Naturaleza

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Naturaleza
El volcán Galunggung en 1982, mostrando una combinación de fenómenos naturales.
Una visión más estable de la naturaleza: Hopetoun Falls, Victoria, Australia. Se ha prestado mucha atención a la conservación de la flora y de otras características naturales de este lugar, al mismo tiempo que se ha permitido un mayor flujo de visitantes.

La naturaleza o natura, en su sentido más amplio, es equivalente al mundo natural, universo físico, mundo material o universo material. El término "naturaleza" hace referencia a los fenómenos del mundo físico, y también a la vida en general. Por lo general no incluye los objetos artificiales ni la intervención humana, a menos que se la califique de manera que haga referencia a ello, por ejemplo con expresiones como "naturaleza humana" o "la totalidad de la naturaleza". La naturaleza también se encuentra diferenciada de lo sobrenatural. Se extiende desde el mundo subatómico al galáctico.

La palabra "naturaleza" proviene de la palabra germanica naturist, que significa "el curso de los animales, car√°cter natural."[1] Natura es la traducci√≥n latina de la palabra griega physis (ŌÜŌćŌÉőĻŌā), que en su significado original hac√≠a referencia a la forma innata en la que crecen espont√°neamente plantas y animales. El concepto de naturaleza como un todo ‚ÄĒel universo f√≠sico‚ÄĒ es un concepto m√°s reciente que adquiri√≥ un uso cada vez m√°s amplio con el desarrollo del m√©todo cient√≠fico moderno en los √ļltimos siglos.[2] [3]

Dentro de los diversos usos actuales de esta palabra, "naturaleza" puede hacer referencia al dominio general de diversos tipos de seres vivos, como plantas y animales, y en algunos casos a los procesos asociados con objetos inanimados - la forma en que existen los diversos tipos particulares de cosas y sus espont√°neos cambios, as√≠ como el tiempo atmosf√©rico, la geolog√≠a de la Tierra y la materia y energ√≠a que poseen todos estos entes. A menudo se considera que significa "entorno natural": animales salvajes, rocas, bosques, playas, y en general todas las cosas que no han sido alteradas sustancialmente por el ser humano, o que persisten a pesar de la intervenci√≥n humana. Este concepto m√°s tradicional de las cosas naturales implica una distinci√≥n entre lo natural y lo artificial (entendido esto √ļltimo como algo hecho por una mente o una conciencia humana).

Contenido

La Tierra

Artículo principal: Tierra
Vista de la Tierra, tomada en 1972 por la tripulaci√≥n del Apolo 17. Esta imagen es la √ļnica de su clase hasta la fecha, en la que aparece un hemisferio completamente iluminado por el sol.

La Tierra es el quinto mayor planeta del Sistema Solar y el tercero en orden de distancia al Sol. Es el mayor de los planetas tel√ļricos o interiores y el √ļnico lugar del universo en el que se sabe que existe vida.

Los rasgos m√°s prominentes del clima de la Tierra son sus dos grandes regiones polares, dos zonas templadas relativamente estrechas y una amplia regi√≥n ecuatorial, tropical y subtropical.[4] Los patrones de precipitaci√≥n var√≠an enormemente dependiendo del lugar, desde varios metros de agua al a√Īo a menos de un mil√≠metro. Aproximadamente el 70 por ciento de la superficie terrestre est√° cubierta por oc√©anos de agua salada. El resto consiste en continentes e islas, situ√°ndose la gran mayor√≠a de la tierra habitable en el hemisferio norte.

La tierra ha evolucionado mediante procesos geol√≥gicos y biol√≥gicos que han dejado vestigios de las condiciones originales. La superficie externa se halla fragmentada en varias placas tect√≥nicas que se van desplazando muy lentamente a medida que avanza el tiempo geol√≥gico (si bien al menos varias veces en la historia han cambiado de posici√≥n relativamente r√°pido). El interior del planeta permanece activo, con una gruesa capa de materiales fundidos y un n√ļcleo rico en hierro que genera un potente campo magn√©tico. Las condiciones atmosf√©ricas han variado significativamente de las condiciones originales por la presencia de formas de vida, que crean un equilibrio ecol√≥gico que estabiliza las condiciones de la superficie. A pesar de las grandes variaciones regionales del clima por la latitud y otros factores geogr√°ficos, el clima global medio a largo plazo est√° regulado con bastante precisi√≥n, y las variaciones de un grado o dos en la temperatura global media han tenido efectos muy importantes en el equilibrio ecol√≥gico y en la geograf√≠a de la Tierra.

