Meningioma

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Meningioma
Meningioma
Contrast enhanced meningioma.jpg
Clasificación y recursos externos
CIE-10 C70, D32
CIE-9 225.2
OMIM 607174
DiseasesDB 8008
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Un Meningioma es un tumor cerebral usualmente benigno. Se presenta en el tejido aracnoideo de las meninges y se adhiere a la duramadre, es de crecimiento lento. Es el tumor primario m√°s com√ļn del sistema nervioso central.

Contenido

Incidencia

Los meningiomas son los tumores primarios m√°s frecuentes del Sistema Nervioso Central (SNC). Constituyen entre un 13 y un 26% de los tumores intracraneales primarios, seg√ļn las series. Su incidencia anual es de aproximadamente 6 por cada 100.000 habitantes.[1] Muchos no presentan s√≠ntomas en vida, por lo que son hallazgos incidentales de autopsias, con una frecuencia entre el 1,4 y el 2,3% seg√ļn los estudios.[2] [3] El diagn√≥stico de estos tumores incidentales est√° aumentando por el uso casi rutinario de la tomograf√≠a axial computerizada (TAC) y la resonancia magn√©tica nuclear (RMN).

Los meningiomas pueden ser m√ļltiples, frecuentemente en el seno de una neurofibromatosis tipo dos (NF2), o bien en familias con predisposici√≥n hereditaria sin NF2. De los casos espor√°dicos, menos del 10% son m√ļltiples. La mayor√≠a son benignos, siendo at√≠picos entre un 4,7 y 7,2% y malignos (o anapl√°sicos) entre un 1,0 y 2,8%, seg√ļn las series.[4]

Distribución por sexo y edades

Los meningiomas se pueden manifestar en cualquier edad, siendo m√°s frecuentes en la edad media de la vida, con un pico de incidencia en la sexta y s√©ptima d√©cadas de la vida. Sin embargo, se pueden presentar en ni√Īos y ancianos, siendo en aquellos m√°s agresivos. En general, estos tumores son m√°s frecuentes en las mujeres, con una relaci√≥n de 3:2 o incluso 2:1 con respecto a los hombres, seg√ļn las series. En particular, los meningiomas espinales muestran un marcado predominio en mujeres (6:1). Esta prevalencia discordante se ha intentado explicar por la asociaci√≥n existente entre esta neoplasia y la expresi√≥n de receptores de progesterona (RP).[5] Sin embargo, la hip√≥tesis de la estimulaci√≥n hormonal en las mujeres es compleja, y los casos en ni√Īos y hombres tambi√©n pueden expresar los mismos receptores.

Por otra parte, aquellos meningiomas que se presentan asociados a un síndrome hereditario, son más frecuentes en edades tempranas y no muestran predilección de género. Los meningiomas atípicos y anaplásicos predominan en hombres y, a su vez, en los casos del varón, el índice proliferativo tiende a ser mayor.

Causas

La asociaci√≥n etiol√≥gica entre los meningiomas y las radiaciones ionizantes est√° bien establecida. Se conoce que los meningiomas son inducidos por dosis bajas, medias y altas de radiaci√≥n, con unos intervalos hasta la aparici√≥n del tumor de 35, 26 y 19-24 a√Īos respectivamente. La mayor√≠a de los pacientes con neoplasias radioinducidas tienen una historia de radioterapia a dosis bajas (800 Rad.) del cuero cabelludo por tinea capitis. Un segundo grupo de casos inducidos por radioterapia lo forman aquellos que recibieron altas dosis ( m√°s de 2000 Rad.) por tumores cerebrales primarios.[6] Incluso existe asociaci√≥n entre los rayos-X usados en odontolog√≠a y el mayor riesgo de padecer meningiomas. Los meningiomas radioinducidos son com√ļnmente at√≠picos o agresivos, multifocales, muestran √≠ndices proliferativos elevados y ocurren en pacientes m√°s j√≥venes.

El papel de las hormonas sexuales en la génesis tumoral es poco claro. La mayor incidencia en las mujeres sugiere un papel etiológico de dichas hormonas en estos tumores. Mientras que la expresión de los receptores de estrógenos (RE) es muy baja o indetectable, aproximadamente dos terceras partes de los meningiomas expresan receptores de progesterona (RP), con una fracción más elevada en los casos de hombres. De cualquier manera, falta por determinar cómo la expresión de estos receptores se integra en la formación y el crecimiento tumoral, así como su posible papel terapéutico.[7]

El papel etiol√≥gico del traumatismo craneoencef√°lico en la patog√©nesis de los meningiomas es menos claro. Sin embargo est√° convincentemente documentada la aparici√≥n de tumores en la inmediata vecindad de una zona que ha sufrido fractura craneal o en estrecha asociaci√≥n con cuerpos extra√Īos implantados de forma traum√°tica.[8]

Por √ļltimo, los meningiomas pueden aparecer en el seno de s√≠ndromes tumorales hereditarios, como la neurofibromatosis tipo 2 (NF2), o bien en el s√≠ndrome de neoplasias endocrinas m√ļltiples tipo 1 (MEN I en ingl√©s).

Síntomas y Signos

Los tumores peque√Īos (e.g. < 2 cm) usualmente son encontrados accidentalmente en las autopsias, puesto que no suelen producir s√≠ntomas. Sin embargo, los tumores grandes pueden causar s√≠ntomas dependiendo del tama√Īo y el lugar en que se encuentran.

