Pseudociencia

ÔĽŅ
Pseudociencia

Una pseudociencia o seudociencia es una afirmación, creencia o práctica que, a pesar de presentarse como científica, no se basa en un método científico válido, le falta plausibilidad o el apoyo de evidencias científicas o no puede ser verificada de forma fiable. [1] [2] [3] [4] [5] La pseudociencia suele caracterizarse por el uso de afirmaciones exageradas, vagas, o de imposible verificacion, un exceso de peso en la confirmación en lugar de en los intentos rigurosos de refutación, una falta de disposición al examen por parte de otros expertos, y una ausencia general de procesos sistemáticos para desarrollar teorías de forma racional.

El término pseudociencia se suele considerar como inherentemente negativo, ya que sugiere que algo está siendo incorrectamente presentado como ciencia, quizá incluso de forma intencionada.[6] En consecuencia, aquellos de los que se afirma que practican o defienden pseudociencias normalmente discuten tal etiqueta pero por otro lado se encuentran miembros de la comunidad cientifica que cuestionan el uso peyorativo de la etiqueta como calificativo ante nuevas teorias, tesis o investigaciones.[6]

Contenido

Etimología

Diagrama usado en la pseudociencia de la frenología, descartada a comienzos del siglo XX.

El t√©rmino pseudociencia o seudociencia[7] es un neologismo formado a partir de la ra√≠z griega pseudo, ¬ęfalso¬Ľ, y la palabra latina ciencia, ¬ęconocimiento¬Ľ. Aunque el t√©rmino como tal se emplea desde por lo menos finales del siglo XVIII,[8] el concepto de pseudociencia como algo distinto de la ciencia real o aut√©ntica parece haber surgido a mitad del siglo XIX. Uno de los primeros usos de la palabra "pseudociencia" proviene de 1844 en el Northern Journal of Medicine. Tambi√©n se registra un uso anterior del t√©rmino en 1843, en la obra del fisi√≥logo franc√©s Fran√ßois Magendie.[9]

Definición

Aunque los elementos que determinan si un cuerpo de conocimiento, metodolog√≠a o pr√°ctica es cient√≠fico pueden variar seg√ļn el √°mbito de actuaci√≥n, existen ciertos principios generales con los que la comunidad cient√≠fica se muestra en general de acuerdo. La noci√≥n b√°sica es que todos los resultados experimentales deben ser reproducibles, y susceptibles de ser verificados por otros investigadores.[10] Estos principios pretenden asegurar que los experimentos pueden ser reproducidos bajo las mismas condiciones, permitiendo mediante la investigaci√≥n posterior determinar si una hip√≥tesis o teor√≠a acerca de un fen√≥meno es a la vez v√°lida y fiable. Para ser considerado cient√≠fico, un estudio debe aplicar el m√©todo cient√≠fico en todos sus √°mbitos, y el sesgo cognitivo debe ser controlado o eliminado mediante el muestreo al azar, t√©cnicas espec√≠ficas como el doble ciego, y otros m√©todos. Se espera que todos los datos recopilados, incluyendo especificaciones de las condiciones ambientales o experimentales, est√©n documentados y disponibles para su revisi√≥n por pares, permitiendo la realizaci√≥n de nuevos experimentos que confirmen o desmientan los resultados previos.

En general, y en la medida en que pueda resultar aplicable, la metodología científica exige que las teorías puedan someterse a pruebas empíricas rigurosas, mientras que a las pseudociencias, o bien no será posible aplicarles sistemas de refutación (por tratarse de formulaciones ambiguas), o bien sus partidarios protegerán la teoría (por ejemplo, con hipótesis auxiliares o ad hoc, formuladas a posteriori), en lugar de someterla a ensayos que puedan refutarla.

Karl Popper introdujo a mediados del siglo XX el concepto de falsabilidad para distinguir la ciencia de la no-ciencia.[11] Un resultado es "falsable" cuando puede ser demostrado como err√≥neo, es decir, cuando puede dise√Īarse un experimento te√≥rico con el que demostrar si es falso. De este modo, las afirmaciones "falsables" pueden ser consideradas como ciencia, mientras que las no "falsables" se consideran no-ciencia. Por ejemplo, la afirmaci√≥n de que "Dios cre√≥ el Universo" puede ser cierta o falsa, pero no puede dise√Īarse ning√ļn experimento que demuestre una cosa u otra; simplemente est√° m√°s all√° de la capacidad de la ciencia, ergo, no es "falsable" y por tanto es no-ciencia. Popper us√≥ la astrolog√≠a y el psicoan√°lisis como ejemplos de pseudociencias, y la teor√≠a de la relatividad de Einstein como ejemplo de ciencia. Luego clasific√≥ las formulaciones no-cient√≠ficas en las categor√≠as filos√≥fica, matem√°tica, mitol√≥gica, religiosa y/o metaf√≠sica por un lado, y pseudocient√≠fica por otro, aunque no dio criterios claros para definir cada una.[12]

El t√©rmino tiene connotaciones peyorativas, porque se usa para indicar que las materias as√≠ etiquetadas son err√≥nea o enga√Īosamente presentadas como cient√≠ficas. Por este motivo, aquellos que cultivan determinada "pseudociencia", normalmente rechazan esta clasificaci√≥n. El apelativo se ha aplicado a disciplinas como ciertas hip√≥tesis de la f√≠sica cu√°ntica, las ciencias sociales, el psicoan√°lisis, la parapsicolog√≠a y la criptozoolog√≠a por la naturaleza de sus objetos de estudio dif√≠cil de aplicarle la misma rigurosidad cient√≠fica que en otras disciplinas, no obstante esto es relativo y algunas de estas disciplinas acusadas de pseudocient√≠ficas son aceptadas como cient√≠ficas por universidades,[13] asociaciones cient√≠ficas,[14] centros m√©dicos, gobiernos, etc., por ejemplo, el psicoan√°lisis.



Muchas veces la discusi√≥n sobre un concepto o campo de conocimiento gira m√°s alrededor de su consideraci√≥n como ciencia o pseudociencia que acerca de los hechos y m√©todos reales. En ese sentido, el fil√≥sofo de la ciencia Larry Laudan ha manifestado que el concepto pseudociencia no tiene significado cient√≠fico y se usa mayoritariamente para describir una apreciaci√≥n subjetiva: "Si quisieramos permanecer firmes al lado de la raz√≥n, deber√≠amos deshacernos de t√©rminos como ‚Äėpseudociencia‚Äô y ‚Äėacient√≠fico‚Äô de nuestro vocabulario; son s√≥lo palabras huecas que cumplen una funci√≥n emotiva."[15] Del mismo modo, Richard McNally afirma que "el t√©rmino pseudociencia se ha convertido en poco m√°s que una injuriosa palabra de moda para ningunear a los propios oponentes en las discusiones en los medios", y que "cuando los emprendedores terap√©uticos hacen afirmaciones a favor de sus tratamientos, no deber√≠amos perder el tiempo intentando determinar si estos califican como pseudocient√≠ficos. Mas bien deber√≠amos preguntarles: Como sabe que su tratamiento funciona? Cuales son sus pruebas?"[16]

Características de las pseudociencias

Los autores que diferencian entre ciencias reales y pseudociencias se√Īalan caracter√≠sticas cuya presencia simult√°nea, no necesariamente de todas a la vez (definici√≥n polit√©tica), ayuda a reconocer a las pseudociencias como tales:[17] [18] [19] [20] [21]

