Historieta

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Historieta

Se llama historieta o c√≥mic a una ¬ęserie de dibujos que constituye un relato¬Ľ, ¬ęcon texto o sin √©l¬Ľ,[1] as√≠ como al medio de comunicaci√≥n en su conjunto.[2] Partiendo de la concepci√≥n de Will Eisner de esta narrativa gr√°fica como un arte secuencial, Scott McCloud llega a la siguiente definici√≥n: ¬ęIlustraciones yuxtapuestas y otras im√°genes en secuencia deliberada con el prop√≥sito de transmitir informaci√≥n u obtener una respuesta est√©tica del lector¬Ľ.[3] Sin embargo, no todos los te√≥ricos est√°n de acuerdo con esta definici√≥n, la m√°s popular en la actualidad, dado que permite la inclusi√≥n de la fotonovela[4] y, en cambio, ignora el denominado humor gr√°fico.[5]

El inter√©s por el c√≥mic ¬ępuede tener muy variadas motivaciones, desde el inter√©s est√©tico al sociol√≥gico, de la nostalgia al oportunismo¬Ľ.[6] Durante buena parte de su historia fue considerado incluso un subproducto cultural,[7] apenas digno de otro an√°lisis que no fuera el sociol√≥gico, hasta que en los a√Īos 60 del pasado siglo se asiste a su reivindicaci√≥n art√≠stica, de tal forma que Morris[8] y luego Francis Lacassin[9] han propuesto considerarlo como el noveno arte, aunque en realidad sea anterior a aquellas disciplinas a las que habitualmente se les atribuyen las condiciones de octavo (fotograf√≠a, de 1825) y s√©ptimo (cine, de 1886). Seguramente, sean este √ļltimo medio y la literatura los que m√°s la hayan influido, pero no hay que olvidar tampoco que ¬ęsu particular est√©tica ha salido de las vi√Īetas para alcanzar a la publicidad, el dise√Īo, la moda y, no digamos, el cine¬Ľ.[10]

Las historietas suelen realizarse sobre papel, o en forma digital (e-comic, webc√≥mics y similares), pudiendo constituir una simple tira en la prensa, una p√°gina completa, una revista o un libro (√°lbum, novela gr√°fica o tankŇćbon). Han sido cultivadas en casi todos los pa√≠ses y abordan multitud de g√©neros. Al profesional o aficionado que las guioniza, dibuja, rotula o colorea se le conoce como historietista.[11]

Una de las primeras p√°ginas de Little Nemo in Slumberland, a√ļn con exceso de texto al pie.

Contenido

Denominaciones

En los pa√≠ses hispanoparlantes, se usan varios t√©rminos aut√≥ctonos, como monos[12] y su variante monitos, muy usada en M√©xico, y sobre todo historieta, que procede de Hispanoam√©rica,[13] y es el m√°s extendido.[14] Algunos pa√≠ses hispanohablantes mantienen adem√°s sus propias denominaciones locales: Mu√Īequitos en Cuba[15] y tebeo en Espa√Īa.

Hacia los a√Īos setenta comenz√≥ a imponerse en el mundo hispanoparlante el t√©rmino de origen anglosaj√≥n c√≥mic[16] (procedente a su vez del griego őöŌČőľőĻőļŌĆŌā, kŇćmikos, de o perteneciente a la "comedia"),[17] que se debe a la supuesta comicidad de las primeras historietas.[18] En ingl√©s, se usaban adem√°s los t√©rminos funnies (es decir, divertidos)[19] y cartoon (por el tipo de papel basto o cart√≥n en donde se hac√≠an), pero con el tiempo los "animated cartoons" o dibujos animados tendieron a reservarse la palabra "cartoon". Posteriormente aparece desde el movimiento contracultural el t√©rmino comix, primero en ingl√©s y luego en otras lenguas, que suele reservarse para publicaciones de este estilo.

Obviamente, las historietas no tienen por qu√© ser c√≥micas y por ello los franceses usan desde los a√Īos 60 el t√©rmino bande dessin√©e ('tiras dibujadas'), abreviado BD, que en realidad es una adaptaci√≥n de comic strip. El portugu√©s tradujo del franc√©s para crear banda desenhada, mientras que en Brasil se la denomina hist√≥ria em quadrinhos (historia en cuadritos), haciendo as√≠ referencia al procedimiento sint√°ctico de la historieta, como tambi√©n sucede con el t√©rmino chino li√°nhu√°nhu√† ('im√°genes encadenadas').

En relaci√≥n a otros nombres asi√°ticos, el t√©rmino Manga (śľęÁĒĽ, 'dibujo informal') se ha impuesto en japon√©s a partir de Osamu Tezuka quien lo tom√≥ a su vez de Hokusai, mientras que se reserva el t√©rmino komikkusu („ā≥„Éü„ÉÉ„āĮ„āĻ) para la historieta estadounidense. Los filipinos usan el similar komiks, pero lo aplican en general, mientras que en Corea y China usan t√©rminos derivados de manga como manhwa y manhua, respectivamente.

