Teotihuacan

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Teotihuacan
Teotihuacan
Altépetl mesoamericano
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Vista de la calzada de los Muertos desde la Pir√°mide de la Luna
Datos generales
Otros nombres La ciudad de los dioses
Habitantes Diversos orígenes étnicos
Idioma Probablemente una lengua otomangueana
Fundación Preclásico Tardío
Desaparición Clásico
Administración
Correspondencia actual Teotihuacan de Arista
Bandera de M√©xico M√©xico
Para otros usos de este término, véase Teotihuacan (desambiguación).

Teotihuacan (n√°huatl: TeŇćtihu√°cńĀn, 'Lugar donde fueron hechos los dioses; ciudad de los dioses' )?[1] es el nombre que se da a la que fue una de las mayores ciudades de Mesoam√©rica durante la √©poca prehisp√°nica. El top√≥nimo es de origen n√°huatl y fue empleado por los mexicas, pero se desconoce el nombre que le daban sus habitantes. Los restos de la ciudad se encuentran al noreste del valle de M√©xico, en el municipio de Teotihuacan (estado de M√©xico), aproximadamente a 45 kil√≥metros de distancia del centro de la Ciudad de M√©xico. La zona de monumentos arqueol√≥gicos fue declarada Patrimonio de la Humanidad por Unesco en 1987.

Los orígenes de Teotihuacan son todavía objeto de investigación entre los especialistas. Alrededor del inicio de nuestra era, Teotihuacan era una aldea que cobraba importancia como centro de culto en la cuenca del Anáhuac. Las primeras construcciones de envergadura proceden de esa época, como muestran las excavaciones en la Pirámide de la Luna. El apogeo de la ciudad tuvo lugar durante el Periodo Clásico (ss. III-VII d. C.). En esa etapa, la ciudad fue un importante nodo comercial y político que llegó a tener una superficie de casi 21 km2, con una población de 100 mil a 200 mil habitantes. La influencia de Teotihuacan se dejó sentir por todos los rumbos de Mesoamérica, como muestran los descubrimientos en ciudades como Tikal y Monte Albán, entre otros sitios que tuvieron una importante relación con los teotihuacanos. El declive de la ciudad ocurrió en el siglo VII, en un contexto marcado por inestabilidad política, rebeliones internas y cambios climatológicos que causaron un colapso en el norte de Mesoamérica. La mayor parte de la población de la ciudad se dispersó por diversas localidades en la cuenca de México.

Se desconoce cuál es la identidad étnica de los primeros habitantes de Teotihuacan. Entre los candidatos se encuentran los totonacos, los nahuas y los pueblos de habla otomangueana, particularmente los otomíes. Las hipótesis más recientes apuntan a que Teotihuacan fue una urbe cosmopolita en cuyo florecimiento se vieron involucrados grupos de diverso origen étnico, como muestran los descubrimientos en el barrio zapoteco de la ciudad y la presencia de objetos provenientes de otras regiones de Mesoamérica, sobre todo de la región del Golfo y del área maya.

Durante la época prehispánica, Teotihuacan ha sido motivo de interés para quienes han sucedido a los teotihuacanos en Mesoamérica. Los toltecas y mexicas excavaron los restos de la ciudad para extraer objetos preciosos de ella. Esto ha sido confirmado por las exploraciones arqueológicas en Tula y el Templo Mayor de México-Tenochtitlan. La ciudad fue convertida en el escenario de mitos esenciales para las creencias mesoamericanas, como la Leyenda de los Soles de los mexicas.

Actualmente es la zona arqueol√≥gica del pa√≠s con mayor afluencia de turistas, por encima de sitios como Chich√©n Itz√° y Monte Alb√°n. A pesar de lo que pudiera suponerse dada la gran cantidad de monumentos restaurados del sitio, las excavaciones arqueol√≥gicas en Teotihuacan contin√ļan hasta nuestros d√≠as, y han dado como resultado un paulatino incremento en la calidad y cantidad del conocimiento que se tiene sobre esta ciudad, de la que, por cierto, se desconocen cuestiones tan importantes como su nombre original y la filiaci√≥n √©tnica de sus fundadores. Se sabe, en cambio, que fue un sitio cosmopolita, por la presencia documentada de grupos originarios de la costa del Golfo o de los Valles Centrales de Oaxaca.

Contenido

Toponimia

Glifo Tollan, representado en la Tira de la Peregrinación.
Glifo Puh, representado en los muros de Tepantitla.

Teotihuacan es un top√≥nimo de origen n√°huatl que le fue dado a la ciudad varios siglos despu√©s de su ocaso por los pueblos nahuatlacas. Los mexicas empleaban ese nombre para referirse a las ruinas de la antigua ciudad, y de ellos fue recogido en fuentes hist√≥ricas y en el uso del idioma espa√Īol durante la √©poca colonial.[2] Las fuentes mexicas son el origen de muchos malos entendidos sobre Teotihuacan, pues ellos conocieron la ciudad cuando ya hab√≠a sido abandonada. Para ellos, Teotihuacan era una ciudad de un pasado en el que tambi√©n floreci√≥ Tula, por lo que pensaban que sus habitantes fueron toltecas.[3]

Se han propuesto varias hip√≥tesis sobre el significado del top√≥nimo. Hay que recordar que el n√°huatl es una lengua aglutinante que permite expresar ideas complejas en un solo vocablo mediante la adici√≥n de afijos a una ra√≠z. Una de las interpretaciones m√°s conocidas es la que traduce Teotihuacan como Lugar donde nacieron los dioses. Pasztory plantea que el vocablo puede tener el significado de Lugar donde fueron hechos los dioses.[4] Esta interpretaci√≥n est√° relacionada con la Leyenda de los Soles, un conocido mito cosmog√≥nico mesoamericano ‚ÄĒy particularmente nahua‚ÄĒ que ubica en esta ciudad la creaci√≥n del Quinto Sol mediante el sacrificio de todos los dioses de la era anterior.

En el Diccionario del n√°huatl en el espa√Īol de M√©xico, Montemayor dice que proviene de los vocablos t√©otl (dios), -ti (ligadura euf√≥nica), hua (posesivo), -can (locativo que indica el sitio donde se realiza una acci√≥n), de modo que lo traduce como Lugar de los que tienen dioses.[5]

Lo cierto es que se desconoce el nombre que la ciudad recibi√≥ de sus habitantes en la √©poca de su florecimiento. Algunos textos descubiertos en el √°rea maya suelen relacionar el glifo puh, (tule) con personajes de filiaci√≥n teotihuacana representados en estelas de ciudades mayas tan importantes como Tikal, Uaxact√ļn y Bonampak. Puh posee en las lenguas mayances el mismo el mismo significado que tiene el vocablo Tollan (AFI: [toňź…¨ňźan]), que designaba a la ciudad fabulosa de la mitolog√≠a mesoamericana. Tollan era arquetipo de la civilizaci√≥n mesoamericana y origen de la legitimidad de los linajes dominantes en numerosos estados en toda la regi√≥n. Los mayistas tienen posiciones diversas sobre la identidad de Puh, algunos de ellos sostienen que ese lugar mencionado en diversos textos mayas es Teotihuacan.[6] Esta hip√≥tesis podr√≠a ser reforzada por el descubrimiento de varias representaciones del glifo puh en la pintura mural del conjunto residencial teotihuacano de Tepantitla.[7]

Aunque se identific√≥ originalmente a esta Tollan legendaria con Tollan-Xicocotitlan, la capital de los toltecas, algunos investigadores han preferido separar el mito de la historia, principalmente porque no s√≥lo esta ciudad sino otras de igual relevancia en Mesoam√©rica fueron llamadas de la misma forma.[8] Sin embargo, la distinci√≥n entre las ciudades hist√≥ricas y la ciudad mitol√≥gica no es aplicada de manera monol√≠tica. Haciendo un an√°lisis de las fuentes hist√≥ricas, los hallazgos arqueol√≥gicos en el centro de M√©xico y en el √°rea maya ‚ÄĒcomo el referido caso del glifo puh en las Tierras Bajas‚ÄĒ, Enrique Florescano hace una asociaci√≥n del mito con la ciudad de Teotihuacan, de modo que la llama Tollan-Teotihuacan y atribuye a la llamada ciudad de los dioses la identidad de la Tula mitol√≥gica.[9] Esta misma postura hab√≠a sido sostenida por Laurette S√©journ√© en el congreso de arque√≥logos donde se estableci√≥ que la Tollan mitol√≥gica fue Tollan-Xicocotitlan,[10] y es compartida Stuart,[11] Uriarte,[12] y Duverger.[13] Ren√© Millon, uno de los m√°s reconocidos especialistas en el tema de Teotihuacan, opina que efectivamente Teotihuacan es la legendaria Tollan, pero no acepta que este haya sido su nombre.[14]

Teotihuacan, adem√°s de designar a la ciudad hist√≥rica y al conjunto de monumentos arqueol√≥gicos que est√°n abiertos a la visita del p√ļblico, tambi√©n es el nombre de un municipio mexiquense (San Juan Teotihuacan) y de su cabecera (Teotihuacan de Arista).

Entorno geogr√°fico

Vista de la vegetación actual en el valle de Teotihuacan, compuesta por cactáceas, agaves y especies no nativas como el pirul.
Detalle de una Opuntia que crece en la zona arqueológica de Teotihuacan. Parte importante de la economía actual de la región teotihuacana consiste en el cultivo de este género para la comercialización de su fruto.

Teotihuacan fue fundada en una posici√≥n poco com√ļn en su √©poca con respecto al patr√≥n de asentamiento propio de la cuenca de M√©xico durante el Precl√°sico Medio. La mayor√≠a de los asentamientos de mayor envergadura en la regi√≥n se localizaban en la ribera del sistema lacustre del An√°huac o muy cerca de ella. Cuicuilco y Copilco en el sur; Ticom√°n, El Arbolillo, Zacatenco y Tlatilco en el norte; y Tlapacoya en el oriente son ejemplo de ello. En contraste, Teotihuacan se levant√≥ a quince kil√≥metros de la costa del lago de Texcoco, sobre el r√≠o San Juan en el valle que ha tomado el nombre de la ciudad. Duverger afirma que la ubicaci√≥n de Teotihuacan corresponde no s√≥lo a una frontera ecol√≥gica, sino a la frontera entre la civilizaci√≥n agr√≠cola mesoamericana y el mundo cultural de los pueblos aridoamericanos n√≥madas.[15]

El valle de Teotihuacan forma parte de la cuenca de M√©xico. Se ubica en el noreste de ese gran vaso lacustre de m√°s de 14 mil km2 de superficie, dentro de los l√≠mites que actualmente corresponden al estado de M√©xico. Su altitud va de los 2 240 msnm a los 3 200 en la c√ļspide del cerro Gordo. En la zona de monumentos arqueol√≥gicos la altitud es de 2300 msnm. El valle est√° limitado al norte por los cerros Gordo, Malinalco y Colorado; al sur por la sierra de Patlachique, con elevaciones superiores a 2600 msnm; y hacia el oriente termina en las inmediaciones de Otumba y los cerros aleda√Īos. Al suroeste del valle se localiza el cerro Chiconautla, cerca de la antigua desembocadura del r√≠o San Juan. El cerro Tonala, al poniente, marca la separaci√≥n entre el valle de Teotihuacan y la llanura aluvial donde se encuentran Tec√°mac y Zumpango.

El drenaje principal del valle de realiza hacia el vaso del lago de Texcoco a trav√©s de los r√≠os San Juan, San Lorenzo y Huixulco. Estos r√≠os son estacionales, crecen en √©poca de precipitaciones y durante el resto del a√Īo sus corrientes desaparecen de la superficie para emerger en la siguiente estaci√≥n lluviosa.[16] Los r√≠os del valle de Teotihuacan desembocaban en la √©poca prehisp√°nica cerca de Cuanal√°n. Debido a la desecaci√≥n de los lagos del An√°huac ‚ÄĒproceso iniciado en el siglo XVII y que contin√ļa hasta el siglo XXI[17] ‚ÄĒ, el San Juan ha sido canalizado hacia el desag√ľe general del valle de M√©xico.

