El bosque de los pigmeos

ÔĽŅ
El bosque de los pigmeos

El bosque de los pigmeos

El bosque de los pigmeos es una novela escrita por Isabel Allende y tiene dedicatoria al hermano Fernando de la Fuente, quien es misionero en √Āfrica y su esp√≠rito hace animar esta historia. Esta novela cierra la trilog√≠a Las memorias del √Āguila y el Jaguar.

Argumento

Alexander Cold y Nadia Santos se enCuentRan En eSte momento, en otra de sus aventuras, aunque en esta oCasi√≥n, Ellos, la abuela (que se llama Kate Cold) de Alex y el resto de la compaN√≠a de InTErnational Geographic tienen su destino en √Āfrica Ecuatorial con la intenci√≥n de hacer un safari en elefante, pero, desde el momento en que una sacerdotisa vud√ļ les previene de un Posible y tr√°gico final, se complican las cosas. DespU√©s de ese aConteCImiento, Alex y Nadia deciden ir a la zona de acampada, dado que el d√≠a siguiente les tocar√≠a salir en el safari previsto, y tendr√≠an que preparar sus pertenencias para el viaje. Al d√≠a siguiente, Alex, Nadia, Kate y todos los del grupo International Geographic menos Timothy Bruce, que hab√≠a sido mordido por un mandril, estaban listos para el safari y Angie, propietaria de una avioneta les acompa√Ī√≥ como gu√≠a en el trayecto del viaje. Antes de la mitad del trayecto, el grupo se encuentra con un misionero cuyo destino es una aldea llamada Ngoub√©, porque busca a unos misioneros amigos suyos que hab√≠an desaparecido, cuando ten√≠an esa aldea como destino. Kate Cold, decidi√≥ que adem√°s del safari, pod√≠a ser interesante ayudar a hacer esa b√ļsqueda con ese pobre misionero, as√≠ que Kate ofreci√≥ m√°s dinero a Angie, a cambio de un vuelo en su avi√≥n y unos d√≠as m√°s de safari por ah√≠. Tras esta oferta, Angie no tuvo m√°s remedio que acceder, y les llev√≥ a su vieja avioneta llamada S√ļper Halc√≥n con la que se ganaba la vida. As√≠ pues, Angie les llev√≥ a la remota tierra de Ngoub√©, y a pesar de la experiencia que ten√≠a de ese avi√≥n, en el aterrizaje, por poco se quedan todos sin sentido. Tras ese lance involuntario, unos pescadores tienen unas canoas, para remontar el r√≠o, as√≠ que, deciden usarlas para llegar hasta la aldea despu√©s de hacer un "negocio". Al llegar a la aldea, descubren que est√°n a las √≥rdenes de Kosongo, quien act√ļa bajo las √≥rdenes de Mbembel√©, el rey de la aldea, se dec√≠a de Kosongo, que cuando tocaba el suelo produc√≠a terremotos, mataba con la mirada, y cuando hablaba ten√≠a la voz tan fuerte que dejaba sordo a quien le escuchara. Adem√°s de eso, los habitantes de Ngoub√©, tem√≠an a Sombe, un enorme brujo sumamente respetado que ten√≠a un poder incomparable con el de un hombre. Mientras estaban en la aldea, descubrieron que Kosongo hac√≠a tr√°fico de marfil, tra√≠do de los elefantes cazados por los pigmeos, y si los cazadores no consegu√≠an cazar al animal, Kosongo vend√≠a a sus hijos -de los pigmeos- como esclavos. Entre tanto, el misionero, hab√≠a descubierto el paradero de sus amigos, o m√°s bien lo que les hab√≠a pasado, dado que al llegar all√≠, la guardia real los acept√≥, pero a medida que se hizo con la confianza de los del pueblo, empezaron a sospechar de ellos y decidieron matarlos y echar sus cuerpos al pozo de cocodrilos del rey y con un leve llanto, jur√≥ que los beatificar√≠a por haber dado sus vidas por el cristianismo. M√°s tarde aprovechando que se acercaba una fiesta, Alex y Nadia decidieron ir por los pigmeos para conseguir vencer a Mbembel√©. Para demostrar que no era invencible, Alex le dio su amuleto al pigmeo para darle valor a ese peque√Īo ser. All√≠ toda la tribu tras el combate, descubri√≥ que Kosongo en realidad era Mbembel√© y que no ten√≠a ning√ļn poder de lo que presum√≠a y descubrieron la farsa. Despu√©s de vencer a Mbembel√©, que huy√≥ asustado despu√©s de la fabulosa transformaci√≥n de Alex en un Jaguar negro, aparece Sombe y hace que todos en la aldea entren en un estado de trance, del que son liberados cuando la reina Nana-Asante aparece seguida de los esp√≠ritus de los ancestros, una multitud de animales, Nadia transformada en un √Āguila blanca, entre otros. El pueblo se da cuenta que Sombe es el mismo "monstruo de tres cabezas" Kosongo Mbembel√© y Sombe eran la misma persona. Y lo tiran al pozo y es devorado por los cocodrilos. El pueblo queda en manos de Nana-Asante y los extranjeros regresan a sus pa√≠ses natales

