Federación Obrera Regional Argentina

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Federación Obrera Regional Argentina

Federación Obrera Regional Argentina

Manifestación de la FORA (ca. 1915)

La Federaci√≥n Obrera Regional Argentina (FORA) fue una importante federaci√≥n obrera argentina fundada el 25 de mayo de 1901 con el nombre de Federaci√≥n Obrera Argentina y denomin√°ndose FORA a partir de su cuarto congreso en agosto de 1904 y que tuvo una destacada actuaci√≥n hasta la d√©cada de 1930. Originalmente plural, adhiri√≥ al "comunismo an√°rquico"[1] entre 1905 y 1915.[2] Ese a√Īo, la FORA elimin√≥ la adhesi√≥n al "comunismo an√°rquico", lo que llev√≥ a la desafiliaci√≥n de varios sindicatos anarquistas, cre√°ndose dos centrales: la FORA del IX Congreso (sindicalista) y la FORA del V Congreso (anarquista). La FORA del IX (sindicalista) Congreso se autodisolvi√≥ en 1922 para formar la Uni√≥n Sindical Argentina (USA), que a su vez ser√≠a una de las fundadoras de la Confederaci√≥n General del Trabajo (CGT) en 1930. La FORA del V Congreso (anarquista) fue perdiendo importancia y en la d√©cada del 30 pr√°cticamente hab√≠a desaparecido.

Contenido

Origen y contexto histórico

Sello de la FORA

A partir de 1885 las asociaciones gremiales argentinas además de sus características primigenias de sociedades de socorros mutuo comenzaron a plantearse la lucha por reivindicaciones económicas, la reducción de la jornada laboral y otras reivindicaciones laborales.[3] Al respecto, así se expresaba Antonio Pellicer Paraire, militante anarquista catalán con actividad en Buenos Aires:

La organizaci√≥n puede ser y es perfectamente dualista, dividida en dos ramas paralelas...As√≠, una rama de la organizaci√≥n obrera, que puede denominarse revolucionaria, la constituyen aquellos plenamente convencidos que trabajan rectamente por el triunfo del ideal; y otra rama, que puede llamarse econ√≥mica, constitu√≠da por las masas obreras que pugnan por mejorar su condici√≥n, contrarrestando los abusos patronales, no bien convencidos a√ļn de que, si los esfuerzos empleados por parciales mejoras se hicieran por la completa emancipaci√≥n, con menos sacrificios y tiempo, √©sta se lograr√≠a.
La Protesta Humana, 17 de noviembre de 1900

Los a√Īos de 1900 a 1902 fueron de intensa agitaci√≥n obrera y se produjeron numerosas huelgas en todos los gremios y en todo el pa√≠s. La jornada laboral era un m√≠nimo de 10 horas, un los salarios bajos. Como resultado de la presi√≥n obrera, para 1902 la myor√≠a de los gremios hab√≠an conseguido alg√ļn tipo de mejora en las condiciones laborales. A mediados de 1901 hubo en Buenos Aires una gran huelga de panaderos -gremio fundado por Errico Malatesta y Ettore Mattei- reclam√°ndose un peso diario en vez de la comida en el establecimiento y el aumento de un hombre por cuadrilla. Durante el conflicto se emplearon el boicot y el sabotaje, logr√°ndose un triunfo total.

En octubre de ese mismo a√Īo, los obreros de la Refiner√≠a de Rosario, la principal compa√Ī√≠a azucarera regional, se declararon en huelga. La represi√≥n policial caus√≥ la muerte a un obrero, Cosme Budislavich, un austr√≠aco de 34 a√Īos de edad. En respuesta se declar√≥ una huelga general en Rosario y una campa√Īa de manifestaciones de protesta y denuncia. En diciembre los pintores de Mar del Plata conquistas la jornada de ocho horas y 50 centavos de aumento en sus jornales; los portuarios de Buenos Aires, que trabajaban 10 horas diarias y percib√≠an un salario de 2,50 pesos por d√≠a, en febrero de 1902 conquistaron las 9 horas y un jornal de 4 pesos dairios. Continuaron las huelgas y conflictos laborales: en marzo hicieron huelga los obreros de Barracas, La Boca y el Riachuelo, en abril pararon los cocheros de Buenos Aires, en mayo lo metal√ļrgicos de los talleres de Casa Vasena, y en julio-agosto los panaderos nuevamente.

Fundación

Manifestación obrera por la jornada laboral de 8 horas en Rosario.

El 25 de mayo de 1901, se reunieron en Buenos Aires cerca de 50 delegados representando a 35 sociedades obreras y celebraron el Congreso fundador de la Federación Obrera Argentina, como originalmente se llamará la FORA. Esta organización potenció a las sociedades obreras, organizándose las primeras huelgas generales y esbozándose progresivamente los lineamientos ideológicos que les serían característicos. La FOA, además de potenciar y cohesionar a los organismos federados aumentó los niveles de solidaridad entre los trabajadores que la integraban. Los movimientos esporádicos anteriores a 1901 se convirtieron en acciones sindicales mejor coordinadas y organizadas, declarándose las primeras huelgas generales.

Aunque la FOA estaba integrada en su mayoría de elementos anarquistas, también tenía una participación importante de militantes socialistas. Tal alianza, debido a la incompatibilidad de fines y métodos, no podría durar mucho tiempo. Los socialistas intentaron organizar la Federación mediante la creación de un Comité Federal -formado por un delegado de cada sección con poder resolutivo- y un Comité Ejecutivo elegido en el Congreso. Sin embargo, triunfó finalmente la propuesta anarquista en que la Federación quedaba conformada a partir de un comité de relaciones, que funcionaba como intermediario entre las Sociedades federadas y sin poder resolutivo. El Partido Socialista pretendía una participación política en el gobierno democrático, para lo cual era necesario el apoyo político de la Federación Obrera, y se hacía necesaria su burocratización y centralización, llevando adelante una lucha reformista de reclamos parciales y mejoras inmediatas; los anarquistas, que despreciaban la participación política, creían que la Federación era una organización en la que todos los trabajadores debían la misma participación, sin dirigentes con poder resolutivo, y considerando la lucha por reformas económicas como un medio para alcanzar la revolución social y el Comunismo Anárquico.

