Vida extraterrestre

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Vida extraterrestre
Este artículo trata sobre la vida extraterrestre desde el punto de vista científico. Para consultar sobre alienígenas en la cultura popular véase: extraterrestre.

El t√©rmino vida extraterrestre se refiere a las hipot√©ticas formas de vida que puedan haberse originado, existido o todav√≠a existir en otros lugares del universo, fuera del planeta Tierra. Una porci√≥n creciente de la comunidad cient√≠fica se inclina a considerar que pueda existir alguna forma de vida extraterrestre en lugares donde las condiciones sean propicias, aunque generalmente se considera que probablemente tal vida exista solo en formas b√°sicas. Una hip√≥tesis alternativa es panspermia que sugiere que la vida podr√≠a surgir en un lugar y despu√©s extenderse entre otros planetas habitables. Estas dos hip√≥tesis no son mutuamente excluyentes. Se especula con formas de vida extraterrestre que van desde bacterias, que es la posici√≥n mayoritaria, hasta otras formas de vida m√°s evolucionadas, que puedan haber desarrollado inteligencia de alg√ļn tipo. La disciplina que estudia la viabilidad y posibles caracter√≠sticas de la vida extraterrestre se denomina exobiolog√≠a

Debido a tal falta de pruebas a favor o en contra, cualquier enfoque cient√≠fico del tema toma siempre la forma de conjeturas y estimaciones. Aunque cabe notar que el tema posee tambi√©n una gran cantidad de teor√≠as informales y paracient√≠ficas, que exceden con facilidad los criterios de cualquier epistemolog√≠a cient√≠fica, por ejemplo, haciendo afirmaciones infalseables seg√ļn el criterio de Popper, y son por tanto consideradas seudociencias.

Contenido

Bioquímica

Toda vida en la Tierra requiere de minerales, hidr√≥geno, ox√≠geno, nitr√≥geno, azufre, f√≥sforo, as√≠ como de otros muchos elementos en menores cantidades, como ciertos minerales; requiere adem√°s de agua como solvente en el cual las reacciones tienen lugar. Cantidad suficiente de carbono y dem√°s elementos constituyentes de la vida, junto con el agua, har√≠an posible la formaci√≥n de organismos vivientes en otros planetas con una qu√≠mica, presi√≥n y temperatura similares a la Tierra. Como la Tierra y otros planetas est√°n hechos de "polvo estelar", es muy probable que otros planetas se hayan formado con semejante composici√≥n de elementos qu√≠micos que los terrestres. La combinaci√≥n de carbono y agua en la forma de carbohidratos, como el az√ļcar, puede ser una fuente de energ√≠a qu√≠mica de la que depende la vida, mientras que a la vez provee elementos de estructura y codificaci√≥n gen√©tica[cita requerida]. El agua pura es √ļtil, pues tiene un pH neutro debido a la continuada disociaci√≥n entre sus iones de hidronio e hidr√≥xido. Como resultado, puede disolver ambos tipos de iones, positivos (met√°licos) y negativos (no met√°licos) con igual habilidad.

Debido a su relativa abundancia y utilidad en el sostenimiento de la vida, muchos han hipotetizado que todas las formas de vida, donde quiera que se produzcan, se valdr√≠an tambi√©n de estos materiales b√°sicos. Aun as√≠, otros elementos y solventes pueden proveer una cierta base de vida. Se ha se√Īalado al silicio como una alternativa posible al carbono; basadas en este elemento, se han propuesto formas de vida con una morfolog√≠a cristalina, te√≥ricamente capaces de existir en condiciones de alta temperatura, como en planetas que orbiten muy cercanos a su estrella.

