Parque Nacional Nahuel Huapi

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Parque Nacional Nahuel Huapi

Parque Nacional Nahuel Huapi

Nahuel Huapi
Categoría IUCN II (Parque nacional)
Vista del Lago Nahuel Huapi desde la Isla Victoria
Vista del Lago Nahuel Huapi desde la Isla Victoria
Situación
Pa√≠s Bandera de Argentina Argentina
División Provincia de Río Negro
provincia del Neuquén
Coordenadas 41¬į08‚Ä≤S 71¬į17‚Ä≤OÔĽŅ / ÔĽŅ-41.133, -71.28341¬į08‚Ä≤S 71¬į17‚Ä≤OÔĽŅ / ÔĽŅ-41.133, -71.283
Datos generales
Administración Adm. de Parques Nacionales
Grado de protecci√≥n Parque Nacional
Fecha de creaci√≥n 9 de octubre de 1934
Superficie 712.160 ha
Sitio web Nahuel Huapi

El Parque y Reserva Nacional Nahuel Huapi, es un parque nacional que se encuentra ubicado al sudoeste de la provincia del Neuquén y noroeste de la provincia de Río Negro, en la Patagonia Argentina. Es el más antiguo de los parques nacionales argentinos.

Fue creado por el gobierno argentino en 1934, sobre la base de la donación de tres leguas cuadradas (7.000 ha.) que realizara Francisco Pascasio Moreno con este fin. El parque abarca 712.160 ha en una franja de unos 60 km. de ancho por unos 170 km. de norte a sur, recostada sobre la cordillera de los Andes[1] .

El parque Nahuel Huapi es internacionalmente famoso por su atractiva geograf√≠a en la que se destacan el majestuoso lago Nahuel Huapi, y el imponente cerro Tronador que son complementados por un variado conjunto de monta√Īas, valles, m√°s de 60 lagos y lagunas[2] y un sinn√ļmero de arroyos. El parque, ubicado entre 700 m.s.n.m. y 3400 m.s.n.m. se destaca como ecosistema representativo de los Andes patag√≥nicos, habitando en √©l m√°s de un millar de especies bot√°nicas superiores[3] y unas 300 especies de animales vertebrados. Los mismos se distribuyen en cuatro ambientes: el altoandino, el bosque andino patag√≥nico, el bosque h√ļmedo y la estepa patag√≥nica.[4]

La geolog√≠a del √°rea del Nahuel Huapi est√° caracterizada por resabios de rocas antiguas. Inicialmente, la zona era un fondo marino relativamente poco profundo; hace unos 200 millones de a√Īos se comienzan a manifestar fen√≥menos de vulcanismo con erupci√≥n de rocas √≠gneas. Hace unos 65 millones de a√Īos la Cordillera de los Andes comenz√≥ su proceso de crecimiento, impulsada por la subducci√≥n de la placa de Nazca debajo de la placa Suramericana. En este proceso, la corteza se fractur√≥, dando origen a una serie de volcanes. Posteriormente, hace unos 2,5 millones de a√Īos, comenz√≥ la acumulaci√≥n de nieve y hielo, formando glaciares en las zonas de monta√Īa, los que fueron descendiendo por los valles. El movimiento descendente de las masas de hielo cort√≥ y esculpi√≥ numerosos valles con perfiles en forma de U, que forman parte del paisaje que se puede observar hoy.

En la regi√≥n de los lagos patag√≥nicos han vivido ind√≠genas en forma permanente desde hace unos 13.000 a√Īos. En particular grupos poyas, puelches, vuriloches y pehuenches vivieron en la zona hasta el siglo XVII, cuando fueron absorbidos por la llegada de los mapuches provenientes de Chile. La regi√≥n fue visitada por primera vez por misioneros jesuitas provenientes desde el Oeste de la Cordillera hacia el 1670, siendo el perito Moreno el primer hombre blanco en llegar a la zona desde el Este, remontando el r√≠o Limay en 1876.

El parque est√° administrado por la Administraci√≥n de Parques Nacionales, la cual promovi√≥ la visita al parque y sus diversos atractivos mediante el establecimiento de una importante infraestructura tur√≠stica, que incluy√≥ ‚ÄĒ por ejemplo ‚ÄĒ la construcci√≥n del Hotel Llao Llao y la Catedral de Bariloche. La ciudad m√°s populosa dentro del parque es San Carlos de Bariloche emplazada sobre la margen sur del lago Nahuel Huapi, la que sirve de base principal para las actividades tur√≠sticas, de recreaci√≥n, deportivas, y de investigaci√≥n de la naturaleza que se desarrollan en el parque. Villa La Angostura es otra poblaci√≥n que se ubica sobre la orilla norte del lago Nahuel Huapi, dentro de los confines del parque.

El Nahuel Huapi ofrece numerosas alternativas para el turismo y disfrute de los visitantes que suman unas 600.000 personas por a√Īo.[5] Entre las actividades que se pueden realizar se incluyen caminatas, escalada en roca y hielo, cabalgatas, camping, navegaci√≥n, pesca y paseos en barco y en autom√≥vil. Durante el invierno se destacan los deportes invernales, incluyendo el esqu√≠, los que pueden practicarse en el Cerro Catedral y el Cerro Bayo.

Se han contabilizado un gran n√ļmero de especies de mam√≠feros, aves, peces y reptiles, incluyendo varias que se encuentran amenazadas o en peligro de extinci√≥n. Los amplios bosques y ambientes naturales incluyen una rica variedad de plantas, con profusi√≥n de cohiues, cipreses y alerces. Entre su fauna caracter√≠stica se destacan los c√≥ndores, ciervos, jabal√≠es, pumas y guanacos. En √©pocas recientes ha aumentado la amenaza que las actividades que realiza el hombre en la regi√≥n representan para la integridad del parque, sus ambientes naturales y las especies que moran en √©l.

Contenido

Historia

Primeros pobladores

El cacique Inacayal, (c.1885), lider de grupos indígenas en la región hacia fines del siglo XIX.

A partir del fechado de restos arqueol√≥gicos, se ha determinado que la regi√≥n fue ocupada inicialmente por el hombre por lo menos desde hace unos 10.600 a√Īos, probablemente por tribus de cazadores recolectores que hicieron su entrada desde el norte del continente. Sin embargo, algunos estudiosos basados en evidencias complementarias halladas en proximidades del Nahuel Huapi ubican los primeros asentamientos hace 13.000 a√Īos.[6]

La información disponible indica que grupos poyas, puelches, vuriloches y pehuenches vivieron en la zona hasta el siglo XVII cuando fueron absorbidos por la llegada de los mapuches provenientes de Chile.

Seg√ļn relatos del padre Mascardi, hacia 1670 en la zona del lago Nahuel Huapi hab√≠a tres grupos ind√≠genas diferenciados.[6]

Los puelches de Nahuel Huapi que estaban asentados en el perímetro del lago y en la actual isla Victoria, aunque también incursionaban por la zona de la estepa. En sus desplazamientos se valían de la dalca especie de canoa de madera desarmable. Solían cruzar la cordillera y navegando el lago Todos los Santos y el seno de Reloncaví, llegar hasta Chiloé. Hablaban una lengua propia.

