Morisco

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Morisco
Para otros usos de este término, véase Moriscos.

Los moriscos (palabra que deriva de moro) fueron los musulmanes del Al-Andalus bautizados tras la pragm√°tica de los Reyes Cat√≥licos del 14 de febrero de 1502. Tanto los convertidos con anterioridad al catolicismo romano de forma voluntaria como los convertidos obligatoriamente en adelante pasaron a ser denominados moriscos. Antes de la conversi√≥n forzada, a los musulmanes que viv√≠an practicando de manera m√°s o menos abierta su fe en los reinos cat√≥licos romanos la historiograf√≠a los llama mud√©jares, aunque en la √©poca esta denominaci√≥n se refer√≠a sobre todo a los musulmanes del Reino de Castilla, ya que en Arag√≥n se les llamaba simplemente moros y, en Valencia, sarra√Įns ("sarracenos").

Embarco moriscos en el Grao de Valencia, de Pere Oromig.

Fueron numerosos en el sur de Aragón y el sur del reino de Valencia. En Castilla no fueron abundantes, a juzgar por los datos que nos han llegado de las cuentas de contribución (un tipo de impuestos), salvo en el reino de Granada.

Contenido

Denominación

Morisco es la palabra que usa la historiografía para referirse a estos musulmanes catolizados, aunque en la época se usaban con frecuencia otras denominaciones como la de mudéjar (que la historiografía reserva ahora a los musulmanes en territorio cristiano antes de 1502, es decir antes de su conversión formal al catolicismo), sarraceno (en los territorios de la Corona de Aragón) y cristiano nuevo, o más específicamente cristiano nuevo de moro, para diferenciarlos de los judíos bautizados, que también eran cristianos nuevos. La palabra morisco tiene otros usos históricos menos conocidos: en Canarias se llamaba de este modo a los musulmanes de origen norteafricano y en América se usaba en ocasiones como sinónimo de "mestizo".

Demografía

Los moriscos se distribuían en cuatro grupos, extremadamente distintos entre sí y con una amplia variedad interna.

Reino de Granada

Al haber sido el √ļltimo reino isl√°mico de la Pen√≠nsula, en esta regi√≥n se concentr√≥ hasta los a√Īos setenta del siglo XVI el mayor contingente morisco, mayoritario y muy escasamente aculturado: hablaban corrientemente el √°rabe, conoc√≠an bien el islam y conservaban la mayor parte de los rasgos culturales que les eran propios: vestido, m√ļsica, gastronom√≠a, celebraciones, etc. Tras la rebeli√≥n de las Alpujarras (1568-1571) los moriscos granadinos fueron deportados hacia Castilla.

Reino de Valencia

El segundo mayor contingente se concentraba en esta zona, en la que era alrededor de un tercio de la poblaci√≥n. Protegidos por los se√Īores de los que eran vasallos, a causa de los fuertes impuestos que pagaban, los moriscos valencianos tambi√©n estaban poco aculturados. El uso de la lengua √°rabe era corriente, en situaci√≥n de biling√ľismo con el castellano y el valenciano, y la pr√°ctica de la fe musulmana era notoria, a pesar de le te√≥rica pertenencia de esta comunidad a la Iglesia. Los moriscos valencianos tuvieron fama entre los dem√°s moriscos por su alto grado de conocimiento del Cor√°n y la Sunna, y por esta raz√≥n los alfaqu√≠es valencianos sol√≠an viajar y ejercer de maestros de los moriscos de otros lugares de Espa√Īa. Fueron principalmente los moriscos valencianos los que, por su situaci√≥n costera y por su conocimiento de la lengua √°rabe, establecieron relaciones ocasionales con turcos y berberiscos.

Reino de Aragón

En Aragón los moriscos constituían alrededor de un 20% de la población total del reino, y se asentaban principalmente a orillas del Ebro y sus afluentes. Al contrario que los valencianos y los granadinos, no hablaban árabe, pero en su situación de vasallos de la nobleza disfrutaban también del privilegio de poder practicar de forma no excesivamente clandestina su fe musulmana.

