Inmigración en Argentina

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Inmigración en Argentina

Las migraciones al territorio actual de la Argentina comenzaron varios milenios a. C., con la llegada de las culturas de origen asi√°tico que ingresaron al continente americano por Beringia, seg√ļn las teor√≠as m√°s aceptadas, y fueron poblando lentamente el continente americano. A la llegada de los espa√Īoles, los habitantes del actual territorio argentino eran aproximadamente 300 000[1] personas, pertenecientes a numerosas civilizaciones, culturas, ciudades y tribus distintas.

Sobre este sustrato, el territorio argentino ha experimentado distintas corrientes migratorias:

  • la colonizaci√≥n hisp√°nica entre los siglos XVI y XVIII, mayoritariamente masculina,[2] que se asimil√≥ con los nativos en un proceso de mestizaje. No todo el actual territorio fue efectivamente colonizado por los espa√Īoles. La regi√≥n chaque√Īa, la Patagonia, el territorio de la actual provincia de La Pampa y de la mayor parte de las actuales provincias de Buenos Aires, San Luis y Mendoza se mantuvieron bajo dominio ind√≠gena (mapuches, ranqueles, wichis y otros pueblos) hasta que fueron conquistadas por el Estado Argentino, luego de la independencia.
  • la introducci√≥n forzada de personas de piel negra llevados de √Āfrica para trabajar como esclavos en la colonia entre los siglos XVII y XIX.
  • la inmigraci√≥n europea fomentada por la Constituci√≥n Argentina de 1853 bajo la base del precepto alberdiano, de gobernar es poblar, destinada a generar un tejido social rural y a finalizar la ocupaci√≥n de los territorios obtenidos mediante la campa√Īa militar contra los mapuches y ranqueles denominada conquista del desierto.
  • la inmigraci√≥n urbana, principalmente europea y en menor medida de Oriente Medio, producida durante finales del siglo XIX y la primera mitad del XX.
  • la inmigraci√≥n de pa√≠ses vecinos, m√°s o menos contin√ļa a lo largo de los siglos XIX y XX. Este tipo de inmigraci√≥n que se remonta a las primeras civilizaciones agroalfareras aparecidas en territorio argentino[3] , a diferencia de la inmigraci√≥n europea fue siempre considerada un problema por no estar incluida en la que deb√≠a ser fomentada en cumplimiento de la Constituci√≥n.[4] .
  • a partir de los a√Īos '80 y '90 provienen especialmente del Per√ļ, Bolivia, Paraguay, Centroam√©rica, Asia y Europa oriental.
  • en este nuevo siglo se nota el retorno de muchos argentinos provenientes de Europa y Estados Unidos, siguen las provenientes de Per√ļ, Bolivia y Paraguay, ahora con las de M√©xico, Colombia, Cuba, Venezuela, Senegal y Ecuador y otros lugares del mundo en mucha menor medida.

Contenido

Migraciones precolombinas

El poblamiento arcaico del territorio que hoy conforma la Argentina fue realizado por diversas corrientes, quiz√°s una inicial de paleoamericanos descendientes de las migraciones que ingresaron a Am√©rica por Siberia y luego por otras m√°s recientes de indoamericanos. De acuerdo al estado actual de las investigaciones, en la Patagonia se encuentran algunos de los asentamientos humanos m√°s antiguos del territorio americano. Puntualmente, la primera presencia humana se ha registrado en Piedra Museo (provincia de Santa Cruz) y se remonta a casi 13.000 a√Īos adP.

Se han sostenido hip√≥tesis sobre la posibilidad de otras corrientes poblacionales precolombinas. Una de ellas, que ha encontrado cierto apoyo en los descubrimientos de Monte Verde (Chile) y otros sitios, la temprana existencia de tal asentamiento, al parecer anterior a la mayor√≠a de los asentamman cape !!ientos ubicados m√°s al norte en Am√©rica parece desmentir (seg√ļn lo que se conoce en el 2008) la teor√≠a que ha sido predominante: la de un poblamiento primero a trav√©s del istmo de Beringia que se habr√≠a desplazado hacia el sur por el centro de Norteam√©rica utilizando un supuesto corredor que atravesaba los campos de hielos del wurmiense; la ratificaci√≥n de la antig√ľedad de Monteverde induce a pensar que la principal corriente de poblamiento de las Am√©ricas ‚ÄĒ hasta el territorio que es actualmente argentino‚ÄĒ se realiz√≥ siguiendo las costas por largas extensiones en un tiempo relativamente breve, tambi√©n se sostiene la posibilidad de un poblamiento australoide que pudo haber ingresado desde Australia alrededor del XIII milenio a. C., aprovechando las costas de la calota glaciar existente en la √ļltima glaciaci√≥n. Esta hip√≥tesis busca explicar las evidencia de poblamiento muy temprano del sur de Am√©rica y las caracter√≠sticas fisiot√≠picas de los hu√°rpidos (incluyendo a los llamados comechingones), e incluso algunas caracter√≠sticas de los p√°mpidos, dif√≠cilmente compatibles con el modelo que sostiene el poblamiento exclusivo del continente por Beringia.

Las corrientes indoamericanas ingresaron por etapas, siguiendo diferentes l√≠neas: una lo hizo por las quebradas del NOA, otra avanz√≥ por las costas del Atl√°ntico, una tercera ‚ÄĒquiz√°s la √ļltima‚ÄĒ lo hizo por el sistema de la Cuenca del Plata especialmente aprovechando la hidrov√≠a del r√≠o Paran√°.

La primera cultura agroalfarera en territorio argentino, la cultura Taf√≠ (200 a. C.), fue consecuencia de una migraci√≥n proveniente del altiplano boliviano.[5] A partir de entonces esta regi√≥n mantuvo intercambios comerciales y migratorios con Chile y las antiguas culturas boliviano/peruanas. Entre 1470 y 1490 se produjo la conquista incaica dirigida por T√ļpac Inca Yupanki que deriv√≥ en la difusi√≥n parcial de la cultura y el idioma quechua en el norte argentino.[6]

El actual territorio argentino (como casi todo el Cono Sur), en tiempos prehisp√°nicos, estaba en promedio menos poblado que otras √°reas, aunque exist√≠an √°reas densamente pobladas como el cuadrante noroeste, el oeste andino, y las zonas ribere√Īas de los r√≠os Paran√°, Paraguay y Uruguay y sus afluentes.

Tradicionalmente se ha estimado que la poblaci√≥n existente en el actual territorio argentino al momento de la conquista espa√Īola llegaba a 300.000 ind√≠genas (J. Steward, 1949:661). M√°s recientemente se ha estimado la poblaci√≥n en 500.000 habitantes, de los cuales 200.000 habitaban en las sociedades de agricultores del noroeste (G..Madrazo,1991).[7]

√Čpoca colonial

Las corrientes espa√Īolas que conquistaron y colonizaron la zona donde hoy est√° ubicada la Argentina fueron principalmente tres:

  • la que provino del noroeste ‚ÄĒla regi√≥n peruana conquistada por Diego de Almagro y Francisco Pizarro‚ÄĒ;
  • la que provino del oeste, desde Chile, a trav√©s de la cordillera de los Andes;
  • la que provino del este, que emple√≥ el r√≠o de la Plata y sus tributarios, en especial el r√≠o Paran√°, para asentarse a la vera de los mismos. Esta corriente a su vez se estableci√≥ en Asunci√≥n del Paraguay desde donde coloniz√≥ gran parte de la regi√≥n.

Los conquistadores y colonizadores espa√Īoles fundaron ciudades y, desde ellas, establecieron explotaciones rurales para abastecerse de productos agr√≠colas y ganaderos. La escala de las explotaciones fue reducida, orientada sobre todo al mercado interno y a la provisi√≥n de la metr√≥poli.

Los asentamientos principales se ubicaron en las zonas m√°s densamente pobladas por culturas ind√≠genas agrarias, como los centros mineros del Alto Per√ļ en pleno territorio incaico, y el noreste andino perteneciente al Reino del Tucma, donde se fundaron ciudades como San Miguel de Tucum√°n, Salta, la ef√≠mera ciudad de El Barco primero y Santiago del Estero despu√©s; algo m√°s al sur se fund√≥ C√≥rdoba.

Otro importante centro poblacional fueron las ciudades de Asunción del Paraguay y Corrientes fundadas en el área de la civilización guaraní, y con importantes puertos sobre ríos navegables. Paralelamente, la migración andina proveniente de Chile se afincaba en San Juan.

Posteriormente, con el auge del contrabando y la multiplicación espontánea del ganado vacuno en la llanura pampeana, comenzaron a tomar cierto auge Buenos Aires y otras ciudades del litoral mesopotámico.

El gaucho, fruto del mestizaje de las diversas corrientes migratorias durante la colonia

La poblaci√≥n de los asentamientos coloniales integr√≥, aunque de manera desigual y con fuertes variaciones regionales, a ind√≠genas y espa√Īoles, y sus descendientes criollos, constituyendo estos √ļltimos los terratenientes, comerciantes, administrativos y gobernantes, que resid√≠an principalmente en las ciudades. El mestizaje fue importante ya que los colonizadores tomaron a numerosas mujeres nativas y dieron origen a una poblaci√≥n criolla, √©tnica y culturalmente h√≠brida, en la que se destacar√≠an los gauchos, un tipo de poblador rural caracter√≠stico de la regi√≥n.

El n√ļmero exacto de migrantes hisp√°nicos hacia Am√©rica es dif√≠cil de precisar, debido a lo fragmentario de las fuentes disponibles hasta el momento. No obstante existen varias estimaciones realizadas a partir de fuentes y c√°lculos diversos. De todos modos sus porcentajes fueron bajos con respecto a la poblaci√≥n total, en torno al 1-2%, no superando en ning√ļn caso el 5%.[8] El gobierno argentino informa que en 1810, habitaban en territorio de las Provincias Unidas del R√≠o de la Plata unos 6.000 espa√Īoles peninsulares, sobre una poblaci√≥n total entre 500-700 mil habitantes.[9] Es decir que representaban aproximadamente el 1% de la poblaci√≥n.

La poblaci√≥n ind√≠gena disminuy√≥ dr√°sticamente en muy breve per√≠odo, tanto a causa de las muertes producidas por la conquista como por el contagio de enfermedades ‚ÄĒcomo la viruela‚ÄĒ hasta entonces desconocidas en el continente, y por el fuerte costo en vidas humanas de las explotaciones mineras de la regi√≥n andina; las cifras exactas se desconocen, y es probable que sea imposible establecerlas de manera fiable, pero la mayor√≠a de los estudios[10] concuerdan en sostener que √©ste fue uno de los rasgos principales de la cat√°strofe demogr√°fica en Am√©rica tras la llegada de los europeos.

Para reemplazar la mano de obra indígena los europeos decidieron trasladar a América, de manera forzada, a miles de africanos reducidos a la esclavitud. Se calcula que 60.000.000 de africanos fueron enviados a América, de los cuales sólo llegaron con vida 12.000.000.[11] Esa población negra ingresó al Cono Sur a partir de 1596[12] a través del puerto de Buenos Aires primero, y de Montevideo después,[13] y fueron enviados principalmente a las ciudades del noroeste.

En el primer censo, llevado a cabo por el virrey Juan José de Vértiz y Salcedo en 1778, se registró la presencia de una gran población de origen africano en todo el territorio del virreinato: 54% en la provincia de Santiago del Estero, 52% en la provincia de Catamarca, 46% en la provincia de Salta,44% en la provincia de Córdoba, 42% en la provincia de Tucumán, 30% en Buenos Aires,24% en la provincia de Mendoza, 20% en la provincia de La Rioja, 16% en la provincia de San Juan, 13% en la provincia de Jujuy, 9% en la provincia de San Luis.[14]

El censo de 1778 registr√≥ una poblaci√≥n total de 380.000 habitantes para todo el virreinato. En los territorios de la actual Argentina (excluyendo las zonas del Chaco, la Patagonia y buena parte de las pampas, a√ļn bajo control ind√≠gena), es decir, en las nuevas intendencias de C√≥rdoba (Cuyo y C√≥rdoba), Salta (actuales provincias del noroeste), Buenos Aires (una peque√Īa franja costera de la actual provincia de Buenos Aires -incluyendo la ciudad de Buenos Aires-, Mesopotamia y Santa Fe) y Misiones (actual Misiones m√°s territorios actuales de Paraguay y Brasil) viv√≠an unas 180.000, personas.[15] La mayor√≠a de la poblaci√≥n se concentraba en los asentamientos del noroeste mientras que en la llanura pampeana se asentaba solo un 20% del total. En todo Tucum√°n (todo el noroeste, incluida C√≥rdoba, pero no el Cuyo -San Luis, Mendoza y San Juan-), habitaban en 1778,126.000, personas. 35.000 eran blancos (criollos y peninsulares), un n√ļmero similar Indios, unos 11.000 esclavos negros, y 44.000 castas libres (mulatos, negros libres, mestizos, etc). Hacia 1809, la poblaci√≥n total de Tucum√°n y Cuyo se elevaba a 250.000 personas, aproximadamente la misma que en la √©poca de la conquista.[16] Los actuales territorios de Per√ļ y Bolivia, contaban con una poblaci√≥n considerablemente mayor que la que se encontraba en el actual territorio argentino.[17]

Durante la √©poca colonial, el actual territorio argentino se encontraban tambi√©n poblado por pueblos originarios que se mantuvieron independientes del dominio del Imperio Espa√Īol, en la Regi√≥n Chaque√Īa, la llanura Pampeana, la Puna y la Patagonia. Aunque no existen datos precisos sobre la situaci√≥n de los pueblos originarios independientes durante la colonia, algunos especialistas han sostenido que la densidad demogr√°fica en esos territorios no superaba un habitante por km¬≤. Este argumento fue luego utilizado para considerar que se trataba de territorios desiertos que pod√≠an ser leg√≠timamente ocupados por el Estado Argentino (ver conquista del desierto).

La baja densidad poblacional que registraba el territorio argentino al momento de la independencia (1810-1816), impulsó un proyecto de desarrollo socioeconómico que consideraba a la inmigración como uno de sus fundamentos esenciales. En 1853 ese proyecto tomaría cuerpo en la Constitución nacional, como un mandato terminante a los gobiernos de fomentar la inmigración europea para poblar el país.

Los inmigrantes y sus orígenes con anterioridad a la formación del estado-nación

Africanos

El tango, estilo musical tradicional de argentina.
Artículo principal: Población negra en Argentina

La inmigraci√≥n forzada de personas africanas para ser usados como esclavos durante la colonia espa√Īola influy√≥ considerablemente en la formaci√≥n de la poblaci√≥n del actual territorio argentino. La mayor√≠a de los africanos que se introdujeron en dicho territorio proced√≠an de los territorios de la actual Angola, la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo, Guinea y la Rep√ļblica del Congo, pertenecientes al grupo √©tnico que habla la familia de lenguas bant√ļ. En 1778 la poblaci√≥n africana y sus descendientes constitu√≠a el grupo √©tnico mayoritario, alcanzando un 54% de la poblaci√≥n de la provincia de Santiago del Estero, el 46% en la provincia de Salta, el 44% en la provincia de C√≥rdoba, el 42% en la provincia de Tucum√°n, entre las zonas m√°s pobladas del virreinato, y el 30% en la ciudad de Buenos Aires. Las culturas africanas influyeron sobre la cultura argentina en aspectos como el lenguaje, las organizaciones solidarias, la alimentaci√≥n, el arte, las creencias religiosas, etc.[18]

Espa√Īoles

Cristianismo, introducido por los espa√Īoles.

Aunque influyeron decisivamente en la organizaci√≥n pol√≠tica, social y cultural de la Argentina, los espa√Īoles que migraron durante la colonia al actual territorio argentino fueron relativamente pocos, en relaci√≥n con la poblaci√≥n existente, la mayor√≠a de ellos conquistadores o colonizadores. El gobierno argentino informa que en 1810, habitaban en territorio de las Provincias Unidas del R√≠o de la Plata unos 6.000 espa√Īoles peninsulares, sobre una poblaci√≥n total entre 500-700 mil habitantes.[9] Es decir que representaban aproximadamente el 1% de la poblaci√≥n.

La inmigraci√≥n total procedente de Espa√Īa que se dirigi√≥ a los actuales territorios argentinos con anterioridad a la formaci√≥n del estado-naci√≥n es dif√≠cil de cuantificar. Seg√ļn los c√°lculos de Boyd-Bowman, sobre m√°s de 50.000 pobladores no americanos del siglo XVI (entre una cuarta parte y un quinto del total) identificados por nombre, lugar de procedencia y de destino, aproximadamente un 5,2% del total de los pasados a Am√©rica se dirigi√≥ a los pa√≠ses del Plata, lo que significa que entre 10.500 y 13.125 hisp√°nicos (y en mucha menor cuant√≠a extramericanos de otras procedencias) inmigraron a las actuales Argentina y Paraguay en el siglo XVI, de los cuales una mayor√≠a de entre dos tercios y tres cuartos en territorios de la actual Argentina y el resto en Paraguay.[19]

Respecto a la procedencia de estos colonizadores, se dispone de los mismos estudios de Boyd-Bowman, que indican una clara predominancia de los andaluces en dicho periodo. Seg√ļn los c√°lculos generales para toda Am√©rica, los andaluces hubieran alcanzado un 36,9 % del total (entre 80.916 y 101.145 andaluces).[20] Durante los siglos siguientes, el dominio porcentual de los andaluces sobre el total de hisp√°nicos se mantuvo, aunque disminuyendo relativamente hasta en torno a un tercio en el siglo XVII y una cuarta parte en la segunda mitad del XVIII (los c√°lculos de estos dos siglos est√°n realizados sobre una poblaci√≥n con origen localizado mucho menor que la de los c√°lculos de Boyd-Bowman para el siglo XVI, siendo en todos los estudios de unos pocos miles). De todos modos, la presencia de andaluces era muy peque√Īa, y en una ciudad como C√≥rdoba, en 1813, solo uno de cada mil habitantes era de ese origen.[21]

Tras los andaluces los m√°s numerosos en el siglo XVI, pertenec√≠an tambi√©n a etnias ubicadas al sur de la pen√≠nsula Ib√©rica: los extreme√Īos (16,4%) y manchegos -habitantes del reino de Toledo o de Castilla la Nueva en la terminolog√≠a de Boyd-Bowman- (15,6%). Los √ļnicos que mantuvieron cierta relevancia porcentual tras los sure√Īos peninsulares, fueron los castellanos viejos (14%), pero tras estos ning√ļn otro pueblo de Espa√Īa alcanz√≥ un 6% del total. Fue relativamente importante la afluencia de vascos (sobre todo vizca√≠nos), que ya en este siglo de predominio andaluz y sure√Īo, alcanzaron un 3,8% del total, cifra por encima de su porcentaje en el total de la poblaci√≥n de la monarqu√≠a hisp√°nica de la √©poca. Los extranjeros, no s√ļbditos del rey de Espa√Īa eran alrededor de un 2,8%, la mayor√≠a portugueses, aunque con una importante participaci√≥n de genoveses y otros italianos. En los siglos siguientes, parece ser que el porcentaje de embarcados en Europa hacia el R√≠o de la Plata sobre el total de los idos a Am√©rica fue mayor, alcanzando el 10% que se ha descrito en alg√ļn estudio.[22]

Luis Vitale ha se√Īalado la escasa migraci√≥n de espa√Īoles a Am√©rica, contrast√°ndola con la de los portugueses:

Brasil cont√≥ con el aporte de una migraci√≥n masiva de portugueses, fen√≥meno que no se registr√≥ en las colonias hispanoamericanas, a las cuales s√≥lo arribaron menos de doscientos mil espa√Īoles entre 1509 y 1790, cifra que contrasta con los tres millones de portugueses que llegaron a Brasil.[23]

La herencia cultural m√°s notable de los espa√Īoles en Am√©rica fue la lengua castellana, que es el idioma dominante en la actualidad en todos los pa√≠ses hispanoamericanos. A lo largo de los a√Īos, los estudiosos han discutido la mayor o menor importancia de las distintas influencias que dieron origen a los dialectos que integran el espa√Īol americano, diferenci√°ndose dos grandes corrientes: la hispanista (Amado Alonso, Juan Antonio Frago Gracia),[24] que sostiene que la forma de hablar el espa√Īol en Am√©rica dependi√≥ principalmente del origen de los colonizadores; la americanista (Rodolfo Lenz), que sostiene que la influencia principal provino de los hablantes, mayoritariamente de origen ind√≠gena y africano.[21]

Aunque desde el principio existieron diferencias en el castellano hablado en las diferentes zonas, motivadas tanto por el diferente peso de determinados emigrantes en cierta zona como por la influencia de las lenguas originarias, la creciente diferenciación de dichas variedades americanas, se acrecentó en los siglos XVII y sobre todo XVIII, así como, de manera notable en ciertos países como Argentina, tras la llegada masiva de nuevos inmigrantes en los siglos XIX y XX.