Finalmente, en Italia la historieta se denominó fumetti (nubecillas, en castellano) en referencia al globo de diálogo.[20]

Historia

Artículo principal: Historia de la Historieta

Diversas manifestaciones art√≠sticas de la Antig√ľedad y la Edad Media pueden ajustarse a la definici√≥n de c√≥mic dada m√°s arriba: Pinturas murales egipcias o griegas, relieves romanos, vitrales de iglesias, manuscritos iluminados, c√≥dices precolombinos, Biblia pauperum, etc. Con la invenci√≥n de la imprenta (1446) se producen ya aleluyas y con la de la litograf√≠a (1789), se inicia la reproducci√≥n masiva de dibujos (las im√°genes de √Čpinal, entre ellas).

En la primera mitad del siglo XIX, destacan pioneros como Rodolphe T√∂pffer, pero ser√° en la prensa como primer medio de comunicaci√≥n de masas, donde m√°s evolucione la Historieta, primero en Europa y luego en Estados Unidos. Es en este pa√≠s donde se implanta definitivamente el globo de di√°logo, gracias a series mayoritariamente c√≥micas y de grafismo caricaturesco como The Katzenjammer Kids (1897), Krazy Kat (1911) o Bringing up father (1913). A partir de 1929, empiezan a triunfar las tiras de aventuras de grafismo realista, como Flash Gordon (1934) o Pr√≠ncipe Valiente (1937). Estas invadir√°n Europa a partir de 1934 con Le Journal de Mickey, aunque con resistencias como Tint√≠n (1929) y Le Journal de Spirou (1938), y movimientos originales como el de la novela en im√°genes. A partir de este a√Īo, sin embargo, las tiras de prensa estadounidenses empezar√≠an a acusar la competencia de los comic-books protagonizados por superh√©roes.

Durante la postguerra, las escuelas argentina, franco-belga y japonesa adquieren un gran desarrollo, gracias a figuras como Oesterheld, Franquin y Tezuka, respectivamente. En general puede decirse que "el grueso de la producci√≥n norteamericana, para la segunda mitad de los a√Īos sesenta, ha bajado de nivel y se halla por debajo de la producci√≥n francesa o italiana".[21] Ser√° en ambos pa√≠ses donde se afiance una nueva conciencia del medio, orient√°ndose los nuevos autores (Crepax, Moebius, etc.) hacia un p√ļblico cada vez menos juvenil. Con ello, y con la competencia de nuevos medios de entretenimiento como la Televisi√≥n, el c√≥mic va dejando de ser un medio masivo, salvo en Jap√≥n. Precisamente, su historieta conquistar√° el resto del mundo a partir de 1988, gracias al √©xito de sus versiones en dibujos animados. Del mismo modo, las experiencias del c√≥mic underground de los a√Īos 60 cristalizan en un s√≥lido movimiento alternativo, ya en los 80, que da lugar a su vez al movimiento de la novela gr√°fica. Internet tambi√©n constituye un nuevo factor a tener en cuenta.

Tradiciones

Véase también: Categoría:Historieta por país
Viaje a Tokio de Tagosaku y Mokube (1902), considerado el primer manga, de Kitazawa.

Del relato expuesto más arriba, puede deducirse la existencia de tres grandes tradiciones historietísticas a nivel global, todas con sus propias sistemas de producción y distribución:

De menor trascendencia global, aunque con fases de gloria, y siempre con alg√ļn autor relevante y rasgos espec√≠ficos, pero sufriendo la estrechez e incluso crisis de su mercado, podemos citar otras escuelas, como la:

Aparte de la producci√≥n argentina y espa√Īola, puede destacarse la de otros pa√≠ses hispanos, como Chile, Cuba o M√©xico y, en menor medida, Colombia o el Per√ļ. Ya a finales de los 60, Oscar Masotta afirmaba que a trav√©s del c√≥mic se estaba produciendo un verdadero intercambio de culturas o universalizaci√≥n cultural, de tal manera que "los italianos y los alemanes leen historietas producidas en Francia y viceversa, los pueblos de habla hisp√°nica leen tiras producidas en pa√≠ses anglosajones, en los Estados Unidos en su mayor parte, etc", contribuyendo as√≠ a borrar las particularidades nacionales. Sin embargo, este te√≥rico no dejaba de mencionar, como un valor negativo, que

"esa universalización puede ser utilizada -y lo es sin duda- como medio de influencia por los países que, por su estructura económica, se encuentran colocados en posición de centrales".[22]

En este mismo sentido, se extiende el libro Para leer al Pato Donald (1972) de Ariel Dorfman y Armand Mattelart.