En la ciudad de Monz√≥n (Huesca) se celebra una singular tradici√≥n relacionada con los moriscos: se la conoce como ‚ÄúEl Bautizo del Alcalde‚ÄĚ. Se reedita cada a√Īo el 4 de diciembre, festividad de Santa B√°rbara, patrona de la ciudad, y consiste en el lanzamiento de casta√Īas y golosinas desde los balcones del Ayuntamiento a la muchedumbre congregada en la plaza Mayor. Hasta bien adelantado el siglo XX tambi√©n ca√≠a alguna peseta. Los encargados de lanzar los regalos son los concejales, las Zagalas y Zagaletas, algunos invitados... El 4 de diciembre de 1643, las tropas castellanas reconquistaron el castillo de Monz√≥n que estaba en poder del ej√©rcito franc√©s desde el 19 de mayo de 1642 (Guerra de Secesi√≥n), y por este motivo Santa B√°rbara es patrona de la ciudad. Hasta aqu√≠, la historia. A rengl√≥n seguido, la leyenda cuenta que la poblaci√≥n decidi√≥ nombrar alcalde, y que la mayor√≠a se pronunci√≥ a favor de un hombre recto, cabal... y morisco. La confesi√≥n religiosa del electo estaba en duda, y el conflicto se solucion√≥ cuando confirm√≥ su fe cristiana, aceptando ser bautizado en p√ļblico, y la ciudad estall√≥ en una fiesta, y desde los balcones del Ayuntamiento cayeron casta√Īas y dulces.

Reino de Castilla

En las dos Castillas, Extremadura y Andaluc√≠a la presencia morisca era escasa, salvo en lugares muy concretos como Hornachos, Ar√©valo o las Cinco Villas, donde constitu√≠an la mayor√≠a o la totalidad de la poblaci√≥n. Los moriscos castellanos no se diferenciaban apenas de los cat√≥licos viejos: no hablaban √°rabe, buena parte de ellos eran realmente cat√≥licos y los que no lo eran sol√≠an tener un conocimiento muy b√°sico del islam, que practicaban de forma extremadamente discreta. No desempe√Īaban profesiones espec√≠ficas ni viv√≠an separados de los cat√≥licos viejos, salvo en los enclaves puramente moriscos, de modo que nada en su aspecto exterior les diferenciaba de aquellos. La llegada de los moriscos granadinos desterrados supuso una revoluci√≥n en Castilla, ya que al conservar intacto todo aquello que les pod√≠a identificar como moros (idioma, vestido, ceremonias, costumbres...), provocaron que la hasta entonces discreta presencia morisca se hiciera muy visible, lo cual tuvo consecuencias para los moriscos castellanos, a pesar de los varios intentos que hicieron por distanciarse ostensiblemente de los granadinos. As√≠ por ejemplo, los matrimonios entre moriscos castellanos y cristianos viejos eran m√°s frecuentes que entre aquellos y los moriscos granadinos. La poblaci√≥n pacense de Hornachos constitu√≠a una excepci√≥n, ya que no s√≥lo eran moriscos pr√°cticamente todos sus pobladores (algo que ocurr√≠a en otras localidades) sino que practicaban de forma abierta el islam y ten√≠an fama de ind√≥mitos e independientes. Por esta raz√≥n, la orden de expulsi√≥n de los moriscos de Castilla se refiere de modo particular a los hornacheros, que fueron de hecho los primeros moriscos castellanos expulsados y que mantuvieron su cohesi√≥n y su combatividad en el destierro, fundando la rep√ļblica corsaria de Rabat y Sal√©, en el actual Marruecos.

Historia

Texto morisco aljamiado.

En 1491 Boabdil, el √ļltimo rey nazar√≠, capitul√≥ ante los Reyes Cat√≥licos y negoci√≥ la entrega de Granada el 25 de noviembre. Entre otras cosas se acuerda:

¬ęQue los moros podr√°n mantener su religi√≥n y sus propiedades. Que los moros ser√°n juzgados por sus jueces bajo su ley, que no llevar√°n identific√°is que delaten que son moros como las capas que llevan los jud√≠os. Que no pagar√°n m√°s tributo a los reyes cat√≥licos que el que pagaban a los moros. Que podr√°n conservar todas sus armas salvo las municiones de p√≥lvora. Que se respetar√° y no se tratar√° como renegado a ning√ļn cat√≥lico que se haya vuelto moro. Que los reyes s√≥lo pondr√°n de gobernantes gente que trate con respeto y amor a los moros y si estos faltasen en algo ser√≠an inmediatamente sustituidos y castigados. Que los moros tendr√°n derecho a gestionar su educaci√≥n y la de sus hijos¬Ľ.

