Maremoto

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Maremoto

Maremoto

Esquema de un maremoto

Tsunami (del japon√©s tsu, ¬ępuerto¬Ľ o ¬ębah√≠a¬Ľ, y nami, ¬ęola¬Ľ; literalmente significa gran ola en el puerto) es una ola o un grupo de olas de gran energ√≠a y tama√Īo que se producen cuando alg√ļn fen√≥meno extraordinario desplaza verticalmente una gran masa de agua. Se calcula que el 90% de estos fen√≥menos son provocados por terremotos, en cuyo caso reciben el nombre, m√°s preciso, de maremotos tect√≥nicos. La energ√≠a de un tsunami depende de su altura (amplitud de la onda) y de su velocidad. La energ√≠a total descargada sobre una zona costera tambi√©n depender√° de la cantidad de picos que lleve el tren de ondas (en el reciente maremoto del Oc√©ano √ćndico hubo 7 picos). Este tipo de olas remueven una cantidad de agua muy superior a las olas superficiales producidas por el viento.

Contenido

Términos

Antes, el término tsunami también sirvió para referirse a las olas producidas por huracanes y temporales que, como los maremotos, podían entrar tierra adentro, pero éstas no dejaban de ser olas superficiales producidas por el viento, aunque se trata aquí de un viento excepcionalmente poderoso.

Tampoco se deben confundir con la ola producida por la marea conocida como macareo. √Čste es un fen√≥meno regular y mucho m√°s lento, aunque en algunos lugares estrechos y de fuerte desnivel pueden generarse fuertes corrientes.

La mayor√≠a de los tsunamis son originados por terremotos de gran magnitud bajo la superficie acu√°tica. Para que se origine un maremoto el fondo marino debe ser movido abruptamente en sentido vertical, de modo que una gran masa de agua del oc√©ano es impulsada fuera de su equilibrio normal. Cuando esta masa de agua trata de recuperar su equilibrio genera olas. El tama√Īo del tsunami estar√° determinado por la magnitud de la deformaci√≥n vertical del fondo marino entre otros par√°metros como la profundidad del lecho marino. No todos los terremotos bajo la superficie acu√°tica generan maremotos, sino s√≥lo aquellos de magnitud considerable y su hipocentro se genera en el punto de profundidad adecuado.

Un maremoto tect√≥nico producido en un fondo oce√°nico de 5 km de profundidad remover√° toda la columna de agua desde el fondo hasta la superficie. El desplazamiento vertical puede ser tan s√≥lo de cent√≠metros; pero, si se produce a la suficiente profundidad, la velocidad ser√° muy alta y la energ√≠a transmitida a la onda ser√° enorme. Aun as√≠, en alta mar la ola pasa casi desapercibida, ya que queda camuflada entre las olas superficiales. Sin embargo, destacan en la quietud del fondo marino, el cual se agita en toda su profundidad.

Maremoto de Sumatra, en 2004.

La zona m√°s afectada por este tipo de fen√≥menos es el Oc√©ano Pac√≠fico, debido a que en √©l se encuentra la zona m√°s activa del planeta, el cintur√≥n de fuego. Por ello, es el √ļnico oc√©ano con un sistema de alertas verdaderamente eficaz.

Física de los maremotos tectónicos

Los maremotos son destructivos a partir de sismos de magnitud 6,4, y son realmente destructivos a partir de 7 en la escala de Richter.

La velocidad de las olas puede determinarse a través de la ecuación:

 v=\sqrt{g\cdot h},

donde h es la profundidad a la que se produce el sismo y g, la gravedad terrestre (9,8 m/s¬≤).

A las profundidades t√≠picas de 4-5 km las olas viajar√°n a velocidades en torno a los 600 km/h o m√°s. Su amplitud superficial o altura de la cresta H puede ser peque√Īa, pero la masa de agua que agitan es enorme, y por ello su velocidad es tan grande; y no s√≥lo eso, pues la distancia entre picos tambi√©n lo es. Es habitual que la longitud de onda de la cadena de maremotos sea de 100 km, 200 km o m√°s.

El intervalo entre pico y pico (per√≠odo de la onda) puede durar desde menos de diez minutos hasta media hora o m√°s. Cuando la ola entra en la plataforma continental, la disminuci√≥n dr√°stica de la profundidad hace que su velocidad disminuya y empiece a aumentar su altura. Al llegar a la costa, la velocidad habr√° decrecido hasta unos 50 km/h, mientras que la altura ya ser√° de unos 3 a 30 m, dependiendo del tipo de relieve que se encuentre. La distancia entre picos (longitud de onda L) tambi√©n se estrechar√° cerca de la costa.

Debido a que la onda se propaga en toda la columna de agua, desde la superficie hasta el fondo, se puede hacer la aproximación a la teoría lineal de la hidrodinámica. Así, el flujo de energía E se calcula como:

E= \frac{1}{8} d \cdot g^{\left(3/2\right)} \cdot H^2 \cdot h^{\left(1/2\right)},

siendo d la densidad del fluido.

