Cultura

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Cultura

La cultura es el conjunto de todas las formas, los modelos o los patrones, explícitos o implícitos, a través de los cuales una sociedad se manifiesta. Como tal incluye lenguaje, costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias. Desde otro punto de vista se puede decir que la cultura es toda la información y habilidades que posee el ser humano. El concepto de cultura es fundamental para las disciplinas que se encargan del estudio de la sociedad, en especial para la psicología, la antropología y la sociología.

La Unesco, en 1982, declaró:

...que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.
(UNESCO, 1982: Declaración de México)

Aunque muchas de las concepciones sobre cultura en el lenguaje com√ļn tienen su origen en el debate de las ciencias sociales, o bien, existieron primero en el habla cotidiana y luego fueron retomadas por las segundas, aqu√≠ se presenta un resumen sobre la construcci√≥n hist√≥rica del concepto de cultura en las disciplinas sociales.

Contenido

Formación del concepto de cultura

Origen del término

Desde la antig√ľedad, se pueden encontrar met√°foras que relacionan la pr√°ctica de algunas actividades con el ¬ęcultivo¬Ľ del esp√≠ritu humano, y las facultades sensibles e intelectuales del individuo ‚Äďpor ejemplo, con el ¬ęcultivo¬Ľ de la tierra, que es la agricultura, el cultivo fue el principio de la modalidad cultural. En esta acepci√≥n se conserva a√ļn en el lenguaje cotidiano, cuando se identifica cultura con sensibilidad. De esta suerte, una persona ¬ęculta¬Ľ es aquella que posee extensos conocimientos en los m√°s variados ¬ęcampos¬Ľ del saber.

Concepción clásica de la cultura

En sus primeras acepciones, cultura designaba el cultivo de los campos.

El t√©rmino cultura proviene del lat√≠n cultus que a su vez deriva de la voz colere que significa cuidado del campo o del ganado. Hacia el siglo XIII, el t√©rmino se empleaba para designar una parcela cultivada, y tres siglos m√°s tarde hab√≠a cambiado su sentido como estado de una cosa, al de la acci√≥n: el cultivo de la tierra o el cuidado del ganado (Cuche, 1999: 10), aproximadamente en el sentido en que se emplea en el espa√Īol de nuestros d√≠as en vocablos como agricultura, apicultura, piscicultura y otros. Por la mitad del siglo XVI, el t√©rmino adquiere una connotaci√≥n metaf√≥rica, como el cultivo de cualquier facultad. De cualquier manera, la acepci√≥n figurativa de cultura no se extender√° hasta el siglo XVII, cuando tambi√©n aparece en ciertos textos acad√©micos.

El Siglo de las Luces (siglo XVIII) es la época en que el sentido figurado del término como "cultivo del espíritu" se impone en amplios campos académicos. Por ejemplo, el Dictionnaire de l'Academie Française de 1718. Y aunque la Enciclopedia lo incluye sólo en su sentido restringido de cultivo de tierras, no desconoce el sentido figurado, que aparece en los artículos dedicados a la literatura, la pintura, la filosofía y las ciencias. Al paso del tiempo, como cultura se entenderá la formación de la mente. Es decir, se convierte nuevamente en una palabra que designa un estado, aunque en esta ocasión es el estado de la mente humana, y no el estado de las parcelas.

Voltaire, uno de los pocos pensadores franceses del siglo XVIII que se mostraban partidarios de una concepción relativista de la historia humana.

La cl√°sica oposici√≥n entre cultura y naturaleza tambi√©n tiene sus ra√≠ces en esta √©poca. En 1798, el Dictionnaire incluye una acepci√≥n de cultura en que se estigmatiza el "esp√≠ritu natural". Para muchos de los pensadores de la √©poca, como Jean Jacques Rousseau, la cultura es un fen√≥meno distintivo de los seres humanos, que los coloca en una posici√≥n diferente a la del resto de animales. La cultura es el conjunto de los conocimientos y saberes acumulados por la humanidad a lo largo de sus milenios de historia. En tanto una caracter√≠stica universal, el vocablo se emplea en n√ļmero singular, puesto que se encuentra en todas las sociedades sin distinci√≥n de etnias, ubicaci√≥n geogr√°fica o momento hist√≥rico.

Cultura y civilización

Tambi√©n es en el contexto de la Ilustraci√≥n cuando surge otra de las cl√°sicas oposiciones en que se involucra a la cultura, esta vez, como sin√≥nimo de la civilizaci√≥n. Esta palabra aparece por primera vez en la lengua francesa del siglo XVIII, y con ella se significaba la refinaci√≥n de las costumbres. Civilizaci√≥n es un t√©rmino relacionado con la idea de progreso. Seg√ļn esto, la civilizaci√≥n es un estado de la Humanidad en el cual la ignorancia ha sido abatida y las costumbres y relaciones sociales se hallan en su m√°s elevada expresi√≥n. La civilizaci√≥n no es un proceso terminado, es constante, e implica el perfeccionamiento progresivo de las leyes, las formas de gobierno, el conocimiento. Como la cultura, tambi√©n es un proceso universal que incluye a todos los pueblos, incluso a los m√°s atrasados en la l√≠nea de la evoluci√≥n social. Desde luego, los par√°metros con los que se med√≠a si una sociedad era m√°s civilizada o m√°s salvaje eran los de su propia sociedad. En los albores del siglo XIX, ambos t√©rminos, cultura y civilizaci√≥n eran empleados casi de modo indistinto, sobre todo en franc√©s e ingl√©s (Thompson, 2002: 186).

Johann Gottfried Herder. Seg√ļn √©l, la cultura pod√≠a entenderse como la realizaci√≥n del genio nacional (Volksgeist).

Es necesario se√Īalar que no todos los intelectuales franceses emplearon el t√©rmino. Rousseau y Voltaire se mostraron reticentes a esta concepci√≥n progresista de la historia. Intentaron proponer una versi√≥n m√°s relativista de la historia, aunque sin √©xito, pues la corriente dominante era la de los progresistas. No fue en Francia, sino en Alemania donde las posturas relativistas ganaron mayor prestigio. El t√©rmino Kultur en sentido figurado aparece en Alemania hacia el siglo XVII -aproximadamente con la misma connotaci√≥n que en franc√©s. Para el siglo XVIII goza de gran prestigio entre los pensadores burgueses alemanes. Esto se debi√≥ a que fue empleado para denostar a los arist√≥cratas, a los que acusaban de tratar de imitar las maneras "civilizadas" de la corte francesa. Por ejemplo, Immanuel Kant apuntaba que "nos cultivamos por medio del arte y de la ciencia, nos civilizamos [al adquirir] buenos modales y refinamientos sociales" (Thompson, 2002: 187). Por lo tanto, en Alemania el t√©rmino civilizaci√≥n fue equiparado con los valores cortesanos, calificados de superficiales y pretenciosos. En sentido contrario, la cultura se identific√≥ con los valores profundos y originales de la burgues√≠a (Cuche, 1999:13).

En el proceso de cr√≠tica social, el acento en la dicotom√≠a cultura/civilizaci√≥n se traslada de las diferencias entre estratos sociales a las diferencias nacionales. Mientras Francia era el escenario de una de las revoluciones burguesas m√°s importantes de la historia, Alemania estaba fragmentada en m√ļltiples Estados. Por ello, una de las tareas que se hab√≠an propuesto los pensadores alemanes era la unificaci√≥n pol√≠tica. La unidad nacional pasaba tambi√©n por la reivindicaci√≥n de las especificidades nacionales, que el universalismo de los pensadores franceses pretend√≠a borrar en nombre de la civilizaci√≥n. Ya en 1774, Johann Gottfried Herder proclamaba que el genio de cada pueblo (Volksgeist) se inclinaba siempre por la diversidad cultural, la riqueza humana y en contra del universalismo. Por ello, el orgullo nacional radicaba en la cultura, a trav√©s de la que cada pueblo deb√≠a cumplir un destino espec√≠fico. La cultura, como la entend√≠a Herder, era la expresi√≥n de la humanidad diversa, y no exclu√≠a la posibilidad de comunicaci√≥n entre los pueblos.