Industria

Tradicionalmente, la industria del c√≥mic ha requerido un trabajo colectivo, en el que, adem√°s de los propios historietistas, han participado editores, coloristas, grabadores, impresores, transportistas y vendedores. Siempre han existido autoediciones, como las del c√≥mic underground, pero √ļltimamente han aumentado por la crisis de determinados mercados y las facilidades logradas con el auge de la inform√°tica e Internet. Pueden distinguirse los siguientes formatos de publicaci√≥n:

  • Tira de prensa, compuesta por una franja horizontal de tres o m√°s vi√Īetas.
  • La p√°gina, que puede compilar varias tiras o presentar una sola, pero desplegada a toda p√°gina y color (lo que se denomina sunday, por ser publicada en domingo).
  • La revista de historietas (comic book en Estados Unidos, pepines en M√©xico y tebeo en Espa√Īa),[23] normalmente con grapa y a veces forma de cuaderno, que presenta una o varias historietas.
  • El libro, que se concreta en √Ālbum de historietas, Novela gr√°fica y TankŇćbon en las tradiciones franco-belga, estadounidense y japonesa, respectivamente.
  • Digitales: E-comic, webcomics, etc.

El canal de comercializaci√≥n m√°s habitual de la mayor√≠a de estos c√≥mics ha sido el quiosco hasta que, con el desarrollo del mercado de venta directa a principios de los a√Īos 70, se empez√≥ a imponer la librer√≠a especializada. Tanto los propios c√≥mics como sus originales son objeto de un activo coleccionismo.

Con un objetivo comercial, pero tambi√©n l√ļdico y did√°ctico, abundan los eventos de historieta (convenciones, festivales, jornadas, etc.) como un punto de encuentro entre profesionales y aficionados. Los festivales m√°s importantes son el Comiket de Tokio (Jap√≥n, 1975), la Convenci√≥n Internacional de C√≥mics de San Diego (Estados Unidos, 1970), el Festival Internacional de la Historieta de Angulema (Francia, 1974) y Comics & Games en Lucca (Italia, 1966).

Géneros

Véase también: Categoría:Géneros de historieta

Un g√©nero narrativo es un modelo o tradici√≥n de estructuraci√≥n formal y tem√°tica que se ofrece al autor como esquema previo a la creaci√≥n de historietas, adem√°s de servir para la clasificaci√≥n, distribuci√≥n y venta de las mismas. Todo g√©nero se clasifica seg√ļn los elementos comunes de los comics que abarca, originalmente seg√ļn sus aspectos formales (grafismo, estilo o tono y, sobre todo, el sentimiento que busquen provocar en el lector), y tem√°ticos (ambientaci√≥n, situaciones, personajes caracter√≠sticos, etc), de tal forma que ¬ęlas caracter√≠sticas de guion, planificaci√≥n, iluminaci√≥n y tratamiento¬Ľ[24] de una historieta variar√°n seg√ļn el g√©nero al que pertenezca. Alternativamente, los g√©neros historiet√≠sticos se definen por el formato de publicaci√≥n. Como explica Danieli Barbieri, ¬ęla divisi√≥n por g√©neros es distinta e independiente de la divisi√≥n por lenguajes¬Ľ, de tal forma que

independientemente del lenguaje en que est√©n contadas (tr√°tese de literatura, de cine, de teatro, de c√≥mic, o de cualquier otro marco), la mayor parte de las historias polic√≠acas, por ejemplo, tienen m√°s caracter√≠sticas en com√ļn entre s√≠ que, pongamos por caso, con las f√°bulas de animales; y √©stas √ļltimas, a su vez, tienen entre s√≠ muchas m√°s caracter√≠sticas en com√ļn.[25]

Actualmente no existe un consenso en cu√°nto a su n√ļmero, pues las diversas clasificaciones no derivan tanto de la ret√≥rica cl√°sica, con su divisi√≥n en l√≠rico, √©pico y dram√°tico, como de la novela popular y el cine, que se caracterizan por la escasa complejidad de su regulaci√≥n. No es raro encontrar, por ejemplo, referencias a macrog√©neros como historieta de aventuras[26] o de acci√≥n.[27] Para complicar a√ļn m√°s el tema, los g√©neros tambi√©n pueden ser combinados para formar g√©neros h√≠bridos. Hay, sin embargo, algunos bastante definidos y con mucha tradici√≥n,[24] como los que se distinguen en las monograf√≠as Gente del c√≥mic y Mangavisi√≥n:

Portada de Young Romance n¬ļ11 de 1949.