La teoría lineal predice que las olas conservarán su energía mientras no rompan en la costa. La disipación de la energía cerca de la costa dependerá, como se ha dicho, de las características del relieve marino. La manera como se disipa dicha energía antes de romper depende de la relación H/h, sobre la cual hay varias teorías. Una vez que llega a tierra, la forma en que la ola rompe depende de la relación H/L. Como L siempre es mucho mayor que H, las olas romperán como lo hacen las olas bajas y planas. Esta forma de disipar la energía es poco eficiente, y lleva a la ola a adentrarse tierra adentro como una gran marea.

Cuanto m√°s abrupta sea la costa, m√°s altura alcanzar√°, pero seguir√° teniendo forma de onda plana. Se puede decir que hay un trasvase de energ√≠a de velocidad a amplitud. La ola se frena pero gana altura. Pero la amplitud no es suficiente para explicar el poder destructor de la ola. Incluso en un maremoto de menos de 5 m los efectos pueden ser devastadores. La ola es mucho m√°s de lo que se ve. Arrastra una masa de agua mucho mayor que cualquier ola convencional, por lo que el primer impacto del frente de la onda viene seguido del empuje del resto de la masa de agua perturbada que presiona, haciendo que el mar se adentre m√°s y m√°s en tierra. Por ello, la mayor√≠a de los maremotos tect√≥nicos son vistos m√°s como una poderosa riada, en la cual es el mar el que inunda a la tierra, y lo hace a gran velocidad.

Antes de su llegada, el mar acostumbra a retirarse varios centenares de metros, como una r√°pida marea baja. Desde entonces hasta que llega la ola principal pueden pasar de 5 a 10 minutos. A veces, antes de llegar la cadena principal de maremotos, los que realmente arrasar√°n la zona, pueden aparecer "micromaremotos" de aviso. As√≠ ocurri√≥ el 26 de diciembre de 2004 en las costas de Sri Lanka donde, minutos antes de la llegada de la ola fuerte, peque√Īos maremotos entraron unos cincuenta metros playa adentro, provocando el desconcierto entre los ba√Īistas antes de que se les echara encima la ola mayor. Seg√ļn testimonios, se vieron r√°pidas y sucesivas mareas bajas y altas, luego el mar se retir√≥ por completo y solo se sinti√≥ el estruendo atronador de la gran ola que ven√≠a.

Debido a que la energ√≠a de los maremotos tect√≥nicos es casi constante, pueden llegar a cruzar oc√©anos y afectar a costas muy alejadas del lugar del suceso. La trayectoria de las ondas puede modificarse por las variaciones del relieve abisal, fen√≥meno que no ocurre con las olas superficiales. Los maremotos tect√≥nicos, dado que se producen debido al desplazamiento vertical de una falla, la onda que generan suele ser un tanto especial. Su frente de onda es recto en casi toda su extensi√≥n. Solo en los extremos se va diluyendo la energ√≠a al curvarse. La energ√≠a se concentra, pues, en un frente de onda recto, lo que hace que las zonas situadas justo en la direcci√≥n de la falla se vean relativamente poco afectadas, en contraste con las zonas que quedan barridas de lleno por la ola, aunque √©stas se sit√ļen mucho m√°s lejos. El peculiar frente de onda es lo que hace que la ola no pierda energ√≠a por simple dispersi√≥n geom√©trica,¬Ļ sobre todo en su zona m√°s central. El fen√≥meno es parecido a una onda encajonada en un canal o r√≠o. La onda, al no poder dispersarse, mantiene constante su energ√≠a. En un maremoto s√≠ existe, de hecho, cierta dispersi√≥n pero, sobre todo, se concentra en las zonas m√°s alejadas del centro del frente de onda recto.

En la imagen animada del maremoto del Oc√©ano √ćndico (Diagrama de la onda) se puede observar c√≥mo la onda se curva por los extremos y c√≥mo Bangladesh, al estar situado justo en la direcci√≥n de la falla fracturada, apenas sufre sus efectos, mientras que Somalia, a pesar de encontrarse mucho m√°s lejos, cae justo en la direcci√≥n de la zona central de la ola, que es donde la energ√≠a es mayor y se conserva mejor.

Dispersión de la energía debido al alargamiento del frente de onda

Sostiene el profesor Manuel García Velarde que los maremotos son ejemplos paradigmáticos de este tipo especial de ondas no lineales conocidas como solitones u ondas solitarias. El concepto de solitón fue introducido por los físicos N. Zabusky y M. Krustal en 1965, aunque ya habían sido estudiados, a finales del siglo XIX, por D. Korteweg y G. de Vries, entre otros.