Los suelos del valle de Teotihuacan pertenecen principalmente a cuatro tipos. El feozem corresponde al 40% de la superficie, Le siguen en importancia los tipos vertisol (16%), cambisol (13.5%) y leptosol (13%).[18] Se han realizado investigaciones con el prop√≥sito de observar cu√°l ha sido el impacto de la actividad humana sobre los suelos de Teotihuacan. Rivera Uria et al. advierten que en algunos sitios como el cerro San Lucas la composici√≥n de la superficie ha cambiado dram√°ticamente.[19] En este caso encontraron que antes del establecimiento de las primeras comunidades del Precl√°sico el suelo dominante en ese lugar era el luvisol, que actualmente ha desaparecido. Otras secciones del valle fueron afectadas con prop√≥sitos constructivos. El volumen inmenso de materiales empleados para el relleno de la pir√°mide de la Luna procede de la superficie de zonas cercanas al edificio ‚ÄĒdonde se han encontrado depresiones artificiales‚ÄĒ y alcanza 2 millones de m3.[20]

La vegetaci√≥n del valle de Teotihuacan ha cambiado poco respecto a la √©poca prehisp√°nica, aunque es evidente que el paisaje actual es resultado de una combinaci√≥n de factores naturales y antropog√©nicos. La diferencia principal consistir√≠a en la extensi√≥n de los ecosistemas vegetales ‚ÄĒpues la superficie dedicada a la agricultura ha crecido a costa de ellos‚ÄĒ y en la desaparici√≥n de las especies del g√©nero Pinus en el paisaje del valle.[21] En la actualidad la regi√≥n presenta seis tipos principales de vegetaci√≥n. Cuenta con peque√Īos reductos de bosque de encinos, ubicados en el cerro Gordo; este tipo de vegetaci√≥n probablemente cubri√≥ las zonas que actualmente son ocupadas por matorrales de encino (Quercus microphyla) que constituyen un segundo tipo de vegetaci√≥n. El matorral de xer√≥fitas es el tipo de vegetaci√≥n m√°s representativo en la actualidad, y comprende especies como Opuntia streptacantha, Zaluzania augusta y Mimosa biuncifera. A estos tipos de vegetaci√≥n se suman los pastizales, la vegetaci√≥n hidr√≥fila estacional, asociada con la temporada de lluvia.[22]

Las concidiones del valle favorecieron la concentraci√≥n demogr√°fica por ser ben√©ficas para el estilo de vida mesoamericano basado en la agricultura. Los patrones de asentamiento indican que durante el Precl√°sico (c. 2500 a. C.-200 d. C.) las primeras aldeas se establecieron en las laderas de los cerros que, como se dijo arriba, contaban con suelos aluviales propios para el cultivo, pero a partir del Cl√°sico (c. 200-700 d. C.) ocurri√≥ un aumento de la poblaci√≥n en el fondo del valle.[23] Sin embargo, por estar localizado en la zona de transici√≥n entre el ambiente lacustre del An√°huac y el m√°s seco de los valles de Tulancingo y del Mezquital, estaba expuesto a algunas fluctuaciones climatol√≥gicas. La iluviaci√≥n de la arcilla encontrada en el tepetate del cerro San Lucas da cuenta de una disminuci√≥n de la humedad ambiental que coincide con el aumento de la poblaci√≥n,[24] aunque el apogeo de Teotihuacan parece estar relacionado con un ambiente relativamente m√°s h√ļmedo y templado el actual.[25]

Identidad √©tnica y ling√ľ√≠stica de los teotihuacanos

A ciencia cierta no se sabe cu√°l es la identidad del pueblo que fund√≥ Teotihuacan. La ciudad hab√≠a sido abandonada mucho tiempo antes del arribo de los espa√Īoles a Mesoam√©rica, de modo que las escasas referencias a la ciudad que se conservaron en las fuentes hist√≥ricas producidas en los a√Īos posteriores a la Conquista de M√©xico no hablan propiamente de los habitantes de Teotihuacan, sino de la representaci√≥n que de ellos ten√≠an quienes vivieron en el An√°huac despu√©s del colapso teotihuacano. Los informantes nahuas de Bernardino de Sahag√ļn pensaban que Teotihuacan fue el sitio donde los dioses se reunieron para dar origen a Nahui Ollin, el Quinto Sol de acuerdo con la mitolog√≠a ind√≠gena, el que alumbra la era contempor√°nea.

Cuando a√ļn era de noche,
cuando a√ļn no hab√≠a d√≠a,
cuando a√ļn no hab√≠a luz,
se reunieron,
se convocaron los dioses
all√° en Teotihuacan.
Dijeron,
hablaron entre sí:
‚ÄĒ¬ę¬°Venid ac√°, oh, dioses!
¬ę¬ŅQui√©n tomar√° sobre s√≠,
¬ęqui√©n se har√° cargo
¬ęde que haya d√≠a,
¬ęde que haya luz?¬Ľ
Primeros memoriales, de Bernardino de Sahag√ļn

De acuerdo con las fuentes coloniales, los nahuas pensaban que Teotihuacan fue construida por los quinametzin, una raza de gigantes que pobl√≥ el mundo durante la era anterior y cuyos sobrevivientes se encontraban ocultos. Los templos, las pir√°mides de la ciudad eran imaginados como las tumbas de los se√Īores que fundaron la ciudad, un lugar sagrado donde al morir y ser enterrados, los hombres se convertir√≠an dioses.

Y lo llamaron Teotihuacan,
porque era el lugar donde se enterraban los se√Īores.
Pues seg√ļn dec√≠an:
¬ęCuando morimos,
¬ęno en verdad morimos,
¬ęporque vivimos, resucitamos,
¬ęseguimos viviendo, despertamos.
¬ęEsto nos hace felices¬Ľ
[...]
Dec√≠an: ¬ęse hizo all√≠ dios¬Ľ,
quiere decir que allí se murió.
Primeros memoriales, de Bernardino de Sahag√ļn.

Pero para los informantes de Sahag√ļn, la identidad de los fundadores de Teotihuacan era desconocida. Hay varias hip√≥tesis sobre la identidad √©tnica y ling√ľ√≠stica de los fundadores de Teotihuacan. La larga presencia de los otom√≠es en el valle de M√©xico ha llevado a plantear que ellos fueron los fundadores de la ciudad. Para algunos autores es muy probable que el componente otomiano en la ciudad fuera muy importante,[26] sin embargo, s√≥lo algunos consideran que la clase dominante de Teotihuacan fue otomiana. En opini√≥n de Wright Carr, tanto la √©lite como el componente demogr√°fico m√°s importante de Teotihuacan debi√≥ ser proto otom√≠-mazahua, en un territorio que estuvo rodeado por otros pueblos de habla otomangueana y totonaca. De acuerdo con an√°lisis algunos an√°lisis glotocronol√≥gicos, la separaci√≥n de las lenguas otom√≠ y mazahua ocurri√≥ precisamente en el per√≠odo de apogeo de Teotihuacan.[27]

Correlacionando la evidencia ling√ľ√≠stica y la arqueol√≥gica, Kaufman propone que la lengua hablada por los teotihuacanos pudo ser el mazahua, el otom√≠, el totonaco, el tepehua, el popoloca, el mixteco o el chocholteco. Acepta la probabilidad de que tambi√©n se haya hablado nahua en la ciudad, pero desde su punto de vista, la cultura de Coyotlatelco que se asocia con el ocaso teotihuacano es la primera cuyos portadores debieron indudablemente ser hablante de n√°huatl en Mesoam√©rica.[28]

Los totonacos son otros candidatos a ocupar el sitio como fundadores de Teotihuacan. De hecho, los cronistas de la √©poca colonial recogieron algunos testimonios donde este pueblo se atribu√≠a haber sido constructor de la ciudad. Lyle Campbell sugiere que, de acuerdo con esta evidencia etnohist√≥rica y la gran cantidad de pr√©stamos ling√ľ√≠sticos que el totonaco parece haber proporcionado a las dem√°s lenguas mesoamericanas ‚ÄĒparticularmente a las lenguas mayances y al n√°huatl que se habla en la sierra madre Oriental‚ÄĒ, es muy probable que los constructores de Teotihuacan hayan hablado una lengua totonacana.[29]

Historia

La √©poca de mayor apogeo de Teotihuacan corresponde al Cl√°sico Temprano de Mesoam√©rica (ss. II/III-VI) . Sin embargo, los inicios de la ciudad deben colocarse en el primer milenio antes de la era com√ļn. Localizada estrat√©gicamente al noreste del valle de M√©xico, en las cercan√≠as de la ribera norte del lago de Texcoco, Teotihuacan se convirti√≥ en la principal competencia de Cuicuilco durante el Precl√°sico Tard√≠o. La erupci√≥n del Xitle en el sur del valle apresur√≥ la ca√≠da de Cuicuilco y favoreci√≥ la concentraci√≥n de la poblaci√≥n y el poder pol√≠tico y econ√≥mico en Teotihuacan.

Por motivos que a√ļn no han sido del todo dilucidados, Teotihuacan se colaps√≥ hacia mediados del siglo VIII, dando lugar al Per√≠odo Epicl√°sico mesoamericano. Los vestigios de la ciudad dieron origen a numerosas explicaciones sobre su presencia entre los pueblos nahuas del Poscl√°sico, que son conocidos por la labor de recuperaci√≥n de los misioneros de Indias, como Bernardino de Sahag√ļn.

Cronología

La historia de Teotihuacan es larga y compleja, por lo que para abordar sus diferentes aspectos se ha propuesto la utilización de una cronología que la divide en diversos períodos. La cronología de Teotihuacan está construida en torno a los restos cerámicos hallados en las excavaciones, de modo que cada una de las fases de esta cronología está relacionada con ciertos cambios técnicos o estilísticos que se observan en los productos alfareros de la ciudad. En muchos sentidos, este procedimiento ha ayudado a simplificar la tarea de la datación de los restos arqueológicos, puesto que es un material muy abundante que resiste bien al paso del tiempo y se ha encontrado en diversos contextos arqueológicos.

Sin embargo, el procedimiento no deja de presentar algunos inconvenientes, por ejemplo, la definici√≥n de las caracter√≠sticas de cada fase cer√°mica y su delimitaci√≥n en el tiempo. Siendo numerosos los investigadores que han puesto su atenci√≥n en Teotihuacan, se dispone de varias cronolog√≠as para la ciudad. En la actualidad parece haber consenso en torno a la cronolog√≠a propuesta por Ren√© Millon y su equipo de colaboradores.[30] A pesar de esta aceptaci√≥n generalizada, existen algunos trabajos que ponen de manifiesto que dicha cronolog√≠a debe ser ajustada. Por ejemplo, George Cowgill y Evelyn Rattray han propuesto que la decadencia de Teotihuacan ocurri√≥ entre cincuenta y cien a√Īos antes de la fecha sugerida por Millon. Desde ese punto de vista, la dimensi√≥n temporal de algunas fases cer√°micas en la cronolog√≠a teotihuacana podr√≠a reducirse. Para efectos de este art√≠culo se ha optado por seguir la cronolog√≠a de Millon en lo general.

Diagrama comparativo de algunas cronologías propuestas para la historia de Teotihuacan.