Escisión de los socialistas

Los socialistas se enfrentaron cada vez más a la dinámica de la FOA, ya que les impedía desarrollar su proyecto parlamentarista. La FOA pregonaba la acción directa frenta a la representación política de los socialistas, debido al predominio de los militantes anarquistas en la federación. El grupo editor de La Organización, periódico fundado por los socialistas y que iba a ser reemplazado por La Organización Obrera por acuerdo del congreso de fundación de la F.O.A., se enfrentó duramente a la Federación, reclamando la creación de una organización obrera donde no tuviesen peso los anarquistas ni las tendencias obreras antipolíticas.

Desde La Organización Obrera, periódico de la Federación, se criticaba la ausencia de los socialistas del Consejo Federal desde noviembre de 1901. Pocos meses antes, una asamblea de 12 gremios socialistas había decidido continuar editando La Organización.

Durante los d√≠as 19 al 21 abril, se realiz√≥ en Buenos Aires el II Congreso de la FOA, con 86 delegados representando a 49 sociedades obreras. La asamblea rechaza una invitaci√≥n del Partido Socialista a suspender el acto del Primero de mayo y sumarse al que estaban organizando, acordando que ‚ÄúLas sociedades adheridas al presente congreso, en el caso de no poder concurrir a la manifestaci√≥n auspiciada por la F.O.A. no concurrir√°n tampoco a otras que inicie cualquier otra agrupaci√≥n.‚ÄĚ Durante el congreso los socialistas se retiraron llev√°ndose con ellos 19 sociedades obreras; en total se retiraron del congreso 1.780 socios, mientras que permanecieron 7.630. Los socialistas conformaron en 1902 un Comit√© Socialista, rechazaron las resoluciones del II Congreso y el 7 de enero de 1903 concretaron la escici√≥n definitiva, conformando la Uni√≥n General de Trabajadores.[4]

Crecimiento y represión gubernamental (1903-1905)

En noviembre de 1902 un conflicto con los obreros portuarios deriva en una huelga general (la primera de la historia argentina) y el triunfo del movimiento obrero. El movimiento huelguístico se incrementa, pero el gobierno reacciona, reprimiendo, declarando el estado de sitio y sancionando la Ley de Residencia, mediante la cual se podría expulsar del país a los activistas extranjeros. La reacción gubernamenta es tan drástica que muchos locales son cerrados y varios periódicos obreros clausurados.

Entre los días 6 y 8 de junio de 1903 la FOA celebró en Buenos Aires su III Congreso, asistiendo unos 80 delegados, perteneientes a 42 sociedades obreras. Allí se acordaron medidas de lucha contra la Ley de Residencia, y se estbleció que la FOA no elevará nunca petición alguna al gobierno de turno. En cambio, se resalta la importancia de la huelga general como medio de lucha. En el congreso se aprobó una declaración que sostenía:

Hay que fomentar el espíritu de solidaridad y de acción, por cuanto de éste dependerá siempre el éxito de todos los movimientos parciales, precursores del estallido general en cuya acción intervendrán fatalmente los medios revolucionarios. [...] La organización económica del proletariado puede considerarse como el principal paso dado en el camino de la emancipación del obrero. El socialismo obrero es una concepción amplísima de la que tiene forzosamente que estar excluida toda idea encarnadora de la acción legislativa y parlamentaria que reduce, circunscribe, mejor dicho, aquella concepción al estrecho espíritu de un partido.
Declaración del III Congreso de la FOA[5]

En un informe interno de la Federación preparatorio para el IV Congreso, se detallan los conflictos en que había participado la organización durante 1903:

  • Zapateros, 21 d√≠as de huelga; 15.000 obreros.
  • Alba√Īiles: 9.000 huelguistas; 36 d√≠as de paro, que terminaron con una transacci√≥n.
  • Carpinteros: 4.500 huelguistas; 23 d√≠as; volvieron al trabajo con mejoras en el horario y el jornal.
  • Obreros del puerto: 57 d√≠as de huelga; 6.000 hombres; sin √©xito.
  • Marineros y foguistas: 4.500 huelguistas; 57 d√≠as de paro; buen resultado.
  • Conductores de carros: 8 d√≠as; triunfo completo; 12 mil huelguistas.
  • Pintores: 45 d√≠as de resistencia; 3.500 hombres; √©xito mediano.
  • Mec√°nicos, varios movimientos, uno general triunfante; conquistan las 8 horas.
  • Cocheros: varios movimientos. Tambi√©n fueron a movimientos huelgu√≠sticos los sombrereros, los fideeros, los panaderos, los escultores en madera, los biseladores, el arte textil y otros.[6]
La Protesta, el periódico anarquista más significativo de la época se editaba diariamente. Era considerado el vocero no oficial de la FORA.

El 1 de mayo de 1904 la manifestación obrera de la FOA es atacada por la policía que dispara sobre la multitud, dejando un marinero muerto y una centena de heridos. Algunos manifestantes respondieron a tiros la agresión policial, causando algunas bajas a los uniformados.[7] Las huelgas y protestas recrudecieron, logrando avances importantes en la consecución de la jornada laboral de 8 horas y el incremento del salario.

Desde el 30 de julio al 2 de agosto se celebr√≥ el IV congreso de la FOA, aprob√°ndose un ‚ÄúPacto de Solidaridad‚ÄĚ y un ‚ÄúSistema de Organizaci√≥n‚ÄĚ, que tendr√°n vigencia hasta la actualidad. All√≠ se delinearon los principios federalistas, internacionalistas (se cambia la denominaci√≥n de FOA por FORA, agregando la palabra "Regional", que denotaba la solidaridad sin fronteras de las naciones) y la finalidad de la organizaci√≥n, que trascend√≠a lo gremial para procurar una m√°s completa emancipaci√≥n del ser humano. Se crea una comisi√≥n para para la difusi√≥n del antimilitarismo y un Fondo del soldado, destinado a ayudar a quienes deseen desertar del servicio militar obligatorio. Se estrechan lazos con el peri√≥dico La Protesta, que por ese entonces era editado diariamente, para que refleje mejor los puntos de vista de la Federaci√≥n. Sobre el incremento de la maquinaria en los talleres y lugares de trabajo se aprueba la moci√≥n siguiente:

El congreso declara que cuanto más se desarrolle la maquinaria en todas las ramas de la producción, más posibilidades de bienestar se crean, por lo cual la Federación Obrera Argentina empleará todos sus esfuerzos a fin de que las máquinas dejen de ser monopolio exclusivo de una clase explotadora en perjuicio de la otra clase explotada, haciendo así que el progreso mecánico sea obra benéfica para la humanidad.
IV Congreso de la FOA[8]

