Justo José de Urquiza

ÔĽŅ
Justo José de Urquiza
¬ęUrquiza¬Ľ redirige aqu√≠. Para otras acepciones, v√©ase Urquiza (desambiguaci√≥n).
Justo José de Urquiza
Justo José de Urquiza

1 de mayo de 1868 ‚Äď 11 de abril de 1870
Predecesor José María Domínguez
Sucesor Ricardo López Jordán (hijo)

1 de mayo de 1860 ‚Äď 1 de mayo de 1864
Predecesor Justo José de Urquiza
Sucesor José María Domínguez

7 de abril de 1842 ‚Äď 11 de septiembre de 1852
Predecesor Francisco Dionisio √Ālvarez
Sucesor Justo José de Urquiza

1 ‚Äď 29 de enero de 1842
Predecesor Vicente Zapata
Sucesor Pedro Pablo Seguí

5 de marzo de 1854 ‚Äď 5 de marzo de 1860
Vicepresidente   Salvador Mar√≠a del Carril
Predecesor Vicente López y Planes
Sucesor Santiago Derqui

Director Provisorio de la Confederación Argentina
31 de mayo de 1852 ‚Äď 5 de marzo de 1854
Predecesor Ninguno, Cargo Creado
Sucesor Ninguno, Cargo Desparecido

19.¬ļ Gobernador de Buenos Aires
26 de julio ‚Äď 4 de septiembre de 1852
Predecesor Vicente López y Planes
Sucesor José Miguel Galán

Datos personales
Nacimiento 18 de octubre de 1801
Talar de Arroyo Largo (hoy Arroyo Urquiza) , Entre R√≠os, Bandera de Espa√Īa Virreinato del R√≠o de la Plata
Fallecimiento 11 de abril de 1870 (68 a√Īos)
Palacio San José, Entre Ríos, Bandera de Argentina Argentina
Partido Partido Federal
Cónyuge Segunda Calvento de Urquiza
Dolores Costa de Urquiza
Cruz López Jordán de Urquiza
Profesión Militar

Justo José de Urquiza (Talar de Arroyo Largo, hoy Arroyo Urquiza,[1] [2] Entre Ríos, 18 de octubre de 1801 - Palacio San José, cerca de Concepción del Uruguay, 11 de abril de 1870) fue un militar y político argentino. Fue varias veces gobernador de la provincia de Entre Ríos, líder del Partido Federal y presidente de la Confederación Argentina entre 1854 y 1860.

Contenido

Origen

Justo José de Urquiza en 1852.

Su padre, Joseph de Urquiza, era un inmigrante espa√Īol que, junto a su esposa C√°ndida Garc√≠a, se radicaron en la provincia de Entre R√≠os, dedic√°ndose a la actividad rural y a la funci√≥n p√ļblica. Luego de la Revoluci√≥n de Mayo, en 1810, emigraron a la Banda Oriental para seguir siendo fieles al Reino de Espa√Īa.

Regresaron en 1812, y cinco a√Īos m√°s tarde Justo Jos√© fue enviado al Colegio de San Carlos en Buenos Aires.

En 1819 se instaló en la pujante villa de Concepción del Uruguay, dedicándose a la actividad rural y comercial, para la cual demostró una enorme capacidad. Su hermano mayor, Cipriano de Urquiza, fue secretario y luego ministro del primer gran caudillo entrerriano, Francisco Ramírez.

En 1820 tuvo su primera hija extramatrimonial; m√°s tarde tendr√≠a muchos m√°s hijos ileg√≠timos. Una ley sancionada durante su presidencia legalizar√≠a varios de ellos. Le fueron legalmente reconocidos 23 hijos por la Ley Federal N¬ļ 41 en donde pon√≠a en un pie de igualdad a los 11 hijos leg√≠timos con los extramatrimoniales que tuvo de soltero.(hay versiones que se√Īalan que tuvo 105 hijos en toda su vida).

En la década de 1820, contando ya con una fortuna que lo respaldaba, se interesó en la política en un período especialmente turbulento en la historia de Entre Ríos. Como muchos jóvenes del interior, su partido era el Federal.

En 1826 fue electo por los vecinos de Concepción del Uruguay para representarlos como diputado en el congreso provincial. Dirigió la oposición a la Constitución Argentina de 1826, que fue rechazada por su provincia.

Inicio de su carrera militar

Desde 1828 en adelante fue comandante militar y civil de Concepci√≥n del Uruguay. Dos a√Īos m√°s tarde apoy√≥ la invasi√≥n a su provincia del general unitario Juan Lavalle y de Ricardo L√≥pez Jord√°n (padre). Tras el fracaso de esa invasi√≥n, apoy√≥ otra en 1831 que, al fracasar tambi√©n, lo oblig√≥ a refugiarse en Santa Fe, bajo la protecci√≥n del caudillo Estanislao L√≥pez.

Al a√Īo siguiente acompa√Ī√≥ a Pascual Echag√ľe en la campa√Īa militar que llevar√≠a a √©ste a la gobernaci√≥n de Entre R√≠os. Bajo su gobierno, Entre R√≠os conoci√≥ un per√≠odo de paz, reforzado por la influencia pacificadora del gobernador porte√Īo Juan Manuel de Rosas. A partir de 1835, √©ste gobern√≥ como un dictador electo por el voto popular de su provincia. Extendi√≥ su dominio sobre las dem√°s provincias, ejerciendo de hecho un poder central que no le correspond√≠a de derecho.[3] Echag√ľe hizo un gobierno progresista y se ahorr√≥ problemas apoyando a Rosas en su oposici√≥n a la sanci√≥n de una constituci√≥n nacional.

Urquiza fue nombrado comandante de toda la costa del río Uruguay, con el grado de coronel. Durante esa década se convirtió en uno de los hacendados y comerciantes más ricos del país y extendió una poderosa red de clientelismo económico, que le serviría más tarde de apoyo político.

La guerra civil

Entre Ríos era un territorio que ocupaba una posición estratégica, ya que estaba cerca de Buenos Aires, de la conflictiva Banda Oriental, del Imperio del Brasil y de la provincia de Corrientes. En su territorio se dieron grandes batallas.

A mediados de 1838, la tranquilidad de la provincia se vio amenazada por la sublevaci√≥n de Fructuoso Rivera, que derroc√≥ al presidente uruguayo Manuel Oribe. Tambi√©n ese a√Īo muri√≥ Estanislao L√≥pez, y Echag√ľe forz√≥ la ubicaci√≥n en la gobernaci√≥n santafesina de su hermano Juan Pablo L√≥pez.

La primera provincia en rebelarse militarmente contra Rosas fue Corrientes. Su gobernador, Genaro Ber√≥n de Astrada retir√≥ la delegaci√≥n de las relaciones exteriores a Rosas y le declar√≥ la guerra, como as√≠ tambi√©n a Echag√ľe. Ber√≥n tuvo que enfrentar con sus solas fuerzas el ataque que le lanz√≥ Echag√ľe, uno de cuyos jefes de divisi√≥n era Urquiza.

Los ej√©rcitos se encontraron en la batalla de Pago Largo, cerca de Curuz√ļ Cuati√°, el 31 de marzo de 1839. Fue una completa victoria de los federales, en la que Urquiza tuvo una actuaci√≥n destacada, y Ber√≥n result√≥ muerto en la persecuci√≥n que sigui√≥ a la batalla. Despu√©s de la misma, centenares de prisioneros fueron ejecutados; en general, los correntinos acusaron a Urquiza por esos cr√≠menes.[4]

Despu√©s de colocar un gobernador federal en Corrientes, Echag√ľe pas√≥ con su ej√©rcito a Uruguay. Rivera lo derrot√≥ en la batalla de Cagancha, el 29 de diciembre, en la que la indecisi√≥n del general Lavalleja fue m√°s importante que la brillante actuaci√≥n de Urquiza. Desde ese momento, las relaciones de Urquiza con Echag√ľe fueron muy malas.