Hasta la reciente evolución de la imagen generada por computadora, podía decirse que la proliferación de ciertos géneros, como la ciencia ficción o el fantástico, era debida a la "la facilidad y economía de medios con que un buen dibujante puede introducir a sus lectores en los ambientes más fantásticos".[28]

Sociología

Tambi√©n se distingue, aunque ya fuera de cualquier clasificaci√≥n por g√©neros, una historieta infantil, dirigida a ni√Īos, de otro c√≥mic para adultos, mientras que apenas tiene predicamento el t√©rmino historieta familiar, que si tiene equivalentes en el cine, para referirse a las obras que resultan atractivas a lectores de todas las edades.[29] La historieta infantil ha constituido la mayor√≠a del material cl√°sico "de todos los pa√≠ses (Estados Unidos incluido)",[30] mientras que el c√≥mic adulto inici√≥ su auge en los a√Īos 60 presentando relatos que pod√≠an ser tan imposibles y pueriles como los anteriores, pero que inclu√≠an mayores dosis de violencia, temas inquietantes, palabras malsonantes y sobre todo sexo expl√≠cito.

Antiguamente hab√≠a en Occidente "reductos espec√≠ficamente femeninos", ya sea en forma de revistas infantiles para ni√Īas, o de melodramas rom√°nticos.[31]

En Jap√≥n, donde hay c√≥mics espec√≠ficos para todo tipo de p√ļblico,[29] se distinguen tambi√©n por el grupo de edad y sexo al que van dirigidos: Kodomo (ni√Īo), shŇćjo (muchacha), shŇćnen (muchacho), josei (mujer) y seinen (hombre).

Por otro lado, hay que se√Īalar que el c√≥mic ha sido despreciado con frecuencia por √©lites culturales y representantes pol√≠ticos. Esto se explica por el ¬ęviejo prejuicio que identifica la palabra escrita con lo culto y la imagen que la explica -o, como en este caso, la enriquece y transforma- con lo iletrado¬Ľ.[32] Mauro Entrialgo es de la opini√≥n de que:

Es un medio que requiere para su disfrute menos preparaci√≥n y concentraci√≥n que, por ejemplo, la literatura, pero m√°s que, por ejemplo, la televisi√≥n. As√≠ que no obtiene ni el prestigio de la primera ni la difusi√≥n popular de la √ļltima.[33]

El catedr√°tico Juan Antonio Ram√≠rez considera que este reconocimiento en el seno de la alta cultura se ha visto imposibilitado, parad√≥jicamente, ¬ępor la consolidaci√≥n y extensi√≥n del sistema del arte¬Ľ y unos departamentos de literatura separados por √°mbitos ling√ľ√≠sticos.[34]

Tambi√©n hay que destacar que muchos c√≥mics cl√°sicos "ofrecen s√≥lo una de las caras de sus personajes y ocultan todas las dem√°s", quedando por lo tanto en la pura an√©cdota.[35] El medio en su conjunto ha tendido a ¬ętraducir una ideolog√≠a tradicional, conservadora e inmovilista durante muchos a√Īos¬Ľ,[36] ya sea por las convicciones de sus autores o para no desagradar al conjunto de sus lectores y arriesgarse a perderlos o incluso sufrir los efectos de la censura, como ocurri√≥ en reg√≠menes como los de Mussolini o Franco y, respecto a las historieta de horror y cr√≠menes en los Estados Unidos y la Gran Breta√Īa de los a√Īos 50. Esto explica que las historietas que no se ce√Ī√≠an a los valores sociales imperantes se manifestasen a trav√©s de publicaciones underground y que tem√°ticas como la homosexualidad no aflorasen a la superficie hasta los a√Īos 80, conforme iba siendo aceptada en la cultura oficial, ni produjesen hasta entonces sus primeros autores reconocidos por cr√≠tica y p√ļblico, como Ralf K√∂nig o Nazario.

Del mismo modo, ¬ęs√≥lo en las √ļltimas d√©cadas se han empezado a producir buenas historietas protagonizadas por mujeres¬Ľ, ya sea ejerciendo el papel del h√©roe tradicional o mostrando una psicolog√≠a propia.[37] Hay que destacar, a este respecto, la abundancia en los √ļltimos a√Īos de memorias realizadas por mujeres, como Zeina Abirached o Marjane Satrapi.[38]

Actualmente, las historietas son le√≠das mayormente por adolescentes y adultos j√≥venes, por lo que cada vez las hay ¬ęm√°s complicadas, m√°s abiertas, m√°s sensibles y m√°s liberadas¬Ľ, es decir, m√°s adultas.[39]

Lenguaje

Para Oscar Masotta, lo que determina en primer lugar el valor de una historieta, es el grado en que permite manifestar e indagar las propiedades y características del lenguaje mismo de la historieta, revelar a la historieta como lenguaje.[40] Jean Giraud afirma que

El cerebro tiene que pensar y necesita el lenguaje escrito, mientras que el dibujo tiene un lenguaje subterr√°neo que llega a trav√©s de los ojos. El mensaje que el dibujante env√≠a es un mensaje secreto, en c√≥digo cifrado, que va del dibujante al cuerpo, a las sensaciones. Pero la conciencia, la raz√≥n tienen que ser educadas para poder descifrarlo seg√ļn una l√≥gica que vaya m√°s all√° de la sensaci√≥n inconsciente.[41]

Iconografía

Pág. 13 del Essai de physiognomonie de R. Töpffer.