Durante el siglo XIX, en Alemania el término cultura evoluciona bajo la influencia del nacionalismo.[1] Mientras tanto, en Francia, el concepto se amplió para incluir no sólo el desarrollo intelectual del individuo, sino el de la humanidad en su conjunto. De aquí, el sentido francés de la palabra presenta una continuidad con el de civilización: no obstante la influencia alemana, persiste la idea de que más allá de las diferencias entre "cultura alemana" y "cultura francesa" (por poner un ejemplo), hay algo que las unifica a todas: la cultura humana.[2]

Definiciones de cultura en las disciplinas sociales

Para efecto de las ciencias sociales, las primeras acepciones de cultura fueron construidas a finales del siglo XIX. Por esta √©poca, la sociolog√≠a y la antropolog√≠a eran disciplinas relativamente nuevas, y la pauta en el debate sobre el tema que aqu√≠ nos ocupa la llevaba la filosof√≠a. Los primeros soci√≥logos, como √Čmile Durkheim, rechazaban el uso del t√©rmino. Hay que recordar que en su perspectiva, la ciencia de la sociedad deb√≠a abordar problemas relacionados con la estructura social.[3] Si bien es opini√≥n generalizada que Carlos Marx dej√≥ de lado a la cultura, ello se ve refutado por las mismas obras del autor, sosteniendo que las relaciones sociales de producci√≥n (la organizaci√≥n que adoptan los seres humanos para el trabajo y la distribuci√≥n social de sus frutos) constituyen la base de la superestructura jur√≠dico-pol√≠tica e ideol√≥gica, pero en ning√ļn caso un aspecto secundario de la sociedad. No es concebible una relaci√≥n social de producci√≥n sin reglas de conducta, sin discursos de legitimaci√≥n, sin pr√°cticas de poder, sin costumbres y h√°bitos permanentes de comportamiento, sin objetos valorados tanto por la clase dominante como por la clase dominada. El desvelo de las obras juveniles de Marx, tanto de La ideolog√≠a alemana (1845-1846) en 1932 por la c√©lebre edici√≥n del Instituto Marx-Engels de la URSS bajo direcci√≥n de David Riazanov, como de los Manuscritos econ√≥micos y filos√≥ficos (1844) posibilit√≥ que varios partidarios de sus propuestas te√≥ricas desarrollaran una teor√≠a de la cultura marxista (v√©ase m√°s adelante).

El concepto de cultura generalmente es relacionado con la antropología. Una de las ramas más importantes de esta disciplina social se encarga precisamente del estudio comparativo de la cultura. Quizá por la centralidad que la palabra tiene en la teoría de la antropología, el término ha sido desarrollado de diversas maneras, que suponen el uso de una metodología analítica basada en premisas que en ocasiones distan mucho las unas de las otras.

Los etnólogos y antropólogos británicos y estadounidenses de las postrimerías del siglo XIX retomaron el debate sobre el contenido de cultura. Estos autores tenían casi siempre una formación profesional en derecho, pero estaban particularmente interesados en el funcionamiento de las sociedades exóticas con las que Occidente se encontraba en ese momento.[4] En la opinión de estos pioneros de la etnología y la antropología social (como Bachoffen, McLennan, Maine y Morgan), la cultura es el resultado del devenir histórico de la sociedad. Pero la historia de la humanidad en estos escritores era fuertemente deudora de las teorías ilustradas de la civilización, y sobre todo, del darwinismo social de Spencer.

Definiciones descriptivas de cultura

Definición de Tylor

E. B. Tylor, etnólogo británico, dijo: "La principal tendencia de la cultura desde los orígenes a los tiempos modernos ha sido del salvajismo hacia la civilización." (1995:43).

Como se√Īala Thompson (2002: 190), la definici√≥n descriptiva de cultura se encontraba presente en esos primeros autores de la antropolog√≠a decimon√≥nica. El inter√©s principal en la obra de estos autores (que abordaba problem√°ticas tan dis√≠mbolas como el origen de la familia y el matriarcado, y las supervivencias de culturas antiqu√≠simas en la civilizaci√≥n occidental de su tiempo) era la b√ļsqueda de los motivos que llevaban a los pueblos a comportarse de tal o cual modo. En esas exploraciones, meditarente, o entre la tecnolog√≠a y el resto del sistema social.

Uno de los m√°s importantes etn√≥grafos de la √©poca fue Gustav Klemm. En los diez tomos de su obra Allgemeine Cultur-Geschichte der Menschheit (1843-1852) intent√≥ mostrar el desarrollo gradual de la humanidad por medio del an√°lisis de la tecnolog√≠a, costumbres, arte, herramientas, pr√°cticas religiosas. Una obra monumental, pues inclu√≠a ejemplos etnogr√°ficos de pueblos de todo el mundo. El trabajo de Klemm habr√≠a de tener eco en sus contempor√°neos, empe√Īados en definir el campo de una disciplina cient√≠fica que estaba naciendo. Unos veinte a√Īos m√°s tarde, en 1871, Edward B. Tylor public√≥ en Primitive Culture una de las definiciones m√°s ampliamente aceptadas de cultura. Seg√ļn Tylor, la cultura es:

...aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualesquiera otros h√°bitos y capacidades adquiridos por el hombre. La situaci√≥n de la cultura en las diversas sociedades de la especie humana, en la medida en que puede ser investigada seg√ļn principios generales, es un objeto apto para el estudio de las leyes del pensamiento y la acci√≥n del hombre.
(Tylor, 1995: 29)

De esta suerte, una de las principales aportaciones de Tylor fue la elevaci√≥n de la cultura como materia de estudio sistem√°tico. A pesar de este notable avance conceptual, la propuesta de Tylor adolec√≠a de dos grandes debilidades. Por un lado, sac√≥ del concepto su √©nfasis humanista al convertir a la cultura en objeto de ciencia. Por el otro, su procedimiento anal√≠tico era demasiado descriptivo. En el texto citado arriba, Tylor plantea que "un primer paso para el estudio de la civilizaci√≥n[5] consiste en diseccionarla en detalles, y clasificar √©stos en los grupos adecuados" (Tylor, 1995:33). Seg√ļn esta premisa, la mera recopilaci√≥n de los "detalles" permitir√≠a el conocimiento de una cultura. Una vez conocida, ser√≠a posible clasificarla en una graduaci√≥n de m√°s a menos civilizada, premisa que hered√≥ de los darwinistas sociales.

Definición de los culturalistas

Una mujer hopi arregla el peinado de una joven soltera de su tribu. Los antropólogos estadounidenses de la primera mitad del siglo XX estaban muy interesados en la documentación etnográfica de los pueblos indios, algunos de los cuales estaban en proceso de extinción.

La propuesta te√≥rica de Tylor fue retomada y reelaborada posteriormente, tanto en Gran Breta√Īa como en Estados Unidos. En este √ļltimo pa√≠s, la antropolog√≠a evolucionaba hacia una posici√≥n relativista, representada en primera instancia por Franz Boas. Esta posici√≥n representaba un rompimiento con las ideas anteriores sobre la evoluci√≥n cultural, en especial las propuestas por los autores brit√°nicos y el estadounidense Lewis Henry Morgan. Para √©ste √ļltimo, contra quien Boas dirigi√≥ sus cr√≠ticas en uno de sus pocos textos te√≥ricos, el proceso de la evoluci√≥n social humana (tecnolog√≠a, relaciones sociales y cultura) pod√≠a ser equiparado con el proceso de crecimiento de un individuo de la especie. Por lo tanto, Morgan comparaba el salvajismo con la "infancia de la especie humana", y la civilizaci√≥n, con la madurez.[6] Boas fue sumamente duro con las propuestas de Morgan y el resto de los antrop√≥logos evolucionistas contempor√°neos. A lo que sus autores llamaban "teor√≠as" sobre la evoluci√≥n de la sociedad, Boas las calific√≥ de "puras conjeturas" sobre el ordenamiento hist√≥rico de "fen√≥menos observados conforme a principios admitidos [de antemano]" (1964:184).