Los colonizadores espa√Īoles impusieron tambi√©n la fe cat√≥lica y la evangelizaci√≥n de los nativos. En materia de relaciones laborales, a diferencia de las colonias inglesas en Norteam√©rica, establecieron una cultura que consideraba al trabajo como una actividad vil, moralmente inapropiada para los europeos, raz√≥n por la cual establecieron sistemas de trabajo esclavo y servil, a los que fueron sujetados los ind√≠genas y mestizos, y gran cantidad de personas secuestradas en √Āfrica.

En materia de relaciones sexuales y reproductivas, los espa√Īoles prohibieron las relaciones entre europeos, ind√≠genas y africanos, imponiendo la doctrina hispana de la limpieza de sangre, que establec√≠a que solo la ¬ęsangre¬Ľ europea era ¬ęlimpia¬Ľ, en tanto que la de los ind√≠genas y africanos de piel oscura estaba manchada, y que en caso de mestizaje con europeos, la sangre de sus descendientes quedaba manchada. Pese a la prohibici√≥n, fue habitual que los espa√Īoles mantuvieran relaciones sexuales con mujeres ind√≠genas y africanas, muchas veces de manera forzada, surgiendo como consecuencia un poblaci√≥n altamente mestizada y a la vez discriminada por los Estatutos de limpieza de sangre.[25] [26] [27]

Los espa√Īoles introdujeron tambi√©n la escritura en la mayor parte del territorio argentino, la imprenta, y los ganados vacuno, ovino y caballar. Este √ļltimo se reprodujo como animales salvajes en las pampas, sin intervenci√≥n del hombre, y constituyeron luego una de las bases de la econom√≠a nacional. Muchas de las actuales ciudades argentinas fueron fundadas por los colonizadores espa√Īoles.

Judíos

Los primeros jud√≠os llegaron al territorio de la actual Rep√ļblica Argentina durante la conquista espa√Īola, ocultando su condici√≥n debido a la persecuci√≥n a la que eran sometidos por la monarqu√≠a cat√≥lica. Los estudios al respecto han sido llamativamente escasos.[28] Precisamente uno de los casos m√°s importantes de la persecuci√≥n de jud√≠os en la colonia fue la llamada ¬ęGran Complicidad¬Ľ, en 1639, cuando la Inquisici√≥n de Lima proces√≥ y ajustici√≥ a Francisco Maldonado da Silva, m√©dico tucumano, cuyo padre era portugu√©s. Una novela del escritor argentino Marcos Aguinis, la Gesta del Marrano, narra el caso y la situaci√≥n de los jud√≠os en el R√≠o de la Plata durante la colonizaci√≥n espa√Īola. El investigador argentino Boleslao Lewin, tambi√©n se ha dedicado a estudiar la inmigraci√≥n jud√≠a a la Argentina antes de 1810, en libros como "El jud√≠o en la √©poca colonial: un aspecto de la Historia rioplatense" (1939), "M√°rtires y Conquistadores Jud√≠os en la Am√©rica Hisp√°nica, Candelabro, Buenos Aires" (1958), entre otros.

Guaraníes

La inmigraci√≥n, durante el per√≠do prehisp√°nico, de los guaran√≠es fue de gran importancia para abor√≠genes del territorio que actualmente es Argentina, sobre todo para los del √°rea de la cuenca del R√≠o de la Plata. Antes a√ļn de llegar los europeos, la cultura agroceramista Guaran√≠ hab√≠a poblado el noreste del territorio argentino, junto con el Paraguay y el este de Brasil. Cuando los espa√Īoles llegaron aproximadamente 1.500.000 guaran√≠es viv√≠an en ese territorio.

Los av√° (m√°s conocidos como "guaran√≠es") se establecieron en territorio de lo que actualmente es Argentina entre mediados-finales del siglo XV y comienzos del XVI, avanzando desde el noreste principalmente por los r√≠os y otros cursos de agua. Se subdividieron en distintos grupos dependiendo de la zona donde habitaban, como los guaran√≠es de las islas (en las islas del Delta del Paran√°), los del Carcara√Ī√°, de Santa Ana (en el norte de Corrientes, los c√°ingang o caingu√°s (en la regi√≥n mesopot√°mica) y los chiriguanos (en Chaco).

La cultura guaran√≠ ha influido considerablemente en la cultura argentina, difundiendo su idioma, m√ļsica, costumbres, cultivos como la mandioca (mandi'√≥), la batata (jety; pronunciado "iet√ľ" (√ľ parecida a la francesa, pero m√°s gutural y mezclado con un "i")), la calabaza (anda√≠), el zapallo (kurapep√™), el poroto (kumand√°), el algod√≥n (mandij√Ļ; pronunciado "mandiiu") y la yerba mate (ka'√°), que usaban para preparar la bebida que a√ļn hoy se sigue tomando (Ver: el mate), √≠ntimamente relacionada con la nacionalidad argentina, entre otros aportes.

A partir de la conquista espa√Īola, Asunci√≥n se convirti√≥ en uno de los principales centros pobladores del territorio argentino. El asunce√Īo Hernandarias encabez√≥ la expedici√≥n proveniente del Paraguay, que llev√≥ las primeras vacas y toros al territorio de la llanura pampeana, los que una vez all√≠ se multiplicaron en estado salvaje en gran cantidad, y constituir√≠an desde el siglo XVIII la base de la econom√≠a del Virreinato del R√≠o de la Plata, con centro en Buenos Aires.

Portugueses

La inmigraci√≥n de portugueses al actual territorio argentino durante la colonizaci√≥n espa√Īola, sobre todo a Buenos Aires y la zona de las Misiones Jesu√≠ticas, fue considerable, especialmente durante el periodo de uni√≥n din√°stica entre Castilla y Portugal. Los portugueses radicados en Buenos Aires durante la colonia, casi en su totalidad varones, establecieron una red de relaciones comerciales y familiares de gran influencia en la vida econ√≥mica de la capital del virreinato.[29] Tras la restauraci√≥n de la independencia de Portugal, prosigui√≥ una cierta inmigraci√≥n ‚ÄĒ en este caso bastante forzada‚ÄĒ con destinos bastante singulares, por ejemplo a poco de ser creado el Virreinato del R√≠o de la Plata el naturalista y viajero Thadeus Haenke cita la presencia de portugueses dedicados al cultivo de la vid y la producci√≥n del vino en tierras de Mendoza confinados all√≠ por los espa√Īoles quienes los hab√≠an deportado desde la isla de Santa Catarina y la Colonia del Sacramento.

La comunidad portuguesa de la ciudad de Buenos Aires estaba dividida en dos grupos sociales. La mayor√≠a eran peones y artesanos pertenecientes a las clases bajas, y manten√≠a activas relaciones sexuales con los descendientes de espa√Īoles, ind√≠genas y africanos. Exist√≠a tambi√©n un grupo de clase media y media alta dedicado al comercio y al contrabando, as√≠ como estancieros, que evitaba el mestizaje con descendientes de espa√Īoles, ind√≠genas y negros.[30]

La cultura portuguesa tuvo una gran influencia en la cultura argentina, en especial en lo relacionado con la cultura gaucha y en la cultura y habla rioplatense.[31]

Bastante posteriormente, ya a finales del siglo XIX y durante la primera mitad del siglo XX arribaron numerosos caboverdianos, pueblo mixogénico con linajes africanos y portugueses en el cual han predominado los rasgos culturales portugueses y que en tiempo de su inmigración a la Argentina poseían el pasaporte portugués, los caboverdianos (cuyos descendientes directos en el 2001 rondaban las 30.000 personas) se establecieron principalmente en la zona sur del Gran Buenos Aires (partidos de Avellaneda, Lomas de Zamora, Quilmes, Berisso y Ensenada).

La gran ola de inmigración europea (1880-1950)

Fiesta Nacional del Inmigrante, Ober√°, Misiones.

Argentina, al igual que Australia, Canadá, Uruguay, Brasil o Estados Unidos, está considerado como un país de inmigración,[32] cuya sociedad ha sido influida en buena medida por un fenómeno inmigratorio masivo, que tuvo lugar a partir de mediados del siglo XIX.

Al igual que en el caso de los otros países mencionados, la Argentina constituyó uno de los principales países receptores de la gran corriente emigratoria europea, que tuvo lugar durante el período que transcurre desde 1875 hasta 1950, aproximadamente. El impacto de esta emigración europea transoceánica, que en América fue muy grande, en la Argentina fue particularmente intenso por dos motivos:

  • por la cantidad de inmigrantes recibidos;
  • por la escasa poblaci√≥n existente en el territorio;

En efecto, en el primer censo de 1869 la población argentina no alcanzaba a 2 millones de habitantes. Por otra parte, ya para 1920, un poco más de la mitad de quienes poblaban la ciudad más grande, Buenos Aires, eran nacidos en el exterior. De acuerdo a la estimación efectuada por Zulma Recchini de Lattes la población argentina, que de acuerdo al censo de 1960 era de aproximadamente 20 millones de habitantes, si no hubiese existido el aporte de la corriente inmigratoria proveniente de Europa, y en menor medida, la proveniente de Medio Oriente, sólo hubiera tenido para ese entonces poco menos de 8 millones de pobladores.[33]

El poblamiento del campo

Hotel de los Inmigrantes, dormitorio de mujeres, 1912. Hoy Museo de la Inmigración

Las primeras colonias rurales de inmigrantes tuvieron lugar bajo el gobierno de Justo Jos√© de Urquiza; en 1855 la provincia de Corrientes firm√≥ un acuerdo con el m√©dico franc√©s Auguste Brougnes, por el cual este se compromet√≠a a gestionar la llegada de un millar de familias de agricultores en el decenio subsiguientes. La provincia les entregar√≠a 35 hect√°reas de tierra apta para el cultivo, adem√°s de vituallas, semilla, animales e instrumentos de labranza. Los pobladores arribar√≠an en los a√Īos siguientes, asent√°ndose en Santa Ana, Yapey√ļ, Empedrado, Bella Vista y los alrededores de la ciudad de Corrientes.

En 1857 se fund√≥, de forma particular, la Asociaci√≥n Filantr√≥pica de Inmigraci√≥n, que obtuvo una subvenci√≥n gubernamental y la concesi√≥n de los terrenos anexos al puerto de Buenos Aires en los que se levantar√≠a el Hotel de Inmigrantes. Ese mismo a√Īo, Urquiza patrocin√≥ personalmente el poblamiento de la Colonia San Jos√©, en Entre R√≠os.

Los primeros experimentos datan de 1856 e incluyeron la colonia suiza de Baradero, la colonia Esperanza, que albergaba suizos, franceses y alemanes encabezados por Aarón Castellanos en Santa Fe y la colonia galesa de Gaimán, en Chubut, patrocinada por el ministro de Interior Guillermo Rawson.

Sus sucesores Bartolom√© Mitre (1862 ‚Äď 1868), Domingo Faustino Sarmiento (1868 ‚Äď 1874) y Nicol√°s Avellaneda (1874 ‚Äď 1880) dar√≠an est√≠mulo a iniciativas similares, aunque inicialmente no hubo una implicaci√≥n directa del gobierno en las mismas.

Tras las luchas intestinas entre unitarios y federales que impidieron el establecimiento de políticas demográficas consensuadas durante el primer medio siglo de independencia, a partir de 1854 el gobierno nacional decidió dar impulso a la inmigración europea. La decisión no se basaba simplemente en la necesidad de proveer al país de mano de obra que permitiese aumentar la producción de la tierra, para cumplir el papel agroexportador que la división internacional del trabajo vigente le asignaba; respondía también a la decisión de las élites ilustradas de modificar la composición poblacional para corregir lo que Miguel Juárez Celman calificaría de "el turbio entendimiento" del pueblo argentino. Esta política se refleja incluso en el texto del artículo 25 de la Constitución Nacional, que establece:

El Gobierno federal fomentar√° la inmigraci√≥n europea; y no podr√° restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y ense√Īar las ciencias y las artes.
La llegada de los inmigrantes a la Argentina

La intenci√≥n de los constituyentes, inspirados en la pol√≠tica de gobernar en Am√©rica es poblar de Juan Bautista Alberdi, era fomentar la inmigraci√≥n de poblaci√≥n anglosajona y alemana. Este √ļltimo escribe en su carta explicativa "Gobernar es poblar" de 1879:

Poblar es civilizar cuando se puebla con gente civilizada, es decir, con pobladores de la Europa civilizada. Por eso he dicho en la Constituci√≥n que el gobierno debe fomentar la inmigraci√≥n europea. Pero poblar no es civilizar, sino embrutecer, cuando se puebla con chinos y con indios de Asia y con negros de √Āfrica. Poblar es apestar, corromper, degenerar, envenenar un pa√≠s, cuando en vez de poblarlo con la flor de la poblaci√≥n trabajadora de Europa, se le puebla con la basura de la Europa atrasada o menos culta. Porque hay Europa y Europa, conviene no olvidarlo; y se puede estar dentro del texto liberal de la Constituci√≥n, que ordena fomentar la inmigraci√≥n europea, sin dejar por eso de arruinar un pa√≠s de Sud Am√©rica con s√≥lo poblarlo de inmigrados europeos.
Juan Bautista Alberdi[34]

Esta discriminación entre inmigrantes europeos y no europeos ha sido criticada como racista, entre otros,[35] por el escritor Pacho O'Donnel:

Nada hay de reprochable en la intenci√≥n de incorporar a lo nuestro aquellos progresos civilizadores de allende los mares. Lo reclamable es que se hubieran hecho mejores esfuerzos por articular la supuesta "civilizaci√≥n" ajena con la prejuiciada "barbarie" propia. Tarea descartable para quienes pensaban como Alberdi quien, nada menos que en el texto de "Las Bases", en el que nuestra Constituci√≥n ser√° un ap√©ndice, escribir√°: "Es utop√≠a, sue√Īo y paralogismo puro el pensar que nuestra raza hispanoamericana, tal como sali√≥ formada de su tenebroso pasado colonial, pueda realizar hoy la rep√ļblica representativa"... El racismo alberdiano es transparente en cada p√°gina que fundamenta "Las Bases" de nuestra Constituci√≥n Nacional.[36]

Sin embargo, el plan alberdiano no pudo realizarse porque la inmigraci√≥n anglosajona y alemana se dirigi√≥ mayoritariamente a los Estados Unidos de Am√©rica y las colonias del Commonwealth brit√°nico. Argentina entonces recibi√≥ mayoritariamente la inmigraci√≥n europea contra la que alertaba Alberdi, principalmente italianos y espa√Īoles y, en segundo lugar cuantitativo, de origen europeo oriental.

En 1896, lleg√≥ al entonces Territorio Nacional de Misiones, el primer contingente de polacos, y se establece en lo que ser√° la futura localidad de Ap√≥stoles. M√°s delante llegan inmigrantes alemanes y ucranianos. La casi ausencia de inmigraci√≥n italiana hace de esta provincia argentina √ļnica entre sus hermanas, as√≠ como el mayor porcentaje de inmigrantes con respecto a los nativos.

El plan de Alberdi, modificar√≠a en menos de medio siglo la composici√≥n social del pa√≠s de manera radical. En 1869 el pa√≠s contaba con 1.877.490 habitantes, de los cuales 160.000 hab√≠an llegado de Europa en la d√©cada inmediatamente precedente; la relaci√≥n crecer√≠a exponencialmente, sumando hasta 1930 un total 6.330.000 emigrantes, de los cuales 3.385.000 se establecer√≠an permanentemente en el pa√≠s (los restantes eran los llamados trabajadores golondrina, que cruzaban el oc√©ano dos veces al a√Īo para trabajar en la cosecha).

El "Hotel de Inmigrantes" en el puerto de Buenos Aires, hoy "Museo de la Inmigración"

Los migrantes, en un comienzo, procedían sobre todo de las clases desplazadas por el excedente de mano de obra campesina debido a la Segunda Revolución Industrial y la tecnificación del agro en el hemisferio norte-occidental; la existencia de crisis económicas como la de 1875 fue posteriormente la impulsora principal de la migración.

En 1875 el gobierno federal decidi√≥ organizar el proceso de poblaci√≥n, para lo que cre√≥ la Comisi√≥n General de Inmigraci√≥n; al a√Īo siguiente se dict√≥ la ley N.¬į 761/76, llamada Ley de Inmigraci√≥n y Colonizaci√≥n, que considera inmigrantes a los extranjeros jornaleros, artesanos, industriales, cultivadores o profesores que con menos de 60 a√Īos de edad, buena moralidad y aptitudes suficientes, que lleguen en tercera √≥ segunda clase (en barco) al territorio de la Rep√ļblica para establecerse en ella y establece un r√©gimen para ellos. El est√≠mulo incluy√≥ propaganda en Europa a trav√©s de agencias oficiales en ciudades y puertos, as√≠ como el anticipo de pasajes durante el gobierno de Ju√°rez Celman. Sin embargo, el alto precio alcanzado por la tierra, motivado en parte por la especulaci√≥n de los sectores afines al gobierno, detuvo en parte el influjo migratorio y movi√≥ a muchos de los emigrantes a retornar a su pa√≠s de origen. Desde 1888 el gobierno federal subsidi√≥ anticipos para el importe de pasajes de los inmigrantes, con resultados catastr√≥ficos; la Canciller√≠a emiti√≥ en 1891 un informe muy negativo acerca de la experiencia, y el 31 de mayo de ese a√Īo se elimin√≥ el subsidio. En los a√Īos siguientes, la pol√≠tica gubernamental se limitar√≠a a encauzar la inmigraci√≥n espont√°nea. Los reci√©n llegados recib√≠an ocho d√≠as de alojamiento y manutenci√≥n en el Hotel de Inmigrantes, mientras intentaban organizar su asentamiento

La inmensa mayor√≠a de los reci√©n llegados se aboc√≥ a tareas agr√≠colas; eran en su mayor√≠a agricultores de origen, y estaban atra√≠dos por la promesa de distribuci√≥n de tierras en los inmensos despoblados. Sin embargo, la mejor parte de los terrenos p√ļblicos se hab√≠a vendido ya para 1885, dando origen a enormes latifundios en la pampa h√ļmeda, por lo que s√≥lo la parte m√°s pudiente de los que se radicaron la regi√≥n pudo disponer de terreno propio. Las tierras fronterizas con los dominios de mapuches y ranqueles fueron quedando, a medida que el combate contra estos los obligaba a replegarse, en manos de estancias dedicadas a la ganader√≠a; esto no fue favorable al establecimiento de pobladores, ya que la actividad requer√≠a escasa mano de obra.