Históricamente, los personajes tipo han sido muy importantes para el medio, ya que el lector "desea, quiere y espera que el "bueno" ponga cara de bueno, y el "malo" tenga cara de malo".[42]

En la historieta se figura, "con medios estáticos, el movimiento real", usando técnicas que ya practicaron los futuristas.[43]

Texto

El texto no es necesario, pero suele estar presente, ya sea en forma de globos o bocadillos, cartelas, textos sueltos y onomatopeyas. Las palabras dichas por los personajes suelen recogerse en los globos, salvo que se presenten fuera para indicar que han subido el tono de voz.

Todos los textos suelen estar escritos en may√ļsculas y las diferencias tipogr√°ficas, de tama√Īo y grosor sirven para destacar una palabra o frase, y matizar intensidades de voz. Masotta establece a este respecto un esquema con 7 oposiciones:

  • Di√°logo - "Off"
  • Lenguaje interior - lenguaje proferido.
  • Lenguaje normal - lenguaje excepcional.
  • Cerca - lejos
  • Globo - Extra-globo.
  • L√≠nea recta - l√≠nea sinuosa (o en zig-zag, o estrellada, etc.)
  • Tipograf√≠a normal - tipograf√≠a excepcional.[44]

Articulación narrativa

Toda historieta es una narraci√≥n gr√°fica, es decir, desarrollada mediante una concatenaci√≥n de dibujos, y no una serie de ilustraciones cuyo m√©rito radique en ellas mismas, de tal forma que ¬ęcada cuadro o vi√Īeta debe estar relacionado de alg√ļn modo con el siguiente y con el anterior¬Ľ.[45] En afortunada expresi√≥n de Rom√°n Gubern, la ¬ęvi√Īeta es la representaci√≥n gr√°fica del m√≠nimo espacio y/o tiempo significativo. Al espacio que separa las vi√Īetas se le conoce como calle¬Ľ[46] y al proceso por el que el lector suple ese vac√≠o se le denomina clausura. McCloud distingue 5 tipos de transiciones entre vi√Īetas:[47]

  • 1. Momento a momento.
  • 2. Acci√≥n a acci√≥n.
  • 3. Tema a tema.
  • 4. Escena a escena.
  • 5. Non-sequitur.

Cuanto mayor sea el formato y el n√ļmero de signos ic√≥nicos y verbales, m√°s tiempo y atenci√≥n deberemos prestar a una determinada vi√Īeta. La historieta usa variaciones del √°ngulo visual, encuadre y planos, t√©rminos √©stos que ha tomado del cine, para dinamizar la narraci√≥n.

Relaciones con otros medios

Debido a su condición de medio intersticial desde sus orígenes,[34] la Historieta se relaciona en primer lugar con:

Artes pl√°sticas

Literatura

Dada la antig√ľedad y el prestigio de la literatura, ¬ęcualquier relaci√≥n cercana entre uno y otro, se ve con buenos ojos, porque, se supone, da ‚Äúcategor√≠a‚ÄĚ a la ni√Īa¬Ľ.[48] En la historieta, sin embargo, ¬ęlos textos no viven una vida propia en su interior¬Ľ como s√≠ ocurre en la literatura.[49]

En segundo lugar, ha de mencionarse también sus relaciones con:

Cinematografía

El cine y el c√≥mic comparten una larga historia de influencias mutuas. En este sentido, Federico Fellini manifestaba que ¬ęlos comics que se realizan acerc√°ndose demasiado a la t√©cnica cinematogr√°fica son para m√≠ los menos hermosos, los menos logrados¬Ľ de tal manera que los ¬ęque merecen consideraci√≥n son aquellos que han inspirado al cine y no al rev√©s¬Ľ. Citaba as√≠ a cl√°sicos de la historieta de humor estadounidense, como los Katzenjamer Kids y Bringing up father, que considera indudable inspiraci√≥n de ciertos escenarios y personajes de Chaplin.[50]

Respecto a otras disciplinas más modernas, Ana Merino era de la opinión que

la p√©rdida de audiencia ha significado para el c√≥mic la p√©rdida de su capacidad c√≠vico-popular. Ahora, el c√≥mic, como ya se ha se√Īalado, tiene que competir con la televisi√≥n, los videojuegos o internet. Pero es cierto que mucha de la est√©tica que se utiliza por las nuevas tecnolog√≠as es un producto que se ha inspirado gr√°ficamente en los c√≥mics cl√°sicos, underground o de superh√©roes.[51]