También se han sugerido formas de vida basadas en el otros solventes, pues existen compuestos químicos capaces de mantener su estado líquido en diferentes rangos de temperatura, ampliando así las zonas habitables consideradas viables. Así por ejemplo, se estudia el amoníaco como solvente alternativo al agua. La vida en un océano de amoníaco podría aparecer en un planeta mucho más lejano a su estrella.[1]

Técnicamente, la vida es básicamente una reacción que se replica a sí misma, por lo que bajo esta simple premisa podría surgir la vida bajo una amplia gama de condiciones e ingredientes diferentes, si bien la vía carbono-oxigeno parece la más óptima y conductiva. Existen incluso teorías sobre reacciones autorreplicantes que podrían ocurrir en el plasma de una estrella, aunque éste sería un tipo de vida altamente extremo y nada convencional.

La posibilidad de vida extraterrestre era una trivialidad del discurso educado durante el siglo XVII, aunque en el poema "El Paraíso Perdido" (1667) Milton empleó cautelosamente este tema cuando el ángel sugiere a Adán la posibilidad de vida en la Luna:

Her spots thou seest
As clouds, and clouds may rain, and rain produce
Fruits in her softened soil, for some to eat
Allotted there; and other Suns, perhaps,
With their attendant Moons, thou wilt descry,
Communicating male and female light,
Which two great sexes animate the World,
Stored in each Orb perhaps with some that live.
Sus huellas has visto
Así como nubes, y las nubes lloverán, y lluvia producirán
Frutos en su suelo ablandado, para algunos que los consumir√°n
Asignados allí; junto con otros soles, quizás,
Con sus lunas acompa√Īantes, se marchitar√°n,
Comunicando sus luces masculina y femenina,
Cual dos grandes sexos que animan al mundo,
Albergados en cada Orbe quiz√°s con algunos que viven.

Fontanelle expandió la esfera creativa del Creador, en lugar de negarla, en su obra: "Conversaciones sobre la Pluralidad de los Mundos". Y en "La Excursión" (1728) David Mallet exclamó: "Diez mil mundos resplandecen; cada uno con su carga/De mundos poblados".

En 1752, Voltaire publica el cuento corto Micromégas, que avanza muchas de las nociones que luego se ven expresadas de forma recurrente en la ciencia ficción incipiente y contemporánea. En particular, la idea de que los alienígenas pueden viajar entre las estrellas y venir a la Tierra (hasta llega a sugerir cierta propulsión luminosa, análoga a una vela solar), y que son distintos a los humanos de forma fundamenta (en este caso, en talla, tiempo de vida y cantidad de sentidos).

Enfoques científicos sobre la vida extraterrestre

Artículo principal: Exobiología

Debido a que es un fen√≥meno que por el momento permanece esencialmente fuera del alcance de la ciencia (al no disponer de datos, y por tanto de la posibilidad de experimentar y refutar las hip√≥tesis), no existe una disciplina "formal" que estudie la vida extraterrestre, ni ning√ļn curr√≠culo acad√©mico que forme expertos en ello. Aquellos que se han aproximado al tema de manera cient√≠fica son por lo general expertos en √°reas diversas, que por inter√©s meramente personal han elaborado hip√≥tesis sobre las posibilidades de vida en otros mundos, y han compartido sus puntos de vista a trav√©s de alg√ļn medio. Pese a ello, ha surgido una enorme cantidad de trabajos y publicaciones serias sobre el tema, de modo que puede hablarse de una cuasi-ciencia dedicada a estudiar y teorizar sobre este fen√≥meno, a pesar de la ausencia de evidencias. La proto-ciencia que estudia la vida extraterrestre se llama exobiolog√≠a o astrobiolog√≠a, y esencialmente se dedica a especular sobre los l√≠mites en los que, seg√ļn nuestro conocimientos cient√≠ficos, podr√≠a darse la vida.

Preguntas y argumentos

Hay muchas preguntas acerca de cómo puede ser la vida extraterrestre, para las que la ciencia todavía no tiene respuesta, como por ejemplo:

  • ¬ŅPodr√≠an no estar basadas en el carbono? (por ejemplo, ¬Ņestar basadas en el silicio?).
  • ¬ŅCu√°l es la probabilidad de que la vida evolucione, y hasta qu√© nivel de complejidad (unicelular, pluricelular, inteligente, tecnol√≥gicamente avanzada)?.
  • ¬ŅQu√© condiciones requiere la evoluci√≥n de la vida?.