Los puelches de habla veliche quienes hacia fines del siglo XVII se desplazaban entre la margen norte del r√≠o Limay hasta proximidades del volc√°n Lan√≠n por el norte. La lengua "veliche", era un dialecto de la lengua mapu dung√ļn, hablada por los Huilliches que habitaban al sur del r√≠o Tolt√©n en Chile.

Los poyas: cazadores-recolectores, asentados al Este y Sur del lago Nahuel Huapi, posteriormente identificados como "Tehuelches". También poseían lengua propia. Usaban el arco y flecha y las boleadoras; y contaban con perros que les ayudaban en la caza. Su vivienda era el "toldo" de cuero. Se abrigaban con mantos de pieles de guanaco (quillango).

Incursiones hispanas

Hacia el siglo XVI y XVIII la regi√≥n es frecuentada por algunas expediciones militares espa√Īolas provenientes de Chile que cruzan la Cordillera para atacar a los ind√≠genas que viv√≠an de este lado de la Cordillera, como parte de acciones para controlar su accionar sobre las ciudades coloniales chilenas.[6]

Los europeos han circulado por la regi√≥n desde el siglo XVII. Razones hist√≥ricas, pol√≠tico-sociales y econ√≥micas confluyeron para que la zona fuera inicialmente abordada desde territorio hoy chileno. Esto se enmarca en el avance hispano que procedente del Per√ļ, continu√≥ hacia el sur fundando ciudades en Chile durante la segunda mitad del siglo XVI, y que encuentra una fuerte resistencia de los grupos nativos denominados gen√©ricamente como ‚Äúaraucanos‚ÄĚ.

A causa de la presi√≥n que los ind√≠genas ejercen tras la cordillera, los espa√Īoles realizan una serie de incursiones armadas denominadas ‚Äúmalocas‚ÄĚ para combatir los ind√≠genas. Fue el contexto de las malocas el que determin√≥ el ingreso del Capit√°n Juan Fern√°ndez al lago Nahuel Huap√≠ en 1620; aunque se utiliz√≥ como excusa la b√ļsqueda de la ‚ÄúCiudad de los C√©sares‚ÄĚ. Esta leyenda de la √©poca, mencionaba la existencia de una ciudad ocupada por espa√Īoles sobrevivientes de expediciones al sur de Patagonia, o de las fundaciones de Sarmiento de Gamboa o, hasta de pobladores que habr√≠an huido de Osorno durante una gran rebeli√≥n ind√≠gena que asol√≥ las ciudades del sur de Chile. Seg√ļn la leyenda los sobrevivientes habr√≠an fundado una ciudad abundante de oro y plata, lo cual incentiv√≥ la codicia de los viajeros de la √©poca. Juan Fern√°ndez utiliz√≥ el llamado ‚ÄúCamino de las Lagunas‚ÄĚ; que inclu√≠a navegaci√≥n marina (Chilo√©-Seno del Reloncav√≠) y lacustre (Lago de Todos los Santos) y el cruce de la cordillera para llegar al lago Nahuel Huapi, donde se retomaba la navegaci√≥n hacia el Este. Esta v√≠a de comunicaci√≥n era usada ya por los ind√≠genas.[6]

Presencia de misioneros jesuitas

Artículo principal: Misión del Nahuel Huapi

Sacerdotes jesuitas establecieron una misi√≥n en el Nahuel Huapi la cual tuvo una existencia accidentada, incluida la muerte de todos sus misioneros: Mascardi, Guillelmo, Laguna, Z√ļ√Īiga y Elguea. La misi√≥n fue destruida dos veces por incendios, y los muy precarios caminos de acceso, tornaban muy dif√≠ciles las comunicaciones con Chile y el aprovisionamiento.

El accionar hispano de mediados del siglo XVIII fue contradictorio. Mientras que por un lado propiciaba, una política de acercamiento con las comunidades indígenas, por el otro fingía ignorar los abusos cometidos por capitanes de su ejército que efectuaban malocas con fines esclavistas. Lo que producía la correspondiente reacción hostil de las tribus afectadas. Por ello el padre jesuita Diego de Rosales, cruzó en 1653 la cordillera con la finalidad de calmar los ánimos de las comunidades afectadas al Este de la cordillera. En su recorrida visita el Nahuel Huapi, apaciguando a sus habitantes, que eran maloqueados desde Chiloé.

Posteriormente en 1670 arriba a la regi√≥n el padre Nicol√°s Mascardi, procedente de la base jesuita establecida en Chilo√©[6] . Mascardi intenta interceder y defender los intereses de los pueblos de este lado de la cordillera que eran frecuentemente atacados por incursiones espa√Īolas provenientes de Chile. Su accionar termina abruptamente con su muerte en 1674 a manos de ind√≠genas hostiles, durante su cuarta expedici√≥n al sur de la Patagonia.

En 1703 el padre Felipe Laguna (Philip Van der Meeren) reinicia la misión, al que se le suma luego el padre Guillelmo. La misión duró hasta 1717, fecha en que es matado Francisco de Elgueta, sucesor de Guillelmo, en un enfrentamiento con los indios. La misión fue saqueada e incendiada, y los jesuitas abandonaron la zona.

Han quedado rastros de este contacto hispano-indígena en un sitio arqueológico de la península Llao Llao. El sitio pudo haber servido de posta intermedia en el tránsito lacustre de los jesuitas entre Brazo Blest y su misión emplazada en la costa Noreste del lago Nahuel Huapi.[6]

El perito Moreno y la creación del parque

Vista del lago Nahuel Huapi, península de Llao Llao y la Cordillera de los Andes, desde el denominado "Punto panorámico".

La zona ocupada por el parque fue recorrida y visitada en varias oportunidades por el Dr. Francisco Pascasio Moreno, que de hecho el 22 de enero de 1876 fue el primer hombre blanco que llegó a las orillas del lago Nahuel Huapi desde el Oceano Atlántico. El Dr. Moreno, fue un miembro distinguido y muy activo de la Comisión de Límites, que trabajó para resolver la demarcación de la frontera entre Argentina y Chile. En reconocimiento a su labor el gobierno argentino le concedió mediante la ley 4192 una extensión 25 leguas de tierras fiscales en un punto de su elección en la Patagonia. El Dr. Moreno eligió tierras que se ubicaban en lo que hoy es la zona del parque nacional.

Posteriormente en 1903, el Dr. Moreno donó tres leguas cuadradas (7.000 ha) para "mantener su fisionomía natural y que las obras que se realicen sólo sean aquellas que faciliten comodidades para la vida del visitante", y vendió el resto de la tierra para solventar una serie de comedores para indigentes.

