Miedo

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Miedo
Detalle de Jinete sin cabeza persiguiendo a Ichabod Crane de John Quidor

El miedo o temor es una emoci√≥n caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable ante algo que nos asusta o creemos que nos puede hacer da√Īo. Es provocado por la percepci√≥n de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoci√≥n primaria que se deriva de la aversi√≥n natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano. La m√°xima expresi√≥n del miedo es el terror. Adem√°s el miedo esta relacionado con la ansiedad.

El miedo es un tema completamente interdisciplinario. Representantes de diferentes disciplinas lo estudian intensamente: aparte de psicólogos, este tema lo tratan médicos, teólogos, filósofos y también biólogos, sobre todo los especialistas en biología de la evolución.

Existe miedo real, cuando la dimensi√≥n del miedo est√° en correspondencia con la dimensi√≥n de la amenaza. Existe miedo neur√≥tico cuando la intensidad del ataque de miedo no tiene ninguna relaci√≥n con el peligro. Ambos, miedo real y miedo neur√≥tico fueron t√©rminos definidos por Sigmund Freud en su teoria del miedo. En la actualidad existen dos conceptos diferentes sobre el miedo, que corresponden a las dos grandes teor√≠as psicol√≥gicas que tenemos: el conductismo y la psicolog√≠a profunda. Seg√ļn el concepto conductista el miedo es algo aprendido. El modelo de la psicolog√≠a profunda es completamente distinto. En este caso, el miedo existente corresponde a un conflicto b√°sico inconsciente y no resuelto, al que hace referencia.

Contenido

Enfoques sobre el miedo

Desde el punto de vista biológico, el miedo es un esquema adaptativo, y constituye un mecanismo de supervivencia y de defensa, surgido para permitir al individuo responder ante situaciones adversas con rapidez y eficacia. En ese sentido, es normal y beneficioso para el individuo y para su especie.

Desde el punto de vista neurol√≥gico es una forma com√ļn de organizaci√≥n del cerebro primario de los seres vivos, y esencialmente consiste en la activaci√≥n de la am√≠gdala, situada en el l√≥bulo temporal.

Desde el punto de vista psicológico, es un estado afectivo, emocional, necesario para la correcta adaptación del organismo al medio, que provoca angustia y ansiedad en la persona, ya que la persona puede sentir miedo sin que parezca existir un motivo claro.

Desde el punto de vista social y cultural, el miedo puede formar parte del carácter de la persona o de la organización social. Se puede por tanto aprender a temer objetos o contextos, y también se puede aprender a no temerlos, se relaciona de manera compleja con otros sentimientos (miedo al miedo, miedo al amor, miedo a la muerte, miedo al ridículo) y guarda estrecha relación con los distintos elementos de la cultura.

Desde el punto de vista evolutivo el miedo es un complemento y una extensi√≥n de la funci√≥n del dolor. El miedo nos alerta de peligros que no nos han ocasionado alg√ļn dolor, sino mas bien una amenaza a la salud o a la supervivencia. Del mismo modo en que el dolor aparece cuando algo nocivo ataca nuestro cuerpo el miedo aparece en medio de una situaci√≥n en la que se corre peligro.

Para algunos, el miedo en el ser humano, no guarda ninguna relaci√≥n fisiol√≥gica (como reacci√≥n de alerta), sino ser√° un producto de la consciencia, que expande nuestro nivel de conocimiento.[cita requerida]

Fisiología, psicología y bioquímica del miedo

El miedo es un producto emocional del cerebro. Esquema del sistema límbico del cerebro humano.

