Varanus komodoensis

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Varanus komodoensis
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Dragón de Komodo
Varanus komodoensis1.jpg
Dragón de Komodo
Estado de conservación
Vulnerable (VU)
Vulnerable (UICN)[1]
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Subclase: Diapsida
Orden: Squamata
Suborden: Lacertilia
Infraorden: Platynota
Familia: Varanidae
Género: Varanus
Especie: V. komodoensis
Nombre binomial
Varanus komodoensis
Ouwens, 1912[2]
Distribución
√Ārea de distribuci√≥n.
√Ārea de distribuci√≥n.

El drag√≥n de Komodo (Varanus komodoensis) tambi√©n llamado monstruo de Komodo y varano de Komodo, es una especie de saur√≥psido de la familia de los var√°nidos, end√©mico de algunas islas de Indonesia central.[3] Es el lagarto de mayor tama√Īo del mundo, con una longitud media de dos a tres metros y un peso de unos 70 kg.[4] A consecuencia de su tama√Īo, son los superpredadores de los ecosistemas en los que viven.[5] A pesar de que estos lagartos se alimentan principalmente de carro√Īa, tambi√©n cazan y tienden emboscadas a sus presas, que incluyen invertebrados, aves y mam√≠feros.

La primera vez que cient√≠ficos occidentales estudiaron los dragones de Komodo fue en 1910. Su excepcional tama√Īo y su reputaci√≥n de animal temible los convierte en uno de los animales m√°s populares de los zool√≥gicos. En estado salvaje son una especie amenazada; su √°mbito de distribuci√≥n se ha reducido debido a las actividades humanas y est√°n catalogados como vulnerables en la Lista Roja de la UICN.[1] Est√°n protegidos por la ley indonesia, y un parque nacional, el Parque Nacional de Komodo, fue fundado en 1980 para contribuir a su conservaci√≥n.

La √©poca de apareamiento comienza entre julio y agosto y la puesta de huevos en septiembre. Depositan aproximadamente veinte huevos en nidos de meg√°podos abandonados, y los incuban durante siete u ocho meses, hasta su eclosi√≥n en abril, cuando los insectos son los m√°s abundantes. Los j√≥venes son vulnerables, por lo que suelen morar en √°rboles, a salvo de depredadores y adultos can√≠bales. Tardan aproximadamente entre tres y cinco a√Īos en madurar, y pueden vivir hasta unos cincuenta a√Īos. Estos lagartos se encuentran entre los pocos vertebrados con capacidad de reproducci√≥n por partenog√©nesis, proceso por el que las hembras pueden poner huevos viables en situaciones de ausencia de machos.[6]

Los nativos de la isla de Komodo se refieren a este animal como ora, buaya darat (cocodrilo de tierra) o biawak raksasa (monitor gigante).[7] [8]

Contenido

Historia evolutiva

Su desarrollo evolutivo comenz√≥ con el g√©nero Varanus, que se origin√≥ en Asia hace aproximadamente 40 millones de a√Īos y emigr√≥ al continente australiano. Hace aproximadamente 15 millones de a√Īos, una colisi√≥n entre Australia y Asia Sudoriental permiti√≥ que los var√°nidos se trasladaran a lo que actualmente es el archipi√©lago indonesio, extendiendo su distribuci√≥n hasta el este de la isla de Timor. Se cree que el drag√≥n de Komodo se distingui√≥ de sus antepasados australianos hace 4 millones de a√Īos. Sin embargo, pruebas de f√≥siles recientes en Queensland sugieren que evolucion√≥ en Australia antes de extenderse a Indonesia.[9] La dram√°tica bajada del nivel del mar durante el √ļltimo per√≠odo glaciar descubri√≥ extensas zonas de la plataforma continental que el drag√≥n de Komodo hab√≠a colonizado, aisl√°ndolos en su √°mbito actual de distribuci√≥n cuando el nivel del mar subi√≥ de nuevo.[8]

Descripción

Aunque los machos por lo general son de mayor tama√Īo, no hay diferencias morfol√≥gicas obvias entre los sexos. Los j√≥venes son de color verde con zonas amarillas y negras y los adultos, con un tono opaco y uniforme, de color marr√≥n a rojo gris√°ceo. Sus cuerpos robustos est√°n uniformemente cubiertos de √°speras escamas.[10]

Es el lagarto de mayor tama√Īo del mundo, con una longitud media de dos a tres metros y un peso de unos 70 kg.[4] En la naturaleza, un adulto mide unos 2,5 m y pesa de media unos 70 kg,[4] aunque los espec√≠menes en cautividad a menudo pesan m√°s. El esp√©cimen salvaje m√°s grande que se ha verificado midi√≥ 3,13 metros de longitud y pes√≥ 166 kg (incluida la comida sin digerir).[8] A consecuencia de su tama√Īo, son los superpredadores de los ecosistemas en los que viven.[5]

Los dragones de Komodo poseen una larga y fuerte cola.

