Convento Carmelita del Desierto de las Palmas

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Convento Carmelita del Desierto de las Palmas
Antiguo convento carmelita del Desierto de las Palmas.


El Convento Carmelita o Monasterio de los Padres Carmelitas del Desierto de las Palmas est√° situado en el t√©rmino municipal de Benicasim (Provincia de Castell√≥n, Espa√Īa). La elecci√≥n de este lugar privilegiado de las estribaciones del macizo del Maestrazgo, integrante del Sistema Ib√©rico, como lugar de asentamiento de uno de los ‚ÄúDesiertos‚ÄĚ de la Orden del Carmelo Descalzo (OCD) o Carmelo Teresiano, ha dado lugar a uno de los m√°s bellos e interesantes, adem√°s de √ļnico, conjunto hist√≥rico de car√°cter religioso de la Comunidad Valenciana.

Los Desiertos eran lugares deshabitados e id√≥neos para los carmelitas, que pretend√≠an volver al carisma original de la Orden, la vida cenob√≠tica acompa√Īada de un esp√≠ritu erem√≠tico renovado por la Contrarreforma.


Contenido

Evolución histórica

El origen de la Orden se remonta a los ermita√Īos establecidos en el monte Carmelo de Jerusal√©n en el siglo XII. Seg√ļn la tradici√≥n, este monte estaba santificado por San El√≠as y San El√≠seo.

La fórmula de vida fue dada entre 1206 y 1214 por San Alberto, patriarca de Jerusalem, en una regla de tradición eremítica donde resaltaba la soledad, el silencio, el ayuno, la abstinencia de carne, y la vida retirada y contemplativa aunque no exenta de trabajo.

Tras conseguir del Papa Inocencio IV la confirmaci√≥n de la Orden, los monjes emigran a Europa donde comienza una proliferaci√≥n de centros carmelitas. En Espa√Īa entran los carmelitas a Arag√≥n desde Francia. El rey Don Jaime otorg√≥ Carta de Protecci√≥n a la Orden.

En los siglos XIV y XV, la Orden del Carmen seguir√° las vicisitudes de las otras √ďrdenes, entre el florecimiento de los estudios yel decaimiento del esp√≠ritu religioso y el esfuerzo de renovaci√≥n llevado a cabo por los santos y los movimientos de observancia.

En Espa√Īa estos movimientos vendr√°n dirigidos por Santa Teresa y San Juan de la Cruz. Se promulga la m√°xima soledad individual, la oraci√≥n, la lectura y la espiritualidad. Se produjo como consecuencia una divisi√≥n en el seno de la Orden, obteniendo √©stos la separaci√≥n jur√≠dica en el Cap√≠tulo General de Cremona en 1593. Un siglo despu√©s, los carmelitas descalzos llegaron a Benicasim con el prop√≥sito de crear un Desierto para la vida contemplativa. La elecci√≥n del lugar se debi√≥ a la divisi√≥n en 1625 de la provincia de Arag√≥n-Valencia por una parte y la de Catalu√Īa por otra, quedando la primera sin Desierto.

Tras el fracaso de la b√ļsqueda de ubicaci√≥n en Arag√≥n, se intent√≥ en Valencia, hasta que el sacerdote de Cabanes le dijo al procurador del convento de Valencia, Fray Juan de la Virgen, que ‚Äúhay un lugar que no puede ser m√°s a prop√≥sito‚ÄĚ para el asentamiento de la Orden.

Finalmente, se compró en 1691 la Masía de Gavarrell, celebrándose el 2 de febrero de 1694 el acta de posesión, adquiriéndose el resto por 23.000 libras. La nueva fundación tuvo que enfrentarse tanto a la oposición dentro de la propia Orden, como a la del Barón de Benicasim o la de los franciscanos de Castellón.