Los detractores de la idea de que pueda existir vida extraterrestre indican que no es científico hipotetizar sobre hechos no conocidos o probados, tales como formas de vida que no se basen en el carbono, ecosistemas avanzados que no sean ricos en gases hormonales, o planetas con biosferas significativamente distintas a la de la propia Tierra (temperatura media, tipo de estrella que orbitan, satélites, geología, etc.).

Principio de mediocridad

Artículo principal: Principio de mediocridad
Los grises son una de las supuestas formas de vida extraterreste de aspecto similar a los humanos.

Debido a que el √ļnico ejemplo de vida que conocemos en el universo es la vida en el planeta Tierra, los que se interesan en el tema siguiendo un enfoque racional suelen seguir el principio cient√≠fico de mediocridad, al afirmar que la vida en el planeta Tierra no es un caso especial, y por lo tanto la vida como la conocemos puede ser considerada un ejemplo t√≠pico de lo que la vida ser√≠a en todas partes. Esta presunci√≥n es relevante, pues determina fuertemente las acciones que emprenden los que buscan probar cient√≠ficamente la existencia de la vida fuera de la Tierra. Dicho principio de mediocridad, pese a su estatuto de conjetura, permite aventurar algunas predicciones sobre los posibles atributos de la vida extraterrestre. En particular, se admite que existen atributos universales de la vida, por ejemplo, se acepta que la evoluci√≥n darwiniana es universalmente v√°lida, y que toda potencial criatura viviente deber√≠a sus caracter√≠sticas a un proceso de selecci√≥n natural, tanto en la Tierra como en cualquier otro lugar del universo.

Existen otros atributos o caracter√≠sticas cuasi-universales en las especies que, al repetirse sucesivamente de diferentes formas en diferentes especies en la biosfera terrestre ‚ÄĒun proceso caracterizado como evoluci√≥n convergente‚ÄĒ, se consideran como altamente probables en una hipot√©tica bi√≥sfera alien√≠gena. Entre estas caracter√≠sticas cabe destacar la aparici√≥n de los sentidos, las extremidades adaptadas para diferentes medios, y muy probablemente la fotos√≠ntesis cuando hablemos del reino vegetal.

En este sentido, existe una gran diversidad de formas que podr√≠a adoptar la vida extraterrestre. Existen otros atributos m√°s particulares que muchas veces se dan por sentados, pero que seg√ļn los expertos no lo ser√≠an, ya que no responden mejor que otros a una necesidad evolutiva, y no se dan en todas las especies presentes en un mismo h√°bitat, por lo cual √©stos pueden variar o no existir, como por ejemplo √≥rganos como la mano humana, o una posici√≥n de ojos, nariz y boca similares a la humana. Tambi√©n hay otros atributos, entre ellos por ejemplo el esqueleto, que aunque se consideran una necesidad para criaturas de cierta talla, podr√≠an ser muy diferentes a lo que conocemos. As√≠ por ejemplo la columna vertebral ser√≠a una invenci√≥n terrestre, ya que no se presenta en todos los organismos del planeta Tierra.

Los detractores de esta hipótesis de la evolución convergente indican que para que ésta exista deben darse, entre otros factores, condiciones medioambientales muy similares que por estadística es muy difícil que ocurran, pues que no se conoce la existencia de planetas con biosferas significativamente similares a la de la Tierra.

Hipótesis de la Tierra especial

Artículo principal: Hipótesis de la Tierra especial

En contraposici√≥n al principio de mediocridad, existen los que afirman que la vida en la Tierra no es un caso mediocre, y que las condiciones necesarias para su aparici√≥n son tan √ļnicas y particulares, que bien puede ser posible que existan muy pocas, o incluso s√≥lo un planeta con vida en el universo: la Tierra.