  • No tienen consistencia interna y externa. Es decir, soportan contradicciones l√≥gicas y no se integran con otras ciencias.
  • No aplican m√©todos como los caracter√≠sticos de las ciencias, aquellos cuya validez pueda aceptarse con independencia de las expectativas del observador. Pero, Norwood Russell Hanson en su libro Patterns of discovery de 1958 y apoy√°ndose en la obra p√≥stuma de Ludwig Wittgenstein, particularmente en sus Investigaciones filos√≥ficas, se√Īala como la observaci√≥n de un hecho cualquiera, siempre est√° sujeta a las expectativas del observador.[22]
  • Son dogm√°ticas. Sus principios est√°n planteados en t√©rminos tales que no admiten refutaci√≥n, a diferencia de las ciencias, donde las condiciones de refutaci√≥n de las hip√≥tesis o teor√≠as est√°n determinadas o pueden determinarse con precisi√≥n. Aunque esto √ļltimo no es de aplicaci√≥n estricta a las ciencias sociales, que a menudo no producen (ni pretenden producir) resultados precisos, y parten de premisas que hay que interpretar con cierto grado de subjetividad. Por otro lado, en la ciencia, a veces ocurre que proposiciones formalmente falsables, son en la pr√°ctica (en el estado actual de la t√©cnica), imposibles de falsar (por ejemplo: "El universo es finito").
  • Proclaman teor√≠as para las que no aportan pruebas emp√≠ricas, que a menudo contradicen abiertamente las observaciones o resultados experimentales conocidos y aceptados. Aunque este tipo de problema tambi√©n aparecen ocasionalmente en las ciencias (v√©ase por ejemplo: Problema del horizonte)
  • Son incoherentes con el cuerpo te√≥rico de disciplinas relacionadas, invalidando las explicaciones admitidas sin ofrecer alternativas mejores para la explicaci√≥n de los mismos fen√≥menos ni reconocer la necesidad de hacerlo.
  • Son inmutables. Al no tener bases experimentales, no cambian incluso ante nuevos descubrimientos (como excepci√≥n especial est√°n las matem√°ticas). La m√°xima autoridad te√≥rica se le sigue atribuyendo al fundador o fundadores de la disciplina, y sus ense√Īanzas son tratadas como escrituras sagradas.
  • Utilizan ante el p√ļblico un lenguaje oscuro, o emplean t√©rminos que tienen un significado preciso en ciencia con sentidos totalmente diferentes.
  • No cumplen la estrategia de la navaja de Occam (tambi√©n conocido como principio de parsimonia), que es un m√©todo heur√≠stico de b√ļsqueda creativa de soluciones que propone que, en igualdad de condiciones, la explicaci√≥n m√°s sencilla es la que se debe considerar como la m√°s probable. O cuando la cumplen es bas√°ndose en la utilizaci√≥n de "ganchos celestes" (por ejemplo el creacionismo lo explica todo con base en un solo ente: dios)
  • No buscan leyes generales.
  • Descalifican las cr√≠ticas por parte de las ciencias, a menudo, utilizando falacias ad hominem, aduciendo conspiraciones o proclam√°ndose objeto de persecuci√≥n cuando sus planteamientos son rebatidos.
  • Invocan entes inmateriales o sobrenaturales, tales como fuerza vital, creaci√≥n divina, inconsciente metaf√≠sico, quintaesencia, etc. de los que proclaman a la vez, contradictoriamente, que intervienen en fen√≥menos observables, pero que son inaccesibles a la investigaci√≥n emp√≠rica. Aunque tambi√©n en f√≠sica se especula con entidades que, a d√≠a de hoy, son inaccesibles a la investigaci√≥n emp√≠rica, pero que se supone que intervienen en fen√≥menos observables (v√©ase por ejemplo: Bos√≥n de Higgs), y en psicolog√≠a se emplean entidades inmateriales tales como por ejemplo: "inteligencia".
  • Los promotores de la teor√≠a hacen poco esfuerzo para desarrollar una teor√≠a que supere los problemas a los que se enfrenta. Carecen de la vocaci√≥n autocritica propia de los cient√≠ficos verdaderos.
  • Proclaman y exigen que se reconozca su car√°cter cient√≠fico, pero s√≥lo ante el p√ļblico general, renunciando o siendo muy reticientes a poner a prueba sus explicaciones ante la comunidad cient√≠fica establecida. El hecho de reclamar estatus cient√≠fico las diferencia de otros campos, como la religi√≥n o la metaf√≠sica.

Algunos autores afines al relativismo epist√©mico o al llamado ¬ęprograma fuerte¬Ľ (o ¬ęest√°ndar¬Ľ) de la sociolog√≠a de la ciencia (Barry Barnes, Steve Shapin y David Bloor), la Escuela de Paris, (Bruno Latour y Michael Callon), el grupo de Bath, (Harry Collins y Steven Yearley), el grupo de norteamericanos y su ‚ÄúEtnometodolog√≠a‚ÄĚ, (Harold Garfinkel y Michael Lynch), ponen en duda que sea posible diferenciar con rigor y objetividad el l√≠mite que demarca la "ciencia" de la "pseudociencia", respaldando en algunos casos posiciones abiertamente contrarias a determinadas concepciones de lo que es ciencia y criticando el m√©todo cient√≠fico.[23] Estas posiciones relativistas fueron contestadas por los cient√≠ficos Alan Sokal y Jean Bricmont en su libro Imposturas intelectuales (1997),[24] el cual a su vez recibi√≥ contrarr√©plicas.

Algunos cr√≠ticos de la pseudociencia consideran algunas o todas las formas de pseudociencia como pasatiempos inofensivos. Otros, como Richard Feynman,[25] Richard Dawkins,[26] Carl Sagan[27] y Mario Bunge,[28] consideran que todas las formas de pseudociencia son da√Īinas, causen o no da√Īos inmediatos a sus seguidores. Estos cr√≠ticos generalmente consideran que la defensa de la pseudociencia puede suceder por varias razones, que van desde la simple candidez sobre la naturaleza de la ciencia y el m√©todo cient√≠fico, hasta un enga√Īo deliberado por beneficios econ√≥micos o pol√≠ticos. No es apropiado tratar de pseudociencia cualquier cuerpo sistem√°tico de creencias s√≥lo por no considerar veraces sus postulados, sino que s√≥lo tiene sentido hacerlo cuando desde la disciplina en cuesti√≥n se proclama sin fundamento su car√°cter cient√≠fico.

El problema de la demarcación de las ciencias

Artículo principal: Criterio de demarcación

Se han hecho varios intentos para aplicar rigor filosófico a la demarcación de la ciencia con resultados diversos. Estos incluyen el criterio de falsabilidad de Karl Popper y la aproximación histórica de Imre Lakatos, que lo critica en su Methodology of scientific research programmes (Metodología de los programas de investigación científica). Historiadores y filósofos de la ciencia, principalmente Thomas Kuhn y Paul Feyerabend, sostienen desde otras perspectivas epistemológicas del conocimiento, que incluye la dimensión social, que no siempre es posible una distinción nítida y objetiva entre ciencia y pseudociencia.

Mario Bunge, filósofo de la ciencia, es conocido por su posición de incluir al psicoanálisis entre las pseudociencias. Críticas hacia la inconsistencia entre teoría y experiencia, o hacia el carácter especulativo del discurso se dirigen también a veces desde las ciencias naturales hacia ciertas ciencias sociales, como la economía o la psicopedagogía. El escándalo Sokal, por el nombre del físico que lo puso en marcha, mostró que desde una cierta orientación de la Sociología de la Ciencia postmoderna también se ha recurrido a veces a usar inconsistentemente el lenguaje de las llamadas ciencias duras, en lo que parece un intento irregular de legitimación científica, siendo esta una de las líneas de conducta frecuentemente reprochadas hacia las llamadas pseudociencias.

Para algunos sectores de la filosofía de la ciencia no existe un criterio de demarcación perfectamente delimitado, metodológico y objetivo para definir universalmente qué es ciencia y qué es pseudociencia,[29] [30] [31] [32] [33] [34] [35] [36] [37] [38] [39] [40] [41] [42] [43] [44] [45] [46] [47] [48] [49] [50] [51] todo intento de diferenciación es necesariamente aribitrario y subjetivo.

Pseudociencia, protociencia y ciencia

Véase también: Protociencia

La protociencia engloba áreas de conocimiento en proceso de consolidación. Por ejemplo la alquimia en el siglo XVII entraba dentro de esta categoría. Cuando se descubrió que los principios en la que se basaban (como la influencia de los planetas en los metales) no tenían respaldo experimental, pasó a ser una pseudociencia. Lo mismo puede decirse de la parapsicología en el siglo XIX y principios del XX. No todas las protociencias desembocan en pseudociencias. Existen autores que consideran que la alquimia dio origen a la química y la astrología a la astronomía; aunque se debe tener en cuenta que otros historiadores de la ciencia rebaten este punto, considerando al ocultismo y a la ciencia como tradiciones paralelas.[52]

No hay un acuerdo para la diferenciación entre protociencia, pseudociencia y ciencia. Hay ejemplos de teorías científicas vigentes a día de hoy que una vez fueron criticadas y etiquetadas como pseudocientíficas. La transición se caracteriza por una mayor investigación científica sobre el tema y el descubrimiento de más evidencias que sustenten la teoría. Así, la teoría de la deriva continental fue, en su momento, considerada pseudocientífica.[53]

Peligros de la medicina pseudocientífica para la salud

Un campo en el que se usa frecuentemente de alegaciones pseudocient√≠ficas es el de la curaci√≥n de enfermedades. Ocurre incluso dentro de la medicina convencional, por ejemplo cuando algunas compa√Ī√≠as farmac√©uticas promueven el uso de sus productos para fines distintos de los que justificaron su aprobaci√≥n y sin ensayos cl√≠nicos suficientes o adecuados.[cita requerida]

Existe además un importante mercado de métodos curativos y diagnósticos, que en muchos casos utilizan métodos mágicos tradicionales, como la imposición de manos o procedimientos sin fundamento, como la radiestesia o el empleo de pirámides. La mayoría de estos curanderismos, cuya extensión creciente debe mucho a internet, busca la credibilidad y el prestigio que tiene la ciencia, alegando desconocidas propiedades del agua,[54] la acción de fenómenos cuánticos o presuntas energías de naturaleza difusa.