Su inusual tama√Īo se atribu√≠a generalmente al gigantismo insular, ya que no hay otros animales carn√≠voros que puedan ocupar el nicho ecol√≥gico de las islas en las que viven.[11] [12] Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que su gran tama√Īo se entiende mejor como un vestigio aislado de una antigua poblaci√≥n de grandes var√°nidos que viv√≠an en Indonesia y Australia, la mayor parte de los cuales, junto con otra megafauna, muri√≥ tras su contacto con los humanos modernos.[13] Se han encontrado en Australia f√≥siles muy similares a V. komodoensis de m√°s de 3,8 millones de a√Īos de antig√ľedad, y su tama√Īo permaneci√≥ estable en Flores, una de las pocas islas indonesias donde se le puede encontrar en la actualidad, desde que esta isla (junto con sus vecinas) fueron aisladas por los crecientes niveles del mar hace unos 900.000 a√Īos.[13]

Tiene una cola fuerte y musculosa tan larga como su cuerpo, y aproximadamente 60 dientes serrados, que se cambian a menudo y que pueden medir hasta 2,5 cent√≠metros de largo. Su saliva suele estar manchada de sangre, puesto que los dientes est√°n casi cubiertos de tejido gingival que se da√Īa de forma natural durante la masticaci√≥n.[14] Esto crea un cultivo ideal para las virulentas bacterias que viven en su boca.[15] Tiene una lengua larga y amarilla, marcadamente bifurcada.

Sentidos

El drag√≥n de Komodo no tiene un sentido del o√≠do particularmente agudo, a pesar de sus visibles conductos auditivos, y s√≥lo es capaz de o√≠r sonidos entre 400 y 2000 hercios.[8] [16] Es capaz de ver hasta una distancia de 300 metros, pero dado que sus retinas s√≥lo contienen conos, se cree que tiene una pobre visi√≥n nocturna. Es capaz de percibir el color, pero tiene una pobre discriminaci√≥n visual de objetos inm√≥viles.[17]

El dragón de Komodo usa su lengua para oler, detectar sabores y percibir estímulos.

Usa su lengua para oler, detectar sabores y percibir est√≠mulos, al igual que otros muchos reptiles, utilizando el √≥rgano de Jacobson y que le ayuda a orientarse en la oscuridad.[15] Con la ayuda de un viento favorable y su h√°bito de balancear a su cabeza de un lado al otro cuando andan, son capaces de descubrir carro√Īa a distancias de 4 a 9,5 km.[14] [17] Las fosas nasales de estos animales no son de gran utilidad para percibir olores, dado que carecen de diafragma.[14] [18] Tan solo cuenta con unas pocas papilas gustativas en la parte de atr√°s de la garganta.[15] Sus escamas, algunas de las cuales est√°n reforzadas con hueso, tienen placas sensoriales conectadas con nervios que facilitan su sentido del tacto. Las escamas alrededor de los o√≠dos, labios, barbilla y planta de los pies pueden tener tres o m√°s placas sensoriales.[14]

Se creía que el dragón de Komodo era sordo como consecuencia de un estudio que no mostró ninguna agitación en ejemplares salvajes en respuesta a susurros, voces elevadas o gritos. Este estudio fue cuestionado cuando una trabajadora del Zoológico de Londres entrenó a un espécimen en cautividad del parque para salir a alimentarse con el sonido de su voz, aun cuando el animal no podía verla.[19]

Ecología

Vídeo de un ejemplar en la isla de Komodo.
Tomando el sol en el Ragunan Zoo, Yakarta.

El dragón de Komodo prefiere lugares cálidos y secos, y suele vivir en prados abiertos con hierbas altas y arbustos, sabanas y zonas bajas de bosques tropicales, aunque también pueden encontrarse en otros hábitats como playas y lechos secos de los ríos. Los jóvenes son arbóreos y viven en regiones arboladas hasta los ocho meses de edad.[10]

Como animal ectotermo, es m√°s activo durante el d√≠a, aunque tambi√©n manifiesta cierta actividad nocturna. Son fundamentalmente solitarios, y s√≥lo se re√ļnen para emparejarse y comer. Son capaces de correr a gran velocidad en breves esprines de hasta 20 km/h, de zambullirse a una profundidad de 4,5 metros, y de escalar √°rboles con facilidad cuando son j√≥venes gracias a sus fuertes zarpas.[4] Son buenos nadadores, y pueden recorrer grandes distancias a nado para alcanzar islas vecinas.[15] Para cazar presas que est√°n fuera de su alcance, puede ponerse de pie sobre sus patas traseras usando la cola como apoyo.[19] A medida que el drag√≥n de Komodo madura, utiliza sus garras principalmente como arma, dado que por su gran tama√Īo se vuelven poco pr√°cticas para escalar.[14]