Represión policial. Acercamientos con la UGT

El accionar represivo hacia los anarquistas y al movimiento obrero en general comenz√≥ a acentuarse. En octubre de 1904 en Rosario una manifestaci√≥n es tiroteada a mansalva por la polic√≠a, y el 21 de noviembre una asamblea general de dependientes de comercio rosarinos es atacada por la polic√≠a, muriendo en el acto dos obreros y poseriormente otros m√°s en los hospitales. Al d√≠a siguiente los panaderos declaran la huelga y la polic√≠a asesina a un huelguista de 19 a√Īos. La FORA declar√≥ la huelga general, pero al d√≠a siguiente la polic√≠a atac√≥ la procesi√≥n que llevaba el cad√°ver hasta el cementerio, y secuestr√≥ el cuerpo para llevarlo fuertemente custodiado al cementerio. La FORA manifest√≥ a 500 metros del cementerio para protestar, pero la multitud fue rodeada por las fuerzas de seguridad que descargaron sus armas sobre la multitud, asesinando a 6 manifestantes, ente los que figuraba un ni√Īo de 10 a√Īos, y dejando unos 50 heridos. La huelga general de la FORA se extendi√≥ por tres d√≠as m√°s, declar√°ndose dos d√≠as m√°s de huelga posteriormente. La medida afect√≥ a casi todo el pa√≠s, paralizando por completo algunas provincias.[9]

Del 12 al 18 de agosto de 1905 se llevó a cabo el tercer congreso de la UGT, en el que la tendencia sindicalista se impuso por sobre la tendencia parlamentaria, reivindicando la huelga general como arma de lucha, declarando que el ámbito parlamentario y el partido sólo sevían para complementar la acción material realizada por el proletariado y la lucha económica de las organizaciones obreras. Este resurgir antipolítico inicia un aproximación entre la UGT y la FORA, y se hacen algunos planteos de fusión de ambas centrales. En este clima de acercamiento, previamente al congreso de los socialistas, la UGT y la FORA habían convocado conjuntamente al acto del Primero de Mayo, que fue reprimido por la policía, y haciéndo también para un acto de protesta el 21 de mayo, del que participaron 40.000 obreros. La policía reprimió nuevamente este mitin en Plaza Lavalle de Buenos Aires, que terminó con la muerte de dos obreros.[10]

El V Congreso y el Comunismo An√°rquico

La UGT propuso al V Congreso de la FORA firmar un pacto de solidaridad entre las organizaciones. Durante los d√≠as 26 y 30 de agosto, la FORA celebr√≥ su V Congreso, al que asistieron 100 sociedades obreras, 4 federaciones locales y 1 federaci√≥n de oficio. En sus primera declaraci√≥n, saludaba al ‚Äúcompa√Īero Planas‚ÄĚ, que hab√≠a atentado fallidamente contra el presidente Manuel Quintana. Entre otros temas tratados, se recomendaba sus asociados ‚Äúno dejarse conducir presos sin causa justificada, llegando hasta la violencia tr√°gica para poner coto a esos abusos policiales, debiendo las sociedades a que pertenecen prestarles ayuda material y moral‚ÄĚ. Con respecto a la propuesta de la UGT, el congreso responde que:

Que el quinto congreso reconoce in√ļtil, ineficaz y contraproducente todo pacto solidario escrito con la Uni√≥n General de Trabajadores, y recomienda al Consejo Federal la edici√≥n de un folleto y su gran difusi√≥n en el que se expliquen las causas de esta actitud del congreso y las razones que han primado en estas resoluciones.

Y al propio tiempo, como la F.O.R.A. no tiene absolutamente nada que ver con idealismos que pudieran dividir al obrero, acoger√° en su seno a todos los obreros o grupos de obreros que deseen ingresar en sus filas.

Así como también le guía al congreso la consideración dé que la solidaridad no se decreta, es inherente a la especie.
V Congreso de la FORA.[11]

El congreso estableció luego de tres horas de debate, por 54 votos a favor contra dos, la célebre declaración de principios finalista presentada por la Federación Obrera Local Rosarina, la Federación Obrera Local de Santa Fe, los Panaderos de Lincoln y la Federación Obrera Regional Uruguaya.[12]

Los delegados del V Congreso de la F.O.R.A., a fin de que las sociedades obreras no detengan su acción emancipadora en la conquista de mejoras inmediatas, las que prontamente serán arrebatadas, si en los trabajadores no existe un conocimiento bien definido de sus derechos y deberes, hacen la siguiente declaración: El quinto Congreso Obrero Regional Argentino, consecuente con los principios filosóficos que han dado razón de ser a la organización de las federaciones obreras, declara: que aprueba y recomienda a todos sus adherentes la propaganda e ilustración más amplia, en el sentido de inculcar en los obreros los principios económicos y filosóficos del comunismo anárquico. Esta educación, impidiendo que se detengan en la conquista de las ocho horas, les llevará a su completa emancipación y por consiguiente a la evolución social que se persigue.
V Congreso de la FORA.[13]

El debate sobre el finalismo

La FORA desde entonces fue un sindicalismo con definici√≥n ideol√≥gica y una propuesta finalista. Los sindicatos opositores a la FORA, y los partidos socialista, radical y a√Īos despu√©s los comunistas, eran cr√≠ticos a su definici√≥n ideol√≥gica anarcocomunista, e "insist√≠an con liberar a los sindicatos de cualquier definici√≥n ideol√≥gica, por ser √©stas un obst√°culo para la unidad de la clase trabajadora. Para ellas todo lo que atentase contra la neutralidad del sindicalismo no pod√≠a ser m√°s que dogm√°tico y sectario".[14]

Dos a√Īos despu√©s, fracas√≥ el primer intento de unificar la FORA y la UGT (socialista). Frente a las cr√≠ticas de los denominados sindicalistas puros y de los socialistas, que priorizaban la unidad de clase en pos de la obtenci√≥n de beneficios econ√≥micos, los foristas argumentaban que:

El odio com√ļn al burgu√©s y las comunes necesidades del asalariado pueden determinar en un momento dado esa ‚Äėunidad de clase‚Äô. Pero en cuanto se pone en el tapete el problema social, surgen los antagonismos y sobreviene la divisi√≥n. ¬ŅC√≥mo armonizar, en una huelga, a los que sostienen la necesidad de someter sus exigencias a un tribunal arbitral y los que se oponen a toda medida de conciliaci√≥n basando su triunfo en una acci√≥n directa y revolucionaria? Y en el supuesto de que los trabajadores se encuentren frente a la realidad de una revoluci√≥n triunfante, ¬Ņacaso conservan por ello ‚Äėsu unidad de clase‚Äô? ¬ŅNo surge de inmediato el problema ideol√≥gico, determinando el choque entre los partidarios de las diferentes teor√≠as de reconstrucci√≥n social?‚ÄĚ
La Organización Obrera, 1924.