Resumen por Capítulos

CAPITULO 1

Mientras se encuentra en la capital del Reino del Drag√≥n de Oro, Tunkhala, Kate Cold es comisionada para escribir un art√≠culo sobre el primer safari en elefante para turistas en √Āfrica, idea nacida del naturalista africano Michael Mushaha.

Viaja acompa√Īada de su nieto Alexander Cold, su amiga Nadia y el inseparable mono Borob√°. Despu√©s de tomar cuatro aviones, cruzar tres continentes y viajar miles de millas aterrizan en Nairobi, capital de Kenia, donde son recibidos por un empleado de Michael Mushaha y se re√ļnen con los fot√≥grafos de siempre, el ingl√©s Timothy Bruce y el latinoamericano Joel Gonz√°lez.

Cuando visitan el mercado de la ciudad, Alex y Nadia conocen a Ma Bangesé, una sacerdotisa que les traslada a otra dimensión en la cual los chicos tienen una visión de los peligros que les esperan en el viaje que han emprendido, siendo el peor de ellos un ogro con tres cabezas contra el que deben luchar.

Al día siguiente muy temprano viajan hacia la reserva natural donde les espera Mushaha. Lo hacen en la avioneta de Angie Ninderera.

CAPITULO 2

Media docena de mandriles asaltaron el campamento en ausencia de los humanos. Se bebieron el vodka de Kate y destrozaron todo lo que encontraron. Mushaha orden√≥ dispararles dardos somn√≠feros que los dejaron fuera de combate y los arrastraron lejos del campamento. Uno de los animales que estaba a√ļn consciente mordi√≥ a Timothy en un brazo y la herida se le infect√≥ hasta causarle fiebre por lo que decidieron llevarlo hasta Nairobi.

Una tribu de n√≥madas masai lleg√≥ al campamento y esper√≥ a una curandera muy famosa que deb√≠a curar a un ni√Īo que estaba muy enfermo.

Durante la noche Kate y Angie contaron historias de sus aventuras vividas.

Mientras todos dormían, una manada de leones entró en el campamento y uno de ellos conversaba con Nadia. Kate al descubrir la presencia de los felinos empezó a chillar lo cual despertó a toda la gente y se formó un gran alboroto con rugidos y tiros incluidos.-

CAPITULO 3

El avi√≥n de Angie se encontraba a pocos kil√≥metros del campamento y hacia all√≠ se dirigieron todos los miembros del safari en su √ļltimo paseo en elefante.

Los mismos mandriles que destrozaron el campamento estaban sobre las alas del avión y solo se retiraron cuando tenían a los elefantes muy cerca.

All√≠ apareci√≥ un hombre que dijo ser misionero y llamarse Fernando, espa√Īol nacido en Galicia y que necesitaba ayuda para viajar a Ngoub√© a buscar a dos compa√Īeros suyos de los cuales no sab√≠an nada hac√≠a meses.

Alex propuso a Kate que la revista International Geographic financiara el viaje argumentando que sería un reportaje estupendo. Esta se puso de acuerdo con el fotógrafo y pagaron a Angie para que los llevara.

El viaje no tuvo complicaciones, pero al no tener una pista donde aterrizar, Angie lo hizo en una playa del r√≠o con tan mala suerte que al S√ļper Halc√≥n se le rompi√≥ la h√©lice.

CAPITULO 4

Los miembros del grupo acamparon en la playa donde hicieron una fogata con estiércol de animales para espantar a los mosquitos y otros animales.

Todos excepto el hermano Fernando y Borob√° se dieron un refrescante ba√Īo en el r√≠o donde descubrieron una familia de hipop√≥tamos.

Borobá descubrió un gorila hembra con su bebé que se habían quedado atrapados en una red mientras el macho vigilaba desde los árboles. Nadia y Alex la ayudaron a liberarse cortando las cuerdas de la red.

CAPITULO 5

Joel Gonz√°lez improvis√≥ una ca√Īa de pescar con bamb√ļ y un alambre torcido y se instal√≥ en la orilla del r√≠o esperanzado en pescar algo pero no confiaba mucho en lograrlo por lo que un tir√≥n en el hilo casi le tira de espaldas y con la ayuda de los otros compa√Īeros lograron sacar del agua una carpa de buen tama√Īo. El pez fue limpiado, envuelto en hojas, asado y servido como comida para todos.

