Medievalismo

ÔĽŅ
Medievalismo
La campana de Huesca, un tema truculento de la historia medieval espa√Īola, muy del gusto rom√°ntico, por Jos√© Casado del Alisal (1880).

Se denomina medievalismo no sólo a la cualidad o carácter de medieval,[1] sino al interés por la época y los temas medievales y su estudio. Medievalista es el especialista en estas materias.[2] Se desarrolla tanto en la historiografía como en la ficción, con representaciones de mayor o menores anacronismos o fidelidad a la época; incluso es uno de los temas más tratados en la pintura de historia. Por su parte, la arquitectura historicista del siglo XIX tuvo en la Edad Media su principal fuente de inspiración; sobre todo el neogótico, donde destacó la labor a la vez restauradora y recreadora de Eugène Viollet-le-Duc, y el neomudéjar.

Los abusos rom√°nticos de la ambientaci√≥n medieval, que se usaba con el simple prop√≥sito de aumentar el exotismo, igual que se recurr√≠a al orientalismo o a los temas espa√Īoles, produjo ya a mediados del siglo XIX la reacci√≥n del realismo de Honor√© de Balzac (El p√ļblico est√° harto de Espa√Īa, del Oriente y de la historia de Francia al modo de Walter Scott). Otro tipo de abusos son los que dan lugar a una abundante literatura pseudohist√≥rica que llega hasta el presente, y que ha encontrado la f√≥rmula del √©xito medi√°tico entremezclando temas esot√©ricos sacados de partes m√°s o menos oscuras de la Edad Media (Archivo Secreto Vaticano, templarios, rosacruces, masones y el mism√≠simo Santo Grial).[3] Algunos de ellos se vincularon al nazismo, como el alem√°n Otto Rahn.

Contenido

Historiografía

El descr√©dito de la Edad Media fue una constante durante la Edad Moderna, en la que Humanismo, Renacimiento, Racionalismo, Clasicismo e Ilustraci√≥n se afirman como reacciones contra ella, o m√°s bien contra lo que entienden que significaba, o contra los rasgos de su propio presente que intentan descalificar como pervivencias medievales. No obstante en el campo e la erudici√≥n, desde fines del siglo XVI se producen interesantes recopilaciones de fuentes documentales medievales que buscan un m√©todo cr√≠tico para la ciencia hist√≥rica: Annales ecclesiastici de Cesar Baronius (1588-1607); Historia normannorum scriptores antiqui, de Duchesne (1619); Italia sacra, de Ferdinando Ughelli (1644) o Capitularia regum Francorum, de Baluce (1677). Los benedictinos de Saint Maur sostuvieron una pol√©mica con los jesuitas denominados bolandistas sobre historia eclesi√°stica, que est√° en el origen de la constituci√≥n de la ciencia diplom√°tica. En Espa√Īa fueron significativos los trabajos de Jos√© de Moret (Annales del Reyno de Navarra, 1695) y de Jer√≥nimo Zurita (Anales de la Corona de Arag√≥n, 1562-1580), as√≠ como la reelaboraci√≥n del cuerpo cron√≠stico en la Historia de Espa√Īa del Padre Mariana (1592-1601). En el siglo XVIII Muratori reivindic√≥ a los autores medievales italianos en su Eerum italicarum scriptores, y Thomas Rymer hace lo propio con los ingleses en sus Foedera, conventiones, literae, et cujuscunque generis acta publica. En Francia el benedictino Charles-Fran√ßois Toustain (Dom Toustain) y la Acad√©mie des Inscriptions et Belles Lettres. En Espa√Īa, las Antig√ľedades de Espa√Īa de Francisco de Berganza y los Bularios de las √ďrdenes Militares, as√≠ como la Espa√Īa sagrada del Padre Fl√≥rez.[4]