El mecanismo que desata el miedo se encuentra, tanto en personas como en animales, en el cerebro, concretamente en el cerebro reptileano se encarga de regular acciones esenciales para la supervivencia como comer y respirar y en el sistema l√≠mbico,[1] que es el encargado de regular las emociones, la lucha, la huida y la evitaci√≥n del dolor, y en general de todas las funciones de conservaci√≥n del individuo y de la especie. Este sistema revisa de manera constante (incluso durante el sue√Īo) toda la informaci√≥n que se recibe a trav√©s de los sentidos, y lo hace mediante la estructura llamada am√≠gdala cerebral, que controla las emociones b√°sicas, como el miedo y el afecto, y se encarga de localizar la fuente del peligro. Cuando la am√≠gdala se activa se desencadena la sensaci√≥n de miedo y ansiedad, y su respuesta puede ser la huida, el enfrentamiento o la paralizaci√≥n. Se ha encontrado que la sensaci√≥n de miedo est√° mediada por la actuaci√≥n de la hormona antidiur√©tica (o "vasopresina") en la am√≠gdala cerebral y que la del afecto lo est√° a la de la hormona oxitocina, tambi√©n en la amigdala.[cita requerida] Est√° en estudio un antagonista selectivo de la vasopresina, el compuesto SSR149415, que bloquea la sensaci√≥n de miedo "social" -miedo hacia otros animales de la misma especie- pero no otros tipos de miedo; los f√°rmacos que bloquean el miedo social por antagonismo de la vasopresina es posible que nunca se comercialicen dada las misiones, biol√≥gicas y de otros tipos, que tiene tal tipo de miedo en el funcionamiento de las sociedades animales incluida la humana (es de destacar que el etanol inhibe la produci√≥n de vasopresina); estudios con resonancia magn√©tica de la am√≠gdala cerebral est√°n encontrando datos que indican que los llamados "psic√≥patas sociales" sufren atrofia de las amigdalas cerebrales lo que les provocar√≠a la perdida del miedo social y del afecto que les caracteriza. Es interesante se√Īalar que el miedo al da√Īo f√≠sico provoca la misma reacci√≥n que el temor a un dolor ps√≠quico.

La extirpaci√≥n de la am√≠gdala parece eliminar el miedo en animales, pero tal cosa no sucede en humanos (que a lo sumo, cambian su personalidad y se hacen m√°s calmados), en los que el mecanismo del miedo y la agresividad es m√°s complejo e interact√ļa con la corteza cerebral y otras partes del sistema l√≠mbico.

El miedo produce cambios fisiol√≥gicos inmediatos: se incrementa el metabolismo celular, aumenta la presi√≥n arterial, la glucosa en sangre y la actividad cerebral, as√≠ como la coagulaci√≥n sangu√≠nea. El sistema inmunitario se detiene (al igual que toda funci√≥n no esencial), la sangre fluye a los m√ļsculos mayores (especialmente a las extremidades inferiores, en preparaci√≥n para la huida) y el coraz√≥n bombea sangre a gran velocidad para llevar hormonas a las c√©lulas (especialmente adrenalina). Tambi√©n se producen importantes modificaciones faciales: agrandamiento de los ojos para mejorar la visi√≥n, dilataci√≥n de las pupilas para facilitar la admisi√≥n de luz, la frente se arruga y los labios se estiran horizontalmente.

El miedo se comunica a los demás a través del rostro: la actriz Candace Hilligoss en la película Carnival of Souls.

Como el sistema límbico fija su atención en el objeto amenazante, los lóbulos frontales (encargados de cambiar la atención consciente de una cosa a otra) se desactivan parcialmente. Durante un ataque de pánico[2] la atención consciente queda fijada en el peligro, y si los síntomas fisiológicos como el ritmo cardíaco o la presión sanguínea son interpretados por el sujeto como una confirmación de la realidad de la amenaza se produce una retroalimentación del miedo, que impide una ponderación del auténtico riesgo. Esto sucede, especialmente, en el caso de las fobias: la atención del fóbico es incapaz de prestar atención a otra cosa y magnifica el peligro ante la incomprensión de los presentes.

La consolidaci√≥n en la memoria de un episodio de miedo intenso (o de un trauma) no es inmediata. Seg√ļn los investigadores Min Zhuo, Bao Ming Li y Bong Kiun Kaang[3] la activaci√≥n de los receptores NMDA (que son las mol√©culas que reciben las se√Īales bioqu√≠micas que provocan un efecto fisiol√≥gico concreto) provocan que en esos receptores se produzca una huella en las c√©lulas cerebrales. En concreto, ser√≠a la subunidad molecular llamada NR2B la que servir√≠a de marca de memoria. En experimentos realizados con ratones, el bloqueo de la NR2B en la corteza prefrontal produjo la desaparici√≥n de la reacci√≥n a un miedo previamente experimentado.

