Lupus eritematoso sistémico

Lupus eritematoso sistémico

Lupus eritematoso sistémico
Clasificación y recursos externos

Wikipedia NO es un consultorio médico Aviso médico

Lupus facial rash.jpg
Ilustración del eritema malar clásico del LES.
CIE-10 M32.
CIE-9 710.0
OMIM 152700
DiseasesDB 12782
MedlinePlus 000435
eMedicine med/2228 
MeSH D008180

Sinónimos Lupus eritematoso diseminado.

El lupus eritematoso sistémico (LES o lupus) es una enfermedad autoinmune crónica que afecta al tejido conjuntivo, caracterizada por inflamación y daño de tejidos mediado por el sistema inmunológico, específicamente debido a la unión de autoanticuerpos a las células del organismo y al depósito de complejos antígeno-anticuerpo.[1]

El lupus puede afectar cualquier parte del organismo, aunque los sitios más frecuentes son el corazón, las articulaciones, la piel, los pulmones, los vasos sanguíneos, el hígado, los riñones y el sistema nervioso. El curso de la enfermedad es impredecible, con periodos de crisis alternados con remisión.

El lupus se presenta más comúnmente en asiáticos, africanos y afecta 9 veces más a la mujer que al hombre.[2] Las primeras manifestaciones de la enfermedad se observan frecuentemente entre los 15 y 45 años de edad.[3] Aunque hasta el momento no hay una cura, los síntomas se tratan principalmente con dosis bajas de corticosteroides, inmunodepresores y antipalúdicos como la hidroxicloroquina.[2] Aunque el LES puede resultar fatal para el paciente, con los avances médicos recientes, las muertes se han vuelto excepcionales. En Europa, Estados Unidos y Canadá, la expectativa de vida al cabo de 10 años es de 90%, al cabo de 20 años de un 78%.[4]

Contenido

Etimología

El origen del nombre es desconocido, el término 'lupus' significa ‘lobo’ en latín, tal vez debido a que el rostro inflamado del paciente adopta una gran similitud con la cara arañada de un lobo.[5] La enfermedad normalmente exhibe —en la nariz y las mejillas— un eritema malar con forma de alas de mariposa. De allí "erythro" que deriva del griego ερυθρός, rojo.

Más extraño todavía es el informe de que el término lupus no proviene directamente del latín, sino de un estilo francés de máscara (loup=lobo de carnaval) que las mujeres vestían alrededor de los ojos.[6]

Historia

La historia del lupus eritematoso se puede dividir en tres periodos: el clásico, el neoclásico y el moderno. El periodo clásico comienza cuando la enfermedad fue reconocida por primera vez en la Edad Media y se vio la descripción de la manifestación dermatológica de la enfermedad. El término lupus se atribuye al médico del siglo XII Rogerius, quién lo utilizó para describir el eritema malar clásico. El periodo neoclásico se anunció con el reconocimiento de Móric Kaposi en 1872 de la manifestación sistémica de la enfermedad. El periodo moderno empieza en 1948 con el descubrimiento de las células del lupus eritematoso (aunque el uso de estas células como indicadores de diagnóstico ha sido ahora abandonado en gran parte) y se caracteriza por los avances en nuestro conocimiento de la fisiología patológica y las características clínicas y de laboratorio de la enfermedad, así como los avances en el tratamiento.

La medicación útil para la enfermedad fue descubierta por primera vez en 1894, cuando se divulgó por vez primera que la quinina era una terapia efectiva. Cuatro años después, el uso de salicilatos en conjunción con la quinina demostró ser todavía más beneficioso. Este fue el mejor tratamiento disponible para los pacientes hasta mediados del siglo veinte cuando Hench descubrió la eficacia de los corticoesteroides en el tratamiento del lupus eritematoso sistémico.

Epidemiología

La prevalencia en la población general —dependiendo de la zona— se encuentra entre 4 y 250 casos por cada 100.000 habitantes.

Sin embargo, estas estadísticas varían a través del mundo, encontrándose que en Norteamérica, Asia y en el norte de Europa afecta a 40 de cada 100.000 habitantes, con una mayor incidencia entre la población hispana y afroamericana.

Cerca del 90% de los casos corresponde al grupo de mujeres en edad fértil (Relación mujer/varón: 9/1).

Aparece sobre todo al final de la segunda década de vida del paciente y al principio de la tercera. Solamente en el 10-15% de los casos la enfermedad tiene su comienzo a partir de los 50 años. Asimismo, puede iniciar antes de la pubertad en el 20% de los casos.

Afecta a 1 de cada 4000 personas en Estados Unidos, y las mujeres lo padecen de 5 a 15 veces más a menudo que los hombres. Esta enfermedad parece estar más extendida entre mujeres africanas, asiáticas, hispanas y nativas americanas, pero esto podría deberse a factores socioeconómicos. Las personas con parientes que sufren de lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide o TTP (púrpura tombocitópénica trombótica) tienen un riesgo ligeramente más elevado de padecerlo que la población general. Una persona con uno de los padres o un hermano con la enfermedad tiene un 10% más de posibilidad de desarrollar dicha enfermedad. Sólo el 5% de los niños nacidos de padres con lupus desarrollará la enfermedad.[7]

Etiología

PTPN22, una proteína fosfatasa cuyo gen juega un papel regulador de la respuesta de los linfocitos T y que está implicado en la susceptibilidad al LES.[8]

La causa exacta de la enfermedad es desconocida, y no hay consenso en si es una sola circunstancia o un grupo de enfermedades relacionadas. Sin embargo, al tratarse de una enfermedad autoinmune hay distintos factores que pueden influir en el sistema inmunológico y provocar lupus. Se han supuesto varias hipótesis, entre ellas la genética y la ambiental. La exposición a la luz solar también podría ser un factor provocador de la patología. De hecho, muchos individuos con lupus tienen fotosensibilidad a los rayos ultravioletas. Asimismo, las hormonas, en concreto los estrógenos femeninos, se han propuesto como causantes de la enfermedad. De hecho, se ha observado que las píldoras anticonceptivas pueden acelerar su aparición en mujeres genéticamente predispuestas.

