Jóvenes hegelianos

ÔĽŅ
Jóvenes hegelianos

Los jóvenes hegelianos (Junghegelianer), más tarde conocidos como hegelianos de izquierda (Linkshegelianer), eran un grupo de estudiantes y jóvenes profesores de la Universidad Humboldt de Berlín seguidores del trabajo de Georg Hegel. El más famoso de ellos fue Karl Marx y la relación intelectual entre Marx y Hegel ha motivado amplios estudios sobre los jóvenes hegelianos.

Contenido

Derecha e izquierda hegeliana

La filosofía política de Hegel podía incluirse entre las liberales o conservadoras.

Los jóvenes hegelianos se oponían a otra corriente hegemónica llamada derecha hegeliana que dominaban los estamentos universitarios y gubernamentales. Esta derecha hegeliana opinaba que la serie de eventos históricos de la dialéctica hegeliana se habían completado en su sociedad, y que el estado y la sociedad prusianos tal como existían eran la culminación de todos los cambios dialécticos (mencionaban el alto grado desarrollo del Estado, la presencia de universidades importantes, desarrollo económico y altas tasas de empleo). A diferencia de esta visión positiva y nacionalista del estado prusiano, los jóvenes hegelianos opinaban que muchos otros cambios dialécticos habrían de suceder, y que la sociedad prusiana del momento estaba lejos de la perfección puesto que contenía bolsas de pobreza, censura gubernamental, y discriminación religiosa de los no luteranos.

Los jóvenes hegelianos no eran reconocidos por las universidades debido a sus visiones radicales de la religión y la sociedad. A varios de profesores se les obligó a dimitir, a algunos estudiantes como el joven Marx se rechazaron trabajos en la Universidad de Berlín.

Evolución

  • Los primeros j√≥venes hegelianos:

La historia de los j√≥venes hegelianos empieza en 1835 con un libro sumamente controversial e influyente: La vida de Jes√ļs de David Strauss. En este texto, Strauss da una interpretaci√≥n de los evangelios y de la vida de Jes√ļs que partiendo de las premisas filos√≥ficas de Hegel rechaza tanto las conclusiones de √©ste mismo como la visi√≥n oficial al respecto. As√≠, por vez primera Hegel es vuelto contra s√≠ mismo y contra el orden establecido. Para Strauss la figura de Jes√ļs, cuya existencia misma es puesta en duda, personificaba el grado de autoconciencia que la humanidad hab√≠a alcanzado en ese entonces. De esta manera se humaniza tanto a Dios como a Jes√ļs y es la humanidad, como sujeto colectivo de la historia, la que pasa al primer plano. As√≠ lo dice Strauss: ‚ÄúSeamos fieles a la idea de la unidad entre lo divino y lo humano pero no busquemos su realizaci√≥n en un solo ser despojando a todos los dem√°s de la misma sino en toda la humanidad: es en la diversidad de los seres singulares, que se completan unos a otros y juntos forman una totalidad, que esta unidad se hace real de una manera inmensamente superior que si la concebimos como encerrada y acabada en un solo ser. En la humanidad Dios se ha hecho hombre no una vez sino infinitamente; en ella √Čl vive la plenitud de su fuerza.‚ÄĚ Strauss resume este razonamiento tan hegeliano de una manera dr√°stica: ‚Äúla humanidad es Cristo‚ÄĚ.[1] El esc√°ndalo fue inmediato. C. A. Eschenmayer de Turingia describe a Strauss como un nuevo Judas y los luteranos ortodoxos, con el catedr√°tico de Berl√≠n E. W. Hengstenberg a la cabeza, lo condenan resueltamente. Se escriben art√≠culos a favor y en contra de Strauss y el gobierno investiga la posibilidad de intervenir contra un te√≥logo tan heterodoxo. De esta manera los hegelianos se ven obligados a tomar partido y los defensores de Strauss pasan a formar el n√ļcleo del cual surgir√≠a el hegelianismo joven. Esto no quiere decir que haya sido este libro el que haya creado la divisi√≥n dentro del campo hegeliano. La misma, tal como lo dice McLelland, exist√≠a ya, pero de forma m√°s bien latente. La pol√©mica en torno a la obra de Strauss vino a sacarla a la luz y a radicalizarla enormemente, creando, adem√°s, un sentido de cuerpo entre ambos bandos enfrentados.