Otro estudio sobre lo que provoca miedo en una persona; realizado por un equipo de investigadores alemanes de la Clínica Universitaria Charité de Berlín, y conducido por el psiquiatra Andreas Heinz demostró la relación entre la dopamina y la sensación de miedo.

Este estudio arrojo que la dopamina, una sustancia neurotransmisora, estimula o frena la actividad de las células nerviosas en el cerebro. En este estudio se encontró que poca dopamina en algunas áreas del cerebro provoca la interrupción o trasformación de la comunicación entre las células nerviosas. Las personas con una elevada concentración de dopamina en la amígdala cerebral (Corpus amygdaloideum), área en el cerebro que participa en el procesamiento emocional, reaccionaron con más miedo y estrés que aquellas personas con una menor concentración de dicha sustancia.


Además se concluyó que hay otro factor que influye en las sensaciones de miedo; este es la comunicación existente entre la amígdala cerebral y el cíngulo anterior, otra región cerebral. Ambas están interconectadas a través de fibras nerviosas. Estas regiones se comunican cuando la persona percibe algo negativo. Cuanta más comunicación hay entre ambas regiones, menos miedo sentían las personas afectadas; en cambio personas con poca o pobre comunicación sienten más miedo.


Se ha demostrado que a través de la psicoterapia se puede promover la comunicación de la amígdala cerebral y el cíngulo anterior, por lo que las personas afectada podrían aprender a actuar con menos miedo y a tener una mayor seguridad en sí mismas.

Consideraciones jurídicas

En la medida en que el miedo puede restar autonom√≠a decisoria al sujeto llega a ser un eximente de responsabilidad. El derecho romano estableci√≥ en el 79 a. C. (mediante una innovaci√≥n jur√≠dica introducida por un pretor llamado Octavius) la acci√≥n "metus causa" (por causa del miedo) como eximente de responsabilidad.[4] En las siete partidas (Part. 7 tit 3.3.l.7) se establece en el derecho castellano la invalidez de pleitos o declaraciones realizados bajo miedo, y el derecho actual determina que el miedo es causa eximente de responsabilidad criminal. Para el caso del moderno derecho continental, y en concreto para el espa√Īol, por ejemplo, se establece que:

Est√°n exentos de responsabilidad criminal (‚Ķ) el que obre impulsado por miedo insuperable. (C√≥digo Penal espa√Īol, Art 20.6, vigente desde 24 de mayo de 1996)

Si bien la doctrina espa√Īola no aclara de forma un√°nime qu√© naturaleza jur√≠dica tiene la eximente del miedo insuperable, es opini√≥n generalizada que se basa en el ‚Äúprincipio de no exigibilidad de otra conducta‚ÄĚ, y en ocasiones se vincula a la leg√≠tima defensa. Se especifica que el miedo puede no ser el √ļnico motivo de la conducta il√≠cita, pero s√≠ ha de ser motivo preponderante. La jurisprudencia del Tribunal Supremo espa√Īol en ocasiones (y de manera excepcional) no acepta la eximente de miedo insuperable en ciertos delitos de acci√≥n (al entender que quien act√ļa lo hace habiendo superado el miedo), y no exige, en cambio, que el peligro sea real (pues puede ser imaginario) ni inminente.[6]

Lo mismo ocurre en el derecho civil y en el canónico católico, en los que el defecto del consentimiento por miedo es, por ejemplo, causa de nulidad matrimonial.[7]

Terminología

Claustrofobia, miedo a lugares cerrados.

Seg√ļn el diccionario de la Real Academia Espa√Īola (DRAE)[8] el miedo es la ‚Äúperturbaci√≥n angustiosa del √°nimo por un riesgo o da√Īo real o imaginario‚ÄĚ. El vocablo procede del lat√≠n metus, que tiene significado an√°logo. Como todas las emociones admite graduaci√≥n, y as√≠ el diccionario ideol√≥gico de Julio Casares establece algunos t√©rminos asociados, como temor, recelo, aprensi√≥n, canguelo, espanto, pavor, terror, horror, fobia, susto, alarma, peligro o p√°nico.[9]

Uno de los primeros testimonios del uso de esta palabra en castellano escrito, seg√ļn el diccionario de autoridades se encuentra en la obra legislativa conocida como las Siete Partidas (Part. 7 tit 3.3.l.7):

…e de tal miedo e de otro semejante fablan las leyes de nuestro libro cuando dicen que pleito o postura que home face por miedo non debe valer.