El cart√≠lago de tibur√≥n se ha promocionado falsamente como cura para el c√°ncer en base una supuesta inexistencia de c√°nceres en tiburones. De acuerdo con Ostrander et al (2004), esta pr√°ctica ha llevado a una continua disminuci√≥n de las poblaciones de tiburones[55] [56] y, lo que es m√°s importante, esta pr√°ctica ha alejado a los pacientes de terapias contra el c√°ncer que s√≠ son efectivas. Sugieren que "los mecanismos basados en la evidencia por la comunidad cient√≠fica d√≠a a d√≠a deber√≠an a√Īadirse al aprendizaje de los profesionales de los medios de comunicaci√≥n y gubernamentales".

Un caso especial, por su extensión, es el de la homeopatía, cuya incongruencia con el conocimiento científico fue mostrada ya en vida de su fundador, Samuel Hahnemann, y respecto a la que se han utilizado recientemente términos prestados de la mecánica cuántica (como entanglement) de manera admitidamente metafórica.

Algunos tratamientos alternativos de car√°cter pseudocient√≠fico han producido accidentes graves, incluso muertes; pero se admite en general que el mayor peligro para la salud de los pacientes se realiza cuando, confiando en un m√©todo ineficaz, renuncian a medidas m√°s efectivas, como h√°bitos m√°s saludables o un tratamiendo m√©dico de eficacia demostrada.[57] [cita requerida]

Explicaciones psicológicas

El pensamiento pseudocientífico se ha explicado en términos de psicología y psicología social. La tendencia humana a buscar confirmación en vez de refutación,[58] la de mantenerse aferrado en las creencias confortables, y la de sobregeneralizar han sido mencionadas como razones comunes para la adherencia al pensamiento pseudocientífico. De acuerdo con Beyerstein (1991) los humanos son propensos a realizar asociaciones en función de la apariencia, y a menudo cometen errores en el pensamiento sobre causa y efecto.[59]

La utilidad de las etiquetas

Richard McNally, catedr√°tico de Psicolog√≠a de la universidad de Harvard, manifiesta: "El t√©rmino 'pseudociencia' se ha convertido en poco m√°s que una palabra de moda incendiaria para desacreditar r√°pidamente a un oponente a trav√©s de los medios de comunicaci√≥n" y "Cuando los terapeutas manifiestan haber obtenido logros con sus pr√°cticas, no deber√≠amos gastar nuestro tiempo en tratar de averiguar si sus pr√°cticas se las pueden calificar de pseudocient√≠ficas. En vez de eso, se le deber√≠a preguntar: ¬ŅC√≥mo sabe usted que su pr√°ctica funciona? ¬ŅCu√°l es su evidencia?"[60]

Campos considerados como pseudociencias

Algunos autores que defienden la posibilidad de un criterio de demarcaci√≥n estricto entre ciencia y pseudociencia como Mario Bunge,[61] Carl Sagan,[17] Robert L. Park,[18] [19] James Randi,[20] o Michael Shermer[21] consideran que en algunos de los campos siguientes una parte significativa de sus practicantes presentan su disciplina como m√°s o menos equivalente a campos del conocimiento rigurosos, imit√°ndolos a veces formalmente en el lenguaje o las formas de comunicaci√≥n, y adoptando t√≠tulos cient√≠ficamente prestigiosos ante el p√ļblico como ¬ędoctor¬Ľ o ¬ęprofesor¬Ľ, legitimados o no acad√©micamente. Tal como se deduce de la caracterizaci√≥n del concepto, los practicantes de estas actividades afirman su car√°cter cient√≠fico.


Ejemplos de disciplinas consideradas pseudocientíficas
Alquimia[61] Fue una pr√°ctica que combin√≥ elementos de lo que hoy son la qu√≠mica, la metalurgia, la f√≠sica, astrolog√≠a, la semi√≥tica, el misticismo, el espiritualismo y el arte y algunos historiadores de la ciencia, no todos, la consideran precursora de la moderna qu√≠mica. Al contrario que la astrolog√≠a, que sigue teniendo muchos seguidores en la actualidad, la pr√°ctica de la alquimia pr√°cticamente desapareci√≥ durante el siglo XIX, quedando en la actualidad √ļnicamente algunos seguidores,[62] aunque para la mayor√≠a de ellos se haya convertido en una corriente filos√≥fica que ya no sigue los mismos objetivos,[63] [64] por lo que realmente √ļnicamente ser√≠an pseudocient√≠ficas algunas corrientes actuales, a pesar de la definici√≥n de Bunge.
Astrología[65] Es la creencia en una relación causal entre la posición relativa de determinados planetas, satélites y estrellas y la personalidad y expectativas futuras de las personas.[66]

Aunque la astrolog√≠a tiene una larga tradici√≥n como sistema de creencias desde la antig√ľedad, sus bases como ciencia est√°n refutadas desde el Renacimiento,[67] a pesar de lo cual hoy en d√≠a existen intentos de reivindicar este papel.

Biomagnetismo Es el intento de curar enfermedades mediante imanes, su descubridor afirma poder curar enfermedades como el SIDA al inactivar virus mediante el uso de imanes, que desregular√≠an a los pat√≥genos internos. No hay ninguna evidencia y su creador fue acusado de fraude recientemente, a pesar de ello es una disciplina en expansi√≥n y que ha logrado enga√Īar a mucha gente.
Cerealogía[68]

También llamados pictogramas o crop circles (en inglés), son dibujos que aparecen en campos de cultivo (trigo, maíz, etc), supuestamente creados por extraterrestres, aunque sin evidencias empíricas.

Creacionismo y Dise√Īo inteligente

Algunas interpretaciones literales del G√©nesis niegan la Teor√≠a de la evoluci√≥n y plantean hip√≥tesis alternativas como si tuvieran la misma validez. La teor√≠a de la evoluci√≥n no es s√≥lo una hip√≥tesis sino la teor√≠a m√°s sustentada que actualmente existe sobre el origen de los seres vivientes y es el cuerpo te√≥rico unificador de las ciencias biol√≥gicas. Por esto, la gran mayor√≠a de los cient√≠ficos e instituciones cient√≠ficas rechazan las afirmaciones sobre creacionismo cient√≠fico y dise√Īo inteligente por su falta de base cient√≠fica y lo clasifican como pseudociencia. La comunidad cient√≠fica califica de infundadas las acusaciones de tautolog√≠a hacia algunas hip√≥tesis evolutivas, como la selecci√≥n natural.

Criptozoología[69]

La criptozoología es el estudio de los hipotéticos animales desconocidos para la zoología moderna, generalmente por medio de entrevistas a testigos y cualquier vestigio físico (huellas, heces, pelambre, etc.) que se pueda encontrar. Debido a que la mayoría de la evidencia en torno a los animales desconocidos suele ser de testimonios orales y de leyendas tradicionales, se considera por parte de un sector importante de la comunidad científica que no cumple con los criterios mínimos del método científico. Sin embargo, la criptozoología ha sido abordada, impulsada y desarrollada por reconocidos biólogos, antropólogos, zoólogos y otros profesionales científicos serios de diferentes países que afirman aplicar una rigurosidad científica[70] [71] .

Dian√©tica (la ‚Äúciencia‚ÄĚ de la cienciolog√≠a)[72]

La dianética es una parte de la cienciología, consistente en una especie de "psicología" basada en los principios de la cienciología.[73]

Hubbard, el fundador de la cienciología, insiste varias veces a lo largo de su libro en que la Dianética es una ciencia[74] y que su sistema, basado en la localización y eliminación de los engramas, permite la curación de toda clase de compulsiones, obsesiones, neurosis, y demás afecciones o enfermedades, incluyendo parálisis, cáncer y leucemia.[75] Sin embargo nunca ha habido ninguna demostración científica de tales afirmaciones.

Feng Shui

Es una forma de geomancia que supone la existencia de supuestas energías como el chi. Esta puesta en duda, ya que desde el punto de vista escéptico una energía propiamente dicha no puede ser positiva o negativa, no podría influir ni alterar el comportamiento humano y su relación con el medio[76] Por ello los escépticos sostienen que no tiene valor terapéutico.