El fenómeno físico (y concepto matemático) de los solitones fue descrito, en el siglo XIX, por J. S. Russell en canales de agua de poca profundidad, y son observables también en otros lugares. Manuel García Velarde dice:

...en ríos (de varios metros de altura: mascaret del río Sena o bore del río Severn) y en estrechos (como en la pycnoclina del estrecho de Gibraltar, donde pueden alcanzar hasta cien metros de amplitud aunque sean apenas perceptibles en la superficie del mar) o en el océano (maremoto es una ola gigantesca en un puerto que ocurre como etapa final de una onda solitaria que ha recorrido de tres a cuatro mil kilómetros a unos ochocientos kilómetros por hora, por ejemplo de Alaska a Hawái)". [1]
Earth-crust-cutaway-spanish.svg

Crust tsunamis

Artículo principal: Crust tsunami

En espa√Īol maremoto de la corteza (terrestre), hace referencia a las consecuencias que tendr√≠a el impacto de un meteorito gigantesco, del orden de centenares de kil√≥metros contra la superficie de la Tierra.

Por semejanza a los tsunamis convencionales en los que el agua del océano asciende formando una enorme ola, en un crust tsunami se elevaría la corteza terrestre, despegándose del manto.

Otros tipos de maremotos

Un maremoto acerc√°ndose a la costa. Un declive menos acentuado hace que las olas de un maremoto pierdan fuerza y altura.
Un declive con mayor profundidad hace a que las olas de un maremoto sean m√°s altas y potencialmente destructivas.

Existen otros mecanismos generadores de maremotos menos corrientes que tambi√©n pueden producirse por erupciones volc√°nicas, deslizamientos de tierra, meteoritos o explosiones submarinas. Estos fen√≥menos pueden producir olas enormes, mucho m√°s altas que las de los maremotos corrientes. Se trata de los llamados megamaremotos, t√©rmino que, si bien no es cient√≠fico, puede usarse de forma poco rigurosa para referirse a los maremotos generados por causas no tect√≥nicas. De todas estas causas alternativas, la m√°s com√ļn es la de los deslizamientos de tierra producidos por erupciones volc√°nicas explosivas, que pueden hundir islas o monta√Īas enteras en el mar en cuesti√≥n de segundos. Tambi√©n existe la posibilidad de desprendimientos naturales tanto en la superficie como debajo de ella. Este tipo de maremotos difieren dr√°sticamente de los maremotos tect√≥nicos.

En primer lugar, la cantidad de energ√≠a que interviene. Est√° el terremoto del Oc√©ano √ćndico de 2004, con una energ√≠a desarrollada de unos 32.000 MT. Solo una peque√Īa fracci√≥n de √©sta se traspasar√° al maremoto. Por el contrario, un ejemplo cl√°sico de megamaremoto ser√≠a la explosi√≥n del volc√°n Krakatoa, cuya erupci√≥n gener√≥ una energ√≠a de 300 MT. Sin embargo, se midi√≥ una altitud en las olas de hasta 50 m, muy superior a la de las medidas por los maremotos del Oc√©ano √ćndico. La raz√≥n de estas diferencias estriba en varios factores. Por una parte, el mayor rendimiento en la generaci√≥n de las olas por parte de este tipo de fen√≥menos, menos energ√©ticos pero que transmiten gran parte de su energ√≠a al mar. En un se√≠smo (o sismo), la mayor parte de la energ√≠a se invierte en mover las placas. Pero, aun as√≠, la energ√≠a de los maremotos tect√≥nicos sigue siendo mucho mayor que la de los megamaremotos. Otra de las causas es el hecho de que un maremoto tect√≥nico distribuye su energ√≠a a lo largo de una superficie de agua mucho mayor, mientras que los megamaremotos parten de un suceso muy puntual y localizado. En muchos casos, los megamaremotos tambi√©n sufren una mayor dispersi√≥n geom√©trica, debido justamente a la extrema localizaci√≥n del fen√≥meno. Adem√°s, suelen producirse en aguas relativamente poco profundas de la plataforma continental. El resultado es una ola con mucha energ√≠a en amplitud superficial, pero de poca profundidad y menor velocidad. Este tipo de fen√≥menos son incre√≠blemente destructivos en las costas cercanas al desastre, pero se diluyen con rapidez. Esa disipaci√≥n de la energ√≠a no s√≥lo se da por una mayor dispersi√≥n geom√©trica, sino tambi√©n porque no suelen ser olas profundas, lo cual conlleva turbulencias entre la parte que oscila y la que no. Eso comporta que su energ√≠a disminuya bastante durante el trayecto.

Recreación gráfica de un maremoto aproximándose a la costa.

El ejemplo t√≠pico, y m√°s cinematogr√°fico, de megamaremoto es el causado por la ca√≠da de un meteorito en el oc√©ano. De ocurrir tal cosa, se producir√≠an ondas curvas de gran amplitud inicial, bastante superficiales, que s√≠ tendr√≠an dispersi√≥n geom√©trica y disipaci√≥n por turbulencia, por lo que, a grandes distancias, quiz√° los efectos no ser√≠an tan da√Īinos. Una vez m√°s los efectos estar√≠an localizados, sobre todo, en las zonas cercanas al impacto. El efecto es exactamente el mismo que el de lanzar una piedra a un estanque. Evidentemente, si el meteorito fuera lo suficientemente grande, dar√≠a igual cu√°n alejado se encontrara el continente del impacto, pues las olas lo arrasar√≠an de todas formas con una energ√≠a inimaginable. Maremotos apocal√≠pticos de esa magnitud debieron producirse hace 65 millones de a√Īos cuando un meteorito cay√≥ en la actual pen√≠nsula de Yucat√°n. Este mecanismo generador es, sin duda, el m√°s raro de todos; de hecho, no se tienen registros hist√≥ricos de ninguna ola causada por un impacto.