Pediastrum boryanum. El plancton ha formado parte de la naturaleza de la Tierra durante al menos 2.000 millones de a√Īos[5]

Bas√°ndose en las pruebas disponibles, los cient√≠ficos han recabado informaci√≥n detallada acerca del pasado del planeta. Se cree que la Tierra se form√≥ hace aproximadamente 4.550 millones de a√Īos a partir de la nebulosa protosolar, junto con el Sol y otros planetas.[6] La Luna se form√≥ relativamente poco despu√©s (aproximadamente 20 millones de a√Īos m√°s tarde, hace 4.530 millones de a√Īos). Al principio fundida, la capa exterior del planeta se enfri√≥, dando lugar a la corteza s√≥lida. Las emisiones de gases y la actividad volc√°nica formaron la atm√≥sfera primordial. La condensaci√≥n del vapor de agua, junto con el hielo de los cometas que en aquella √©poca impactaban con la Tierra, crearon los oc√©anos.[7] Se cree que la qu√≠mica altamente energ√©tica produjo una mol√©cula que se autoduplic√≥ hace aproximadamente 4.000 millones de a√Īos.[8]

Los continentes se formaron, se separaron y se volvieron a unir durante cientos de millones de a√Īos, combin√°ndose en ocasiones para formar un supercontinente. Hace aproximadamente 750 millones de a√Īos, el primer supercontinente conocido, Rodinia, comenz√≥ a fracturarse. M√°s tarde, los continentes se volvieron a unir para formar Pannotia, que se dividi√≥ hace aproximadamente 540 millones de a√Īos. El √ļltimo supercontinente que conocemos es Pangea, que comenz√≥ a romperse hace aproximadamente 180 millones de a√Īos.[9]

Las plantas terrestres y los hongos han sido parte de la naturaleza de la Tierra durante aproximadamente los √ļltimos 400 millones de a√Īos. Han tenido que adaptarse y moverse, tantas veces como se desplazaban los continentes y cambiaba el clima.[10] [11]

Hay pruebas significativas, a√ļn discutidas entre la comunidad cient√≠fica, de que una severa era glacial durante el Neoproterozoico cubri√≥ gran parte del planeta con una gruesa capa de hielo. Esta hip√≥tesis se ha llamado la "Tierra bola de nieve", y es de especial inter√©s, ya que precede a la explosi√≥n c√°mbrica en la cual comenzaron a proliferar las formas de vida pluricelulares, hace 530-540 millones de a√Īos.[12]

Desde la explosi√≥n c√°mbrica se han registrado cinco grandes extinciones en masa.[13] La √ļltima extinci√≥n masiva tuvo lugar hace aproximadamente 65 millones de a√Īos, cuando probablemente el choque de un meteorito caus√≥ la extinci√≥n de los dinosaurios y otros grandes reptiles, pero no la de los animales peque√Īos como los mam√≠feros, que por aquel entonces se asemejaban a las musara√Īas. A lo largo de los 65 millones de a√Īos siguientes, los mam√≠feros se diversificaron.[14]

Hace varios millones de a√Īos, una especie de peque√Īo mono africano adquiri√≥ la habilidad para ponerse de pie.[5] El advenimiento posterior de la vida humana y el desarrollo de la agricultura y, m√°s tarde, de la civilizaci√≥n, permiti√≥ a los humanos repercutir en la Tierra m√°s que cualquier otra forma de vida anterior, en un lapso relativamente corto. Las acciones humanas influyen tanto en la naturaleza como en la cantidad de las otras formas de vida, as√≠ como en el clima global.

Una encuesta llevada a cabo por el Museo Americano de Historia Natural en 1998, revel√≥ que el 70% de los bi√≥logos ve√≠an la era actual como parte de una acontecimiento de extinci√≥n masiva, la extinci√≥n masiva del Holoceno, que ser√≠a la m√°s r√°pida de todas las conocidas. Algunos expertos, como E. O. Wilson, de la Universidad Harvard, predicen que la destrucci√≥n humana de la biosfera podr√≠a causar la extinci√≥n de la mitad de todas las especies en los pr√≥ximos 100 a√Īos.[15] [16] [17] No obstante, el alcance de esta extinci√≥n actual est√° a√ļn siendo investigado, discutido y calculado por bi√≥logos.[18]

Tiempo atmosférico y clima

Cumulus humilis, nubes indicadoras de buen tiempo.

La atm√≥sfera terrestre es un factor clave que sustenta el ecosistema planetario. Esta fina capa de gases que envuelve la Tierra se mantiene en su sitio gracias a la gravedad del planeta. Est√° compuesta por un 78% de nitr√≥geno, un 21% de ox√≠geno y trazas de otros gases. La presi√≥n atmosf√©rica disminuye con la altitud. La capa de ozono de la Tierra desempe√Īa un papel esencial en la reducci√≥n de la cantidad de radiaci√≥n ultravioleta que llega a la superficie. Ya que el ADN puede verse f√°cilmente da√Īado por esta radiaci√≥n, la capa de ozono act√ļa de escudo que protege la vida en la superficie. La atm√≥sfera tambi√©n retiene calor durante la noche, reduciendo por tanto las temperaturas extremas diarias.