Estilos

En un apartado anterior de la secci√≥n de historia, ya se ha mencionado la revoluci√≥n que en los a√Īos 30 del pasado siglo, supuso la imposici√≥n de un nuevo tipo de grafismo realista para los c√≥mics "serios" en detrimento del grafismo distorsionado y caricaturesco que hab√≠a predominado hasta entonces. A su vez, desde mediados de los a√Īos 60, muchos autores han tendido a ¬ęla destrucci√≥n del realismo naturalista para encontrar nuevos caminos: el realismo fant√°stico, la deformaci√≥n y la angulaci√≥n, el montaje de mayor expresividad¬Ľ, etc.[52]

En realidad, los estilos gráficos usados por los historietistas son tan variados como la intención y la habilidad del autor, distribuyéndose éstos dentro un triángulo formado por tres vértices (abstracción, realidad y lenguaje)[53] que comprende desde el realismo de filiación fotográfica (Luis García, Alex Ross, etc), a la caricatura.

En una misma vi√Īeta pueden combinarse adem√°s varios estilos. McCloud denomina efecto m√°scara a la combinaci√≥n de unos personajes caricaturescos con un entorno realista que podemos observar en la l√≠nea clara o el manga cl√°sico de Osamu Tezuka.[54]

A pesar de tama√Īas posibilidades, los dibujantes cl√°sicos procuraban mantener siempre un mismo estilo a lo largo de toda su carrera, debido quiz√°s a imposiciones de sus syndicates. Un autor m√°s moderno, como el espa√Īol Josep Mar√≠a Be√°, a pesar de estimar grandemente a los que le precedieron, considera que el ¬ęestilo, cuando se perpet√ļa indefinidamente y no evoluciona, es signo de fosilizaci√≥n, de amaneramiento¬Ľ.[55]