La cr√≠tica de Boas en contra de los evolucionistas es un eco de la perspectiva de los fil√≥sofos alemanes como Herder y Wilhelm Dilthey. El n√ļcleo de la propuesta radica en su inclinaci√≥n a considerar la cultura como un fen√≥meno plural. En otras palabras, m√°s que hablar de cultura, Boas hablaba de culturas. Para la mayor parte de los antrop√≥logos y etn√≥logos adscritos a la escuela culturalista estadounidense, el estado del arte etnogr√°fico al principio del siglo XX no permit√≠a la conformaci√≥n de una teor√≠a general sobre la evoluci√≥n de las culturas. Por lo tanto, la labor m√°s importante de los estudiosos del fen√≥meno deb√≠a ser la documentaci√≥n etnogr√°fica.[7] De hecho, Boas escribi√≥ muy pocos textos te√≥ricos, en comparaci√≥n con sus monograf√≠as sobre los pueblos ind√≠genas de la costa pac√≠fica de Am√©rica del Norte.

Los antrop√≥logos formados por Robin Reid hubieron de heredar muchas de las premisas de su maestro. Entre otros casos notables, est√°n el de Ruth Benedict. En su obra Patterns of culture (1939), Benedict se√Īala que cada cultura es un todo comprensible s√≥lo en sus propios t√©rminos[8] y constituye una suerte de matriz que da sentido a la actuaci√≥n de los individuos en una sociedad. Alfred Kroeber, retomando la oposici√≥n entre cultura y naturaleza, tambi√©n se√Īalaba que las culturas son fen√≥menos sui generis pero, en sentido estricto, eran de una categor√≠a exterior a la naturaleza. Por lo tanto, seg√ļn Kroeber, el estudio de las culturas deb√≠a salirse del dominio de las ciencias naturales y encarar a las primeras como lo que eran: fen√≥menos superorg√°nicos.[9] Melville Herskovits y Clyde Kluckhohn retomaron de Tylor su definici√≥n cientificista del estudio de la cultura. Para el primero, tambi√©n la recolecci√≥n de rasgos definitorios de las culturas permitir√≠a su clasificaci√≥n. Aunque, en este caso, la clasificaci√≥n no se realizaba en sentido diacr√≥nico, sino espacial-geogr√°fico que habr√≠a de permitir el conocimiento de las relaciones entre los diferentes pueblos asentados en un √°rea cultural. Kluckhonn, por su parte, resume en su texto Antropolog√≠a la mayor parte de los postulados vistos en esta secci√≥n, y reclama el dominio de lo cultural como el campo espec√≠fico de la actividad antropol√≥gica.

Definición funcionalista-estructural

La caracter√≠stica m√°s peculiar del concepto funcionalista de cultura se refiere precisamente a la funci√≥n social de la misma. El supuesto b√°sico es que todos los elementos de una sociedad (entre los que la cultura es uno m√°s) existen porque son necesarios. Esta perspectiva ha sido desarrollada tanto en antropolog√≠a como en sociolog√≠a aunque, sin duda, sus primeras caracter√≠sticas fueron delineadas involuntariamente por √Čmile Durkheim. Este soci√≥logo franc√©s muy pocas veces emple√≥ el t√©rmino como unidad anal√≠tica principal de su disciplina. En su libro Las reglas del m√©todo sociol√≥gico (1895), plantea que la sociedad est√° compuesta por entidades que tienen una funci√≥n espec√≠fica, integradas en un sistema an√°logo al de los seres vivos, donde cada √≥rgano est√° especializado en el cumplimiento de una funci√≥n vital. Del mismo modo en que los √≥rganos de un cuerpo son susceptibles a la enfermedad, las instituciones y costumbres, las creencias y las relaciones sociales tambi√©n pueden caer en un estado de anomia. Durkheim y sus seguidores, sin embargo, no se ocupan exclusiva ni principalmente de la cultura como objeto de estudio, sino de hechos sociales. A pesar de ellos, sus propuestas anal√≠ticas fueron retomadas por autores conspicuos de la antropolog√≠a social brit√°nica y la sociolog√≠a de la cultura de Estados Unidos.

M√°s tarde, el polaco Bronislaw Malinowski retom√≥ tanto la descripci√≥n de cultura de Tylor como algunos de los planteamientos de Durkheim relativos a la funci√≥n social. Para Malinowski, la cultura pod√≠a ser entendida como una ¬ęrealidad sui generis¬Ľ que deb√≠a estudiarse como tal (en sus propios t√©rminos). En la categor√≠a de cultura inclu√≠a artefactos, bienes, procesos t√©cnicos, ideas, h√°bitos y valores heredados (Thompson, 2002: 193). Tambi√©n consideraba que la estructura social pod√≠a ser entendida an√°logamente a los organismos vivos pero, a diferencia de Durkheim, Malinowski ten√≠a una tendencia m√°s hol√≠stica. Malinowski cre√≠a que todos los elementos de la cultura pose√≠an una funci√≥n que les daba sentido y hac√≠a posible su existencia. Pero esta funci√≥n no era dada √ļnicamente por lo social, sino por la historia del grupo y el entorno geogr√°fico, entre muchos otros elementos. El reflejo m√°s claro de este pensamiento aplicado al an√°lisis te√≥rico fue el libro Los argonautas del Pac√≠fico Occidental (1922), una extensa y detallada monograf√≠a sobre las distintas esferas de la cultura de los isle√Īos trobriandeses, un pueblo que habitaba en las islas Trobriand, al oriente de Nueva Guinea.

A√Īos m√°s tarde, Alfred Reginald Radcliffe-Brown, tambi√©n antrop√≥logo brit√°nico, retomar√≠a algunas de las propuestas de Malinowski, y muy especialmente las que se refer√≠an a la funci√≥n social. Radcliffe-Brown rechazaba que el campo de an√°lisis de la antropolog√≠a fuera la cultura, m√°s bien se encargaba del estudio de la estructura social, un entramado de relaciones entre las personas de un grupo. Sin embargo, tambi√©n analiz√≥ aquellas categor√≠as que hab√≠an sido descritas con anterioridad por Malinowski y Tylor, siguiendo siempre el principio del an√°lisis cient√≠fico de la sociedad. En su libro Estructura y funci√≥n en la sociedad primitiva (1975) Radcliffe-Brown establece que la funci√≥n m√°s importante de las creencias y pr√°cticas sociales es la del mantenimiento del orden social, el equilibrio en las relaciones y la trascendencia del grupo en el tiempo. Sus propuestas fueron retomadas m√°s tarde por muchos de sus alumnos, especialmente por Edward Evan Evans-Pritchard etn√≥grafo de los nuer y los azande, pueblos del centro de √Āfrica. En ambos trabajos etnogr√°ficos, la funci√≥n reguladora de las creencias y pr√°cticas sociales est√° presente en el an√°lisis de esas sociedades, a la primera de las cuales, Evans-Pritchard llam√≥ "anarqu√≠a ordenada".