El valle de México durante la Etapa Lítica y el Preclásico

Hace 10 mil a√Īos, en la ribera oriental del lago de Texcoco, los humanos cazaban mamuts, como muestran los descubrimientos de San Miguel Tocuila (arriba).
Cuicuilco fue el centro político y urbano más importante del valle de México durante el Preclásico. En la imagen, el basamento principal de Cuicuilco (D. F.).
V√©anse tambi√©n: Etapa L√≠tica y Cuicuilco

La historia de Teotihuacan se puede entender como parte de un largo proceso civilizatorio que tuvo lugar desde que los seres humanos llegaron al An√°huac. Esto pudo ocurrir aproximadamente hace 20 mil a√Īos, √©poca en la que han sido fechados los descubrimientos en Tequixquiac, y m√°s tard√≠amente en Tocuila y Tlapacoya. En este √ļltimo yacimiento se han encontrado dos cr√°neos humanos estrechamente relacionados con restos de animales y herramientas.[31]

La domesticación de especies vegetales permitió a los habitantes de la región enfrentar la extinción de la fauna que fuera una de las principales bases de su alimentación, lo que ocurrió hacia el séptimo milenio antes de la era cristiana. La agricultura favoreció el proceso de sedentarización en la zona. En la orilla oriental del lago de Chalco se estableció un asentamiento en Zohapilco, cuya primera fase abarca del 5500 a. C. al 3500 a. C. En esa época, los pobladores de Zohapilco poseían instrumentos de labranza, utensilios para procesar los granos y armas para cacería; y desde el 2000 a. C. comenzaron a producir cerámica.[32]

La agricultura se convirtió paulatinamente en la base de la economía de los pueblos del valle de México, pues proveía una fuente segura de alimentación. En la medida que esto fue ocurriendo se establecieron alrededor de los lagos del Anáhuac numerosas aldeas. La complejidad social de estas sociedades era variable, pero en las mayores de ellas se observa una acentuada diferenciación social. Durante el Preclásico Medio (1200-400 a. C.) alcanzaron su apogeo algunas de estas aldeas, como Tlatilco, Copilco y Cuicuilco. Los asentamientos correspondientes a esta época combinaron la agricultura con la explotación de los recursos del entorno lacustre, y muestran una mezcla de influencias culturales de inspiración olmeca y de las culturas de Occidente.

Cuicuilco se convirti√≥ en el principal centro pol√≠tico, cultural y econ√≥mico en el valle de M√©xico hacia el a√Īo 600 a. C. En su √©poca de apogeo pudo tener alrededor de 22 mil habitantes, aunque algunos c√°lculos proponen una poblaci√≥n de 40 mil personas. En este lugar se erigi√≥ la primera pir√°mide de Mesoam√©rica y se desarroll√≥ el culto al dios del fuego, quiz√° por la cercan√≠a y actividad volc√°nica del Xitle. Este volc√°n hizo erupci√≥n hacia el a√Īo 100 a. C., sepultando con lava Copilco y una parte de Cuicuilco. Existe controversia sobre la suerte de la poblaci√≥n de este lugar. La poblaci√≥n de Cuicuilco particip√≥ en la fundaci√≥n de Teotihuacan, pero parece que las migraciones desde la ciudad al sur de los lagos comenzaron antes de la erupci√≥n del Xitle, probablemente a partir del momento en que tuvieron lugar los eventos que acompa√Īan al vulcanismo.[33] Es plausible que durante algunos a√Īos Cuicuilco haya sido contempor√°nea y rival de la naciente Teotihuacan, pero finalmente declin√≥ y desapareci√≥ en un escenario incierto y en una fecha imprecisa entre el a√Īo 200 a. C. y el 200 d. C.[34]

Primeros asentamientos en la región de Teotihuacan (antes del 300 a. C.)

Figurillas de arcilla correspondientes a las primeras fases arqueológicas de Teotihuacan.

Hay poca informaci√≥n sobre el proceso que llev√≥ a la fundaci√≥n de Teotihuacan. A partir del Precl√°sico Medio se desarroll√≥ en el valle de Teotihuacan un peque√Īo grupo de aldeas dedicadas a la agricultura. Estas aldeas eran contempor√°neas a Terremote Tlaltenco, Tlatilco y Cuicuilco, y su desarrollo corresponde a las fases Cuanal√°n y Tezoyuca[35] (c. 500-100 a. C.). Durante la fase Cuanal√°n se establecen las primeras aldeas en el valle de Teotihuacan que aprovecharon las condiciones del entorno para la pr√°ctica de la agricultura. Las aldeas se ubican en las inmediaciones de los r√≠os y manantiales, as√≠ como en el norte del valle. En esta √©poca se establece el asentamiento m√°s antiguo en la sierra de Patlachique. Se ha propuesto como hip√≥tesis que los habitantes de estos asentamientos podr√≠an ser otom√≠es o popolocas, pero no hay evidencia contundente en ese sentido.[36] En la fase Tezoyuca esta √ļltima fase hay un patr√≥n de cinco asentamientos que probablemente ten√≠an funciones defensivas. Los yacimientos correspondientes a esta √©poca presentan influencia de la cultura de Chup√≠cuaro, que se desarrollaba en El Baj√≠o por aquellas fechas.[37]

Alrededor del a√Īo 100 a. C. se comenzaron a desarrollar dos asentamientos dentro de lo que ser√≠a unos siglos m√°s tarde la metr√≥poli teotihuacana. Uno de ellos corresponde al √°rea ceremonial de Teotihuacan, sobre la calzada de los Muertos.[38] El c√°lculo para la poblaci√≥n de la regi√≥n durante esa √©poca ‚ÄĒcomprendida dentro de la fase Patlachique‚ÄĒ es de aproximadamente cinco mil personas, lo que pone en relieve un repunte demogr√°fico notable para la siguiente fase de Teotihuacan.

El aumento de la población en el valle teotihuacano está relacionado con el abandono progresivo de Cuicuilco, pero hay evidencia de que otras poblaciones en la cuenca del Anáhuac fueron absorbidas por el crecimiento de Teotihuacan. El emplazamiento de la ciudad revela que los fundadores buscaron una posición estratégica que favoreciera la agricultura y asegurara el abasto de la ciudad. Las zonas con manantiales en la sierra de Patlachique y el cerro Gordo muestran una mayor concentración demográfica que el valle, pues tienen condiciones propicias para una agricultura de alto rendimiento. Puede ser posible que de alguna manera la élite de la región haya motivado a los habitantes a concentrarse en la región de Teotihuacan.

El proceso urbano que llevó a la fundación de Teotihuacan recibió el aporte cultural de los cuicuilcas, poseedores de una organización social compleja y centralizada que fortaleció a la estructura de Teotihuacan. La ubicación de la ciudad le permitió la explotación de recursos estratégicos en Mesoamérica, tales como los yacimientos de obsidiana en Otumba y la sierra de las Navajas, los productos del lago de Texcoco, el agua de los manantiales de Patlachique y el control de las rutas comerciales entre el Anáhuac y la costa del golfo de México.[39] Todos estos factores constituyen parte del escenario que llevó a la culminación del proyecto urbano de Teotihuacan y la consolidación del Estado teotihuacano como uno de los más poderosos en la historia prehispánica de Mesoamérica.

En la fase Patlachique se consolida el n√ļcleo urbano de Teotihuacan. El sitio experiment√≥ una poblaci√≥n desmesurada en esta √©poca. En su conjunto, la cuenca de M√©xico pudo haber llegado a tener 100 mil habitantes, de los cuales aproximadamente 25 mil se asentaban en Teotihuacan.[40] Una parte de ese crecimiento se suele explicar como resultado del declive de Cuicuilco.

Esta población ubicada en la llanura aluvial del lago de Xochimilco tuvo en Teotihuacan a su rival por el control político de la cuenca. Se presume que el enfrentamiento podría haber llegado a la guerra a partir del hecho de que la cerámica Tezoyuca ha encontrado principalmente en las cimas de los cerros. Teotihuacan adquirió un mayor protagonismo en la cuenca de México, atrayendo una parte importante del aumento poblacional. El fin de Cuicuilco suele relacionarse con la erupción del volcán Xitle, que cubrió de lava el sur del valle de México, incluyendo a la antigua ciudad. Sin embargo, es muy probable que Cuicuilco hubiera declinado definitivamente antes de ese suceso.[41]

Inicios de la ciudad

Detalle de un entierro colectivo de sacrificados como parte de los ritos de consagración de la pirámide de la Serpiente Emplumada (fase Miccaotli, c. 200 d. C.). En este caso, todos los cuerpos sepultados tenían las manos atadas tras la espalda. El collar está hecho de piezas que simulan mandíbulas humanas, pero otros sujetos enterrados con este portaban collares de mandíbulas auténticas.

Entre el a√Īo 100 a. C. y el principio de la era com√ļn, Teotihuacan comenz√≥ a concentrar un importante n√ļmero de habitantes provenientes de todo el valle del An√°huac. Al crecimiento de Teotihuacan contribuyeron los emigrados de Cuicuilco, que hab√≠an iniciado un √©xodo que termin√≥ por despoblar aquella ciudad. La fase Tzacualli de Teotihuacan (1-150 d. C.) es aquella en la que se establecen las bases de la planificaci√≥n urban√≠stica de la ciudad y se definen varios rasgos caracter√≠sticos de la cultura teotihuacana.[42] La construcci√≥n de los edificios de la ciudad se realizan en torno a dos ejes. El eje norte-sur est√° constituido por la calzada de los Muertos, que en la fase Tzacualli ya se encuentra bien definida. La calzada de los Muertos est√° orientada 15¬į 28' hacia el este con respecto al norte geogr√°fico. Durante la fase Tzacualli, el eje este-oeste estaba constituido por el curso del r√≠o San Juan, cuyo cauce fue desviado para hacerlo coincidir con una orientaci√≥n desviada 16¬į 30' hacia el sur del este.[43] En esta √©poca se ejecut√≥ la primera etapa constructiva de la pir√°mide de la Luna y ya se hab√≠a planificado la plaza de este gran edificio, que marca el l√≠mite norte de la calzada de los Muertos.[44]

Es notable el esfuerzo que se realiz√≥ para la construcci√≥n de la pir√°mide del Sol, que practicamente se concluy√≥ en una sola etapa constructiva que se verific√≥ en esta fase. Durante ese tiempo, el centro de la ciudad lo constitu√≠a este edificio, representaci√≥n de la monta√Īa primordial de la que vienen los mantenimientos y constituye el axis mundi de acuerdo con la mitolog√≠a mesoamericana. La plataforma adosada a la pir√°mide del Sol es m√°s tard√≠a que el resto del edificio, y parece haber sido construida al final de la fase Miaccaotli.[45]

De acuerdo con los trabajos de Ren√© Millon, en la fase Tzacualli la poblaci√≥n de Teotihuacan rondaba los 30 000 habitantes y la superficie de la ciudad era de 17 km2. Para esta √©poca, Teotihuacan era indudablemente la mayor urbe del centro de M√©xico y s√≥lo pod√≠an compararse con ella Monte Alb√°n en los valles Centrales de Oaxaca y Cholula en el valle poblano-tlaxcalteca. En las excavaciones arqueol√≥gicas, se han encontrado restos de cer√°mica granular, un tipo que tambi√©n ha aparecido frecuentemente en yacimientos de Morelos y el centro de estado de Guerrero, por lo que se supone que las relaciones comerciales entre Teotihuacan y esas zonas de Mesoam√©rica ya se encontraban activas en el Precl√°sico Tard√≠o.[46]

Los a√Īos que van del 150 al 250 corresponden a la fase Miccaotli. Esta fase se llama as√≠ porque era la palabra con la que los nahuas designaban a la calzada de los Muertos. Durante la fase Miccaotli, Teotihuacan se consolida como la mayor ciudad del centro de M√©xico. El centro de la ciudad se desplaza hacia el sur con la construcci√≥n de La Ciudadela, un recinto que al igual que la pir√°mide del Sol era una representaci√≥n de la monta√Īa sagrada primordial. La Ciudadela consiste en un conjunto de trece templos organizados alrededor de una gran plaza donde se encuentra la pir√°mide de la Serpiente Emplumada. Para la consagraci√≥n de este templo se sacrificaron m√°s de cien personas que fueron colocadas en entierros colectivos, en grupos de 4, 8, 18 y 20 cuerpos, m√°s aquellos que en solitario fueron sepultados en las esquinas de la base del edificio,[47] incluyendo los ni√Īos sacrificados que fueron descubiertos por Leopoldo Batres en cada v√©rtice de cada nivel de la plataforma.