El 1 de febrero de 1904, el gobierno acepta la donaci√≥n de Moreno y reserva la zona indicada. Reci√©n en 1916 y por Decreto de fecha 26 de mayo se nombr√≥ un encargado de esta reserva, primera en todo el territorio argentino. Don Jorge Newbery, poblador de la regi√≥n, acept√≥ el cargo ad-honorem.[7] En 1922, sobre la base de la donaci√≥n de Moreno se crea el primer Parque Nacional, llamado "Del Sur", con una superficie de 785.000 ha., siendo presidente Hip√≥lito Yrigoyen. En 1934 mediante la ley 12.103 se crea la Direcci√≥n de Parques Nacionales, el Parque Nacional Nahuel Huapi y el Parque Nacional Iguaz√ļ.

Hasta 1971, la península de Quetrihué, sobre la ribera norte del lago Nahuel Huapi formaba parte del Parque Nacional Nahuel Huapi; en esta fecha se decidió darle entidad autónoma creando el Parque Nacional Los Arrayanes. La decisión se originó en la importancia de la formación boscosa que alberga en su extremo sur, compuesta en exclusiva de arrayanes (Luma apiculata), un árbol de la familia de las mirtáceas de vistosa corteza color dorado y lento crecimiento.

En 1981 la Unesco declaró patrimonio de la humanidad al parque nacional Nahuel Huapi.

Flora

Flores de amancay.
Murtilla, caracter√≠stica por sus bayas comestibles que se encuentra en la parte alta de los faldeos de las monta√Īas.

En el parque se pueden identificar cuatro ecosistemas b√°sicos. Los ecosistemas son producto de la amplia variaci√≥n en la precipitaci√≥n que se registra entre las zonas al oeste del parque donde las nubes provenientes del Oc√©ano Pac√≠fico descargan hasta 4.000 mm anuales de precipitaci√≥n en la zona de Puerto Blest y el extremo este del parque donde en la zona de la estepa las precipitaciones apenas si alcanzan 600 mm anuales. Adicionalmente, las marcadas diferencias en la topograf√≠a que va desde las cumbres de las monta√Īas con elevaciones de hasta 3400 msnm hasta unos 650 msnm en la costa del Lago Nahuel Huapi y el r√≠o Limay, definen las cuatro zonas identificadas como: zona de monta√Īa andina, bosque h√ļmedo, bosque andino-patag√≥nico y estepa patag√≥nica.[8]

Monta√Īa andina

La zona denominada monta√Īa andina se ubica por encima de la cota de 1600-1700 msnm, donde ya no se encuentran bosques, correspondiendo a la zona superior de los cerros. La zona est√° caracterizada por macizos rocosos, extensiones de piedras sueltas (pedreros) entremezcladas con arenas, y peque√Īas praderas aisladas en los valles de alta monta√Īa en la zona donde confluyen los arroyuelos que alimenta el deshielo. En su zona m√°s baja existen algunas lagunas y ojos de agua como ser Laguna Jakob, Laguna Verde, Laguna Ilion. Esta zona cubre un √°rea equivalente al 19% de la superficie total del parque.

Las condiciones ambientales son muy rigurosas, estando la zona expuesta a nevadas y ventiscas a lo largo de todo el a√Īo, la humedad es reducida, existiendo una gran amplitud t√©rmica entre el d√≠a y la noche. La exposici√≥n a los fuertes vientos que soplan en forma continua desde el oeste y la radiaci√≥n solar contribuyen a hacer de este un medio bastante inh√≥spito. La zona permanece cubierta por una capa de nieve desde finales del oto√Īo (mayo)- hasta entrada la primavera (octubre-noviembre).

Por ello la vegetaci√≥n es de escasa altura, y se desarrolla principalmente en hondonadas o zonas que ofrecen resguardo frente a las condiciones clim√°ticas. Es durante el per√≠odo diciembre a marzo en que la vegetaci√≥n existente recupera energ√≠as para hacer frente a las duras condiciones que prevalecen el resto del a√Īo, y que la vegetaci√≥n ofrece vistosas flores que compiten por la atenci√≥n del caminante. Las peque√Īas praderas se desarrollan en terrenos mallinosos o con arroyos, habi√©ndose identificado unas 250 especies de plantas[3] , con presencia de especies de compuestas, musgos, gram√≠neas, se destacan las flores como la estrella de los Andes y las peque√Īas bayas de la murtilla o manzanilla[3] . El Senecio carbonensis, la Abrotanella diemii, y la Menonvillea hirsuta, son especies end√©micas de este parque. Asimismo sobre las rocas se desarrollan l√≠quenes de vistosos colores.[8]

En la zona baja, en inmediaciones de algunas de las lagunas se encuentran bosquecillos de lengas denominada "achaparradas", ya que por la acci√≥n de la carga de la nieve sobre ellas su altura no excede los 2 a 3 m de altura. Tambi√©n es posible encontrar peque√Īos ojos de agua en los que se observa durante el verano el desarrollo de renacuajos.

Bosque h√ļmedo (o bosque valdiviano)

Artículo principal: Bosque valdiviano
Nalca, típica del bosque valdiviano.

El bosque h√ļmedo se aloja en el extremo oeste del parque en la zona aleda√Īa al l√≠mite con Chile m√°s precisamente la zona de Puerto Blest y Lago Fr√≠as, pr√≥xima al Cerro Tronador, donde las precipitaciones alcanzan los 4.000 mm anuales. Esta elevad√≠sima precipitaci√≥n determina el desarrollo de una vegetaci√≥n exuberante, de intensos tonos de verde, en un ecosistema denominado bosque valdiviano[9]

Esta selva de clima fr√≠o posee varias especies vegetales propias tales como el cipr√©s de las Guaitecas, el fuinque, el ma√Īi√ļ macho, y ma√Īi√ļ hembra.[9] Tambi√©n se encuentran alerces gigantes, que es una especie sumamente longeva, pudiendo llegar a exceder los 4000 a√Īos de vida, es posible observar a√Īosos ejemplares en el trayecto que une Puerto Blest con Lago Fr√≠as, como tambi√©n en proximidades de la Laguna Los C√°ntaros y la Cascada Los C√°ntaros.[8] Tambi√©n se destaca la abundancia de ca√Īas colihue y lianas que hacen que el sotobosque en ciertas zonas sea impenetrable. En claros del bosque se encuentran prados con profusi√≥n de nalcas[9] , las que llaman la atenci√≥n por sus grandes hojas de un color verde profundo y que llegan a tener 1.5 m de di√°metro. Numerosas flores de fuertes colores se desarrollan en los ambientes h√ļmedos de cascadas entre las que se cuentan el chilco.[10]

Las hojas de la nalca son utilizadas en la preparación de un método de cocción proveniente del Oceano Pacífico, y arraigado en Chile que se llama curanto. En la zona de Colonia Suiza es posible degustar de ricos curantos, que se preparan realizando un hoyo en el suelo donde con un fuego se calientan numerosos cantos rodados, que luego son recubiertas con un colchón de hojas de nalca, a continuación se colocan los alimentos (distintos tipos de carnes y vegetales), para ser finalmente cubierto con otra capa de hojas de nalca, unas lonas y tierra. Esta pila se deja durante unas 3 horas para que se cuezan los alimentos.