Algunos ge√≥logos especulan que un megamaremoto podr√≠a producirse en un futuro pr√≥ximo (en t√©rminos geol√≥gicos) cuando se produzca un deslizamiento en el volc√°n de la parte inferior de la isla de La Palma, en las Islas Canarias (Cumbre Vieja). Sin embargo, aunque existe esa posibilidad (de hecho algunos valles de Canarias, como el de G√ľ√≠mar (Tenerife) o el del Golfo (El Hierro) se formaron por episodios geol√≥gicos de este tipo), no parece que eso pueda ocurrir a corto plazo, sino dentro de cientos o miles de a√Īos. Esta especulaci√≥n ha causado una cierta pol√©mica, siendo tema de discusi√≥n entre distintos ge√≥logos. Un maremoto es un peligro para el lugar en que se encuentre o se origine, pero tambi√©n este fen√≥meno tiene ventajas hacia nuestro planeta...

Maremotos en el pasado

Se conservan muchas descripciones de olas catastr√≥ficas en la Antig√ľedad, especialmente en la zona mediterr√°nea.

1650 a. C. - Santorini

Algunas autores afirman que el mito de la Atl√°ntida est√° basado en la dram√°tica desaparici√≥n de la Civilizaci√≥n Minoica que habitaba en Creta en el siglo XVI a. C. Seg√ļn esta hip√≥tesis, las olas que gener√≥ la explosi√≥n de la isla volc√°nica de Santorini destruyeron al completo la ciudad de Teras, que se situaba en ella y que era el principal puerto comercial de los minoicos. Dichas olas habr√≠an llegado a Creta con 100 √≥ 150 m de altura, asolando puertos importantes de la costa norte de la isla, como los de Cnosos. Supuestamente, gran parte de su flota qued√≥ destruida y sus cultivos malogrados por el agua de mar y la nube de cenizas. Los a√Īos de hambruna que siguieron debilitaron al gobierno central, y la repentina debilidad de los anta√Īo poderosos cretenses los dej√≥ a merced de las invasiones. La explosi√≥n de Santorini pudo ser muy superior a la del Krakatoa.

1755 - Lisboa

Terremoto de Lisboa de 1755
Maremoto provocado por el terremoto del Oc√©ano √ćndico de 2004 en Tailandia.

El denominado terremoto de Lisboa de 1755, ocurrido el 1 de noviembre de dicho a√Īo,[1] y al que se ha atribuido una magnitud de 9 en la escala de Richter (no comprobada ya que no exist√≠an sism√≥grafos en la √©poca), tuvo su epicentro en la falla Azores-Gibraltar, a 37¬ļ de latitud Norte y 10¬ļ de longitud Oeste (a 800 km al suroeste de la punta sur de Portugal). Adem√°s de destruir Lisboa y hacer temblar el suelo hasta Alemania[2] , el terremoto produjo un gran maremoto que afect√≥ a todas las costas atl√°nticas. Entre treinta minutos y una hora despu√©s de producirse el sismo, olas de entre 6 y 20 metros sobre el puerto de Lisboa y sobre ciudades del suroeste de la pen√≠nsula Ib√©rica mataron a millares de personas y destruyeron poblaciones. M√°s de un millar de personas perecieron solamente en Ayamonte y otras tantas en C√°diz; numerosas poblaciones en el Algarve resultaron destruidas y las costas de Marruecos y Huelva quedaron gravemente afectadas. Antes de la llegada de la enorme ola, las aguas del r√≠o Tajo se retiraron hacia el mar, mostrando mercanc√≠as y cascos de barcos olvidados que yac√≠an en el lecho del puerto.[3] [4] Las olas se propagaron, entre otros lugares, hasta las costas de Martinica, Barbados, Am√©rica del Sur y Finlandia.[5]

1883 - Krakatoa

En 27 de agosto de 1883 a las diez y cinco (hora local),[6] la descomunal explosi√≥n del Krakatoa, que hizo desaparecer al citado volc√°n junto con aproximadamente el 45% de la isla que lo albergaba, produjo una ola de entre 15 y 35 metros de altura, seg√ļn las zonas,[7] que acab√≥ con la vida de aproximadamente 20.000 personas.[8] La uni√≥n de magma oscuro con magma claro en el centro del volc√°n fue lo que origin√≥ dicha explosi√≥n. Pero no s√≥lo las olas mataron ese d√≠a. Enormes coladas pirocl√°sticas viajaron incluso sobre el fondo marino y emergieron en las costas m√°s cercanas de Java y Sumatra, haciendo hervir el agua y arrasando todo lo que encontraban a su paso. Asimismo, la explosi√≥n emiti√≥ a la estratosfera gran cantidad de aerosoles, que provocaron una bajada global de las temperaturas. Adem√°s, hubo una serie de erupciones que volvieron a formar un volc√°n, que recibi√≥ el nombre de Anak Krakatoa, es decir, "el hijo de Krakatoa".