  • De la cr√≠tica de la religi√≥n a la cr√≠tica revolucionaria:

Hasta 1839 el horizonte cr√≠tico de los j√≥venes hegelianos est√° dominado por discusiones extremadamente complejas y esot√©ricas sobre materias teol√≥gicas. El punto central de esta cr√≠tica es la consideraci√≥n de la religi√≥n en general y del cristianismo en particular como un producto hist√≥rico de la evoluci√≥n del hombre que, en un momento dado, est√° destinado a ser superado por formas m√°s altas de autoconciencia humana. Pero lo que en realidad hac√≠a esta cr√≠tica absolutamente inaceptable era el postulado de que ese momento ya hab√≠a llegado con la filosof√≠a de Hegel. De esta manera la religi√≥n se hac√≠a obsoleta y perd√≠a su rol hist√≥rico, en especial en cuanto soporte fundamental y oficial del Estado prusiano. El mensaje de los j√≥venes hegelianos era que el Estado prusiano requer√≠a de un fundamento m√°s adecuado a su misi√≥n hist√≥rica y ese fundamento no pod√≠a ser otro que la filosof√≠a. As√≠, durante este primer per√≠odo los j√≥venes hegelianos no se ven en absoluto como opositores al r√©gimen pol√≠tico existente sino como sus verdaderos defensores, que buscan fortalecerlo a trav√©s de reformas que lo har√≠an m√°s adecuado a sus altos prop√≥sitos. Esta b√ļsqueda de convencer al poder existente de que deb√≠a hacerse menos religioso y m√°s racional, es decir, filos√≥fico fue perdiendo terreno poco a poco y la cr√≠tica a Hegel por la falta de radicalidad en sus conclusiones empez√≥ pronto a extenderse a otros campos. Este fue el caso de la filosof√≠a de la historia. En 1838 el conde polaco August von Cieszkowski escribe una obra verdaderamente se√Īera titulada Proleg√≥menos sobre la filosof√≠a de la historia en la cual plantea ‚Äďde una manera directa y expl√≠citamente inspirada por el milenarismo de Joaqu√≠n de Fiore‚Äď que la filosof√≠a de Hegel no marca el fin de la historia sino s√≥lo el comienzo de la tercera y √ļltima etapa del movimiento tri√°dico de la dial√©ctica hist√≥rica. Con este tercer momento, al que Hegel hab√≠a dado inicio, concluye el ciclo en que el Esp√≠ritu primero era ‚Äúan sich‚ÄĚ (en s√≠ o como ‚Äúdas Selbstsein‚ÄĚ), para luego ser ‚Äúf√ľr sich‚ÄĚ (para s√≠ o como ‚Äúdas Selbstdenken‚ÄĚ) y ahora llegar a ser ‚Äúaus sich‚ÄĚ (de s√≠ o fuera de s√≠ como ‚Äúdas Selbsttun‚ÄĚ). La triada va as√≠, para decirlo en forma simple, del ser al pensamiento y del pensamiento a la acci√≥n. Su √ļltimo momento es el de la ‚Äúpraxis‚ÄĚ, en el cual la humanidad pasa a conformar una realidad de acuerdo a las reglas de la raz√≥n.[2] Este momento culminante de la historia es el momento que reconciliar√°, como lo dice Leszek Kolakowski, ‚Äúla subjetividad con la naturaleza, a Dios con el mundo, a la libertad con la necesidad, a los deseos elementales con los preceptos exteriores. El cielo y la tierra se unir√°n en eterna amistad, y el esp√≠ritu, completamente consciente de s√≠ y plenamente libre, no distinguir√° ya entre su vida activa en el mundo y su pensamiento acerca de √©l.‚ÄĚ[3] Cieszkowski orienta as√≠ su mirada hacia el futuro y, sobre todo, hac√≠a la acci√≥n, formulando lo que √©l mismo llama una ‚Äúfilosof√≠a de la praxis‚ÄĚ (‚Äúdie Philosophie der Praxis‚ÄĚ). La filosof√≠a pasa as√≠ a tomar un rol activo, formativo y revolucionario que llevar√° a lo que pronto ser√° el grito de guerra de la izquierda hegeliana: ‚Äúla realizaci√≥n de la filosof√≠a‚ÄĚ. Esto es lo que Marx har√° inmortal en su famosa tesis n√ļmero once sobre Feuerbach de 1845: ‚ÄúLos fil√≥sofos no han hecho m√°s que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.‚ÄĚ De esta manera los disc√≠pulos de Hegel, para poder formular un credo revolucionario, se ver√≠an forzados a volver al ‚ÄúSollen‚ÄĚ (‚Äúdeber ser‚ÄĚ) de Fichte, contra el cual Hegel ‚Äďcomo pensador profundamente antiut√≥pico que era‚Äď hab√≠a lanzado tantas andanadas cr√≠ticas. Cieszkowski rompe as√≠ y de una manera expl√≠cita con la prohibici√≥n hegeliana de pronunciarse sobre el futuro y convierte esta tarea en la tarea m√°s esencial de la reflexi√≥n filos√≥fica.