Luego mientras descansaban a la sombra de las lonas, fueron atacados por un jabalí enfurecido que eligió como blanco a Angie. El hermano Fernando demostró sus dotes de torero con un trozo de lona y logró cansar al animal a tal punto que éste quedó sin fuerzas y estaba a punto de derrumbarse cuando Angie lo mató de dos tiros en la cabeza.

¡Tendremos carne para varios días! Dijo el hermano Fernando, quitó la piel y las vísceras al animal como lo había visto hacer en su pueblo, guardaron todo lo que se podía aprovechar y tiraron los restos al río para evitar las moscas y otros animales que podrían venir atraídos por el olor de la sangre.

Por la noche cuando Angie hac√≠a su turno de guardia, fue atacada por un cocodrilo y empez√≥ a chillar. Al o√≠r los gritos Alex acudi√≥ en su ayuda y golpe√≥ al monstruo con lo primero que encontr√≥ (que result√≥ ser la c√°mara de Joel) y le propinaba patadas. Angie dispar√≥ su arma pero las balas no da√Īaron al saurio que ante el alboroto opt√≥ por retirarse sin cenar.

A la ma√Īana siguiente llegaron por el r√≠o dos canoas con dos hombres cada una. Los hombres dijeron ser pescadores y seg√ļn el hermano Fernando eran de raza bant√ļ. Nuestros amigos les contaron lo del accidente, les mostraron el avi√≥n averiado y les pidieron ayuda para salir de all√≠, pero √©stos solo accedieron cuando acordaron un precio y Angie les reparti√≥ cigarrillos.

Decidieron, con una moneda que Nadia lanzó al aire, si ir al norte como quería el hermano Fernando o al sur como quería Angie. Ganó el hermano Fernando.

Los pescadores dijeron que nadie entraba por esos lados sin autorizaci√≥n del rey Kosongo a quien no le gustaban los extranjeros. El hermano Fernando sab√≠a de la existencia de tal rey pero sab√≠a tambi√©n del comandante Maurice Mbembel√© que parec√≠a ser quien mandaba. Sab√≠a su historia de c√≥mo abandon√≥ el ej√©rcito y se instal√≥ en Ngoub√© con un pu√Īado de hombres. Sab√≠a adem√°s que los dos misioneros que buscaba hab√≠an construido una escuela y un dispensario m√©dico pero Mbembel√© no permiti√≥ que nadie asistiera all√≠.

Cargaron sus pocas pertenencias en las canoas y los pescadores los llevaron r√≠o arriba hasta cuando encontraron en tierra firme un mu√Īeco (que el hermano Fernando califico de mu√Īeco sat√°nico de brujer√≠a). Entonces los pescadores se aterrorizaron, dejaron las pertenencias del grupo en la playa y se marcharon prometiendo volver a buscarlos dentro de cuatro d√≠as.

CAPITULO 6

El grupo se internó en la selva por el camino que los pescadores les habían indicado. Caminaron más de una hora pero habían avanzado poco por que el terreno era por demás inaccesible lleno de pantanos en uno de los cuales Angie estuvo a punto de hundirse y fue arrastrada hasta la orilla por Joel y el hermano Fernando.

Ten√≠an la sensaci√≥n de ser vigilados y se pusieron en posici√≥n defensiva en c√≠rculo armados con el rev√≥lver y el rifle de Angie, un machete y dos cuchillos. Pronto surgieron de la espesura los pigmeos. Eran peque√Īos, el m√°s alto no alcanzaba el metro cincuenta, iban cubiertos con taparrabos; uno se ellos llevaba una camiseta que le llegaba a las rodillas e iban armados con lanzas.

El que mejor podía comunicarse dijo llamarse Beyé-Dokou. Los miembros del grupo pidieron ayuda para llegar a Ngoubé y al igual que los pescadores, los pigmeos se negaron a ir allí. Kosongo, Mbembelé, Sombe, soldados… repetían y hacían gestos de terror.

Al ver la determinación de los extranjeros, los pigmeos decidieron ayudarles y los llevaron hasta Ngoubé. De camino pasaron junto a lo que llamaban la aldea de los antepasados indicándoles que nadie debería acercarse allí porque rondaban los espíritus.

Llegaron a Ngoubé al final del día causando un gran alboroto entre sus habitantes. Cuatro soldados armados los abordaron y empujaron contra una pared.

Al saber que buscaban a Kosongo, Mbembel√© y Sombe enviaron a un mensajero que regres√≥ con la orden de conducirlos al √Ārbol de las Palabras donde les aguardaba el rey Kosongo y fueron obligados a postrarse ante √©l.

Kate explicó al rey quienes eran e inventó que venían a entrevistarlo porque su fama se había regado por el mundo. Esto cambió la actitud de Kosongo.