  • Los asimientos focales pueden ser causados por un meningioma cubriendo el cerebro
  • La debilidad esp√°stica progresiva de las piernas y la incontinencia pueden producirse por un meningioma que cubre la regi√≥n parasagital frontoparietal
  • Un aumento de la presi√≥n intracraneal puede presentarse, pero es menos frecuente que en un glioma

Diagnóstico

Se requiere de una radiograf√≠a simple de cr√°neo, en la que se podr√°n observar con relativa frecuencia surcos vasculares aumentados de tama√Īo, signos de calcificaci√≥n o hiperostosis o signos de hipertensi√≥n intracraneal cr√≥nica. En una TAC suelen aparecer lesiones muy bien delimitadas y usualmente se muestra una lesi√≥n hiperdensa tras administraci√≥n de contraste que puede estar rodeado de edema y de base de implantaci√≥n amplia. Es la modalidad que muestra de mejor manera las calcificaciones tumorales. √Čstas pueden ser nodulares, puntiformes o densas. La TC es muy efectiva para demostrar la hiperostosis (15-20%), osteolisis y erosi√≥n en el sitio de la inserci√≥n dural. Tambi√©n muestra el ensanchamiento de los surcos vasculares de la calota (arteria men√≠ngea media). Se precisar√° en aquellos casos donde se necesite un mayor detalle √≥seo.

Tambi√©n se usa la RMN, la cual presenta ventajas gracias a su resoluci√≥n superior en los diferentes tejidos del cuerpo, adem√°s de su capacidad multiplanar, que permite visualizar el contacto del tumor con las meninges de mejor forma. Las im√°genes ponderadas en T2 muestran muy bien la extensi√≥n del edema. Los meningiomas poseen un collar de tejido que capta contraste y rodea el sitio de la inserci√≥n dural. Este signo representa la duramadre engrosada, ya sea en forma reactiva o por infiltraci√≥n neopl√°sica. La cola dural se presenta en el 65% de los meningiomas: no es un signo fijado pero es muy importante en el diagn√≥stico. Sin embargo, la RMN no es muy confiable en la demostraci√≥n de calcificaciones. En secuencias convencionales, una hemorragia aguda intratumoral puede generar una se√Īal mixta. Sin contraste, los meningiomas en placa pueden ser muy dif√≠ciles de detectar.

Anatomía Patológica

Imagen microscópica de un meningioma mostrando un patrón de crecimiento típico en remolinos o acérvulis. Tincion de Hematoxilina Eosina.
Imagen microscópica de un meningioma con invasión cerebral (grado II de la OMS); el tumor (abajo y derecha de la imagen) tiene el típico borde que empuja invadiendo la crteza cerebral (arriba e izquierda de la imagen). Tinción con Hematoxilina Eosina.

La mayoría de los meningiomas son masas bien delimitadas de consistencia media o firme, de contorno externo lobulado, con base de implantación en la duramadre.

Frecuentemente comprimen el cerebro adyacente, aunque raramente lo infiltran. Sin embargo, la invasi√≥n de la duramadre y de los senos durales pr√≥ximos es frecuente. Ocasionalmente, estos tumores pueden atravesar la duramadre e infiltrar el hueso, produci√©ndose una reacci√≥n de hiper√≥stosis. Las muestras de la superficie tumoral en contacto con el tejido nervioso son de especial importancia en el caso de tumores de superficie irregular para descartar la invasi√≥n cerebral en el estudio microsc√≥pico, hecho que cambia radicalmente el pron√≥stico.[9] Los meningiomas pueden envolver arterias cerebrales, pero es raro que atraviesen sus paredes. Pueden adem√°s infiltrar la piel y extenderse a compartimentos extracraneales, como la √≥rbita. En ciertos sitios, como el ala del esfenoides, pueden crecer en forma de disco, forma de crecimiento especial denominada en placas. Los subtipos at√≠pico y anapl√°sico tienden a ser de mayor tama√Īo en el momento de la cirug√≠a que el resto.[10]

Los meningiomas presentan un amplio espectro de fenotipos histopatológicos. Los más frecuentes son el transicional, el meningotelial y el fibromatoso. Se describen a continuación los subtipos histopatológicos mejor caracterizados.[11] [12] [13]

Meningioma meningotelial

Se caracteriza por su microarquitectura lobular y apariencia epiteliode. La neoplasia est√° poblada de c√©lulas que tienen n√ļcleos, redondos u ovales, de cromatina delicada y nucleolos poco llamativos. Los citoplasmas son eosin√≥filos, claros, y el borde citoplasm√°tico indistinguible, de ah√≠ su designaci√≥n alternativa como meningioma sincitial. Es com√ļn, al igual que en otros subtipos, que las c√©lulas tumorales se agrupen en apretadas espirales. Tambi√©n son frecuentes los n√ļcleos claros, las pseudoinclusiones nucleares p√°lidas, resultantes de invaginaciones intranucleares del citoplasma, y la presencia de calcoesf√©rulas laminadas, denominadas cuerpos de psammoma. Los hallazgos descritos son considerados como cl√°sicos de los meningiomas y, aunque ninguno de ellos es patognom√≥nico, su demostraci√≥n tiene un considerable peso diagn√≥stico.