Para refugiarse excavan madrigueras que pueden medir entre uno y tres metros de ancho con sus potentes patas y zarpas delanteras.[20] Debido a su gran tama√Īo y a su costumbre de dormir en estas madrigueras, es capaz de conservar el calor corporal durante la noche y minimizar el tiempo que tiene que tomar el sol durante la ma√Īana.[21] Caza generalmente por la tarde, pero permanece a la sombra durante la parte m√°s calurosa del d√≠a.[22] Utilizan unos lugares especiales de reposo, habitualmente situados en cornisas con una fresca brisa marina, que est√°n marcados con excrementos y limpios de vegetaci√≥n y que tambi√©n sirven como un punto estrat√©gico desde donde emboscar ciervos.[23]

Alimentación

Los dragones de Komodo son carn√≠voros. Aunque se alimentan fundamentalmente de carro√Īa,[11] tambi√©n tienden emboscadas a presas vivas acerc√°ndose sigilosamente. Cuando una presa adecuada llega cerca de su lugar de emboscada, la ataca r√°pidamente lanz√°ndose sobre el vientre o el cuello del animal.[14] Es capaz de localizar sus presas utilizando su penetrante sentido del olfato, que puede detectar a un animal muerto o agonizante de una distancia de hasta 9,5 kil√≥metros.[14] Se han documentado casos de dragones de Komodo derribando cerdos grandes y ciervos con su fuerte cola.[24] Con las presas grandes, es frecuente que la presa sea devorada por varios dragones, o que la presa evite inicialmente ser capturada (algunos estudios indican un 30% de fracasos), pero que queda herida y sea cobrada finalmente por otro u otros dragones.[25]

Grupo alimentándose de un jabalí.
Un ejemplar joven fotografiado en la isla de Rinca aliment√°ndose de los restos de un b√ļfalo de agua.

Se alimentan arrancando grandes trozos de carne de sus presas y trag√°ndoselos enteros mientras sujetan el cad√°ver con las patas anteriores. En el caso de presas m√°s peque√Īas, de hasta el tama√Īo de una cabra, sus mand√≠bulas con articulaciones desencajables, cr√°neo flexible y est√≥mago expandible, les permite tragarse las presas enteras. La copiosa cantidad de saliva roja que producen contribuye a lubricar la comida, pero a pesar de ello trag√°rsela contin√ļa siendo un proceso largo (15-20 minutos para tragarse una cabra). Pueden intentar acelerar el proceso embistiendo el cad√°ver contra un √°rbol para forzarlo a bajar por la garganta, y a veces embisten con tanta fuerza que llegan a derribar el √°rbol.[23] Para evitar asfixiarse mientras tragan las presas, respiran utilizando un peque√Īo conducto situado debajo de la lengua que est√° conectado con los pulmones.[14] A diferencia de grandes mam√≠feros carn√≠voros, como los leones, que tienden a dejar el 25-30% de sus presas sin consumir al rechazar los intestinos, la piel, los huesos o las pezu√Īas, los dragones de Komodo comen mucho m√°s eficazmente, desechando s√≥lo aproximadamente el 12% de la presa.[8]

Despu√©s de ingerir hasta un 80% de su peso corporal en una comida,[5] se arrastra hasta un lugar soleado para acelerar la digesti√≥n, puesto que la comida podr√≠a llegar a pudrirse y envenenar al drag√≥n si permaneciera demasiado tiempo sin digerir. Debido a su lento metabolismo, los dragones grandes pueden sobrevivir con tan s√≥lo doce comidas al a√Īo.[14] Al acabar la digesti√≥n, regurgita una masa de cuernos, cabello y dientes conocida como pelota g√°strica, que est√° cubierta de una mucosidad maloliente. Tras regurgitar la pelota g√°strica, se frota la cara contra el suelo o contra arbustos para deshacerse de la mucosidad, lo que sugiere que, como en el caso de los humanos, no les gusta el olor de sus propias excreciones.[14]

Pasan el d√≠a vagando por sus zonas de residencia, que pueden tener aproximadamente 1,9 km¬≤ de superficie. No defienden estas zonas como territorios, por lo que pueden superponerse, pero si la comida se encuentra en un √°rea compartida, el drag√≥n dominante es el primero en comer. Los machos de mayor tama√Īo siempre son los primeros en comer, seguidos por los machos m√°s peque√Īos y las hembras, y finalmente los ejemplares m√°s j√≥venes que descienden de los √°rboles para comer una vez que los adultos se han marchado.[10] El macho de mayor tama√Īo hace valer su dominio y los machos m√°s peque√Īos muestran su sumisi√≥n por medio del lenguaje corporal y de silbidos sordos. Los dragones de tama√Īo similar pueden recurrir a combates entre ellos, donde los perdedores habitualmente se retiran, aunque se conocen casos en los que los vencedores los matan y se los comen.[14]

Sus excrementos son generalmente blancos, pues su estómago no puede digerir el calcio de los huesos de los animales que comen.