En su ausencia, Lavalle hab√≠a invadido la provincia, pasando a continuaci√≥n a Corrientes. All√≠ reuni√≥ un nuevo ej√©rcito, con el que a mediados de 1840 invadi√≥ Entre R√≠os. Mientras Urquiza controlaba la costa del Uruguay, Echag√ľe lo enfrent√≥ en dos batallas indecisas. Urquiza derrot√≥ a uno de los coroneles unitarios en Arroyo del Animal, cerca de Gualeguay. Poco despu√©s, Lavalle pasaba hacia la provincia de Buenos Aires; all√≠ intentar√≠a ocupar la capital, pero ser√≠a derrotado sin lucha e iniciar√≠a una marcha hacia el norte, encontrando la derrota en Tucum√°n y la muerte en Jujuy.

Algunos meses despu√©s, Echag√ľe invadi√≥ Corrientes, dejando a Urquiza protegiendo sus espaldas. El nuevo comandante de Corrientes era Jos√© Mar√≠a Paz que derrot√≥ f√°cilmente a Echag√ľe en la batalla de Caaguaz√ļ, el 28 de noviembre de 1841.

Llegada al gobierno y continuación de la guerra

Poco despu√©s de la derrota venci√≥ el cuarto mandato de Echag√ľe. El 15 de diciembre de 1841, la legislatura eligi√≥ gobernador a Justo Jos√© de Urquiza. No dejar√≠a el poder en la provincia hasta su muerte, casi treinta a√Īos m√°s tarde. Fue gobernador durante 18 a√Īos, a lo que hay que sumar seis a√Īos de federalizaci√≥n de la provincia bajo su propia presidencia, y cuatro de un empleado suyo. En total, 28 a√Īos; m√°s que Rosas en Buenos Aires.

Busto de Urquiza, del escultor Erminio Blotta, en Rosario.

La situación era muy delicada; Urquiza emitió una proclama, en que decía que

"nadie ha sido colocado al frente de la provincia en circunstancias más difíciles. El mando, desnudo de cuanto halaga, sólo me presenta sus azares."

Enseguida delegó el mando en Vicente Zapata, y abandonó la capital. Días después, Paz ocupaba Paraná y Rivera Concepción del Uruguay. Urquiza se retiró a la isla del Tonelero, protegida por pantanos y arroyos, donde se puso a organizar un ejército con miles de voluntarios entrerrianos, a quienes formó militarmente. Entre ellos estaba un joven, hijo de un viejo general que estaba prisionero de Rosas por unitario: era Ricardo López Jordán. Durante un corto período se trasladó a la provincia de Buenos Aires.

Paz se hizo elegir gobernador, pero la falta de ayuda del gobernador correntino Pedro Ferr√© lo oblig√≥ a ir en busca de Rivera, cruzando la provincia. En el camino perdi√≥ casi todo su ej√©rcito, que pas√≥ a engrosar el de Urquiza. √Čste ocup√≥ Paran√° sin oposici√≥n, y enseguida inici√≥ la campa√Īa en el interior de la provincia.

Simult√°neamente, Oribe regresaba desde el norte, donde hab√≠a derrotado a Lavalle, y atac√≥ al gobernador santafesino Juan Pablo L√≥pez (que se hab√≠a pasado de bando), derrot√°ndolo con facilidad. Echag√ľe se hizo cargo del gobierno santafesino y Oribe cruz√≥ el Paran√°, siguiendo su marcha hacia el Uruguay.

Rivera tomó el mando del ejército unido uruguayo-unitario. Urquiza se unió a Oribe y juntos avanzaron hacia el río Uruguay, cerca del cual derrotaron completamente a sus enemigos en la batalla de Arroyo Grande, el 6 de diciembre de 1842.

Mientras Oribe continuaba su avance hacia Montevideo, ocupando la mayor parte del territorio uruguayo, Urquiza invadió Corrientes, donde colocó un gobernador federal, Pedro Cabral, y dejó una guarnición entrerriana en Goya, al mando del general José Miguel Galán.

Despu√©s acompa√Ī√≥ el lento - demasiado lento - avance de Oribe hacia la capital uruguaya, a la que puso sitio. As√≠ se iniciaba el per√≠odo que los uruguayos llaman la Guerra Grande.

En Corrientes, una reacci√≥n dirigida por Joaqu√≠n y Juan Madariaga tom√≥ el poder y expuls√≥ a los entrerrianos. Enseguida atacaron Entre R√≠os; la defensa qued√≥ a cargo del general uruguayo Eugenio Garz√≥n, mientras una rebeli√≥n en el interior de la provincia costaba la muerte de Cipriano de Urquiza. Los correntinos evacuaron Entre R√≠os, y Urquiza pudo seguir sus campa√Īas en el Uruguay; all√≠ derrot√≥ a Rivera junto al r√≠o Y√≠, y el 27 de marzo de 1845 lo venci√≥ definitivamente en la batalla de India Muerta.[5] Nuevamente fue acusado de haber ejecutado cientos de prisioneros.

El bloque anglo ‚Äď franc√©s y las actividades de corsarios al servicio del gobierno de Montevideo continuaron afectando al gobierno entrerriano. El capit√°n italiano Giuseppe Garibaldi[6] saque√≥ Gualeguaych√ļ; y a los pocos d√≠as el griego Cardassy captur√≥ todos los barcos del puerto de Paran√°.

Campa√Īas en Uruguay y Corrientes

En Corrientes, los Madariaga hab√≠an puesto al frente de su ej√©rcito al general Paz, que organiz√≥ un nuevo ej√©rcito. Urquiza invadi√≥ la provincia y derrot√≥ a Juan Madariaga en la batalla de Laguna Limpia, tom√°ndolo prisionero. Por su archivo se enter√≥ de que Paz pretend√≠a llevarlo hasta el extremo norte de la provincia, para derrotarlo en una trampa parecida a la que hab√≠a usado para vencer a Echag√ľe. Por eso continu√≥ avanzando, saque√≥ la provincia, se hizo amigos correntinos y al llegar hasta la trampa de Paz dio media vuelta y regres√≥ a Entre R√≠os.

Desde allí inició negociaciones con el gobernador correntino a través de su hermano. Paz se opuso e intentó derrocar a Madariaga, pero fracasó y terminó huyendo. Urquiza firmó el Tratado de Alcaraz con el gobierno correntino, por el cual se arreglaba la paz y se devolvía el encargo de las relaciones exteriores a Rosas, pero Corrientes quedaba liberada de la obligación de apoyar la guerra en el Uruguay, y además se preveía la pronta convocatoria a un congreso constituyente.

Rosas rechaz√≥ el tratado y, contra su voluntad, Urquiza se vio obligado a invadir nuevamente Corrientes. Derrot√≥ a los Madariaga en la batalla de Vences o de Rinc√≥n de Vences, el 27 de noviembre de 1847. Seg√ļn sus detractores, Urquiza habr√≠a perpetrado all√≠ su peor matanza de prisioneros. Aunque es probable que √©sta haya ocurrido, posiblemente se debi√≥ a sus aliados correntinos.

Los Madariaga huyeron al Brasil, y Urquiza puso en el gobierno correntino a su amigo Benjam√≠n Virasoro. La guerra hab√≠a terminado; por supuesto, a√ļn quedaba Oribe sitiando Montevideo, pero se descontaba que la ciudad caer√≠a de un momento a otro.

Gobierno de Entre Ríos

Su gobierno fue paternalista, en el sentido de que gobern√≥ sin consultar al pueblo, pero en beneficio de √©ste. Gobernaba desde Concepci√≥n del Uruguay o desde su campamento militar de Cal√°. En varios sentidos fue muy similar a Rosas y a otros caudillos de la √©poca. Protegi√≥ a la ganader√≠a, favoreci√≥ la instalaci√≥n de saladeros de carne vacuna, hizo exigir la papeleta de conchabo a todos los peones rurales, mejor√≥ los caminos y los puertos, instal√≥ molinos de agua, y ayud√≥ al establecimiento de peque√Īas industrias. Ejerci√≥ un poder de polic√≠a muy eficaz, pero muy cruel, ya que a la menor falta, los delincuentes eran sencillamente ejecutados.