Meningioma fibroso

Este subtipo tiene aspecto mesenquimal, con una estructura en bandas y haces paralelos y entrecruzados de células fusiformes, inmersas de abundante estroma de colágeno y reticulina. Los remolinos celulares y los cuerpos de psammoma no son frecuentes.

Meningioma transicional (mixto)

En este subtipo se observan rasgos morfológicos intermedios entre las variantes meningotelial y la fibromatosa.

Meningioma psammomatoso

Se caracteriza por la presencia de abundantes cuerpos de psammoma, que pueden ser confluentes y llegar a formar masas calcificadas e incluso osificadas. Típicamente, las células tumorales son de aspecto transicional en esta variante. No hay un consenso sobre cual es la cantidad de cuerpos de psammoma que incluye el concepto abundante. Característicamente ocurren en mujeres de mediana edad, con una predilección particular por el compartimiento intraespinal.

Meningioma angiomatoso

En este subtipo se observa una vascularización exuberante y dominante, que puede sugerir un proceso malformativo, sobre un estroma hialinizado. Se han descrito las subvariantes macrovascular y microvascular y, aunque todos los meningiomas angiomatosos son de grado I, parece que esta subdivisión puede tener implicaciones pronósticas.[14] Debido a que esta variante comprende meningiomas típicos con un pronóstico bueno, el término meningioma angioblástico es inadecuado.

Meningioma microquístico

Variante caracterizada por la presencia de vacuolas intercelulares de tama√Īo variable, frecuentemente vac√≠as, pero que en ocasiones contienen un fluido p√°lido que se ti√Īe positivamente con la reacci√≥n del √°cido peri√≥dico-Schiff (PAS). El estroma est√° frecuentemente hialinizado y muestra una rica vascularizaci√≥n. Puede observarse la formaci√≥n de macroquistes en algunos casos. Las c√©lulas neopl√°sicas frecuentemente adoptan formas estrelladas o fusiformes y muestran tendencia a la disgregaci√≥n. El pleomorfismo nuclear, la cariomegalia y la hipercromasia pueden ser evidentes pero no tienen importancia pron√≥stica.

Meningioma secretor

En esta variante el hallazgo característico es la diferenciación epitelial focal, en forma de luces intracitoplasmáticas que contienen un material eosinófilo, PAS positivo y resistente a la diastasa. Estas formaciones también se denominan pseudocuerpos de psammoma y las células tumorales que rodean el material secretado marcan positivamente con técnicas de inmunohistoquímica para antígeno carcinoembrionario (CEA) y citoqueratinas.

Meningioma rico en linfoplasmacitos

En este subtipo se observan infiltrados inflamatorios linfoplasmocitarios extensos, que frecuentemente apartan a las células tumorales a un segundo plano. Alguno de los casos diagnosticados estarían mejor clasificados como ejemplos de pseudotumores inflamatorios o histiocitosis sinusal con linfadenopatía masiva.

Meningioma metapl√°sico

Esta variante se caracteriza por una diferenciación mesenquimal clara y focal. Los meningiomas meningoteliales, fibrosos o transicionales pueden tener cambios óseos, cartilaginosos, lipomatosos, mixoides o xantomatosos, con un significado incierto. Conviene destacar la caracterización clínico-patológica de la variante lipomatosa que realizan Roncaroli y cols. sobre una serie de 18 meningiomas. En este estudio se pone en duda que esta variante resulte de la metaplasia de células meningoteliales, y se propone el término de meningioma lipídico, que incluiría el amplio espectro de cambios pseudolipídicos y pseudoxantomatosos que se pueden producir. Hasta este punto, todos los tipos descritos se consideran como grado I de la OMS.

Meningioma de células claras

Este subtipo está compuesto por células de citoplasma claro, rico en glucógeno PAS positivo, que frecuentemente se disponen en haces sin patrón definido, atravesadas por bandas de colágeno hialinizado. Los rasgos clásicos de meningioma suelen ser escasos o nulos y la tinción para antígeno epitelial de membrana (EMA) puede ser débil y focal. Un patrón de células claras focal no tiene importancia diagnóstica. A pesar de no existir una actividad mitótica elevada u otros rasgos que sugieran agresividad, esta variante se considera como grado II de la OMS.

Meningioma cordoide

En este subtipo se observan regiones similares histológicamente al cordoma: trabéculas de células eosinofílicas y vacuolizadas, en un fondo mixoide. Puede haber infiltrados linfoplasmocitarios con centros germinales. Su presentación en la infancia o la adolescencia es típica, asociada a las manifestaciones del síndrome de Castleman (disgammaglobulinemia policlonal, anemia refractaria al hierro, hepato-esplenomegalia y retardo del crecimiento y la maduración). Se clasifica como un meningioma grado II de la OMS.

Meningioma papilar

Este subtipo viene definido por la presencia de un patr√≥n perivascular pseudopapilar en una gran extensi√≥n de la neoplasia. Las c√©lulas son uniformes, con n√ļcleos similares, pero no id√©nticos, a los de los meningiomas t√≠picos. Las c√©lulas neopl√°sicas pueden formar pseudorrosetas perivasculares. En la mayor√≠a de los casos, los ac√©rvulis no son prominentes y no hay cuerpos de psammoma. Se clasifica como meningioma grado III de OMS.

