s importantes de la historia militar y desde el punto de vista de los defensores, el m√°s exitoso. Sin embargo, anteriormente, en 1560, la flota turca; que era una potencia de primer orden, hab√≠a derrotado a los cristianos en la Batalla de Djerba.

En 1570, despu√©s de unos a√Īos de tranquilidad, los turcos inician una expansi√≥n atacando varios puertos venecianos del Mediterr√°neo Oriental, conquistaron Chipre a Venecia[10] con 300 naves y ponen sitio a Nicosia.

Venecia pide ayuda a las potencias cristianas, pero s√≥lo el papa P√≠o V les responde. El Papa consigue convencer al rey de Espa√Īa para que tambi√©n ayude, y se forma una armada para enfrentarse a los turcos. Esta armada se re√ļne en el puerto de Suda, en la isla de Candia (Creta). Turqu√≠a, que ya hab√≠a sido contrincante de Carlos I de Espa√Īa, se vuelve a enfrentar al imperio espa√Īol. Por si fuera poco, los barcos turcos y los piratas berberiscos atacaban a los barcos en todo el Mediterr√°neo y saqueaban las costas de los pa√≠ses cristianos.

La batalla de Lepanto por Paolo Veronese.

Finalmente, se forma una coalici√≥n de reinos, conocida como Liga Santa, que se enfrenta a una flota turca en el golfo de Lepanto, el 7 de octubre de 1571, contra una flota turca, libr√°ndose la Batalla de Lepanto (¬ęla m√°s alta ocasi√≥n que vieron los siglos¬Ľ,[11] ) que acaba en una gran victoria de los aliados cat√≥licos.

Así la describe el Marqués de Lozoya:

Durante dos horas se pele√≥ con ardor por ambas partes, y por dos veces fueron rechazados los espa√Īoles del puente de la galera real turca; pero en un tercera embestida aniquilaron a los jen√≠zaros que la defend√≠an y, herido el almirante de un arcabuzazo, un remero cristiano le cort√≥ la cabeza. Al izarse un pabell√≥n cristiano en la galera turca arreciaron el ataque las naves cristianas contra las capitanas turcas que no se rend√≠an; pero al fin la flota central turca fue aniquilada.

Después de este combate, los turcos rehicieron la flota de nuevo; la flota turca, otra vez aliada con los piratas berberiscos, seguía siendo la más potente del Mediterráneo.[12]

Durante casi dos a√Īos la flota otomana evit√≥ el combate, y no fue hasta despu√©s de la toma de T√ļnez y La Goleta por Don Juan de Austria, en 1573, cundo Selim II envi√≥ una fuerza 250 y 300 naves de guerra y un contingente de unos 100.000 hombres para reconquistar ambas plazas, labor en la perecieron cerca de 30.000 hombres, aunque con resultado satisfactorio. Fue la √ļltima gran batalla en el Mediterr√°neo.

Sin embargo, lo que no hab√≠a resuelto las batallas y los combates, lo resolvi√≥ la diplomacia y las negociaciones internacionales, para beneficio de ambos imperios. Felipe II ve√≠a como se agravaba la guerra en Flandes, y Selim II, sucesor de Solim√°n el Magn√≠fico, ten√≠a que hacer frente a la guerra con Persia. Ambos se encontraban librando campa√Īas militares en otras fronteras, y ninguno se sent√≠a con la fuerza suficiente para continuar el conflicto. Convencidos de la distinta situaci√≥n que ambos imperios viv√≠an, decidieron firmar una serie de treguas que terminaron por alejar definitivamente la guerra en el Mediterr√°neo durante unos cuantos a√Īos.[13]

Expansión por el Atlántico y el Pacífico

Estatua de Legazpi en Ciudad de Ceb√ļ, Filipinas
El Imperio Hispano-Portugués, tras la anexión de Felipe II de Portugal y sus colonias en 1580:
rojo: Imperio espa√Īol
azul: Imperio portugués

Continu√≥ con la expansi√≥n en tierras americanas e incluso se agregaron a la Corona las islas Filipinas (Miguel L√≥pez de Legazpi, 1565‚Äď1569), denominadas as√≠ en su honor. La colonizaci√≥n espa√Īola de las islas codiciadas tambi√©n por ingleses, holandeses y portugueses no se asegur√≥ hasta 1565 cuando Miguel L√≥pez de Legazpi, enviado por el Virrey de Nueva Espa√Īa construye el primer asentamiento espa√Īol en Ceb√ļ. La ciudad de Manila, capital del archipi√©lago, se funda por el propio Legazpi en 1571. Una vez descubierto el circuito de corrientes oce√°nicas y vientos favorables para la navegaci√≥n entre Am√©rica y Filipinas, se establece la ruta regular de flotas entre Manila y Acapulco conocida como el Gale√≥n de Manila.