Definiciones simbólicas

Los or√≠genes de las concepciones simb√≥licas de cultura se remontan a Leslie White, antrop√≥logo estadounidense formado en la tradici√≥n culturalista de Boas. A pesar de que en su libro La ciencia de la cultura afirma, en un principio, que √©sta es ¬ęel nombre de un tipo preciso o clase de fen√≥menos, es decir, las cosas y los sucesos que dependen del ejercicio de una habilidad mental, exclusiva de la especie humana, que hemos llamado 'simbolizante'¬Ľ, en el transcurso de su texto, White ir√° abandonando la idea de la cultura como s√≠mbolos para orientarse hacia una perspectiva ecol√≥gica.[10]

Definición estructuralista

Seg√ļn la teor√≠a estructuralista, la mente humana clasifica todos los fen√≥menos del mundo, estableciendo conjuntos clasificatorios a los que se adhieren cargas sem√°nticas (se convierten en s√≠mbolos). Por ejemplo, H√©ritier propon√≠a que un par de grupos clasificatorios universal es el que distingue hombres de mujeres, basado en las diferencias fisiol√≥gicas. Lo que cambia son las atribuciones de cada grupo: en algunas culturas, como la occidental, la mujer se encarga de criar a los ni√Īos; en otras, esta tarea corresponde a los hombres.

El estructuralismo es una corriente m√°s o menos extendida en las ciencias sociales. Sus or√≠genes se remontan a Ferdinand de Saussure, ling√ľista, quien propuso grosso modo que la lengua es un sistema de signos. Tras su conversi√≥n a la antropolog√≠a (tal como la llama en Tristes tr√≥picos), Claude L√©vi-Strauss ‚Äďinfluido por Roman Jakobson‚Äď habr√≠a de retomar este concepto para el estudio de los hechos de inter√©s antropol√≥gico, entre los que la cultura era s√≥lo uno m√°s. De acuerdo con L√©vi-Strauss, la cultura es b√°sicamente un sistema de signos[11] producidos por la actividad simb√≥lica de la mente humana (tesis que comparte con White).

En Antropolog√≠a estructural (1958) L√©vi-Strauss ir√° definiendo las relaciones que existen entre los signos y s√≠mbolos del sistema, y su funci√≥n en la sociedad, sin prestar demasiada atenci√≥n a este √ļltimo punto. En resumen, se puede decir que en la teor√≠a estructuralista, la cultura es un mensaje que puede ser decodificado tanto en sus contenidos, como en sus reglas. El mensaje de la cultura habla de la concepci√≥n del grupo social que la crea, habla de sus relaciones con internas y externas. En El pensamiento salvaje (1962), L√©vi-Strauss apunta que todos los s√≠mbolos y signos de que est√° hecha la cultura son productos de la misma capacidad simb√≥lica que poseen todas las mentes humanas. Esta capacidad, b√°sicamente consiste en la clasificaci√≥n de las cosas del mundo en grupos, a los que se atribuyen ciertas cargas sem√°nticas. No existe grupo de s√≠mbolos o signos (campo sem√°ntico) que no tenga uno complementario. Los signos y sus significados pueden ser asociados por met√°fora (como en el caso de las palabras) o metonimia (como en el caso de los emblemas de la realeza) a fen√≥menos significativos para el grupo creador del sistema cultural. Las asociaciones simb√≥licas no necesariamente son las mismas en todas las culturas. Por ejemplo, mientras en la cultura occidental, el rojo es el color del amor, en Mesoam√©rica es el de la muerte.

Seg√ļn la propuesta estructuralista, las culturas de los pueblos "primitivos" y "civilizados" est√°n hechas de la misma materia y, por tanto, los sistemas del conocimiento del mundo exterior dominantes en cada uno ‚Äďmagia en los primeros, ciencia en los segundos‚Äď no son radicalmente diferentes. Aunque son varias las distinciones que se pueden establecer entre culturas primitivas y modernas: una de las m√°s importantes es el modo en que manipulan los elementos del sistema. En tanto que la magia improvisa, la ciencia procede sobre la base del m√©todo cient√≠fico.[12] El uso del m√©todo cient√≠fico no quiere decir ‚Äďseg√ļn L√©vi-Strauss‚Äď que las culturas donde la ciencia es dominante sean superiores, o que aquellas donde la magia juega un papel fundamental sean menos rigurosas o met√≥dicas en su manera de conocer el mundo. Simplemente, son de √≠ndole distinta unas de otras, pero la posibilidad de comprensi√≥n entre ambos tipos de culturas radica b√°sicamente en una facultad universal del g√©nero humano.

En la perspectiva estructuralista, el papel de la historia en la conformación de la cultura de una sociedad no es tan importante. Lo fundamental es llegar a dilucidar las reglas que subyacen en la articulación de los símbolos en una cultura, y observar la manera en que éstos dotan de sentido la actuación de una sociedad. En varios textos, Lévi-Strauss y sus seguidores (como Edmund Leach) parecen insinuar, como Ruth Benedict, que la cultura es una suerte de patrón que pertenece a todo el grupo social pero no se encuentra en nadie en particular. Esta idea también fue retomada del concepto de lenguaje propuesto por Saussure.

Definición de la antropología simbólica

La antropolog√≠a simb√≥lica es una rama de las ciencias sociales cuyo desarrollo se relaciona con la cr√≠tica al estructuralismo l√©vi-straussiano. Uno de los principales exponentes de esta corriente es Clifford Geertz. Comparte con el estructuralismo franc√©s la tesis de la cultura como un sistema de s√≠mbolos pero, a diferencia de L√©vi-Strauss, Geertz se√Īala que no es posible para los investigadores el conocimiento de sus contenidos:

Al creer tal como Max Weber que el hombre es un animal suspendido en tramas de significación tejidas por él mismo, considero que la cultura se compone de tales tramas, y que el análisis de ésta no es, por tanto, una ciencia experimental en busca de leyes, sino una ciencia interpretativa en busca de significado.
(Geertz, 1988:)

Bajo la premisa anterior, Geertz y la mayor parte de los antrop√≥logos simb√≥licos ponen en duda la autoridad de la etnograf√≠a. Se√Īalan que a lo que pueden limitarse los antrop√≥logos es a hacer "interpretaciones plausibles" del significado de la trama simb√≥lica que es la cultura, a partir de la descripci√≥n densa de la mayor cantidad de puntos de vista que sea posible conocer respecto a un mismo suceso. En otro sentido, los simb√≥licos no creen que todos los elementos de la trama cultural posean el mismo sentido para todos los miembros de una sociedad. M√°s bien creen que pueden ser interpretados de modos diferentes, dependiendo, ya de la posici√≥n que ocupen en la estructura social, ya de condicionamientos sociales y ps√≠quicos anteriores, o bien, del mismo contexto.[13]

Definiciones marxistas

Tal como se se√Īal√≥ anteriormente, Karl Marx a pesar de la opini√≥n generalizada, puso atenci√≥n en el an√°lisis de las cuestiones culturales, espec√≠ficamente en su relaci√≥n con el resto de la estructura social. Seg√ļn la propuesta te√≥rica de Marx, el dominio de lo cultural (constituido sobre todo por la ideolog√≠a) es un reflejo de las relaciones sociales de producci√≥n, es decir, de la organizaci√≥n que adoptan los seres humanos frente a la actividad econ√≥mica. La gran aportaci√≥n del marxismo en el an√°lisis de la cultura es que √©sta es entendida como el producto de las relaciones de producci√≥n, como un fen√≥meno que no est√° desligado del modo de producci√≥n de una sociedad. Asimismo, la considera como uno de los medios por los cuales se reproducen las relaciones sociales de producci√≥n, que permiten la permanencia en el tiempo de las condiciones de desigualdad entre las clases.

En sus interpretaciones más simplistas, la definición de la ideología en Marx ha dado lugar a una tendencia a explicar las creencias y el comportamiento social en función de las relaciones que se establecen entre quienes dominan el sistema económico y sus subalternos. Sin embargo, son muchas las posturas donde la relación entre la base económica y la superestructura cultural es analizada en enfoques más amplios. Por ejemplo, Antonio Gramsci llama la atención a la hegemonía, un proceso por medio del cual, un grupo dominante se legitima ante los dominados, y estos terminan por ver natural y asumir como deseable la dominación. Louis Althusser propuso que el ámbito de la ideología (el principal componente de la cultura) es un reflejo de los intereses de la élite, y que a través de los aparatos ideológicos del Estado se reproducen en el tiempo.

