Sobre el origen de esta infusión, llegada a Europa a comienzos del siglo XVII, hay dos leyendas, una china y otra japonesa. La primera cuenta que hacia el año 2700 a. C. el emperador Chen Nong descansaba en su jardín en un día de mucho calor. Él sabía de las propiedades del agua caliente para combatir el calor y aplacar la sed, por lo que había puesto a hervir un recipiente. Cuando fue a servirse el agua, observó que del arbusto bajo el que había hecho el fuego habían caído unas hojas que habían teñido el agua. El emperador probó el líquido y le gustó: había nacido el té. La leyenda japonesa narra que Buda, cansado por haber estado siete años sin dormir, dedicado a la meditación, cuando notó que el sueño le vencía, se arrancó las pestañas y las arrojó al suelo, de donde brotaron unas plantas de hojas aromáticas que, tomadas en infusión, combatían el sueño: era el té.
  Por lo que se refiere al nombre, procede de la palabra del chino dialectal tu, te en algunas variantes, de donde se derivan también las denominaciones de la mayor parte de las lenguas, excepto en portugués, donde se dice cha, calco del chino mandarín. En árabe, también con raíces en el chino mandarín, se le llama chai.

Diccionario del origen de las palabras. 2000.

Sinónimos:


Compartir el artículo y extractos

Link directo
Do a right-click on the link above
and select “Copy Link”

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.