Orden√≥ llevar la contabilidad con una precisi√≥n desconocida hasta entonces. Impuso un control fiscal estricto, y una dedicaci√≥n intensa a los funcionarios y empleados; redujo el gasto p√ļblico sin descuidar las funciones del estado, e hizo publicar mes por mes los gastos e ingresos por la prensa.

Su principal preocupaci√≥n fue la educaci√≥n; extendi√≥ las escuelas primarias que hab√≠a fundado su antecesor y fund√≥ nuevas escuelas secundarias, p√ļblicas y modernas. La primera que fund√≥ fue la de Paran√°, dirigida por Manuel Erausquin. Tras una serie de conflictos con el gobierno de esa ciudad, el cuerpo de profesores pas√≥ al otro colegio fundado por Urquiza, el actual Colegio Nacional de Concepci√≥n del Uruguay. Tendr√≠a un gran auge durante el tiempo en que Buenos Aires se separara de la Confederaci√≥n, bajo la direcci√≥n de Alberto Larroque, que lo transform√≥ en el colegio secundario m√°s moderno de su √©poca, y por muchos a√Īos compiti√≥ en prestigio con el de Buenos Aires y el de C√≥rdoba.

Se llegaron a publicar tres peri√≥dicos simult√°neamente; se fundaron teatros, escuelas secundarias de mujeres, bibliotecas p√ļblicas, etc. Llam√≥ a su provincia a varios emigrados ilustres, sobre todo a federales antirrosistas, como Pedro Ferr√©, Manuel Leiva y Nicasio Oro√Īo, pero tambi√©n a unitarios como Marcos Sastre y otros. El ambiente que se respiraba en la provincia era mucho m√°s libre que el de Buenos Aires u otras ciudades del interior.

El ambiente de libertad, que tanto contrastaba con el de Buenos Aires, llamó la atención de los emigrados y unitarios. Muchos, como Sarmiento o el general Paz, comenzaron a pensar que Urquiza sería el elegido por la historia para convocar un congreso constituyente y derrocar a Rosas.

El Pronunciamiento

Artículo principal: Pronunciamiento de Urquiza

A pesar de que la ciudad de Montevideo estaba sitiada y en guerra con las provincias argentinas, Urquiza logr√≥ mantener abiertos los puertos de su provincia al comercio con esa plaza. Seg√ļn el punto de vista de Rosas, se trataba de contrabando; pero como el gobernador porte√Īo necesitaba a Urquiza, lo permiti√≥ de hecho.

Rosas segu√≠a sosteniendo que, dado que el pa√≠s no estaba en paz, no era tiempo a√ļn de sancionar una constituci√≥n. Lo cual era cierto, pero tambi√©n lo era que la misma pol√≠tica exterior de Rosas manten√≠a el estado de conflicto exterior constante. De hecho, Rosas fue repetidamente acusado de mantener a la Confederaci√≥n en guerra, para as√≠ posponer indefinidamente la sanci√≥n de la Constituci√≥n.

A mediados de 1850, cuando la ciudad sitiada de Montevideo estaba por caer, el Imperio del Brasil decidi√≥ apoyar a los sitiados. En respuesta, Rosas inici√≥ el proceso para llegar a una guerra contra el Imperio. Varios opositores interpretaron que el gobernador porte√Īo estaba abriendo un nuevo frente de conflicto, para seguir posponiendo el momento de la sanci√≥n de la Constituci√≥n; Urquiza se pleg√≥ a esa interpretaci√≥n,[7] pero a√ļn no mostr√≥ ning√ļn s√≠ntoma en ese sentido.

Rosas lo nombró comandante del ejército de operaciones contra Brasil, y le envió armamento y refuerzos. Pero, al mismo tiempo, le exigió suspender el tráfico mercantil con Montevideo.

Urquiza comenz√≥ a contactar a los emigrados de Montevideo, y posteriormente tambi√©n a los representantes del Imperio. Para lanzarse a la aventura de enfrentar a Rosas, necesitaba dinero y la seguridad de que ser√≠a apoyado. A principios del a√Īo siguiente comenz√≥ a llegar ese dinero, en abundancia, provisto por la canciller√≠a brasile√Īa.[8] Entonces Urquiza hizo su primer movimiento.

El 1ro de mayo de 1851, se anunci√≥ el llamado Pronunciamiento de Urquiza. Se trat√≥ de un anuncio de la legislatura entrerriana, en que se aceptaban las repetidas renuncias de Rosas a la gobernaci√≥n de Buenos Aires y a seguir haci√©ndose cargo de las relaciones exteriores. Reasum√≠a tambi√©n el manejo de la pol√≠tica exterior y de guerra de la provincia. Por √ļltimo, se reemplazaba de los documentos el ya familiar "¬°Mueran los salvajes unitarios!", por la frase "¬°Mueran los enemigos de la organizaci√≥n nacional!".

Dejando de lado el eufemismo de aceptar las renuncias de Rosas, se trataba de una reacción contra la dominación política y económica de la Provincia de Buenos Aires, con objetivos políticos y económicos, ocupando en principio la organización constitucional un lugar secundario.

La √ļnica provincia que apoy√≥ el Pronunciamiento fue Corrientes; las dem√°s condenaron en todos los documentos p√ļblicos la actitud de Urquiza y, siguiendo el modelo de la prensa porte√Īa, lo tacharon de "loco, traidor, salvaje, unitario‚Ķ"

Invasión a Uruguay

A fines de mayo se firmó un tratado entre Entre Ríos, el gobierno de Montevideo y el Imperio del Brasil. Acordaba una alianza entre los tres para expulsar a Oribe, llamar a elecciones libres en todo el territorio uruguayo, y enfrentar juntos a Rosas, si éste declaraba la guerra a una de las partes, lo que se daba por descontado.

En julio de ese a√Īo, el ej√©rcito entrerriano cruz√≥ el r√≠o Uruguay. En el camino se le uni√≥ la mayor parte del ej√©rcito de Oribe, que se puso a √≥rdenes del general Garz√≥n, candidato a presidente de los aliados.[9] Y por el norte entraron los brasile√Īos. El ej√©rcito avanz√≥ sin oposici√≥n hasta las inmediaciones del campamento del Cerrito, donde se iniciaron conversaciones de paz con Oribe. El 8 de octubre se firm√≥ un pacto entre las partes, por el que las fuerzas de Oribe se incorporaban al ej√©rcito de Urquiza, y un olvido de todas las querellas, "ni vencedores, ni vencidos". Oribe se retir√≥ a su estancia, donde morir√≠a pocos a√Īos despu√©s.

Urquiza incorporó a su ejército, a la fuerza, las tropas argentinas que sitiaban Montevideo, pero dejó escapar a sus jefes. Entre los que se retiraron a Buenos Aires se contaban algunos jefes valiosos, como los coroneles Jerónimo Costa, Hilario Lagos y Mariano Maza.

El congreso uruguayo tuvo que firmar un tratado con el Brasil, por el que se le reconocía al Imperio el derecho de intervenir en su política interna y se le entregaba una gran franja limítrofe, hasta entonces en disputa entre los dos países, poco menos de la tercera parte de su superficie.

Caseros

Artículo principal: Batalla de Caseros

Rosas declar√≥ p√ļblicamente la guerra al Brasil, lo que permiti√≥ a Urquiza firmar un nuevo tratado de alianza contra el gobernante argentino.

Urquiza regres√≥ a Entre R√≠os, donde reuni√≥ el llamado "Ej√©rcito Grande", formado por tropas entrerrianas, correntinas, los emigrados unitarios, los soldados argentinos del sitio, unidades "coloradas" del ej√©rcito uruguayo y tropas del Imperio. Con ellas cruz√≥ el r√≠o Paran√° en buques brasile√Īos y, aprovechando la defecci√≥n de varias unidades del ej√©rcito de Rosas, derroc√≥ al gobernador santafesino Echag√ľe.