En esa oportunidad el destacado anarquista italiano Luigi Fabbri, presente en Buenos Aires, criticó duramente la táctica de los anarquistas argentinos de identificar la federación y los sindicatos con la ideología anarquista:

No quisiera ser mal profeta, pero mucho temo que tarde o temprano, este error t√°ctico, ser√° duramente pagado por nuestro movimiento en la Rep√ļblica Argentina. (La organizaci√≥n sindical), para no ser dogm√°tica o autoritaria, debe evitar toda afirmaci√≥n que pueda dividir a la masa proletaria seg√ļn especiales preocupaciones de partido... (Pone) moralmente en condiciones de inferioridad a los adversarios s√≥lo porque est√°n en minor√≠a. Equivale decir a los obreros que no piensan como nosotros: ¬°Idos![15]

Por su parte los anarquistas de la FORA no aceptaban el sindicalismo neutro, sin una explícita definición ideológica, de la misma forma que no consideraban al "unionismo" una táctica válida. A estas críticas de los socialistas, sindicalistas puros y anarquistas como Luigi Fabbri respondían:

"Toda organización, finalista como pretendidamente neutral, descansa sobre bases ideológicas que son los principios generales que la inspiran. Toda asociación presupone la presencia de una idea, de un principio, de una finalidad".
Mario Anderson Pacheco

Esta postura era tan característica de la FORA y su ideología tan radicalizada, que llevó a los delegados durante la reorganización de la Asociación Internacional de los Trabajadores durante las sesiones de los Congresos de 1920 y 1922,en Berlín, a adherirse de forma condicional a la organización internacional.[16]

Intensificación de la actividad gremial. VI Congreso

Durante 1906 y 1907 la FORA realizar√° una muy intensa acci√≥n gremial. En 1906 los conflictos gremiales asciendieron a 323, con un promedio permanente de 600 trabajadores en conflicto seg√ļn informes del Ministerio del Interior; en 1907 se produjeron 254 huelgas. El coronel Ram√≥n L. Falc√≥n, jefe de la polic√≠a de la Capital, encabez√≥ una represi√≥n intensiva contra los anarquistas, con todo tipo de medidas de excepci√≥n para detener la actividad propagand√≠stica revolucionaria y el avance del movimiento obrero. Se cerraron numerosas publicaciones y locales libertarios. El peri√≥dico La Protesta, ser√° especialemente blanco de los ataques de Falc√≥n durante 1906, pero en 1910 alcanzar√° los 16000 ejemplares diarios.

Debido a que muchos integrantes de la Federación seguían insistiendo con el intento de unificación que el V Congreso había desechado, esta propuesta se impulsaría durante el VI Congreso, que sesinó del 19 al 23 de septiembre en Rosario. Entre los principales impulsores del pacto solidario se encontraba el sindicalista Pascual Guaglianone. Pero muchos anarquistas desconfiaban de la sinceridad de los socialistas y sindicalistas de la UGT.[17] Se acordó incrementar la lucha por la derogación de la Ley de Residencia, se propuso a las Sociedades de Resistencia que organicen escuelas y bibliotecas para la educación integral de los obreros, y la intesificación propagandística a fin de impulsar un movimiento huelguista de inquilinos, constituyendo un Comité Pro Rebajas de Alquileres. Se resolvió que las huelgas por aumento de salarios exijan que no se aumente el precio del bien producido. Finalmente, se promueve un congreso de unificación de la clase obrera argentina.

Esta unidad se alcanzar√≠a en la huelga general del 25 de enero de 1907, en solidaridad con los onductores de carros de Rosario, de la que participar√≠an unos 150.000 trabajadores (80.000 en Buenos Aires). La FORA y la UGT emitieron una circular conjunta. El 27 de enero triunf√≥ finalmente la huelga, cediendo el gobierno a la presi√≥n. Como consecuencia del triunfo obrero, el Consejo Federal de la FORA promovi√≥ una consulta a las sociedades adheridas, que conten√≠a la pregunta: "¬ŅEst√° de acuerdo esa sociedad en que se celebre el congreso de unificaci√≥n?" El congreso de unificaci√≥n se reuni√≥ en el Teatro Verdi de Buenos Aires del 28 de marzo al 1 de abril de 1907, contando con la adhesi√≥n de 69 sociedades obreras de la FORA, 30 de la UGT y 36 aut√≥nomas. Luego de intensos debates, el congreso logr√≥ una unidad nominal pero desnud√≥ las irreconciliables diferencias entre anarquistas y soscialistas:

El estado de ánimo de los congresales estaba inclinado en gran mayoría en favor de los anarquistas y toda discusión estaba determinada previamente por ese estado de ánimo. Quizás se haya abusado un poco de la propia fuerza para aplastar al adversario.
Diego Abad de Santill√°n[18]

Luigi Fabbri manifestó su disgusto con la actitud de la FORA el 28 de mayo de 1907:

Por eso hemos sido dolorosamente sorprendidos con el resultado del congreso de unificaci√≥n obrera de la Rep√ļblica Argentina, fracasado porque nuestros compa√Īeros, aprovech√°ndose de estar en mayor√≠a, quisieron que el congreso recomendase formalmente, con una resoluci√≥n, la propaganda del comunismo an√°rquico, poniendo as√≠ en una injusta condici√≥n de inferioridad a los trabajadores socialistas, no anarquistas. Lejos de imitar a los compa√Īeros argentinos (por otra parte se que tambi√©n all√≠ ha habido anarquistas de mi opini√≥n), yo creo que los compa√Īeros de Italia y de Europa deben cuidarse bien de seguir el ejemplo.
Luigi Fabbri[19]

La declaración de principios y el pacto de solidaridad de la FORA fueron votados afirmativamente casi por unanimidad; pero al llegar a la recomendación del comunismo anárquico varios gremios de la UGT se retiraron del congreso por asimir que la mayoría era proclive a aceptar este punto acordado en 1905. En cambio, la mayoría de las organizaciones autónomas se sumaron a la FORA.