El Romanticismo y el Nacionalismo del siglo XIX revalorizaron la Edad Media como parte de su programa est√©tico y como reacci√≥n anti-acad√©mica, adem√°s de como √ļnica posibilidad de encontrar base hist√≥rica a las emergentes naciones. As√≠ por ejemplo en la Historia del pueblo alem√°n, de Heinrich Luden (Geschichte des Teutschen Volkes, 1825-1845) y el Seminario de Ranke de 1833 en Berl√≠n; la francesa Ecole Nationale des Chartes (1821); el austriaco Institut f√ľr √∂sterreichische Geschischtsforschung (1854) y la belga Commision Royale d¬īHistoire (1834). Se multiplicaron las sociedades regionales o locales que se esforzaban en el rescate y recopilaci√≥n de fondos. Sin duda el esfuerzo m√°s importante y fruct√≠fero fue Monumenta Germaniae Historica, en el que, entre muchos otros, colaboraron personalidades como Humboldt y Grimm (el primer tomo apareci√≥ en 1826). Guizot en Francia impuls√≥ la Collection de documents in√©dits relatifs √† la'histoire de France (desde 1835); y desde 1868 la Ecole Pratique des Hautes Etudes realiz√≥ importantes trabajos medieval√≠sticos, con Gabriel Monod. En Inglaterra se editaron a iniciativa p√ļblica los Patent rolls, Cloose rolls, Rerum birtannicarum medii aevi scriptores y otras muchas recopilaciones de asociaciones privadas, como la Cadmen Society y la Pipe Roll Society. En Italia, a pesar de la abundancia de material cl√°sico, no se descuida la investigaci√≥n del medieval, con la Historiae patriae monumenta. Historiadores medievalistas destacados fueron los alemanes Raumer y Stenzel en la primera mitad del siglo y Giesebrecht, K√∂pe, Dohl, Dahn, St√§lin, D√ľmler, Sybel, Lamprecht y muchos otros en la segunda mitad. Ingleses como Hallam y Kemble en la primera mitad del siglo, y Stubbs y Maitland en la segunda. En Francia, adem√°s de los citados Guizot y Monod, destacan Gerard y Delisle, en el √ļltimo tercio del XIX, y ya a finales Luchaire, Viollet, Guilhiermoz, Langlois, Lavisse, etc.

En la Espa√Īa del siglo XIX aparece la Colecci√≥n de documentos in√©ditos para la historia de Espa√Īa (1841) y el Memorial hist√≥rico espa√Īol (1851). Pr√≥spero Bofarull dirige la publicaci√≥n de los documentos del Archivo de la Corona de Arag√≥n. La Real Academia de la Historia (Actas de las Cortes de los antiguos reinos de Le√≥n y Castilla), e investigadores individuales, como Cayetano Rosell (Cr√≥nicas de los reyes de Castilla desde don Alfonso el Sabio hasta los Reyes Cat√≥licos) y Tom√°s Gonz√°lez realizaron una tarea importante, que no llegaba a ser suficientemente satisfactoria, dada la abundancia del material disponible. Historiadores medievalistas notables, aparte de los citados, fueron los arabistas Pascual Gayangos, Francisco Codera Zaid√≠n y Juli√°n Ribera y en otros √°mbitos Eduardo de Hinojosa y Naveros, Amador de los R√≠os, Manuel Colmeiro, Francisco Javier Simonet, Tom√°s Xim√©nez de Emb√ļn, Catalina Garc√≠a, Ces√°reo Fern√°ndez Duro, y Joaquim Miret i Sans.[5]

El medievalismo del siglo XX se ha centrado en la renovaci√≥n metodol√≥gica, fundamentalmente por la incorporaci√≥n de la perspectiva econ√≥mica y social aportada por el materialismo hist√≥rico y la Escuela de los Annales. Medievalistas belgas como Henri Pirenne, franceses como Marc Bloch, o ingleses como Steven Runciman se cuentan entre los m√°s importantes de la primera mitad del siglo. En Espa√Īa nombres destacados fueron el estudioso del Cantar de M√≠o Cid Ram√≥n Men√©ndez Pidal, los arabistas Miguel As√≠n Palacios y Emilio Garc√≠a G√≥mez, el institucionalista Luis Garc√≠a de Valdeavellano, y Jaume Vicens Vives, introductor de la historia econ√≥mica y social. En la segunda mitad del siglo y hasta la actualidad, no han dejado de sucederse valiosas aportaciones de importantes historiadores, algunos citados en la bibliograf√≠a de este art√≠culo, y muchos otros, como los italianos Vito Fumagalli y el tambi√©n semi√≥logo Umberto Eco.