Su dieta es muy variada, e incluye a otros reptiles (incluidos dragones de Komodo m√°s peque√Īos), aves, roedores, serpientes, peces, cangrejos, caracoles y mam√≠feros como cabras, ciervos, jabal√≠es y hasta b√ļfalos de agua.[18] [25] Los ejemplares j√≥venes se alimentan de insectos, huevos, gecos y peque√Īos mam√≠feros.[11] [18] Se tiene constancia de que en ocasiones han desenterrado tumbas poco profundas para alimentarse de cad√°veres humanos.[19] Esta costumbre de saquear las tumbas hizo que los habitantes de la isla de Komodo las trasladaran de los suelos arenosos a otros de tipo arcilloso y que apilen piedras sobre ellas para evitar estos saqueos.[26]

Seg√ļn el fisi√≥logo evolutivo Jared Diamond, el drag√≥n de Komodo podr√≠a haber evolucionado para alimentarse del extinto elefante enano Stegodon, que en el pasado vivi√≥ en la isla de Flores.[27] Tambi√©n se les ha observado asustando intencionadamente ciervas embarazadas con la intenci√≥n de que aborten y as√≠ poder comerse los restos del feto, una t√©cnica que tambi√©n ha sido observada en grandes predadores de √Āfrica.[27]

Dado que carece de diafragma, no puede sorber el agua cuando bebe, ni puede llevarla a la boca con su fina lengua. Por ello, coge un trago de agua, levanta la cabeza y deja que el agua baje por la garganta.[14]

Saliva

Walter Auffenberg, herpet√≥logo de la Universidad de Florida, rese√Ī√≥ que el drag√≥n de Komodo ten√≠a pat√≥genos s√©pticos en su saliva, expresamente las bacterias: Escherichia coli, Staphylococcus sp., Providencia sp., Proteus morgani y P. mirabilis.[28] Auffenberg descubri√≥ que mientras estos pat√≥genos se encontraban en la boca de los ejemplares salvajes, desaparec√≠an de la de los animales cautivos, debido a una dieta m√°s limpia.[28] [29] Esto fue verificado tomando muestras mucosas de la superficie externa de la enc√≠a de la mand√≠bula superior de dos individuos reci√©n capturados.[28] [29] Muestras de saliva analizadas por investigadores en la Universidad de Texas, encontraron 29 tipos de bacterias Gram positivas y 28 Gram negativas en las bocas de dragones de Komodo salvajes, incluida Pasteurella multocida.[8] [30] El r√°pido crecimiento de estas bacterias fue constatado por el investigador Terry Fredeking: ¬ęNormalmente se necesitan aproximadamente tres d√≠as para que una muestra de P. multocida cubra una placa de Petri; la nuestra necesit√≥ ocho horas. Estuvimos muy desconcertados por la virulencia de estas cepas.¬Ľ[31] Este estudio apoya la observaci√≥n de que las heridas infligidas por el drag√≥n de Komodo a menudo est√°n asociadas con sepsis e infecciones subsecuentes en sus presas.[30]

Un dragón de Komodo durmiendo. Se pueden ver sus grandes garras curvadas, que utiliza en sus enfrentamientos y para comer.

A finales de 2005, investigadores de la Universidad de Melbourne especularon que el varano gigante australiano (Varanus giganteus), otras especies de varánidos y los agámidos podrían ser algo venenosos. Se pensaba que los mordiscos infligidos por estos reptiles eran propensos a infectarse debido a las bacterias de su boca, pero el equipo de investigación afirmó que los efectos inmediatos de sus mordeduras eran causados por un leve envenenamiento. Se estudiaron mordeduras en dedos de humanos por parte de un varano arborícola (Varanus varius), un dragón de Komodo y un varano arborícola moteado (V. scalaris), y todas causaron un efecto similar: una rápida inflamación, interrupción localizada de la coagulación de la sangre y un intenso dolor que alcanzaba hasta el codo; algunos de estos síntomas se prolongaban durante varias horas.[32]

En 2009, los mismos investigadores publicaron pruebas adicionales que demostraban que los dragones de Komodo poseen una mordedura venenosa. Las exploraciones realizadas mediante imagen por resonancia magnética de un cráneo mostraron la presencia de dos glándulas de veneno en la mandíbula inferior. Al extraer una de estas glándulas de la cabeza de un espécimen enfermo terminal en el Zoo de Singapur, comprobaron que secretó un veneno que contenía varias proteínas tóxicas diferentes. Entre las funciones conocidas de estas proteínas se incluyen la inhibición de la coagulación de la sangre, bajada de la tensión arterial, parálisis muscular e inducción a la hipotermia, lo que conduciría a una conmoción y pérdida de consciencia en las presas víctimas de su mordedura.[33] Como consecuencia de este descubrimiento, la anterior teoría que afirmaba que las bacterias eran las responsables de las muertes de sus víctimas quedó en entredicho.[34] [35]