Fisiognomía

En la Antig√ľedad la fisiognom√≠a se desarroll√≥ com un arte adivinatoria, que buscaba el destino en los rasgos de la cara, en parte por culpa de algunos p√°rrafos de la Historia animalium de Arist√≥teles.[77] Lavater, a finales del XVIII llam√≥ as√≠ a la ciencia (¬ęuna ciencia con reglas fijas¬Ľ) que permitir√≠a conocer el car√°cter de una persona por los rasgos de su cara y la forma de su frente. Un obituario tras su muerte, se√Īalaba que tras Lavater un noble no escoger√≠a un criado sin antes comparar su rostro con las l√°minas del libro. Darwin cuenta que estuvo a punto de no ser elegido como naturalista del Beagle, porque Fitzroy no ve√≠a con buenos ojos la forma de su nariz.[78] La asignaci√≥n de caracteres faciales y su asociaci√≥n a rasgos de personalidad para los grupos humanos hist√≥ricos, como los jud√≠os o los eslavos, fue recuperada por el racismo pseudocient√≠fico de la primera mitad del siglo XX, y una variante, la morfopsicolog√≠a, inventada por un m√©dico franc√©s en 1937, todav√≠a se emplea para selecci√≥n de personal.

Flores de Bach (terapias florales)[79] [80]

Los ensayos no demuestran ning√ļn valor terap√©utico m√°s all√° del efecto placebo.[81] [82] La preparaci√≥n de los remedios, dejando algunas flores en agua al sol y diluyendo el filtrado despu√©s, no es compatible con ning√ļn mecanismo f√≠sico-qu√≠mico espec√≠fico. Los pronentes dicen que se basa en ¬ęvibraciones¬Ľ, sin que se justifique que son o como se pueden observar.

La selecci√≥n de los remedios se basa en criterios ajenos a la experiencia, como la teor√≠a de las signaturas,[83] una doctrina precient√≠fica propia de la medicina medieval, seg√ļn la cual la virtud curativa ha sido marcada sobre las cosas o sobre sus nombres. Por ejemplo, la planta que Lineo llam√≥ Impatiens porque dispara sus semillas, es propuesta para curar la impaciencia.

Frenología[84] [85]

Era una teor√≠a que afirmaba ser capaz de determinar el car√°cter y los rasgos de personalidad bas√°ndose en la forma del cr√°neo. Se basaba en la creencia de que diversos comportamientos est√°n controlados por sitios distintos del cerebro, y que el mayor desarrollo de esas secciones supone un mayor tama√Īo, que se ve reflejado en la forma del cr√°neo. No se debe confundir con la craniometr√≠a o la fisonom√≠a, que estudian los huesos del cr√°neo o los rasgos faciales sin intentar extraer informaci√≥n sobre la personalidad.

Grafología[86] [87]

Se trata de la supuesta relación entre la escritura y la personalidad del individuo, pretendiendo inferir incluso el estado fisiológico y las aptitudes laborales del autor de la escritura. No debe confundirse con la grafología o caligrafía forense, que es usada en la justicia como técnica auxiliar para determinar si un escrito pertenece a una persona en particular. Aunque los análisis grafológicos de personalidad no son aceptados en las cortes, sí son empleados con frecuencia y sin fundamento en la selección de personal.

Homeopatía

Muchos consideran la homeopatía como un residuo pseudocientífico de la época de la alquimia. Los resultados atribuidos a la homeopatía se pueden explicar por el efecto placebo.[88]

Otra cr√≠tica a la homeopat√≠a es su falta de consistencia externa. Esta teor√≠a asume que el agua de alg√ļn modo "recuerda" las propiedades qu√≠micas de las mol√©culas que alguna vez estuvieron en contacto con ella, pese a que la investigaci√≥n emp√≠rica no confirma la hip√≥tesis de la llamada memoria del agua.

Negacionismo del Holocausto[89]

El negacionismo del Holocausto est√° considerado una pseudociencia (en la disciplina de la historia) no porque sea revisionista (el revisionismo es una actividad leg√≠tima del historiador, por ejemplo, a la luz de nuevas evidencias), sino porque para lograr su objetivo de negar el Holocausto necesitan negar todos y cada uno de los principios del m√©todo cient√≠fico: deciden primero c√≥mo quieren que sean los "hechos", en lugar de recurrir a testigos oculares y a pruebas f√≠sicas y documentales. Elaboran teor√≠as para "probar" que los hechos "aut√©nticos" son como ellos quieren que sean. Reescriben la historia para dar apoyo a una agenda, a menudo pol√≠tica, usando un sinn√ļmero de falacias l√≥gicas que corroboren sus tesis. Nunca someten sus trabajos a la revisi√≥n por pares. A causa de todo ello, la comunidad de historiadores consideran a estos escritos como defectuosos y no fiables desde el punto de vista cient√≠fico.

Numerología[90] [91]

La numerolog√≠a actual se basa en los principios esbozados por Pit√°goras. Consideraba que el universo es una obra s√≥lo descifrable a trav√©s de las matem√°ticas. Los pitag√≥ricos postulaban que la Tierra, el Sol y el resto de los planetas conocidos, giraban en torno a una fuerza simbolizada por el n√ļmero uno.

Parapsicología[92]

Esta doctrina sostiene la existencia de fenómenos como la telepatía, la videncia a distancia y del futuro, y la telequinesis, entre otros. La parapsicología atribuye esos supuestos hechos a la percepción extrasensorial y a otras capacidades supra-normales que no pretende explicar. Es bastante ambigua no sólo porque trata de entidades no físicas como los fantasmas y acontecimientos no físicos como la telepatía, sino también porque no ofrece afirmaciones detalladas acerca de sus mecanismos de acción o regularidades. No obstante, diferentes universidades del mundo han financiado investigaciones parapsioclógicas y tienen departamentos de parapsicología,[93] además la Asociación Americana de Parapsicología pertenece a la Sociedad Americana para el Avance de las Ciencias la cual agrupa a todas las asociaciones científicas de EE.UU.[94]

Piramidología[86]

La piramidolog√≠a es una creencia que afirma que los objetos en forma de pir√°mide con base cuadrada, simplemente por su forma, pueden provocar fen√≥menos tales como mantener los alimentos frescos durante mucho m√°s tiempo de lo normal. Se cree que el origen de esta creencia fue el supuesto descubrimiento en las pir√°mides de la Meseta de Guiza de momias y otros objetos org√°nicos en relativamente buen estado a pesar de su edad.[95] Aseveraci√≥n totalmente falsa. Adem√°s, los experimentos realizados no han mostrado ning√ļn efecto.[96]

Psicoan√°lisis

En su modelo de demarcación de la ciencia, Karl Popper tomó al psicoanálisis como ejemplo de pseudociencia, en contraste con la teoría de la relatividad de Albert Einstein. Popper observó que mientras las condiciones de refutación de las hipótesis de Einstein estaban determinadas con precisión y Einstein estaba dispuesto a empezar de nuevo si la evidencia no las sustentaba, las teorías de Sigmund Freud eran infalsables y le permitían reinterpretar la evidencia para mantener las hipótesis.

Aunque Popper calificaba al psicoanálisis como pseudociencia. No sugiere que no sea racional o que no sea valioso. Popper mismo declara que el psicoanálisis: "Constituye una interesante metafísica psicológica (y no cabe duda de que hay alguna verdad en él, como sucede tan a menudo en las ideas metafísicas)".[97]

Adolf Gr√ľnbaum considerado el heredero de Karl Popper en la cr√≠tica epistemol√≥gica al psicoan√°lisis, considera por otro lado que el psicoan√°lisis s√≠ es falsable, pero con el resultado de ser una teor√≠a falsa.

Alan Sokal y Jean Bricmont explican en su controvertido libro Imposturas Intelectuales c√≥mo Jacques Lacan usa el lenguaje matem√°tico en su teor√≠a del psicoan√°lisis de forma incorrecta y totalmente fuera de contexto para aparentar car√°cter cient√≠fico.[98] Otros autores, sin embargo, explican que el uso por parte de Jacques Lacan de un lenguaje matem√°tico signific√≥ no el intento de demostrar matem√°ticamente las afirmaciones del psicoan√°lisis, sino una representaci√≥n expl√≠citamente metaf√≥rica de algunas de tales afirmaciones. La respuesta de Sokal es que tal uso simb√≥lico de conceptos matem√°ticos, muy probablemente desconocidos por la gran mayor√≠a de los lectores de Lacan, es de dudosa utilidad. Arkady Plotnitsky (matem√°tico y profesor de la Universidad de Purdue de teor√≠a literaria) resalta en particular que en el libro de Sokal y Bricmont ¬ęalgunas de sus aseveraciones concernientes a objetos matem√°ticos y especialmente sobre los n√ļmeros complejos son incorrectas¬Ľ lo cual hace que su ataque a Lacan (por errores similares) se convierta en pat√©tico.[99]

El epistem√≥logo Mario Bunge tambi√©n usa al psicoan√°lisis como ejemplo en su modelo de demarcaci√≥n de la ciencia. Sostiene que el psicoan√°lisis es una forma de pseudociencia porque carece de consistencia externa: las diferentes disciplinas cient√≠ficas interact√ļan apoy√°ndose las unas a las otras tanto en sus aspectos te√≥ricos como emp√≠ricos. El grave problema del psicoan√°lisis, sostiene Bunge, es que se trata de una disciplina aislada del resto del conocimiento (no interact√ļa con disciplinas obviamente pertinentes, tales como la psicolog√≠a experimental, la neurociencia cognitiva y las ciencias biol√≥gicas). M√°s a√ļn, el psicoan√°lisis es incongruente con los descubrimientos de estas disciplinas.[100] [101] [102]

Por otra parte algunos filósofos de la ciencia[103] e investigadores[104] sostienen que el psicoanálisis sí puede investigarse científicamente. Aunque otros filósofos[105] y psicoanalistas[106] sostienen que el psicoanálisis no puede investigarse científicamente. En todo caso hay gran variedad de corrientes psicoanalíticas y sólo cabría plantear la posibilidad de acusar de pseudocientíficas a aquellas que se consideran a sí mismas científicas.