Véase también

Notas

  1. ‚ÜĎ V√©ase la segunda acepci√≥n de ¬ęhistorieta¬Ľ, Diccionario de la lengua espa√Īola (vig√©sima segunda edici√≥n), Real Academia Espa√Īola, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=historieta 
  2. ‚ÜĎ Alc√°zar, Javier en "La normalizaci√≥n err√≥nea", para Tebeosfera 2¬™ √©poca, Sevilla, 2009.
  3. ‚ÜĎ McCloud (1995), 18.
  4. ‚ÜĎ Garc√≠a (2010),40-41.
  5. ‚ÜĎ Seg√ļn Oscar de Majo,¬ęsuele incluirse dentro del concepto tambi√©n el humor gr√°fico, por utilizar las mismas herramientas, aunque no siempre se desarrolle en forma secuencial, o sea a trav√©s de varios cuadritos o vi√Īetas, le√≠dos de izquierda a derecha como la palabra impresa, sino en un solo cuadrito unitario ("cartoon")¬Ľ. V√©ase "Historieta argentina, la primera mitad de la historia", para Tebeosfera 2¬™ √©poca, Sevilla, 2009.
  6. ‚ÜĎ Lara, Antonio en El regreso de Roberto Alc√°zar y Pedr√≠n para El Pa√≠s, 08/06/1976.
  7. ‚ÜĎ Remesar, Antonio en "Tecleando sobre Carlos Gim√©nez", publicado en Un hombre, mil im√°genes n¬ļ 1. Norma Editorial. 1982, p. 40.
  8. ‚ÜĎ En su serie de art√≠culos Neuvi√®me Art, mus√©e de la bande dessin√©e (1964-67) dentro de Le Journal de Spirou.
  9. ‚ÜĎ En su libro Pour un neuvi√®me art, la bande dessin√©e, de 1971.
  10. ‚ÜĎ Aguilera, Ricardo en Tebeos e historietas: Comic, para Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989, p.13.
  11. ‚ÜĎ Cuadrado, Jes√ļs en "Para saber de tebeos", art√≠culo publicado en Tiza n¬ļ2, 10/1984.
  12. ‚ÜĎ Manuel Barrero (2010). ¬ęMONOS. Ficha en Tebeosfera¬Ľ. Consultado el 20 de junio de 2010.
  13. ‚ÜĎ Garc√≠a (2010), p. 31.
  14. ‚ÜĎ Guiral, Toni en Terminolog√≠a (en broma pero muy en serio) de los comics, de Ediciones Funnies, 1998, p. 30.
  15. ‚ÜĎ Merino (2003), 32.
  16. ‚ÜĎ En coicidencia con la aparici√≥n de Yellow Kid en 1896, la revista inglesa Comic Cuts estableci√≥ ese mismo a√Īo el nombre por el cual hoy es conocida la historieta en el mundo anglosaj√≥n
  17. ‚ÜĎ "comic adjective" The Oxford Dictionary of English (revised edition). Ed. Catherine Soanes and Angus Stevenson. Oxford University Press, 2005. Oxford Reference Online. Oxford University Press. Surrey Libraries. 21 April 2008 <http://www.oxfordreference.com/views/ENTRY.html?subview=Main&entry=t140.e15358>
  18. ‚ÜĎ V√°zquez de Parga (1998), 12.
  19. ‚ÜĎ Gubern, Roman en "Para ni√Īos y adultos", publicado en C√≥mics cl√°sicos y modernos, El Pa√≠s, 1987, p. 16.
  20. ‚ÜĎ Escudero, Vicente en "Breve historia de los comics. Cap√≠tulo 1: La era de los pioneros y la formaci√≥n de un arte" para Totem n¬ļ 7, Editorial Nueva Frontera, S. A., Madrid, 1978, pp 4 a 5.
  21. ‚ÜĎ Massota, Oscar en La historieta en el mundo moderno, pp. 9 a 10.
  22. ‚ÜĎ Masotta (1967), 7.
  23. ‚ÜĎ Molin√©, Alfons en "Novaro (el globo infinito)", Ediciones Sins Entido, 2006, p. 10.
  24. ‚ÜĎ a b Tubau, Iv√°n en Curso de dibujante de historietas, CEAC, Barcelona, 1975, vol. 6, p. 22.
  25. ‚ÜĎ Barbieri, Daniele en Los lenguajes del c√≥mic, Colecci√≥n Instrumentos Paid√≥s, Ediciones Paid√≥s Ib√©rica, S. A., Barcelona, 1998, p. 204.
  26. ‚ÜĎ En C√≥mo dibujar historietas (1966) se considera historieta de aventuras a la del oeste, polic√≠aca, futurista, legendarias y de la selva, siendo las restantes categor√≠as las de historieta c√≥mica, sentimental, religiosa, biogr√°fica, leyendas o cuentos, de dibujos animados, infantiles y publicitarias.
  27. ‚ÜĎ En Diccionario gremial, publicado en 1991, Jes√ļs Cuadrado recoge en la entrada de g√©nero de acci√≥n, los de aventuras, cr√≠menes, oeste y, de soslayo, fantas√≠a heroica.
  28. ‚ÜĎ Aguilera, Ricardo y D√≠az, Lorenzo en la secci√≥n "El papel del futuro" del fasc√≠culo "La ciencia ficci√≥n: Del romanticismo de Flash Gordon a la sofisticaci√≥n tecnol√≥gica", p. 2, para Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989.
  29. ‚ÜĎ a b MONTEYS, Albert (07/1997). Entrevista a Albert Monteys, "U, el hijo de Urich #5" (Camale√≥n Ediciones).
  30. ‚ÜĎ V√°zquez de Parga (1998), 10.
  31. ‚ÜĎ Aguilera, Ricardo y D√≠az, Lorenzo en la secci√≥n "Mixtificaci√≥n y femineidad" del fasc√≠culo n¬ļ 10 "Mujeres y comic: De Modesty Blaise a Love & Rockets'" para Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, p. 146, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989.
  32. ‚ÜĎ PORCEL, Pedro en "Cl√°sicos en Jauja. La historia del tebeo valenciano", Edicions de Ponent, 09/10/2002, p. 11. ISBN: 84-89929-38-6.
  33. ‚ÜĎ Crespo, Borja () Entrevista a Mauro Entrialgo: Peter Pan contra el tedio, Belio #10: Especial Toys (2003).
  34. ‚ÜĎ a b Ram√≠rez (28/07/2009), 12.
  35. ‚ÜĎ V√°zquez de Parga (1998), 36.
  36. ‚ÜĎ V√°zquez de Parga (1998), 15.
  37. ‚ÜĎ Aguilera, Ricardo y D√≠az, Lorenzo en la secci√≥n ¬ęNovias eternas, chicas y mujeres¬Ľ del fasc√≠culo ya citado, p. 149.
  38. ‚ÜĎ Garc√≠a (2010), 85.
  39. ‚ÜĎ V√°zquez de Parga (1998), 11.
  40. ‚ÜĎ Masotta (1982), 158.
  41. ‚ÜĎ "Charlando con Moebius", entrevista de Laura Cepeda al autor para Totem n¬ļ 11, Editorial Nueva Frontera, S. A., Madrid, 1978, pp. 4 a 6.
  42. ‚ÜĎ Blasco, Jes√ļs y Parram√≥n, Jos√© M¬™. en C√≥mo dibujar historietas, Parram√≥n Ediciones, S. A., 1966, p. 41.
  43. ‚ÜĎ Masotta (1967), 8.
  44. ‚ÜĎ Masotta (1967), 9.
  45. ‚ÜĎ Tubau, Iv√°n en Curso de dibujante de historietas, CEAC, Barcelona, 1975, p. 4.
  46. ‚ÜĎ Para saber de tebeos, art√≠culo de Jes√ļs Cuadrado publicado en Tiza n¬ļ2, 10/1984
  47. ‚ÜĎ Cap√≠tulo Sangre en el gutter, p√°g. 69 a 103 en El arte invisible.
  48. ‚ÜĎ Aguilera, Ricardo y D√≠az, Lorenzo en Gente de comic: De Flash Gordon a Torpedo, publicado en "Gente" del Diario 16, 1989, p. 163.
  49. ‚ÜĎ Barbieri, Daniele en Los lenguajes del c√≥mic, Colecci√≥n Instrumentos Paid√≥s, Ediciones Paid√≥s Ib√©rica, S. A., Barcelona, 1998, p. 206.
  50. ‚ÜĎ Declaraciones de Federico Fellini en 1966, recogidas por Bertieri, Claudio en Los comics humor√≠sticos "a la italiana" para la Historia de los Comics, volumen II, fasc√≠culo 14, Editorial Toutain, Barcelona, 1982, pp. 365 a 372.
  51. ‚ÜĎ Merino (2003), 270.
  52. ‚ÜĎ Fontes, Ignacio en Corto Maltese para El Globo n¬ļ 5, San Sebasti√°n, 07/1973, pp. 42-44.
  53. ‚ÜĎ McCloud (1995), pp. 33-68.
  54. ‚ÜĎ McCloud (1995), pp. 51-52 y 63.
  55. ‚ÜĎ Be√°, Josep Mar√≠a en entrevista publicada en Entrecomics el 10/06/08 que puede consultarse aqu√≠.