Pervivencia y reconstrucciones de espect√°culos medievales

En muchas localidades europeas existen espect√°culos, ligados a festividades, que provienen de la Edad Media y constituyen una actualizaci√≥n del pasado en el que la comunidad se identifica, lo que se ha venido en llamar memoria hist√≥rica. Algunos son espect√°culos deportivos, como el Palio de Siena (una carrera de caballos en que los barrios se disputan un estandarte), el calcio florentino italiano y el f√ļtbol de carnaval ingl√©s (precedentes del f√ļtbol actual); pero la mayor√≠a son religiosos, como el misterio de Elche, otros ejemplos de teatro eclesi√°stico medieval, de donde derivan el Ball de diables y las representaciones de la Pasi√≥n (La Pasi√≥n de Olesa de Montserrat) o distintas formas de Bel√©n viviente (tradici√≥n que se remonta a San Francisco de As√≠s). La m√°s universalmente extendida son los Carnavales. Otras son costumbres agr√≠colas o ganaderas, como A rapa das bestas en Galicia o la renovaci√≥n de tributos medievales como el pago de vacas por derechos de pasto en varios lugares de la frontera pirenaica (Tributo de las tres vacas entre Baretous y Roncal, desde 1375). Otros tienen un origen menos claro, como la festividad de Moros y Cristianos en muchos lugares de Espa√Īa, sobre todo en la Comunidad Valenciana.

La importancia tur√≠stica de estas representaciones (v√©ase Anexo:Fiestas de Inter√©s Tur√≠stico Nacional (Espa√Īa)) ha motivado que muchas otras localidades las imiten, bas√°ndose en acontecimientos de su propia historia local, recreados m√°s o menos fidedignamente (Batalla de Hastings en Inglaterra o el Sinodal de Aguilafuente en Espa√Īa),[6] organizados como festivales (Festival Medieval de Hita, Festival Medieval de Elche), como sociedades y clubes medievalistas,[7] o simplemente celebrando mercadillos medievales o parodias de torneos y banquetes regios en castillos.[8]

Ficción

Poesía

  • La Chanson de Roland trata hechos y personajes de la √©poca carolingia con una perspectiva que no toma en cuenta ni la geograf√≠a ni a la historia real y desde una distancia temporal lejana, del siglo VIII en que suceden los hechos al XI en que se compone el cantar de gesta, como todos ellos, con base en distintos elementos, principalmente la tradici√≥n oral. En cambio, la √©pica medieval castellana, especialmente el Cantar de m√≠o Cid no puede considerarse ficci√≥n hist√≥rica, puesto que habla de su propio presente (o trabaja con materiales compuestos compuestos a muy poca distancia de los hechos descritos) con elementos casi m√°s cron√≠sticos que novelescos (a excepci√≥n de algunos elementos obviamente literarios), aunque la pretensi√≥n sea fuertemente mitificadora (funci√≥n que no es ajena a buena parte de la historiograf√≠a, como ocurre con las mismas Cr√≥nicas o las hagiograf√≠as). De un modo mucho m√°s evidente, la recreaci√≥n posterior del g√©nero, que es lo que se ha venido a llamar el Romancero, s√≠ tiene esa caracter√≠stica, tanto por la mayor distancia cronol√≥gica como por los mayores elementos de fantas√≠a (a lo que se suma una mayor anacron√≠a).

sentaron el modelo de poesía épica renacentista, utilizando el primero el tema de la caballería errante y el segundo el de las cruzadas.

  • Los fraudulentos poemas atribuidos a Ossian por James Macpherson (1765) pretend√≠an ser una √©pica c√©ltica rival de la hom√©rica, e influyeron mucho en el historicismo rom√°ntico posterior.

Novela

Despu√©s del ciclo art√ļrico (Thomas Malory, La muerte de Arturo); los libros de caballer√≠as, en algunos casos la novela bizantina, y particularmente en Espa√Īa la novela morisca (Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa) fueron tratamientos imaginativos sobre una Edad Media que, a medida que avanzaban los siglos, iba pasando de ser un pasado m√°s o menos reciente a ser un pasado m√°s o menos lejano; aunque siempre sin intenci√≥n de mantener ning√ļn tipo de rigor hist√≥rico.

Fue la valorización de la Edad Media por el romanticismo lo que hizo nacer el género de la novela histórica a comienzos del siglo XIX:

  • Cuentos de las Cruzadas, del mismo

La novela hist√≥rica espa√Īola aparece tambi√©n en la misma √©poca y muy influenciada por Walter Scott, pasando a buscar una mayor fidelidad a la √©poca tratada a partir de la segunda mitad del siglo XIX.[10]

  • Do√Īa Blanca de Navarra, del mismo.

La novela histórica actual tiene algunos muy buenos ejemplos:

  • El M√©dico (The Physician), de Noah Gordon (forma trilog√≠a con otras dos novelas)

Pero lo que más abunda en la literatura reciente, convertido en un subgénero por sí mismo, es el recurso al mito de los templarios, en conexión con temas de ocultismo o teorías más o menos extravagantes:

Teatro

El teatro cl√°sico, tanto espa√Īol como franc√©s (El Cid, de Corneille) e ingl√©s (la mayor parte de las obras de Shakespeare), tomaron en los siglos de la Edad Media buena parte de sus temas:

  • El mejor alcalde, el rey, del mismo.