Autores como Van Rillaer recopilaron ejemplos sobre la forma en que Freud y otros psicoanalistas descalifican a sus críticos empleando argumentos de autoridad y falacias ad hominem.[107] [108]

Pese a lo anterior, el psicoan√°lisis es ense√Īado como t√©cnica de psiquiatr√≠a/psicolog√≠a en muchas universidades y aplicado en hospitales psiqui√°tricos y centros m√©dicos, as√≠ como por psic√≥logos, psiquiatras, m√©dicos, neur√≥logos y antrop√≥logos entre otros, en algunos pa√≠ses incluso es la tendencia m√°s tradicional de las ciencias mentales.

Psicología transpersonal[109]

Se trata de corrientes de pensamiento psicológico fundamentadas en creencias religiosas, ocultistas o filosóficas, muy a menudo cercanas a movimientos como el New Age. Sus prácticas y creencias no poseen, en la mayor parte de los casos, fundamentos empíricos testables necesarios para toda ciencia. Arranca del pensamiento de autores post-freudianos como Carl Jung. Al igual que con el psicoanálisis freudiano, aunque no todas sus afirmaciones pudieran carecer de fundamento real, no existe en sus prácticas y tradiciones de generación de conocimiento un modo de distinguir entre lo válido y lo erróneo. Estas corrientes de pensamiento también se han asociado en ocasiones a la parapsicología. Muy pocos psicológos realizan en realidad investigación científica seria sobre estos temas.

Radiestesia[110]

La dependencia de los fenómenos en que se basa la radiestesia respecto al efecto ideomotor y las expectativas del sujeto, está demostrada desde el siglo XIX.[111]

Ufología[112] [113] [114]

La Ufolog√≠a es el estudio de los objetos voladores no identificados (ovnis) y frecuentemente incluye la creencia de que los ovnis son la evidencia de visitantes extraterrestres.[115] Cabe destacar que en sus or√≠genes la ufolog√≠a fue impulsada con base cient√≠fica por profesionales certificados como el doctor en astronom√≠a Josef Allen Hynek y el astrof√≠sico Jacques Fabrice Vall√©e, quienes intentaron hacer de la ufolog√≠a una ciencia seria y reconocida por la comunidad cient√≠fica internacional, incluso llegando a llevar tales argumentaciones ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Tras la negativa de la ONU, la ufolog√≠a no fue acreditada ni apoyada por las naciones predominantes ni por sus universidades y esto dio lugar a la proliferaci√≥n de m√ļltiples "investigadores" que afirmaban ser ufologos sin tener base cient√≠fica para sus "investigaciones", e inclusive sin tener fines cientificos en el tema sino mas bien volcando argumentos sobrenaturales, ficticios o incluso religiosos, supuestamente versados en la ufolog√≠a, pero con fines comerciales y no cientificos.

Actualmente se ha desvirtuado tanto este tema que por esa raz√≥n existen una gran cantidad de personas que se vuelcan por el lado de la pseudociencia al referirse a la ufolog√≠a y no investigan ni tratan sus temas de manera cient√≠fica, pese a que a√ļn persisten algunos pocos uf√≥logos que proceden de manera cient√≠fica con este asunto.

No debe confundirse a la ufolog√≠a con la b√ļsqueda de inteligencia extraterrestre de proyectos cient√≠ficos acad√©micamente aceptados como el SETI. Por este motivo, se ha sugerido utilizar el t√©rmino exobiolog√≠a para diferenciarlo de la ufolog√≠a en tanto que la primera es una disciplina que se dedica a buscar vida extraterrestre (inteligente o no) con t√©cnicas cient√≠ficas como la exploraci√≥n espacial, el an√°lisis de suelos de diferentes planetas o sat√©lites o la emisi√≥n y recepci√≥n de se√Īales de radio. Hasta la fecha la exobiolog√≠a no ha arrojado datos certeros sobre la existencia de vida fuera de la Tierra, por lo que se la considera a√ļn una mera hip√≥tesis.

Análisis técnico bursátil

En su libro divulgativo Un matem√°tico juega en bolsa, el profesor John Allen Paulos, especialista en l√≥gica matem√°tica y matem√°tica social, describe un buen n√ļmero de problemas y juegos matem√°ticos que hacen dudar del an√°lisis burs√°til, tanto t√©cnico como fundamental, como un estudio cient√≠fico real del mercado, tach√°ndolo en muchos casos de pseudociencia. Paulos muestra en su libro que gran parte de las t√©cnicas de an√°lisis burs√°til se basan en un mal empleo de la l√≥gica, no teniendo una base matem√°tica s√≥lida que sustente dichas teor√≠as, ya que no han demostrado, ni te√≥rica ni emp√≠ricamente, que el mercado no se comporte de forma aleatoria y de acuerdo a estas reglas en muchos casos dom√°ticas. A lo largo del libro se acusa en varias ocasiones a dichas t√©cnicas de pseudociencia, siendo especialmente esc√©ptico con aquellas sustentadas en series o n√ļmeros especiales como el n√ļmero phi o la serie de Fibonacci, sin m√°s base matem√°tica que las correlaciones con el mercado real. El propio John Paulos se interes√≥ en la base matem√°tica real de este campo cuando perdi√≥ gran cantidad de dinero en la burbuja punto com.

Beno√ģt Mandelbrot se ha referido al an√°lisis t√©cnico burs√°til como astrolog√≠a financiera, debido a la falta de base matem√°tica seria que la sustente, as√≠ como en la interpretaci√≥n basada en resultados excesivamene complejos y aplicac√≠on de m√©todos estad√≠sticos err√≥neos o inadecuados a la naturaleza fractal de los mercados financieros.

Sintergética

La teor√≠a sinerg√©tica fue establecida por el matem√°tico y f√≠sico Hermann Haken. La teor√≠a sinerg√©tica, seg√ļn sus representantes, es una curaci√≥n bi√≥nica y no un tratamiento m√©dico. As√≠ evitan disputas con la medicina occidental.[116]

Véase también

Referencias

  1. ‚ÜĎ * "Seudocient√≠fico - Falsamente cient√≠fico" seg√ļn el DRAE.
  2. ‚ÜĎ Hansson, Sven Ove (1996). Philosophia Naturalis. pp. 169-176. http://books.google.com/books?ei=DobiTbmZGMOY8QOYq5GNBw&ct=result&hl=ca&id=LJ_WAAAAMAAJ&dq=Philosophia+Naturalis+hansson&q=Defining+Pseudoscience#search_anchor.  - Citado en Universidad de Stanford (ed.): ¬ęScience and Pseudoscience¬Ľ (en ingl√©s). Stanford Encyclopedia of Philosophy.
    Muchos escritores sobre la pseudociencia enfatizan que esta es no-ciencia haci√©ndose pasar como tal. El cl√°sico moderno sobre el tema (Gardner 1957) luce el t√≠tulo "Modas y falacias en el Nombre de la Ciencia" (Fads and Fallacies in the Name of Science en ingl√©s). Seg√ļn Brian Baigrie (1988, 438), ‚Äúlo que es cuestionable sobre estas creencias es que se enmascaran como genu√≠namente cient√≠ficas.‚ÄĚ Estos y muchos otros autores asumen que para ser pseudocient√≠fica, una actividad o ense√Īanza tiene que cumplir los siguientes dos criterios (Hansson 1996): (1) no es cient√≠fica, y (2) sus mayores defensores tratan de crear la impresi√≥n de que s√≠ lo es.
  3. ‚ÜĎ Hewitt et al. (2003) (en ingl√©s). Conceptual Physical Science. Addison Wesley. ISBN 0-321-05173-4. http://books.google.com/books?id=EnCoGAAACAAJ&dq=Conceptual+Physical+Science&hl=ca&ei=BIniTdT3Gsio8APZ0vGLBw&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CCgQ6AEwAA. 
  4. ‚ÜĎ Bennett et al. (2005) (en ingl√©s). The Cosmic Perspective. Addison Wesley. ISBN 0-8053-8738-2. http://books.google.com/books?ei=ZYniTcvyCYPA8QOBndWXBw&ct=result&hl=ca&id=5vkaAQAAIAAJ&dq=The+Cosmic+Perspective&q=pseudoscience#search_anchor. 
  5. ‚ÜĎ Shermer M. (1997). W. H. Freeman and Company. ed (en ingl√©s). Why People Believe Weird Things: Pseudoscience, Superstition, and Other Confusions of Our Time. ISBN 0716730901. , citado en National Science Board. National Science Foundation, Division of Science Resources Statistics (2006). ¬ęScience and Technology: Public Attitudes and Understanding¬Ľ. Science and engineering indicators 2006. http://www.nsf.gov/statistics/seind06/c7/c7s2.htm. 
    (Las pseudociencias son) afirmaciones presentadas de forma que parezcan ser científicas incluso aunque les faltan plausibilidad y evidencias que las respalden (p. 33)