Bibliografía

- (1982). La historieta en el mundo moderno, Barcelona, Paidós [1970].

Enlaces externos


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Sinónimos:

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  • Historieta ‚ÄĒ est le nom donn√© √† la bande dessin√©e en le monde hispanophone. √Ä l origine, le terme historieta signifie r√©cit d un √©v√©nement de faible importance. Un auteur d historieta est appel√© un historietista. L‚Äôhistorieta comme un produit de consommation… ‚Ķ   Wikip√©dia en Fran√ßais

  • historieta ‚ÄĒ |√™| s. f. 1.¬†Narrativa de fato pouco importante. 2.¬†Novela. 3.¬†Conto, anedota. ¬†¬†‚Ä£¬†Etimologia: hist√≥ria + eta ‚Ķ   Dicion√°rio da L√≠ngua Portuguesa

  • historieta ‚ÄĒ sustantivo femenino 1. Narraci√≥n breve y divertida: Escribo historietas en una revista. 2. Narraci√≥n ilustrada con vi√Īetas o dibujos: Luisa es guionista de historietas de c√≥mic ‚Ķ   Diccionario Salamanca de la Lengua Espa√Īola

  • historieta ‚ÄĒ (Del dim. de historia). 1. f. F√°bula, cuento o relaci√≥n breve de aventura o suceso de poca importancia. 2. Serie de dibujos que constituye un relato c√≥mico, dram√°tico, fant√°stico, polic√≠aco, de aventuras, etc., con texto o sin √©l. Puede ser una… ‚Ķ   Diccionario de la lengua espa√Īola

  • Historieta ‚ÄĒ (Del fr. historiette, historieta.) ‚Ėļ sustantivo femenino 1 Narraci√≥n breve de una aventura o un suceso de poca importancia y normalmente divertido: ‚Ė† nos cont√≥ una historieta que le pas√≥ escalando. SIN√ďNIMO an√©cdota 2 Secuencia de vi√Īetas o de… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • historieta ‚ÄĒ {{ÔľÉ}}{{LM H20454}}{{„Äď}} {{SynH20976}} {{ÔľĽ}}historieta{{ÔľĹ}} ‚ÄĻhis¬∑to¬∑rie¬∑ta‚Äļ {{„Ää}}‚Ėć s.f.{{„Äč}} {{Ôľú}}1{{Ôľě}} Historia desarrollada por medio de vi√Īetas o dibujos. {{Ôľú}}2{{Ôľě}} Narraci√≥n o relato cortos que describen hechos de poca importancia.… ‚Ķ   Diccionario de uso del espa√Īol actual con sin√≥nimos y ant√≥nimos

  • historieta ‚ÄĒ Comunicaci√≥n. Gui√≥n de una pel√≠cula publicitaria acompa√Īado de vi√Īetas que ilustran los planos principales ‚Ķ   Diccionario de Econom√≠a Alkona

  • historieta ‚ÄĒ his|to|ri|e|ta Mot Pla Nom femen√≠ ‚Ķ   Diccionari Catal√†-Catal√†

  • historieta ‚ÄĒ s f Narraci√≥n o cuento impreso e ilustrado con dibujos, como los Episodios mexicanos, los de Chanoc, los de La familia Burr√≥n, etc; c√≥mic ‚Ķ   Espa√Īol en M√©xico

  • historieta ‚ÄĒ sustantivo femenino 1) an√©cdota, chascarrillo, chiste. 2) c√≥mic, tebeo. * * * Sin√≥nimos: ‚Ė† c√≥mic, tira, tebeo, vi√Īeta ‚Ķ   Diccionario de sin√≥nimos y ant√≥nimos


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