Los carmelitas de Aragón deseaban la ubicación en sus territorios debido a su mayoría numérica y el Barón pugnaba por sus derechos feudales sobre el territorio. Pero el enfrentamiento más fuerte lo encontramos en la pugna entre franciscanos y carmelitas por imponer sus derechos frente a la otra Orden. Esta disputa se cerrará el 23 de diciembre de 1693 con la licencia del rey favorable a la creación del Convento.

La Masía de Gavarrell fue el primer intento de creación de un convento en el Desierto, pero debido a la insalubridad del terreno se decidió construir el nuevo convento en el Bancal de la Colada. En 1698 se comenzaron las obras, siendo el tracista Fray Bernardo de San José, y parte de la construcción del edificio la dirigió Pedro Vilallare, maestro de obras.

El edificio estará finalizado y establecidas las prácticas eremíticas hacia 1709, si bien la iglesia no será acabada hasta 1733. De este periodo son las primeras ermitas como la del Nacimiento, del Carmen, San José, Desamparados, San Juan Bautista, San Juan de la Cruz, San Elías, etc., llegándose a construir por obras piadosas hasta un total de trece.

La vida en el convento se ir√° desarrollando durante casi un siglo, con algunas vicisitudes como las sufridas con motivo de la Guerra de Sucesi√≥n, hacia 1710, cuando partidas de ‚Äúmicaletes‚ÄĚ hostigaron a los monjes llegando a encerrarles por un asunto de ocultaci√≥n de armas.

Entre 1724 y 1730 se construye la muralla que ha de cerrar el recinto conventual. Para esta época ya se han construido los principales edificios carmelitas. Se trata de un convento que combina la vida cenobítica con edificaciones que permitan la oración y la contemplación individual, un monasterio-desierto para la provincia de Aragón-Valencia.

El fin de siglo significará un nuevo cambio en la comunidad. En 1783 se producirán una serie de lluvias torrenciales desde septiembre a diciembre que producirán la apertura de simas en la tierra y grietas en los muros del convento, justo entre dos barrancos y en una tierra mal asentada. Las ermitas y el convento sufren grandes pérdidas, instalándose los monjes en una hospedería. Después de pedir consejo, se derribará el panteón y los edificios de poniente para aprovechar los materiales con que se construirá el nuevo convento.

Para el emplazamiento de las nuevas edificaciones se elige el bancal de la Porter√≠a, comenz√°ndose las obras en 1784. El encargado de dirigir las obras ser√° Fray Joaqu√≠n del Ni√Īo Jes√ļs. √Čste obtuvo el t√≠tulo de maestro de obras en Zaragoza, y el de arquitecto para todos los edificios que se ofrezcan en las casas y conventos de su Orden lo recibi√≥ de la Real Academia de San Carlos de Valencia el 1 de febrero de 1789. El proyecto del Desierto fue aprobado por dicha Academia el 16 de enero de 1785. En 1791 se iniciaba la construcci√≥n de la iglesia y en 1793 la vida erem√≠tica. En el a√Īo 1796 la iglesia ya se hab√≠a terminado y en 1802 se trasladaron los cad√°veres del viejo al nuevo monasterio. En 1811 llega a la provincia el general Suchet, produci√©ndose los primeros abusos. Despu√©s se llev√≥ a cabo el inventario de bienes del convento de acuerdo al ‚ÄúEmbargo de bienes nacionales‚ÄĚ. Avisado el prior de que iba a producirse este hecho, escondi√≥ parte de los bienes, consiguiendo adem√°s que le nombraran custodio de los bienes inventariados.

En 1813 un intento de venta del Desierto por parte de las autoridades fue frustrado por un informe desfavorable del alcalde de Benicasim. De esta forma, el convento mantuvo buena parte de sus bienes durante la invasión napoleónica. Poco tiempo después, en 1835, se produce la Real Orden de Exclaustración Eclesiástica decretada por el Gobierno. El pueblo de Benicasim, agradecido por la ayuda recibida por los monjes en la reciente epidemia de cólera, pidió la supresión para el convento de dicha Orden. En las siguientes décadas se produce una reducción en la comunidad religiosa, llegando en 1873 al prior y a tres o cuatro padres.

