Troya

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Troya
Para otros usos de este término, véase Troya (desambiguación).
Sitio arqueológico de Troya
UNESCO logo.svg Welterbe.svg
Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
Troy1.jpg
Los muros de la ciudad de Troya.
Coordenadas 39¬į57‚Ä≤23.2‚Ä≥N 26¬į14‚Ä≤20.4‚Ä≥EÔĽŅ / ÔĽŅ39.956444, 26.239
Pa√≠s Bandera de Turqu√≠a Turqu√≠a
Tipo Cultural
Criterios ll, lll, Vl
N.¬į identificaci√≥n 849
Región Europa y
Asia
A√Īo de inscripci√≥n 1998 (XXII Sesi√≥n)

Troya es una ciudad tanto hist√≥rica como legendaria, donde se desarroll√≥ la Guerra de Troya. La palabra Wilusa es de origen hitita y, seg√ļn los estudios de Frank Starke[1] en 1997, de J. David Hawkins[2] en 1998 y de W. D. Niemeier[3] en 1999, indica la Troya hom√©rica.


En griego se llamaba ő§ŌĀőŅőĮőĪ (Troia), ő§ŌĀőŅőĮőĪŌā (Troias), tambi√©n llamada őäőĽőĻőŅőĹ (Ili√≥n) o őäőĽőĻőŅŌā (Ilios), Wilusa (en hitita) y Truva (en turco).

Esta c√©lebre guerra fue descrita, en parte, en la Il√≠ada, un poema √©pico de la Antigua Grecia. Este poema se atribuye a Homero, quien lo compondr√≠a, seg√ļn la mayor√≠a de la cr√≠tica, en el siglo VIII a. C. Homero tambi√©n hace referencia a Troya en la Odisea. La leyenda fue completada por otros autores griegos y romanos, como Virgilio en la Eneida.

La Troya hist√≥rica estuvo habitada desde principios del III milenio a. C. Est√° situada en la actual provincia turca de √áanakkale, junto al estrecho de los Dardanelos (Helesponto), entre los r√≠os Escamandro (o Janto) y Simois y ocupa una posici√≥n estrat√©gica en el acceso al Mar Negro (Ponto Euxino). En su entorno se encuentra la cordillera del Ida y frente a sus costas se divisa la cercana isla de T√©nedos.

Las especiales condiciones del estrecho de los Dardanelos, en el que hay una corriente constante desde el Mar de M√°rmara hacia el Mar Egeo y donde suele soplar un viento del nordeste durante la estaci√≥n de mayo a octubre, hace suponer que los barcos que en la antig√ľedad pretend√≠an atravesar el estrecho deb√≠an esperar a menudo condiciones m√°s favorables durante largas temporadas en el puerto de Troya.[4]

Tras siglos de olvido, las ruinas de Troya fueron descubiertas en las excavaciones realizadas en 1871 por Heinrich Schliemann. En 1998, el sitio arqueológico de Troya fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,[5] afirmando que:

Tiene una inmensa significancia para el entendimiento de la evolución de la civilización europea en un estado básico de sus primeras etapas. Es, además, de una excepcional importancia cultural por la profunda influencia de la Ilíada de Homero en las artes creativas durante más de dos milenios.
Mapa de Tróade en la época de Homero.

Contenido

Troya legendaria

Fundación

Seg√ļn la mitolog√≠a griega, la familia real troyana fue iniciada por la pl√©yade Electra y Zeus, padres de D√°rdano. √Čste cruz√≥ hasta Asia Menor desde la isla de Samotracia, donde conoci√≥ a Teucro, que lo trat√≥ con respeto. D√°rdano se cas√≥ con Batiea, hija de Teucro y fund√≥ Dardania (posteriormente gobernada por Eneas). Tras la muerte de D√°rdano, el reino pas√≥ a su nieto Tros. Zeus rapt√≥ a uno de sus hijos, llamado Ganimedes, a causa de su gran belleza, para convertirlo en copero de los dioses.

Ilo, otro hijo de Tros, fund√≥ la ciudad de Ili√≥n y pidi√≥ a Zeus una se√Īal. Casualmente encontr√≥ una estatua conocida como Paladio, que hab√≠a ca√≠do del cielo. Un or√°culo dec√≠a que mientras el Paladio permaneciera en la ciudad, √©sta ser√≠a inexpugnable. Luego Ilo construy√≥ el templo de Atenea en su ciudad, en el mismo lugar donde hab√≠a ca√≠do.[6]

Los habitantes de Troya son denominados teucros, mientras Troya e Ilión son los dos nombres por los que se conocía la ciudad; por tanto Teucro, Tros e Ilo eran considerados sus fundadores epónimos.

Los romanos relacionaron el nombre de Ilión con el de Iulo (en latín Iulus), hijo de Eneas y antepasado mítico de la gens Iulia o Iulii, a la que pertenecía Julio César.

Véase también: Anexo:Estirpe de Troya

Expedición de Heracles contra Troya

Los dioses Poseidón y Apolo construyeron los muros y fortificaciones alrededor de Troya para Laomedonte, hijo de Ilo.[7] Cuando Laomedonte se negó a pagarles el salario convenido, Poseidón inundó la tierra y envió un monstruo marino que provocó estragos en la zona. Como condición para que cesaran los males sobre la ciudad, un oráculo demandó el sacrificio de Hesíone, hija del rey, para ser devorada por el monstruo, así que fue encadenada a una roca del litoral.[8]

Heracles a punto de matar a Laomedonte, frasco de terra sigillata de la Galia, final del siglo I ‚Äď principio del siglo II.

Heracles, que había llegado a Troya, rompió las cadenas de Hesíone e hizo un pacto con Laomedonte: a cambio de las yeguas divinas que Zeus había entregado a Tros, abuelo de Laomedonte, en compensación por el rapto de Ganimedes, Heracles liberaría la ciudad del monstruo.[9]

Los troyanos y Atenea construyeron un muro que debía servir como refugio a Heracles.[10] Cuando el monstruo alcanzó la obra defensiva, abrió sus enormes mandíbulas, y Heracles se arrojó armado en las fauces del monstruo. Después de tres días en su vientre causando destrozos, salió victorioso y completamente calvo.[11]

En otras versiones, el enfrentamiento con el monstruo se situaba dentro del camino de ida de la expedición de los argonautas, y el modo en que Heracles mataba al monstruo era arrojándole una roca en el cuello.[12]

Pero Laomedonte no cumplió su parte del pacto, sustituyendo dos de las yeguas inmortales por dos yeguas ordinarias y como represalia Heracles, encolerizado, le amenazó con atacar Troya y embarcó de vuelta a Grecia.[13]

Pasados unos a√Īos, encabez√≥ una expedici√≥n de castigo de dieciocho naves, despu√©s de reclutar en Tirinto un ej√©rcito de voluntarios entre los que se encontraban Yolao, Telam√≥n, Peleo, el argivo Ecles hijo de Ant√≠fates, y De√≠maco el beocio. Telam√≥n tuvo una actuaci√≥n destacada en el asedio de la ciudad al abrir brecha en las murallas de Troya y entrar el primero. Capturada Troya, Heracles mat√≥ a Laomedonte y a sus hijos, excepto al joven Podarces.[14]

Hes√≠one fue entregada a Telam√≥n como recompensa y se le permiti√≥ llevarse a uno cualquiera de los prisioneros. Ella eligi√≥ a su hermano Podarces y Heracles dispuso que antes deb√≠a hacerse esclavo y luego ser rescatado por ella. Hes√≠one se quit√≥ el velo de oro de la cabeza y lo dio como rescate. Esto le vali√≥ a Podarces el nombre de Pr√≠amo que significa ¬ęrescatado¬Ľ.[15]

Despu√©s de haber quemado la ciudad y devastado los alrededores, Heracles se alej√≥ de la Tr√≥ade con Glaucia, hija del dios-r√≠o Escamandro, y dej√≥ a Pr√≠amo como rey de Troya, en virtud de su sentido de la justicia, pues fue el √ļnico de los hijos de Laomedonte que se opuso a su padre y le aconsej√≥ que entregara las yeguas a Heracles.[16]

Guerra de Troya

Mapa con la procedencia de los contingentes que, seg√ļn la mitolog√≠a griega, intervinieron en la guerra de Troya. Los caudillos aqueos est√°n se√Īalados en verde y los troyanos y sus aliados, en amarillo.
Artículo principal: Guerra de Troya
Artículo principal: Caballo de Troya

Durante el reinado de Pr√≠amo, y a causa del rapto de Helena de Esparta por el pr√≠ncipe troyano Paris, los griegos mic√©nicos, comandados por Agamen√≥n, tomaron Troya tras haber puesto sitio a la ciudad durante diez a√Īos.