Inmediatamente despu√©s de la entrada de los Reyes Cat√≥licos en Granada comenzaron una labor de conversi√≥n por m√©todos pac√≠ficos. Para ello deciden encomendar a Fray Hernando de Talavera, primer Arzobispo de Granada, la tarea de convertir a los mud√©jares a la fe cat√≥lica romana. √Čste se dedic√≥ a su cometido con gran entrega: aprendi√≥ el √°rabe y predicaba con mansedumbre y bondad, tanto que los musulmanes le llamaban ¬ęel santo alfaqu√≠¬Ľ.

En julio de 1499 los Reyes visitan Granada y se asombran del aire tan musulm√°n que a√ļn conservaba la ciudad, incluso en sus vestidos y costumbres. Deciden por ello encomendar al Cardenal Cisneros, que ya hab√≠a participado en la conquista del reino de Granada, la tarea de persuadir con m√°s dureza a la conversi√≥n. √Čste comenzar√≠a a forzar las conversiones mediante un plan con tres puntos: a) devolver a la fe cat√≥lica romana los elches o renegados, cat√≥lica romana convertidos al islam; b) presionar a los jefes musulmanes para fomentar la conversi√≥n. Normalmente los medios de presi√≥n eran econ√≥micos: exenci√≥n de deudas y sobornos; tambi√©n hubo malos tratos f√≠sicos. Se cuenta de un zegr√≠ que resisti√≥ veinte d√≠as, ganando fama de hombre duro; c) presentar al pueblo el ejemplo de los jefes convertidos.

Estos medios de presión fueron efectivos. Los métodos represivos empleados por el cardenal cumplieron su objetivo, ya que fueron varios miles los musulmanes que recibieron el agua del bautismo, convirtiéndose en católicos romanos. También se confiscaron muchos libros, y se dividieron en dos lotes, uno de temática religiosa, coranes, etc., todos los cuales fueron quemados en la hoguera, en la plaza céntrica de Bibarrambla, y el otro lote, de materias científicas, que fue enviado a la universidad de Alcalá. Estos hechos se produjeron en ausencia de los Reyes Católicos. Posteriormente, a la vista de los resultados, los Reyes declararon que no eran esas sus instrucciones. Probablemente el Cardenal Cisneros sobrepasó las instrucciones recibidas.

La mayor parte de ellos, sin embargo, continuaron manteniendo su lengua, sus costumbres y su antigua religión. Prueba de ello son los textos aljamiados, escritos en castellano pero con grafía árabe.

He aquí cómo veía el historiador coetáneo, Luis del Mármol Carvajal, a los moriscos:

¬ę(...) y si con fingida humildad usaban de algunas buenas costumbres morales en sus tratos, comunicaciones y trajes, en lo interior aborrec√≠an el yugo de la religi√≥n cat√≥lica romana, y de secreto se doctrinaban y ense√Īaban unos a otros en los ritos y ceremonias de la secta de Mahoma. Esta mancha fue general en la gente com√ļn, y en particular hubo algunos nobles de buen entendimiento que se dieron a las cosas de la fe, y se honraron de ser y parecer cat√≥licos romanos, y destos tales no trata nuestra historia. Los dem√°s, aunque no eran moros declarados, eran herejes secretos, faltando en ellos la fe y sobrando el baptismo, y cuando mostraban ser agudos y resabidos en su maldad, se hac√≠an rudos e ignorantes en la virtud y la doctrina. Si iban a o√≠r misa los domingos y d√≠as de fiesta, era por cumplimiento y porque los curas y beneficiados no los penasen por ello. Jam√°s hallaban pecado mortal, ni dec√≠an verdad en las confesiones. Los viernes guardaban y se lavaban, y hac√≠an la zal√° en sus casas a puerta cerrada, y los domingos y d√≠as de fiesta se encerraban a trabajar. Cuando hab√≠an baptizado algunas criaturas, las lavaban secretamente con agua caliente para quitarles la crisma y el √≥leo santo, y hac√≠an sus ceremonias de retajarlas, y les pon√≠an nombres de moros; las novias, que los curas les hac√≠an llevar con vestidos de cat√≥licos para recibir las bendiciones de la Iglesia, las desnudaban en yendo a sus casas y visti√©ndolas como moras, hac√≠an sus bodas a la morisca con instrumentos y manjares de moros.¬Ľ