  • Radicalizaci√≥n pol√≠tica de los j√≥venes hegelianos:

La filosof√≠a futurista de Cieszkowski vino a darle expresi√≥n a aquel estado de √°nimo milenarista que imperaba entre los j√≥venes hegelianos basado en la certidumbre de que su √©poca era un punto de quiebre fundamental en la evoluci√≥n humana y el comienzo de una era cualitativamente diferente de la misma. Adem√°s, estaba el convencimiento de que en el surgimiento de esta nueva √©poca la filosof√≠a, encarnada por ellos mismos, jugar√≠a un papel esencial. Esta convicci√≥n se canaliz√≥ primero en intentos de reformar el orden existente desde adentro, convenciendo a los detentadores mismos del poder de la necesidad de autoreformarlo. Luego, cuando el poder respondi√≥ con la persecuci√≥n en vez de prestarle o√≠dos a los llamados de los j√≥venes fil√≥sofos, se pasa a una actitud mucho m√°s desafiante que se radicalizar√° cada vez m√°s hasta llegar al elitismo cr√≠tico de Bauer, el comunismo de Hess, Engels y Marx, el anarco-comunismo de Bakunin y el individualismo radical de Stirner. Entre 1838 y 1842 la mayor√≠a del movimiento jovenhegeliano se agrupa en torno a los Hallische Jahrb√ľcher, la revista editada por Arnold Ruge que desde 1841 pas√≥ a llamarse Deutsche Jahrb√ľcher. Es justamente Ruge quien durante este per√≠odo est√° a la vanguardia de aquel movimiento de radicalizaci√≥n pol√≠tica de sus j√≥venes amigos que comienza en 1840 para profundizarse durante 1841 y culminar en 1842-43. Este desarrollo puede ser sintetizado de la siguiente manera. Los j√≥venes hegelianos tienen grandes expectativas de que el nuevo rey de Prusia, Federico Guillermo IV, que asume el poder en 1840, abra el camino de la realizaci√≥n de sus aspiraciones reformistas y liberales. Nada de esto, sin embargo, se har√≠a realidad. El nuevo monarca muestra de inmediato un rostro sumamente conservador, tratando de revivir las costumbres m√°s rancias de la tradici√≥n alemana. El nuevo rey ve en los j√≥venes hegelianos un grupo de cr√≠ticos irreverentes y pronto estallar√° el conflicto entre ambos. Los j√≥venes hegelianos responder√°n radicalizando y ampliando su cr√≠tica contra el orden existente. Su liberalismo tiende a evolucionar hacia un democratismo donde las bases mismas de la monarqu√≠a son cuestionadas. A comienzos de 1842 Arnold Ruge proclama p√ļblicamente su convicci√≥n democr√°tica y llama a sus amigos, seg√ļn la expresi√≥n de Auguste Cornu, a ‚Äútransformar el liberalismo en democratismo‚ÄĚ.[4] En marzo de 1842 Bruno Bauer, amigo √≠ntimo de Marx y una de las mayores figuras del hegelianismo joven, es despojado de su licencia para ense√Īar lo que es interpretado por sus j√≥venes amigos como la se√Īal de una confrontaci√≥n definitiva entre el nuevo monarca y sus cr√≠ticos. Para su sorpresa y desencanto los j√≥venes fil√≥sofos no encuentran ning√ļn apoyo en su lucha, lo que los lleva a una actitud cada vez m√°s resentida y elitista. Bauer y sus amigos de desventura ven as√≠ ‚Äďante la total indiferencia p√ļblica‚Äď cerradas las puertas de aquellas carreras que o ya hab√≠an iniciado, como Bauer, o que pronto deber√≠an haber iniciado, como Marx. Esta circunstancia tendr√° un impacto decisivo en el desarrollo del hegelianismo joven y dejar√° una impronta indeleble en el marxismo mismo. De ella surgir√° un desprecio caracter√≠stico por la ‚Äúmasa‚ÄĚ embrutecida que no entiende o no se atreve a entender lo que la historia exige de ella. Frente a esta masa se cristalizar√° la √©lite, esa vanguardia esclarecida que entiende la historia y asume su llamado, obteniendo por ello mismo el derecho a comandar y, de ser necesario, a usar la coerci√≥n sobre esa masa embotada. Esta amarga ret√≥rica caracterizar√° los escritos de Bauer y de sus amigos radicales as√≠ como tambi√©n lo har√°n la soledad pol√≠tica y el estigma social en que se encuentran. Ello desencadenar√°, durante 1844, una serie de violentos conflictos internos que terminar√°n destruyendo al hegelianismo joven ya sea como tendencia filos√≥fica o como entidad pol√≠tica. Unos se refugiar√°n en la soledad, como Bauer, mientras que otros, como Marx, se lanzar√°n en la b√ļsqueda una ‚Äúmasa‚ÄĚ que s√≠ pudiese encarnar sus ideas revolucionarias.