Meningioma rabdoide

Esta variante est√° constituida por haces de c√©lulas tumorales de aspecto rabdoide, redondeadas, con n√ļcleos exc√©ntricos, frecuentes nucleolos prominentes y llamativas pseudoinclusiones eosinof√≠licas citoplasm√°ticas compuestas por filamentos intermedios arremolinados. Se clasifica como un meningioma grado III la OMS.

Biología molecular

Se acepta generalmente que los meningiomas progresan desde tumores de bajo grado hacia tumores de alto grado. Se acepta también que estas neoplasias van acumulando, como la mayoría de los tumores, una serie de alteraciones genéticas en su progresión tumoral.[15]

Susceptibilidad genética

La neurofibromatosis tipo 2 (NF2) es un desorden autos√≥mico dominante cl√≠nicamente caracterizado por schwanomas vestibulares bilaterales y otros tumores intracraneales y espinales, incluidos los meningiomas (Patel 2004). Los meningiomas son un marcador de NF2. Los casos asociados a la NF2 se dan en d√©cadas m√°s tempranas de la vida, frecuentemente son m√ļltiples y son m√°s frecuentemente de la variante fibrosa que los no asociados a NF2 (Lamzus 2004). La presencia de esta neoplasia en un ni√Īo o adolescente obliga a descartar la existencia de una NF2 subyacente (Perry 2001). De cualquier modo, han sido descritas familias con un aumento de la susceptibilidad a padecer meningiomas, pero sin NF2. En al menos una de estas familias, la enfermedad no muestra alteraci√≥n del locus NF2 del cromosoma 22q, lo cual sugiere que debe haber locus secundarios cuya alteraci√≥n predisponga a desarrollar un meningioma.[16] La frecuencia de delecciones del 22q se aproxima la 100%, pero otras delecciones se muestran con la misma frecuencia en los casos asociados a NF2 que en los espor√°dicos (Lamzus 2000). La frecuencia de meningiomas at√≠picos y anapl√°sicos y los √≠ndices de MIB-1 son similares a los casos espor√°dicos (Lamszus 2000, Lamszus 2004). Se ha descrito la posible inclusi√≥n de los meningiomas como un componente de los MEN1. En un estudio prospectivo sobre 74 pacientes con MEN1 (Asgarian 2004), se concluye que los meningiomas son relativamente frecuentes en pacientes con MEN1, y que la p√©rdida de expresi√≥n de los productos del gen MEN1 es relevante en la patog√©nesis de estos tumores. La posible relaci√≥n entre meningiomas y otros s√≠ndromes tumorales cong√©nitos raros, como el s√≠ndrome de Gorlin o el s√≠ndrome de Cowden, est√° peor definida.

Clonalidad de meningiomas solitarios, recurrentes y m√ļltiples

Estudios de inactivaci√≥n del cromosoma X mediante an√°lisis por Southern-blot han demostrado que los meningiomas son tumores clonales, mientras que el an√°lisis de la clonalidad mediante PCR han descubierto que una peque√Īa fracci√≥n de estos tumores podr√≠a ser policlonal. De cualquier manera, los datos de los estudios de Southern blot y la observaci√≥n de que la inmensa mayor√≠a de los meningiomas con mutaciones de NF2 solamente tienen una √ļnica mutaci√≥n, sugieren que el origen de estas neoplasias es clonal. De la misma forma, se ha encontrado que todos los meningiomas recurrentes son clonales respecto a la lesi√≥n primaria.[17] La clonalidad de los meningiomas m√ļltiples ha sido estudiada mediante estudios de inactivaci√≥n del cromosoma X y mediante an√°lisis mutacional del gen NF2 en m√ļltiples tumores de un mismo paciente. Las lesiones de pacientes con tres o m√°s tumores han mostrado tener la misma copia del cromosoma X inactivado, o bien tener la misma mutaci√≥n del gen NF2. Estos datos proporcionan una fuerte evidencia de un origen clonal de los casos m√ļltiples y sugieren que los tumores m√ļltiples pueden tener su origen en una diseminaci√≥n subaracnoidea (Lamszus 2004). De cualquier manera, es posible que alguno de estos casos represente mosaicos gen√©ticos, con mutaciones segmentarias constitucionales del gen NF2. Sin embargo, hay estudios que afirman lo contrario. En una serie de meningiomas, s√≥lo aproximadamente la mitad de los pacientes con dos tumores fueron monoclonales; los otros mostraron una variedad diferente de mutaci√≥n del gen NF2, lo cual indica que estos tumores tienen un origen independiente. Por √ļltimo, un estudio sugiere que peque√Īos nidos meningoteliales pueden rodear algunos meningiomas y que estos nidos quiz√° representen tumores secundarios.[18]

Citogenética

A pesar de ser uno de los tumores m√°s extensamente estudiados citogen√©ticamente, los meningiomas no muestran t√≠picas aberraciones gen√©ticas con relevancia cl√≠nica, como ocurre en otros tumores cerebrales, como los oligodendrogliomas (Lamszus 2004). En general, las anormalidades cariot√≠picas son m√°s numerosas en los tumores at√≠picos y anapl√°sicos. De los cambios citogen√©ticos asociados a estas neoplasias, las delecciones del cromosoma 22q, 1p y 14q son los m√°s frecuentemente observados.[19] [20] En la siguiente tabla se resumen los estudios m√°s significativos realizados sobre citogen√©tica en meningiomas, desde el a√Īo 2000 hasta el 2008.