La mayor√≠a de los inmigrantes se dedic√≥ a labores remuneradas, dando impulso a gran cantidad de ciudades. M√°s efectivos resultaron los programas de colonizaci√≥n en Mendoza, en Entre R√≠os ‚ÄĒdonde la iniciativa del bar√≥n Maurice de Hirsch dio lugar a las colonias jud√≠as, cuya memoria narr√≥ Alberto Gerchunoff‚ÄĒ y en el norte apenas poblado, en especial Misiones y el Chaco. En estas √ļltimas provincias el motor del asentamiento fueron las empresas forestales; la Forestal Land, Timber & Railway Company, de capitales brit√°nicos, pobl√≥ el Chaco ‚ÄĒa medida que talaba sin remedio sus extensos quebrachales‚ÄĒ con braceros y hacheros, muchas veces originarios de Europa del Este. Otras de sus competidoras hicieron lo propio en Santiago del Estero, y a√ļn Salta y Jujuy.

Los asentamientos en la Patagonia argentina fueron mucho menores, dada la importante presencia de abor√≠genes al sur del r√≠o Negro, pero aumentaron paulatinamente, e incluyeron la importante presencia galesa en la actual provincia del Chubut. La regi√≥n andina fue la menos favorecida por estos movimientos, lo que se refleja a√ļn hoy en su demograf√≠a y sus h√°bitos ling√ľ√≠sticos.

No sólo la migración directa redundó en el aumento de la población; gran parte de los inmigrantes formó familias numerosas, un fenómeno natural en el campo, donde los hijos representan mano de obra disponible ya desde temprana edad. Así, las zonas más aptas para la agricultura recibieron directamente un mayor influjo de población, y mostraron luego además tasas más elevadas de crecimiento. De ese modo, las áreas más pobladas del país ocupan gran parte de las provincias de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires.

La inmigración urbana

Casa de la Colectividad Suiza, en el Parque de las Naciones, Fiesta Nacional del Inmigrante, Ober√°, Misiones.

El volumen de la inmigraci√≥n, constante desde mediados del siglo XIX hasta finalizado el primer cuarto del XX, signific√≥ en t√©rminos demogr√°ficos que la poblaci√≥n argentina se duplicara cada veinte a√Īos. En el padr√≥n nacional, seg√ļn el censo 1914 del INDEC, los nacidos fuera de la Argentina representaban un 30% del total de la poblaci√≥n argentina. Seg√ļn el censo de ese a√Īo en la Ciudad de Buenos Aires m√°s del 60% de la poblaci√≥n eran inmigrantes, en su mayor√≠a de origen europeo,[37] y en las provincias de Buenos Aires, C√≥rdoba y Santa Fe el 30% de la poblaci√≥n de estas eran inmigrantes europeos.[38]

Sin embargo, la falta de un programa centralizado de colonizaci√≥n y el reparto completo de las tierras ricas de la llanura pampeana alteraron las condiciones a las que los migrantes se ve√≠an sujetos; puestos ante la alternativa de contratos de arrendamiento rural de muy corta duraci√≥n ‚ÄĒno m√°s de cuatro o cinco, en los que el colono estaba obligado a labrar la tierra, cultivar cereal y forraje, y devolverla plantada al vencimiento del contrato‚ÄĒ muchos de ellos se asientan en las ciudades, especialmente Buenos Aires, su punto invariable de entrada al pa√≠s. M√°s de la mitad de los migrantes se radic√≥ en la Ciudad de Buenos Aires o en la Provincia de Buenos Aires. Fuera de la regi√≥n litoral la Provincia de Misiones se destac√≥ por el alto porcentaje de inmigrantes en su poblaci√≥n; a comienzos de la d√©cada del 40 sobre una poblaci√≥n total de 190.000 habitantes,80.000 (42%) eran extranjeros, con predominio de polacos, ucranianos, alemanes y rusos.[39]

Hacia 1895, la poblaci√≥n argentina que viv√≠a en centros urbanos alcanzaba el 42%, y para 1914 hab√≠a superado la mitad de la poblaci√≥n, llegando al 58%, una tasa superior a la de cualquier pa√≠s Europeo con la excepci√≥n del Reino Unido y los Pa√≠ses Bajos. Esta relaci√≥n se deb√≠a en buena medida a los inmigrantes; frente a su participaci√≥n de un 30% en la poblaci√≥n del pa√≠s, en Buenos Aires eran el 50% ‚ÄĒ un mill√≥n de los dos con que contaba la capital‚ÄĒ y en otros n√ļcleos urbanos llegaban a ser cuatro de cada cinco. Entre estos predominaban los italianos (68,5% de los cuales se afinc√≥ en Buenos Aires) y espa√Īoles (78%); la distribuci√≥n se reflejar√≠a en la estratificaci√≥n social futura de la naci√≥n.

Instalados en las ciudades, los inmigrantes se integran en los sectores secundario y terciario de la econom√≠a nacional. La construcci√≥n del ferrocarril les represent√≥ una importante fuente de trabajo, pero muchos de los mismos se abocaron al comercio y a la artesan√≠a. El sector industrial reclut√≥ sus principales impulsores de entre ellos; de los 47.000 industriales que registraba el censo en 1914,31.500 eran de origen for√°neo. Esta expansi√≥n de la poblaci√≥n urbana traicion√≥ la extendida concepci√≥n del pa√≠s como reservorio agrario: siempre seg√ļn las cifras de 1914, s√≥lo el 29% de la poblaci√≥n activa estaba empleada en el sector primario, mientras que la industria daba trabajo al 35% y los servicios al 36%. Sin embargo, la reducida escala y productividad de las manufacturas, y la falta de industria pesada, daban a estas una participaci√≥n relativamente reducida en el PBI. Otras actividades estaban estrechamente ligadas al modelo agroexportador: la exportaci√≥n de carnes daba trabajo a muchos obreros en el aglomerado porte√Īo.

Integración de los inmigrantes y represión

Argentina despleg√≥ un poderoso esfuerzo gubernamental por lograr la homogeneizaci√≥n cultural de los inmigrantes. Favorecida por las notas comunes ‚ÄĒel origen latino de casi el 80% de los llegados en estas oleadas‚ÄĒ, el gobierno federal instrument√≥ una pol√≠tica de educaci√≥n e inserci√≥n forzosa, basada en la obligatoriedad de la ense√Īanza primaria a partir de 1884, la inculcaci√≥n de la √©pica nacional elaborada por la historiograf√≠a, y la conscripci√≥n forzosa durante un a√Īo en el ej√©rcito nacional a partir de 1902, s√≥lo para nativos (entre ellos muchos hijos de inmigrantes).

La integraci√≥n pol√≠tica de los migrantes siempre fue reducida; hacia 1900, s√≥lo el 4% de los adultos en condiciones de votar eran de origen extranjero. Al desinter√©s del Estado argentino en nacionalizar a los reci√©n llegados se sumaba la indiferencia de √©stos para hacerlo, pues muchos conservaban la idea de volver a su pa√≠s de origen luego de ahorrar lo suficiente. En 1902, durante el segundo mandato de Julio Argentino Roca, el Congreso sancion√≥ la Ley de Residencia ‚ÄĒredactada por el diputado nacional Miguel Can√©‚ÄĒ que le otorgaba al Poder Ejecutivo la facultad de expulsar extranjeros acusados de delitos comunes o actividades sediciosas. De este modo, el gobierno respond√≠a a la creciente sindicalizaci√≥n y organizaci√≥n pol√≠tica de los trabajadores, en cuyo impulso y liderazgo los inmigrantes desempe√Īaban un papel importante. Ya desde la d√©cada de 1860 y 1870, grupos de inmigrantes franceses como Les Egaux y alemanes como Vorwarts, hab√≠an comenzado a organizar el movimiento obrero argentino. Coincidentemente las comunidades de inmigrantes hab√≠an comenzado a crear organizaciones de solidaridad mutua, como Unione e Benevolenza, el Club Espa√Īol, el Hospital Italiano, etc. A la fundaci√≥n del primer sindicato de gr√°ficos en 1878, le siguieron en las dos d√©cadas siguientes la organizaci√≥n de sindicatos en casi todas las ramas de la econom√≠a (empleados de comercio, ferroviarios, carreros, panaderos, sastres, alba√Īiles, tabacaleros, etc.), impulsados por anarquistas y socialistas, que en 1901 dan origen a la primera central sindical estable, la Federaci√≥n Obrera Argentina (FOA).

El movimiento obrero mantuvo una actitud contraria a la Ley de Residencia, cuyo tratamiento por el Congreso en 1902 fue el factor detonante de la primera huelga general. A pesar de ello la ley fue sancionada el 23 de noviembre de 1902 con el n√ļmero de Ley 4144. Pese a la escisi√≥n entre anarquistas y socialistas, que fundaron la Uni√≥n General de Trabajadores (UGT), el movimiento tuvo amplio acatamiento, y represent√≥ una grave derrota pol√≠tica para el gobierno roquista, que tuvo que aplicar con dureza la legislaci√≥n.

Numerosos inmigrantes, e hijos de inmigrantes dieron apoyo al Partido Socialista, fundado en 1896. En 1904, el barrio italiano de La Boca, eligió a Alfredo Palacios como primer diputado socialista de América. Gran cantidad de inmigrantes y sus descendientes dieron también apoyo al fracasado alzamiento cívico-militar de 1905, organizado por la Unión Cívica Radical. En 1907, debido a las pésimas condiciones de vivienda en que se encontraban los inmigrantes y sus familias, en un tipo de vivienda precaria que se conoció como conventillo, los extranjeros fueron protagonistas de una histórica huelga de inquilinos que obligó a los propietarios a moderar los abusos, e impulsó la acción de cooperativas de vivienda como "El Hogar Obrero", de inspiración socialista.

En 1912 los inmigrantes y sus descendientes desempe√Īaron un rol activo en la organizaci√≥n y apoyo a la gran huelga agraria conocida como el Grito de Alcorta.

Cuando la Ley S√°enz Pe√Īa estableci√≥ el sufragio obligatorio y secreto, muchos descendientes de inmigrantes apoyaron con su voto a Hip√≥lito Yrigoyen y contribuyeron a que se convirtiera en el primer presidente argentino elegido en elecciones con participaci√≥n masiva. El cariz urbano y obrero de la Argentina de los inmigrantes ser√≠a uno de los motores de la oposici√≥n pol√≠tica, sindical y social, crucial durante el siglo XX, entre oligarqu√≠a y populismo en sentido positivo.

Corrientes inmigratorias a partir de 1950

Celebraci√≥n folkl√≥rica durante el Primer Tribunal de Mujeres Migrantes realizado en la Plaza de Mayo en 2006. A partir de 1950, las principales corrientes migratorias hacia Argentina, provienen desde pa√≠ses fronterizos y Per√ļ.

A partir de la Segunda Guerra Mundial se observan cambios importantes en los patrones migratorios a nivel internacional. En el sur de Am√©rica Latina comienza un crecimiento de las migraciones internacionales de car√°cter regional. Esto gener√≥ una profunda transformaci√≥n de los patrones migratorios, fen√≥meno que tiene su reflejo en la Argentina durante las √ļltimas d√©cadas del siglo XX.

A partir de la crisis mundial de 1929, la inmigraci√≥n hacia Argentina proveniente de Europa y otros or√≠genes de ultramar, comenz√≥ a reducirse dr√°sticamente. La √ļltima oleada, menos importante en su magnitud, se produjo entre 1948 y 1952, finalizando as√≠ con el largo per√≠odo de emigraci√≥n europea transcontinental como fen√≥meno masivo.

Por el contrario la inmigraci√≥n proveniente de pa√≠ses lim√≠trofes, se mantuvo relativamente estable a lo largo del siglo XX, a la vez que aument√≥ la corriente migratoria proveniente de otros pa√≠ses latinoamericanos, entre los que se destaca el Per√ļ, de pa√≠ses asi√°ticos, principalmente China y Corea del Sur, y de pa√≠ses de Europa del Este.

La estabilizaci√≥n demogr√°f√≠ca de la poblaci√≥n, ha ido reduciendo la proporci√≥n de extranjeros desde el m√°ximo del 30% alcanzado en 1914, hasta el 4,1% registrado en el Censo de 2001. Sin embargo √©ste √ļltimo dato parece estar afectado por la subestimaci√≥n proveniente de la existencia de gran cantidad de inmigrantes en situaci√≥n irregular.[40]

En cuanto a las áreas de asentamiento, la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires concentra el 70% de extranjeros y el 63% de extranjeros limítrofes, siendo también importantes como destino de estas migraciones las provincias fronterizas.

Tratados de libre residencia, Ley de Migraciones y Plan Patria Grande

En 2002, los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), Bolivia y Chile, firmaron dos tratados reconociendo el derecho a la libre residencia y trabajo en cualquiera de dichos países, de los ciudadanos de las naciones firmantes.

El 17 de diciembre de 2003 el Congreso de la Naci√≥n sancion√≥ una nueva ley de migraciones, N¬ļ 25.871, que tiene la particularidad de reconocer el derecho a residir y trabajar libremente a los ciudadanos de los pa√≠ses lim√≠trofes. Con posterioridad, el gobierno del presidente N√©stor Kirchner firm√≥ un tratado con la Rep√ļblica del Per√ļ reconociendo los mismos derechos a los ciudadanos peruanos.

En 2006, el gobierno del presidente N√©stor Kirchner puso en marcha el Plan Patria Grande, con el fin de conceder la residencia a los inmigrantes provenientes de pa√≠ses fronterizos y Per√ļ que se encontraban en situaci√≥n irregular, extendiendose tambi√©n para los ciudadanos de origen ecuatoriano, colombiano y venezolano.. El Plan ha sido continuado por la presidenta Cristina Fern√°ndez de Kirchner. En total, entre 2006 y 2008, el gobierno entreg√≥ documentos a 714.907 inmigrantes, una cantidad que constituye m√°s de la mitad de los 1.531.940 de inmigrantes censados en 2001.[40] De este modo los inmigrantes con residencia en la Argentina sumaban al comenzar 2009, al menos 5,2 millones de personas, equivalente al 13,9% de la poblaci√≥n.

Los inmigrantes y sus lugares de origen luego de 1853

Europa

(*) Las comunidades se listan por orden alfab√©tico, excepto italianos y espa√Īoles, en raz√≥n de importancia cuantitativa

Italianos

Artículo principal: Inmigración italiana en la Argentina

La inmigración italiana fue la más numerosa en el periodo de la gran ola inmigratoria.La inmigración italiana en Argentina son una de las comunidades extranjeras más representativas del país desde el siglo XIX a la actualidad. Se estima que hasta 25 millones de argentinos son descendientes completa o parcialmente de italianos, el 60% de la población general de Argentina.[41] Es por esto que la cultura argentina tiene una enorme influencia de la cultura italiana. El lenguaje, las costumbres, los gustos, las tradiciones, llevan sus huellas.[42] La llegada de italianos se extiende hasta 1951, y es en 1870 cuando comienza el gran flujo de inmigrantes.

Fueron diversas la causas de emigración del pueblo italiano hacia la Argentina. Entre ellas podemos encontrar:

  • Las Guerras mundiales.
  • La d√©bil capacidad de adaptaci√≥n de la econom√≠a italiana a la revoluci√≥n industrial. La modernizaci√≥n no logr√≥ superar problemas estructurales de organizaci√≥n.
  • Las crisis de subsistencia entre 1816 y 1817.
  • Las epidemias de c√≥lera en los siguientes per√≠odos: 1835-37; 1854-55; 1865-67; 1884-85.
  • La debilitaci√≥n de los √≥rganos asistenciales. La aparici√≥n de la burgues√≠a desmonta a los mismos, estrechando el presupuesto estatal. Debido a esto aumenta la criminalidad, siendo expulsados de su territorio los italianos que no se "adaptaban" al sistema industrial.
  • La presi√≥n demogr√°fica. Las familias que basaban sus ingresos en la producci√≥n agraria crecen sin encontrar nuevos territorios para sus cultivos. Por lo tanto, deben emigrar para conseguir mantener su forma tradicional de producci√≥n.
  • Entre otras principalmente debidas a motivos econ√≥micos y ligadas tambi√©n a procesos de evoluci√≥n en la econom√≠a europea, que afectaron directamente a los italianos y los motivaron a emigrar.
Ocupaciones

Podemos considerar que se formaron siete grandes categor√≠as ocupacionales: agricultores, jornaleros, artesanos, comerciantes, profesionales liberales, varios y sin profesi√≥n. En los primeros momentos de corriente inmigratoria, los datos brindados por los inmigrantes de su actividad ocupacional muestran que era nulo el n√ļmero de personas sin ocupaci√≥n. Es muy probable que algunos de ellos haya mentido por temor a no ser aceptado. Reci√©n en este siglo comienzan a aparecer contingentes sin ocupaci√≥n (entre 10% y 15% de la poblaci√≥n mayor de 16 a√Īos) llegando a un 20% en los a√Īos de la guerra y el fascismo.

Resultados censales
Poblaci√≥n italiana residente en Argentina[cita requerida]
A√Īo Poblaci√≥n extranjeros Poblaci√≥n italianos  % italianos sobre extranjeros  % italianos sobre poblaci√≥n total
1869 210.330 71.403 33,9 3,8
1895 1.006.838 492.636 48,9 12,2
1914 2.391.171 942.209 39,4 11,9
1947 2.435.927 786.207 32,3 4,9
1960 2.604.447 878.298 33,7 4,4
1970 2.210.400 637.050 28,8 2,7
Clase media, industriales y comerciantes italianos y fascismo

De acuerdo a Eugenia Scarzanella, licenciada en Ciencias Políticas y profesora de Historia de la Universidad de Bolonia, autora del libro "Fascistas en América del Sur", la mayoría de los industriales y comerciantes italianos en la Argentina, así como la clase media de ese origen, "apoyó el régimen de Mussolini".[43] Y agrega que "después de la caída del régimen, la mayoría de los fascistas en la Argentina prefirieron, como ocurrió en Italia, negar su previa adhesión al régimen" que gobernaba en aquel país. Por su parte, Federica Bertagna, profesora de Historia de la Universidad de Verona, autora del libro "La inmigración fascista en la Argentina", sentencia:

Ning√ļn pa√≠s alberg√≥ fascistas como la Argentina. Algunos criminales fascistas italianos ingresaban con un pasaporte de la Cruz Roja Internacional (en los dem√°s pa√≠ses de Am√©rica y de Europa, ellos no pod√≠an hacerlo con este documento).[44]

En "Orígenes del fascismo en la Argentina" la Dra. en Filosofía con mención en Historia e investigadora y profesora de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Nacional del Comahue Leticia Prislei, relata:

El 7 de mayo de 1936 una masa compacta de 50.000 personas avanza por la avenida Las Heras, en direcci√≥n al centro. No forman parte de ning√ļn sindicato ni partido pol√≠tico argentino, se dirigen a la Embajada italiana a celebrar la invasi√≥n de Etiop√≠a por las fuerzas de Mussolini. Es decir, son genuinos fascistas italianos habitando la Argentina. Esa muchedumbre, por curioso que pueda parecer hoy, no es casual ni singular. Desde hac√≠a a√Īos los fascistas ven√≠an trabajando en Buenos Aires y en ciudades grandes del interior del pa√≠s con el fin de captar devotos para su causa. En 1930, fundaron un diario, Il Mattino d¬īItalia, que en un a√Īo super√≥ con creces la expectativa de los 10.000 ejemplares; las oficinas consulares y sus extensiones culturales desarrollaban una pr√©dica incesante, que iba desde la propaganda al liso y llano espionaje.[45]

Espa√Īoles

La causa principal de la inmigraci√≥n de espa√Īoles a mediados del siglo XIX fue la pobreza, as√≠ como tambi√©n el arduo servicio militar que obligaba a los soldados a prestarlo durante unos tres a√Īos. Los lugares de procedencia fueron predominantemente Galicia (puede que hasta un 70% del total),[46] Andaluc√≠a (15-20%),[47] Asturias, Cantabria y el pa√≠s Vasco (V√©ase: Asentamientos vascos en Argentina), aunque tambi√©n embarcaron de Madrid, Extremadura o las islas Canarias. En 1870, las condiciones rurales en Espa√Īa (jornales magros, cr√≠tica situaci√≥n econ√≥mica) m√°s las posibilidades que otorg√≥ ese pa√≠s para emigrar favorecieron quiz√°s a la mayor emigraci√≥n en Espa√Īa. El flujo inmigratorio se prolong√≥ hasta 1952, pasando el per√≠odo post-guerra.