Erat√≥stenes fech√≥ la Guerra de Troya entre el 1194 y el 1184 a. C., la Marmor Parium entre el 1219 y el 1209 a. C., y Her√≥doto en el 1250 a. C.

La mayoría de los héroes de Troya y de sus aliados murieron en la guerra, pero unos pocos, liderados por Eneas, lograron sobrevivir y navegaron hasta llegar primero a Cartago y luego a la Península Itálica, donde llegaron a ser los ascendientes de los fundadores de Roma. A los primeros asentamientos de estos supervivientes en Sicilia y en Italia se les dio igualmente el nombre de Troya.[17] Los barcos troyanos en los que viajaron fueron transformados por Cibeles en náyades, cuando iban a ser quemados por Turno, el rival de Eneas en Italia.[18]

Seg√ļn narran Tuc√≠dides y Hel√°nico de Lesbos, otros troyanos supervivientes se establecieron en Sicilia, en las ciudades de Erice y Egesta, recibiendo el nombre de √©limos.[19] Adem√°s, Her√≥doto comenta que los maxies eran una tribu del oeste de Libia cuyos miembros afirmaban ser descendientes de los hombres llegados desde Troya.[20] [21]

Algunos de estos relatos míticos, a veces con contradicciones entre sí, aparecen en la Ilíada y la Odisea, los célebres poemas homéricos, y en otras obras y fragmentos posteriores.

Historicidad de la guerra de Troya

El problema de la autenticidad histórica de la guerra de Troya ha suscitado conjeturas de todo tipo.

El arqueólogo Schliemann admitía que Homero fue un poeta épico y no un historiador, y que pudo exagerar el conflicto en aras de la libertad poética, pero no que lo inventara. Poco después, el también arqueólogo Dörpfeld defendió que Troya VI fue víctima del expansionismo micénico. A esta idea se sumó Sperling en 1991.

Los estudios de Blegen y su equipo admitieron que una expedici√≥n aquea debi√≥ haber sido la causa de la destrucci√≥n de Troya VII-A hacia el 1250 a. C. (actualmente se suele fijar el fin de esta ciudad m√°s cerca de 1200 a. C.), sin embargo hasta ahora no se ha podido demostrar qui√©nes fueron los atacantes de Troya VII-A.

Hiller, en cambio, tambi√©n en 1991, se√Īal√≥ que debi√≥ haber dos guerras en Troya que marcaron el fin de Troya VI y Troya VII-A. Mientras, Demetriou, en 1996, insisti√≥ en la fecha de 1250 a. C. para una hist√≥rica guerra de Troya, en un estudio en el que se bas√≥ en yacimientos chipriotas.

Frente a ellos se halla una corriente de opini√≥n esc√©ptica encabezada por Moses Finley que niega la presencia de elementos mic√©nicos en los poemas hom√©ricos y se√Īala la ausencia de pruebas arqueol√≥gicas acerca de la historicidad del mito.[22] Otros estudiosos destacados pertenecientes a esta corriente esc√©ptica son el historiador Frank Kolb y el arque√≥logo Dieter Hertel.

Joachim Latacz, en un riguroso estudio publicado en el que relaciona fuentes arqueológicas, fuentes históricas hititas y pasajes homéricos como el catálogo de naves del libro II de la Ilíada, ha probado el origen micénico de la leyenda pero, con respecto a la historicidad de la guerra, se ha mostrado cauto y sólo ha admitido que es probable la existencia de un sustrato histórico.[23]

Tambi√©n se ha tratado de fundamentar la historicidad de la leyenda con el estudio de textos hist√≥ricos contempor√°neos a la edad del Bronce tard√≠o. Carlos Moreu ha interpretado una inscripci√≥n egipcia de Medinet Habu, en la que se narra el ataque sobre Egipto de los Pueblos del mar, de manera distinta a la interpretaci√≥n tradicional. Seg√ļn esta interpretaci√≥n, los aqueos habr√≠an atacado varias regiones de Anatolia entre las que se encontrar√≠an Troya y Chipre, y los pueblos atacados habr√≠an establecido un campamento en Amurru y posteriormente habr√≠an formado la coalici√≥n que se enfrent√≥ a Rams√©s III en 1186 a. C.[24]

Troya histórica

Troya en las fuentes hititas

Artículos principales: Tratado Alaksandu y Carta de Manapa-Tarhunta
Mapa con la situaci√≥n de Wilusa, al noroeste del imperio hitita (siglo XIV a. C.).

La ciudad de Troya estuvo habitada desde la primera mitad del III milenio a. C., pero su momento de mayor esplendor coincidió con el auge del imperio hitita.

En 1924, poco despu√©s del desciframiento de la escritura hitita, Paul Kretschmer hab√≠a comparado un top√≥nimo que aparece en fuentes hititas, Wilusa, con el top√≥nimo griego Ilios, usado como nombre de Troya. Los eruditos, bas√°ndose en pruebas ling√ľ√≠sticas, establecieron que el nombre Ilios hab√≠a perdido una digamma inicial y anteriormente hab√≠a sido Wilios.

A esto se unía otra comparación entre un rey de Troya que aparece escrito en documentos hititas, denominado Alaksandu, y Alejandro, usado en la Ilíada como nombre alternativo de Paris, príncipe troyano.

Estas propuestas de identificaci√≥n de Wilusa con Wilios y de Alaksandu con Alejandro en principio fueron motivo de controversia: era dudosa la situaci√≥n geogr√°fica de Wilusa y en fuentes hititas aparece tambi√©n el nombre de Kukunni como rey de Wilusa y padre de Alaksandu, sin aparente relaci√≥n con la leyenda de Alejandro, aunque algunos han se√Īalado que este nombre podr√≠a tener su equivalente en griego en el nombre őöŌćőļőĹőŅŌā (Cicno), otro personaje del ciclo troyano.

Sin embargo, en 1996, Frank Starke probó que, efectivamente, la localización de Wilusa debe situarse en el mismo lugar donde está la región de la Tróade.

No obstante, algunos arqueólogos como Dieter Hertel todavía se niegan a aceptar esta identificación entre Wilusa e Ilios.

Los principales documentos hititas que mencionan a Wilusa son:

  • El llamado Tratado Alaksandu, que fue un pacto entre el rey hitita Muwatallis II y Alaksandu, rey de Wilusa, datado a principios del siglo XIII a. C. Del texto de este tratado se ha deducido que Wilusa ten√≠a una relaci√≥n de subordinaci√≥n respecto del Imperio Hitita.

Entre los dioses que son nombrados en el tratado como testigos del pacto figuran Apaliunas, que algunos investigadores han identificado con Apolo, y Kaskalkur, cuyo significado es camino al inframundo. Sobre Kaskalkur, el arqueólogo Korfmann indica que:

De este modo se designaban los cursos de agua que desaparecían en el suelo de las regiones cársticas y volvían a surgir al exterior, pero los hititas también usaban este concepto para las galerías de agua instaladas artificialmente.

Esta divinidad ha sido por ello asociada al descubrimiento de una cueva con un manantial a 200 metros al sur del muro de la acrópolis que, tras analizar la piedra caliza de las paredes, se ha determinado que ya existía a principios del tercer milenio a. C. y en torno a la cual podrían haber surgido mitos.