La Huelga de inquilinos de 1907

Artículo principal: Huelga de inquilinos de 1907
Conventillo de Buenos Aires

Los d√≠as 2 y 3 de agosto de ese a√Īo, la FORA declar√≥ la huelga general en Bah√≠a Blanca debido al asesinato de dos obreros remachadores en el puerto de Ingeniero White. En agosto de 1907, ante el aumento de los alquileres, los inquilinos se declararon en huelga y tomaron la decisi√≥n de no pagar. Se trat√≥ de un enorme movimiento en el que participaron m√°s de 140.000 personas en 2.400 conventillos de Buenos Aires, Rosario y Bah√≠a Blanca.[20] La FORA logr√≥ organizar el movimiento creando comit√©s y subcomit√©s en todos los barrios. La huelga dur√≥ tres meses y finalmente muchos propietarios aceptaron mantener los alquileres sin aumentos.[21] [22] Eduardo Gilim√≥n, testigo de los acontecimientos, lo relataba v√≠vidamente:

Socialistas, anarquistas y hasta algunos pol√≠ticos sin contingente electoral, hab√≠an en todo tiempo clamado contra el alza constante de los alquileres, excitando al pueblo, ora a la acci√≥n directa, ora a la electoral, seg√ļn que el orador era un anarquista o ten√≠a tendencias pol√≠ticas ...

Un buen día se supo que los vecinos de un conventillo habían resuelto no pagar el alquiler de sus viviendas, en tanto que el propietario no les hiciese una rebaja. La resolución de esos inquilinos fue tomada a risa y a chacota por media población. Pronto cesaron las bromas. De conventillo a conventillo se extendió rápidamente la idea de no pagar, y en pocos días la población proletaria en masa se adhirió a la huelga. Las grandes casas de inquilinato se convirtieron en clubes. Los oradores populares surgían por todas partes arengando a los inquilinos e incitándoles a no pagar los alquileres y resistirse a los desalojos tenazmente. Se verificaban manifestaciones callejeras en todos los barrios, sin que la policía pudiese impedirlas, y pronto con un espíritu de organización admirable se constituyeron comités y subcomités en todas las secciones de la Capital.

En los juzgados de paz las demandas por desalojo se aglomeraban de un modo que hacía imposible su despacho. Empezaron los propietarios a realizar algunas rebajas, festejadas ruidosamente por los inquilinos y sirviendo de incentivo en la lucha a los demás.
E. Gilimón, Hechos y Comentarios, 1911, P. 62-23

El gobierno detuvo y deport√≥ a los anarquistas mientras las fuerzas policiales realizaban algunos desalojos. La represi√≥n recrudeci√≥, hubo enfrentamientos callejeros, y finalmente la sociedad se conmovi√≥ con el asesinato de Miguel Pepe, un orador y activista anarquista de 15 a√Īos, cuyo entierro deriv√≥ en una manifestaci√≥n multitudinaria, como √ļltimo acto de la huelga. La FORA esper√≥ para declarar la huelga general el acuerdo de los sindicalistas que se le hab√≠an sumado y declar√°ndola dos meses despu√©s, con poca repercusi√≥n.

Masacre del Primero de Mayo de 1909

Por esos a√Īos la prensa gremial no se reduc√≠a al peri√≥dico Organizaci√≥n Obrera, √≥rgano oficial de la FORA, sino que se sumaron numerosas publicaciones de las organizaciones adheridas, gran parte de las cuales eran de clara tendencia anarquista. El 28 de febrero de 1908, el joven anarquista de 21 a√Īos Francisco Solano Regis lanz√≥ una bomba contra el presidente de la rep√ļblica Figueroa Alcorta, que no alcanz√≥ a explotar.[23] El atentado gener√≥ un intenso debate en el movimiento obrero. Para ese a√Īo la FORA contaba ya con federaciones locales en Buenos Aires, Rosario, Santa F√©, La Plata, Tucum√°n, Entre R√≠os y Mendoza, aunque su influencia se extend√≠a m√°s all√° de los obreros directamente afiliados; durante ese a√Īo la crisis econ√≥mica provoc√≥ 118 conflictos gremiales. En su s√©ptimo congreso, la FORA se declar√≥ a favor de promover una federaci√≥n internacional obrera, declarando su apoyo a la internacional anarquista de √Āmsterdam realizada el a√Īo anterior.

Coche en el que viajaba el Jefe de Policía Ramón Falcón, destruido por la bomba de Radowitzky.

Durante febrero de 1909 se produjeron importantes conflictos gremiales en Rosario, con enfrentamientos callejeros con la polic√≠a. El 1¬ļ de mayo en Buenos Aires en la manifestaci√≥n obrera organizada por la FORA se reunieron unas 30.000 personas, que fueron atacadas con armas de fuego por el escuadr√≥n de seguridad bajo las √≥rdenes del comisario Ram√≥n Falc√≥n. La multitud se dispers√≥ dejando 8 obreros asesinados, y 105 heridos. La FORA respondi√≥ declarando una huelga general al d√≠a siguiente, a la que se sum√≥ tambi√©n la UGT, involucrando a 300.000 obreros en la protesta. La polic√≠a clausur√≥ locales gremiales y anarquistas, y arrest√≥ a un millar de obreros. El conflicto prosigui√≥ y durante los d√≠as 2, 3 y 4 de mayo continuaron las manifestaciones y se produjeron m√°s heridos. La radicalizaci√≥n del movimiento hizo que el gobierno aceptase los reclamos, levantando las clausuras y liberando a los detenidos.

El 13 de octubre de 1909, con motivo del asesinato de Francisco Ferrer y Guardia en Montjuich, la FORA organiz√≥ un acto publico con una asistencia de 20.000 personas, durante el cual se proclam√≥ solidariamente una huelga general de cuatro d√≠as. El 14 de noviembre, en represalia por los obreros asesinados en la masacre del 1 de Mayo, el joven anarquista ruso Sim√≥n Radowitzky, arroj√≥ una bomba contra el coche ocupado por el jefe de polic√≠a Falc√≥n y su secretario Lartigau, que resultaron muertos. El atentado conmocion√≥ a la sociedad argentina, y se desat√≥ una represi√≥n feroz, asaltando a los locales obreros y anarquistas. Se detuvieron a millares de militantes y se deport√≥ a centenares de extranjeros, entre los cuales figuraba Juan Bianchi, secretario general de la FORA. Los detenidos fueron alojados en un buque de la armada, destinado a prisi√≥n flotante, donde se cometieron terribles vej√°menes contra los obreros detenidos. El estado de sitio y la represi√≥n si bien complicaron el accionar de las organizaciones gremiales, no detuvieron al movimiento popular espont√°neo y autoorganizado, que se manifestar√≠a con mayor fuerza al a√Īo siguiente.