    En contraste,

    (Las ciencias son) un conjunto de m√©todos dise√Īados para describir e interpretar fen√≥menos observados e inferidos, pasados o presentes, y con el objetivo de construir un cuerpo de conocimiento verificable, abierto a la refutaci√≥n o confirmaci√≥n (p. 17))
  6. ‚ÜĎ a b Universidad de Stanford (ed.): ¬ęScience and Pseudoscience¬Ľ (en ingl√©s). Stanford Encyclopedia of Philosophy., publicado en Laudan, Larry (1983). R.S. Cohan y L. Laudan. ed. The demise of the demarcation problem. D. Reidel Publishing Company. pp. 111-127. ISBN 90-277-1533-5. http://books.google.com/ebooks?id=AEvprSJzv2MC. 
  7. ‚ÜĎ seudociencia es la forma admitida como correcta por la Real Academia de la Lengua Espa√Īola
  8. ‚ÜĎ Se us√≥ en referencia a la alquimia en 1796 en la obra de Andrews, James Pettit; Henry, Robert (1796). T. Cadell y W. Davies. ed (en ingl√©s). History of Great Britain, from the death of Henry VIII to the accession of James VI of Scotland to the Crown of England. II. p. 87. http://books.google.com/?id=QIUUAAAAQAAJ&pg=PA87&dq=%22pseudo-science%22#v=onepage&q=%22pseudo-science%22&f=true. Consultado el 29-5-2011. 
  9. ‚ÜĎ Magendie, F (1843) An Elementary Treatise on Human Physiology. 5a Ed. Tr. John Revere. New York: Harper, p 150. Magendie se refiere a la frenolog√≠a como a "una pseudo-ciencia de hoy en d√≠a".
  10. ‚ÜĎ Gauch, Hugh G., Jr. (2003) (en ingl√©s). Scientific Method in Practice. Cambridge University Press. ISBN 0-521-01708-4. http://books.google.com/books?id=iVkugqNG9dAC. 
  11. ‚ÜĎ Karl Popper (2008). La l√≥gica de la investigaci√≥n cient√≠fica. Tecnos. ISBN 8430946071. http://books.google.com/books?id=5nNRPgAACAAJ. 
  12. ‚ÜĎ Karl R. Popper: Science: Conjectures and Refutations. Conjectures and Refutations (1963), p. 43‚Äď86;
  13. ‚ÜĎ http://www.parapsych.org/index.html
  14. ‚ÜĎ Gee, Henry. 2004. Nature. "Flores, God and Cryptozoology: The discovery poses thorny questions about the uniqueness of Homo sapiens."
  15. ‚ÜĎ Ruse, Michael (1996) (en ingl√©s). But Is It Science?: The Philosophical Question in the Creation/Evolution Controversy. http://books.google.com/books?id=j9wfAQAAIAAJ. 
  16. ‚ÜĎ McNally RJ (2003). The Scientific Review of Mental Health Practice (ed.): ¬ęIs the pseudoscience concept useful for clinical psychology?¬Ľ (en ingl√©s).
  17. ‚ÜĎ a b Sagan, Carl (2005). El mundo y sus demonios. Barcelona: Planeta. ISBN 8408058193. 
  18. ‚ÜĎ a b Park, Robert L. (2003). Ciencia o vud√ļ. Barcelona: Debolsillo. ISBN 8497596242. 
  19. ‚ÜĎ a b Robert L. Park, 2003. "The Seven Warning Signs of Bogus Science."
  20. ‚ÜĎ a b Randi, James (1988). Flim-Flam!. Prometheus. ISBN 0-87975-198-3. 
  21. ‚ÜĎ a b Shermer, Michael, 2001. "How to draw boundaries between science and pseudoscience."
  22. ‚ÜĎ Norwood Russel Hanson, Patterns of discovery, Cambridge, Cambridge University Press, 1961.
  23. ‚ÜĎ El fil√≥sofo de la ciencia Paul Feyerabend se asocia particularmente con la idea de que intentar distinguir entre ciencia y pseudociencia es algo que no se sostiene cuando es tratado con rigor epistemol√≥gico, y adem√°s es pernicioso. "La idea de que la ciencia puede, y deber√≠a, desarrollarse de acuerdo a reglas fijas y universales, es no realista y es pernicioso....la idea va en detrimento de la ciencia, debido a la negligencia de omitir las condiciones f√≠sicas e hist√≥ricas que influyen en el cambio cient√≠fico. Hace a la ciencia menos adaptable y m√°s dogm√°tica."[1]
  24. ‚ÜĎ Sokal-Bricmont, Imposturas intelectuales, Barcelona, Paid√≥s, 1999, p√°gs. 66-113.
  25. ‚ÜĎ Richard Feynman, 1974. "Cargo Cult Science."
  26. ‚ÜĎ Richard Dawkins, 1998. Unweaving The Rainbow. Penguin.
  27. ‚ÜĎ Carl Sagan, 1987. "La carga del escepticismo."
  28. ‚ÜĎ Mario Bunge. "¬ŅQu√© son las pseudociencias?."
  29. ‚ÜĎ Curd, Martin; Cover, J.A (Eds.) (1998). Philosophy of Science, Section 3, The Duhem-Quine Thesis and Underdetermination, W.W. Norton & Company. Duhem, Pierre. The Aim and Structure of Physical Theory. Princeton, New Jersey, Princeton University Press, 1954.
  30. ‚ÜĎ *W. V. Quine. Two Dogmas of Empiricism. The Philosophical Review, 60 (1951), pp. 20-43. texto online
  31. ‚ÜĎ *W. V. Quine. Word and Object. Cambridge, Mass., MIT Press, 1960.
  32. ‚ÜĎ *W. V. Quine. 'Ontological Relativity.' In Ontological Relativity and Other Essays, New York, Columbia University Press, 1969, pp. 26-68.
  33. ‚ÜĎ *D. Davidson. 'On the Very Idea of Conceptual Scheme.' Proceedings of the American Philosophical Association, 17 (1973-74), pp. 5-20.
  34. ‚ÜĎ Okasha, Samir. Philosophy of Science. A very short introduction. p. 38. Oxford University Press. 2002. ISBN 0-19-280283-6
  35. ‚ÜĎ Okasha, Samir. Philosophy of Science. A very short introduction. p. 27. Oxford University Press. 2002. ISBN 0-19-280283-6
  36. ‚ÜĎ Feyerabend, Paul (2003). Contra el M√©todo. Barcelona. Ediciones Folio, S.A.. ISBN 84-413-1860-3. 
  37. ‚ÜĎ Feyerabend, Paul (1987). Adi√≥s a la Raz√≥n. Madrid: Tecnos. ISBN 978-84-309-1071-7. .
  38. ‚ÜĎ Todd Jones, Reductionism and Antireductionism: Rights and Wrongs, Metaphilosophy, Volume 35, Number 5, October 2004, pp. 614-647
  39. ‚ÜĎ Peter W. Ross and Dale Turner, "Sensibility Theory and Conservative Complacency."
  40. ‚ÜĎ Hofstadter, Douglas (1989). G√∂del, Escher, Bach: un eterno y gr√°cil bucle.. Tusquets. ISBN 84-7223-459-2. 
  41. ‚ÜĎ Belian, Isaiah (2000). Three Critics of the Enlightenment: Vico, Hamann, Herder, p. 123. Princeton: Princeton University Press. ISBN 0-691-05727-3. 
  42. ‚ÜĎ Henri Bergson, The Creative Mind: An Introduction to Metaphysics, p√°ginas 159 a 162. ISBN 0-8065-0421-8
  43. ‚ÜĎ Henri Bergson. La pens√©e et le mouvant, 3 ed. 1934. ISBN 2-13-053781-2
  44. ‚ÜĎ Edmund Husserl. Crisis of European Humanity, Pt. II. Conferencia de Viena, 10 de Mayo de 1935.
  45. ‚ÜĎ Martin Heidegger. 1977. Basic writings (BW). New York: Harper and Row, 349. Vortraege und Aufsaetze, II, 7. ISBN 0-06-063763-3
  46. ‚ÜĎ Martin Heidegger. 1977. Basic writings. New York: Harper and Row, 348. Vortraege und Aufsaetze, II, 7. BW 348, ZSD, II, 6. ISBN 0-06-063763-3
  47. ‚ÜĎ Tao Teh King by Lao Tzu Interpreted as Nature and Intelligence by Archie J. Bahm. Philosophy East and West, Vol. 8, No. 1/2 (Apr. - Jul., 1958), pp. 69-70 doi:10.2307/1397425.
  48. ‚ÜĎ Scientific Imperialism an Address, Delivered by Ellis T. Powell, LL.B. D.Sc.
  49. ‚ÜĎ Dupre, J. (1994). ¬ęAgainst Scientific Imperialism¬Ľ. PSA: Proceedings of the Biennial Meeting of the Philosophy of Science Association 1994:  pp. 374-381. http://cogprints.org/342/.  (JSTOR link for this paper)
  50. ‚ÜĎ William J. Beaty, 1996. Symptoms of pathological Skepticism.
  51. ‚ÜĎ Newton-Smith, William H. (2001). A Companion to the Philosophy of Science. Blackwell Publishing Limited. ISBN 0-631-23020-3. 
  52. ‚ÜĎ Brian Vickers y otros, Mentalidades ocultas y cient√≠ficas en el Renacimiento p√°gina 20, Alianza Universidad, 1990, ISBN 84-206-2633-3.
  53. ‚ÜĎ William F. Williams, editor (2000) Encyclopedia of Pseudoscience: From Alien Abductions to Zone Therapy Facts on File p. 58 ISBN 0-8160-3351-X
  54. ‚ÜĎ Water pseudoscience, p√°gina de Stephen Lower, un profesor de qu√≠mica retirado.
  55. ‚ÜĎ Ostrander GK et al. (2004) Shark cartilage, cancer and the growing threat of pseudoscience. Cancer Res64:8485-91. Erratum in: Cancer Res. 65:374. PMID 15574750
  56. ‚ÜĎ Still, J (2003). Use of animal products in traditional Chinese medicine: environmental impact and health hazards (Vol 11 n.2 edici√≥n). Complementary Therapies in Medicine. pp. 118--122. 