Tambi√©n se ha se√Īalado la coincidencia que supone la alusi√≥n del autor Esteban de Bizancio a que un tal Motylos, que podr√≠a ser una helenizaci√≥n del nombre de Muwatalli, prest√≥ hospitalidad a Alejandro y Helena.

  • Una carta escrita por el rey de Seha (estado vasallo hitita) Manapa-Tarhunta al rey Muwatallis II, y por tanto datada tambi√©n alrededor de 1295 a. C., donde se da informaci√≥n de un tal Piyamaradu que hab√≠a encabezado una expedici√≥n militar contra Wilusa y contra la isla Lazba, identificada por los investigadores con Lesbos.
  • En la Carta de Tawagalawa (h. 1250 a. C.), generalmente atribuida a Hattusil III,[25] el rey hitita hace referencia a antiguas hostilidades entre los hititas y los ahhiyawa posiblemente sobre Wilusa, resueltas de manera amistosa en esta carta:[26] ¬ęAhora es cuando hemos llegado a un acuerdo en el asunto de Wilusa respecto al cual estuvimos enemistados¬Ľ.

La √ļltima menci√≥n de Wilusa conservada en fuentes hititas aparece en un fragmento de la llamada carta de Millawanda, remitida por el rey Tudhalia IV (1240-1215 a. C.), a un destinatario desconocido. En ella, el rey de los hititas explica que va a usar todos los medios a su alcance para reponer en el trono de Wilusa a Walmu, un sucesor de Alaksandu que hab√≠a sido destronado y exiliado. Sin embargo, T. R. Bryce, dice que este hecho es mencionado con anterioridad, consign√°ndolo en su reinterpretaci√≥n de la Carta de Tawagalawa.[27]

Adem√°s, en un informe del rey Tudhalia I (1420-1400 a. C.), √©ste declara que tras una expedici√≥n de conquista, una serie de pa√≠ses le declararon la guerra, en cuya lista se encuentran, seguidos: ¬ę...el pa√≠s Wilusiya, el pa√≠s Taruisa...¬Ľ.

Algunos investigadores, como Garstang y Gurney, han deducido que Taruisa podr√≠a identificarse con Troya; sin embargo, esta equivalencia no cuenta a√ļn con el respaldo de la mayor√≠a de los hitit√≥logos.

Troya en las fuentes egipcias

Relieve de Medinet Habu que muestra a Ramsés III derrotando a los pueblos del mar.

No es segura la menci√≥n de Troya en las fuentes egipcias de la Edad del Bronce. Sin embargo, algunos eruditos han investigado la relaci√≥n que podr√≠a tener con las inscripciones de Medinet Habu que cuentan la batalla de los egipcios de la √©poca de Rams√©s III contra los pueblos del mar, que intentaron una invasi√≥n de su territorio en 1186 a. C.[28]

Seg√ļn las inscripciones, los egipcios derrotaron en una batalla terrestre y en otra mar√≠tima a una coalici√≥n de pueblos de identificaci√≥n dudosa. Entre las denominaciones de los pueblos que compon√≠an la coalici√≥n figuran los weshesh (que podr√≠an tener relaci√≥n con Wilusa) y los tjeker (que se han puesto en relaci√≥n con los teucros).

Troya en las fuentes históricas griegas

Los primeros colonos griegos que llegaron debieron ser emigrantes eolios. El origen del santuario de Atenea de la ciudad podr√≠a remontarse al a√Īo 900 a. C. Explica el arque√≥logo Dieter Hertel que:

Como muy tarde desde 900 a. C. fue tambi√©n venerada la diosa griega Atenea, como se deduce del grueso sedimento sobre el revestimiento del pozo del basti√≥n nororiental, que estaba completamente lleno de residuos de ofrendas.

Otros autores, en cambio, sostienen que los griegos no llegaron a colonizar Troya hasta el a√Īo 700 a. C. En todo caso, hasta el siglo III a. C. debi√≥ ser una entidad peque√Īa de poblaci√≥n, de menor nivel que otras colonias litorales pr√≥ximas como Sigeo y Aquileo.[29]

Troya fue parte del reino de Lidia, teniendo como capital a la ciudad de Sardes probablemente desde la √©poca de Aliates, uno de los reyes de la dinast√≠a Mermnada, de principios del siglo VI a. C. El √ļltimo rey de esta dinast√≠a fue Creso, que lleg√≥ a reinar sobre casi todos los territorios al oeste del r√≠o Halys.

Los persas, bajo el mando de Ciro II el Grande, derrotaron a Creso en la Batalla del r√≠o Halys e invadieron su reino, incluida Troya, en 546 a. C. Entre 499 a. C. y 496 a. C., durante la revuelta j√≥nica, los eolios apoyaron a los jonios contra los persas bajo el reinado de Dar√≠o I, pero la rebeli√≥n fue sofocada. Himeas fue el general persa que someti√≥ a Ili√≥n en esta revuelta.[30]

Posteriormente la visita de Jerjes I a Troya en 480 a. C. fue tambi√©n relatada por Her√≥doto, que cuenta que sacrific√≥ a Atenea mil bueyes y los magos ofrecieron libaciones a los h√©roes.[31]

Una de las consecuencias de la firma de la Paz de Calias entre persas y atenienses fue que Troya, junto a muchos territorios de Asia Menor, estuvo bajo la direcci√≥n de Atenas desde 449 a. C.; luego, a fines de ese mismo siglo pas√≥ a pertenecer a un principado d√°rdano dependiente de Persia; pero poco despu√©s, desde 399 a. C., perteneci√≥ a Esparta y en el 387 a. C. volvi√≥ a pasar a control de Persia tras la firma de la Paz de Ant√°lcidas con Esparta.

Alejandro Magno protegi√≥ especialmente la ciudad, a la que lleg√≥ en 334 a. C. √Čl mismo se consideraba como un nuevo Aquiles y guardaba como un tesoro un ejemplar de la Il√≠ada. La visita de Alejandro Magno a Troya es narrada por Plutarco y por Estrab√≥n:

Subi√≥ a Ili√≥n e hizo un sacrificio a Atenea, as√≠ como libaciones a los h√©roes. En la tumba de Aquiles, tras ungirse de aceite y correr desnudo junto con sus compa√Īeros, como es su costumbre, deposit√≥ coronas, llam√°ndolo bienaventurado, porque en vida tuvo un amigo leal y tras su muerte un gran heraldo de su gloria.[32]
Dicen que la ciudad de los actuales ilieos hab√≠a sido durante un tiempo una aldea con un peque√Īo y humilde santuario de Atenea, pero que cuando Alejandro lleg√≥ all√≠ despu√©s de la batalla del Gr√°nico adorn√≥ el santuario con ofrendas, dio a la aldea el t√≠tulo de ciudad, orden√≥ a los encargados que la realzaran con edificios y le otorg√≥ la libertad y exenci√≥n de impuestos.[33]

Tras derrotar a los persas prometió hacer de Ilión una gran ciudad, aunque fue Lisímaco de Tracia, uno de sus generales, el artífice de la mayor parte de las reformas y ampliación de la ciudad.[34]

Entre los a√Īos 275 y 228 a. C., Troya perteneci√≥ al Imperio sel√©ucida, que a√Īos atr√°s hab√≠a sido fundado por Seleuco, otro de los sucesores de Alejandro. Del 228 a. C. al 197 a. C., la ciudad fue independiente, pero con v√≠nculos con el Reino de P√©rgamo. Volvi√≥ a pertenecer a los sel√©ucidas entre 197 a. C. y 190 a. C.

Durante toda esta época siguió siendo importante el culto a Atenea. Un ritual que se celebraba en su honor era el sacrificio de bueyes, que se colgaban de un pilar o un árbol y allí se les abría la garganta.

√Āyax el menor arrastra a Casandra, agarrada al Paladi√≥n. Copa √°tica de figuras rojas, 440-430 a. C.