Karl Marx

El joven hegeliano que sin duda tendr√≠a una mayor importancia futura es Karl Marx. Su per√≠odo ‚Äújovenhegeliano‚ÄĚ va desde fines de 1837, cuando se convierte a la filosof√≠a de Hegel, hasta fines de 1842, cuando rompe con sus amigos hegelianos de izquierda. Esta es la evoluci√≥n que aqu√≠ se esbozar√°.

  • Conversi√≥n al hegelianismo:

El paso de Marx al hegelianismo fue descrito de una manera muy conmovedora por el propio Marx en una carta escrita desde Berl√≠n a su padre en noviembre de 1837. Sus palabras son insuperables para resumir lo que de hecho fue el paso de una fe a otra: ‚ÄúUna cortina hab√≠a ca√≠do, mi santuario desgarrado y nuevos dioses deb√≠an ser instalados.‚ÄĚ En su carta, Marx opone, de una manera t√≠picamente hegeliana, el ‚Äúidealismo realista‚ÄĚ, es decir, la capacidad de ver las ideas en el mundo o, para ser a√ļn m√°s hegelianos, el mundo como la realizaci√≥n de las ideas, al ‚Äúidealismo moralista‚ÄĚ de un Kant o un Fichte. Se trata, en pocas palabras, de ‚Äúencontrar a Dios en cada esquina‚ÄĚ. As√≠, como lo resume el mismo Marx, ‚Äúsi antes los dioses hab√≠an estado sobre la tierra ahora pasaron a ser su centro.‚ÄĚ[5]

  • El Club de los Doctores:

El paso de Marx al hegelianismo lo lleva a trabar amistad con los j√≥venes hegelianos de Berl√≠n, que por entonces se reun√≠an en el as√≠ llamado ‚ÄúClub de los Doctores‚ÄĚ. La figura dominante en el ambiente joven hegeliano de Berl√≠n era Bruno Bauer, quien ser√° √≠ntimo amigo y mentor de Marx durante los a√Īos venideros. Es bajo la influencia de Bauer que Marx escribe, en 1841, su tesis doctoral que lleva el t√≠tulo de Diferencia entre la filosof√≠a de la naturaleza de Dem√≥crito y Epicuro. Marx colabora con Bauer en la redacci√≥n de uno de los libros m√°s influyentes y pol√©micos de la literatura jovenhegeliana: La trompeta del juicio final contra Hegel, ateo y anticristo. Un ultim√°tum de 1841. En esta obra, los pensamientos de Hegel son deformados de una manera sistem√°tica y genial logrando transformar la filosof√≠a conservadora de Hegel en una filosof√≠a de la revoluci√≥n. As√≠, Bauer y Marx resumen la filosof√≠a de Hegel diciendo que su n√ļcleo es ‚Äúel reconocimiento de que Dios no existe‚ÄĚ y su misi√≥n la destrucci√≥n de aquella ilusi√≥n a la que el hombre ha llamado Dios. Por ello, seg√ļn ellos se puede decir que la filosof√≠a de Hegel era una ‚Äúpraxis destructora‚ÄĚ que ‚Äúen s√≠ misma era la revoluci√≥n‚ÄĚ.[6]

  • La realizaci√≥n revolucionaria de la filosof√≠a:

Tanto el ambiente ateo de los j√≥venes hegelianos como la influencia decisiva de Bauer quedan bien reflejados cuando Marx en el pr√≥logo a su disertaci√≥n doctoral cita, como su lema, una versi√≥n trunca de la famosa frase que Esquilo pone en boca de Prometeo: ‚ÄúEn una palabra, odio a todos los dioses‚ÄĚ.[7] Y Marx contin√ļa en el mismo texto diciendo que la filosof√≠a lanza ‚Äúesta consigna contra todos los dioses del cielo y de la tierra que no reconocen la autoconciencia del hombre como la divinidad superior. La filosof√≠a no tolera rivales.‚ÄĚ[8] El tema de la disertaci√≥n doctoral de Marx es las similitudes y diferencias entre la filosof√≠a de la naturaleza de Dem√≥crito y la de Epicuro, especialmente en lo referente a la teor√≠a del √°tomo. Al contrario de lo que era la opini√≥n dominante Marx sostiene que la filosof√≠a de Epicuro no es de ninguna manera una copia de la de Dem√≥crito sino, en realidad, su opuesto. As√≠, Marx contrapone la teor√≠a estrictamente determinista de Dem√≥crito a una posici√≥n no determinista de Epicuro, quedando de manifiesto la simpat√≠a del autor por la posici√≥n de este √ļltimo. M√°s all√° de esto la disertaci√≥n es interesante ya que da plena expresi√≥n a la concepci√≥n que los j√≥venes hegelianos ten√≠an sobre su propia posici√≥n hist√≥rica. El que Marx estudie justamente el per√≠odo post aristot√©lico de la filosof√≠a griega tiene indudablemente que ver con el hecho de que Marx y sus j√≥venes amigos consideraban a Hegel como el Arist√≥teles moderno, es decir, un pensador capaz de abarcar y llevar a su culminaci√≥n todos los avances intelectuales de su √©poca. Despu√©s de la aparici√≥n de una figura semejante quedan, para los nuevos fil√≥sofos, fundamentalmente dos caminos: o bien retroceder a fases ya superadas del pensamiento u orientar sus energ√≠as hacia una filosof√≠a pr√°ctica cuyo norte no pod√≠a ser otro que la realizaci√≥n de las grandes ideas ya descubiertas. Este camino, ya se√Īalado por Cieszkowski con su ‚Äúfilosof√≠a de la praxis‚ÄĚ y que luego ser√≠a reafirmado por la ‚Äúfilosof√≠a de la acci√≥n‚ÄĚ de Moses Hess, es el que Marx elige y al cual, en esencia, dedicar√° el resto de su vida.

  • La ruptura con los j√≥venes hegelianos:

La vida de Marx cambiar√° notablemente a partir de 1842, cuando la confrontaci√≥n entre los j√≥venes hegelianos y el gobierno prusiano se endurece considerablemente. El 29 de marzo de ese a√Īo se dicta la prohibici√≥n de ense√Īar contra Bruno Bauer, lo que viene a cerrar definitivamente toda expectativa de una carrera acad√©mica por parte de Marx. Cerradas las puertas de las academias ser√° la agitaci√≥n pol√≠tico-filos√≥fica por medio del periodismo la que atraer√° las energ√≠as de Marx y sus amigos. Ya desde mayo de 1842 comienza a escribir en la Gaceta Renana (Rheinische Zeitung), el peri√≥dico de tendencia liberal moderada que a comienzos de 1842 hab√≠a sido creado en Colonia por, entre otros, Moses Hess, √≠ntimo amigo de Marx. Este peri√≥dico conocer√° un √©xito considerable y Marx se entrega con entusiasmo al trabajo period√≠stico, siendo nombrado redactor en jefe de la Gaceta Renana el 15 de octubre de 1842. La base de apoyo del peri√≥dico eran las clases medias de Renania y su reivindicaci√≥n pol√≠tica fundamental no pasaba m√°s all√° de la demanda de una monarqu√≠a constitucional ilustrada. Los art√≠culos y reportajes de Marx, muy apreciados por los lectores, est√°n plenamente imbuidos de las ideas de Hegel. La cr√≠tica que realiza de las instituciones existentes se hace desde el punto de vista del ‚ÄúEstado racional‚ÄĚ y sus defectos fluyen del no tomar en consideraci√≥n los ideales ya claramente establecidos en el campo filos√≥fico. Durante 1842 Marx va sucesivamente radicalizando sus puntos de vista y ya a finales de ese a√Īo comienza a cuestionar la capacidad misma del Estado de representar los intereses generales, que era el papel central que se le atribu√≠a al Estado en la filosof√≠a hegeliana. El radicalismo de la posici√≥n Marx en esos tiempos no debe, sin embargo, exagerarse. En comparaci√≥n con otros j√≥venes hegelianos sus puntos de vistas, especialmente despu√©s de la prohibici√≥n de ense√Īar dictada contra Bauer, son bastante moderados. Los j√≥venes hegelianos berlineses, con Edgar, el hermano de Bruno Bauer, a la cabeza, hab√≠an adoptado posiciones mucho m√°s radicales criticando sin piedad a todos aquellos que no estaban dispuestos a pasar a una lucha abierta contra la monarqu√≠a. Seg√ļn Edgar Bauer exist√≠an en ese momento s√≥lo dos grandes partidos en Alemania: el reaccionario, aristocr√°tico y mon√°rquico, por una parte, y el progresista, popular y republicano, por la otra. Entre ellos no hab√≠a sino mediocridad e hipocres√≠a. Este tipo de tomas de posici√≥n pon√≠a en una situaci√≥n muy inc√≥moda a Marx ya que su peri√≥dico era, justamente, un t√≠pico representante de esa posici√≥n intermedia tan desde√Īada. Para Marx el radicalismo de muchos de sus amigos era una pura provocaci√≥n vana cuyo √ļnico resultado real era asustar a las clases medias y disminuir con ello la posibilidad de llevar a cabo un cambio de la sociedad alemana. Adem√°s, Marx asume una posici√≥n bastante ambigua respecto a las protestas contra la destituci√≥n de Bruno Bauer derivada de la prohibici√≥n de ense√Īar que hab√≠a reca√≠do sobre √©ste. La situaci√≥n se har√≠a pronto m√°s cr√≠tica cuando Marx comienza a censurar las colaboraciones de algunos de sus viejos amigos que, seg√ļn su parecer, amenazaban con su radicalismo la existencia misma de la Gaceta Renana. La crisis estalla en noviembre de 1842 llevando a la ruptura definitiva entre Marx y los j√≥venes hegelianos berlineses tambi√©n conocidos como Die Freien (‚ÄúLos libres‚ÄĚ).

  • La herencia jovenhegeliana:

La ruptura con los c√≠rculos jovenhegelianos en 1842 no implica una ruptura con muchos de los aportes de los j√≥venes hegelianos. De hecho, durante el resto de su vida Marx seguir√° usando una interpretaci√≥n de Hegel y su dial√©ctica propia de los j√≥venes hegelianos. Ello se manifiesta en su famosa frase de El Capital seg√ļn la cual: ‚ÄúEn Hegel la dial√©ctica est√° puesta de cabeza. Es preciso ponerla sobre sus pies para descubrir el n√ļcleo racional encubierto bajo la corteza m√≠stica.‚ÄĚ Esta idea de un n√ļcleo racional encubierto por una corteza m√≠stica y de la inversi√≥n (umkeren) de la dial√©ctica hegeliana para encontrar la verdadera realidad fue tomada directamente de las obras de otro connotado joven hegeliano, Ludwig Feuerbach. √Čste hab√≠a presentado su aporte bajo la forma de una cr√≠tica del cristianismo en 1841 que en 1842-43 se extiende a la filosof√≠a hegeliana misma. La tesis de Feuerbach es que tanto la religi√≥n como la filosof√≠a de Hegel han invertido la relaci√≥n realmente existente entre el ser humano y sus creaciones. El sujeto verdadero y √ļnico creador, que no es otro que el hombre, ha sido transformado en predicado de sus propias creaciones mentales. As√≠, Dios en la religi√≥n y las ideas en Hegel asumen, a pesar de ser creaciones humanas, una forma ajena e independiente hasta el punto de transformarse en los supuestos creadores de sus creadores. Para Feuerbach, la gran tarea emancipadora consiste en reestablecer la verdadera relaci√≥n entre el hombre y sus criaturas. Para ello elabora su m√©todo cr√≠tico que a trav√©s de la inversi√≥n sistem√°tica de los postulados de la religi√≥n y la filosof√≠a obtiene la verdad esencial del ser humano. Marx seguir√° el mismo modelo para relacionarse no s√≥lo con la dial√©ctica de Hegel sino con el conjunto de su visi√≥n del mundo. Esta forma de proceder tiene consecuencias decisivas para la obra posterior de Marx. Por medio de la inversi√≥n del contenido mismo de los postulados hegelianos Marx hace suya la estructura de la visi√≥n hist√≥rica de Hegel y, por medio de ella, del paradigma cristiano de la historia con su para√≠so original perdido, su largo peregrinar por el valle de l√°grimas de la historia y el advenimiento final de un nuevo para√≠so. Marx y Engels llamar√°n a estas tres grandes fases de la dial√©ctica hist√≥rica comunismo primitivo, sociedades de clase y comunismo futuro.