Jos√© Antonio Marina y Marisa L√≥pez Penas, en su Diccionario de los sentimientos, analizan las relaciones que se pueden establecer entre distintos vocablos de un mismo campo sem√°ntico emocional, lo que nos permite conocer su matizaci√≥n y su gradaci√≥n. Riesgo (resecare, romper un risco el casco de una embarcaci√≥n), y peligro (de la ra√≠z indoeuropea per-, ir hacia delante, penetrar en alg√ļn sitio) son palabras relacionadas con el miedo. Temor es el miedo a algo que se piensa que ya ha sucedido, y aprensi√≥n es la aversi√≥n a tocar algo. Canguelo (miedo breve) procede del cal√≥ y significa originariamente apestar, y se relaciona con el aflojamiento de esf√≠nteres que produce el miedo.[11] La gradaci√≥n del miedo en la lengua castellana, seg√ļn estos autores, comienza con el miedo intens√≠simo, el terror y el pavor (este √ļltimo del indoeuropeo peu-, golpear, de donde proceden tambi√©n pavura y espanto). El p√°nico es el miedo sin fundamento, colectivo y descontrolado (palabra derivada del nombre del dios Pan, y se refiere al miedo a los ruidos perturbadores de la naturaleza). Existe tambi√©n un miedo breve y s√ļbito, procedente de una causa peque√Īa, el susto (procedente del portugu√©s), y tambi√©n la alarma (que significa, etimol√≥gicamente, "a las armas").

La ling√ľ√≠stica comparada permite reconocer las diferencias de vocabulario emocional entre culturas. En franc√©s,

peur es la inquietud por la presencia de un peligro, crainte es un peur fuerte, terreur es crainte grande y profundo, panique es terreur s√ļbito y sin fundamento, √©pouvante es un terreur grande, frayeur es un √©pouvante causado por la imagen del mal‚Ķ effroi es un frayeur grande‚Ķ

En inglés es también abundante la variedad de términos para describir el miedo: worry (preocupación), anxiety (ansiedad), terror (terror), fright (espanto o susto), paranoia (paranoia), horror (horror) , panic (pánico individual o colectivo), persecution complex (manía persecutoria) o dread (pavor). La phobia es paranoia extrema, y la distrust (desconfianza) es el miedo interpersonal. El terror (terror) se refiere a un estado pronunciado de miedo posterior al estado de horror ante un peligro inmediato, y que puede provocar acciones atípicas e irracionales en quien lo siente.

En alem√°n se emplean las palabras Furcht (miedo), Sorge (preocupaci√≥n), Bammel (ponerse nervioso). El t√©rmino quiz√° m√°s empleado, Angst (miedo o ansiedad), de ocho siglos de antig√ľedad, proviene de la ra√≠z indogerm√°nica anghu- (restricci√≥n), y evolucion√≥ en la palabra del antiguo alto alem√°n angust, que conserv√≥ el significado de restricci√≥n, al igual que la palabra latina angustia, con el mismo origen etimol√≥gico. La palabra Angst se extendi√≥ al ingl√©s angst, donde se emplea con el significado de miedo existencial o para referirse a una ansiendad intensa en lugar de la palabra anxiety, y se emplea por ejemplo en la expresi√≥n angst-ridden (estar dominado por el miedo). El t√©rmino fue probablemente importado al ingl√©s por George Eliot en 1849.

La escasa variación de significados entre lenguas cercanas indica que el miedo es un sentimiento universal. Pero la antropología y la sociología muestran que el miedo tiene una modulación cultural, lo que se analizará en otro apartado de este artículo.

El miedo como construcción cultural

Catherine Lutz[13] ha estudiado la variabilidad cultural del miedo. Seg√ļn sus averiguaciones, la comunidad ifaluk considera positiva la cobard√≠a, y por tanto para ellos es bueno confesar el miedo pues es prueba de ser persona inofensiva y temerosa de las leyes del grupo.