Los defensores de esta hipótesis alegan que la vida en la Tierra, y en particular la vida humana, parece depender de una larga y extremadamente afortunada cadena de eventos y circunstancias, que bien podrían ser irrepetibles incluso en la escala cósmica. Por ejemplo, se menciona con regularidad que sin una Luna tan grande como la que tiene la Tierra, el planeta tendería a presentar una precesión mucho más importante, cambiando drásticamente de inclinación en su rotación, y afectando así de manera caótica el clima y, muy posiblemente, imposibilitando la vida como la conocemos.

Se mencionan tambi√©n otras aparentes casualidades afortunadas, como el hecho de que el Sol est√© en un lugar de la V√≠a L√°ctea relativamente libre de supernovas, en contraposici√≥n al centro gal√°ctico, o que el Sol es del tama√Īo justo para dar energ√≠a suficiente, y durar lo suficiente, como para que la vida haya aparecido.

Otra positiva casualidad para la vida en la Tierra es la existencia de un planeta del tama√Īo de J√ļpiter, como apuntan los autores del libro Rare Earth, en una √≥rbita estable, casi circular, y a la distancia suficiente de la Tierra para atrapar numerosos cometas y asteroides que, de otro modo, terminar√≠an impactando con el planeta, arruinando todo tipo de vida incipiente. √Čsas entre muchas otras casualidades, separadamente pueden parecer triviales, pero juntas convierten a la Tierra en un lugar c√≥smicamente especial.

Sin embargo desde fines del siglo XX, y producto de nuevos descubrimientos, tales como la existencia de moléculas orgánicas en el espacio, la presunta existencia de un océano de agua líquida en Europa,[2] o el demostrado hecho de que los planetas extrasolares son relativamente comunes, y de que por tanto algunos de ellos podrían presentar condiciones factibles para la vida, han hecho esta hipótesis ya no sea compartida por buena parte de la comunidad científica.

Otras teorías

Panspermia es la teoría que sostiene que la vida en la Tierra proviene del espacio, especulando que la vida llegó de otros cuerpos celestes (quizás de planetas extrasolares) en forma de esporas, viajando en meteoros y polvo cósmico que serían arrojados al espacio por choques meteóricos. Existe una variante de esta teoría, que afirma que la vida es estrictamente originaria del Sistema Solar, pero que sí se difundió a la Tierra (o incluso, desde la Tierra hacia otros cuerpos) a través del mecanismo de esporas en meteoros, a esta teoría se le llama Transpermia.

La especulación sobre las posibles formas de vida extraterrestres, especialmente las inteligentes, así como sus posibles civilizaciones y relaciones con los seres humanos han sido y son tratadas también por la Ciencia ficción y la Ufología.

B√ļsqueda de vida extraterrestre

Los científicos buscan vida extraterrestre principalmente de tres maneras:

  • B√ļsqueda directa, es decir, la observaci√≥n de vida microbiana o de cualquier tipo en los cuerpos celestes que la humanidad llegue a visitar.
  • Detecci√≥n indirecta, o la detecci√≥n de caracter√≠sticas o marcas distintivas de la vida en cuerpos celestes a trav√©s de telescopios avanzados.
  • Escucha de se√Īales artificiales, que permitir√≠a detectar verdaderas civilizaciones extraterrestres que emiten radiaci√≥n electromagn√©tica como un subproducto de su avance tecnol√≥gico.