  57. ‚ÜĎ Home√≥pata le quita la insulina - Chica muere a los 16 a√Īos (en italiano)
  58. ‚ÜĎ (Devilly 2005:439)
  59. ‚ÜĎ Pensamiento Magico y Eficacia Terap√©utica Jos√© Antonio Plaza Rinc√≥n Licenciado en Antropolog√≠a (U.C.M.)
  60. ‚ÜĎ McNally RJ (2003) Is the pseudoscience concept useful for clinical psychology? SRMHP Vol 2 Number 2 Fall/Winter[2]
  61. ‚ÜĎ a b Qu√© son las pseudociencias, Mario Bunge.]
  62. ‚ÜĎ Alchemy Institute of Hypnosis
  63. ‚ÜĎ The Alchemy website
  64. ‚ÜĎ La alquimia, hoy
  65. ‚ÜĎ Astrology and Science: Two Worldviews searching for a Synthesis J. Navarro Artigas
  66. ‚ÜĎ Tester, S J (1990). Ed. Siglo XXI. ed. Historia de la Astrolog√≠a Occidental. pp. . 23. ¬ęLa astrolog√≠a es la interpretaci√≥n y predicci√≥n de acontecimientos que suceden en la tierra, as√≠ como el car√°cter y las aptitudes de los hombres, a partir de la medici√≥n y el trazo de los movimientos y las posiciones relativas de los cuerpos celestes, estrellas y planetas, incluyendo entre estos √ļltimos al Sol y la Luna.¬Ľ 
  67. ‚ÜĎ Pico della Mirandola, Disputationes adversus astrologiam divinicatrium
  68. ‚ÜĎ Joe Nickel, 2002. "Circular Reasoning: The 'Mystery' of Crop Circles and Their 'Orbs' of Light".
  69. ‚ÜĎ Criptozoolog√≠a. La rama de la biolog√≠a que estudia los animales ocultos.
  70. ‚ÜĎ Gee, Henry. 2004. Nature. "Flores, God and Cryptozoology: The discovery poses thorny questions about the uniqueness of Homo sapiens."
  71. ‚ÜĎ http://esencia21.wordpress.com/el-gran-libro-de-la-criptozoologia/criptozoologia-una-disciplina-que-aspira-a-ser-cientifica/
  72. ‚ÜĎ Gardner, Martin (1957). Fads and Fallacies in the Name of Science. Dover Publications. ISBN 978-0486203942. 
  73. ‚ÜĎ Drury, Nevill (marzo de 1985). Ed. HarperCollins. ed. Dictionary of Mysticism and the Occult. 
  74. ‚ÜĎ [http://mx.geocities.com/cienciologia/dianetica.html La verdad acerca de Dian√©tica y Cienciolog√≠a.
  75. ‚ÜĎ ¬ę11¬Ľ. The Anderson Report. 
  76. ‚ÜĎ Energ√≠as
  77. ‚ÜĎ Pack, R.A (1978) Aristotle's chiromantic principle and its influence. Transactions of the American Philological Association, 108: 121-130.
  78. ‚ÜĎ Shookman, E., Pseudo-science, social fad, literary wonder: Johann Caspar Lavater, and the art of physiognomy, in Shookman, E., ed (1993) The faces of physiognomy: Interdisciplinary approaches to Johann Casper Lavater Columbia, SC, Camden House, pp. 25-39. Citado en: Staum, M (1995) Physiognomy and Phrenology at the Paris Athenee. Journal of the History of Ideas, 56(3): 443-462.
  79. ‚ÜĎ Carroll, Robert Todd (2003). The Skeptic's Dictionary: A Collection of Strange Beliefs, Amusing Deceptions, and Dangerous Delusions. Wiley. ISBN 978-0471272427. 
  80. ‚ÜĎ Robert Todd Carroll, 2005. "The Skeptics Dictionary: Bach flower therapy".
  81. ‚ÜĎ Ernst, E. (2002). ¬ę"Flower remedies": a systematic review of the clinical evidence¬Ľ. Wien Klin Wochenschr 114 (23-24):  pp. 963-6. 
  82. ‚ÜĎ Walach, H., Rilling, C. & Engelke, U. (2001). ¬ęEfficacy of Bach-flower remedies in test anxiety: a double-blind, placebo-controlled, randomized trial with partial crossover¬Ľ. J Anxiety Disord 15 (4):  pp. 359-66. 
  83. ‚ÜĎ Richardson-Boedler, C. (2000). ¬ęThe Doctrine of Signatures: a historical, philosophical, scientific view (II)¬Ľ. Br Homeopath J 89 (1):  pp. 26-8. 
  84. ‚ÜĎ Gould, Stephen Jay (2003). La falsa medida del hombre. Barcelona: Editorial Cr√≠ticca. ISBN 8484324567. 
  85. ‚ÜĎ Robert Todd Carroll, 2005. "The Skeptics Dictionary: Phrenology".
  86. ‚ÜĎ a b x
  87. ‚ÜĎ Robert Todd Carroll, 2005. "The Skeptics Dictionary: Graphology".
  88. ‚ÜĎ Shang A, Huwiler-Muntener K, Nartey L, Juni P, Dorig S, Sterne JA, Pewsner D, Egger M (2005). ¬ęAre the clinical effects of homoeopathy placebo effects? Comparative study of placebo-controlled trials of homoeopathy and allopathy¬Ľ. Lancet 366 (9487):  pp. 726-32. PMID 16125589. 
  89. ‚ÜĎ Enga√Īo y Tergiversaci√≥n. T√©cnicas de Negaci√≥n del Holocausto, en concreto el ep√≠grafe: La "Ciencia" de la Negaci√≥n, la Negaci√≥n de la Ciencia, The Nikzor Project.
  90. ‚ÜĎ Allen Paulos, John (1990). El hombre anum√©rico. Barcelona: Tusquets Editores. ISBN 8472231496. 
  91. ‚ÜĎ Robert Todd Carroll, 2005. "The Skeptics Dictionary: Numerology".
  92. ‚ÜĎ Bunge, Mario (2000). Ed. Siglo XXI. ed. La investigaci√≥n cient√≠fica: Su estrategia y su filosof√≠a. pp. . 34. 
  93. ‚ÜĎ John Beloff. Parapsychology: A Concise History Palgrave Macmillan, 1997, p. 155.
  94. ‚ÜĎ http://www.parapsych.org/index.html
  95. ‚ÜĎ Toth, Max; Greg Nielsen (1995). Ediciones Mart√≠nez Roca. ed. El poder m√°gico de las pir√°mides. pp. 221. ISBN 8427003994. 
  96. ‚ÜĎ MythBusters, cap√≠tulo 32: el poder de las pir√°mides (en ingl√©s)
  97. ‚ÜĎ "Las criticas de Karl Popper al psicoan√°lisis". Fernanda Clavel De Druyff
  98. ‚ÜĎ Alan Sokal, Jean Bricmont (1997). Imposturas Intelectuales. ISBN 84-493-0531-4.
  99. ‚ÜĎ Arkady Plotnitsky: The Knowable and the Unknowable (p√°g. 112-113). Ann Arbor: University of Michigan Press, 2002. ISBN 0-472-06797-4.
  100. ‚ÜĎ Bunge, M (2002) Crisis y reconstrucci√≥n de la filosof√≠a. Barcelona, Gedisa.
  101. ‚ÜĎ Bunge, M. & R. Ardila (2002) Filosof√≠a de la psicolog√≠a. 2¬ļ ed. M√©xico, Siglo XXI Editores.
  102. ‚ÜĎ Bunge, M (2006) "Psicoan√°lisis a un siglo de distancia". En 100 Ideas. El libro para pensar y discutir en el caf√©. Buenos Aires, Sudamericana. Pp. 200-205.
  103. ‚ÜĎ Por ejemplo Adolf Gr√ľnbaum: Gr√ľnbaum, Adolf. (1984): The Foundations of Psychoanalysis; A Philosophical Critique. Berkeley: University of California Press.; Jacques Van Rillaer: Van Rillaer, Jacques. (1980): Les illusions de la psychanalyse. Sprimont: Mardaga.
  104. ‚ÜĎ Por ejemplo Hans J. Eysenck: Eysenck, Hans J. y Wilson, Glenn D. (1973): El estudio experimental de las teor√≠as freudianas. Madrid: Alianza Editorial.
  105. ‚ÜĎ Por ejemplo Paul Ricoeur y J√ľrgen Habermas.
  106. ‚ÜĎ Por ejemplo Elisabeth Roudinesco (1999); Jean-Michel Vappereau, Serge Hajlblum y Ren√© Lew; Roland Gori, Christian Hoffmann (1999).
  107. ‚ÜĎ Van Rillaer, Jacques (1985). Ariel. ed. Las ilusiones del Psicoan√°lisis. Barcelona. pp. 411. ISBN 843448014X. 
  108. ‚ÜĎ Van Rillaer, Jacques; Meyer, Catherine (2007). Ed. Sudamericana. ed. El libro negro del Psicoan√°lisis. Parte 3: C√≥mo el psicoan√°lisis se ha inmunizado contra la cr√≠tica. ISBN 9789500727969. 
  109. ‚ÜĎ Ciencia y pseudociencia en psicolog√≠a por Carlos √Ālvarez Gonz√°lez
  110. ‚ÜĎ Charpak, G. & Broch, H. (2003). Convi√©rtase en brujo, convi√©rtase en sabio: la desmitificaci√≥n cient√≠fica de las supersticiones y los fen√≥menos paranormales. Barcelona: Ediciones B;. 
  111. ‚ÜĎ Chevreul, M.-E. (1854). De la baguette divinatoire, du pendule dit explorateur et des tables tournantes, au point de vue de l'histoire, de la critique et de la m√©thode exp√©rimentale. Paris; Mallet-Bachelier. 
  112. ‚ÜĎ Hern√°ndez Franch, Luis (1984). Los ovnis desmitificados. Informes I y II. Edici√≥n del Autor. Bilbao.. 
  113. ‚ÜĎ Kaminer, Wendy (2001). Durmiendo con extraterrestres. El auge del irracionalismo y los peligros de la devoci√≥n.. Alba Editorial (Col. "Trayectos", N¬ļ 25). Barcelona. 
  114. ‚ÜĎ Stoczkowski, Wiktor (2001). Para entender a los extraterrestres. Estudio etnol√≥gico de una creencia contempor√°nea. Acento Editorial (Col. "Acento Agudo"). Madrid. 
  115. ‚ÜĎ Scientific American
  116. ‚ÜĎ Hermann Haken, G√ľnter Schiepek: Synergetik in der Psychologie. Selbstorganisation verstehen und gestalten. Verlag Hogrefe, G√∂ttingen 2006, ISBN 3-8017-1686-4