Se cree que es una reacción de hipersensibilidad del tipo III (enfermedad del suero), que se caracteriza por la producción de anticuerpos que actúan en contra de los componentes nucleares de las propias células. Hay tres mecanismos por los cuales se piensa que el lupus se desarrolla.

Genética

El primer mecanismo en la aparición del LES puede que sea por predisposición genética. Las investigaciones indican que el lupus eritematoso sistémico puede tener un vínculo genético.[9] A pesar de que el lupus corre en familias, no se ha identificado un gen causal. De hecho, son varios los genes que necesitan verse afectados para que la predisposición del individuo para desarrollar lupus se vea afectada con el contacto con factores ambientales, y los genes más importantes se localizan en el cromosoma 16. Estos genes pueden producirse aleatoriamente o ser el resultado de una herencia. Además, quien sufre de LES presenta alterados los sitios vinculantes del gen RUNX-1, que puede ser la causa o contribuir (o ambas cosas a la vez) a este estado. La alteración de los lugares vinculados del RUNX-1 también se ha encontrado en pacientes con psoriasis y artritis reumatoide. Otros genes que contienen variantes para el LES incluyen IRF5—el gen del interferón—,[10] PTPN22,[11] STAT4,[12] CDKN1A, ITGAM,[12] BLK—una tirosincinasa—,[10] TNFSF4[13] y BANK1—un regulador de la señalización celular—.[10]

Causas ambientales

El segundo mecanismo de iniciación de la enfermedad del lupus puede deberse a factores medioambientales. Estos factores no sólo pueden agravar el estado de un lupus ya existente, sino que también pueden desencadenar un inicio de la enfermedad. Entre las causas de este tipo se incluyen ciertos medicamentos (como algunos antidepresivos y antibióticos), estrés extremo, exposición a los rayos solares (ultravioleta), ciertas hormonas e infecciones. Algunos investigadores se han esforzado en encontrar una conexión entre ciertos agentes infecciosos (virus y bacterias), pero no se ha podido vincular consistentemente ningún patógeno a la enfermedad.

Se ha demostrado que la luz ultravioleta puede desencadenar un eritema fotosensible característico en pacientes con lupus y algunas evidencias apuntan a que la luz ultravioleta pueda ser capaz de alterar la estructura del ADN, conllevando a la formación errática de anticuerpos. Las hormonas sexuales como el estrógeno juegan un papel importante en la aparición del LES y se ha observado que su aparición en la edad reproductiva es 10 veces mayor en mujeres que hombres.[9] Se ha especulado que los implantes de mama basado en silicona insitan la producción de anticuerpos anti-colágeno, pero no hay evidencias aún de una asociación entre dichos implantes y el LES.[14] Igualmente, son pocas las evidencias que involucren el lapiz labial con el lupus.[15] [16]

Lupus inducido por medicamentos

Finalmente, hay un lupus inducido por medicamentos.[9] Es un estado reversible que normalmente se produce en pacientes que han sido tratados de una enfermedad a largo plazo, al menos 3 a 6 meses.[17] El lupus inducido por drogas imita al lupus sistémico. Generalmente, una vez que el paciente ha dejado la medicación que desencadenó el episodio, no se repiten ni signos ni síntomas de lupus. Hay cerca de 40 medicamentos actualmente en uso que pueden causar este estado, si bien las drogas más comunes son la procainamida, la hidralacina y la quinidina.[17]

Fisiopatología

La patogénesis del lupus eritematoso sistémico no está completamente dilucidada, aunque se sabe que es una enfermedad cuyo resultado es una respuesta inmunitaria hiperactiva que ataca a las células y tejidos con mecanismos de iniciación multifactoriales.[2] Una de las manifestaciones celulares evidentes es un trastorno en el proceso de muerte celular denominado «apoptosis», así como en el aclaramiento o depuración de estas células apoptóticas por parte de un sistema de macrófagos especializados.[18] Ciertos factores ambientales también son capaces de dar inicio, por razones desconocidas, a los eventos autoinmunes del LES.