1908 - Mesina

En la madrugada del 28 de diciembre de 1908[9] se produjo un terrible terremoto en las regiones de Sicilia y de Calabria, en el sur de Italia. Fue acompa√Īado de un maremoto que arras√≥ completamente la ciudad de Mesina, en Sicilia.[10] La ciudad qued√≥ totalmente destruida y tuvo que ser levantada de nuevo en el mismo lugar. Se calcula que murieron cerca de 70.000 personas en la cat√°strofe (200.000 seg√ļn estimaciones de la √©poca[1] ). La ciudad contaba entonces con unos 150.000 habitantes. Tambi√©n la ciudad de Reggio di Calabria, situada al otro lado del estrecho de Mesina, sufri√≥ importantes consecuencias. Fallecieron unas 15.000 personas, sobre una poblaci√≥n total de 45.000 habitantes.

1946 - Maremoto del Pacífico

Un terremoto en el Pac√≠fico provoc√≥ un maremoto que acab√≥ con 165 vidas en Haw√°i y Alaska. Este maremoto hizo que los estados de la zona del Pac√≠fico creasen un sistema de alertas, que entr√≥ en funcionamiento en el a√Īo 1949.

1958 - Maremoto en Alaska

Artículo principal: Tsunami de Bahía Lituya

El 9 de julio de 1958, en la bah√≠a Lituya, al noreste del golfo de Alaska, un fuerte sismo, de 8,3 grados en la escala de Richter, hizo que se derrumbara pr√°cticamente una monta√Īa entera, generando una pared de agua que se elev√≥ sobre los 500 metros, convirti√©ndose en la ola m√°s grande de la que se tenga registro, llegando a calificarse el suceso de "megatsunami".

1960 - Terremoto de Valdivia, Chile

Artículo principal: Terremoto de Valdivia de 1960

El terremoto de Valdivia (tambi√©n llamado el Gran Terremoto de Chile), ocurrido el 22 de mayo de 1960, es el sismo de mayor intensidad registrado en la historia en todo el planeta. Se produjo a las 07:11 UTC (al comenzar el d√≠a, seg√ļn la hora local), tuvo una magnitud de 9,5 en la escala de Richter y de XI a XII en la escala de Mercalli, y afect√≥ al sur de Chile. Su epicentro se localiz√≥ en Valdivia, a los 39,5¬ļ de latitud sur y a 74,5¬ļ de longitud oeste; el hipocentro se localiz√≥ a 60 km de profundidad, aproximadamente 700 km al sur de Santiago. El sismo caus√≥ un maremoto que se propag√≥ por el Oc√©ano Pac√≠fico y devast√≥ Hilo a 10.000 km del epicentro, como tambi√©n las regiones costeras de Sudam√©rica. El n√ļmero total de v√≠ctimas fatales causadas por la combinaci√≥n de terremoto-maremoto se estima en 3.000.

En los minutos posteriores un maremoto arrasó lo poco que quedaba en pie. El mar se recogió por algunos minutos y luego una gran ola se levantó acabando a su paso con casas, animales, puentes, botes y, por supuesto, muchas vidas humanas.

Lo insólito de esto es que cuando el mar se recogió, o "chupo" varios metros, la gente pensó que ya habia pasado el peligro, y caminaron hacia las playas a recoger conchitas, pescados, moluscos y cosas del mar, en vez de arrancar, provocando que cuando se percataron de que el mar se devolvía ya era demasiado tarde.

Como consecuencia del sismo, se originaron maremotos que arrasaron las costas de Jap√≥n (142 muertes y da√Īos por US$50 millones), Haw√°i (61 fallecimientos y 75 millones de d√≥lares en da√Īos), Filipinas (32 v√≠ctimas y desaparecidos). La costa oeste de los Estados Unidos tambi√©n registr√≥ un maremoto, que provoc√≥ da√Īos por m√°s de US$500.000.

1979 - Tumaco

Un terremoto importante de magnitud 7,9 ocurri√≥ a las 07:59:4,3 (UTC) el 12 de diciembre de 1979 a lo largo de la costa pac√≠fica de Colombia y Ecuador. El terremoto y el maremoto asociado fueron responsables de la destrucci√≥n de por lo menos seis aldeas de pesca y de la muerte de centenares de personas en el departamento de Nari√Īo en Colombia. El terremoto se sinti√≥ en Bogot√°, Pereira, Cali, Popay√°n, Buenaventura y otras ciudades y aldeas importantes en Colombia, y en Guayaquil, Esmeraldas, Quito y otras partes de Ecuador. El maremoto de Tumaco caus√≥, al romper contra la costa, gran destrucci√≥n en la ciudad de Tumaco y las poblaciones de El Charco, San Ju√°n, Mosquera y Salahonda en el Pac√≠fico colombiano. Este fen√≥meno dej√≥ un saldo de 259 muertos, 798 heridos y 95 desaparecidos.