Florida fue colonizada en 1565 por Pedro Men√©ndez de Avil√©s al fundar San Agust√≠n, y al derrotar r√°pidamente un intento ilegal del capit√°n franc√©s Jean Ribault y 150 hombres de establecer un puesto de aprovisionamiento en el territorio espa√Īol. San Agust√≠n se convirti√≥ r√°pidamente en una base estrat√©gica de defensa para los barcos espa√Īoles llenos de oro y plata que regresaban desde los dominios de las Indias.

En el Pac√≠fico sur, frente a las costas del actual Chile, Juan Fern√°ndez descubri√≥ una serie de islas entre los a√Īos y 1563 y 1574.[14] Le puso su propio nombre a ese archipi√©lago, quedando finalmente conocidas como Archipi√©lago Juan Fern√°ndez.

Los primeros europeos en llegar a las islas que hoy son Nueva Zelanda lo hicieron en el probable viaje de Juan Jufr√© y de Juan Fern√°ndez a Ocean√≠a, ocasi√≥n en la cual habr√≠an descubierto Nueva Zelanda para Espa√Īa, a finales de 1576; √©ste suceso se basa en un documento que se present√≥ a Felipe II y en vestigios arqueol√≥gicos (cascos estilo espa√Īol) encontrados en cuevas en el extremo superior de la Isla Norte.[15]

Se ampliaron los dominios en √Āfrica: Mazag√°n (incorporada al imperio por que era una colonia portuguesa), al igual que Casablanca, T√°nger, Ceuta e Isla de Perejil. Se reconquist√≥ a los √°rabes el Pe√Ī√≥n de V√©lez de la Gomera, en una operaci√≥n a cargo de Garc√≠a √Ālvarez de Toledo y Osorio, marqu√©s de Villafranca y Virrey de Catalu√Īa.

Adem√°s, debido a la anexi√≥n de Portugal, tambi√©n se a√Īadieron las colonias que este territorio pose√≠a en Asia: Macao, Nagasaki y Malaca.

Antecesores

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
16. Federico III de Habsburgo
 
 
 
 
 
 
 
8. Maximiliano I de Habsburgo
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
17. Leonor de Avis
 
 
 
 
 
 
 
4. Felipe I de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
18. Carlos el Temerario
 
 
 
 
 
 
 
9. Maria de Borgo√Īa
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
19. Isabel de Borbón
 
 
 
 
 
 
 
2. Carlos I de Espa√Īa
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
20. Juan II de Aragón
 
 
 
 
 
 
 
10. Fernando II de Aragon
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
21. Juana Enríquez
 
 
 
 
 
 
 
5. Juana I de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
22. Juan II de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
11. Isabel I de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
23. Isabel de Portugal
 
 
 
 
 
 
 
1. Felipe II de Espa√Īa
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
24. Eduardo I de Portugal
 
 
 
 
 
 
 
12. Fernando de Avis
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
25. Leonor de Aragón
 
 
 
 
 
 
 
6. Manuel I de Portugal
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
26. Juan de Portugal
 
 
 
 
 
 
 
13. Beatriz de Aveiro
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
27. Isabel de Barcelos
 
 
 
 
 
 
 
3. Isabel de Avis
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
20. Juan II de Aragón
 
 
 
 
 
 
 
10. Fernando II de Aragon
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
21. Juana Enríquez
 
 
 
 
 
 
 
7. Maria de Aragon y Castilla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
22. Juan II de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
11. Isabel I de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
23. Isabel de Portugal
 
 
 
 
 
 


Matrimonio e hijos

Semblanza

En 1554, seg√ļn el observador escoc√©s John Elder, Felipe II era de estatura media, m√°s bien peque√Īa, y contin√ļa:

...de rostro es bien parecido, con frente ancha y ojos grises, de nariz recta y de talante varonil. Desde la frente a la punta de la barbilla su rostro se empeque√Īece; su modo de andar es digno de un pr√≠ncipe, y su porte tan derecho y recto que no pierde una pulgada de altura; con la cabeza y la barba amarillas. y as√≠, para concluir, es tan bien proporcionado de cuerpo, brazo y pierna, y lo mismo todos los dem√°s miembros, que la naturaleza no puede labrar un modelo m√°s perfecto.