Tambi√©n se celebraba una costumbre relacionada con el mito de la guerra de Troya: seg√ļn la leyenda, √Āyax Locrio hab√≠a arrastrado durante el saqueo de Troya a la princesa Casandra mientras ella, para buscar la protecci√≥n divina, se hab√≠a agarrado a la estatua de Atenea. Por esta causa, los locrios hab√≠an sido obligados por el Or√°culo de Delfos a enviar cada a√Īo durante un periodo de mil a√Īos a dos o m√°s muchachas de origen noble a Troya. Las muchachas, una vez llegadas a la costa troyana, trataban de alcanzar el templo de Atenea; si lo consegu√≠an, se convert√≠an en sacerdotisas del templo, pero los habitantes de Troya trataban de matarlas en su trayecto. Si alguna mor√≠a, los locrios deb√≠an enviar otra en su lugar. La mayor√≠a lograba su objetivo y alcanzaba el templo de Atenea. Hay controversia sobre cu√°ndo dej√≥ de practicarse esta costumbre. Algunos se√Īalan que finaliz√≥ tras la guerra focidia, en 346 a. C.; otros creen que se practic√≥ hasta el siglo I.[35]

Troya en las fuentes históricas romanas

El prestigio de Troya en la √©poca romana fue acompa√Īado de motivaciones ideol√≥gicas y pol√≠ticas ligadas a las propias ra√≠ces de la fundaci√≥n de Roma.

En 190 a. C., las tropas romanas llegaron a la ciudad y tras ofrecer sacrificios a Atenea pusieron a Ili√≥n bajo su protecci√≥n. Seg√ļn Plinio el Viejo, Ili√≥n era una aldea en la √©poca de la Batalla de Magnesia (189 a. C.), [cita requerida] en la que Ant√≠oco III Megas fue derrotado por los romanos.

Tras la Paz de Apamea, la ciudad fue parte de los dominios del Reino de P√©rgamo entre 188 a. C. y 133 a. C., hasta que P√©rgamo cay√≥ bajo el poder de Roma y Troya pas√≥ a formar parte de la provincia romana de Asia.

En el a√Īo 85 a. C., el general romano Fimbria destruy√≥ y saque√≥ Troya durante la guerra contra Mitr√≠dates, que hab√≠a combatido la dominaci√≥n romana en Oriente. Posteriormente el emperador Augusto reconstruy√≥ el templo de Atenea.

Julio C√©sar, despu√©s de la Batalla de Farsalia, visit√≥, en el a√Īo 48 a. C., la ciudad de Ilium, que √©l consideraba patria de sus antepasados. Aument√≥ el territorio de la ciudad y la liber√≥ de tributos. En esa misma √©poca se acu√Ī√≥ por vez primera moneda con la imagen de Eneas huyendo de Troya con su padre Anquises en brazos y el m√≠tico Paladio. Seg√ļn cuenta Suetonio, Julio C√©sar meditaba trasladar su residencia a Ilium.

El emperador Caracalla lleg√≥ a Ilium en el a√Īo 214 y consagr√≥ all√≠ a Aquiles una estatua y organiz√≥ desfiles militares en torno a la supuesta tumba del guerrero m√≠tico. Para que estos actos se asemejaran m√°s a los juegos en honor de Patroclo tras su muerte, narrados en la Il√≠ada, mat√≥ a su amigo Festo para que representara el papel de Patroclo.

El final de Troya

Después de que el emperador Constantino hubiera hecho oficial el cristianismo como religión del Imperio romano, el emperador Juliano el Apóstata, partidario de las antiguas creencias, visitó la ciudad en 354-355, pudiendo comprobar que la tumba de Aquiles seguía allí y que se seguían ofreciendo sacrificios a Atenea. Sin embargo, en 391 se prohibieron los ritos paganos.

Hacia el a√Īo 500 ocurri√≥ un gran terremoto que provoc√≥ el definitivo derrumbe de los edificios m√°s emblem√°ticos de Troya.

Parece ser que Troya siguió siendo un asentamiento poblado durante la época del Imperio bizantino, hasta el siglo XIII, pero apenas se tienen noticias de sucesos ocurridos en ella y poco después la misma existencia de la ciudad cayó en el olvido.

Tras la Ca√≠da de Constantinopla en 1453, la colina sobre la que se asentaba Troya fue llamada Hisarlik, cuyo significado en turco es ‚Äėdotada de fortaleza‚Äô.

Excavaciones

Plano de los estratos de Troya, identificados en las excavaciones.

El dilema Hisarlik-Bunabarschi

Desde comienzos del siglo XIX el hallazgo de inscripciones había convencido a Edward Daniel Clarke y John Martin Cripps de que en la colina de Hisarlik, a unos 4,5 km de la entrada de los Dardanelos, en la provincia turca de Çanakkale, estuvo emplazada la ciudad de Troya.

En su Disertación sobre la topografía de la llanura de Troya, publicada en Edimburgo en 1822, el estudioso escocés Charles MacLaren había sostenido la hipótesis de que el emplazamiento de la Nueva Ilión grecorromana coincidía con el de la fortaleza cantada por Homero.
Pero no todos los investigadores se mostraban de acuerdo. En 1776, el franc√©s Choisseul-Gouffier opinaba que la antigua Troya estaba ubicada en la colina de Bunarbaschi, a 13 kil√≥metros de los Dardanelos y esta hip√≥tesis fue popularizada a√Īos despu√©s por Jean Baptiste Lechevalier.

En aquella época ambas posibilidades no eran seguidas demasiado en serio por la mayoría de los académicos.

Heinrich Schliemann

Tras una peque√Īa tentativa de excavaci√≥n en el √°rea realizada en 1863 por Frank Calvert, en la d√©cada de 1870 el arque√≥logo alem√°n Heinrich Schliemann excav√≥ la colina de Hisarlik. La prosecuci√≥n de los trabajos llev√≥ a Schliemann a distinguir siete ciudades o estadios de ocupaci√≥n del lugar, asignando la fase de Troya II a la Troya hom√©rica. Entre sus m√°s llamativos hallazgos figura el llamado Tesoro de Pr√≠amo. A partir de 1882 volvi√≥ a excavar en el lugar junto con Wilhelm D√∂rpfeld que hab√≠a trabajado en las excavaciones alemanas en Olimpia. Schliemann se vio obligado a reconocer que el estrato de Troya II era mucho m√°s antiguo y fue Troya VI la que pas√≥ a ser considerada como la ciudad hom√©rica. Tras la muerte de Schliemann, D√∂rpfeld volvi√≥ a excavar entre 1893 y 1894. El resultado de estas campa√Īas fue el hallazgo de nueve ciudades construidas sucesivamente las unas sobre las otras.

Misiones arqueológicas posteriores

Entre 1932 y 1938, un equipo estadounidense volvi√≥ a excavar en el lugar, bajo la direcci√≥n de Carl William Blegen, que diferenci√≥ con mayor detalle cada una de las fases de construcci√≥n de las ciudades y propuso a Troya VII A como la ciudad destruida por los griegos mic√©nicos. En 1988 se reanudaron las excavaciones, dirigidas por el alem√°n Manfred Korfmann, que logr√≥ importantes descubrimientos, como el hallazgo de un gran barrio bajo en Troya VI. Korfmann falleci√≥ en 2005. A partir de entonces dirige las excavaciones el austriaco Ernst Pernicka. En septiembre de 2009 han sido encontrados los restos de dos personas junto a otros restos de cer√°mica que por sus caracter√≠sticas podr√≠an ser de en torno a 1200 a. C.[36] Los resultados de las excavaciones se estudian en la unidad de trabajo llamada Proyecto Troya, de la universidad de Tubinga y cada a√Īo se publica lo m√°s importante en la revista Studia Troica.

Las diez ciudades

A raíz de las distintas excavaciones fue reconstruida la historia de Troya en sus diez fases de ocupación. Desde Troya I a Troya V se atestigua un largo periodo de continuidad cultural. Troya VI da fe de un segundo florecimiento de la ciudad.