Con la llegada de la Restauraci√≥n de la Orden la situaci√≥n de no‚Äďexclaustraci√≥n de la comunidad sit√ļa al monasterio en una situaci√≥n destacada en toda Espa√Īa. En 1880 se declara al Desierto noviciado, con el consiguiente aumento de la comunidad.

A fin de superar la penuria económica, los monjes comienzan a recolectar las hierbas aromáticas del Desierto para la destilación del licor carmelita. Después de ubicar la planta de elaboración en los sótanos del convento, se construirá un edificio cercano y, posteriormente, la fábrica de Benicasim, que data de 1913.

Los √ļltimos acontecimientos que han influenciado en el devenir de la comunidad mon√°stica han sido la guerra civil de 1936, en la que fueron asesinados 16 monjes pertenecientes a la comunidad, y en 1971, cuando se cre√≥ un centro de espiritualidad de gran repercusi√≥n entre los fieles cristianos. Tambi√©n la construcci√≥n de la carretera, primero desde Castell√≥n, con acceso junto a la ermita de la Magdalena en la nacional 340 y, posteriormente, completada con el acceso desde Benicasim, determina la presencia masiva de turistas atra√≠dos por la belleza del lugar y las impresionantes vistas de la Plana de Castell√≥n.

Tipologías arquitectónicas

Condicionadas a la vida erem√≠tica se dieron una serie de construcciones adaptadas a las necesidades y a los consejos de la regla carmelita: austeridad, severidad, escasa ornamentaci√≥n y b√ļsqueda de la espiritualidad.

La vida del monasterio carmelita estaba estructurada en base a la comunidad, pero con la salvedad de que en determinadas épocas y durante periodos relativamente largos se retiraban a las edificaciones que ellos mismos levantaban para entregarse de lleno a la contemplación.

Ya San Alberto, patriarca de Jerusal√©n entre 1206 y 1214, en su ‚ÄúRegla primitiva de la Orden de la Bienaventurada Virgen del Monte Carmelo‚ÄĚ (aprobada por Inocencio IV en la Bula denominada ‚ÄúQuae honorem Conditoris‚ÄĚ de 1 de octubre de 1247), sienta las bases de lo que ser√° la vida carmelita hasta la posterior reforma de Santa Teresa y San Juan de La Cruz, tratando aspectos relativos a la arquitectura, disposici√≥n de celdas, las capillas, etc.

El papel de Santa Teresa tambi√©n va a ser determinante en la arquitectura carmelitana. Su influencia se refleja en un aumento en la austeridad en las edificaciones, tal y como argumenta en obras como ‚ÄúCamino de perfecci√≥n‚ÄĚ (1583) y el ‚ÄúLibro de las Fundaciones‚ÄĚ (1610). De este modo se origina un estilo arquitect√≥nico ‚Äúteresiano‚ÄĚ. Atendiendo tanto a criterios formales como funcionales, se distinguen nueve tipolog√≠as arquitect√≥nicas distribuidas, de forma irregular, a lo largo de la carretera que atraviesa la propiedad:

1. Antros (grutas, cavernas o cuevas)

Peque√Īas construcciones singulares que podr√≠an ser el s√≠mbolo de los or√≠genes de la vida erem√≠tica en el Desierto. Tienen su origen en las primitivas cuevas que buscaban los ermita√Īos para su retiro espiritual. Servir√≠an de residencia al hermano carmelita durante largas temporadas. Cada ermita sol√≠a tener uno de esos antros a escasos cien metros de distancia. Existen dieciocho.

Sus caracter√≠sticas son: planta rectangular, de aproximadamente cuatro por cinco metros, gruesas y robustas paredes que sustentan una peque√Īa b√≥veda de ca√Ī√≥n cubierta exteriormente por una cubierta a dos aguas de teja moruna. La puerta era de madera sin ventanas y en la fachada pose√≠an un remate piramidal o curvil√≠neo donde se situaba la cruz de hierro.