Sin embargo, Kurt Schwenk, un bi√≥logo evolutivo de la Universidad de Connecticut considera el descubrimiento de estas gl√°ndulas intrigante, pero piensa que la mayor parte de las pruebas sobre el veneno en el estudio son ¬ęsin sentido, irrelevantes, incorrectas o falsamente enga√Īosas¬Ľ. Schwenk sostiene que, incluso si los dragones tuvieran prote√≠nas parecidas a un veneno en su boca, pueden tener un prop√≥sito distinto, y duda que el veneno sea necesario para explicar el efecto de su mordedura, pues argumenta que la conmoci√≥n y la p√©rdida de sangre son los factores primarios.[36] [37]

Reproducción

Las hembras maduran sexualmente de media en torno a los 9 a√Īos y los machos en torno a los 10 y, aunque muchos mueren a causa de los depredadores cuando son todav√≠a unas cr√≠as, si llegan a adultos pueden vivir unos 50 a√Īos.[10] [20] El apareamiento tiene lugar entre julio y agosto, y la puesta de huevos en septiembre, para evitar los calurosos meses de verano y permitir la posibilidad de un segundo acoplamiento.[10] [8] Durante este periodo, los machos combaten por las hembras y por el territorio, luchando entre ellos levant√°ndose sobre sus patas traseras, hasta que el perdedor queda sometido en el suelo. Los machos pueden vomitar o defecar mientras se preparan para la lucha.[19] El ganador del combate tocar√° con su larga lengua a la hembra para obtener informaci√≥n sobre su receptividad.[5] Las hembras son hostiles y durante las primeras fases del cortejo sexual se resisten con las zarpas y los dientes, por lo que el macho tiene que inmovilizar completamente a la hembra durante el coito para evitar resultar herido. Las demostraciones de cortejo del macho incluyen frotar el ment√≥n sobre la hembra, fuertes ara√Īazos en la espalda y lameduras.[10] [38] La copulaci√≥n tiene lugar cuando el macho inserta uno de sus hemipenes en la cloaca de la hembra.[17] Despu√©s del acoplamiento, algunos machos se quedan con la hembra durante unos d√≠as para impedir a otros machos aparearse con ella.[10] Los dragones de Komodo pueden ser mon√≥gamos y formar v√≠nculos de pareja, un comportamiento raro en los lagartos.[19]

Ejemplares jóvenes.

La hembra pone los huevos en madrigueras excavadas junto a una colina o en un nido abandonado de tal√©gala de Reinwardt (un meg√°podo), preferiblemente esto √ļltimo.[39] Pone una media de veinte huevos, de unos 37 cm de longitud, que tienen un periodo de incubaci√≥n de 7-8 meses.[19] La hembra los cubre con tierra y hojas y yace sobre los huevos para incubarlos y protegerlos hasta que eclosionen alrededor del mes de abril, a finales de la estaci√≥n lluviosa y cuando los insectos son abundantes. Salir del huevo es un esfuerzo agotador para los neonatos, que rompen el caparaz√≥n por medio de un diente de huevo que les cae poco despu√©s. Tras romper las c√°scaras, las cr√≠as pueden permanecer dentro de ellas durante algunas horas antes de empezar a salir del nido. No hay evidencias que indiquen que prestan alg√ļn tipo de cuidados paternales una vez que los huevos eclosionan.[10] Nacen completamente indefensos, y muchos de ellos son devorados por predadores.[14]

Los j√≥venes pasan la mayor parte de su primer a√Īo de vida subidos en los √°rboles, donde se encuentran relativamente seguros de depredadores, incluidos dragones adultos can√≠bales, que tienen en los ejemplares j√≥venes el 10% de su dieta.[19] Seg√ļn David Attenborough, el h√°bito del canibalismo puede ser ventajoso a la hora de mantener el gran tama√Īo de los adultos, dada la escasez de presas de tama√Īo medio en las islas.[24] Cuando los j√≥venes se acercan a un cad√°ver para alimentarse, se revuelcan en materia fecal y en restos de intestinos de animales destripados para disuadir a los adultos hambrientos.[19]

Partenogénesis

Una hembra de drag√≥n de Komodo del Zoo de Londres llamada Sungai puso una nidada de huevos a finales de 2005 a pesar de estar separada de la compa√Ī√≠a de un macho desde hac√≠a m√°s de dos a√Īos. Los cient√≠ficos asumieron inicialmente que hab√≠a sido capaz de almacenar esperma de alg√ļn encuentro anterior con alg√ļn macho, una adaptaci√≥n conocida como superfecundaci√≥n.[40] El 20 de diciembre del 2006 se inform√≥ que Flora, una dragona que viv√≠a en el Zoo de Chester (Inglaterra) se hab√≠a convertido en el segundo caso conocido de un drag√≥n de Komodo que pon√≠a huevos no fertilizados: puso 25, once de ellos viables, de los cuales eclosionaron ocho, todos machos.[6] [41] Un grupo de cient√≠ficos dirigidos por Phill Watt, de la Universidad de Liverpool, llevaron a cabo pruebas gen√©ticas sobre tres huevos que se hab√≠an malogrado despu√©s de trasladarlos a una incubadora, y comprobaron que Flora no hab√≠a tenido ning√ļn contacto f√≠sico con un drag√≥n macho. Al descubrirse esta condici√≥n de los huevos de Flora, se realizaron m√°s pruebas que demostraron que los huevos de Sungai tambi√©n hab√≠an sido producidos sin fertilizaci√≥n externa.[42]

Cría nacida por partenogénesis en el Zoo de Chester, Inglaterra.