Desde el annus horribilis de 1568, el monarca renacentista acentuó su severidad, y con el tiempo se fue asimilando al estereotipo de la Leyenda Negra, tan grave de gesto como de palabra. Era de carácter taciturno, prudente, sosegado, constante y considerado, y muy religioso, aunque sin caer en el fanatismo del que le acusaban sus enemigos. En 1577 se lo describe así:

...de estatura mediocre, pero muy bien proporcionado; sus rubios cabellos empiezan a blanquear; su rostro es bello y agradable; su humor es melanc√≥lico (...) Se ocupa de los asuntos sin descanso y en ello se toma un trabajo extremado porque quiere saberlo todo y verlo todo. Se levanta muy temprano y trabaja o escribe hasta el mediod√≠a. Come entonces, siempre a la misma hora y casi siempre de la misma calidad y la misma cantidad de platos. Bebe en un vaso de cristal de tama√Īo mediocre y lo vac√≠a dos veces y media. (...) Sufre algunas veces de debilidad de est√≥mago, pero poco o nada de la gota. Una media hora despu√©s de la comida despacha todos los documentos en los que debe poner su firma. Hecho esto, tres o cuatro veces por semana va en carroza al campo para cazar con ballesta el ciervo o el conejo.

Su carácter psicológico era reservado y ocultó su timidez e inseguridad bajo una seriedad que le valió una imagen de frialdad e insensibilidad. No tuvo muchos amigos, y ninguno gozó completamente de su confianza, pero no fue el personaje oscuro y amargado que se ha transmitido en la historia a través de la leyenda negra.

Fue un hombre considerado como inteligente, muy culto y formado, aficionado a los libros, la pintura y el coleccionismo de obras de arte, relojes, armas, curiosidades, rarezas y muy especialmente a la arquitectura. Era un gran aficionado a la caza y la pesca.

La mayor parte de su vida su salud fue delicada. Padeci√≥ numerosas enfermedades, y durante sus diez √ļltimos a√Īos de vida la gota le tuvo postrado. Lleg√≥ a perder la movilidad de la mano derecha sin poder firmar los documentos. Comulg√≥ por √ļltima vez el 8 de septiembre, ya que los m√©dicos se lo prohibieron a partir de ese momento por miedo a ahogarse al tragar la hostia. A las cinco de la madrugada del domingo 13 de septiembre de 1598 fallec√≠a en El Escorial el monarca m√°s poderoso de la tierra en aquel momento, en cuyos dominios nunca se pon√≠a el sol. Ten√≠a 71 a√Īos y su agon√≠a dur√≥ 53 d√≠as, en los que sufri√≥ todo tipo de enfermedades: gota, artrosis, fiebres tercianas, accesos e hidropes√≠a entre otras.


Predecesor:
Carlos de Austria y Trast√°mara
Príncipe de Asturias
1528‚Äď1556
Coat of Arms of Philip II of Spain as Prince of Asturias (Azure Label Variant).svg
Sucesor:
Carlos de Austria y Avís
Predecesor:
Francisco II Sforza
Duque de Mil√°n
1540‚Äď1598
Coat of arms of the House of Sforza.svg
Sucesor:
Felipe III
Predecesor:
Carlos IV
Rey de N√°poles
1554‚Äď1598
Bandera de N√°poles - Trast√°mara.svg
Sucesor:
Felipe III
Predecesor:
Jane Grey
Rey de Inglaterra e Irlanda
(Junto a María I)

1554‚Äď1558
Bandera de Inglaterra
Sucesor:
Isabel I
Predecesor:
Carlos II
Se√Īor de los Pa√≠ses Bajos[4]
1555‚Äď1598
Bandera de Borgo√Īa.svg
Sucesor:
Isabel Clara Eugenia
y Alberto de Austria
Predecesor:
Carlos II
Duque titular de Borgo√Īa[4]
1555‚Äď1598
Bandera de Borgo√Īa.svg
Sucesor:
Felipe VI
Predecesor:
Carlos I
Rey de Espa√Īa, Sicilia y Cerde√Īa
1556‚Äď1598
Escudo de Armas de Felipe II a Carlos II.svg
Sucesor:
Felipe III
Predecesor:
Antonio I
Rey de Portugal
1580‚Äď1598
PortugueseFlag1485.svg
Sucesor:
Felipe II