En camino hacia Buenos Aires ocurri√≥ un hecho que mostraba la lealtad de los porte√Īos hacia Rosas. Un regimiento entero se pas√≥ a las fuerzas de Buenos Aires, asesinando al coronel unitario Pedro Le√≥n Aquino y a casi todos los oficiales; eran de las fuerzas porte√Īas que hab√≠an sido obligadas a unirse a Urquiza en Montevideo.

Como de costumbre, Rosas puso al mando de las fuerzas de la provincia al general √Āngel Pacheco; pero √©ste no respondi√≥ como deb√≠a y dej√≥ avanzar al ej√©rcito hacia Buenos Aires. De modo que Rosas cometi√≥ un grave error estrat√©gico: asumi√≥ √©l mismo el mando de su ej√©rcito[10] y esper√≥ a Urquiza cerca de su campamento de Santos Lugares.

El 3 de febrero de 1852 se encontraron los 24 mil hombres de Urquiza con los 23 mil de Rosas en la batalla de Caseros. Fue la batalla más grande que se haya dado jamás en América del Sur.

Tras pocas horas de batalla, la victoria fue para Urquiza. Hubo muchos ejecutados, como los coroneles Martiniano Chilavert y Martín Santa Coloma; y todos los soldados del regimiento de Aquino, que fueron colgados de los árboles del parque de Palermo.

Rosas se exilió en Inglaterra, y Urquiza asumió por sí mismo el gobierno provincial. Dos días después de la batalla nombró gobernador a Vicente López y Planes.

El 20 de febrero, el comandante brasile√Īo anunci√≥ el desfile triunfal en Buenos Aires. Pero Urquiza recorri√≥ la ciudad sin esperar al ej√©rcito brasile√Īo, ya que era una humillaci√≥n especialmente buscada, dado que era el aniversario de la victoria argentina de Ituzaing√≥.

La Constitución

Artículo principal: Acuerdo de San Nicolás
Artículo principal: Revolución del 11 de septiembre de 1852
Artículo principal: Constitución Argentina de 1853

Enseguida comenzaron a llegar los emigrados desde Montevideo, que pronto coparon el gobierno en la ciudad.

Urquiza envió al interior a Bernardo de Irigoyen, con la misión de entrevistarse con la mayor cantidad de gobernadores posible para invitarlos a una reunión de gobernadores, a celebrarse en San Nicolás de los Arroyos.

La reuni√≥n se llev√≥ a cabo los √ļltimos d√≠as de mayo, y all√≠ se acord√≥ reunir un Congreso Constituyente en Santa Fe, con dos diputados por provincia. Adem√°s se daba a Urquiza el cargo de Director Provisorio de la Confederaci√≥n, sin definir realmente sus funciones.

La legislatura porte√Īa rechaz√≥ el Acuerdo, ya que quer√≠a tener m√°s representantes que las dem√°s provincias; pero se escud√≥ para el rechazo en el cargo concedido a Urquiza. √Čste simplemente disolvi√≥ la legislatura.

Pero el 11 de septiembre, una revoluci√≥n llev√≥ al poder a los unitarios porte√Īos y sus diputados no se incorporaron al Congreso. Urquiza estuvo a punto de imponerse por la fuerza, pero a √ļltimo momento decidi√≥ creer en las posibilidades de negociar con los porte√Īos. No obstante, los unitarios porte√Īos no volver√≠an a incorporarse al resto del pa√≠s sino siete a√Īos m√°s tarde, y solamente por la fuerza.

El gobierno porte√Īo lanz√≥ una invasi√≥n a Entre R√≠os, que fracas√≥ por completo, pero a√ļn as√≠ Urquiza se neg√≥ a atacar a la provincia rebelde. En cambio, el coronel Hilario Lagos se lanz√≥ a la rebeli√≥n contra el gobierno porte√Īo, y siti√≥ la capital de su provincia. Lleg√≥ a formar un gobierno paralelo en San Jos√© de Flores y a gobernar el resto de la provincia, pero aunque Urquiza se uni√≥ al sitio, la ciudad resisti√≥.

El Congreso sesion√≥ sin la presencia porte√Īa, y aprob√≥ una Constituci√≥n federal y liberal, adaptaci√≥n de Jos√© Benjam√≠n Gorostiaga del proyecto de Juan Bautista Alberdi. √Čste copiaba en gran parte la constituci√≥n de los Estados Unidos, pero ten√≠a tambi√©n influencia de la Constituci√≥n Argentina de 1826.

Urquiza obligó a los diputados federales a aceptar el proyecto de Gorostiaga, e incluso hizo que varios renunciaran, negándoles el pago de sus dietas. De esa manera logró que el 1ro de mayo de 1853 se sancionara la Constitución. El 9 de julio, la Constitución era jurada en todas las capitales de provincia.

Hasta la reunión del Congreso Nacional, el Congreso Constituyente se hizo cargo del Poder Legislativo. Las principales leyes que sancionó fueron la que designaba a Paraná capital del país hasta que Buenos Aires se uniera al mismo, y otra aprobando un tratado de libre navegación de los ríos con Francia e Inglaterra, que ponía el derecho de navegar los ríos interiores en igualdad de condiciones con la navegación en alta mar, esto es, completamente libre de todo control.

En el mes de junio, el soborno a los jefes de la escuadra federal obligó a levantar el sitio de Buenos Aires.

La Presidencia

Urquiza en la Presidencia.

En marzo del a√Īo siguiente, los Colegios Electorales de las provincias lo eleg√≠an presidente de la Confederaci√≥n Argentina, con el unitario sanjuanino Salvador Mar√≠a del Carril como vicepresidente. Asumi√≥ el 1ro de mayo de 1854.

Una de sus primeras medidas fue federalizar no sólo la ciudad de Paraná, sino todo el territorio de la provincia de Entre Ríos. De este modo, Urquiza seguía gobernando su provincia, aunque las municipalidades conservaron cierta autonomía.

Su gobierno se dedic√≥ especialmente a la educaci√≥n y a la instalaci√≥n de tribunales de justicia. Nacionaliz√≥ el Colegio y la Universidad de C√≥rdoba y el Colegio de Concepci√≥n del Uruguay. Tambi√©n hubo proyectos de construir un ferrocarril hasta C√≥rdoba. Hizo construir edificios p√ļblicos en Paran√°, y comenz√≥ la instalaci√≥n de colonias agr√≠colas de inmigrantes en su provincia y en el resto del pa√≠s.

Durante casi la mitad del tiempo de su gobierno, no residió en Paraná, sino que gobernaba desde el Palacio San José, que se estaba construyendo cerca de Concepción del Uruguay. Durante sus ausencias lo reemplazó Del Carril, como establece la Constitución, pero éste tenía muy malas relaciones con el ministro del interior, Santiago Derqui; con el tiempo, ambos terminaron liderando partidos opuestos dentro del mismo gobierno.

Su gobierno fue, sin embargo, estorbado por la oposición de Buenos Aires, que protagonizó la secesión de la Confederación. Desde Santa Fe y Entre Ríos se lanzaron varios ataques hacia la provincia rebelde, pero éstos terminaron con la cruel represión de la invasión del general Jerónimo Costa, en 1855, que fue ejecutado sin juicio junto con casi todos sus oficiales.

En las relaciones exteriores, Urquiza logró la paz a cambio de la libre navegación de los ríos interiores, y reconoció la independencia de Paraguay. Se regularizaron las relaciones con la Santa Sede, rotas desde la Revolución de Mayo. Pero las embajadas más importantes se instalaron en Buenos Aires y no en Paraná, que era poco más que un pueblo sin ninguna comodidad.