Bibliograf√≠a en espa√Īol

  • VV.AA. Ciencia y pseudociencias: realidades y mitos. Pr√≥logo de Manuel Toharia. Madrid, Equipo Sirius, 2004.
  • Mario Bunge, Crisis y reconstrucci√≥n de la filosof√≠a, Barcelona, Gedisa, 2002.
  • Carl Sagan, El mundo y sus demonios, Barcelona, Planeta, 2000.
  • Martin Gardner, La ciencia. Lo bueno, lo malo, lo falso, Madrid, Alianza, 1988.
  • Richard Dawkins, Destejiendo el arco iris, Barcelona, Tusquets, 2000.
  • Steven Weinberg, Plantar cara. La ciencia y sus adversarios culturales, Barcelona, Paid√≥s, 2003.

Enlaces externos


Wikimedia foundation. 2010.

Mira otros diccionarios:

  • Pseudociencia ‚ÄĒ se refiere a un conjunto de conocimientos, metodolog√≠as, o pr√°cticas que son err√≥neamente vistas como cient√≠ficas. Se han hecho varios intentos para aplicar rigor filos√≥fico a la noci√≥n con resultados diversos. Estos incluyen el criterio de… ‚Ķ   Enciclopedia Universal

  • pseudoci√™ncia ‚ÄĒ s. m. 1.¬†Falsa ci√™ncia. 2.¬†Conjunto de teses, afirma√ß√Ķes, etc., apresentado como cient√≠fico, mas que √© baseado em equ√≠vocos. ¬†¬†‚Ä£¬†Etimologia: pseudo + ciencia ‚Ķ   Dicion√°rio da L√≠ngua Portuguesa

  • Contraan√°lisis (pseudociencia) ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda El contran√°lisis es una t√©cnica de entrenamiento mental, al parecer patentada[cita requerida], cuyo objetivo es que la mente rompa con todo tipo de conductas y/o actitudes negativas, llevando a cabo la… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Criterio de demarcaci√≥n ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Diagrama frenol√≥gico del siglo XIX. La frenolog√≠a es una pseudociencia que en el pasado fue considerada una verdadera ciencia. El problema de la demarcaci√≥n se refiere, dentro de la filosof√≠a de la ciencia, a la… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Desmitificadores ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Un desmitificador es un esc√©ptico cient√≠fico que pone en duda todo aquello que considera afirmaciones falsas, anticient√≠ficas o anormales, con el fin de combatir el oscurantismo y la supercher√≠a, utilizando las… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Grafolog√≠a ‚ÄĒ Firma de Gabriel Garc√≠a M√°rquez. Firma de ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Astrolog√≠a ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda La astrolog√≠a es un conjunto de creencias que pretende conocer y predecir el destino de las personas, y con ese conocimiento pronosticar los sucesos futuros. Supone el llegar a ese conocimiento mediante la… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Ciencia Fringe ‚ÄĒ Saltar a navegaci√≥n, b√ļsqueda Ciencia Fringe o ciencia marginal es ciencia investigativa establecida en cierto campo de estudio que se aparta significativamente de las teor√≠as de corrientes principales u ortodoxas. Est√° clasificada al margen de… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Toque terap√©utico ‚ÄĒ El toque terap√©utico (TT) o sanaci√≥n a distancia es una pr√°ctica de curaci√≥n alternativa en la que el terapeuta aproxima sus manos al paciente sin tocarlo, siendo, supuestamente, capaz de detectar su ¬ęenerg√≠a¬Ľ, y de manipularla en alguna forma… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol

  • Ciencia marginal ‚ÄĒ o ciencia fringe es un tipo de investigaci√≥n cient√≠fica dentro de cierto campo de estudio que se aparta significativamente de las teor√≠as de corrientes principales u ortodoxas. Se la clasifica al margen de las disciplinas acad√©micas cre√≠bles. A… ‚Ķ   Wikipedia Espa√Īol


Compartir el artículo y extractos

Link directo
… Do a right-click on the link above
and select ‚ÄúCopy Link‚ÄĚ

We are using cookies for the best presentation of our site. Continuing to use this site, you agree with this.