Los gallegos y los catalanes se radicaron, en general, en la ciudad de Buenos Aires y de Rosario. Los meridionales, en Santa Fe, Mendoza, R√≠o Negro, Entre R√≠os, dedic√°ndose, principalmente al trabajo rural en las plantaciones. Los valencianos fueron a Corrientes y a Misiones. Los asturianos se instalaron en las provincias andinas, en el noroeste del territorio argentino. Los andaluces se dedicaron, mayormente, a la horticultura. Los vascos se dedicaron al campo argentino con empe√Īo singular, como ganaderos, tamberos y fruticultores. La figura del vasco tambero integra la m√°s pura tradici√≥n argentina Santa Fe.

En los catorce a√Īos que componen los periodos 1885-1895 y 1912-1914, unos 150.000 andaluces emigraron a la Argentina. Entre 1880 y 1930, la media porcentual sobre el total de espa√Īoles se situar√≠a entre un 15% y un 20%.[48] Provienen sobre todo de las provincias de Almer√≠a, C√°diz, Granada, Huelva, Ja√©n y M√°laga y se establecieron en su mayor√≠a en Buenos Aires y La Plata, pero tambi√©n en Mendoza y San Juan, que poseen un clima similar al de Andaluc√≠a, donde se dedicaron al cultivo de la vid y el olivo y a la producci√≥n de vino.[49]

En 1889 se crea una comisi√≥n para defender y fomentar la inmigraci√≥n espa√Īola: la Sociedad Hispano-Argentina protectora de los inmigrantes espa√Īoles. Desde 1810 hasta comienzos del siglo 20, ingresaron 2.100.000 espa√Īoles, de los cu√°les un 54% se estableci√≥ en Argentina definitivamente. En 1895 los espa√Īoles representaban el 5% de la poblaci√≥n; para 1914 ya eran 830.000 (10% de la poblaci√≥n nacional). Debido a la Primera Guerra Mundial, la inmigraci√≥n empieza a decaer. A mediados del siglo XIX hab√≠a en el pa√≠s casi 700 mil espa√Īoles.

Ocupaciones

Alrededor del a√Īo 1857 en adelante, se observan algunas profesiones definidas, por ejemplo en los catalanes: en los hombres, talabartero y hojalatero; en las mujeres, planchadoras, modistas y peluqueras. En el caso de los gallegos, en su gran mayor√≠a se inscrib√≠an como empleados en el servicio dom√©stico. Los vascos, por su parte, se dedicaban a la cr√≠a de ganado ovino, alcanzando reputaci√≥n como estibadores, trabajadores de la construcci√≥n, alambradores, transportistas, le√Īadores, carboneros, hoteleros o fabricantes de ladrillos aunque se sabe que se dedicaron fundamentalmente, a la salaz√≥n de carnes y la industria de productos l√°cteos. Aproximadamente a partir del a√Īo 1920, el nivel ocupacional de los espa√Īoles se concentr√≥ en la industria manufacturera, el comercio minorista, preferentemente en la rama de bares y restaurantes, almacenes y en los servicios comunales.

Alemanes

Artículo principal: Inmigración alemana en Argentina
Carlos Germán Burmeister, uno de los tantos científicos alemanes radicados en la Argentina

La embajada alemana en la Argentina informaba en 2009, que aproximadamente viv√≠an en ese pa√≠s unas 600.000 personas con alg√ļn antepasado alem√°n (llegado desde Alemania, es decir, s√≥lo contando a descendientes de ciudadanos alemanes, sin sumar a los descendientes de alemanes √©tnicos), y que all√≠ residen 50.000 ciudadanos alemanes.[50] El Consejo Directivo de la Asociaci√≥n Argentina de Descendientes de Alemanes del Volga, estimaba en 2008, que la cantidad de descendientes de alemanes del Volga era superior a 1,2 millones de personas.[51] Por su parte, el Centro Argentino Cultural Wolgadeutsche estimaba en 2007 que hab√≠a 2 millones de descendientes de alemanes del Volga en el pa√≠s.[52] No se incluyen en esta cifra a los descendientes de otros grupos de alemanes √©tnicos, como los alemanes del Mar Negro, los Suabos del Danubio, los jud√≠os alemanes, etc. Argentina es el cuarto pa√≠s del mundo (despu√©s de Estados Unidos, Canad√° y Brasil) con mayor cantidad de descendientes de alemanes.[53]

Entre los alemanes que llegaron a la Argentina, se diferencian claramente los provenientes de la Alemania propiamente dicha ( divididos en dos ramas: Siglo XIX y pre Segunda Guerra Mundial y post guerra), y a los diferentes grupos de alemanes étnicos que, como los alemanes del Volga, emigraron hacia la Argentina desde otros países de Europa, y al ingresar al país fueron registrados de acuerdo a su lugar de nacimiento, como rusos, ucranianos, polacos, etc, engrosando filas ajenas.

Su arribo se prolonga en un extenso per√≠odo: desde mitad del siglo XIX hasta mediados de los a√Īos 60 del siglo XX. Se destacan as√≠, tres momentos cruciales:

  • mediados y finales del siglo XIX por cambio de pol√≠tica zaristas y persecuci√≥n bolchevique a causa de su fe cristiana
  • el periodo de entreguerras (d√©cadas del 20¬ī y del 30¬ī)
  • el per√≠odo posterior a la Segunda Guerra Mundial (1945 en adelante)

Los colonizadores alemanes y suizos

Llegaron desde Dunquerque en 1856 provenientes de la zona de Hesse y Pfalz junto a familias suizas, belgas, luxemburguesas y francesas que fundaron la Colonia de la Esperanza (Esperanza (Santa Fe)). Establecieron la primera colonia agrícola y fundaron otros pueblos de la zona (Guillermo Lehmann fundó Rafaela, Pilar, Amalia, etc).

Los "Alemanes del Volga"

Los grupos de inmigrantes que ingresaron a partir de 1878, los alemanes del Volga, proven√≠an de un doble proceso migratorio, que en su inicio los llev√≥ de su Alemania natal, a las riberas rusas del r√≠o Volga desde 1763, atra√≠dos por las facilidades ofrecidas por la zarina alemana Catalina II de Rusia, para terminar luego en Am√©rica del Sur y especialmente en Argentina a partir de 1878, huyendo del endurecimiento de la pol√≠tica rusa sobre ese pueblo de colonos alemanes que se mantuvo m√°s de 100 a√Īos sin mezclarse con los eslavos- manteniendo su lengua y sus tradiciones-; y m√°s tarde tambi√©n de la persecuci√≥n que sufrieron a causa de su fe cristiana durante la √©poca de la Rusia comunista, en donde la gran mayor√≠a fueron deportados a Gulags y otros campos de concentraci√≥n en Siberia, situaci√≥n que deriv√≥ pr√°cticamente en su exterminio en masa.[54]

Carlos Berg, zoólogo, científico y educador alemán nacionalizado argentino con más de 200 trabajos de investigación publicados en el país

Todos estos problemas, movieron a los alemanes de Rusia a emigrar a distintos países de América. Las emigraciones más importantes fueron con destino a Canadá, Estados Unidos, Brasil y Argentina.

A partir de fines de 1878 se produjo la llegada de los alemanes del Volga a la Argentina. Hubo 2 corrientes. Una fue la que lleg√≥ en forma directa al puerto de Buenos Aires (la m√°s importante) y otra que provino del Brasil. Esta √ļltima estaba formada por familias que habi√©ndose establecido en el Brasil, al no soportar la rigurosidad del clima y no hallar tierras aptas para el cultivo del trigo, decidieron trasladarse a la Argentina. Sobre todo al Alto Paran√°, en la Provincia de Misiones.

Conformaban grupos colonizadores gente de una misma aldea. Los primeros colonizadores, nacidos en Rusia, se separaban entre Bergseiter (colonos de la orilla alta del Volga) y Wiesenseiter (colonos de la orilla llana del Volga) y ambos grupos se subdivid√≠an a su vez en cat√≥licos y protestantes. Ambas m√°rgenes del r√≠o Volga atravesaban de norte a sur la Rep√ļblica Aut√≥noma de los Alemanes del Volga. Esta rep√ļblica les fue borrada del mapa en 1941 por decreto de Stalin (Ukase del 28 de agosto de 1941), y absolutamente todo el territorio les fue confiscado. Los pocos alemanes del Volga que pudieron sobrevivir, debieron emigrar como despose√≠dos.

Bariloche, eje de una región con gran presencia de la comunidad alemana.

En Argentina fundaron diversas colonias en tres zonas principales: una es la Provincia de Entre Ríos (Crespo: Marienfeld, Köhler, Pfeiffer, Santa Anita, etc.), la Provincia de Buenos Aires (Coronel Suárez, Sierra de La Ventana, Tornquist, Olavarría: Colonia Hinojo, entre otras), y la Provincia de Misiones (Eldorado, Montecarlo, Alem, Puerto Rico, Libertad, Jardín América) desde donde se fueron extendiendo formando nuevas colonias agrarias principalmente en la Provincia de La Pampa (Colonia Santa María, Santa Teresa, y Winifreda entre varias otras), Provincia de Córdoba, Provincia de Santa Fe, Provincia del Chaco (Juan José Castelli) y también en otras provincias con posibilidades trigueras o frutícolas.

En el Gran Buenos Aires se asentó una numerosa comunidad, mayoritariamente en la zona norte, en las localidades de Martínez, San Isidro, Olivos, Florida, Villa Ballester y Villa Adelina. En la zona oeste, en Ciudad Jardín Lomas del Palomar, Los Polvorines y en la zona sur, en Quilmes, entre otras.

La comunidad alemana en la Argentina se mestiz√≥ con los dem√°s argentinos, abandonando el aislamiento defensivo que los mantuvo m√°s de un siglo unidos sin mezclarse en las estepas rusas, con excepci√≥n de los principales centros de asentamiento en donde todav√≠a se los encuentra sin mezclarse, y a√ļn son de padre y madre descendientes de alemanes, en tanto conforman el grupo √©tnico mayoritario de tales ciudades. En la actualidad, los alemanes del Volga viven pr√°cticamente diseminados por toda la Argentina. Su numerosa prole de los primeros tiempos y la divisi√≥n y reparto de las propiedades en parcelas cada vez m√°s peque√Īas obligaron a muchos a abandonar los sitios de colonizaci√≥n originales y a dedicarse a otros oficios o profesiones.

Aunque en menor medida que los alemanes del Volga, también ingresaron a la Argentina otros grupos de alemanes étnicos, como por ejemplo los alemanes del Mar Negro.

El Nazismo

Un amplio sector de la colectividad alemana en la Argentina apoyó a Hitler. Este sector estuvo representado "especialmente por las empresas germanas de los monopolios Krupp y Thysen. El partido Nazi, sección Argentina, tuvo aproximadamente 70.000 afiliados cotizantes".,[55] Durante las dos primeras presidencias de Juan Domingo Perón (1946-1955) entraron clandestinamente a la Argentina varios jerarcas nazis como Adolf Eichmann, Joseph Mengele y Erich Priebke, todos ellos con documentos falsos.[56] En el mismo período ingresaron a la Argentina gran cantidad de alemanes (y no alemanes) judíos.[57] [58]

La gran masa de alemanes que emigr√≥ a la Argentina entre 1930-1950 se radic√≥ en lugares relativamente apartados, como en la Provincia de C√≥rdoba (una fuerte comunidad en Villa General Belgrano donde se instalaron 117 familias de origen alem√°n, siendo Villa General Belgrano la principal y mayor colonia alemana en todo el pa√≠s, La Cumbrecita y aleda√Īos), la Provincia de R√≠o Negro (con una importante radicaci√≥n en la zona de Bariloche), Villa Traful en la Provincia del Neuqu√©n, Villa Gesell en la zona atl√°ntica de la Provincia de Buenos Aires, y otras zonas apacibles del pa√≠s.

La población argentina descendiente de alemanes oscila entre 1,85 y 2,65 millones de habitantes, de acuerdo al cruzamiento de datos de diferentes fuentes.

Los inmigrantes alemanes fundaron asociaciones como el el Club Alemán de Buenos Aires (Deutscher Klub) fundado en 1858; el Hospital Alemán fundado en 1867; el diario Argentinisches Tageblatt, fundado en 1874 y que mantuvo una posición liberal contraria al nazismo; la Asociación Vorwärts, que reunía a alemanes socialistas, comunistas y sectores progresistas, la Escuela Juan Enrique Pestalozzi, Hölters Schule, fundado en 1931, la Sociedad Alemana de Gimnasia de Villa Ballester, la Asociación Argentina de los Descendientes de los Alemanes del Volga fundada en 1976, etc. En la actualidad funcionan en Argentina 21 instituciones de origen germano. Argentina es el cuarto país del mundo en cantidad de descendientes de Alemanes, después de Estados Unidos, Canadá y Brasil.[59]

Las provincias de Argentina por mayor cantidad de descendientes de alemanes son, Córdoba (500.000), Provincia de Buenos Aires (425.000), Entre Ríos (350.000), Misiones (325.000) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (300.000)[60]

Judíos alemanes

Entre los inmigrantes alemanes ingresados después de 1928, y sobre todo a partir del nazismo, hubo también miles de judíos alemanes que escapaban de las políticas antisemitas implementadas durante aquel régimen. Sin embargo, muchos de ellos ingresaron ilegalmente,[61] pues en la Argentina, a partir de 1928,[62] y sobre todo a partir de una circular secreta firmada por el canciller radical antipersonalista José María Cantilo en 1938 (presidencia de Roberto M. Ortiz), se ordenó "a cónsules argentinos en Europa negar visados a 'indeseables o expulsados', en alusión a ciudadanos judíos de ese continente".[61]

Austríacos

Es Argentina, etnográficamente, el País latinoamericano con mayor cantidad de Inmigrantes y descendientes de inmigrantes austríacos (en el segundo lugar se ubica Brasil y en el tercero Uruguay),[63] poco se sabe sobre los descendientes austríacos en Argentina, pero la principal comunidad austríaca, se encuentra en la provincia de Córdoba que es la provincia con mayor población de descendientes inmigrantes tanto alemanes como austríacos en el país.

Brit√°nicos

Artículo principal: Inmigración británica en Argentina

La inmigraci√≥n brit√°nica en la Argentina ha tenido un impacto particularmente destacado en la cultura de la poblaci√≥n organizando una s√≥lida comunidad. El primer aflujo importante documentable se debi√≥ a las llamadas Invasiones Inglesas (1806 a 1807), tras ser derrotadas las tropas del Reino Unido de Gran Breta√Īa muchos de los prisioneros se radicaron en el territorio argentino, unos lo hicieron voluntariamente por lo general cas√°ndose con j√≥venes criollas otros inicialmente fueron llevados prisioneros (por ejemplo a R√≠o Seco en el norte de C√≥rdoba o a la ciudad de Tucum√°n) en donde luego decidieron afincarse. Hacia 1825 en tiempos de Bernardino Rivadavia hubo una primera peque√Īa inmigraci√≥n organizada de brit√°nicos que se establecieron en, entonces, ¬ęlas afueras¬Ľ de la ciudad de Buenos Aires. Entre 1857 y 1940 ingresaron al pa√≠s 75.000 brit√°nicos, que representan el 1,1% del total de inmigrantes (ver cuadro abajo). Muchos de ellos fueron ejecutivos de empresas, terratenientes, o comerciantes relacionados con la gran afluencia de inversiones brit√°nicas a partir de la segunda mitad del siglo XIX. En 1893 el Consulado brit√°nico en Buenos Aires desaconsejaba emplear obreros brit√°nicos con la siguiente explicaci√≥n:

Puestos a elegir entre trabajadores de diversas nacionalidades -ingleses, italianos, alemanes y franceses-, todos igualmente buenos, quienes emplean personal obrero apartarían de inmediato al trabajador británico y optarían por cualquiera de los otros, con preferencia el italiano. Todos trabajarían con mayor dedicación que el inglés, serían más tratables, y no se embriagarían.[64]

La comunidad brit√°nica fund√≥ solidas instituciones como el Hospital Brit√°nico, el peri√≥dico Buenos Aires Herald, prestigiosas escuelas biling√ľes y clubes como el Lawn Tennis Club, el Hurlingham Club, etc. Los inmigrantes brit√°nicos impactaron fuertemente en el gusto deportivo de los argentinos, a trav√©s del desarrollo del f√ļtbol, el polo, el hockey, el rugby, entre otros. Por su parte el inmigrante y educador brit√°nico William C. Morris, fundador de escuelas, tuvo una fuerte presencia en la educaci√≥n argentina.

En la Patagonia la presencia de brit√°nicos de origen ingl√©s hacia fines del siglo XIX ha sido interesante: los misioneros anglicanos como Thomas Bridges sentaron bases en Tierra del Fuego, posteriormente a su actividad misional sus descendientes obtuvieron estancias dedicadas a la cr√≠a de ganado ovino, casi paralelamente a finales de los 1870s el entonces gobernador de Santa Cruz, Carlos Mar√≠a Moyano se casaba con la kelper Ethel Turner la cual por su parte era sobrina del administrador colonial brit√°nico establecido en Malvinas, el matrimonio de Moyano con Ethel Turner facilit√≥ la adquisici√≥n de grandes latifundios a s√ļbditos brit√°nicos en Santa Cruz.