Citogenética Gen Proteína Significado pronóstico Mecanismo Bibliografía
1p Progresión Böstrom 2001
1p32 Progresión Bello 2000
1p32 CDKN2C No significado No mutación Böstrom 2001
1p32 RAD54L No significado No mutación Böstrom 2001
1p34 MUTYH Candidato a supresor tumoral Sulman 2004
1p34 PRDX1 Candidato a supresor tumoral Sulman 2004
1p34 FOXD2 Candidato a supresor tumoral Sulman 2004
1p34 FOXE3 Candidato a supresor tumoral Sulman 2004
1p34 PTCH2 Candidato a supresor tumoral Sulman 2004
1p34 RAD54L Candidato a supresor tumoral Sulman 2004
1p36.1-p34 ALPL Supresor tumoral? No mutación Lamzus 2004
1q21 S100A5 Recurrencia Sobreexpresión Hancq 2004
1q25.2 Cox-2 Progresión Lin 2003
9p Progresión Böstrom 2001
9p21 CDKN2A Progresión, supervivencia? Amatya 2004
9p21 p14 Progresión, supervivencia? Amatya 2004
9p21 CDKNB2 Progresión, supervivencia? Amatya 2004
10p14 Progresión, recurrencia, supervivencia Mihaila 2003
10q Progresión von Deimling 2000
10q23.3 PTEN No significado No inactivo Joachim 2001
10q26.11-12 DMBT1 No significado No inactivado Joachim 2001
10q26.12 Progresión, recurrencia, supervivencia Mihaila 2003
10q26.3 Progresión, recurrencia, supervivencia Mihaila 2003
11q23 TSL1 Supresor tumoral junto DAL1 Surace 2004
12q14 CDK4 No significado Amplificación Böstrom 2001
12q14.3-q15 MDM2 No significado Amplificación Böstrom 2001
14q Progresión, recurrencia Cai 2001
14q Factor independiente mal pronostico Maillo 2003
14q11.2 NDRG2 Gen supresor tumoral Hipermetilación Lusis 2005
17p TP53 p53 No significado No mutado Louis 2000

Modelo de carcinogenia

Esquema de la carcinogenia de los meningiomas. En rojo sobreexpresi√≥n. En verde p√©rdida de expresi√≥n. En dorado metilaci√≥n. OCD octre√≥tido. Se a√Īaden las alteraciones citogen√©ticas m√°s importantes (modificado de Lusis 2004).

En la célula aracnoidea normal (célula que se postula es origen del meningioma) se van produciendo una serie de alteraciones genéticas y epigenéticas secuenciales, que provocan la alteración de las funciones básicas de la misma.[21] Se distinguen varias situaciones:

1) Meningioma benigno. Primero se produce una p√©rdida en 22q o una mutaci√≥n en el gen NF2 u otro oncogen de similar funcionalidad a√ļn desconocido (por ejemplo, 14q o NDFR2). Como se ha comentado, esto produce un d√©ficit de merlina, y una alteraci√≥n en la funci√≥n del citoesqueleto. Esta alteraci√≥n puede producirse de forma aislada o bien en sinergia con una p√©rdida en la funci√≥n-expresi√≥n de DAL1 (tras metilaci√≥n del promotor), en al menos un 50% de los casos, que provocar√≠a una alteraci√≥n en el control del ciclo celular fundamentalmente. Aparte de estos mecanismos se pueden producir otros peor conocidos. En este punto ya existe una neoplasia, no hay punto de retorno: la neoplasia puede estabilizarse si no sufre nuevas alteraciones gen√©ticas, puede progresar o puede recidivar.

2) Meningioma at√≠pico. Al aumentar el potencial replicativo, aumenta la tasa de mutaci√≥n. Se a√Īaden p√©rdidas o ganancias al√©licas del material gen√©tico, lo que produce nuevos desequilibrios. Esta situaci√≥n se traduce en una expresi√≥n an√≥mala de prote√≠nas: aumento de Cox-2, p53 y HTER, disminuci√≥n de RP y MDM-2. Al √≠ndice proliferativo aumentado acaba de a√Īad√≠rsele una desregulaci√≥n de la v√≠a MDM-2/p53 en la mayor√≠a de los tumores, que facilita a su vez la aparici√≥n de nuevas alteraciones.

3) Meningioma anaplásico. Nuevas delecciones y ganancias, con sobreexpresión de la proteína 6SK, hacen que el tumor se desdiferencie e incluso adquiera capacidad para metastatizar.

4) Meningioma recurrente. El tumor vuelve a aparecer tras su extirpaci√≥n quir√ļrgica, generalmente manteniendo el grado del tumor primordial, aunque puede progresar. La mayor√≠a de los tumores que pierden la expresi√≥n de prote√≠na S1005 recidivan antes de 10 a√Īos en personas j√≥venes. Diversas prote√≠nas se expresan de manera diferencial en las recurrencias con respecto a los tumores primarios, como son diversos factores de proliferaci√≥n (ciclinas, Ki-67, topoisomerasa II), de regulaci√≥n (p53), de invasi√≥n (MMP-9) o de angiog√©nesis (VEGF).