Bosque andino-patagónico

Artículo principal: Bosque andino patagónico
Bosquecillo de arrayanes.

El bosque andino-patag√≥nico o bosque de transici√≥n se extiende hacia el este del bosque h√ļmedo hasta alcanzar la estepa patag√≥nica. La zona es una franja de unos 15 km de ancho de este a oeste, que representa aproximadamente el 14% de la superficie total del parque. El r√©gimen de precipitaciones oscila entre los 600 a 1200 mm anuales, principalmente entre los meses de abril a agosto. El parque posee una gran variedad de √°rboles, principalmente con√≠feras y fag√°ceas.[8]

Es un bosque abierto de cipreses de la cordillera o cipr√©s patag√≥nico, radales, √Īires, y maitenes.[8] La especie emblem√°tica es el cipr√©s, destac√°ndose su perfil c√≥nico en las laderas de las monta√Īas. El cipr√©s se adentra en el extremo este del parque en la zona de la estepa, con significativas poblaciones en la zona del Valle Encantado.[9] Otras variedades arb√≥reas que se desarrollan en la regi√≥n son el raul√≠, el lahu√°n o alerce patag√≥nico[9] , el laurel, el roble pell√≠n, el fuinque, y el canelo.[11] [3]

Por encima de la cota de 1000 msnm, se asientan bosquecillos de lenga y de √Īire, la lenga siendo de hojas caducas otorga una llamativa y vistosa coloraci√≥n rojiza a las monta√Īas durante el oto√Īo[9] . El sotobosque esta compuesto por arbustos como la laura, el taique y la chaura[3] o enredaderas como la mutisia, que se destaca por sus delicadas flores anaranjadas, y la reina mora o virreina semejante a la mutisia pero con flores de tonos lila. Otro arbusto nativo de flores muy vistosas es el notro que durante la primavera y comienzo del verano se viste de flores de color rojo intenso. La denominada rosa mosqueta, es una especie for√°nea que se ha desarrrollado y aclimatado en la regi√≥n, sus frutos son utilizados en la elaboraci√≥n de dulces artesanales y de sus semillas se obtiene un aceite muy preciado en la preparaci√≥n de productos cosm√©ticos. Otras variedades arbustivas relevantes en la zona son el espino negro de afiladas espinas, el pa√Īil, la retama que provee un fulgurante color amarillo durante la floraci√≥n que se desarrolla en el mes de diciembre, tanto el michay y el calafate que poseen peque√Īas bayas moradas comestibles, y el chacay abundan en la zona.[9]

El amancay de unos 40 cm de alto, con sus flores color naranja fuerte provee color al sotobosque en la zona del Challuaco, Cerro Otto y Cerro Catedral. En dichos ambientes también abunda la arvejilla.

Flores y frutos de chilco, especie propia de arroyos humbrosos.

En la zona en que el bosque se recuesta sobre las estribaciones occidentales de la cordillera y/o zonas con niveles de precipitaci√≥n mayores, los cipreses ceden su rol preponderante ante los majestuosos coihues, mientras que en el sotobosque son muy caracter√≠sticos los densos matorrales de ca√Īa colihue.[8] En los claros del bosque en proximidades de arroyos encontramos las flores amarillas y delicadas del topa topa, las flores rojas botellita o flor de las cascadas y el vistoso chilco[9] . Mientras que en ciertas praderas abiertas abundan los pastos y gram√≠neas salpicados de coloridas margaritas y dientes de le√≥n con sus caracter√≠sticas flores amarillas y plumerillos.

En proximidades de los lagos es posible encontrar ejemplares de arrayán, con su típica corteza de tono canela-anaranjado.[8]

Existen numerosas variedades de helechos, musgos, l√≠quenes como la barba del diablo y hongos (como el hongo del cipr√©s y el Llao Llao[8] ). El com√ļnmente llamado "llao- llao", es un vistoso tumor que se observa en coihues y lengas, es la expresi√≥n de una enfermedad producida por un hongo del g√©nero Cittaria. El hongo induce la formaci√≥n de una cantidad excesiva de c√©lulas y un agrandamiento de las mismas (hiperplasia hipertrofia). El hongo fructifica, produciendo unas bolas esponjosas de tono naranja p√°lido, que es llamado "pan de indio", y que es comestible.

Entre las especies par√°sitas o hemipar√°sitas que se asientan en los √°rboles se encuentran: el quintral[8] (con sus flores de un rojo intenso) y el farolito chino o "flor de √Īire" que es una mata amarillenta, hemipar√°sita de los notofagus (principalmente cohiue, √Īire y lenga). El farolito chino absorbe la savia del √°rbol sobre el cual se asienta mediante haustorios, que hacen las veces de ra√≠ces penetrando el tejido del √°rbol.

Estepa patagónica

Matas de neneo en la estepa patagónica, con su característica forma de cojín.

La estepa patagónica se ubica en la cota 700 a 900 msnm en las estribaciones al este del Parque. La geografía está dominada por mesetas y serranías erosionadas menos elevadas, aunque existen algunas afloraciones rocosas. La flora de esta zona está adaptada a los menores niveles de precipitación que se registran (unos 600 mm a 700 mm anuales), al constante y fuerte viento que sopla desde la cordillera, y en general suelos muy pobres, pedregosos y con escasa materia orgánica. Existen algunos ríos de la cuenca atlántica y ciertas cuencas internas con lagunas en depresiones.

En las zonas monta√Īosas y con valles se observan bosquecillos de cipr√©s patag√≥nico, con peque√Īos ecosistemas en aguadas o terrenos mallinosos donde se observa el michay, el calafate, y mait√©n[3] . Las zonas m√°s descampadas se caracterizan por pastos duros, coirones y arbustos achaparrados con espinas y hojas muy peque√Īas como el neneo, chuquiraga, adesmia y ephedra capaces de sobrevivir en condiciones semides√©rticas, bajas temperaturas y vientos constantes.[12] [8]

Fauna

Ejemplar macho de Pud√ļ.

Animales autóctonos

El parque recibe su nombre a partir de el yaguar -llamado nawel en mapudungun- el cual fue exterminado con anterioridad a la d√©cada de 1930.[cita requerida].