Se debe tener en cuenta que el t√©rmino brit√°nico encubre el lugar de origen de estos inmigrantes que hasta mediados del siglo XX eran usualmente llamados ¬ęingleses¬Ľ; la mayor√≠a de los brit√°nicos o ¬ęingleses¬Ľ eran irlandeses (los cuales por su aporte num√©rico y por la posterior independencia de la mayor parte de Irlanda merecen un p√°rrafo aparte), seguidos num√©ricamente de escoceses y (en especial en Chubut a partir de 1865) de galeses; los ingleses propiamente dichos parecen haber sido una minor√≠a que ocupaba los primeros puestos de las empresas de capital brit√°nico (por ejemplo en los ferrocarriles), un n√ļmero exiguo aunque influyente culturalmente ha sido el de misioneros ingleses principalmente metodistas (como el citado W.C.Morris) y anglicanos, los anglicanos en efecto han operado con sus ¬ęmisiones¬Ľ durante el siglo XX principalmente en la regi√≥n chaque√Īa motivo por el cual a√ļn hoy ciertas comunidades de pueblos originarios en esa zona utilizan en ciertas ocasiones el idioma ingl√©s. Argentina es el segundo pa√≠s de Am√©rica Latina con m√°s descendientes de brit√°nicos despu√©s de Chile.[65]

B√ļlgaros

La inmigraci√≥n b√ļlgara en Argentina comenz√≥ de manera intensiva en la d√©cada de 1920 y tuvo un segundo per√≠odo de auge entre 1937 y 1938. Llegaron sobre todo campesinos de las regiones septentrionales de Bulgaria. La mayor√≠a de ellos se establecieron en la provincia del Chaco[66] (Sa√©nz Pe√Īa y Las Bre√Īas) y en las ciudades de Berisso (Buenos Aires) y Comodoro Rivadavia (Chubut).

Checos

Artículo principal: Inmigración checa en Argentina

Los checos tambi√©n formaron parte de la Gran inmigraci√≥n de principios del siglo XX. La mayor parte de los descendientes de checos en el pa√≠s viven en las provincias de Chaco (notablemente en Roque Saenz Pe√Īa), Buenos Aires (La Plata, Ensenada y Berisso) y Mendoza.[67]

Croatas

Artículo principal: Inmigración croata en Argentina

Se distinguen tres corrientes migratorias del pueblo croata hacia la Argentina. El primer per√≠odo abarca desde 1870 hasta 1914. En estos a√Īos los croatas emigraban principalmente de la costa d√°lmata, preponderantemente desde la franja que componen Split - Boka Kotorska ‚ÄĒen el sur de Dalmacia‚ÄĒ y sus respectivas islas ‚ÄĒen especial Brańć y Hvar‚ÄĒ. Su principal motivaci√≥n en el momento de emigrar fue econ√≥mica. Se distribuyeron en la ciudad de Buenos Aires, sobre todo en La Boca y Avellaneda y en las zonas agropecuarias de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, C√≥rdoba, Chaco, Formosa y tambi√©n una importante cantidad en la Patagonia y Cuyo.

El segundo período corre de 1918 a 1935. Luego de la Primera Guerra Mundial, la pobreza empujó nuevamente a los croatas a emigrar. Dalmacia siguió siendo la región con más emigrantes, aunque se le sumaron importantes contingentes de Istria y Herzegovina. Esta migración se distribuyó geográficamente por todo el país, tanto en las zonas agropecuarias como en los grandes centros urbanos.

La tercera corriente fue el resultado del fin de la Segunda Guerra Mundial. Emigrados pol√≠ticos contrarios al r√©gimen de Tito y la supremac√≠a serbia fueron llegando hasta mediados de los a√Īos 60. De todas las regiones croatas y de todas las clases sociales, se afincaron principalmente en los grandes centros urbanos, siendo escaso el establecimiento en zonas rurales.[68]

Daneses

Artículo principal: Inmigración danesa en Argentina

Se calcula que entre 1857 y 1930, arribaron a la Argentina, unos 18 mil daneses.[69] Se establecieron principalmente en la ciudad de Buenos Aires y en la zona sur de la provincia de Buenos Aires, en los partidos de Tres Arroyos, San Cayetano y Necochea. Muchos de ellos mantienen sus tradiciones en el campo, en peque√Īas localidades rurales como Reta y Claromec√≥, tambi√©n se estableci√≥ a principios de s. XX una peque√Īa comunidad danesa en Misiones.[70] En cuanto a la religi√≥n, muchos de los descendientes de los primeros daneses a√ļn hoy acuden a templos dinamarqueses como los que existen en Tandil, Necochea, Tres Arroyos y el barrio porte√Īo de San Telmo (en la calle Carlos Calvo).[71]

Eslovenos

Estadio del Club Atl√©tico Boca Juniors, uno de cuyos arquitectos, Viktor Sulńćińć, fue eslovenoargentino. Fue tambi√©n uno de los arquitectos del Mercado de Abasto

De acuerdo con Jernej Zupanńćińć de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes, el n√ļmero de eslovenos y sus descendientes en Argentina asciende a 30 000[72] . Se asentaron sobre todo en Entre R√≠os, Vicente L√≥pez y San Mart√≠n (en la provincia de Buenos Aires), la ciudad de Buenos Aires y la ciudad de C√≥rdoba.

Finlandeses

La mayor√≠a de los inmigrantes finlandeses llegaron a partir de 1906 y, previo paso por Buenos Aires, se establecieron sobre todo en la ciudad misionera de Ober√°, d√≥nde los descendientes a√ļn conservan algunas de sus tradiciones.[73]

Franceses

Cl√©ment Cabanettes, uno de los fundadores de la colonia agr√≠cola francesa de Pig√ľ√©.

Menos importante en cuanto a su volumen frente a la inmigraci√≥n espa√Īola o italiana, la inmigraci√≥n francesa constituy√≥, sin embargo, un aporte fundamental por el papel econ√≥mico desempe√Īado. Los franceses que arribaron al pa√≠s se distingu√≠an en relaci√≥n a otras corrientes migratorias por disponer a menudo de calificaci√≥n profesional, cierto grado de instrucci√≥n y a veces capital. No sorprende entonces hallarlos entre los propulsores de iniciativas que contribuyeron enormemente con el proceso de modernizaci√≥n de la Argentina.

En el per√≠odo de mayor inmigraci√≥n ‚ÄĒentre 1857 y 1920‚ÄĒ llegaron 220.000 franceses a la Argentina, de los cuales retornaron 120.000. La mayor cantidad de arribos se verificaron en el segundo quinquenio de la d√©cada de 1880. Para entonces los franceses constitu√≠an el 10% del total de inmigrantes, el tercer contingente detr√°s de italianos y espa√Īoles. En 1901 hab√≠a 94 mil franceses en el pa√≠s, cantidad s√≥lo superada mundialmente por los 104 mil que hab√≠an emigrado a los Estados Unidos. En 1912, sobre 138 mil franceses en Am√©rica del Sur,100 mil se encontraban en la Argentina.[74]

Las razones que explican este fenómeno son las mismas que se aplican a otros contingentes migratorios europeos que también afrontaron el duro desafío de mejorar sus destinos lejos de su tierra natal. La deliberada política migratoria del país, los comparativamente mejores salarios ofrecidos en un país poco poblado como la Argentina y ciertas posibilidades de acceso a la tierra hacían del Río de la Plata un destino particularmente atractivo para muchos franceses.

Generalmente salían por Burdeos (en el oeste de Occitania) hacia el puerto de Buenos Aires y provenían mayoritariamente de las ciudades cercanas a París y sobre todo de las regiones rurales del sudoeste: el País Vasco, el Béarn, el Aveyron y el Rouergue.

Los inmigrantes franceses tendieron a instalarse en barrios de la ciudad de Buenos Aires como el Socorro, cerca de la plaza San Mart√≠n, el puerto y las estaciones, donde exist√≠an caf√©s, hoteles y restaurantes que los empleaban como cocineros y mucamos. En los prost√≠bulos creci√≥ la fama de las mujeres francesas, mientras que otras se empleaban de vendedoras, modistas o institutrices en familias de clase alta. Las planchadoras francesas eran muy requeridas, en especial en la zona cercana a los teatros.[75] Fuera de la ciudad de Buenos Aires los franceses se diseminaron por diversas zonas, particularmente Tandil y Pig√ľ√© en la provincia de Buenos Aires, Esperanza y Rosario en la provincia de Santa Fe, San Rafael en el sur de Mendoza, zonas de la provincia de Tucum√°n (Villa Nougu√©s da ejemplo de ello) y el entonces territorio del Chaco (actual provincia de Chaco), otra zona que ha recibido una relativamente importante inmigraci√≥n francesa y suizofrancesa ha sido el este de la provincia de Entre R√≠os por ejemplo la ciudad de Concordia.

Los inmigrantes franceses aportaron caracter√≠sticas destacadas a la cultura argentina, especialmente en la reiniciaci√≥n de la producci√≥n de yerba mate, la producci√≥n de vino, az√ļcar (Hileret).[76] Liniers, uno de los grandes h√©roes de la historia argentina, era franc√©s. Tres presidentes argentinos fueron hijos de franceses (Pueyrred√≥n, Pellegrini ‚ÄĒcon or√≠genes saboyardos‚ÄĒ e Yrigoyen ‚ÄĒ con or√≠genes vascofranceses‚ÄĒ).[76] Tambi√©n fueron importantes instituciones solidarias de la comunidad francesa, como el Hospital Franc√©s, a√ļn en actividad, y el grupo socialista Les Egaux, uno de los fundadores del movimiento obrero argentino. Inmigrantes franceses como Amadeo Jacques y Paul Groussac tuvieron un impacto directo sobre la educaci√≥n y la cultura argentinas. Algunas ciudades argentinas, como la citada Pig√ľ√©, fueron originadas por colonias de inmigrantes franceses, y generaron una cultura local argentino-francesa.

Gitanos (Rom)

Los primeros miembros del pueblo Rom (gitanos) comenzaron a inmigrar a la Argentina hace m√°s de 100 a√Īos. Se estima que viven alrededor de 300.000 integrantes que pertenecen a los siguientes grupos: Kalderash griegos, rumanos, ucranianos, b√ļlgaros, moldavos y rusos, algunas familias Lovari y algunos Xoraxane Roma, Cal√© argentinos, espa√Īoles y los Boyash.[77]

En general como modo de preservar su cultura, los Rom tienen un alto rechazo al sistema educativo formal, aunque esto ha ido cambiando en los √ļltimos tiempos.

Se dedican mayoritariamente a la reparación de la maquinaria hidráulica, metalurgia industrial, compra y venta de automóviles y maquinaria agrícola, venta minorista, etc., con muy buenos resultados económicos.

La mayoría de los Rom es de religión evangélica.

La relaci√≥n con los vecinos es buena, pero existe cierta clase de discriminaci√≥n oculta contra los Rom y los jud√≠os y menos en contra de los descendientes de √°rabes en una creciente minor√≠a del pueblo argentino, la cual puede ser vista al tratar un negocio o en algunos lugares p√ļblicos, a pesar de la ley anti-discriminatoria existente, sin embargo, esta siempre es oculta, --la casa se vendi√≥--, no hay lugar en el restaurante, disc√ļlpeme, y raramente un insulto son las expresiones discriminatorias comunes.[77]

Las crisis econ√≥micas de los √ļltimos a√Īos han producido una importante migraci√≥n de Rom hacia otros pa√≠ses, principalmente Estados Unidos, Espa√Īa y Francia.

H√ļngaros

La mayor parte de los inmigrantes h√ļngaros llegaron entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Se establecieron sobre todo en la zona sur del Gran Buenos Aires as√≠ como en Bariloche, Rosario y la provincia del Chaco.[78]

Irlandeses

Las razones que llevaron a los irlandeses a emigrar de su patria hacia otros pa√≠ses se debi√≥ a que fueron por siglos empujados por la opresi√≥n inglesa, por la gran hambruna ‚Äďconsecuencia de la peste de la papa, que entre 1845 y 1850 diezm√≥ a la poblaci√≥n y la lucha por mantener su religi√≥n (Catolicismo Romano) y sus costumbres.

Emigraron a la Argentina en el siglo XIX en especial entre 1830 y 1875. En 1889 arrib√≥ el SS City of Dresden, con alrededor de 2000 pasajeros irlandeses, quienes se asentaron al sur de la ciudad de Bah√≠a Blanca. En este per√≠odo llegaron en total unos 10 mil irlandeses y hoy sus descendientes suman unas 500.000 personas.[79] La inmigraci√≥n irlandesa fue una gran colonizadora del campo de la provincia de Buenos Aires principalmente, para extenderse despu√©s a Santa Fe, Entre R√≠os y C√≥rdoba. En el mes de marzo se preserva un legado cultural que se remonta a los celtas, m√°s precisamente al festejo del d√≠a de su patrono, San Patricio. Aunque no se rinde culto al santo, el objetivo principal de estas celebraciones es el encuentro social en pubs irlandeses porte√Īos. Del mismo modo, un nutrido grupo de familias descendientes de irlandeses de Bah√≠a Blanca se re√ļnen en forma semanal para ofrecer a los vecinos de la ciudad la posibilidad de tomar un tradicional t√© con otras especialidades de la mesa irlandesa.[80] Argentina es el quinto pa√≠s del mundo (despu√©s de Estados Unidos, Reino Unido, Canad√° y Australia) con m√°s descendientes de irlandeses.[81]

Lituanos

Artículo principal: Inmigración lituana en Argentina

Llegaron mayoritariamente despu√©s de la Primera Guerra Mundial. Se estima que entre 1925 y 1930, arribaron unos 35.000 lituanos.Se radicaron sobre todo en el sur del Gran Buenos Aires (Avellaneda, Lan√ļs), Berisso y Rosario.

Macedonios

Bandera de los macedoargentinos

Muchos macedionios de Argentina son descendientes de los peńćalbari (trabajadores estacionales), quienes llegaron a la Argentina en los principios del siglo XX. Muchos de ellos decidieron permanecer en Argentina asent√°ndose en colonias macedonias en las Pampas y otras regiones. La mayor√≠a de ellos se encuentran en la ciudad de Buenos Aires, las Pampas y C√≥rdoba. Se estima que viven en la Argentina cerca de 30 000 macedoargentinos.[82]

Montenegrinos

Los montenegrinos constituyen una minor√≠a √©tnica en Argentina. Durante los comienzos del siglo XX los primeros monenegrinos desde el entonces Reino de Montenegro comenzaron a emigrar al pa√≠s, actualmente existen cerca de 50 000 desdencientes de montenegrinos en la Argentina. Luego de los polacos (450 000), los croatas (440 000), los ucranianos (300 000) y los rusos (250 000) y antes que los b√ļlgaros (40 000), los eslovenos (30 000) y los macedonios (30 000), son una de las comunidades eslavas m√°s numerosas de Argentina. La mayor√≠a de ellos se localiza en la provincia de Chaco, mientras que otros viven en la ciudad de Buenos Aires, Tandil, Venado Tuerto y General Madariaga, un pueblo de cerca de 5 000 habitantes lim√≠trofe con el partido costero de Pinamar.

A su vez descendientes de montenegrinos establecieron la Colonia la Montenegrina, la mayor colonia montenegrina en Am√©rica del Sur. El partido de General Madariaga es un sitio especialmente importante para los montenegrinos de Argentina dado que muchos de ellos han logrado un remarcable desarrollo all√≠ a trav√©s de la actividad ganadera. Asimismo, la organizaci√≥n montenegrinoargentina Sociedad Yugoslava NjegoŇ° (previamente llamada Sociedad Montegrina y Sociedad Montegrinoyugoslava para Ayuda Mutual antes de la Segunda Guerra Mundial) provee ayuda mutual dentro del pueblo.

Neerlandeses

La primera inmigraci√≥n organizada desde los Pa√≠ses Bajos ocurre desde 1889, cuando llegaron inmigrantes agricultores y ganaderos procedentes de la zona de Frisia (muchos de los imigrantes err√≥neamente llamados "holandeses" hablaban el frysk o fris√≥n, o si no; el dialecto neerland√©s septentrional bastante diferente entonces del holand√©s. Una segunda inmigraci√≥n tuvo lugar hacia 1924. La √ļltima mucho m√°s peque√Īa, lleg√≥ a principios de los a√Īos 1950. La mayor√≠a de estos neerlandeses-frisones se estableci√≥ inicialmente en el sur de la provincia de Buenos Aires, especialmente en la zona de Tres Arroyos, Quequ√©n, Necochea, grupos mucho menores se establecieron en Mar del Plata, Bah√≠a Blanca y Comodoro Rivadavia, en esta √ļltima zona se encontraron con una poblaci√≥n que tambi√©n pose√≠a linajes neerlandeses: los b√≥ers inmigrados al sur del territorio de la actual provincia de Chubut y norte de la Santa Cruz tras la conclusi√≥n de la llamada Guerra de los b√≥ers (afrikaans) a inicios de siglo XX. En total, los neerlandeses provenientes directamente del estado de los Pa√≠ses Bajos, hasta mediados de siglo XX, no superaron las 20.000 personas.

Polacos

Los polacos repoblaron Misiones e impulsaron la producción de yerba mate.

No es f√°cil determinar la cantidad de polacos que inmigraron a la Argentina. Hasta 1919 los mismos eran registrados como rusos, alemanes o austr√≠acos. Con posterioridad a esa fecha, los polacos ocuparon el cuarto lugar entre las colectividades inmigrantes hasta 1945. Los inmigrantes polacos estuvieron divididos en tres grandes grupos: los polacos cristianos cat√≥licos (25%), los rutenos cristianos ortodoxos (45-50%) y los polacos jud√≠os (25-30%). En 2004, la embajada de Polonia en Argentina consideraba que la comunidad polaca era la tercera entre las colectividades de descendientes de inmigrantes, detr√°s de la italiana y la espa√Īola, estim√°ndola en unas 500.000 personas,[83] resultando as√≠ la sexta congregaci√≥n de polacos fuera de Polonia.[84]

Los primeros polacos en arribar a territorio argentino eran soldados de Napole√≥n que luchar√≠an luego por la independencia del pa√≠s.[85] Durante el siglo XIX fueron contratados polacos por el gobierno argentino para realizar tareas de cartograf√≠a o para que se dedicaran a la ense√Īanza, la medicina, etnograf√≠a y geolog√≠a.

La inmigraci√≥n polaca organizada comenz√≥ en 1897 y tuvo una influencia decisiva en el poblamiento de Misiones. Ese a√Īo inmigraron 14 familias polacas y ucranianas procedentes de la regi√≥n de Galitzia. Arribaron al puerto de Buenos Aires y fueron enviados a Ap√≥stoles (Misiones), una ex misi√≥n jesu√≠tica abandonada desde 1770, donde se instalaron. Se trataba del primer proyecto de colonizaci√≥n agr√≠cola efectivo, en tierra misionera, desde la expulsi√≥n de los jesuitas en tiempos de la colonia. En la zona es com√ļn referirse a los habitantes de Ap√≥stoles, como "apostolacos". Con posterioridad llegaron grupos de colonos para radicarse en otras localidades de la zona: San Jos√©, Azara, Cerro Cor√°, Bonpland, Yerbal Viejo (hoy Ober√°), Gobernador Roca, Colonia Lanusse y m√°s tarde llegar√°n a fundar Colonia Wanda.

A principios del siglo XX, debido al descubrimiento del petróleo en Comodoro Rivadavia (provincia de Santa Cruz) un grupo de polacos se instaló en la Patagonia para dedicarse a esa industria.

También desde comienzos del siglo XX, se estableció una importante comunidad polaca en Berisso, Gran Buenos Aires, centro de la industria de la carne en la Argentina. Allí, en 1913, se fundó la Sociedad Polaca de Berisso, que constituye hasta el presente un importante centro de la comunidad polaca.

Entre las dos guerras mundiales (1918-1939) inmigraron grandes cantidades de polacos, mayoritariamente campesinos, que se dispersaron por todo el país. En este período se fundaron varias asociaciones de polacos en ciudades del conurbano industrial de Buenos Aires, como Llavallol, San Justo, Valentín Alsina, San Martín, Quilmes, etc. En 1940 se creó la Unión de los Polacos en Argentina con sede en Buenos Aires.