Durante la primera mitad del siglo XVI hubo cierta tolerancia. [cita requerida] La autoridad reprobaba esta fidelidad al Islam, [cita requerida] que combat√≠a mediante la Inquisici√≥n y la toleraba al mismo tiempo, esperando la conversi√≥n.

Muchos mud√©jares del Albaic√≠n se vieron estafados por c√≥mo los estaban enga√Īando los cat√≥licos, ya que primero les garantizaron que iban a poder seguir con su religi√≥n y despu√©s los estaban ¬ęconvenciendo¬Ľ para que se convirtieran. Los mud√©jares granadinos comenzaron a protestar y a pedir la destituci√≥n de Cisneros, y como respuesta a estas quejas, Cisneros encarcel√≥ a los mud√©jares m√°s respetados de Granada, teni√©ndolos por los instigadores de los revoltosos, y pensando que si √©stos dejaban de sermonear a la gente, se convertir√≠an al catolicismo romano. En enero de 1500 mataron a un oficial de Cisneros, lo cual provoc√≥ el alzamiento de musulmanes y conversos. De este modo comienza en 1500 el levantamiento popular del Albaic√≠n. Este levantamiento se extiende por toda la sierra de las Alpujarras, llegando hasta Almer√≠a y Ronda, contestando los reyes con una fuerte opresi√≥n militar de la mano del conde de Tendilla.

Despu√©s de sofocar los levantamientos, en 1501, Tendilla pidi√≥ ¬ępasar por cuchillo a todos los moros que hab√≠an participado en las revueltas¬Ľ, a lo que el rey Fernando le contest√≥: ¬ęCuando vuestro caballo hace alguna desgracia no ech√°is mano de la espada para matarle, antes le dais una palmada en las ancas, y le ech√°is la capa sobre los ojos; pues mi voto y el de la Reina es que estos moros se bauticen, y si ellos no fueron cat√≥licos, lo ser√°n sus hijos o sus nietos¬Ľ.

Con el motivo del levantamiento de las Alpujarras, los cat√≥licos aprovecharon para afirmar que los musulmanes hab√≠an quebrantado el pacto alcanzado en 1491. Por ello dictaron la Pragm√°tica de 14 de febrero de 1502, que ordenaba la conversi√≥n o expulsi√≥n de todos los musulmanes del reino de Granada, exceptuando a los varones de menos de 14 a√Īos y las ni√Īas menores de 12, antes de abril del citado a√Īo. Esta Pragm√°tica supuso un quebrantamiento de los compromisos firmados por los Reyes Cat√≥licos con el rey Boabdil en las Capitulaciones para la entrega de Granada, en las que los vencedores castellanos y aragoneses garantizaban a los musulmanes granadinos la preservaci√≥n de su lengua, religi√≥n y costumbres.

Los mud√©jares de toda Espa√Īa tuvieron que ir a las iglesias a bautizarse. Se les preguntaba qu√© nombre quer√≠an tener, y si alguno no entend√≠a bien el castellano, cosa que pasaba sobre todo en el antiguo reino de Granada, o no se le ocurr√≠a ning√ļn nombre, se le pon√≠a Fernando si era hombre e Isabel si era mujer. La conversi√≥n fue general en todas partes. A partir de esta conversi√≥n forzada, los mud√©jares dejaron oficialmente de serlo, ya que estaban bautizados y se les llamaba moriscos, expresi√≥n que en esta √©poca ten√≠a un matiz claramente peyorativo.

Para evitar el exilio, la mayor√≠a de los musulmanes optaron por la conversi√≥n al catolicismo. La conversi√≥n fue general en todo el Reino de Granada. Durante el reinado de Carlos V, gracias al apoyo que los moriscos prestaron al rey y a sustanciosos donativos, la corona adopt√≥ una posici√≥n flexible con ellos y les permiti√≥ que conservaran sus usos y costumbres. De esta forma, los moriscos se mantuvieron como una comunidad propia sin integrarse en la sociedad espa√Īola de su tiempo.