El animal que m√°s claramente se asocia con la zona es el condor andino, cuyas alas poseen una envargadura de hasta 3.3 m. Su h√°bitat lo constituyen los roquer√≠os inaccesibles en el extremo superior de los macizos monta√Īosos (encima de los 2500 msnm). Es posible observar su planear majestuoso en la zona de monta√Īa andina por ejemplo en el Cerro Catedral y Monte Tronador, aunque tambi√©n se avistan ejemplares en conjuntos rocosos aislados de la estepa patag√≥nica.[13]

Entre los mam√≠feros se destaca el huemul, que es un ciervo robusto muy buen nadador, y de pelaje pardo. Durante el verano el huemul habita en las zonas altas al norte del Nahuel Huapi, aliment√°ndose de los pastos de los mallines y praderas, en invierno baja a los valles buscando alimento. Otro de los c√©rvidos nativos que viven en el √°rea es el pud√ļ, que ha ganado fama por ser uno de los ciervos m√°s peque√Īos del mundo, el adulto apenas llega a pesar 10 kg. con una altura de unos 40 cm.[14]

Dentro del √°rea de bosques andino patag√≥nicos el pud√ļ ocupa la zona de vegetaci√≥n m√°s densa y h√ļmeda, donde puede refugiarse y moverse con facilidad gracias a su peque√Īo tama√Īo. Se han realizado planes de cr√≠a en cautiverio del pud√ļ, los que han permitido comprobar que la especie posee un buen grado de adaptabilidad. Otra especie rara de avistar es el peque√Īo colo colo o gato mont√©s.

El monito del monte es un mamífero marsupial endémico que habita en el parque, de hábitos nocturnos es un habil trepador.[14] Otro marsupial de la zona es la comadrejita patagónica que es una especie de marsupial didelfimorfo de la familia Didelphidae exclusiva de Argentina, donde habita en ambientes fríos y secos.[15] [14]

Un curioso habitante del parque es el zorro colorado que se distingue por su cabeza y patas rojizas, lomo gris rayado de negro con vientre y cuello blancos.[13] Su larga cola ostenta pelos grises que se vuelven negros en su punta. Habita en las bosques caducifolios y la estepa. La presi√≥n que ejerce la presencia del hombre lo ha desplazado hacia las zonas menos transitadas del parque, aunque a veces se aproxima a √°reas de camping en busca de alimento. El huidizo tucu tucu patag√≥nico, es un peque√Īo roedor que habita peque√Īas cuevas que excava en el suelo, se alimenta de brotes y raices.[14]

Condor andino.

En ambientes lacustres retirados, en zonas de vegetaci√≥n espesa vive una rara especie de nutria nativa llamada huill√≠n[13] , la que se encuentra en peligro de extinci√≥n.[14] H√°bil nadador ayudado por sus cortas patas provistas de membrana interdigital, su esbelto cuerpo est√° recubierto por pelaje casta√Īo. Se alimenta de peque√Īos crust√°ceos, cangrejos y langostinos.

En la zona de la estepa se encuentran peque√Īos reba√Īos de guanaco[13] , que es un cam√©lido sumamente √°gil y veloz, es el mam√≠fero aut√≥ctono m√°s grande llegando a medir hasta 1,10 metros de alzada y est√° revestido por un pelaje doble y grueso que lo protege. El puma es el felino de mayor porte de la regi√≥n, su principal h√°bitat es la estepa donde es el predador del guanaco, tambi√©n habita en algunas zonas retiradas del bosque. En la zona de la estepa tambi√©n se encuentran colonias de chinchill√≥n o ardilla patag√≥nica, un roedor que habita en zonas rocosas agrestes con escasa vegetaci√≥n; de cuerpo macizo son caracter√≠sticas sus grandes orejas y cola larga enrulada hacia adelante. La fauna de la estepa se complementa con veloces √Īand√ļes y liebres (estas √ļltimas for√°neas).

Es posible observar una importante variedad de aves que incluyen la bandurria, el tero y cauquenes que se afincan en mallines y descampados h√ļmedos, mientras que en los bosques se pueden ver coloridos p√°jaros carpinteros con su cuerpo negro y cabeza roja, zorzales, y colibr√≠es rub√≠ de plumaje brillante. Por su parte el chucao vive en el sotobosque, desplaz√°ndose con peque√Īos saltos o mediante vuelos muy cortos.[13]

Guanaco, habitante de la zona de la estepa.

En los acantilados inaccesibles hay apostaderos de cormoranes, lo cual puede resultar extra√Īo ya que es una especie que por lo general habita en ambientes marinos. En los lagos son frecuentes las cosmopolitas gaviota cocineras, se caracterizan por seguir el rumbo de las embarcaciones tur√≠sticas que recorren los lagos.

En los arroyos retirados es dable observar a alg√ļn mart√≠n pescador, mientras espera pacientemente su pesca. En zonas de descampados y zonas m√°s elevadas se observan jotes, y el aguilucho.

Dado el clima frío no existe una gran abundancia de insectos. Durante el verano las zonas de la cordillera se observan varias variedades de tábanos. La zona también ha sido colonizada por una avispa carnívora denominada chaqueta amarilla que es una especie originaria de Europa pero que a finales de la década de 1990 se expandió a toda la Región Andino - Patagónica. Esta especie se destaca por su gran adaptación a distintos medios ambientes y por carecer de enemigos naturales. Lo cual sumado a su voracidad la convierten en un problema para la región.

Animales for√°neos

Desde inicios del siglo XX, se introdujeron y se han aclimatado en forma excelente, ejemplares de la fauna mayor de la región holártica, tales como el jabalí, el ciervo colorado, el ciervo axis y el ciervo dama, introducidos con fines cinegéticos.[16] También la liebre introducida por los colonos europeos se ha aclimatado con gran éxito en la región.

Dentro del parque se encuentran algunas peque√Īas explotaciones agr√≠colas, cuyos or√≠genes se remontan a los tiempos en que el parque todav√≠a no exist√≠a. Estas chacras y tambos poseen peque√Īos reba√Īos de vacunos y ovejas.

Peces

La fauna ict√≠cola nativa esta formada por el puy√©n, la trucha criolla, las peladillas, peque√Īos bagrecitos de arroyo y el pejerrey patag√≥nico.

La introducción de los salmones y truchas exóticas resultó sumamente perjudicial para los peces nativos, que fueron predados por estas especies. Los lagos y lagunas del parque poseen numerosas bahías protegidas con juncales que proveen alimento y refugio a una población de salmónidos destacable, producto de siembras realizadas por los colonizadores de la región. También en la desembocadura de ríos y arroyos suelen encontrarse abundantes ejemplares.

Entre las especies encontramos fontinalis, arco iris y marr√≥n con un promedio de 1 a 1,5 kg, aunque existen ejemplares de marrones de m√°s de 3 kg. La pesca est√° reglamentada en el parque y solo es posible realizar actividades de pesca deportiva con uso de se√Īuelos artificiales. Existen zonas exclusivas para pesca con mosca.


Geología

La geolog√≠a y geograf√≠a de la zona del Parque Nacional Nahuel Huapi es el resultado de una serie de procesos de conformaci√≥n y transformaci√≥n que ocurrieron a lo largo de millones de a√Īos en la zona que hoy ocupa el parque Nacional Nahuel Huapi.[17] En particular los procesos que han modificado los estratos terrestres mediante fen√≥menos agrupados en la tect√≥nica de placas, han sido determinantes en la conformaci√≥n de la Cordillera de los Andes sobre la cual se recuesta una parte importante del parque.[18]

El desplazamiento de placas de la lit√≥sfera por movimientos internos del magma terr√°queo, ha resultado en el ascenso y quiebre de la corteza terrestre en fallas o pliegues. Estos procesos y fen√≥menos geof√≠sicos de deformaci√≥n y dislocaci√≥n explican la formaci√≥n de la mayor parte de las monta√Īas, en procesos orog√©nicos que han durado millones de a√Īos.