Anomalías en apoptosis

En los ganglios linfáticos, ciertos macrófagos se encargan de ingerir linfocitos apoptóticos (recuadro de la derecha). En el LES, la ausencia de estos macrófagos conlleva a la apoptosis sin fagocitosis exponiendo el material celular a reconocimiento autoantigénico,[19] activando a otros linfocitos B en contra de sus propias células.[12]

Alteraciones en los mecanismos que normalmente regulan la apoptosis, incluyendo la participación de varias proteínas como fas y bcl-2, provocando la aparición de linfocitos autorreactivos.[9] Otras alteraciones relacionadas en estudio incluyen:

  • La apoptosis en los monocitos y los queratinocitos produce mayor exposición antigénica
  • El incremento de la expresión de las proteínas Fas por los linfocitos B y los linfocitos T
  • Hay correlación entre índice apoptósico de linfocitos y la actividad de la enfermedad

Los macrófagos de cuerpo tingible son unas células fagocíticas grandes en los núcleos germinales de los ganglios linfáticos. Son células que expresan la proteína CD68, uno de los cúmulos de diferenciación sobre la membrana celular.[20] Estas células normalmente engullen los linfocitos B que han experimentado apoptosis después de una hipermutación somática. En algunos pacientes con lupus eritematoso sistémico, se pueden encontrar significativamente pocos macrófagos de cuerpo tingible, y estas células raramente contienen material de células B apoptóticas. Esto quiere decir que las células B reactivas experimentan un aumento de su supervivencia. Además, los núcleos apoptóticos no ingeridos pueden encontrarse fuera de los macrófagos del cuerpo tingible, lo que representa una amenaza a la tolerancia de linfocitos B y linfocitos T, asociado a un incremento en la liberación de autoanteigenos.[21]

Por su parte, las células dendríticas en el núcleo germinal pueden recopilar por endocitosis los productos de células muertas, procesarlo como material antigenético y presentarlo luego a los linfocitos T, activándolos.[19] Además, la cromatina de la célula apoptótica y los núcleos pueden sujetarse a la superficie de células foliculares dendríticas y hacer que este material esté disponible para activar a otros linfocitos B que pueden adquirir aleatoriamente especificación propia a través de hipermutación somática. Por lo tanto, dentro de los autoanticuerpos que se unen a las células apoptóticas se encuentran la anticromatina y los antifosfolípidos.[18]

Un proceso análogo ocurre en la piel, cuando la apoptosis de queratinocitos inducida por la luz UV conlleva a la liberación consecuente de mediadores de la inflamación y producción de autoanticuerpos por antígenos de las células apoptóticas.[12] [19]

Deficiencia en la depuración como posible origen del LES

Los defectos en la depuración de células apoptóticas es una de las posibles explicaciones de ciertas enfermedades autoinmunes como el Lupus Eritematoso Sistémico.

Además de las causas mencionadas anteriormente, la remoción deficiente de las células moribundas es una vía potencial para el desarrollo de esta enfermedad autoinmune.[19] Esto incluye la deficiente actividad fagocítica de los monocitos, los componentes del suero faltantes o ineficientes, además de la apoptosis incrementada. Ciertas proteínas como la C1q y la ADNasa I se han visto involucradas en la ineficiente depuración de células evanescientes.[22] Se ha demostrado también un aumento en la expresión de las moléculas de adhesión VCAM-1 e ICAM-1 en lesiones de lupus eritematoso.[23]

Los monocitos aislados de la sangre venosa periférica de víctimas del LES muestran una expresión reducida de las moléculas de superficie CD44, envueltas en la respuesta a las células apoptóticas.[24] La mayor parte de estos monocitos, así como algunos de los macrófagos de cuerpo tingible, que se encuentran en los centros germinales de los ganglios linfáticos, muestran una morfología definitivamente diferente: son más pequeños y malformados. Ellos, también, son escasos y mueren antes.

Los componentes del suero, tales como los factores de complemento, proteína C reactiva y algunas glicoproteínas, son, además, decisivamente importantes para un eficiente funcionamiento de la fagocitosis. En el LES, a menudo, estos componentes ‘escasean’ o son ineficaces y, con ellos, la fagocitosis.[24]

La depuración de las células apoptóticas tempranas es una función importante en los organismos multicelulares. Si esta capacidad está dañada, conduce a un progreso del proceso de apoptosis y, finalmente, a la necrosis secundaria de las células. Las células necróticas que han perdido la integridad de sus membranas presentan fragmentos nucleares como potenciales autoantígenos, así como señales de peligro internas, induciendo la maduración de las células dendríticas.[19] La aparición incrementada de las células apoptóticas, también, simula una depuración ineficaz. Una «depuración ineficaz» es también provocada por la aparición de un alto número de células apoptóticas, también una característica del LES. Un aumento de la tasa de apoptosis, por lo tanto, produce la maduración de las células dendríticas y, también, la presentación de antígenos intracelulares de las células apoptóticas muertas o de las necróticas secundarias mediante sus moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad.

La autoinmunidad, posiblemente, resulta por la prolongada exposición a los autoantígenos nucleares e intracelulares originados en las difuntas células apópticas y necróticas secundarias y que son tomadas por células fagocitarias que normalmente no participan en la depuración de las mismas.[22] La tolerancia inmunológica de las células B y T para las células apópticas se pierde y los linfocitos son activados por estos autoantígenos; la inflamación y la producción de autoanticuerpos es iniciada por las células plasmáticas, lo que resulta en un cuadro clínico inflamatorio típico del LES y que afecta al cuerpo entero.[22] Este defecto en la depuración de las células apoptóticas, también, fue encontrado en pacientes con lupus eritematoso cutáneo.[19]

Sistema inmunitario y del complemento

El lupus eritematoso sistémico se asocia a defectos en lectinas y el sistema del complemento clásico. Los autoanticuerpos en contra de las proteínas de la membrana nuclear nRNP A y nRNP C suelen producir motivos ricos en prolina que, una vez unidos a sus respectivos epítopos, tienden a saltar a otros motivos conformacionales, sugiriendo una similitud y reacción cruzada entre las configuraciones dianas del autoanticuerpo nRNP y Sm. Esa similitud conformacional es característica en pacientes con lupus y puede explicar la universalidad sistémica en el ataque autoinmune de la enfermedad.[25]