Troya VII es la principal candidata para identificarse con la Troya homérica. Troya VIII y Troya IX cubren, respectivamente, la Grecia arcaica, la época clásica, el periodo helenístico y romano. Troya X es la perteneciente al periodo Bizantino.

Desde el primer asentamiento hasta Troya VII no existen restos de documentación escrita que ayuden a la valoración histórica y social del desarrollo de la ciudad.[37]

Troya I

Seg√ļn Carl Blegen, Troya I existi√≥ por espacio de cinco siglos -la estratificaci√≥n es de m√°s de cuatro metros- y ocupaba s√≥lo la mitad noroccidental de la colina.

La ciudadela de Troya I (2920-2450 a. C., aproximadamente), sacada a la luz por Schliemann, estaba constituida por un recinto de murallas fortificadas de piedra, de 2,50 m de grosor, probablemente con torres salientes; quedan huellas de la oriental, de una altura de 3,50 m y que controlar√≠a la entrada. Estaba formada por piedras irregulares y se estrechaba por la parte alta.

Las viviendas asociadas con la muralla son del tipo de megaron,[38] que se convertiría en el estándar de la ciudad. Aparece, por primera vez, cerámica decorada con rostros humanos esquemáticos.

Alojó a una población cuya cultura, llamada de Kum Tepe, era neolítica, pero ya plenamente insertada en la Edad del Bronce Antiguo.

Fue destruida por un incendio, reedificada y dio así origen a Troya II.

Troya II

Fotografía del Tesoro de Príamo hallado en Troya II.

Troya II (2600 a. C.-2350 a. C.) sigui√≥ siendo una ciudad peque√Īa y fortificada,[39] de planta poligonal, con torres cuadradas en los √°ngulos y provista de un acceso principal que da al lado sur.

Esta fase de ocupación fue puesta al descubierto por Schliemann, y reexaminada por Dörpfeld.

Aunque conste que Troya I fue bruscamente destruida, no existe interrupción ni cronológica ni cultural entre ambas.

En esta fase se verifica un progreso, tanto en la topografía urbana como en la técnica arquitectónica. Los megarones y los propileos fueron desplazados hacia el corazón de la ciudad. El modelo de casa llamado megaron, que es una gran estancia rectangular, con el hogar doméstico, precedida de un vestíbulo abierto, fue un tipo de vivienda característico del Heládico de la Grecia continental.
El sistema de propileos de dimensiones decrecientes, del exterior al interior del conjunto palatino, se encuentra también en Tirinto, mientras que una concepción planimétrica similar se repite en la Acrópolis de Atenas.

Las puertas m√°s grandes est√°n junto a la puerta suroeste, a trav√©s de una monumental rampa, y daban acceso al palacio real, a trav√©s de un peque√Īo propileo en el megaron.

El edificio más importante es un megaron, originalmente de 35-40 m, cuya mayor estancia tiene unos 20 x 10 m, donde Dörpfeld encontró los restos de una plataforma que tal vez albergara un hogar.
Los otros megara descubiertos por Dörpfeld debían ser las residencias privadas del rey y de su familia, y el almacén central para las reservas.

Fue con seguridad una ciudad muy pr√≥spera, como lo prueban los restos de un gran recinto amurallado, la llamada Casa del Rey y sus m√°s de 600 pozos, seg√ļn D√∂rpfeld, para almacenar provisiones y que en general conten√≠an fragmentos de grandes jarras de conservaci√≥n, probablemente cubiertas de ladrillos, que estaban diseminados por la ciudadela.

Rampa de entrada a Troya II.

La gran sencillez de los edificios del conjunto del palacio de Troya II se contrapone a la arquitectura oficial contempor√°nea de Mesopotamia bajo los reyes de Akkad (2300-2200 a. C.), de rico aparato esc√©nico, como las residencias y los templos de los gobernadores de Lagash, y de la dinast√≠a III de Ur, y a las construcciones monumentales del Egipto fara√≥nico de la √©poca del Imperio Antiguo (2950-2220 a. C.). Esta sencillez de los edificios de Troya sorprende al compararlos con la profusi√≥n y la riqueza de la joyer√≠a y orfebrer√≠a de la √©poca, testimoniadas por los c√©lebres tesoros que Schliemann atribuy√≥ a Pr√≠amo y que Blegen asign√≥ a la fase de Troya II.
√Čste es el patrimonio art√≠stico m√°s ingente y significativo de la Troya del tercer milenio a. C..

Los tesoros (datados en torno al 2600 a. C.) est√°n compuestos de valiosos objetos de metales preciosos y piedras, que fueron donados por Schliemann a Alemania y tras el fin de la Segunda Guerra Mundial fueron a parar a Mosc√ļ, donde actualmente se encuentran, en el museo Pushkin.

De los nueve lotes, los m√°s importantes comprenden colecciones de pu√Īales, utensilios y ornamentos de las vestiduras y muchas vajillas de oro y plata.

Entre los objetos preciosos destaca un disco grande, provisto de un √≥nfalos (literalmente ‚Äėombligo‚Äô, una especie de abultamiento en el centro del objeto) y de un largo mango aplanado, que termina con una peque√Īa serie discos peque√Īos. Se usaba para tamizar el oro, y es parecido a utensilios hallados en Ur y en Babilonia, entre finales del tercer milenio y principios del segundo milenio a. C..

Entre las joyas hay dos diademas femeninas que adornaban la frente con una franja de menudas y tupidas cadenas de oro, terminando cada una de ellas con un colgante de l√°minas doradas en forma de flor o de hoja. Se encontraron junto con una serie de collares y pendientes, en una jarra grande de plata.

El incendio acaecido hacia el 2200 a. C. y la precipitada huida de los habitantes, que marcan el final de Troya II, no parecen haberse producido a consecuencia de una guerra perdida, sino m√°s bien de una cat√°strofe natural.

Troya III-Troya IV-Troya V

Con el transcurso del tercer milenio a. C., una primera y masiva ola de invasiones de pueblos indoeuropeos marca en el √°rea mediterr√°nea sensibles cambios, registrados tambi√©n en Troya en las fases III-V de la vida de la ciudad, cuya cultura no parece interrumpirse, pero s√≠ reducirse dr√°sticamente: faltan huellas seguras de murallas fortificadas hasta Troya V. Los restos de los edificios son exiguos y de calidad inferior a los de los precedentes y la imagen de conjunto del sitio responde m√°s bien a la de un centro comercial que a la pr√≥spera ciudad del tercer milenio a. C..

Troya III

Sobre las ruinas de Troya II se alz√≥ Troya III (2350 a. C.-2200 a. C.), construida casi completamente de piedra, a diferencia de las precedentes que lo fueron de adobe.

Son caracter√≠sticos de Troya III los vasos antropom√≥rficos, como el hallado por Schliemann en 1872 y que seg√ļn √©l representaba a Atenea Ilias.

Troya IV

Con una superficie de 17.000 m2, Troya IV (2200-1900 a. C.), muestra la misma t√©cnica de amurallamiento que Troya II y Troya III. En cambio son nuevos los hornos en c√ļpula y un tipo de vivienda con cuatro habitaciones.

Troya V

Troya V (1900 a. C.-1700 a. C.) es una total reconstrucci√≥n de Troya IV, sobre la base de un plano urban√≠stico m√°s regular y con casas espaciosas, pero sin una ruptura cultural con respecto a los asentamientos precedentes. Con ella, finaliza la fase premic√©nica de la historia de Troya.

Troya VI

Gráfico de las capas del yacimiento arqueológico.