De manera paralela a la construcci√≥n de La Ciudadela la ciudad qued√≥ organizada en cuatro cuadrantes con la construcci√≥n de las avenidas Este y Oeste. Ambas forman un eje casi perpendicular a la calzada de los Muertos, parten de La Ciudadela hacia los respectivos puntos cardinales, marcando la divisi√≥n de los cuadrantes de la ciudad. En la fase Micaotli, la pir√°mide de la Luna fue ampliada en dos ocasiones, una, entre los a√Īos 150 y 200, y la otra hacia el a√Īo 225.[48]

Millon calculaba que la poblaci√≥n teotihuacana de la fase Miccaotli alcanz√≥ 45 000 personas. La superficie de la ciudad lleg√≥ a 22.5 km2, la mayor que lleg√≥ a tener en toda su historia, aunque la densidad de la poblaci√≥n fue creciendo en las siguientes etapas.[49] Las grandes construcciones realizadas en este tiempo revelan que la ciudad era un centro pol√≠tico y econ√≥mico de gran relevancia en Mesoam√©rica. Esto atrajo a personas procedentes de otras regiones, y un caso muy notable es el de los zapotecos que se asentaron en Tlailotlacan en el siglo II.[50]

Florecimiento

Hacia el a√Īo 250 inici√≥ la fase Tlamimilolpa, que toma su nombre del sitio perif√©rico de Teotihuacan que se conoce con ese nombre. Durante esta fase, Teotihuacan ya se ha consolidado como un poder regional y su influencia se extiende constantemente por toda Mesoam√©rica. La pir√°mide de la Luna fue ampliada en dos ocasiones m√°s en este per√≠odo. La quinta etapa constructiva de ese edificio ocurri√≥ alrededor del a√Īo 300 y la sexta entre los a√Īos 350 y 400. Como en las anteriores etapas constructivas de la pir√°mide, a estas dos √ļltimas se encuentran asociados algunos entierros humanos.[51]

La expansi√≥n demogr√°fica de Teotihuacan se realiz√≥ de manera organizada en conjuntos habitacionales, una pr√°ctica que hab√≠a comenzado en las fases anteriores y que se ajusta al plan urbano orientado por los dos ejes de la ciudad. Algunos conjuntos habitacionales antiguos como el de La Ventilla son ampliados y dotados de espacios para actividades p√ļblicas. Se construyen nuevos espacios para la vivienda, pero la superficie de la ciudad se contrae durante esta etapa, hasta quedar en 20 km2, dos menos que en la fase anterior. En contraste, la poblaci√≥n sigui√≥ en aumento y, de acuerdo con el c√°lculo de Millon, pudo llegar a 65 000 personas.[52]

En el horizonte arqueol√≥gico de la fase Tlalmimilolpa han aparecido los indicios de cer√°mica Anaranjado Delgado m√°s antiguos de Teotihuacan, en esta fase representan el 6% de los materiales cer√°micos y su frecuencia en los contextos arqueol√≥gicos aumenta a lo largo de las siguientes etapas.[53] La presencia de esta cer√°mica en los yacimientos mesoamericanos es considerada como un indicador de vinculaci√≥n con el mundo teotihuacano, pero es importante aclarar que se trata de un producto extranjero en Teotihuacan. De acuerdo con la investigaci√≥n de Carmen Cook, el sur de Puebla fue el centro productor de esa tradici√≥n alfarera.[54] Rattray coincide en esa afirmaci√≥n y a√Īade que la regi√≥n de Tepexi de Rodr√≠guez tuvo floreci√≥ notablemente en el Cl√°sico, cuando mantuvo una relaci√≥n muy intensa con Teotihuacan que no pareci√≥ implicar una subordinaci√≥n a esa ciudad.[55]

Detalle de la estructura 5D-43 de Tikal (Guatemala). Esta estructura est√° construida y decorada de acuerdo con el gusto teotihuacano.
La ciudad de Teotihuacan contaba con un sistema de drenaje de aguas residuales producidas por m√°s de cien mil personas en el apogeo de la ciudad. En la imagen, detalle del drenaje.
Detalle de los murales del palacio de Atetelco, fechados en la fase Xolalpan (c. 450-650).

Las relaciones de Teotihuacan con el resto de Mesoam√©rica se diversificaron durante la fase Tlamimilolpa, tal como muestra la evidencia arqueol√≥gica. En el Entierro 5 de la pir√°mide de la Luna, ofrecido quiz√° en conmemoraci√≥n del t√©rmino de la obra, los tres sujetos principales del entierro estaban colocados en posici√≥n de ¬ęflor de loto¬Ľ y asociados a ellos un conjunto de objetos de jade que proceden del valle del r√≠o Motagua. La posici√≥n de los restos humanos es similar a la que se observa en ciertos entierros de la √©lite en Kaminaljuy√ļ (Guatemala).[56] Este hecho se suma a la notable influencia arquitect√≥nica que la ciudad tuvo en su florecimiento sobre el √°rea maya en lugares como Tikal y el propio Kaminaljuy√ļ, as√≠ como al descubrimiento de piezas mayas en el horizonte Tlamimilolpa de Teotihuacan. Algunos de los vestigios de la cer√°mica maya hallados en Teotihuacan corresponden al tipo Tzakol y guardan semejanzas con las obras contempor√°neas de ese tipo que se han encontrado en Tikal y Uaxact√ļn.[57] La presencia maya en Teotihuacan se sumar√° a la de los zapotecos ‚ÄĒpatente desde la fase Miccaotli‚ÄĒ y a la de las culturas del Golfo ‚ÄĒde la cual son testimonio los restos de cer√°mica P√°nuco III[58] ‚ÄĒ.

La fase Xolalpan, que va del 450 al 650, es el período de mayor apogeo de la ciudad. Su influencia en toda Mesoamérica es más intensa. La naturaleza de las relaciones de Teotihuacan con otras ciudades mesoamericanas es objeto de discusión. De acuerdo con algunos autores, la expansión teotihuacana se realizó con base en el comercio, lo que además explicaría la presencia de la cerámica Anaranjado Delgado en yacimientos de diversas zonas. Otros opinan que Teotihuacan fue un estado militarista y que la expansión de la ciudad se habría llevado a cabo por la vía de las armas. También parece plausible que la presencia teotihuacana en el mundo mesoamericano haya sido resultado de una combinación de factores, incluyendo el comercio, las armas y las alianzas políticas.

En estos a√Īos de gran auge, la arquitectura de la ciudad alcanza su mayor expresi√≥n. La disposici√≥n de la calzada de los Muertos ‚ÄĒtal como se puede apreciar actualmente en la zona arqueol√≥gica‚ÄĒ corresponde a la fase Xolalpan. Los conjuntos habitacionales tambi√©n presentan indicios de haberse beneficiado del florecimiento de la ciudad. As√≠ se observa en el caso de los barrios mejor documentados a trav√©s de excavaciones arqueol√≥gicas, especialmente Teopancaxco, cuyos habitantes tuvieron un nivel de vida m√°s elevado en esta fase que durante la anterior. La ciudad se encuentra organizada en bloques habitacionales que son separados por callejones angostos. La poblaci√≥n llega a 85 000 personas, de acuerdo con el conservador c√°lculo de Millon,[59] aunque hay autores que la calculan en 300 000 habitantes. En cualquier caso, en esta √©poca la ciudad alcanz√≥ su mayor densidad de poblaci√≥n y se consolid√≥ como la mayor urbe de Mesoam√©rica en su tiempo, y una de las m√°s grandes de todo el mundo. Para esta etapa, la ciudad contaba con un sistema de alcantarillado y drenaje que permit√≠a desalojar las aguas residuales de la ciudad.

El arte teotihuacano vive una de sus mejores √©pocas. Se realizan en la fase Xolalpan piezas que son muy representativas, como los braceros ¬ęteatro¬Ľ, que son piezas en las que se mezcla el modelado directo con el trabajo en moldes. Los murales de Tepantitla, los de Atetelco y el muro de los Jaguares del palacio de Quetzalpap√°lotl corresponden a esta etapa.

Decadencia

La plataforma adosada (izq.) ocultaba el templo de la Serpiente Emplumada hasta su excavación en el siglo XX.
Recipiente de cerámica Coyotlatelco, característica de la fase Metepec.
Tras la caída de Teotihuacan, varios sitios del centro de Mesoamérica florecieron. Algunos de ellos, como Cacaxtla, revelan una notable influencia maya, como se aprecia en esta reproducción de los murales de la ciudad.

Alrededor del a√Īo 650 de la era com√ļn dio inicio la fase Metepec. De acuerdo con los trabajos de Millon la ciudad tuvo hasta 75 000 habitantes en esa etapa,[60] lo que respresenta una p√©rdida de casi 25% con respecto a la fase Xolalpan. A pesar de esta contracci√≥n demogr√°fica, Teotihuacan segu√≠a siendo la mayor urbe del valle de M√©xico y una de las m√°s grandes de Mesoam√©rica.[61] La actividad arquitect√≥nica en la ciudad se paraliza, de hecho el √ļnico edificio que se realiz√≥ completamente en la fase Metepec es la plataforma adosada a la pir√°mide de la Serpiente Emplumada. La plataforma adosada parece haber sido construida con el prop√≥sito de ocultar al edificio que fue coraz√≥n de La Ciudadela, emblema del poder de la ciudad. De hecho, los habitantes de Teotihuacan durante la fase Metepec no conocieron el templo de la Serpiente Emplumada como actualmente se puede apreciar en la zona arqueol√≥gica, pues su fachada fue rescatada en el siglo XX.

De acuerdo con Millon, tanto La Ciudadela como los edificios que se encontraban en torno a la calzada de los Muertos fueron objeto de una destrucción sistemática por parte de los habitantes de la ciudad.

El centro no fue consumido por un fuego extenso. Los templos y edificios p√ļblicos no fueron simplemente destruidos, sino desmantelados, quemados, reducidos a escombros una y otra vez en ambos lados de la avenida por m√°s de una milla [...] Esto es porque aquellos que empezaron este proceso quisieron estar seguros que ning√ļn poder o ninguna fuerza del estado teotihuacano volviese a renacer de esas ruinas.[62]

En la fase Oxtot√≠pac (750-850) la poblaci√≥n de la ciudad se reduce muy dr√°sticamente como reflejo de un √©xodo masivo de los ocupantes. Millon calcul√≥ que en esta etapa, el √°rea urbana era habitada por 5 000 personas.[63] S√≥lo algunas partes de la ciudad permanecen ocupadas, entre ellas lo que se conoce como Ciudad Vieja y algunos sitios que en la √©poca anterior fueron habitados por la √©lite. Esta ocupaci√≥n de Teotihuacan est√° relacionada con la cultura de Coyotlatelco y la aparici√≥n de la cer√°mica del mismo nombre. Algunos autores opinan que esta cultura es extranjera, producto de una migraci√≥n que contribuy√≥ a la ruina teotihuacana. Otros consideran que se trata de la expresi√≥n de un grupo perif√©rico de la ciudad que no pose√≠a la alta cultura teotihuacana.

Para explicar el ocaso de la ciudad se han propuesto diversas hipótesis. Algunas consideraron que alrededor del siglo VIII ocurrió una gran sequía en el norte de Mesoamérica que provocó la migración de sus ocupantes hacia el sur. Esta sequía también habría afectado a la agricultura de la región e hizo inviable el sostenimiento de la población. Sin embargo, McClung de Tapia y sus colaboradores han dicho que no existen indicadores de que esta hipótesis pudiera sostenerse, puesto que en la época de decadencia de Teotihuacan se observó un aumento de la humedad en el entorno de la ciudad.[64]

Al tiempo que Teotihuacan inició su declive, otras ciudades en el centro de Mesoamérica comenzaron a florecer. Para algunos autores, el florecimiento de las culturas del Epiclásico sería un factor que habría contribuido al colapso teotihuacano. Estas ciudades forman una corona en torno a Teotihuacan, en puntos estratégicos de las rutas comerciales más importantes de Mesoamérica en ese tiempo. Xochicalco en el valle de Morelos, Teotenango en el valle de Toluca, Cacaxtla en el valle de Tlaxcala, Cantona en el oriente y El Tajín en el paso hacia La Huasteca; todas fueron ciudades que vieron su apogeo al declinar Teotihuacan, y en algunos casos, nacieron precisamente en ese contexto. De acuerdo con algunos autores, estos nuevos poderes regionales extrangularon a la gran metrópoli al privarla del acceso a las rutas comerciales.