Entre 1946 y 1950 se produjo una importante ola inmigratoria de polacos refugiados de guerra entre los que se encontraban 16.020 ex soldados polacos.[86] Fue el √ļltimo gran grupo polaco en inmigrar a la Argentina.

Durante su segunda visita a la Argentina, el Papa Juan Pablo II tuvo un encuentro con los polacos en el Luna Park, el día 10 de abril de 1987.

Rusos

Iglesia Ortodoxa de la Santísima Trinidad en el barrio de San Telmo, Buenos Aires. A su vez, su arquitecto, Alejandro Christophersen era de nacionalidad noruega

Existen cerca de 250 000 personas de ascendencia rusa en Argentina. La mayor parte residen en la ciudad de Buenos Aires y en su √°rea metropolitana, el Gran Buenos Aires. La mayor√≠a de los inmigrantes rusos llegaron entre 1880 y 1921. Una peque√Īa ola lleg√≥ al pa√≠s en la d√©cada de 1990.

Las relaciones entre los dos países fueron establecidas desde el 22 de octubre de 1885. La Iglesia Ortodoxa de la Santísima Trinidad, construida en 1903, fue provista de cincuenta cajones con piezas artísticas y religiosas de gran valor por los entonces zares de Rusia Nicolás II y Alejandra Románova.[87] Ambos países tienen una embajada en la capital opuesta.

Ucranianos

Parte de la Colectividad Ucraniana en la Fiesta Nacional del Inmigrante de Ober√°, Misiones

De todas las nacionalidades que forman la inmigraci√≥n europea hacia la Argentina, la ucraniana es quiz√°s la √ļnica que no figura en el Registro Nacional de Inmigraci√≥n. Es que en v√≠speras de la segunda mitad del siglo XIX, Ucrania hab√≠a perdido su independencia, y la recuper√≥ reci√©n en la √ļltima d√©cada del siglo XX; por lo tanto, los ucranianos que emigraban en esa √©poca de su pa√≠s lo hac√≠an provistos de pasaportes austro-h√ļngaros, rusos o polacos, y su nacionalidad fue confundida con la ciudadan√≠a que figuraba en los pasaportes.

La inmigración regular de ucranianos a la Argentina comienza en el siglo XIX, siendo Apóstoles, en la provincia de Misiones, el primer asentamiento ucraniano en el país, en 1897. La mayor parte de ellos provenía de las regiones sudoccidentales de Ucrania. Posteriormente, nuevas grupos de inmigrantes se radicaron en la Ciudad de Buenos Aires, en la Provincia de Buenos Aires básicamente en la ciudad de Berisso, en la Provincia de Misiones (Oberá, Aristóbulo del Valle, 2 de mayo) y luego en el resto del país, principalmente en las provincias de Chaco, Corrientes, Formosa, Mendoza y Río Negro.

La cantidad de inmigrantes y sus descendientes residentes en la Argentina se estima en 300.000 habitantes aproximadamente.[88] Es el séptimo país del mundo con más descendientes de ucranianos.[89]

Suecos

Los asentamientos suecos en Argentina tuvieron lugar principalmente entre mediados y fines del siglo XIX. Muchos suecos emigraban a la Argentina por motivos económicos y para comenzar una nueva vida. Los suecos también ayudaron en la construcción, en particular ayudando a construir las vías de los ferrocarriles argentinos a mediados del siglo XIX.

Los primeros suecos que arribaron a la Argentina fueron registrados como convertidos al catolicismo por la Compa√Ī√≠a de Jes√ļs presente en C√≥rdoba en 1763. Muchos de los suecos que hab√≠an llegado durante la primera mitad del siglo XIX lucharon en la Guerra Civil entre Federales y Unitarios de ambos lados.

América

Bolivianos

Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta, fue un potosino migrante a Buenos Aires

El censo 2001 registr√≥ 233.464 bolivianos radicados en Argentina, en partes iguales para mujeres y varones. La Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia considera que m√°s de dos millones de ciudadanos viven en diferentes pa√≠ses extranjeros.[90] De ellos ‚Äúla migraci√≥n hacia la Argentina representa el 73%‚ÄĚ.[91] "Hoy en d√≠a se calcula que hay entre 650 mil y 700 mil bolivianos viviendo en Argentina",[92] el 1,7% de la poblaci√≥n total argentina. Es por eso que actualmente los bolivianos son la comunidad de extranjeros m√°s importante y numerosa de Argentina.

A principios del siglo XX la inmigraci√≥n boliviana se dirig√≠a al norte argentino para trabajar en las temporadas del az√ļcar y el tabaco. A partir de los a√Īos ‚Äô50 se constituy√≥ en una parte importante del mercado de trabajo relacionado con los cultivos de tomate, pimientos, y bananos, entre otros, en el norte argentino. Durante las a√Īos 60 y a√Īos 70 se hicieron presentes en la vendimia y otros cultivos del oeste del pa√≠s y comenzaron a mantener una presencia permanente en la ciudad de Buenos Aires destac√°ndose en el trabajo hort√≠cola. Desde entonces se encuentran presentes en todo el pa√≠s.[93]

La mayoría de los bolivianos viven en el Gran Buenos Aires, principalmente en los partidos de La Matanza, Morón y Tres de febrero. También hay una comunidad muy importante en la Ciudad de Buenos Aires y en las provincias de Salta,Tucumán Jujuy[94] En las provincias de Río Negro y Neuquén hay 50.000 bolivianos.[95]

Chilenos

Seg√ļn el censo del 2010, hab√≠an 211.147 chilenos radicados en Argentina; constituy√©ndose en la mayor comunidad chilena fuera de su pa√≠s.[96]

La concentración de inmigrantes chilenos es muy alta en las provincias argentinas fronterizas con Chile, sobre todo en la Patagonia; donde vive el 53%, superando el 5% del total de la población de cada provincia, y en las de Cuyo, donde vive el 12%. El 18% restante vive en Buenos Aires.[97]

La inmigraci√≥n chilena est√° relacionada con la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), lapso durante el cual se alcanza el pico de emigrantes hacia la Argentina.[97] Desde entonces se ha registrado un importante retorno, con el efecto de la emigraci√≥n hacia Chile de una gran cantidad de ni√Īos argentinos, hijos de los chilenos que est√°n retornando.[98]

El ex presidente Néstor Kirchner es hijo de una inmigrante chilena de ascendencia croata.[99] Patricio Contreras es un conocido actor chileno de cine y televisión radicado en Argentina.

Paraguayos

Espect√°culo en el Deportivo Paraguayo en Buenos Aires.

La inmigraci√≥n de paraguayos es la segunda hist√≥rica en cantidad, detr√°s de los bolivianos. El Censo 2001 registr√≥ 325.000 paraguayos viviendo en la Argentina; de ellos el 57% son mujeres. Sin embargo, seg√ļn informaciones del C√≥nsul de Paraguay, teniendo en cuenta la proporci√≥n de paraguayos en situaci√≥n documentaria irregular, la cantidad total podr√≠a encontrarse cerca de 600 mil paraguayos en la Argentina, y entre tres un mill√≥n y medio y dos millones de descendientes de paraguayos.[100]

Los motivos principales de la inmigración paraguaya fueron la desigualdad social, empezando por la ausencia de una distribución equitativa de las tierras y de los productos, la falta de trabajo, los profundos trastornos financieros y el temor a las represiones políticas. Existen otras causas menores.

Durante los primeros a√Īos, los paraguayos se instalaron en las provincias de Formosa, Misiones, Corrientes, Chaco y Entre R√≠os.

El mayor porcentaje de emigraci√≥n a la Argentina se produjo entre 1947 ‚ÄĒen esa fecha estall√≥ la guerra civil que dur√≥ 4 meses y que provoc√≥ el √©xodo de miles de paraguayos‚ÄĒ y 1960. Hasta la d√©cada del 50 la principal emigraci√≥n de paraguayos no era definitiva o permanente. Es reci√©n a partir de la d√©cada del 60 cuando este flujo tiende a fijar residencia en el pa√≠s de destino, en esa d√©cada un 23,7% del total de paraguayos viviendo en ese pa√≠s decidieron adoptar la nacionalidad argentina.

El 60% se ha radicado en Buenos Aires, entre un 25-30% en la zona de frontera, y un 5-10% en el resto del país. La mayor concentración se encuentra en el Gran Buenos Aires, particularmente en el Partido de La Matanza, donde viven unos 100.000 paraguayos. Otros partidos del conurbano bonaerense en el se encuentran concentraciones importantes son Florencio Varela, Berazategui, La Plata, Tigre, Gral. San Martín y San Fernando.

En la Ciudad de Buenos Aires viven entre 30 y 40 mil paraguayos, pero no est√°n concentrados en ninguna zona particular.

La comunidad paraguaya en la Argentina ha creado gran cantidad de instituciones. Muchas de ellas se organizan por el lugar de procedencia. Algunos centros de gran tradici√≥n son el "Hogar Paraguayo de Berazategui" y "La Casa Paraguaya". Otras entidades paraguayas en la Argentina son el Equipo Pastoral Paraguayo, la Asociaci√≥n de Excombatientes de la Guerra del Chaco, la Asociaci√≥n de Jubilados, Pensionados Residentes Paraguayos en la Rep. Argentina, la Asociaci√≥n Paraguaya de Mujeres, etc. M√°s recientemente se ha creado la Federaci√≥n de Entidades Paraguayas en la Rep√ļblica Argentina (FEPARA).

Los inmigrantes que vinieron de Paraguay han llevado a Buenos Aires el idioma guaran√≠, y las costumbres, gustos y tradiciones paraguayas, las cuales casi en su totalidad son id√©nticas a las del centro-norte del Litoral argentino, debido a que √©sta regi√≥n y Paraguay comparten un "antepasado cultural" com√ļn, al "av√°" m√°s conocido como guaran√≠.

La comunidad paraguaya ha organizados gran cantidad de radios FM locales, publicaciones gr√°ficas como la revista "√Ďeengat√ļ", un peri√≥dico llamado "Paraguay nuestro pa√≠s", dos programas de TV por cable, llamados "Viva Paraguay" y "P√°jaro Campana".

La comunidad paraguaya en la Argentina ha organizado un club, el Deportivo Paraguayo, asociado a la Asociaci√≥n del F√ļtbol Argentino (AFA), y participante del Campeonato Argentino de F√ļtbol en las divisiones menores del ascenso.

Ocupaciones

Los varones se desempe√Īan principalmente como obreros en la industria de la construcci√≥n y del cuero y calzados, y secundariamente en los sectores metal√ļrgico y pl√°sticos. M√°s recientemente ha comenzado a crecer un importante grupo de comerciantes y peque√Īos empresarios de la construcci√≥n.

Resultados censales
Población paraguaya residente en Argentina
A√Īo N√ļmero  % sobre poblaci√≥n total  % sobre poblaci√≥n extranjera
1869 3.288 0,2 1,6
1895 14.562 0,4 1,5
1914 38.592 0,4 1,2
1947 97.248 0,6 3,8
1960 135.269 0,8 6,0
2001 325.046 0,9 21,2
Poblaci√≥n paraguaya en Argentina seg√ļn lugar de residencia
Lugar de residencia 1914 1947 1960
Gran Buenos Aires 11,2% 13,3% 29,6%
Formosa y Misiones 46,2% 62,4% 54,8%
Otras provincias 42,7% 24,3% 15,6%
  • Anexo:Entidades fundadas por la colectividad paraguaya en Argentina

Peruanos

La inmigraci√≥n peruana a la Argentina como corriente importante reci√©n comenz√≥ a producirse a partir de 1980. El censo 2001 registr√≥ 88.260 peruanos que significa el 5,76% de los extranjeros, convirti√©ndola en la s√©ptima comunidad (bolivianos, paraguayos, chilenos, italianos, espa√Īoles, uruguayos, peruanos). En 2003 la Canciller√≠a del Per√ļ estimaba aproximadamente en 140.000 la cantidad de peruanos viviendo en la Argentina.[101]

Residen principalmente en la ciudad de Buenos Aires, particularmente en los barrios de Balvanera y San Telmo. También suman gran cantidad en la capital bonaerense, La Plata, y en Mendoza.

La comunidad peruana ha creado numerosas organizaciones de migrantes como la Asociaci√≥n de Damas Peruanas, las Asociaciones de M√©dicos Peruanos, la Asociaci√≥n de Estudiantes y Residentes Peruanos, el Centro Cultural Peruano de Rosario, el Frente Juvenil Peruano, la Fundaci√≥n para la Integraci√≥n Latinoamericana, la Hermandad del Se√Īor de los Milagros.

Asimismo existen varios peri√≥dicos ligados con la comunidad como "El Peruano", la "Gaceta del Per√ļ" y el "El Sol del Per√ļ", todos en Buenos Aires.

Aunque hoy en día no se tienen datos certeros, se estima que la cantidad de peruanos radicados en Argentina llegaría a los 350 mil personas.

Uruguayos

El escritor Horacio Quiroga, inmigrante uruguayo, hijo de un vice cónsul argentino

La inmigración uruguaya a la Argentina se remonta a los orígenes mismos como país independiente. Miles de artistas y deportistas uruguayos migrantes se han vuelto famosos en la Argentina, entre ellos figuras de gran reconocimiento popular como Horacio Quiroga, Enzo Francescoli, Horacio Ferrer, Luis Cubilla, Irineo Leguisamo, Julio Sosa, China Zorrilla, Natalia Oreiro, Víctor Hugo Morales, Osvaldo Laport, Ricardo Espalter, Henny Trailes, William Adolfo Torena de León, entre muchos otros.

Entre 1960 y 1980, debido a razones políticas y económicas, inmigraron a Argentina 118.000 uruguayos, casi el 4% de la población total del Uruguay[102]

Otros orígenes latinoamericanos

La inmigraci√≥n de pa√≠ses lim√≠trofes siempre ha existido a niveles relativamente similares: seg√ļn el INDEC, desde 1869 hasta hoy configur√≥ entre un 2% y un 2,9% de la poblaci√≥n del pa√≠s.

La comunidad de Brasil est√° cercana a 100.000 individuos y los provenientes de Colombia a los 40.000, la gran mayor√≠a en la ciudad de Buenos Aires. Finalmente, seg√ļn el censo de 2001, una cantidad aproximada de 30.000 inmigrantes proceden de otros pa√≠ses latinoamericanos, principalmente Ecuador, Rep√ļblica Dominicana, Cuba, Venezuela y M√©xico.

Actualmente se estima que ese n√ļmero ronda los 100.000.

Asia

Sirios y Libaneses

Se√Īalan algunos documentos que la inmigraci√≥n de sirios y libaneses comenz√≥ a partir de 1860, continuando con mayor intensidad debido a problemas que atravesaban esos pa√≠ses, quienes se encontraban bajo dominio Otomano al principio y luego bajo dominio Franc√©s. Se repite una historia oficial que deja de lado estudios sobre los primeros √°rabes llegados a nuestro continente, infiltrados en las embarcaciones de los conquistadores tras el ocaso de la civilizaci√≥n de Al-Al√°ndalus, de la Espa√Īa musulmana.

La mayor ola inmigratoria se produjo a principios del siglo XX a causa de la Primera Guerra Mundial, siguió luego con la Segunda Guerra Mundial, que trajeron a esos países inconvenientes en su aspecto económico y social, además de problemas políticos y culturales, los que colaboraron a una mayor inmigración.

La corriente inmigratoria procedente del ex Imperio otomano la formaban √°rabes libaneses (gran parte de ellos cristianos maronitas) y sirios, cristianos y musulmanes. Los primeros inmigrantes eran j√≥venes campesinos, jornaleros, agricultores y braceros, cristianos y musulmanes que fueron motivados por las noticias que le llegaban de Am√©rica y adem√°s por las ofertas de trabajo que las empresas ferroviarias inglesas y francesas estaban haciendo en sus respectivos pa√≠ses, para realizar labores de jornaleros en el tendido de v√≠as ferroviarias en distintos lugares de Buenos Aires y el interior del pa√≠s. Llegaban con documentaci√≥n turca primero, siendo recibidos en el puerto de Buenos Aires por el Consulado Turco, √ļnico en aquella √©poca (es por ello, la err√≥nea denominaci√≥n de turcos a los descendientes de √°rabes).

Todos ellos se radicaron a lo largo y ancho del país, aunque optaron preferentemente, además de Buenos Aires y Córdoba, por el Noroeste,Noreste argentino y Cuyo, y parte de la Patagonia.

Las seis provincias del Noroeste argentino: Tucum√°n, Santiago del Estero, Salta, La Rioja, Catamarca y Jujuy atrajeron al mayor n√ļmero de √°rabes. Hasta la llegada de los √°rabes, estas provincias no hab√≠an conocido grandes contingentes migratorios, en comparaci√≥n con los de Buenos Aires.

Los sirios y libaneses se vincularon en instituciones comunes, motivando a que se les conociese err√≥neamente como sirio-libaneses. Fueron o son expresi√≥n de ello el Banco Sirio Liban√©s del R√≠o de la Plata (luego transformando en el Banco Cr√©dito Rural Argentino), el Hospital Sirio Liban√©s de Buenos Aires, el ya desaparecido Diario Sirio Liban√©s, que se publicaba en √°rabe, la √Ārabe Argentina Isl√°mica, la Fundaci√≥n Los Cedros, la Asociaci√≥n de Damas Libanesas, la Asociaci√≥n de San Mar√≥n, la Asociaci√≥n de Damas de San Jorge, la Asociaci√≥n Akarense, la C√°mara de Comercio Argentino ‚Äď Libanesa, el Club Liban√©s de Buenos Aires, la Misi√≥n Maronita Libanesa entre otras.[103]

Actualmente se estima en más de un millón y medio los ciudadanos de ascendencia libanesa. El ex presidente Carlos Menem es hijo de inmigrantes sirios.

La afluencia de la población árabe tuvo tal dimensión que actualmente un diez por ciento de la población del país es de origen árabe.[104]

  • Anexo:Entidades fundadas por la colectividad √°rabe en Argentina

Armenios

Hubo también inmigración de origen armenio, gran cantidad de cuyos naturales fueron acogidos por el Líbano tras la persecución turca.

La colectividad armenia en la Argentina está integrada por unos 100-120 mil descendientes de armenios. Cuenta con siete escuelas armenias, iglesias católicas y evangélicas armenias, dos diarios, varios clubes sociales y deportivos, grupos culturales y de danzas folclóricas, etc.[105]

Asi√°ticos del Extremo Oriente

Judíos

El Anuario Judío-Americano 2005 establece una población de 185.000 judíos en Argentina, la séptima comunidad judía del mundo, precedida por Estados Unidos (5,28M), Israel (5,23M), Francia (0,49M), Canadá (0,37M), Reino Unido (0,29M) y Rusia (0,23M).[106] Como porcentaje sobre la población, implica un 0,49%, la sexta comunidad, superada solo por Estados Unidos (1,8%), Canadá (1,17%), Francia (0,82%), Uruguay (0,57), Reino Unido (0,50%).[107] Por su parte el Congreso Judío Latinoamericano estima la comunidad judía en Argentina en 230.000 personas.[108]

El 80% reside en la Ciudad de Buenos Aires, principalmente en los barrios de Once, Flores, Villa Crespo y en la Provincia de Buenos Aires. La segunda comunidad en importancia reside en la ciudad de Rosario estimada en 20.000 personas, en tanto que en Córdoba viven unos 9.000 judíos. También existen comunidades judías considerables en las ciudades de Santa Fe, Corrientes, La Plata, Bahía Blanca, Mendoza y Mar del Plata estimadas en 4.000 personas en cada una.[109] Finalmente existen varias colonias rurales judías, conocidas culturalmente bajo el nombre de los gauchos judíos a raíz de un libro con ese título de Alberto Gerchunoff.