Las variaciones del tiempo atmosf√©rico tienen lugar casi exclusivamente en la parte baja de la atm√≥sfera, y act√ļa de sistema convectivo para redistribuir el calor. Las corrientes oce√°nicas son otro factor importante para determinar el clima, especialmente la circulaci√≥n termohalina submarina, que distribuye la energ√≠a calor√≠fica de los oc√©anos ecuatoriales a las regiones polares. Estas corrientes ayudan a moderar las diferencias de temperatura entre el invierno y el verano en las zonas templadas. Es m√°s, sin las redistribuciones de energ√≠a calor√≠fica que realizan las corrientes oce√°nicas y atmosf√©ricas, los tr√≥picos ser√≠an mucho m√°s c√°lidos y las regiones polares mucho m√°s fr√≠as.

El tiempo puede tener a la vez efectos beneficiosos y perjudiciales. Los fen√≥menos meteorol√≥gicos extremos, como los tornados o los huracanes, pueden emplear grandes cantidades de energ√≠a en su trayectoria y arrasar con todo lo que encuentren a su paso. La vegetaci√≥n superficial ha desarrollado una dependencia de la variaci√≥n estacional del tiempo, y los cambios repentinos, aunque s√≥lo duren algunos a√Īos, pueden tener un efecto devastador, tanto en la vegetaci√≥n como en los animales que dependen de ella para alimentarse.

El clima planetario es una medida de la tendencia del tiempo atmosférico a lo largo del tiempo. Pueden influir en él varios factores, como las corrientes oceánicas, el albedo superficial, los gases de efecto invernadero, las variaciones en la luminosidad solar y los cambios en la órbita del planeta. Basándonos en los registros históricos, hoy sabemos que la Tierra ha sufrido drásticos cambios climáticos en el pasado, incluso glaciaciones. El clima de una región depende de una cierta cantidad de factores, como la latitud. Una franja latitudinal de la superficie con características climáticas similares conforma una región climática. En la Tierra, existen varias de estas regiones, que van del clima tropical en el Ecuador al clima polar en los polos. En el tiempo también influyen las estaciones, que resultan de la inclinación del eje de la Tierra con respecto a su plano orbital. De esta forma, en cualquier momento dado durante el verano o el invierno, hay una parte del planeta que está más directamente expuesta a los rayos del Sol. Esta exposición se va alternando al tiempo que la Tierra va describiendo su órbita. En todo momento, sin importar la estación, los hemisferios norte y sur experimentan condiciones climáticas opuestas.

El tiempo es un sistema ca√≥tico que puede modificarse f√°cilmente con s√≥lo peque√Īos cambios en el entorno, por ello las previsiones meteorol√≥gicas exactas s√≥lo se limitan a algunos d√≠as. En conjunto, est√°n sucediendo dos cosas a nivel global: (1) la temperatura est√° aumentando por t√©rmino medio; y (2) los patrones del tiempo est√°n cambiando y volvi√©ndose cada vez m√°s ca√≥ticos.

El hecho de que las formas m√°s b√°sicas de vida vegetal comenzaran a realizar la fotos√≠ntesis fue clave para la creaci√≥n de condiciones que permitiesen el desarrollo de formas de vida m√°s complejas. El ox√≠geno resultante del proceso se acumul√≥ en la atm√≥sfera y dio lugar a la capa de ozono. La relaci√≥n de simbiosis entre c√©lulas peque√Īas y otras mayores dio lugar al desarrollo de c√©lulas a√ļn m√°s complejas llamadas eucariotas.[19] Las c√©lulas se agruparon en colonias y comenzaron a especializarse, dando lugar a aut√©nticos organismos pluricelulares. Gracias a la capa de ozono, que absorbe las radiaciones ultravioletas nocivas, la vida coloniz√≥ la superficie de la Tierra.

Aunque no existe un consenso universal sobre la definici√≥n de la vida, los cient√≠ficos, por lo general, aceptan que la manifestaci√≥n biol√≥gica de la vida se caracteriza por los siguientes factores o funciones: organizaci√≥n, metabolismo, crecimiento, adaptaci√≥n, respuesta a est√≠mulos y reproducci√≥n. De manera m√°s sencilla, podemos considerar la vida como el estado caracter√≠stico de los organismos. Las propiedades comunes a los organismos terrestres (plantas, animales, hongos, protistas, archaea y bacterias) son las siguientes: son celulares, tienen una organizaci√≥n compleja basada en el agua y el carbono, tienen un metabolismo y capacidad para crecer, responder a est√≠mulos y reproducirse. Por ello, se considera que una entidad que re√ļna estas propiedades est√° viva. Sin embargo, no todas las definiciones que hay sobre la vida consideran esenciales todas estas propiedades: tambi√©n se puede considerar que las formas de vida an√°logas creadas por el hombre son vida.