La sociedad colabora con el miedo, al magnificar la información alarmista de los medios de comunicación. En la foto, Orson Welles, quien desató un ataque de pánico colectivo en 1938 con su programa de radio La guerra de los mundos.

Joanna Bourke, autora de Fear: a Cultural History (El miedo: una historia cultural) revela que el miedo, como un sentimiento colectivo e individual, varía con las épocas y los contextos históricos.

durante el siglo XIX, los temores relacionados con la muerte inminente estaban estrechamente vinculados a los miedos acerca de cualquier tipo de vida despu√©s de la muerte eventual as√≠ como relacionados con la inquietud sobre el diagn√≥stico correcto del deceso (o dicho de otra manera: que condujera a un entierro prematuro). En nuestro tiempo, por el contrario, tendemos a preocuparnos mucho m√°s sobre el hecho que nos obliguen a permanecer vivos m√°s de lo debido (deneg√°ndonos la oportunidad de ¬īmorir con dignidad¬ī). Es el personal m√©dico, en vez de los cl√©rigos, el que preside cada vez m√°s sobre el terror a la muerte. Los debates actuales sobre la eutanasia y la muerte asistida est√°n relacionados con estos cambios

Esta investigadora sostiene que el principal transmisor actual del miedo son los medios de comunicaci√≥n de masas, pero en todo caso se precisa de la credulidad de la sociedad para que el p√°nico estalle. Tras estudiar los archivos hist√≥ricos, la autora muestra c√≥mo entre 1947 y 1954 estall√≥ un p√°nico colectivo ante el abuso sexual de ni√Īos,[15] pese a que los peri√≥dicos llevaban a√Īos publicando ese tipo de noticias. Otro caso estudiado por la autora es el p√°nico colectivo desatado por la retransmisi√≥n de La guerra de los mundos por Orson Welles en 1938, cuando una ficci√≥n radiada sobre un ataque alien√≠gena a la tierra desat√≥ la alarma entre los estadounidenses. La autora recuerda que el precedente de ese experimento (una emisi√≥n equivalente de la BBC realizada por Ronald Knox en 1926, con id√©nticos resultados de miedo colectivo en el Reino Unido) fue olvidado, tal vez por un posterior sentimiento de verg√ľenza colectiva:

‚Ķla ola de p√°nico que Welles caus√≥ a trav√©s de la radio ha eclipsado la que ocasion√≥ Knox. Despu√©s de todo, m√°s de un mill√≥n de estadounidenses se vieron afectados durante la √ļltima ola de p√°nico (muchos m√°s que en 1926). De todas formas, exist√≠a adem√°s otra raz√≥n: en 1926, hab√≠a un palpable sentimiento de verg√ľenza: todos quer√≠an olvidarse del hecho tan pronto como fuera posible. En Estados Unidos, por el contrario, aunque se pudiera hablar sobre la verg√ľenza, otros grupos dentro de la sociedad se sirvieron en muchos sentidos del p√°nico para reafirmar su propio estatus (superior). Los soci√≥logos se vieron involucrados, preparando elaboradas teor√≠as sobre la psicolog√≠a de multitudes. Se dio una profesionalizaci√≥n del p√°nico en 1938 que no exist√≠a en 1926.

La profesionalizaci√≥n de los provocadores del miedo es as√≠ una caracter√≠stica de nuestra √©poca, seg√ļn Joanna Bourke:

a pesar de que s√≥lo diecisiete personas perdieran la vida a causa de actos terroristas en Estados Unidos entre 1980 y 1985, el peri√≥dico New York Times public√≥ un promedio de cuatro art√≠culos sobre el terrorismo en cada edici√≥n. Entre 1989 y 1992, s√≥lo treinta y cuatro estadounidenses murieron como consecuencia de actos terroristas en el mundo, pero m√°s de 1300 libros fueron catalogados bajo el rubro de ‚ÄúTerroristas‚ÄĚ o ‚ÄúTerrorismo‚ÄĚ en las bibliotecas estadounidenses.