En el interior sol√≠an tener un z√≥calo saliente a modo de altar en el fondo, donde se depositaba la imagen del santo titular, y una especie de banco corrido a ambos lados del antro. La √ļnica decoraci√≥n consist√≠a en unas plazas de azulejos con inscripciones en verso relativas a la vida del santo y a veces unos frescos en la cabecera.

2. Ermitas

Son capillas donde se realizaban los actos lit√ļrgicos y ejercicios espirituales en las largas temporadas en que los hermanos se retiraban en soledad para entregarse de pleno a la meditaci√≥n y al rezo.

Son diez ermitas enumeradas posteriormente.

Parece que el Padre Prior visitaba las ermitas una vez por semana y rec√≠procamente los ermita√Īos deb√≠an ir al convento en domingos y fiestas para asistir al cap√≠tulo de culpas.

Son unas construcciones cuadrangulares entre siete y ocho metros de lado, levantadas en sitios estratégicos de retiro y con vistas que inspirasen al hermano carmelita a la meditación y la contemplación.

Dos tabiques se cruzaban en su interior dejando en su intersección una perforación para colocar la lámpara o quinqué (que debía estar ardiendo toda la noche), conformando una compartimentación regular de cuatro habitaciones iguales destinadas a locutorio (para recibir visitas del Prior), oratorio (para el rezo), estudio-dormitorio (para la lectura, estudio y descanso del hermano) y cocina (para las comidas).

La fachada en hastial piramidal con una peque√Īa espada√Īa que albergaba la campana. Disponen una puerta desplazada a la derecha respecto al eje de simetr√≠a y una ventana a la izquierda. Como remate una diminuta obertura vertical como ventilaci√≥n. Sol√≠an tener tambi√©n paneles o lienzos que se colocan en la fachada como im√°genes de devoci√≥n y que eran el √ļnico elemento decorativo exterior. Los muros laterales no pose√≠an apenas ventanas (a lo sumo una o dos).

La cubierta era de dos, tres y cuatro vertientes recubiertas de teja √°rabe.

Los materiales estaban en sintonía con la austeridad monástica del Carmelo, utilizando elementos autóctonos como rodeno y caliza unidos mediante mortero de cal.

3. Pilares devocionales

Se trata de pilares de sección casi cuadrangular con remate piramidal. Poseen un nicho central con una imagen original, hoy en día desaparecida prácticamente en todos. Hay nueve.

Tenían la misión de despertar la devoción del monje durante sus paseos por el bosque en busca de la meditación y la oración. Están situados en puntos estratégicos, como curvas del camino, explanadas, fuentes y manantiales.

4. Estaciones

Son muy semejantes a los pilares devocionales, variando √ļnicamente su funci√≥n. Estas estaciones estaban constituidas en tres grandes bloques:

  • V√≠a Crucis ‚Äď Calvarios (hay 4).
  • Dolores de Mar√≠a (hay 1).
  • Dolores y gozos de San Jos√© (hay 2).

5. Tipologías agropecuarias

Coinciden todos ellos en tener una caseta de reducidas dimensiones para el pastor, zonas cubiertas perimetrales y una al aire libre central, a modo de patio, y la utilización de materiales autóctonos pero sin revestimiento. Hoy en día hay cuatro corrales, aunque se sabe que hubo otro hacia el plano de Miravet.

También se incluyen en esta tipología los dos huertos propios de cada convento y una casa guarda-aperos y un pesebre.

6. Conventos

Existen dos conventos, el viejo, y el segundo, el cual hace actualmente las funciones de monasterio.

El monasterio viejo se encuentra en estado ruinoso, con apenas un muro en pie. Prácticamente fue todo derribado y aprovechados sus materiales para la construcción del nuevo convento.