Migraciones teotihuacanas después del colapso

Aunque el origen e identidad de los grupos portadores de la cer√°mica Coyotlatelco son motivo de debate, existe consenso en torno al hecho de que su presencia est√° relacionada con el declive de la ciudad. La situaci√≥n de Teotihuacan estuvo acompa√Īada por el abandono masivo de la ciudad, que inici√≥ alrededor del a√Īo 500 de la era com√ļn, de acuerdo con la evidencia arqueol√≥gica en el norte de Morelos que muestra la presencia de grupos teotihuacanos que se fusionaron con pobladores locales y perdieron su identidad cultural, probablemente como una estrategia para escapar de la opresi√≥n del r√©gimen teotihuacano.[65]

La diáspora teotihuacana se estableció en lugares que estaban fuera del dominio de Teotihuacan durante la fase Metepec (550-650 d. C.). En esta época, la metrópoli dominó en el norte de la cuenca de México, pero los pueblos localizados al sur y al poniente de la región se encontraban fuera de su esfera de influencia, como muestra el hecho de que haya pocos indicadores materiales de contacto con Teotihuacan por esos rumbos. Por ello, el oriente del Anáhuac, el norte de Morelos, el valle de Tlaxcala y el valle de Toluca absorbieron partes importantes de los grupos que abandonaron Teotihuacan.

Con la salida de los grupos portadores de la cultura teotihuacana, en la cuenca de M√©xico se observa un reacomodo demogr√°fico y la difusi√≥n de la cer√°mica de Coyotlatelco. Entre Azcapotzalco y Ecatepec se encuentra un grupo de poblaciones con ese tipo de cer√°mica que intervin√≥ en su difusi√≥n hacia el valle de Toluca.[66] Otro grupo corresponde a la cuenca de Chalco-Xochimilco. El tercero se concentra en torno a Portezuelo, que debi√≥ ser uno de los mayores asentamientos de la cuenca de M√©xico durante el Epicl√°sico (c. 650-900). Un √ļltimo grupo Coyotlatelco corresponde al que permaneci√≥ en Teotihuacan, donde ocuparon los conjuntos residenciales arruinados. Tula, Cacaxtla, Cholula y Xochit√©catl son puntos fuera de la cuenca de M√©xico donde tambi√©n se ha encontrado cer√°mica Coyotlatelco, aunque en menor proporci√≥n.

Urbanismo en Teotihuacan

Evolución de la superficie y población de Teotihuacan
Fase A√Īos Superficie Poblaci√≥n

estimada

Tzacualli 1-50 d.C. 17 km¬≤ 30 000
Miccaotli 150-250 d.C 22.5 km¬≤ 45 000
Tlamimilolpa 250-450 d.C. 22 km¬≤ 65 000
Xolalpan 450-650 d.C. 20.5 km¬≤ 85 000
Metepec 650-750 d.C. 20 km¬≤ 70 000
Oxtotípac 750-850 d.C. 5000
Fuente: Matos Moctezuma, 2009: 62, sobre datos de Millon, 1966.

La ciudad de Teotihuacan creció en torno a un plan urbano estructurado en torno a dos ejes axiales. La calzada de los Muertos es el eje norte-sur, mientras que hay otra avenida que inica en La Ciudadela y es considerada el eje este-oeste. El río San Juan fue desviado de su curso natural para que atravesara perpendicularmente la calzada de los Muertos. Los ejes principales de Teotihuacan se cruzaban perpendicularmente, y en torno a ellos se trazó una retícula que sirvió de base para la construcción de los edificios.

La planificación urbana de Teotihuacan debió adquirir la forma definitiva alrededor del siglo III de la era cristiana, cuando ya se habían construido la cuarta etapa de la pirámide de la Luna, La Ciudadela y la pirámide del Sol.[67] Los ejes de la calzada de los Muertos y la avenida Este-Oeste habían sido definidos durante la fase Tzacualli, que va abarca aproximadamente de 1 a 150 d. C.[68]

La calzada de los Muertos es una amplia v√≠a que atravesaba la ciudad. Comienza en la plaza frente a la pir√°mide de la Luna y se prolonga dos kil√≥metros hacia el sur, cerca de Teopancaxco. La avenida est√° orientada 15¬į 30' hacia el este con respecto al norte astron√≥mico. Esta desviaci√≥n es la misma que, con algunas variaciones, se observa en todas las construcciones teotihuacanas.[69] En torno a esa gran avenida se encuentran los m√°s importantes conjuntos monumentales de la ciudad, dedicados principalmente a las actividades religiosas. Entre otros, se encuentran sobre la calzada de los Muertos la pir√°mide del Sol, el templo de los Animales Mitol√≥gicos y el templo de Quetzalc√≥atl. El coraz√≥n de Teotihuacan estaba constituido por estas y otras edificaciones dedicadas al culto. Asociados a ellos se encuentran en las inmediaciones los complejos residenciales destinados a la √©lite. Entre estos se encuentra el palacio de Quetzalpap√°lotl y los conjuntos habitacionales de Yayahuala, Tetitla, Xala y Zacuala.

En torno a la zona central se organizaban los barrios donde vivían los estratos bajos de la sociedad, los trabajadores agrícolas y artesanos, comerciantes y extranjeros. De acuerdo con las investigaciones arqueológicas, la ciudad llegó a tener alrededor de dos mil conjuntos habitacionales en su momento de mayor apogeo, que ocurrió entre los siglos II y V. Estas edificaciones fueron constantemente ampliadas y remodeladas para satisfacer las necesidades de la creciente población.[70] La superficie urbana creció rápidamente durante la fase Tzacualli, cuando llegó a alcanzar aproximadamente 20 km2 de superficie y una población de 25 mil a 30 mil habitantes.[71] Teotihuacan contaba con un sistema de servicios urbanos muy adelantado. Destaca el sistema de manejo del agua, tanto de aquélla destinada al consumo cotidiano como de las aguas residuales. La ciudad contó con una gran red de alcantarillas que contribuyó a sanear el ambiente de la urbe y sus decenas de miles de habitantes.

La integración arquitectónica del plan urbano de Teotihuacan está relacionada con la cosmovisión de la sociedad que lo creó y con el entorno. Es evidente la relación que existe entre las las construcciones más importantes y las formas de la sierra de Patlachique que rodean el valle de Teotihuacan.[72] Las construcciones de Teotihuacan están organizadas de tal manera que ofrecen puntos de observación astronómica, que convierten a la ciudad en un gran observatorio relacionado con el culto de las fechas notables en el calendario teotihuacano.

Vista panor√°mica de la calzada de los Muertos desde la plataforma superior de la pir√°mide del Sol. A la extrema derecha de la imagen se observa la pir√°mide de la Luna con su plaza y al fondo la sierra de Patlachique (izquierda), al sur de Teotihuacan, y los cerros Tonalan (centro) al poniente de la ciudad y Gordo (derecha), ubicado al norte.

Arquitectura

Calzada de los Muertos

Vista de la calzada de los Muertos desde la cumbre de la pir√°mide de la Luna, en Teotihuacan.
Artículo principal: calzada de los Muertos

La calzada de los Muertos o Miccaohtli constituye el eje norte-sur de la ciudad de Teotihuacan. Actualmente tiene una longitud de aproximadamente dos kil√≥metros, aunque las investigaciones de Millon en la ciudad dan cuenta de que pudo alcanzar los tres kil√≥metros. Este eje comienza en la plaza de la Luna, recinto arquitect√≥nico que se localiza frente a la pir√°mide de la Luna, y se prolonga hacia el sur a La Ciudadela, un conjunto arquitect√≥nico situado en las inmediaciones del cauce del r√≠o San Juan. La anchura de esta gran v√≠a es de 40 metros y su eje est√° desviado ligeramente hacia el noreste, 15¬ļ 30‚Äô respecto al norte geogr√°fico.[73]

A lo largo de la calle se encuentran los edificios más importantes destinados a templos, palacios y casas de personajes de altura. Allí están, además de las dos grandes pirámides, la Casa del Sacerdote, el palacio de Quetzalpapalotl (Quetzalmariposa), el palacio de los Jaguares, la estructura de las caracolas emplumadas, el templo de Quetzalcóatl, la ciudadela y muchas edificaciones más que en su día fueron de gran belleza. En uno de los aposentos se descubrieron pisos construidos con dos capas de láminas de mica de 6 cm de espesor, que fueron cubiertas más tarde con tezontle. El visitante puede contemplar esta curiosidad siempre que se lo pida al guardia del recinto.

Los grandes basamentos

Tienen un n√ļcleo hecho de adobe. Despu√©s fueron revestidos de estuco y de piedra y a√Īadieron un friso adornado con relieves geom√©tricos se construyeron como basamento de un templo que se hallaba en la plataforma. Los espa√Īoles que llegaron en el siglo XVI, todav√≠a alcanzaron a ver los √≠dolos del Sol y de la Luna.

Pir√°mide del Sol

Vista de la pirámide del Sol. Se observa en primer plano el conjunto arquitectónico que servía para controlar el acceso a la pirámide.
Artículo principal: pirámide del Sol

La pirámide del Sol es el mayor edificio de Teotihuacan y el segundo en toda Mesoamérica, sólo detrás de la Gran Pirámide de Cholula. Por sus considerables dimensiones se puede observar a varios kilómetros de distancia. Tiene una altura de 63 metros, con una planta casi cuadrada de aproximadamente 225 metros por lado, por lo que suele compararse con la pirámide de Keops en Guiza (Egipto).

El edificio consta de cinco cuerpos troncocónicos superpuestos y una estructura adosada de tres cuerpos que no alcanzan la altura de la primera plataforma. La pirámide del sol se ubica en la banda oriental de la calzada de los Muertos, prácticamente alineada en forma perpendicular con esta vía. La imagen actual de la pirámide corresponde a la restauración realizada por Leopoldo Batres entre 1905 y 1910, pues como parte de la conmemoración del Centenario de la Independencia de México se habilitaron varios edificios de la ciudad para convertirlos en un atractivo turístico.[74] La restauración de Batres ha sido criticada posteriormente por apresurada e incompleta,[75] amén de que se realizó sobre concepciones de la arquitectura mesoamericana basadas en los modelos egipcios.

En los inicios de Teotihuacan, el sitio donde se encuentra la pirámide del Sol correspondía a una especie de muro con base de talud y desplante vertical sin asociación a otras estructuras. El uso que tuvo esta estructura se desconoce, aunque Sugiyama plantea que pudo servir para delimitar un espacio sagrado. La pirámide del Sol tuvo dos etapas constructivas, durante la primera prácticamente alcanzó las dimensiones que tiene actualmente. El uso de la pirámide del Sol y el significado que tuvo para los habitantes de Teotihuacan permanece como una incógnita.[76]

En 1971 Jorge Ruffier Acosta encontr√≥ un t√ļnel bajo la pir√°mide, cuyo acceso se encuentra frente a la plataforma adosada. Los primeros investigadores del t√ļnel ‚ÄĒal que se llama tambi√©n ‚Äúcueva sagrada‚ÄĚ‚ÄĒ supusieron que se trataba de una caverna natural que fue empleada con prop√≥sitos rituales, lo que explicar√≠a la construcci√≥n del monumento sobre ella. Sugiyama y su equipo han demostrado que la cueva fue cavada completamente por humanos. La estructura del t√ļnel recuerda a las tumbas subterr√°neas de Occidente pues el acceso se lleva a cabo a trav√©s de un tiro de 6.5 metros. La cavidad se prolonga hacia el este por aproximadamente 97 metros, al final del t√ļnel‚ÄĒque pr√°cticamente coincide con el centro del edificio‚ÄĒ se encuentra una c√°mara de cuatro l√≥bulos que, de acuerdo con la hip√≥tesis de Sugiyama, pudo contener una tumba real.