La represión del Centenario

En 1910 se cumpl√≠a el primer centenario de la Revoluci√≥n de Mayo y el gobierno organiz√≥ imponentes celebraciones, cuya parafernalia nacionalista causaron el rechazo de la mayor parte del movimiento obrero anarquista y socialista. El movimiento anarquista hab√≠a adquirido tales proporciones que La Protesta incorpor√≥ a su edici√≥n matutina otro peri√≥dico vespertino, que se llam√≥ La Batalla. En abril, se realiz√≥ el VIII Congreso de la FORA, reafirmando su posici√≥n antipol√≠tica, es decir, argumentando que para ser delegado de sus organizaciones no se deb√≠a ejercer ning√ļn cargo pol√≠tico. Tambi√©n se acord√≥ brindar apoyo material y moral a Sim√≥n Radowitzky, detenido en el Penal de Ushuaia, destacando su ‚Äúhero√≠smo y abnegaci√≥n‚ÄĚ. Era el momento de apogeo del anarquismo en Argentina y la confrontaci√≥n se torn√≥ inevitable.

Vista desde la planta alta. Pabellón 1, utilizado como museo

Si bien el acto del 1 de mayo transcurri√≥ sin incidentes, pero com se tem√≠an acciones huelgu√≠sticas durante la semana de celebraciones inmediata al 25 de mayo, el gobierno se prepar√≥ para accionar. El d√≠a 18 de mayo los gremios socialistas de la Confederaci√≥n Obrera Regional Argentina (CORA), la nueva denominaci√≥n que adopt√≥ la UGT, declararon la huelga general. La FORA amenaz√≥ con adherirse a la medida si el gobierno no acced√≠a a las demandas obreras. El gobierno reacc√≠on√≥ inmediatamente, declarando el Estado de sitio el d√≠a 14 de mayo, deteniendo a los directores de La Batalla y La Protesta, al Consejo Federal de la FORA y el Comit√© Central de la CORA. Se organizaron manifestaciones nacionalistas anti-obreras, asaltando los locales anarquistas, socialistas y gramiales, y destrozando las redacciones de La Protesta y La Vanguardia. Las barriadas obreras reaccionaron a los ataques, y se produjeron muertos y heridos en ambos bandos, y aunque existieron sabotajes que empa√Īaron los festejos, finalmente el gobierno pudo cumplir con el programa de la celebraci√≥n.

La reacción gubernamental golpeó fuerte a los anarquistas, aprobando la "Ley de Defensa Social" y se suspendieron la libertad de imprenta, el derecho de manifestación, de asociación y de reunión. Se deportó al extranjero y se detuvo a centenares de militantes, trasladandolos al Penal de Ushuaia. El periódico La Protesta pasó a editarse temporalmente en Montevideo, pero pronto se comenzó a imprimir clandestinamente en Buenos Aires a mediados de 1911.

La actividad represiva del estado nacional sobre el anarquismo y la FORA caus√≥ un reflujo del activismo libertario y gremial durante los a√Īos siguientes. Durante 1911, 1912 y 1913 comenzaron lentamente a resurgir algunos peri√≥dicos anarquistas y obreros, y el activismo gremial protagoniz√≥ un centenar de huelgas por a√Īo. Reci√©n se declar√≥ la primera huelga general desde el Centenario los d√≠as 24 y 25 de octubre de 1913.

División de la FORA (1915)

Para de septiembre de 1914 la CORA luego de realizar numerosas deliberaciones y debates acuerda la disolución de la organización ingresando en bloque a la FORA. Esta incorporación de centenares de militantes y delegados no anarquistas en la FORA no iba a estar exenta de provocar conflictos al interior de la FORA. En 1915, durante el IX Congreso de la FORA un conjunto de gremios adheridos decidió eliminar de la declaración de principios la adhesión a la finalidad del "comunismo anárquico", a fin de favorecer la fusión con los gremios provenientes de la CORA. Un mes más tarde, un total de 21 gremios desconocieron el IX Congreso y eligieron un Consejo Federal. Ello produjo una ruptura y a partir de entonces funcionaron dos federaciones separadas: la del Noveno Congreso adquiriendo un carácter de "sindicalismo neutral" y la del Quinto Congreso, adoptando un carácter finalista (comunista anárquico) y anarquista.

‚Äú...la supresi√≥n de la declaraci√≥n del Quinto Congreso, que exist√≠a virtualmente desde el primer instante como distintivo de la organizaci√≥n, privaba a la FORA de su significaci√≥n particular. Hubo, pues, disconformidad, al comienzo reducida, pero luego creciente. Si los anarquistas disconformes hubiesen permanecido dentro del conjunto concurrente al Noveno Congreso, al poco tiempo se habr√≠an convertido otra vez en mayor√≠a, porque muchos de los elementos no pod√≠an seguir largo tiempo la marcha impuesta por la FORA y habr√≠an mostrado pronto sus inclinaciones reformistas; de esa forma, la escisi√≥n habr√≠a partido, como en 1902, de los mismos pregoneros de la fusi√≥n. Pero optaron por salir y desconocer la labor de ese Congreso, d√°ndolo por no realizado. Era en verdad s√≥lo una minor√≠a la francamente disidente; muchos anarquistas estaban dispuestos a la cooperaci√≥n con los adversarios de ayer, crey√©ndoles de buena fe hoy.‚ÄĚ
Diego Abad de Santill√°n[24]

FORA del V Congreso (anarquista)

Artículo principal: FORA-V Congreso
Pintada de la FORA anarquista en Buenos Aires, 2006

Luego de la divisi√≥n de la FORA, la FORA del V Congreso, tambi√©n conocida como FORA anarquista[25] perdi√≥ fuerza, ya que los sindicatos m√°s importantes como los ferroviarios, los trabajadores mar√≠timos, los de la carne, etc., fueron cooptados por la FORA del IX Congreso y a√Īos despu√©s por la CGT patronal y peronista.