El embajador en casi toda Europa era Juan B. Alberdi, que estableci√≥ relaciones cordiales con los pa√≠ses europeos. Su gesti√≥n m√°s importante fue lograr el reconocimiento de la independencia argentina por Espa√Īa,[11] pero cometi√≥ el grave error de conceder que los hijos de inmigrantes espa√Īoles fueran ciudadanos espa√Īoles. Eso significaba convertir a la muy necesaria inmigraci√≥n en una amenaza a la nacionalidad argentina.[12]

La econom√≠a tambi√©n le trajo serios problemas, ya que el comercio exterior segu√≠a pasando por Buenos Aires, y las finanzas estaban permanentemente en rojo. La emisi√≥n de papel moneda organizada por su primer ministro de econom√≠a, Mariano Fragueiro, fue un fracaso. Por ello se vio obligado a contraer empr√©stitos en el exterior, especialmente de la banca del brasile√Īo bar√≥n de Mau√°. Como la situaci√≥n no mejorara, se sancion√≥ la ley de "derechos diferenciales", con la cual se pretend√≠a favorecer la entrada del comercio exterior directamente por los puertos de la Confederaci√≥n, especialmente por Rosario.

 Estandarte Presidencial
Ministerios del Gobierno de
Justo José de Urquiza
Cartera Titular Período
Ministerio del Interior Benjamín Gorostiaga
Santiago Derqui
Luis Jos√© de la Pe√Īa (interino)
5 de marzo de 1854 ‚Äď 11 de octubre de 1854
27 de octubre de 1854 ‚Äď 12 de febrero de 1860
12 de febrero de 1860 - 5 de marzo de 1860
Ministerio de Relaciones
Exteriores y Culto
Juan María Gutiérrez
Bernabé López (interino)
Luis Jos√© de la Pe√Īa
5 de marzo de 1854 ‚Äď 1 de agosto de 1856
1 de agosto de 1856 - septiembre de 1858
octubre de 1858 - 5 de marzo de 1860
Ministerio de Guerra y Marina Rudecindo Alvarado
José Miguel Galán
5 de marzo de 1854 ‚Äď noviembre de 1854
noviembre de 1854 - 5 de marzo de 1860
Ministerio de Hacienda Mariano Fragueiro
Juan del Campillo
Agustín de la Vega
Elías Bedoya
Pedro Lucas Funes (interino)
5 de marzo de 1854 ‚Äď 27 de octubre de 1854
27 de octubre de 1854 - 6 de septiembre de 1856
1 de octubre de 1856 ‚Äď abril de 1857
abril de 1857 - diciembre de 1859
diciembre de 1859 - 5 de marzo de 1860
Ministerio de Justicia
e Instrucci√≥n P√ļblica
Santiago Derqui
Facundo Zuviría
Juan del Campillo
Pedro Lucas Funes
5 de marzo de 1854 - octubre de 1854
octubre de 1854 - julio de 1855
mayo de 1856 - octubre de 1858
septiembre de 1858 - 5 de marzo de 1860

Cepeda y San José de Flores

Ninguno de los intentos de Urquiza de reincorporar Buenos Aires prosper√≥, y en Buenos Aires crec√≠a la idea de declarar la independencia. Los gobiernos porte√Īos apoyaban cualquier revuelta liberal contra el gobierno de la Confederaci√≥n, pero no lograron poner en peligro la estabilidad de √©sta.

Pero en 1859, el caudillo sanjuanino Nazario Benavídez, amigo de Urquiza, fue asesinado. Su muerte fue festejada en Buenos Aires.

Urquiza perdió la paciencia. Exigió la entrega de los asesinos e intervino el gobierno de la provincia. E inmediatamente lanzó un ultimátum contra Buenos Aires: o se reincorporaban, o iría a la guerra.

Buenos Aires eligió la guerra, y Urquiza derrotó al general Bartolomé Mitre en la batalla de Cepeda. A continuación avanzó hacia Buenos Aires y exigió la reincorporación. El gobernador Valentín Alsina renunció y se firmó con su reemplazante, Felipe Llavallol, el Pacto de San José de Flores o de Unión Nacional.

De acuerdo con el mismo, la provincia rebelde revisó la Constitución y propuso modificaciones a la misma, que fueron aceptadas sin discusión por una Convención Constituyente especialmente reunida en Santa Fe en 1860.

Pero seg√ļn el punto de vista de los federales del interior, en vez de castigar a la provincia por su rebeld√≠a, se la hab√≠a premiado.[13] La elecci√≥n de Mitre como nuevo gobernador era casi una garant√≠a de que la provincia no aceptar√≠a incorporarse a la Confederaci√≥n, a menos que se le permitiera controlarla.

Gobierno de Derqui

Artículo principal: Batalla de Pavón

En mayo de 1860, Urquiza entregó el gobierno nacional a su sucesor, Santiago Derqui.

Poco después se dejó sin efecto la federalización de la provincia de Entre Ríos, quedando fuera de la misma la ciudad de Paraná. Y una nueva constitución provincial declaró a Concepción del Uruguay capital de la provincia. Como era de esperarse, el gobernador electo fue Urquiza, apenas 50 días después de dejar la presidencia.

Continuó su política de promoción de la educación y la colonización, pero se entrometió continuamente en el gobierno de Derqui. Para sacarse de encima su tutela, éste se apoyó en Mitre, pero eso sólo sirvió para debilitar su gobierno.

Una serie de conflictos con Buenos Aires, incluyendo nuevos problemas en San Juan y el rechazo de los diputados por Buenos Aires por una cuestión legal, llevaron a que Mitre desconociera el Pacto de San José.

Entonces Derqui se prepar√≥ para una nueva guerra contra la provincia rebelde. Reuni√≥ un importante ej√©rcito en C√≥rdoba y lo uni√≥ a las fuerzas de Urquiza. √Čste fue puesto al mando del ej√©rcito.

Pero Urquiza no quería pelear; trató por todos los medios de llegar a un arreglo con Mitre. Se sentía traicionado por el presidente dado su intento de reemplazarlo por Juan Saá, y decidió que no iba a vencer para dejarle el triunfo. Le dijo a su amigo Molinas que

" estaba traicionado por el presidente, que nos convenía más ser derrotados que triunfar y caer en manos de enemigos traidores; que procurase celebrar la paz a todo trance, porque viniendo Buenos Aires a la unión, las cosas cambiarían."

Mitre se neg√≥ a cualquier trato e invadi√≥ la provincia de Santa Fe. Los ej√©rcitos se enfrentaron en la batalla de Pav√≥n, el 17 de septiembre de 1861. Aunque el resultado de la batalla no parec√≠a inclinarse a favor de ninguno de los contrincantes, Urquiza se retir√≥, dejando la victoria en manos de Mitre. Su caballer√≠a hab√≠a destrozado a la porte√Īa, y si la infanter√≠a de Mitre pudo desplazar a la de Urquiza, fue s√≥lo porque √©ste no la emple√≥ a fondo; ni siquiera movi√≥ su reserva.[14]

Sin atender los pedidos del presidente ni de sus propios comandantes de caballer√≠a, entre ellos L√≥pez Jord√°n, Urquiza regres√≥ a Entre R√≠os. Mitre, que se hab√≠a retirado derrotado a San Nicol√°s, tard√≥ varias semanas en comprender que hab√≠a quedado vencedor por abandono. Invadi√≥ Santa Fe, masacr√≥ a la reserva federal en Ca√Īada de G√≥mez y envi√≥ un ej√©rcito a ocupar C√≥rdoba y otro a Cuyo.

Debilitado política y económicamente, Derqui se exilió en Montevideo. Urquiza consideró caducado el gobierno nacional, en lo que fue imitado por los demás gobernadores. El vicepresidente Juan Esteban Pedernera renunció en diciembre, y declaró disuelto el gobierno.

Mitre asumió el mismo gobierno nacional que había denunciado como despótico cuando lo ejerció Urquiza en 1852, reemplazó a todos los gobiernos federales de las provincias, y meses más tarde se hizo elegir presidente de la Nación.

√öltimos a√Īos

Nomenclatura de calle en La Plata.