Troya VI (1700-1300 a. C. o 1250 a. C.) corresponde al periodo crucial de la historia anatolia comprendida entre el fin de las colonias comerciales asirias de K√ľltepe-Kanish (hacia mediados del siglo XVIII a. C.) y la formaci√≥n y la expansi√≥n del Imperio Hitita (hasta la primera mitad del siglo XIII a. C.), cuando probablemente un fuerte terremoto acab√≥ con la ciudad, que hab√≠a resurgido a una nueva vida, tras la larga fase precedente de ¬ęciudad mercado¬Ľ.
Fue un lugar pr√≥spero, sede de un rey, pr√≠ncipe o gobernador y centro administrativo que fue progresivamente ampliado hasta alcanzar en el siglo XIV a. C. su forma definitiva.

Estuvo habitada por inmigrantes de origen indoeuropeo que se dedicaron a nuevas actividades como la cría y doma de caballos, imprimieron un gran desarrollo a la tecnología del bronce y practicaron el rito funerario de la incineración.

La mayor√≠a de los fragmentos de cer√°mica son de la llamada ¬ęcer√°mica gris de Anatolia¬Ľ.[40] Las vasijas mic√©nicas que tambi√©n han sido halladas son una prueba de la existencia de relaciones comerciales entre Troya y la civilizaci√≥n mic√©nica.

Entre las estructuras fundamentales de Troya VI destaca la fortaleza, con el monumental bastión de 9 m de altura y ángulos muy agudos, en posición análoga a la de Troya II, en el Bronce Antiguo (Troya I-II), dominando el curso del Escamandro.

En caso de asedio, disponía de una enorme cisterna de 8 m de profundidad en el interior del bastión central.

El trazado de las murallas con un diámetro de unos 200 m (el doble del recinto más antiguo), se desdoblan en un segundo cerco concéntrico al precedente con una altura media de 6 m y un grosor de 5 m. Se llegaba por una puerta principal, controlada por una torre fortificada y por otras tres secundarias, de las que partían en sentido radial amplias calles convergentes hacia el centro septentrional de la ciudad, hoy desaparecido.

Al atravesar las puertas se encontraban piedras rectangulares, en forma de pilar, encajadas cada una en otro bloque de piedra, del tama√Īo aproximado de una persona. Este tipo de elementos arquitect√≥nico es bastante com√ļn en el √°mbito hitita. El arque√≥logo Peter Neve cree que podr√≠an estar relacionados con el culto a divinidades protectoras de las puertas, mientras Manfred Korfmann sugiere que podr√≠an estar relacionadas con el culto a Apolo.

La técnica de construcción resulta compleja, con la estructura de base de piedra y la superestructura de adobes en una altura de 4-5 m.

En el interior de las murallas a√ļn hay pocas viviendas de planta rectangular y provistas de un p√≥rtico, pero s√≥lo se conserva la planta baja: entre las ruinas m√°s imponentes de Troya VI hay que se√Īalar la llamada "Casa de los Pilares", de forma trapezoidal, de 26 m de larga y 12 m de ancha. Est√° formada por un recibidor, al este, y una amplia sala central, que termina en tres peque√Īas habitaciones posteriores. Se trataba de un edificio p√ļblico para las ceremonias oficiales reales.

En Troya VI, la disposición de los edificios y de los ejes de circulación se adaptaba a la forma circular de las murallas, cuyo centro debían de constituirlo el palacio y su templo.

En otra colina llamada Yassitepe, m√°s cerca del mar, se ha encontrado una necr√≥polis de la √©poca de la Edad del Bronce con inhumaciones de hombres, mujeres y ni√Īos, as√≠ como ajuares funerarios formados por los mismos tipos de cer√°mica hallados en Troya VI. En este lugar se han encontrado tambi√©n algunos restos de incineraciones.

El gran barrio bajo de la ciudad fue descubierto por Korfmann a partir de 1988, ayudado por una nueva t√©cnica llamada prospecci√≥n magn√©tica. Tras este descubrimiento, se atribuye a la ciudad una superficie de 350 000 m¬≤, es decir, trece veces m√°s grande que la acr√≥polis ya conocida. Con unas dimensiones tambi√©n considerables, Troya sobrepasaba en superficie a otra gran ciudad de la √©poca, Ugarit (200 000 m¬≤), y es de hecho una de las ciudades m√°s grandes de la Edad del Bronce. Su poblaci√≥n oscilar√≠a entre 5 000 y 10 000 habitantes. En caso de asedio se estima que podr√≠a albergar 50 000 habitantes de toda la regi√≥n.

Ante él, fueron descubiertos, en 1993 y 1995, dos fosos paralelos de 1 a 2 metros de profundidad, que podrían haber servido de defensa contra un ataque perpetrado con carros de guerra. También fueron halladas, en 1995, una puerta de la fortificación del mencionado barrio, el arranque de la muralla del barrio bajo y una calzada empedrada que desde la llanura del río Escamandro se dirigía a la puerta occidental de la acrópolis.

Troya VII

Troya VII-A

Maqueta de Troya VII.

El complejo palaciego de Troya VI fue destruido probablemente por un violento terremoto hacia 1300 a. C., si bien algunos investigadores se inclinan por datar su final hacia 1250 a. C. Su inmediata reconstrucci√≥n en la sucesiva fase de Troya VII-A ha planteado el interrogante de cu√°l de las dos ciudades fue la Ili√≥n hom√©rica.[41]

Carl Blegen rechaz√≥ la tesis de D√∂rpfeld que apuntaba a la fortaleza mic√©nica de Troya VI -probablemente destruida por un terremoto y no por un incendio- y se inclin√≥ por el asentamiento de Troya VII A, donde existe un espeso estrato de cenizas y restos carbonizados que puede datarse hacia el 1200 a. C.

Entre los vestigios hallados en este estrato figuran restos de esqueletos, armas, dep√≥sitos de guijarros (que podr√≠an tratarse de municiones para disparar con honda) e, interpretada por algunos como muy significativa, la tumba de una ni√Īa, cubierta con una serie de vasijas de provisiones, indicio de un enterramiento urgente a causa de un asedio.

Adem√°s, la fecha de su fin no se aleja mucho de las dataciones que, con base en la duraci√≥n de las generaciones, fijaron los eruditos griegos Her√≥doto, Erat√≥stenes (fechas ya mencionada en la secci√≥n de Guerra de Troya), Duris de Samos y Timeo (estos dos √ļltimos sugieren el 1334 a. C.).

Por todo ello, algunos eruditos se√Īalan que la ¬ęciudad de Pr√≠amo¬Ľ se corresponde con Troya VII-A, a pesar de la indudable inferioridad art√≠stica y arquitect√≥nica que la distingue de la precedente.

Troya VII-B-1

En el sucesivo nivel de Troya VII-B-1 (1200 aprox.-1100 a. C.) se han encontrado restos de una cer√°mica b√°rbara que no se hac√≠a con torno sino a mano y con una arcilla tosca. Por hallazgos similares que se han encontrado en otras zonas se ha supuesto que en esta √©poca se asent√≥ un pueblo extranjero procedente de los Balcanes.

Además, la urbe muestra una gran acumulación de terreno quemado, hasta 1 m, de grandes y repetidas perturbaciones, que no interrumpieron la continuidad de la vida en la ciudad, donde las murallas y viviendas fueron preservadas.

De ello se ha deducido que durante esta época se produjeron al menos dos incendios y uno de ellos produjo el final de esta ciudad.

Grecia y el Egeo hasta el final de la civilización micénica
Troya Cícladas Creta Continente griego
Bronce
antiguo
Troya I
2920-2450 a. C.

Troya II
2600-2350 a. C.

Troya III
2350-2200 a. C.

Grotta-Pilos
3200-2700 a. C.

Karos-Siros
2700-2200 a. C.

Filacopí I
2200-2000 a. C.

Minoico antiguo (Prepalacial)
2500-1850 a. C.
Hel√°dico antiguo
2700-1850 a. C.
Bronce
medio
Troya IV
2200-1900 a. C.

Troya V
1900-1700 a. C.

Troya VI
1700-1300 a. C.

Filacopí II
2000-1800 a. C.

Minoico medio I-IIIA (Protopalacial)
1850-1550 a. C.

Hel√°dico Medio
1850-1580 a. C.
Bronce
tardío
Troya VII-A
1300-1200 a. C.