Procesos de orogénesis

Durante la era Paleozoica hace unos 300 a 400 millones de a√Īos, toda la zona que ocupa actualmente el Parque Nahuel Huapi estaba cubierta por un mar de aguas templadas, no muy profundo. Durante los per√≠odos Carbon√≠fero y P√©rmico de dicha era la temperatura descendi√≥ produciendo importantes procesos de glaciaci√≥n.

No es hasta hace unos 200 millones de a√Īos que durante la era Mesozoica comienzan a manifestarse procesos de vulcanismo en la regi√≥n. Durante los dos √ļltimos per√≠odos de la era Mesozoica, los per√≠odos Jur√°sico y Cret√°cico la actividad volc√°nica se manifest√≥ con gran violencia, resultando en importantes erupciones de rocas √≠gneas, lo que se combina con la interacci√≥n con el Oc√©ano Pac√≠fico[19] . Los elementos han erosionado en gran medida los cerros de origen volc√°nico que se gestaron en este per√≠odo, tales como los cerros Carb√≥n, √Ďireco, Blanco y Ventana, todos ubicados en la zona sureste del parque.[20]

Esquema que muestra a la placa de Nazca penetrando por debajo de la Placa Suramericana, en un proceso que determinó la formación de la Cordillera de los Andes.

Hacia el final de la era Mesozoica, a fines del Cret√°cico tard√≠o, hace unos 65 millones de a√Īos, la cordillera de los Andes comienza a ascender en forma lenta pero continua, en un desplazamiento que es producto de la subducci√≥n de la placa de Nazca debajo de la Placa Suramericana. Durante la era Terciaria en particular durante el Mioceno hace 30 a 11 millones de a√Īos el movimiento de ascenso aument√≥ su ritmo. Estos desplazamientos fueron acompa√Īados por procesos de vulcanismo que produjeron el desarrollo de volcanes en la Cordillera, como por ejemplo el Tronador en el Parque Nahuel Huapi. Durante el Plioceno y comienzos del Pleistoceno aunque siguieron los movimientos emergentes, los mismos tuvieron una intensidad menor.

Han sido sin embargo los procesos de las glaciaciones los que le han otorgado el √ļltimo modelado a la geograf√≠a del parque Nahuel Huapi, para que resulten sus perfiles y formas actuales.[21] [22]

La glaciaci√≥n del Pleistoiceno comenz√≥ hace unos dos millones y medio de a√Īos.[23] Las causas de las edades glaciales todav√≠a son un tema controvertido. Seg√ļn algunos estudiosos, el proceso podr√≠a haber estado relacionado con el aumento del tama√Īo de los continentes, y el correspondiente retroceso de los oc√©anos, lo cual podr√≠a haber impulsado el descenso de la temperatura del planeta, con el consiguiente crecimiento de las masas de hielo de los glaciares.[24] Sin embargo tambi√©n hay consenso en que varios otros factores son importantes: la composici√≥n de la atm√≥sfera; los cambios en el √≥rbita de la Tierra alrededor del Sol (llamados ciclos de Milankovitch; y posiblemente la √≥rbita del Sol alrededor del centro de la galaxia); la din√°mica de las placas tect√≥nicas y su efecto sobre la situaci√≥n relativa y la cantidad de corteza oce√°nica y terrestre a la superficie de la Tierra; variaciones en la actividad solar; la din√°mica orbital del sistema Tierra-Luna; y el impacto de meteoritos de grandes dimensiones o las erupciones volc√°nicas.

El Cerro Tronador aloja los √ļltimos glaciares del parque.

La cordillera patag√≥nica se cubri√≥ con un gran campo de hielo. Las sucesivas glaciaciones del Pleistoceno remodelaron el paisaje y las monta√Īas del parque. La actividad glacial sufri√≥ importantes fluctuaciones con cuatro grandes avances y retrocesos. El √ļltimo gran avance culmin√≥ hace unos 36.000 a√Īos. Durante la √ļltima glaciaci√≥n gruesas capas de hielo cubrieron gran parte del √°rea del parque y con su desplazamiento y peso, erosionaron la geograf√≠a hasta otorgarle las caracter√≠sticas actuales.[25]

Hace unos 11.000 a√Īos comenz√≥ la remisi√≥n de las grandes masas de hielo, como consecuencia de un aumento de la temperatura del ambiente que perdur√≥ en el tiempo. Al retirarse los hielos el paisaje hab√≠a cambiado, estrechos valles primitivos hab√≠an sido ensanchados y sus bordes hab√≠an sido fuertemente erosionados por la acci√≥n de los glaciares y las piedras que arrastraban. Ejemplos en este sentido son los valles del arroyo Rucaco, del arroyo casa de Piedra, el valle del Casalata, y el del valle que conduce hasta Laguna Negra. Los glaciares del Pleistoceno tambi√©n dispersaron grandes bloques de piedra hasta sus actuales ubicaciones en valles y lechos de r√≠os.

Al derretirse los hielos y retroceder los glaciares, las cavidades y depresiones pasaron a ser ocupadas por innumerables lagos y lagunas que pueblan la zona. Las playas de muchos de estos lagos están conformadas por cantos rodados los cuales son resabios de las morrenas de los glaciares que poblaron la región. Actualmente hay pocas masas de hielo remanentes, y solo se encuentran glaciares en el cerro Tronador.

Geografía

Mapa del Parque Nacional Nahuel Huapi.

El parque se encuentra atravesado de norte a sur por la cordillera de los Andes, por lo que el relieve es monta√Īoso, aunque se observa una disminuci√≥n de la altura de la monta√Īas con respecto a la altura de las monta√Īas ubicadas en zonas m√°s hacia el norte. En forma similar las monta√Īas m√°s elevadas se encuentran sobre su zona oeste, mientras que en sus estribaciones por el este el parque se encuentra con la estepa patag√≥nica caracterizada por una geograf√≠a de perfiles m√°s suaves.

La zona fue conformada por la erosi√≥n durante la √ļltima glaciaci√≥n, existiendo varios dep√≥sitos de material y morrenas. Los lagos en su mayor parte poseen costas conformadas por canto rodado y arenas gruesas, o placas p√©treas de las monta√Īas adyacentes.

La monta√Īa m√°s alta del parque es el Cerro Tronador, un volc√°n inactivo de 3491 msnm, el cual posee siete glaciares. Sobre la vertiente argentina se encuentran los glaciares Fr√≠as, Alerces, Casta√Īo Overo y R√≠o Manso, mientras que sobre el lateral chileno se encuentran los glaciares Peulla, Casa Pangue y R√≠o Blanco. El nombre de la monta√Īa hace referencia al sonido que produce el desprendimiento de hielos en sus laderas. El Tronador ofrece interesantes posibilidades para practicar escalada en hielo. Un refugio de alta monta√Īa permite pernoctar al pie del glaciar, y as√≠ poder comenzar el √ļltimo tramo del ascenso hacia la cumbre durante las primeras horas del amanecer.