La autora concluye que el miedo es también un arma de dominación política y de control social. Son diversos los autores que denuncian el uso político del miedo como forma de control de la población, haciéndose hincapié en la creación de falsos escenarios de inseguridad ciudadana.[16]

A lo largo de la historia ha habido todo tipo de movimientos sociales y culturales fundamentados en el miedo a algo: el milenarismo, en miedo al efecto 2000 o los movimientos apocalípticos. El miedo es también un arma de guerra, empleada con asiduidad en la guerra moderna gracias al desarrollo de la aviación[17]

El miedo en el arte

Artículo principal: Terror
Obra de Piranesi.

La presencia del miedo en el arte es ubicua. Tal es así que constituye un género narrativo por sí mismo (cuentos de miedo, novelas de terror)[18] ampliamente cultivado sobre todo a partir del siglo XIX por autores de inspiración romántica como Poe, Howard Phillips Lovecraft o incluso Gustavo Adolfo Bécquer. La literatura ha generado personajes específicos para retratar el terror y el miedo, como Drácula o el monstruo de Frankenstein. Es también un género cinematográfico (el cine de terror). La escultura occidental, especialmente la medieval con sus interpretaciones del apocalipsis, ha elevado el miedo a categoría de arte. La pintura, especialmente la contemporánea, ha retratado las angustia del ser humano moderno. Un ejemplo conocido es el del pintor expresionista Edvard Munch en su emblemático cuadro el grito,[19] aunque los ejemplos se podrían multiplicar a casi todas las épocas, como en el caso de El Bosco, Bueghel o las obras de Piranesi.

Miedo y sociedad

El miedo es una característica inherente a la sociedad humana: está en la base de su sistema educativo[20] (que, como expuso de manera radical Skinner, en buena medida se define por el esquema básico del premio y del castigo) y es un pilar del proceso socializador.[21] Buena parte del sistema normativo se fundamente en el miedo, como muestra el Derecho Penal.

Desde el ámbito de la ciencia política y la filosofía el miedo se ha identificado como una de las características de la sociedad postmoderna. Ulrich Beck la denomina risikogesellschaft (sociedad del riesgo) en la medida en que es ahora el momento en que por primera vez la especie humana se enfrenta a la posibilidad de su propia destrucción y extinción.[22]

Miedo y formación militar

En los √°mbitos castrenses, una buena parte del entrenamiento del soldado y en especial de las fuerzas especiales est√° orientada al control del miedo para de este modo formar soldados, oficiales y comandos seguros de si mismos y aut√≥matamente efectivos a la hora de actuar. Para ello se enfrentan a los soldados a escenarios que causan pavor, como arrastrarse bajo alambre de p√ļas bajo el fuego de ametralladoras, explosiones, caminar sobre campos minados, guerra de guerrillas, combate cuerpo a cuerpo etc.

Miedo y religión

El miedo a la enfermedad, a la pobreza, a la guerra y a la muerte están presentes en la iconografía apocalíptica tradicional. Los cuatro jinetes, grabado de Durero.

La Biblia cristiana hace mención al miedo en su primer libro. En concreto, el miedo se convierte en atributo humano por causa del pecado original:

‚ÄúY llam√≥ Jehov√° Dios al hombre, y le dijo: ¬ŅD√≥nde est√°s t√ļ? Y √©l respondi√≥: O√≠ tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escond√≠me. (G√©nesis, 3,9)

Las religiones monoteístas evidencian un tipo de miedo religioso, el temor de Dios y cada una, desde el judaísmo[24] hasta el islam[25] han desarrollado su particular teología al respecto. Es de destacar que ciertas religiones recurren a adoctrinar en el periodo de aprendizaje infantil con amenazas de sufrimiento infinito y eterno si no se cree en sus postulados y si no se cumplen sus normas. Otras religiones, como el budismo, se fundamentan directamente en la necesidad de evitar el dolor y el sufrimiento, y por tanto, de manera indirecta, tienen una especial relación con el miedo.[26]