La Expulsión de los Moriscos, de Vicente Carducho (Museo del Prado, Madrid).

Con la llegada al trono de Felipe II, la guerra en el Mediterr√°neo con los turcos otomanos se intensifica y la manifiesta simpat√≠a de los moriscos espa√Īoles con los piratas berberiscos instalados en sus bases norteafricanas de Marruecos, Argelia o T√ļnez, ponen en mayor riesgo a las poblaciones costeras espa√Īolas, por lo que se insta nuevamente a la conversi√≥n forzada de los musulmanes peninsulares. Sin embargo, el miedo a nuevas sublevaciones hizo que muy pronto se dudara de la sinceridad de su fe.

En 1566, Felipe II prohibi√≥, aleccionado por Diego de Espinosa, el uso de la lengua √°rabe, de trajes y ceremonias de origen musulm√°n. Al tratar de aplicarse este decreto, se produjo la rebeli√≥n de las Alpujarras (1568-1571), bajo el mando de Ab√©n Humeya. A pesar de que durante esta √ļltima rebeli√≥n Espa√Īa manten√≠a una relaci√≥n muy tensa en el Mediterr√°neo con los turcos, tensi√≥n que acab√≥ desembocando en la Batalla de Lepanto, una vez dominada la revuelta, los moriscos granadinos fueron deportados hacia La Mancha y Castilla la Vieja.

A finales del siglo XVI, se estima que la poblaci√≥n morisca en los reinos peninsulares pod√≠a oscilar entre las 275.000 y 500.000 personas. Se concentraban fundamentalmente en el Reino de Valencia en la Corona de Arag√≥n y en la meseta, Extremadura, Murcia y Andaluc√≠a en el reino de Castilla. Los moriscos viv√≠an fundamentalmente en el campo, en calidad de vasallos de los se√Īores nobiliarios, en condiciones mucho m√°s duras que las de la poblaci√≥n cat√≥lica. Desde la sublevaci√≥n de las Alpujarras, la predicaci√≥n se vio acompa√Īada de la represi√≥n.

Odiados por los cat√≥licos viejos, rechazados por la corona, que ve√≠a con inquietud la posibilidad de una nueva sublevaci√≥n que actuase como una quinta columna de los piratas berberiscos, los turcos o los franceses y detestados por la Iglesia, que con toda l√≥gica dudaba de la sinceridad de su conversi√≥n, los moriscos devinieron en una masa objeto de toda clase de sospechas y de imposible integraci√≥n por cuanto supon√≠a la pervivencia dentro de Espa√Īa de un pueblo inasimilable y hostil.

En varias ocasiones se pensó en decretar su expulsión, pero la medida se pospuso debido a las presiones de la nobleza aragonesa y valenciana, beneficiados de este régimen de semiesclavitud.

Finalmente, tras 117 a√Īos de dif√≠cil convivencia, Felipe III, probablemente como consecuencia de la constatada colaboraci√≥n de determinados cabecillas de los moriscos con el rey de Francia para organizar un levantamiento general en Espa√Īa, que en ese momento se encontraba en guerra con los franceses, decret√≥ la expulsi√≥n en 1609. La expulsi√≥n se lleva a cabo durante 7 a√Īos, hasta 1616. En esa fecha, termina la existencia de los mud√©jares y de los moriscos en Espa√Īa, que son expulsados o trasladados.

Desembarco de los moriscos en el Puerto de Orán (1613, Vicente Mestre), Fundación Bancaja de Valencia.

Salen de Valencia 118.000 moriscos, 61.000 de Arag√≥n, 45.000 de Castilla y Extremadura, 16.000 de Murcia y 32.000 de Andaluc√≠a. Muchos se fueron a Am√©rica, sobre todo M√©xico, Rep√ļblica Dominicana, Gran Colombia (Ecuador, Colombia y Venezuela), Per√ļ, Chile y Argentina. Como frecuentemente eran denominados s√≥lo ¬ęcristianos nuevos¬Ľ, generalmente se les confund√≠a con los marranos, los cristianos nuevos de jud√≠os.