Tambi√©n se destaca el cerro Catedral que aloja un gran centro de esqu√≠ alpino en sus laderas noreste. La zona sur de la monta√Īa le da su nombre a la monta√Īa con sus imponentes picos y agujas gran√≠ticas que brindan un variado men√ļ de opciones para los visitantes que disfrutan la escalada en roca. El refugio Emilio Frey (1700 msnm) ubicado a orillas de la laguna Toncek y base de la aguja Frey, es un pintoresco y conveniente punto de pernocte de los escaladores. Se puede acceder al refugio por dos rutas distintas, por el filo de la monta√Īa desde la zona norte de la misma en una caminata que atraviesa los campos de piedra que coronan el Catedral y la Laguna Schmoll, o por la picada eslovena que parte de la base del Cerro Catedral bordea su faldeo del Lago Gutierrez y asciende por el valle del arroyo Van Titter.

Los siguientes cerros se encuentran en el parque:

El Parque Nacional Nahuel Huapi en verano.
Vista desde el Cerro Catedral en invierno.
  • Cerro Otto (1.405 msnm)
  • Cerro Catedral (2.388 msnm)
  • Cerro L√≥pez (2.075 msnm)
  • Cerro Ventana
  • Cerro Navidad
  • Cerro Tres Reyes
  • Cerro Capilla
  • Cerro de las Hormigas
  • Cerro Punta Blanca
  • Cerro Pe√Īascoso (1.930 msnm)
  • Cerro Mirador (1.816 msnm)
  • Cerro Dormil√≥n (1.785 msnm)
  • Pico Traful (2.040 msnm)
  • Cerro Alto Mahuida (2.052 msnm)
  • Cerro Belvedere (1.992 msnm)
  • Cerro Bayo (1.782 msnm)
  • Cerro Cuy√≠n Manzano (2.220 msnm)
  • Cerro La Lagunita (1.720 msnm)
  • Cerro de las Ardillas (1.931 msnm)
  • Cerro Pelado (1.835 msnm)
  • Cerro Huemul (1.318 msnm)
  • Cerro Machete (1.816 msnm)
  • Cerro √Ďireco (2.200 msnm)
  • Cerro Bonete (2.257 msnm)
  • Cerro Fuerte (2.113 msnm)
  • Cerro Carb√≥n (1.580 msnm)
  • Cerro Blanco (2.205 msnm)

Hidrografía

Producto de las intensas lluvias y nevadas que se registran en la zona del parque, y del deshielo en verano el parque posee un conjunto amplio y variado de hermosos lagos y lagunas. Desde la cima de las monta√Īas nacen un sin√ļmero de arroyos y r√≠os que son alimentados por el deshielo invernal, y que desembocan en los lagos que se encuentran en el parque.

El lago de mayor extensión es el Nahuel Huapi del cual toma el nombre el parque, abarca 557 km² y está ubicado a unos 700 msnm. Sobre sus orillas se ubica la ciudad de Bariloche y Villa La Angostura. Posee siete ramificaciones o brazos: Campanario, de la Tristeza, Blest, Machete, del Rincón, Última Esperanza y Huemul, su profundidad máxima es de 464 m.

El Nahuel Huapi, es navegable y además de paseos en barco es posible en sus aguas practicar pesca deportiva, buceo, windsurf y navegación a vela. El lago posee algunas islas, siendo muy visitada la Isla Victoria (31 km²), otras islas son la Isla Huemul, la Isla de las Gallinas y la Isla Centinela. El lago desagua en el río Limay el cual confluye en el río Negro que desemboca en el Océano Atlántico.

Otros lagos existentes en el parque son el Moreno, Traful, el Frey, el Fonck, el Hess, el Roca, el Martin, el Espejo, el Falkner, el Gutiérrez, el Mascardi, el Guillelmo, el Steffen, el Gallardo y el Villarino.

La mayoría de los lagos y arroyos poseen lechos formados por cantos rodados, que han sido conformados por la acción de los glaciares que cubrieron la zona. Existen algunas playas de arenas volcánicas, o tierras aluvionales.

Se destaca el río Limay que provee de desagote hacia la cuenca del Océano Atlántico a varios de los sistemas lacustres del parque. En sus primeros kilómetros el recorrido del Limay transcurre por un valle muy vistoso conformado por piedra ígneas llamado Valle Encantado, donde la acción de los elementos naturales ha desgastado la roca otorgándole caprichosas formas que dan origen al nombre del valle.

Clima

La principal caracter√≠stica clim√°tica de este parque nacional es la fuerte disminuci√≥n de las precipitaciones entre la zona oeste y la zona este, producto de la influencia que ejerce la cordillera de los Andes sobre los vientos h√ļmedos que soplan desde el Pac√≠fico en forma constante casi todo el a√Īo. Mientras que en la zona de Puerto Blest y Lago Fr√≠as, pr√≥ximo al l√≠mite con Chile se registran hasta 4000 mm anuales de precipitaci√≥n, en el extremo este solo se recogen 600 mm anuales en la estepa patag√≥nica.

Las precipitaciones est√°n principalmente concentradas en el oto√Īo e invierno, cuando son frecuentes las nevadas. Las temperaturas var√≠an con la altura, con 2200 msnm como l√≠mite de las nieves perpetuas. A 800 msnm el promedio de las temperaturas es de 8 ¬ļC, con una media de 15 en enero y 2 ¬ļC en julio, con extremos de 33 ¬ļC y -15 ¬ļC.

Organización y administración del parque

El parque se encuentra subdividido en tres clases de zonas, denominadas:

  • Parque nacional
  • Reserva nacional
  • Reserva natural

En cada una de estas zonas, se encuentra regulado cuales son las actividades permitidas de acuerdo a los objetivos de preservación pautados para cada una de ellas. Del total de 709.474 ha que forman el parque, una superficie de 473.352 ha están asignada a la categoría de parque nacional, 160.686 ha conforman la reserva nacional y 75.436 ha forman la zona de reserva natural estricta.

El parque es administrado por la Administración de Parques Nacionales. La sede se encuentra ubicada en la ciudad de Bariloche, en proximidades del Centro Cívico. Además existen numerosos guardaparques ubicados en distintos puntos del parque que hacen cumplir las reglamentaciones vigentes en cuanto a las actividades permitidas y no permitidas en el parque, y orientan a los turistas y visitantes que lo recorren.

Accesos

Una playa de agua di√°fana en el lago Correntoso sobre el "Camino de los Siete Lagos".

Desde la ciudad de Neuqu√©n, a unos 400 km al noreste del parque, el acceso es a trav√©s de la ruta nacional N¬ļ 237. De hecho esta ruta es la principal v√≠a de acceso a la regi√≥n y la utilizada por la gran mayor√≠a de los viajeros provenientes de las regiones centro y norte del pa√≠s (Buenos Aires, C√≥rdoba, Mendoza).