Troya VII-B-1
1200-1100 a. C.

Minoico Medio IIIB-Minoico tardío II (Neopalacial)
1550-1400 a. C.

Minoico tardío III
1400-1100 a. C.

Micénico I
1580-1500 a. C.

Micénico II
1500-1425 a. C.

Micénico III
1425-1100 a. C.

Troya VII-B-2

El signo m√°s evidente de un componente nuevo en el orden social y cultural est√° representado en el nivel de Troya VII-B-2 (1100-1020 a. C.) por la cer√°mica llamada knobbed ware (aunque tambi√©n han aparecido restos de cer√°mica similares a la de la etapa anterior e incluso unos pocos restos de cer√°mica mic√©nica) con decorativas protuberancias en forma de cuernos, difundida ya en los Balcanes y probablemente herencia de gentes reci√©n llegadas, infiltradas pac√≠ficamente en la regi√≥n o bien producto de intercambios culturales entre Troya y otras regiones extranjeras.

También la técnica de construcción varía sensiblemente con murallas reforzadas en las hiladas inferiores con monumentales ortostatos.

En 1995 fue hallado un documento escrito en este estrato consistente en un sello de bronce donde aparecen signos de un sistema de escritura del idioma luvita denominado luviogl√≠fico. Fue descifrado en su sentido especial, encontrando que en una de sus caras contiene la palabra escriba, en el reverso la palabra mujer y, a ambos lados, el signo bueno. Por todo ello se ha supuesto que el due√Īo del sello debi√≥ ser un funcionario oficial.

Troya VII-B-2 cayó a causa de un incendio debido probablemente a causas naturales.

Troya VII-B-3

La diferenciaci√≥n de este estrato con el anterior se debe al arque√≥logo Manfred Korfmann, que defiende que tras el fin de la anterior ciudad hubo a continuaci√≥n otra colonia que debe distinguirse de la anterior, caracterizada por la utilizaci√≥n de cer√°mica protogeom√©trica y que desapareci√≥ en torno a 950 a. C., quedando a continuaci√≥n el lugar casi deshabitado hasta el a√Īo 750 a. C. o 700 a. C.

Frente a ello, Dieter Hertel cree que ya los griegos se establecieron en Troya desde el fin de Troya VII-B-2.

Troya VIII

Tetradracma de plata de Troya del per√≠odo helen√≠stico, 188 a. C.‚Äď160 a. C. Cabeza de Atenea con casco √°tico en el anverso. Figura femenina en el reverso y lechuza con la inscripci√≥n: őĎőėőóőĚőĎő£ őôőõőôőĎőĒőüő£, őöőõőēő©őĚőüő£ őôőõőôőüő•.

La historia de Troya en la √©poca griega antigua, no se remonta mucho m√°s all√° del siglo VII a. C., igual que ocurre con los otros numerosos testimonios del √°rea noroccidental del Asia Menor y de la propia Bizancio.

Durante unos 250 a√Īos, entre 950 a. C. y el 700 a. C., la colina de Hisarlik debi√≥ permanecer casi deshabitada, aunque algunos autores como el ya mencionado Dieter Hertel defienden lo contrario.

En Troya VIII aparece una floreciente actividad arquitect√≥nica, sobre todo religiosa: el primer gran edificio de culto de la √©poca descubierto, el llamado t√©menos (recinto) superior, conserva a√ļn en el centro un solemne altar y otro, de la √©poca de Augusto, en el lado occidental. Sigue el t√©menos (recinto) inferior, con dos altares, quiz√° para sacrificios a dos divinidades, ambas desconocidas.

El santuario de Atenea, cuyo origen podr√≠a remontarse al siglo IX a. C., fue convertido en un gran templo, de riguroso orden d√≥rico, en el siglo III a. C. Para ello, y para la construcci√≥n de la stoa, se demolieron algunos edificios de la acr√≥polis de √©pocas anteriores.

Algunos arque√≥logos sit√ļan en el siglo III a. C. el inicio de Troya IX, en discrepancia con la cronolog√≠a propuesta por Manfred Korfmann.[42]

Troya IX

Troya IX (Ilium Novum, o Nueva Ili√≥n) fue la ciudad romana surgida tras la destrucci√≥n de Troya VIII por parte de Fimbria, uno de los hombres de Cayo Mario (86 a. C.-85 a. C.. La gens Iulia, Julio C√©sar y, con mayor amplitud, Augusto, enriquecieron la ciudad de Troya con templos y palacios, y ampliaron el templo de Atenea, que fue rodeado de monumentales columnatas (de 80 m de lado), y provisto de un imponente propileo.

Este asentamiento romano se extiende en parte por la llanura que queda al pie de la colina, mientras que la acrópolis mantiene su carácter de lugar destinado al culto con el templo de Atenea. De esta fase se conservan algunos lienzos de muralla, las termas, el bouleterión, un teatro y algunas viviendas.

La imagen grandiosa y solemne de esta milenaria ciudad fue, pues, alimentada durante m√°s de tres mil a√Īos por una fuerte continuidad de vida cultural y social.

Troya X

Korfmann denomin√≥ as√≠ al estrato de los escasos restos que pertenecen al periodo bizantino, entre los siglos XIII y XIV, en el que Troya fue una peque√Īa sede episcopal. Estos hab√≠an sido ya descubiertos por Schliemann y D√∂rpfeld.