Las consecuencias fueron graves y afectaron fundamentalmente al reino de Valencia, el cual pierde la cuarta parte de su poblaci√≥n, lo que repercuti√≥ en la paralizaci√≥n de la agricultura, especialmente la producci√≥n de trigo y ca√Īa de az√ļcar. Los grandes se√Īores, perjudicados por la expulsi√≥n de un contingente importante de su mano de obra, se contentan con la incorporaci√≥n de las tierras confiscadas a los moriscos. La burgues√≠a se arruina, puesto que vio suspendida el pago de rentas por los pr√©stamos hechos a los propietarios rurales.

El término morisco se impone de manera absoluta a partir de 1570. Antes existía todo un elenco de denominaciones: cristianos nuevos de moro, cristianos nuevos de morisco, simplemente cristianos nuevos o nuevamente convertidos.

Ciudadan√≠a espa√Īola

En octubre de 2006, el Parlamento Andaluz decidi√≥ exigir el acuerdo de los tres grupos parlamentarios mayoritarios para respaldar una ley que consentir√≠a el acceso a la ciudadan√≠a espa√Īola a los descendientes de los moriscos.[1] Se espera que la ley propuesta pase a las Cortes Generales.

Esta medida podr√≠a beneficiar a un n√ļmero indeterminado de personas en Marruecos, Argelia, T√ļnez, Mauritania, Mal√≠ y Turqu√≠a, entre otros lugares.[2]

Este hecho es consecuencia de algunas llamadas hechas por algunos historiadores y acad√©micos espa√Īoles y marroqu√≠es desde 1992 requiriendo para los moriscos un trato similar al dado a los descendientes de los sefard√≠es expulsados .[3]

Novela morisca y romance morisco

Sin responder a la definici√≥n estricta de morisco, pues se trata de una idealizaci√≥n de los enfrentamientos b√©licos de la Reconquista, existieron g√©neros literarios propios del siglo XVI en Espa√Īa:

La novela morisca, prosa narrativa de ficción.

El romance morisco, en poesía, en el que el comportamiento heroico y caballeroso de un moro se usa como recurso para ensalzar a un caballero cristiano.[4]

Véase también

Referencias

  1. ‚ÜĎ Propuesta de IU sobre derecho preferente de moriscos a la nacionalidad
  2. ‚ÜĎ Piden la nacionalidad espa√Īola para los descendientes de moriscos
  3. ‚ÜĎ La Junta Isl√°mica pide para descendientes de moriscos la nacionalidad espa√Īola
  4. ‚ÜĎ EL MUSULMAN HEROICO

Bibliografía

  • Caro Baroja, J. Los moriscos del Reino de Granada. Ensayo de historia social. Istmo. Madrid, 1976.
  • Dom√≠nguez Ortiz, A. y Vincent, B. Historia de los moriscos. Vida y tragedia de una minor√≠a. Ed. Revista de Occidente. Madrid, 1978.
  • Mara√Ī√≥n, G. Expulsi√≥n y Di√°spora de los Moriscos Espa√Īoles. Ed. Taurus. Fundaci√≥n Gregorio Mara√Ī√≥n 2004.
  • Feijoo, R. Corsarios berberiscos. Ed. Carroggio / Belacqva. Barcelona 2003.
  • Gallego Bur√≠n, A. y G√°mir Sandoval, A. Los moriscos del Reino de Granada seg√ļn el s√≠nodo de Guadix de 1554. Universidad de Granada, 1996 (facs√≠mil de la edici√≥n de 1968).
  • Garc√≠a Pedraza, Amalia. Actitudes ante la muerte en la Granada del siglo XVI. Los moriscos que quisieron salvarse. Universidad de Granada, 2002.
  • Perceval, J.M. Todos son uno. Arquetipos, xenofobia y racismo. La imagen del morisco en la Monarqu√≠a Espa√Īola durante los siglos XVI y XVII. Instituto de Estudios Almerienses. Almer√≠a, 1997.
  • Candau Chac√≥n, M.L. "Los moriscos en el espejo del tiempo". Universidad de Huelva. Huelva, 1997.
  • Bernab√© Pons, Luis F., Los moriscos: conflicto, expulsi√≥n y di√°spora, Catarata, Madrid, 2009.
  • Antonio Moliner, Manuel Barrios Aguilera, Rafael Ben√≠tez S√°nchez-Blanco, Dolors Bramon Planas, Miguel √Āngel de Bunes Ibarra, M¬™ Luisa Candau Chac√≥n, Eugenio Ciscar Pallar√©s, Gregorio Colas Latorre, Ignasi Fern√°ndez Terricabras, Jos√© M¬™ Perceval, Valeriano S√°nchez Ramos, Eliseo Serrano Mart√≠n, "La expulsi√≥n de los Moriscos" Nabla Ediciones 2009 ISBN 978-84-92461-38-7.