As√≠ mismo, Michel Foucault ‚Äďen el conocido debate de noviembre de 1971 en Holanda con Noam Chomsky‚Äď respondiendo la pregunta de que si la sociedad capitalista era democr√°tica, adem√°s de contestar negativamente ‚Äďargumentando que una sociedad democr√°tica se basa en el efectivo ejercicio del poder por una poblaci√≥n que no est√© dividida u ordenada jer√°rquicamente en clases‚Äď sostiene que, de manera general, todos los sistemas de ense√Īanza ‚Äďlos cuales aparecen simplemente como transmisores de conocimientos aparentemente neutrales‚Äď, est√°n hechos para mantener a cierta clase social en el poder, y excluir de los instrumentos de poder a otras clases sociales.

Definición neoevolucionista o ecofuncionalista

Plataforma petrolera en el Mar del Norte. White propon√≠a que la energ√≠a de que dispusiera una sociedad es la que determina en buena medida la cultura. Occidente, por ejemplo, ha modificado sus tecnolog√≠as para poder aprovechar diversas fuentes energ√©ticas a lo largo de su historia. La mayor cantidad de energ√≠a disponible ha permitido a su vez el desarrollo de nuevas tecnolog√≠as, creencias y formas de relaciones sociales. Sin embargo, como se√Īalan Rappaport y Mor√°n, es posible que la expansi√≥n en el consumo energ√©tico produzca una desadaptaci√≥n ecol√≥gica y conduzca a la civilizaci√≥n Occidental a su desaparici√≥n.

Si bien el estudio de la cultura nació como una inquietud por el cambio de las sociedades a lo largo del tiempo, el desprestigio en el que cayeron los primeros autores de la antropología fue un terreno fértil para que arraigaran en la reflexión sobre la cultura las concepciones ahistóricas. Salvo los marxistas, interesados en el proceso revolucionario hacia el socialismo, el resto de las disciplinas sociales no prestaron mayor atención al problema de la evolución cultural.

Para introducir las definiciones neoevolucionistas de cultura, es necesario recordar que los evolucionistas sociales de finales del siglo XIX (representados, entre otros, por Tylor), pensaban que las sociedades "primitivas" de su √©poca eran residuos de antiguas formas culturales, por las que necesariamente habr√≠a pasado la civilizaci√≥n de Occidente antes de llegar a ser lo que era en ese momento. Como se indic√≥ antes, Boas y sus disc√≠pulos echaron por tierra estos argumentos, se√Īalando que nada probaba la veracidad de estas suposiciones. Sin embargo, en Estados Unidos, hacia la d√©cada de 1940 tuvo lugar un nuevo viraje del enfoque temporal de la antropolog√≠a. √Čste nuevo rumbo es el neoevolucionista, interesado entre otras cosas, por el cambio socio-cultural y las relaciones entre cultura y medio ambiente.

White y Steward

Seg√ļn el neoevolucionismo, la cultura es el producto de las relaciones hist√≥ricas entre un grupo humano y su medio ambiente. De esta manera se pueden resumir las definiciones de cultura propuestas por Leslie White (1992) y Julian Steward (1992), quienes encabezaron la corriente neoevolucionista en su nacimiento.[14] El √©nfasis de la nueva corriente antropol√≥gica se movi√≥ del funcionamiento de la cultura a su car√°cter din√°mico. este cambio de paradigma representa una clara oposici√≥n al funcionalismo estructuralista, interesado en el funcionamiento actual de la sociedad; y el culturalismo, que aplazaba el an√°lisis hist√≥rico para un momento en que los datos etnogr√°ficos lo permitieran.

Tanto Steward como White concuerdan en que la cultura es sólo uno de los ámbitos de la vida social. Para White, la cultura no es un fenómeno que deba entenderse en sus propios términos, como proponían los culturalistas. El aprovechamiento energético es el motor de las transformaciones culturales: estimula la transformación de la tecnología disponible, tendiendo siempre a mejorar. Así, la cultura está determinada por la forma en la que el grupo humano aprovecha su entorno. Este aprovechamiento se traduce a su vez en energía. El desarrollo de la cultura de un grupo es proporcional la cantidad de energía que la tecnología disponible le permite aprovechar. La tecnología determina las relaciones sociales y esencialmente la división del trabajo como una prístina forma de organización. A su vez, la estructura social y la división del trabajo se reflejan en el sistema de creencias del grupo, que formula conceptos que le permiten comprender el entorno que le rodea. Una modificación en la tecnología y la cantidad de energía aprovechada se traduce, por tanto, en modificaciones en todo el conjunto.

Steward, por su parte, retomaba de Kroeber la concepci√≥n de la cultura como un hecho que se encontraba por encima y fuera de la naturaleza. Sin embargo, Steward sosten√≠a que hab√≠a un di√°logo entre ambos dominios. Opinaba que la cultura es un fen√≥meno o capacidad del ser humano que le permite adaptarse a su medio biol√≥gico. Uno de los principales conceptos en su obra es el de evoluci√≥n. Steward planteaba que la cultura sigue un proceso de evoluci√≥n multilineal (es decir, no todas las culturas pasan de un estado salvaje a la barbarie, y de ah√≠ a la civilizaci√≥n), y que este proceso se basa en el desarrollo de tipos culturales derivados de las adaptaciones culturales al medio f√≠sico de una sociedad. Steward introduce en las ciencias sociales el t√©rmino de ecolog√≠a, se√Īalando con √©l: el an√°lisis de las relaciones existentes entre todos los organismos que comparten un mismo nicho ecol√≥gico.

Evolución cultural

Había por lo menos una gran distancia conceptual entre la propuesta de White y de Steward. El primero se inclinaba por el estudio de la cultura como fenómeno total, en tanto que el segundo se mantenía más proclive al relativismo. Por ello, entre las limitaciones que tuvieron que superar sus sucesores estuvo la de concatenar ambas posturas, para unificar la teoría de los estudios de la ecología cultural. De esta suerte, Marshall Sahlins propuso que la evolución cultural sigue dos direcciones. Por un lado, crea diversidad "a través de una modificación de adaptación: las nuevas formas se diferencian de las viejas. Por otra parte, la evolución genera progreso: las formas superiores surgen de las inferiores y las sobrepasan".[15]

La idea de que la cultura se transforma siguiendo dos líneas simultáneas fue desarrollada por Darcy Ribeiro, que introdujo el concepto de proceso civilizatorio[16] para comprender las transformaciones de la cultura.

Con el tiempo, el neoevolucionismo sirvi√≥ como una de las principales bisagras entre las ciencias sociales y las ciencias naturales, especialmente como puente con la biolog√≠a y la ecolog√≠a. De hecho, su propia vocaci√≥n como enfoque hol√≠stico le ha convertido en una de las corrientes m√°s interdisciplinarias de las disciplinas que estudian la humanidad. A partir de la d√©cada de 1960, la ecolog√≠a entr√≥ en una relaci√≥n muy estrecha con los estudios culturales de corte evolutivo. Los bi√≥logos hab√≠an descubierto que los seres humanos no son los √ļnicos animales que poseen cultura: se hab√≠an encontrado indicios de ella entre algunos insectos, pero especialmente entre los primates. Roy Rappaport introdujo en la discusi√≥n de lo social la idea de que la cultura forma parte de la misma biolog√≠a del ser humano, y que la evoluci√≥n misma del ser humano se debe a la presencia de la cultura. Se√Īalaba que:

...superorgánica o no, se debe tener presente que la cultura en sí pertenece a la naturaleza. Emergió en el curso de la evolución mediante procesos de selección natural diferentes sólo en parte de aquellos que produjeron los tentáculos del pulpo […] Aunque la cultura está altamente desarrollada en los seres humanos, estudios etológicos recientes han indicado alguna capacidad simbólica entre otros animales. […] Aunque las culturas pueden imponerse a los sistemas ecológicos, hay límites para esas imposiciones, ya que las culturas y sus componentes están sujetos a su vez a procesos selectivos.
(Rappaport, 1998: 273-274)