Pronóstico

Las principales preguntas sobre el pronóstico de los meningiomas son la predicción de recidiva y la predicción de supervivencia. A continuación se muestran los factores pronósticos mejor establecidos.

Factores clínicos

La recurrencia de los meningiomas completamente extirpados en la cirug√≠a est√° bien establecida. El principal factor cl√≠nico de recidiva es la extensi√≥n de la resecci√≥n, la cual est√° influenciada por la localizaci√≥n de la lesi√≥n, la afectaci√≥n de estructuras intracraneales y la edad del paciente. Simpson[22] encontr√≥ distintas tasas de recidiva en funci√≥n de los grados de resecci√≥n por √©l establecidos: 9% a los cinco a√Īos para el grado 1, 19% para el grado 2 y 29% para el grado 3. Posteriores estudios, que incorporan la TAC y la RM en la evaluaci√≥n de las recidivas, han confirmado estos resultados.[23] En una serie de 657 meningiomas, el 20% de los meningiomas benignos considerados resecados completamente en la cirug√≠a (grado 1 de Simpson) recidivaron en un periodo de 20 a√Īos.[24] Adem√°s, en todos estos estudios, las tasas de recurrencia aumentan con el periodo de seguimiento.

Aparte, destaca la clasificaci√≥n propuesta por Levine-Sekhar[25] sobre una serie de 232 meningiomas, que combina datos cl√≠nicos, quir√ļrgicos y del estudio por RM, estratificando los meningiomas en tres grados pron√≥sticos.

Histopatología y grado

Algunas variantes histopatol√≥gicas de meningiomas tienen mayor riesgo de recidiva. En t√©rminos generales, la clasificaci√≥n en grados histopatol√≥gicos es el marcador m√°s √ļtil del riesgo de recurrencia. Mientras que los meningiomas benignos tienen tasas de recidiva aproximadamente del 7-20%, los at√≠picos recidivan en un 29-40% de los casos y los anapl√°sicos en un 50-78%. Los signos histopatol√≥gicos de malignidad se asocian con tiempos de supervivencia m√°s cortos.[26] Numerosos estudios han identificado una serie de factores histopatol√≥gicos pron√≥sticos negativos. Entre ellos destacan la atipia citol√≥gica, los macronucleolos, el cambio a c√©lula peque√Īa y la anaplasia celular, aparte de los que formalmente se usan para establecer el grado y/o el subtipo de meningioma.[27]

Proliferación

Se han estudiado distintos índices de proliferación para intentar predecir los tiempos de supervivencia y recurrencia de los meningiomas. En general, la proliferación celular aumenta con el grado tumoral. El índice mitótico y la ausencia de calcificación en la TAC se asocian fuertemente con la tasa de volumen de crecimiento. Un índice mitótico elevado se asocia a un mayor riesgo de recidiva tumoral y a periodos libres de recurrencia más cortos, en los casos totalmente resecados (Louis 2000).

La expresi√≥n de marcadores de proliferaci√≥n, como son el MIB-1/Ki-67, muestran √≠ndices de marcaje que aumentan progresivamente con el grado tumoral, (Amatya 2001, Burger 2002, Louis 2000, Roesler 2002, Sandberg 2001). Los tumores que recurren tienden a mostrar mayores √≠ndices de marcaje de MIB-1 que aquellos que no lo hacen (Sandberg 2001). En una serie de 83 pacientes, ning√ļn caso con √≠ndice proliferativo inferior al 10 % recurri√≥ (Ho 2002). A pesar de que, en general, se reconoce que √≠ndices altos de MIB-1 se asocian con la recurrencia tumoral, no existe un punto de corte de validez universal. Este hecho se explica por las diferentes t√©cnicas de recuento utilizadas en los estudios y por la heterogeneidad existente en algunos de estos tumores, en los que existen regiones de alta celularidad con focos de alta actividad proliferativa. Nakasu y cols. (Nakasu S 2001) comparan dos sistemas para la valoraci√≥n del √≠ndice de MIB-1 como predictor del crecimiento y de recidiva en una serie de 139 meningiomas: 1) valorar en la zona de m√°s densidad de marcaje, 2) valorar aleatoriamente. Concluyen que el segundo m√©todo es mejor predictor de recurrencia y crecimiento tumoral, con un punto de corte del 3%, mientras que el ac√ļmulo focal de c√©lulas tumorales MIB-1 positivas no tiene tanto significado cl√≠nico (Nakasu 2001). A la inversa, otros estudios no han encontrado relaci√≥n entre los √≠ndices de MIB-1 con el grado tumoral (Aguiar 2003, Konstantinidou 2003), o bien no han encontrado que el √≠ndice de tinci√≥n de MIB-1 sea un marcador pron√≥stico independiente (Strik 2002). Hay por tanto algunas diferencias en los hallazgos con respecto a lo que de √≠ndices de marcaje se refiere. Por ello, mientras no sea posible establecer marcadores universales, unos √≠ndices de MIB-1 del 5-10% sugieren un mayor riesgo de recurrencia (Louis 2000), siempre valorando este √≠ndice en el contexto de los hallazgos histopatol√≥gicos (Burger 2002).

El tiempo de duplicación de la masa tumoral se correlaciona inversamente con los índices de tinción de bromodeoxiuridina (BudR). Las medias de los índices de BudR en tumores recurrentes son significativamente mayores que en tumores no recurrentes. Los índices de BudR son bajos en los meningiomas benignos, y aumentan generalmente con el grado, pero hay meningiomas malignos que pueden mostrar baja incorporación de BudR (Louis 2000).