Cerca del 85% del total es Ashkenaz√≠, provenientes de Europa Central y Oriental, en tanto que un 15% es Sefard√≠, provenientes de Siria, Turqu√≠a y √Āfrica del norte.

Una importante cantidad de argentinos judíos han emigrado hacia Israel, constituyendo a la comunidad judeo-argentina en el grupo de origen latinoamericano más importante de la población israelí.[110]

Historia

Artículo principal: Historia de los judíos en Argentina

Si bien no se poseen datos fehacientes sobre los a√Īos de arribo, se puede se√Īalar que entre 1846 y fines del siglo XIX, ocurri√≥ la gran inmigraci√≥n jud√≠a. En la d√©cada de 1890, llegaron a Argentina m√°s de 30.000 jud√≠os.

En 1846 una corriente de jud√≠os llega al pa√≠s desde Alemania, cuyo n√ļmero se desconoce. Antes de 1855, los jud√≠os emigraron de Europa Occidental y se asentaron en Buenos Aires. En el a√Īo 1853, comienza la existencia del juda√≠smo argentino como comunidad.

Entre 1881 y 1889 llegan de Rusia y Rumania miles de inmigrantes y a finales de 1885, un total de 120 jud√≠os emigran a Argentina, de los cuales 96 permanecen en el pa√≠s. En el mismo a√Īo se establecen relaciones diplom√°ticas entre Rusia y Argentina, las que traen como consecuencia que en 1886,918 rusos emigren, que en 1887 sean 955 los inmigrantes a esta regi√≥n y que en 1888 sean 512 los nuevos pobladores argentinos. En los tres a√Īos un total de 2.385 jud√≠os llegaron al pa√≠s, a bordo del barco Weser, a causa de la intensificaci√≥n de las amenazas de expulsi√≥n de los jud√≠os de las zonas rusas, y de los cuales se sabe 2.260 permanecieron en el pa√≠s.

En 1889 llegan de Alemania unos 1.200 inmigrantes, una vez m√°s a bordo del barco Weser y Bremer. Pero en 1889 se produce un giro decisivo para la inmigraci√≥n, ya que se producen cambios en el gobierno y en la pol√≠tica de inmigraci√≥n y colonizaci√≥n. Un a√Īo m√°s tarde, en 1890, llegaron a Argentina unos 20.121 jud√≠os.

A finales de 1890 Argentina lanza su plan de inmigración, el cual consiste en pagar los pasajes, lo que trae como consecuencia que desde 1891 hasta 1896 unos 10.000 judíos emigren a Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe.

La zona de proveniencia fue principalmente Europa Occidental, sobre todo Alemania y también Rusia, Rumania, etc. Las causas de la emigración se deben principalmente a las políticas opresivas (el zarismo del Imperio Ruso) o situaciones de crisis que ponían en riesgo la base económica de las familias judías. La discriminación (antisemitismo) que recibieron los judíos en Europa durante el período de entreguerras (Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial), especialmente por el nazismo, fue el motor para que embarcaran hacia los Estados Unidos y América del Sur.

Los inmigrantes jud√≠os al llegar a Argentina, trabajaron como agr√≥nomos y vi√Īateros en Mendoza, y como ingenieros en Tierra del Fuego, durante los a√Īos 1883 a 1886. Otros desempe√Īaron cargos obreros, estancieros e industriales.

En 1887 y 1888 llegaron a Argentina varios judíos que se dedicaron a la artesanía y a la agricultura. En cada colonia la explotación agrícola se adapta a las condiciones especiales de la zona donde se encuentra, la explotación es mixta, basada sobre la agricultura, la cría de ganado con sus derivados, la aricultura, apicultura, horticultura, etc.

También hay empresarios, técnicos y obreros de la industria textil, química y farmacéutica. Desde 1894 existen en Buenos Aires mueblerías de propiedad judía y aparecieron las primeras roperías judías.

A partir de 1928,[62] y especialmente desde 1938, la Argentina desarrolló una política migratoria marcadamente antisemita, destinada a evitar la inmigración de judíos y a negarles refugio ante las persecuciones que sufrían en Europa desde el advenimiento de Hitler.

En 1937, el cónsul argentino en Gdynia (Polonia), envió varias notas al ministro Carlos Saavedra Lamas, bajo el título "problema semita", que muestran la orientación general antisemita del gobierno argentino. En la carta del 14 de julio de 1937, en vísperas de la invasión nazi, puede leerse:

Soy de opinión que convendría que se opusieran más trabas a la inmigración de esa raza, que parte de Polonia animada del más profundo rencor hacia el cristiano, y dispuesto a cometer los mayores excesos.[111]

En 1938, Poco antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno argentino del presidente Roberto M. Ortiz, a través de una circular secreta firmada por el canciller radical José María Cantilo, se ordenó "a cónsules argentinos en Europa negar visados a 'indeseables o expulsados', en alusión a ciudadanos judíos de ese continente".[61]

El periodista argentino Uki Go√Īi sostiene en su libro "La aut√©ntica Odessa" (2002) que ‚ÄĚprobablemente ning√ļn pa√≠s tom√≥ medidas tan extraordinarias para cancelar sus permisos de entrada a los jud√≠os como Argentina‚ÄĚ.[61]

Pese a las restricciones, Argentina fue el país latinoamericano que incorporó más refugiados judíos entre 1933 y 1945. Desde 1928 el país recibió alrededor de 45.000 judíos europeos, de los cuales probablemente la mitad ingresó de manera ilegal.[61]

En 2001 la cancillería argentina colocó una placa en la sede del ministerio en honor a doce diplomáticos argentinos que, a pesar de las prohibiciones contribuyeron a dar refugio a judíos perseguidos. El Centro Simon Wiesenthal y la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, han cuestionado la decisión debido a que al menos uno de esos honrados ignoró la situación de un centenar de judíos argentinos que vivían en Grecia, Holanda y Polonia y que los demás funcionarios solo cumplieron su trabajo consular.[61]

En 1992 y 1994, la embajada de Israel en Argentina y la AMIA (Asociación Mutual Israelí Argentina), fueron objeto de dos ataques terroristas que dejaron 29 muertos en el primer caso y 84 en el segundo. Ninguno de ambos atentados ha sido esclarecido debido al evidente encubrimiento de funcionarios argentinos.[112]

En la Argentina el antisemitismo ha sido un fenómeno endémico y sujeto a procesos complejos y contradictorios. Los gobiernos militares y los sectores militaristas y conservadores, utilizaron el antisemitismo como arma política para desestabilizar gobiernos constitucionales. Pero a su vez, los gobiernos constitucionales y los partidos políticos no han mostrado una clara política activa contra el antisemitismo.[113]

La cultura jud√≠a ha realizado aportes considerables a la cultura argentina, en la ciencia, el arte, la m√ļsica, el humor y los valores. A modo de ejemplo, uno de los 5 premios Nobel con que cuenta el pa√≠s, C√©sar Milstein es jud√≠o; la m√ļsica y los m√ļsicos jud√≠os desempe√Īaron un papel fundamental en el desarrollo del chamam√©, estilo folcl√≥rico de la Mesopotamia argentina.[114]

Instituciones

La principal instituci√≥n jud√≠a es la Delegaci√≥n de las Asociaciones Israelitas de Argentina (DAIA), representativa de toda la comunidad ante las autoridades. Tambi√©n desempe√Īa un papel de primer orden la Asociaci√≥n Mutual Israelita Argentina (AMIA), a cargo de las actividades religiosas y culturales de la comunidad, as√≠ como de servicios de salud. Las comunidades asentadas en las provincias est√°n coordinadas por el Vaad ha-Kehilot. La sede central del Congreso Jud√≠o Latinoamericano se encuentra en Buenos Aires.

Tradicionalmente los askenazis y sefaraditas mantienen sus propias sinagogas e instituciones religiosas por separado.

En Buenos Aires hay 56 sinagogas, casi todas ellas pertenecientes al movimiento conservador, pero también incluye cinco ortodoxas y una reformista. En Buenos Aires existe una gran cantidad de carnicerías, mercados y restaurantes kosher.

La comunidad posee alrededor de 70 instituciones educativas, tanto para la educación preescolar, como primaria y secundaria. También existe en Buenos Aires una rama independiente del instituto de YIVO para la investigación judía y un Museo Judío.

Entre los clubes judíos más conocidos se encuentran Hebraica, Hacoaj y Macabi, en Buenos Aires, y un importante centro comunitario, educativo y deportivo en Córdoba.

Historia institucional

A mediados del siglo XIX los jud√≠os que viv√≠an en la Argentina no superaban los 100. En 1862, ante la proximidad de Peisaj, ese reducido grupo pens√≥ en reunirse en una entidad comunitaria. Diez hombres se reunieron para orar y as√≠ naci√≥ la Congregaci√≥n Israelita de Buenos Aires, m√°s adelante llamada Congregaci√≥n Israelita de la Rep√ļblica Argentina. Su primer presidente fue Segismundo Aguerbag. En 1876 el gobierno argentino autoriz√≥ el ejercicio del Ministerio del Rabinato Jud√≠o., promoviendo el impulso de la inmigraci√≥n jud√≠a desde el imperio ruso. En 1888 ocho familias de agricultores jud√≠os inmigraron y fundaron Moisesville, en la Pcia. de Santa Fe. Luego 50 familias fundaron la desaparecida Colonia de Aronsville. En 1889,824 jud√≠os llegaron en el vapor Weser, desde Bremen. En general proven√≠an de la regi√≥n de Podolia en Ucrania. Respetaban estrictamente la religi√≥n y as√≠ como la vestimenta y el uso de barba.[115]

En Londres se formó la Jewish Colonization Association, una empresa colonizadora dirigida por el barón Mauricio Hirsch de Guereuth, con el fin de promover la inmigración judía desde los países en los que sufrían persecuciones. En 1891, el vapor Pampa rentado por el Barón Hirsch trajo 817 inmigrantes judíos desde Ucrania, Polonia, Lituania y Besarabia. Esta inmigración dio origen a las colonias de Carlos Casares y Entre Ríos.[115]

En 1888 se public√≥ en Buenos Aires el primer peri√≥dico escrito con caracteres hebraicos, con el nombre de ``El Fon√≥grafo Hebraico¬ī¬ī, dirigido por Fabi√°n S. Halevy. El 27 de septiembre de 1897 se coloc√≥ la piedra fundamental de la Sinagoga de la Congregaci√≥n Israelita-Argentina, en Libertad 785, frente a la Plaza Lavalle, ceremonia a la que asisti√≥ el Intendente Municipal, Francisco Alcobendas.[115]

Africanos

El Censo 2001 registró 1.883 africanos provenientes principalmente de Cabo Verde viviendo en la Argentina.

Sudafricanos

Colonos bóers en una estancia de Pastos Blancos, Chubut.

Entre 1902 y 1907 Llegaron a la Argentina alrededor de 600 colonos b√≥ers,[116] [117] a su vez descendientes de los colonos holandeses y franceses de Sud√°frica (tambi√©n llamados afrik√°ners). Proven√≠an en su mayor√≠a del Transvaal y el Estado Libre de Orange. En gran parte esta migraci√≥n se debi√≥ a las atrocidades sufridas por los afrik√°ners en manos de las fuerzas brit√°nicas, muchos de ellos muertos en campos de concentraci√≥n, durante la Segunda Guerra Anglo-B√≥er. Gran parte de √©stos inmigrantes se asentaron en la provincia del Chubut, Patagonia Argentina, principalmente en la localidad de Comodoro Rivadavia y sus alrededores. En la d√©cada de 1910 cerca de la mitad de los colonos retornaron a su pa√≠s natal, dada la creaci√≥n de la Uni√≥n Sudafricana. Entre las fam√≠lias que llegaron en aquellos tiempos estuvieron: Baumann, Coulter, du Plessis, Visser, Verwey, Weber, Fillmore, Palmer, Behr, Van Wyk, Viljoen, Vorster, Myburg, Botha, Venter, Kruger, Norval, Louw, Henning, Kock, Coetzee, Viviers, Cook, Blackie, Grimbeck, de Bruyn, van Zyl, van Vuuren, por citar algunas.[118] En el a√Īo 2002 se construy√≥ en Comodoro Rivadia un monumento en conmemoraci√≥n del centenario de la llegada de los colonos sudafricanos a la Argentina.

Cuadros estadísticos

Origen de los inmigrantes en Argentina hasta 1940

Inmigración bruta por nacionalidad (1857-1940)
Nacionalidad Cantidad (en miles) Porcentaje sobre el total
Bandera de Italia Italianos 2.970 44,9%
Bandera de Espa√Īa Espa√Īoles 2.080 31,5%
Bandera de Francia Franceses 239 3,6%
Bandera de Polonia Polacos 180 2,7%
Bandera de Rusia Rusos (1)La plantilla {{Fn}} está obsoleta, véase el nuevo sistema de referencias. 177 2,7%
Bandera de Turquía Turcos(2)La plantilla {{Fn}} está obsoleta, véase el nuevo sistema de referencias. 174 2,6%
Bandera de Alemania Alemanes 152 2,3%
Flag of Austria-Hungary 1869-1918.svg Austroh√ļngaros(3)La plantilla {{Fn}} est√° obsoleta, v√©ase el nuevo sistema de referencias. 111 1,7%
Bandera del Reino Unido Brit√°nicos(4)La plantilla {{Fn}} est√° obsoleta, v√©ase el nuevo sistema de referencias. 75 1,1%
Bandera de Portugal Portugueses(5)La plantilla {{Fn}} est√° obsoleta, v√©ase el nuevo sistema de referencias. 65 1,0%
Bandera de RFS de Yugoslavia Yugoslavos(6)La plantilla {{Fn}} está obsoleta, véase el nuevo sistema de referencias. 48 0,7%
Flag of Switzerland.svg Suizos 44 0,7%
Flag of Belgium (civil).svg Belgas 26 0,4%
Bandera de Dinamarca Daneses 18 0,3%
Bandera de los Estados Unidos Estadounidenses 12 0,2%
Bandera de los Pa√≠ses Bajos Neerlandeses 10 0,2%
Bandera de Suecia Suecos 7 0,1%
Otros 223 3,4%
Total(7)La plantilla {{Fn}} está obsoleta, véase el nuevo sistema de referencias. 6.611
Fuente: Dirección Nacional de Migraciones,1970
Nota 1: La plantilla {{Fn}} está obsoleta, véase el nuevo sistema de referencias.Incluye a ucranianos, alemanes del Volga, bielorusos, polacos, lituanos etc. que por estar entonces sometidos al zarato ruso ingresaron con pasaporte ruso.
Nota 2: La plantilla {{Fn}} está obsoleta, véase el nuevo sistema de referencias.Cabe aclarar que la distinción entre turcos, palestinos, sirios, libaneses, y árabes sólo se hizo en el ámbito oficial después de 1920. Hasta ese período, todos emigraban con pasaporte turco -lo cual generalizó el uso del calificativo hasta la actualidad- por estar jurídicamente residiendo dentro del Imperio otomano. De hecho, cada uno de ellos se identificaba con su aldea o pueblo de origen.
Nota 3: La plantilla {{Fn}} est√° obsoleta, v√©ase el nuevo sistema de referencias.En 1867 el Imperio Austr√≠aco y el reino de Hungr√≠a firmaron un tratado conocido como Ausgleich, creando una monarqu√≠a dual: el Imperio Austroh√ļngaro. Se desintegr√≥ a finales de 1918 con el fin de la Primera Guerra Mundial. Lo que era el Imperio Austroh√ļngaro se reparte actualmente en trece estados europeos que son en la actualidad las naciones de Austria, Hungr√≠a, Rep√ļblica Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y las regiones de Voivodina en Serbia, Bocas de Kotor en Montenegro, Trentino-Alto Adigio y Trieste en Italia, Transilvania y parte del Banato en Ruman√≠a, Galicia en Polonia y Rutenia (regi√≥n Subcarp√°tica en Ucrania), la mayor parte de los inmigrados con pasaporte "austroh√ļngaro" han sido personas de los colectivos: croata, polaco, h√ļngaro, esloveno, checo, rumano, e incluso italianos del noreste.
Nota 4: La plantilla {{Fn}} est√° obsoleta, v√©ase el nuevo sistema de referencias.El Reino Unido hasta 1922 incluy√≥ a toda Irlanda, gran parte de los inmigrantes brit√°nicos -llamados entonces com√ļnmente "ingleses"- fueron de procedencia irlandesa, sumada a la poblaci√≥n de origen gal√©s y escoc√©s.
Nota 5: La plantilla {{Fn}} está obsoleta, véase el nuevo sistema de referencias.Portugal hasta 1974 poseía las siguientes dependencias Angola, Cabo Verde, Guinea Bissau, Macao, Mozambique, Santo Tomé y Príncipe, Timor Leste.
Nota 6: La plantilla {{Fn}} está obsoleta, véase el nuevo sistema de referencias.El estado conocido genéricamente como Yugoslavia agrupó, entre 1918 y 1992, los actuales estados independientes de Bosnia-Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Serbia.
Nota 7: La plantilla {{Fn}} está obsoleta, véase el nuevo sistema de referencias.Alrededor del 52% de los inmigrantes del período 1857-1939 se radicaron definitivamente.