B√ļsqueda directa

Fuentes de Encélado; imagen obtenida por Cassini/Huygens

Debido a que, en la pr√°ctica, los √ļnicos cuerpos celestes que el ser humano puede visitar son los de nuestro Sistema Solar, la b√ļsqueda directa de vida extraterrestre se ha limitado a dicho sistema; principalmente a la b√ļsqueda de vida microsc√≥pica, ya sea f√≥sil o activa. Sin embargo no todos los cuerpos del sistema solar se consideran aptos para la presencia de vida. Actualmente se considera como posibles objetivos de b√ļsqueda a:

  • El planeta Marte, idea respaldada por las teorizadas similitudes pasadas y presentes entre la Tierra y ese planeta: principalmente la ya confirmada presencia de agua en abundancia y de una densa atm√≥sfera en el pasado remoto. Estos hechos, y la cercan√≠a relativa de Marte, han causado que sea el cuerpo celeste m√°s explorado por la astrobiolog√≠a: ya se ha buscando evidencia de actividad biol√≥gica en Marte durante las misiones Viking 1 y Viking 2 de la NASA, con resultados ambiguos pero por lo general considerados como negativos. Hay fuertes controversias sobre estas evidencias de existencia de vida microbiana en Marte. Un experimento de la Viking Mars Lander inform√≥ de emisiones de gas desde el caliente suelo marciano, que algunos arguyen son coherentes con la presencia de microbios. Sin embargo, la carencia de evidencias o de corroboraci√≥n mediante otros experimentos en la Viking Mars Lander, sugieren que una reacci√≥n no biol√≥gica es la hip√≥tesis m√°s acertada.
  • Meteoritos provenientes de Marte que han ca√≠do en la Tierra: debido a la cercan√≠a relativa entre Marte y la Tierra y la baja gravedad marciana, se acepta como un hecho que ciertos meteoros son rocas marcianas eyectadas por choques mete√≥ricos mayores, que tras vagar durante millones de a√Īos en el espacio, chocan por azar contra nuestro planeta. El 6 de agosto de 1996, expertos de la NASA revelaron p√ļblicamente que un meteorito de ese tipo llamado ALH84001, encontrado en la Ant√°rtida, mostraba evidencias de una posible actividad biol√≥gica microsc√≥pica; en particular, restos parecidos a bacterias fosilizadas. Este estudio ha sido ampliamente debatido y criticado en sus conclusiones, manteni√©ndose hasta el d√≠a de hoy en la pol√©mica.
  • La luna de J√ļpiter Europa: desde el paso de las misiones Voyager 1 y Voyager 2 se cree que Europa tiene un oc√©ano de agua l√≠quida de varios kil√≥metros de profundidad, bajo el hielo que cubre su superficie. Debido al hecho comprobado que las fuerzas de marea y la resonancia orbital provocan el calentamiento de Io (la luna mayor m√°s cercana a J√ļpiter), originando vulcanismo, se cree que Europa presentar√≠a similar actividad volc√°nica, al ser la segunda en distancia justo despu√©s de Io. Por tanto, se cree que podr√≠a haber fuentes de calor y vertidos de sustancias qu√≠micas en dicho oc√©ano. En la Tierra se conocen ejemplos de ecosistemas abisales que dependen de la actividad geot√©rmica para su subsistencia, de modo que dicha posibilidad en Europa no puede excluirse, llevando incluso a expertos a proponer una misi√≥n no tripulada a Europa, consistente en una sonda de alunizaje y un submarino rob√≥tico capaz de penetrar la gruesa capa de hielo.[2] Dicha misi√≥n no se encuentra actualmente en los planes de ninguna agencia espacial, y de concretarse, se realizar√≠a varias d√©cadas en el futuro.
  • La luna Enc√©lado de Saturno. Durante la misi√≥n Cassini-Huygens de la NASA y ESA se descubri√≥ que Enc√©lado eyecta grandes cantidades de agua al espacio a trav√©s de enormes g√©iseres, revelando la presencia de un activo criovulcanismo y una muy alta posibilidad de reservorios de agua l√≠quida bajo la superficie helada. Enc√©lado es una sorpresa para la astrobiolog√≠a y la planetolog√≠a, pues nadie esperaba encontrar tal actividad en una luna tan peque√Īa; pero ahora los expertos consideran que podr√≠a ser incluso m√°s factible que Europa como lugar de b√ļsqueda de vida, pues se cree que sus capas de hielo superficial son mucho m√°s delgadas, haciendo m√°s f√°cil acceder al agua subterr√°nea. El hecho conocido de que agua escapa al espacio exterior es una evidencia de ello.