CAPITULO 7

¬°Fiesta! ¬°M√ļsica! ¬°Comida! orden√≥ Kosongo a trav√©s de la boca real. Les ofrecieron calabazas con vino de palma, unas hojas con aspecto de espinaca y bud√≠n de mandioca. Tambi√©n una cesta con grandes ratas asadas en la hoguera.

Luego trajeron a los pigmeos para que dieran un espect√°culo musical que a los visitantes les pareci√≥ sublime pero triste y doloroso. Despu√©s trajeron a las pigmeas, que estaban prisioneras, y estas bailaron como contestando con sus movimientos y sus voces al llamado de sus compa√Īeros.

Kosongo también se estremecía al ritmo de los tambores, sus pies marcaban el ritmo y sus brazos se agitaban haciendo sonar las pulseras de oro.

Al terminar los ahora prisioneros fueron conducidos a lo que antes fuera la misi√≥n. Era un sitio lleno de cucarachas pero el cansancio los oblig√≥ a ignorarlas y se durmieron. Dorm√≠an todos menos Nadia que utilizando su t√©cnica de invisibilidad burl√≥ a los guardias y se acerc√≥ a las caba√Īas en las que manten√≠an prisioneras a las pigmeas.

Nadia entabló amistad con ellas, y éstas le dieron información valiosa: Kosongo obligaba a sus esposos a cazar elefantes para vender sus colmillos a los contrabandistas. También tenía otro clan de esclavos que explotaban una mina de diamantes más al norte. Como recompensa les daba cigarrillos, comida y derecho a ver a sus familias durante un rato, o, por el contrario, vendía a sus hijos como esclavos.

CAPITULO 8

Después de despedirse de las pigmeas y prometer que les ayudaría, Nadia regresó a su choza tal como había salido, utilizando el arte de la invisibilidad.

Allí habló con Alex y juntos decidieron actuar para ayudar. Robarían el amuleto sagrado y se lo devolverían a los pigmeos para devolverles la confianza y el valor.

Usando sus habilidades, Nadia entr√≥ en el ‚Äúpalacio‚ÄĚ de Kosongo y prendi√≥ fuego al manto real e inici√≥ un incendio. Cuando se desat√≥ el alboroto, Borob√°, que esperaba escondido con Alex, entr√≥ en acci√≥n y rob√≥ el amuleto, se reuni√≥ con su ama y Alex y se adentraron en el bosque.

Cuando decidieron descansar en la oscuridad, la gorila a la que ayudaron apareció y los llevó hasta su nido donde pudieron descansar con tranquilidad hasta que llegó el día.

Cuando Kate descubri√≥ que los chicos hab√≠an desaparecido, sali√≥ a buscarlos a gritos, pero fue interceptada por dos guardias que pretendieron molerla a golpes pero sus amigos intervinieron y todos fueron llevados ante Maurice Mbembel√© a quien indicaron lo sucedido y quien como √ļnica respuesta dijo que castigar√≠a a los guardias que los dejaron salir.

Al volver a la choza encontraron una nota de Alex que dec√≠a: ‚ÄúNadia y yo trataremos de ayudar a los pigmeos. Distraigan a Kosongo. No se preocupen, volveremos pronto‚ÄĚ.

CAPITULO 9

Alexander y Nadia vagaron por el bosque sin saber hacia donde se dirig√≠an, ten√≠an hambre e intentaron cazar algunas ratas que encontraron sin ning√ļn √©xito, as√≠ que se conformaron con frutos que comieron imitando a Borob√°.

Luego de varias horas encontraron el rastro inconfundible de un elefante, lo cual podría indicar que los pigmeos estarían cerca.

El elefante había sido hostigado durante días por los pigmeos y estaba cansado y débil. Estaba atrapado en las redes de los cazadores y las primeras lanzas se clavaban en su cuerpo cuando Nadia y Alex llegaron y los detuvieron.

Alex les entregó el amuleto sagrado Ipemba-Afua ante el cual los cazadores se postraron y se sintieron en deuda con los muchachos por lo que accedieron a su petición de perdonar la vida del elefante. Con la ayuda de Nadia que hablaba el idioma de las bestias pusieron un poco de polvos mágicos en las heridas del animal con lo cual dejaron de sangrar y cortaron las redes que lo aprisionaban. El elefante se marchó dando bramidos que Nadia tradujo y dijo que si lo necesitaban no dudaran en pedirle ayuda.

Los pigmeos condujeron a sus amigos hasta su peque√Īa y miserable aldea y les dieron algo para comer. Alexander les explic√≥ deb√≠an enfrentarse a los tres malvados. Que la soluci√≥n no era llevar el marfil que Kosongo les ped√≠a sino derrotarlo y tambi√©n a Mbembel√© y Sombe y que juntos lo lograr√≠an.