Enlaces externos


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Sinónimos:

Mira otros diccionarios:

  • Morisco ‚ÄĒ Mo*ris co, n. [Sp. morisco Moorish.] A thing of Moorish origin; as: (a) The Moorish language. (b) A Moorish dance, now called {morris dance}. Marston. (c) One who dances the Moorish dance. Shak. (d) Moresque decoration or architecture. [1913… ‚Ķ   The Collaborative International Dictionary of English

  • Morisco ‚ÄĒ (adj.) 1550s, from Sp. morisco, from Moro (see MOOR (Cf. Moor)) ‚Ķ   Etymology dictionary

  • morisco ‚ÄĒ morisco, ca (De moro e isco). 1. adj. moro («Ā perteneciente al √Āfrica septentrional). 2. Se dice del moro bautizado que, terminada la Reconquista, se qued√≥ en Espa√Īa. U. t. c. s.) 3. Perteneciente o relativo a los moriscos. 4. M√©x. Se dec√≠a del… ‚Ķ   Diccionario de la lengua espa√Īola

  • Morisco ‚ÄĒ Mo*ris co (m[ o]*r[i^]s k[ o]), a. [Sp. See {Morris} the dance.] Moresque. [1913 Webster] ‚Ķ   The Collaborative International Dictionary of English

  • morisco ‚ÄĒ |√≤| s. m. 1.¬†Boi arisco. 2.¬† [Portugal: Beira] Nome com que os boieiros costumam designar os bois amarelos escuros ‚Ķ   Dicion√°rio da L√≠ngua Portuguesa

  • morisco ‚ÄĒ morisco, ca adjetivo,sustantivo masculino y femenino 1. √Ārea: historia Del grupo de musulmanes que viv√≠a en los reinos cristianos en la Edad Media o del que se qued√≥ en Espa√Īa despu√©s de la Reconquista: los edificios moriscos, los artesanos… ‚Ķ   Diccionario Salamanca de la Lengua Espa√Īola

  • Morisco ‚ÄĒ [mŇć ris‚Ä≤kŇć, m…ôris‚Ä≤kŇć] adj. [Sp < Moro < L Maurus,MOOR] Moorish n. pl. Moriscos or Moriscoes a Moor of Spain, specif., one forced to convert to Christianity though often continuing to practice Islam secretly ‚Ķ   English World dictionary

  • Morisco ‚ÄĒ For the Portuguese wine grape, see Mourisco (grape). Moriscos (Spanish: [moňą…ĺiskos], Catalan: [muňą…ĺiskus]) or Mouriscos (Portuguese: [moňą…ĺi Éku É], Galician: [mowňą…ĺiskos]), meaning Moorish , were the converted Christian… ‚Ķ   Wikipedia

  • Morisco ‚ÄĒ ‚Ėļ adjetivo 1 Moro, natural de √Āfrica del norte. ‚Ėļ adjetivo/ sustantivo 2 HISTORIA Se aplica al musulm√°n que se bautiz√≥ y permaneci√≥ en Espa√Īa tras la reconquista. ‚Ėļ adjetivo 3 HISTORIA De los moros que se quedaron en este pa√≠s despu√©s de la… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • Morisco ‚ÄĒ noun (plural cos or coes) Etymology: Spanish, from morisco, adjective, from moro Moor Date: 1625 moor; especially a Spanish Moor converted to Christianity ‚ÄĘ Morisco adjective ‚Ķ   New Collegiate Dictionary


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