El abuso del medievalismo en dramones románticos de discutible calidad dio pie a una obra paródica de enorme éxito:

√ďpera

La ópera desarrolló temas históricos y mitológicos desde su origen en el siglo XVII (Claudio Monteverdi), y otros compositores utilizaron temas medievales, reales o ficticios:

  • Alvida, regina dei Goti (Alvida, reina de los Godos).
  • Ginevra principessa di Scozia (Ginebra, princesa de Escocia).
  • Ottone in Villa (Ot√≥n en la villa), sobre el emperador germ√°nico.
  • Orlando furioso (Vivaldi), sobre el poema de Ariosto.

Tambi√©n en la √≥pera fue la sensibilidad est√©tica del romanticismo, al que en Alemania e Italia se a√Īadi√≥ el empuje ideol√≥gico del naciente nacionalismo, lo que suscit√≥ el uso y abuso de los temas medievales:

  • Der Freisch√ľtz (El cazador furtivo), basada en el folklore alem√°n, cuyo exitoso estreno en 1821 marca el inicio de un g√©nero luego continuado por Wagner y difundido a los dem√°s pa√≠ses.[13]
  • Euryanthe, de menor √©xito, basada en un cuento medieval franc√©s.
  • Il Trittico, sobre todo el episodio veneciano de Gianni Schicchi, basado en un personaje real citado por Dante en la Divina Comedia.

Cine

Las pel√≠culas basadas en el mito del Rey Arturo, como Excalibur (1981, John Boorman) no suelen tener una ubicaci√≥n cronol√≥gica concreta, a pesar de lo cual alguna de ellas puede ofrecer alguna buena recreaci√≥n de determinados asuntos pertinentes a la √©poca medieval (Lancelot du Lac -1974, Robert Bresson-);[14] otras, en cambio, son una excepci√≥n al optar por recrear de forma m√°s o menos veros√≠mil el final del Imperio Romano (El rey Arturo: La verdadera historia que inspir√≥ la leyenda -2004, Antoine Fuqua- o La √ļltima legi√≥n (pel√≠cula) -2007, Doug Lefler-); o planteando anacr√≥nica pero c√≥micamente algunas interesantes cuestiones de historia social (Los caballeros de la mesa cuadrada -1975, Monty Python-).

  • Parsifal (pel√≠cula)
  • Al-Andalus, camino del sol
  • Daniya, jard√≠n del har√©n
  • Al-Massir
  • La esclava del Para√≠so
  • El coraz√≥n y la espada
  • Isabel de Sol√≠s, reina de Granada
  • El valle de las espadas
  • Los cien caballeros
  • Las hijas del Cid
  • El bord√≥n y la estrella
  • Cotolay
  • El talism√°n (pel√≠cula)


[15]

Historieta

En Espa√Īa Apeles Mestres introduce como ilustrador y precedente del c√≥mic, algunas aventuras largas de tema medieval:[16]

  • El conde tal (1878)
  • La Brivia (1902)

En la posguerra espa√Īola, el c√≥mic medievalista, cumpli√≥ una especial funci√≥n de evasi√≥n de la realidad, al tiempo que elud√≠a la censura m√°s f√°cilmente al tratar glorias del pasado:

Hubo muchos otros ejemplos (Sangre en Bizancio, El Caballero de las Tres Cruces, Flecha Negra, El Rey del mar, Terciopelo negro o Tirant lo Blanc).

Desde una perspectiva totalmente cómica:

En Francia, siguiendo el género de acercamiento cómico a la historia iniciado con Asterix:

  • El gran visir Iznogud (1961, guionista Ren√© Goscinny -el de Asterix-, dibujante Jean Tabary) ambientada en Bagdad en el califato de Har√ļn El Pussah (parodia del Har√ļn al-Rashid de las mil y una noches). La frase repetida por Iznogoud en todas sus maquinaciones Quiero ser califa en lugar del califa, no deja de ser una reflexi√≥n sobre la naturaleza del poder.
Véase también: Historieta histórica