Opiniones sobre la religión

Los j√≥venes hegelianos interpretaban que todo el aparato estatal prusiano reposaba en una legitimidad basada en la religi√≥n, espec√≠ficamente en el luteranismo de la Prusia del momento. Sin embargo, generalizaron su cr√≠tica para hacerla ampliamente aplicables a otros estados y religiones. De acuerdo con los j√≥venes hegelianos, todas las leyes se asentaban en √ļltimo t√©rmino en dogmas religiosos.

Por eso, su plan para erosionar el sistema estatal que ellos consideraban corrupto y despótico se esforzaron por atacar la base de la religión, mediante argumentos filosóficos. En ese proceso de crítica, los jóvenes hegelianos fueron los primeros eruditos no religiosos en la Biblia desde Spinoza y su Tratado teológico-político.

Miembros del movimiento

  • David Strauss escribi√≥ Das Leben der Jesus (La vida de Jes√ļs), donde argument√≥ que las ense√Īanzas originales de Jes√ļs hab√≠an sido pervertidas con el tiempo con prop√≥sitos pol√≠ticos. Strauss argument√≥ que el mensaje original de Jes√ļs se dirig√≠a a los pobres y marginados de la sociedad, no a las clases dominantes. As√≠ las ense√Īanzas de Jes√ļs habr√≠an sido usurpadas por las clases dominantes con el fin de manipular y oprimir a los pueblos del mundo prometi√©ndoles una recompensa despu√©s de la muerte si no se rebelaban contra el orden establecido por los ricos.
  • Bruno Bauer fue m√°s lejos y proclam√≥ que la historia de Jes√ļs era s√≥lo un mito. Bauer no encontr√≥ ninguna referencia hist√≥rica a nadie llamado "Yeshua ha-Nazareth" entre los textos sobrevivientes de la antig√ľedad romana.
  • Ludwig Feuerbach termin√≥ abandonando el sistema idealista hegeliano y la filosof√≠a especulativa proponiendo un retorno de las ideas al mundo sensible. Su cr√≠tica de la filosof√≠a de Hegel consist√≠a en que representaba la realidad de manera invertida. En La esencia del cristianismo descubre que el Dios cristiano no es m√°s que la esencia del hombre enajenada y proyectada hacia el infinito.
  • Karl Marx y Friedrich Engels fueron otros de los j√≥venes hegelianos, inicialmente simpatizaron con la estrategia de atacar al cristianismo para erosionar el sistema prusiano y fueron partidarios de Feuerbach, pero m√°s tarde desarrollaron ideas divergentes y rompieron con los j√≥venes hegelianos, atacando sus ideas en La ideolog√≠a alemana y en La sagrada familia.
  • Max Stirner ocasionalmente departi√≥ con j√≥venes hegelianos, aunque sosten√≠a ideas contrarias a esta corriente de pensamiento. Finalmente satiriz√≥ a los j√≥venes hegelianos en su obra maestra Der Einzige und Sein Eigentum (El √önico y su Propiedad).

Véase también

Referencias

  1. ‚ÜĎ David Friedrich Strauss (1840). Das Lebe Jesu. T√ľbingen: C. F. Osiander, volumen 2.
  2. ‚ÜĎ August von Cieszkowski (1838). Prolegomena zur Historiosophie. Berl√≠n: Veit und comp., p. 116.
  3. ‚ÜĎ Leszek Kolakowski (1980) Las principales corrientes del marxismo: I. Los fundadores. Madrid: Alianza Editorial, p. 93.
  4. ‚ÜĎ Auguste Cornu (1967) Carlos Marx ‚Äď Federico Engels. La Habana: Instituto del Libro, p. 300.
  5. ‚ÜĎ MEGA III:1 (1975). Marx/Engels Gesamtausgabe, Band III:1. Berlin: Dietz Verlag, pp.15-16.
  6. ‚ÜĎ Bruno Bauer (1841), Die Posaune des j√ľngsten Gerichts gegen Hegel den Atheisten und Antichristen. Leipzig: Wigand, p. 81.
  7. ‚ÜĎ La frase aparece en Prometeo encadenado y, completa, reza as√≠: ‚ÄúEn una palabra, odio a todos los dioses que, habiendo recibido beneficios de m√≠, me tratan inicuamente.‚ÄĚ
  8. ‚ÜĎ MEGA I:1 (1975). Marx/Engels Gesamtausgabe, Band I:1, Berlin: Dietz Verlag, p. 14.