CAPITULO 10

A la ma√Īana siguiente los pigmeos decidieron como se enfrentar√≠an a los tres malvados. Sab√≠an que los contrabandistas llegar√≠an dentro de un par de d√≠as a buscar el marfil o a los ni√Īos pigmeos, por lo que deb√≠an atacar la aldea en un plazo m√°ximo de treinta y seis horas.

Para llegar a la aldea de Kosongo debían pasar por la aldea de los antepasados y Alexander propuso que les pidieran ayuda. Los pigmeos se horrorizaron ante la idea pero Alex y Nadia les hicieron comprender que no les temían y que hablarían con ellos. Se decidió que los pigmeos esperarían ocultos en el bosque donde prepararían sus armas y harían una ceremonia, mientras los forasteros intentaban hablar con los antepasados.

La aldea de los antepasados estaba en un claro del bosque rodeada por un alto muro circular construido con piedras, troncos, paja y barro. No se ve√≠a ninguna puerta salvo un peque√Īo hueco de unos ochenta cent√≠metros colocado a cierta altura.

Alex trepó por el muro para investigar y vio lo que parecía un villorrio abandonado. Ayudó a su amiga y saltaron al otro lado. Encontraron restos humanos perfectamente ordenados en pirámides y se preguntaban quién mantenía tanto orden si nadie pisaba ese lugar.

CAPITULO 11

Se sentaron entre dos tumbas dispuestos a pasar unas horas de soledad. Alex sent√≠a la cercan√≠a de su amiga con una intensidad diferente, la quer√≠a m√°s que a nadie en el mundo y tem√≠a perderla. Hablaron sobre su futuro. El quer√≠a ser m√©dico, ella ling√ľista.

De pronto sintieron una presencia a pocos pasos. Alex encendi√≥ su linterna y vieron a una vieja bruja, envuelta en andrajos, con una enorme melena blanca y desgre√Īada, tan flaca como un esqueleto. Un fantasma, pensaron, pero se trataba de la mism√≠sima reina Nana-Asante en carne y hueso, hab√≠a permanecido oculta en ese cementerio alimentada por las ofrendas que los cazadores dejaban para sus antepasados. Los esp√≠ritus eran sus amigos y compa√Īeros. Estaba enterada de todo de lo que ocurr√≠a en Ngoub√© y los estaba esperando.

Los muchachos presenciaron la aparici√≥n de los esp√≠ritus del bosque y los antepasados y por un tiempo indeterminado se fundieron con ellos formando parte de un √ļnico esp√≠ritu en un viaje incre√≠ble que recordar√≠an el resto de su vida.

Cuando Nadia suplicó a Nana-Asante que fuera a Ngoubé con ellos para luchar contra los tres malvados, ésta aceptó sin vacilar.

CAPITULO 12

Durante la ausencia de los muchachos, en la aldea los dem√°s miembros de la expedici√≥n tuvieron que entenderse con Mbembel√© ya que Kosongo no aparec√≠a por ning√ļn lado.

Kate fue conducida a la oficina de Mbembel√© para hablar con √©l acerca de los j√≥venes desaparecidos, pero a este lo √ļnico que le interesaba del incidente era castigar a los guardias que los dejaron escapar.

Mbembelé le manifestó su intención (mas bien le dio la orden) de incorporar a Angie a su harén. Le dijo también que tenían permiso para circular por la aldea pero les prohibió acercarse al recinto real, los corrales o el pozo.

Cuando Angie se enteró de los propósitos del comandante, se negó furiosa, pero el hermano Fernando y Kate la convencieron de ser amable durante un par de días para ganar tiempo.

Aprovechando que pod√≠an moverse por la aldea investigaron algo de lo que quer√≠an saber, como que los misioneros estuvieron all√≠ pero desaparecieron, que solo la hermandad del leopardo ten√≠a acceso a armas de fuego, que los guardias bant√ļes obedec√≠an m√°s por miedo que por lealtad, que el pozo era un charco lleno de cocodrilos y que todos, incluidos Kosongo y Mbembel√©, sent√≠an un terror enorme por el brujo Sombe. Por petici√≥n de Kate, Jana, la esposa de Bey√©-Dokou fue asignada para limpiar sus aposentos, pero en realidad lo que buscaban era obtener informaci√≥n por medio de ella; y lo consiguieron.

Los guardias bant√ļes que iban a ser castigados, se batieron en duelo a muerte por orden del comandante a la vista de todos. Cuando termin√≥ el combate y Mbembel√© se dispon√≠a a rematarlos, Angie se interpuso y diciendo que aceptaba ser esposa de Kosongo, pidi√≥ la vida de los guardias como regalo de bodas.