Urquiza mantuvo la autonom√≠a del gobierno de su provincia y conserv√≥ el cargo de gobernador. No hubo un acuerdo expl√≠cito, pero s√≠ un acuerdo t√°cito con Mitre, por el cual √©ste nunca amenaz√≥ a Urquiza. A cambio, Urquiza se mantuvo neutral durante todas las rebeliones federales de esa d√©cada. En La Rioja, el general √Āngel Vicente Pe√Īaloza mantuvo una larga rebeli√≥n hasta que fue asesinado en 1863. Cuatro a√Īos m√°s tarde, Felipe Varela y Juan Sa√° dirigieron otra rebeli√≥n en Cuyo y La Rioja, pero √©sta fue aplastada. √Čstas y otras revoluciones federales se hicieron en nombre de Urquiza, y sus dirigentes pidieron repetidamente ayuda y √≥rdenes al jefe natural del Partido Federal, que era Urquiza; pero Urquiza no se movi√≥.

Gobernó una especie de autocracia patriarcal en su provincia, y su gobierno no fue tan progresista como los anteriores. Su provincia se vio beneficiada por la política librecambista de Mitre, si bien las incipientes industrias tuvieron que cerrar. Pero, a cambio, la ganadería floreció más que nunca. La provincia vivía sobre todo de la ganadería... y Urquiza era un ganadero.

Reforzó su sistema casi feudal: nadie podía vender ni campos ni hacienda sin primero darle aviso a Urquiza, que tenía el derecho de prioridad. De esa manera pudo aumentar sin riesgos su ya enorme fortuna.[15]

En las elecciones de 1864, promovió la candidatura de José María Domínguez contra la del general López Jordán, que seguía siéndole leal, pero podía pretender actuar con autonomía. Ortiz, en cambio, gobernó como un dependiente del caudillo.

Al estallar la "Guerra Chiquita" en Uruguay, iniciada en 1863 por la invasi√≥n del general Venancio Flores, Urquiza se mantuvo tambi√©n neutral. La mayor parte de los federales entrerrianos trataban de ayudar al gobierno uruguayo, pero Urquiza mantuvo su alianza con el presidente Mitre, que apoyaba abiertamente a Flores. Cuando la ciudad de Paysand√ļ fue atacada por la flota brasile√Īa y las fuerzas de Flores, hasta dejarla destruida, muchos federales entrerrianos y porte√Īos ‚Äď entre √©stos, Rafael y Jos√© Hern√°ndez ‚Äď lucharon a favor de los defensores. El bombardeo se ve√≠a desde Concepci√≥n del Uruguay, y se o√≠a desde el Palacio San Jos√©; a Urquiza le llegaron cientos de cartas invit√°ndolo a entrar en acci√≥n, pero Urquiza no se movi√≥.

La Guerra del Paraguay

La caída del gobierno uruguayo provocó la Guerra del Paraguay. Mitre llamó a todas las provincias a movilizarse contra el gobierno de Francisco Solano López, y Urquiza repitió el llamamiento al pueblo entrerriano. Los federales entrerrianos estaban indignados; escribían contra la guerra y a favor del gobierno paraguayo. López Jordán escribió a Urquiza:

"Usted nos llama para combatir al Paraguay. Nunca, general, ese pueblo es nuestro amigo. Ll√°menos para pelear a porte√Īos y brasile√Īos. Estamos prontos. √Čstos son nuestros enemigos."

Pero Urquiza estaba obteniendo un gran provecho de la guerra: lo primero que hizo fue reunir la mayor parte de los caballos de la provincia y vendérselos a Brasil.

Poco despu√©s orden√≥ movilizar todas las fuerzas provinciales en el campamento de Cal√°. Curiosamente, en un gesto ins√≥litamente racista, orden√≥ movilizar a todos los ‚Äúpardos y morenos‚ÄĚ entre los 20 y los 30 a√Īos. Se presentaron 8.000 voluntarios, la mayor parte de ellos convencidos de que iban a unirse a los paraguayos contra los brasile√Īos. Fueron reunidos en cinco columnas y comenzaron a marchar hacia el norte; pero al llegar al pueblo de Basualdo, se enteraron de qu√© lado iban a pelear: simplemente se fueron a sus casas.

Poco despu√©s, por medio de amenazas, logr√≥ reunir otra vez a su gente, pero al llegar al campamento de Toledo, nuevamente desertaron en masa. Esta vez, Urquiza hizo fusilar a varios, pero ni a√ļn as√≠ logr√≥ reunir un tercer contingente. Entonces envi√≥ los 800 soldados de infanter√≠a de l√≠nea de su provincia y los embarc√≥ a la fuerza hacia el frente.

El prestigio de Urquiza estaba cayendo rápidamente. El gobierno cerró los periódicos opositores y arrestó a sus directores.

En 1868 se present√≥ a las elecciones presidenciales como candidato del partido federal, pero perdi√≥ por una diferencia aplastante contra el candidato de una parte del unitario: Sarmiento. En cambio, logr√≥ hacerse elegir nuevamente gobernador de su provincia, y en mayo de ese a√Īo asumi√≥ nuevamente el gobierno provincial.

En 1870 terminaba la Guerra del Paraguay; para festejarlo, Urquiza recibió en su Palacio San José, con gran despliegue de desfiles y brindis, al presidente Sarmiento, el más terrible enemigo de los federales. Era la sanción visible del acuerdo tácito del caudillo con los unitarios, y los federales lo tomaron como un insulto.

Muerte

La oposición decidió no esperar más un pronunciamiento a su favor de parte de Urquiza, y decidió lanzarse a derrocarlo.

El general L√≥pez Jord√°n organiz√≥ r√°pidamente la revoluci√≥n; el primer objetivo era apoderarse de la persona del gobernador, para forzarlo a renunciar o expulsarlo del pa√≠s. Envi√≥ en su busca al coronel Sim√≥n Luengo, un cordob√©s que hab√≠a visto la represi√≥n de los porte√Īos en su provincia, donde hab√≠an derrocado al menos dos gobernadores federales; que hab√≠a visto los cr√≠menes de los coroneles de Mitre y Sarmiento en su provincia y en las vecinas. No se pod√≠a esperar misericordia de tal personaje, y no la hubo.

Urquiza fue asesinado en el Palacio San Jos√© el 11 de abril de 1870: una partida de cincuenta hombres al mando de Luengo lleg√≥ con caballos y redujo la guardia. Urquiza intent√≥ defenderse con un fusil, pero fue herido de un tiro en la cabeza y rematado con 5 pu√Īaladas.

Ese mismo día eran asesinados en Concordia también sus hijos Justo Carmelo y Waldino; los dos eran amigos íntimos de López Jordán, lo que parece probar que los asesinos no actuaron por orden de López Jordán.

Tres días más tarde, López Jordán era elegido gobernador por la Legislatura. En su discurso de asunción apoyó la revolución, y apenas mencionó de paso que

"…he deplorado que... no hubiesen hallado otro camino que la víctima ilustre que se inmoló."

La mayor parte de los federales apoyaron la revolución, e incluso José Hernández llegó a hablar de "…su muerte, mil veces merecida."

M√°s tarde, L√≥pez Jord√°n fue acusado de haber querido encabezar una rebeli√≥n contra el gobierno nacional. Un a√Īo m√°s tarde, despu√©s de una resistencia heroica, la provincia era sometida por la fuerza. Los federales, tanto jordanistas como urquicistas, fueron proscriptos, y las garant√≠as que Mitre hab√≠a t√°citamente acordado con Urquiza desaparecieron. La provincia fue ocupada militarmente y perdi√≥ para siempre la importancia que hab√≠a tenido.

El asesinato de Urquiza cont√≥ con amplio apoyo popular entre los entrerrianos. Esto se debi√≥ a las actitudes asumidas por Urquiza: la retirada de la batalla de Pav√≥n, su neutralidad frente al bombardeo de Paysand√ļ, su participaci√≥n en la guerra contra el Paraguay, las maniobras para evitar la elecci√≥n de L√≥pez Jord√°n y la entrega de la recaudaci√≥n de impuestos en manos de un particular.

Sus restos descansan en la Bas√≠lica Inmaculada Concepci√≥n, en Concepci√≥n del Uruguay, provincia de Entre Rios, Rep√ļblica Argentina.