Los nuevos descubrimientos en la etolog√≠a (ciencia que estudia el comportamiento de los animales) animaron a muchos bi√≥logos a intervenir en el debate sociol√≥gico de la cultura. Algunos de ellos buscaban establecer relaciones entre la cultura humana y las formas primitivas de cultura observadas, por ejemplo, entre los macacos de Jap√≥n. Uno de los ejemplos m√°s conocidos es el de Sherwood Washburn, profesor de antropolog√≠a de la Universidad de California. Al frente de un equipo multidisciplinario, emprendi√≥ la tarea de buscar cu√°les eran los or√≠genes de la cultura humana. Como primera parte de su proyecto, analiz√≥ el comportamiento social de los primates superiores. En segundo lugar, suponiendo que los bosquimanos !kung eran los √ļltimos reductos de las formas m√°s primitivas de cultura humana, procedi√≥ al estudio de su cultura. La tercera etapa del programa de Washburn (en el que colaboraron Richard Lee e Irven de Vore, y que se prolong√≥ durante la primera mitad de los a√Īos sesenta) fue proceder a la comparaci√≥n de los resultados de ambas investigaciones, y especul√≥ sobre esta base acerca de la importancia de la cacer√≠a en la construcci√≥n de la sociedad y la cultura.

Esta hipótesis fue presentada en un congreso llamado Man, the Hunter, realizado en la Universidad de Chicago en 1966. Fuera porque la investigación se apoyaba en premisas sobre la evolución cultural que fueron desechadas desde los tiempos de Boas, o porque era una tesis que negaba la importancia de la mujer en la construcción de la cultura, la tesis de Washburn, Lee y De Vore no fue bien recibida.[17]

Esta definici√≥n, atiende a la caracter√≠stica principal de la cultura, que es una obra estrictamente de creaci√≥n humana, a diferencia de los procesos que realiza la naturaleza, por ejemplo, el movimiento de la tierra, las estaciones del a√Īo, los ritos de apareamiento de las especies, las mareas e incluso la conducta de las abejas que hacen sus panales, elaboran miel, se orientan para encontrar el camino de regreso pero, que a pesar de eso, no constituyen una cultura, pues todas las abejas del mundo hacen exactamente lo mismo, de manera mec√°nica, y no pueden cambiar nada. Exactamente lo contrario ocurren en el caso de las obras, ideas y actos humanos, ya que estos transforman o se agregan a la naturaleza, por ejemplo, el dise√Īo de una casa, la receta de un dulce de miel o de chocolate, la elaboraci√≥n de un plano, la simple idea de las relaciones matem√°ticas, son cultura y sin la creaci√≥n humana no existir√≠an por obra de la naturaleza.

Marvin Harris y el materialismo cultural

Dentro del tipo de ideas introducidas por Steward, cabe se√Īalar el materialismo cultural propugnado por Marvin Harris y otros antrop√≥logos estadounidenses. Esta corriente puede ser asimilada a una forma de ecofuncionalismo en el que se encajan ciertas divisiones introducidas por Marx. Para el materialismo cultural, entender la evoluci√≥n cultural y la configuraci√≥n de las sociedades depende b√°sicamente de condiciones materiales, tecnol√≥gicas e infraestructurales. El materialismo cultural establece una triple divisi√≥n entre grupos de conceptos que atiende a su relaci√≥n causal. Esos grupos se llaman: infraestructura (modo de producci√≥n, tecnolog√≠a, condiciones geogr√°ficas,...), estructura (modo de organizaci√≥n social, estructura jer√°rquica,...) y supraestructura (valores religiosos y morales, creaciones art√≠sticas, leyes,...)

El concepto científico de cultura

El concepto cient√≠fico de cultura hizo uso desde el principio de ideas de la teor√≠a de la informaci√≥n, de la noci√≥n de meme introducida por Richard Dawkins, de los m√©todos matem√°ticos desarrolladas en la gen√©tica de poblaciones por autores como Luigi Luca Cavalli-Sforza y de los avances en la compresi√≥n del cerebro y del aprendizaje. Diversos antrop√≥logos, como William Durham, y fil√≥sofos, como Daniel Dennett y Jes√ļs Moster√≠n, han contribuido decisivamente al desarrollo de la concepci√≥n cient√≠fica de la cultura. Moster√≠n define la cultura como la informaci√≥n transmitida por aprendizaje social entre animales de la misma especie. Como tal, se contrapone a la naturaleza, es decir, a la informaci√≥n transmitida gen√©ticamente. Si los memes son las unidades o trozos elementales de informaci√≥n adquirida, la cultura actual de un individuo en un momento determinado ser√≠a el conjunto de los memes presentes en el cerebro de ese individuo en ese momento. A su vez, la noci√≥n vaga de cultura de un grupo social es analizada por Moster√≠n en varias nociones precisas distintas, definidas todas ellas en funci√≥n de los memes presentes en los cerebros de los miembros del grupo.[18]

Industria cultural

Es la cultura que está, como un mercado, sujeta a las leyes de la oferta y la demanda de la economía capitalista.

Socialización de la cultura

La importante aportación de la psicología humanista de, por ejemplo, Erik Erikson con una teoría psicosocial para explicar los componentes socioculturales del desarrollo personal.

  • Cada miembro de la especie podr√≠a acceder a ella desde una fuente com√ļn, sin limitarse, ejemplo de ello: el conocimiento transmitido por los padres.
  • Debe poder ser incrementada en las ulteriores generaciones.
  • Ha de resultar universalmente compartible por todos aquellos que poseen un lenguaje racional y significativo.

As√≠, el ser humano tiene la facultad de ense√Īar al animal, desde el momento en que es capaz de entender su rudimentario aparato de gestos y sonidos, llevando a cabo nuevos actos de comunicaci√≥n; pero los animales no pueden hacer algo parecido con nosotros. De ellos podemos aprender por la observaci√≥n, como objetos, pero no mediante el intercambio cultural, es decir, como sujetos.

Clasificación

La cultura se clasifica, respecto a sus definiciones, de la siguiente manera:

  • T√≥pica: La cultura consiste en una lista de t√≥picos o categor√≠as, tales como organizaci√≥n social, religi√≥n o econom√≠a.
  • Hist√≥rica: La cultura es la herencia social, es la manera que los seres humanos solucionan problemas de adaptaci√≥n al ambiente o a la vida en com√ļn.
  • Mental: La cultura es un complejo de ideas, o los h√°bitos aprendidos, que inhiben impulsos y distinguen a las personas de los dem√°s.
  • Estructural: La cultura consiste en ideas, s√≠mbolos o comportamientos, modelados o pautados e inter-relacionados.
  • Simb√≥lica: La cultura se basa en los significados arbitrariamente asignados que son compartidos por una sociedad.