B√ļsqueda indirecta

Terrestrial Planet Finder - Un proyecto de telescopio espacial dedicado a fotografiar planetas extrasolares.

Debido a la recientemente adquirida capacidad para detectar planetas extrasolares o exoplanetas orbitando estrellas distintas a nuestro Sol, entre la comunidad astron√≥mica se ha generado un fuerte inter√©s en descubrir mundos comparables en tama√Īo y propiedades a la Tierra; planetas que apenas empiezan a ser detectados. Tambi√©n hay un fuerte inter√©s en la posibilidad de observar realmente tales mundos usando telescopios mucho m√°s perfeccionados que los disponibles actualmente.

Hasta la fecha s√≥lo hay un ejemplo de observaci√≥n directa de un planeta extrasolar (v√©ase GQ Lupi); y aunque empieza a ser posible detectar planetas de tama√Īo equivalente a la Tierra (v√©ase Gliese 876) en otro sistemas, obtener fotograf√≠as de ellos todav√≠a no es posible, debido a que los instrumentos disponibles no son lo suficientemente sensibles para separar el enorme brillo de la estrella del de sus planetas. Eso puede cambiar en un futuro cercano, cuando telescopios como el Terrestrial Planet Finder de la NASA o el proyecto Darwin de la ESA entren en funcionamiento. Entre las funciones de tales dispositivos est√° la de obtener fotograf√≠as de los planetas, y detectar propiedades fundamentales de los mismos, como su temperatura, o la presencia o ausencia de atm√≥sfera, as√≠ como detalles sobre su composici√≥n (mediante espectroscop√≠a).

Existen quienes creen que tales métodos permitirían detectar mundos paralelos donde existan procesos biológicos comparables a los presentes en la Tierra. La idea está respaldada por el hecho de que la luz que refleja nuestro planeta lleva consigo "marcas" que revelan la presencia de la vida; por ejemplo, la presencia de un alto nivel de oxígeno, y ciertas variaciones del espectro infrarrojo, que revelan la presencia de vegetación.

Desde luego, tales métodos de detección asumen que la vida en la Tierra es un caso mediocre, y que las características de la luz reflejada por la Tierra son compartidas por todos los casos. Este método de detección tiene la ventaja de permitir la detección de mundos con vida primitiva (y que no transmiten ondas de radio como lo espera el SETI), con la condición de que dicha vida haya modificado la atmósfera, de manera análoga a como la vida ha cambiado la atmósfera terrestre desde su aparición.

Escucha de se√Īales artificiales

Por otro lado, se ha teorizado que cualquier sociedad tecnol√≥gica estar√° trasmitiendo informaci√≥n: radiaciones electromagn√©ticas generadas por el hombre son detectables en un radio de m√°s de 50 a√Īos luz de la Tierra, y est√°n en constante expansi√≥n. El proyecto SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) o "B√ļsqueda de Inteligencia Extraterrestre", analiza los datos recogidos por los grandes radiotelescopios y los analiza buscando pautas artificiales utilizando superordenadores, as√≠ como un gran proyecto de computaci√≥n distribuida en el mundo; SETI@home. Hasta la fecha, no obstante, tan solo la se√Īal WOW! ha sido rese√Īable en esta b√ļsqueda.