Referencias

  1. ‚ÜĎ http://www.viam.com.mx/articulos/ansiedad/fisiologia-del-miedo.htm Estudio sobre la fisiolog√≠a del miedo.
  2. ‚ÜĎ http://www.viam.com.mx/art-ataque%20panico.htm Din√°mica de un ataque de p√°nico.
  3. ‚ÜĎ http://www.solociencia.com/medicina/05102410.htm Origen bioqu√≠mico del miedo.
  4. ‚ÜĎ http://webu2.upmf-grenoble.fr/Haiti/Cours/partie2a.html En franc√©s. V√©ase apartado "La Violence"
  5. ‚ÜĎ http://noticias.juridicas.com/base_datos/Penal/lo10-1995.html Texto √≠ntegro del C√≥digo de Derecho Penal espa√Īol
  6. ‚ÜĎ Cerezo Mir, Curso de Derecho penal espa√Īol, tomo III, p√°g 139, Tecnos, ISBN 84-309-3714-5
  7. ‚ÜĎ http://www.adalog.es/juegosjuridicos/documentos%5C1000447.doc
  8. ‚ÜĎ ¬ęmiedo¬Ľ, Diccionario de la lengua espa√Īola (vig√©sima segunda edici√≥n), Real Academia Espa√Īola, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=miedo 
  9. ‚ÜĎ Diccionario ideol√≥gico de la real Academia Espa√Īola, Ed. Gustavo Gili, 1997, p. 423.
  10. ‚ÜĎ http://buscon.rae.es/ntlle/SrvltGUIMenuNtlle?cmd=Lema&sec=1.2.0.0.0. www.buscon.rae.es Academia de Autoridades, 1734
  11. ‚ÜĎ J. A. Marina y M. L. Penas, Diccionario de los sentimientos, p√°g 247, ed Anagrama, 1999.
  12. ‚ÜĎ J. A. Marina y M. L. Penas, Diccionario de los sentimientos, p√°g 248, ed Anagrama, 1999, citando a la Larousse.
  13. ‚ÜĎ Catherine Lutz, Unnatural Emotions, The cultural construction of danger, citado en J. A. Marina y M. L. Penas, Diccionario de los sentimientos, p√°g 251, ed Anagrama, 1999.
  14. ‚ÜĎ http://www.threemonkeysonline.com/es/article_historia_del_miedo.htm Entrevista de Michael O-connor.
  15. ‚ÜĎ http://www.threemonkeysonline.com/es/article3.php?id=49 Entrevista de Michael O-connor.
  16. ‚ÜĎ http://www.iigov.org/ss/article.drt?edi=181898&art=184287 Art√≠culo sobre seguridad ciudadana y miedo.
  17. ‚ÜĎ Sven Linqvit. Historia de los bombardeos. Turner, 2002, ISBN 84-7506-539-2.
  18. ‚ÜĎ http://www.ucm.es/BUCM/revistas/fll/02104547/articulos/ALHI0505110013A.PDF Estudio sobre el miedo en la literatura
  19. ‚ÜĎ http://www.ucm.es/info/echi1/imagen/pint/gritomunch.htm Una de las versiones de ‚ÄúEl Grito‚ÄĚ de Munch
  20. ‚ÜĎ http://www.monografias.com/trabajos13/teapre/teapre2.shtml Teor√≠a del aprendizaje.
  21. ‚ÜĎ Teoria de Psicologia: Las Leyes del Psiquismo (texto completo)
  22. ‚ÜĎ http://www.infoamerica.org/teoria/beck1.htm Claves del pensamiento de Ulrich Beck.
  23. ‚ÜĎ http://www.awmach.org/webo/BVA/ge.htm Biblia de Reina-Valera, 1909. Libro del G√©nesis
  24. ‚ÜĎ http://serjudio.com/rap1501_1550/rap1515.htm Temor de dios para el juda√≠smo
  25. ‚ÜĎ http://www.itl.org.uk/es/print/fear.pdf Temor de dios seg√ļn el Islam
  26. ‚ÜĎ http://www.tharpa-es.com/background/tratar-el-miedo.htm El miedo, seg√ļn el budismo

27. http://www.nature.com/neuro/journal/v14/n5/full/nn.2808.html 28. http://www.dw-world.de/dw/article/0,,3763021,00.html La dopamina en el cerebro determina el miedo y la valentía