Véase también

Filmografía

A√Īo Pel√≠cula Director Personaje
2008 La conjura de El Escorial Antonio del Real Juanjo Puigcorbé
2007 Elizabeth: La edad de oro Shekhar Kapur Jordi Mollà
2005 Cineastas contra magnates Carlos Benpar Antonio Regueiro
1998 Elizabeth Shekhar Kapur George Yiasoumi
1991 Don Juan en los infiernos Gonzalo Su√°rez I√Īaki Aierra
1966 El Greco Luciano Salce Fernando Rey
1962 Il dominatore dei sette mari Rudolph Maté y Primo Zeglio Umberto Raho
1955 La princesa de Eboli (That Lady) Terence Young Paul Scofield
1946 Monsieur Beaucaire George Marshall Howard Freeman
1940 The Sea Hawk (El halcón del mar) Michael Curtiz Montagu Love
1937 Fire Over England William K. Howard Raymond Massey
1934 Willem van Oranje Jan Teunissen Cruys Voorbergh
1923 En el palacio del rey (In the Palace of the King) Emmett J. Flynn Sam De Grasse

Referencias

Bibliografía

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  • BRAUDEL, Fernand. El Mediterr√°neo y el mundo mediterr√°neo en tiempos de Felipe II, FCE, M√©xico, 1984.
  • CAMPOS Y FERN√ĀNDEZ DE SEVILLA, Francisco Javier. Felipe II y su √©poca. RCU Escorial-Mar√≠a Cristina, San Lorenzo de El Escorial. ISBN 84-89942-11-0.
  • ESCUDERO, Jos√© Antonio. Felipe II. El Rey en el despacho, Editorial Complutense, Madrid, 2002.
  • FERN√ĀNDEZ √ĀLVAREZ, Manuel. Felipe II y su tiempo, Espasa Calpe. ISBN 84-239-9736-7.
  • Geoffrey Parker .Felipe II, Alianza Editorial, S.A. 2003 ISBN 84-206-5575-9
  • Geoffrey Parker. La gran estrategia de Felipe II Alianza Editorial, S.A. 1998 ISBN 84-206-2902-2
  • KAMEN, Henry. Felipe de Espa√Īa, Siglo XXI, Madrid, 1997.
  • LYNCH John. Spain under the Habsburgs. Volume one: From Nation State to World Empire (hay traducci√≥n espa√Īola en Cr√≠tica).
  • LYNCH, J. Espa√Īa bajo los Austrias, Barcelona, 1969.
  • P√©rez, Joseph. La Espa√Īa de Felipe II Editorial Cr√≠tica 2000 ISBN 84-8432-143-6
  • DOM√ćNGUEZ ORTIZ, A. El antiguo r√©gimen: los Reyes Cat√≥licos y los Austrias, Madrid, 1973.
  • ELLIOT, J. H. La Espa√Īa imperial, Barcelona, 3¬™ed., 1970.
  • FERN√ĀNDEZ √ĀLVAREZ, Manuel. La Espa√Īa del Emperador Carlos V. H¬™ de Espa√Īa dirigida por Men√©ndez Pidal, tomo XVIII, Madrid, 1966.
  • FERN√ĀNDEZ DE RETANA, L. Espa√Īa en tiempos de Felipe II. H¬™ de Espa√Īa dirigida por Men√©ndez Pidal, tomo XVIII, Madrid, 1958.
  • Carnicer Garc√≠a, Carlos J. y Marcos Rivas, Javier. Esp√≠as de Felipe II: Los servicios secretos del imperio espa√Īol. Editorial La Esfera de los Libros, S.L. ISBN 84-9734-278-X
  • LAPEYRE, H. Las monarqu√≠as europeas del siglo XVI, Barcelona, 1969.
  • MAURO, F. Europa en el siglo XVI. Aspectos econ√≥micos, Barcelona, 1961.
  • REGL√Ā, J. La √©poca de los tres primeros Austrias. La √©poca de los dos √ļltimos Austrias. Historia social y econ√≥mica de Espa√Īa y Am√©rica (dirigida por Vicens Vives) tomo III, Barcelona, 1961.
  • TRECOR DAVIES, R. El gran siglo de Espa√Īa, Madrid, 1973.
  • UBIETO, REGL√Ā, JOVER Y SECO. Introducci√≥n a la Historia de Espa√Īa, Barcelona, 1961.
  • VERLINDEN, CH. L¬īEmpire espagnol, Bruselas, 1973.
  • VICENS VIVES, J. Historia econ√≥mica de Espa√Īa, Barcelona, 1960