Cuadro clínico

Síntomas posibles del LES[26]
Síntoma Estadiaje
Dolor articular 85%
Quejas generales
(cansancio, astenia …)
84%
Lesiones en la piel 81%
Diagnósticos renales 77%
Artritis 63%
Síndrome de Raynaud 58%
Quejas diversas del sistema nervioso central 54%
Cambios a nivel de mucosa 54%
Quejas gastrointestinales 47%
Inflamación pleural 37%
Enfermedad de los ganglios linfáticos 32%
Inflamación del pericardio 29%
Compromiso pulmonar 17%
Inflamación muscular 5%
Inflamación del músculo del corazón 4%
Pancreatitis 4%

Inicialmente el lupus puede afectar prácticamente cualquier órgano o sistema, o bien tener carácter multisistémico. La gravedad varía entre leve e intermitente o persistente y fulminante.

Los síntomas generales son: cansancio, malestar general, fiebre, anorexia, adelgazamiento, dolores articulares y musculares y fatiga física.[27] Ya que a menudo se ven también en otras enfermedades, estos signos y síntomas no forman parte del criterio diagnóstico para determinar el lupus eritematoso sistémico. Cuando se dan conjuntamente con otros signos y síntomas, sin embargo, se consideran sugestivos.

Manifestaciones dermatológicas

Al menos el 30% de los pacientes presenta alguno de los síntomas dermatológicos (y el 65% sufre esos síntomas en algún momento). Entre el 30% y el 50% sufren el clásico eritema malar (erupción en la mejilla) con forma de alas.[3] "La erupción malar es una erupción eritematosa fija, plana o elevada que afecta a mejillas y puentes de la nariz, y que con frecuencia afecta a la barbilla y pabellones auriculares".[4]

Exantema maculopapuloso difuso que predomina en zonas expuestas al sol e indica exacerbación de la enfermedad.[5] Es poco frecuente que estas erupciones causen ampollas o queden en carne viva.[27]

La pérdida de pelo puede ser irregular, aunque también puede ser difusa. En lupus eritematoso sistémico vuelve a crecer, en LED (lupus eritematoso discoide) no.[6]

Urticaria, edema periorbitario, lesiones ampollosas, eritema multiforme, lesiones de tipo liquen plano y paniculitis.

El lupus eritematoso discoide (20%) puede provocar verdaderas desfiguraciones ya que se presentan atrofias y cicatrizaciones que provocan perdida de anexos. Estas lesiones tienen bordes elevados, presentan descamación y taponamiento folicular. En cambio, las lesiones cutáneas del LES son fotosensibles y adoptan forma anular, psoriasiforme que no cicatrizan. A veces se presentan lesiones cutáneas vasculíticas del tipo de púrpura, ulceras, gangrena digital. Las ulceras superficiales y ligeramente dolorosas en la boca y la nariz son frecuentes en los enfermos con lupus.

Manifestaciones musculoesqueléticas

El 90% de los pacientes con lupus presentan inflamaciones articulares,[27] generalmente en las pequeñas articulaciones de las manos y la muñecas normalmente afectadas, aunque también puede darse en cualquier otra articulación. Al contrario que la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico no es una patología que normalmente destruya el hueso, sin embargo, las deformidades causadas por la enfermedad pueden llegar a ser irreversibles en al menos el 20% de los pacientes.

La mayoría padece artritis intermitente con tumefacción fusiforme y simétrica de las articulaciones. Las articulaciones más afectadas son las interfalángicas proximales, metacarpofalángicas de manos, muñecas y rodillas. Suele acompañarse de hinchazón difusa de manos y pies, y tenosinovitis. Las deformidades articulares son infrecuentes, 10% presenta una deformidad en cuello de cisne, y una desviación cubital de más MCF. Las erosiones son raras, se pueden observar nódulos subcutáneos.

La necrosis isquémica de los huesos es una causa frecuente de dolor en la cadera, rodilla y el hombro en pacientes tratados con glucocorticoides.

Manifestaciones gastrointestinales

  • Dolor abdominal
  • Pancreatitis aguda que puede ser grave.
  • Arteritis mesentérica
  • Ascitis en un 10%
  • Úlcera péptica
  • Apendicitis
  • Diverticulitis
  • Náuseas, diarreas y molestias inespecíficas (peritonitis lúpica).
  • Vasculitis intestinal muy peligrosa con dolor abdominal espasmódico de naturaleza aguda, vómitos y diarrea. Puede llegar a perforar los intestinos.
  • Hepatomegalia (30%)

Manifestaciones hematológicas

Anemia y deficiencia de hierro se desarrollan en al menos la mitad de los pacientes. Bajo nivel plaquetario y del recuento de los glóbulos blancos se puede dar debido a la enfermedad o a los efectos secundarios del tratamiento farmacológico. Trombosis en vasos de cualquier calibre.

Los anticuerpos frente a fosfolípidos (anticoagulante lúpico y anticardiolipina) se asocian a la vasculitis y a la trombosis.