Biosfera

Artículo principal: Biosfera

La biosfera es la parte de la capa m√°s externa de la Tiera ‚ÄĒque comprende el aire, la tierra, las rocas superficiales y el agua‚ÄĒ dentro de la cual tiene lugar la vida, y en donde, a su vez, se alteran o se transforman los procesos bi√≥ticos. Desde el punto de vista geof√≠sico, la biosfera es el sistema ecol√≥gico global que integra a todos los seres vivos y sus relaciones, incluyendo su interacci√≥n con los elementos de la litosfera (rocas), la hidrosfera (agua), y la atm√≥sfera (aire). Actualmente, se estima que la Tierra contiene cerca de 75.000 millones de toneladas de biomasa (la masa de la vida), que vive en diversos entornos dentro de la biosfera.[20] Cerca de nueve d√©cimas partes de la biomasa total de la Tierra es vida vegetal, de la que depende estrechamente la vida animal.[21] Hasta la fecha, se han identificado m√°s de 2 millones de especies de plantas y animales,[22] La cantidad de especies individuales oscila constantemente: aparecen especies nuevas y otras dejan de existir, en una base continua.[23] [24] En la actualidad, la cantidad total de especies est√° experimentando un r√°pido descenso.[25]

Vista de una granja de Pensilvania, confluencia entre un entorno "natural" y uno "artificial".

La diferencia entre la vida animal y la vegetal no es tan tajante como pueda parecer, ya que hay algunos seres vivos que re√ļnen caracter√≠sticas de ambas. Giuliana dividi√≥ a todos los seres vivos en plantas, que por lo general no se mueven, y animales. En el sistema de Carlos Linneo, √©stos se convirtieron en los reinos Vegetabilia (m√°s tarde Plantae) y Animalia. Desde ese momento se vio que el reino Plantae, como estaba definido originalmente, inclu√≠a varios grupos sin relaci√≥n alguna, por lo que se elimin√≥ a los hongos y a varios grupos de algas para moverlos a reinos nuevos, si bien a menudo se siguen considerando plantas en algunos contextos. En la flora, est√° comprendida a veces la vida bacteriana[26] tanto es as√≠ que ciertas clasificaciones utilizan los t√©rminos flora bacteriana y flora vegetal de manera separada.

Una de las muchas formas de clasificar las plantas es por floras regionales, que, dependiendo del prop√≥sito de estudio, pueden incluir tambi√©n a la flora f√≥sil, que son restos de vida vegetal de eras pasadas. Muchas personas de varias regiones y pa√≠ses se enorgullecen de su flora caracter√≠stica, que var√≠a ampliamente a trav√©s del globo debido a las diferencias de climas y suelos. La flora regional se suele dividir en subcategor√≠as como la flora nativa y flora agr√≠cola y de jard√≠n (√©stas √ļltimas son las que cultiva el hombre intencionadamente). Algunas clases de "flora nativa", en realidad han sido introducidas hace siglos por emigrantes de una regi√≥n o continente a otro, y con el paso del tiempo se han convertido en parte de la flora nativa o natural del lugar en el que se introdujeron. √Čste es un ejemplo de c√≥mo la acci√≥n humana puede desdibujar el l√≠mite de lo que se considera naturaleza. Otra categor√≠a de plantas es la de las "malas hierbas". Aunque el t√©rmino ha perdido uso entre los bot√°nicos como manera de designar a las plantas "in√ļtiles", su uso informal (para describir a las plantas que estorban y que se deben eliminar) ilustra perfectamente la tendencia general de las personas y las sociedades de pretender alterar el curso de la naturaleza. Del mismo modo, los animales se suelen clasificar como dom√©sticos, de granja, salvajes, plagas, etc. seg√ļn la relaci√≥n que tengan con la vida humana.

Una manada de √Īus en el Ngorongoro, Tanzania.