Notas

  1. ‚ÜĎ La titulaci√≥n variaba de unos territorios a otros, desde 1585 comprend√≠a en su totalidad:
    Rey de Castilla y de Le√≥n (como Felipe II), de Arag√≥n, de Portugal, de las dos Sicilias (N√°poles y Sicilia) (como Felipe I), de Navarra (como Felipe IV), de Jerusal√©n, de Hungr√≠a, de Dalmacia, de Croacia, de Granada, de Valencia, de Toledo, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerde√Īa, de C√≥rdoba, de C√≥rcega, de Murcia, de Ja√©n, de los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de las islas Canarias, de las Indias orientales y occidentales, de las Islas y Tierra Firme del Mar Oc√©ano, Archiduque de Austria,
    Duque de Borgo√Īa (como Felipe V), de Brabante y Lotaringia, Limburgo, Luxemburgo, G√ľeldres, Mil√°n, Atenas y Neopatria,
    Conde de Habsburgo, de Flandes, de Artois, Palatino de Borgo√Īa, de Tirol, de Henao, de Holanda, de Zelanda, de Namur, de Zutphen, de Barcelona, de Rosell√≥n y de Cerda√Īa,
    Príncipe de Suabia,
    Margrave del Sacro Imperio Romano, Marqués de Oristán y Conde de Gociano,
    Se√Īor de Vizcaya y de Molina, de Frisia, Salins, Malinas, y de las ciudades, pueblos y tierras de Utrech, Overń≥ssel y Groninga
    Dominador en Asia y √Āfrica
  2. ‚ÜĎ excepto durante la Guerra Civil de 1936-39, cuando desde noviembre de 1936 a enero de 1939, el Gobierno de la Rep√ļblica se traslad√≥ primero a Valencia y luego a Barcelona
  3. ‚ÜĎ Transcipci√≥n del Acta de Abjuraci√≥n y traducci√≥n p√°rrafo a p√°rrafo en ingl√©s.
  4. ‚ÜĎ a b c El t√≠tulo de duque de Borgo√Īa comprend√≠a al conglomerado de territorios heredados del Estado borgo√Ī√≥n. Dentro de esos territorios se inclu√≠an los Pa√≠ses Bajos que conformaron un bloque territorial por la Pragm√°tica Sanci√≥n de 1549. En 1581, por el Acta de abjuraci√≥n, los territorios de Brabante, G√ľeldres y Zutphen, Holanda, Zelanda, Frisia, Malinas y Utrecht se declararon independientes y eligieron como soberano a Francisco de Anjou.
  5. ‚ÜĎ Historia general de Espa√Īa, Juan de Mariana (1820)
  6. ‚ÜĎ Bolet√≠n de la Real Academia de la Historia, julio de 1906
  7. ‚ÜĎ Reclamaci√≥n de Espa√Īa a Inglaterra sobre robos hechos por corsarios ingleses en las Indias (1575).
  8. ‚ÜĎ J. D√≠ez Zubieta, Recensi√≥n sobre el libro de Ramiro Feijoo Corsarios berberiscos, n¬ļ 61 de La aventura de la Historia, Arlanza Ediciones, Madrid, noviembre de 2003
  9. ‚ÜĎ Mariano Gonz√°lez Arnao, ¬ęA prueba de piratas¬Ľ, n¬ļ 61 de La aventura de la Historia, Arlanza Ediciones, noviembre de 2003
  10. ‚ÜĎ The Reinaissance at War p. 132
  11. ‚ÜĎ En c√©lebres palabras del inmortal Cervantes.
  12. ‚ÜĎ El avance turco encontr√≥ el primer obst√°culo en las murallas de Viena (1529). Por otra parte el sult√°n se hizo due√Īo del Mediterr√°neo, aunque no pudo dominar la resistencia de Malta. Selim II (1566-74) conquist√≥ Chipre y muchas islas j√≥nicas, pero la batalla de Lepanto, en octubre de 1571, mostr√≥ a Europa que los turcos no eran en realidad invencibles. La decadencia del imperio era visible en todas partes en la √©poca de los tres sultanes d√©biles, Murad II, Mohamed III y Ahmed I, especialmente en Persia y Hungr√≠a. "Expansi√≥n musulmana: El imperio turco"
  13. ‚ÜĎ Prueba de ello es que habr√≠a que esperar hasta 1612 para encontrar otro ataque turco de envergadura; fue un nuevo intento de sitiar Malta (una sombra del ataque acaecido en 1565), que qued√≥ abortado
  14. ‚ÜĎ Oficialmente se da como fecha de su descubrimiento el 22 de noviembre de 1574.
  15. ‚ÜĎ Se basa en un documento que present√≥ a Felipe II el licenciado Juan Luis de Arias, alrededor del a√Īo 1615.
    "proponiendo conquistar las tierras que había descubierto el piloto Juan Fernández, luego de haber navegado durante un mes desde las costas de Chile hacia el oeste, habiendo sido el mismo que antes había reducido a sólo 30 días de viaje la navegación entre Lima y la costa central de Chile".
    Juan Luis de Arias, 1615