Como vocero no oficial de la FORA, aunque manteniendo independencia de la organización, estaba el famoso periódico anarquista La Protesta, dirigido por Diego Abad de Santillán y Emilio López Arango, que llegó a tener un tiraje de 60.000 ejemplares (Atán). Tuvo una actuación relevante en la Semana Trágica de 1919 y en las huelgas obreras de la Patagonia en 1921-1922.

La FORA del V Congreso sigui√≥ actuando luego del golpe de estado de 1930, aunque cada vez con menor presencia. El √ļltimo gran conflicto impulsado por esta organizaci√≥n fue la huelga de los obreros portuarios de 1956, que alcanz√≥ seis meses de duraci√≥n. Sin embargo, nunca fue disuelta, y a√ļn en el presente sigue reuniendo a militantes individuales y algunas sociedades de resistencia[26] a pesar de que en la Argentina existe una legislaci√≥n laboral que excluye a los sindicatos minoritarios y de oficios varios.

FORA del IX Congreso (sindicalista)

El sindicato más poderosos e influyente de la FORA del IX Congreso[27] era la Federación Obrera Marítima (FOM).

La FORA del IX Congreso jug√≥ un papel central en varios hechos hist√≥ricos del movimiento obrero argentino como la Semana Tr√°gica de 1919, la Patagonia Rebelde en 1921/1922, y las primeras huelgas de los hacheros del quebracho y de los mens√ļes de la yerba mate en el norte (Robles 1987) La FORA del IX Congreso, se fusion√≥ en 1922 con otros sindicatos para formar la Uni√≥n Sindical Argentina (USA) que luego a su vez se integrar√≠a a la CGT que fue desde entonces la correa de transmisi√≥n entre el Gobierno y los trabajadores, hasta que con la llegada de Per√≥n qued√≥ a ordenes del Estado.

Entre los militantes más conocidos de la FORA del IX Congreso se encontraban el Sebastián Marotta (sindicalista revolucionario, linotipistas), José Penelón (comunista), Adrián Patroni (socialista), Francisco García (sindicalista revolucionario), Jacinto Oddone (socialista), Juan Antonio Morán (marítimos-anarquista).

Los grandes conflictos: La Semana Trágica y las huelgas patagónicas

Durante 1917 se produjeron 138 huelgas y la represión causó 26 obreros muertos y más de 100 heridos en enfrentamientos con la policía. En marzo la actividad represiva del gobierno alcanzó a los obreros del frigorífico Firmat-Zárate, que estaban en huelga. La FORA del V Congreso declaró una huelga general en represalia. La FORA del IX Congreso, en cambio, desautorizó y repruebó la medida mediante una proclama difundida en forma de afiches en las calles. El 10 de junio en Plaza Once fue atacado un acto de la FORA por las autoridades, asesinando a varios obreros.

En diciembre se declar√≥ la huelga en los frigor√≠ficos Swift y Armour, participando 11.000 obreros. La patronal expuls√≥ de los establecimientos a los delegados sindicales anarquistas, y presionan para que los trabajadores se desafilien de la FORA del V Congreso. Paralelamente, la FORA del IX solicit√≥ que en los conflictos obreros interviniese la polic√≠a y el poder ejecutivo, enviando delegaciones a la Casa Rosada. A fines de 1918 -a√Īo en que se produjeron 196 huelgas- se produjo un nuevo Congreso en la FORA sindicalista, y se tom√≥ la decisi√≥n de tratar de evitar la huelga general como m√©todo y renunciar a cualquier tipo de aspiraci√≥n revolucionaria.

El 2 de diciembre de 1918 declararon la huelga los obreros de los talleres metal√ļrgicos Vasena, afiliados a la FORA anarquista. El 3 de enero de 1919 se producen incidentes entre los huelguistas y las fuerzas represivas. El d√≠a 7 de enero la polic√≠a asalta a un grupo de trabajadores dejando cerca de 30 muertos. As√≠ se inicia la Semana Tr√°gica. La FORA del V Congreso declar√≥ la huelga general el d√≠a 8, extendi√©ndose la huelga a Mar del Plata, Rosario, Santa Fe, y otras ciudades; la FORA del IX Congreso se ve forzada a adherir a la medida. Durante la precesi√≥n por el entierro de los abreros masacrados por la polic√≠a, se produjo una nueva represi√≥n, acrecentando el saldo de v√≠ctimas fatales. La manifestaci√≥n que particicpaba de la procesi√≥n hasta el Cementerio de la Chacarita alcanzaba las 200.000 personas, y enardecida la multitud cometi√≥ saqueos a las iglesias, armer√≠as y comisar√≠as; mientras tanto, los talleres Vasena fueron atacados e incendiados, sucedi√©ndose enfrentamientos por toda la ciudad.

El 11 de enero, la FORA del IX Congreso acuerd√≥ con el gobierno el fin de la huelga y llam√≥ a la vuelta al trabajo, pero la FORA anarquista continu√≥ con la medida, enfrentando en soledad la represi√≥n militar, policial y para-policial, esta √ļltima ejercida por los j√≥venes burgueses de la Liga Patri√≥tica Argentina. A mediados de enero el conflicto finaliz√≥ y la FORA anarquista fue decalrada ilegal, prohibi√©ndose todos los peri√≥dicos anarquistas. Durante 1919 se produjeron 367 huelgas, la mayor cantidad de conflictos gremiales de la historia argentina.

El 20 de junio de 1920 la FORA del V Congreso y acord√≥ junto a la Federaci√≥n Agraria Argentina actuar conjuntamente. Durante septiembre de ese a√Īo la FORA anarquista celebr√≥ un Congreso Extraordinario con la asistencia de m√°s de 400 organizaciones obreras, aumentando a 600 en los a√Īos siguientes, con m√°s de medio mill√≥n de trabajadores afiliados.

Actualidad

Afiche actual de la FORA

En los a√Īos 60 y 70 viejos militantes anarquistas, en uni√≥n a j√≥venes afines a las ideas libertarias reconsituyeron la FORA, que contin√ļa en la actualidad organizada en Sindicatos de oficios varios y sociedades de resistencia, y est√° adherida a la asociaci√≥n internacional AIT como secci√≥n argentina de esta organizaci√≥n mundial, la crisis econ√≥mica y social argentina desde finales de los 90 ha hecho que la federaci√≥n tenga un crecimiento cont√≠nuo en los √ļltimos a√Īos.