Los animales como categor√≠a tienen varias caracter√≠sticas que los diferencian de los otros seres vivos. Los animales son eucari√≥ticos y normalmente pluricelulares (v√©ase Myxozoa, sin embargo), lo que los distingue de las bacterias, los archaea y la mayor parte de los protistas. Son heter√≥trofos, y generalmente digieren la comida en un √≥rgano interno, lo que los diferencia de las plantas y las algas. Tambi√©n se distinguen de la plantas, las algas y los hongos en que carecen de paredes celulares. Con unas pocas excepciones, especialmente en las esponjas (Phylum porifera), los animales tienen un organismo compuesto por varios tejidos, que comprenden m√ļsculos, capaces de contraerse y controlar la locomoci√≥n, y un sistema nervioso, que env√≠a y procesa se√Īales. En la mayor√≠a de los casos, tienen un aparato digestivo interno. Las c√©lulas eucariotas que tienen todos los animales est√°n rodeadas por una matriz extracelular caracter√≠stica, compuesta por col√°geno y glicoprote√≠nas el√°sticas. Se puede calcificar para formar estructuras como conchas, huesos, y esp√≠culas, en las que la c√©lula se desplaza y reorganiza durante su desarrollo y maduraci√≥n, y que soportan la compleja anatom√≠a necesaria para la locomoci√≥n.

Aunque, en la actualidad, los humanos componen sólo la mitad del uno por ciento del total de la biomasa viva en la Tierra,[27] que estima el peso global en unos 60 kg de media.), la biomasa humana total es el peso medio multiplicado por la población humana actual, de aproximadamente 6.500 millones de personas. (véase[28] )

Ecosistemas

Artículos principales: Ecología y ecosistema

El ecosistema es un sistema dinámico relativamente autónomo, formado por una comunidad natural y su ambiente físico. El concepto, que empezó a desarrollarse entre 1920 y 1930, tiene en cuenta las complejas interacciones entre los organismos (plantas, animales, bacterias, algas, protozoos y hongos, entre otros) que forman la comunidad y los flujos de energía y materiales que la atraviesan.

Vista aérea de Chicago, ejemplo de ecosistema urbano.
Loch Lomond, Escocia.

Todas las formas de vida tienen la necesidad de relacionarse con el entorno en que viven, y también con otras formas de vida. En el siglo XX, esta premisa dio lugar al concepto de ecosistema, que se pueden definir como cualquier situación en la que hay una interacción entre organismos y su entorno. Los ecosistemas constan de factores bióticos y abióticos que funcionan de manera interrelacionada.[29] Los factores más importantes de un ecosistema son: suelo, atmósfera, radiación solar, agua y organismos vivos. Cada organismo vivo tiene una relación continua con todos los demás elementos de su entorno. Dentro del ecosistema, las especies se relacionan y dependen unas de otras en la llamada cadena alimentaria, e intercambian materia y energía tanto entre ellas mismas como como con su entorno. Michael Pidwirny, en su libro Fundamentals of Physical Geography, describe el concepto así:[30]

Los ecosistemas son entidades dinámicas compuestas por una comunidad biológica y un entorno abiótico. La composición abiótica y biótica de un ecosistema y su estructura viene determinada por el estado de una cantidad de factores del medio relacionados entre sí. Cualquier cambio en alguno de estos factores (por ejemplo: disponibilidad de nutrientes, temperatura, intensidad de la luz, densidad de población de una especie...) resultará en cambios dinámicos en la naturaleza de estos sistemas. Por ejemplo, un incendio en un bosque caducifolio templado cambia completamente la estructura de ese sistema. Ya no hay árboles grandes, la mayor parte de los musgos, hierbas y arbustos que poblaban el suelo del bosque han desaparecido y los nutrientes almacenados en la biomasa se liberan rápidamente al suelo, a la atmósfera y al sistema hidrológico. Después de un corto periodo de recuperación, la comunidad que antes eran grandes árboles maduros, ahora se ha convertido en una comunidad de hierbas, especies herbáceas y plántulas.

Todas las especies tienen l√≠mites de tolerancia a los factores que afectan a su supervivencia, su √©xito reproductivo y su capacidad de continuar creciendo e interactuando de forma sostenible con el resto de su entorno. √Čstas a su vez pueden influir en estos factores, cuyas consecuencias pueden extenderse a otras muchas especies o incluso a la totalidad de la vida.[31] El concepto de ecosistema es, por tanto, un importante objeto de estudio, ya que dicho estudio nos proporciona la informaci√≥n necesaria para tomar decisiones sobre c√≥mo la vida humana puede interactuar de manera que permita a los variados ecosistemas un crecimiento sostenido con vistas al futuro, en vez de expoliarlos. Para tal estudio se toma una unidad m√°s peque√Īa llamada microecosistema. Por ejemplo, un ecosistema puede ser una piedra con toda la vida que alberga. Un macroecosistema podr√≠a comprender una ecorregi√≥n entera, con su cuenca hidrogr√°fica.[32]

Los ecosistemas siguientes son ejemplos de los que actualmente est√°n sometidos a estudio intensivo:

Se puede realizar otra clasificaci√≥n de los ecosistema atendiendo a sus comunidades, como en el caso de un ecosistema humano. La clasificaci√≥n m√°s amplia (sometida hoy a un amplio estudio y an√°lisis, y tambi√©n objeto de discusiones sobre su naturaleza y validez) es la del conjunto entero de la vida del planeta vista como un √ļnico organismo, la conocida como hip√≥tesis de Gaia.