Tambi√©n es posible acceder al parque por el norte desde la ciudad de San Mart√≠n de los Andes. Para ello se puede utilizar la ruta nacional N¬ļ 234 y la ruta nacional N¬ļ 231, en lo que constituye el denominado "Camino de los Siete Lagos", o alternativamente se puede acceder mediante la ruta provincial N¬ļ 63.

Desde el sur el acceso al Parque Nacional es a trav√©s de la ruta nacional N¬ļ 258, que conecta con la localidad de El Bols√≥n.

En cuanto al transporte por vía aérea, la ciudad de San Carlos de Bariloche cuenta con un aeropuerto con capacidad para aeronaves internacionales desde el que hay vuelos diarios con la ciudad de Buenos Aires.

El parque se encuentra conectado con la Rep√ļblica de Chile por tres pasos fronterizos:

  • la ruta nacional N¬ļ 231, que cruza la Cordillera de los Andes por el Paso Puyehue;
  • la ruta provincial N¬į 83 , que cruza la Cordillera de los Andes por el Paso Cocham√≥
  • y un cruce lacustre, por el Paso Perez Rosales.

Actividades humanas y sus impactos

Poblaciones dentro del parque

Turismo y recreación

El parque es visitado por numerosos turistas que desarrollan m√ļltiples actividades recreativas y deportivas en √©l.

En el parque Nahuel Huapi existen zonas exclusivas para la pr√°ctica de la pesca deportiva con mosca.

El parque es atravesado por más de 500 km de rutas y caminos que permiten el acceso a puntos de gran belleza, esto es complementado por una rica oferta de hosterías y hoteles que permiten hospedarse en diversas zonas del parque con amplia variedad de servicios. Se destacan el llamado "Circuito Chico" que permite recorrer en un paseo de 2 horas de duración la zona ubicada al oeste de la ciudad de Bariloche, y el llamado "Circuito Grande" que se extiende a la zona al norte del lago Nahuel Huapi, llegando hasta la ciudad de San Martin de Los Andes por el "Camino de los Siete Lagos". Otra ruta permite adentrarse en la zona sur del parque, recorriendo los lagos Gutierrez, Mascardi y Guillelmo, y acceder hacia al Cerro Tronador y la Cascada Los Alerces.

Existen numerosas embarcaciones que realizan excursiones en las aguas del Lago Nahuel Huapi. Los principales recorridos parten desde el "Puerto Pa√Īuelo" (ubicado en proximidades del Hotel Llao Llao), o desde el muelle ubicado frente al Centro C√≠vico Bariloche. Un circuito es el que accede a Puerto Blest, Laguna Fr√≠as y La Cascada los C√°ntaros, otro conduce a la Isla Victoria y al Bosque de Arrayanes. En el lago Mascardi tambi√©n existe una nave que realiza recorridos tur√≠sticos.

El parque tambi√©n posee una extensa red de sendas y picadas, mediante las cuales es posible acceder a pie y/o a caballo, a un sinn√ļmero de lagos, lagunas, r√≠os y monta√Īas que conforman el parque. Algunos de estas sendas conducen a refugios de monta√Īa administrados por el Club Andino Bariloche.

En los lagos y ríos del parque es posible realizar actividades de pesca deportiva, la que está regulada a los efectos de preservar el recurso ictícola. Existen zonas exclusivas para la práctica de la pesca deportiva con mosca.

Impacto de las actividades humanas

Un n√ļmero importante de actividades que ha realizado y realiza el hombre impactan sobre el medio ambiente del parque.

Respecto a la diversidad de su fauna y flora la introducción de especies foráneas hace que se vean desplazadas o amenazadas las especies autóctonas. Entre los animales introducidos se destacan varias especies de ciervos, la liebre, el jabalí, como también salmones y truchas en sus espejos de agua. En particular es en la fauna ictícola donde se ha observado un mayor retroceso de las especies locales tales como el pejerrey patagónico y el puyen en desmedro de los invasores. En cuanto a la flora, la introducción de varias especies arbóreas norteamericanas o europeas por los pobladores de la región tanto con fines decorativos y/o de forestación ha causado en ciertas zonas el desplazamiento de bosques nativos. También numerosas especies de plantas de flores han migrado desde los jardines a los ambientes naturales de la zona, siendo casos emblemáticos en este sentido la rosa mosqueta, los lupinos y la retama.

La presencia de la ciudad de Bariloche y de Villa La Angostura dentro de los confines del parque constituyen importantes focos de riesgo para su integridad. El hombre ha introducido ganado vacuno y ovino en ciertas zonas, extrae madera como le√Īa y para la construcci√≥n, y la disposici√≥n de los efluentes l√≠quidos y basura en general son todas actividades que amenazan la existencia de los diversos ecosistemas que componen el parque. Adicionalmente, la presencia humana ha significado un aumento importante en la frecuencia y la extensi√≥n de los incendios forestales y de pastizales (en la meseta).

Incendios forestales

Las características geográficas, climáticas y de ocupación humana de ciertas zonas del parque, hacen que en el mismo se deba dedicar un importante esfuerzo a la prevención, detección y lucha contra incendios.

Uno de los incendios más antiguos de los que se tenga noticia, asoló durante un mes los bosques que rodeaban un brazo del lago Nahuel Huapi en una extensión de unos 10 km. Desde entonces dicho brazo se llama "Brazo de la Tristeza", por el desolador espectáculo que ofrecen los troncos secos y quemados de los árboles todavía en pie. A este respecto es de destacar que a diferencia de lo que ocurre con algunas especies arbóreas de otras zonas del mundo (por ejemplo el eucalipto en Australia) que se regeneran rápidamente luego de un incendio, los cipreses y coihues no se regeneran. Más recientemente en 1987 un rayo que cayó sobre el bosque de coihues en el Cerro Capilla durante la temporada de verano, desencadenó un incendio de grandes proporciones.

Muchos de los incendios en épocas recientes se originan en proximidades de la ciudad de Bariloche, donde sobre todo en verano en condiciones de muy baja humedad y altas temperaturas, la presión de la población sobre el entorno deviene en incendios (algunos accidentales y otros intencionales).

Detección

Una red de puntos de observación y detección, complementados con cámaras infrarojas permite la detección temprana de los focos de fuego, lo cual aumenta considerablemente la probabilidad de que pueda ser extinguido en una etapa temprana antes que se extienda por acción del viento.

Lucha contra el fuego

Además de los cuerpos de bomberos de las poblaciones ubicadas en el parque, existen ciertas organizaciones dentro de la administración del parque nacional para coordinar la lucha y combate de los incendio forestales.

Los métodos utilizados, incluyen la lucha directa contra las llamas y la abertura de "cortafuegos" o espacios despejados para retrasar o detener el avance del fuego.

Para extinguir los incendios se suele recurrir a echar tierra sobre matorrales encendidos, echar agua mediante mangueras hidrantes o desde helicópteros con grandes contenedores para cargar agua.

Véase también

Referencias

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