Bibliografía

  • Brazill, William (1970). The Young Hegelians. Edinburgh: The University Press.
  • Cesa, Claudio (1972). Studi sulla sinistra hegeliana. Urbino: Universit√† di Urbino.
  • Cornu, Auguste (1934). Moses Hess et la Gauche H√©g√©lienne. Par√≠s: Presses Universitaires de France.
  • Hook, Sidney (1966). From Hegel to Marx. Michigan: University of Michigan Press.
  • Kolakowski, Leszek (1980). Las principales corrientes del marxismo: I. Los fundadores. Madrid: Alianza Editorial.
  • L√∂with, Karl (1964). From Hegel to Nietzche. New York: Holt, Rinehart and Wiston.
  • McLelland, David (1969). The Young Hegelians and Karl Marx. Londres: Macmilla.
  • Rojas, Mauricio (1986). Renovatio Mundi ‚Äď Ess√§er om Marx, marxismen och marxismens kris. Lund: Ekonomisk-historiska f√∂reningen.
  • Rossi, Mario (1971). La izquierda hegeliana. Madrid: Editorial Comunicaci√≥n.

Véanse también


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • Karl Marx ‚ÄĒ Para otros usos del apellido Marx, v√©ase Marx (desambiguaci√≥n). Karl Marx Marx en 1875 ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Georg Wilhelm Friedrich Hegel ‚ÄĒ G. W. F. Hegel Hegel seg√ļn Jakob Schlesinger, 1831 ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Hegelianismo ‚ÄĒ El hegelianismo es el sistema filos√≥fico fundado por Georg Wilhelm Friedrich Hegel, seg√ļn el cual ¬ęlo absoluto¬Ľ, que tambi√©n llama ¬ęidea¬Ľ, se manifiesta evolutivamente bajo las formas de naturaleza y de esp√≠ritu. Contenido 1 Filosof√≠a de la… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Ludwig Feuerbach ‚ÄĒ Ludwig Andreas Feuerbach. Ludwig Andreas Feuerbach (28 de julio de 1804 ‚Äď 13 de septiembre de 1872) fue un fil√≥sofo alem√°n, antrop√≥logo, bi√≥logo y cr√≠tico de la religi√≥n. Es considerado el padre intelectual del humanismo ateo contempor√°neo, tamb ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Max Stirner ‚ÄĒ El texto que sigue es una traducci√≥n defectuosa o incompleta. Si quieres colaborar con Wikipedia, busca el art√≠culo original y mejora o finaliza esta traducci√≥n. Puedes dar aviso al autor principal del art√≠culo pegando el siguiente c√≥digo en su… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Marx y Hegel ‚ÄĒ La relaci√≥n entre el pensamiento revolucionario de Karl Marx y la filosof√≠a de Hegel es uno de los temas m√°s debatidos de la historia moderna de las ideas. Marx mismo reconoci√≥ siempre su deuda intelectual con el famoso fil√≥sofo que hab√≠a… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • hegelianismo ‚ÄĒ (De Hegel, fil√≥sofo alem√°n.) ‚Ėļ sustantivo masculino FILOSOF√ćA Doctrina filos√≥fica creada por Hegel, que defend√≠a el camino ascendente de la conciencia humana, concebida como individuo y como colectividad, desde la conciencia natural y sensible… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • Doctrinas filos√≥ficas ‚ÄĒ Categor√≠a:Doctrinas filos√≥ficas Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Subcategor√≠as Esta categor√≠a incluye las siguientes 22 subcategor√≠as: C [+] ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Milenarismo ‚ÄĒ El milenarismo o quiliasmo[1] es la doctrina seg√ļn la cual Cristo volver√° para reinar sobre la Tierra durante mil a√Īos, antes del √ļltimo combate contra el Mal, la condena del diablo al perder toda su influencia para la eternidad y el Juicio… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • El √ļnico y su propiedad ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda El √ļnico y su propiedad T√≠tulo original Der Einzige und sein Eigentum Autor ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


Compartir el artículo y extractos

Link directo
… Do a right-click on the link above
and select ‚ÄúCopy Link‚ÄĚ

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.