Mensajes sin destino

A lo largo del tiempo se han producido tambi√©n una serie de iniciativas en sentido contrario: no buscar la se√Īal de una posible inteligencia extraterrestre, sino informar de nuestra presencia a potenciales civilizaciones que est√©n a la escucha. La primera fue el llamado Mensaje de Arecibo, lanzado en 1974 en direcci√≥n al c√ļmulo de estrellas de M13. A bordo de las sondas Pioneer 10 (en direcci√≥n a la estrella Aldebar√°n) y Pioneer 11 (en direcci√≥n a la constelaci√≥n de Aquila) se encuentran sendos mensajes (v√©ase Placa de la Pioneer) destinados a una posible civilizaci√≥n extraterrestre que pudiese interceptar las sondas. Lo mismo ocurre en en caso del Disco de oro de las Voyager, en las sondas Voyager 1 (en direcci√≥n a la constelaci√≥n de Ofiuco) y Voyager 2 (en direcci√≥n a la estrella Ross 248). M√°s recientemente, en 2008, un equipo de cient√≠ficos ucranianos ha enviado mensajes en direcci√≥n al sistema Gliese 876.[3]

Referencias

  1. ‚ÜĎ ¬ęSearching for Life As We Don't Know It¬Ľ (en ingl√©s), traducci√≥n al espa√Īol (septiembre de 2009). Consultado el 21 de septiembre de 2009.
  2. ‚ÜĎ a b ¬ęA Submarine for Europa¬Ľ (en ingl√©s), traducci√≥n al espa√Īol (agosto de 2007). Consultado el 21 de septiembre de 2009.
  3. ‚ÜĎ Mensajes de la Tierra enviados a un mundo alien√≠gena

Véase también

Bibliografía

  1. Asimov, Isaac, Civilizaciones Extraterrestres, Crown (December 12, 1988). ISBN 0-517-53075-9 ISBN 978-0-517-53075-7
  2. Ward, Peter y Brownlee, Donald, Rare Earth: Why Complex Life is Uncommon in the Universe. Ed. Springer, 2003, ISBN 0-387-95289-6
  3. Sagan, Carl, Cosmos. Random house, 1980. Random House New Edition, 7 de mayo de 2002, ISBN 0-375-50832-5
  4. Michio Kaku The Physics of Extraterrestrial Civilizations

Enlaces externos


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • Vida extraterrestre ‚ÄĒ El t√©rmino vida extraterrestre se refiere a las hipot√©ticas formas de vida que pueden haberse originado, existido o todav√≠a existir en otros lugares del universo, fuera del planeta Tierra. Actualmente no existe evidencia alguna que pruebe o… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • extraterrestre ‚ÄĒ adjetivo 1. Que est√° o procede de fuera del planeta Tierra: el espacio extraterrestre, una nave extraterrestre, vida extraterrestre. sustantivo masculino,f. 1. Habitante del espacio exterior a la Tierra: He visto una pel√≠cula de extraterrestres.… ‚Ķ   Diccionario Salamanca de la Lengua Espa√Īola

  • Vida (desambiguaci√≥n) ‚ÄĒ Vida se refiere generalmente a la vida desde el punto de vista de la biolog√≠a, pero tambi√©n puede referirse a: Arte: La Vida, pintura realizada por Pablo Picasso durante su per√≠odo azul. Ciencia: un ser vivo; la vida artificial, sistemas… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Extraterrestre ‚ÄĒ Este art√≠culo trata sobre los extraterrestres o alien√≠genas desde el punto de vista de la ufolog√≠a, para consultar informaci√≥n desde el punto de vista cient√≠fico v√©ase vida extraterrestre. En la cultura popular y en la ufolog√≠a, se denomina… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

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  • Vida en Marte ‚ÄĒ Para el cap√≠tulo de la serie El Ala Oeste, v√©ase Vida en Marte (El Ala Oeste). Marte en un posible pasado lejano (o futuro cercano). La posibilidad de vida en Marte, tanto pasada como presente. A pesar de los recientes descubrimientos, el… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

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  • Lenguaje extraterrestre ‚ÄĒ El Lenguaje extraterrestre es un t√©rmino gen√©rico utilizado para describir un idioma originario de una raza alien√≠gena. El estudio de tal lengua se ha denominado xenoling√ľ√≠stica, aunque la terminolog√≠a alternativa, como exoling√ľ√≠stica y… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


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