Los dragones de Komodo tienen el sistema cromos√≥mico ZW de determinaci√≥n del sexo, a diferencia del sistema XY de los mam√≠feros. La descendencia masculina demuestra que los huevos no fertilizados de Flora eran haploides (n) y que despu√©s duplicaron sus cromosomas para hacerse diploides (2n) (por ser fertilizado por un cuerpo polar, o por duplicaci√≥n cromos√≥mica sin divisi√≥n celular), y no por la puesta de huevos diploides por fallo de una de las divisiones de reducci√≥n de meiosis de sus ovarios. Cuando una hembra (con cromosomas sexuales ZW) se reproduce de este modo, s√≥lo proporciona a su progenie un √ļnico cromosoma de cada uno de sus pares, incluido un √ļnico cromosoma sexual. Este conjunto √ļnico de cromosomas es duplicado dentro del huevo, que se desarrolla partenogen√©ticamente. Los huevos que reciben un cromosoma Z pasan a ser ZZ (machos); los que reciben un cromosoma W se convierten en WW y no llegan a desarrollarse.[43] [44]

Se ha teorizado que esta adaptaci√≥n reproductiva permitir√≠a a una √ļnica hembra entrar en un nicho ecol√≥gico aislado (como por ejemplo una isla) y producir descendencia masculina por partenog√©nesis, estableciendo as√≠ una poblaci√≥n capaz de reproducirse sexualmente (cuando la hembra se reproduce con su descendencia puede poner huevos tanto de machos como de hembras).[43] A pesar de las ventajas de esta adaptaci√≥n, se advierte a los zool√≥gicos que la partenog√©nesis puede perjudicar la diversidad gen√©tica.[6]

El 31 de enero de 2008, el Zoo del condado Sedgwick en Wichita (Kansas), Estados Unidos, se convirtió en el tercer zoológico en documentar la partenogénesis en dragones de Komodo, y el primero fuera de Inglaterra. El zoo tiene dos hembras adultas, una de las cuales puso aproximadamente 17 huevos el 19-20 de mayo de 2007. Debido a cuestiones de espacio, sólo se incubaron dos huevos, que posteriormente eclosionaron; el primero lo hizo el 31 de enero de 2008 y el segundo al día siguiente. Ambas crías fueron machos.[45] [46]

Historia

Descubrimiento por los occidentales

Antigua moneda de 50 rupias indonesias en la que aparece un dragón de Komodo.

Los dragones de Komodo fueron conocidos por primera vez por los europeos en 1910, cuando llegaron rumores de un ¬ęcocodrilo terrestre¬Ľ al teniente Steyn van Hensbroek, de la administraci√≥n colonial neerlandesa.[47] Su descubrimiento se difundi√≥ de forma generalizada despu√©s de 1912, cuando Peter Ouwens, director del Museo Zool√≥gico de Bogor (Java) public√≥ un documento sobre el tema tras recibir una fotograf√≠a y una piel enviadas por el teniente, as√≠ como dos ejemplares de un coleccionista.[2] El drag√≥n de Komodo fue uno de los alicientes de una expedici√≥n a la isla de Komodo realizada por W. Douglas Burden en 1926. Tras volver con doce ejemplares preservados y dos vivos, esta expedici√≥n fue la inspiraci√≥n de la pel√≠cula de 1933 King Kong.[48] Burden fue qui√©n acu√Ī√≥ el nombre com√ļn de la especie, ¬ędrag√≥n de Komodo¬Ľ.[22] Tres de aquellos ejemplares fueron disecados y todav√≠a est√°n expuestos en el Museo Americano de Historia Natural.[49]