Pir√°mide de la Luna

Vista de la pir√°mide de la Luna desde el sur de la plaza del mismo nombre.
Artículo principal: pirámide de la Luna

La pir√°mide de la Luna es uno de los edificios m√°s antiguos de Teotihuacan. Durante el siglo XIX tambi√©n se conoci√≥ como Meztli Izt√°cual, nombre que Manuel Orozco y Berra recoge en su obra, donde sostiene la hip√≥tesis decimon√≥nica de que Teotihuacan fue una ciudad tolteca.[77] Su forma final la adquiri√≥ despu√©s de siete etapas constructivas. Tiene una planta aproximadamente cuadrada de 45 metros por lado. Es de tama√Īo menor que la Pir√°mide del Sol, pero se encuentra a la misma altura por estar edificada sobre un terreno m√°s elevado. Su altura es de 45 m. Junto a esta pir√°mide se encontr√≥ una estatua llamada Diosa de la Agricultura que los arque√≥logos sit√ļan en √©poca tolteca primitiva.

Esta pirámide se encuentra situada muy cerca de la del Sol, cerrando por el norte el recinto de la ciudad. Desde su explanada se inicia el recorrido del eje principal conocido como Vía o Calzada de los Muertos.

La Ciudadela y la pir√°mide de la Serpiente Emplumada

Vista de La Ciudadela hacia el norte desde la plataforma adosada al Templo de Quetzalcóatl.
Reconstrucción de la pirámide de la Serpiente Emplumada en el Museo Nacional de Antropología.
Artículos principales: Ciudadela de Teotihuacan y pirámide de la Serpiente Emplumada

La Ciudadela es un conjunto arquitect√≥nico localizado en la banda poniente de la calzada de los muertos, al sur del curso del r√≠o San Juan. El conjunto forma una gran plaza cuadrangular de aproximadamente 400 metros por lado y fue construido durante la fase Miccaotli, entre los a√Īos 150 y 250 d. C. El conjunto de La Ciudadela comprende tambi√©n la pir√°mide de la Serpiente Emplumada, a la que rodean trece templos secundarios construidos sobre una plataforma. Detr√°s del templo de las Serpientes Emplumadas se encuentran dos conjuntos habitacionales que pudieron estar reservados para la √©lite teotihuacana. En el centro de la plaza se encuentra un adoratorio con cuatro escalinatas que daban acceso a la plataforma. La Ciudadela se convirti√≥ en el centro pol√≠tico, cultural y econ√≥mico de la ciudad de Teotihuacan, sitio que hab√≠a correspondido al conjunto de la pir√°mide del Sol hasta entonces. Las causas de ese desplazamiento del centro de la ciudad son desconocidas, pero podr√≠a haberse debido a factores pol√≠ticos.[78]

La pir√°mide de la Serpiente Emplumada se halla a una cierta distancia de las dos grandes pir√°mides, en la Calzada de los muertos. Fue un descubrimiento arqueol√≥gico de 1920. Estaba soterrado por una pir√°mide de paredes lisas, sin ning√ļn tipo de ornamentaci√≥n.

En noviembre de 2010, investigadores del Instituto Nacional de Antropolog√≠a e Historia enviaron un carro robot, llamado Tlaloque I y dise√Īado por el Instituto Polit√©cnico Nacional, para explorar un t√ļnel estrecho, a 8 metros de profundidad y de aproximadamente 100 metros lineales de fondo, ubicado justo debajo del templo. Al hacer uso de un georradar, se lleg√≥ a la conclusi√≥n de que dicho t√ļnel lleva a 3 c√°maras donde los investigadores suponen se hallan los restos de algunos personajes importantes de Teotihuacan. De acuerdo a la arque√≥loga Ver√≥nica Ortega: ¬ęLo primero que hubo para hacer adoraci√≥n en Teotihuacan fue este t√ļnel y posteriormente pusieron un lugar ya sagrado, ah√≠ se construy√≥ la Pir√°mide del Sol [...] El recubrimiento es totalmente de lodo, [los teotihuacanos] tratan de dar una apariencia lisa a estos muros, probablemente para que las personas que se introdujeran aqu√≠ no se dieran cuenta que segu√≠a el t√ļnel¬Ľ. Previamente, este lugar hab√≠a sido hallado por la cultura mexica y, m√°s recientemente, en los a√Īos 1970, aunque en este √ļltimo no se realizaron mayores hallazgos.[79] [80]

Palacio de Quetzalpap√°lotl

Columna en el palacio de Quetzalpap√°lotl.

El palacio de Quetzalpapálotl (náhuatl: quetzalli-papálotl, 'Mariposa-quetzal, mariposa de plumas, mariposa preciosa' )? es una edificación que fue vivienda de la élite teotihuacana. Más específicamente, se ha propuesto que fue la residencia de los principales sacerdotes de Teotihuacan.[81] El palacio de Quetzalpapálotl se localiza en el ángulo suroeste de la plaza de la Luna, detrás de la estructura 5 de este conjunto. Para acceder a su interior hay que subir una escalinata custodiada por unos jaguares. Desde la plataforma sobre la que se encuentra el edificio es posible descender al patio central del palacio. Este espacio está rodeado por pórticos que enmarcan los accesos a las cámaras interiores del palacio. Las columnas de piedra están talladas profusamente con representaciones de mariposas y plumas de quetzal, de ahí el nombre del palacio. En el tiempo que estuvo en funciones esta edificación, los relieves en las columnas fueron policromados. Los muros interiores estuvieron decorados con motivos relacionados con el culto a la divinidad del agua. Una de las subestructuras de este edificio es el patio de los Jaguares. Los muros de esta sección están decorados con escenas que representan a jaguares que portan penachos de plumas de quetzal y, frente a ellos, representaciones de caracoles marinos y corazones humanos.

Artes

Artículo principal: Arte de Teotihuacan

Pintura mural

Teotihuacan es una de las ciudades prehisp√°nicas que m√°s pintura mural conservan, importantes ejemplos se pueden encontrar en Tepantitla, Tetitla, Atetelco, la Ventilla o en el Museo de murales prehisp√°nicos Beatriz de la Fuente, nombre de la fundadora del proyecto La pintura mural prehisp√°nica en M√©xico de la UNAM, que desde 1990 registra en fotograf√≠as los murales de √©ste sitio. En los estudios sobre la pintura mural prehisp√°nica dirigidos por De la Fuente se explica que la interdependencia entre pintura mural y arquitectura es definitiva, pues el orden para la lectura de los muros est√° condicionado por la disposici√≥n que √©stos tiene en los espacios arquitect√≥nicos y las escenas las describe b√°sicamente como mitol√≥gicas. La pintura teotihuacana se localiza en el exterior de los edificios en los taludes y los tableros de los basamentos piramidales y en el interior, en los p√≥rticos y en los cuartos y corredores. Seg√ļn Sonia Lombardo, investigadora de dicho proyecto, las primeras obras pict√≥ricas datan de la fase Micaotli (150-200 d. C.)

La leyenda

Fue tambi√©n el padre Sahag√ļn quien recogi√≥ de boca de los mexicas la leyenda que habla sobre la creaci√≥n del Sol y la Luna, los dioses a quienes est√°n dedicadas las dos magn√≠ficas pir√°mides. Dice as√≠:

Antes de que hubiese d√≠a, se reunieron los dioses en Teotihuacan y dijeron, ¬ŅQui√©n alumbrar√° el mundo? Un dios rico (Tecuzitecatl), dijo yo tomo el cargo de alumbrar el mundo. ¬ŅQui√©n ser√° el otro?, y como nadie respond√≠a, se lo ordenaron a otro dios que era pobre y buboso (Nanahuatzin). Despu√©s del nombramiento, los dos comenzaron a hacer penitencia y a elevar oraciones. El dios rico ofreci√≥ plumas valiosas de un ave que llamaban quetzal, pelotas de oro, piedras preciosas, coral e incienso de copal. El buboso (que se llamaba Nanauatzin), ofrec√≠a ca√Īas verdes, bolas de heno, espinas de maguey cubiertas con su sangre, y en lugar de copal, ofrec√≠a las postillas de sus bubas. A la media noche se termin√≥ la penitencia y comenzaron los oficios. Los dioses regalaron al dios rico un hermoso plumaje y una chaqueta de lienzo y al dios pobre, una estola de papel. Despu√©s encendieron fuego y ordenaron al dios rico que se metiera dentro. Pero tuvo miedo y se ech√≥ para atr√°s. Lo intent√≥ de nuevo y volvi√≥ para atr√°s, as√≠ hasta cuatro veces. Entonces le toc√≥ el turno a Nanauatzin que cerr√≥ los ojos y se meti√≥ en el fuego y ardi√≥. Cuando el rico lo vio, le imit√≥. A continuaci√≥n entr√≥ un √°guila, que tambi√©n se quem√≥ (por eso el √°guila tiene las plumas hoscas, color moreno muy oscuro o negrestinas, color negruzco); despu√©s entr√≥ un tigre que se chamusc√≥ y qued√≥ manchado de blanco y negro. Los dioses se sentaron entonces a esperar de qu√© parte saldr√≠a Nanauatzin; miraron hacia Oriente y vieron salir el Sol muy colorado; no le pod√≠an mirar y echaba rayos por todas partes. Volvieron a mirar hacia Oriente y vieron salir la Luna. Al principio los dos dioses resplandec√≠an por igual, pero uno de los presentes arroj√≥ un conejo a la cara del dios rico y de esa manera le disminuy√≥ el resplandor. Todos se quedaron quietos sobre la tierra; despu√©s decidieron morir para dar de esa manera la vida al Sol y la Luna. Fue el Aire quien se encarg√≥ de matarlos y a continuaci√≥n el Viento empez√≥ a soplar y a mover, primero al Sol y m√°s tarde a la Luna. Por eso sale el Sol durante el d√≠a y la Luna m√°s tarde, por la noche.

Esta leyenda explica as√≠ mismo el origen del nombre TeŇćtihu√°cńĀn 'lugar donde fueron hechos los dioses' ya que de acuerdo con la leyenda es ah√≠ donde dos dioses, el sol y la luna, empezaron a ser dioses (n√°huatl teŇćti 'ser [un] dios', teŇćtia 'convertir [a alguien] en [un] dios', teŇćtihua 'ser transformado en dios').

Seg√ļn la leyenda, ser√≠a en Teotihuac√°n donde los dioses habr√≠an nacido. En este lugar donde el Sol y la Luna se elevaron hacia el cielo, como testimonian las dos pir√°mides que les consagraron. No es asombroso que todas las civilizaciones de la meseta mexicana dijeran descender de la civilizaci√≥n de Teotihuac√°n. El sitio es grandioso y tan imponente que parece realmente haber sido construido por dioses. Pero no sabemos casi nada de los hombres que poblaron esta ciudad en el siglo II de nuestra era. La ciudad contaba con m√°s de 100.000 habitantes en su apogeo. Teotihuac√°n fue destruida en el siglo VII, sin que se sepan las razones. La ciudad estaba desprovista de fortificaciones y las pinturas descubiertas no presentan ning√ļn rastro de violencia. Sin embargo, Teotihuac√°n habr√≠a influenciado mucho al √°rea mesoamericana. Todas las civilizaciones avanzadas de la regi√≥n incorporaron el estilo Teotihuac√°n a su arquitectura, como testimonian las representaciones de Quetzalcoatl, la famosa "serpiente emplumada" que se encuentra pr√°cticamente en todos los sitios arqueol√≥gicos de M√©xico y Guatemala.

La historia del Sol y de la Luna

Tal como está configurada se puede deducir que tuvo un cuidadoso trabajo de planificación. Se aprecian cuatro zonas o ejes principales. De norte a sur se extiende la avenida principal, la calzada de los Muertos. Recientemente se descubrió perpendicular a ella el otro eje, constituido por dos calles que atraviesan la Ciudadela y que no son visibles en la actualidad. Los arqueólogos las han llamado Avenida Este y Avenida Oeste.