1992 - Nicaragua

Un terremoto ocurrido en las Costas del pacifico de Nicaragua, de entre 7.2 y 7.8 grados en la escala de Richter, el 1 de septiembre de 1992, provocó un maremoto que azotó gran parte de de la costa del pacifico de este país, provocando mas de 170 muertos y afectando a mas de 40000 personas, en al menos una veintena de comunidades, entre ellas San Juan del Sur.

1993 - Hokkaido

Un tsunami imprevisto ocurri√≥ a lo largo de la costa de Hokkaido en Jap√≥n, como consecuencia de un terremoto, el 12 de julio de 1993. Como resultado, 202 personas de la peque√Īa isla de Okushiri perdieron la vida, y centenares resultaron heridas.

2004 - √ćndico

Animación del maremoto de 2004 en Indonesia.
Art√≠culo principal: Terremoto del Oc√©ano √ćndico de 2004

Hasta la fecha, la serie m√°s devastadora de maremotos ocurri√≥ el 26 de diciembre de 2004 en el Oc√©ano √ćndico, con un n√ļmero de v√≠ctimas directamente atribuidas a la marejada superior a las 250 mil personas. Las zonas m√°s afectadas fueron Indonesia y Tailandia, aunque los efectos devastadores alcanzaron zonas situadas a miles de kil√≥metros: Bangladesh, India, Sri Lanka, las Maldivas e incluso Somalia, en el este de √Āfrica. Esto dio lugar a la mayor cat√°strofe natural ocurrida desde el Krakatoa, en parte debido a la falta de sistemas de alerta temprana en la zona, quiz√°s como consecuencia de la poca frecuencia de este tipo de sucesos en esta regi√≥n.

Sistemas de alerta

Muchas ciudades alrededor del Pac√≠fico, sobre todo en M√©xico, Jap√≥n, Ecuador, Per√ļ, Chile y en Haw√°i, disponen de sistemas de alarma y planes de evacuaci√≥n en caso de un maremoto peligroso. Diversos institutos sismol√≥gicos de diferentes partes del mundo se dedican a la previsi√≥n de maremotos, y la evoluci√≥n de √©stos es monitorizada por sat√©lites. El primer sistema, bastante rudimentario, para alertar de la llegada de un maremoto fue puesto a prueba en Haw√°i en la d√©cada de 1920. Posteriormente se desarrollaron sistemas m√°s avanzados debido a los maremotos del 1 de abril de 1946 y el 23 de mayo de 1960, que causaron una gran destrucci√≥n en Hilo (Haw√°i). Los Estados Unidos crearon el Centro de Prevenci√≥n de Maremotos en el Pac√≠fico (Pacific Tsunami Warning Center) en 1949, que pas√≥ a formar parte de una red mundial de datos y prevenci√≥n en 1965.

Se√Īal que avisa del peligro de maremoto, en la pen√≠nsula de Seward, Alaska.

Uno de los sistemas para la prevención de maremotos es el proyecto CREST (Consolidated Reporting of Earthquakes and Seaquakes) (Información Consolidada sobre Terremotos y Maremotos), que es utilizado en la costa oeste estadounidense (Cascadia), en Alaska y en Hawái por el United States Geological Survey (el Centro de Estudios Geológicos de los Estados Unidos), la National Oceanic and Atmospheric Administration (la Administración Norteamericana Oceánica y Atmosférica), la red sismográfica del nordeste del Pacífico y otras tres redes sísmicas universitarias.

La predicci√≥n de maremotos sigue siendo poco precisa. Aunque se puede calcular el epicentro de un gran terremoto subacu√°tico y el tiempo que puede tardar en llegar un maremoto, es casi imposible saber si ha habido grandes movimientos del suelo marino, que son los que producen maremotos. Como resultado de todo esto, es muy com√ļn que se produzcan alarmas falsas. Adem√°s, ninguno de estos sistemas sirve de protecci√≥n contra un maremoto imprevisto.

A pesar de todo, los sistemas de alerta no son eficaces en todos los casos. En ocasiones el terremoto generador puede tener su epicentro muy cerca de la costa, por lo que el lapso entre el sismo y la llegada de la ola ser√° muy reducido. En este caso, las consecuencias son devastadoras, debido a que no se cuenta con tiempo suficiente para evacuar la zona y el terremoto por s√≠ mismo ya ha generado una cierta destrucci√≥n y caos previos, lo que hace que resulte muy dif√≠cil organizar una evacuaci√≥n ordenada. √Čste fue el caso del maremoto del a√Īo 2004 pues, aun contando con un sistema adecuado de alerta en el Oc√©ano √ćndico, dicha zona no hubiese escapado del desastre.