El nuevo se construyó en el bancal de la Portería, en una explanada a medio camino entre el monasterio viejo y la Portería Alta. El conjunto consta de un cuadrilátero de 53 x 41 m conformado por el monasterio y la iglesia, siendo su estructura muy similar a la del convento antiguo. Posee tres alturas y un sótano. Las cuatro alas cierran el edificio rodeando la iglesia que se ubica en medio del claustro. Este comunica con las alas mediante el alargamiento de sus cuatro brazos dividiendo el claustro en cuatro.

Es un edificio sencillo y austero en el que los materiales empleados son muro de mampostería con piedra de rodeno y mortero de cal, madera, ladrillo, yeso y teja.

7. Muralla

El área tenía lienzos de muralla en las zonas de más fácil acceso, dejando las partes más altas y escarpadas sin protección. Más que una función defensiva o protectora, cumplía una función más intimatoria y de separación de la zona enclaustrada. Los límites iban desde la Portería Alta en dirección al Castillo de Montornés y torcía hacia el norte para ir a buscar la Portería Baja, también llamada Portería del Mar, y a continuación se dirigía hacia el plano de Miravet para perderse la pista por su parte oeste en dirección a la cumbre del Bartolo.

Quedan escasos metros en pie correspondientes a la zona de la Porter√≠a Alta, el lienzo de la muralla est√° almenado. Posee una altura cercana a los 3,75 metros y un grosor de 0,70 metros. Presenta peque√Īas ventanillas para observar el exterior, pero no se manifiestan restos del pasillo de las almenas, lo que nos dice que su funci√≥n ser√≠a m√°s de cerramiento que de protecci√≥n guerrera.

8. Fuentes y manantiales

Formalmente presentan notables diferencias estilísticas.

La fuente de mayor renombre es la de San Jos√©, cuya agua es de mayor calidad. Est√° situada junto a la ermita del mismo nombre y al lado de la carretera que cruza el Desierto. Tiene planta en forma de ‚ÄúL‚ÄĚ, con la fuente a los pies de un pilar devocional con los que coincidir√≠a tipol√≥gicamente.

La de San Juan de la Cruz se asemeja formalmente a un antro y su agua ha sido reconducida para el riego.

La de la Teja posee actualmente un surtidor, el recept√°culo y un peque√Īo banco corrido a su izquierda.

La del Panteón es la de más bella factura. Está conformada por un enorme nicho en el cual se inscribe interiormente una gran tinaja de la que brota el agua.

9. Capillas devocionales

Se diferencian de los antros en su peque√Īo tama√Īo que los imposibilita como lugar de retiro. Cumple las funciones de oratorio hacia la imagen del lugar. Existen cuatro.

10. Tipologías funerarias

En el convento viejo encontramos una Iglesia-Panteón junto a las dependencias del Obispo Alcarraz y un carnerario en las criptas de la antigua iglesia.

En el convento nuevo, al carnerario de la Iglesia, tambi√©n llamado Pante√≥n de los M√°rtires, se le a√Īadi√≥ en este siglo el actual cementerio, que se encuentra en un √°ngulo de la huerta.


Referencias

  • Cat√°logo de Bienes Inmuebles del Convento Carmelita del Desierto de las Palmas, de G. Ribes y A. Pascual. Conselleria de Cultura, Educaci√≥n y Ciencia.
El contenido de este art√≠culo incorpora material de la declaraci√≥n del Bien de Inter√©s Cultural publicado en el DOGV N¬ļ 4956, el 1 de marzo de 2005 (texto), que se encuentra en el dominio p√ļblico de conformidad con lo dispuesto en el art√≠culo 13 de la Ley de Propiedad Intelectual espa√Īola.

Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • Vicente de Paul Canelles Vives ‚ÄĒ Beato Vicente de Paul Canelles Vives (Onda (Espa√Īa), 25 de junio de 1894) ‚Äď Calafell (Espa√Īa), 30 de julio de 1936 fue un religioso espa√Īol, primero carmelita calzado y despu√©s hospitalario de San Juan de Dios, m√°rtir y beato de la Iglesia… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


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