La ciudad estaba bien diferenciada en barrios y centro de ceremonial religioso, donde se encontraban los edificios de actividades administrativas y los grandes palacios, adem√°s de los templos y grandes pir√°mides.

Los sacerdotes tenían un papel destacado en lo tocante a la religión y la administración. Los arquitectos y los artistas eran bien considerados y tenían talleres especializados. En cuanto al cuerpo militar, se conoce muy poco; se sabe que no era una sociedad militarista aunque en la época final aparecieron con más frecuencia las representaciones de militares en la pintura mural.

Deidades

Los dioses m√°s importantes son:

En Teotihuacán ya encontramos a dos dioses que más adelante adorarían los aztecas: Quetzalcóatl y Tláloc.

Las leyendas pintan a Quetzalcóatl como un jefe venerable, justo, casto y sereno, amante de la sobriedad y de la rectitud, quien gobernó a los toltecas. Esto se explica porque Ce Acatl Topiltzin, líder de los toltecas, tomó por nombre "Ce Acatl Topiltzin Quetzalcóatl".

Pero Quetzalc√≥atl rechazaba los sacrificios humanos, y muchos hechiceros y dioses violentos, que quer√≠an alimentarse con sangre, empezaron a urdir intrigas contra el Gran Rey. Sahag√ļn narra en su libro 3, cap√≠tulos del 2 al 14, c√≥mo gobernaba Quetzalc√≥atl en Tula, hasta que llegaron ante √©l tres hechiceros malignos, y uno de ellos, Tezcatlipoca, consigui√≥ hacerlo beber vino blanco de la tierra (pulque), con lo que lo hizo emborracharse. En su borrachera, Quetzalc√≥atl hizo cosas vergonzosas, y d√°ndose cuenta de su falta (la borrachera era un pecado grav√≠simo entre los ind√≠genas), se dio por vencido ante Tezcatlipoca, y huy√≥ hacia el Oriente, a Tlapallan, pero prometi√≥ que un d√≠a volver√≠a, y que recuperar√≠a lo que era suyo.

La fecha que profetiz√≥ para su regreso result√≥ en una coincidencia tan incre√≠ble como providencial, pues en 1519 del calendario cristiano, a√Īo Ce-Acatl, ten√≠a que regresar Quetzalcoatl, quien muchos a√Īos antes hab√≠a partido por el mar, en una balsa de serpientes.

Mientras Quetzalc√≥atl estaba ausente, el dios m√°s poderoso era Tezcatlipoca, dios del cielo y de la tierra, dios tribal de los mexicas (junto con Huitzilopochtli), quien sin embargo tem√≠a la vuelta de Quetzalc√≥atl, como a todos los huey tlatoanis se les anunciaba en su entronizaci√≥n. Cuando llegaron los espa√Īoles, de piel blanca como Quetzalco√°tl, Motecuhzoma Xocoyotzin, huey tlatoani de Tenochtitl√°n, no pudo sino dar por hecho que Quetzalc√≥atl regresaba a vengarse de Tezcatlipoca, y en sus tit√°nicos esfuerzos por detener al Antiguo Rey, envi√≥ contra Cort√©s un grupo de hechiceros de Tezcatlipoca, quienes intentar√≠an vencer a Quetzalco√°tl como anta√Īo, y que en este caso, nada conseguir√≠an.

Es importante rese√Īar esto, porque la leyenda de la rivalidad entre Quetzalco√°tl y Tezcatlipoca tendr√≠a gran importancia al momento de la Conquista, que para los ind√≠genas signific√≥ no una invasi√≥n extranjera, sino el regreso de un antiguo, sabio y prudente gobernante... quien sin embargo revelar√≠a ser muy diferente al antiguo dios de los toltecas, pareci√©ndose m√°s a Xolotl, el alter ego maligno de Quetzalc√≥atl.

Exploraciones arqueológicas en Teotihuacan

Teotihuacan ha sido objeto de interés desde la época prehispánica de Mesoamérica. Las primeras excavaciones realizadas en el lugar corresponden al Posclásico mesoamericano (ss. X-XVI). Los mexicas excavaron la ciudad en busca de objetos preciosos que luego incluyeron en las ofrendas que colocaron bajo sus edificios. En las excavaciones en México-Tenochtitlan han sido rescatados varios de estos vestigios.

Controversia por las pir√°mides de Teotihuacan

A inicios del mes de diciembre de 2008, con aprobaci√≥n del Instituto Nacional de Antropolog√≠a e Historia y con apoyo de la Secretaria de Turismo Federal se comenz√≥ a montar un proyecto de luces y sonido en las Pir√°mides de Teotihuacan, llamado Resplandor teotihuacano.[82] Este montaje fue condenado inicialmente por los trabajadores del INAH y miembros de su sindicato de acad√©micos y trabajadores. El 23 de diciembre de 2008 la Comisi√≥n Permanente del Congreso de la Uni√≥n de M√©xico pidi√≥ la suspensi√≥n de las obras por considerar que da√Īaban la estructura de las mismas.[83] El INAH suspendi√≥ un d√≠a despu√©s las obras.[82]

Sin embargo, m√°s tarde se continuaron las obras argumentando una derrama econ√≥mica a la regi√≥n y el impulso de un corredor tur√≠stico, a pesar de la oposici√≥n y de las protestas por parte, entre otros, de Cuauht√©moc Velasco, l√≠der sindical del INAH se√Īalando que los da√Īos afectaban la estructura de las Pir√°mides.[84] Despu√©s, el 7 de enero de 2009 de comenz√≥ a levantar los rieles instalados en las Pir√°mides por bloques de concreto.[85]

Se dio a conocer que el grupo empresarial, "Grupo Mundo" era el encargado de ejecutar el espectáculo de luces, con registro de ya haber montando espectáculos en Tulum y Chichén Itzá y que habían sido contratados por el Secretario de Turismo del Gobierno del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza.[86] hecho que fue confirmado el 10 de enero de 2009.[87]

El 11 de enero del mismo a√Īo se inform√≥ que continuaban los trabajos en las pir√°mides, adem√°s que Pe√Īa Nieto env√≠o un representante de su gobierno a convencer al Sindicato y los habitantes del municipio con argumentaci√≥n que fue rechazada por ambos.[88] El 13 de enero de 2009 el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, adscrito a la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas para la Educaci√≥n, la Ciencia y la Cultura dictamin√≥ que las obras en el sitio deb√≠an detenerse, mencionando que El gobierno local comenz√≥ ‚Äúal rev√©s‚ÄĚ el proyecto multimedia y que Las acciones son reversibles, pero afectan la autenticidad del sitio y que ‚Äúno existe un proyecto elaborado por un especialista en iluminaci√≥n‚ÄĚ.[89] El INAH respondi√≥ que las obras hab√≠an sido suspendidas, pero en cambio el vocero de la administraci√≥n del recinto hist√≥rico desminti√≥ ese hecho.[90]

El Secretario de Turismo de Pe√Īa Nieto afirm√≥ que contaban con el apoyo del INAH y FONATUR para este proyecto, que el mismo tendr√≠a un corredor tur√≠stico de por medio, con un proyecto de rieles que implicar√≠a una instalaci√≥n en la Calzada de los Muertos de dicha zona arqueol√≥gica, un proyecto de hoteler√≠a de lujo y la "pernocta" de los visitantes en la zona.[91] Posteriormente la Comisi√≥n de Cultura de la C√°mara de Diputados de M√©xico, el 21 de enero condeno las obras en la zona,[92] y en su reporte final afirm√≥ que ‚Äúdetectamos la falta de publicaci√≥n de las obras de instalaci√≥n de luz y sonido en la p√°gina del INAH, tal como lo se√Īalan los art√≠culos 82 y 83 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y el Presupuesto de Egresos de la Federaci√≥n‚ÄĚ.[93]

La Comisi√≥n Permanente del Congreso de la Uni√≥n de M√©xico volvi√≥ el 28 de enero a condenar la instalaci√≥n del espect√°culo de luces y orden√≥ la creaci√≥n de una mesa de expertos para evaluar los da√Īos a la zona, mientras el INAH y el Gobierno del Estado de M√©xico contin√ļan insistiendo que no hab√≠a da√Īos en las mismas.[94] [95]

Se inform√≥ finalmente que el Sindicato de Trabajadores del INAH interpuso un amparo a fin de detener las obras en Teotihuacan, mientras expertos en arqueolog√≠a determinaron que se da√Ī√≥ la piedra originaria con las perforaciones que se hab√≠an realizado.[96]

Información turística

Vista de la pir√°mide del Sol el equinoccio de primavera de 2010.
En torno a Teotihuacan hay otros sitios de interés turístico. En la imagen, el convento de San Agustín en Acolman de Nezahualcóyotl.

La Zona Arqueol√≥gica de Teotihuacan se encuentra dentro del t√©rmino municipal de San Juan Teotihuacan (estado de M√©xico), algunos kil√≥metros al oriente de Teotihuacan de Arista, que es la cabecera del municipio. Dista 45 kil√≥metros de la Ciudad de M√©xico. Es la zona arqueol√≥gica que recibe mayor n√ļmero de visitantes en M√©xico, sobre sitios como Chich√©n Itz√° (Yucat√°n) y Monte Alb√°n (Oaxaca). Normalmente, son los fines de semana los d√≠as en que Teotihuacan tiene mayor afluencia de turistas. En el equinoccio de primavera, grupos de creyentes esot√©ricos acuden a Teotihuacan y otras zonas arqueol√≥gicas a ¬ęrecargar energ√≠a¬Ľ, pues existe la creencia popular de que las pir√°mides prehisp√°nicas mexicanas son puntos energ√©ticos. En el equinoccio de la primavera de 2010, Teotihuacan recibi√≥ 70 358 visitantes.[97]

El sitio es administrado por el Instituto Nacional de Antropolog√≠a e Historia (INAH) de M√©xico. El conjunto abierto al p√ļblico cubre una superficie de 2.5 km2 y corresponde al √Ārea Central de Monumentos incluida en la zona protegida por decreto del gobierno federal mexicano en 1988.[98] El horario de visita a la zona arqueol√≥gica es de 8 a 17 horas, y para los museos es de 8 a 18 horas. La entrada es libre para adultos mayores con identificaci√≥n del Inaplen, as√≠ como para ni√Īos, estudiantes y profesores con identificaci√≥n escolar. Los domingos el acceso es libre para todos los mexicanos. En cambio, los visitantes extranjeros deben pagar boleto cualquier d√≠a del a√Īo.[99]

Para llegar al conjunto monumental desde ese punto se puede llegar por la autopista a las Pir√°mides desde la zona de Indios Verdes (Gustavo A. Madero, D. F.) o por la carretera federal M√©xico-Tulancingo a partir de Tepexpan. Desde otras ciudades del centro de M√©xico ‚ÄĒcomo Quer√©taro, Tula, Pachuca, Tlaxcala y Puebla‚ÄĒ es posible llegar a trav√©s del Arco Norte hasta el entronque con la carretera a Tulancingo.

Existen autobuses que cubren el trayecto entre la capital mexicana y Teotihuacan. La línea Autobuses Teotihuacanos presta servicio con frecuencia de 45 minutos a partir de la Terminal Central de Autobuses del Norte, haciendo algunas escalas antes de llegar a Teotihuacan por la autopista a las Pirámides. Autobuses del Valle de México brinda servicio ordinario a partir del metro San Lázaro, tomando la Avenida Central que atraviesa Ciudad Nezahualcóyotl por el rumbo de Aragón.

Teotihuacan de Arista y San Martín de las Pirámides cuentan con varios hoteles cuyas habitaciones se cotizan de acuerdo con la calidad del servicio que ofrecen y la temporada en que se visita. En las inmediaciones de la zona arqueológica se encuentran algunos hoteles de lujo y áreas para acampar. La oferta gastronómica en la región también es variada. Numerosos restaurantes y fondas ofrecen la cocina tradicional de la cuenca de México. Entre algunos platos representativos que pueden encontrarse en Teotihuacan se encuentran la barbacoa, el conejo al carbón, los mixiotes, el pulque y toda clase de antojitos preparados a base de maíz.