Puede haber embolos a cerebro por la endocarditis de Libman-Sacks. Puede desarrollarse una enfermedad degenerativa de las arterias coronarias, debido a la exposición de los vasos a los inmunocomplejos y a la hiperlipidemia secundaria a tratamiento con glucocorticoides

El anticoagulante lúpico y la anticardiolipina provocan trombocitopenia, coagulación venosa o arterial recidivante, abortos recurrentes y valvulopatía. AL asociado con hipoprotombinemia o trombocitopenia provoca hemorragias. Pueden aparecer anticuerpos contra los factores de la coagulación VIII y IV el lupus tambien aparce en el escroto

Manifestaciones cardíacas

Los pacientes con lupus suelen presentar inflamación en varias partes del corazón:

La endocarditis del lupus eritematoso sistémico es característicamente no infecciosa, denominada endocarditis de Libman-Sacks, e implica tanto a la válvula mitral como a la tricúspide. Puede haber insuficiencia valvular asociada.

La arterioesclerosis es mucho más frecuente y avanza mucho más rápido en pacientes con lupus eritematoso sistémico que en la población general.[28] La pericarditis es la manifestación más frecuente del lupus cardiaco. Puede haber taponamiento por derrame pericárdico. La miocarditis puede llevar a arritmia, muerte súbita e ICC (insuficiencia cardiaca crónica). Puede haber infarto cardiaco por vasculitis.

Manifestaciones renales

La hematuria o proteinuria indoloras suelen presentarse como único síntoma renal. Debido al temprano reconocimiento y control del lupus eritematoso sistémico, la última etapa de la afectación renal se da en menos del 5% de los paciente.

Casi todos los pacientes con lupus presentan depósitos de inmunoglobulina en los glomérulos, pero solo la mitad padece nefritis clínica, definida por proteinuria.

Al inicio asintomáticos y después edema del síndrome nefrótico.

Análisis de orina (hematuria, cilindruria y proteinuria).

Manifestaciones neurológicas

Alrededor del 10% de los pacientes suele presentar convulsiones o psicosis. Una tercera parte puede dar positivo en un test por anomalías en el fluido cerebroespinal.

El lupus eritematoso sistémico puede afectar encéfalo, meninges, médula espinal, nervios craneales y periféricos. Puede provocar:

  • Disfunción cognitiva leve (más frecuente).
  • Cefalea (migrañoso o inespecífico)
  • Crisis convulsivas de cualquier tipo.
  • Depresión y ansiedad.

Anomalías de los linfocitos T

Las anomalías en linfocitos T señaladas se asocian con el lupus eritematoso sistémico, incluyendo déficit de CD45 fosfatasa, incremento del CD40 ligand. También asociado con el LES es el incremento del FceRIg, que reemplaza la cadena TCR z, que es deficiente en algunos pacientes de LES. Otras anomalías incluyen:

  • nivel de calcio incrementado y sostenido en linfocitos T
  • incremento moderado del inositol trifosfato
  • reducción del PKC phosphorylation
  • reducción del Ras señalado-MAPA-kinase-cascada
  • deficiencia de la actividad de la proteína kinase A I.

Manifestaciones pulmonares

Las manifestaciones más frecuentes son: pleuresía,[27] que es una inflamación y una acumulación excesiva de líquido en las membranas que envuelven los pulmones y derrame pleural. La neumonitis lúpica causa disnea, fiebre y tos. En la radiografía se muestran infiltrados migratorios y atelectasia segmentaría. Los infiltrados en LES son más frecuentes por infección.

Manifestaciones oculares

  • Ceguera permanente por vasculitis retiniana.
  • Conjuntivitis
  • Epiescleritis
  • Neuritis óptica
  • Síndrome seco.

El síndrome de Evans puede presentarse durante la exacerbación del lupus, complicando una hospitalización.

Diagnóstico

No existe una prueba inequívoca para el diagnóstico del lupus, con lo que se basa en la clínica y los hallazgos analíticos. Los criterios del ACR tienen una sensibilidad de 96% y especificidad de 96%. La elevación del anticuerpo antinuclear (ANA) a títulos de 1:40 o > es el criterio diagnostico más sensible. Más del 99% de pacientes con lupus tienen una elevación de ANA. Aunque una proporción significativa de pacientes puede tener ANA negativos al inicio de la enfermedad.

Algunos médicos hacen el diagnóstico según los criterios de clasificación ACR (véase más abajo). Los criterios, sin embargo, se establecieron principalmente para usarse en la investigación científica (es decir, inclusión en una prueba aleatoria controlada), y los pacientes pueden tener lupus a pesar de que nunca se hayan encontrado con los síntomas. Los anticuerpos antinucleares testados y los anticuerpos antinucleares anti-ENA forman el pilar principal de un estudio serológico para lupus. Los anticuerpos antifosfolípidos se dan más a menudo en LES, y pueden predisponer a la trombosis. Más específico es el anticuerpo anti-smith. Otros estudios rutinarios efectuados en presuntos LES son los niveles del sistema del complemento (niveles bajos sugieren consumo por parte del sistema inmunitario, electrolitos y función renal (trastornada si el riñón está afectado), enzimas del hígado y un recuento completo de la sangre.

Se han encontrado evidencias que sugieren que el LES puede tener incidencia en el cáncer a pulmón y cáncer de testículo.