CAPITULO 13

Los pigmeos dormían cuando Nana-Asante y los muchachos llegaron. Al principio pensaron que se trataba de un fantasma, pero ella les convenció de que estaba viva y les dijo que había llegado el momento de volver a Ngoubé, enfrentarse al tirano y liberar a la gente de la opresión.

Decidieron que dormirían a Kosongo con el tranquilizante de Michael Mushaha y Beyé-Dokou desafiaría a Mbembelé a luchar con él para lo cual llevaría al cuello el amuleto de Alex (un trozo de excremento de dragón) que lo protegería de los objetos cortantes como cuchillos, machetes o balas. Las mujeres pigmeas también ayudarían en la rebelión. Sabían que tarde o temprano se acabarían los elefantes y sus hijos serían vendidos de todos modos. Más valía morir luchando que vivir como esclavos.

Cuando Alex y Nadia llegaron a la aldea, contaron a los demás el plan que tenían trazado. Pensaban sublevar a la población contra Kosongo haciéndoles saber que Nana-Asante estaba viva y se valieron para esto de la madre de Nze, uno de los guardias salvados por Angie. Inutilizarían las armas de fuego ayudadas por las pigmeas y estas se armarían con lanzas y esperarían el momento de actuar.

Por la ma√Īana Kate inform√≥ a Mbembel√© que los j√≥venes hab√≠an regresado vivos y que pronto se marchar√≠an todos de all√≠ menos Angie que cumplir√≠a su palabra de ser esposa del rey. Angie hab√≠a ido al rio con cuatro j√≥venes esposas del rey a darse un ba√Īo para la ceremonia nupcial y cuando el viejo encargado de vigilarlas intent√≥ darle unos azotes lo tir√≥ al suelo de un pu√Īetazo. Cuando regres√≥ a la choza ven√≠a cubierta de joyas de pies a cabeza.

CAPITULO 14

Al caer la tarde comenzaron los festejos. Había una gran tensión entre la población, pues la madre de Nze había hecho correr la voz de que Nana-Asante estaba viva y que los extranjeros los ayudarían a derrocar a Kosongo y Mbembelé. Se preparó un banquete y el licor de palma empezó a circular temprano entre los guardias pero la población no bebió tal como lo había dicho la madre de Nze.

Cuando todo el poblado estaba bajo el √°rbol de las palabras y Angie estaba en su sitio de honor apareci√≥ Kosongo en su trono a hombros de sus guardias acompa√Īado de su har√©n y tra√≠a una cesta de joyas para su futura esposa.

Los pigmeos aparecieron con la noticia de que no traer√≠an m√°s marfil. El rey orden√≥ traer a los ni√Īos pigmeos a los cuales pensaba vender como esclavos. Kate, indignada, se plant√≥ frente a la plataforma real y amenaz√≥ con divulgar las atrocidades que estaban cometi√©ndose pero fue arrastrada por dos soldados con direcci√≥n al pozo de los cocodrilos.

El pigmeo encargado de disparar el dardo tranquilizante a Kosongo atacó, pero el dardo dio en el pecho de uno de los cargadores el cual se desplomó inconciente. Kosongo cayó al suelo y Angie aprovechó el momento para arrancarle el sombrero y la cortina que cubría su rostro dejándolo al descubierto. Era Mbembelé.

Todos los soldados corrieron a ayudar a su jefe que se incorporó bramando de rabia. Justo en ese momento Beyé-Dokou se adelantó y desafió al comandante.

Todos el la aldea se sorprendieron sin poder creer lo que estaba ocurriendo.

La plaza se despej√≥ por orden de Mbembel√© y el combate dio comienzo con el hermano Fernando como √°rbitro. El comandante era muy grande y ten√≠a una fuerza descomunal, pero era lento y se cansaba r√°pido. Bey√©-Dokou era peque√Īo pero √°gil y escurridizo y su estrategia consist√≠a en cansar a su oponente hasta debilitarlo. Mbembel√© atacaba con furia e impetuosidad como un toro. Bey√©-Dokou esquivaba todos los golpes como un torero y aprovech√≥ un error de su oponente para derribarlo de una patada en la pierna. Mbembel√© hab√≠a sido derrotado.

Todos festejaban el triunfo cuando el comandante atacó al desprevenido pigmeo con un machete, pero el amuleto de Alex lo protegió. Intentó otra vez con un cuchillo y volvió a fallar. Entonces ordenó a sus soldados disparar pero los fusiles estaban inutilizados y en un segundo, tenía cada uno una lanza en el cuello, las pigmeas habían entrado en acción. Rabioso Mbembelé sacó su revolver y disparó a Beyé-Dokou, mas la bala no dio en el blanco y antes de poder disparar por segunda vez un animal desconocido se le fue encima, un gato negro enorme, con la velocidad y fiereza de un leopardo y los ojos amarillos de una pantera.