Notas

  1. ‚ÜĎ Urquiza, libertador y fundador. pp. 27. Volumen 11 de Argentinos. Autor: Alberto J. Masram√≥n. Editor: Plus Ultra, 1985
  2. ‚ÜĎ Diario La Calle, Concepci√≥n del Uruguay
  3. ‚ÜĎ Hasta la llegada del federal Rosas a la gobernaci√≥n de Buenos Aires en 1829 y luego en 1832, la Confederaci√≥n era una anarqu√≠a. Unitarios y Federales luchaban por el poder, y sucesivos fracasos en presidencias y congresos empeoraban la situaci√≥n. Con Rosas, los conflictos se apaciguaron, pero no terminaron.
  4. ‚ÜĎ Uno de los soldados de Urquiza sac√≥ una lonja de piel de la espalda de Ber√≥n de Astrada e hizo con ella una manea para caballos, que se dijo que Urquiza envi√≥ como regalo a Rosas.
  5. ‚ÜĎ Rivera tuvo que huir a Brasil, donde permaneci√≥ casi hasta su muerte, salvo un corto per√≠odo durante el cual consigui√≥ controlar Montevideo.
  6. ‚ÜĎ El mismo Garibaldi que ser√≠a m√°s tarde h√©roe de la unificaci√≥n italiana.
  7. ‚ÜĎ Lo m√°s probable es que Rosas deseara realmente ayudar a los sitiadores de Montevideo, e incluso recuperar las Misiones Orientales, pero no debe haberle pasado por alto que ese nuevo conflicto apoyaba su tesis de que el pa√≠s todav√≠a no estaba en paz, y por consiguiente a√ļn no se lo pod√≠a constituir.
  8. ‚ÜĎ Varios testimonios en el archivo de la canciller√≠a brasile√Īa coinciden en la que llamaron incre√≠ble avidez de Urquiza por el oro. Nunca le era suficiente, siempre quer√≠a m√°s, y estaba dispuesto a cualquier cosa a cambio de dinero.
  9. ‚ÜĎ Garz√≥n morir√≠a antes de asumir la presidencia. En su lugar asumi√≥ el cargo Juan Francisco Gir√≥.
  10. ‚ÜĎ Rosas nunca hab√≠a sido un buen general en campa√Īa o en batallas, aunque ten√≠a una indudable capacidad organizativa; en buena parte, la responsabilidad de su derrota fue de sus malas decisiones t√°cticas.
  11. ‚ÜĎ Un gesto verdaderamente infantil de los sucesivos gobiernos espa√Īoles hab√≠a impedido que el gobierno real reconociera la independencia de sus ex colonias en Am√©rica.
  12. ‚ÜĎ Despu√©s de Pav√≥n, el nuevo gobierno nacional rechazar√≠a ese tratado, y m√°s tarde lograr√≠a reconocer el "jus solis", en oposici√≥n al "jus sanguinis" del tratado de Alberdi: los nacidos en la Argentina ser√≠an argentinos, y no podr√≠an optar por la nacionalidad espa√Īola, excepto como emigrantes a Espa√Īa.
  13. ‚ÜĎ Seg√ļn L√≥pez Jord√°n, por ejemplo, Urquiza hab√≠a llegado a San Jos√© de Flores como vencedor, y hab√≠a negociado como si √©l hubiera sido el vencido.
  14. ‚ÜĎ Sin apoyo de la caballer√≠a, Mitre no pod√≠a hacer nada: no pod√≠a avanzar hacia el norte ni retroceder hacia Pergamino, ni siquiera mantenerse donde estaba. Dos veces antes que esa fecha se hab√≠a llegado a un resultado igual: tanto en Cepeda en 1820 como tambi√©n en Cepeda en 1859, la caballer√≠a federal destroz√≥ a la unitaria, y la infanter√≠a porte√Īa se vio obligada a retirarse a San Nicol√°s, y de all√≠ a Buenos Aires, perdiendo la guerra. En los dos casos, el ej√©rcito federal avanz√≥ sin oposici√≥n hasta las puertas de Buenos Aires. Esta vez hab√≠a ocurrido lo mismo, pero Urquiza decidi√≥ retroceder, rendirse despu√©s de vencer, y dejar el campo a un enemigo que se hab√≠a refugiado una vez m√°s en San Nicol√°s y que no pod√≠a salir de all√≠ si se le hac√≠a alguna oposici√≥n.
  15. ‚ÜĎ Chianelli, Trinidad Delia, Evaristo Carriego y su lucha contra los abusos de poder, Revista Todo es Historia, nro. 323.

Véase también

Enlaces externos

Bibliografía

  • Academia Nacional de la Historia, Partes de batalla de las guerras civiles, Bs. As., 1977.
  • Arteaga, Juan Jos√© y Coolighan, Mar√≠a Luisa, Historia del Uruguay, Ed. Barreiro y Ramos, Montevideo, 1992.
  • Beverina, Juan, Las campa√Īas de los ej√©rcitos libertadores 1838-1852, Bs. As., 1923.
  • Bosch, Beatriz, Historia de Entre R√≠os, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1991.
  • Bosch, Beatriz, Urquiza y su tiempo, Centro Editor de Am√©rica Latina, Bs. As., 1984.
  • Burgin, Miron, Aspectos econ√≥micos del federalismo argentino. Ed. Hachette, Bs. As., 1979.
  • Busaniche, Jos√© Luis, Historia argentina. Ed. Solar, Bs. As., 1969.
  • Carretero, Andr√©s M., La santa federaci√≥n. Memorial de la Patria, tomo VIII, Ed. La Bastilla, Bs. As., 1984.
  • Castello, Antonio Emilio, Historia de Corrientes, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1991.
  • Castello, Antonio Emilio, Hombres y mujeres de Corrientes, Ed. Moglia, Corrientes, 2004.
  • Chianelli, Trinidad Delia, El gobierno del puerto. Memorial de la Patria, tomo XII, Ed. La Bastilla, Bs. As., 1984.
  • D√≠az Gavier, Mario, En tres meses en Asunci√≥n, Ediciones del Boulevard, C√≥rdoba, 2005.
  • Ferr√©, Pedro, Memorias. Ed. Coni Hnos., Bs. As., 1921.
  • Gianello, Leoncio, Historia de Santa Fe, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1986.
  • Hern√°ndez, Jos√©, Vida del Chacho. Centro Editor de Am√©rica Latina, Bs. As., 1967.
  • Luna, F√©lix, Los caudillos, Ed. Pe√Īa Lillo, Bs. As., 1971.
  • Mart√≠nez, Benjam√≠n, Generales de Urquiza, desfile de valientes, ED. Tor, Bs. As., 1932.
  • Newton, Jorge, Ricardo L√≥pez Jord√°n, √ļltimo caudillo en armas, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1972.
  • O‚ÄôDonnell, Pacho, Los h√©roes malditos, Ed. Sudamericana, Bs. As., 2004.
  • P√°ez de la Torre, Carlos (h), El derrumbe de la Confederaci√≥n. Memorial de la Patria, tomo XI, Ed. La Bastilla, Bs. As., 1984.
  • Paz, Jos√© Mar√≠a, Memorias p√≥stumas. Ed. Emec√©, Bs. As., 2000.
  • Rosa, Jos√© Mar√≠a, La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas, Ed. Hyspam√©rica, 1986.
  • Rosa, Jos√© Mar√≠a, Nos, los representantes del pueblo, Ed. Huemul, Bs. As., 1963.
  • Rube, Julio Horacio, Hacia Caseros. Memorial de la Patria, tomo IX, Ed. La Bastilla, Bs. As., 1984.
  • Ruiz Moreno, Isidoro J., Campa√Īas militares argentinas, Tomos I y II, Ed. Emec√©, Bs. As., 2004-2006.
  • S√°enz Quesada, Mar√≠a, La Rep√ļblica dividida. Memorial de la Patria, tomo X, Ed. La Bastilla, Bs. As., 1984.
  • S√°enz Quesada, Mar√≠a, Los estancieros, Ed. de Belgrano, Bs. As., 1980.
  • Sald√≠as, Adolfo, Historia de la Confederaci√≥n Argentina, Ed. Hyspam√©rica, Bs. As., 1987.
  • Sarmiento, Domingo Faustino, Campa√Īa en el Ej√©rcito Grande. Ed. Fondo de Cultura Econ√≥mica, M√©xico, 1958.
  • Sierra, Vicente D., Historia de la Argentina, Ed. Garriga, Bs. As., 1973.
  • Vedoya, Juan Carlos, La magra cosecha. Memorial de la Patria, tomo XIII, Ed. La Bastilla, Bs. As., 1984.
  • Zinny, Jos√© Antonio, Historia de los gobernadores de las Provincias Argentinas, Ed, Hyspam√©rica, 1987.
  • C√°rdenas, Felipe, Muerte y resurrecci√≥n del Chacho, Revista Todo es Historia, nro. 25.
  • Castello, Antonio E., Caaguaz√ļ, la gloria ef√≠mera, Revista Todo es Historia, nro. 107.
  • Castello, Antonio E., El ‚Äúpardej√≥n‚ÄĚ Rivera, Revista Todo es Historia, nro.82.
  • Castello, Antonio E., Pago Largo, Revista Todo es Historia, nro. 74.
  • Chianelli, Trinidad Delia, Mau√°: la penetraci√≥n financiera en la Confederaci√≥n Argentina, Revista Todo es Historia, nro. 84.
  • Chianelli, Trinidad Delia, Evaristo Carriego y su lucha contra el despotismo, Revista Todo es Historia, nro. 323.
  • Cresto, Juan Jos√©, El Pacto de San Jos√© de Flores: la uni√≥n nacional salvada, Revista Todo es Historia, nro. 150.
  • Gonz√°lez de Mart√≠nez, Marcela, ¬ŅFue impopular la Guerra de la Triple Alianza?, Revista Todo es Historia, nro. 132.
  • Ju√°rez, Roberto, Sangre en San Juan, Revista Todo es Historia, nro. 21.
  • Manzoni, Mar√≠a Elena y Vianello, Adriana, Los dos viajes de don Bernardo, Revista Todo es Historia, nro. 40.
  • M√©ndez Avellaneda, Juan, Degollados y decapitados , Revista Todo es Historia, nro. 290.
  • Quesada, Efra√≠n, Cuando Montevideo aguardaba los ej√©rcitos de Rosas, Revista Todo es Historia, nro. 83.
  • Quiroga Micheo, Ernesto, El asesinato de Nazario Benav√≠dez, Revista Todo es Historia, nro. 387.
  • S√°enz Quesada, Mar√≠a, Argentina, capital Paran√°, Revista Todo es Historia, nro. 37.
  • Terzaga, Alfredo, Mariano Fragueiro, un socialista en tiempos de la Confederaci√≥n, Revista Todo es Historia, nro. 63.
  • Uzal, Francisco H., El incompresible fusilamiento de Chilavert, Revista Todo es Historia, nro. 11.