La inmigración neta

Inmigración neta (1857 - 1976)
Período Total
1857/59 7.524
1860/69 63.514
1870/79 92.687
1880/89 622.202
1890/99 283.472
1900/09 924.889
1910/19 432.332
1920/29 854.331
1930/39 159.167
1940/49 336.030
1950/59 653.919
1960/69 379.864
1970/76 667.676
Total 5.477.607
Fuente: Resumen Estad√≠stico del Movimiento Migratorio en la Rep√ļblica Argentina (1857-1924)", Ministerio de Agricultura de la Naci√≥n, secci√≥n Propaganda e Informes, Bs. As.,1925. Posteriores (Direcci√≥n Estad√≠stica de la Direcci√≥n Nacional de Migraciones).
Tasa de migración neta (1869 - 2001)
Período Migrantes netos
(promedio anual)
Población total del país
(promedio anual en miles)
Tasa de migración neta
(por cada mil habitantes)
1870/1900 33.962 3.038 11,5
1900/10 108.416 5.702 18,4
1910/20 32.893 7.970 4,6
1920/30 83.991 10.349 8,2
1930/40 21.945 13.054 1,7
1940/50 47.752 15.491 3,1
1950/60 60.158 18.892 3,2
1960/70 32.969 22.277 1,5
1970/75 57.986 26.031 2,8
1975/90 -1,388 29.245 -0,05
1990/2000 -2,155 34.732 -0,01
Fuente: Solimano (2002b); Ferenczi and Willcox (1929) and Maddison (2001)

Extranjeros en Argentina

Proporción de extranjeros sobre la población total
A√Īo Poblaci√≥n total Total de extranjeros Tasa media anual de crecimiento
(por cada mil habitantes)
Porcentaje de extranjeros sobre la población total
Total Varones Mujeres
1869 1.877.490 210.330 11,2%
1895 4.044.911 1.006.838 24,9%
36,0
1914 7.903.662 2.391.171 30,3% 34,9% 24,2%
20,4
1947 15.893.811 2.435.927 15,3% 17,4% 13,2%
17,9
1960 20.013.793 2.604.447 13,0% 14,2% 11,8%
15,6
1970 23.364.431 2.210.400 9,5% 10,0% 8,9%
18,1
1980 27.949.480 1.903.159 6,8% 6,9% 6,7%
14,7
1991 32.615.528 1.628.210 5,0% 4,9% 5,1%
10,1
2001 36.260.130 1.531.940 4.2% 4,0% 4,5%
Fuente: Lattes (1975); INDEC (1980), (1991b), (2001).
Porcentaje de la población nacida en países limítrofes y no limítrofes
A√Īo % de nacidos en el extranjero sobre la poblaci√≥n total % de nacidos en pa√≠ses lim√≠trofes sobre la poblaci√≥n total % de nacidos en pa√≠ses no lim√≠trofes sobre la poblaci√≥n total
1869 11,2 2,2 9,0
1895 24,9 2,9 22,0
1914 30,3 2,6 27,6
1947 15,3 2,0 13,4
1960 13,0 2,3 10,7
1970 9,5 2,3 7,2
1980 6,8 2,7 4,1
1991 5,0 2,5 2,5
2001 4,2 2,5 1,7
Fuente: INDEC (1997), (2001).
Tama√Īo y composici√≥n de la poblaci√≥n no nativa seg√ļn pa√≠s de origen
País de nacimiento 1869 1895 1914 1947 1960 1970 1980 1991 2001 2010
Total 210.330 1.006.838 2.391.171 2.435.927 2.604.447 2.210.400 1.903.159 1.628.210 1.531.940 1.805.957
100% 100% 100% 100% 100% 100% 100% 100% 100% 100%
Países limítrofes 41.360 115.892 206.701 313.264 467.260 533.850 753.428 817.144 923.215 1.245.054
19,7% 11,5% 8,6% 12,9% 17,9% 24,2% 39,6% 50,2% 60,3%
Bolivia 6.194 7.361 18.256 47.774 89.155 92.300 118.141 145.670 233.464 345.272
2,9% 0,7% 0,8% 2,0% 3,4% 4,2% 6,2% 8,9% 15,2%
Brasil 5.919 24.725 36.629 47.039 48.737 45.100 42.757 33.966 34.712 41.330
2,8% 2,5% 1,5% 1,9% 1,9% 2,0% 2,2% 2,1% 2,3%
Chile 10.883 20.594 34.568 51.563 118.165 133.150 215.623 247.987 212.429 191.147
5,2% 2,0% 1,4% 2,1% 4,5% 6,0% 11,3% 15,2% 13,9%
Paraguay 3.288 14.562 28.592 93.248 155.269 212.200 262.799 254.115 325.046 550.713
1,6% 1,4% 1,2% 3,8% 6,0% 9,6% 13,8% 15,6% 21,2%
Uruguay 15.076 48.650 88.656 73.640 55.934 51.100 114.108 135.406 117.564 116.592
7,2% 4,8% 3,7% 3,0% 2,1% 2,3% 6,0% 8,3% 7,7%
Países no limítrofes 168.970 890.946 2.184.496 2.122.663 2.137.187 1.676.550 1.149.731 811.032 608.725
80,3% 88,5% 91,4% 87,1% 82.1% 75,8% 60,4% 49,8% 39,7%
Espa√Īa 34.068 198.685 841.149 749.392 715.685 514.500 373.984 244.212 134.417 94.030
16,2% 19,7% 35,2% 30,8% 27,5% 23,3% 19,7% 15,0% 8,8%
Italia 71.403 492.636 942.209 786.207 878.298 637.050 488.271 356.923 216.718 147.499
33,9% 48,9% 39,4% 32,3% 33,7% 28,8% 25,7% 21,9% 14,1%
Otros Países 63.499 199.625 401.138 587.064 543.204 525.000 287.476 209.897 257.590
30,2% 19,8% 16,8% 24,1% 20,9% 23,8% 15,1% 12,9% 16,8%
Fuente: INDEC (1997), (2001).
Tama√Īo y composici√≥n de la poblaci√≥n extranjera (2001)
Lugar de nacimiento Habitantes Porcentaje con respecto al total de extranjeros
AM√ČRICA 1.041.117 67,96%
Países limítrofes 923.215 60,26%
Paraguay 325.046 21,22%
Bolivia 233.464 15,24%
Chile 212.429 13,87%
Uruguay 117.564 7,67%
Brasil 34.712 2,27%
Países no limítrofes 117.902 7,70%
Per√ļ 88.260 5,76%
Resto de América 29.642 1,93%
EUROPA 432.349 28,22%
Alemania 10.362 0,68%
Espa√Īa 134.417 8,77%
Francia 6.578 0,43%
Italia 216.718 14,15%
Polonia 13.703 0,89%
Ex Yugoslavia 3.210 0,21%
Ex U.R.S.S. 4.156 0,27%
Resto de Europa 43.205 2,82%
ASIA 29.672 1,94%
China 4.184 0,27%
Corea 8.205 0,54%
Japón 4.753 0,31%
Líbano 1.619 0,11%
Siria 2.350 0,15%
Taiw√°n 3.511 0,23%
Resto 5.050 0,33%
√ĀFRICA 1.883 0,12%
OCEAN√ćA 747 0,05%
Desconocido 26.172 1,71%
TOTAL 1.531.940 100%
Fuente: INDEC Censo 2001

√ćndice de masculinidad

√ćndices de masculinidad en
de 1898, 1914 y 1960
Nacionalidad 1898 1914 1960
Argentinos 95 99 97,3
Espa√Īoles 189 161 103,6
Franceses 148 124 79,4
Italianos 179 171 127,4
Rusos 121 142 111
Turcos 335 428 125,7
Total de extranjeros 172 172 119,8
Total general 111 115 100
Fuentes: Censos nacionales 1898, 1914 y 1960.

Destino de los inmigrantes

Provincias con más de 5% de población extranjera
(Censo 2001)
Provincia Poblaci√≥n total Extranjeros  % extranjeros sobre total
Santa Cruz 196.958 23.665 12,02
Ciudad de Buenos Aires 2.776.138 316.739 11,41
Tierra del Fuego, A e IAS 101.079 11.200 11,08
Río Negro 552.822 48.416 8,76
Neuquén 474.155 33.999 7,17
Partidos del Gran Buenos Aires 8.684.437 596.766 6,87
Chubut 413.237 27.425 6,64
Jujuy 611.888 30.593 5,00

Referencias

  1. ‚ÜĎ Ferr√©, Aldo, La econom√≠a argentina
  2. ‚ÜĎ M√∂rner, Magnus (1969). La mezcla de razas en la historia de Am√©rica Latina. Buenos Aires:Paid√≥s.- Magnus M√∂rner sostiene que en los primeros cincuenta a√Īos de la Conquista las mujeres eran el 6% de las expediciones espa√Īolas, aumentando progresivamente hasta ser algo menos de un tercio desde el primer siglo de la colonia. M√∂rner, Magnus (1969). La mezcla de razas en la historia de Am√©rica Latina. Buenos Aires:Paid√≥s
  3. ‚ÜĎ Rex Gonz√°lez et. al., Historia argentina: Argentina ind√≠gena, v√≠speras de la conquista, Editorial Paid√≥s, 1976, pag. 42
  4. ‚ÜĎ ¬ęEl flujo de inmigrantes latinos siempre fue considerado un problema, no eran ellos los bienvenidos contemplados en el pre√°mbulo¬Ľ de la Constituci√≥n Blanco sobre negro (2¬ļ Parte): La discriminaci√≥n cotidiana y las pol√≠ticas xen√≥fobas, por Daniela Pierotti, El mango del hecha, N√ļmero 74 - Jueves 20 de abril de 2006
  5. ‚ÜĎ Rex Gonz√°lez et. al., Historia argentina: Argentina ind√≠gena, v√≠speras de la conquista, Editorial Paid√≥s,1976, pag. 42
  6. ‚ÜĎ [La difusi√≥n del quechua en el NOA y su entrada a Santiago del Estero, por Jorge R. Alderetes,2005]
  7. ‚ÜĎ Miguel Alberto Bartolom√©, ¬ęLos pobladores del desierto¬Ľ, Am√©rique Latine Histoire et M√©moire, Num√©ro 10-2004 - Identit√©s: positionnements des groupes indiens en Am√©rique Latine, -En ligne-, mis en ligne le 21 f√©vrier 2005. Consult√© le 9 septembre 2006.
  8. ‚ÜĎ Existen varias estimaciones realizadas a partir de fuentes y c√°lculos diversos desde el recuento de pasajeros localizables en el Archivo de Indias, hasta c√°lculos a partir de las caracter√≠sticas de los navios pasados a Indias, su tonelaje y la media de pasajeros para los a√Īos en que si tenemos datos. As√≠ M. M√∂rner, ha efectuado una estimaci√≥n para el periodo 1506-1650 a partir de datos sobre n√ļmero de navios, tonelaje de cada uno, n√ļmero de pasajeros y marineros en determinados a√Īos, de H. y P. Chaunu, seg√ļn la cual habr√≠an pasado a Am√©rica 242.853 colonos entre 1506 y 1600 y habr√≠a aumentado la cantidad anual en la primera mitad del siglo XVII, emigrando unos 194.816. Por tanto habr√≠an pasado 437.669 hisp√°nicos a Am√©rica entre el siglo XVI y la primera mitad del XVII.
    S√°nchez-Albornoz, Nicol√°s, La poblaci√≥n de Am√©rica Latina. Desde los tiempos precolombinos al a√Īo 2025., pags. 77-78, Alianza Editorial,1994, Madrid.
    Tambi√©n el ling√ľista Boyd-Bowman realiz√≥ un amplio estudio sobre migrantes hisp√°nicos en la √©poca colonial, con el fin de establecer certezas sobre el parentesco ling√ľ√≠stico entre el andaluz y las variedades castellanas de Am√©rica. Boyd-Bowman, consigui√≥ identificar a partir de fuentes americanas y sevillanas (del Archivo de Indias) a m√°s de 54.000 pobladores por nombre, lugar de procedencia y de destino en Am√©rica, desde 1493 a 1600. El n√ļmero real de pobladores se estimar√≠a seg√ļn dicho autor entre un m√≠nimo de cuatro veces m√°s y un m√°ximo de unas cinco veces m√°s (esta cifra m√°xima ser√≠a muy aproximada a la calculada por M√∂rner, mientras que algo menos que la multiplicaci√≥n por cuatro -unos 200.000- pobladores espa√Īoles para toda Am√©rica es el m√≠nimo aceptado por la mayor√≠a de los autores para dicho siglo). Para el R√≠o de la Plata, sin incluir Charcas (Bolivia), Boyd-Bowman, logr√≥ identificar 2.625 hisp√°nicos, para el primer siglo colonial, es decir un 5,2 % del total de emigrados. Por tanto el total de migrantes espa√Īoles hasta 1600 a las actuales Argentina, Paraguay y Uruguay ser√≠a de un m√≠nimo de 10.500 y un m√°ximo de 13.125 (de los que m√°s de dos tercios a la actual Argentina).
    S√°nchez-Albornoz, Nicol√°s, La poblaci√≥n de Am√©rica latina. Desde los tiempos precolombinos al a√Īo 2025., pags. 78-80, Alianza Editorial,1994, Madrid.
    Ese reducido porcentaje de migraci√≥n espa√Īola hacia los pa√≠ses del Plata aument√≥ considerablemente en el siglo XVII hasta superar el 10% del total espa√Īoles emigrados a Am√©rica, a mediados del siglo XVIII. Historia general de la emigraci√≥n espa√Īola a Iberoam√©rica, Historia 16, pag. 65-67,1992, Madrid.
    Los datos para periodos posteriores al siglo XVI son escasos. Parece ser que durante la primera mitad del siglo XVII el flujo de emigrantes hacia Am√©rica se mantuvo o incluso aument√≥, como sugiere M√∂rner. En la segunda mitad de ese siglo, sin embargo el n√ļmero se reducir√≠a dr√°sticamente, para mantenerse en niveles muy bajos de emigraci√≥n legal en el siglo XVIII, sin embargo todo parece indicar que la emigraci√≥n irregular aumentar√≠a de forma exponencial en dicho siglo.Bethell, Leslie, ed., Historia de Am√©rica latina, Vol. 4: Poblaci√≥n, sociedad y cultura., Editorial Cr√≠tica,1990, Barcelona
  9. ‚ÜĎ a b Acerca de la Argentina: Primeros Conquistadores, Gobierno argentino
  10. ‚ÜĎ En un estudio cl√°sico, dentro del posicionamiento en torno a cifras muy elevadas, Henry Dobyns calcul√≥ que el 95% de la poblaci√≥n de la Am√©ricas muri√≥ en los primeros 130 a√Īos de contacto con los europeos, citado en Mann C. H.,1491, Taurus, Madrid,2006, pag. 135.
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  24. ‚ÜĎ Juan Antonio Frago Gracia sostuvo que el dialecto andaluz, se configur√≥ como la variedad ling√ľ√≠stica m√°s influyente en las variedades del castellano americano, conformando la denominada teor√≠a andalucista sobre el origen del espa√Īol americano, motivada en los estudios de Boyd-Bowman sobre la zona de origen de los colonizadores.
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  26. ‚ÜĎ Octavio Paz dice: La conquista, dice Octavio Paz, fue ¬ęuna violaci√≥n, no solamente en el sentido hist√≥rico, sino en la carne misma de las indias¬Ľ. Los hijos de la chingada, en El laberinto de la soledad, La Jornada, M√©xico,4 de septiembre de 2000
  27. ‚ÜĎ El bi√≥logo argentino Daniel Corach, especializado en gen√©tica de poblaciones, ha sostenido que el componente gen√©tico amerindio ¬ęse refleja mejor en el ADN que viene por l√≠nea materna (el ADN mitocondrial) que el paterno (el del cromosoma Y), porque el mestizaje se hizo b√°sicamente sobre el vientre materno. Las mujeres eran violadas. Era m√°s f√°cil que un espa√Īol violara a una india que una espa√Īola se cruzara con un indio¬Ľ. Di√°logo con el bi√≥logo Daniel Corach: ‚ÄúLa historia tambi√©n se escribe en los genes‚ÄĚ, Leonardo Moledo, P√°gina/12,10 de agosto de 2005
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  32. ‚ÜĎ Enrique Oteiza y Susana Novick sostienen que ¬ęla Argentina desde el siglo XIX, al igual que Australia, Canad√°, Brasil o Estados Unidos, se convierte en un pa√≠s de inmigraci√≥n, entendiendo por esto una sociedad que ha sido conformada por un fen√≥meno inmigratorio masivo, a partir de una poblaci√≥n local muy peque√Īa.¬Ľ (Oteiza, Enrique; Novick, Susana. Inmigraci√≥n y derechos humanos. Pol√≠tica y discursos en el tramo final del menemismo. [en l√≠nea. Buenos Aires: Instituto de Investigaciones Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires,2000 [Citado FECHA]. (IIGG Documentos de Trabajo, N¬ļ 14). Disponible en la World Wide Web:http://www.iigg.fsoc.uba.ar/docs/dt/dt14.pdf)]; El antrop√≥logo brasile√Īo Darcy Ribeiro incluye a la Argentina dentro de los ¬ępueblos trasplantados¬Ľ de Am√©rica, junto con Uruguay, Canad√° y Estados Unidos (Ribeiro, Darcy. Las Am√©ricas y la Civilizaci√≥n (1985). Buenos Aires:EUDEBA, pp. 449 ss.); El historiador argentino Jos√© Luis Romero define a la Argentina como un ¬ępa√≠s aluvial¬Ľ (Romero, Jos√© Luis. ¬ęIndicaci√≥n sobre la situaci√≥n de las masas en Argentina (1951)¬Ľ, en La experiencia argentina y otros ensayos, Buenos Aires: Universidad de Belgrano,1980, p. 64).
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    ...Por encima de estas cifras y estos porcentajes concretos y significativos es posible concluir afirmando la b√°sica continuidad y regularidad de la corriente migratoria andaluza a la Argentina, que siempre supondr√° un porcentaje significativo del total espa√Īol, dif√≠cilmente inferior a un porcentaje cuya media oscilar√≠a entre el 15% y el 20%.
  48. ‚ÜĎ Elias Mateo Avil√©s, La emigraci√≥n andaluza a Am√©rica (1850-1936), M√°laga, Arguval,1993
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  102. ‚ÜĎ Cabe destacar que las semejanzas culturas y √©tnicas de uruguayos y porte√Īos, hace que, en la ciudad de Buenos Aires, las diferencias sean muy poco notables dentro de la poblaci√≥n local, a diferencia de lo que ocurre con otras comunidades como los italianos, espa√Īoles, bolivianos, chilenos, japoneses, etc. El censo 2001 registr√≥ 217.564 uruguayos que significa el 7,67% de los extranjeros, convirti√©ndola en la sexta comunidad (bolivianos, paraguayos, chilenos, italianos, espa√Īoles, uruguayos). Sin embargo en la √ļltima d√©cada la cantidad de uruguayos residentes en Argentina sufri√≥ el mayor descenso de la historia al reducirse pr√°cticamente a la mitad. El reciente censo de 2011 indica que los uruguayos que viven en Argentina son 116.592. Seg√ļnColectividad uruguaya, ONI
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  108. ‚ÜĎ . Un n√ļmero creciente de jud√≠os israel√≠es ha arribado en los √ļltimos a√Īos para residir en el pa√≠s. La mayor√≠a no tienen contactos con los nativos ya establecidos y sus instituciones. Se ignora el n√ļmero preciso de los mismos pero eligen principalmente Buenos Aires, Bariloche y en menor proporci√≥n otras localidades. Argentina, Congreso Jud√≠o Latinoamericano
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Véase también

Fuentes

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Enlaces externos


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Mira otros diccionarios:

  • Argentina ‚ÄĒ Para otros usos de este t√©rmino, v√©ase Argentina (desambiguaci√≥n). ¬ęArgentino¬Ľ redirige aqu√≠. Para otras acepciones, v√©ase Argentino (desambiguaci√≥n). ¬ęArgentinos¬Ľ redirige aqu√≠. Para el club de f√ļtbol, v√©ase Argentinos Juniors ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Inmigraci√≥n en M√©xico ‚ÄĒ Inmigrantes en M√©xico, censo OCDE a√Īo 2010.[1]      ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Inmigraci√≥n asi√°tica en Argentina ‚ÄĒ La poblaci√≥n asi√°tica de Argentina desciende de varias olas de inmigraci√≥n que han ocurrido b√°sicamente en el s. XX y prosiguen en el s. XXI, en este art√≠culo cuando se habla de inmigraci√≥n asi√°tica se est√° hablando de las poblaciones procedentes ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Inmigraci√≥n ‚ÄĒ Mapa del mundo seg√ļn su saldo migratorio, que puede ser positiva (azul) o negativa (naranja). En gris los pa√≠ses que no cuentan con datos al respecto. Inmigraci√≥n es la entrada a un pa√≠s o regi√≥n de personas que nacieron o proceden de otro lugar ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

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  • Inmigraci√≥n italiana en Argentina ‚ÄĒ La comunidad italiana en Argentina es una de las comunidades extranjeras m√°s representativas del pa√≠s desde el siglo XIX a la actualidad. Se estima que hasta 25 millones de argentinos son descendientes completa o parcialmente de italianos, el 52% ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Inmigraci√≥n boliviana en Argentina ‚ÄĒ Bandera de Argentina. Bandera de Bolivia ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

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