La cultura puede también ser clasificada del siguiente modo:

Seg√ļn su extensi√≥n
  • Universal: cuando es tomada desde el punto de vista de una abstracci√≥n a partir de los rasgos que son comunes en las sociedades del mundo. Por ej., el saludo.
  • Total: conformada por la suma de todos los rasgos particulares a una misma sociedad.
  • Particular: igual a la subcultura; conjunto de pautas compartidas por un grupo que se integra a la cultura general y que a su vez se diferencia de ellas. Ej.: las diferentes culturas en un mismo pa√≠s.
Seg√ļn su desarrollo
  • Primitiva: aquella cultura que mantiene rasgos precarios de desarrollo t√©cnico y que por ser conservadora no tiende a la innovaci√≥n.
  • Civilizada: cultura que se actualiza produciendo nuevos elementos que le permitan el desarrollo a la sociedad.
  • Analfabeta o pre-alfabeta: se maneja con lenguaje oral y no ha incorporado la escritura ni siquiera parcialmente.
  • Alfabeta: cultura que ya ha incorporado el lenguaje tanto escrito como oral.
Seg√ļn su car√°cter dominante
  • Sensista: cultura que se manifiesta exclusivamente por los sentidos y es conocida a partir de los mismos.
  • Racional: cultura donde impera la raz√≥n y es conocido a trav√©s de sus productos tangibles.
  • Ideal: se construye por la combinaci√≥n de la sensista y la racional
Seg√ļn su direcci√≥n
  • Posfigurativa: aquella cultura que mira al pasado para repetirlo en el presente. Cultura tomada de nuestros mayores sin variaciones. Es generacional y se da particularmente en pueblos primitivos.
  • Configurativa: la cultura cuyo modelo no es el pasado, sino la conducta de los contempor√°neos. Los individuos imitan modos de comportamiento de sus pares y recrean los propios.
  • Prefigurativa: aquella cultura innovadora que se proyecta con pautas y comportamientos nuevos y que son v√°lidos para una nueva generaci√≥n y que no toman como gu√≠a el modelo de los padres a seguir pero si como referentes.

Elementos de la cultura

La cultura forma todo lo que implica transformación y seguir un modelo de vida. Los elementos de la cultura se dividen en:

  • Concretos o materiales: fiestas, alimentos, ropa (moda), arte plasmado, construcciones arquitect√≥nicas, instrumentos de trabajo (herramientas), monumentos representativos hist√≥ricos.
  • Simb√≥licos o espirituales: creencias (filosof√≠a, espiritualidad/religi√≥n), valores (criterio de juicio moral y/o √©tica), actos humanitarios, normas y sanciones (jur√≠dicas, morales, convencionalismos sociales), organizaci√≥n social y sistemas pol√≠ticos, s√≠mbolos (representaciones de creencias y valores), arte (apreciaci√≥n), lenguaje (un sistema de comunicaci√≥n simb√≥lica), tecnolog√≠a y ciencia.
  • Pol√≠ticos y sociales. Seg√ļn su contexto se reconocen elementos constituvos de una cultura en t√©rminos "vivos" como lo son Memoria, Cosmogon√≠a, Identidad, Utop√≠a, Acci√≥n y Expresi√≥n. Son tambi√©n concebidos por los defensores de estas tesis como "campos de trabajo" en las culturas vivas.

Dentro de toda cultura hay dos elementos a tener en cuenta:

  • Rasgos culturales: porci√≥n m√°s peque√Īa y significativa de la cultura, que da el perfil de una sociedad. Todos los rasgos se transmiten siempre al interior del grupo y cobran fuerza para luego ser exteriorizados.
  • Complejos culturales: contienen en si los rasgos culturales en la sociedad.

Cambios culturales

Los cambios culturales: son los cambios a lo largo del tiempo de todos o algunos de los elementos culturales de una sociedad (o una parte de la misma).

  • Enculturaci√≥n: es el proceso en el que el individuo se culturiza, es decir, el proceso en el que el ser humano, desde que es ni√Īo o ni√Īa, se culturiza. Este proceso es parte de la cultura, y como la cultura cambia constantemente, tambi√©n lo hacen la forma y los medios con los que se culturaliza.
  • Aculturaci√≥n: se da normalmente en momento de conquista o de invasi√≥n. Es normalmente de manera forzosa e impuesta, como la conquista de Am√©rica, la invasi√≥n de Iraq. Ejemplos de resultados de este fen√≥meno: comida (potaje, pozole), huipil. El fen√≥meno contrario recibe el nombre de deculturaci√≥n, y consiste en la p√©rdida de caracter√≠sticas culturales propias a causa de la incorporaci√≥n de otras for√°neas.
  • Transculturaci√≥n: La transculturaci√≥n es un fen√≥meno que ocurre cuando un grupo social recibe y adopta las formas culturales que provienen de otro grupo.
  • Inculturaci√≥n: se da cuando la persona se integra a otras culturas, las acepta y dialoga con la gente de esa determinada cultura.

La cultura esta basada en todos nosotros

Cultura en animales no-humanos

Algunos autores afirman que los animales de otras especies act√ļan por instinto y conductas no variables, por lo cual no podemos hablar de conductas culturales fuera de la especie animal homo sapiens.

Por el contrario, otros autores afirman que existen animales de otras especies que también tienen conductas culturales. Jane Goodall fue el primer humano en descubrir una cultura no-humana, la cultura de los chimpancés.[19]

El filósofo Jesus Mosterín explica uno de los elementos de la cultura de los chimpancés:

¬ęLa cultura no es un fen√≥meno exclusivamente humano, sino que est√° bien documentada en muchas especies de animales superiores no humanos. Y el criterio para decidir hasta qu√© punto cierta pauta de comportamiento es natural o cultural no tiene nada que ver con el nivel de complejidad o de importancia de dicha conducta, sino s√≥lo con el modo como se trasmite la informaci√≥n pertinente a su ejecuci√≥n. [‚Ķ] Los chimpanc√©s son animales muy culturales. Aprenden a distinguir cientos de plantas y sustancias, y a conocer sus funciones alimentarias y astringentes. As√≠ logran alimentarse y contrarrestar los efectos de los par√°sitos. Tienen muy poco comportamiento instintivo o cong√©nito. No existe una 'cultura de los chimpanc√©s' com√ļn a la especie. Cada grupo tiene sus propias tradiciones sociales, venatorias, alimentarias, sexuales, instrumentales, etc. [‚Ķ] La cultura es tan importante para los chimpanc√©s, que todos los intentos de reintroducir en la selva a los chimpanc√©s criados en cautividad fracasan lamentablemente. Los chimpanc√©s no sobreviven. Les falta la cultura. No saben qu√© comer, c√≥mo actuar, c√≥mo interaccionar con los chimpanc√©s silvestres, que los atacan y matan. Ni siquiera saben c√≥mo hacer cada noche su alto nido-cama para dormir sin peligro en la copa de un √°rbol. Durante los cinco a√Īos que el peque√Īo chimpanc√© duerme con su madre tiene unas 2.000 oportunidades de observar c√≥mo se hace el nido-cama. Los chimpanc√©s hembras separados de su grupo y criados con biber√≥n en el zoo ni siquiera saben c√≥mo cuidar a sus propias cr√≠as, aunque lo aprenden si ven pel√≠culas o v√≠deos de otros chimpanc√©s criando.¬Ľ.
Jes√ļs Moster√≠n. ¬°Vivan los animales! Madrid: Debate, 1998. (P√°gs. 146-7, 151-2)[20]