Estudios

Los neerlandeses (por entonces Indonesia estaba bajo soberan√≠a holandesa), a la vista del escaso n√ļmero de ejemplares en estado salvaje, prohibieron la caza deportiva y restringieron en gran medida el n√ļmero de ejemplares que se pod√≠an capturar para estudios cient√≠ficos. Las expediciones de recogida de ejemplares se detuvieron al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, y no se reanudaron hasta las d√©cadas de 1950 y 1960, cuando los estudios se concentraron en el comportamiento alimentario del drag√≥n, su reproducci√≥n y su temperatura corporal. Tambi√©n en estos a√Īos se plane√≥ una expedici√≥n para estudiar a estos var√°nidos durante un periodo de tiempo prolongado. Esta tarea fue asignada a la familia Auffenberg, que el 1969 permaneci√≥ en la isla de Komodo durante once meses. Durante su estancia, Walter Auffenberg y su ayudante Putra Sastrawan capturaron y etiquetaron m√°s de cincuenta ejemplares.[31] La investigaci√≥n realizada por la expedici√≥n de los Auffenberg resultar√≠a muy influyente en la cr√≠a en cautividad.[3] Investigaciones posteriores han arrojado m√°s luz sobre la naturaleza del drag√≥n de Komodo, y bi√≥logos como Claudio Ciofi contin√ļan estudiando a estas criaturas.[50]

Peligro para los humanos

Aunque sean muy raros, hay constancia de ataques a humanos; el 4 de junio de 2007 un drag√≥n de Komodo atac√≥ a un ni√Īo de ocho a√Īos en la isla de Komodo; el muchacho muri√≥ poco despu√©s por la p√©rdida masiva de sangre a causa de las heridas recibidas. Era el primer ataque fatal registrado en 33 a√Īos.[51] Los nativos culparon del ataque a los ecologistas de fuera de la isla que prohibieran los sacrificios de cabras que se les ofrec√≠an a los dragones, priv√°ndoles de una fuente de alimento con la que contaban, haci√©ndolos vagar por donde viv√≠an los humanos en busca de comida. Muchos naturales de la isla de Komodo tienen la creencia de que los dragones de Komodo son realmente la reencarnaci√≥n de antiguos compa√Īeros, por lo que deber√≠an ser tratados con reverencia.[52] [53]

El 24 de marzo de 2009, dos dragones dieron muerte a un pescador en la isla de Komodo, que fue atacado cuando buscaba a√Īones en el Parque Nacional de Komodo y lo abandonaron malherido sangrando por mordeduras en sus manos, cuerpo, piernas y cuello.[54]

Conservación

Un dragón de Komodo en el Animal Kingdom de Disney World, Florida.

El dragón de Komodo figura en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN clasificado como especie vulnerable.[1] Hay aproximadamente entre 4.000 y 5.000 dragones de Komodo en estado salvaje. Las poblaciones están limitadas a las islas de Gili Motang (100), Gili Dasami (100), Rinca (1.300), Komodo (1.700) y Flores (quizás unos 2.000).[3] [55] Sin embargo, existe la preocupación de que sólo podrían quedar unas 350 hembras reproductoras.[7] En respuesta a esta preocupación, en 1980 se fundó el Parque Nacional de Komodo para proteger las poblaciones de dragones de Komodo en islas como Komodo, Rinca y Padar.[56] Posteriormente se fundaron las reservas de Wae Wuul y de Wolo Tado en la isla de Flores para contribuir en la conservación de estos grandes lagartos.[50] Hay pruebas de que los dragones se están acostumbrando a la presencia de seres humanos, dado que los turistas los alimentan a menudo con cadáveres de animales en varios puntos de alimentación.[11] [52]

La actividad volcánica, los terremotos, la pérdida de hábitat, los incendios (la población de estos reptiles en la isla de Padar fue casi destruida debido a un incendio incontrolable, y desde entonces ha desaparecido),[14] [50] la escasez de presas, el turismo y la caza furtiva han contribuido en conjunto a su actual estado de especie vulnerable. Bajo el Apéndice I del CITES (Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies de Fauna y Flora Salvaje Amenazadas), el intercambio comercial de pieles o especímenes de dragón de Komodo es ilegal.[18] [57]

El zo√≥logo y paleont√≥logo australiano Tim Flannery ha sugerido que el ecosistema australiano podr√≠a beneficiarse con la introducci√≥n de dragones de Komodo, ya que podr√≠an ocupar parcialmente el nicho ecol√≥gico que los grandes carn√≠voros dejaron vacante tras la extinci√≥n del var√°nido gigante Megalania prisca. Sin embargo, tambi√©n aboga por actuar de forma gradual y con gran precauci√≥n en estos experimentos de aclimataci√≥n, y tener especialmente en cuenta que ¬ęno deber√≠a subestimarse el problema de depredaci√≥n de los grandes var√°nidos sobre los humanos¬Ľ. Flannery pone como ejemplo la exitosa coexistencia con los cocodrilos marinos (Crocodylus porosus) como prueba de que los australianos podr√≠an adaptarse con √©xito.[58]

En cautividad

Dragones de Komodo en Zoo de Toronto (Canadá). Cuando se crían en cautividad, a menudo engordan, sobre todo en la cola, debido su alimentación regular.