Enlaces externos

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  • Felipe V de Espa√Īa ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Felipe V Rey de Espa√Īa, N√°poles, Sicilia y Cerde√Īa, Duque de Mil√°n, Soberano de los Pa√≠ses Bajos Retrato de Felipe V, por Jean Ranc (c. 1723). √ďl ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Felipe IV de Espa√Īa ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Felipe IV Rey de Espa√Īa, Portugal, N√°poles, Sicilia y Cerde√Īa, Duque de Mil√°n, Duque titular de Borgo√Īa, Se√Īor de los Pa√≠ses Bajos Retrato de Felipe IV, por ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Felipe III de Espa√Īa ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Para otros monarcas con el nombre de Felipe III , v√©ase Felipe III. Felipe III de Espa√Īa Rey de Espa√Īa, Portugal, N√°poles, Sicilia y Cerde√Īa, Duque de Mil√°n, Duque titular de Borgo√Īa ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Felipe II de Espa√Īa ‚ÄĒ Felipe II de Castilla y I de Arag√≥n, rey de Espa√Īa (1556 1598) y de Portugal (como Felipe I) (1580 1598) (Valladolid, 21 de mayo de 1527 ‚Äď El Escorial (Madrid), 13 de septiembre de 1598). Hijo de ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • Felipe V de Espa√Īa ‚ÄĒ Felipe V de Castilla y IV de Arag√≥n (nacido en Versalles en el a√Īo de 1683 y fallecido en el a√Īo de 1746). Rey de Espa√Īa, entre los a√Īos 1700 y 1746. Era nieto del rey Luis XIV de Francia y de Mar√≠a Teresa de Austria (hermana del rey Carlos II de ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • Felipe III de Espa√Īa ‚ÄĒ Felipe III de Castilla y II de Arag√≥n y Portugal Rey de Espa√Īa y Portugal (Madrid, 1578 1621). Era hijo de Felipe II, a quien sucedi√≥ en 1598. Aficionado al teatro, a la pintura y sobre todo a la caza, deleg√≥ los asuntos de gobierno en manos de… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • Felipe IV de Espa√Īa ‚ÄĒ Felipe IV de Castilla y III de Arag√≥n y Portugal (Valladolid, 1605 Madrid, 1665) Rey de Espa√Īa (1621 1665). Fue llamado el Rey Planeta. Hijo y sucesor de Felipe III. Al igual que su padre, cedi√≥ los asuntos de Estado a validos, entre los que… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • Felipe ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Felipe Felipe II de Espa√Īa Origen Griego G√©nero masculino Significado amante de los caballos Zona de ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Felipe IV (Vel√°zquez) ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Monumento a Felipe IV, sito en Madrid. Pietro Tacca, su constructor, se inspir√≥ en el retrato ecuestre realizado al rey por Vel√°zquez. La figura del rey Felipe IV de Espa√Īa ( ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Felipe I de Parma ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Felipe I de Borb√≥n Parma por Laurent P√©cheux. Felipe I de Borb√≥n, Duque de Parma, de Plasencia y de Guastalla, e Infante de Espa√Īa (Madrid, 15 de marzo de ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


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