Clasificación

El Colegio de Reumatología de EE. UU. estableció once criterios en 1982[7], que se revisaron en 1997[8], como instrumento de clasificación para poner en funcionamiento la definición de LES en las pruebas clínicas. No tenían la intención de ser usados para diagnosticar pacientes individuales y no hicieron bien en este trabajo. Un paciente debe presentar cuatro de los once síntomas, ya sea simultáneamente o en serie, durante un determinado periodo de observación, para ser clasificados como LES – para las propuestas de inclusión en pruebas clínicas.

  • Erupción malar (en las mejillas)
  • Erupción discoide (manchas rojas levantadas con escamas queratósicas adherentes y taponamiento folicular; puede ocurrir cicatrización atrófica en viejas heridas)
  • Fotosensibilidad (erupción cutánea como resultado de una reacción adversa a la luz solar)
  • Úlceras orales
  • Artritis
  • Afectación Renal (Más de 0,5g/día de proteína en la orina, o restos de células vistos en la orina bajo un microscopio)
    • proteinuria persistente > 0,5 g/24 h o +++ o
    • cilindros celulares (pueden estar formados por glóbulos rojos o hemoglobina, granulares, tubulares o mixtos)
  • Neurológico:
    • Convulsiones o
    • Psicosis
  • Serositis
    • Pleuritis (inflamación de la membrana de los pulmones) o
    • Pericarditis (inflamación de la membrana del corazón)
  • Hematológicos
    • Anemia hemolítica (bajo recuento de glóbulos rojos) con reticulosis o
    • leucopenia (bajo recuento de glóbulos blancos) o
    • linfocitopenia (bajo recuento de linfocitos) o
    • trombocitopenia (bajo nivel plaquetario)
  • Inmunológicos:
    • Anticuerpos anti-ADN o
    • Anticuerpos anti-Sm o
    • falso positivo en estudio serológico para sífilis (VRDL falso por 6 meses) o anticuerpos antifosfolípidicos positivos.
  • Estudio fluorescente de anticuerpos antinucleares positivo (ANA positivos)

Algunos pacientes pueden tener LES sin presentar cuatro de los síntomas y el LES se asocia a otras manifestaciones además de las mencionadas en el cuadro. El Dr. Graham R.V. Hughes, una autoridad del lupus en Reino Unido, publicó un cuadro alternativo para diagnosticar el LES[9].

Tratamiento

El lupus es una enfermedad crónica que no tiene cura. Hay, sin embargo, algunos medicamentos, como los corticoesteriodes y los inmunosupresores que pueden controlar la enfermedad y prevenir brotes. Los brotes se tratan normalmente con esteroides, con fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad para contener el proceso de la enfermedad, reduciendo la necesidad de esteroides y prevenir brotes. Los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad actualmente en uso son los antimaláricos (p.e. hidroxicloroquina), la azatioprina y el micofenolato. La ciclofosfamida se usa para nefritis severa u otras complicaciones de órganos dañados. Los pacientes que requieren esteroides frecuentemente pueden desarrollar obesidad, diabetes y osteoporosis. De ahí que los esteroides sean evitados siempre que sea posible. Medidas tales como evitar los rayos solares (para prevenir problemas derivados de la fotosensibilidad) pueden también tener algún efecto. Otros inmunosupresores y trasplantes autólogos de células de la médula ósea están siendo investigados.

En aquellos casos en los que los anteriores tratamientos han fracasado, se recurre al Ritubximab. Este medicamento que elimina los linfocitos B, aunque se utliza principalmente frente a la leucemia, ha ganado mucho peso como al tratamiento del lupus refractario.[29]

Pronóstico

En la década de los 50, la mayoría de los pacientes diagnosticados de LES vivían menos de cinco años. Los avances en diagnosis y tratamiento han aumentado la supervivencia al punto en que más del 90 % de los pacientes ahora sobrevive más de diez años y muchos pueden vivir relativamente sin presencia de síntomas. La causa más común de muerte es la infección debido a la inmunosupresión como resultado de los medicamentos usados para controlar la enfermedad. El pronóstico es normalmente peor para hombres y niños que para mujeres. Afortunadamente, si los síntomas siguen presentes después de los 60 años de edad, la enfermedad tiende a tomar un curso más benigno. [10]