Referencias

  1. ‚ÜĎ DRAE
  2. ‚ÜĎ Persona versada en el conocimiento de lo medieval. DRAE
  3. ‚ÜĎ V√©ase todo lo referente a El c√≥digo da Vinci.
  4. ‚ÜĎ Valde√≥n, op. cit., pg. 12
  5. ‚ÜĎ Valde√≥n op. cit., pgs. 14-16
  6. ‚ÜĎ Espect√°culo de recreaci√≥n de la batalla con m√°s de dos mil participantes. Recreaci√≥n muse√≠stica en English Heritage. Sinodal de Aguilafuente. Muchos otros eventos medievales The Middles Ages Trust - Medieval Events Locator.
  7. ‚ÜĎ Medieval Societies and Clubs, en The Middles Ages Trust - Medieval Connection
  8. ‚ÜĎ Asociaci√≥n espa√Īola de fiestas y recreaciones hist√≥ricas. Museo Vivo de Cultura Medieval. Fiestas de ambientaci√≥n hist√≥rica en Espa√Īa
  9. ‚ÜĎ La perdida de Espa√Īa reparada por el Rei Pelayo: Poema √Čpico
  10. ‚ÜĎ Novela hist√≥rica espa√Īola, en Cervantesvirtual.
  11. ‚ÜĎ Texto accesible en el Centro Virtual Cervantes
  12. ‚ÜĎ Texto accesible en el Centro Virtual Cervantes
  13. ‚ÜĎ Weber: el nacimiento del romanticismo, en Historia de la Opera. Parte 4: "El Romanticismo y el Realismo".
  14. ‚ÜĎ Le Goff, op. cit., pg. 30
  15. ‚ÜĎ V√©ase la filmograf√≠a recomendada en el libro de Juan J. Alonso, Enrique A. Mastache y Jorge Alonso Men√©ndez La Edad Media en el cine.
  16. ‚ÜĎ El c√≥mic de tema medievalen el Museo del C√≥mic.

Véase también


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • medievalismo ‚ÄĒ sustantivo masculino 1. (no contable) √Ārea: historia Conjunto de rasgos que caracterizan la Edad Media: el medievalismo de la sociedad del sigloXIII ‚Ķ   Diccionario Salamanca de la Lengua Espa√Īola

  • medievalismo ‚ÄĒ s. m. O mesmo que medievismo. ¬†¬†‚Ä£¬†Etimologia: medieval + ismo ‚Ķ   Dicion√°rio da L√≠ngua Portuguesa

  • medievalismo ‚ÄĒ m. Cualidad o car√°cter de medieval ‚Ķ   Diccionario de la lengua espa√Īola

  • medievalismo ‚ÄĒ ‚Ėļ sustantivo masculino 1 Car√°cter medieval de alguna cosa, suceso o persona, ya sea por semejanza con la edad media o por haber existido durante la misma. SIN√ďNIMO [medievalidad] 2 Conocimiento de la civilizaci√≥n, usos y costumbres de la edad… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • medievalismo ‚ÄĒ me¬∑die¬∑va¬∑l√¨¬∑smo s.m. CO 1. tendenza a esaltare e a rivalutare la cultura e gli ideali del Medioevo: il medievalismo ottocentesco 2. estens., mentalit√† e genere di vita superati: vivono ancora in pieno medievalismo! {{line}} {{/line}} VARIANTI:… ‚Ķ   Dizionario italiano

  • medievalismo ‚ÄĒ {{ÔľÉ}}{{LM M25322}}{{„Äď}} {{ÔľĽ}}medievalismo{{ÔľĹ}} ‚ÄĻme¬∑die¬∑va¬∑lis¬∑mo‚Äļ {{„Ää}}‚Ėć s.m.{{„Äč}} Conjunto de caracter√≠sticas propias del Medievo ‚Ķ   Diccionario de uso del espa√Īol actual con sin√≥nimos y ant√≥nimos

  • medievalismo ‚ÄĒ pl.m. medievalismi ‚Ķ   Dizionario dei sinonimi e contrari

  • Medievalismo Digital ‚ÄĒ Este art√≠culo o secci√≥n sobre comunicaciones necesita ser wikificado con un formato acorde a las convenciones de estilo. Por favor, ed√≠talo para que las cumpla. Mientras tanto, no elimines este aviso puesto el 13 de junio de 2008. Tambi√©n puedes… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Edad Media ‚ÄĒ Santa Sof√≠a de Constantinopla (532 537). Los cuatro minaretes son una adici√≥n correspondiente a su transformaci√≥n en mezquita, a ra√≠z de la ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Jorge Ma√≠z Chac√≥n ‚ÄĒ Nacimiento ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


Compartir el artículo y extractos

Link directo
… Do a right-click on the link above
and select ‚ÄúCopy Link‚ÄĚ

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.