Relación del ser humano con la naturaleza

El desarrollo de la tecnología por la raza humana ha permitido una mayor explotación de los recursos naturales y ha ayudado a paliar parte de los riesgos de los peligros naturales. No obstante, a pesar de este progreso, el destino de la civilización humana está estrechamente ligado a los cambios en el medio ambiente. Existe un complejísimo sistema de retroalimentación entre el uso de la tecnología avanzada y los cambios en el medio ambiente, que sólo ahora se están comenzando a entender, aunque muy lentamente.

Los humanos emplean la naturaleza para actividades tanto económicas como de ocio. La obtención de recursos naturales para el uso industrial sigue siendo una parte esencial del sistema económico mundial. Algunas actividades, como la caza y la pesca, tienen intenciones tanto económicas como de ocio. La aparición de la agricultura tuvo lugar alrededor del noveno milenio antes de Cristo. De la producción de alimentos a la energía, no cabe duda de que la naturaleza es el principal factor de la riqueza económica.

Los seres humanos han empleado las plantas para usos medicinales durante miles de a√Īos. Los extractos vegetales pueden tratar calambres, reumatismos y la inflamaci√≥n pulmonar.[33] Mientras que la ciencia nos ha permitido procesar y transformar estas sustancias naturales en p√≠ldoras, tintes, polvos y aceites,[34] la econom√≠a de mercado y la posici√≥n de "autoridad" que se le atribuye a la comunidad m√©dica han hecho menos popular su uso. El t√©rmino "medicina alternativa" se emplea con frecuencia para designar el uso de plantas y extractos naturales con prop√≥sitos curativos.

Las amenazas a la naturaleza provocadas por el hombre son, entre otras, la contaminación, la deforestación, y desastres tales como las mareas negras. La humanidad ha intervenido en la extinción de algunas plantas y animales.

Zonas vírgenes

Artículo principal: Medio ambiente
Un entorno virgen en Queensland, Australia.

Una zona virgen es un entorno natural de la Tierra que no ha sido modificado directamente por la acción del hombre. Los ecologistas consideran que las áreas vírgenes son una parte del ecosistema natural del planeta (la biosfera).

La expresión "zona virgen" evoca inmediatamente la idea de "naturaleza salvaje", es decir, que los humanos no pueden controlar. Desde este punto de vista, es la virginidad o estado salvaje de un lugar la que la convierte en una zona virgen. La mera presencia o actividad humana no necesariamente implica que una zona deje de ser virgen. Muchos ecosistemas que son, o han sido, habitados o influidos por las actividades humanas pueden considerarse como "vírgenes". Este punto de vista incluye las áreas en las que los procesos naturales discurren sin interferencias humanas notorias.

La noción de "naturaleza salvaje" ha sido un tema importante en las artes visuales durante diversas épocas de la historia mundial. Durante la Dinastía Tang (618-907) se dio una temprana tradición de pintura paisajística. Esta tradición de representar la naturaleza tal cual se convirtió en uno de los objetivos de la pintura china y tuvo una influencia significativa en el arte asiático.

En el mundo occidental, la idea de "zona virgen" (naturaleza salvaje, etc.) como valor intr√≠nseco apareci√≥ en los a√Īos 1800, especialmente en las obras del movimiento rom√°ntico. Artistas brit√°nicos como John Constable y Joseph Mallord William Turner se dedicaron a plasmar la belleza del mundo natural en sus cuadros. Antes, las pinturas hab√≠an sido sobre todo de escenas religiosas o de seres humanos. La poes√≠a de William Wordsworth describe las maravillas del mundo natural, que antes se ve√≠a como un lugar amenazador. Cada vez m√°s, la valoraci√≥n de la naturaleza se fue convirtiendo en un aspecto de la cultura occidental.[35]

La belleza en la naturaleza

Eclosión de un huevo de salmón. Una de las raíces originales de la palabra latina natura era natus, que a su vez procede de la palabra nasci, cuya traducción es "nacer".[36]

La belleza de la naturaleza es un tema recurrente en la vida moderna y en el arte: los libros que la ensalzan llenan grandes estanterías de bibliotecas y librerías. Esa cara de la naturaleza, que el arte (fotografía, pintura, poesía...) tanto ha retratado y elogiado revela la fuerza con la que muchas personas asocian naturaleza con belleza. El porqué de la existencia de esa asociación y en qué consiste ésta constituyen el campo de estudio de la rama de la filosofía llamada estética. Más allá de ciertas características básicas de la naturaleza en cuya hermosura coinciden la mayoría de filósofos, las opiniones son prácticamente infinitas.[37]