CAPITULO 15

Los que vieron a Alex transformarse en Jaguar no creían lo que veían. El animal atacó rugiendo al comandante que huyó hacia el bosque seguido por el enorme felino.

Mientras tanto Nadia transformada en su animal tot√©mico, el √Āguila, fue a buscar ayuda contra el ogro de tres cabezas.

Alex regres√≥ unos minutos mas tarde, ten√≠a una extra√Īa expresi√≥n en el rostro, los ojos incandescentes y los dientes a la vista.

En media hora el equilibrio fue defini√©ndose en la aldea. Los soldados de la Hermandad del Leopardo, atrapados en las redes de los pigmeos, entendieron que deb√≠an rendirse si quer√≠an salir con vida. Nze incit√≥ a sus compa√Īeros a sublevarse, no hab√≠a nada que temer pues Mbembel√© ya no estaba all√≠.

Los pigmeos reunidos con sus familias decidieron volver al bosque y no regresar jamás, pero Alex les convenció de que debían acabar con la esclavitud y volver a tener relaciones cordiales con la gente de Ngoubé y para ello despojar a Mbembelé de su poder.

Las esposas de Kosongo se sentían libres y disfrutaban bailando y lanzando las joyas de oro al aire.

Entonces apareció Sombe para imponer orden, castigo y terror. Todos se rindieron sin resistencia, incluso los soldados de Mbembelé se dispusieron a obedecer lo que el hechicero mandara.

El brujo estaba m√°s furioso que nunca vestido con su incre√≠ble atuendo lleg√≥ en medio de una lluvia de chispas como fuegos artificiales. Apoyando las manos en el suelo como un gorila comenz√≥ a danzar girando. Cuando se deten√≠a se√Īalaba con el dedo a alguien y al punto la persona ca√≠a al suelo en profundo trance, se quedaba r√≠gida como estatua o sangraba por la nariz, boca y orejas. El resto chillaba de rodillas, tragaba tierra, ped√≠a perd√≥n y juraba obediencia.

Sombe saltó sobre una hoguera y empezó a bailar y lanzar las brasas ardientes con sus manos. En medio de las llamas y el humo surgieron una multitud de figuras demoniacas, los ejércitos del mal que acudían al llamado del brujo.

Cuando el hechicero ten√≠a a todos bajo su poder y gritaba triunfante apareci√≥ en el cielo un √Āguila que dio vueltas sobre la aldea.

Por los cuatro puntos cardinales entraron en Ngoub√© Las fuerzas convocadas por el √Āguila. Abr√≠an el desfile los gorilas del bosque, los machos por delante seguidos de las hembras con sus cr√≠as. Atr√°s segu√≠a Nana-Asante montada sobre un elefante con cicatrices de lanzas en un costado acompa√Īada del lama Tensing que tra√≠a a su banda de horrendos Yetis vestidos con atuendos de guerra. Tambi√©n ven√≠an el cham√°n Walimai con el esp√≠ritu de su esposa al mando de trece prodigiosas bestias mitol√≥gicas del amazonas. Finalmente entr√≥ en la aldea la vasta muchedumbre luminosa del bosque: los antepasados y los esp√≠ritus de animales y plantas y millares de almas que iluminaron la aldea como el sol y trajeron una fresca brisa que limpi√≥ todo.

En esa luz desaparecieron los demonios y el hechicero se quedó solo. El gran elefante de Nana-Asante le dio un golpe con la trompa que hizo volar la máscara y todos pudieron reconocerlo: Kosongo, Mbembelé y Sombe eran la misma persona, las tres cabezas del mismo ogro.

La gente reaccionó, incluso los que estaban en trance se recuperaron, se le echaron encima en masa y lo cargaron hasta el pozo de los cocodrilos donde terminó sus días en medio de terribles gritos.

Al d√≠a siguiente lleg√≥ Michael Mushaha quien hab√≠a recibido uno de los mensajes de radio que Angie envi√≥. Lleg√≥ acompa√Īado de un funcionario del gobierno nacional y cuatro gendarmes que ven√≠an a investigar el contrabando de marfil, diamantes y esclavos.

Todas las joyas de las esposas de Kosongo incluyendo a Angie, fueron depositadas en una manta que el hermano Fernando entregó a la reina Nana-Asante Junto con dos colmillos de elefante para que lo administrara.

Angie dejó la radio de su avión para que pudieran comunicarse, además prometió que haría por lo menos un vuelo cada dos semanas para aprovisionar la aldea de cosas esenciales.

Nana-Asante aceptó que el hermano Fernando se quedara en Ngoubé y fundara su misión y su escuela, siempre que llegaran a un acuerdo ideológico. Tal como la gente debía aprender a vivir en paz, las divinidades debían hacer lo mismo. No había razón para que los diversos dioses y espíritus no compartieran el mismo espacio en el corazón del humano.