La FORA contin√ļa en la actualidad como una organizaci√≥n anarquista obrera, pero alejada del sindicalismo. Sus actividades son de tipo propagand√≠stico, apoyando, activando y solidariz√°ndose con los conflictos gremiales. Propugna la creaci√≥n de sociedades de resistencia y asociaciones de trabajadores independientes. Algunos de los grupos que la integran se ubican en la Boca, San Martin , Mendoza , Rio Gallegos y Neuquen. Edita el peri√≥dico Organizaci√≥n Obrera.

Referencias

  1. ‚ÜĎ La FORA no es estictamente una organizaci√≥n anarcosindicalista, ya que "aunque constituida por gremios y entidades profesionales, no tiene las caracteristicas generales de una organizacion propiamente sindical y mucho menos de las de un partido. Podria definirse como una expresion de anarquismo obrero militante, con abierta significacion en principios y finalidades anarquicas. La F.O.R.A. responde m√°s a un fundamento ideologico que a un nexo clasista". Anarcosindicalismo: ¬ŅQu√© es el anarcosindicalismo?, por Germinal Esgleas.
  2. ‚ÜĎ "El Quinto Congreso Obrero Regional Argentino, consecuente con los principios filos√≥ficos que han dado raz√≥n de ser a la organizaci√≥n de las Federaciones Obreras declara: Que aprueba y recomienda a todos sus adherentes la propaganda e ilustraci√≥n m√°s amplia, en el sentido de inculcar en los obreros los principios econ√≥micos y filos√≥ficos del comunismo an√°rquico. (...)". Actas del V Congreso de la FORA; en Julio Godio, Historia del movimiento obrero argentino, Buenos Aires: Corregidor, 2000, Tomo I, p. 169.
  3. ‚ÜĎ La FORA. El anarquismo en el movimiento obrero argentino. E.M.Gonz√°lez; Ediciones Libertad, 2006, p.1.
  4. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, Diego. La FORA, Ideolog√≠a y trayectoria del movimiento obrero revolucionario en la Argentina, [1]
  5. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, Diego. La FORA. Ideolog√≠a y trayectoria
  6. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, Diego. La FORA. Ideolog√≠a y trayectoria
  7. ‚ÜĎ "Un grupo de trabajadores rode√≥ con el arma en la mano el cad√°ver del mar√≠timo Juan Ocampo, lo levant√≥ en hombros y form√≥ un cortejo, apenas ser√≠an 300, dispuesto a todo. La caravana f√ļnebre se dirigi√≥ resueltamente por las calles de la ciudad hasta el local de La Protesta en la calle C√≥rdoba. La polic√≠a intent√≥ varias veces interrumpir la manifestaci√≥n, pero comprendi√≥ que esta vez no tropezaba con una muchedumbre desarmada, sino con un grupo decidido a repeler cualquier agresi√≥n y se content√≥ con seguirla desde lejos. Desde el local del diario anarquista el cad√°ver de Ocampo fue trasladado a la Federaci√≥n Obrera, en la calle Chile, donde fue depositado para ser velado por el pueblo obrero de Buenos Aires. Una vez dentro del local, concentr√≥ la polic√≠a grandes fuerzas en los alrededores en orden de batalla. Los obreros comprendieron que ser√≠a est√©ril una nueva masacre e hicieron abandono del local, lo que fue aprovechado por los guardias del orden para llevarse el muerto y enterrarlo sigilosamente, a fin de evitar las consecuencias sangrientas de su entierro p√ļblico." Abad de Santill√°n, Diego. La FORA. Ideolog√≠a y trayectoria
  8. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, Diego. La FORA. Ideolog√≠a y trayectoria
  9. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, Diego. La Fora. Ideolog√≠a y trayectoria
  10. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, Diego. La Fora. Ideolog√≠a y trayectoria
  11. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, Diego. La Fora. Ideolog√≠a y trayectoria
  12. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, 1931
  13. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, Diego. La Fora. Ideolog√≠a y trayectoria
  14. ‚ÜĎ (La FORA. El anarquismo en el movimiento obrero argentino. E.M.Gonz√°lez; Ediciones Libertad, 2006, p.1.
  15. ‚ÜĎ Marotta III, pag. 373-374
  16. ‚ÜĎ La FORA. El anarquismo en el movimiento obrero argentino. E.M.Gonz√°lez; Ediciones Libertad, 2006, p.2.
  17. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, D. La FORA. Ideolog√≠a y trayectoria.
  18. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, D. La FORA. Ideolog√≠a y trayectoria.
  19. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, D. La FORA. Ideolog√≠a y trayectoria.
  20. ‚ÜĎ Abad de Santill√°n, D. La FORA. Ideolog√≠a y trayectoria.
  21. ‚ÜĎ Godio, Julio. Historia del movimiento obrero argentino, 1870-2000, p. 174.[2]
  22. ‚ÜĎ Pigna, Felipe; [Los inquilinos, en pie de guerra http://www.barracavorticista.com.ar/historia/conventillo/].
  23. ‚ÜĎ Viajeros del tiempo, Guillermo Zinni, diario La Capital.
  24. ‚ÜĎ La Fora: Ideolog√≠a y Trayectoria
  25. ‚ÜĎ Hoy en d√≠a la FORA del V Congreso es conocida como FORA-AIT por su filiaci√≥n a esa internacional obrera, y por ser la √ļnica organizaci√≥n con esa denominaci√≥n tras haber sido disuelta la FORA del IX Congreso en 1922 y fusionarse en la Uni√≥n Sindical Argentina.
  26. ‚ÜĎ Actualmente est√°n adheridas a la FORA las sociedades de resistencia de oficios varios de Capital (Ciudad de Buenos Aires), San Mart√≠n (Provincia de Buenos Aires), Mendoza y Bah√≠a Blanca.
  27. ‚ÜĎ Los integrantes de la FORA del IX Congreso se denominaban a s√≠ mismos "sindicalistas puros" y se enmarcaban ideol√≥gicamente dentro del sindicalismo revolucionario de izquierda, entre los que tambi√©n participaban comunistas, socialistas y anarquistas, entre los cuales se encontraba el l√≠der de las huelgas patag√≥nicas de 1921, Antonio Soto. Ver Osvaldo Bayer, 2004 y Abad de Santill√°n, 2005

Bibliografía

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Véase también

Enlaces externos

Commons

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