Muchos científicos, que estudian la naturaleza de forma más específica y organizada, también comparten la idea de que la naturaleza es hermosa. El matemático francés Jules Henri Poincaré (1854-1912) dijo:[38]

El cient√≠fico no estudia la naturaleza porque es √ļtil, sino porque le cautiva, y le cautiva porque es bella.
Si la naturaleza no fuera hermosa, no valdr√≠a la pena conocerla, y si no valiera la pena conocerla, tampoco valdr√≠a la pena vivir. Por supuesto, no me refiero aqu√≠ a la belleza que estimula los sentidos, la de las cualidades y las apariencias; no es que la desde√Īe, en absoluto, sino que √©sta nada tiene que hacer con la ciencia. Me refiero a la belleza m√°s profunda, la que procede del orden armonioso de las partes y que puede captar una inteligencia pura.

Una idea clásica de la belleza del arte involucra la palabra mímesis, es decir, la imitación de la naturaleza. En el dominio de las ideas sobre la belleza de la naturaleza, lo perfecto evoca la simetría, la división exacta y otras fórmulas y nociones matemáticas perfectas.

Materia y energía

Artículos principales: Materia y energía
Los primeros orbitales atómicos del átomo de hidrógeno. Aquí se muestran como secciones transversales cuyos colores indican la probabilidad de densidad electrónica.

Algunos campos de la ciencia ven la naturaleza como "materia en movimiento", obedeciendo a ciertas "leyes naturales" que la ciencia se encarga de descubrir y entender.

Se suele definir la materia como la sustancia de la que se componen los objetos f√≠sicos, y constituye el universo observable. Seg√ļn la teor√≠a de la relatividad especial, no existe ninguna distinci√≥n inalterable entre la materia y la energ√≠a, dado que la materia se puede convertir en energ√≠a (v√©ase aniquilaci√≥n), y viceversa (v√©ase creaci√≥n de la materia). Ahora se piensa que los componentes visibles del universo constituyen √ļnicamente un 4 por ciento de la masa total, y que lo restante consiste en un 73 por ciento de materia oscura y un 23 por ciento de materia oscura fr√≠a.[39] A√ļn se desconoce la naturaleza exacta de estos componentes, que est√°n siendo investigados a fondo por los f√≠sicos.

El comportamiento de la materia y la energ√≠a en el universo observable parece corresponderse con leyes f√≠sicas bien definidas. √Čstas se han empleado para crear modelos cosmol√≥gicos que explican satisfactoriamente la estructura y la evoluci√≥n del universo que podemos observar. Las expresiones matem√°ticas de las leyes f√≠sicas emplean un conjunto de veinte constantes f√≠sicas que, a trav√©s del universo observable, parecen est√°ticas. Sus valores se han conseguido medir con gran precisi√≥n, pero la raz√≥n de por qu√© tienen esos valores espec√≠ficos y no otros sigue siendo un misterio.

V√©anse tambi√©n: Qu√≠mica y f√≠sica

La naturaleza m√°s all√° de la Tierra

NGC 4414, una t√≠pica galaxia espiral en la constelaci√≥n Coma Berenices. Tiene unos 56.000 a√Īos luz de di√°metro y est√° aproximadamente a 60 millones de a√Īos luz de nosotros.
√Čsta es la imagen m√°s profunda del universo tomada con luz visible, la llamada Hubble Ultra Deep Field. Cr√©ditos: NASA, ESA, S. Beckwith (STScI) y el equipo del HUDF.
Artículos principales: Espacio exterior y Universo
Véase también: Vida extraterrestre

El espacio exterior, tambi√©n llamado espacio a secas, designa las regiones relativamente vac√≠as del universo fuera de las atm√≥sferas de los cuerpos celestiales. Se a√Īade el adjetivo exterior para distinguirlo del espacio a√©reo. No existe ning√ļn l√≠mite definido entre la atm√≥sfera terrestre y el espacio, puesto que √©sta se va atenuando gradualmente a medida que aumenta la altitud. El espacio c√≥smico ubicado dentro de los l√≠mites del Sistema Solar se conoce como espacio interplanetario, cuyo l√≠mite con el espacio interestelar es lo que conocemos como heliopausa.