Véase también

Teorías sobre la cultura

Otras cuestiones culturales

Notas

  1. ‚ÜĎ Hecho que llev√≥ incluso a proponer la superioridad de la cultura alemana, que en ciertas malas interpretaciones, dio origen al nazismo.
  2. ‚ÜĎ Ernest Renan, en una conferencia dictada en La Sorbona, dijo: "Antes que la cultura francesa, la cultura alemana, la cultura italiana, existe la "cultura humana". (Cuche, 1999: 17).
  3. ‚ÜĎ La estructura social est√° constituida por las relaciones entre los agentes sociales. Dichas relaciones son de subordinaci√≥n o de reciprocidad, y en la perspectiva estructuralista de las ciencias sociales, son la base de la sociedad
  4. ‚ÜĎ El momento hist√≥rico es el del expansionismo imperialista de las potencias occidentales, particularmente Gran Breta√Īa y Francia. Estados Unidos, por su parte, se encontraba en una situaci√≥n de choque entre las tribus ind√≠genas y la sociedad criolla dominante.
  5. ‚ÜĎ A la que consideraba igual a la cultura, seg√ļn su definici√≥n, en oposici√≥n a la definici√≥n cl√°sica.
  6. ‚ÜĎ V√©ase el art√≠culo sobre los "Per√≠odos √©tnicos", en Morgan, 1990.
  7. ‚ÜĎ En ese sentido es importante se√Īalar el inter√©s de esta corriente en la recolecci√≥n de datos sobre las culturas ind√≠genas de Estados Unidos, que se encontraban en proceso de extinci√≥n. Quiz√° uno de los casos m√°s conocidos es el de Alfred Kroeber, etn√≥grafo de los californianos, cuya relaci√≥n con Ishi (√ļltimo miembro de la tribu yahi) sirvi√≥ como base para un guion cinematogr√°fico.
  8. ‚ÜĎ Es muy conocida en antropolog√≠a la met√°fora de Ruth Benedict sobre la cultura, empleando una imagen recogida de una leyenda ind√≠gena. El pasaje en cuesti√≥n, que aparece en Patterns of culture, dice: "'En el principio', dijo [Ram√≥n, un jefe de la tribu de los indios cavadores], ‚ÄėDios dio a cada pueblo una vasija, una vasija de barro, y de esta vasija beb√≠an su vida... Todos abrevaban en el agua, pero sus vasijas eran diferentes. Ahora, nuestra vasija est√° rota [la de los indios cavadores]. Se ha marchado lejos' [...] Hubo otras vasijas de vida que se fueron, y acaso ellas conten√≠an el mismo agua, pero la p√©rdida era irreparable. No se trataba solamente de un problema de reparaci√≥n de la vasija con un a√Īadido por aqu√≠, cortando algo por all√°. El modelado era fundamental, en cierto modo era toda la pieza y constituye una suerte de matriz que da sentido a la actuaci√≥n de los individuos en una sociedad." La propuesta de Benedict ha sido duramente criticada, sobre todo por las corrientes posmodernistas.
  9. ‚ÜĎ Superorg√°nico significa algo que est√° fuera y por encima de la naturaleza. En ese sentido, la definici√≥n de cultura de Kroeber lo aproxima con la de los ilustrados.
  10. ‚ÜĎ Thompson, 2002: 195.
  11. ‚ÜĎ Y en el uso de signo y s√≠mbolo en franc√©s hay que tener cuidado, porque aunque tiene el mismo significado que en espa√Īol, en ingl√©s (la lengua en que est√° escrita buena parte de la teor√≠a simb√≥lica de la antropolog√≠a) los t√©rminos tienen connotaciones inversas.
  12. ‚ÜĎ L√©vi-Strauss, 2002: cap. 1.
  13. ‚ÜĎ Sperber, 1996: cap. 2 y 3.
  14. ‚ÜĎ Aunque ninguno de ellos se proclamaba a s√≠ mismo neoevolucionista. White se consideraba continuador de la perspectiva de Morgan y otros antrop√≥logos evolucionistas del siglo XIX; los mismos contra los que se lanzaron Boas y sus alumnos. Steward, por su parte, se consideraba ec√≥logo cultural. Sin embargo, al pasar el tiempo, fueron clasificados como neoevolucionistas, puesto que sus propuestas son una reformulaci√≥n del evolucionismo social.
  15. ‚ÜĎ Sahlins, 1992: 371.
  16. ‚ÜĎ A grandes rasgos, √©ste se puede resumir como la reformulaci√≥n de las formas culturales y de organizaci√≥n social, derivadas de los cambios en el sistema tecnol√≥gico. Los cambios en el sistema tecnol√≥gico a su vez son influidos por el sistema de creencias y de relaciones sociales preexistentes, de tal suerte que las innovaciones no simpre afectan grandemente en la evoluci√≥n cultural si una sociedad no esta preparada para ello. El proceso civilizatorio est√° constituido por estas innovaciones pr√≠stinas o adoptadas, que tienden a difundirse en el √°rea de las sociedades que est√°n en contacto unas con otras.
  17. ‚ÜĎ Una interesante rese√Īa de la investigaci√≥n de estos tres antrop√≥logos y su equipo puede encontrarse en Kuper, 1996: cap. 3.
  18. ‚ÜĎ Jes√ļs Moster√≠n (1993), cap√≠tulo 5, y Jes√ļs Moster√≠n (2009), cap√≠tulo 9.
  19. ‚ÜĎ http://www.youtube.com/v/bjtqmYt4dJg?fs=1&hl=es_ES&rel=0&color1=0x234900&color2=0x4e9e00&border=1
  20. ‚ÜĎ http://www.xtec.es/~lvallmaj/biblio/mostani2.htm

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Enlaces externos


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Sinónimos:

Antónimos:

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  • culturńÉ ‚ÄĒ CULT√öRńā, culturi, s.f. 1. Totalitatea valorilor materiale Ňüi spirituale create de omenire Ňüi a instituŇ£iilor necesare pentru comunicarea acestor valori. ‚ô¶ Faptul de a poseda cunoŇütinŇ£e variate √ģn diverse domenii; totalitatea acestor cunoŇütinŇ£e;… ‚Ķ   Dic»õionar Rom√Ęn

  • cultura ‚ÄĒ sustantivo femenino 1. (no contable) Conjunto de conocimientos que posee una persona como consecuencia de ejercitar sus facultades intelectuales: Sus estudios universitarios le dieron una gran cultura. Adquir√≠ cultura en mis viajes. 2. Modos de… ‚Ķ   Diccionario Salamanca de la Lengua Espa√Īola

  • Cultura ‚ÄĒ Studio album by Breed 77 Released ‚Ķ   Wikipedia

  • cultura ‚ÄĒ (Del lat. cultŇęra). 1. f. cultivo. 2. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio cr√≠tico. 3. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo art√≠stico, cient√≠fico, industrial, en una √©poca,… ‚Ķ   Diccionario de la lengua espa√Īola

  • cultura ‚ÄĒ s.f. [dal lat. cultura, der. di colńēre coltivare ; nel sign. 2, per influenza del ted. Kultur¬†]. 1. [insieme delle acquisizioni intellettuali di una persona ottenute mediante lo studio e l esperienza: un uomo di grande c.¬†] ‚Ė∂‚óĬ†(fam.) bagaglio… ‚Ķ   Enciclopedia Italiana

  • -cultura ‚ÄĒ (Del lat. cultŇęra). elem. compos. Significa cultivo, crianza ‚Ķ   Diccionario de la lengua espa√Īola

  • cultura ‚ÄĒ (en psicolog√≠a) conjunto de valores, creencias, costumbres y conductas aprendidas que son compartidas por un grupo de sujetos que interact√ļan. Diccionario Mosby Medicina, Enfermer√≠a y Ciencias de la Salud, Ediciones Hancourt, S.A. 1999 ‚Ķ   Diccionario m√©dico

  • cultura ‚ÄĒ s. f. 1.¬†Ato, arte, modo de cultivar. 2.¬†Lavoura. 3.¬†Conjunto das opera√ß√Ķes necess√°rias para que a terra produza. 4.¬†Vegetal cultivado. 5.¬†Meio de conservar, aumentar e utilizar certos produtos naturais. 6.¬† [Figurado] Aplica√ß√£o do esp√≠rito a… ‚Ķ   Dicion√°rio da L√≠ngua Portuguesa

  • Cultura ‚ÄĒ (Del lat. cultura.) ‚Ėļ sustantivo femenino 1 ANTROPOLOG√ćA Conjunto de conocimientos y actividades cient√≠ficas, industriales y art√≠sticas de un pueblo, pa√≠s o una √©poca, considerados globalmente o en cada una de las materias: ‚Ė† es un especialista… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • cultura ‚ÄĒ 1cul¬∑t√Ļ¬∑ra s.f. FO 1. complesso delle conoscenze intellettuali e delle nozioni che contribuisce alla formazione della personalit√†; educazione, istruzione: farsi, formarsi una cultura; avere una buona cultura; una persona di grande, media, scarsa… ‚Ķ   Dizionario italiano


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