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • H√©rcules y los pigmeos ‚ÄĒ Dosso Dossi, 1535 √≥leo sobre lienzo ‚ÄĘ Renacimiento 114 √ó 146,5 Universalmuseum Joanneum, Graz ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • La ciudad de las bestias ‚ÄĒ En este art√≠culo sobre literatura se detectaron los siguientes problemas: Necesita ser wikificado conforme a las convenciones de estilo de Wikipedia. Carece de fuentes o referencias que aparezcan en una fuente acreditada ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Isabel Allende ‚ÄĒ Para otros usos de este t√©rmino, v√©ase Isabel Allende (desambiguaci√≥n). Isabel Allende Llona Isabel Allende presentando La suma de los d√≠as ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • El Zorro: Comienza la leyenda ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda El Zorro: Comienza la leyenda Autor Isabel Allende Pa√≠s   ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Isabel Allende ‚ÄĒ Pour les articles homonymes, voir Allende.  Ne pas confondre avec la femme politique Isabel Allende Bussi. Isabel Allende ‚Ķ   Wikip√©dia en Fran√ßais

  • Isabel Allende ‚ÄĒ Infobox Writer name = Isabel Allende birthdate = birth date and age|1942|8|2 birthplace = Lima, Peru nationality = Chilean American occupation = Novelist movement = magical realism notableworks = The House of the Spirits influences = Gabriel… ‚Ķ   Wikipedia

  • Isabel Allende ‚ÄĒ (2008) Isabel Allende Llona [isaňąő≤el aňą Ěende] (* 2. August 1942 in Lima, Peru) ist eine chilenische Schriftstellerin und Journalistin. Sie ist heute eine der bekanntesten Schriftstellerinn ‚Ķ   Deutsch Wikipedia

  • –ź–Ľ—Ć–Ķ–Ĺ–ī–Ķ, –ė–∑–į–Ī–Ķ–Ľ—Ć (–Ņ–ł—Ā–į—ā–Ķ–Ľ—Ć–Ĺ–ł—Ü–į) ‚ÄĒ –ė–∑–į–Ī–Ķ–Ľ—Ć –ź–Ľ—Ć–Ķ–Ĺ–ī–Ķ Isabel Allende –ė–∑–į–Ī–Ķ–Ľ—Ć –ź–Ľ—Ć–Ķ–Ĺ–ī–Ķ. 2007 –≥–ĺ–ī –Ē–į—ā–į —Ä–ĺ–∂–ī–Ķ–Ĺ–ł—Ź: 2 –į–≤–≥—É—Ā—ā–į 1942 –ú–Ķ—Ā—ā–ĺ —Ä–ĺ–∂–ī–Ķ–Ĺ–ł—Ź: –õ–ł–ľ–į, –ü–Ķ—Ä—É –ď—Ä–į–∂–ī–į–Ĺ—Ā—ā–≤–ĺ: –°–®–ź ‚Ķ   –í–ł–ļ–ł–Ņ–Ķ–ī–ł—Ź

  • –ź–Ľ—Ć–Ķ–Ĺ–ī–Ķ, –ė—Ā–į–Ī–Ķ–Ľ—Ć (–Ņ–ł—Ā–į—ā–Ķ–Ľ—Ć–Ĺ–ł—Ü–į) ‚ÄĒ –í –í–ł–ļ–ł–Ņ–Ķ–ī–ł–ł –Ķ—Ā—ā—Ć —Ā—ā–į—ā—Ć–ł –ĺ –ī—Ä—É–≥–ł—Ö –Ľ—é–ī—Ź—Ö —Ā —ā–į–ļ–ĺ–Ļ —Ą–į–ľ–ł–Ľ–ł–Ķ–Ļ, —Ā–ľ. –ź–Ľ—Ć–Ķ–Ĺ–ī–Ķ. –ė—Ā–į–Ī–Ķ–Ľ—Ć –ź–Ľ—Ć–Ķ–Ĺ–ī–Ķ Isabel Allende ‚Ķ   –í–ł–ļ–ł–Ņ–Ķ–ī–ł—Ź

  • Allende, Isabel ‚ÄĒ ‚Ėļ (n. 1942) Escritora chilena. Obras: La casa de los esp√≠ritus, Paula (1994), La hija de la fortuna (1898), Retrato en sepia (2000) y La ciudad de las bestas (2002), El reino del drag√≥n de oro (2003), El bosque de los pigmeos (2004), entre otras ‚Ķ   Enciclopedia Universal


Compartir el artículo y extractos

Link directo
… Do a right-click on the link above
and select ‚ÄúCopy Link‚ÄĚ

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.