Referencias

  1. James, William; Berger, Timothy; Elston, Dirk (2005). Andrews' Diseases of the Skin: Clinical Dermatology. (10th ed.). Saunders. ISBN 0-7216-2921-0.
  2. a b c [MedlinePlus] (febrero de 2009). «Lupus eritematoso sistémico» (en español). Enciclopedia médica en español. Consultado el 9 de julio de 2009.
  3. LUPUS FOUNDATION OF AMERICA. «Estadísticas del LES» (en inglés). Consultado el 2009-07-07.
  4. Harrison's Internal Medicine (17th ed. Chapter 313). «Systemic Lupus Erythematosus: Patient Outcomes, Prognosis, and Survival». Consultado el 9 de julio de 2009.
  5. Stobo, John D.; David B. Hellmann, Paul W. Ladenson, Thomas A. Traill y Brent G. Petty (1996). The principles and practice of medicine, 23va edición (en español), McGraw-Hill Professional, pp. 197. ISBN 0838579639.
  6. Quevauvilliers; Léon Perlemuter (2004). Diccionario de Enfermeria Enciclopedia practica, 2da edición (en español), Elsevier, España, pp. 486. ISBN 8445812513.
  7. «Kids Speak Out about Lupus» (en inglés). Lupus foundation of America. Consultado el 3 de mayo de 2008 de 2008.
  8. Rueda, Blanca; Gisela Orozco; Elena Sánchez; Javier Oliver y Javier Martín (marzo de 2008). «Monográfico: Enfermedades sistémicas autoinmunitarias.» Reumatología clínica. Vol. 4. n.º 1. Consultado el 9 de julio de 2009. «Este gen está implicado en la susceptibilidad a diversas enfermedades autoinmunitarias como el LES, la diabetes mellitus tipo 1 (DM1) y la artirits reumatoide, en la que la asociación con el gen PTPN22 se ha convertido en la más sólida y repetida después de la asociación con los genes HLA.»
  9. a b c d Behrman, Richard E.; Robert M Kliegman, Hal B. Jenson (2004). «Capítulo 148: Lupus eritematoso sistémico», Nelson Tratado de Pediatria, 17 edición, McGraw-Hill, pp. 809-810. ISBN 8481747475.
  10. a b c Alarcón Riquelme ME. Genética del lupus eritematoso generalizado. ¿Qué se sabe y a dónde se va? (artículo completo disponible en español). Reumatol Clin. 2009. doi:10.1016/j.reuma.2009.01.002
  11. Federación Española de Lupus (Noticias). Marián Suárez-Gestal, premio al mejor Abstract en EULAR. Su trabajo sobre Lupus Eritematoso Sistémico permite conocer mejor la patología (en español). Último acceso 10 de julio, 2009
  12. a b c d Cervera, Ricard; Juan Jiménez-Alonso. Avances en lupus eritematoso sistémico (en español). Marge Medica Books, pp. 23. ISBN 8486684927.
  13. Deborah S, Cunninghame Graham; y col. (2008). «Polymorphism at the TNF superfamily gene TNFSF4 confers susceptibility to systemic lupus erythematosus» Nature Genetics. Vol. 40. n.º 1. pp. 83 - 89. doi:10.1038/ng.2007.47. Consultado el 9 de julio de 2009.
  14. Gómez Gil, Esther; Isabel Esteva de Antonio (2006). Ser transexual (en español). Editorial Glosa, S.L., pp. 225. ISBN 8474292670.
  15. Burry, J. (1969). «Lipstick and lupus erythematosus» New England Journal of Medicine. Vol. 281. pp. 620–621.
  16. Wang J, Kay AB, Fletcher J, Formica MK & McAlindon TE (2008). «Is lipstick associated with the development of systemic lupus erythematosus (SLE)?» Clinical Rheumatology. Vol. 29. n.º 9. pp. 1183–1197. DOI 10.1007/s10067-008-0937-6.
  17. a b [MedlinePlus] (mayo de 2009). «Lupus eritematoso inducido por medicamentos» (en español). Enciclopedia médica en español. Consultado el 9 de julio de 2009.
  18. a b Navarrete, Carmen Luz; Ibáñez, Carolina (2008). «Rol de la Apoptosis en la Fisiopatología del Lupus Eritematoso Sistémico» Revista Chilena de Reumatología. Vol. 24. n.º 1. ISSN , 30-38.
  19. a b c d e f Gaipl, Udo S.; , Luis E. Munoz, Gerhard Grossmayer, Kirsten Lauber, Sandra Franz, Kerstin Sarter, Reinhard E. Voll, Thomas Winkler, Annegret Kuhn, Joachim Kalden, Peter Kern and Martin Herrmann (Marzo-Mayo de 2007). «Clearance deficiency and systemic lupus erythematosus (SLE)» (en inglés). Journal of Autoimmunity. Vol. 28. n.º 2-3. pp. 114-121. ElsevierDOI 10.1016PMID 17368845. j.jaut.2007.02.005. Consultado el 11 de julio de 2009.
  20. CARVALHO, Lina e FREITAS, Sara. Vasculite e padrão de panbronquiolite difusa no lúpus eritematoso sistémico: Caso clínico. Rev Port Pneumol. [online]. mar. 2007, vol.13, no.2 [citado 11 Julho 2009], p.267-274. Disponível na World Wide Web: [1]. ISSN 0873-2159.
  21. Gutiérrez Martín, Carmen; José Bernardino Díaz López y Jesús Gómez Arbesú (2006). Lupus eritematoso sistémico para médicos de atención primaria (en español). Universidad de Oviedo, pp. 41. ISBN 8483175568.
  22. a b c Gaipl, Udo S.; Voll RE, Sheriff A, Franz S, Kalden JR, Herrmann M. (Abril de 2005). «Impaired clearance of dying cells in systemic lupus erythematosus.» (en inglés). Autoimmun Rev.. Vol. 4. n.º 4. pp. 189-94. ElsevierPMID 15893710. Consultado el 11 de julio de 2009.
  23. VILLARROEL DORREGO, Mariana. Moléculas de Adhesión y su Importancia en Odontología. Revisión de la Literatura. Acta odontol. venez. [online]. dic. 1999, vol.37, no.3 [citado 11 Julio 2009], p.188-192. Disponible en la World Wide Web: [2]. ISSN 0001-6365.
  24. a b Cairns, A.; A Crockard, J McConnell, P Courtney y A Bell (Octubre de 2001). «Reduced expression of CD44 on monocytes and neutrophils in systemic lupus erythematosus: relations with apoptotic neutrophils and disease activity» (en artículo completo disponible en inglés). Ann Rheum Dis 2001;60:. Vol. 60. n.º 10. pp. 950–955. ElsevierDOI 10.1136PMID 1753388. Consultado el 11 de julio de 2009.
  25. Poole BD, Schneider RI, Guthridge JM, et al. (February de 2009). «Early targets of nuclear RNP humoral autoimmunity in human systemic lupus erythematosus» Arthritis Rheum.. Vol. 60. n.º 3. pp. 848–859. DOI 10.1002/art.24306PMID 19248110.
  26. Hettenkofer, Hans-Jürgen [Hg.]: Rheumatologie. Stuttgart: Thieme Verlag, 1998, S. 91
  27. a b c d Manual Merck de Información Médica para el Hogar (2005-2008). «Enfermedades de las articulaciones y del tejido conectivo» (en español). Sección 5: Trastornos de los huesos, las articulaciones y los músculos. Consultado el 9 de julio de 2009.
  28. (Asanuma “et al” 2003, Bevra 2003, Roman “et al” 2003).
  29. Sabugo, Francisca; Carolina Llanos; Lilian Soto; Jorge Gutiérrez; Miguel Cuchacovich. (junio de 2005). «Uso del rituximab(anticuerpo monoclonal anti-CD20) en lupus eritematoso sistémico refractario a tratamiento: Caso clínico» Revista médica de Chile. n.º 133. pp. 681-684. Consultado el 3 de octubre de 2009.
  • Yu Asanuma, Annette Oeser, B.S., Ayumi K. Shintani, Ph.D., M.P.H., Elizabeth Turner, M.D., Nancy Olsen, M.D., Sergio Fazio, M.D., Ph.D., MacRae F. Linton, M.D., Paolo Raggi, M.D., and C. Michael Stein, M.D.: “Premature coronary-artery atherosclerosis in systemic lupus erythematosus”. New England Journal of Medicine, volumen 349, 18 dic 2003, pág. 2407-2414 (Resumen).
  • Bevra Hannahs Hahn, M.D.|Title=Systemic lupus erythematosus and accelerated atherosclerosis New England Journal of Medicine Volumen 349 18 Dic 2003 Pág. 2379-2380 Extracto
  • Mary J. Roman, M.D., Beth-Ann Shanker, A.B., Adrienne Davis, A.B., Michael D. Lockshin, M.D., Lisa Sammaritano, M.D., Ronit Simantov, M.D., Mary K. Crow, M.D., Joseph E. Schwartz, Ph.D., Stephen A. Paget, M.D., Richard B. Devereux, M.D., and Jane E. Salmon, M.D. Prevalence and correlates of accelerated atherosclerosis in systemic lupus erythematosus New England Journal of Medicine Volumen 349 18 Dic 2003 Pág. 2399-2406 Resumen