Bibliografía

  • Diccionario ideol√≥gico de la real Academia Espa√Īola, Ed. Gustavo Gili, 1997, ISBN 84-252-0126-8
  • J. A. Marina y M. L. Penas, Diccionario de los sentimientos, ed Anagrama, 1999 ISBN 84-339-6691-X
  • Diccionario de la RAE, 1999, ISBN 84-239-9416-3
  • Catherine Lutz, Unnatural Emotions: Everyday Sentiments on a Micronesian Atoll and Their Challenge to Western Theory, 1988.
  • Sven Linqvit. Historia de los bombardeos. Turner, 2002, ISBN 84-7506-539-2.
  • Cerezo Mir, Curso de Derecho penal espa√Īol, tomo III, p√°g 139, Tecnos, ISBN 84-309-3714-5

Véase también

Enlaces externos


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Sinónimos:

Antónimos:

Mira otros diccionarios:

  • miedo ‚ÄĒ miedo, cagarse de miedo ‚Ėļ cagar, ‚Ėļ cagarse de miedo. 2. de miedo adj. bueno, bien, estupendo. ‚Ěô ¬ęEl presidente del gobierno se lo pas√≥ ayer de miedo con las historias picantes que los pescadores de Pe√Ī√≠scola contaron...¬Ľ El Pa√≠s, 21.8.98. ‚Ěô… ‚Ķ   Diccionario del Argot "El Sohez"

  • miedo ‚ÄĒ (Del lat. metus). 1. m. Perturbaci√≥n angustiosa del √°nimo por un riesgo o da√Īo real o imaginario. 2. Recelo o aprensi√≥n que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea. miedo cerval. m. El grande o excesivo. miedo insuperable. m ‚Ķ   Diccionario de la lengua espa√Īola

  • miedo ‚ÄĒ sustantivo masculino 1. Sentimiento desagradable que se suele experimentar ante un peligro o dolor y que produce reacciones de defensa o de huida: Vimos una pel√≠cula de miedo. Me da miedo la oscuridad desde peque√Īito. Sin√≥nimo: pavor, p√°nico,… ‚Ķ   Diccionario Salamanca de la Lengua Espa√Īola

  • miedo ‚ÄĒ 1. ‚ÄėTemor‚Äô. El complemento que expresa la causa del miedo puede ir introducido por a o de: ¬ęSe hablaba del miedo a la muerte¬Ľ (Belli Mujer [Nic. 1992]); ¬ęEl miedo de la muerte me despertaba a cualquier hora de la noche¬Ľ (GaM√°rquez Vivir [Col.… ‚Ķ   Diccionario panhisp√°nico de dudas

  • Miedo ‚ÄĒ Studio album by Adicta Released 2003 Genre Synthpop Label Isopo Discos ‚Ķ   Wikipedia

  • miedo ‚ÄĒ Diagn√≥stico de enfermer√≠a, aprobado por la NANDA, sobre el sentimiento de terror relacionado con una fuente identificable, que el paciente puede concretar. Las caracter√≠sticas que lo definen pueden ser subjetivas u objetivas. Las subjetivas son:… ‚Ķ   Diccionario m√©dico

  • miedo ‚ÄĒ insuperable ‚Ķ   Diccionario de Econom√≠a Alkona

  • miedo ‚ÄĒ insuperable ‚Ķ   Diccionario de Econom√≠a

  • Miedo ‚ÄĒ ‚Ėļ sustantivo masculino 1 Perturbaci√≥n angustiosa del √°nimo debido a un peligro o un riesgo real o imaginario: ‚Ė† sinti√≥ miedo al lanzarse en paraca√≠das. SIN√ďNIMO temor terror 2 Recelo o temor que tiene una persona a que le suceda lo contrario de… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • miedo ‚ÄĒ ‚Ė† Lo √ļnico que cura el miedo es el peligro aut√©ntico. (Alain) ‚Ė† El miedo es natural en el prudente, y el saberlo vencer es ser valiente. (Alonso De Ercilla) ‚Ė† Conquistar el miedo es el comienzo de la riqueza. (Bertrand Russell) ‚Ė† A cada d√≠a le… ‚Ķ   Diccionario de citas


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