Véase también

Referencias y notas

  1. ‚ÜĎ "Troia im Kontext des historisch-politischen und sprachlichen Umfeldes Kleinasiens im 2. Jahrtausend" en la revista Studia Troica,7, 1997, p√°gs. 447-87.
  2. ‚ÜĎ P√°g. 23, fig. 11 de "Tarkasnawa King of Mira: 'Tarkondemos', Bogazk√∂y Sealings and Karabel." Revista AS -Anatolian Studies- N√ļmero 48, p√°gs.1-31.
  3. ‚ÜĎ p√°g. 143 de "Mycenaeans and Hittites in War in Western Asia Minor." En Polemos: Le contexte guerrier en √Čg√©e √† l‚Äô√āge du Bronze, editado por R. Laffineur, 141-155. Aegaeum 19. Lieja y Austin1999.
  4. ‚ÜĎ Joaquim Latacz. Troya y Homero, p√°gina 71.
  5. ‚ÜĎ http://whc.unesco.org/archive/repcom98.htm#849 (en Ingl√©s) Acta oficial de inscripci√≥n del sitio arqueol√≥gico de Troya como patrimonio de la Humanidad.
  6. ‚ÜĎ Apolodoro. Biblioteca mitol√≥gica iii.12.1-4. Sin embargo hay otras versiones acerca del origen de esta estatua sagrada en Troya, en Arqueolog√≠a romana i.68.2, de Dionisio de Halicarnaso.
  7. ‚ÜĎ P√≠ndaro, en Ol√≠mpicas viii.30-47, incluye al mortal √Čaco tambi√©n como participante en la construcci√≥n de las murallas.
  8. ‚ÜĎ Ovidio, Las metamorfosis xi.205; Higino, F√°bulas, 89; Diodoro S√≠culo, Biblioteca hist√≥rica iv.42.1-6.
  9. ‚ÜĎ Himno hom√©rico a Afrodita v.210-212; Homero, en la Il√≠ada v.265-267 dice que las yeguas fueron entregadas a Laomedonte
  10. ‚ÜĎ Homero. Il√≠ada xx.146.
  11. ‚ÜĎ Escolio de Tzetzes a Licofr√≥n 34; Escolio de la Il√≠ada xx.146 basado en Hel√°nico de Lesbos.
  12. ‚ÜĎ Valerio Flaco. Las argon√°uticas ii.451-578.
  13. ‚ÜĎ Apolodoro. Biblioteca mitol√≥gica ii.5,9.
  14. ‚ÜĎ Apolodoro. Biblioteca mitol√≥gica ii.6,4.
  15. ‚ÜĎ Ovidio. Las metamorfosis xi.215-217; Eur√≠pides. Andr√≥maca 796 ss; S√≥focles. √Āyax 1299-1303. Apolodoro deriva el nombre de Pr√≠amo de priamai, ¬ęcomprar¬Ľ.
  16. ‚ÜĎ Diodoro S√≠culo. Biblioteca hist√≥rica iv.32,5.
  17. ‚ÜĎ Tito Livio. Historia de Roma desde su fundaci√≥n i.1.
  18. ‚ÜĎ Virgilio. La Eneida ix; Ovidio. Las Metamorfosis xiv.
  19. ‚ÜĎ Tuc√≠dides, Historia de la Guerra del Peloponeso vi.2
  20. ‚ÜĎ Her√≥doto iv.191
  21. ‚ÜĎ Seg√ļn Carlos Schrader, catedr√°tico de Filolog√≠a Griega de la Universidad de Zaragoza, esta presunta descendencia se deba quiz√°s a una interpretatio graeca de tradiciones locales libias.
  22. ‚ÜĎ Su libro El mundo de Odiseo concluye con la sentencia: ¬ęLa hom√©rica guerra de Troya, diremos, debe ser eliminada de la historia de la edad de Bronce griega¬Ľ.
  23. ‚ÜĎ En un art√≠culo publicado en 1997, matizado luego en su libro Troya y Homero se√Īala que ¬ęla existencia de un sustrato hist√≥rico en la Il√≠ada es m√°s probable que improbable¬Ľ.
  24. ‚ÜĎ Art√≠culo de Carlos Moreu en la web del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto.
  25. ‚ÜĎ Oliver Gurney, en "The authorship of the Tawagalawas Letter" (Silva Anatolica, 2002, p. 133-141), afirma que el autor fue Muwatallis II (hermano mayor de Hattusil III), y algunos otros hitit√≥logos consideran esta carta obra de Mursil II y de finales del 1300 a. C.
  26. ‚ÜĎ La palabra Wilusa no est√° aqu√≠ asegurada, puesto que, por desperfectos en la tablilla, s√≥lo es legible parcialmente
  27. ‚ÜĎ T. R. Bryce, A reinterpretation of the Tawagalawa Letter in the light of the new join piece, en Anatolian Studies, Vol. 35 (1985), p. 13-23 JSTOR.
  28. ‚ÜĎ Los mashauash (tambi√©n llamados ma, mashawash, mesheuesh, o maxies, eran los miembros de una tribu bereber de la antigua Libia. Cf. Josep PADR√ď, 1999, Historia del Egipto fara√≥nico, p. 271, Alianza Editorial, ISBN 84-206-8190-3
  29. ‚ÜĎ Son las actuales YeniŇüehir y Kumkale, respectivamente.
  30. ‚ÜĎ Her√≥doto, en Historia v,122 a√Īade que los gergitas eran lo que restaba de los antiguos teucros.
  31. ‚ÜĎ Her√≥doto. Historia vii,43.
  32. ‚ÜĎ Plutarco, Vidas Paralelas, Alejandro 15.
  33. ‚ÜĎ Estrab√≥n. Geograf√≠a xii.1.26.
  34. ‚ÜĎ Sin embargo, hay algunos estudiosos que dudan de que Estrab√≥n se refiera en el final del pasaje a Ili√≥n, y opinan que Lis√≠maco emprendi√≥ las reformas citadas en la ciudad de Alejandr√≠a de Tr√≥ade.
  35. ‚ÜĎ Apolodoro. Ep√≠tome vi.20; Escolio de Tzetzes sobre Licofr√≥n, 1141; Eneas el T√°ctico. Poliorc√©tica xxxi.24.
  36. ‚ÜĎ ¬ęArque√≥logos encuentran supuesta pareja troyana de √©poca b√©lica¬Ľ.
  37. ‚ÜĎ Para la cronolog√≠a de las capas se han utilizado los datos ofrecidos por el arque√≥logo Manfred Korfmann hasta la campa√Īa del a√Īo 2000, recogidos por Michael Siebler.
  38. ‚ÜĎ Estructura rectangular, con los dos lados largos prolongados en uno de los extremos para formar un p√≥rtico
  39. ‚ÜĎ El m√°ximo di√°metro alcanzado en la expansi√≥n de la ciudad fue de apenas 110 m
  40. ‚ÜĎ Antes llamada cer√°mica gris minia.
  41. ‚ÜĎ Cuesti√≥n planteada, entre otros, por Kurt Bittel y Ekrem Akurgal.
  42. ‚ÜĎ Entre ellos, Dieter Hertel se√Īala que la destrucci√≥n de la ciudad del a√Īo 85 a. C. por Fimbria fue menor de lo que se ha supuesto y el cambio suscitado en la ciudad tras la visita de Alejandro Magno fue mucho m√°s significativo.

Bibliografía

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  • Studia Troica. Eberhard-Karls-Universit√§t T√ľbingen/University of Cincinnati. Mainz VON ZABERN, 1.1991ff. ISSN 0942-7635.

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  • Troya ‚ÄĒ (antigua ciudad de Asia Menor). All√≠ [o aqu√≠] fue Troya. 1 Expresi√≥n con que se manifiesta que algo que se tiene a la vista son los restos de una cosa buena o importante que ha *desaparecido. 2 (inf.) Expresi√≥n enf√°tica que se emplea en las… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • Troya ‚ÄĒ is a brand of hand made premium cigar owned by [http://www.lignum2.com Lignum 2, Inc.] . The brand was originally a Cuban brand, established in 1932, but the Cuban version is now offered only as an all machine made brand of but two vitolas. [… ‚Ķ   Wikipedia

  • Troya ‚ÄĒ ah√≠, o all√≠, o aqu√≠, fue, o ser√°, etc., Troya. exprs. coloqs. U. para dar a entender que solo han quedado las ruinas y se√Īales de una poblaci√≥n o edificio, o se indica un acontecimiento desgraciado o ruinoso. 2. coloqs. U. para indicar el momento ‚Ķ   Diccionario de la lengua espa√Īola

  • Troya ‚ÄĒ (spr. trŇćja), Carlo, ital. Geschichtschreiber, geb. 7. Juni 1784 in Neapel als Sohn eines Hofchirurgen, gest. daselbst 27. Juli 1858, wuchs als Patenkind der K√∂nigin Karoline im k√∂niglichen Palast auf, studierte die Rechte und trat unter Murat in ‚Ķ   Meyers Gro√ües Konversations-Lexikon

  • Troya ‚ÄĒ Sp Troj√† Ap Troya L u. Argentinoje (Katamarkos p ja); mst. Kuboje ‚Ķ   Pasaulio vietovardŇĺiai. Internetinńó duomenŇ≥ bazńó

  • troya ‚ÄĒ jgo. C√≠rculo trazado en el suelo dentro del cual deben arrojarse los trompos de los que participan en el juego// pop. conflicto ‚Ķ   Diccionario Lunfardo

  • troya ‚ÄĒ octroya ‚Ķ   Dictionnaire des rimes

  • Troya Residence ‚ÄĒ (–°—ā–į–ľ–Ī—É–Ľ,–Ę—É—Ä—Ü–ł—Ź) –ö–į—ā–Ķ–≥–ĺ—Ä–ł—Ź –ĺ—ā–Ķ–Ľ—Ź: –ź–ī—Ä–Ķ—Ā: Ergenekon Mah. Kaya Hatun Sok., No:21 Harb ‚Ķ   –ö–į—ā–į–Ľ–ĺ–≥ –ĺ—ā–Ķ–Ľ–Ķ–Ļ

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  • Troya (desambiguaci√≥n) ‚ÄĒ El t√©rmino Troya se puede referir a: Troya, ciudad legendaria, donde se desarroll√≥ la Guerra de Troya. Troya, pel√≠cula de Wolfgang Petersen protagonizada por Brad Pitt, Orlando Bloom y Eric Bana. Troya, grupo musical. Caballo de Troya, caballo de ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


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