Los dragones de Komodo siempre han sido grandes atracciones de los zoos, donde su tama√Īo y reputaci√≥n de animales temibles los convierten en animales muy populares. Sin embargo, son bastante raros en los parques zool√≥gicos, puesto que son vulnerables a infecciones y enfermedades parasitarias si se los captura en estado salvaje, y no se reproducen f√°cilmente.[7] En octubre de 2009, hab√≠a 13 instituciones en Europa, 36 en Norteam√©rica, 1 en Singapur y 2 en Australia que contaban con dragones de Komodo.[59]

El primer drag√≥n de Komodo fue expuesto en 1934 en el Smithsonian National Zoological Park, en Washington D. C., pero s√≥lo vivi√≥ durante dos a√Īos. Se realizaron m√°s tentativas de exponerlos, pero la longevidad de estas criaturas era muy corta, con un promedio de cinco a√Īos en este Parque Zool√≥gico Nacional. Finalmente, los estudios realizados por Walter Auffenberg, documentados en su libro The Behavioral Ecology of the Komodo Monitor (La ecolog√≠a del comportamiento del varano de Komodo), permitieron unos cuidados y reproducci√≥n m√°s exitosos de estos grandes lagartos en cautividad.[3]

Se ha observado en dragones cautivos que muchos ejemplares presentan un comportamiento relativamente d√≥cil despu√©s de poco tiempo en cautividad. Se conocen muchos casos en que los encargados del zoo han sacado a los animales de su recinto para relacionarlos con los visitantes, incluidos ni√Īos peque√Īos, sin mayores consecuencias.[60] [61] Tambi√©n parece que los dragones son capaces de reconocer a seres humanos de forma individual. Ruston Hartdegen, del Zoo de Dallas, inform√≥ que sus dragones de Komodo reaccionaban de manera diferente si ve√≠an a su cuidador habitual, a uno de menos familiar, o a uno completamente desconocido.[62]

La investigaci√≥n con dragones de Komodo en cautividad tambi√©n ha ofrecido pruebas de que toman parte en juegos. Uno de los estudios se refiere a un ejemplar que hac√≠a mover una pala que hab√≠a dejado su cuidador, aparentemente atra√≠do por el sonido de la pala rascando contra la superficie rocosa. Una dragona joven del Smithsonian National Zoological Park de Washington D. C. cog√≠a y sacud√≠a varios objetos, como estatuas, latas de bebida, anillas de pl√°stico y mantas. Tambi√©n met√≠a la cabeza dentro de cajas, zapatos y otros objetos. No confund√≠a estos objetos con comida, puesto que s√≥lo se los tragaba si estaban cubiertos con sangre de rata. Este juego social ha llevado a una sorprendente comparaci√≥n con los juegos de los mam√≠feros.[5] Otro caso documentado de juego en los dragones de Komodo viene de la Universidad de Tennessee, donde una joven dragona llamada Kraken interactuaba con anillas de pl√°stico, un zapato, un cubo y una lata, d√°ndoles golpes con el hocico y movi√©ndolos de un lado a otro con la boca. Trataba estos objetos de manera diferente que la comida, lo que llev√≥ al investigador Gordon Burghardt a concluir que esto desmiente la visi√≥n de que el juego con objetos es un ¬ęcomportamiento predador motivado por el alimento¬Ľ. Kraken fue el primer drag√≥n de Komodo nacido en cautividad fuera de Indonesia, el 13 de septiembre de 1992.[8] [63]

Sin embargo, incluso dragones aparentemente d√≥ciles pueden volverse agresivos de manera impredecible, especialmente cuando alguien desconocido invade su territorio. En junio de 2001, un drag√≥n de Komodo hiri√≥ gravemente a un hombre cuando accedi√≥ al interior de su recinto del Zoo de Los √Āngeles, invitado por el cuidador del animal; recibi√≥ un mordisco en su pie desnudo, puesto que el cuidador le hab√≠a dicho que se sacara los zapatos blancos que llevaba, que podr√≠an haber excitado al drag√≥n.[64] [65] Aunque consigui√≥ escapar del animal, fue necesario volver a unirle quir√ļrgicamente varios tendones del pie.[66]

Véase también

Referencias

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Enlaces externos


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  • Varanus komodoensis ‚ÄĒ noun the largest lizard in the world (10 feet); found on Indonesian islands ‚ÄĘ Syn: ‚ÜĎKomodo dragon, ‚ÜĎKomodo lizard, ‚ÜĎdragon lizard, ‚ÜĎgiant lizard ‚ÄĘ Hypernyms: ‚ÜĎmonitor, ‚ÜĎmonitor lizard, ‚ÜĎvaran ‚Ķ   Useful english dictionary

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  • Varanus salvator ‚ÄĒ Bindenwaran Bindenwaran (Varanus salvator) Systematik Reihe: Landwirbeltiere (Tetrapoda) ‚Ķ   Deutsch Wikipedia

  • Varanus ‚ÄĒ ¬†¬†¬†¬†¬†¬†sole genus of the lizard family Varanidae, and composed of the monitor lizards (see monitor lizard (monitor)); one of the Varanidae is Varanus komodoensis, the Komodo dragon (q.v.). * * * ‚Ķ   Universalium


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