La expresi√≥n de otros marcadores asociados a la proliferaci√≥n, como la mitosina y la topoisomerasa IIő≤, se correlaciona bien con los √≠ndices de marcaje de MIB-1 (Konstantinidou 2003, Konstantinidou 2001, Roesler 2002).

Las fosfohistonas son proteínas que se asocian al ADN. Especial atención merece el anticuerpo PHH3, que permite un contado más fácil, rápido y reproducible de mitosis y, por tanto, de la valoración en la graduación de los meningiomas de acuerdo con los criterios de la clasificación de la OMS (Ribalta 2004).

Por √ļltimo, otras t√©cnicas y marcadores utilizados en la predicci√≥n de la recidiva y la supervivencia incluyen los √≠ndices de ant√≠geno nucleolar de la c√©lula proliferante (PCNA), el an√°lisis de la regi√≥n de organizaci√≥n nucleolar, la citometr√≠a de flujo y la cuantificaci√≥n de las prote√≠nas del ciclo celular, entre otras (Amatya 2001, Ribalta 2004). Especial relevancia tienen los estudios por citometr√≠a de flujo, que han demostrado un n√ļmero aproximadamente igual de meningiomas aneuploides y diploides, y han encontrado correlaciones significativas entre tumores aneuploides y caracteres como recidiva, pleomorfismo, alta densidad celular, actividad mit√≥tica y infiltraci√≥n cerebral y de partes blandas (Louis 2000).

Receptores de progesterona

Los receptores de progesterona (RP) han sido ampliamente estudiados en los meningiomas. El inter√©s por su estudio surge de la observaci√≥n epidemiol√≥gica comentada anteriormente, a saber, que la incidencia de estos tumores en mujeres es 2 o 3 veces mayor que en los hombres. Se han utilizado varios m√©todos, tanto cuantitativos como cualitativos (ensayos de uni√≥n a ligando, inmunohistoqu√≠mica) en la detecci√≥n de los RP. Muchos de estos tumores (57-67%) expresan RP (Blankestein 2000, Das 2002, Gursan 2002). Algunos estudios han mostrado asociaci√≥n entre la expresi√≥n de RP y el bajo grado tumoral, escasa frecuencia de recurrencia y buen pron√≥stico (Nagashima 2001, Strik 2002). Los meningiomas at√≠picos y anapl√°sicos pierden m√°s frecuentemente los receptores de progesterona, y los casos con receptores de progesterona negativos tienden a ser de mayor tama√Īo que los positivos (Louis 2000). La expresi√≥n relativa de los subtipos de RP A, B y 78, y sus relaciones con distintos factores proapopt√≥ticos y antiapopt√≥ticos puede ser importante en la comprensi√≥n de la biolog√≠a tumoral (Blankenstein 2000, Das 2002, Verhein 2001).

La ausencia de receptores de progesterona, un índice mitótico alto y un grado tumoral alto son factores significativos, de tal manera que los pacientes con estos parámetros tienen intervalos libres de enfermedad más cortos. Los análisis multivariante muestran que un modelo de interacción con tres factores, con una puntuación de receptores de progesterona de 0, un índice mitótico mayor a 6 y un grado tumoral maligno, es un predictor significativo de peor pronóstico (Louis 2000). Sin embargo, no existe evidencia de que los receptores de progesterona sean un factor pronóstico independiente (Perry 2000).

De esta forma, aunque la expresi√≥n de RP tenga un papel diagn√≥stico limitado, contin√ļan siendo motivo de estudio en los trabajos de investigaci√≥n sobre estos tumores.

Somatostatina

Los receptores de somatostatina se expresan en muchos (70-100%) meningiomas (Meewes 2001, Schulz 2000). La funci√≥n biol√≥gica de estos receptores en el seno de estos tumores, predominantemente los receptores de somatostatina tipo 2a (hsst2a), es desconocida (Schulz 2000). Su presencia puede ser usada para poner en evidencia estas neoplasias, mediante el revelado de sustancias como el I111-octre√≥tido (Meewes 2001). Su manejo es especialmente √ļtil en la detecci√≥n de enfermedad residual y de recidiva tumoral temprana. En un estudio sobre 42 meningiomas, se ha detectado la expresi√≥n del mARN de receptores de somatostatina, especialmente los tipo 2, y su relaci√≥n con la actividad antiproliferativa in vitro (Arena S 2004). Aunque hay varios informes de casos tratados con an√°logos de somatostatina, probablemente ser√°n necesarios nuevos an√°logos de somatostatina radiomarcables, citot√≥xicos, no pept√≠dicos, que proporcionen nuevas estrategias terap√©uticas (Schulz 2000).

Tratamiento

Lo primero que se recomienda hacer es la observaci√≥n, para determinar si el meningioma es peque√Īo y no produce s√≠ntomas.

La observación no es recomendable para los tumores que ya causan síntomas.

El procedimiento quir√ļrgico sigue siendo el tratamiento preferido y en muchos casos es antecedida por la embolizaci√≥n. La radiocirug√≠a estereot√°ctica y la radioterapia se est√°n usando cada vez m√°s sobre todo en los inaccesibles, recurrentes, o extirpados de forma subtotal, particularmente si son malignos o anapl√°sicos.