Enlaces externos

Obtenido de "Lupus eritematoso sist%C3%A9mico"

Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • lupus eritematoso sistémico — enfermedad multisistémica de causa desconocida aunque se supone de tipo autoinmume que puede afectar o no a la piel. La manifestación cutánea principal es un eritema en forma de alas de mariposa que afecta el dorso de la nariz y los pómulos, con… …   Diccionario médico

  • lupus eritematoso — dermatitis inflamatoria, de causa no conocida que se manifiesta de diversas formas y puede afectar a cualquier órgano imagen clínica [véase http://www.iqb.es/diccio/l/lu.htm#lupus eritematoso] Diccionario ilustrado de Términos Médicos.. Alvaro… …   Diccionario médico

  • lupus eritematoso diseminado — m. inmun. Enfermedad en la que se produce una disminución de los linfocitos T supresores y la consecuente desregulación de los linfocitos B; esta alteración conlleva la producción excesiva de anticuerpos, que serían los responsables de las… …   Diccionario médico

  • Lupus eritematoso neonatal — Este artículo o sección tiene un estilo difícil de entender para los lectores interesados en el tema. Si puedes, por favor edítalo y contribuye a hacerlo más accesible para el público general, sin eliminar los detalles técnicos que interesan a… …   Wikipedia Español

  • lupus eritematoso — Una de dos enfermedades autoinmunes inflamatorias, ambas más comunes en las mujeres. En el tipo discoide, que es una enfermedad cutánea, aparecen placas rojizas con escamas pardo grisáceas en los pómulos y el puente nasal (a menudo en patrón de… …   Enciclopedia Universal

  • Lupus — Para otros términos denominados lupus, véase Lupus (desambiguación). Lupus Eritematoso Sistémico Ilustración del eritema malar clásico del LES. Clasificaci …   Wikipedia Español

  • Lupus (desambiguación) — El término Lupus (del latín lupus, lobo), puede referirse a: El lupus eritematoso sistémico, una enfermedad autoinmune. El lupus eritematoso neonatal, una enfermedad en recién nacidos. Lupus vulgaris, infección de la piel. Personas San Lupus de… …   Wikipedia Español

  • LES — Lupus eritematoso sistémico …   Diccionario de siglas médicas y otras abreviaturas

  • Endocarditis — Saltar a navegación, búsqueda Endocarditis Clasificación y recursos externos Aviso médico …   Wikipedia Español

  • Inmunofluorescencia — Microfotografía de un corte histológico de piel humana preparado por inmunofluorescencia directa utilizando un anticuerpo anti IgA. La piel proviene de un paciente con púrpura de Henoch Schonlein: Los depósitos de IgA se encuentran en las paredes …   Wikipedia Español


Compartir el artículo y extractos

Link directo
Do a right-click on the link above
and select “Copy Link”

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.