Véase también

Notas

  1. ‚ÜĎ teŇć- 'dios', -tińĀ (causativo), -hua (voz pasiva), -cńĀn 'lugar (en el que transcurre una acci√≥n)'
  2. ‚ÜĎ Pasztory, 1997: 7.
  3. ‚ÜĎ Pasztory, 1997: 16
  4. ‚ÜĎ Pasztory, 1997: 7.
  5. ‚ÜĎ Montemayor (coord.), 2007: 233.
  6. ‚ÜĎ Entre ellos hay que citar a David Stuart (2000). Otros autores se√Īalan que pudo haber varias Puh o Tollan en Mesoam√©rica durante el Cl√°sico (cfr. Rice, 2007: 194; Sachse, 2008: 152-155).
  7. ‚ÜĎ Uriarte, 2005: 19.
  8. ‚ÜĎ Por ejemplo, Tollan-Chollollan, una de las ciudades m√°s antiguas y con ocupaci√≥n m√°s prolongada en Mesoam√©rica. Tollan-Chollollan es la ciudad sagrada donde se asent√≥ el m√°s importante santuario dedicado a la Serpiente Emplumada en toda Mesoam√©rica. Hay que se√Īalar que esta divinidad tambi√©n est√° relacionada con la mitolog√≠a tejida en torno a Tollan (Florescano, 2003). El complejo conformado por Tollan, la Serpiente Emplumada y otros elementos que aparecen asociados frecuentemente en la mitolog√≠a mesoamericana que legitimaba ideol√≥gicamente el poder pol√≠tico entre los mesoamericanos fue denominado zuyuanidad por Alfredo L√≥pez Austin y Leonardo L√≥pez Luj√°n (1999: passim), con el prop√≥sito de hacer m√°s clara la diferencia entre la Tollan legendaria y las ciudades hist√≥ricas.
  9. ‚ÜĎ En un art√≠culo de difusi√≥n publicado en La Jornada, Florescano se√Īala que ¬ęhe sostenido que la llamada cultura tolteca es originaria de Teotihuac√°n y que esta ciudad fue el modelo de las capitales pol√≠ticas posteriores, la cuna de los cantos y del c√≥dice pintado que narraron los or√≠genes del Cosmos y la cr√≥nica del reino, y la primitiva Tollan, de la que derivaron las posteriores: Tollan Cholula, la Tula de Hidalgo, Tul√°n Zuyw√° (Chich√©n Itz√°) y Tollan-Tenochtitl√°n¬Ľ (Florescano, E.: ¬ęChich√©n Itz√°, Teotihuac√°n y los or√≠genes del Popol Vuh¬Ľ. La Jornada Semanal, 12 de junio de 2005. Versi√≥n electr√≥nica consultada el 2 de febrero de 2010.
  10. ‚ÜĎ S√©journ√©, 1957: 138.
  11. ‚ÜĎ Stuart, 2000: 502.
  12. ‚ÜĎ Uriarte, 2005: 17.
  13. ‚ÜĎ Duverger, 2007.
  14. ‚ÜĎ ¬ęLa idea de que hubo anteriormente una ciudad tan grande e impresionante, que sobrepasa incluso a Tenochtitlan, era Teotihuacan, pero no estoy de acuerdo en que su nombre antiguo era Tollan¬Ľ (Millon, R., cit. Ravelo, Renato: ¬ęRechaza Millon que Teotihuac√°n se llamara Tollan¬Ľ. La Jornada, 23 de septiembre de 2002. Versi√≥n electr√≥nica consultada el 2 de febrero de 2010.)
  15. ‚ÜĎ Duverger, 2007: 331.
  16. ‚ÜĎ Adriano Mor√°n y McClung de Tapia, 2008: 2928.
  17. ‚ÜĎ Rosas Robles, 1998: 30-41.
  18. ‚ÜĎ Adriano Mor√°n y McClung de Tapia, 2008: 2928.
  19. ‚ÜĎ Rivera Uria et al., 2008: 212-213.
  20. ‚ÜĎ Rivera Uria et al., 2008: 215.
  21. ‚ÜĎ McClung de Tapia, 2003: 37; Adriano Mor√°n y McClung de Tapia, 2008: 2928.
  22. ‚ÜĎ Adriano Mor√°n y McClung de Tapia, 2008: 2928.
  23. ‚ÜĎ Rivera Uria et al., 2008: 216.
  24. ‚ÜĎ Rivera Uria et al., 2008: 215.
  25. ‚ÜĎ McClung de Tapia, 2003: 41.
  26. ‚ÜĎ ¬ęLos pueblos de la familia otomiana forman parte del √°rea cultural mesoamericana desde tiempos muy antiguos, ya pertenecen a ella en el horizonte cultural anterior al nahua-tolteca, o sea en el teotihuacano¬Ľ (Carrasco, 1950: 309).
  27. ‚ÜĎ Wright Carr, 2006: s. p.
  28. ‚ÜĎ Kaufman, 1976.
  29. ‚ÜĎ Campbell, 2000: 161.
  30. ‚ÜĎ Millon, 1966.
  31. ‚ÜĎ Gonz√°lez et al., 2001: 705.
  32. ‚ÜĎ Niederberger, 1976: passim.
  33. ‚ÜĎ Boehm de Lameiras, 1995: 93.
  34. ‚ÜĎ Boehm de Lameiras (1995: 93) dice que la erupci√≥n del Xitle ocurri√≥ en el siglo I de la era cristiana.
  35. ‚ÜĎ La fase Tezoyuca tambi√©n es conocida como Chiconautla, por el cerro del mismo nombre que hoy se encuentra en el municipio de Ecatepec de Morelos y en la √©poca prehisp√°nica se hallaba cerca de la desembocadura del r√≠o San Juan al lago de Texcoco.
  36. ‚ÜĎ Moragas y Sarabia (2007) citan la tesis doctoral de Angulo (1997) como fuente.
  37. ‚ÜĎ Matos Moctezuma, 2009: 30.
  38. ‚ÜĎ Matos Moctezuma, 2009: 30.
  39. ‚ÜĎ P√©rez Campa, 2007: 42-43.
  40. ‚ÜĎ Moragas y Segura, 2007.
  41. ‚ÜĎ L√≥pez Austin y L√≥pez Luj√°n, 2001: 89.
  42. ‚ÜĎ Matos Moctezuma, 2009: 38.
  43. ‚ÜĎ Galindo y Klapp, 200-201.
  44. ‚ÜĎ Matos Moctezuma, 2009: 42.
  45. ‚ÜĎ Armillas, 1991: 222.
  46. ‚ÜĎ Rattray, 1979: 59.
  47. ‚ÜĎ Gonz√°lez Sobrino, 2003: 139-153.
  48. ‚ÜĎ Matos Moctezuma, 2003: 45.
  49. ‚ÜĎ Millon, 1966.
  50. ‚ÜĎ Spence, 1992.
  51. ‚ÜĎ Matos Moctezuma, 2009: 54.
  52. ‚ÜĎ millon, 66.
  53. ‚ÜĎ Rattray, 1979: 58-59.
  54. ‚ÜĎ Cook, 1953.
  55. ‚ÜĎ Rattray, 1990.
  56. ‚ÜĎ Matos Moctezuma, 2009: 55.
  57. ‚ÜĎ Rattray, 1979: 65-66.
  58. ‚ÜĎ Rattray, 1979: 62-64.
  59. ‚ÜĎ Millon, 1966.
  60. ‚ÜĎ Millon, 1966.
  61. ‚ÜĎ Evans y Berlo, 1992:19.
  62. ‚ÜĎ Millon, 1993; cit. Matos Moctezuma, 2009: 142.
  63. ‚ÜĎ Millon, 1966.
  64. ‚ÜĎ Mc Clung de Tapia, 2003: 41.
  65. ‚ÜĎ Nalda, 2007: 52.
  66. ‚ÜĎ Sugiura, 2005.
  67. ‚ÜĎ Sugiyama y Sarabia, 2011: 39-40.
  68. ‚ÜĎ Moragas y Sarabia, 2007.
  69. ‚ÜĎ Moragas y Sarabia, 2007.
  70. ‚ÜĎ Sugiyama y Sarabia, 2011: 40.
  71. ‚ÜĎ Moragas y Sarabia, 2007.
  72. ‚ÜĎ Uriarte, 2010: 53.
  73. ‚ÜĎ Broda, 2004: 21.
  74. ‚ÜĎ Galindo y Klapp, 2009: 201.
  75. ‚ÜĎ La restauraci√≥n de Batres se realiz√≥ en cinco a√Īos, lo que constituye un tiempo r√©cord para un edificio detales dimensiones. Cuando concluy√≥ la obra de Batres, se orden√≥ dinamitar el material que el arque√≥logo no pudo integrar en la plataforma, pues consider√≥ que eran escombros (Galindo y Klapp, 2009: 201).
  76. ‚ÜĎ Sugiyama, 2011: 44.
  77. ‚ÜĎ Orozco y Berra, 1983: 124.
  78. ‚ÜĎ Matos Moctezuma, 2009: 45.
  79. ‚ÜĎ Fern√°ndez Rom√°n, Emilio (11 de noviembre de 2010). ¬ęUn robot env√≠a im√°genes del t√ļnel debajo del templo de Quetzalc√≥atl¬Ľ. El Universal. Consultado el 13 de noviembre de 2010.
  80. ‚ÜĎ Madrigal, Guadalupe (3 de noviembre de 2010). ¬ęEl inframundo de los teotihuacanos¬Ľ. Esmas.com. Consultado el 13 de noviembre de 2010.
  81. ‚ÜĎ Sodi, 1992: 97.
  82. ‚ÜĎ a b Suspende el INAH las obras del Resplandor teotihuacano La Jornada, 24 de diciembre de 2008
  83. ‚ÜĎ Pide el Congreso al INAH detener obras que da√Īan las pir√°mides de Teotihuac√°n La Jornada, 23 de diciembre de 2008
  84. ‚ÜĎ Sigue vigente el proyecto de luz y sonido en Teotihuac√°n: Pe√Īa Nieto La Jornada, 27 de diciembre de 2008
  85. ‚ÜĎ Remplazan rieles con bloques de concreto en la Pir√°mide del Sol La Jornada, 8 de enero de 2009
  86. ‚ÜĎ Grupo Mundo altera el entorno de Teotihuac√°n La Jornada, 6 de enero de 2009
  87. ‚ÜĎ Grupo Mundo ‚Äús√≠ particip√≥‚ÄĚ en la perforaci√≥n en Teotihuac√°n La Jornada, 10 de enero de 2009
  88. ‚ÜĎ Los taladros no cesan de sonar desde hace semanas: vecinos La Jornada, 11 de enero de 2009
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  91. ‚ÜĎ Resplandor teotihuacano cuenta con ‚Äúel aval del INAH y del Fonatur‚ÄĚ La Jornada, 20 de enero de 2009
  92. ‚ÜĎ Tajante rechazo de la Comisi√≥n de Cultura al show multimedia La Jornada, 22 de enero de 2009
  93. ‚ÜĎ El gobierno del Edomex arranc√≥ show medi√°tico con ‚Äúpermiso de facto‚ÄĚ del INAH La Jornada, 23 de enero de 2009
  94. ‚ÜĎ ‚ÄúDe ninguna manera se causaron da√Īos f√≠sicos a las estructuras arqueol√≥gicas‚ÄĚ, insiste el INAHLa Jornada, 29 de enero de 2009
  95. ‚ÜĎ ‚ÄúNo hay da√Īos en Teotihuacan; el tema se politiz√≥‚ÄĚ, consider√≥ Alfonso de Maria La Jornada, 25 de enero de 2009
  96. ‚ÜĎ Documentan expertos orificios en piedra originaria de Teotihuac√°n La Jornada, 29 de enero de 2009
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Enlaces externos


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