En algunos pacientes la decisión terapéutica puede ser difícil debido a la falta de síntomas o los riesgos que requiere la intervención.

La probabilidad del resurgimiento o crecimiento del tumor despu√©s de la resecci√≥n quir√ļrgica puede ser estimado de acuerdo al grado del tumor, seg√ļn la OMS, as√≠ como por el grado de la cirug√≠a, de acuerdo al criterio de Simpson.[28]

Grado de Simpson Completitud de la extracci√≥n Repetici√≥n a los 10 a√Īos
Grado I Remoción completa, incluyendo la extracción de hueso y otros tejidos 9%
Grado II Remoción completa + coagulación del accesorio de la duramadre 19%
Grado III Remoción completa sin la extracción de la duramadre, o coagulación 29%
Grado IV Remoción parcial o subtotal 40%

Tratamiento con Radiación

La terapia con radiaci√≥n se hace muchas veces con rayos gamma, pero tambi√©n se suelen utilizar protones o con el uso de radioterapia. Muchas veces se utiliza para el tratamiento de tumores peque√Īos.

Véase también

Referencias

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Enlaces externos


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • Meningioma ‚ÄĒ Classification and external resources A contrast enhanced CT scan of the brain, demonstrating the appearance of a Meningioma. ICD 10 C70, D32 ‚Ķ   Wikipedia

  • meningioma ‚ÄĒ m. oncol. Tumor benigno, duro y de crecimiento lento derivado de las meninges. Suele aparecer en la edad adulta y m√°s frecuentemente en mujeres. El tratamiento es quir√ļrgico. Medical Dictionary. 2011. meningioma ‚Ķ   Diccionario m√©dico

  • meningioma ‚ÄĒ meningioma. –°–ľ. –ľ–Ķ–Ĺ–ł–Ĺ–≥–ł–ĺ–ľ–į. (–ė—Ā—ā–ĺ—á–Ĺ–ł–ļ: ¬ę–ź–Ĺ–≥–Ľ–ĺ —Ä—É—Ā—Ā–ļ–ł–Ļ —ā–ĺ–Ľ–ļ–ĺ–≤—č–Ļ —Ā–Ľ–ĺ–≤–į—Ä—Ć –≥–Ķ–Ĺ–Ķ—ā–ł—á–Ķ—Ā–ļ–ł—Ö —ā–Ķ—Ä–ľ–ł–Ĺ–ĺ–≤¬Ľ. –ź—Ä–Ķ—Ą—Ć–Ķ–≤ –í.–ź., –õ–ł—Ā–ĺ–≤–Ķ–Ĺ–ļ–ĺ –õ.–ź., –ú–ĺ—Ā–ļ–≤–į: –ė–∑–ī –≤–ĺ –í–Ě–ė–†–ě, 1995 –≥.) ‚Ķ   –ú–ĺ–Ľ–Ķ–ļ—É–Ľ—Ź—Ä–Ĺ–į—Ź –Ī–ł–ĺ–Ľ–ĺ–≥–ł—Ź –ł –≥–Ķ–Ĺ–Ķ—ā–ł–ļ–į. –Ę–ĺ–Ľ–ļ–ĺ–≤—č–Ļ —Ā–Ľ–ĺ–≤–į—Ä—Ć.

  • meningioma ‚ÄĒ [m…ô ninőĄjńď Ňć‚Ä≤m…ô] n. pl. meningiomas, meningiomata [m…ô ninőĄjńď Ňć‚Ä≤m…ô t…ô] a usually benign, slow growing tumor originating in the meninges and sometimes causing brain damage ‚Ķ   English World dictionary

  • meningioma ‚ÄĒ Eng. Meningioma Tumor invasivo que afecta sobre todo a mujeres de mediana edad. Se localiza principalmente en el tubercullum sellae, comprimiendo la uni√≥n del quiasma con el nervio √≥ptico produciendo p√©rdida de visi√≥n de larga evoluci√≥n, papila… ‚Ķ   Diccionario de oftalmolog√≠a

  • meningioma ‚ÄĒ noun (plural mas; also meningiomata) Etymology: New Latin Date: 1922 a slow growing encapsulated typically benign tumor arising from the meninges and often causing damage by pressing upon the brain and adjacent parts ‚Ķ   New Collegiate Dictionary

  • meningioma ‚ÄĒ /meuh nin jee oh meuh/, n., pl. meningiomas, meningiomata / meuh teuh/. Pathol. a hard, encapsulated tumor that grows slowly along the meninges. [1920 25; shortening of meningothelioma, equiv. to MENING(ES) + O + (ENDO)THELIOMA] * * * ‚Ķ   Universalium

  • meningioma ‚ÄĒ noun A common tumour of the central nervous system, occurring in the meninges, usually benign ‚Ķ   Wiktionary

  • Meningioma ‚ÄĒ A type of brain tumor that starts within the meninges. These slow growing tumors are sometimes associated with prior head trauma. * * * A benign, encapsulated neoplasm of arachnoidal origin, occurring most frequently in adults; most frequent form ‚Ķ   Medical dictionary

  • meningioma ‚ÄĒ me|nin|gi|o|ma Mot Pla Nom mascul√≠ ‚Ķ   Diccionari Catal√†-Catal√†


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