Aunque el espacio exterior es de por s√≠ muy amplio, no est√° vac√≠o. En √©l existen, aunque repartidas de manera muy dispersa, varias docenas de mol√©culas org√°nicas descubiertas hasta la fecha gracias a la espectroscopia rotacional, la radiaci√≥n de fondo de microondas y la radiaci√≥n c√≥smica, formada por n√ļcleos at√≥micos ionizados y diversas part√≠culas subat√≥micas. Tambi√©n hay algo de gas, plasma, polvo c√≥smico y peque√Īos meteoros. Adem√°s, los seres humanos han dejado restos de su actividad en el espacio exterior, a trav√©s de materiales procedentes de los lanzamientos tripulados y no tripulados. A todos estos objetos se les ha llamado "basura espacial" y constituyen un riesgo potencial para las naves espaciales. Algunos caen a la atm√≥sfera peri√≥dicamente.

El planeta Tierra es actualmente el √ļnico cuerpo celeste conocido dentro del sistema solar en el que existe vida. Sin embargo, los recientes hallazgos sugieren que, en el pasado lejano, el planeta Marte ten√≠a masas de agua l√≠quida en la superficie. Durante un breve periodo en la historia de Marte, podr√≠a haber sido capaz de albergar vida. Sin embargo, en la actualidad la mayor parte del agua de Marte est√° congelada. Si aun as√≠ existiese vida en Marte, lo m√°s probable es que estuviese situada bajo tierra, donde todav√≠a podr√≠a haber agua l√≠quida.[40]

Las condiciones existentes en los otros planetas tel√ļricos, Mercurio y Venus, parecen ser demasiado hostiles como para que all√≠ se pueda desarrollar la vida tal cual la conocemos. Pero se ha conjeturado que Europa, la cuarta mayor luna de J√ļpiter, pueda poseer un oc√©ano subterr√°neo de agua l√≠quida, y ser√≠a posible que existiese vida en √©l.[41]

Véase también

Notas y referencias

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  2. ‚ÜĎ El t√≠tulo del libro Philosophiae Naturalis Principia Mathematica de Isaac Newton (1687), por ejemplo, se traduce por "Principios Matem√°ticos de la Filosof√≠a Natural", y refleja el uso frecuente, en aquella √©poca, del t√©rmino "filosof√≠a natural", que equivale a "estudio sistem√°tico de la naturaleza".
  3. ‚ÜĎ La etimolog√≠a de la palabra "f√≠sica" revela su uso como sin√≥nimo de "natural" a mediados del siglo XV: Harper, Douglas. ¬ęPhysical¬Ľ. Online Etymology Dictionary.
  4. ‚ÜĎ Se puede encontrar una excelente rese√Īa del clima global en: ¬ęWorld Climates¬Ľ. Blue Planet Biomes.
  5. ‚ÜĎ a b Margulis, Lynn; Dorian Sagan (1995). What is Life?. Nueva York: Simon & Schuster. ISBN 0-684-81326-2. 
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  26. ‚ÜĎ .
  27. ‚ÜĎ Pidwirny, Michael (2006). ¬ęIntroduction to the Biosphere: Introduction to the Ecosystem Concept¬Ľ. Fundamentals of Physical Geography (2¬™ edici√≥n).
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Enlaces externos


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Sinónimos:

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  • naturaleza ‚ÄĒ (De natural y eza). 1. f. Esencia y propiedad caracter√≠stica de cada ser. 2. En teolog√≠a, estado natural del hombre, por oposici√≥n al estado de gracia. El bautismo nos hace pasar del estado de la naturaleza al estado de gracia. 3. Conjunto, orden ‚Ķ   Diccionario de la lengua espa√Īola

  • naturaleza ‚ÄĒ sustantivo femenino 1. Conjunto de todos los seres y cosas que forman el universo y en los cuales no ha intervenido el hombre: Me gusta estar en contacto con la naturaleza. 2. Principio considerado como fuerza que ordena y dispone todas las cosas ‚Ķ   Diccionario Salamanca de la Lengua Espa√Īola

  • naturaleza ‚ÄĒ naturaleza, llamada de la naturaleza expr. defecar, orinar. ‚Ěô ¬ęS√© que el prost√°tico puede amar [...] y que muchas veces lo que llamamos llamada de la naturaleza no es m√°s que violentaci√≥n de la naturaleza.¬Ľ Chumy Ch√ļmez, Por fin un hombre honrado ‚Ķ   Diccionario del Argot "El Sohez"

  • Naturaleza ‚ÄĒ ‚Ėļ sustantivo femenino 1 Conjunto de la realidad material existente, entendida como unidad o sistema dotado de leyes propias, al margen de la intervenci√≥n humana. 2 Conjunto de rasgos o caracter√≠sticas esenciales propias de una persona o cosa: ‚Ė†… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

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  • naturaleza ‚ÄĒ Es la intr√≠nseca red entre los componentes vivos y no vivos. Concepto muy amplio y a la vez ambiguo. Esencia y propiedad de cada ser. Manera de ser de una persona o cosa. Contrapuesto a lo material e intelectual, creado por el hombre. Para alguno ‚Ķ   Diccionario ecologico


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