Causas de los maremotos

Como ya se mencion√≥, los terremotos son la gran causa de los maremotos. Para que un terremoto origine un maremoto, el fondo marino debe ser movido abruptamente en sentido vertical, de modo que el oc√©ano es impulsado fuera de su equilibrio normal. Cuando esta inmensa masa de agua trata de recuperar su equilibrio, se generan las olas. El tama√Īo del maremoto estar√° determinado por la magnitud de la deformaci√≥n vertical del fondo marino. No todos los terremotos generan maremotos, sino s√≥lo aquellos de magnitud considerable (primera condici√≥n), que ocurren bajo el lecho marino (segunda condici√≥n) y que sean capaces de deformarlo (tercera condici√≥n). Si bien cualquier oc√©ano puede experimentar un maremoto, es m√°s frecuente que ocurran en el Oc√©ano Pac√≠fico, cuyas m√°rgenes son m√°s com√ļnmente asiento de terremotos de magnitudes considerables (especialmente las costas de Chile, Per√ļ y Jap√≥n). Adem√°s, el tipo de falla que ocurre entre las placas de Nazca y Sudamericana, llamada "de subducci√≥n", esto es, que una placa se va deslizando bajo la otra, hacen m√°s propicia la deformidad del fondo marino y, por ende, el surgimiento de los maremotos.

A pesar de lo dicho anteriormente, se han registrado maremotos devastadores en los oc√©anos Atl√°ntico e Indico, as√≠ como en el Mar Mediterr√°neo. Un gran maremoto acompa√Ī√≥ los terremotos de Lisboa en 1755, el del Paso de Mona de Puerto Rico en 1918, y el de Grand Banks de Canad√° en 1929.

Las avalanchas, erupciones volc√°nicas y explosiones submarinas pueden ocasionar maremotos que suelen disiparse r√°pidamente, sin alcanzar a provocar da√Īos en sus m√°rgenes continentales. .

Diferencias entre maremotos y marejadas

Las marejadas se producen habitualmente por la acción del viento sobre la superficie del agua, sus olas suelen presentar una ritmicidad de 20 s, y suelen propagarse unos 150 m tierra adentro, como máximo total, tal y como observamos en los temporales o huracanes. De hecho, la propagación se ve limitada por la distancia, de modo que va perdiendo intensidad al alejarnos del lugar donde el viento la está generando.

Un maremoto, en cambio, presenta un comportamiento opuesto, ya que el brusco movimiento del agua desde la profundidad genera un efecto de ‚Äúlatigazo‚ÄĚ hacia la superficie, el cual es capaz de lograr olas de magnitud impensable. Los an√°lisis matem√°ticos indican que la velocidad es igual a la ra√≠z cuadrada del producto del potencial gravitatorio (9,8 m/s¬≤) por la profundidad. Para tener una idea, tomemos la profundidad habitual del Oc√©ano Pac√≠fico, que es de 4.000 m. Esto dar√≠a una ola que podr√≠a moverse a unos 200 m/s, o sea, a 700 km/h. Y, como las olas pierden su fuerza en relaci√≥n inversa a su tama√Īo, al tener 4.000 m puede viajar a miles de kil√≥metros de distancia sin perder mucha fuerza.

Sólo cuando llegan a la costa comienzan a perder velocidad, al disminuir la profundidad del océano. La altura de las olas, sin embargo, puede incrementarse hasta superar los 30 metros (lo habitual es una altura de 6 o 7 m). Los maremotos son olas que, al llegar a la costa, no rompen. Al contrario, un maremoto sólo se manifiesta por una subida y bajada del nivel del mar de las dimensiones indicadas. Su efecto destructivo radica en la importantísima movilización de agua y las corrientes que ello conlleva, haciendo en la práctica un río de toda la costa, además de las olas 'normales' que siguen propagándose encima del maremoto y arrasando, a su paso, con lo poco que haya podido resistir la corriente.

Las fallas presentes en las costas del Oc√©ano Pac√≠fico, donde las placas tect√≥nicas se introducen bruscamente bajo la placa continental, provocan un fen√≥meno llamado ‚Äúsubducci√≥n‚ÄĚ, lo que genera maremotos con frecuencia. Derrumbes y erupciones volc√°nicas submarinas pueden provocar fen√≥menos similares.

La energ√≠a de los maremotos se mantiene m√°s o menos constante durante su desplazamiento, de modo que, al llegar a zonas de menor profundidad, por haber menos agua que desplazar, la velocidad se incrementa de manera formidable. Un maremoto que mar adentro se sinti√≥ como una ola grande puede, al llegar a la costa, destruir hasta kil√≥metros tierra adentro. Las turbulencias que produce en el fondo del mar arrastran rocas y arena, lo que provoca un da√Īo erosivo en las playas que llega a alterar la geograf√≠a durante muchos a√Īos.

Japón, por su ubicación geográfica, es el país más golpeado por los maremotos.