Predecesor:
Vicente Zapata
Gobernador de Entre Ríos
1-29 de enero de 1842
Sucesor:
Pedro Pablo Seguí
Predecesor:
Francisco Dionisio √Ālvarez
Gobernador de Entre Ríos
1842-1854
Sucesor:
No hubo
Predecesor:
Vicente López y Planes
Presidente de la Nación Argentina
1854-1860
Sucesor:
Santiago Derqui
Predecesor:
Vicente López y Planes
Gobernador de Buenos Aires
26 de julio - 4 de septiembre de 1852
Sucesor:
José Miguel Galán
Predecesor:
No hubo
Gobernador de Entre Ríos
1860-1864
Sucesor:
José María Domínguez
Predecesor:
José María Domínguez
Gobernador de Entre Ríos
1868-1870
Sucesor:
Ricardo López Jordán

Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • Justo Jose de Urquiza ‚ÄĒ Justo Jos√© de Urquiza Justo Jos√© de Urquiza Justo Jos√© de Urquiza y Garc√≠a, homme politique argentin, (1801 1870) Il naquit le 18 octobre 1801 √† Talar de Arroyo Largo en province d Entre R√≠os. Il fut assassin√© au Palacio San Jos√© √†… ‚Ķ   Wikip√©dia en Fran√ßais

  • Justo Jos√© De Urquiza ‚ÄĒ Justo Jos√© de Urquiza y Garc√≠a, homme politique argentin, (1801 1870) Il naquit le 18 octobre 1801 √† Talar de Arroyo Largo en province d Entre R√≠os. Il fut assassin√© au Palacio San Jos√© √† Concepci√≥n del Uruguay en province d Entre R√≠os ‚Ķ   Wikip√©dia en Fran√ßais

  • Justo jos√© de urquiza ‚ÄĒ Justo Jos√© de Urquiza y Garc√≠a, homme politique argentin, (1801 1870) Il naquit le 18 octobre 1801 √† Talar de Arroyo Largo en province d Entre R√≠os. Il fut assassin√© au Palacio San Jos√© √† Concepci√≥n del Uruguay en province d Entre R√≠os ‚Ķ   Wikip√©dia en Fran√ßais

  • Justo Jos√© de Urquiza ‚ÄĒ y Garc√≠a (* 18. Oktober 1801 in der Provinz Entre R√≠os; ‚Ć 11. April 1870 ebenda) war Mitglied der argentinischen Oligarchie und vom 5. M√§rz 1854 bis zum 5. M√§rz 1860 Pr√§sident von Argentinien. Leben Urquiza erhielt seine schulische Bildung in… ‚Ķ   Deutsch Wikipedia

  • Justo Jos√© de Urquiza ‚ÄĒ y Garc√≠a est un homme politique argentin, n√© en 1801 √† Talar de Arroyo Largo et mort en 1870 √† Concepci√≥n del Uruguay. Biographie Il na√ģt le 18 octobre 1801 √† Talar de Arroyo Largo en province d Entre R√≠os. Il est assassin√© au Palacio… ‚Ķ   Wikip√©dia en Fran√ßais

  • Justo Jos√© de Urquiza ‚ÄĒ y Garc√≠a (nacido el 18 de octubre de 1801 asesinado en el Palacio San Jos√©, Concepci√≥n del Uruguay, Entre R√≠os, el 11 de Abril de 1870) fue un militar y pol√≠tico argentino, y presidente de la Naci√≥n entre 1854 y 1860. Como gobernador de ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • Justo Jos√© de Urquiza ‚ÄĒ Infobox President | name=Justo Jos√© de Urquiza nationality=Argentinian order=3nd President of Argentina term start=March 5 1854 term end=March 4 1860 predecessor=Justo Jos√© de Urquiza(Provicional Director of the Confederacion) successor=Santiago… ‚Ķ   Wikipedia

  • Don Justo Jose de Urquiza ‚ÄĒ Justo Jos√© de Urquiza y Garc√≠a (* 18. Oktober 1801 in Entre R√≠os; ‚Ć 11. April 1870 in der Provinz Entre R√≠os) war Mitglied der argentinischen Oligarchie und vom 5. M√§rz 1854 bis zum 5. M√§rz 1860 Pr√§sident von Argentinien. Justo Jos√© de Urquiza Er ‚Ķ   Deutsch Wikipedia

  • Monumento a Justo Jos√© de Urquiza ‚ÄĒ Justo Jos√© de Urquiza sobre su caballo Ubicaci√≥n Ciudad de Buenos Aires, intersecci√≥n de las avenidas Sarmiento y Figu ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Asociaci√≥n Social y Deportiva Justo Jos√© de Urquiza ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda J. J. Urquiza Nombre completo Asociaci√≥n Social y Deportiva Justo Jos√© de Urquiza Apodo(s) Celestes y Jota, Jota Fundaci√≥n ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


Compartir el artículo y extractos

Link directo
… Do a right-click on the link above
and select ‚ÄúCopy Link‚ÄĚ

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.