Véase también

Enlaces externos

Referencias

  1. ‚ÜĎ a b "P√©rdidas de vidas humanas por guerras y cat√°strofes". Art√≠culo del 16 de agosto de 1909 en el peri√≥dico espa√Īol La Vanguardia. P√°gina 4.
  2. ‚ÜĎ Lyell, Charles. Principles of Geology. 1830. Vol. 1, chapter 25, p. 439 Online electronic edition. Accessed 2009-05-19. Archived 2009-05-21.
  3. ‚ÜĎ 250 aniversario del terremoto de Lisboa; sus efectos en Almansa". Art√≠culo en la web Historia de Almansa.
  4. ‚ÜĎ "Los ge√≥logos alertan del riesgo de tsunamis en C√°diz y Huelva, aunque no en el Mediterr√°neo". Art√≠culo del 26 de agosto de 1988 en el peri√≥dico espa√Īol La Vanguardia. P√°gina 10.
  5. ‚ÜĎ Art√≠culo "El fen√≥meno mar√≠timo del 30 de junio". Peri√≥dico espa√Īol La Vanguardia, edici√≥n del 3 de julio de 1897, p√°gina 4.
  6. ‚ÜĎ Art√≠culo del 2 de septiembre de 1883 sobre la cat√°strofe del Krakatoa en el peri√≥dico espa√Īol La Vanguardia. P√°gina 10.
  7. ‚ÜĎ Art√≠culo del 10 de junio de 1884 sobre la cat√°strofe del Krakatoa en el peri√≥dico espa√Īol La Vanguardia. P√°ginas 3 y 4.
  8. ‚ÜĎ Art√≠culo "El desastre de la Martinica". Peri√≥dico espa√Īol La Vanguardia, edici√≥n del 14 de mayo de 1902. P√°gina 5.
  9. ‚ÜĎ "Terremoto en Calabria". Noticia del 29 de diciembre de 1980 en el peri√≥dico espa√Īol La Vanguardia.
  10. ‚ÜĎ "Los terremotos en Italia". Noticia del 30 de diciembre de 1908. Peri√≥dico espa√Īol La Vanguardia. P√°gina 6.

Obtenido de "Maremoto"

Wikimedia foundation. 2010.

Sinónimos:

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  • maremoto ‚ÄĒ |√≥| s. m. [Geologia] Altera√ß√£o da superf√≠cie do mar, com altura elevada e poder destrutivo na costa, provocada por um sismo, por uma erup√ß√£o vulc√Ęnica ou por um desmoronamento submarino; tremor do mar. = TSUNAMI ¬†¬†‚Ä£¬†Etimologia: latim mare, is,… ‚Ķ   Dicion√°rio da L√≠ngua Portuguesa

  • maremoto ‚ÄĒ sustantivo masculino 1. Agitaci√≥n violenta de las aguas del mar producida por un movimiento s√≠smico: Son famosos los maremotos del Oc√©ano Pac√≠fico ‚Ķ   Diccionario Salamanca de la Lengua Espa√Īola

  • maremoto ‚ÄĒ (Formado a imit. de terremoto; del lat. mare, mar, y motus, movimiento). m. Agitaci√≥n violenta de las aguas del mar a consecuencia de una sacudida del fondo, que a veces se propaga hasta las costas dando lugar a inundaciones ‚Ķ   Diccionario de la lengua espa√Īola

  • Maremoto ‚ÄĒ (Del lat. mare, mar + motus, movimiento.) ‚Ėļ sustantivo masculino GEOLOG√ćA Movimiento violento de las aguas del mar provocado por un movimiento s√≠smico, cuyo epicentro se halla bajo el oc√©ano: ‚Ė† naufragaron debido a un maremoto. * * * maremoto… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • maremoto ‚ÄĒ {{ÔľÉ}}{{LM M24938}}{{„Äď}} {{ÔľĽ}}maremoto{{ÔľĹ}} ‚ÄĻma¬∑re¬∑mo¬∑to‚Äļ {{„Ää}}‚Ėć s.m.{{„Äč}} Agitaci√≥n violenta de las aguas del mar, que se produce por un movimiento s√≠smico en su fondo: ‚ÄĘ El maremoto desarroll√≥ una gran ola que inund√≥ la franja costera.{{‚óč}}… ‚Ķ   Diccionario de uso del espa√Īol actual con sin√≥nimos y ant√≥nimos

  • maremoto ‚ÄĒ ma¬∑re¬∑m√≤¬∑to s.m. CO TS geofis. fenomeno fisico che si manifesta con una serie di rapidi e violenti movimenti del mare, derivanti da sismi avvenuti sulle terre emerse o sul fondo degli oceani, che provocano ondate rovinose {{line}} {{/line}} DATA ‚Ķ   Dizionario italiano

  • maremoto ‚ÄĒ {{hw}}{{maremoto}}{{/hw}}s. m. Violento scuotimento delle acque del mare, con alte ondate, prodotto da un terremoto sottomarino ‚Ķ   Enciclopedia di italiano

  • maremoto ‚ÄĒ pl.m. maremoti ‚Ķ   Dizionario dei sinonimi e contrari

  • maremoto ‚ÄĒ Sin√≥nimos: ‚Ė† se√≠smo ‚Ķ   Diccionario de sin√≥nimos y ant√≥nimos

  • maremoto ‚ÄĒ m. Violenta agitaci√≥n de las aguas provocada por una gran sacudida en el fondo del mar ‚Ķ   Diccionario Castellano


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